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na revolución en la educación, pues fomenta el espíritu investigativo que da paso al descubrimiento de nuevas ciencias y a métodos de estudio que antes no se utilizaban por temas de conflicto religioso. (El hombre no puede saber más que Dios), al romper con esta creencia, el hombre expande sus conocimientos, fomenta sus habilidades, le teme menos a lo divino y comienza a valorarse como SER capaz de analizar, criticar y descubrir. Se valora la literatura y las bellas artes, desarrollando un gran aporte cultural; el desarrollo de la escritura y la literatura aportó también en la educacion de forma trascendental, lo que permitió que un mayor número de personas pudiera educarse. Valora la sabiduría de las personas de sobremanera. Una de sus más importantes consecuencias fue el inducir a la separación de la iglesia y el Estado. Como conclusión, podemos referirnos al humanismo como la corriente que marcó un importante cambio en la mentalidad de la sociedad, rompiendo radicalmente con las ideas geocéntricas del medioevo, transmitiendo el antropocentrismo como principio.


l humanismo renacentista fue una actividad de reforma cultural y educativa ejercida por rectores, coleccionistas de libros, educadores y escritores civiles y eclesiásticos, que a finales del siglo XV comenzaron a ser llamados, en italiano, umanisti (humanistas).9​10​Se desarrolló durante el siglo XIV y principios del XV y fue una respuesta a la educación universitaria escolástica, que entonces era dominada por la filosofía y lógica aristotélica. La escolástica se centró en la preparación de los hombres para ser médicos, abogados o teólogos profesionales y se les enseñaba mediante libros de texto aprobados sobre lógica, filosofía natural, medicina, derecho y teología.

Hubo importantes centros de humanismo en Florencia, Nápoles, Roma, Venecia, Mantua, Ferrara y Urbino. Los humanistas reaccionaron en contra de este enfoque utilitario y la pedantería estrechamente asociada a él. Se trató de crear una ciudadanía (con frecuencia incluidas las mujeres) capaz de hablar y escribir con elocuencia y claridad y por lo tanto capaz de participar de la vida cívica de sus comunidades y persuadir a otros a acciones virtuosas y prudentes. Esto se lograría a través del estudio de las “humanidades” (studia humanitatis): gramática, retórica, historia, poesía y filosofía moral. Como un programa para revivir el legado cultural (especialmente el literario) y la filosofía moral de la antigüedad clásica,


a filosofía ética humanista con rituales y creencias religiosas que se centran en necesidades, intereses y habilidades humanas. Aunque los practicantes del humanismo religioso no se organizaron oficialmente bajo el nombre de “humanismo” hasta finales de los siglos XIX y XX, la unión de las religiones no teístas con la filosofía ética centrada en el ser humano tiene una larga historia. El Culto a la Razón (en francés: Culte de la Raison) fue una religión basada en el deísmo ideado durante la Revolución francesa por Jacques Hébert, Pierre Gaspard Chaumette y sus seguidores.14​En 1793, durante la Revolución francesa, la catedral de Notre Dame de París se convirtió en un “Templo de la Razón” y durante un tiempo la Dama de la Libertad sustituyó a la Virgen María en varios altares. En la década de 1850, Auguste Comte, el padre de la sociología, fundó el positivismo, una “religión de humanidad”.15​Uno de los primeros precursores de las organizaciones contemporáneas oficialmente humanistas fue la Asociación Religiosa Humanista formada en 1853 en Londres.15​Este grupo pionero fue organizado democráticamente con la participación de hombres y mujeres en la elección de la directiva y promueve el conocimiento de las ciencias, la filosofía y las artes. El movimiento de Cultura Ética se fundó en 1876. Su fundador Felix Adler, un ex miembro de la Asociación de Libre religiosa, concibió la cultura ética como una nueva religión que retendría el mensaje ético en el corazón de todas las religiones. Cultura ética era religiosa en el sentido de desempeñar un papel decisivo en la vida de las personas y abordar las cuestiones de interés último.


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Partía del término humanista, de uso común ya en el siglo XVI y originado en la jerga estudiantil de las universidades italianas para referirse a los profesores de humanidades o studia humanitatis.​En su origen, pues, el humanismo no era un sistema filosófico sino un programa educativo y literario, pero al dar nueva vida a los sistemas filosóficos clásicos griegos y latinos incorporaba importantes nociones filosóficas de orden diverso y más bien ecléctico, coincidentes únicamente en dar valor al hombre y al estudio de las humanidades.

Se aplica como denominación a distintas corrientes filosóficas, aunque de forma particular al humanismo renacentista​(la corriente cultural europea desarrollada de forma paralela al Renacimiento a partir de sus orígenes en la Italia del siglo XV)​ caracterizado a la vez por su vocación filológica clásica y por su antropocentrismo frente al teocentrismo medieval.Niethammer para referirse a las enseñanzas medias, centradas en el estudio de los clásicos griegos y de latinos.

Considerando que el hombre está en posesión de capacidades intelectuales potencialmente ilimitadas, los humanistas consideraban la búsqueda del saber y el dominio de diversas disciplinas como condición necesaria para el buen uso de estas facultades. Defendían, así, la extensión y expresión en lengua vulgar de todos los saberes, incluyendo los religiosos; la palabra divina debía hacerse accesible a cualquier persona, fueran cuales fueran sus orígenes o su lengua, lo que se concretó en las traducciones de la Biblia hechas por humanistas, como la de Jacques Lefèvre d’Étaples al francés en 1523.El humanismo trata de exponer y difundir con mayor claridad el patrimonio cultural.

umanismo es un concepto polisémico que se aplica tanto al estudio de las letras humanas, los estudios clásicos y la filología grecorromana; como a una genérica doctrina o actitud vital que concibe de forma integrada los valores humanos. Por otro lado, también se denomina humanismo al «sistema de creencias centrado en el principio de que las necesidades de la sensibilidad y de la inteligencia humana pueden satisfacerse sin tener que aceptar la existencia de Dios y la predicación de las religiones», lo que se aproxima al laicismo o a posturas secularistas.

Artículo Humanismo  

Diseño editorial

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