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FAIR

PLAY


Fair Play: jugador alemán pide anular gol que hizo con la mano Durante el partido que enfrentó al FC St. Pauli con el FC Union Berlin, de la segunda división de la Bundesliga alemana, ocurrió un hecho que dignifica a quienes seguimos creyendo en que el fútbol, más allá de las pasiones que genera en todos/as, debe ser un deporte que muestre lo mejor del ser humano, desde el colectivismo intrínseco con que se debe jugar a la generación de valores sociales e individuales positivos para las mayorías. El St. Pauli, equipo singular donde los haya, está luchando por volver a la máxima categoría del fútbol alemán. El pasado fin de semana jugó un partido clave contra los capitalinos del FC Union Berlin; el ascenso de Die Freibeuter (Los Piratas) pasa, entre otras cosas, por no ceder ni un solo punto en casa. Con el marcador con empate a uno, su delantero Marius Ebbers remató un centro con la mano que alojó el balón en la portería rival. El árbitro y sus asistentes se comieron la mano y dieron el gol por bueno, a pesar de las airadas quejas de los jugadores visitantes. Pero entonces ocurrió algo increíble, algo extraordinario, en el sentido más llano del término. Ebbers se acercó al colegiado y reconoció que había hecho trampas. ¡Con 1-1 en el marcador y jugándose el ascenso! Tras la confesión del delantero pirata, el árbitro anuló el gol ante la tremenda sorpresa de los jugadores del Union Berlin. Estupefactos todos, uno de sus rivaless, Michael Parensen, comenzó a aplaudirle. Otro, Daniel Göhlert, se acercó para darle un abrazo. Y el árbitro acabó marcando el saque de puerta, anulando así el tanto que había convalidado segundos antes. Al final, como si los dioses balompédicos quisieran bendecir a Ebbers, el St. Pauli acabó ganando en partido en el minuto 92. El St. Pauli perdió ayer con el líder, el SpVgg Greuther Fürth (2-1). Ahora marchan cuartos, a un punto del tercer puesto que da acceso al partido de promoción. Ojalá suban de nuevo a Primera. El fútbol necesita equipos como el St. Pauli y héroes como Marius Ebbers para dignificarse como deporte, esencia que ha ido perdiendo con la llegada del fútbol negocio.

http://www.youtube.com/watch?v=sbsHPU1O6Ds&feature=player_embedded


CALCIO

El Ascoli se deja meter un gol por fair-play Marcó antideportivamente y regaló el 1-1. Hay veces que el fútbol se redime de sus propias trampas. El Ascoli, de la serie B italiana, predicó con el ejemplo el sábado cuando se dejó meter un gol por el Reggina

para

subsanar

que

se

había adelantado en

el marcador

aprovechándose de la lesión de un contrario. Todo comenzó cuando Valdez, defensor del Reggina, despejó un balón en su área y a continuación solicitó que se

parara

el

juego

al

sentir

un

fuerte

pinchazo en

su

pierna

izquierda. Sommese, del Ascoli, que recogió el balón en la banda izquierda, hizo caso omiso de la petición de Valdez y profundizó hasta la línea de fondo para asistir a su compañero Antenucci, que empujó la pelota a placer. Los jugadores del Reggina, que se quedaron clavados ante el gesto antideportivo de Sommese, se lanzarón a por éste tras el gol para recriminarle y soltarle algún que otro mamporro, lo que le supuso la expulsión a Costa. Tras la tangana, Pillon, técnico del Ascoli, llamó a capítulo a sus jugadores y les ordenó que dejaran que el Reggina empatara. Pagano, sin oposición alguna, hizo el gol del fair-play. Le dejaron avanzar y Frezzolini, el meta del Ascoli hizo la estatua ante su remate. Pillon quiso explicar lo sucedido: "Yo no me di cuenta de la lesión de Valdez ni Sommese tampoco. Después del gol hablamos y, entre todos, decidimos dejarnos empatar. Todos recordamos cómo se ha comportado Francia recientemente". El gesto que no supo tener Henry , que desoló a un país entero, sí lo concibió un modesto equipo, aunque no todos sus jugadores estuvieron de acuerdo con la decisión tomada. Sommese, el espabilado que no tiró la pelota fuera, no estaba muy convencido de la deportiva acción emprendida por su sentrenador sus compañeros: "Después del gol recibí muchas patadas y puñetazos, yo no quería que nos empataran".Finalmente, el Ascoli ganó el partido. "El Ascoli ha dado un raro ejemplo de lealtad deportiva. Honor al Ascoli", exclamó Iaconi, entrenador del Reggina, pero también con pasado en el banquillo de sus rivales del sábado. No obstante, Iaconi acusó a Valdez: "Valdez podía haber despejado el balón más fuerte y todo se podía haber evitado".


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