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Amo de los mu単ecos


Amo de los muñecos, tejedor de las redes de sus vidas plásticas, inadvertidas pero influyentes. Gran maestro de las marionetas, es la hora de acrecentar tu extenso museo de extremidades. Comenzará el gran acto de la mutilación en masa, esperada diversión. Recorreremos largas galerías de ojos mostrando en sus pupilas vidriosas los ojos de sus observadores, que reflejan los ojos de los muñecos, que. Y sus cabezas, cuencas vacías, qué felicidad. Revueltos pelos acrílicos nos dejan adivinar la lucha antes de aceptar la inevitable entrega de sus cuerpos al desmembramiento. Hermosa galería de muñecos. El sector de los brazos, cuánto placer produce verlos péndulos en su ridículo gesto de querer alcanzar el suelo. Y hoy es el feliz día en que el terror se instala en sus céreas sonrisas. Festejemos el sagrado ritual de la separación, de la negación de la unidad. ¡Bienvenidos, nuevos muñecos!


Amo de los muñecos