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UNIVERSIDAD Y SOCIEDAD 11

Noviembre de 2008

El primer proyecto Fondef de la UC en esta área comenzó este año

Investigadores buscan una herramienta molecular para detectar con anticipación los brotes de marea roja Según la profesora Mónica Vásquez, del Departamento de Genética Molecular y Microbiología de la Facultad de Ciencias Biológicas, esta tecnología podría dar cuenta de la presencia del organismo productor de la toxina, aún cuando éste se encuentre en bajas concentraciones. Ana María Bolumburu

fisiológicos y genómicos, su grupo de trabajo logró identificar mediante el De la marea roja se sabe poco. De lo que secuenciamiento todos los genes de una sí hay certeza es de la alta mortalidad cianobacteria productora de toxina paraque produce y del impacto económico y lizante, un trabajo que está a punto de ser social que provoca en las comunidades publicado internacionalmente. de pescadores artesanales del sur del país. Lo que los científicos UC esperan En Chile, los registros del fenómeno son dilucidar con el reciente proyecto Fondef bastante antiguos. Aunque se detectó por que obtuvieron para estudios específicos primera vez en 1972 en Magallanes, hay en el área, es si los genes que se enconestudios que confirman que ha estado traron en la cianobacteria de agua dulce en la zona desde mucho antes. Las conson los mismos que diciones de luz y están presentes en temperatura de las Toxina paralizante los dinoflagelados aguas australes favoLa marea roja, que es el nombre que causan la marea recen el crecimiento con el que se conoce a las floracioroja o las floraciones de la microalga prones de algas nocivas, es normalde algas nocivas y, ductora de toxinas, mente producida por dinoflagelados con esto, desarroel dinoflagelado y diatomeas en ambientes marinos, llar una herramienAlexandrium cateo por cianobacterias en ambientes de agua dulce. ta molecular que nella, cuyo veneno pueda detectar de paralizante provoca manera fácil y rápida la presencia de estas la muerte de las personas que consumen microalgas tóxicas, de manera que pueda mariscos contaminados. Hoy son muchos ser utilizado en programas de monitoreo los lugares entre la Región de los Lagos, de marea roja. «La idea es encontrar marcaAysén y Magallanes donde la extracción dores en los genes de Alexandrium catenella de mariscos (cholgas, choritos, almejas) que nos permitan detectarlos aún cuando está vedada. se encuentren en bajas concentraciones y Hace dos años, la investigadora Mónique sean específicos», explica la doctora ca Vásquez llegó a la Facultad de Ciencias Vásquez. Según la investigadora, con este Biológicas para continuar los estudios estudio se podría dar la alerta de los brotes de las cianobacterias de agua dulce, un con algunos días de anticipación, depengrupo de bacterias que produce el misdiendo de la frecuencia del muestreo. mo tipo de toxinas que las microalgas Los registros de aparición de brotes marinas que causan el problema de la de la microalga indican que estos puemarea roja. Luego de intensos estudios

SECUENCIAMIENTO DE GENES: Mónica Vásquez identificó todos los genes de una cianobacteria que produce toxina paralizante. Los actuales estudios buscan dilucidar si son los mismos que están en la microalga que produce la marea roja.

den desarrollarse, llegar a un máximo y decaer en tiempos tan breves como una o dos semanas. Sin embargo, también hay casos de lugares con presencia de Alexandrium persistentes, en que siempre se detectan pocas células, pero nunca llega a producirse el brote. «Los métodos que hoy se ocupan para determinar la presencia de estos dinoflagelados son muy poco sensibles. Basados en identificación y recuento al

microscopio, sólo se pueden detectar cuando alcanzan un número de células elevados, lo que en algunos casos prácticamente corresponde a estar detectando el brote en su máximo nivel. En cambio, la herramienta que queremos desarrollar durante este proyecto va a permitir detectar la presencia de Alexandrium aunque esté presente en bajas concentraciones», concluye la profesora Vásquez.

Una tesis de doctorado en Agronomía estudió la partidura fina y la pudrición gris.

Identifican las causas de los problemas más graves de la uva de exportación El profesor Juan Pablo Zoffoli desarrolló herramientas de diagnóstico de precosecha para que los productores puedan calcular el riesgo que tienen las uvas Thompson de desarrollar estas alteraciones durante el almacenaje. EXCESOS EN PRECOSECHA: Sobredosis de anhídrido sulfuroso y gibelina dañan el sistema dérmico de las bayas, lo que produce partiduras y pudriciones.

Antonieta Sánchez

Chile es el principal productor de uva de mesa del Hemisferio Sur. Las más de 53 mil hectáreas plantadas que se distribuyen desde Copiapó hasta la Región de Aysén producen cerca de 800 mil toneladas de fruta cada temporada. La variedad más importante es la Thomson, uva verde sin pepas que se destina a Estados Unidos, el más importante mercado para esta industria. Generalmente los productores asumen que la tarea está cumplida con la cosecha, cuando tienen un producto del tamaño y color óptimos. Sin embargo, uno de los principales desafíos es el transporte hasta los mercados del Hemisferio Norte. El período de postcosecha, que se extiende desde la vendimia hasta la comercialización, puede durar entre 20 y 100 días. Y es en esta etapa cuando se manifiestan los dos principales problemas que afectan a la uva de mesa: la partidura fina, que genera bayas con consistencia pegajosa, y la pudrición gris. El profesor Juan Pablo Zoffoli investigó

las causas de estas alteraciones para su tesis del Doctorado en Ciencias de la Agricultura. Cuando empezó, hace cuatro años, no existía investigación internacional asociada a la partidura fina o hairline porque no era un problema relevante fuera de Chile. Sí había estudios acerca de las partiduras típicas de precosecha, que le aportaron información. En primer lugar, estableció que el exceso de anhídrido sulfuroso que se usa para controlar las pudriciones, asociado a ciertas condiciones de precosecha, provocaban el problema. Pudo demostrar que la incidencia de partidura fina aumentaba con relación a las concentraciones y los tiempos de aplicación del producto. Dosis altas de anhídrido

sulfuroso generan una condición ácida, debilitando y dañando el sistema dérmico de las bayas. La segunda hipótesis vinculaba el problema con prácticas de precosecha asociadas a las exigencias de mercado por producir frutos de gran tamaño: el uso de los reguladores de crecimiento conocidos como giberelinas y citoquininas. A pesar de que la citoquinina era considerada por la industria como más perjudicial porque genera un tejido mucho más rígido, el estudio de la UC demostró que los mayores problemas se debían al sobreuso de giberelina. «Con la citoquinina se produce mejor cutícula, por lo tanto hay menos efectos de pudriciones, pero sí se hace

un tejido más rígido y más propenso a partiduras. Con la giberelina en sobredosis se producen las dos cosas, un tejido que tiene menos cutícula, que ocasiona que la fruta se haga muy sensible a pudriciones y, a su vez, con este exceso de crecimiento, también se vuelve sensible a partiduras», señala. Además, se constató que las fracturas, a pesar de que no eran visibles, se producían en precosecha y que se expresaban en forma más violenta y más rápida durante almacenaje con el anhídrido sulfuroso. En tercer lugar, la investigación desarrolló herramientas de diagnóstico de precosecha para estimar el potencial riesgo de las uvas Thompson de desarrollar pudrición y partidura fina durante el almacenaje. Zoffoli explica que el productor necesita manejar parámetros de calidad que le permitan proyectar el estado de la fruta después del período de almacenamiento. «No basta con producir una fruta grande, se necesita una fruta grande pero que demás se almacene bien». Desde sus inicios, la investigación ha estado estrechamente vinculada con las empresas productoras, que han colaborado con los estudios y se han beneficiado de los hallazgos. Zoffoli destaca que los resultados de la relación entre el anhídrido sulfuroso y la aparición de hairline fueron transferidos inmediatamente a la industria y hoy están completamente integrados a sus prácticas.


Estudio de enfermedades de la uva