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CHILE AÑO45 N211 MAR/ABR 2021

2021

año de la esperanza

FOMO EUTANASIA PROFESOS PERPETUOS BOLETÍN SALESIANO

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>Sumario PÁG 4-5 >RECTOR MAYOR

PÁG 8-9 >SOCIAL

Editorial > 3 Reflexiones 2020-2026 >6

AÑO45 · N211 · MAR/ABR 2021

Señor, que no deje de asombrarme

La manzana envenenada de la eutanasia

PÁG 12-13 >CIENCIA

Pág 16-17 > VIDA SANA

¿Cómo funcionan las vacunas que se aplicarán en Chile?

Smartwatch: ¿Qué dice tu muñeca?

Edición: Lorena Jiménez y Vicente Fritz Consejo Editorial: Vicente Fritz, Felipe Valdés, Joaquín Castro, Karina Velarde, Gustavo Cano, Lorena Jiménez, José Antonio Rodríguez y María José Barahona. Dirección de arte: María José Barahona y Felipe Valdés Diseño y diagramación: María José Barahona Correctora de estilo: Norinna Carapelle

Una foto… una historia Pastoral juvenil >10-11

Llamados a ser constructores de esperanza Educación > 14-15

FoMO: cuando la curiosidad se convierte en adicción Valdocco 47: evangelización digital UCSH > 26

Vida universitaria en tiempos de pandemia

Director: P. David Albornoz, sdb. Editor general: Vicente Fritz

Albera 100 años >7

Patios digiales > 24-25

Santiago de Chile, Revista de la Familia Salesiana fundada por Don Bosco en 1877.

Representante legal: P. Carlo Lira, sdb.

“Fraile o no fraile, me quedo con Don Bosco”

Fundación Don Bosco >27

PÁG 18-23 >TEMA CENTRAL

Prevenir y rehabilitar antes de que sea tarde

2021 año de la esperanza PÁG 28-29> FOTORREPORTAJE

PÁG 31> ENTREVISTAS

Obreros A SU MIES

“Los sentimientos son la voz del alma”

Fotografía: José Antonio Rodríguez y corresponsales de las presencias salesianas de Chile, Caetera Tolle, info ANS, Boletín Salesiano Argentina

Noticias > 30 y 32 Retorno seguro Fiesta de Don Bosco Entrevistas > 33 Atreverse a soñar como Don Bosco Cultural > 34

El reggaetón tiene casa de veraneo en Chile Ojos de Don Bosco > 35

Producción: Área Comunicación Social Congregación Salesiana Chile www.boletinsalesiano.cl / boletin@salesianos.cl

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>Editorial 211

Queridos hermanos de la Familia Salesiana: El año que pasó ha sido muy difícil para todos, por la pandemia del Covid-19 y sus consecuencias en distintos ámbitos de nuestra vida. Sin embargo, no podemos pasar por alto que en Chile estamos viviendo momentos muy importantes para nuestra sociedad con la elección de la asamblea constituyente. Este es, quizás, el hecho más relevante para la vida de los que compartimos esta tierra, pues nos dará el marco regulatorio de nuestra convivencia social. En los últimos días de diciembre de 2020 y los primeros de 2021, se han levantado iniciativas en el Congreso Nacional para discutir sobre la legislación de la eutanasia y el aborto. La primera propone introducir modificaciones en la Ley sobre Derechos y Deberes de las Personas en Atención de Salud y en los códigos Civil y Penal, y garantiza que se respete siempre la voluntad de los pacientes sobre el término de su vida. Asimismo, vela porque quienes se encuentren en un estado terminal o con dolor severo no oncológico, tengan derecho a recibir los cuidados paliativos. La segunda iniciativa busca el “aborto libre, seguro y gratuito”. Para nosotros, como discípulos de Jesús, la defensa de la vida humana y su inalienable dignidad desde su concepción hasta su muerte natural es parte constitutiva de la Buena Noticia.

Es por lo que en este boletín queremos profundizar en estos temas, pues debemos tener claro que nuestra responsabilidad y misión es iluminar a la sociedad de nuestro tiempo y también ser consecuentes a la hora de escoger a las personas que nos representan para elaborar la Constitución y quienes tendrán que legislar en consecuencia a ella. La cultura de la muerte, disfrazada de compasión y de dignificación humana, nos quiere convencer de que la vida solo puede vivirse cuando experimentamos satisfacción, pero que podemos terminar con ella cuando nos parece insoportable o nos produce repulsión, ya sea la nuestra o la de la criatura que está por nacer. Hoy más que nunca tenemos que formarnos, profundizar con argumentos no sólo religiosos, sino biológicos, psicológicos y sociales, y así dar razón de nuestra fe (1 Ped 3,15). Nuestro padre Don Bosco supo enfrentar muchos temas que conflictuaban a los jóvenes y a la gente sencilla con la cultura liberal, que se empezaba a imponer en Occidente. Se dispuso, como buen pastor, a formar la recta conciencia del buen cristiano y honesto ciudadano. Hoy también nos mueve la esperanza. El Señor está en medio de su pueblo, alentándolo siempre para la construcción de su Reino de justicia y paz.

Les bendice,

P. Carlo Lira Airola, Inspector BOLETÍN SALESIANO

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>Rector Mayor

Señor, que no deje

de asombrarme Saludos cordiales, amigos y amigas lectores del Boletín Salesiano. Hemos iniciado este año 2021 seguramente con el fuerte deseo de que sea mejor que el precedente. Quizá siguen existiendo no pocos miedos. Pero sentimos en nuestro interior más profundo que hemos de cultivar la esperanza, porque nos hace bien y nos ayuda a vivir mejor y con más sentido. En el último domingo de enero hemos celebrado la fiesta de Don Bosco, también de un modo diferente a años anteriores, porque la pandemia no ha desaparecido y ha condicionado tantas cosas. Bueno, incluso en esta situación hemos de saber leer la luz y los brotes de esperanza que se hacen presentes. Y en este contexto he elegido como reflexión para compartirles hoy lo que se desprende del título que responde al modo en que en tantos momentos he rezado y sigo rezando a lo largo de estos últimos siete años. Tantas veces, casi todos los días, rezo así: “Señor, que no deje de asombrarme; Señor, que nunca me acostumbre a algunas cosas”. Y explico seguidamente lo que quiero decir. En el sexenio pasado, antes de la pandemia, tuve la oportunidad preciosa, y también exigente como pueden imaginarse, de visitar 100 naciones del mundo donde hay presencias salesianas, ya sean de los propios sdb como de la Familia Salesiana en general, en algunas de sus congregaciones y ramas diversas. Y he conocido una realidad tan increíble, tan fascinante, tan preciosa, tan dolorosa muchas veces, que mi oración de cada día y mi pensamiento al regresar a Roma llevaba este contenido: “Señor, que nunca deje de sorprenderme”. > Que no deje de sorprenderme al ver la dignidad de cientos de mujeres solas con sus hijos (fallecidos o desaparecidos sus esposos) en el campo de refugiados de Juba (Sudán del Sur), que existe en nuestra presencia salesiana. Que no deje de valorar la decisión de acompañar como sdb a todas esas personas que no tienen nada y seguramente a nadie. > Que no deje de sorprenderme ante la alegría que experimenté al conocer en la Ciudad Don Bosco de Medellín (Colombia) a los adolescentes (chicos y chicas) que vivían en esa casa salesiana. Ahí habían vuelto a conectarse con los estudios tras haber sido soldados de la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Aquellos jóvenes, ‘rescatados y salvados’ de la guerrilla, vivían con sonrisa y con esperanza. > Que no deje de sorprenderme del bien que se hace al vivir una comunidad salesiana en el corazón del campo de refugiados de Kakuma (norte de Kenia), perteneciente a la ONU, que es casi una ciudad, con más de 300.000 personas, y del que formamos ‘extraordinariamente’ parte desde hace muchos años. Y digo

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BOLETÍN SALESIANO

formar parte de modo extraordinario porque una normativa de estos campos de refugiados es que en la tarde-noche nadie ajeno al mismo puede permanecer ahí, pero la fascinación de la persona de Don Bosco y el estilo educativo de sus hijos e hijas nos han permitido tener una casa para vivir en medio de estas familias, una escuela donde enseñarles un oficio y una parroquia que se hace presente en varios lugares de dicho campo. > Que no deje de sorprenderme ante la cercanía que experimenté con la buena gente de las Villas en Argentina, especialmente en el ‘gran Buenos Aires’. Así se conoce el extrarradio de esta gran ciudad. ‘Curas villeros’ llaman a varios párrocos diocesanos que habían sido acompañados por quien hoy es el Papa Francisco, donde también están nuestros hermanos sdb y hermanas fma. > Que no dejen de sorprenderme los rostros y las sonrisas que encontré en tantos chicos y chicas acogidos en nuestras casas. Son los chicos de la calle, ya sea en Colombia, o en Sierra Leona, o en Angola, o en tantas presencias en la India. Pude ver tantos ‘milagros’ al recorrer en las noches los lugares donde estos chicos y chicas viven y duermen, donde ‘snifan’ productos químicos, pinturas y adhesivos que destruyen sus pulmones. Tomar un primer contacto hasta proponerles ir a la casa salesiana para asearse, comer y quedarse allí si lo desean, ha salvado vidas, tantas vidas. > Rezo con fe pidiendo que no dejen de sorprenderme la esperanza y la dignidad que encontré en tantos jóvenes animadores, estudiantes y universitarios en Damasco y en Alepo, que junto a nuestros hermanos salesianos seguían cada día convocando a cientos de muchachitos para que la guerra en su país no fuese tan terrible. Quizá algo así como lo que se narra en la película la ‘Vida es Bella’, el filme del papá con su pequeño hijo en un campo de concentración nazi. Solo que en Alepo y en Damasco la realidad era más cruda. No era una filmación, sino la vida dolorosamente real. No escuché lamentos, escuché argumentos lúcidos sobre la guerra y los diversos intereses de tantas naciones. Encontré dignidad y solidaridad, fraternidad y fe. Y le pedía al Señor que no dejara de sorprenderme tanta dignidad en medio del horror de una guerra y una ciudad destruida en un 70%, algo que solo había visto en la ficción que nos presentan las películas. Estar allí es muy diferente. > Y le pido al Señor que no deje de sorprenderme nunca ante la realidad hermosa de la vida compartida a lo largo de los años con tantos pueblos originarios, ya sea con los Yanomami, con los Xavantes, con los Boi- Bororo del Brasil, o con los Ayoreos y los Guaraníes del Paraguay, o los Shoar o Achuar del Ecuador. Cuando pude conocerlos, no dejé de maravillarme de su realidad y la de mis hermanos y hermanas, tantos años compartiendo la vida con ellos.


Y así podría seguir explicitando por qué le pido a Nuestro Señor que me ayude a no dejar de sorprenderme, porque el quedarme contemplando maravillado me hace ser agradecido de Dios, de la vida y de quienes tanto han hecho en favor de otros, de lo cual, en mis visitas de animación, he sido solamente un testigo, casi como un notario. Los sueños misioneros de Don Bosco se han desarrollado y han ido mucho más allá, sin duda, de lo que él mismo pudo soñar. Y, al mismo tiempo, tengo miedo de acostumbrarme a muchas cosas, como el número de muertos por Covid, cuando hay tantas historias de dolor detrás de esas muertes. No quiero acostumbrarme ante el dolor que producen las migraciones y los muertos en el Mediterráneo por querer llegar a Europa, o en las fronteras y los ríos de diversas naciones de América Central en el intento de llegar más al norte. No quiero que me deje de doler el abuso de las mafias que explotan a las personas, que las engañan con las promesas de una vida mejor y después las somenten, tantas veces mujeres y

adolescentes menores de edad a una vida de prostitución y de abusos sin horizonte de liberación. No quiero acostumbrarme a pensar que en nuestras sociedades nada se puede hacer. No quiero acostumbrarme a ver filas y filas de personas que esperan un plato de comida en nuestras grandes ciudades del ‘primer mundo’, pero que encierran historias muy dolorosas. Quiero seguir siendo sensible a esto, como sensible es el tacto ante una herida infectada. Amigos lectores, este es mi sencillo y humilde mensaje a ustedes, porque sé que hay mucha conciencia despierta en tantísimas personas, porque sé que somos muchos los que creemos que es posible y es real hacer que situaciones se puedan cambiar y mejorar. Al mismo tiempo que les sigo deseando un nuevo año 2021 lleno de esperanza, de auténtica y verdadera esperanza, los invito también a ustedes a soñar, a no renunciar, a dejarse sorprender ante lo bello e increíble de la vida, ante tantas historias únicas y, al mismo tiempo, a no acostumbrarnos ante lo que no debiera existir. Gracias por seguir a nuestro lado como amigos creyendo que otro mundo mejor es siempre posible y que no es una lejana e irrealizable utopía.

P. Ángel Fernández Artime, Rector Mayor de los Salesianos

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>Reflexiones 2020-2026 Por P. Luis Timossi sdb, CSFPA - Quito.

“FRAILE O NO FRAILE, ME QUEDO CON DON BOSCO” Esta fue la respuesta de un joven Juan Cagliero ante la propuesta de fundar la Congregación Salesiana, que hoy nos invita a mirar nuestra identidad.

La fascinante reacción del más temperamental y “juglar” discípulo de nuestro padre, expresa una verdad que hoy el Rector Mayor, don Ángel Fernández Artime, nos propone como primera prioridad para avizorar, salesianamente, este sexenio: “La identidad carismática”. El carisma es como un prisma que revela la riqueza de colores que contiene el haz de luz que lo atraviesa. El Amor de Dios, Jesús y su Evangelio, al pasar por el corazón de Don Bosco, se refleja con facetas deslumbrantes y rasgos inconfundibles. Descubren lo más profundo y hermoso de su persona: su “identidad”. “Quedarse con Don Bosco” significa eso: que nuestro corazón fue alcanzado por la belleza de su carisma; quedar fascinados y movidos a hacer de ese modo de vivir el estilo inspirador de nuestras propias vidas.

Filiación espiritual Cuando digo “quedarme con Don Bosco” manifiesto un principio unificador de mi vida y una pertenencia: soy “como él” y “soy de él”. Asumo sus rasgos de identidad carismática como los “genes espirituales” y como los “latidos del corazón” que impulsan mi acción educativo-pastoral. Creo que esto constituye la esencia de mi “filiación espiritual”: me siento hijo/a de este padre que es Don Bosco. Y experimento el carisma como la fuente de mi fraternidad: me hace familia, hermano/a en la vivencia de “su” - “nuestro” carisma salesiano: la Familia Salesiana.

Policromía Cuando contemplo la mirada de Don Bosco veo brillar en sus ojos, como en el centelleo de las facetas de un diamante, cinco reflejos de su corazón. Cinco rasgos esenciales que componen la armonía de su carisma como discípulo del Señor. Estas facciones de su rostro conforman el espejo en el que contemplo mi imagen de hijo y de hija:

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La predilección por los pequeños y los pobres: que conforma el campo donde trabajar. La paternidad de Dios: que constituye la raíz misma de un modo de amar “paterno-materno”. La imagen del Buen Pastor: que delinea el estilo del amor manso, tierno, dispuesto a dar la vida. El celo apostólico por la urgencia del Reino: que encauza todas las energías en esta misión. La unidad de la comunión fraterna: que lleva a una opción comunitaria y a un estilo familiar de vida y acción.

¡Gracias! Este modo de tener a Jesús en el centro de la vida, de asumir y vivir “su” mandamiento del amor, de encarnar en lo cotidiano de la existencia esa “gracia de unidad” que une cielo y tierra, propios de Don Bosco, son para nosotros puro don, genial regalo de Dios. Hacen nacer desde lo más profundo un único sentimiento: ¡Gracias!

Y motivación Pero también nos movilizan a un compromiso de aceptación, reconocimiento, profundización, conformación y actualización. El carisma es un potente principio dinamizador. Es el mismo Espíritu Santo quien nos ilumina en el día a día. Qué quiere decir “quedarme con Don Bosco”. Concluye don Ángel: “Este sexenio deberá distinguirse por un profundo trabajo de crecer en profundidad carismática, en identidad salesiana, en todas las etapas de la vida, con un serio empeño en cada Inspectoría y en cada comunidad, hasta poder decir como Don Bosco: “He prometido a Dios que hasta mi último suspiro sería para mis queridos jóvenes pobres”. Comentario al Plan del Sexenio del Rector Mayor: 1º “Salesiano de Don Bosco para siempre”.


>Albera 100 años

UNA FOTO… UNA HISTORIA Por P. Manolo Pérez sdb, CSFPA - Quito.

Celebración del centenario de la muerte del con 17 años, cuando dio su sí como salesiano, junto a otros 22 compañeros; era un joven tranquilo, sonriente y estudioso. P. Paolo Albera (2021), segundo sucesor de Otro Valdocco Don Bosco. Solo Juan Cagliero podía lograrlo: ¡Una foto con Don Bosco! En 1861 temían por aquel padre que, con 46 años, estaba frágil de salud. Lo pensó y lo hizo: de rodillas le suplicó que aceptara y le arrancó el sí. Don Bosco organizó: jóvenes y salesianos a su alrededor, él confesando ¿A quién? A Pablo Albera: “Pablito, arrodíllate y apoya tu frente sobre la mía, así no nos movemos”.

Todo comenzó en None A unos 24 km de Turín vivían, en None, Margarita dell’Acqua y Juan Bautista Albera con sus siete hijos. Pablo, el menor, nació el 6 de junio de 1845. La fe vivida en cada jornada culminaba con el rosario en familia. Fue el ambiente en que creció. Pronto ayudó en la misa al párroco, don Mateo Abrate. En 1858, con 13 años, don Abrate, que ya conocía a Don Bosco desde los inicios del Oratorio en la Iglesia San Francisco de Asís, lo presentó sin preámbulos: “Recíbalo con usted”. El seminarista Miguel Rúa, mano derecha de Don Bosco con 21 años, luego de hablar con Pablo opinó: “Lo puede recibir tranquilamente”. En el Oratorio se respiraba entusiasmo juvenil por la santidad, dejado por Domingo Savio al morir el 9 de marzo de 1857. Con ese ambiente se encuentra Miguel Magone en octubre de ese año cuando ingresó, recibiendo exactamente un año después a Pablo, con quien fue compañero de habitación y amigo.

Un salto adelante En tiempos de leyes anticlericales, luego del Estatuto Albertino de 1844, Pío IX le planteó a Don Bosco qué pasaría con sus jóvenes cuando él faltara. Su mejor respuesta: el nacimiento de la Congregación Salesiana, el 18 de diciembre de 1859. Eran 18, incluido él. El 3 de mayo de 1861, Don Bosco explica uno de sus sueños: “Algunos jóvenes llevaban en la mano una luz, y Pablo tocaba la guitarra, significa que mostrará el camino a los sacerdotes y su valor para ir adelante en su misión”. Fue el 14 de mayo de 1862,

Era el objetivo del flamante Colegio Seminario Menor en Mirabello, a unos 100 km de Turín, abierto el 20 de octubre de 1863, al abrigo de enredos oficiales con inspecciones académicas. Aprobado por Mons. Di Calabiana en tiempos de desprestigio de la Iglesia y de escasez de vocaciones. Para garantizarlo, qué mejor que un buen equipo organizado por Don Bosco: Miguel Rúa, director con 26 años, su madre Juana María y dos sacerdotes. Los demás: cinco seminaristas salesianos, entre ellos Pablo con 18 años, y cuatro jóvenes oratorianos. Será el ambiente en que maduró su vocación: compartiendo con los jóvenes los juegos, demostrándoles plena confianza y ganándoselos de mil modos; creando un ambiente familiar de alegría serena; fusión de corazones y cariñosa vigilancia; vida de piedad profunda y fidelidad al deber cotidiano. Cada vez que Don Bosco los visitaba ¡era el regalo de la presencia del padre que los amaba! Fueron cinco años de trabajo salesiano, estudiando al mismo tiempo filosofía y teología en el Seminario de Casale Monferrato, a 14 km de Mirabello. Las nuevas leyes de educación exigían títulos, por eso, simultáneamente, en octubre de 1864 se recibió de maestro de cursos superiores. Ese mismo año se integró a la comunidad otro joven salesiano: Luis Lasagna.

Fraile o no, me quedo con Don Bosco La afirmación de Cagliero, el joven que consiguió el sí de Don Bosco para la foto, había quedado resonando en el grupo de aquellos primeros salesianos. Algún compañero de estudio, su párroco e incluso Mons. Riccardi di Netro, arzobispo de Turín, le plantearon a Pablo por qué con Don Bosco. “Es que si soy sacerdote, se lo debo a...”, sin más palabras. El 2 de agosto de 1868, Pablo es ordenado sacerdote en Casale, cerca de Mirabello, por Mons. Ferré. El día anterior va donde Don Bosco pidiéndole un consejo: “Cuando tengas la dicha de decir la primera misa, pídele a nuestro Señor la gracia de no descorazonarte nunca”. Con el tiempo comentaría: “Solo mucho después comprendí el alcance de sus palabras”.

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>Social

LA MANZANA ENVENENADA

DE LA EUTANASIA Por Cristián Borgoño, Pbro. Arquidiócesis Santiago, Dr. en Bioética.

No es solo el respeto por la vida humana lo que hace de la eutanasia una manzana envenenada, es la constatación de que, por querer respetar la autonomía de unos pocos, se termina eliminando a muchos.

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Es ampliamente conocida la historia de Blancanieves, que sucumbió por aceptar la manzana envenenada de su madrastra. ¿A quién no le gustaría una muerte dulce? ¿A quién no le gustaría una muerte digna? ¿A quién no le gusta ejercer su autonomía? Originalmente, la palabra eutanasia (literalmente buena muerte) expresaba ese universal deseo de partir de esta vida sin dolor, rodeado de los seres queridos y después de una vida larga y fecunda ¿Quién no desearía algo así? El concepto actual, sin embargo, es distinto: la eutanasia es la eliminación de un ser humano con el fin de aliviar su sufrimiento. Lo que se quiere legalizar no es el suicidio, es matar a una persona que lo solicita. Lo que podría parecer razonable en el contexto de un campo de batalla, donde los heridos piden misericordia a sus compañeros o a sus enemigos cuando saben que solo tienen por delante la muerte. Es muy distinto a lo que se verifica en nuestros hospitales. Desde hace ya un buen tiempo los cuidados paliativos tienen la capacidad de contener el dolor y ofrecer al enfermo, a través de un equipo interdisciplinar, lo mejor que los seres humanos podemos ofrecer a nuestros congéneres ante nuestro destino inevitable: cuidado y cariño. No es casualidad que este haya sido el primer impulso de la medicina, liderado por una mujer enfermera, Cicely Saunders: los cuidados paliativos en el contexto de los Hospices, hace ya más de 50 años. Solo después apareció el falso atajo de la eutanasia. La eutanasia no viene del mundo médico, sino de personas desilusionadas con la promesa de la medicina hipertecnologizada, que muchas veces simplemente prolonga lo inevitable. La incapacidad de los médicos de aceptar los límites de su arte y de los familiares de no querer separarse de un ser querido lleva en ocasiones a prolongar el sufrimiento innecesariamente. No es sano que alrededor de la mitad de las personas muera en hospitales y no en sus casas, rodeados de los suyos. Muerte digna no es eutanasia, es reconocer la dignidad del que transita inevitablemente hacia una nueva vida; hacia la casa del Padre para los que creemos en la promesa de Jesús (Jn 14, 5). Abandonar en el dolor, eliminar al que sufre, aun cuando lo pida, no es dignificar la muerte, es solo evitar hacerse cargo del que sufre. Imagino que ninguno de los que me leen piensa que lo que corresponde hacer ante un intento frustrado de suicidio es ayudar al suicida a cumplir su objetivo por respetar su autonomía. Asfixiar con una almohada al ser querido que encontramos inconsciente junto a un frasco vacío de somníferos no parece ser la solución adecuada. La

eutanasia es precisamente esa solución inapropiada ante el que pide la propia muerte. Inapropiada porque lo que se requiere es cuidado, y el cuidar no mata. Para nosotros, los cristianos, que creemos en un Dios que se hace cargo del sufrimiento humano, como Buen Samaritano, la eutanasia es inaceptable, puesto que no somos los señores de la vida, sino solo acompañantes de la vulnerabilidad y del dolor de los hermanos y hermanas. El cristianismo fue pionero en hacerse cargo de los enfermos y no puede ser pionero en eliminarlos ni abandonarlos. Pensando, con todo, más allá de nuestras convicciones de fe, ¿es la legalización de la eutanasia lo que hará un Chile mejor, más justo y solidario? o ¿no es más bien la universalización de los cuidados paliativos a través del acceso universal a una salud digna? Se me objetará, sin duda, que la eutanasia se dirige hacia ese reducido número de casos donde ni los mejores cuidados paliativos logran mitigar el dolor y el deseo de morir. No se puede negar que esos casos existen, por pocos que sean. Pero debemos preguntarnos si no estamos usando un cañón para matar una mosca. Como muestra la experiencia de Holanda, país pionero en la legalización de la eutanasia y sospechoso de ser incapaz de regular adecuadamente una práctica por vía de la ley, un 20% de las muertes por eutanasia (que rondan el 5% del total) son sin consentimiento ni solicitud del paciente. Eso significa que en un 20% de los casos ni siquiera se respeta la autonomía del paciente, que se supone que es el fundamento de la legalización de la eutanasia. Si en Chile mueren cada año 100 mil personas aproximadamente, querría decir que todos los años podrían eliminarse mil personas sin su consentimiento: 50 veces los muertos del estallido social. Más allá de este análisis numérico, sin duda relevante, está la cuestión de fondo de qué hacemos con las personas que llegan al final de su existencia ¿Las eliminamos lo más rápido posible, como si fueran un estorbo, aprovechando que nos lo piden ellas mismas? ¿No sería mejor esforzarnos como familias y como sociedad en dar a nuestros seres queridos los cuidados necesarios en la última etapa de su vida? La legalización de la eutanasia no es una cuestión de fe, es una cuestión de buenas políticas públicas. No es solo el respeto por la vida humana lo que hace de la eutanasia una manzana envenenada, es la constatación de que, por querer respetar la autonomía de unos pocos, se termina eliminando a muchos. La tentación de la eutanasia es la respuesta a la incapacidad de la técnica moderna de ser fiel a su promesa de terminar con el sufrimiento y la enfermedad. El peligro mayor es creer en otra falsa promesa, cuando deberíamos despertar de nuestro sueño y reconocer que solo el cuidado y el acompañamiento, a imagen de Cristo, Buen Samaritano, es la respuesta a la vulnerabilidad humana. BOLETÍN SALESIANO

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>Pastoral Juvenil

Por Equipo Pastoral Juvenil

LLAMADOS A SER CONSTRUCTORES

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“Probablemente «la imagen del año» en todo el mundo haya sido la de un hombre de avanzada edad, vestido de blanco, totalmente solo en la gran explanada de la Plaza de San Pedro en Roma, en una tarde lluviosa que se hacía noche aquel 27 de marzo del 2020. Ese hombre era el Papa Francisco, quien nunca estuvo tan solo en una oración, pero, al mismo tiempo, nunca tan acompañado por toda la humanidad”, describe el Aguinaldo para este 2021. Este relato expresa para cada persona, institución, familias y/o agentes educativos en nuestro país lo que hemos vivido, sufrido, lo nunca imaginado ni sospechado. Pero también le recuerda a este “mundo de razas, culturas, naciones y religiones diversas, que Dios tiene la capacidad de saber conducir hacia el bien incluso las realidades más desastrosas y que más dolor causan, y de mirar con compasión nuestra pobre fe”. Chile aparece ya un país cansado y atemorizado al comenzar el año 2021. La pandemia de salud reveló otras, no menos mortales, como es la proliferación del narcotráfico, el enriquecimiento permanente de pocos, la violencia desatada en los barrios populares, donde “son muchos los jóvenes que, por constricción o falta de alternativas, viven perpetrando delitos y violencias: niños soldados, bandas armadas y criminales, tráfico de droga, terrorismo”, como da cuenta el Aguinaldo y como también observamos. No obstante, de las cenizas de la muerte nace la esperanza. Nuestra mirada como creyentes en Jesucristo busca ser amplia y profunda. Como sus discípulos y misioneros, buscamos y luchamos porque otro Chile sea posible. Como el Rector Mayor, nos preguntamos sobre la ‘nueva normalidad’ que todos esperamos, ¿cambiarán algunas realidades para bien?; y como Familia Salesiana que peregrina en Chile, ¿podremos transitar siendo profetas de la esperanza?

El ser humano es proyección No queremos, ni podemos, ser profetas de la desesperanza aprendida. Durante el año 2020 emergieron luces de bien, que el país ha apreciado en toda su magnitud. Todos ya hemos resaltado el heroísmo de la primera línea de salud, los agentes de servicio básicos que no han parado en la atención del país, la solidaridad con el mundo de los pobres y de los nuevos pobres que la situación ha generado, donde el mundo juvenil ha estado en primera línea. Sabemos de muchas realidades de bien, que han salido a relucir en cada rincón del país donde estamos sirviendo, en medio de un país necesitado y en proceso de empobrecimiento. La lectura que hagamos de este momento que nos toca vivir no puede ser como cualquier otra. El ser humano es proyección y tiende siempre hacia un algo más. Ya lo que hemos proyectado como comunidad nacional en el PEPSI de los próximos años, que expresa esa vocación y donde la esperanza por nuevos tiempos está en juego, está latiendo y nos está esperando. Durante este 2021, queremos ser salesianos constructores de esperanza. Está en nuestro ADN ser agentes de la alegría para los jóvenes, para todos. Como señala el Aguinaldo, “hay quienes viven en el lamento y la negatividad, con el corazón endurecido. También, por fortuna y gracia de Dios, somos muchos los que intentamos vivir movidos por un dinamismo que nos lleva a buscar la vida, a hacer lo que sea mejor, a centrarnos en vivir desde el amor y el servicio (que sanan por sí mismos), a trabajar bajo el dinamismo de la esperanza. Y cuando se vive movido por la esperanza, se va haciendo experiencia de que el amor, el servicio, el corazón lleno

de humanidad tiene pleno sentido en un mundo que tiene también tanto de deshumanización”.

Ser gente de primavera más que de otoño Desde nuestra Pastoral Juvenil tenemos desafíos de hondo calado. Tanto como CEP como Familia Salesiana, estamos llamados a discernir nuestro presente. Leer la acción de Dios, que mantiene la promesa dada en la Alianza de acompañar a su pueblo (y a cada uno) con su presencia potente frente al mal, con la ternura de Don Bosco hacia aquellos que confían en nosotros. Una esperanza así cambia totalmente el presente. Vivir con Dios no es lo mismo que vivir sin Dios. Un Dios que abre, incluso en los desiertos de la vida, un camino; desafiando desilusiones y escepticismos, miedos y desencantos. Como señala Fratelli Tutti, la esperanza “está enraizada en lo profundo del ser humano, independientemente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos en que vive/.../ La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna”. Nuestra esperanza está en y con los jóvenes. Ya el Papa Francisco, con su lenguaje directo, los invita a «ser gente de primavera más que de otoño». Ciertamente, son los jóvenes los más propensos a ver los «brotes» de un mundo nuevo, más que las «hojas amarillas» en las ramas. No se refugian en nostalgias y lamentaciones, porque saben o intuyen que Dios los quiere herederos de una promesa e incansables cultivadores de sueños. Ahí están los miles de jóvenes del MJS, de nuestras escuelas y centros juveniles, los exalumnos y gente joven que se anima en el voluntariado salesiano. Son muchos y muchas, y ahí están para dinamizar la vida de nuestro pueblo pobre y sufriente.

Esperar contra toda esperanza En la línea de ser constructores de esperanza desde nuestras CEP, esperamos seguir animando desde las páginas del Boletín Salesiano temas agudos y vitales, para que este desafío pastoral vaya configurándose con mayor sentido en lo educativo-pastoral. Temas que ayuden a tener en nuestra inteligencia pastoral la mirada ancha y profunda, para seguir formando y formándonos como buenos cristianos y honestos ciudadanos según el sentir de Don Bosco. Saber rescatar la hermosa herencia de nuestros testigos de la fe y vida salesiana en Chile, que como agentes de la esperanza han sabido sortear montes y llanos para que nuestro carisma sea significativo para muchos en el pueblo de Dios. Tener en nuestras manos y corazón la herencia magisterial que se nos ha dado en los principales documentos de la Iglesia: la llamada a la fraternidad entre todos y los desafíos que la Pastoral Juvenil trae consigo. Necesitamos explicitar nuevos caminos de una pastoral juvenil popular, como nos exhorta Christus Vivit. Por otro lado, ser ejemplo del pacto educativo que hace la Iglesia como preanuncio de una educación de calidad, que dé señales de esperanza para nuestras escuelas y centros de educación salesiana. Para finalmente sumar los tres grandes núcleos que el CG28 dejó pendientes, aún por desarrollar junto a sus consecuencias para la misión salesiana. Que Don Bosco, quien vivió experiencias semejantes, nos siga acompañando en saber “esperar contra toda esperanza”. BOLETÍN SALESIANO

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> Ciencia

¿CÓMO FUNCIONAN LAS VACUNAS QUE SE APLICARÁN EN CHILE? Por Lorena Jiménez, periodista

Si no quiere vacunarse por miedo, lo invitamos a leer este artículo. En este artículo hablaremos de un tema archidifundido, tal vez agotador: la vacuna contra el Covid-19. Sin embargo, es justamente por este exceso de información que creemos propicio darle luces a usted, lector o lectora, sobre cómo realmente funcionan y así evitar que se reste a usarla por miedo. ¿Sabía usted que jóvenes de reconocida santidad salesiana y temprana muerte como Miguel Magone, Domingo Savio, Laura Vicuña y Ceferino Namuncurá carecieron precisamente de una vacuna contra la tuberculosis? Una enfermedad que se llevó sus vidas y la de millones, pero que gracias a una inyección que reciben los niños desde 1949 en Chile, se observa cada vez menos en la población. La vacunación es uno de los métodos que más impacto han tenido en el tratamiento de enfermedades contagiosas en la historia de la humanidad, permitiendo extender significativamente la proyección de vida. Pero aun con la contundencia de estos hechos y la gran expectativa por erradicar el Covid-19 para volver a la normalidad, a muchos les genera dudas por las noticias que han surgido a partir de los ensayos de las diferentes propuestas de los laboratorios. Concentrémonos en las dos vacunas de las 205 candidatas que llegarán a Chile, de los laboratorios Sinovac y Pfizer. Ambas tienen el mismo objetivo, aumentar la inmunidad de nuestro organismo para defenderse del Sars-CoV 2 (virus que produce la enfermedad Covid-19), sin embargo, la estrategia que utilizan es bastante distinta.

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Sinovac y el virus inactivo La Pontificia Universidad Católica de Chile llevó a cabo el ensayo clínico de esta vacuna en nuestro país, la que ya está siendo inyectada en los grupos de riesgos según la planificación del gobierno. Esta ocupa un virus inactivado, es decir, uno que no tiene la capacidad de producir nuevas copias de sí mismo dentro de nuestras células. Lo más similar a un virus muerto. Entonces, ¿cómo funciona? Al inyectar el virus, el cuerpo se enfrenta por primera vez a él, pero en su versión más débil, por lo que les será muy fácil a las células ganar la batalla, pero no la guerra. El organismo aprende de su enemigo y la próxima vez que ingrese al cuerpo lo reconocerá y tendrá herramientas contra él: anticuerpos y células encargadas de defensa.

Pfizer y el mensajero La primera en aprobarse en Chile es la de Pfizer, que comenzó a ser inyectada en la primera línea contra esta enfermedad: los equipos de salud. A diferencia de otras, esta no utiliza el virus inactivado para entrenar al organismo, sino que entrega un mensaje con la información al cuerpo (ARN mensajero). Es como un espía que nos entrega datos genéticos del enemigo. Pero hablamos de material genético y cientos de noticias suspicaces surgen. Sobre estas, el exalumno salesiano y doctor


Si no nos vacunamos todos y logramos una inmunización de rebaño, otros se pondrán en riesgo.

en biotecnología, quien ha dedicado sus últimos años al estudio de virus y creación de vacunas, Gonzalo Barriga, es enfático: “Este trocito de genoma viral NO modifica en ADN humano. La estrategia es entregar este trocito de información al cuerpo, para que la maquinaria de la célula al leerlo fabrique la proteína de superficie del virus y el organismo cree o mejore su inmunidad”, expresa.

Doble dosis, doble lección “Si bien el cuerpo aprende, como todo aprendizaje, muchas veces se necesita más de una lección”, nos señala el Dr. Barriga para explicar por qué son necesarias no una, sino dos dosis de la vacuna. Rememorando un poco su época en el Liceo Camilo Ortúzar Montt, señala que al igual que una clase extra refuerza un contenido, el organismo con dos dosis refuerza la inmunidad aprendida para defenderse del virus. En general, señala que luego de 14 días desde la primera dosis el organismo ya debiese tener inmunidad, momento de la segunda dosis de Sinovac. En el caso de Pfizer, el día 21 se administra la dosis de refuerzo, obteniendo una buena protección contra el virus. Si bien la vacunación es la mejor medida para visualizar el fin de esta emergencia sanitaria, el científico es cauto al señalar que no significa que la gente no se enfermará, “sino que habrá mucho menos enfermos y estos podrían tener una enfermedad más suave”.

¿Inmunización poblacional? El Dr. Barriga señala que al ser administrada la vacuna a los equipos de salud, tercera edad y personas con comorbilidades (problemas respiratorios, cardíacos, diabetes u obesidad), “se pretende contar con un 85% de vacunados de todos estos grupos de riesgo, lo que disminuiría muchísimo la mortalidad”. Otros grupos de la población tal vez deberán esperar hasta 2022, por lo que el académico recomienda hasta entonces mantener la distancia social, usar mascarilla y, sobre todo, nunca tocar la nariz, boca u ojos sin haberse lavado las manos antes. “Este es uno de los principales errores, porque por esas zonas entra el virus”. Nadie niega que esta época ha sido difícil y que es agotador cuidarse tanto, pero hay que pensar que un descuido nuestro puede traer repercusiones en otros. Lo mismo sucederá con la vacunación. Si no nos vacunamos todos y logramos una inmunización de rebaño, otros se pondrán en riesgo. Por eso te pedimos que te vacunes por ti, por tu familia y por todos tus compañeros. BOLETÍN SALESIANO

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>Educación

Por Gustavo Cano, periodista

CUANDO LA CURIOSIDAD SE CONVIERTE EN ADICCIÓN “Si la foto no tiene más de x likes, la borro”, “si sigo su cuenta en Instagram, ¿por qué no quiere seguirme?” o “¿por qué nadie comenta mi foto?”. Si has concebido estas ideas y preguntas, o se las has escuchado a tus hijos, el FoMO puede estar más cerca de lo que crees. Sientes que gastas mucho tiempo pensando que estás perdiéndote algo que tus amigos están disfrutando y tú no… ATENCIÓN, puedes estar siendo víctima del FoMO (Fear of Missing out, miedo a perderte de algo que está pasando). Un concepto que conjuga la sensación de malestar y/o vacío al saber que nuestro círculo de conocidos, o “followers” en redes sociales, están interactuando con las nuevas tendencias sin preguntarnos, etiquetarnos o tenernos en cuenta. Salud, amistad, familia y trabajo son parte de las temáticas que nutren las interacciones a través de los smartphones, medios hoy de primera necesidad que, a su vez, generan otra necesidad: saber qué está pasando en nuestras redes. Un exceso de preocupación por lo que están publicando los demás puede ser la primera alarma para detectar el FoMO. “La hiperconectividad impide disfrutar del momento presente, llevándonos a perder los objetivos primordiales de nuestra vida real”, aseguraba en 2014 Bobby Mook, estudiante de la Universidad Carolina del Norte en una charla TED, tema del cual se hablaba hace una década, pero que nadie le prestaba atención, hasta hoy, que nuestra interacción con el mundo en cuarentena es mediada por las pantallas.

Los jóvenes Un estudio realizado por Unicef en 2020, muestra que la crisis provocada por el Covid-19 tuvo un impacto importante en la salud mental de los jóvenes de Latinoamérica. Soledad, ansiedad y depresión fueron las problemáticas más preponderantes en el

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resultado. Uno de cada dos jóvenes encuestados sentía menos motivación para realizar actividades que antes solían disfrutar, prefiriendo quedarse conectados a la red. “La ansiedad en este grupo etario se genera cuando no existe una respuesta a los objetivos de vida. Tienden a preocuparse por el futuro y por los demás en vez de trabajar en establecer y adquirir sus objetivos en el presente”, comenta Liliana Álvarez, máster en Psicopedagogía Social, coach y consejera educativa. Es la etapa donde consolidan relaciones con sus amigos cercanos y buscan encajar en un círculo social que sintetice sus gustos y pasiones. En esta era y circunstancias, esas necesidades las resuelven en Instagram, Facebook y YouTube que, según el ranking del portal de Yi Min Shum en 2020, aumentaron considerablemente sus visitas en Chile. “Con la pandemia, la capacidad de socialización “FacetoFace” se ha visto limitada, por lo cual los jóvenes buscan todo tipo de redes sociales para expresar lo que piensan y resaltar aquello que los hace felices, disfrazando aquellos aspectos de su vida que consideran negativos”, añade Álvarez.

Nadie se escapa Diversos profesionales consideran que cuando se habla de FoMO se aborda un fenómeno generalizado en la población. El Dr. Antonio David Pérez Eliozondo, en su artículo sobre este síndrome, asegura que el miedo a perderse de algo descansa en el engaño y en la obsesión por lograr objetivos de forma rápida, lo cual despierta


Alertas de FoMO

la ansiedad y frustración, donde el sujeto tiende a imaginar una “fabulosa vida” que viven los demás gracias a las publicaciones y estados en sus redes sociales. “El FoMO imposibilita a la persona a vivir el presente, ya que entran en un fuerte cuestionamiento consigo mismo al ver las vidas de otros por medio de las redes sociales. Algunas preguntas son: ¿Me recordarán? ¿Mis logros son importantes para alguien?”, comentó Bobby Mook, en su charla TED. Pero el estudiante aseguró que la tecnología no tiene la culpa del manejo que cada persona les da a sus redes sociales personales. Insiste en que es más importante darse cuenta de que somos víctimas de FoMO. “Detectar a tiempo esta situación. La necesidad de saber qué está pasando en mis redes sociales a cada instante, puede ser una alarma para tomar mejores decisiones en la vida y comprender de dónde viene el miedo o la ansiedad”, aseguró.

Más JoMo menos FoMO Sufrir de FoMO en alguna ocasión no significa exactamente que seas un adicto a internet, sin embargo, su uso inadecuado puede traer serias consecuencias en relación al desarrollo del propio proyecto de vida. El llamado hoy es a vivir más el JoMO (Joy of Missing out, disfrutar lo que haces en cada momento). Disfrutar del aire, de una charla en familia, de cocinar y aprender nuevas recetas, etc. Vivir el momento presente. “El llamado es a pensar que no me estoy perdiendo de nada en la red, solo me estoy perdiendo de la vida real”, concluyó Álvarez

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Si en vez de disfrutar de las actividades cotidianas prefieres seguir con el celular actualizando tus estados en redes sociales, atención.

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Si publicas constantemente, das comentarios y revisas sin control tus RRSS, con el fin de no perderte nada de lo que está pasando, dejando tus necesidades de lado.

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Si experimentas la imposibilidad de bloquear, apagar o alejar el celular en una actividad al aire libre o cuando compartes con familiares o amigos.

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Si experimentas ansiedad por validar a través de likes una experiencia feliz que estás viviendo.

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Preocupación constante y desmedida por más “followers” y “likes” en las redes, llevando a las preguntas: ¿Soy importante? ¿Me quieren?

Ten cuidado si experimentas cierto temor o incomodidad cuando alguno de tus amigos publica una foto que está llena de likes.

Consejos para Prevenir

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Establece prioridades de aquellos contenidos que te interesan ver: arte, música, amigos y familia. Planifica tu ocio y dedica tiempo a descansar, a estar con tu familia y amigos, a practicar tus aficiones. Fomenta el lenguaje verbal: conversaciones cara a cara o por teléfono. El tono de voz y los gestos son insustituibles a la hora de transmitir emociones. En vez de mirar lo que hacen los demás, dedica tu tiempo de ocio a crear contenido y compártelos, sin esperar la validación por likes. Realiza ejercicio y actividades al aire libre, es sano, divertido y favorece a la desconexión. Limita el tiempo de conexión diaria a las redes y a responder las actualizaciones de estado. Si alguien quiere contactarse contigo, tiene otras formas de hacerlo.

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>Vida Sana

SMARTWATCH:

¿QUÉ DICE TU MUÑECA? Una innovación que en los ‘90 no logró convencer a la población, hoy cobra gran protagonismo, retomando su lugar en nuestras muñecas. Los gadgeds, o dispositivos electrónicos de única función, llegaron a revolucionar la experiencia del usuario en relación a su entorno. Desde las calculadoras, pasando por el personal stereo, que luego evolucionó a los iPod y mp3, hasta nuestros días, con un artículo cada vez más popular: los relojes inteligentes.

rendimiento físico en nuestros objetivos deportivos”, asegura Leonardo Tamayo, personal trainer certificado y embajador de la marca internacional de programas de entrenamiento LesMills en Colombia.

El primer smartwatch se lanzó al mercado en 1994 y fue desarrollado por Timex y Microsoft como un proyecto para la NASA. Fue probado fuera de nuestro planeta, buscando que arrojara datos sobre el cuerpo de sus usuarios, aún en movimiento.

Marcas como Xiomi, Samsung, Polar, Huawei, Amazefit y Apple coinciden en presentar al público un reloj que se vincule al estilo de vida del portador. Mientras que se le brinde información sobre el peso corporal, medidas, datos personales y se sincronice con el celular, este será capaz de monitorear el impacto de la rutina diaria del usuario.

El director general de Timex en México, Alejandro Castillo, aseguró en una entrevista para la revista Dinero que este reloj ayudaba a los astronautas a llevar un registro de su estado físico, recordar hidratarse, alimentarse y dormir bien, además de almacenar números de teléfono, entre otras cosas. Sin embargo, en la década de los ‘90 este reloj aún no se ajustaba al estilo de vida que llevaba dicha generación. Sus funcionalidades no fueron demasiado atractivas para los consumidores, por lo cual dejó de producirse. Décadas más tarde resurgió, esta vez asociado al estilo fitness, y el último año para medir un indicador esencial para monitorear a los pacientes con Covid-19: la saturación.

Deporte y estilo de vida

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Por Gustavo Cano, periodista

Cómo elegirlos

Un parámetro es el ritmo cardíaco, observando, por ejemplo, la intensidad de los entrenamientos y aportando pautas para mejorar el estado físico. Si no se está entrenando, el mismo reloj aconsejará moverse un poco para romper con la rutina y el sedentarismo. Otro, que involucra más variables, es el control del peso corporal mediante un programa de entrenamiento personal, según las necesidades específicas de cada usuario. Analiza en tiempo real frecuencia cardíaca, pasos y calorías totales, que incluyen las calorías activas, que se queman en una actividad física, y aquellas que se queman con la rutina diaria: cocinar, moverse por la casa u oficina, etc.

La vida saludable y el deporte comenzaron a tener mayor preponderancia en la sociedad, lo que abrió un espacio en el mercado a los smartwatchs, dispositivos capaces de conectarse con el teléfono y sincronizar datos, almacenando información sobre la frecuencia cardíaca y otros indicadores de salud en tiempo real.

“Son elementos de ayuda para tener un control de las horas de entrenamiento y, lo más importante, para saber cuánta actividad tienes. Los pasos son muy representativos. El tema es que no podemos seguir al 100% el consumo calórico, porque son estimaciones”, comenta Lidia Bodoque, embajadora entrenadora certificada de Lesmills España y la marca de reloj deportivo Polar.

Hoy es un dispositivo muy común entre los deportistas de alto rendimiento y que gracias a la vorágine tecnológica actual se ha democratizado su uso en la población. “Esta herramienta es muy útil, ya que favorece la evaluación constante y

Otra de las características generales radica en el monitoreo y medición del descanso nocturno, el cual es clave para tener una buena salud física y mental, dando indicadores en relación al sueño profundo, sueño ligero y los tiempos de insomnio.

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¿Cuánto saturas de oxígeno? Apple presentó su última versión de reloj inteligente en 2020, dando un paso definitivo y diferenciador en relación a otras marcas deportivas, como Polar y Xiaomi. Tim Cook, representante de la entidad, aseguró en el último evento de lanzamiento en California, que entre otras fortalezas, el Apple Watch SE y el Series 6 tienen la posibilidad de medir el nivel de oxígeno en la sangre, detectando eventuales problemas cardíacos, cerebrales o incluso prevenir y controlar el Covid-19, avisando al portador la importancia de hacerse un chequeo médico. Para esto, el reloj solo necesita 15 segundos para calcular el color de la sangre bajo las arterias y así detectar el nivel de saturación. Sumado a lo anterior, también cuenta con otras funcionalidades importantes para esta época de pandemia: electrocardiograma periódico y la detección de un buen lavado de manos, avisando de los segundos necesarios para un lavado eficiente, insistiendo para que lo finalicemos de forma correcta. En definitiva, son muchas las ventajas que se tienen a la hora de optar por un reloj inteligente, desde leer tu correo electrónico, tener tu agenda personal en la muñeca, responder llamadas, hasta tener la posibilidad de monitorear tu estado físico y estar al día con tu salud. Las grandes empresas de tecnología aún siguen aprendiendo y buscando la manera de ofrecer una mejor calidad de vida a través de la tecnología. BOLETÍN SALESIANO

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>Tema Central

2021

año de la esperanza Por Alejandro Manríquez, periodista

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Grandes son los anhelos para este nuevo año que comienza, dejando atrás un difícil 2020. Desde alcanzar una salud global, a un mejor bienestar social nacional; desde recobrar breves instantes como un abrazo, hasta la seguridad de un futuro mejor para todos. Bienvenido 2021.

A un año del inicio de la pandemia provocada por el Covid-19, el Rector Mayor, P. Ángel Fernández, nos invita a mirar y enfrentar la realidad con esperanza. Para ello, en su Aguinaldo 2021, nos ofrece algunas preguntas que nos invitan a la reflexión: esta pandemia “¿dejará algo positivo en las personas y en la organización de las sociedades?, la ‘nueva normalidad’ ¿traerá consigo algo realmente nuevo?, ¿cambiarán algunas realidades para bien?”. En este reportaje, el testimonio de seis personas que nos dan luces de esperanza: un obispo salesiano, un candidato a constituyente, un trabajador de FDB, una enfermera y dos jóvenes egresados de colegios salesianos.

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>Tema Central “La esperanza es un don que Dios pone en el corazón” En la víspera de sus 40 años de ordenación sacerdotal, monseñor Alberto Lorenzelli, obispo auxiliar de Santiago, nos recibe en su casa, con su acostumbrada cordialidad. Allí, en medio de innumerables reuniones virtuales y presenciales, se hizo un espacio para hablar acerca de la esperanza, la misma con la que está enfrentando los desafíos de la Iglesia de Santiago. Mons. Lorenzelli, desde su punto de vista, ¿qué es la esperanza? “La esperanza es una virtud teologal y, por lo tanto, un don que Dios pone en el corazón de cada uno de nosotros. Así como pone el don de la fe y el don de la caridad. La esperanza, que parece ser una de las virtudes más pequeñas, es la que siempre está presente, aunque muchas veces no la reconocemos. En la historia de la salvación, el tema de la esperanza está siempre presente, porque Dios manifestó su fidelidad al pueblo de Dios. Y, frente al pecado, frente a la infidelidad del pueblo, Dios se mantuvo fiel. Entonces, ¿en dónde nace nuestra esperanza? En eso, en que Dios es siempre fiel, no nos abandona y no se extraña de nuestras debilidades. Muchas veces pensamos que la esperanza es algo que ansiamos que suceda. Pero la esperanza es algo actual, presente. No solo es futuro. Todos los días que nos despertamos el Señor nos invita a dar gracias por el don de la vida. Aceptar esa cotidianidad es ya un signo de esperanza. Yo tengo muchas esperanzas. Una de ellas es que, después de este tiempo de angustia, de desolación, de muerte, de enfermedad que todos hemos vivido, volvamos nuevamente a reencontrarnos, a abrazarnos. Además, estos 40 años de sacerdocio son motivo de esperanza también. Veo todos los signos de bondad, de misericordia, de paciencia de Dios que fue cumpliendo en mí, pese a mis debilidades y límites. Porque la esperanza es reconocer que Dios es siempre fiel, que está presente y no nos abandona”. ¿Cuáles son sus esperanzas respecto de la Iglesia de Santiago? “Muchas veces, cuando hablamos de nuestra Iglesia particular, ponemos el acento en las problemáticas, que tendríamos que comprometernos mucho más. Pero la esperanza pertenece a esta Iglesia, es un don de comunidad, en donde estamos nosotros y el fiel pueblo de Dios del que habla siempre el Papa Francisco. Juntos con ese pueblo podemos construir día a día esperanzas. El tiempo que se nos abre es de una Iglesia solidaria, una Iglesia samaritana, una comunidad cristiana que se hace partícipe y que quiere vivir los sufrimientos, las soledades y las esperanzas de un pueblo”.

Tenemos que empaparnos un poquito más de Dios. Y ¿cómo despertar la esperanza? Hay una frase muy fuerte y significativa que el Papa Benedicto XVI dijo en un momento y que me acompaña muchas veces: ‘Quien no ofrece Dios a los otros, les ofrece muy poco’. Si Dios está en el centro de nuestra vida, la esperanza es contagiosa, porque es Dios quien contagia de esperanza”. En el último Aguinaldo, el Rector Mayor nos invita a ser testigos de la esperanza, ¿cómo toma usted esta propuesta? “Yo creo que fue afortunado este Aguinaldo y hay que agradecerle, sobre todo en este tiempo. Lo que nos transmite es mirar a nuestro fundador que, como dice Don Rúa, ‘veía al invisible’. Y con toda esa esperanza, llena de Dios, Don Bosco fue adelante, esperanzado en que todo se iba a cumplir, porque en el fondo era inspiración de Dios.

“Hemos vivido un tiempo particular, personas que, por los contagios, han sufrido y han quedado marcados, pero que después retomaron nuevamente fuerza, vigor.

¿Quién hubiera pensado que Don Bosco soñaría nuestra Patagonia? Con poca gente, olvidada, al fin del mundo. La sueña, manda a sus misioneros y se cumple su sueño, ¡Y cuántas cosas Don Bosco soñó! Un mundo de jóvenes. Hoy están en 135 países del mundo. Me parece que el Rector Mayor nos invita, sobre todo, a mirar a Don Bosco, que fue un hombre lleno de esperanza.

La angustia es más profunda en aquellos que perdieron seres queridos, que no los pudieron acompañar en el momento de la enfermedad, por todas las indicaciones sanitarias, y que tampoco pudieron darles el último saludo en el cementerio. Ese vacío lleva

Para nosotros, salesianos, la esperanza es la que Don Bosco interpretó durante toda su vida. Frente a tantas dificultades e incomprensiones, la esperanza lo llevó adelante. Y todo lo que soñó, no solo se cumplió, sino que continúa”.

¿Cómo despertar la esperanza en los católicos que la han perdido?

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a la desesperanza, a la angustia. Pero nosotros sabemos que, en los misterios de Dios, todo siempre tiene un sentido. Entonces, ¿cómo responder a ese sentido? Reconociendo que Jesús venció a la muerte.

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“Veo con esperanza esta nueva Constitución” Rigoberto Cárcamo es trabajador social, gestor cultural, músico, exalumno salesiano y actual candidato a la asamblea constituyente por el Distrito 17 Maule Norte. “Yo veo con esperanza esta nueva Constitución. Creo que podemos generar un cambio positivo para el país mirando a toda la población, no desde la segregación, sino desde la inclusión, formando comunidad, la que se ha perdido durante estos últimos 10 o 20 años. Yo creo que es posible volver a lo común, a lo que nos une y no solo a lo que nos desune. Aquí tiene que haber un cambio de mentalidad, y es mirando al otro, al hermano, al compañero que lo está pasando mal. Debemos darles más protagonismo a los territorios, descentralizando el país. Los que vivimos en regiones nos damos cuenta de que las políticas públicas vienen pensadas a la medida del nivel central y llegan totalmente descontextualizadas de lo local. Por lo tanto, la esperanza es que los territorios se puedan fortalecer y que esto se vea en las poblaciones más vulnerables. Mi esperanza es que podamos mirarnos a los ojos, también a los migrantes, porque veo un racismo enorme, más aún en regiones. Mi experiencia en África me hizo dar cuenta de lo importante de conectarnos, de valorar lo esencial. Cuando volví, luego de 10 meses en Mozambique, me di cuenta de que en Chile lo esencial es el auto, el consumo, la foto en Instagram. En África lo esencial era reír, estar tranquilo, tener plata para comer, el trueque, tener mi huerta y trabajarla todos los días para tener sustento para mi familia”.

“Volver a poner la mirada en el otro” Florencio Colilaf es hijo de un cacique mapuche de la Región de La Araucanía. Trabaja desde 2005 en la Fundación Don Bosco, donde se ha desempeñado en diversos roles. Ha sido conductor, encargado de proyectos y director de un albergue para niños de la calle. Por eso dice con orgullo que se siente un educador salesiano. “Para mí la esperanza va ligada a la fe. Mi esperanza es que este país sea más justo, que exista paridad en todo término, que no se vean diferencias entre clase alta y clase baja. También tengo esperanza en la fundación. Espero que cada año se vaya perfeccionando y profesionalizando nuestro trabajo, que podamos ir realizando una labor más integradora. Que no solo trabajemos con el niño, sino con toda su familia y con su entorno. Falta que el Estado tenga políticas públicas centradas en los chiquillos que sufren la vulnerabilidad. Cuesta mucho vincularse con los niños de la calle, porque tienen una desconfianza gigantesca en el sistema. Los adultos siempre les han prometido cosas que después no han cumplido. Pero cuando uno se vincula y conoce a los chiquillos, se da cuenta de que tienen un potencial enorme, que requieren acompañamiento. Conozco muchos jóvenes que han sido capaces de sobreponerse a las dificultades que les ha tocado vivir, que hoy día son mamás y papás trabajadores, que luchan para que su historia no se repita en sus hijos. Como mapuche, tengo la esperanza de que el Estado en algún minuto diga: sí, existe una deuda. Y que se puedan lograr ciertas reivindicaciones que son esenciales para mi pueblo. Esta pandemia nos ha hecho crecer y ha permitido observar nuestro comportamiento como seres humanos. Tengo la esperanza de que volvamos a poner la mirada en el otro. Porque nadie se salva solo. El Creador es uno solo y nos convoca a reconocernos como iguales y nos regala la vida para ponerla al servicio de los demás”. BOLETÍN SALESIANO

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“Construir un mundo mejor” Araceli Bustamante es recién egresada del Instituto Politécnico San Miguel Arcángel (FMA), donde fue presidenta del centro de estudiantes, integrante de la pastoral y del equipo de comunicación social del colegio. Rindió la Prueba de Transición, PTU 2020-2021, y quiere estudiar Psicología para especializarse en prevención de abusos infanto-juveniles. “Mi esperanza es que este 2021 sea un año más reflexivo que el anterior. Que comencemos a valorar las pequeñas cosas, que podamos cumplir los objetivos que nos planteamos durante los años de educación media y que logremos contribuir a la sociedad. Para mí, la esperanza es un sentimiento muy bonito. Es algo que no se debe perder. Todos necesitamos tenerla. Es algo fundamental para avanzar. Porque, a veces, cuando no nos salen las cosas, queremos llegar y tirar la toalla, pese a que estamos muy cerca de lograr el objetivo. Y no nos damos cuenta, quedamos frustrados, con pena. No debemos perderla. Un modelo salesiano a seguir es Laurita Vicuña, que nunca perdió la esperanza y siempre dio todo por ayudar. Hay mucha esperanza en los jóvenes chilenos. Somos una generación que está dispuesta a ser un agente de cambio. Tenemos la esperanza de construir un mundo mejor en donde se cuiden las aguas, se respete la diversidad, donde la segregación y la discriminación ya no sean temas. Mi esperanza es que mejoremos y que avancemos, que de verdad se frene la violencia en ambos polos. Creo que con el estallido social, la violencia, tanto de los manifestantes como de la policía, fue demasiada , aunque no con el mismo peso. Espero que eso se frene, que los gobiernos que nosotros mismos elegimos, paren y vayan a solucionar los problemas. Que escuchen más a los trabajadores sociales, a los psicólogos, al personal de salud, que son personas que están viendo el malestar de la gente. Porque Chile es un país enfermo, muy enfermo. Los hospitales siempre están llenos. Que las personas nos podamos educar más. Que por haber nacido en una población, no te segreguen y enseguida piensen que no sabes nada. O porque naces en un barrio alto ya lo sabes todo. Ojalá el cambio, que probablemente sea paulatino, se realice en todos los ámbitos posibles”.

“Que podamos compartir entre todos” >Tema Central Matías Ortiz estudió electrónica en el Colegio Salesianos Alameda. Actualmente, hace su práctica en la empresa Vendomática. Es coordinador de las Comunidades Apostólicas del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS). Rindió la Prueba de Transición, PTU 2020-2021, y espera tener buenos resultados y entrar a estudiar Ingeniería. “En 2021 espero concretar mis proyectos, alcanzar mis deseos, costear los hobbies que siempre he querido tener. Especialmente, ahora que empecé a hacer la práctica en electrónica. Además, quiero entrar a la universidad y aprovechar a fondo esa oportunidad. Dar todo lo posible y disfrutar la experiencia universitaria que puede ser larga, de hasta seis o siete años.

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Otra esperanza es que la CAS se reinvente, que cree nuevas dinámicas para atraer a la gente y que las personas que ya están adentro, sigan con su formación. Que podamos volver a tener esa motivación que había antes y que concretemos los proyectos como equipo. Que la CAS y la Iglesia no se vean de mala manera, que seamos inclusivos y no tengamos sesgos. Porque la pastoral, de verdad, es buena y me hace muy feliz. Respecto de mi esperanza para Chile, todos anhelamos un mejor país, que se vea más bonito, no solamente por el paisaje, sino por unas caras más contentas. Que el corazón de la gente esté más alegre, que podamos compartir entre todos. No solamente entre quienes tengan una misma opinión, sino respetar a quienes no están de acuerdo con nosotros. Llegar a ese Chile, donde estemos

más tranquilos y podamos conversar unos con otros. Eso se ve más cercano, pero hay que seguir haciendo el mismo esfuerzo de antes. Dentro de las comunidades y la gente, en general, veo que ahora las personas tienen realmente interés sobre lo que quiere para su vida y para su país. Y no solamente para ellos mismos, sino para todos los que quieren, para todos los que aman. Puede que uno como individuo no cambie mucho las cosas, pero cuando todos participan de ello, el mundo cambia completamente. Entonces, debido a los cambios que se esperan en la Constitución y a los debates que se han dado en todo este tiempo, la gente está tomando la decisión de informarse. Y eso a uno le da mucha fe”.

“La gente espera mucho de nosotros” Kalaghan Molina Cisternas es enfermera egresada de la Universidad de Chile. Inició su actividad profesional el año de la pandemia. Forma parte del equipo de salud de uno de los hospitales pediátricos públicos más importantes de Santiago, donde atiende directamente a pacientes con Covid-19. “Por la historia, sabemos que las pandemias tienen un proceso de transición de, al menos, tres años. Sería ideal que con los nuevos avances este proceso sea más rápido, pero sabemos que la pandemia va a durar, que la calidad de vida y la forma de atender al público no va a ser igual en mucho tiempo y vamos a tener que modificarnos en relación a eso. El solo hecho de iniciar una carrera de salud en un hospital público ya es desafiante. Imagina lo que significó para mí entrar a trabajar en un momento tan complejo. Ha sido todo un desafío para mí. Sabemos que la gente espera mucho de nosotros. Hay mucha carga sobre nuestros hombros como personal de salud. Y tanto a la gente de afuera, como a la jefatura, a veces se les olvida que tú también eres persona. Esperan que no te contagies, como si tuvieras superpoderes. Pero tienes que andar en metro o micro. He visto las consecuencias del Covid-19 en los niños. Inicialmente, ellos no presentan síntomas de forma aguda, pero sí después. Existe una enfermedad que se llama PIMS (Síndrome Multisistémico Inflamatorio Pediátrico, por sus siglas en inglés), pero la gente no lo sabe, creen que por ser niños están protegidos. Me parece que esta pandemia nos está dando un mensaje: replantearnos cómo estamos viviendo. Fue un ‘stop’ para analizarnos. Nos obligó a conectarnos con nosotros mismos, con nuestras creencias, con nuestras familias, aunque estuviésemos alejados físicamente. Nos obligó a ser más introspectivos, más reflexivos, más espirituales. Que te acuerdes que el presente es hoy, que tu abuelita está aquí hoy, que no sabes si viene otra pandemia o si te puedes contagiar. Mi esperanza es que nos conectemos más, que analicemos nuestra forma de vivir. La pandemia nos está obligando a preocuparnos por nuestra salud mental. Hay gente que nunca había ido a un psicólogo, por ejemplo, que nunca se había acercado a prácticas meditativas. Hay personas que están buscando realizar actividades deportivas o comer más saludablemente. Siento que alguien nos dio un mensaje: que está mal vivir solo para trabajar, que está mal trabajar solo para generar más dinero”. BOLETÍN SALESIANO

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>Patios digitales

Por Karina Velarde, periodista

EVANGELIZACIÓN

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Primera colonia urbana digital que amplió los espacios de evangelización de una Iglesia 2.0


La misión salesiana siempre se ha caracterizado por la presencialidad, tanto en la sala de clases como en el patio, junto a los jóvenes. Pero la pandemia del Covid-19 obligó a replantear y a transitar de forma abrupta a los patios digitales, inclusive el trabajo de evangelización y acompañamiento juvenil. Nos guste o no, los jóvenes están detrás de la pantalla del computador o celular. Podríamos preguntarnos: ¿Lo digital supera lo presencial? Lo dudo, pero sí creo que como educadores y evangelizadores de jóvenes, debemos estar en los lugares que ellos habitan. No como una necesidad, sino como un acto de amor que demuestra las ganas de adaptarse a los cambios y nuevas generaciones. El 2021 comenzó con un hecho histórico dentro del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS). Por primera vez se realizó la Colonia Villa Feliz de forma online, bautizada como “Valdocco 47”.

Colonia urbana online Por 46 años consecutivos, las colonias se realizaron de forma presencial en todas las obras salesianas a lo largo del país. Dos semanas de formación, juego y evangelización, en las que los jóvenes se convertían en verdaderos Don Bosco. Entregaban de forma gratuita a niños de escasos recursos lo que habían aprendido en la pastoral, convirtiendo los colegios en oratorios. Valdocco 47 se gestó en octubre pasado, evaluando que el campamento nacional y las colonias no podrían realizarse, eventos primordiales para la Pastoral Juvenil Salesiana. Por ello nació esta propuesta de formación en línea. La invitación sería para un público abierto que deseara formarse para un futuro trabajo pastoral con niños. La idea finalmente se concretó entre el 4 y 8 de enero de 2021. Cerca de 40 jóvenes y adultos, de diversas obras salesianas del país, participaron en los múltiples talleres, que contemplaron temáticas en habilidades y aprendizaje de acuerdo a la edad de los niños, prevención de abuso y buen trato, derechos de los niños y niñas.

Para la asesora laica del MJS María José Urrutia, la semana de formación online fue todo un éxito. “Esta nueva propuesta de formación los motivó muchísimo, pues los talleres les entregaron las herramientas que esperaban”, expresó.

Mirar hacia el futuro Tras un año de actividades digitales y encuentros con aforos reducidos, considerando además que el 2021 presenta un panorama muy parecido, conviene preguntarse: ¿La evangelización podrá transitar, de forma permanente, a un proceso híbrido que contemple instancias presenciales y digitales? En el ámbito educativo, este tipo de modalidad se utiliza hace tiempo, pero la espiritualidad y la fe siempre se han vivido de forma presencial. Dar una respuesta definitiva a esta interrogante, en estos tiempos inciertos, es un tanto apresurado. Aun así, asesores, jóvenes en formación y participantes de diversos grupos del MJS lo ven posible y positivo. “La formación, presencial o digital, nunca está de más. Creo que Valdocco 47 es una puerta de entrada que tenemos como movimiento. Queremos validar esta instancia, para luego hacer Valdocco 48 y así marcar una diferencia en el proceso evangelizador salesiano”, expresa María José. Ignacio Eyquem y Camilo Peña, jóvenes en formación, colaboraron en la gestación y puesta en marcha de Valdocco 47. Ambos comparten la idea de que lo digital llegó para quedarse. “Tuvimos que dejar nuestras estructuras y adaptarnos. No hay que empeñarse por volver a lo mismo, sino apuntar a caminos nuevos que nos sigan conduciendo al mismo fin: ser portadores del amor de Dios en medio de los jóvenes”, comenta Ignacio. “Como Iglesia y como salesianos, estamos llamados a ir en búsqueda de nuevas maneras de evangelizar, que respondan al contexto actual y a las necesidades de los jóvenes. Teniendo presente la primacía de lo presencial, sabemos que lo digital facilita varias cosas y puede servir como buen complemento”, plantea Camilo. BOLETÍN SALESIANO

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>UCSH Por Liza Muñoz, periodista

VIDA UNIVERSITARIA

EN TIEMPOS

DE PANDEMIA La tele-educación fue la mejor medida para afrontar la pandemia. Ahora el desafío está en transitar a un sistema híbrido, donde haya espacios para la presencialidad de forma segura. Según cifras aportadas por el Observatorio Nacional de la Vida Estudiantil de Francia (OVE), la mitad de los estudiantes universitarios de París sufrieron soledad o aislamiento durante el confinamiento. De ellos, un 31% presentó trastornos psicológicos. En Chile, el nuevo paradigma en la forma de relacionarnos ha impactado significativamente en las comunidades educativas, a partir de la realidad que vive cada alumno y alumna, dadas sus posibilidades de conexión a clases online y todo lo relativo a sus capacidades de mantención de un proceso educativo a distancia. Valentina Jeria, estudiante de la Escuela de Pedagogía de Educación Física de la Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH), comenta que “fue un cambio muy brusco y difícil; estaba acostumbrada a estar en espacios grandes, donde podía compartir con personas de mi carrera, con compañeros y compañeras de las selecciones, moviéndome de un campus para otro. Pasar de eso a estar sentada frente a una pantalla horas seguidas fue cansador y estresante”. El desarrollo de habilidades para el aprendizaje a distancia es una de las 10 cosas más importantes que rescataron los adolescentes durante el año pasado, de acuerdo a un estudio realizado por la Fundación Enseña Chile. “Aún están los recuerdos, encontrarme con mis compañeras en el casino de la universidad. Esos encuentros con mis amigos que fueron reemplazados por videollamadas”, comenta Linda Bórquez, estudiante de Pedagogía en Religión en Básica y Media de la UCSH. A pesar de que Sebastián Perea, alumno de la Escuela de Derecho, tuvo que retornar por la pandemia a su hogar, en Alto Hospicio, mira el futuro con esperanza. “No será fácil, pero confío en que estaremos a la altura del gran desafío que representa un nuevo año online. Con esfuerzo y dedicación, somos capaces de superar todas las condiciones adversas que se nos presentan”.

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2021 en modalidad híbrida La UCSH ha venido trabajando en la implementación de clases en modalidad híbrida (presencial y online), cuyos aforos se determinarán considerando la envergadura de los cursos, además de todas las normas de cuidado y distanciamiento social establecidas por la autoridad sanitaria. “Esperamos abrir la universidad para aforos reducidos, ofreciendo la posibilidad de que los estudiantes puedan estar presencialmente en clases y laboratorios, y así plantear sus dificultades a los académicos. Al mismo tiempo, vamos a transmitir virtualmente esas clases, para que los estudiantes que no puedan ir a la universidad, por cualquier motivo, puedan tener esa misma posibilidad desde sus domicilios”. expresó el rector de la UCSH, Dr. Galvarino Jofré.


>FDB

PREVENIR Y REHABILITAR

Por P. Víctor Mora, presidente Fundación Don Bosco

ANTES DE QUE

SEA TARDE Nuevos desafíos asume Fundación Don Bosco, los que invitan a que se sumen más personas de buen corazón.

Durante 2020 duplicamos la cantidad de personas que atendemos en nuestra fundación, lo que generó mucha tensión en nuestros programas. Gracias a Dios, los equipos respondieron con profundo compromiso y eso permitió que nunca dejáramos de funcionar. En 2021 hemos continuado consolidando el sistema de rehabilitación e integración social, cuyo centro son los jóvenes, ampliando nuestra llegada cuando más nos necesitan. Desde hace años trabajamos para que todos nuestros proyectos estén conectados, comprendidos como una invitación a cambiar la vida superando la pobreza, volviendo a las familias, reingresando a la escuela, dejando el consumo de drogas y la delincuencia, atendiendo de forma integral a los niños, niñas y jóvenes más pobres, abandonados y en peligro. Cuando recibimos a un joven que busca nuestra ayuda, independiente del lugar del que venga, es acogido no en un programa, sino en un sistema articulado de proyectos que responde a sus necesidades y dimensiones para que pueda transitar y avanzar a través de etapas y servicios que contribuyan con su reinserción social. Lo fundamental es nutrir nuestro país. Esa es la idea central del sistema integrado de rehabilitación social que proponemos. Desde ahí, cada programa nuevo contribuye con un área de necesidad de los jóvenes y, al mismo tiempo, permite el acceso a un sistema más amplio. Por eso abriremos nuevos programas, para ser una opción cada vez más integral para los jóvenes que atendemos.

Juntos demos oportunidades La nueva comunidad terapéutica “Miguel Magone” se especializa en el segmento juvenil, con poca oferta a nivel RM. Al asumir este desafío nos hacemos parte de las necesidades más relevantes para acompañar a los jóvenes de hoy, como es la rehabilitación del consumo problemático de drogas, y abrimos un acceso a los jóvenes de nuestros propios proyectos que necesiten este apoyo. La idea es prevenir y curar al joven antes de que sea tarde. El programa se llevará a cabo en una casa de la comuna de Padre Hurtado confiada gentilmente en comodato por la Fundación San Vicente de Paul. Cuenta con un cupo máximo de 14 residentes, quienes serán atendidos por un equipo profesional y especializado, apoyado por Senda. Estos jóvenes, al cumplir ciertas condiciones, podrían proyectarse hacia las Casas Compartidas, al terminar la rehabilitación, residencias para chicos de 18 años que provienen de situación de calle o de programas que atienden perfiles similares, que han avanzado en su rehabilitación, pero que aún no han terminado su proceso personal y requieren un espacio de protección en el cual vivir mientras completan sus metas de autonomía y desarrollo. Este programa es acompañado por un equipo profesional muy competente y recibe apoyo de la Seremía de Desarrollo Social RM. En febrero se abrió la nueva comunidad terapéutica, mientras que las nuevas casas para los jóvenes mayores de 18 años comienzan en marzo. Para llevar adelante toda la propuesta, es necesario que más personas se hagan parte de la fundación, para que juntos entreguemos oportunidades. Los invitamos a visitar www.fundaciondonbosco.cl . Con el aporte de muchos podremos cambiar la realidad de quienes, por falta de amor, no han tenido las mismas oportunidades. BOLETÍN SALESIANO

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>Fotorreportaje

Obreros

Por José Antonio Rodríguez, fotógrafo

A SU MIES “Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo” Mt 9, 38 Don Segundo es un hombre de campo. Desde muy pequeño ha dedicado sus manos a cultivar la tierra en la que habita desde que nació, cosechando cada año los frutos de su trabajo. Sin embargo, no solo ha sembrado papas, cebollas y maíz, sino también fe, amor y esperanza. Hace 27 años ejerce el diaconado permanente en el Valle de Colchagua, donde pone sus mejores esfuerzos en la cosecha espiritual para el reino de Dios.

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>Noticias

RETORNO

SEGURO Por Equipo de Comunicaciones

Así como el 2020 fortalecimos la educación a distancia, este 2021 nos preparamos para el retorno. Luego de un arduo trabajo de implementación, desarrollo de protocolos frente al Covid-19 y capacitación de todo el personal docente, las aulas de los 22 colegios salesianos estuvieron listas este 2021 para el reencuentro con su Comunidad Educativo-Pastoral (CEP). “En 2020 fortalecimos la educación a distancia, utilizando las herramientas que la tecnología nos permitía y capacitando a todo nuestro personal docente. Este año el desafío es volver a las aulas de forma segura”, señala Juan Pablo Vásquez, director de la Red de Escuelas Salesianas. Un trabajo que llevaron adelante diferentes áreas de la congregación. Entre ellos, el Departamento de Arquitectura e Infraestructura, que desarrolló las estrategias para mantener el distanciamiento social. A estos esfuerzos se suma el curso desarrollado por el área de Comunicaciones, orientado a los Consejos de Coordinación de cada obra. Esta instancia buscó entregar técnicas para la implementación de estrategias de comunicación que los ayudaran a enfrentar las diferentes situaciones que puedan surgir en este nuevo contexto, desde su realidad local. “El desafío es seguir creciendo en la comprensión de la comunicación como una dimensión de la gestión y que, por tal, atañe y compromete, en primera instancia, a quienes ejercen la animación de las obras educativas”, señaló Vicente Fritz, delegado de Comunicaciones de la congregación.

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Medidas retorno seguro

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Capacitación en prevención del Covid-19 de todos los docentes y asistentes de la educación. Organización de espacios pedagógicos para mantener el distanciamiento social y reducir el riesgo de contagio. Diseño de planes y protocolos de actuación frente a casos de Covid-19. Implementación de nuevas tecnologías e innovaciones educativas en nuestras aulas, para seguir fortaleciendo el ámbito digital en la presencialidad.


>Entrevista

Por Karina Velarde, periodista

“LOS SENTIMIENTOS

SON LA VOZ DEL ALMA”

Con casi un siglo de vida, el padre Pepe Forbes levanta su pulgar, índice y meñique, para expresarle al mundo con estos tres dedos: “te-quiero-mucho”. Todo en la vida de José Edmundo Forbes Figueroa, más conocido como el “Padre Pepe Forbes”, es particular.

Colombia, experiencia que lo ayudó a entender el lenguaje de los sentimientos, que para él son “la voz del alma”.

Nació el 16 de noviembre de 1929 en Sewell, un pequeño pueblo minero en la Cordillera de los Andes que hoy es Patrimonio de la Humanidad, según la Unesco.

Experiencias para el alma

Fue ordenado sacerdote con la bendición del mismo cardenal Raúl Silva Henríquez el 6 de diciembre de 1959. Luego, entre el ‘72 y el ‘75 se convirtió en vicario de la zona sur y formó la primera pastoral juvenil de Santiago. Fue secretario del P. Egidio Viganó, VII sucesor de Don Bosco, y fundó lo que hoy se conoce como EJE, Encuentro de Jóvenes en el Espíritu. Pero esto es solo el comienzo de su historia.

Un chiflado de Don Bosco A sus 91 años deslumbra en simpatía, lucidez y energía. Antes de entrevistarlo, se encontraba sentado bajo un árbol, leyendo las memorias del cardenal Raúl Silva Henríquez escritas por Ascanio Cavallo. Se define como un chiflado de Don Bosco, encantándose con “la posibilidad de ser como él, querer a los jóvenes, dejarse amar por ellos y trabajar por los más pobres”. De sus tiempos de estudiante en el Centro Educativo Salesianos Alameda recuerda haber sido presidente del centro de alumnos, además de sentirse feliz y enamorado de la congregación. Se motivó a discernir su vocación como salesiano gracias al “trato con los jóvenes y el cariño de la gente”. Confiesa su deseo de haber estudiado Leyes en la Universidad de Chile y se jacta de su capacidad de leer a la gente con solo mirarle la cara, sacándole un perfil completo. En sexto de humanidades entró en el noviciado en las Termas de Jahuel, decidido a terminar con la incomunicación de las parejas y la desintegración familiar. Ya siendo sacerdote, llegó a sus manos un proyecto para un curso que se realizaba por primera vez en América: “Psicología y Espiritualidad”, del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), con sede en Medellín,

En febrero de 1982 recibió una llamada de su amigo Ennio Leonardi, quien lo invitó a vivir un encuentro llamado ESCOGE, en Perú, que trajo a Chile con EJE. Los reelaboró y en mayo del mismo año, junto a estudiantes de Medicina de la Universidad de Chile, realizó el primer ESCOGE, en el Colegio Salesiano Patrocinio San José, y el primer EJE, en el Colegio María Auxiliadora. “Yo no sabía nada de EJE, me tiré al agua y nadé bien”, recuerda. Semanas después, con esos mismos jóvenes, realizó el primer fin de semana de EJE en el Colegio María Auxiliadora de Santiago. Más tarde pensó en un programa para adultos. Realizó en Valparaíso un encuentro llamado: “Para los que se sienten solos”. Después de dos semanas se realizó el primer EME (Encuentro de Mamás en el Espíritu) y luego el primer EPE (Encuentro de Papás en el Espíritu). Para el Padre Pepe, el aporte más significativo de estas instancias es descubrir el ser profundo de la persona. “Estos encuentros hablan el lenguaje del amor. No tuercen las ideas ni los valores de las personas, sino que las acercan a Dios”. Cree que EJE es muy popular por el amor inmenso que tienen los jóvenes por la fe. “Ellos reciben con un respeto y cariño maravilloso”. Piensa que la Iglesia no debe temer, porque la gente está hambrienta de Dios. Ofrece un mensaje para los jóvenes que están en discernimiento vocacional: “Estudien el tema de la vocación a través de los sentimientos. Dios nos quiere felices y para ser feliz hay que estar con Él. Dios no estorba en ningún corazón. Dios nos ama a todos, hasta al más pecador, inconmensurablemente”. No me puedo ir sin antes preguntarle ¿qué debo hacer para llegar como usted a los 90?, a lo que responde, “debes ser tú misma, decir lo que sientes y caminar siempre con Dios”. BOLETÍN SALESIANO

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>Noticias

FIESTA DE DON BOSCO:

Por Karina Velarde, periodista

MOVIDOS POR LA ESPERANZA La celebración de la fiesta del Santo de la Juventud se hizo extensiva a través del mundo digital y la invitación fue a mirar la realidad con ojos de fe. La pandemia ha obligado a replantearnos prácticamente todo, incluso cómo celebramos nuestra fe. El canto y la oración de la asamblea en el templo se han transformado en conexiones por videollamada, emoticones y comentarios en los chats de las redes. La forma es distinta, pero la fe y el fervor son los mismos. Así cumplimos un año, tras pantalla, y así vivimos la Fiesta de Don Bosco 2021. En Santiago, la misa fue celebrada y emitida desde el Templo San Juan Bosco de La Cisterna, presidida por el provincial de los Salesianos de Chile, P. Carlo Lira. Concelebraron los salesianos de la comunidad local, encabezados por el director, P. Pedro Carrera. Se conectaron cerca de 500 personas en Chile y el extranjero a través de las redes de la congregación. Previo a la celebración, el periodista Gustavo Cano y el salesiano P. Osvaldo Valenzuela animaron y ayudaron a preparar el ambiente, presentando saludos de integrantes del Movimiento Juvenil Salesiano de todo el país, el lanzamiento de la producción audiovisual del Área de Comunicaciones “Somos Don Bosco que camina”, y el saludo del Rector Mayor, P. Ángel Fernández, grabado especialmente para la Familia Salesiana de Chile.

Ojos de fe Durante la homilía, el P. Inspector profundizó en el mensaje del Aguinaldo 2021, que en este tiempo de crisis nos invita a mirar la realidad con ojos de fe, “movidos por la esperanza de que el Señor de la historia nos conduce a la plenitud de la vida, y que a pesar de las dificultades podemos, por la caridad, transformar todo aquello que es signo de muerte en signo de vida”. Animó a la Familia Salesiana y a la Iglesia en Chile a profundizar su unión con Dios y no temer, “para ver con sus ojos el devenir de la historia y ser así testigos de su acción transformadora, que en medio de nuestras crisis personales, sociales y mundiales, va conduciendo a una nueva realidad”. Exhortó a dar un sentido más evangélico a nuestras vidas, para que “podamos pasar del individualismo a la solidaridad fraterna, de la división ideológica a la comunión del bien compartido, del aislamiento al encuentro, del vacío y la falta de sentido a la trascendencia”. Luego de la comunión se vivió un momento especial de oración ante la reliquia de Don Bosco. El P. Carlo, en representación de toda la Familia Salesiana de nuestro país, puso el relicario frente a la imagen del Santo de la Juventud, se arrodilló y suplicó por su intercesión en los tiempos difíciles que se viven en Chile y el mundo.

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Cientos de comentarios llenaron de cariño y fe los chats de nuestras redes sociales. Algunos de ellos fueron:

“Feliz día a todos los salesianos de corazón, gracias Don Bosco por tu legado, Jesús, María Auxiliadora, la Iglesia, los jóvenes y los más necesitados”. “Hoy más que nunca y a pesar de la distancia estamos juntos para celebrar a nuestro padre San Juan Bosco”. “Quizás nunca pensamos que íbamos a vivir una pandemia y esta circunstancia nos ha permitido participar todos unidos como gran Familia Salesiana”.


>Entrevista

Por Karina Velarde, periodista

ATREVERSE A SOÑAR COMO DON BOSCO

Daniel Cerda y Marcelo Rojas, jóvenes del Teologado de Lo Cañas, realizaron su profesión perpetua como salesianos de Don Bosco. Hace exactamente 12 años, dos jóvenes alumnos de los colegios salesianos de Concepción y La Serena daban sus primeros pasos en el camino de discernimiento de la vocación religiosa. Luego de nueve años de formación y seis de votos temporales, el pasado 30 de enero realizaron su profesión perpetua, asumiendo, para siempre, votos de obediencia, pobreza y castidad como salesianos de Don Bosco. Daniel Cerda y Marcelo Rojas comenzaron a preguntarse sobre su vocación en plena adolescencia. Ambos tienen 27 años de edad y coinciden en haber participado en la pastoral de su colegio y en el centro de alumnos. “Recuerdo, sobre todo, la presencia y testimonio de los salesianos que estaban en ese momento: el P. Alfonso Horn y el P. Sergio Astorga”, expresa Daniel sobre su paso por el colegio salesiano de Concepción. “Cuando entré al colegio me calzó esa frase de que María Auxiliadora te lleva de la mano a la casa salesiana. También me llamó la atención el ambiente familiar y los salesianos presentes en el patio”, recuerda Marcelo en su paso por la Escuela Industrial Salesiana de La Serena.

Don Bosco y el oratorio Fueron dos hechos los que marcaron la vida de estos jóvenes y que motivaron su discernimiento: la visita de la urna de Don Bosco a Chile, en 2009. La gran devoción que despertó la reliquia en nuestro país, fue algo que cautivó a Daniel profundamente y lo llevó a seguir el mismo camino del santo de la juventud. “Su paternidad muy ligada a su ser educador, como un pastor que te lleva a Dios, te anima y acompaña con un proyecto. Eso fue lo que me deslumbró de él”, expresa Daniel. Durante la misma época, Marcelo visitaba el oratorio de una escuela rural. La alegría del sacerdote y tirocinante que en ese tiempo los

acompañaba lo llevó a preguntarse ¿qué lo motiva a estar así? y ¿por qué no puedo seguir lo mismo? “Don Bosco decía: todos son bienvenidos a una casa salesiana. El ambiente de familiaridad que se ve en nuestras obras, desde el portero hasta el director, pasando por los profesores, apoderados, exalumnos, etc., no se ve en otros colegios. Donde esté, me gustaría seguir fomentándolo”, reflexiona Marcelo.

¡Atreverse a soñar! En un tiempo difícil, estos jóvenes celebraron su profesión perpetua en las vísperas de la fiesta de Don Bosco. Para ellos, su vocación salesiana es un regalo y su labor es cuidar este gran don de Dios. “(el art. 62 de las Constituciones Salesianas) dice: ‘Queremos testimoniar a los jóvenes que Dios existe y que su amor puede llenar una vida’, y creo que la vida es un camino en el que vas descubriendo su presencia. Eso llena tu corazón y te hace feliz”, recuerda Daniel. Confirmar que la Iglesia sigue viva fue la motivación de Marcelo para realizar sus votos perpetuos. “A pesar de todos los contextos adversos, la Iglesia sigue dando vocaciones y seguimos presentes, aun con limitaciones, respondiendo sí al Señor, por los jóvenes y la congregación”. Su mensaje para los jóvenes que están viviendo un proceso de discernimiento vocacional es claro: ¡Atreverse a soñar! “Creo que si Don Bosco no hubiera soñado y no se hubiera atrevido a dar el paso, ninguno de nosotros estaría hoy acá. La experiencia de soñar, arriesgarse y animarse es parte importante de este proceso”, reafirmó Marcelo. Hay algo que ambos comparten de la vida religiosa: “Como cualquier otra vocación, la vida salesiana es una aventura y no hay que tenerle miedo a eso”. BOLETÍN SALESIANO

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>Zona Cultural troza, Por Paulo Inos

periodista

Spotify Sí, hace rato. Puerto Rico? e qu música ás la ¿M a ? antiago es, junto reproduccion a reggaetón ¿S s ch su cu ental”. do es m bi ru se su st más ha nde más alidad in sus letras y “c el género que del mundo do r es ad po , ud ia o, ci ad em la st nd no es o de Santiago tiempos de pa ele ser un estil y crece. números. Y en es música y su ra ie ntrario. Crece qu e co l si A ni . lo demostró en s la al no to gu la al ar ra r de amigos qu tir Pa . que no señales de llamé a un pa da y no no a y fo st lé da infantil… Era gu te vi s el de tiguos no eso tomé e lleva 20 años nque a los an nómeno. Por au fe o, el un de er e Lo cierto es qu ck nd qu ro te más aro, el fícil en e. Ellos saben prohibida”. Y, cl jóvenes, es di bate interesant a fue “música de no somos tan es e un m qu la lió s a lo sa e on ra Pa e tirar ad, es qu conceptos qu antes y, la verd de los primeros aún son estudi no U . do plus, no un to de mos más ven como un be lo sa s. ro e re pe qu to r s, ac ee ro tr cr tuvo de algo que ha es regist nen admirabl agarró vuelo y e ir bien. Y es tie ed én ni bi pu s m le ta ta e s lis qu vi ca El más podrían música y andes vo Chicos que ja rófono, hacer no existen gr . ic á al m ic ac e us un m qu ar n ro sc noce ede pe te géne También reco siente que pu de vida en es . alquier cabro a oportunidad cu un o, Es un puente do es r ra o. nt ci Po . co pa a sus contra nen su es ños han en tie ni á y ac s ro ne ner el mundo ve pe , jó s que parecen te die Mercury n, ed tó Fr ción pasado. Mucho o ae ra t gg ne an re l ge Pl t ón. La tistas de o como Rober llama la atenci venden los ar le e qu no e país ile haber cantad aj un ch on l A rs es . da uno, ina llena de ese pe o qué tiene ca y fiestas a pisc o y me hablan s nd nd ser ya ira sa a jo m , er r as nv ga ito os ju co éx para ás herm mide el Seguimos pone un jockey las mujeres m tra sociedad se s, es o to nu ric au o, el es az y or pl o ej o rt r ric pies, los m biciones a co e sueña con se años es de am aetón, el pobr gg re el En . al entre 15 y 30 racion quiere pasarlo altamente aspi añera de hoy a ha pisado. te nc in nu ve e y e qu materialista y nt lle esa ca adolesce pueda manejar que viene de nga un jefe y ta generación te es no e e qu al nd n pobre, sentir ta do me cuen trabajos n calza music isos, aspira a o, el reggaetó los muchachos om an y pr pl ta m e y no es co xo s o En se m ho . vida solo de iere muc Yo escucho, to a otro. Vivir su tón no habla da ae de malo. No qu vi gg da su re ” na el rle e ne ga qu tie “entre vierten bien y eso no pendiente y no agram. Me ad storia de Inst Quiere ser inde hi s. su po arlo de fiesta. m en ch tie o cu s fij su la radio. Me rve para es riencia, va si pe lo ex so su no n í co as Uber apagara y l te de or en m er am sa of ic de ch lír y que el en la pieza ucho de otra vez hice ck que ponía lleva cantar m ro la la y el y e ja ho hi qu e, a a et cí un rr ca me de a canción e tengo radio, pero es i madre cuando les cuento qu a m o, o un ej m vi ar co ag ás to m ap en z s da ve a encontrar e “puede ella. Me si Me siento ca lo que se van e apuntan qu explícita para s m do ño lo ia ni so s as lo o, m a rd de s letra icarle de acue encontré una a piedrazos. do, mejor expl cabros están sol con un de r al reggaetón erte. Pero los el ra r fu ar pa ag do ta ia lo e as so qu m e y no n los era de n razón. Antes rse responsabl con el calor, co lados”. Y tiene l, con la calle, Uno debe hace ño a. pa nd rato, está en todos es tie un en la a o ce e, ha n la letr supermercado y reggaetón qu se identifica co ap no tr e te. ile tr en ch sonando en el en m el ia al e ic nc difere es mus tinos, a qu tes eran mejor n. Me hacen la a los ritmos la ea an ia e n nc om re qu re br ie fe ”, an qu re ic po n pl no ndy y Pa nos que n y me ex Luego hace o. Como algu o tú bailaste Sa Tego Calderó zc ur de ro no eg o pe “S co sc . e, ra di es st ie bl un gu an ni siqu a me ritmos baila . Me recomiend uz a algo que . Quizás nunc la misma cosa haciendo la cr o hasta el final os ch añ cu vo es lle lo e y para mí eran de qu Tego me doy cuenta . Pongo play al Cuando corto, a la tecnología do a. ie st m fie ne la tie en rque le mi hija usar celular po música bailará é qu , es é qu ro saber está ahí, quie

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>Ojos de Don Bosco

“El sostén de nuestra paciencia es la esperanza en el premio futuro” Don Bosco

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