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REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL COMPORTAMIENTO ANORMAL F92-TRASTORNOS DISOCIALES Y DE LAS EMOCIONES MIXTOS

No-12 Agosto-Diciembre 2013 Departamento de Psicología, Universidad “José Simeón Cañas”


TRASTORNO DISOCIAL Y DE LAS EMOCIONES MIXTAS (F92):

AUTORES

EDICIÓN Y DISEÑO

Eduardo González Atilio González Herbert Flores Ilse Barahona Virginia Abarca

Virginia María Abarca Flores Fátima Lourdes Abarca Contreras

Dpto. De Psicología “Universidad Centroamericana José Simeón Cañas” Dirección de Comunicaciones y Publicaciones Bulevar Los Próceres, La Libertad, El Salvador, Centroamérica (503) 2210-6600


S

umario ¿QUÉ ES EL TRASTORNO DISOCIAL DEPRESIVO?

TRATAMIENTO DEL TRASTORNO: Tratamientos de la depresión y abordaje multisistémico en adolescentes con trastorno disocial.

CASOS CLÍNICOS Casos de personas reales que padecen el trastorno, que ilustran sus manifestaciones.

Depresión & Suicidio

¿QUÉ ES LO QUE MOTIVA A LAS PER-

SONAS PARA SUICIDARSE, SENTIRSE TRISTE ES SUFICIENTE?

ARTISTAS CÉLEBRES & DEPRESIÓN

DEPRESIÓN & ENFOQUE DE GÉNERO Las mujeres son más proclives a padecer depresión , ¡entérate por qué!

CURIOSIDADES Descubre algunos datos interesantes sobre el trastorno depresivo..


¿Qué es el trastorno disocial de las emociones?

E

l presente trastorno se encuentra catalogado dentro del CIE 10 (1992) como un trastorno en el que se combina de manera per-

sistente el comportamiento agresivo, disocial y desafiante con manifestaciones claras de depresión. Es un trastorno que afecta tanto los pensamientos y sentimientos de la persona, así como su cuerpo y entorno social. Es necesario mencionar que esta enfermedad está catalogada dentro de los trastornos del comportamiento y las emociones de comienzo habitual en la infancia y adolescente. Por tanto se debe considerar durante el diagnóstico en que etapa del desarrollo se encuentra el menor, dado que hay ciertas conductas que más allá de parecer disociales son características de cierta etapa, un claro ejemplo de esto son las

rabietas que presentan los menores de tres años. Sin embargo, está claro que los trastornos disociales en los infantes son fuente de graves problema tanto para el infante como para quienes le rodean, dado que muchas veces se incurre en una violación de normas sociales todavía mayor de lo que se podría esperar en alguien de esa edad, por ello se deben considerar ciertas conductas para el diagnóstico como crueldad hacia otras personas o animales, destrucción grave de pertenencias ajenas, provocaciones y

desafíos. Por otra parte, en muchos casos el trastorno disocial está asociado a entornos psicosocialmente desfavorables, entre ellos se puede mencionar relaciones familiares no satisfactorias y el fracaso escolar. En muchas ocasiones estos problemas a raíz del trastorno disocial, pueden generar en el menor una serie de sentimientos de tristeza, ansiedad o pérdida de interés. Sin embargo, es necesario aclarar que a pesar que la depresión se asocia frecuentemente a los sentimientos de tristeza, no es lo mismo.

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La mejor manera de distinguir la depresión clínica de la tristeza normal es considerar el término depresión de una manera global, corporal con una reducción de actividad fisiológica, con diversos sistemas físicos, entre ellos la emoción y cognición. Ahondando un poco más sobre el componente depresivo, el DSM-IV lo clasifica como un trastorno de estado de ánimo , una de las particularidades de la depresión comparado con otros trastornos, es que no hay un atributo único que la defina. Si se revisan los criterios de DSM– Vl de un episodio de depresión severa, presentan una lista general no todos los síntomas pueden aplicarse a un individuo especifico. Hablar de depresión como si esta se manifestara con un solo síntoma confirmaría la mala interpretación


Por lo tanto se debe tener cuidado al diagnosti-

Existen además otros trastornos disociales y de las

car un trastorno disocial depresivo (F92), puesto

emociones mixtos (F92.8) los cuales combinan

que se debe cumplir tanto con los criterios de

trastornos disociales y síntomas emocionales como

diagnóstico del trastorno disocial de la infancia

ansiedad, temores, obsesiones, compulsiones etc.

(F91) y satisfacer además pautas de trastornos

La mayoría de estos trastornos tienden a ser recu-

del humor afectivo (F30-F39). Este último se pone

rrentes y el inicio de cada episodio suele estar en

de manifiesto por síntomas tales como sentimien-

relación con acontecimientos o relaciones estre-

tos excesivos de infelicidad, pérdida de interés y

santes.

placer por las actividades habituales, reproches hacia sí mismo, desesperanza. Por otro lado se deben excluir la posibilidad de que otros trastornos como la esquizofrenia, manía, trastornos del desarrollo y trastorno hipercinéticos estén a la base de las conductas disociales o los rasgos depresivos.

Sin embargo, pueden

estar presentes trastornos del sueño o del apetito.

Referencias: Organización Mundial de la Salud (1992). Trastornos mentales y del comportamiento. Descripciones clínicas y pautas para el diagnóstico. Madrid, España: Meditor. American Psychiatric Association (1994) Diagnosis and Statistival Manual of Mental Disorders.

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Tratamiento del trastorno disocial y de las emociones mixtos En general, una vez se establece el diagnóstico de un trastorno disocial y de las emociones mixtas, se suele dar tratamiento para reducir los impulsos que llevan a la conducta disocial y la depresión. Sin embargo, no suele hacerse de manera conjunta, a pesar de que ambos trastornos se encuentren vinculados. Por un lado, en el abordaje de los rasgos depresivos se mencionan que las terapias cognitivo-conductuales suelen ser muy efectivas (Méndez, Rosa, Montoya y Espada, 2002) aunque también existen abordaje desde la psicoterapia interpersonal; sin embargo, esta última tarda un poco más en alcanzar sus objetivos terapéuticos. Dentro del abordaje cognitivo conductual se plantea que la perturbación emocional de la depresión depende del potencial que tengan los individuos para percibir el ambiente y los acontecimientos que les rodean como algo negativo (Beck, 1983) y por tanto se plantean diversos objetivos a conseguir durante la terapia, como lo es el aprender a evaluar las situaciones relevantes de forma realista, haciendo uso de explicaciones racionales alternativas para el resultado de las interacciones. También es necesario mencionar que existe la alternativa de usar fármacos para tratar la depresión, sin embargo en menores no es usual recurrir a esta optativa debido a las posibles reacciones secundarias en los menores y a la necesidad de usar dosis más bajas y por tanto se limita su uso a casos más graves. Sin embargo, dentro del tratamiento farmacológico es de destacar el uso de los inhibidores de recaptación de serotonina (IRS), dado que este neurotransmisor esta asociado a esta problemática. 5


E

ste tratamiento hace una intervención en los adolescentes que padecen este trastorno, desde cada una de las dimensiones generales: biológico, psicológico y social con un enfoque ecológico, de esta forma se logra un mejor control

y una mayor mejoría según se vaya avanzando en el tiempo. Entre los elementos que toma en cuenta en el trastorno disocial son la práctica de conductas nocivas para la salud como el consumo de drogas y alcohol, al igual que lo elementos etiológicos que influyen como el temperamento infantil, los factores parentales y familiares, el factor socioeconómico, comunitarios y escolares. También reconoce los factores biológicos, neuroendocrinos, genéticos y aquellos que han sido víctimas del abuso y la negligencia por parte de los padres o cuidadores.

Esta terapia integradora trata de comprender como interactúan estos fenómenos que se han identificado, y el contexto sistémico. Se ha diseñado con el fin de promover en los familiares la responsabilidad y disminuir las irresponsabilidades. Toma en cuenta el nivel de desarrollo del adolescente y trata de satisfacer las necesidades de su desarrollo. El tiempo de estas intervenciones están diseñadas para contar con esfuerzo diario o semanal (no más

tiempo) dentro de la familia. Esta diseñada para mantener los cambios terapéuticos a largo plazo, y dentro de este tiempo se van reforzando a los cuidadores para las necesidades de los miembros de la familia en los diferentes contextos del sistema. Estos cambios se realizan en ambiente natural y no creado en un centro de readaptación o de tutores.

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La terapia multisistémica utiliza diferentes estrategias familiares, individuales y farmacológicas para ayudar al adolescente; las intervenciones son individualizadas y altamente flexibles y trata de enriquecer a los padres con recursos y habilidades para contender con la crianza de los adolescentes y para que estos tengan los recursos de enfrentar los problemas familiares y extrafamiliares. Se hizo un estudio que evaluó a 116 niños y adolescentes que llegaron a la unidad de urgencias del hospital universitario; donde alrededor del 25% de la muestra cursaba con diagnóstico principal de trastorno disocial y fueron asignados de forma aleatoria al tratamiento multi-

sistémico basada en dos escenarios, el hogar o a hospitalización. La evaluación de la sintomatología incluyó conductas disociales, autoestima, relaciones familiares, relaciones con los iguales, asistencia a la escuela y satisfacción con el servicio; se hicieron tres evaluaciones de estos parámetros: a las 24 horas, a las dos semanas y a los cuatro meses. Según los resultados la terapia fue más efectiva que la hospitalización en la reducción de los síntomas exteriorizados y mejoró más el funcionamiento familiar y la asistencia a la escuela, además de dar mayores calificaciones en la satisfacción con el servicio; la hospitalización fue más efectiva que la terapia multisistémica para mejorar la autoestima.

Referencias: Beck, A. (1983) Terapia cognitiva de la depresión. Bilbao: Desclée de Brouwer. Méndez, X. Rosa, A. Montoya, M. Espada, J. (2002) Tratamiento psicológico de la depresión infantil y adolescente: ¿Evidencia o promesa? Psicología Conductual, Vol. 10 (No.3) pp. 563-580. Peña-Olvera, F. (2003). Tratamiento multisistémico en adolescentes con trastorno disocial. Departamento de Psicología Médica, Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma: México

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S

e trata de un varón de 12 años de edad que reingresa en la Unidad Infanto–Juvenil del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Basurto remitido por su psiquiatra de referencia. Como antecedentes personales reseñar que es el menor de tres hermanos. Su madre había fallecido hacía 5 años. Nueve meses previos a este ingreso el paciente y sus hermanos fueron internados en un hogar funcional pero al ser difícil su contención se procedió a separarlos en tres hogares diferentes cuatro meses más tarde. Como antecedentes psiquiátricos personales el paciente había comenzado a recibir tratamiento ambulatorio un año antes debido a problemas de conducta. Desde hacía seis meses seguía pauta con Olanzapina (5mg/ día) con cumplimiento irregular hasta su primer ingreso en la misma Unidad tres meses antes del ingreso actual. Ese primer ingreso fue motivado por la conducta trasgresora oposicionista e incluso amenazante del menor, que hacía imposible su contención en el hogar funcional. Al alta fue diagnosticado de Tras La situación de descompensación que motiva este segundo ingreso comienza de modo agudo dos semanas antes. El paciente presenta un estado de alerta, hipervigilante, trasgresor, con alteraciones conductuales severas tanto en el hogar como en el colegio. Presenta cambios bruscos de ánimo y conducta (“pasa de estar gritando, agresivo a estar camado y tranquilo”). Comentan que es como si tuviera momentos de exaltación–excitación con otros posteriores de tranquilidad y calma. Al ingreso el paciente se encontraba consciente, orientado en tiempo y espacio. Contacto demandante de atención y afecto. Eutímico el día del ingreso, aunque presentó hipertimia e irritabilidad durante algunos otros días durante el ingreso. Sin ansiedad manifiesta. Refería varios episodios de “mucha energía” (“como loco”) y exaltación en los que manifestaba realizar intensa actividad física sin cansarse ni percibir el riesgo, lo cual sorprendía a su entorno: “sentirse con mucha energía es que te lo pasas muy bien, haces muchas cosas (jugar al fútbol, saltar bancos), puedes hacer de todo y no te cansas, estás contento, …de tanta energía que tengo pienso en pocas cosas,… tengo ganas de hacer muchas cosas (leer, jugar, bailar, cantar…) …hay más energía de lo normal”. Los educadores referían que además presentaba otros momentos en los que se encontraba irritable– disfórico, opositor, trasgresor, reaccionando con descontrol y agresividad intensa ante mínimas frustraciones. Difícil contención en dichos momentos. Refería momentos en los que se sentía “aplanado” (tras ceder la clínica de exaltación) pero no claramente hipotímico. Presentaba dificultad de conciliación del sueño e hiperorexia durante los periodos de exaltación–irritabilidad.

Referncias: Albrecht, A. Y Herrick, C. (2007). 100 preguntas y respuestas sobre la depresión. Madrid, España: Editorial Edaf. Luciani, J. (2010). Cómo superar la ansiedad y la depresión. Barcelona, España: Editorial Amat.

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H

ay quienes afirman que “la tristeza y el arte van de la mano” y es normal cuando ese sentimiento es el motor que da fuerza a géneros musicales como el blues y el tango, al igual que a clásicos literarios como “Madame Bovary” o la trágica “Romeo y Julieta”, entre otras expresiones del arte. Sin embargo, también se puede encontrar artistas sumidos en un ambiente hostil, desesperanzador e incluso envueltos en la depresión o en un trastorno bipolar y a ellos dedicamos esta lista:

VINCENT VAN GOGH Este gran pintor holandés es autor de más de 900 cuadros y ha influenciado ramas del arte como el impresionismo, expresionismo, fauvismo y post-impresionismo, sin embargo puede que algunos lo recuerden más por auto mutilarse un pedazo de oreja que por sus hermosos cuadros. Expertos actuales (Blumer, 2002) creen que Van Gogh padecía de trastorno bipolar y tenía grandes episodios depresivos, esto puede que haya influido en algunas de sus pinturas, además consideran la posibilidad que en los últimos dos años de su vida haya experimentado epilepsias en su lóbulo temporal y que su condición se haya visto afectada por el consumo excesivo de absenta. El mismo Van Gogh dejó constancia, mediante algunas cartas a sus amigos, de la tristeza que le invadió a lo largo de toda su vida y según la versión más aceptada a la edad de 37 años decide darse un disparo en el pecho, el cual no es certero y lo mata 2 días después a causa de la herida.

PIOTR ILYCH TCHAIKOVSKY Es uno de los compositores rusos más famosos dentro de la música clásica, en especial dentro del romanticismo. Dentro de sus obras destacan los ballets “el lago de los cisnes”, “el cascanueces”, la obertura fantasía “Romeo y Julieta”, las sinfonías cuarta, quinta y sexta (patética). Fue criticado y aclamado por muchos, pese a los éxitos que acumuló a lo largo de su vida, su hermano Modest lo describe en su biografía como alguien sin mucha confianza en sí mismo y además relata que la vida de Piotr estuvo llena de crisis personales que lo llevaron a la depresión. Algunos afirman que dentro de los factores asociados a su depresión se encontraba una homosexualidad reprimida, su matrimonio fracasado y el colapso de su relación con su mecenas y colaboradora Nadezhda Von Meck.


VIRGINIA WOOLF

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Fue una de las escritoras más relevantes del siglo XX, sobre todo destacó dentro del modernismo literario y sus obras han servido de inspiración a movimientos feministas. Sin embargo, su vida no solo recibe interés por parte de los amantes de la literatura, también existe un fuerte interés por parte de investigadores de la salud mental pues algunos consideran que documentó su estado mental a lo largo de toda su obra por lo que sus escritos resultan de mucha utilidad e interés (Caramagno, 1992). Además se documentan diversos sucesos en su vida que desataron fuertes episodios depresivos, entre estos se mencionan la repentina muerte de su madre y la sucesiva muerte de su hermana dos años después, también son destacables la muerte de su padre, la de su esposo y la destrucción de su casa en Londres durante los bombardeos de la segunda guerra mundial, este último evento junto con el fracaso de uno de sus trabajo le llevaron a tomar la decisión de suicidarse en el río Ouse en Marzo de 1941.

ERNEST HEMINGWAY La vida de este escritor es digna de una novela, participó en la 1ª guerra mundial y tras ser herido regresa a casa para escribir la novela “Adiós a las armas”, estuvo presente en el desembarco a Normandía y la liberación de París, fue nombrado Premio Nobel de literatura y dentro de sus obras destacan “El viejo y el mar” y “Por quién doblan las campanas” (Reynolds, 2000). Sin embargo, esta vida llena de aventuras estuvo acompañada por fuertes episodios depresivos que le llevaron a someterse durante sus últimos años a terapia electro-convulsiva e internarse en la clínica Mayo (Minnesota) pero el deterioro cognitivo, producto de esta terapia, le impedía continuar escribiendo y a pesar de los esfuerzos se suicida en 1961.

Referencias:: Blumer, D. (2002) The illnes of Vincent Van Gogh. The American Journal of Psychiatry. Vol. 159, N° 4, pp: 519-526. doi:10.1176/ appi.ajp.159.4.519 Caramagno, T. (1992) The Flight of the Mind: Virginia Woolf’s Art and Manic-Depressive Illness. Berkeley: University of California Press  Reynolds, M. (2000) Ernest Hemingway: A Brief Biography. A Historical Guide to Ernest Hemingway in Wagner-Martin, Linda (ed). Oxford: Oxford UP  Tchaikovsk, A. (1904) Recollections of Tchaikovsky. Music and letters Vol. 21, N° 2, pp 103-109. Oxford: Oxford UP


Los síntomas de la depresión propician el suicidio

Síntomas de la depresión que aumentan el riesgo

¿Cómo influye la depresión a la hora de que un

Según los doctores Hagnell O y Rorsman B (en

individuo llegue a desear su propia muerte? Los

"Suicide and Endogenous Depression with Soma-

síntomas que sufren los depresivos son bastante

tic Symptoms in the Lundby Study"), los suicidas

peligrosos en este sentido, sobre todo la sensa-

que sufrían depresión suelen haberse resistido a

ción de tristeza permanente, la pérdida del inte-

acudir al médico cuando se manifestó su dolen-

rés y la falta de sensación de placer en las activi-

cia. Existen tres síntomas de la depresión que se

dades ordinarias.

pueden relacionar con el riesgo de suicidio: el abandono del cuidado personal, el aumento del

En ese estado, el paciente necesita sobre todo

insomnio y el deterioro cognitivo.

ayuda profesional, pero también apoyo de los familiares y amigos. Cualquier mínimo incidente

La falta de interés por el aseo es significativa de

se magnifica, lo que aumenta la convicción de

la falta de preocupación del paciente por sí mis-

falta de salidas, que es lo que puede conducir a

mo. Manifiesta un enorme desinterés por la vida

perder el control y a creer erróneamente que la

del que se deduce una situación bastante peli-

única solución es la muerte.

grosa.

Para colmo de males, muchos depresivos son

Cuando el insomnio va en aumento, el individuo

reacios a recibir ayuda profesional. La mayoría se

tiene más tiempo para pensar, y además la falta

muestran escépticos sobre su posible curación. Y

de descanso influye muy negativamente en las

sin terapia, nunca recuperarán el autocontrol.

conclusiones a las que éste llegue. En cuanto al deterioro cognitivo, la depresión conduce en la mayor parte de los casos a una distorsión de la realidad. Generalmente todo se percibe como negativo aunque no lo sea, y cuando aparecen problemas se tiende a pensar inmediatamente que no tienen solución.

“El paciente necesita sobre todo ayuda profesional, pero también apoyo de los familiares y amigos”

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El 94% de los jóvenes que han intentado suici-

El especialista también ha afirmado que "el tras-

darse y se someten a tratamiento consiguen

torno depresivo es el que tiene más riesgo de sui-

acabarlo y superar la depresión que les condujo

cidio, pero hay otros como el consumo de tóxi-

a las ideas suicidas, según el psicólogo clínico

cos o las enfermedades mentales como la esqui-

del Hospital de Día de Adolescentes de Salud

zofrenia".

Mental del Hospital Parc Taulí de Sabadell, JoaEn cuanto a los mecanismos del entorno para

quim Puntí.

detectar a un joven con riesgo, el doctor Puntí ha El psicólogo, que ha participado hoy en la IX

explicado que "los jóvenes que tienen pensado y

Reunión Anual de la Sociedad Catalana de Psi-

planificado un suicidio dan señales como, por

quiatría Infanto-Juvenil de la Academia de

ejemplo, verbalizaciones claras".

Ciencias Médicas y de la Salud de Catalunya y Baleares, ha señalado que "es de vital importan-

En estos casos, Puntí ha recomendado a los adul-

cia que los adolescentes que realizan un intento

tos "actuar aunque luego sólo resulte ser una for-

de suicidio reciban atención psicológica o psi-

ma de llamar la atención y estar pendientes de

quiátrica y queden vinculados a la red sanita-

cambios conductuales como el aislamiento y la

ria".

falta de comunicación". Para Puntí, "todas estas

señales pueden indicar que se ha de poner al Puntí ha recordado que el suicidio es la primera

adolescente en contacto con un profesional pa-

causa de muerte no externa entre los adoles-

ra que pueda valorarlo".

centes y "por lo tanto, es una situación de gran impacto entre los jóvenes y su entorno". Según

En cuanto a las nuevas tecnologías, Puntí tam-

Puntí, "cualquier joven que intenta suicidarse de-

bién ha recalcado que "Internet puede ser una

be recibir una atención psicológica o psiquiátri-

fuente de suicidio para chicos en riesgo, ya que

ca y quedar vinculado a la red ya que cuando

es un terreno muy poco controlado y allí puede

la depresión se cura desaparece la idea de sui-

buscar información porque es un medio muy ac-

cidio".

cesible".

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Referencias: Sánchez, Juan L. Depresión y suicidio. About.com Sanidad (2013, 6 de Noviembre). El 94% de jóvenes que intentan suicidarse superan


T

que inciden, perpetúan y favorecen la ransversalizar la perspectiva de género es el proceso de valo-

rar las implicaciones que tiene para

Obviar el factor género en los estados

los hombres y mujeres cualquier ac-

depresivos es realizar generalizaciones

ción que se ejecute buscando incor-

inadmisibles que no se corresponden

porar las experiencias, el conocimien-

con la realidad individual del trastorno.

to, intereses, valores y actitudes para

Es “embolizar” conocimientos teóricos

llevar adelante su propósito de desa-

a sujetos concretos.

rrollo y con ellas beneficiarse de manera directa. Las diferencias entre el hombre y la mujer van más allá de las simples diferenciaciones biológicas. Esta diferenciación matiza muchas de las enfer-

medades que se presentan en la mujer. Dentro de estos padecimientos, desde un punto de vista psiquiátrico, la depresión se destaca de forma relevante. Junto con constituir una actualización en los debates surgidos al respecto y las diferentes opiniones vertidas, la importancia de la revisión de este

tema radica en que es un análisis pormenorizado con aportes personales que constituyen un llamado de alerta para enfrentar especificidades en el abordaje de la depresión en la mujer. Este examen permite conocer aquellos factores de género

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presentación de dicho trastorno.

Finalmente, es necesario conocer todos estos factores en el momento del abordaje terapéutico de la depresión para lograr una mayor y mejor efectividad del mismo. De no analizar estos

aspectos de manera concienzuda, se corre el riego de caer en la superficialidad o limitar el razonamiento del problema a elementos intrascendentes, negando una realidad que se extiende al sufrimiento de la mujer.


Hipótesis, las cuales se pueden

Los hombres presentan más

agrupar en:

tendencia que las mujeres a evadirse a través del alcohol o

Hipótesis biológicas: rol que

drogas en casos de frustración

desempeñan las hormonas

o cuando se sienten oprimidos,

reproductivas.

desalentados, irritables, enoja-

Hipótesis psicosociales: fac-

dos y algunas veces ofensivos.

tores culturales y sociales

Asimismo, algunos hombres se

que favorecen una vulnera-

entregan por completo a su

bilidad

desarrollo

trabajo para evitar hablar de

emocional, social y cogniti-

su depresión con familiares o

vo de mujeres y hombres.

amigos, o se involucran en

Hipótesis de factores arte-

comportamientos temerarios o

factuales: se debe estar

riesgosos.

en

el

alerta con aquellos factores que puedan amplificar artificialmente las diferencias de género, aunque su poder explicativo es restringido.

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud las mujeres son más propensas que los hombres a la depresión y a la ansiedad. Unos 73 millones de mujeres adultas sufren cada año en todo el mundo un episodio de depresión mayor.

La producción adecuada de estrógeno aumenta la producción de catecolaminas centrales así como la función y los transportadores de serotonina, lo que sumado a los factores individuales y sociales de la mujer podría explicar la mayor prevalencia de la depresión en

Por lo tanto, el modelo biológico explicaría una parte del fenómeno depresivo en la mujer, pero no todo. Los elementos que moldean la teoría de género complementarían de ma-

nera dinámica las experiencias e historicidad de la mujer en sentido positivo o negativo para dar al traste con la aparición o no de las manifestaciones depresivas. Las particularidades de los elementos biomédicos y de salud mental en la mujer no implican

la presencia de una enfermedad o la ausencia de salud. Es el pleno bienestar desde un punto de vista psíquico y físico. Es lograr la realización plena como persona donde el género no sea un factor discriminatorio y causante de insatisfacción.

mujeres que en hombres.

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Referncias: * Zarragoitía A., Ignacio (2013). Las diferencias de sexo y género en la depresión: proclividad en la mujer. Medwave. 13(3):e5651


E

n el transcurso de los inviernos, son más frecuentes los estados de depresión y melancolía, por lo cual en países cuyas condiciones atmosféricas hace que el clima sea nublado y el ambiente oscuro, la taza de suicidios aumenta. Esta afirmación es apoyada por un estudio de la revista “nature” , en la cual , científicos de las universidades Rider y John Hopkins realizaron un estudio con ratones donde se observó que aquellos que eran expuestos a cantidades bajas e iregulares de luz, tendían a la depresión. Como indicador biológico del trastorno depresivo, los investigadores compararon los niveles de corticosterona entre el grupo control y el grupo experimental. Aquellos roedores expuestos a poca luz mostraron grandes cantidades de esta hormona que se segrega en momentos de ansiedad, lo que indica mayor tendencia a sufrir depresión.

La mayor ingesta de comida chatarra podría estar relacionada con mayor tendencia a la depresión, afirman los expertos: Según una investigación realizada por miembros de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Universidad de Navarra, España; las personas que albergan en su dieta un mayor consumo de comida rápida, de alta fritura , presenta, respecto a aquellos con con-

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La sal nos pone felices. Según estudios de científicos de la universidad de Iowa, en Estados Unidos, la sal podría favorecer al buen humor. En un experimento con ratas de laboratorio, los científicos de la universidad en cuestión, pudieron observar que aquellas a las que les hacía falta Cloruro de sodio, rehúyen de actividades de las que antes gozaban. La hipótesis es que este fenómeno podría deberse a rasgos evolutivos, dado quer tenemos un sentido del gusto muy receptivo a los sabores salados y que además el consumo de este mineral activaría circuitos cerebrales de placer.

Drogas y depresión Según un estudio realizado por la universidad de Santo Tomás, existe una fuerte asociación entre las drogas y los cuadros depresivos. También los cambios de humor, iniciativa, ideación y vigilancia que se pueden ver con frecuencia en un cuadro depresivo están presentes en la antesala de la toxicomanía, así como también en los periodos posteriores al tratamiento, manifestándose estas como secuelas psicopatológicas.

Morris, M.J.; Na, E.S.; Johnson, A.K.(2008) Salt craving: The psychobiology of pathogenic sodium intake. Physiology & Behavior, 94 (5), pp.709-721. DOI: 10.1016/ j.physbeh.2008.04.008 Sánchez-Villegas, A. Toledo, E. Ruiz-Canela, M. Pla-Vidal, J. Martínez-González, M. (2012). “Fast-food and commercial baked goods consumption and the risk of depression”, Public Health Nutrition: page 1 of 9



Revista Psicologia del Comportamiento Anormal n12