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Mayo de 2005

El borde del abismo México estuvo en la frontera del abismo. La historia -circular según Herodoto para quien no aprende sus lecciones- amenazó con repetirse. 1994 intentaba volver, acompañado de lo peor que vivimos: el encono, la sordera, el estallido. Las consecuencias del desafuero pusieron en estado de coma a la frágil democracia mexicana. La operación política para sacar adelante el desafuero -y la inhabilitación política del Jefe de Gobierno del Distrito Federal- evidenciaron dos situaciones alarmantes. Por un lado, que existe un divorcio entre las elites políticas y la sociedad. Por otro que México, de no tomarse medidas urgentes, corre el riesgo de ver convertida su política en un tumor. Ciego y sordo, el establishment del país optó por ignorar las voces mayoritarias de los ciudadanos -todas las encuestas revelaban un abrumador “no”al desafuero-, de la opinión pública internacional y nacional, de la academia, de una facción del clero. La maniobra estuvo apoyada por las elites políticas y por el alto empresariado. Esa coalición de intereses acercó al país a lo que el académico británico Colin Crouch denominó posdemocracia: un sistema desvirtuado, en donde los intereses económicos son más influyentes que los sociales, y la política se caricaturiza. Los juzgados son suplantados por las pantallas de televisión y a los adversarios se les da trato de enemigos. Lo que hemos vivido en los últimos años ha sido una triste caricatura de lo que México quiso ser con su transición. No hay que olvidar, sin embargo, la sentencia de William Shakespeare: la historia se repite dos veces. Una como comedia. La otra como tragedia. La alternancia mexicana ya fue lo primero: ojalá evitemos no sea lo segundo.

Votar con los pies. El anuncio presidencial de un clima de distensión no fue una concesión: fue un acto reflejo de un poder acorralado. Al igual que meses antes por motivo de la inseguridad, los mexicanos salieron en bloque a luchar por el derecho a competir, por preservar una democracia incipiente.

“El anuncio presidencial de un clima

de distensión no fue una concesión: fue un acto reflejo de un poder acorralado”

La lección más importante de este largo abril fue que la sociedad sigue estando delante de sus elites políticas y de sus instituciones. Existen dos Méxicos: el legal y el real. Lo que se presenció el domingo 24 no fue una manifestación: fue un plebiscito. Los académicos de Europa del Este han calificado a estos actos como votar con los pies. Así fue. Ese domingo quedó probado que la sociedad civil exige un nuevo sistema político, uno que aún no se ha podido construir porque la alternancia, hasta hoy, no derivó en transición.

El gobierno reactivo.

Los dos Méxicos, el legal y el real, están en pugna desde hace, al menos, tres décadas. Las grandes transformaciones de la nación han sido impulsadas no desde el poder sino contra el poder. A c ció n

R e a c ció n

1968. Agotamiento del Sistema: Exigencia de libertades políticas.

1968. Represión.

1969-1976. Guerrilla.

1977. Reforma Política

1988. Voto masivo opositor.

1988. ‘Fraude electoral. 1989. Legitimación por la autoridad no por las urnas.

1994. Triple fractura.

1996. Acuerdos de Bucareli.

2000. Alternancia.

2004 Inhabilitación del adversario.

2005. Movilización social.

2005. Política de la Concordia.

“Las grandes transformaciones de la

nación han sido impulsadas no desde el poder sino contra el poder”


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1968 fue una muestra clara que el viejo sistema posrevolucionario se había agotado en su dimensión política. Saturno devorando a sus hijos, el poder avasalló no sólo a la juventud que era su futuro: también era su mayor orgullo. La sangre de la clase universitaria tiñó de rencor la política, en especial para la Izquierda que no podía competir sino en el clandestinaje, en la sierra y en la guerrilla urbana. La respuesta del poder tardó en llegar. Fue hasta 1977, gracias al talento de Jesús Reyes Heroles y a la voluntad de José López Portillo, que el sistema abrió parcialmente las compuertas. Con todo, parecía haberse entendido una lección: la consecuencia de la exclusión política es la fractura social.

“1998 incrustó una idea grave en el

imaginario político mexicano, vigente

en muchos sectores: la Izquierda puede competir siempre y cuando no pueda ganar”

El calado de la Reforma Política de 1977 duró hasta que, otra vez, la Izquierda rompió uno de los mitos fundacionales del sistema: el PRI podía ser vencido en las urnas. 1988 mostró un profundo desaliento por las grandes tragedias económicas. Votó masivamente y ese voto no fue respetado. La época de los “fraudes patrióticos” llegaba a su esplendor. Al más puro estilo de Max Weber, la reacción del gobierno fue la legitimación pos electoral: la legitimidad provino no de las urnas, sino de la autoridad. 1988 incrustó una idea grave en el imaginario político mexicano, vigente -en muchos sectores- hasta hoy: la Izquierda puede competir, siempre y cuando no pueda ganar. En 1994 México se enfrenta a una triple violencia: la social, la política y la económica. El México de los olvidados -peor que el de los marginados, recuerda Carlos Fuentes-, estalla. El surgimiento del movimiento indígena no es sólo una rebelión: es un desmentido. Su costo es enfrentar a los mexicanos hasta la muerte. Es la sociedad, y una fracción de la elite gobernante, la que impide un baño de sangre. Al estallido prosigue

el magnicidio y a este, la bancarrota. El gobierno reacciona en 1996 con una reforma electoral que califica de definitiva. No lo es, pero el resultado de los Acuerdos de Bucareli modifica sustancialmente el sistema electoral: se da independencia a la autoridad electoral, se elimina la calificación parlamentaria de las elecciones y el financiamiento se hace más equitativo. Es la primera ley electoral, desde 1977, que regula más de tres comicios federales. Sobre esa base se transforma el mapa político del país. El dos de julio del dos mil gana el “no” a la continuidad. La sociedad y un liderazgo poderoso -el de Vicente Fox- rompen con la profecía de Fidel Velázquez: “a balazos llegamos y a balazos nos tendrán que sacar”.

“Los experimentos democráticos de México murieron aplastados por

factores externos al poder. En el

2005 la democracia agonizó por un golpe fraguado desde el poder”

Como una Revolución de los Claveles a la mexicana, el PRI se va por la fuerza de los votos, no de las balas. Pero sólo cinco años después, la democracia mexicana estuvo a punto de morir. Los experimentos democráticos de México -1867 y 1910- murieron aplastados por factores externos al poder. En el 2005 la democracia agonizó por un golpe fraguado desde el poder. El domingo 24 todo cambió. La sociedad se opuso a la intentona de desvirtuar el sistema electoral. El Presidente Fox reaccionó contra sus cercanos: removió a su Procurador General de Justicia, envió una iniciativa de reforma constitucional al Congreso e hizo un llamado a la concordia. Fue a tiempo…pero a destiempo.

Jefe de Estado. El llamado presidencial a preservar la equidad del sistema electoral fue un reconocimiento a lo que todos, salvo las elites políticas, veían: México en su conjunto quiere decidir quién será su Presidente.


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La reacción presidencial de mesura fue un acierto. Fox actuó como Jefe de Estado. Es la segunda vez que esto ocurre durante su mandato. La otra actitud similar fue durante la crisis de Iraq, cuando tuvo que enfrentar las presiones de los Estados Unidos, España, Inglaterra y Japón para dar un sí a la intervención armada.

“La reacción presidencial de mesura

fue un acierto. Fox actuó com Jefe de Estado”

Para desventura de la transición, el Presidente asumió un carácter de Jefe de Gobierno durante el resto de su mandato. Nunca, sin embargo, fue más palpable -y mas costosa- esa decisión que en los últimos meses. Continuar por el camino de la paralización hubiera descarrilado la gobernabilidad democrática. El Presidente se deslindó de los tambores de guerra que lo rodeaban. Al menos por el momento, el Presidente logró librarse de las presiones de los grupos más radicales de su entorno y tuvo el espacio interno suficiente para emprender una estrategia de administración de crisis y una política de control de daños. Decidió levantarse y recoger las fichas que aún le quedaban antes de perderlo todo. ¿ U ste d a pru e b a o d e s a pru e b a la form a e n q u e el Pre sid e nte F o x e stá m a n eja n d o...? 0% El problema del desempleo. Su relación con AMLO.

El desafuero de AMLO.

Aprueba

20%

40%

60%

80%

27% 68% 23% 67% 25% 65%

Desaprueba

F uente: 16a encuesta nacional sobre gestión presidencial. El Universal

¿ P ara u ste d, el pre sid e nte F o x h a d e m o stra d o o n o h a d e m o stra d o c a p a cid a d p ara re s olv er lo s pro ble m a s d el p aís ? Ene-’05

Feb-’05

Abr-’05

Si h a d e m o stra d o c a p a cid a d

52%

49%

44%

N o h a d e m o stra d o c a p a cid a d

45%

46%

52%

F uente: 16a encuesta nacional sobre gestión presidencial. El Universal

Triangulación El Presidente Fox siguió una estrategia de triangulación política para salir del conflicto. Igual que William Clinton, el ejecutivo se elevó por encima de la coyuntura y utilizó las armas del adversario para resolver la confrontación. La paralización que produjo el desafuero se reflejó en la confrontación de dos líneas de comunicación política. Por un lado, la Izquierda envío un mensaje que privilegiaba la justicia y la equidad. Lo posicionó poniéndose al lado de la sociedad. Por otro, los partidarios del desafuero siguieron una línea de comunicación basada en un discurso legal.

“Igual que William Clinton, el ejecutivo se elevó por encima de la coyuntura y utilizó las armas del adversario para resolver la confrontación”

En su mensaje a la nación el Presidente usó los términos de sus opositores: justicia, equidad, democracia, libre competencia. Recordó que él mismo fue un luchador contra el poder. Convocó al pueblo a unírsele y anunció una salida política al callejón sin salida legal.

Ganadores y perdedores. Después del desafuero, la ventaja de más de 8.7 puntos que promediaba Andrés Manuel López Obrador se elevó.


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“López Obrador ganó la campaña

mediática, la legal, la de movilización y la internacional. Más importante:

ganó el posicionamiento en el centro del espectro”

López Obrador logró diferenciar su propio movimiento de los duros de su partido. El triunfo hacia el interior de los moderados por encima de las tribus rindió frutos importantes: aisló al gobierno y a sus aliados en todos los ámbitos. López Obrador ganó la batalla mediática, la legal, la de movilización y la internacional. Más importante: ganó el posicionamiento en el centro del espectro político. En el tablero del desafuero, la iniciativa nunca pudo serle arrebatada al PRD. Este posicionamiento fortalece su aspiración presidencial. Su liderazgo intentará repetir la hazaña de Vicente Fox en el 2000: ganar una elección montado sobre una estructura propia, complementaria al mapa de poder que el PRD ya posee. Participación del PRD en elecciones de Gobernador 1999-2005

0%-10% votación, baja competencia 10%-19% votación, competencia media 20% o más de votación, alta competencia

F uente: Institutos E lectorales E statales.

En el dossier de abril se alertó sobre la posibilidad de que emergiera el escenario que hoy vivimos: que el Congreso procediera con el desafuero pero que el ejecutivo, finalmente, no ejerciera la acción penal contra el tabasqueño.

La consecuencia natural es que el PRI queda aislado en una aventura a la que no debió entrar. Su posicionamiento actual es de verdugo frente a un Presidente magnánimo. Su línea de comunicación es débil, por dura: se aferra al discurso de la legalidad. Quizá el mayor perdedor será el viejo partido de la Revolución que creía pavimentar el camino hacia la restauración.

“...el PRI queda aislado en una aventura a la que no debió entrar. Su

posicionamiento actual es de verdugo frente a un Presidente magnánimo”

Lo que vendrá. El primer efecto que tendrá el llamado a la política de la concordia es sobre la popularidad presidencial, que repuntará si el Presidente es capaz de mantenerse por encima de la coyuntura y las presiones. El segundo efecto, consecuencia del primero, es que el PAN pagará las consecuencias de la persecución. Los Pinos pueden deslindarse del ambiente de discordia, abrir las válvulas de escape y blindar la frágil democracia mexicana. El PAN no. Existen costos y, se verá, que los precandidatos del PAN pagarán en las encuestas. El tercer efecto es la reconstitución del gabinete político. El eje Política Interior, Relaciones Internacionales y Procuración de Justicia tendrá que ser sustituido, posiblemente este mismo mes. El Presidente deberá reintegrar su equipo de operación política en el futuro inmediato. El nombramiento del nuevo Procurador satisfizo las fuerzas políticas. La actuación inmediata del nuevo funcionario deberá ser un segundo mensaje de distensión. En paralelo, sin embargo, el Presidente Fox deberá sustituir a su Canciller. La aventura de la OEA no tiene regreso. Gane o pierda la elección de mayo, el Canciller Derbez deberá irse. Por último, Santiago Creel se separará del cargo para buscar la candidatura presidencial del PAN, hecho que podría derivarse este mes tras darse a conocer las reglas internas de selección que obligará a la separación de los cargos públicos de los aspirantes.


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El eje internacional. Dentro de la estrategia de control de daños que aplicará el Gobierno Federal, la vertiente externa es prioritaria. El principal socio comercial manifestó, a través de la CIA, su preocupación por la inestabilidad del sistema político. La Secretaría de Estado se vio precisada a declarar que Estados Unidos estaba preparado para entenderse con el Presidente que los mexicanos eligieran. Los entrevelos de esta preocupación incluyen un viaje

poco publicitado del Jefe de Estado Mayor Conjunto el fin de semana de la marcha. Sus anteriores escalas habían sido, reveladoramente, Colombia y Ecuador.

“La CIA, el Departamento de Estado y el Jefe del Estado Mayor Conjunto de

Estados Unidos advirtieron sobre los

riesgos de la aventura del desafuero”

Vota ció n p ara ele c ció n d el S e cretario G e n eral d e la O rg a niz a ció n d e E sta d o s A m eric a n o s A fa v or d e C hile

A fa v or d e Mé xic o Belice Bolivia Canadá Colombia Costa rica El Salvador Estados unidos Guatemala Honduras Nicaragua Panama Paraguay Perú República Dominicana San Vicente y las Granadinas ST Kitts y Nevis México

Antigua y Barbuda Argentina Bahamas Bardados Brasil Chile Dominicana Ecuador Grenada Guyana Haití Jamaica Santa lucia Suriname Trinidad y Tobado Uruguay Venezuela

La votación de la OEA demostró la polarización que las políticas del Gobierno del Cambio propiciaron en el exterior. No se puede atribuir sólo a una reacción internacional la votación contra la candidatura del Canciller Derbez, sino a parte de una agenda más amplia de construcción de espacios diplomáticos. Aún así, los principales países del Cono Sur, muchos de ellos gobernados por partidos de izquierda Brasil, Venezuela, Paraguay, Chile e t a l arrinconaron a Tlate-lolco. Por último, el resurgimiento del conflicto con Cuba era y es un ingrediente riesgoso para la estabilidad, particularmente por la ideologización del conflicto y por las conexiones que el dictador cubano tiene con diversos grupos de extrema izquierda en toda Latinoamérica, México incluido.


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La agenda. De prosperar la reforma constitucional que envió, aplicada retroactivamente a favor de López Obrador, permitirá al tabasqueño enfrentar, en su caso, un procedimiento legal en su contra y competir. El Presidente deberá aprovechar el momentum que su mensaje producirá para blindar, lo más posible, la transición democrática. Para ello, deberá sustentar su actuación en un trípode: 1) Agenda política de concordia. 2) Reforma electoral. 3) Impulsar los puntos mínimos de una reforma de Estado. Es muy posible que el Presidente y su partido hayan perdido, en abril, la sucesión. Muy posiblemente, sin embargo, hayan salvado la transición.

A g e n d a d e C o n c ordia

R eform a ele ctoral

R eform a mínim a d e E sta d o (Período extraordinario de sesiones)


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