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LA LEYENDA DEL VIAJERO QUE NO PODÍA DETENERSE

Alumnos y alumnas de 5ºA CPEIP Otero de Navascués, Cintruénigo (Navarra)

Poemas basados en una obra de Concha López Narváez Carmelo Salmerón


Los chicos y chicas de Tercer Ciclo, con motivo del Día del Libro, han leído un relato La leyenda del viajero que no podía detenerse , de Concha López Narváez y Carmelo Salmerón. El libro trata sobre un niño llamado Kostia, al que la vida le depara ser físicamente débil y cuyas piernas no le permiten andar, cosa que desearía por encima de todo. Un día, un duende le concede su deseo; pero Kostia tendrá que pagar un precio: no poder permanecer nunca más de tres días con las personas que encuentre en su camino. Los alumn@s de 5ºA han escrito unos poemas basándose en el libro y este es el resultado. ¡Esperamos que os gusten!


EL SUEÑO DE KOSTIA Kostia era un pobre niño que a la gente todo arreglaba . Cuando un día estaba solo un duende llegó a su casa “¿Quién eres y qué quieres?” Kostia enseguida preguntó “Soy un pequeño duende que cumplo los sueños de la gente”. “¿Dime tú qué quieres ser?” “Yo quería tener pies para poder correr”. El duende se sorprendió porque el niño le dijo “Prefiero ser árbol a ser Kostia“ El duende le respondió “Espera tres días tu sueño se va a cumplir”. Y el niño empezó a sonreír . Pasaron los tres días y el duende apareció con una poción mágica que el niño se bebió. El duende le contó: “Los pies en la tierra tienes que dejar “ El niño le siguió y como dijo el duende él lo cumplió Pasaron los días y el duende apareció y cuando vio a Kostia le ordenó: “Quita los pies de la tierra”; y al duende obedeció. Cuando Kostia los quitó, empezó a andar y al duende agradeció. “Kostia puedes agradecerlo pues tu sueño se cumplió”. Amina


KOSTIA Kostia vive solo y sus piernas no pueden andar, hasta que llegó un duende que se las quiso arreglar. Para conseguirlo solo debe hacer tomarse una pócima y echar a correr. Kostia no se puede creer todo lo que antes no podía hacer. Un columpio se rompió pero el pobre Kostia lo arregló. Pablo Martínez

LA GALLINA COLORADA. La Gallina Colorada solo comía castañas, las hacia a la brasa con cenizas que encontraba Las castañas al fuego con el pico las echó pero luego no las sacó. Una chica le ayudó y al final se las zampó.

SE VA Y VIENE . Kostia no podía andar , porque sus piernas estaban muy mal . El ayudaba a la gente día y día arreglando ollas y más cosas, sentado en su silla. Un día vino un duende pequeño, decía que era un buen genio pero un día se marchó hasta un día de color . Ese día era primavera un día primaveral, Kostia estaba muy contento porque vino el duende genio. Judith

Aunque tengas mucha hambre, y no sepas lo que pasa, piensa y no metas la mano y mucho menos la pata. Pablo Izal


LOS VIAJES DE KOSTIA Kostia era un viajero, que vivía con dolor. Sus vecinos le daban cacharros y él se los arreglaba con muchas dosis de calma. Un ser mágico, un día le apareció y un deseo le concedió. Ahora sus piernas podían sujetarle sin cansarse. Él humeaba y a leña quemada en la casa olía. Las ropas enormes, gigantes le estaban, y riendo a cántaros empezaron a sonreir. Empezó a caminar, y a un joven niño se encontró, que quería un columpio sin dolor. El pequeño, Igor se llamaba, y el lo arregló; al cabo de un rato, en su casa se quedó. Él era un caballito pero no caballo de cartón, con su fuerte relincho asustaba a zorro y a ratón. Igor,el pequeño, y una niña mayor, ellos eran amigos sin temor. David


EL VIAJERO LLAMADO KOSTIA Kostia es un niño huérfano que no tiene padres ni hermanos pero a pesar de que vive solo sus vecinos le ayudan todos los años. Kostia arregla cosas que se rompen pero no tienen que ser tan enormes. Kostia estaba arreglando cosas de sus vecinos cuando delante se le apareció un hombrecillo. Él lo miraba con ojos saltones se quedó asombrado con cuatro botones. Kostia tenía miedo aunque él era el grande que tenía unas piernas que no eran nada normales. El hombrecillo le dijo: “¿Quieres nuevas piernas?” Kostia le contestó: “¡Como de las cavernas!” El hombrecillo le dio una poción que era mas pequeña que un hormigón Bryan Álvarez

EL SUEÑO DE UN VIAJERO Kostia es un niño huérfano que no tiene padres ni familiares solo tiene amigos y vecinos que lo tratan como al más querido Kostia tiene un problema: el pobre no puede andar y por la ventana él veía que los niños por ahí corrian Un día un hombre apareció y una pócima le dio los pies en tierra metió y a los tres días caminó Al fin el niño viajero caminó su camino comenzó con mucha ilusión anduvo y a la montaña él se dirigió. María García


LA LEYENDA DE KOSTIA Cuenta la leyenda que hace tiempo, emprendió un viaje Kostia el viajero. El pasó de estar enfermo, a ser tan fuerte como un guerrero. Más eso tenía un precio: en un lugar parado no podía haberse quedado más de tres días, o, si no, en árbol él se convertiría. Hizo buenas amistades durante su viaje pero al final los tenía que dejar porque él no podía parar de andar. Hasta un nido lleno de huevos cuidó pero nada más nacer allí mismo dejó porque no había pasado ni un rato desde que lo había encontrado. O si no un árbol sería durante toda su vida. ¿Qué pasará? ¿En árbol se convertirá? ¿O cómo un viajero errante el seguirá? María Hernández EL SUEÑO DE KOSTIA Erase una vez un niño sin andar, que siempre soñaba en poder caminar. También soñaba en poder pescar cerca de la orilla de mar, un buen pescado cenar y así no se tendría que aguantar. Un duendecillo encontró y él su apoyo le dio con una extraña poción. Kostia el brebaje bebió y en mitad árbol se convirtió. Hasta que un día se despertó y al duendecillo no vio. Todo esto había una vez cuando Kostia soñaba un mundo al revés. Irati


KOSTIA Y EL COLUMPIO Kostia arregló un columpio muy original que hacía reír a los de la aldea pequeña entre risas y voces los niños se divertían con Kostia. El columpio era seguro, los niños podían montarse Kostia les dijo: “El primero deberá ser el pequeño Igor” Los niños de acuerdo esperaron su turno. Josué KOSTIA Y EL DUENDE Tus ojos te dicen mucho o no te dicen nada a mi me dice mucho tu mirada Cuando el sol brille tu camina sin miedo Kostia. Con miedo no vas a ningún lado dar tres, cuatro ¡cinco pasos¡ ¡Es demasiado! Bueno Kostia para ti nada es exagerado

La gallina colorada aunque es jovencita no se asustaba de nada.

tú metiste los los pies en un barril con tierra y aguantaste tres días enteros de mala gana. Yo te daba comida y agua, tÚ me decías gracias; yo te decía: “De nada”.

Un día comió de postre unas castañas asadas, y como no masticó pues a poco se atraganta.

Ainhize La gallina colorada aprendió la lección y ahora siempre bebe agua. Cuando acaba de comer antes de salir de casa los dientes se lava bien. Hugo


LA LEYENDA DEL VIAJERO QUE NO PODÍA DETENERSE Kostia es un niño huérfano que no puede andar y tiene unos buenos vecinos que le ayudan a mejorar. Un día le apareció un duendecillo que daba mucho miedillo. El buen duende le dio un brebaje para que pudiera andar y Kostia con la ansiedad se lo empezó a tomar. Estuvo tres días enfermo con las piernas en un cubo y asi poder con seguir el fruto del sueño que tuvo. ¡Kostia se sostenía en pie! El muchacho empezó a andar, correr, saltar...Hizo de todo menos parar. Dylan. KOSTIA, EL NIÑO HUÉRFANO Kostia es un niño huérfano, que vive sin sus papás, y sus grandes vecinos, lo quieren como al que más. El pobre tiene un problema, que no puede caminar, pero un duende bueno, su problema quiere solucionar. El duende le da un licor, que Kostia debe tomar, para que sus piernas curen y él pueda caminar. El duende le advierte no dejes mucho tiempo de caminar, o en el árbol más grande, tú te convertirás. Amaya


De una estufa, salió un duendecilllo, y el dijo: “¿Que te pasa hijo?”

KOSTIA Había una vez un niño llamado Kostia el pobre era huérfano que trabajaba arreglando cosas.

Kostia no respondió, porque sus palabras se sentian amenazadas y como si no tuvieran sonido. No salía ni un pitido y preguntó de nuevo el hombrecillo: “¿Qué te pasa muchacho?” Kostia se tranquilizó. Respondió ilusionado: “Mis piernas no tienen fuerzas, señor”. El duende dijo: “Eres un buen chico” con aire pensativo.

Tenía un problema en las piernas, que no podía caminar, un día apareció un hombrecillo que le pudo ayudar. Caminó durante tres días sin parar, y a una pequeña casa, llamó para descansar. En ella había un señor y una señora, eran muy alegres ¡Por todo se reían! Kostia se tuvo que marchar antes de tres días.

Kostia siguió mirando con ojos asombrados, y comenzó a reír Ji,ji,ji,ji. Y el duendecillo le dio una poción, que Kostia se bebió y sus piernas estuvieron tres días enterradas ¡uf, qué marrón!. Adrián

Dayana


KOSTIA Cuando Kostia paseaba el llanto de un niño escuchó preguntó que le pasaba y él no le respondió. Un amigo del niño le contó lo que ocurrió. El siguió llorando ¡El columpio se rompió! Kostia les preguntó: “¿Vuestros padres donde están?” Ellos respondieron: “Se fueron a trabajar”. Kostia arregló el columpio y los chicos lo llevaron a sus casas les dijeron a sus padres que el arreglaría todas las cosas malas. El niño más pequeño, a Kostia le dijo: “Si quieres, quédate conmigo”. Al siguiente día, cuando Kostia despertó no encontró a los niños, al colegio se habían ido. Los esperó en el parque donde acudieron todos y jugaron un poquito, pero Kostia, el viajero, tenía que seguir su ritmo. Dayana


LA GALLINA COLORADA Había una vez una gallina colorada a la que le encantaba comer ricas castañas asadas. Las comía por la tarde y también por la mañana aunque algunas veces ella no las encontraba. Cogió unas castañas y ella las puso a asar, pero luego se dio cuenta de que no las podía sacar. La gallina pensaba mientras subía y bajaba, pero en ese largo rato no se le ocurrió nada. Se encontró a una niña que se llamaba María y la gallina le preguntó si su ayuda le daría. Con una rama del suelo sacaron las castañas del fuego las dejaron enfriar y... se las comieron luego.

Amaya


EL COLUMPIO ROTO El columpio roto lo arrastró una moto lleno de flores de diversos colores.

LAS PIERNAS DE KOSTIA Kostia era un niño simpático, pero no podía andar ya que un problema tenía y se lo quería quitar.

Era de una chica que tenía mala cara; era rubia y bajita y se llamaba Clara

Pero un día un duende en la hoguera apareció, con una pócima mágica que le hizo transformar.

Aunque era mala y basta tenía buen corazón; arregló el columpio y luego lo colocó. Djakariya

Una consecuencia tenía no se podía parar, más de tres días en un mismo lugar. Kostia prefería ser un árbol, a tener piernas de cristal; dejar de usar los bastones y libre poder andar.

LA LEYENDA DEL VIAJERO QUE NO PODÍA DETENERSE Kostia nació hace muchos años en un hermoso lugar. Muy pronto se quedó huérfano y le tuvieron que ayudar. Pero pasaba una cosa: que casi no podía andar. Sus vecinos le ayudaban con comida para vivir. Pasaba mucho tiempo en su casa sin familia, y sin poder salir. Una vez llegó un brujo, con un gracioso disfraz, y le concedió un deseo para que Kostia pudiera andar. Él se lo agradeció mucho, aunque puso una condición que tenía que acatar: no quedarse tres días en un mismo lugar. Leyre

Ángela


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