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Con una cuchilla y un rifle se puede sobrevivir en la selva 7 días. Érase una vez un hombre que tenía muchos amigos y una familia. Él vivía en un departamento, era grande y lindo. Él tenía una esposa y a los dos les gustaban las nuevas aventuras. Pero, no tenían muchas aventuras por hacer .Siempre la misma rutina: se levantaba a las seis en punto, después desayunaba un café, se iba a trabajar hasta las siete, cenaba y se iba a dormir. En general, pasaba eso todos los días. Hasta que un día… -¡Nos vamos de vacaciones!, dijo -¿Adónde? - No sé, un amigo me lo recomendó, le dijo a su esposa. Entonces, la pareja hace un viaje a Sudáfrica. Arriba del avión…..se escucha: -Señores pasajeros: ¡NOS ESTAMOS HUNDIENDO! Ellos escapan del avión y se tiran al agua. Nadan y nadan hasta llegar a una selva y comen frutos. Uno estaba envenenado y la chica muere. El hombre sigue adelante, desconsolado. Supo que fue obra de los caníbales. Llega y ve un campamento. El hombre queda aterrado porque están todos muertos. Pero, encuentra una escopeta y una cuchilla. Hay un refugio y pasa la noche allí. Caza y consigue pieles. En un momento, un tigre lo va a matar pero el hombre le corta la cabeza y le abre la panza. Encuentra caníbales y lo quieren comer. El hombre los mata con la escopeta. Luego encuentra un tigre muy


dolorido y lo cuida. Pronto, se convierte en su mascota .Le da de comer, lo cuida y en poco tiempo se hacen amigos. Ocurre algo inesperado..Justo pasa un helicóptero y lo salva. ¡Es el helicóptero del presidente!, repentinamente, el piloto se muere por un paro cardíaco y fallecen todos. Los cadáveres quedan ahí y nadie los encontró todavía…. Agustín Broder


De Nicolás Mario Lisnovsky Había una vez un chico en Misiones, que se llamaba Ringo. Un año, se fue a las Cataratas, Ringo se fue a explorar la selva misionera y después ni sabía en dónde estaba. A la noche, Ringo tenía mucho frío, entonces, se hizo una fogata con las ramas. A la mañana siguiente, Ringo tenia sanguijuelas en el pecho y se las sacó, después se fue a buscar unas rocas como arma y cuando estaba ya volviendo, vio un loro y un león. El león saltó, pero Ringo le tiró una piedra en la panza y el león se quedó desmayado, el loro se fue con Ringo y ambos, se fueron. El loro se fue a buscar comida y le trajo una raya. Ringo prendió el fuego con las ramas, puso el pez en una rama y lo cocinó como si fuera un malvavisco. El loro se buscó uno para él. Al día siguiente, Ringo vio al león al que le pegó en la panza, el león estaba muy flaco. El león lo vio y de inmediato corrió a comerlo. El león saltó, pero Ringo agarró una lanza se la clavó en el cuello y se fue.


Ringo estaba cada día más flaco y más enfermo. El loro se lastimó el ala tratando de cazar una raya, y le cortó la piel. Otro día, Ringo fue a buscar agua para beber y vio una palmera, Ringo pensó que con las hojas gigantes de la palmera podría hacer un bote y así fue, Ringo tardó tres días para armarlo y así poder volver por fin a su casa y curarse. El gran día llegó, Ringo ya estaba listo para navegar, antes de irse revisó todo y vio que estaba el loro. A la mañana siguiente, llego a Buenos Aires sano y salvo. Y así, fue la gran aventura de Ringo.


Cuentos de la selva Había una vez un tigre, una tortuga, un ratón, un oso y un gato.. I ) La tortuga estaba caminando, y el oso la vio. El oso le dijo:-te voy a comer. La tortuga le dijo:- no, me mates, yo no te hice nada. El tigre lo escuchó y de repente, saltó de un árbol y empujó al oso. El tigre le dijo:-¿por qué matar a la tortuga. El oso le dijo:-porque necesito comida y no me gusta la miel. El tigre le dijo:-ok pero no comas a la tortuga, podés comer frutos de los árboles. El oso le dijo:-ok, gracias, chau-. A una nena se le estaba cayendo el diente y el Ratón Pérez escuchó a la nena feliz, porque por fin se le cayó. Cuando era de noche, el Ratón Pérez le llevó a su casa los 100$ y se llevó el diente. A la mañana, tempranito, la chica se despertó, levantó la almohada y había 100$ la nena estaba tan feliz que le fue a decir a su mamá: - ¡¡¡¡¡mami, mami los 100$ del diente!!!!!! que me trajo el Ratón Pérez. II)

Al otro día, la nena se compró una pecera con dos peces. La mamá estaba contenta y le dijo:-cuidado con tu gato que se los puede comer. La nena le dijo:- sí, mami, los voy a cuidar mucho-. Unos días después, el gato miraba mucho a los peces. Los peces se durmieron y eran las 4:00 AM y estaban la nena y la mamá durmiendo. La mamá llevaba a la nena al colegio a las 8:00 AM, los peces seguían durmiendo, el gato saltó a la pecera y no llegó, saltó otra vez y no llegó, saltó otra vez y llegó a la mesada. La pecera estaba ahí, el gato caminando para meter su pata y se cayó. Con tanto ruido, la mamá se levantó para llevar a su hija al colegio, retó al gato porque quería comer a los peces y cambió la pecera de lugar.

FIN NICO R Y CIRO MONTI.


El hombre que deseaba vivir en la selva Había una vez un hombre que no tenía familia. Él vivía en los campos. Para sembrar comida como maizales, iba a comprar semillas a su vivero del lado. Tenía un zoológico a una cuadra, al hombre le encantaba los animales, árboles, paisajes naturales y se le ocurrió, ¡ir a la selva! Es lo que necesito. - ¡Hoy me voy a la selva!, pensó. Además, ¿que voy a comer, animales? El del zoológico (su amigo) le dijo:-sí, si podes traerme el cuero y te doy plata. Yo voy a ir lejos de acá, voy a ir en avión. Y también van a dar un recorrido por todo el lugar, y mares. ¡Hay no una manada de loros! ¡Me tapan la ventana, nos caemos! justo caímos en la selva, pero como voy a volver se destruyó el avión. Las personas que viajaban también se iban a quedar en la selva si no reparaban el avión, el hombre estaba interesado en los paisajes, se separo de las personas y se fue. Él estaba interesado había loros, leones, todos los animales. Él decía- esto es lo que necesitaba, la naturaleza ¿pero que voy a comer? Decía el hombre (apareció una persona) y le dijo- ¡frutos podes comer! El hombre


se fue a un árbol a probar los frutos y le encantaron él dijo- que se iba a quedar en la selva. Las demás personas ya habían reparado el avión todos lo llamaron al hombre, el hombre vino pero les dijo- que se iba a quedar en la selva. Los otros se fueron saludando por la ventana al hombre.

Valentino Arcodaci y Anthony Marchi


Hally y su visita a la selva En la ciudad de París vivía Hally Morgan, ella era periodista de la revista Lugares. El tema que le tocaba hoy era: La selva. Por eso se fue de viaje a Misiones. Estaba preparando su valija y le avisaron que tenía que llevar a un acompañante, para que ella no estuviera sola, entonces, ella decidió llevar a su lora Mora. Estaba ya en el avión, con Mora que no paraba de hablar, en el momento en que la azafata estaba avisando que llegaban a la selva misionera. Al llegar, se instaló en una pequeña casita que le habían preparado. Su primer día lo pasó sacando fotos, encontró flamencos, peces de varios colores y yacarés. Lo encontró todo en un mismo río. Los flamencos, al verla, se murieron de envidia y le robaron el sombrero, los peces la mojaron y le arruinaron el vestido y los yacarés se acercaron a ella con ganas de comerla. Mora empezó a parlotear y decía:- ¡muere, muere!- Los yacarés se iban para atrás aturdidos por la voz de Mora, Hally salió corriendo, se refugió en su casa y logró salvarse, pero Mora se quedó afuera, lamentablemente fue alimento para yacarés.

Hally se puso a llorar, lamentando lo que le había pasado a Mora, su lora. Después, Hally siguió su recorrido por la selva, pero ya le quedaba un día, y


empezó a preparar sus cosas. De repente, encontró un loro y decidió llevárselo a su casa remplazando a Mora. Decidió llamarlo Pepe, el loro. Hally volvió a París y Pepe la ayudó a acomodar sus fotos de flamencos, peces de colores y yacarés, con esas, había una foto que le encantaba a Hally, era una de su lora, Mora.

Fin Guada y Maki


El caso del bombero Hoy es un día como otro yendo al trabajo, mi trabajo es ser un bombero, yo me llamo José Pérez y vivo en Buenos Aires, con mi esposa y dos hijos. Con mis amigos voy a comer pizza todos los días, y ahora llego tarde a comer. Tengo que ir con el camión de bomberos, cuando llego, bajo, me siento, pido una extra grande cuartito, me la traen y escucho un ruido. Pienso en algo, pero murmuro que no es lo que pienso. Vienen mis dos amigos, nos comemos tres pizzas más. Pedro, el dueño, me dice que escuchó algo en el camión de bomberos y me preguntó si podía ir a revisar. Voy al camión y grito: - se incendia una casa. Y murmuro: “me van a echar, y las personas se van a morir”. Pedro y su trabajo: Hoy es un día

como otro haciendo pizzas. Vivo en

Buenos Aires, pero nací en Venezuela, vivo con mi esposa y cinco hijos, me llamo Pedro Valenzuela, hago pizzas para los clientes, Me despierto temprano para abrir “El cuartito” (una pizzería argentina, en donde trabajo y soy el dueño). Abro temprano para que vengan a tomar café y medialunas, a las 11:30.


Empiezan a pedir comida para llevar, cuando vienen los clientes, nos piden lo mejor del lugar, ¡lo mejor del lugar! es la extra grande cuartito. Vienen muchos clientes y piden la extra grande cuartito, ¡ahora nos queda una sola pizza! .Y entran José, Martín y Nicolás, que son amigos, a pedirme la ultima pizza. Tengo que ir a comprar mas ingredientes Salgo y escucho un ruido. Pienso, después cuando vuelvo pregunto que es ese ruido, Compro todo y habían pedido tres pizzas más, se las doy, se las comen y nos piden la cuenta. Cuando voy, le digo a José si podía ir al camión que había escuchado algo El va y grita: - ¡Se incendia una casa!... pobre José, por estar comiendo pizza casi no llega a cumplir con su trabajo y ocurre una desgracia... Vicente y Tobías


El diamante de Oro Había una vez un diamante de oro, que estaba en el océano Índico, que para llegar hasta el diamante tenías que cruzar el Océano Pacífico. En el fondo del mar estaban las sirenas, muy emocionadas por encontrar la joya. Y podían hasta pagar por encontrarlo, pero, más allá, estaba la princesa que tenía alas como un hada, y su nombre era Merlia. Ella, el miércoles, les había dicho la combinatoria para encontrarlo. Las sirenas fueron a buscarlo,-según mis cálculos está en la isla perdida- dijo la princesa. Las sirenas fueron muy rápidamente a buscarlo. Ellas tenían un mapa que decía en un párrafo debajo de todo, que en las siguientes aventuras, si ellas iban a buscar el diamante, podrían tener mala suerte. Deberían encontrarse con el tiburón de la profundidad, más fácil de encontrar, y sus amigas no podrían salir. Las sirenas se asustaron mucho, pero se fueron al océano, de inmediato. Ya habían llegado al Índico, y, como no sabían nada, aprendieron que Asia era el continente más grande, y no sólo eso, aprendieron a desarrollarse en aguas profundas. Y, también, aprendieron que la ciencia las ayudaría en esas aguas. Hacía mucho frío, ahí se encontraron con el mismísimo tiburón, que estaba haciendo una división para poder encerrarlas. Muchos se preguntan: ¿Cómo el tiburón sabía que las sirenas iban a venir? Por suerte, las sirenas confiaron en los verbos, sustantivos y adjetivos, y los distrajeron diciendo palabras de todo tipo. El tiburón no sabía qué estaban haciendo, pero le pareció divertido y empezó a perseguirlos con alegría. – ¡qué tierno ese tiburón, el mapa nos mintió!-, pensaron, pero otra sirena no se lo tomó así, no entendía qué significaba eso. El tiburón se cansó de tanto nadar, y se durmió en las aletas de las sirenas. Las sirenas que estaban libres, aprovecharon a llevarle el diamante a la princesa, pero antes, las sirenas con el tiburón en su aleta, dejaron al tiburón en un alga y acompañaron a las otras a llevarle el diamante. Al volver, la princesa estuvo muy agradecida, cortó un pedazo del diamante de oro y se lo dio a las sirenas. -¿usted no lo quiere, majestad?-, preguntaron, y la princesa respondió: –yo ya tengo el mío- y les mostró el pedazo de diamante, y todos fueron felices

Sol


Había una vez un llanero que se llamaba Fermín, y no le gustaba estar con gente, hasta que un día le empezaron a decir “El llanero solitario”. Y un día, decidió salir a buscar sus propias aventuras, pero en el camino, se encontró con un gigante de hierro. El gigante se llamaba Crestacio Anastasio Del Comoñoño, y Fermín le gritaba: ¡Déjame pasar!. Y el gigante le respondía: ¡No, esta es mi casa!. Después de un largo rato, Fermín le apostó, hacer unas cuentas de matemática de división, multiplicación, suma y resta para poder pasar. El gigante le dijo: -sí, claro. Después de jugar a esas cuentas de matemática, Fermín le propuso jugar a otro juego, y ese juego no era un juego, era una competencia sobre el Océano Pacífico, para nadar. Cuando Fermín terminó de nadar, se dio cuenta que había ganado. Entonces, el gigante, como buen perdedor, lo dejó pasar. Después de ese momento, Fermín comenzó a seguir sus aventuras. Fin DANTE


(Cuento armado en base a 23 palabras que tomamos de correcciones ortográficas y había que usarlas en una historia)

Había una vez una familia, y un día, el papá dijo que se iban de vacaciones a Universal. El miércoles, al subir al avión el hermano mas pequeño preguntó por que Océano tenían que pasar, “ y él, hablando solo” se respondió: - por el Océano Pacifico. Al siguiente día, llegaron a Universal y hacía mucho calor y al llegar al hotel, la hermana del medio “muerta de calor” fue corriendo a cambiarse. Luego, el papá los llamo y les dijo que tenían que bajar para dar un paseo. El mapa no era fácil de entender, luego de unos días se fueron a Asia. Como el hermano mayor estaba nervioso de tanto viajar, empezó a decir y a calcular: - 2x2, sustantivos, adjetivos y verbos. Eso significa que no estaba en buen estado para viajar… Cuando llegaron a Asia fueron para el hotel, había una fuente de chocolate y el conserje le dijo a la hermana del medio que tenía que firmar una hoja larga, que tenía un párrafo, para poder meterse. A la noche, la hermana del medio no tenía qué ponerse, entonces hizo una combinatoria de una remera y otra. Cuando por fin decidió qué ponerse, iban a pedir comida a la habitación y ella pensó que cuando ella se desarrolle nunca le iba a hacer eso a sus hijos. A la mañana siguiente, vio que decía en un cartel: clases de ciencias. Tenían que escribir una oración que tenga epígrafe y división para poder competir, pensó: “hay gente de todos los países”, así que, no quería esperar a la hermana del medio , y cuando fue su turno para entregar lo pedido, recién ahí, le dijeron que era un chiste. Cinco minutos más tarde, después de que llegó a la habitación, el papá le dijo que se volvían a Argentina y al llegar, iban a ir a saludar a su tía.

Valen R


En un gran barrio, había una bicicletería, el dueño de la bicicletería se llamaba Fernando. El hombre, siempre temblaba, porque había un chico que lo molestaba se llamaba Francisco y, era yo. Francisco le decía: - ´´¡¡QUE TE PASA,TEMBLOROSO!!!!!´´ Y todos se burlaban de él. Un día, Fernando me regaló una bicicleta, para ver si ya no lo molestaba, con llamas pintadas, y con una calavera pintada, también. Yo la aceptó, obvio, y ese fue el error más grande de mi vida. A la mañana siguiente, estrené mi nueva bici y me pasó algo terrible: cuando la probé, en la plaza, me fui hacia las escaleras me caí y me rompí la mano. Me dije a mí mismo: - ``que accidente que me ocurrió ´´, sin sospechar ninguna otra cosa. Al mes siguiente, le revisé los manubrios y frenos con mi papá, y todo estaba bien. Cuando pasaba al lado de Fernando me sonreía macabramente, pero no le presté atención. Después de un rato de estar andando, casi muero, porque la bici se desvió sola, hacia la zona de tránsito y, por siempre estuve tembloroso….

EL FIN Martín


Cadáver en el avión

El policía Trabajaba como siempre, en un día normal, verificando que los pasajeros no tengan comidas, bebidas o armas. Bueno, por ahora iba todo bien, pero no pensé que las cosas se iban a alterar, se dijo. Llegaron unas señoras viejitas al check in, tenían a un señor en silla de ruedas medio escondido, con antejos de sol y las señoras lo tapaban. Creo que no se daban cuenta de que estaban muy flacas para taparlo. Bueno, volviendo al tema, las señoras me dieron el pasaporte y yo con cara de sospecha, le dije que estaba muerto el señor, me contestaron que no, y empezó la discusión. Las señoras Nos despertamos temprano para viajar a Berlín, nos vestimos, teníamos un cadáver en mi cuarto y decidimos llevarlo con nosotras. Era el marido de mi hermana, que había muerto y teníamos que llevarlo para tirarlo al mar, Lo vestimos y le pusimos unos anteojos de sol y para que no se notara que estaba muerto, lo sentamos en una silla de ruedas. Cuando llegamos al check in, le dimos el pasaporte al policía y nos miró con tan mala cara, que pensábamos que habíamos echo algo mal, pero estaba


viendo a Jorge, en la silla, nos dijo que Jorge estaba muerto, y empezó la discusión. La gente Estábamos haciendo la fila del check in y le tocaba a unas señoras, con un señor en silla de ruedas medio dormido. Las señoras le dieron los pasaportes, el policía, no sé porqué, miró con muy mala cara que las señoras quedaron muy asustadas y grito: - ¡¡¡ el señor esta muerto!!! . Enseguida vino el resto de la policía del aeropuerto, y se llevaron a los tres.

Ingrid


UN BOMBERO LOCO El pizzero: Yo estaba trabajando como un día cualquiera en la mejor pizzería de Sydney: “La Bolsa Rota”, y de repente, escucho un par de bocinazos y casi me quedo sordo. Traté de no escucharlos, pero ese día había mucho tránsito. Hoy trabajé un montón, estoy muy cansado y me dijeron muchas cosas raras: “Un señor entró y me preguntó si vendía remedios”. Y otro, me dijo: - “e wato que malato ta fea la comí,” yo pensé que no sabía hablar pero no hablaba así. Pensé que no podía pasar nada más raro pero, me equivoqué. En el momento menos esperado, escuché una frenada y era el auto de un bombero. Yo pensé que algo se prendía fuego, salí para ver qué se quemaba pero nada estaba en llamas. Entonces, entré y después de mí entraron tres personas: un bombero y dos amigos. Me quedé boquiabierto. Me pidieron una pizza y tres cervezas, yo se las di. Uno agarró el teléfono y todos salieron corriendo… El bombero: Hoy es mi cumpleaños, lo primero que hice hoy fue apagar un incendio y como estaba muy cansado y siempre trabajo mucho, me tomé el día libre con tres amigos. Con los tres me fui a un bar., en el camino nos encontramos a la esposa de Roberto (uno de mis amigos) y le gritó: - ¿qué haces en el auto?, me duele la cabeza y me dejas con estos dos monstruitos, haceme un té”… Entonces, seguí con mis dos amigos: Jorge y Gerardo. Llegamos al bar que más nos gusta: “La Bolsa Rota”. Cuando llegamos ya era de noche, entramos y pedimos una pizza y tres cervezas, entonces, Gerardo agarró el celular, cortó y nos dijo: - hay que ir a la estación, ya-. Cuando estábamos por irnos, nos dimos cuenta de la comida, entonces la agarramos, la metimos al camión de bomberos y fuimos a toda velocidad. Llegamos y estaban todas las luces apagadas, de la nada, se prendieron, y todos los de la oficina gritaron:- ¡sorpresa! El jefe nos vino a abrir la puerta del camión y cuando vio la cerveza y la pizza ahí, no despidió a los tres. ¡Que suerte la de Roberto, lo salvó la esposa!. Manu y Juti


Había una vez una chica que se llamaba Paula. Ella iba todos los días al colegio. El miércoles era la feria de ciencias y ella no tenía nada para presentar, investigó sobre el Océano Pacifico porque la feria se trataba del agua y los océanos. Al día siguiente, en la escuela, le tomaban una prueba sobre párrafo, sustantivo, adjetivo, verbo y oraciones. Ella estaba muy preocupada porque entre la feria de ciencias y la prueba no podía estudiar. Fue a la escuela y le dijeron que tenía una prueba sobre división, cálculos fáciles y combinatoria. A la tarde, la llamaron a la dirección, le informaron que la mama había llamado diciendo que mañana se iban de viaje a Asia. Entonces, Paula no tenía tiempo para estudiar, porque tenia que hacer los bolsos cuando llegara a su casa. Al otro día, iba hacia el aeropuerto y se encontró con su amiga Micaela, así que empezó a correrla y la alcanzó. Eso significa que


hicieron el proyecto juntas y lo desarrollaron perfecto. Micaela lo llevó y ganó el concurso. Paula dijo:– con la plata que ganamos hay que ayudar a los necesitados-.

Anto


Había una vez un asesino que era buscado por todo el país porque mataba por diversión. Un día, encontraron la guarida del asesino. El presidente, el comisario y el ayudante del comisario examinaron la guarida y él no estaba. A la medianoche, el hombre se metió a una casa y se escucharon gritos, cuchilladas y disparos. A la mañana siguiente encontraron cinco cadáveres en el basurero. Los policías informaron a todo el país que se preparen con armas, navajas, hachas, etc. Y que se quedaran toda la noche en su casa y despiertos, para poder atraparlo. Cerraron el aeropuerto, la estación de trenes y todos los restorans del país. También sus casas ventanas, puertas, autos, portones, etc. El hombre estaba informado de todo esto, entonces, preparó todas las armas, cuchillos, etc. y se fue a cazar personas. Cuando rompió la ventana de una casa apareció un regalito, los policías. Y, cuando empezaron a pelear, el asesino sacó una escopeta y le tiró un tiro al comisario. Después de matarlo a él y a muchos otros, empezaron a dispararle al asesino, hasta que finalmente, lo llevaron a la cárcel. Ramiro


Naty en la selva Había una vez una chica que se llamaba Natalia que vivía con sus tíos en una casa chiquita. Un día, salió a caminar y vio que venia una tormenta, escuchaba unas voces que le decían: ¡Natalia, Natalia, vuelve a casa que se viene una tormenta…! Natalia escuchó, salió corriendo, entró a la casa y la casa salió volando por la tormenta. Natalia llegó al medio de la selva y dijo: -¿dónde estoy?-. Natalia empezó a caminar mientras gritaba: -¡tío, tía, dónde están!- y se sentó debajo de un árbol y empezó a llorar. Después, caminó tanto que dijo: -estoy muy cansada-, y vio algo pasar. Era un loro. Empezó a volar muy alto y Naty se encontró con muchos animales. De repente, escuchó un zzzzzzzz que parecía una serpiente o un mosquito y, como Naty odiaba a esos animales, empezó a correr .A la noche, Naty tenía hambre, ella quería cazar pero no sabía cómo. Agarró frutos y se los comió, después tuvo mucho sueño. Ella quería volver a casa, alimentó a los animales, especialmente a los loros porque eran su animal favorito. Naty no sabía qué hacer, entonces, de tan cansada que estaba, se quedó dormida. Los loros, de tan agradecidos


que estaban porque los habían alimentado y cuidado, la quisieron ayudar. La levantaron y la llevaron a su casa con su tío y su tía. Al llegar, la apoyaron en el pasto y cuando Naty se despertó fue a abrazar a su tío y a su tía. Y cada día, los loros venían a su casa y Naty les daba de comer.

Fin Mora y Male


LA SUEGRA DEL PILOTO Había una vez en un avión, dos mujeres que viajaban a Estados Unidos. El piloto del avión creía que ocultaban algo porque se sentaban una en una punta y la otra en la otra punta. – “estamos por aterrizar”, dijo el piloto. Y como las dos mujeres no lo escucharon, fue a verlas. -“Bajen, hemos llegado” dijo otra vez. Las dos chicas bajaron y quedó sobre el avión un cadáver. El piloto dijo: - “¡es mi suegra! ¿¡Que le han hecho!?”. Descubrió, sobre el avión, un cuchillo lleno de sangre, justo al lado del asiento de las dos mujeres. -“¡malditas! ¡Mataron a mi suegra! ¡Policía, venga, por favor, mataron a mi suegra!, dijo desesperado. La policía llegó rápido muy rápido, e investigaron el caso. Descubrieron que las dos mujeres mataron a la suegra del piloto y las mandaron tras las rejas. La suegra `¿¿¿¡¡¡Por qué me han matado!!!??? ¿¿¿Yo que hice para que me trataran así??? ¿Por qué me clavaron un cuchillo? ¿Por qué?, grité “¡¡¡aggggghhhhhhh!!!”? ¡¡¡¡¡ fue aún peor de lo que imaginaba!!!!!, dijo la mujer desde el más allá. Maia y Valen P.


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Estos son cuentos que escribimos, en base a los libros del plan lector. Después de algunos borradores, llegamos a la versión definitiva. Los...

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