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"¿Quién?" Thomás pregunta. Su voz suena tan joven, que rompe su corazón en el sueño. "Las personas que van a cuidar de él", responde ella. "Recuerda que tu padre está enfermo, muy enfermo. Esto no es realmente él. Es la enfermedad”. De repente padre se da la vuelta para hacerles frente, con el rostro inflamado de ira. "¿La enfermedad? ¿Acaso acabo de escuchar que dijiste enfermedad?" Cada palabra que sale de su boca es como un dardo, lleno de veneno. Mamá sacude la cabeza, abrazando a Thomas y apretándolo a su cuerpo. "Por qué no lo dices, mujer," Papá continúa, dando un paso hacia ellos. Su pecho está dando bandazos con sus intentos para chupar aliento, y sus manos están apretadas en puños. "La Llamarada. Dile al niño cómo es que es. Dile la verdad. Tu padre tiene la llamarada, Thomas. Esto está viniendo realmente bien." Otro paso más cerca. "Tu mamá la tiene, también. Oh, sí. Pronto ella estará masticando sus propios dedos y alimentándose de ti para el desayuno. Riéndose histéricamente, mientras ella rompe la ventana y trata de cortarte. Ella estará muy loca, muchacho, al igual que tu papi". Otro paso más cerca. Thomas aprieta sus ojos cerrados, esperando que todo se desvanezca. La parte de él que sabe que está soñando no quiere ver más tampoco. Quiere que termine. "Mírame, muchacho", dice papá con un gruñido. "Mírame cuando te estoy hablando. " Thomas no puede evitarlo. Él siempre hace lo que le dicen. Su padre parece tranquilo ahora en todos los aspectos excepto en uno: los puños. Los dedos y los nudillos blancos. "Eso es", dice papá. "Buen chico. Mira a tu papi. ¿Me veo loco para ti? ¿Eh? ¿Me veo? "Grita esas dos últimas palabras. "No, señor", dice Thomas, sorprendido de que pueda decir esto sin temblar.

Exclusiva! Primera memorias de Thomas  

En exclusiva de Correr o Morir algo nunca antes leído!!! Thomas y su familia!

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