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reseña de Luis DomínguezPREÁMBULO DEL UNIVERSO

PREÁMBULO DEL UNIVERSO

30 LUIS DOMÍNGUEZ @luisgdr22 E stamos ante el primer proyecto largo de Alberto Pino, una obra de curioso aborde por cómo está concebida. En primer lugar vamos a hablar sobre su autor y luego nos meteremos de lleno en materia. Alberto Pino (Villanueva de la Serena, 1993), graduado en Comunicación Audiovisual y Periodismo y diplomado en Dirección de Cine, es un artista polifacético que combina sus trabajos audiovisuales (Bululú; Bueno sueños) y su trabajo como redactor en la revista Cine Nueva Tribuna con la escritura de sus propias obras, entre la que destaca el espléndido material del que hablaremos en esta ocasión. La sinopsis oficial reza: Aurora se encuentra en un punto muerto en su vida, un momento de duda en el que ha perdido todo aquello que la ligaba a su mundo. El misterioso encuentro con una versión anciana de sí misma la sumerge poco a poco en otro muy distinto, un universo de personas con grandes poderes que los atormentan y que dan forma a una realidad oscura, llena de misterios, preguntas, dolor y sufrimiento. Una sociedad decadente que, en el fondo, es la nuestra. Si hablamos desde el estilo narrativo, podemos decir una cosa sin temor a equivocarnos: es absorbente. Emplea una prosa amena y directa, muy cuidada, que ayuda a que nos mantengamos alerta en todo momento, y especialmente, ávidos de respuesta, lo que provoca que las casi 250 páginas desaparezcan en un parpadeo. El ritmo que tiene, in crescendo a medida que avanzas, es perfecto. «Cada capítulo [...] está entrelazado con los demás a través de un finísimo hilo conductor». Desde el punto de vista de la historia, cada capítulo, independiente a priori, está entrelazado con los demás a través de un finísimo hilo conductor que Alberto Pino ha logrado hilvanar de forma sutil. Pero es que ni cuando comenzamos a darnos cuenta de ello, cuando comprendemos —nosotros como lectores, ellos como personajes— que hay un problema al que hay que enfrentarse, un mal al que hay que hacer frente, podemos dar nada por sentado: un paso en falso y estaremos equivocados. Tal y como comentábamos al principio, Preámbulo del universo es un libro extraño a la par que interesante, especialmente por su estructura. Aunque su sinopsis nos engolosine hablándonos de Aurora, no será la única protagonista. De hecho, son varios quienes toman las riendas de la narración (por citar ahora a algunos, Wong, Luar, Danna), donde cada uno, en cierto modo, es el dueño de su propio capítulo, conformando una historia con recurrentes saltos temporales. «Emplea una prosa amena y directa, que ayuda a que nos mantengamos alerta en todo momento». Nacido en Villanueva de la Serena en 1993, Alberto Pino es el autor de Preámbulo del universo, su primera novela tras su paso por el mundo cinematográfico escribiendo y dirigiendo los cortometrajes Bululú y Buenos Sueños.

El autor plantea también una serie de preguntas que siempre han sido claves para el desarrollo y la existencia de la humanidad, preguntas recurrentes en escritos de filosofía desde tiempos antiguos y que siguen vigentes hasta día de hoy: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Quiénes somos? Pero también hay espacio para incógnitas más contemporáneas, como las posibilidades que un viaje en el tiempo puede ofrecer, realidades paralelas…

Si desglosamos algunos de los capítulos, con sus respectivos protagonistas, podemos ver que cada uno tiene una capacidad, llamémosla «mágica», distinta. Aurora (en sus dos versiones, la juvenil y la adulta), con quien arrancamos la lectura, tiene la capacidad mágica de viajar entre dimensiones. Wong es capaz de modificar la materia a su antojo, mientras que Danna es una navegante de sueños y Luar es capaz de proyectar visiones en la mente de aquellos a quien quiera manipular.

Estos personajes, poderosos gracias a su capacidad mágica, tienen también una gran virtud: sentir cada uno una de las nueve esferas de poder —cada uno es afín a un tipo concreto, no pueden sentir otras además de aquella que les corresponde—. Estos poderes serán la clave para evitar que Christoph, el antagonista principal, se haga con esas mismas esferas, pues si las obtuviera todas tendría el poder de manipular el tiempo mismo, una magnitud que debe permanecer imperturbable. jes que lideran sus propios capítulos, pero precisamente porque la presencia de Christoph queda patente en todos los capítulos es que da la sensación de que realmente quien lleva las riendas de la historia es Christoph, estemos o no de acuerdo con sus ideales. Curioso cuanto menos.

«Todo lo que cuenta lo hace con una grandeza que es mejor leer directamente a que sean contadas».

El gran déficit que tiene esta historia, inclasificable tal y como está concebida, es uno que estoy seguro de que será el mismo que tenga cualquiera que se enfrente a sus páginas: su duración. Antes alababa que se podía leer rápido, pues su estilo y narrativa fluía como una cascada de ideas de una potencia imparable, y es precisamente esa virtud la que no acaba de hacer justicia al trabajo. Tenemos muchos personajes, todos muy interesantes, con unas capacidades mágicas también jugosas, pero sabemos poco de todo. Si tuviéramos más información del personaje, de su historia, cómo ha llegado a ser quién es y cómo ha obtenido y aprendido ese poder, nos encontraríamos con un libro redondo, pero es muy difícil orquestar algo así de complejo en apenas 250 páginas. Pese a ello, todo lo que cuenta lo hace con una grandeza que es mejor leer directamente a que sean contadas.

No querría cerrar estas reseñas sin mencionar el trabajo de José María Pérez, conocido también como Chuacheart, pues entre las páginas de Preámbulo del Universo se hallan varias ilustraciones originales que acompañan a cada capítulo. He podido verlas en su versión a color y hay que decir que la versión que aparece en el libro en formato digital no le hace justicia alguna, al menos si lo lees a través de un ebook que no soporte color además del negro.

Por último, quiero recomendarlo Preámbulo del universo, no porque sea uno de los mejores libros que haya leído jamás, sino por lo inclasificable que es, por lo original en su montaje, por lo curioso de su estructura, por su cuidada prosa y su adictivo estilo narrativo. Si buscas una lectura amena y, sobre todo, diferente, Preámbulo del universo es tu libro.