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Las novelas en todos sus formatos, impresos, transmisiones por radio o en televisión son historias que rondan por todos los hogares, congales y oficinas como distracción popular en horarios familiares. Nos sirven de excusa para reunir a chicos y grandes y ver reflejada una situación de convivencia para de ahí sacar uno que otro consejo. ¿Nunca te surgió la duda de si eras adoptado? ¿Tu padre es en verdad el de sangre? ¿Es verdadera la historia de cómo conoció tu padre a tu madre? ¿No habrá sido un simple desliz, y tal vez, tú eres el culpable de que se sumara otra familia más al censo de este país? Las ve tu mamá, tu tía, tus vecinos y los taqueros; la doña de las tortillas no deja de hablar de ellas, en tu oficina ya se saben de memoria el nombre de toda la artisteada y a tu novia le prende durísimo el falso bronceado anaranjado del protagonista, que resalta sus azules ojos argentinos. Toda esta tele-basura con el choteado y clásico modelo de la Cenicienta, la fórmula de fórmulas, el lenguaje universal del melodrama que penetra no solo en los hogares, sino en las mentes de todo el público, que sin una cultura por la verdadera lectura, hacen de su vida un modelo de cualquiera de estos galanes o artistitas de telenovela. La gente cree que vale más una bronceada piel que te adorne y músculos por doquier, para conquistar al amor de su vida sin necesidad de ejercitar el intelecto. El estar preparado, según estas historietas, ya no es necesario pues se nace millonario o de lo contrario se está a la expectativa de que un ricachón te levante en un gran corcel blanco de hierro y vivan felices para siempre. Sea cual sea tu estrato social, tu meta en la vida, tu preparación o educación ahora ya lo sabes; si eres una chica con atributos físicos y con una larga y decolorada cabellera, podrías hasta pensar en ser la primera dama de un país mediocre, ¿Por qué no? Se vale soñar.

- Mr. Blonde


Por: Pamela Zúñiga

Corona de lágrimas, amor bravío, ni contigo ni sin ti, la que no podía amar. La vida está llena de tragedias, para además ser parte de otra que inclusive es IRREAL, como las telenovelas; empezando por sus nombres. Las novelas llegan a paralizar las actividades cotidianas y no son más que una fabrica de ilusiones, después de todo, quién amanece con el peinado perfecto y el delineador intacto. La ropa es sin duda un componente importante que nos permite describir el temperamento de una persona, en el caso de las telenovelas, es un poderoso medio de comunicación que habla por sí mismo y que permite al espectador hacer una lectura psicológica de un personaje sin necesidad de una palabra, pues como bien dicen por ahí, la primer impresión nunca se olvida. Es así que la primer aparición de un personaje en una telenovela busca tener un impacto en el espectador con el fin de definir la personalidad de sus protagonistas y el elenco en general.

Como por ejemplo, el fenómeno RBD, que hizo un caos hormonal en los adolescentes que felizmente se apropiaron del estilo de personajes como un referente de moda y comportamiento. El primer paso para ser como los RBD fue el corte de cabello y el disfraz de colegialas. Faldas muy cortas, ombligueras sensualonas y corbatas fueron las principales características. Cuando las personas toman de ejemplo a seguir a algún “héroe” de telenovela, no solo copian su forma de vestir, sino que también adoptan un comportamiento similar, metiéndose en un papel que no les corresponde. Por eso es común encontrase en la calle a una gordita que nos enseña sin pena sus peligrosas curvas en una

microfalda, o la morenota con la cabellera mutilada de tanto peróxido y así hasta nunca acabar. Y yo me pregunto, ¿Por qué les gustará ser parte de tanta tragedia?


aceptación del público que es finalmente su mayor motivación.

SKVM se basa en la creación de

Por: Sussán Violante

Tomando inspiración del STREET STYLE de las más grandes capitales del mundo, buscando reflejar tintes góticos, urbanos, un poco desaliñados, otro tanto desenfrenados, SKVM proyecta un estilo geek irónico, un tanto rockabilly y un etéreo idílico boho. Una marca para quien tiene un espíritu salvaje e irreverente, para aquellos que no tienen miedo a mezclar estilos, dando como resultado una esencia ecléctica. La aventura inició hace seis años cuando una estudiante de arquitectura fascinada por el diseño, la riqueza visual del color, formas, texturas, cultura e historia, comienza a elaborar diseños para sí misma. Buscando llenar su necesidad de crear arte al vestir, convierte la moda en su pasión rápidamente.

Sussan Violante es autodidacta en el campo de diseño de modas, constantemente amplía sus experiencias y estudios en fotografía, textiles, pintura, escultura y diseño gráfico y se basa en estos conocimientos para la creación de SKVM, encontrando la

piezas Limited Edition, con materiales cuidadosamente seleccionados y tratados para darles un aspecto único, de piezas cómodas y urbanas que te darán un look tanto para subir al metro como para ir de fiesta.

Facebook: SKVM Instagram: SKVMtrends Mail: skvmcontact@live.com.mx


Por: Sol Rodríguez ¡Pásele y llévele! novelas para todos los gustos. Las hay para dama, caballero, en la radio, en la tele, en la política, en la prensa, para los que se creen intelectuales y hasta para enseñarle a los niños a chillarle a moco suelto, como no. Así como lo oye, en nuestras vidas caben las novelas en todos lados: en el futbol, en las noticias, en los libros y hasta en las caricaturas, todos vinculados por el drama sentimental de nuestras propias vidas, y por si fuera poco, tendemos a sobre-dramatizar nuestros días como auténticos protagonistas de novela. Vivimos embobados con el entretenimiento que nos fue vendido como una necesidad imprescindible. Nos encerraron en una burbuja que se alimenta de nuestras creencias, tradiciones, conocimientos, temores, prejuicios y opiniones. Nuestra realidad en esta burbuja no es más que un conjunto de programas mentales impuestos en gran parte por los medios de comunicación, que nos impiden pensar con claridad.

La telenovelas mexicanas por su parte proceden de un origen menos superfluo del que ahora tienen. Durante el primer imperio francés la censura al periódico era historia de todos los días, por lo que se comienza a publicar un suplemento literario que finalmente da origen a las revistas especializadas en la literatura por entrega, que se caracteriza por una escritura más industrial que literaria. Después, los franceses se ingenian el folletín, fiel representante de una cultura escapista de consumo masivo, y lo mejor de todo, buena, bonita y barata. Como respuesta, los periódicos comienzan a publicar pequeños capítulos de novelas empapadas de suspenso que obligaban al lector a comprar la edición diaria. Este mismo fenómeno brinca al radio años después con el término “soap opera” en los Estados Unidos y es precursor de las novelas televisivas que nacen en 1949 con el estreno de “These Are My Children”. Los temas de terror y aventura fueron desplazados rápidamente por temas melancólicos e historias imposibles, un gran éxito entre el público femenino, que trajo como resultado

el incremento de la venta de televisores a niveles nunca antes vistos. En México, se estrena Senda Prohibida en 1958, la primer novela transmitida en vivo por el canal 4. A partir de esta historia de usurpaciones, se comenzó a experimentar con diferentes tramas y personajes. Apareció el apuntador, invento cien por ciento mexicano, que logró facilitar a los actores el aprendizaje de sus diálogos y al mismo tiempo convertirlos en una máquina repetidora de oraciones. Desde entonces la televisión se convirtió en el devorador de tiempo favorito alrededor del mundo, pues la magnífica opción de ver historias dramáticas para todos los gustos, aparenta ser razón suficiente para el alimento intelectual de muchos.

“BAILEMOS CON EL TUCA BAILEMOS CON EL NAZO”

Por: Belén Hermosillo ¡Ah, las telenovelas! Seamos honestos, todos hemos visto al menos un capítulo de esa estupefaciente creación de las televisoras. ¿Quién no conoce a María la del Barrio o a Luz Clarita? ¿Quién no gozó con las escenas románticas de Juan del Diablo y Mónica en Corazón Salvaje? ¿Quién no compró un par de patines soñando dar piruetas como la protagonista de Agujetas de Color de Rosa? ¿Quién no comenzó a utilizar frases como “¡ash! Que difícil ser yo!” o “ Cómprate una alcancía y ahórrate tus comentarios”? ¿Qué colegiala no utilizaba faldas “micropetite” y se comportaba como ninfómana? No, ¡de verdad! Eso de las telenovelas es peligroso. Hacen que las personas actúen de forma extraña, al puro estilo “Zombi de Sahuayo”. Es toda una conspiración, y su principal objetivo son las féminas. Y es que en una sociedad a la que todavía no se le quita lo machista, la mujer es una presa vulnerable.

Todo va desde comprar los productos que “disque a la discre” anuncian los protagonistas de la novela del horario estelar, hasta formas más avanzadas de lavado de cerebro, en las que imponen un modelo de comportamiento estereotipado que acaba con toda neurona de adolescentes o adultas, sustituyendo su personalidad por la de “Mía Colucci” o la más actual “Nikki”, por ejemplo. De pronto hasta la más naca del barrio se siente de la élite y la más requemada por el sol se pinta las greñas grifas de rubio. Las chicas enamoradas sufren desencantos por que “Menganito”, no es como “Luis Fernando” que lucha contra viento y marea por el amor de la heroína de la novela de las

8:00 p.m., que es la típica pobretona con bonita sonrisa y frases trilladas que se ganó su corazón cuando le lavó el carro en el Centro Histórico. Otras mujeres, un poco más enfermas, fingen un embarazo para retener al galán y le cantan la frase: “Estoy embarazada y el hijo que espero… ¡es tuyo!”. Los recelos y la competencia entre mujeres, de por sí intensa, se agudiza y se emplean insultos inspirados en los personajes de Itatí Cantoral para rebajar a “babosa idiota” o a “arrastrada maldita” a la rival que compite por el amor de un tipo que se siente William Levy nada más por que come papitas. Y ni hablar del número cada vez mayor de Mías, Kendras, Nikkis, Sebastianes y Williams que nacen bajo el signo de la estrella que dio origen a su nombre. ¡Dios! Es horrible escuchar: “Mi hija se llama Salomé”. ¡Deberíamos de tomarnos más en serio esto de las novelas! Son poderosas, ¡hasta detienen por completo las actividades diarias! Ese poder podría ser usado para motivar a las niñas a estudiar una carrera, en vez de buscar al hombre ideal, que por cierto debe ser millonario. ¿Por qué no hacen una novela con una científica preocupada por revertir el cambio climático como protagonista? Quizá así cambiarían mucho las cosas…


Por: Sol Rodríguez

Irma Serrano- Díaz Ordaz (1964-1970) 5 años de amor pasional que culminan en los pinos con una serenata a la primera dama y una cachetada que le desprendió la retina al chango de México.

Sasha Montenegro - José López Portillo (70’s) La “golfa del barrio” rompe con el matrimonio del presidente a finales de los setentas y finalmente se apodera del lujo político en 1995.

Silvia Pinal - Tulio Hernández (1982) Aquí no es la tercera sino la cuarta la vencida, después de 3 matrimonios la primera actriz se casó con el gobernador de Tlaxcala. La dirección del DIF no le fue suficiente y hasta diputada federal fue a dar.

Victoria Ruffo – Omar Fayad (1995) Victoria Ruffo se nos cansó de la farándula televisiva pero brincó al teatro político cuando se casó con Omar Fayad, ex - alcalde de Pachuca.

Ludvika Paleta – Emiliano Salinas (2013) Paletita conquista a Emilianito en una a cita a ciegas, para pronto lo enamora y ya hasta se nos casaron, quieran que no, una boda muy TELEVISAda.

Anahí - Manuel Velasco (2013) La rebelde con causa contraerá nupcias con el gobernador de Chiapas el próximo Junio, dicen que ahora está tomando clases de geografía para un mejor desempeño en el DIF. Ánimo!


Por: Sol Rodríguez

El teatro independiente nace como contracultura de las grandes producciones teatrales dependientes del poder político y económico, una cultura paralela que ha hecho aportaciones vigorosas, originales e influyentes en esta rama de las artes escénicas. En Guadalajara, el teatro independiente se destaca por un compañerismo que abraza al país por medio de distintos colectivos que hacen que el teatro realmente suceda.

encuentro fue todo un éxito por la relación que se logró con los colectivos, pero lo más gratificante fue la respuesta del público, que finalmente es nuestro estímulo para seguir adelante” comenta Sofía Olmos coordinadora de CAIN.

Este es el caso de Casa Inverso, un colectivo que nació hace 7 años por la necesidad de un espacio para ensayos, y hoy por hoy, es uno de los representantes del teatro de pequeño formato con más renombre en la ciudad.

Así también el Estudio TRES23 y el LARVA se unen al encuentro como sedes, con el objetivo de fomentar la participación de la audiencia en el teatro de pequeño formato. Casa Inverso busca otra forma de contacto, una relación que vincule al espectador y al realizador de maneras alternas. El chiste, como dice Sofía Olmos, es hacer que las cosas pasen con lo que hay.

En 2011 Casa Inverso decide aventarse por la libre, lanzando una convocatoria nacional para el Primer Encuentro de Teatro de Pequeño Formato CAIN (Casa Inverso), que tuvo como resultado la participación de estados como Guanajuato, Veracruz y Tamaulipas en nueve diferentes proyectos. “El

Este año se llevará a cabo la segunda emisión del encuentro, que presentará por primera vez en Guadalajara, al colectivo Lagartijas Tiradas al Sol del Distrito Federal.

Reservaciones y más información en: www.facebook.com/CAINencuentro


Por: Sol Rodríguez y Juan José Santana

¿Doña Hortensia Carriquiri, le gustan las novelas? “PERO CLARO QUE YES” hay unas muy bonitas, me gustan las románticas con galanes muy guapos, ah eso si, a mi me gusta lo bueno, como este muchacho Jorge Salinas ese si me llena el ojo. “Me gusta que las novelas me tengan mordiéndome las uñas, es más, mientras sean románticas o de mariachi yo encantada”. Además prefiere que tengan galanes clásicos, no todos mechudos como el “William Levy”, aunque ya a su edad prefiere salir a la banqueta, que ver novelas. Don Hilario Muñoz es Barbero desde

hace 49 años, él no ve novelas por que las historias son “puro refrito” y no le gusta perder su tiempo. Pero eso sí, Rosa Salvaje no se la perdió por que le encantaba el rostro de Verónica Castro. Don Hilario es más bien seguidor de programas de noticias, aunque piensa que la información en estos tiempos en vez de informar desinforma, y afirma que es mejor no creer en lo que se dice.

Don Salvador es un distinguido

Bolero con 20 años de trayectoria, está ubicado en Chapultepec y nos dice que las novelas y la televisión en general, son una porquería, a excepción de aquellos programas de cultura, arte y como dice: “los del Discovery”. Comenta, que lo único bueno que le han dejado las telenovelas, es que mantienen entretenida a su esposa, así lo deja libre un rato… Llegando al puesto, Doña Emilia nos recibe con taco en mano y chesco en bolsita. Al preguntarle si le podíamos hacer unas preguntas de telenovelas, su respuesta más pronta fue “Por supuesto Hermano”. Le gustan de ambas televisoras aunque su favorita fue Amor verdadero, pero dice “ahora

veo la tempestad, donde sale mi PAPUCHO de William Levy” todo esto con una sonrisa coqueta y cara enrojecida.

El señor Felipe López es el jefe de taxistas del sitio 29, con mucho fervor nos comenta: “sin ofender a los presentes, las novelas son pen..#@!·%”. Él cree que lo que vale la pena ver en la televisión son solamente programas de cultura que toquen temas como el planeta, los mares y los animales. Le gusta ver el canal 44, además de varios programas culturales en Televisa, “aunque te idiotiza”.


Un barrio diferente

Por: Sol Rodríguez

En Santa Tere abundan los comercios, con ellos los autos, los transeúntes, las bicicletas y un sinfín de actividades que en conjunto forman un barrio con mucho sabor, pero a la vez, una zona de crecimiento desmesurado. Como resultado los espacios públicos son tan estrechos que se hace difícil incluso caminar por sus banquetas, si es que las hay. Por falta de acción gubernamental y con el afán de vincular a los habitantes de esta área, un grupo de vecinos y amigos del barrio han unido sus fuerzas mediante “Mejor Santa Tere”, un proyecto que apuesta a la colectividad para rescatar los escasos espacios públicos por medio de la agricultura urbana y diferentes actividades que benefician la unión y organización de vecinos, comerciantes y visitantes del barrio. En los huertos comunitarios del parque Clemente Orozco se cosechan diferentes hortalizas y hierbas aromáticas que funcionan como plaguicidas naturales. Los tres cajones fueron plantados por colonos que ahora le dan mantenimiento varias veces por semana. La recolección de la cosecha ha sido suficiente para organizar un picnic y repartirse las verduras entre los vecinos en dos ocasiones. Además de los huertos comunitarios, “Mejor Santa Tere”, ha logrado fomentar la participación de los vecinos a través actividades gratuitas como proyecciones de cine al aire libre, un taller ciclista comunitario, una escuela de música y clases como yoga, tai-chi, salsa, barro, teatro e inglés.

Por: Juan José Santana

Podríamos tocar el tema de ECONOMÍA y creo que nunca terminaríamos de recordarle a su mamacita santa a más de un gobernante o partido político. Pero, también está la contraparte, donde la sociedad y en especial una asociación de vecinos se organiza para crear el “Tianguis del Trueque”, organizado por un grupo de personas que trabaja para promover y expandir alternativas para generar una economía social, incluyente, solidaria, equitativa, ecológica y cooperativa. Todo trueque es en especie y funciona sin dinero, aquí podemos cambiar desde nuestras valiosas canicas por tazos, y todo aquello que no utilicemos pero que se encuentre en buenas condiciones. Trueques agroecológicos, (semillas, plantas, frutos, etc), incluso intercambio de horas de trabajo entre distintas profesiones. Lo único que no es válido es el intercambio de animales, medicamentos, armas y artículos de procedencia dudosa. Así que ya te la sabes, si ya te hartó el trompo, visita el tianguis e intercámbialo por un yoyo o unas calcas de los caballeros del zodiaco.


¿Alguna vez llegaste a pensar qué hacían tus abuelos para entretenerse si no tenían televisión para ver novelas? Definitivamente no queremos saber esa respuesta, aunque gracias a este cuestionamiento, estás aquí leyendo esto. La televisión es uno de los mejores métodos de tortura que existen, aunque no causa dolor como tal, es capaz de destruir tu mente con comerciales pegajosos, actuaciones falsas, deportes arreglados, noticias artificiales e incluso la venta de productos inútiles que no necesitas, pero que al final de cuentas comprarás porque son “la onda”. Por ello, te presento artefactos que te permitirán disfrutar de este bellísimo arte, sin importar donde te encuentres.

EyeTv de ‘’ElGato’’

Teléfono Nokia con sintonizador de TV ¿Tu teléfono es viejo y anticuado? ¿Tus amigos te abren por no estar a la moda? ¿Las mujeres confunden el bulto que hace ese ladrillo en tu celular? Definitivamente esa última no está nada mal, pero admítelo, necesitas modernizarte. Acude a tu proveedor más cercano y manda al carajo todas las opciones que te dé, únicamente dile: “Deme uno que me deje ver la novela de las 4:00’’.

Si eres de la raza pudiente que consiguió en abonos chiquitos una Mac pero aún no sabe como usarla, podrías empezar comprando esta USB que te permitirá ver tus novelas y series gringas favoritas mientras chateas sobre ellas en Facebook. ¡Convierte esa laptop en la televisión más cara que existe!

Reloj Televisor No entiendo quién podría disfrutar de “Al diablo con los guapos” o revivir los momentos intensos de “Rubí” en una pantalla tan pequeña. Creo que definitivamente pierde el sentido de admirar a las actrices (actores, según gustos). Lo bueno es que no te perderás una sola mañana a Thalía en “María la del barrio”, mientras estás en tu hora de descanso.

Televisión Portátil Si Mahoma no va a las novelas, las novelas irán a Mahoma… OK, pésimo chiste, pero hay que ver el lado positivo. Si no puedes estar en casa cómodamente, frente al televisor gigante con sonido cuadrafónico que te regalaron en el bautizo de tu hija Jenny, por lo menos confórmate con esta belleza que cabe perfectamente en tu mochila.


Por: Mr. Blonde Tomando en cuenta el tema de esta edición y a sabiendas de que la vida de este músico y compositor podría ser digna de una serie televisiva o un best seller más que de una telenovela, el adentrarnos brevemente a la vida de Elliott Smith nos puede llevar el pensamiento más allá de lo que fueron sus inicios, la vida sumida en la depresión y el ocaso de un artista ahora de culto, que comenzó de forma anónima en esto de la música hasta que en 1998 una de sus canciones “Miss Misery” fue nominada al Óscar. Si no se hubiera suicidado el 21 de octubre de 2003, si no hubiera dejado de ser un conmovedor escritor de canciones para convertirse en otro profeta enigmático del mundo de Nick Drake (que también murió, como los poetas románticos del siglo 19, “antes de lo que le correspondía”), la escena fundamental de la vida de Elliott Smith habría ocurrido en la ceremonia de los premios Óscar. Fue un lunes 23 de marzo. Cantó sin aspavientos “Miss Misery”, una de las composiciones que Gus Van Sant le pidió para “Good Will Hunting”, protegido por la guitarra que era su inseparable desde que era adolescente. Verlo en un imponente escenario luminoso, aferrado a sí mismo como un niño terco que no quiere dejarse llevar por las modas de Hollywood (en youtube. com es fácil conseguir ese video), sigue pareciendo un sueño, un espejismo. Nadie esperaba que lo nominaran. Ni mucho menos que fuera expuesto junto con la acomodada Celine Dion antes de enterarse de que la contagiosa canción de Titanic se había llevado el premio. Pero, mientras se revisa su interpretación austera de esa noche, es fácil llegar a la siguiente conclusión: el mundo, que no suele hacer excepciones de este tipo, se había adaptado a la tristeza consoladora de Elliott Smith. Que cuando nació, el 6 de agosto de 1969, en Omaha, Nebraska, llevaba el nombre de Steve Paul Smith, quince años después, apenas le resultó innegable la dureza de la vida (sus padres se divorciaron, su padrastro le pegó “semana tras semana”, la iglesia metodista le enseñó a temerle al infierno, las drogas no le sirvieron para aliviar sus ansiedades, el álbum blanco de The Beatles lo animó a sobreponerse), se nombró a sí mismo de tal forma que nadie

lo confundiera con un jugador de futbol americano. Se llamaba Elliott Smith. Con dos tes. Como el primer novio de su primera novia. Como alguna de las calles más transitadas de Pórtland, Oregon, en donde vivió con su padre desde finales de 1983 donde formó una banda de rock llamada Heatmiser, con rolas entre el punk y el grunge, que con algunos seguidores, el introvertido Smith descubrió que se sentía mucho más cómodo – y a salvo - cuando grababa sus propias melodías en el silencio de su habitación. Con pequeñas baladas, empujadas por el punteo de la guitarra, que recordaban las obras de The Beatles, Bob Dylan, Cat Stevens, Paul Simon o Nick Drake, decían la verdad. Revelaban su fragilidad. Parecían haber existido desde siempre. Eran su primer paso en una carrera de solista que produciría seis grandes álbumes en menos de diez años: Roman Candle (1994), Elliott Smith (1995), Either/Or (1997), XO (1998), Figure 8 (2000) y el póstumo From a Basement on the Hill (2004). Smith susurra sus canciones como si no quisiera que lo oyeran en la habitación de al lado. Todos sus discos, que oscilan entre las grabaciones rudimentarias y las orquestaciones sofisticadas, que van del folk al pop sin asomos de culpa, triunfan en el intento de emular esa extraña intimidad que se invade cuando se oye el álbum blanco de The Beatles. Si no fuera por una intensa lucha contra la depresión, el alcoholismo y la adicción a las drogas durante gran parte de su vida, sí no hubiera muerto de forma violenta, así no lo hubieran encontrado sin vida en su apartamento de Silver Lake, California el 21 de octubre de 2003 con aquellas dos puñaladas en el pecho (la autopsia, que reconoce la posibilidad del suicidio, no descarta que una acalorada discusión con su novia en turno Jennifer Chiba haya terminado en asesinato), tendríamos la necesidad de hacer el retrato de este Elliott Smith que cada vez es más evidente, que todavía canta en voz baja en medio del ruido del mundo. Sus seguidores, que se resisten a verlo como un suicida, dicen que no deja de ser un tipo tímido que sonríe de vez en cuando. Sienten que aún tiene 34 años.


Binocular 2.5  

Edicion Telenovela

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