Page 78

— 142 —

— 143 —

en cualquier m om ento, dudándose tan sólo acerca del lugar

y avanzaban co n d irección al Tajo, in ten tan d o am enazar

sobre el que descargaría la torm enta, si del lado leonés, por

Toledo. Su ím petu y su rapidez fueron sorprendentes, pues

Coria y C iudad Rodrigo, por la frontera castellan a en la par­

en m uy p oco tiem po con sigu ieron alcanzar la altura de Ta-

te de Plasencia o b ien por la parte central de Castilla, te­

lavera, donde trabaron durísim o com bate con las tropas ca s­

n ien d o a T o led o por ob jetiv o. A m bos reinos, co n más o m enos sigilo, h acían sus apres­

tellanas a las cuales con sigu ieron derrotar, persiguiéndolas

tos defensivos: se reforzaban las gu arn icion es en los casti­

Entre tanto una parte de la vanguardia alm ohade, se h a ­

hasta hacerlas buscar am paro tras los muros de Toledo.

llos, y se hacían espléndidas d on aciones a las O rd en es M i­

bía destacado al O este, lleg an d o al castillo de M ontánchez

litares de v illas y castillos dentro del territorio moro, para

el día 14 de ju n io, in ician d o en el m ism o día el ataque a la

c/uando fueran ganados, a fin de estim ularlas a su conquista, y

fortaleza. M ontánchez era a la sazón reducto de C astilla y

estas d on acio nes apriorísticas fueron tan abundantes, que

estaba defendido por una corta gu arnición, habién d ose c o ­

había O rd en, com o la de Santiago, que con taba con más fortalezas propias para el futuro, que las qu e tenía en la a c ­

m enzado a co n g reg ar en torn o al castillo un núm ero b as­ tante con sid erable de pobladores.

tualidad. Bien es verdad que era ella, con sus m ilicias la más

El co n tin g en te musulmán que acudió para tom arlo estaba

eficien te salvaguardia de la frontera musulmana.

form ado por fuerzas de ch oqu e, en las que figuraban bandas de guerreros árabes fanatizados, que, m ientras el grueso de

Ofensiva musulmana. La matanza de Montánchez

la colum na atacaba la fortaleza, en la que se había refugiado

En 1195 se d esencad enó por fin la torm enta. Los castellanos provocan al musulmán en atrevida alg a­

de cualquier in filtración cristiana que pudiera v en ir por la

ra, a la que el C alifa respondió pasando el Estrecho con un

tió con v alor el primer ataque,- pero al día siguiente vieron

3.°

la p oblación , se desparram aron por los alrededores, lle g a n ­ do hasta el Salor, a fin de raziar los cam pos y estar a la mira parte de Tru jillo en au xilio de la fortaleza sitiada. Esta resis­

poderoso ejé rcito que derrotó a A lfonso V III en la batalla

los sitiados que por los valles del saliente avanzaba un p o ­

de A larcos. El castellano culpó al leonés de haberse retrasa­

deroso ejército, con gran núm ero de m áquinas de guerra,

do en llegar con los refuerzos que le correspondía aportar,

que al m ando del propio al-M ansur v en ía de la parte de Ta-

esto hizo qu e se rom pieran las relacion es entre am bos so ­

lavera. En la im posibilidad de resistir los de M ontánchez

beranos, y que, al año siguiente se coaligara el leon és con

pidieron el aman, y co n ced id o éste por el Califa, fueron to ­

Y

el R ey de Navarra, y aun con los m ismos alm ohades, para

dos, una vez desarmados, entregados al caid 'A b u A llah ben

h acer la guerra a la Castilla. A lfonso IX in ició la ofensiva por la parte de este R eino

Sanadid, con la orden de con d u cirlos en seguridad hasta el prim er puesto cristiano. El caid se en cam in ó con ellos hacia

mientras que los alm ohades salían de Sevilla (el 15 de abril)

el Nordeste, acam pando en un v alle cerca de la actual Toy

Profile for Biblioteca Virtual Extremeña

Estudios de historia de Cáceres (1) por Antonio Floriano Cumbreño  

Estudios de historia de Cáceres (1) por Antonio Floriano Cumbreño

Estudios de historia de Cáceres (1) por Antonio Floriano Cumbreño  

Estudios de historia de Cáceres (1) por Antonio Floriano Cumbreño

Advertisement