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BOLETIN DE LA ASOCIACION CULTURAL " TEATRO PERMANENTE DE TITERES DEL RETIRO "


'salutación Muchas personas, y nosotros entre ..:; ellos, creíamos que de.fini ti va .. mente el TITERE había 1esapare cido por cansancio de la redac ción y por carencia de finanzas en la Dirección. Pero - al fin - se ha creado una Asociación Cultural que se hqrá .. cargo de los gastos que origine la aparición de nuevos TIT3RE. A la 11 Asociación Cultural Teatro Permanente de Títeres 1el Retiro 11 puede pertenecer cualquier persona que ame a los títeres. Hasta los titiriteros • . Todavía n o se ha marcado cantidad ninguna como cuota ; eso lo hará la primera Asamblea. Intentaremos conseguir de la Administración lo necesario para que salga todo muy económico. Escribid con vuestro deseo de recibir el títere formando parte de 'la Asociación. Siempre estais a tiempo de borraros si la cuota os parece excesiva. CURRITO PORRAS


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y va de títeres Buenos tiempos para ver teatro de muñecos .JAVO RODRIGUEZ

l teatro de muñecos es tan antiguo como la humanidad v lan elemo como la sonrisa infantil. Mientras haya niños capaces de sonreír, y mayores que amen a /os niños, existirá el leatro de muñecos. Cuando esa sonrisa desaparezca y ese amor no exisla, /os humanos serán inexorablemente dominados por /os robols. por los muñecos mecánicos». La frase pertenece a Francisco Porras, director del Teatro Municipal de Títeres del Retiro, ese titiritero de largas

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y blancas barbas que muchos

habréis visto en el parque junto a su pequeño teatro. Pues bien, si volvéis por allí os llevaréis una sorpresa: el viejo teatro ha sido derruido

v en su lugar ha surgido un nuevo esce ~ario que f~e inaugurado hace dos semanas. Este nuevo edificio -más bonito, pero con algunas deficiencias técnicas- os permitirá acudir a ese espectáculo. siempre entrañable. que es el teatro de títeres. Francisco Porras ha realizado una programación muy variada por la que pasarán casi todos los grupos de Madrid. La programación incluye. al 50%, espectáculos de la Compañía de Tina Francis. titular del teatro, -donde encontraréis a ese personaje que ya se ha hecho popul a r, Pirulo, siempre arreglando entuertos con su potente estaca- y espectáculos de compañías invitadas. Las sesiones tendrán lugar los fines de semana y festivos, a las 13, 18 Y 19 horas en la glorieta de los Títeres del parque del Retiro. y mientras se arreglan los problemas de la sala Mirador, el Centro Cultural de la Villa (Jardines del Descubrimiento

presta también especial atención al público infantil. El día 20 de octubre se inau!!ura la II Temporada de Titcres para niiios, cuya pro gram ac ió n comienza con las representaciones de La Gaviota. Habrá sesiones a las 16. 30 todos los sábados y domingos. Los miércoles, jueves y viernes habrá también representaciones a las 11 de la mañana para que acudan los colegios. Para mavor información. llam ar al 46~ 3312. Más títeres. El viernes, 19. en el auditorio Víctor Jara de Argaoda del Rey, el grupo Molécula díscula interpreta El almirante Colon v el malvado Wdkinson. La fuñción es a las 18 horas. El sábado a las 11 horas tenéis también la oportunidad de ver más títeres: Buscando de don Cristóbal, por Libélula en el CC Antonio Machado (Arcós de Jalón sin); La gesta de don Rodolfo, en el ce nuero VaUejo (Boltaña sin) y Entre pitos y flautas, del grupo Tejemaneje, en el ce José Espronceda (Al mansa, 9). SIfi )

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LUNES 8- 10-90

Para el titiritero del Retiro, el nuevo teatro es un ((macetero)) Madrid. S. l./Efe El teatrillo de títeres construído por el Ayuntamiento en el Parque del Retiro , que fue inaugurado el pasado sábado al mediodía, es en realidad un «macetero» , como lo ha calificado Francisco Porras, el hombre contratado por el Ayunta.- ~~,. . miento tras amenazar. el pasado 25 de julio, a - ;./ ~", ..~ " ,\ .( \ ' ~ . )'1' Ios responsa b les m un'1- ,/.1 _ í / -::;J.:¡ cipa I e s con que se Quemana a lo bo~zo SI no se lo daban a el.

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Y pasó la mañana ' jI,; !: (: !{ de! día en que se con-, .'//; memora la festividad, l l i(i~\'\~ ¡~)I.'1.' / de Santiago, fecha flJa- ' \ " .p ~ i~ '~\\~ \' \ ':k.c~"""" . da para el cumphmleno '. \ ~(,Q>~ lo de la ardiente adver- Francisco Porras tencia por el titiritero, y . el edil responsable de Cultura, Joaquín Alvarez de Toledo, aparecía junto al artista asegurando que quedaban zanjadas las diferencias entre el señor Porras y la Administración local y que ya no era precisa ni la gasolina. ni la manta, ni las cerillas.

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Pues bien. ahora que ya tiene el establecimiento para sus títeres en el parque , dice Francisco Porras que el locai remozado en el Retiro es un macetero porque. " en vez de construir un teatro de títeres en condiciones -y para dar una idea de lo que es un teatro de estas características diré que el Teatro de la Marioneta de Moscú cuenta con 400 em-. pleados- han hecho un habitáculo de cua- . renta metros cuadrados para los espectadores y 48 metros para macetas ».

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Porras añadió que, a pesar de haber conta do con 35 mi llones de pesetas para el proyecto, el Ayuntamiento ha culminado al fi nal un local similar al templete de la muslca del parque , donde podrán contemplar los espectáculos de marionetas un máximo de 160 personas. y no en sillas . como sería lo lógico. sino en gradas, en tanto que anteriormente el teatrillo tenía capacidad para unos 500 espectadores . "Lo que han hecho -continuó el ti1tntero- cuesta menos que las 85 pesetas Que tuve que abonar por la caja de cerillas que adquirí para autoincinerarme. y adema s resulta que me han contratado a mí para Que yo , a mi vez , contrate a otras setenta compañlas de marionetas. con lo que. a 33.333 pesetas la funCión. tendré que compartir con los otros marionetlstas el 50 por 100 de las fu nCiones,'" " Lo que se deriva de esto es Que yo . por 33 .333 pesetas ta función . no puedo traer a nadie más que alguna de las modestas compañías que andan "lampando" por Madrid: y por lo que a mí respecta. sólo podré montar un total de 150 funciones al año ». se quejó Porras, quien concluyó afirmando filosóficamente que no le queda más remedio que aceptar tales condiciones «porque son lentejas, si quieres las comes y si no ... ". A las protestas del popular creador de títeres se unió, en los momentos más difíciles para el futuro del teatro del Retiro y para la supervivencia de Porras, la Unión Internacional de la Marioneta (UNIMA Madrid), que manifestó su más enérgica protesta por «la situación de actual .abandono y atropello» que sufre este género de teatro . Cabe recordar que las instalaciones del Retiro son las únicasdedicadas 'a estos menesteres.


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Javier Villalañe Un titiritero que ha recogido 50.000 cuentos que le contaron los niños de Aragón JAVIER ORTEGA

Javier Villafañe, titiritero y escritor el hombre de la barba blaJlc~ como le llaman los niños, se sabe casi todos los cuentos. Nació hace 81 años en Buenos Aires (Argentina) y ha recorrido Venezuela, La Mancha y Aragón con su teatro de títeres y recogiendo los cuentos que I~ contaron los niftos. En Aragon ha recopilado hasta 50.000cu~n­ tos, de los que se han seleccIOnado 20 para un libro. Los cuen.lOS que me contaron por los camInos de Aragón es el título y sus autores son niños de seis a 12 años. Hace unos días se presentó en Zaragoza. El titiritero ha vuelto a Aragón desde su Buenos Aires natal, donde ahora imparte clases un teatro municipal de San Martín, para presentar su libro. El momento no pudo estar mejor escogido: la inauguración ,de la librería infantil de Aragon, que tiene casi 8.000 v~llÍmenes, a los que se Incorporaran en una segunda fase elementos audiovisuales y juegos educat.1~os. También acogerá otras actlVldades, como trabajos en grupo, manualidades, animación infantil y visitas colectivas. Javier Villafañe estuvo rodeado de niños y asistió a la fi.esta organizada con tal motlv~ por Cultural Caracola. <;o.~~ SI de un cuento se tratara, ImelO el relato de su historia: "Ér~se una vez un titiritero . .. ". V!llafaile

llegó a Zaragoza procedente de Getafe (Madrid), contratado por el Ayuntamiento. ¿Qué necesita?,le preguntaron. "Chicos. M uchos chicos", respondió . Vino para dos meses .. . , ~pero el titiritero, en vez de dos meses como lo establecía una cláusula del contrato, prorrogó su estancia más de cuatro años". La culpa la tuvieron "la magia, el encanto de Aragón, la calidad humana y la generosidad, el vaso de vino, el queso y el jamón". Villafañe interrumpe el relato ante el objetivo de una cámara. "Voy a sonreír", dice, y lanza un beso a la reportera. Su misión era hacer fundones de titeres en las escuelas. Viaja por todos los pueblos de Aragón en coche o en tren, duerme en pensiones y habla en las plazas públicas. Antes hizo lo mismo en Venezuela y en La Mancha, por los caminos de Don Quijote, donde recogió miles de cuentos que le contaron los niños, editados luego en sendos volúmenes. El titiritero monta su teatrillo en el patio o en el comedor de la escuela y ofrece varias piezas a los chicos. Luego habla con ellos y les pide que le escriban el cuento que más les guste de todos aquellos que hayan escuchado, leído o imaginado. Otro día vuelve a por ellos. Así un pueblo y otro pueblo, una escuela y otra


escuela basta hacers~ éon 50.000 cuentos. "La mayor parte son inventados, creaciones de los propios chicos. Otros los recogen tal como se los contaron y seleccionan la parte que más les gustó", señala.

Eseaela IIIIlformlsta VilIafañe opina que no hay diferencia en la manera de contar cuentos entre los niños de Mgentina y de Aragón. "Los niños son todos iguales, los mismos. Por: lo general, todos están de,formados por la eSCUela, que .se e~cárgadi-UiifiCiilos.-cosa-DiüY

bien ~por los Gobiernos

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para ~·~'iúmi1OS e iguales", dice este inconformista. Destaca la gran lección de los cuentos, "esas coSas que cuentan los niflos cuando se les deja expresar en Iibe(&ad".

50.000 escritós eran demasiados para un libro y había que seleccionar. Los leyeron los amigos y los niños argentinos y se apartaron 200 escritos y algunos dibujos. Dos muchachos argentinos escribieron el prólogo del libro de Villafañe, en el que hay cuentos fantásticos, de terror y de títeres. Cuentos cortos, cortísimos, corno el de José Andrés, de ocho años, de Huesca, que escribió simplemente: "Un día, una hora". Otros más largos, corno pequeftas novelas. A veces narran la realidad corno Jesús Borás, de seis años, de Zaragoza: "En ·un parque había un hombre descansando, florando en el parque porque se le había muerto un hijo". Otros son de fantasía o recreación de cuentos tradicionales, o tienen animales corno protagonistas.


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-, España y Argentina J. o. Luciano Padilla López es un niño argentino de 11 años. Un día llamó a la puerta de Javier Villafañe en Buenos Aires: "Venía a hacerle un reportaje". Terminada la entrevista, el hombre de la barba blanca dijo al niño: "¿Te gustaría leer unos cuentos de muchachos españoles y escribir un prólogo para un libro?" , "Deme tiempo~, le respondió, y se llevó los originales. Otro día volvió y le trajo el siguiente texto que, junto a otro de Julián Matias Roldán, de 11 años, abre el libro: "Costó. Si digo lo contrario estoy mintiendo. Decidir argumentos, palabras, emociones, fue dificil, muy dificil. Estaba indeciso, no sabía qué hacer. Muchas veces pensé que esa tarea no era para mí, que no tendría que hacerla. El libro me mantuvo entretenido y tensionado, porque fue un estimulante y porque sentí, reí, admiré, miré y remiré todos sus cuentos. En los cuentos de estos chicos vi de todo: pequei'ías novelas, cuentos fantásticos, de terror y de títeres. Títeres y más títeres".

"Siempre los títeres tienen un lugar en cada cuento. Se nota que la visita del señor de la barba blanca (inventado un cuento) causó fuerte s impresiones en los chicos, El libro fue el causante de una hermosa experiencia que me mostro distintos modos de pensar , de sentir. Esa diferencia es la mayor entre los chicos de aquí y de allá" . El otro chico dice que sintió "mucha responsabilidad al seleccionar cuentos. l'>le rarecía que no era yo la persona indicada para hecer)o. ¿Y si me equivoco y elijo malT, Añade que le hicieron reir, se divirtió y le entretuvieron , "Ojalá haya cuentos que me contaron por los caminos de Argentina". y entre los cuentos, algunos titulados El dragón rojo. La casa encantada, Juan Chorlito, La lluvia que nunca llovió. El libro mágico, Los doce ladrones, La casa embrujada, La isla encantada, La muerte negra y la muerte blanca, La sirena con alas, Las estrellas salen de día, El gigante egoísta, El hombre de 56 alas, Don Quijote o Los amantes de Teruel.


Habrá más teatro de títeres en parques de barrio madrileños EFE

La concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció ayer su intención de que teatros de títeres como el del Parque del Retiro, recientemente adjudicado a Francisco Porras -el titiritero que pudo quemarse a lo bonzo-, existan también en otros par~ues madrileños. «En jubo del pasado año -dijo Aguirre- el estado que presentaba el teatro de títeres del Retiro era realmente lamentable p?r el deterioro que se había vemdo produciendo, como consecuencia del paso del tiempo, pero también del' vandalismo, que había originado allí incendios y otro' tipo de desmanes». El deterioro, según la concejala, era tan grave que no era posible ya efectuar meros retoques, sino que se hacía necesario dotar al teatro de una partida presupuestaria para su reconstrucción, como así se hizo, habilitándose para este fin 25 millones.

El proyecto, añadió, lo llevó a cabo el Departamento de Parques y Jardines y la ejecución corresponde al Area de Obras e Infraestructuras. . «En este momento el proyecto está redactado, a punto de ser adjudicado, las obras se acometerán inmediatamente y, como tampoco es mucha la envergadura, calculamos que a primeros de septiembre podrá estar funcionando el teatro». Aguirre afirmó estar «muy dispuesta» a introducir este tipo de teatro en otros parques de Madrid. «No hay por qué limitarse al del Retiro cuando disponemos de muchos parques». Con este fin, y según Aguirre. el Ayuntamiento realizará un estudio demográfico de los distritos madrileños para conocer dónde hay más niños, aunque se piensa ampliar la idea del Retiro, en fines de semana,a la Casa de Campo, al Parque de La Arganzuela, a Moratalaz, y a otros grandes parques de barrio».


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SOBRE EL TEATRO DE MARIONETAS Pasaba yo el invierno de 1801 en M ... , cuando una tarde me encontré en un parque al señor C ... , que desde poco antes estaba empleado en la ópera de esta ciudad corría primer bailarín, y hacía las delicias del público. Le manifesté mi sorpresa por haberle hallado ya varias veces en un teatro de marionetas que se había instalado en la plaza del mercado, y que divertía al populacho con pequeñas farsas dramáticas entreveradas de cantos y danzas. Me aseguró que las pantomimas de los muñecos le complacían sobremanera, y me dio a entender sin recovecos que un bailarín deseoso de mejorar su formación podría aprender mucho de ellos. Pareciéndome esta opinión, por la manera en que la formuló, más que una ocurrencia casual, me acomodé a su lado decidido a oír las razones con las que pudiera justificarse tan curiosa afirmación. Me preguntó si, de hecho, algunos movimientos de los muñecos -en especial los de los más pequeños- no me habían parecido llenos de gracia. No pude negar este extremo. Un grupo de cuatro


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campesinos, que bailaban ía ronda con rápido compás, no hubiera sido Teniers capaz de pintarlo más bellamen te. Inquirí el mecanismo de esas figuras, y cómo resultaba posible gobernar cada uno de sus miembros y de sus articulaciones, según las exigencias del ritmo de los movimientos o de la danza, sin tener que manejar miríadas de hilos. Respondió que yo no debía figurarme que el titiritero, en los distintos momentos de la danza, accionase cada miembro en particular y tirase de él. Cada movimiento, dijo, tenía su centro de gravedad; bastaba con gobernar éste, en el interior de la figura; los miembros, que no eran sino péndulos, por sí mismos seguían el movimiento de manera mecánica. Añadió que tal movimiento era muy sencillo; que cada vez que el centro de gravedad se movía en línea recta, los miembros describían directamente curvas; y que a menudo todo el mecanismo, meneado de manera meramente casual, se ponía en movimiento rítmicamente, de manera semejante a la danza. Esta observación me pareció por lo pronto arrojar alguna luz sobre el placer que el bailarín había pretendido hallar en el teatro de marionetas. De momento estaba yo muy lejos de barruntar las conclusiones que más tarde iba a extraer de ella. Le pregunté si creía que el tirititero que manejaba las marionetas tenía que ser él mismo bailarín, o por lo menos poseer una noción de la belleza de la danza.


Replicó que aun siendo los aspectos mecánicos de una tarea sencillos, no se seguía de ahí que pudiese llevarse a cabo careciendo de toda sensibilidad. La línea que el centro de gravedad tenía que describir era ciertamente muy sencilla y, a su parecer, recta en la mayoría de los casos . De ser curva, por lo menos la ley de su curvatura parecía de primero o a lo más de segundo orden; e incluso en este último caso sólo elíptica, que por ser la forma de movimiento más natural para las extremidades del cuerpo humano (a causa de las articulaciones) no ofrecía grandes dificultades de ejecución al titiritero. En cambio estaJínea, desde otro punto de vista, era algo harto misterioso. Pues no se trataba sino del recorrido del alma del bailarín; y él dudaba que pudiese hallarse salvo si el tirititero se situaba en el mismo centro de gravedad de la marioneta, esto es, dicho con otras palabras, bailaba. Repliqué que me habían pintado la tarea del titiritero como algo bastante trivial: semejante al hacer girar la manivela de un organillo. En modo alguno, respondió. Más bien se relacionan los movimientos de sus dedos con los movimientos del muñeco fijado a ellos de manera bastante artificial, aproximadamente como los números a sus logaritmos o la asíntota a la hipérbola. Afinnó creer que también de este último resto de inteligencia que había mencionado era posible prescindir en el manejo de las marionetas, de modo que su danza se desarrollase por completo dentro del reino de las fuerzas mecánicas y pudiera generarse, como yo había pensado, por medio de una manivela.

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Expresé mi asombro al ver cuánta atención consagraba a tal remedo de una de las bellas artes, inventado por el vulgo. No sólo lo consideraba capaz de mayor desarrollo, sino que incluso parecía ocuparse personalmente de ello. Sonrió y dijo atreverse a afirmar que, si un buen mecánico le construía una marioneta según sus requerimientos, le haría ejecutar una danza cuya excelencia ni él ni ninguno de los más consumados bailarines de la época -sin exceptuar siquiera a Ves tris- serían capaces de igualar. Me preguntó, al verme bajar los ojos silenciosamente: ¿ha oído usted algo sobre esas piernas mecánicas elaboradas por artesanos ingleses para mutilados que han perdido las suyas? Dije que no: nunca había visto nada semejante. Es una lástima, replicó; pues si le digo que esos mutilados bailan con ellas, casi temo que no me va a creer. ¿Qué digo, bailan? Claro que el repertorio de sus movimientos es limitado; pero los que están a su alcance los ejecutan con tal sosiego, ligereza y donaire, que pasman a cualquier ingenio propenso a cavilaciones. Manifesté, en son de guasa, que en tal caso ya había dado con su hombre. Pues el artesano capaz de construir tan curioso muslo mecánico, sin duda también podría ensamblarle una marioneta entera que respondiese a sus exigencias. ¿Cómo, -le pregunté, pues él a su vez había bajado los ojos algo confuso-, cómo formula usted esas exigencias a la habilidad de su artesano? Nada, respondió, que no esté ya presente en lo


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que hemos visto: euritmia, movilidad, ligereza -sólo que todo en mayor grado; y sobre todo una distribución de los centros de gravedad más conforme a la naturaleza. ¿Y qué ventaja ofrecería tal muñeco frente al bailarín vivo? ¿Ventaja? En primer lugar una ventaja negativa, dilectísimo amigo, a saber, que nunca mostraría afectación. Pues la afectación aparece, como sabe usted, cuando el alma (vis motrix) se localiza en algún otro punto que el centro de gravedad del movimiento. Pero siendo así que el titiritero, en nuestro caso, mediante el hilo o el alambre, no tendría absolutamente ningún otro punto a su disposición sino ése: entonces los restantes miembros serían lo que deben ser, puros péndulos muertos, y obedecerían meramente a la ley de la gravedad; un atributo envidiable, que buscaríamos en vano en la mayoría de nuestros bailarines. Observe por ejemplo a la P ... , prosiguió, cuando interpreta a Dafne y perseguida por Apolo mira en derredor: tiene el alma asentada en las vértebras del sacro; se encorva como si fuera a romperse, cual una náyade de la escuela de Bernini. Observe al joven F ... cuando, caracterizado como Paris, plantado en medio de las tres diosas, le alcanza a Venus la manzana: tiene el alma asentada (da miedo verlo) en el codo. Semejantes torpezas, añadió a guisa de conclusión, son inevitables desde que comimos del Árbol del Conocimiento. El paraíso está cerrado con siete llaves y el ángel detrás de nosotros; tenemos que dar


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la vuelta al mundo para ver si por la parte de atrás, en algún lugar, ha vuelto a abrirse. ReÍ.- En cualquier caso, pensé, no puede errar el intelecto allí donde no hay intelecto ninguno. Mas observé que se había dejado cosas en el tintero y le rogué prosiguiese . A mayor abundamiento, dijo, estos muñecos tienen la ventaja de ser ingrávidos. Nada saben de la inercia de la materia que es, entre todas las propiedades, la más perjudicial para la danza; pues la fuerza que los'levanta por los aires es mayor que la que los encadena a la tierra. ¿Qué no daría nuestra buena G ... por pesar un buen par de arrobas menos, o por que una fuerza de semejante magnitud viniese en su auxilio en los entrechats y piruetas? Los muñecos necesitan el suelo sólo para rozarlo, como los elfos, y para relanzar el ímpetu de los miembros por medio del obstáculo momentáneo; nosotros lo necesitamos para descansar sobre él, y para recobrarnos de los esfuerzos de la danza; momento éste que obviamente no pertenece a la danza, y con el que no se puede hacer nada mejor que eliminarlo, si es posible. Díjele que, por mucho ingenio que gastase en la defensa de su paradoja, no iba de ninguna manera a convencerme de que un títer.e mecánico pudiese poseer más donaire que la estructura del cuerpo humano. Repuso que al hombre le resultaba prácticamente imposible ni siquiera igualar al títere en este respecto. Sólo un dios podía, según él, competir con la materia en este terreno; y precisamente en este


que hemos visto: euritmia, movilidad, ligereza -sólo que todo en mayor grado; y sobre todo una distribución de los centros de gravedad más conforme a la naturaleza. ¿Y qué ventaja ofrecería tal muñeco frente al bailarín vivo? ¿Ventaja? En primer lugar una ventaja negativa, dilectísimo amigo, a saber, que nunca mostraría afectación. Pues la afectación aparece, como sabe usted, cuando el alma (vis motrix) se localiza en algún otro punto que el centro de gravedad del movimiento. Pero siendo así que el titiritero, en nuestro caso, mediante el hilo o el alambre, no tendría absolutamente ningún otro punto a su disposición sino ése: entonces los restantes miembros serían lo que deben ser, puros péndulos muertos, y obedecerían meramente a la ley de la gravedad; un atributo envidiable, que buscaríamos en vano en la mayoría de nuestros bailarines. Observe por ejemplo a la P ... , prosiguió, cuando interpreta a Dafne y perseguida por Apolo mira en derredor: tiene el alma asentada en las vértebras del sacro; se encorva como si fuera a romperse, cual una náyade de la escuela de Bernini. Observe al joven F ... cuando, caracterizado como Paris, plantado en medio de las tres diosas, le alcanza a Venus la manzana: tiene el alma asentada (da miedo verlo) en el codo. Semejantes torpezas, añadió a guisa de conclusión, son inevitables desde que comimos del Árbol del Conocimiento. El paraíso está cerrado con siete llaves y el ángel detrás de nosotros; tenemos que dar


... la vuelta al mundo para ver si por la parte de atrás, en algún lugar, ha vuelto a abrirse. Reí.- En cualquier caso, pensé, no puede errar el intelecto allí donde no hay intelecto ninguno. Mas observé que se había dejado cosas en el tintero y le rogué prosiguiese. A mayor abundamiento, dijo, estos muñecos tienen la ventaja de ser ingrávidos. Nada saben de la inercia de la materia que es, entre todas las propiedades, la más perjudicial para la danza; pues la fuerza que los'levanta por los aires es mayor que la que los encadena a la tierra. ¿Qué no daría nuestra buena G ... por pesar un buen par de arrobas menos, o por que una fuerza de semejante magnitud viniese en su auxilio en los entrechats y piruetas? Los muñecos necesitan el suelo sólo para rozarlo, como los elfos, y para relanzar el ímpetu de los miembros por medio del obstáculo momentáneo; nosotros lo necesitamos para descansar sobre él, y para recobramos de los esfuerzos de la danza; momento éste que obviamente no pertenece a la danza, y con el que no se puede hacer nada mejor que eliminarlo, si es posible. Díjele que, por mucho ingenio que gastase en la defensa de su paradoja, no iba de ninguna manera a convencerme de que un títer.-e mecánico pudiese poseer más donaire que la estructura del cuerpo humano. Repuso que al hombre le resultaba prácticamente imposible ni siquiera igualar al títere en este respecto. Sólo un dios podía, según él, competir con la materia en este terreno; y precisamente en este


punto se engranaban los dos extremos del mundo ..

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Yo estaba cada vez más asombrado y no atinaha a hallar réplica alguna para tan singulares afirmaciones. Al tiempo que tomaba una pulgarada de rapé, repusO que parecía que yo no había leído con atención el tercer capítulo del primer libro del Pentateuco; y que con quien no conocía este primer período eJe toda crianza humana no se podía discutir adec uadamente sobre los siguie-ntes, y muchísimo menoS sobre el último . Afirmé estar familiarizado con los tra stornos qu e la conci e ncia ca usa en la gracia na tura l del ser h UDia no . Un joven cono cido m ío h a bí a p erdí do la . 1 J 1 • , 1 ; ¡ loce nCl a a res u 1 tas ue un a oose rvaClon casu.) " an te mi s rnis rn ísi m os ojos , y pese ;;; todos los esfuerLos un a ginables no ha bía logrado despu és recobrar D U P. ..d. e-1 p ara. L:.' ('o "'~..t;'''' nC ~ ~«':l-,.., C , L"orl +("1 '-. > ri F- n, t '"' 1- 'I 1 I...,' • . l' •·~- . ..._- PI , ,,'\.-1-, ... C, e' q ll¿ . ,. d,"'_ " pllo) '"· -..-_(\,1 'n se'~·u """ e nr "..... l· a<::. ...J -·-.-a . f'a ·.-1í---- Dndí ~ é, ! r.>y t ¡--:>°r "...... ..." ~1 e pregun tó p or el suceso a l que m e h abia r eferido. Hará unos tres años, narré, que me estaba ba{lando con un joven, cuya constitución irradiaba entonces un maravilloso donaire. Debía de te ner dieci-,éis años aproximadamente, y los primeros atisbos ele vanidad ---despertados por el favor de las mujeres- sólo se podían columbrar a lo lejos. Se daba el caso de que poco antes habíamos contemplado en París al adolescente que se está sacando una astilla elel pie; el vaciado en molde de esta estatua es bien conocido y se halla en la mayoría de las colecciones o. l. ,

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alemanas. En el momento en que el joven apoyaba el pie en un taburete para secárselo, echó una ojeada a un espejo de cuerpo entero, y su imagen le recordó esta estatua; sonrió y me comunicó su descubrimiento. De hecho yo había descubierto lo mismo en el mismo instante. Pero, o bien para probar la firmeza de la gracia que en él moraba, o bien para atajar su vanidad provechosamente, el caso es que le repliqué riendo que veía visiones. Sonrojándose, alzó el pie por segunda vez para convencerme; mas el intento -como era de esperar- no tuvo éxito. Corrido, alzó el pie por tercera y cuarta vez, lo levantó hasta diez veces: ¡en vano! Era incapaz de reproducir el movimiento, ¿qué digo?, los movimientos que hacía tenían algo tan extraño que me costó reprimir los pujos de risa. Desde aquel día, desde aquel mismo momento, se operó en el joven una misteriosa transformación. Comenzó a pasar días enteros mirándose en el espejo; y le abandonaron sus encantos uno tras otro. Un poder invisible y misterioso pareció apresar como una red de hierro el libre discurrir de sus gestos, y cuando hubo transcurrido un año, no se podía descubrir en el joven ni siquiera una huella de su pasada hermosura, que había deleitado a cuantos lo rodeaban. Todavía vivían testigos del singular y desgraciado suceso que podían corroborar palabra por palabra mi narración.En este punto, dijo el señor C ... amistosamente, he de contarle yo otra historia, y no le costará apreciar que viene como anillo al dedo. Me hallaba de camino hacia Rusia en una quinta


del señor de G .... un aristócrata livonio, cuyos hijos rn t r n n " h ' l n 'Jc:ir~"'")mpnt ... nnr ,")r1'H,,1 pntonces. en t-' "'.t. _ _ ""......... .. el arte de la esgrima. Sobre todo el mayor, recién vuelto de la universidad, se las daba de maestro, y una mañana cuando yo estaba en su cuarto me ofreció un florete. Esgrimimos; pero resultó que yo le superaba; por añadidura le obcecó la pasión; casi cada una de mis estocadas lo alcanzaba, y por último su florete voló a un rincón. Medio en broma, medio contrito, me dijo al tiempo que recogía el florete que había dado con la horma de su zapato; pero que tal horma existía para toda criatura, y que me iba a conducir ante la mía. Los hermanos pronumpieron en carcajadas gritando: ¡ea¡ ¡ea¡ ¡a la leñera con él!, y cogiéndome de la mano me llevaron ante un oso que el señor de G ... su padre, hacía criar en la finca. El oso, cuando me acerqué a él sin salir todavía de mi asombro, estaba erguido sobre las patas traseras; apoyado contra un poste al que se hallaba atado, alzaba la zarpa derecha presta a la réplica, y me mi raba a los ojos: tal era su posición de guardia. Confrontado a un adversario semejante, yo no sabía si soñaba o estaba despierto; pero el señor de G ... me decía, ¡ataque! ¡ataque, e intente asestarle siquiera una estocada! Así que me hube recobrado un poco de mi estupefacción, me lancé sobre el florete en mano; el oso movió ligerísimamente la zarpa y paró el golpe. Ahora yo me encontraba casi en la misma trampa que el joven señor de G ... La seriedad del oso me sacaba de mis casillas, se sucedían estocadas y fintas, me empapaba el sudor: ¡todo en vano! El oso no sólo paraba todos mis golpes, como el mejor esgrimidor del mundo, ..."l \..

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sino que además ni siquiera se inmutaba por las fintas (yen ello ningún esgrimidor del mundo hubiera podido imitarlo): con los ojos fijos en los míos, cual si en ellos me pudiese leer el alma, allí estaba plantado, con la zarpa alzada y pronta a la réplica, y cuando mis estocadas no iban en serio, ni se movía. ¿ Cree usted esta historia? ¡A pie juntillas!, exclamé, aplaudiendo alegremente; se la creería a cualquier desconocido, de verosímil que es; ¡cuánto más a usted! Ahora, dilectísimo amigo, dijo el señor C..., está usted en posesión de todo lo necesario para comprenderme. Vemos que, en la medida en que en el mundo orgánico se debilita y oscurece la reflexión, hace su aparición la gracia cada vez más radiante y soberana. Pero así como la intersección de dos líneas a un lado de un punto, tras pasar por el infinito, se presenta de nuevo súbitamente al otro lado, o como la imagen del espejo cóncavo, después de haberse alejado hacia el infinito, aparece nuevamente de improviso muy cerca de nosotros: de modo análogo se presenta de nuevo la gracia cuando el conocimiento ha pasado por el infinito; de manera que se manifiesta con la máxima pureza al mismo tiempo en la estructura corporal humana que carece de toda conciencia y en la que posee una conciencia infinita, esto es, en el títere y en el dios. Por consiguiente, dije un tanto ausente, ¿tenemos que volver a comer del Árbol del Conocimiento para recobrar el estado de inocencia? Sin duda, respondió; ése es el último capítulo de la historia del mundo.


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ilus~~ssiones de

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ANTECEDENTES PH.El-IISPANICOS DE LOS TrrERES Por AlejandroJara Lo que a continuación escribo es un breve compendio de citas tomadas de diferentes publicaciones especializadas que. según mi punto de vista, están relacionadas con lo que podrían ser los antecedentes prehispánicos de los tfteres, dentro de las antiguas ~ulturas de Mesoamérica. Comenzaremos con un texto que Fray Bernardino de Sahagt'lI1 'tomó de sus informantes nativos de hace cinco siglos, y que el padre Garibay rescató de los Primeros lHemoriales 1 de Sahagún. "DE LOS fifACOS y SAL TIAIBA N Q UIS . .. EL QUE HACE SALIR A LOS DIOSES. 1.- El que hace salir o saltara los dioses es una especie de saltimbanq ui. En traba a la casa de los reyes,' se paraba en el patio. Sacud¡'a su morral, lo remecla y llamaba a los que estaban en él. 2.- Van saliendo unos como niñitos. Unos son nllljeres: muy bueno es su atavlo de mujer; sufalde/Un, su camisa. De igual manera los varones están bien ataviados: su braguero, su capa, su collar de piedras finas.


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..

_- - - - ..

3.- Bailan, cantan, representan lo que detennina su corazón de él. Cuando lo han hecho, entonces remueve el morral otra vez: luego van entrando, se colocan dentro del morral. Por esto daban gratificaciones al que se llama "el que hace salir, saltar o representar a los dioses. "2 En su HISTOR1A GENERAL DE LAS COSAS DE NUEVA ESPA]\'A, el mismo Sahagún nos rela ta la historia de Tlacauepan ClJéxcoch -acaso el nombre de un primer titiritero-, ligado Íntimamente a las leyendas de Quetzalcóatl y Huitzilo· pocht1i, deidades del Anáhuac. (Doy la cita en fOnTI3 amplia para su mejor comprcn :; ión). En el Libro Tercero dice :

"DEL PRINCIPIO QUE TUVIERON LOS DIOSES. .. CAP. IV) DE COjHO SE ACABO LA FORTU,\'A DE QUETZALCOATL, y VINIERON CONTRA EL OTROS TRES NIGROlY!.ANTICOS, y DE LAS COSAS QUE HICIERON . .. CAP. IX) DE OTRO EMBUSTE DEL A1ISA10 ¡\'IGROA1ANTICO, CON QUE MATO A1UCffOS MAS DE LOS TOLTECAS 1.- Otro embuste hizo el nigromántico ya dicho. Asentóse en medio del mercado del tiánquez y dijo llamarse Tlacauepan, y otro nombre, Cuéxcoch,· y hacIa bailar un muchachuelo en la palma de sus manos -dicen que era Huitzilopoch tli-,·


=

2.- y le ponza danzando en sus manos al dicho muchachuelo y como lo vieron los dichos toltecas todos se levantaron y fueron a mirarle. y empll¡dbanse unos a otros, y as(muricrun muchosalzogados y acoceados, y esto acaeció muy muchas veces que los dichos toltecas se mntaban empujándose unos a otros. 3.- Dijo el dicho nigromántico a los dichos toltecas: ¡Ah, toltecas! ¿Qué es esto? ¿Qué embuste es éste como no 10 sentz's? Un embuste que hace danzar al muchachuelo. ¡Matadlos y apedreadlos! 4.-Y as( mataron a pedradas al dicho nigromántico y al muchachuelo,' y. después de haberlo muerto comenzó a heder el cuerpo del dicho nigronuintico, y el hedor corrompla el aire, que de donde venz'a el viento llevaba muy mal hedor a los dichos toltecas, de que muy muchos se monan. 5.- y el dicho nigromántico dijo a los dichos toltecas: Echadlo por alU a este muerto, porque ya se mueren muy muchos de los toltecas del hedor del dicho nigromántico., . 6.- Y asz' lo hicieron los dichos toltecas, y ataron al muerto con unas sogas, para llevar y echar al muerto que hedza y pesaba tanto que los dichos' toltecas no podzan llevarlo. 7.- De antes pensaban que presto le echan'an fuera de Tulla, y un pregonero pregonó diciendo: ¡Ah toltecas!, venzos todos y traed vuestras sogas para atar al muerto y echarle fuera.


8.- Y en juntdlldose todos los dichos toltecas luego ataron al mu~rto con las sogas, y CO ." nenzaron a llevarle arrastrando al dicho muerto diciendo entre sz': ",Oh toltecas, ea pues arrastrad a este muerto con vuestras sogas! 9.- y el dicho muerto tanto pesaba que no le pod(ar2 mover, )' quebrdbanse las sogas, )' quebrándose una soga los que estaban asidos a ella caz'an y morz''an súbitamente, cayendo unos sobre otros,' )' as!', no pudiendo arrastrar al dicho muerto. dijo el dicho nigromántico a los dichos toltecas: ¡Ah toltecas, este muerto quiere un l'erso de canto! 10.- Y él mismo dijo el canto diciéndoles: ¡Arrastrad/o, al muerto, Tlacauepan nigronuíntico! Yasz', en cantando este verso luego comenzaron a llevar arrastrando al muerto, dando gritos y roces, y en quebrando una soga todos los que estaban asidos a la soga morz'an .. y los que se empujaban unos a a! ros y los que cazan unos sobre otros, todos manan: 11.- y llevaron el muerto hasta el mon te, y los que volvieron no sentz'an aquello que les habla acaecido porque estaban como borrachos. "s Ligndo tamhién n In t~ogon{:l d('] mundo n:Hl\I:ln.

Miguel León-Portilla nos hace conocer este texto del Códice Florentino, donde "Nuestro Sefíor. IN TLOQUE NAHUAQUE ..• 'nos está moviendo a su . •.. " { an t oJo ,as: 1.-"Nuestro señor, el dueño del cerca y del junto. 2.- piensa lo que quiere, determina, se divierte. 3.- Como él quisiere, asz' Querrd.


·

4.- En el centro de la palnuz de su nuzno nos tiene colocados, nos estd moviendo a su antojo. 5.- nos estamos moviendo, como canicas estamos dando vueltas, sin rumbo nos remece. 6.- Le somos objetos de diversión: de nosotros se n'e. " 6

Figura de barro articulada. Pro~de de Atzcapotzalco, D.F. Periodo Teotihuacán Ill , Clhico: 300-600 d.C. Colección: Museo de Ber-

lín.4


Dejémosle riéndose de nosotros, y vayamos ahora a la Cultura Maya-Quiché, donde el Libro del Consejo (Popol Vuh) nos narra la historia de los 'muñecos' construídos de madera, antecesores de los actuales hombres de maíz: "3). . . Entonces [los Dominadores, los Poderosos del Cielo] dijeron la cosa recta: "Que as( sean, as{, vuestros maniqufes, los (muiíecos) constru¡'dos de madera, hablando, charlando en la superficie de la tierra". - "Qu e asI' sea ", se respondió a sus palabras.

Al instan te fueron hechos los nwniqzdes, los (m uríeeos) construz'Jos de ,nwJcra; los hombres se prudujeron , los hombre,s hablaron,' existi6la hunl{lnidad er( la ::,:uperficie de la tierra. Vivieron, engendraron, hicieron hijas , hicieron hijos,~ aquellos ,numiqzdes, aquellos (inufiecos) constnddos de nuuitra , No fe n¡'an ni'(rzgcn io ni sabidu.rz'a; ningún recuerdo de sus 'Constrvctores, de sus Fornw.dores ; andaban , mniinaban sin objeto,:".,ío se acordaban de fos Es¡dTifus del Cielo: por eso de cay eron , Solamcn re un 1 • tailva ". J' " --i ... l ensayo una LO! ÚC t1lU1wnzaaü . / j , . , SOíOrnente . principio hablaron, pero sus rostros se desecaron; sus pies, sus ,nanos (eran) sin consistencia; n i sangre, ,ni humores, ni humedad, ni grasa,' mejillas desecadas (eran) sus rostros,' secos sus pies, sus manos,' . comprimida su carne. Por tanto (no h~b la) ninguna sClbidurz'a en sus cabezas ante sus Constructores, ,sus Fo,:madores; sus Procreádores. sus' Animadores. Estos fueron los primeros hombres que existieron' en la superficie de la tierra. . ,.


4) En seguida (llegÓ) el fin,'la pérdida~ la destrucción, la muerte de aquellos maníquz'es, (mwlecos) constnddos de madera. Entonces fue hinchada la inundación por los Espzntus del Oelo, una gran inundación fue hecha; llegó por encim,a de las cabezas de aq uellos maniq uz'es, (mul1ecos) construz'dos de madera " 9 Hasta aquí las fuentes indígenas; veamos ahora que dicen ]os conquistadores espalloles.

Según el historiador J .E. Varey 10. el mismo Hemán Cortés comentó: "En una carta escrita desde la ciudad de Méjico el 20 de septiembre de 1538, que describe las artes indzgenas, anota Cortés los "que hacen farsas,' otros que juegan de manos,' otros que hacen t(teres y o tros juegos" 11 Y Bernal Diaz del Castillo, también presente en la Conquista del México de aquel en tonces, relata en su HISTORIA. .. 12, "Cómo Hernando Cortés Salió de México para Ir Camino de las Hibueras", y cita al contingente que lo acompañó. Ahí, coloeados en un tercer ténnino, sin derecho a nombre ni apellido (que sí otorga a muchos otros, generalmente españoles), sabemos que Cortés: "... LIebo cinco ch irim ¡'as y facabuches y duIfaynas y vn bolteador y otro ?f jugava de mallOS y hazía t(teres . .. " 1 3 Aquí terminan nuestras citas de los cronistas de aquel tiempo.


Vayamos ahora con los investigadores de nuestro siglo, donde el padre Angel María Garibay, erudito marcador de caminos, toma posición y en un comentario al texto "l:.,~1 que hace salir. .. lO, dice:

''No es mucho atrevimiento ver en estos mWlecos de cuerda el antecedente de los t¡'teres entre nosotros. Creo que eso eran y no simple ilusionismo como veremos que en otros casos habla . .. "3 Por su parte Miguel León-Portilla, estudioso contemporáneo de la mexic.1nidad, en su trabajo sobre el Teatro Nálwatl Prehispánico menciona:

"Estas cuatro etapas (del teatro prehispánicoJ fueron: 1. .. 2. Las l'arias clascs dc actuacioncs CÓmicas y dc divcrsión ejecutadas por quicncs ho)' llamamos titiriteros, juglarcs y aún prcstidigiradores 3... 4. .. "14 Ahora bien, entre la gente del oficio del ser titiritero, hay quienes han dejado testimonio escrito de su pensamiento, así Angelina Beloff, prudentemen te anotó:

"La tradición de los t (teres

CII

AJéxico es muy

antigua y 1Iluy arraigada. En el /lfusco Nacional y

en el A-fuseo de San Juan Teotihuacán se conservan unos muñecos articulados de barro cocido, que según toda la apariencia podlan ser t(teres en la época precolombina y hacen suponer que en México, como en Egipto y en Grecia, esos t¡'teres de barro participaban en las ceremonias religiosas y, tal vez, en los espectáculos de recreo. " 1 5


Cetro maniquí ( 7 ). Bajo relieve del Templo de las Inscripciones. Relacionado con el año 642 d.C. Palenque. Chiapas ( 8 ).

o también, Cayuqui Estage N. afirma: "Muñecos con partes móviles han estado presentes en la vida humana desde los lejanos orfgenes del honlbre. .. quedall eJlldel1cias patentes de la existencia de t¡'teres en ,4mérica, y en especial en México, antes del arribo europeo . .. En la ldminaNo. 47 del Códice Nuttall se ve lo que en lo personal pienso sea una representación del primer titiritero nombrado por los anales mexicanos. .. "1 6

t


.pas

Pero ¿qué dicen lo~ decanos titiriteros mexicanos? Francisco Rosete Aranda, en LA COMPAÑIA. DE TITERES DE LOS HERMANOS ROSETE ARANDA anota dos citas aparentemente contradictorias; la pri"1era de Ermilo Abreu G6mez, la segunda de los Suplementos 'P opulares de 'El Nacional': "Los muñecos animados nacieron ' en tiempos remotos. Fueron usados en los templos para repre-

Códice NutuU. Lámina 47 17 Figura orrendante, Mixteca Alu. Año ; 043 d.C. Colección: British Museum, LondIes. U


distantes unos de otros, si no fuera porque la [antasz'a del hombre lo encontró en la propia proyección de su sombra? .. "2 O' En fm. los testimonios son variados y numerosos. Todo parece indicar que la procedencia de los títeres es lejana y extraña. Sabemos que se han encontrado figuras articuladas en las culturas teotihuacana, azteca, tia x cal teca , cholulteca, totonaca y maya; los códices aún no vierten toda su enseñanza, las crónicas están ahí para iluminamos en nuestra búsqueda, y que~a mncho por hacer ... Por mi parte, yo aquf concluyo este trabajo, y dejo a usted, lector, y a los titiriteros que lo deseen, la pregunta del principio. y In consigna del Tolteca:

"In toltecatl: , Tlamachti/lf, tolfh centzon, aman, in qualli to/tecal/: mozca/tan!, mozca/ta, mihmati: moyolnonotzani, tlalnamiquini. In qualli toltecat/ tlayol/ocopaviani; tlapaccachivani, tlaiviyanchivani, tlamLJuhcachiva, toltecati, tlatlalia, tlahimati, tlayocoya: tIa lJipanLJ , tlapoppotia, tlarulnamictia . .. "ToItécatl: el artista, discz'pulo, abúndante, inquieto. El verdadero artista: capaz, se adiestra, es hdbil,' dialoga con su corazón, encuentra las cosas con su mente. El verdadero artista todo lo saca de su corazón,' obra con deleite, hace las cosas can calma, con tiento, obra como tolteca, compone cosas, obra hábilmente, crea,' arregla llls cosas, las hace atildadas, hace que se ajusten. El torpe artista: obra al azar, se burla de la gente, opaca las cosas, pasa por encimn del rostro de las cosas, obra sin cuidado, defrauda a las personas, es un ladrón. "2 1


sentar escenas religiosas y en las calles y plazas para divertir al pueblo . .. En la época precolombina los titeres parece que tUl'ieron cierta importancia, a juzgar por los hallazgos que se han hecho)' de los r:uales -como hemos dicho- hay indicios en ,wCJtras museos . .. "1 9_ "En el suelo arqueológico de Mé.xico, los investigadores han descubierto notables y peque/las figuras articuladas, de ba"o cocido, .. No obstante, insiste, la existencia de dichos objetos nada dice a quienes se esfuerzan por encontrar en el/os una finalidad auténtica de recreo o esparcimiento. Lo más seguro es que tales piezas arqueológicas sean, más bien, objetos de mngia, de uso ritual o funeran'o. Acaso pueda haber en ello sólo una remota paridad -por relaciÓn de parentescos culturales de origen misterioso- entre objetos que ten z'an usos parecidos en el rito funerario del viejo Egipto y de otros pueblos del Orien te antiglw . .. " 1 'J lit lit El maestro Gilberto Ramírcr Alvarado, DON FERRUCO, escribe: "Nuestros antepasados, los toltecas, az tecas y mayas, cultivaron el arte de los t¡'tercs, de ello nos dan razón fray Bernardino de Sahagún y el padre Garibay. Tal .'cz el hombre, asombrado ante el prodigio de la naturaleza que lo rodeaba, sintió la necesidad de crear un (dolo)' cuando ese {dolo tUl'O movimiento, nació el fz'tcre . .... 1 3 Y el maestro Roberto Lago, también decano titiritero, se pregunta: ", . , ¿cómo explicarse el nacimiento y, por ende, el origen simultdneo del t(tere en diferentes paz'ses del globo -Egipto, la India, China, Java, Grecia, Italia, España, México, antes de la Conquisfa- tan


• distantes unos de otros, si no fuera porque la fantasía del hombre lo encontró en la propia proyección d e su s O m b ra"? .. "2 O' En fin los testimonios son variados y numerosoS. Todo parece indicar que la procedencia de los títeres es lejana y extraña. Sabemos que se han encontrado figuras articuladas en las culturas teotihuacana, azteca, tlaxca.l teca , cholulteca, totonaca y maya; los códices aún no vierten toda su enseñanza, las crónicas están ahí para iluminamos en nuestra búsqueda, y que~a mucho por hacer ... Por mi parte, yo aquí concluyo este trabajo, y dejo a usted, lector, y a los titiriteros que 10 deseen, t

In pregunta del principio. y la consigna del Tolteca:

'In toltecatl:. Tlamachti//f, tolfh centzon, aman, in qualli tolteeatl: mozcalianf, mozealia, mihmati: moyolnonotzani, tlalnamiquini. In qual/i toltecatl tlayo/locopaviani; tlapaccachivani, tlaiviyanchivani, tlanwuheachiva, tolteeaN, tlatlalia, tlahimati, tlayocoya,' tlavipana, tlapoppotia, tlananamictia. " "Toltécatl: el artista, disclpulo, abúndante, inquieto. El verdadero artista: capaz, se adiestra, es hábil,' dialoga con su corazón, encuentra las cosas con su mente. El verdadero artista todo lo saca de su corazón: obra con deleite, hace las cosas con calma, con tiento, obra como tolteca, compone cosas, obra hábilmente, crea,' arregla las cosas, las hace atildadas, hace que se ajusten. El torpe artista: obra al azar, se burla de la gente, opaca las cosas, pasa por encima del rostro de las cosas, obra sin cuidado, defrauda a las personas, es un ladrón. "2 1


BIBLlOCJ..HIA lE l"'"" J. ;j!"'O D E S AH ACt"~ ..Pn ."f1t rOI ,f.!tlY10f1lJitl . tdici6n fac5imUlr. r. 127·9; citado pOI Aníf(' ~ ~h. G uihl' lE. "'" "'. Ol~O DE SAHAGliS, Ap~ndkc 111 de JliJfo,iIJ GeneTal de' loJ C OJel de-le f\'unc f: jr'! oña, rC'~.Ü: . M~, ,: , E.C.JCJI:'1:.

1" ~ :

por Antel Ma. ClriblY.

GEL .\ot ." RlA G ARI BA Y K. .• Para/¡pómtnoJ de Saharün. en Rcv. :rlaJoc.n, Vol. 11, n. 3, t 947. p . : :; 5-~ 4. M h 1.. 0 PAL' L ,",'ESTHEl.tr.t, ALBERTO RUZ ti al .• C'uD'tnhJ Sigloldt J' i:ístJ'ca Mexicana, Tomo J, Herrero , '{~l.ic('l. 19t- v

~ ,

lE It~ AA: DJ.trr,¡O DE SAHAGUN, /lU10rW GtnuQI .. " Li br'!'l 11' W'CUEl UON.PORTIllA . FiloJofi4 Nohuatl. UNAM. México. 1979 . T ATIA!'iA PROSKOURlAKOFF. A Slud>' of Cl4JJie May a Seu/plu" , Wash. EUA .. Carneaie Inst ., 10 ; 0. ALBERTO RUZ. Po/tnque. Gu'" Oficiol, lNAH, México, 1974. El Libro dtl ConJtio, UNAN, México, 19S0. Trad. y notu de Geor,t'! Rayn.u d, J .M. Gonliltz Mrn J o!. y Mip: c! ..\Il¡;r ! Alturiu. Prol. Feo . Monterde. J .E. \. AR EY, HuroriD de los TI'la~1 en ESPDÍlD, Revista de Occidente. Madrid. Espa.ña, 19 Si. JOAQLr¡~ PACnECO , Coleedon de DocUm~nlOJ in¿ditos R el4ti vo I al De l.:ubrim ie n co , Co rz q ui.r:.: .' l-, .: ,l r:¡:c ;: POI~IIO"tJ Esp"ñolaJ tn Amiriaz'y Ouan¡Í;. Madrid, España, Tomo 111 , 1864.84, p. 542, Citado por J.E . Vare)' . BERNAl DIAZ DEL CASTllLO,IIiJloria dt 14 ConquiJla de /a N u<va EJp.,ia. Porro" México. 1980. Cal' . ClX\I"' . GJLBERTO RAMIREZ ALVARADO, ,ExiJu en Mú¡eo un Ttatr o Pcp uwr de T,úteI.', Re", Tinu ..\<1.entr {l. I~' H" . Mc.ico. n. 38/39, abt. ... pI. 1984 . p. 39~1. MIGUEL LEON·PORTILLA, Teatro NáhUll t[ Prth iJpáni co , Rn. L, Palabr. y el Hom bre. uni\'. \'etl ('nJ un. , ~{h i ...,. 1959, n, 9. p, 13 , eH.do por: MARIA STEN, Vida y Mutrrc d tl Teatro SdhUlUi, SE P·S etentas, MhlC'O, 19'74 . ANGElINA BElOFF . MuñecoJ AnimadoJ, SEP, Mbico. 1945. CA YUQUJ ESr AGE NOEL, LCJ .A.{ósctZr" indlsena}' su Otra Cara: t:l rúac lnd¡geno, L1n h' . de Cohml, !-ooihico, 1 Q~~ . Thr Codex NutuzJJ -Á PicfUrt Manuscript From An ejen: Mtxieo , Dovef Pul;!l. , NUf!'n York. EU.' ., )C)i5, rdllll, h· ¡' ,, : Zelia Nuttall, Limina .7. ALFONSO U.SO, Re )' ,,)' ReinoJ de la MlXtcca . FCE , México. 1979 . FRANOSCO ROSETE ARANDA, La Campaihe dr Tz'tars dt Jos Jltr m a TIC>j ROJ e ze A raTo.::"c, Inst¡ IUIC T luC"~ I !r ; J¡ 1\(' :~ Cultura, México, 1983, Cita - ; ER~f1LO ABREl' GOMEZ, LOI Túue , dr[oJ R ou :c.Arcnda, Drl Tieml' ~l Vir,i." [ 1 ~ I c:ional ~ y -- : Los Tiurtl. Enrrettnimir11 ro para Niños r .:J:,¡itos, Suplt'mentos Popullles dr 'El !'\.cionll· ROBERTO LAGO, Hi.Jtona e Granda Rasgos dd reC.rTe Guiñol (1'1 .~f ¿ :dc('. Rev, La Hoja drl Tir irittr o Indrr C'!Hlk::t: , México, Vol.ll . n. J6,jul·a¡o. 1983,p . 1. T~xtol de 101 ln!ormonus dt SQhogUn, Ed . Paso~' Tron co~ . Yol. \'111. Fol. 11 S \', 116 f , Cit. do r M ~ {i~ ud Ldt\l 1' •.)1 I. ¡, • . FilC'l o f¡'a Ntihuarl, c.p , V.

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SOBRE LOS

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DE

FAllA

Tenemos entrsu3do a la desaparecida Editora Nacional un p~ginas y

origina~

dC[lci:::ntes

de más de trescientas foto~:;rali8s,

"üch:::s

inéditas. La "::d1 tor,

deser::: ,'eí.2 r

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,'-~J. ~~~rlglL.Gr~ '0(,;

. su misi6n de Dublicar lo conSlaeraao assae eL..,

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punto ele vista comercial como impublicable. Así naci6 la colecci6n de rodoxo8

~T mar~ünC1dos

cuentE; con" La :ü.¡ y

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11

,

en "Gre sus 11

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brable Francisco Porras. Pero esa dignidad desapareci6 con le Editora. Los herederos de 18 misma, el Ir:inisterio de C., no han sabido estar a la al tur3 de lé'; s circunstancias, y como existían contratos sin cumplir, y libros sin publicar, encontraron una soluci6n muy propia


1

Jalla e.treohando la mano de Don Quijote en una de las version.. en las que Don Quijote, Sanoho "1 " el trllohamán " tambi'n eran marioneta ••


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es es:.=,erar que er: e 1 una perSOllf.i decente que

remedie la tropelía. Y as! pasan los aGos. Todo ésto viene a cuento para explicar porqué no publico más cosas originales sobre lo investigado

acerc~

de los títeres de la pre-guerra.

De todas formas aunque no conservo copia del


er1c1Dal .í tengo en .1 poder al¡6n qa. otro doouaento y boy

ignorado~-

~os

a pab110ar uno. Se trata de WBas

opin1ones de Garo!a Loros analizando, magnifiO8Ilente, • El Retablo de Kaese Pedro ". Istas apareoieron en torma de entrevista, son totalmente de.oonooidas por los lorqulstaa y no han sido reoogida. - todavía - en n1nguna edio16n de la8 Obras

Oomple~s

del poeta, ni en n1nguna

obra publicada sobre Pederloo, ni sobre Palla • •• ta entrevista ha pasado

o~pletamente

desaper-

oibida a pesar de la importanoia de ouanto en ella se dioe. Por eso oonsideramos neoesario publicarla casi 1ntegramente. PBANCISCO PORRAS.

- ¿ Qu' opina asted d. esta inter-

pretaoi6. de la obra de Cervantes, tan intensa y de tan alta novedad - SK PUEDE DBCIll QUE LA INTBR PBft.ACIOH DB LA PlGUBA DI DOI QUIJO!E IR EL " RET.ABLO DB MAESE


PEDRO" ES LA MAS JUSTA,LA MAS RICA DE MATICES, LA MAS HUMANA Y DE DlOCION MA S PERENNE. EN LA S DISTINTA S INTER -

PRETACIONES LITERARIAS DEL QUIJOTE, UNAS POR QUERER SER DEMASIADO SAGACES, OTF.AS POR AGIGANTAR O DISยก.lINUIR LA n

FIGURA DE NUESTRO MANCHEGO, SE LES ESCAPA ESTE SENTIMIENTO DE AMOR, AMOR

la

CASI MISTICO, EL UNICO y ORIGINALI Sn:O AMOR DE D1.JLCINEA. Tr.~A]', nn~o

tr-

,

NO

Hablamos de la influencia de la excelsE figura d. la m6.sica.

El amigo poeta me responde : - Er~ LA ~!USICA NO HA TENIDO DON QUI -

JOTE NINGUNA SUERTE ; NO HA SIDO COMO DON JUAN AL QUE LE BASTO ENCONTRARSE CON MOZART PARA QUEDAR

DEFINITIV~MEl;"TE

DIBUJ ADO, Y ES QUE DON JUAN ES MA S


'Jen, QtJi DON QUIJOTE. DON JUAN TIENE UN PORDO DE lUERZ.A CIEGA, SE REFLEJA EN EL TORRENTE. VA DEFINITIVAMENTE A

SU

pm.

DON QUIJOTE ESTA GLORIOSO DE

BAZON i ES A VECES CCldO UN RIO QUE QUIERE VOLVER A SUS FUENTES; SU REINO

NO ES DE ESTE MUlIDO.

- 驴 y el ya

~uljote

c1~e1oa

de Strauss ?

Con su

dlv1s16n de timbres, su

d1vers1f1oac16n de las masas sonoras, me temo muoho que Strauss haya hecho

un Qu1jote que no es propiamente cerTRnt1no, aunque profundamente lntere sante. - XlECTIVAMENTE - me contesta - EN MI OPINION EN EL QUIJOTE DE STRAUSS NO APARECE )lAS QUE LA ARMADURA DE DON

QUIJO'.rE. ES UN DON QUIJOTE VACIO, RICO DB SONOBl~D ( QUIZA EXCESIVO ) EN EL

QUE EL PAISAJE Y J.A NOTA HUJ40RISTICA BS!.AB BEI路UMENTE REALIZADOS, PERO lALTO DE SUSTANCIA MUSICAL. ES UN DON

- - -- ------_..


, r , \:

QUIJOTE ONOllATOPEYICO DONDE LAS NUBES

DE POLVO QUE

LEVAN~AN

LOS REBANOS DE

BORREGOS IMPIDEN" VER CLARAMENTE LA GRAN FIGURA ANDAnTE. TIENE ツ。:U;ZON SALVADOR :DE lIlAD.ARIAGA

AL DECIR IDツ。 LA DEDICATORIA DE SU NUEVO LIBRO " GUIA DEL LECTOR DEL QUIJOTE " A lIANDEI. DE FALLA, QUE EL HEROE DE

CERVANTES COBRA

SEGm~DA

!N}!ORTALI~D

CON "..EL Rb"'TABLO DE :MAESE PEDRO". LA INTERPRETACION QUE

p~

HECHO FALLA DEL

QUIJOTE ES LA !lA S PROPIA DE TAL FIGURA. PRLSCINDIENDO DEL ESTUDIO QUE EL )'lAESTRO HA HECHO DE LA MUsrOA ESPAテ前LA DEL

XVII, DE LOS

R~aNCES

y DE LA MUSICA

SAGRADA, Ll\ INTERPRETACION

ti

PERSONAL "

EL PUNTO DE VISTA, LA PROPORCION DEL DIBUJO DEL CABALLERO, ES DE LO MAS SORPRENDENTE Y SENCILLO. NO ES UN DON

QUIJOTE DlW1ATICO, QUE CANTA EN EL

VIOLONCELLO UNA QUEJA LITURGlOA ; NI ES EL DON QUIJOTE DE LA RISA

7

.

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y

I,j

CARIOATURA I KS EL DON:

QUIJ~E

• BU efO " DB MIGUEL DE CERVANTES, BL Hamo DE CAlmE Y HUESO, EL QUE TIENE QUE MORIR, BS EL GLORIOSO, PERO ( NO

CONlPUNDAMOS LOS TERMINOS ) ETERNO. UN DON QUIJOTE JUSTO, EXACTO, CooO VIVE EN LA NOVELA. I QUE GRAN ESP'UERi;O

DE CREACION y COMPROBACION SUPONE ESTA OBRA l. TIENE MCMENTOS. DE UN REALISMO TAN LUMINOSO CaJO EL REALISMO DE ZURBARAN ; RASGOS IRONICOS TAN DELICIOSOS COMO "QUEL EN QUE DON QUIJOTE CLAMA SU PROnSION DE FE

I

YO SOY DON QUIJOTE

DE LA MANCHA, ETCETERA, QUE REPETIDO TANTAS VECES LO DICE COMO CON LA CAN TINELA DE UN NIjO DE COLEGIO; O MCJ4E!! TOS T"N FUERTES DE EMOCION CON iNTRA~ 001(0 EL INSTANTE EN QUE EL mmOE SE

BNCClfIENDA A DULCINEA, DONDE LA liS PlRACIOR RECONDI!A iSPANoLISIMA DE PALLA NOS CONMUEVE DE UNA )LANERA DEFINITIVA. TODOS LOS DEKA S PERSONAJES SON IGUAamNTE A!IURABLES ; EL TIPO

I


t


.mOS!ERO y TROTAMU1IDOS DE tlAESE PEDRO TIENE UNA FUERZA CA SI GOYESCA ; PERO LO REAUIfENTE ORIGlllAL ES El TIPO

DEL Qr'IJOTE, ORIGIN.AL;. Fti'EnZ.A DE

EXACTO.

El poeta pro8igu. I VAMOS DESEANDO LA BIACTITUD ; NUESTRO MOMENTO NO ES UN MOitENTO ROMANTICO GRACIAS A DIOS. LAS OTRAS INTERPRETA-

CIONES DEL QUIJOTE SON ABSOLUTAMENTE RC&UNTlOAS ; DETlUS DEL PERSONAJE ESTAN EN POTENCIA LAS YEDRAS Y LAS

BRUMAS DE GUSTAVO DORK. JlALLA HA HECHC UN QUIJOTE CERVANTINO, OON UN IPONDO SENCILLO, DE PARED ENCALADA Y CICLO MAGNI1ICO, SIN UNA NtmE POR DONDE PUEl)j CORRER SIN NECESIDAD Dn DRAJüTISMO

LOS GRABADOS EN MADERA, EL

DELICIOSA y

KRAMORA~

Jau

DE NUESTRA MAS

.ALTA CREA CI ON •

- ¿ y .1 car&ot.r •• di.yal d. la obra

d. Falla 1. - EN ESO, PUDIRRAMOS DECIR QUE HA Y UN


DOBLE FONDO EN LA MUSICA DEL RETABLO; : ,

¡

LOS PERSONAJES QUE RODEAN EL TEATRILLO TIENEN UN AIMIRABLE COLOR DE SIGLO XVII, PICARESCO, AMATORIO O LITURGICO; EL RETABLILLO y SUS GENTES SURGE

j

VECES COMO UN SUENo MEDIEVAL. DON I

i

i

QUIJOTE ESTA VIVO EN ESCENA ; LAS GENT~S

JI

DEL RETABLILLO ESTAN EVOCADAS.

I

MIENTRAS DON QUIJOTE CANTA " AHORA MISMO ", SU CANTO RECIEN CREADO, TODO EL RETABLILLO y SUS MUNECOS HABLAN A LO LEJOS COMO SOMBRAS LIRICAS, PERO CON UNA LEJANIA CASI INCREIBLE. ASI MISMO EL R<XANCE DE MELISENDRA EN SU TORRE ACOMPANADA DEL ARPA, TIENE LA MISMA ALTURA

EMOTI~A

P,ASAJE DEL

PELEAS Y MELISENDRA " DE

ti

QUE CUALQUIER

CLAUDIO DEBUSSY ••• NADIE COMO YO ESTA CONVENCIDO DEL GENIO DE MANUEL

I

DE ¡PALLA ; YO PIDO FERVOROSAMENTE A

,

DIOS QUE LO OONSERVE MUCHO TIEMPO,

I

PAJ

QUE LA MUSICA ESPAÑOLA LLEGUE AL SITIO QUE EL SUEÑA Y PUEDE ESCALAR •

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Titere37  

n. 37 de revista Títere. Año 1990 editada por Teatro Permanente de Títeres del Retiro

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