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dominicana, como le es propio a una institución de carácter educativo, nos lleva a buscar un encuadre teleológico como punto medular para reconocer la naturaleza y el sentido con que debe concebirse la universidad. Este encuadre reposa, para nosotros, en el carácter científico y tecnológico, no como consumo, sino como producción de conocimiento. Esto es, la investigación como factor de calidad educativa debe ser el sentido con que se debe orientar y gestionar la actual y futura universidad dominicana . Sin duda, esta p osición no cierra este tem a de estudio; somos cad a vez m ás conscientes de que qued a abierto. Es más, debe abrirse a much as y diversas líneas de investigación histórica y educativa que deben inaugu rarse en la tradición académica dominicana. Por ello, muchas de las respuestas que en la actualidad se buscan para acotar y hacer realista el concepto de calidad educativa deben pasar por reconocer a la investigación científica y tecnológica como la finalidad global de la universidad dominicana . Comp render esta fin alidad baj o el nuevo m a rco de calidad educativa en la universidad puede ayud arnos a superar lo que el análisis del proceso histórico nos señala : u na u niversidad que aún no ha llegado a asu m ir su real naturaleza ; la investigación como ej e a ngula r de su dinámica. Esta idea es la en señanza que nos dej a la historia .

hace n" . a CDE, Informe sobre las políticas nacionales de edu-

cación. República Dominicana, Santo Domingo, a CDE,

2008 , pág. 274. U nesco. La educación supel10r en el siglo XX!, visióny acción.

3

París, U nesco, 1998. Colom, Antoni y Núñez, Luis, Teoría de la educación. M a-

1

drid, Síntesis, 200 1, pág. 18. 5 VVAA, VAS]):

Veinticinco años de lzist011a dominicana. 1959-

1984, Santo D omingo, Editora Universitaria VASD ,

1987 , pág. 2. "Se delimitará el recinto universita rio en el cual no po-

6

d rá penetrar autoridad alguna sin permiso o sin el asentimiento de la autoridad uni ve rsitaria competente". Ley

5778 de Autonomía de la

UASD .

ArLículo 2.

!\IIoquete, J acobo, El movimiento renovador universitm10. Re-

7

p ública Dominicana, Editora Universita lia

USAD,

2004.

Fuente: < http ://investi gacio n.un iversia .netlisilisi.

8

html> (revisado 15 / 02/2009) . q

P rod ucción total, producción citable o producción pri -

maria, producción ponderada o potencial investigador, fac tor de impacto medio ponderado y colaboración internacional. 10

Ríos, Claudia y H errero, Víctor, "La prod ucción cien-

tífica lati noamericana y la ciencia mundial: una revisión bibliográfica (1989-2003)". Revista Interanm1cana de Biblio-

[ecología. Vol. 28, núm. 1, 2005, págs. 43-6 1. 1j

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la educación supe¡ior en República Dominicana. Santo Domingo, U nesco, 2004, pág. 19. 12

Reyna, Roberto. La evaluacióny la acreditación de la educa-

ción su/mior en Amélica Latina y el Ca17:be. Santo Domingo, Lily Rodríguez es directora d e l Departamento

Unesco, 2004.

de Desarrollo Profesoral de

13

UTESA,

d ocente de las

LérLora, Celina. "Políticas uni versitarias de investi-

asignaturas de Tecnolog ía Educativa, Relaciones

gación y producción científica. Análisis compa rativo de

Humanas y Cultura y Civismo. Graduada en Ad minis-

algunos modelos", en Lafu ente, Isabel, (coord .) ¿Hacia

tración d e Empresas por la Universidad Tecnológica

dónde va la educación univenitaria americana y europea) Histo-

d e Santiago,

ria, temasy problemas de la univmidad. León, U ni ve rsidad de

UTESA.

Maestría en Tecnología Educativa

y Suficiencia Investigadora del doctorado Pe rspecti-

León, 2006, pág. 60.

va Histórica , Comparad a y Políticas d e la Educación ,

1+

ambos e n la Unive rsid ad d e Salamanca, España.

uia. El Espacio Europeo de Educación Superior. Madli d, ACTA,

García, Félix y M orant, J osé L uis, Declaración de Bala-

2005.

Notas 1

Llano, Alejandro, Repensar la universidad. La universidad

ante lo nuevo. M adrid, EI V, 2003, pág. 15. 2

"Hay muy poco en Repú bli ca Dominicana en cuento a

15

Rodríguez, Pablo y H erasme, Manuel, El futuro de la

economía dom.inicana y demanda de empleo a nivel de educación sujJerior. Santo Domingo, 2002. Di sponible en: <hup: / / www.bibliotecasvirluales.com/b i blioteca/Li brostecni-

investigación y no existe información sobre las in stitucio-

cosyensayos/Economia/ Resumencjccutivo.asp> (revisa-

nes de invesligación que pud ieran existir y sobre lo q ue

do 12/ 10/2008).

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Hoy vemos intentos d e reconciliar la universidad dominicana con la ciencia y la tecnología.

de hacer, por fin, ciencia y tecnología. La idea de universidad productora de conocimiento no es sólo un deseo, es una necesidad propia del presente, así como del futuro que, por ej emplo, m arca p ara el 201 5 una serie de desafíos a la universidad nacional 15 asociados con restos de este tipo de universidad . Sin duda, la ciencia es toda una ventana abierta a la reflexión y debate nacional que no se agota en la universidad, p ero que debe empezar en este fuero, si no , ¿dónde? Enfrentamos el reto actual de cifrar la finalidad educativa en la universidad dominicana en conceptos unívocos sobre lo que tiene que ser la universidad para el individuo , el país, la sociedad y la cultura universal. Sólo bajo este tipo de precisiones de carácter teleológico es posible hablar de calidad educativa, y ese es nuestro reto: empezar a debatir el sentido de la universidad y construir la calidad a partir de modelo s m ás significativos para el país, qu e tomen a la ciencia y a la tecnología entre sus utopías y se evalúen segú n los está ndares de la calidad de educación superior ligadas, a nivel mundial, a esta form a de concepción; esto es, ir más allá del número de profesionales que egresan como criterio de calidad universitaria. Por tanto, este modelo de universidad pasa por reconocer que no existe mejor identidad, finalid ad educativa, que atender des-

de dentro la producción científica y tecnológica como constante del sistem a universita rio en su conjunto, sea del tipo de gestión que sea. Todo lo anterior obliga a la universidad a ensayar reformas importantes en torno a su finalidad, una visión que le permita dinamizar una educación y una form ación accesibles, pero de calidad entroncada en la producción - no sólo consumode ciencia y tecnología. Creemos que esta carencia en la precisión sobre la finalidad de nuestra universidad devela una crisis que se arrastra desde hace más de cincuenta años y que en la oportunidad de cambio social y político que tuvimos hace más de cincuenta años - como con el MRU- no hemos resuelto aún. Hoy vemos intentos de reconciliar la universidad dominicana con la ciencia y la tecnología, como la actual ley, que esperamos sea el marco preciso para, por fin , asociar la actividad universitaria dominicana con la dinámica de producción de ciencia y tecnología.

4. Conclusión A modo de conclusión, podemos decir que es preciso recuperar el debate histórico sobre la natu raleza y sentido de la universidad dominicana, así como implicar ese sentido en el concepto de calidad con que hoy en día se trata de orientar. Por ello, el análisis histórico sobre la universidad

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sus consecuencias palpables. Según datos de Thomson Scientific, publicados con el nombre Ranking de Instituciones de Investigación de Iberoamérica, 8 de las 766 instituciones reconocidas según los cinco indicadores de evaluación que caracterizan a una entidad de investigación científica, ninguna es o se desarrolla en la República Dominicana. Por otro lado, si las revistas científicas son el instrumento determinante para el desarrollo de la ciencia, esto es, son la medida por excelencia del desarrollo de una comunidad científica, la producción dominicana al respecto tampoco nos dice mucho. Al rastrear los estudios que han tenido como objetivo elaborar una visión general del tratamiento bibliográfico en la producción cientí-

nacional, a la investigación científica y tecnológica como una propiedad de la universidad, razón por la que no se produce, no se gestiona, no se difunde como tampoco se cumple con las disposiciones legales en materia de financiamiento. 12 Si no se asume como fin, no hay medios posibles. Ahora bien, desde la década del noventa, en materia universitaria y, qué duda cabe, en materia de investigación científica y tecnológica, se ha empezado a mover algo más que palabras en este segundo hito. Con la promulgación, primero, de los decretos 259-96 y 517-96, Y luego, de un instrumento legal más integral que no es otro que la Ley 139-01 de Educación, Ciencia y Tecnología, que buscan regular la educación superior en la República Dominicana y con ello, de manera clara y distinta, los procesos de investigación implicados en la actividad universitaria COIllO no sólo como consumo, forma en que se aludía a la actividad académica en las concepciones anteriores, sino desde dentro como proceso y criterio de calidad inherente a la universidad. La ley actual es un gran paso en materia de desarrollo científico y tecnológico en nuestro país que parece coincidir con la dinámica de los modelos de organización de la investigación en el ámbito universitario mundial, pues con esta ley se busca lograr para el sistema dominicano "un equilibrio o una relación aceptable entre las exigencias de docencia y las de la investigación, así como la transferencia a las aulas";13 esta idea forma parte de los modelos contemporáneos de gestión universitaria hoy en día, como el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).14 No obstante, lograr que la realidad se acerque a este modelo no es una tarea fácil, ya que no depende necesariamente de los modelos de investigación -que existen, pero no se aplican- como tampoco de la estructura universitaria, sino, más bien, de las posibilidades reales de compromiso social del país, con la finalidad

Este encuadre reposa en el carácter científico y tecnológico, • no COIllO conSUlllo, sIno producción de conocillliento.

fica latinoamericana y, con ello, evaluar su aporte a la ciencia mundial, se puede constatar que la República Dominica no figura en estos estudios globales. No estamos hablando de revistas locales ni divulgativas breves, sino de revistas científicas de gran calado, con factor de impacto (FI), que se miden con herramientas creadas por el ISI, 9 como el ]ournal Citation Report UCR).lO Con este parámetro de ciencia y tecnología, que domina el mundo desarrollado, no tenemos presencia como país ni como universidad. Si la universidad no investiga, ¿qué hace entonces? Lo anterior se puede explicar, pero no justificar. La ínfima actividad de las instituciones universitarias en materia de investigación tiene relación directa con la concepción que se tiene de ella. Está claro que "no existe vinculación entre las actividades de investigación y la docencia, por lo cual, la educación superior nacional se limita a casi por entero a la formación profesional".ll No se ha entendido, por tanto, dentro del imaginario

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• Ampliación de la representación de los componentes de la institución en los organismos de co-gobierno. • Apertura democrática de la matrícula. • Afianzamiento de la libertad de cátedra. • Inicio de la revisión curricular para adaptarla a las ideas filosóficas y científicas imperantes en el mundo civilizado. En todo nuestro análisis sobre la universidad post trujillista, no hemos podido percibir un proyecto, tan ambicioso como participativo, que haya buscado la excelencia universitaria de esta forma como el MRU y, en el que creemos, se puede hurgar hoy para redefinir los parámetros de la tan ansiada calidad educativa al margen de ser privada o pública, laica o religiosa, humanista o tecnológica, debe responder al carácter universal, abierto y social que debe sustentar una universidad dominicana de cara al futuro. El MRU fue un gran antecedente histórico dominicano que recogió este espíritu universal que es p~eciso redescubrir en tiempos de crisis, como la que se vive hoy. No obstante, las contradicciones internas y externas terminaron por sofocar este intento de nueva universidad y en la agenda educativa universitaria nacional se sobrepusieron nuevas oportunidades de crecimiento escalonado - pero masificado- de educación universitaria en la República Dominicana. Esto es, la solución que se buscó a los problemas del sistema llegó a través de la ampliación del concepto de universidad propio del ámbito de la gestión privada y, con ello, a una serie de extensos matices, intereses y metas educativas; este debate entre lo público y lo privado llega hasta nuestros días. Prácticamente, hoy, ninguna universidad ha dejado de plantearse el tema de la finalidad universitaria, lo que demuestra que las universidades han podido asumir finalidades - e identidadespropias para su desarrollo. En las instituciones de educación superior analizadas (35 instituciones de rango universitario y cinco institutos técnicos de

estudios superiores) existen varias formas de concebir la finalidad educativa. En la enunciación de sus aspiraciones educativas como instituciones formadoras, hemos podido constatar que existen sustancialmente en la República Dominicana ocho universidades de carácter religioso, dos ligadas a instituciones militares, dieciocho a finalidades técnico-científicas y siete a finalidades humanísticas. Se observa, por tanto, una amplia diversidad de concepciones educativas muchas veces superpuestas o mezcladas en cada universidad, que no sólo no dejan ver la orientación que asumen de forma

Ahora bien, desde la década del noventa, en Ill.ateria universitaria se ha elll.pezado a Ill.over algo Ill.ás que palabras. nítida, valiosa para determinar los parámetros de calidad educativa, sino que muestra una inclinación en la manera muy particular de crear una propia realidad universitaria; una forma doméstica de creer que es universidad, a nuestro juicio, lejos de una comprensión de una universidad como centro de producción de conocimiento.

3. Prospectiva La carencia de una claridad teleológica, de finalidades orientadas a lo que creemos, revela la auténtica finalidad de una universidad como agente de conocimiento, y pone de manifiesto la realidad actual. En todo nuestro análisis vemos una constante que no se ha podido superar y que creemos responde a esa falta de consenso sobre una noción de finalidad educativa universitaria dominicana que responda tanto a su esencia ontológica como a la exigencia socioeconómica actual: en nuestro país existen universidades pero no existe ciencia ni tecnología relevantes. El carácter profesionalizante que ha dominado la finalidad y desarrollo de nuestra universidad hasta convertirla casi exclusivamente en una institución reproductora del saber, más no productora, propia a su naturaleza, tiene

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dejaba de ser un lastre nacional para dar lugar a nuevas formas de convivencia en todos los aspectos de la vida nacional. Es así como se abre, luego de la dictadura, el inicio de la historia de la universidad dominicana en plural y un modelo, así como de finalidades propias de la universidad privada. Luego de esto, la creación de otras universidades y la búsqueda de otros conceptos de universidad fueron la constante. Además de la lucha por la autonomía universitaria 6 de la UASD, junto a la dinámica inicial de creación de las nuevas universidades, el hecho más significativo a nuestro juicio, el que mejor concentra el carácter universal y abierto de la universidad y ejemplifica la lucha entre los remanentes del pasado y las utopías del futuro, fue el surgimiento del Movimiento Renovador Universitario (MRU) en 1965. Lejos de sus resultados, este movimiento Ninguna universidad ha dejado de plantearse el tema de su finalidad, lo que demuestra que las universidades han podido asumir finalidades propias para su desarrollo. abrió el debate sobre la universidad dominicana, esto es, añadió a lenta y llena de tropiezos -que no detallaremos-; la noción de universidad la reflexión sobre las no obstante, "la caída de la dictadura significó finalidades históricamente postergadas, añoratambién, en el terreno espiritual, la apertura hadas por muchos. Con el MRU se abrió el debate a cia las corrientes del pensamiento universal: las las nuevas finalidades que la universidad dominuevas artes, las metodologías de análisis histórinicana debía plantearse, no sólo para romper los co, la sociología en sus diversas vertientes, la ecoestamentos mentales trujillistas, sino para abrirse a una realidad sociopolítica diferente, inédita nomía como disciplina; en fin, un sinnúmero de hasta entonces. actividades de las cuales nos había marginado el espíritu absoluto que encaminó Trujillo".5 Estas Este movimiento buscó superar, en todos sus ámbitos, el concepto de universidad arcaica, y nuevas condiciones sociopolíticas favorecieron el otorgar a la universidad una finalidad más sussurgimiento de otro concepto de universidad en tanciosa acorde con su naturaleza y condición. Se la República Dominicana. sustentó en los siguientes enunciados filosóficos? Podemos decir que un año antes de la funda• Fijación de la transformación como misión ción de la segunda universidad dominicana en esencial en esa etapa de la universidad. 1962 y, con ello, la aparición de la financiación • Asunción por la universidad de la función de privada en este sector, el país intentaba salir de orientadora de la conciencia nacional en la búsuna profunda crisis. La etapa en que el poder poqueda de los ideales de verdad y justicia. lítico y económico se asociaba a una sola persona

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educativas en la construcción de la nueva identidad global de esta institución. El presente ensayo puede alimentar este debate.

2. Retrospectiva Entrar al terreno de la fin alidad educativa que ha tejido la universidad dominicana es, como señalamos, entrar al terreno de la utopía del hombre y de su sociedad. Según esto, en la evaluación histórica de la universidad post trujillista podemos encontrar dos hitos: el proceso de construcción m ás allá de la única universidad y la génesis del concepto de calidad universitaria cimentada en la ciencia y la tecnología. Ambas tienen m atices que buscaremos explicar. Dos hechos m arcan el primer hito: el fin, en el año 1961, de la dictadura de Rafael Trujillo y la creación, en el año 1962, de la segunda universidad dominicana. Como bien se sabe, hasta 1962 la historia de la universidad dominicana fue una historia estrictamente singular; era, ante todo, la dinámica de una sola institución: la actual Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Para la R epública D ominicana, este hecho no es un acontecimiento anecdótico, puesto que hasta esa época -y durante casi 400 años- la articulación entre universidad y sociedad estaba marcada por las finalidades de la UASD.

Creemos que todo análisis contemporáneo sobre la realidad universitaria dominicana implica la superación de este punto de inflexión, el estigma trujillista, en las bases de la nación dominicana. La universidad dominicana de la época no era menos. La relación entre esta única universidad y la dictadura trujillista pone de manifiesto -una vez más en la praxis educativa- la profunda vinculación que existe entre los deseos de perpetuación de los regímenes políticos y las finalidades educativas acordes con tales deseos. Como bien se sabe, la "era Trujillo" defendía unos moldes y utopías a los que la universidad dominicana, por pasivo y activo, combatió en su momento. La educación, por tanto, fue uno de los pilares sobre los que reposaban los mecanismos de reproducción ideológica, ya que la idea de universidad antes de la década de los sesenta giraba en torno a lo "educativamente correcto" para el mundo académico trujillista. Sin duda, la vida dominicana sin Trujillo abrió nuevos horizontes de libertad a toda la población, así como un sentido de renovación democrática en todas sus instituciones, pero también abrió una serie de disputas y desacuerdos propios de un período en transición donde se buscaba ensayar fórmulas de renovación que motivaran los más diversos juegos de poder e intereses. La recuperación democrática del pueblo dominicano fue

No existe una única idea sobre cómo debe ser la educación universitaria; esta varía económicas, culturales y políticas.

de acuerdo

a las grandes orientaciones sociales,

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1

Introducción

¿Hasta qué punto la evolución de la universidad · dominicana puede • darnos pistas sobre los principales objetivos que la más alta institución educativa debe aportar a la construcción social de la República Dominicana? Para dar respuesta a este interrogante, partimos de dos supuestos: primero, creemos que gracias al análisis de la universidad se pueden poner en evidencia muchas de las tensiones y orientaciones que marcan el pulso de nuestra sociedad, pues esta institución recoge las contracciones y aspiraciones nacionales; como dice Llano, "la universidad es el sismógrafo de la historia".l Segundo, creemos que la mirada histórica nos permite realizar una mirada prospectiva sobre el rumbo que la universidad debe seguir para cumplir su misión. Por ello, suponemos que el análisis histórico de las finalidades educativas que han marcado el desarrollo de la universidad dominicana es un buen núcleo de percepción para entender su dinámica de cara al futuro y, con ello, asumir los retos más inmediatos en el actual contexto económico, social y cultural en que se mueve el país. Se trata de repensar la finalidad de la universidad atendiendo a su evolución. El reto es complejo, y no termina aquí. Es complejo porque - no obstante haber constatado el vacío y las carencias de estudios históricos integrales que cubran los grandes temas de la universidad dominicana 2 durante, por ejemplo, un tiempo de vida tan representativo y amplio como es el último medio siglo de nuestra historia- hablar de la universidad dominicana en su conjunto es sumamente complicado. Sin embargo, se puede - se debe- reconocer, con todos los riesgos que implica esto, una serie de constantes en su evolución general. Por ello aquí, más allá de hablar de universidades en particular, sin dejar de hablar de ellas, es necesario analizar las finalidades que han inspirado el desarrollo de la universidad dominicana luego de la dictadura de Trujillo, en el desarrollo social, político y cultural del país. Como tal, reflexionar sobre la finalidad de la universidad es analizar su tendencia como caracterizar su naturaleza. No se trata de un asunto ba ladí o accesorio, es simplemente angular en la noción de universidad como institución educativa,

6 Gl~L

esto es, como entidad con carácter intencional. Si dejamos de atender la finalidad educativa de la universidad, la desposeeríamos de su rasgo esencial y sería prácticamente incomprensible señalar una función real en la sociedad. Por ello, la finalidad educativa de la universidad es uno de los mayores rasgos que definen el rumbo de su dinámica y cifran su identidad como institución que aspira a un fin comprometido con la formación superior del hombre, nada más y nada menos. Comprendiendo la finalidad que mueve a la universidad dominicana, por tanto, es posible deducir y entender sus acciones y dilemas de los que no podemos abstraernos los que formamos parte de esta comunidad ni la sociedad en su conjunto. Ahora bien, las finalidades educativas en general, y universitarias en particular, son un tema especialmente peliagudo, no solo en nuestro país. 3 Se sabe que para hablar de educación no basta con señalar acciones y procesos, técnicas y metodologías, teorías y prácticas; hablar de educación implica radical y fundamentalmente pensar y reflexionar, entre esas cosas, sobre la utopía del hombre, ese conjunto de valores donde se cimientan, se fundan y a los que se dirigen los procesos a los que llamamos educación. H ablar de educación es, en el fondo, hablar de una acción intencional, pues "para educar se debe tener en mente un proyecto, un plan intencionado, de lo que deberá ser este proceso al que denominamos educación".4 La educación universitaria se encuentra comprometida con una idea relacionada con el hombre así como a una visión sobre la sociedad donde se desarrolla; esto es incuestionable. R especto a la finalidad universitaria, se puede afirmar que han existido no una, sino varias universidades , o varias formas de entender la universidad dominicana. Esto es, no existe una única idea sobre cómo debe ser la educación universitari a; esta varía de acuerdo a las grandes orientaciones sociales, económicas, culturales y políticas en las que despliega la acción educativa, susceptibles de ser estudiadas en su desarrollo histórico. En general, entender cuáles han sido las aspiraciones teleológicas de las universidades en la República Dominicana puede resultar un buen indicador que nos ayude a develar las futuras prioridades


Notas para un análisis del futuro de la universidad dominicana El presente artículo pretende recuperar el debate sobre la universidad dominicana desde el análisis histórico de sus finalidades educativas del último medio siglo: se investigan las constantes de la finalidad universitaria, buscando reconocer el rumbo de las instituciones universitarias, su pertinencia con la construcción del presente y el desarrollo de la ciencia y la tecnología como criterio de calidad en la construcción de la universidad del futuro. Este ensayo histórico propugna evitar repetir los errores del proceso, asumir una mirada crítica del estado actual y reconocer las futuras exigencias.


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52 La em.ergencia de una econom.ía eco-sostenible: una nueva m.irada en el vivir económ.ico Hernán Dinamarca Tras la ruptura de la b urbuja inmobiliaria de Estados Unidos que de tonó la crisis financie ra global (con ecos dramáticos en la economía real), se empezó a cue stionar con convicción e l actual p a radigma mundial de crecimiento y desarrollo desregulado. La novedad es que ya no se trata sola mente de los críticos contraculturales que venían anunciando e l fin del crecimie nto y la pertinencia d e una nueva sociedad ecológica. Ahora son tambié n algunos d e los máximos líderes p olíticos, e incluso empresariales, quienes afirma n que el modelo que reciente me nte hizo crisis ha fracasado, pues amen aza incluso la propia soste nibilidad de la especie humana e n la Tierra.

64 "y hasta la m.uerte com.partida": la frontera vista por Manuel Rueda Arturo Victoriano La visión d e la región fronteriza e n la p oesía de Manue l Rue da, ilustre escritor dominicano fallecido hace diez años, nos lleva a un tie mpo anterior a la división de la isla en dos mitades que parecen irreconciliables.

70 Modelo energético y cam.bio clim.ático

Tres miradas sobre Juan Bosch 28 Juan Bosch y la transición fallida Maricécili Mora Ramis El presente artículo aborda las características de la primera transición a la democracia vivida en la República Dominicana entre los años 1961 y 1963, a partir del análisis del papel desempeñado por los actores políticos involucrados, fundamentalmente, por Juan Bosch, llamado a impulsar y consolidar el proceso de democratización en el país. A partir de las dinámicas establecidas entre ellos, y sin dejar de considerar los aspectos estructurales que dificultaron la instauración de un régimen democrático en la posdictadura, este texto se centra en explicar el papel que jugaron los líderes políticos en ese contexto de cambio y alta incertidumbre, tomando como punto de partida las llamadas teorías de tercera generación.

36 Análisis del discurso económ.ico de Juan Bosch: una interpretación América Bastidas Castañeda No hay manifestación cultural, ni pensamiento social o político en la República Dominicana en los que Juan Bosch no sea un referente a emular. En general, el reconocimiento al quehacer intelectual del profesor Bosch recae sobre la literatura, la historia, la sociología o la política; no necesariamente en sus aportes a la economía. Este artículo trata de cambiar esa percepción, señalando que el discurso económico de Juan Bosch siempre estuvo presente en su obra política y social.

Manuel Marín El cambio climático e s uno de los mayores problemas y de s afíos del presente siglo. Lo que empezó siendo una reivindicación de organizaciones e cologistas y de la comunidad científica es hoy una refere ncia obligada e n la age nda política y una cuestión que preocupa a los ciudad anos.

Informe Especial Aproxim.ación a la m.entalidad del populism.o ruso del siglo XIX Luis O. Brea Franco El filósofo Luis O. Brea Franco realiza una aproximación a las ideas y a la actitud que confor maron el populismo ruso, come nzando por definir y encuadrar lo que se entiende en e l ámbito latinoame ricano por p opulismo y resaltar sus d ifere ncias.

44 El legado de Juan Bosch: m.odelo de liderazgo político latinoam.ericano y caribeño Gabriela V. Agosto Cuando nos enfrentamos a un hombre con fuertes convicciones morales, sentido de la política como servicio, literato, docente y formador como fue Juan Bosch, podría considerarse que no existen aspectos de su personalidad y su vida que no hayan sido estudiados o reconOCidos: su producción literaria, su dimensión social y humanística, democrática y política, ética, educativa, cultural e ideológica y su vida ejemplar, todo parece estar dicho. Sin embargo, si lo analizamos desde el contexto de los liderazgos políticos latinoamericanos y caribeños, una nueva dimensión de estudio acerca de su personalidad política se manifiesta como modelo entre los liderazgos de la región.

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CONTENIDO 04 Notas para un análisis del futuro de la universidad dominicana Lily Rodríguez El presente artículo pretende recuperar el debate sobre la universidad dominicana desde el análisis histórico de sus finalidades educativas del último medio siglo: se investigan las constantes de la finalidad universitaria, buscando reconocer el rumbo de las instituciones universitarias, su pertinencia con la construcción del presente y el desarrollo de la ciencia y la tecnología como criterio de calidad en la construcción de la universidad del futuro. Este ensayo histórico propugna evitar repetir los errores del proceso, asumir una mirada crítica del estado actual y reconocer las futuras exigencias.

14 Los criterios del comercio justo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio Marco Coscione Desde 2001, el mundo sigue viviendo una serie de "crisis" que nos han hecho olvidar los graves problemas de finales de los noventa. A seis años del 2015 , pocos siguen preguntándose: ¿en qué punto estamos? Este artículo propone considerar al movimiento por un comercio justo como una buena estrategia hacia el cumplimiento de los olvidados objetivos del milenio y un óptimo punto de partida para la construcción de una verdadera asociación mundial para el desarrollo.

22 Entrevista con el padre Jesús Hernández Jirnrny Hungría Global conversa con el padre Jesús Hemández, director de la Biblioteca Antillense Salesiana en tres etapas que abarcan más de 30 años . A sus 80 años , sigue al frente de esta institución con inusitados bríos y energías.


Énfasis

El ejemplo de Bosch Este número de la revista Global tiene un significado especial para el equipo responsable de la su edición. No es para menos, porque poner el énfasis en la figura del profesor Juan Bosch y Gabiño es un desafío que no culmina en la selección de temas y ensayistas . Todo lo contrario, queda la certeza de que nos quedamos cortos, que falta algo. Primero, porque la trascendencia de su vida y obra apenas empieza a valorarse manteniendo una distancia razonable de las emociones de coyunturas que empañan el juicio crítico. Segundo, por la dificultad de seguir manteniendo como válida una imagen reduccionista de Bosch anclada en la dicotomía del intelectual y el político. Si bien es cierto que no se puede borrar la distinción entre el escritor literario y el intelectual profético para acercarnos a la figura de este dominicano sui generis , también lo es que se precisa encontrar una identidad que unifique las aparentemente autónomas facetas de su vida pública. A mi juicio, esa identidad reside en la ética. Ciertamente, la vieja querella que sitúa en un plano antinómico el papel del intelectual y el del político se fundamenta en la ética para establecer la imposibilidad de convivencia socialmente fructífera entre los actores de uno y otro bando. Pero en el caso de Bosch, hay razones suficientes para encontrar un punto de inflexión, de tensa armonía entre los polos. Por eso hoy, cuando una simple mirada a la sociedad dominicana nos muestra preocupantes signos de agotamiento en el mundo de las ideas , por un lado, y un cierto grado de degradación de la actividad política, por el otro, la figura de Bosch emerge con toda la fuerza del prototipo, del ideal de una dirección intelectual y moral que no se quede anclada en la existencia individual sino que trascienda a lo colectivo formando parte de la conciencia nacional. El redescubrimiento del Bosch que emerge en esta etapa preliminar del juicio de la historia empieza a zafarse de su contenido binario, expresándose en su multidimensionalidad. Ya se habla del humanista, el historiador, el sociólogo, etcétera, y como lo demuestra América Bastida en uno de los artículos de esta publicación, es posible hablar de un pensamiento económico en Bosch que desborda la intuición y el empirismo, como un saber especializado que a falta de quedar estampado en sus discursos como jerga para especialistas pareció inexistente. El Bosch reformador cuyo pensamiento y acción enfatiza lo social, económico e institucional en la primera fase de la transición democrática es abordado por Maricécili Mora en una entrega que de seguro será punto de partida de interesantes reflexiones en el mundo intelectual. De igual manera, entre gamos un interesante trabajo de Gabriela Agosto donde la figura del Bosch modélico se desprende del territorio nacional, proyectándose hacia la región. Esperamos que esta entrega sirva para mantener vivo el interés en seguir profundizando el conocimiento de la personalidad dominicana más destacada del siglo xx. Carlos Dore Cabral


INo hay mayor dolor

Ique recordar el tiempo feliz cuando ya no lo podemos conservar. Si seguimos atentando contra el balance y la estabilidad de nuestros recursos naturales, depredando la tierra, los bosques y sus cuencas hidrográficas, le aseguramos a nuestros hijos un dulce pasado y un amargo futuro.

Desde nuestros inicios vivimos donde trabajamos por eso respetamos y cuidamos la naturaleza produciendo con la más avanzada tecnología al servicio y protección del medio ambiente "EL CEMENTO PREMIUM DE LOS DOMINICANOS" Así, cuidando la naturaleza hacemos un pacto con el futuro.

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Marco Coscione

Los criterios del comercio justo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio Desde 2001, el mundo sigue viviendo una serie de "crisis" que nos han hecho olvidar los graves problemas de finales de los noventa. A seis años del 2015, pocos siguen preguntándose: ¿en qué punto estamos? Este artículo propone considerar al movimiento por un comercio justo como una buena estrategia hacia el cumplimiento de los olvidados objetivos del milenio y un óptimo punto de partida para la construcción de una verdadera asociación mundial para el desarrollo.


xiste una lamentable convergencia de factores que lleva a considerar el comercio justo (en adelante ej) como una simple venta de productos del Sur del mundo, productos "étnicos", casi "exóticos". Al mismo tiempo, existe otra tendencia que limita el ej a una práctica de cooperación o ayuda al desarrollo, a una estrategia en las relaciones comerciales Norte-Sur que es bueno dejar en manos de las ONG o cooperativas del sector "non-profit" [sin fines de lucro]. Sin embargo, detrás del movimiento por un ej, un comercio con justicia (económica, social, política, etc.) hay mucho más; mucho más de lo que pensamos, mucho más que una taza de café chapaneco o un plátano ecuatoriano; mucho más que un precio "elevado", justo o más justo. Detrás de este oxímoron ("combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido") hay todo un movimiento que no solamente viene creciendo y regenerándose desde las organizaciones de la sociedad civil, sino que hunde sus raíces en el resentimiento histórico de los llamados "países no alineados" que, después de la Segunda Guerra Mundial, intentaron promover un nuevo orden económico internacional basado en el cambio de las injustas reglas del comercio internacional, aún vigentes. Sin embargo, el rico y potente Norte no podía permitirlo. En la Cumbre del Milenio (septiembre de 2000), las Naciones Unidas dibujaron una agenda de trabajo que las comprometió a cumplir ocho metas para el año 2015. Sin embargo, a seis años de la meta, el cumplimiento de estos objetivos no está nada asegurado. A veces, todo lo contrario. Sin embargo, las varias "crisis" que estallaron al año de la declaración nos están haciendo olvidar dichos compromisos. Los criterios del ej, la manera de concebir desde abajo las relaciones Norte-Sur, la cooperación entre los actores fundamentales del movimiento del ej (pequeños productores, importadoras, tiendas y consumidores) se pueden acercar notablemente a la filosofía que sustenta los Objetivos de Desarrollo del Milenio (en adelante ODM): el ej puede representar una estrategia muy concreta para encaminarse hacia estos objetivos, pero sobre todo el

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número 8: crear una verdadera asociación mundial para el desarrollo. Esta asociación mundial nunca podrá ponerse en marcha sin tener una fuerte base de consenso en las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales. ¿Por qué entonces el movimiento por un comercio con justicia puede ser un óptimo punto de partida en la lucha contra la desigualdad y las enormes injusticias que caracterizan nuestro mundo?

El precio justo Lo primero en que un consumidor del Norte piensa cuando nos referimos al ej es seguramente el precio de los productos que puede encontrar en una de las típicas tiendas solidarias. En realidad, es muy difícil poder establecer cuál sea de verdad el "precio justo": podemos decir que las organizaciones de ej pagan un "precio más justo" porque es siempre más alto que el precio del mercado internacional. Garantizar un precio mayor que el precio del mercado internacional es seguramente uno de los logros más significativos del ej, pero no es el único. La verdadera importancia del precio garantizado por el ej es su estabilidad. Mantenerse estable en el tiempo permite a los productores programar su producción y sus actividades a favor de la comunidad y no a favor del puro beneficio. Si dependieran de un precio volátil, como el precio en el mercado internacional, siempre estarían sujetos a subidas y bajadas que los obligaría a pensar en el corto plazo y no en el desarrollo económico y social de mediano y largo plazo. Esto es el elemento fundamental de la filosofía del ej: pensar a largo plazo a través de relaciones comerciales estables y solidarias. Finalmente, garantizar un precio mayor permite a los pequeños productores acceder al crédito, otra aspecto donde siempre han sido excluidos, viendo así extremamente limitadas sus posibilidades de desarrollar una producción de mayor calidad, de invertir en nuevas infraestructuras y de esta manera encontrar nuevas oportunidades de mercado. Para no pesar en las generaciones futuras, para proteger el medioambiente, para garantizar la seguridad alimentaria de toda la comunidad campesina y para que las comunidades no dependan demasiado de la exportación de un solo

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producto, las cooperativas de productores de eJ promueven simultáneamente la producción de diferentes productos o diferentes cultivos. Y esto es otro de los objetivos primarios del eJ: evitar que los productores sigan dependiendo de la exportación de un solo producto a través del fomento de una producción diversificada que sea sostenible también en el mercado interno y que genere los necesarios eslabonamientos hacia delante (por ejemplo: empresas de empaquetamiento, empresas transportistas, etc.) y hacia atrás (empresas que producen fertilizantes, semillas, tractores, recolectoras, etc.), para juntar todos los anillos de la cadena productiva y desarrollar un tejido económico que ayude el desarrollo económico y social de la comunidad. Hay cooperativas latinoamericanas que han desarrollado todo un sistema ligado a la producción de productos para el eJ y que al mismo tiempo no venden sólo al eJ internacional, sino que logran crean y mantener un mercado interno; generan una autosostenibilidad para toda la comunidad que en el futuro le permitirá no depender al 100% de las demandas del Norte. De hecho, el gran desafío, sobre todo para un continente como América Latina, es la construcción de redes de economía solidaria que puedan poco a poco librarse de la dependencia del Norte. También de la dependencia de las redes de ej. Es indudable que pagar un precio más justo significa garantizar un salario más digno a los pequeños artesanos o campesinos del Sur, que representan las capas más excluidas junto a los pobladores de las grandes ciudades. Garantizar un sueldo mayor significa luchar concretamente para reducir el porcentaje de personas cuyos ingresos son inferiores a 1 dólar por día (oljetivo 1, meta 1) e, indirectamente, gracias a un sistema de producción más sostenible y dirigido no solamente a la exportación, sino también a la soberanía alimentaria, reducir el porcentaje de personas que padecen hambre (objetivo 1, meta 2). Hay muchas iniciativas que responden a esta segunda meta: muchos trabajadores de cooperativas ligadas al eJ reciben una canasta de productos alimenticios o reciben los beneficios de varios programas de alimentación. Hay cooperativas que,

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sin contar con apoyos estatales, desarrollan sus propios planes de viviendas dignas, para los socios y para la gente de la comunidad. El apoyo al desarrollo económico y social de las comunidades donde se encuentran los pequeños productores es también muy evidente cuando se trata de apoyar las inversiones en infraestructuras, muy carentes en casi todas las comunidades campesinas de la región latinoamericana: Asobanu, una asociación de productores de banano ubicada en el noroeste de la República Dominicana, a través del apoyo del eJ, pudo llevar a cabo varios proyectos de infraestructura, entre ellos, el mejoramiento de las carreteras y las vías de comunicación que permiten a los productores una mejor comercialización de sus productos. Gracias a la cooperación internacional y al trato preferencial del eJ, muchas organizaciones de productores logran apoyar la construcción de escuelas, centros de formación, talleres técnicos, y responden así desde abajo a la falta de inversiones desde arriba en ámbitos clave como la educación y la formación profesional. La mayor parte de los proyectos educativos apuesta por el acceso y la permanencia en el sistema educativo de los niños y jóvenes de la comunidad (o1!jetivo 2: lograr la enseñanza primaria universaO. Acortar la brecha entre la educación en las zonas urbanas y las zonas rurales, detener de alguna manera la migración del campesino a la ciudad son solo algunos de los macro-objetivos de lucha por la educación. Sin embargo, el trabajo en educación no se limita a la escolarización de los más pequeños: muchas de las organizaciones latinoamericanas de eJ desarrollan programas también para los jóvenes que se insertarán en el mercado laboral o alianzas estratégicas con instituciones universitarias y de investigación.

Apoyo a la mujer ya los jóvenes Otro de los aspectos fundamentales del trabajo de las cooperativas de productores se refleja en las estructuras organizativas de las mismas organizaciones. Muchas cooperativas implementan acciones de discriminación positiva a favor de las mujeres. Gracias al prefinanciamiento, otro de los principios básicos de eJ, la mujer puede con-


organizan campañas de sensibilización ambiental ciliar el trabajo en casa con el trabajo en el camy sobre las dañinas consecuencias de la utilización po. Si en el pasado el papel de la mujer ha sido de agroquímicos. La mayor parte de las cooperasiempre marginado, hoy, en las organizaciones tivas logran montar sus propias consultas médicas, comunitarias que respaldan otro tipo de comercio con el Norte, está retomando su visibilidad coordinando, a través del trabajo de los socios y y su importancia (objetivo 3: promover la igualdad de sus familiares, programas de prevención de la viogénero y la autonomía de la mujer). El firme apoyo al lencia intrafamiliar y de sensibilización sobre los empoderamiento de las mujeres es una constante problemas generales de las mujeres en salud. Las en las cooperativas o asociaciones de pequeños cooperativas de productores empiezan así a jugar un verdadero papel social para el mejoramiento de productores de productos de eJ en América Lala salud de la gente de su comunidad: desde la ventina y en el mundo: además de estar reflejado en las estructuras organizativas de las organizaciota social de medicamentos hasta la atención de los niños y bebés en su diferentes fases de crecimiento nes, estas desarrollan programas de capacitación específicos para mujeres, pero también para los (objetivos 4) 5 Y 6: reducir la mortalidad de los niños y nimás jóvenes y los más ancianos que, como las ñas menores de 5 años; mrjorar la salud materna; combatir el sida) la malaria y otras e'!formedades). mujeres, son los más afectados en el momento de "El mayor beneficio que encuentran nuestros entrar al mundo del trabajo. Hay organizaciones productores es la venta de los productos a un merde productores que apoyan proyectos productivos cado más estable", cuenta Marike de Banelino, específicos de mujeres, y no esperan la ayuda de la cooperación internacional en tema de género para seguir trabajando por la diferenciación en la igualdad. Comités de desarrollo de la familia, créditos para micro empresas (textiles, horticultura, granjas avícolas y porcinas) y con capacitaciones continuas en diferentes campos: valores cooperativos, relaciones familiares, manualidades, confección de cortinas, bisutería y manejo hidropónico de hortalizas. Todo el apoyo a la mujer y a los jóvenes se hace indispensable en el ámbito de la salud: en América Latina, las organizaciones de pequeños productores llevan a cabo proyectos de sensibilización sobre los temas de embarazo temprano y de prevención de las enfermedades de transmisión sexual, del sida y de sus consecuencias a nivel familiar. Se organizan a menudo talleres de higiene personal y Un hombre hondureño realiza compras en una bodega de banano en un mercado de la atención primaria. Asimismo, se ciudad de Tegucigalpa.

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otra organización de productores de bananos de la República Dominicana. "De esta manera, los productores pueden beneficiarse de nuevas inversiones en competitividad, mejoran sus prácticas agrícolas y su productividad. Además, mediante inversiones sociales en educación (becas), salud y vivienda, la comunidad está recibiendo una atención muy particular e importante. El dispensario médico, los operativos de salud, las actividades deportivas, el programa de salud preventiva en 15 comunidades, son todas actividades posibles gracias a las nuevas relaciones comerciales que nos ha abierto el comercio justo." En relación al objetivo número 7 (garantizar la sostenibilidad del medio ambiente) varias organizaciones han puesto en march a proyectos de saneamiento, drenaje y gestión de los recursos hídricos que, además de garantizar sostenibilidad ambiental, tienen efectos muy positivos en la mejora de los niveles de salud de la población. La promoción de cultivos diferenciados que, como vimos, combate la dependencia exclusiva de la exportación, enriquece los terrenos y los mantiene fértiles. La mayor parte de los productores de café promueve el cultivo "bajo sombra" para proteger los bosques tropicales, el ecosistema forestal nativo. Existen cooperativas que invierten los frutos de

la producción en la gestión ambiental y agroforestal, conservación y mejoramiento de la diversidad biológica y educación ambiental. Banelino, por ej emplo, incentiva la biodiversidad mediante fincas demostrativas, viveros para árboles y frutales , asistencia técnica, capacitación a productores y técnicos, y cuida activamente el entorno a través de la recogida de materiales plásticos. Como podemos ver, el CJ tiene una visión integral del desarrollo de la sociedad que va más allá del solo componente comercial: sus objetivos de sostenibilidad a largo plazo abarcan las principales dimensiones económicas, sociales y ambientales del desarrollo y la estrategia, sin duda, es de tipo transversal. Todos estos objetivos, además, tienen aspectos de democratización de los procesos de toma de decisiones, aspectos de género, de defensa del derecho a la salud, a la educación, del derecho a la diversidad. Pero, ¿Cómo fomentar la asociación mundial para el desarrollo (ol{jetivo 8) a través de las redes de CJ, a través de las organizaciones de la sociedad civil y de los movimientos sociales?

Tejer el futuro El proyecto Tejer el Futuro es un ejemplo concreto de alianza estratégica desde abajo y un ejemplo de cómo el CJ pueda impulsar un nuevo tipo de

Una integrante de la comunidad Tobas Kan exhibe sus productos al costado de la ruta del lugar donde vive, en la localidad de Chaco (Paraguay).

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relaciones entre las sociedades civiles euro -latinoamericanas. Tejer el Futuro fue lanzado en Europa por el Consorcio Italiano de Organizaciones de CJ "CTM A ltromercato"; este proyecto, muy innovador, junta las experiencias de diferentes actores: los campesinos indígenas (en mayoría de etnia toba) de la región del Chaco en el norte de Argentina, los obreros de la Cooperativa Textiles de Pigüé a 600 kilómetros de la capital porteña, los desempleados de la Cooperativa LaJuanita de La Matanza en el Gran Buenos Aires y CTM Altromercato; pero para el futuro parece ya estar expandiendo sus contactos y colaboraciones. ¿Cómo se desarrolló este proyecto? En el año 2004 las cooperativas italianas de CJ Chico Mendes y Mandacaru empezaron un proyecto de co operación en Argentina para sustentar los trabajos artesanales de las comunidades indígenas wichi, también a través de la apertura de una tienda en la capital. Al mismo tiempo, la experiencia de trabajo en la cooperativa Chico Mendes de Milán entusiasmó al argentino H arold Picchi que, de regreso a su país, empezó a entrelazar una red de contactos entre varias actividades de producción solidaria. Nació así la posibilidad de crear una verdadera hilera textil "j usta". La idea era construir una cadena de producción enteramente justa y solidaria, desde el cultivo del algodón h asta la exportación de productos terminados hacia los mercados europeos y también nacionales. De esta manera, la cadena iba a incluir a varios actores en los diferentes niveles de la producción. El primer a nillo de la hilera es la Asociación Civil Unión Campesina (en adelante ACUC) nacida en 2002, pero constituida formalmente en el año 2003. La ACUC está compuesta por agricultores del distrito Pampa del Indio en la provincia del C h aco, donde se produce casi exclusivamente algodón. En este escenario, el consorcio italiano CTM Altromercato decidió empezar una colabo ración estrecha con la ACUC, que en primer lugar significó comprar el algodón a un precio más justo, estable y entonces que no bajase en los periodos de drástico descenso del precio internacional del algodón. El precio concordado entre la ACUC y CTM en algunas temporadas logró ser casi el doble del precio internacional: en 2005-2006 fue

LOS CRITERIOS DE COMERCIO JUSTO REFERENTES A LOS PRODUCTORES ----

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Los grupos productores procederán de colectivos registrados bajo forma de asociaciones, sociedades o cualquier forma de microempresa, dependiendo del tipo de objetivos y actividades que tengan como fin.

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Las organizaciones de comercio justo, OCA, se ocuparán en particular de trabajar con organizaciones de países del Sur que: • Atraviesen problemas especiales debido a su pobreza, prácticas discriminatorias y restricciones comerciales . • Estén comprometidos en el apoyo de la participación y las necesidades de los trabajadores y trabajadoras, en especial, de las mujeres y de los grupos raciales o sociales que sufren discriminación, explotación u otras situaciones injustas

3

Los grupos productores no deben instaurar una dependencia exclusiva de la exportación y deberán tender a la creación y fomento de la economía socia l.

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La estructura organizativa interna de los grupos productores debe ser participativa y democrática, evitando formas organizativas no representativas, de cargos estáticos o situaciones similares que impidan el desarrollo de los fines últimos del grupo productor

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Las condiciones laborales de los trabajadores y trabaJadoras deben ser dignas y no atentar contra la salud.

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Los sueldos deben ser dignos e ir acordes con la realidad socioeconómica de la zona .

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El grupo productor debe estar dispuesto y ser capaz de ofrecer al comprador los detalles requeridos sobre los miembros productores, así como de compartir información sobre sus prog ramas o proyectos dirigidos a la mejora de las condic iones de vida de las comunidades.

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Las organ izac iones de comercio justo trabajarán, prioritariamente, con grupos productores que estén invo lucrados en un proyecto social o de transformación socioeconóm ica. Estos grupos, además, deberán mostrar transparencia en su economía, siendo tarea de cada OCA conocer el destino de los beneficios de los productores.

Fuente: Coordinadora Estatal de Comercio Justo de España, <www.e-comerciojusto.org>.

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un 25% superior. En segundo lugar, esta colaboración significó un gran aporte técnico para los campesinos y al mismo tiempo la eliminación de intermediarios que siempre habían pagado a los campesinos un precio muy bajo por el algodón producido. Además, siguiendo uno de los más importantes principios del movimiento del eJ internacional, la relación entre eTM y la Aeue empieza a ser una relación estable: eTM, a través de la financiación previa (o pagos adelantados) a la cosecha o a la producción, evita que los productores sigan endeudándose y crea un compromiso basado en relaciones estables, de continuidad y a largo plazo. El segundo es la fábrica recuperada Cooperativa Textiles de Pigüé, una pequeña ciudad de 14,000 habitantes en la provincia de Buenos Aires. Aquí, 180 obreros toman la fábrica de la Gatic S.A., una de la más grandes empresas argentina de textiles, licenciataria de Adidas en Argentina, con 8,000 trabajadores en 20 plantas, y constituyen la cooperativa. De momento se produce a un 40-50% respecto a la productividad de los mejores tiempos, pero la voluntad no falta y tampoco las iniciativas: eTM Altromercato ya propuso empezar a producir "zapatillas justas", utilizando el caucho que una cooperativa de seringueiros brasileños está produciendo según los criterios del eJ. Otras fábricas recuperadas, que producen zapatillas, estarían dispuestas a empezar con este nuevo proyecto. El siguiente anillo de esta cadena productiva es el empaquetado y el embalaje de los productos terminados: los realizan unidades más pequeñas, como por ejemplo la Cooperativa LaJuanita en la periferia de Buenos Aires, barrio LaJuanita en el distrito La Matanza, otra zona caracterizada por exclusión, desempleo y pobreza. Según el testimonio de Héctor Flores (presidente de la cooperativa), el trabajo de la cooperativa se contrapone a la cultura individualista y consumista de estos años y por esta razón se decidió ocupar y recuperar una escuela y no una fábrica: la cooperación, la educación y la solidaridad son valores fundamentales también en el ámbito de la producción y es por ello que la relación con el comercio jus-

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to representa una alternativa concreta al único mundo posible promovido por el neoliberalismo. El último anillo son las tiendas de eJ en Europa y naturalmente sus consumidores. A través del ejemplo de Tejer el Futuro, podemos ver cómo la sociedad civil organizada puede "tejer" relaciones entre dos continentes como Europa y América Latina y llegar a construir una estrategia de cooperación quizá más concreta, más eficiente y más llamativa, sobre todo porque requiere un gran esfuerzo de todos los actores en juego, que de esta manera no se quedan pasivos esperando soluciones paliativas a un problema estructural. La voluntad de trabajar es el elemento común a todos los actores de esta cadena textil y es también el motor que sigue funcionando, que sigue manteniendo despiertos y vivos a los más excluidos por el sistema económico y político. Un cartonero bonaerense podría quizá ganarse la vida pidiendo limosnas por la calle, pero en realidad le mueve algo más: un deseo de cambiar personalmente su situación, trabajando y sin que alguien tenga que hacerlo por él. El eJ tiene este componente que lo diferencia de la simple ayuda al desarrollo: comerciar con justicia significa pagarle un justo precio al trabajador del Sur, permitirle trabajar en condiciones humanas, llevar a cabo una vida digna y al mismo tiempo permitir a las organizaciones de productores que empiecen a construir su futuro sobre la base de una relación comercial duradera, solidaria, de respeto recíproco y que tenga efectos positivos para toda la comunidad, en el Sur como en el Norte. ¿Estaríamos ahora en crisis si hubiéramos basado nuestras relaciones comerciales sobre estos valores? ¿Por qué no intentarlo ahora entonces? Marco Coscione es licenciado en Ciencias Inter-

nacionales y Diplomáticas por la Universidad de Génova, y máster oficial en "América Latina Contemporánea y sus relaciones con la

UE :

una cooperación

estratégica" (Universidad de Alcalá e Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset, Madrid). Es autor del libro El comercio Justo. Una alianza estratégica para el desarrollo de América Latina (Los Libros de la Catarata, 2008).


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a Biblioteca Antillense Salesiana, conocida por las siglas BAS, tuvo su origen en 1955 en Arroyo Naranjo, municipio cercano a La H abana, Cuba, donde la Sociedad Salesiana tenía un centro de formación, el Estudiantado Filosófico Salesiano. Nuestro entrevistado, el padre J esús H ernández, sdb., llegó allí en 1957, año en que terminó sus estudios teológicos en Turín, Italia, ciudad en cuya basílica María Auxiliadora se ordenó sacerdote en aquel mismo año, siendo inmediatamente enviado a la Inspectoría Salesiana de las Antillas con sede en Cuba. Como consecuencia de los enfrentamientos entre la Iglesia católica y el régimen de Fidel Castro, la Casa de Formación debe abandonar Cuba y trasladarse a Puerto Rico, y con ella la biblioteca que, en 1960, pasa del municipio cubano de Arroyo Naranjo al municipio puertorriqueño de Aibonito, donde se instala el Seminario Filosófico de las Antillas, con los dos baúles que pudieron sacar de Cuba con los libros de texto necesarios para proseguir los estudios humanísticos y filosóficos. Al cabo de 12 años, la BAS creció hasta tener 15,000 volúmenes en temas de humanidades, filosofía, educación y espiritualidad, ordenados en estanterías sólidas que ocupaban un espacioso local. D e allí la BAS es trasladada en 1972 a Santo Domingo, donde ha tenido tres ubicaciones: el Instituto Tecnológico Salesiano en la calle Albert Thomas 66; la residencia del posnoviciado en la Calle Galván 30; y la actual, en la Calle San Juan Bosco 27-A, al lado del Colegio Don Bosco y de la iglesia SanJuan Bosco, donde ya supera los 61,000

volúmenes, en su mayoría relativos a sus dos especialidades: filosofía y tema dominicano. Conversamos con el padre J esús , quien ha sido su director en tres etapas, que abarcan más de 30 años, y sigue al frente de la misma con bríos y energías nada comunes en un hombre que en este mismo 2009 cumplió sus 80 años (nació el 27 de marzo de 1929 en España).

¿Qué aportes ha hecho a la enseñanza de la filosofía en nuestro país? Siendo profesor en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino inicié con un grupo de estudiantes la búsqueda de información sobre p ersonas y obras referentes la filosofía dominicana. Concluí la labor en Tlaquepaque, J alisco (1994) en el archivo BIFIDO de Procite con varios miles de entradas. Está en la BAS (edición digital e impresa en papel) a disposición de investigadores. Es la base para la creación del Santuario del Pensamiento Filosófico Dominicano en la BAS, proyecto apenas iniciado y suspendido por falta de dinero y de tiempo. Aporté traduciendo y comentando la Carta a Maritain de Andés Avelino) publicada como el volumen 39 del Archivo General de la Nación . La presenté en tres domingos seguidos en la Academia Dominicana de Ciencias en 2008. Participé con una nota sobre el tema "El ser y la nada en Avelino", con ocasión del Centenario de Andrés Avelino, en el Congreso de Filosofía del año 1999, donde la UASD me honró con un reconocimiento. Me hice presente en la prensa al publicarse en España una Historia del pensamiento filosófico latinoamericano

(Carlos Beorlegui, 2004) protestando por la ausencia de nombres criollos y ante la presentación de Pedro Henríquez Ureña como puertorriqueño. Igualmente hice una alusión, en la prensa, al ateísmo descarado de Fernando Savater con ocasión de la Feria Internacional del Libro en 2006 y varias veces comenté la mala voluntad de Eugenio M aría de Hostos hacia la Iglesia católica en el capítulo 29 de su Moral social. Participé con el doctor Luis O. Brea Franco en unas reuniones sobre el estudio de la Filosofía en el programa de la Escuela Media D ominicana, tema que culmina aho ra en junio a nivel de la UNESCO. Igualmente con el licenciado Julio Minaya sobre la constitución de la Asociación Dominicana de Filosofía (2009). La BAS ha participado abundantemente con la profesora Lusitania Martínez en la compilación de una Antología Dominicana de Filosqfia (en prensa). En 2006 se firmó un convenio de colaboración entre la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Sociedad Salesiana (Biblioteca Antillense Salesiana: BAS) para dotar a ambas instituciones de libros latinoamericanos de filosofía. El convenio está p endiente de entrar en vigor. Últimamente tomé parte en la Tertulia de los Jueves de la R epública con el tema «Un encuentro entre la razón y la fe '~ el jueves 30 de abril del corriente año.

¿Qué aportes ha hecho al es tudio de la filosofía? La aportación clásica es la creación y ma ntenimiento de la Biblioteca Antillense Salesiana (BAS), valorada

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como instrumento de primer orden por los entendidos. La filosofía es su especialidad. R esalto e! juicio expresado oralmente por profesores de los cursos doctorales que se realizan actualmente en universidades e institutos superiores locales. Pongo el ejemplo del doctor Manuel M aceiras Fafián, de la Universidad Complutense de Madrid, y de la doctora Teresa Oñate y Zubía, de la Universidad del Pa ís Vasco, que en visita a la BAS expresaron, sepa radamente, que sus universidades favorecen sus cursos doctorales, no exclusivamente, pero sí grandemente complacidos por la existencia de la BAS . D e hecho, tanto investigadores como profesores y alumnos de nuestras universidades tienen a su disposición y hacen uso de los 30,000 títu los. Se encuentran en cinco sectores: a) los filósofos y sus filosofías; b) hi storia de la filosofía en seis apartados; c) filosofía temática en veinte apartados; d) antologías, enciclopeclias y diccionarios de filosofía; e) y la rica actualización de unas sesenta revistas. Los libros en compilación y las revistas ofrecen las respectivas analíticas de autores y temas particulares en la red interna. Se trata de una aportación instrumental, muy válida a los interesados, difícilmente disponible en otros lugares públicos de la ciudad. Como dato complementario, este año, en mayo, han estado expuestos unos seiscientos títulos nuevos que engrosarán e! sector "Los filósofos y sus filosofía", obras de o sobre más de doscientos autores, originales o traducidos al español, situados, por lengua de origen, de esta manera: de antes de la mo-

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dernidad: 42, de España e Hispanoamérica: 49, del a lemán: 42, de! francés: 29, del in glés: 16 , de otra lenguas: 30. Obras son amores, que no buenas razones, dice e! refrán. Hemos dado una mirada rápida a las obras de los filósofos, sin tener en cuenta lo histórico ni lo temático. Es el momento de seguir mirando, sin pretensiones. Los listados constituyen también una ay uda eficaz a quien quiere conocer el desarrollo de una corriente o la amplitud de una doctrina. Pongo el ejemplo de la llamada filosofía "cristiana", es decir la actitud del creyente en Cristo que filosofa (en lo que le es posible) o del fi lósofo que mantiene

su fe junto con los alcances racionales. Véase la multitud de autores que entra n en esta categoría. R eduzco el número de representantes: Clemente de Alejandría y Agustí n (Pad res de la Iglesia); Tomás de Aquino, Duns Escoto, Lulio, Ockham (medievales); Vitoria, Báñez, Soto (segunda escolástica); Cusa, Vives, Moro, Erasmo, Lucero, Melanchton (renacentistas); Maritain- Gilson, Pieper- Lonergan, Beuchot- Basave Fernández del Valle, Ortiz Osés-Polo, Pérez de Laborda- Muguerza-Alejandro Llano; (contemporáneos); Rahner-Ratzinger, Küng-Tillich, Bonhoffer-Wojtyla, Van Hi ldebrandt- Van Balthazar (teólogos).


Fomentar discusiones, pero llegar a algo aceptado tras los razonamientos. Fijar lecturas apropiadas a cada asignatura. Definitivamente, se aprende a filosofar si hay conclusiones sobre lo que se conoce, no si simplemente se afirman cosas dispersas.

O tros casos de posible estudio: La mujer y la filosofía, representada por Arendt, Zambrano, Stein, Weil. Las efemérides bicentenarias de Darwin- Donoso Cortés (18092009) y centenarias de Weil y Aranguren (1989-2009). Las biografías como ambientación de épocas: Constantino, Mahoma, Carlo Magno, Gandhi, MilI, Reiner M. Rilke. U n estudio de los tiempos y culturas de Jeremías, Buda, Confucio y Sócrates.

Si usted fuera rector de una universidad o secretario de Estado de Educación Superior,

¿qué :medidas adoptaría para i:mpulsar el estudio de la Filosofía en nuestro país? Referidas a los profesores: Aprobaría y extendería los cursos doctorales que se están realizando. Promovería la Asociación Dominicana de Filosofía que se está constituyendo. Exigiría que la Biblioteca Pedro Mir de la UASDactualizaraloslibrosdefilosofía. Comprometería a toda la Escuela de Filosofía en la creación y mantenimiento de una revista. Fijaría un pensum de cada materia: insistiendo en lo doctrinal más que en la mera exposición de opiniones personales. Referidas a los alumnos: Crear conciencia del valor cultural del estudiante de la escuela.

A sus 80 años y todavía al frente de la BAS, ¿cuáles son sus objetivos? Mis objetivos, los tengo bien definidos. Como criatura: reconocer a Dios como Hacedor de todo; como cristiano: encarnar aJesucristo, Dios y Hombre perfecto; como salesiano: encarnar a Don Basca, apóstol de los jóvenes; como sacerdote: encarnar a Cristo, cabeza de su comunidad; como trabajador bibliotecario: ejercer un servicio en la administración de la BAS, propiedad de la Congregación Salesiana. Concretamente este servicio es múltiple, caracterizado por una forma imperfecta: personal más que institucionalizada, de estilo empírico más que técnico. Pero con grandes metas a que se aspira y para las que se pide ayuda en lo económico, lo organizativo y lo promocional, pues la BAS vive de la caridad. Jimmy Hungría es licenciado en

Administración de Empresas

(UASO),

con un posgrado en Alta Gerencia (UTE) y diplomado en Apreciación

de las Artes Visuales (Museo Bellapart y

PUCAMAYMA).

Es autor de los

libros Helados que el tiempo derritió (2006) , Mangos y jubilados (2008) y Gastronomía musical y bibliografías en construcción (2009), recopilaciones

de artículos que escribió en la revista Vetas, el periódico Listín Diario y en

otros medios.

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Tres miradas s obre Juan Bosch En nuestra última tripleta del año hacemos honor a Juan Bosch con un estudio de Maricécili Mora Ramis sobre su papel en la primera transición a la democracia vivida en el país después de la muerte de Trujillo; luego seguimos con un análisis de los textos de Bosch sobre la economía dominicana, de América Bastidas Castañeda, y terminamos con un escrito de Gabriela V Agosto que señala el posicionamiento de Juan Bosch dentro de los liderazgos políticos de la región y cómo ha servido de modelo para Latinoamérica y el Caribe.


1.

En torno al concepto de transición a la deIllocracla

Los estudiosos que han abordado el fenómeno de las transiciones a la democracia en la República Dominicana ponen énfasis en aquella que tuvo éxito, la que se inaugura con la juramentación, en el año 1978, de Antonio Guzmán Fernández (Santiago, 1911-1982) como presidente de la República, por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Estos autores conciben la etapa del 61 al 66 como una mera crisis política, obviando que del 61 al 63 el país experimentó un proceso real de transición a la democracia. Nuestro camino hacia la democracia inicia a partir de la lucha antitrujillista (invasión de Luperón, 1949), y toma vida dentro del sistema político nacional a partir de la caída del régimen trujillista (noviembre 1961) y la salida de la clandestinidad y posterior legalización de los partidos políticos de oposición (Unión Cívica Nacional, Partido Revolucionario Dominicano y Movimiento 14 de Junio). El hecho de que las acciones políticas producidas en dicho período (19611963) no lograran consolidar una democracia duradera, no significa que no se dieran todos los elementos propios de un proceso de transición. El término transición hace referencia a un proceso de cambio político mediante el cual un régimen preexistente, político o económico, es reemplazado por otro, lo que conlleva a la sustitución de los valores, normas, reglas de juego e instituciones asociados al anterior, por otros diferentes (Santamaría, 1982:

372). Aunque estos procesos en sí mismos no bastan para resolver los problemas estructurales históricos de sus sociedades, sí fijan el marco y las condiciones para que estos problemas puedan ser resueltos. Una etapa de transición se caracteriza por una ambigüedad institucional general, derivada por una parte de la persistencia de normas y actitudes del anterior ordenamiento institucional, que se contradicen con las que se van generando. La naturaleza del proceso en sí es conflictiva, dada la variedad de intereses y visiones enfrentadas. A partir de los años cincuenta, y ante la irrupción de procesos de cambio político desatados en el mundo durante la postguerra, una de las aspiraciones de las Ciencias Políticas -sobre todo la estadounidense- era la de producir y desarrollar una teoría capaz de determinar los pasos que deberían seguir los recién nacidos estados del Tercer Mundo y, en consecuencia, encontrar los mecanismos para afrontar los factores de desestabilización y crisis que evitaran escenarios de conflictos en el nuevo escenario mundial. Los teóricos de las denominadas primera y segunda generación diseñaron un aparato analítico de carácter holístico y, en cierta forma, determinista sobre las condiciones necesarias para la instauración de la democracia en los nuevos Estados: estabilidad económica, niveles de desarrollo, una cultura política proclive a la democracia, entre otros. Sin embargo, ya en la década de los setenta, cuando en la práctica un número considerable de países de Europa del Sur y del Tercer Mundo fueron transitando hacia

sistem as democráticos al margen de los factores que las teoría s precedentes habían considerado determina ntes, éstas se vieron sometidas a una profunda revisión (Marti y Puig 2001: 114), dando paso a las teorías de la tercera generación. Estas interpretaron los procesos de cambio de otra forma , esta vez a partir del análisis de las dinámicas y roles desarrollados por los actores políticos involucrados en los procesos de democratización (Baloyra, 1987; O'Donnell, Schmitter y Whitehead, 1986: Di Parma, 1988; Przeworski, 1992). Este posicionamiento paradigmático nos permite abordar el análisis de la primera transición política a la democracia en la República Dominicana (1961-1963), desde una óptica más dinámica y menos estructural y, en consecuencia, más activa y menos pasiva. Lo estructural ha tenido en nuestro devenir histórico un peso fundamental. No podemos obviar el carácter dependiente de nuestra economía y la consecuente debilidad de nuestra burguesía y oligarquía; las características autoritarias y caudillistas d e nuestra cultura política, así como el peso de las políticas imperialistas de las distintas potencias hegemónicas, entre otras. Se trata de variables que dificultan la instauración de la democracia. Pero su ponderación exclusiva suele dar pie a una visión inevitablemente determinista y p esimista de las posibilidades de cambio de las sociedades, pudiendo servir de justificación de las taras persistentes de nuestra clase política y social (clientelismo, corrupción, autoritarismo etc.) . Por el contrario, reconocer un margen,

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así sea estrecho, de acción de estas élites políticas nos permite cumplimentar una visión que, de otra forma, quedaría incompleta y abocada al fracaso. Ello nos lleva a considerar y analizar el papel desempeñado y las dinámicas creadas por los distintos actores políticos y sociales envueltos en el proceso de marras, entre los cuales resaltamos a los partidos políticos Revolucionario Dominicano (PRD), Unión Cívica Nacional (VCN) y el Catorce de Junio (1]4), con sus respectivos líderes, Juan Bosch, Viriato Fiallo y Manuel Tavárez Justo, y, en su momento, Balaguer y Rafael Bonnelly Fondeur, junto con la Iglesia católica, los gremios empresariales y las Fuerzas Armadas, estamentos sociales altamente politizados en esa etapa.

2. Características de la primera transición a la democracia (1961-1963) El proceso de cambio político dominicano que se estudia en estas páginas se inicia con la quiebra de la dictadura trujillista, que dio paso a un traumático y limitado proceso de liberalización política que fue seguido por otro de democratización que no llegó a completarse. Son esos dos procesos de quiebra, el de la dictadura en 1961 y el de la democracia en septiembre de 1963, los que señalan el intervalo en el que se desarrolla nuestra primera transición. La quiebra del régimen trujillista se debió a un proceso de descomposición interna del régimen, lo que produjo, como consecuencia, la unidad de un grupo de afectados directos por la tiranía, pero que pertenecían a ella desde distintas

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esferas de poder, en torno al objetivo de eliminar al dictador. Sin embargo, la quiebra de la dictadura fue un proceso paulatino que algunos autores sitúan a partir de 1958 y que culmina con la salida de los Trujillo del país y del poder (noviembre de 1961), tras seis meses del magnicidio. A partir de entonces, se inicia la primera fase de la transición, que obedece a un proceso de liberalización política. Pese a su carácter autoritario, ilegítimo y violento, el gobierno provisional de Balaguer (noviembre de 1961enero de 1962) inició dicho proceso de liberalización 1 política, que tuvo un carácter discontinuo, dado que la relativa libertad de participación política y de expresión fueron constantemente violentadas; pero, al mismo tiempo, en esa etapa se abrió paso a la legalización de los partidos políticos, con la excepción de los de extrema izquierda. Este proceso de liberalización política fue ampliado por el Consejo de Estado -creado a instancias de la diplomacia norteamericana y apoyado por una frágil alianza entre los sectores antitrujillistas del país en diciembre del 1961- y que, bajo la presidencia de Bonnelly Fondear, en enero de 1962, tuvo como misión principal organizar las elecciones generales, que tuvieron lugar en diciembre de ese mismo año, y la negociación para la aprobación de una nueva ley electoral. No obstante, las constantes discrepancias entre el Consejo de Estado y la VCN, e incluso en el seno mismo de dicho gobierno, puso de manifiesto las tensiones y divisiones existentes entre la burguesía dominicana de derechas.

3. El gobierno de Bosch y la etapa de democratización La fase de democratización puede darse por inaugurada a partir de las elecciones presidenciales celebradas el 20 de diciembre de 1962, en las que resultó ganador el Partido Revolucionario Dominicano, bajo el liderazgo de Juan Bosch, con un 58,72% de los votos. Pese a las protestas y pronunciamientos principalmente de la Iglesia Católica y las clases altas en contra del programa de gobierno que había propuesto Bosch durante su campaña, se produjo una transición de mando ordenada que permitió la juramentación de Bosch el 27 de febrero de 1963. Empero, si partimos del criterio de Guiseppe Di Palma, según el cual una transición puede darse por finalizada "cuando un acuerdo sobre las nuevas reglas de juego democrático ha sido alcanzado y puesto en funcionamiento" (Di Palma, 1988: 138), concluiremos que el ejecutivo perredeísta encabezado por Bosch tenía por delante el reto de pactar acuerdos sociales y políticos que garantizaran no sólo la estabilidad de su gobierno, sino la del régimen político recién instaurado. Las circunstancias imponían que el nuevo gobierno desarrollara un proceso de negociación posterior al triunfo electoral, pero éste no se produjo. Por parte del gobierno electo se siguió, a pies juntillas, el guión del programa electoral que, en un primer momento, tuvo como prioridad elaborar y aprobar una nueva Constitución, muy criticada por los sectores sociales conservadores y la Iglesia católica. Por otro lado, el hecho de que luego del reconocimiento de su


triunfo electoral y antes de su juramentación, Bosch estuviera de viaje por Estados Unidos y Europa, en busca de financiamiento y apoyos políticos, generó desasosiego, dado que no existía un liderazgo de reemplazo en el partido que pudiera emprender una campaña de distensión, negociación e información con la ciudadanía, pero sobretodo, con las partes enfrentadas. A su regreso, el 17 de febrero de 1963, tanto el PRD como el propio Bosch continuaron utilizando la misma estrategia de comunicación de la campaña, acentuando el ataque a las clases altas, sin tender puentes con la oposición social, encabezada por la Iglesia católica y los grupos empresariales de presión. 2

Un aspecto que mostraba lo inacabado del proceso de instauración de la democracia era el hecho de que el gobierno de Bosch, a diferencia del de Bonnelly, no contó con el apoyo efectivo de las Fuerzas Armadas. Durante la campaña se produjo un pacto implícito con los militares que quizá explique la decisión de Bosch de mantener intacta la estructura de mando militar preexistente. La errática campaña electoral de la ueN, frente a la prudencia del PRD a la hora de tratar a los militares, trae como consecuencia una alianza circunstancial entre Bosch y la cúpula militar trujillista, alianza que empieza a resquebrajarse rápidamente. El régimen democrático de Bosch poseía la legitimidad insti-

tucional o formal, pero, como veremos, esta legitimidad, asentada en el voto popular, no era suficiente para garanti zar la estabilidad de la democracia. Juan Linz advierte al respecto que " la creencia en su legitimidad por parte de la mayoría de la población, o incluso una mayoría del electorado, es insuficiente" (Linz 1988: 45). Pero para conseguir un grado de legitimidad que permita la gobernabilidad efectiva y la estabilidad de un régimen, Linz advierte que "además de responder a las demandas de un amplio electorado y de sus miembros del partido, los gobiernos democráticos no pueden ignorar las de los grupos de interés de importancia clave y bien organizados,

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que si retiran su confianza pueden ser más decisivos que el apoyo del electorado" (Linz 1988: 45). Estos dos elementos jugarían en contra de la legitimidad del régimen democrático presidido por Bosch. Por un lado, la falta de creencia en la misma por parte de grupos im-

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portantes de las Fuerzas Armadas, extendida a casi su totalidad, a partir de la crisis política de julio de 1963, y la falta de control efectivo del ejecutivo de Bosch sobre sus filas, revelando a un gobierno mutilado, lo que nos lleva a afirmar que el proceso de instauración del régimen

democrático no estaba concluido; por el otro, el rechazo visceral de los sectores conservadores y de derechas. El segundo elemento señala una de las carencias más destacadas del liderazgo bochista, propia de su personalidad más que de su discurso, es decir, su dificultad a la hora de constituirse en agente negociador con las partes, y su idea de que la legitimidad sólo la otorgaba el pueblo y su m andato soberano depositado en las urnas. Sin embargo , en un régimen democrático que lucha por su plena instauración, el papel de la oposición resultaba vital, dado que sin una contraparte que acepta ra las reglas del juego democrático, la democracia no era posible. La veN, principal partido opositor, no sobrevive a la derrota electoral porque no acaba de aceptar las reglas del juego y, también , porque su proyecto político se limitaba a la ambición de controlar el Estado (Espinal 1987). Al mismo tiempo, su falta de peso en las instituciones, es decir en el poder legislativo o en el ej ecutivo , por ejemplo, reduce su margen de influencia en el sistem a . Se ajusta a ello la advertencia hecha por John Barlow M artin en uno de sus informes dirigidos al presidente Kennedy: " Lo que preocupa acerca de la oposición es que, en el sentido de partido, no es básicam ente política. Exceptuando a los socialcristianos, los p artidos están divididos internamente y entre ellos mismos ... A pesar de varios esfuerzos , no hay una oposición unificada y responsable contra Bosch". Barlow Martin señalaba algo que es de suma relevancia, y es que la oposición no tenía canal político, por ello entendía que " ha-


blaban cada vez más de golpe militar" (en Vega 1995: 83). Es oportuno señalar que, a partir de la quiebra de la dictadura trujillista, empezó a articularse un sistema multipartidista que fue catalizado por la convocatoria de elecciones. Sin embargo, la mayoría de estos sufrieron crisis internas (ueN y 14 deJunio) y los más (Partido Nacional, Alianza Social Demócrata, Vanguardia Revolucionaria Dominicana, PRD Auténtico, entre otros) destacaban por ser minoritarios. Sólo el PRD había salido reforzado de ese proceso, destacando por su disciplina y organización. Por lo tanto, el sistema de partido que se configura a finales de 1961 no pasó de una etapa incipiente, tras la cual entró en crisis. Sin el apoyo de un sistema de partidos, la democracia dominicana perdía un factor vital para su existencia. Vale recordar lo dicho por Panebianco: "Un sistema de partido institucionalizado posibilita la gobernabilidad de la democracia, en cuanto que facilita a los actores políticos llegar a acuerdos, pactos o alianzas dentro de unos márgenes de respeto a las reglas pactadas, a la vez que permite a los partidos políticos asimilar los cambios de medioambiente" (Panebianco 1982: 383). Debilidad, fragmentación y deslealtad serán los atributos más destacables de los partidos de oposición, para mala suerte de la democracia dominicana. Este debilitamiento de los partidos y el consecuente vacío de poder que ello generó propició que los sectores sociales entraran a competir por el liderazgo político y con ello contribuyeran a una deslegitimación de los interlocutores políticos.

Actores sociales civiles, militares, religiosos, que pasan a ocupar el espacio de lo político, al reemplazo del papel de los partidos. Pese a la enorme fragilidad estructural y política sobre la que se asentaba, el gobierno de Bosch comienza un proceso democratizador sin precedentes y con complejos y, a la postre, invencibles escollos. No se limitó a continuar el proceso liberalizador iniciado por el Consejo de Estado, sino que impulsó un cambio del modelo socioeconómico imperante, que pretendía abolir el neopatrimonialismo. Bosch estableció un nuevo orden socio económico basado en un Estado proteccionista, autócrata, igua-

mocrático en contradicción con el modelo liberal de mercado, en el turbulento escenario internacional de la Guerra Fría. El cambio socio económico fue promovido por un ambicioso programa de gobierno para cuya ejecución Bosch buscó préstamos privados en la banca europea y en organismos financieros internacionales (BID, FMI, etc.). Gracias a estos créditos, el gobierno de Bosch empezó un plan de infraestructuras, que abarcaba la construcción de dos grandes presas hidroeléctricas , carreteras y hospitales. Los cambios también abarcaban conquistas sociales revolucionarias en una sociedad como la dominicana

Iglesia católica, Fuerzas Arllladas, elllpresarios, cOlllerciantes y cívicos construyen un consenso que quebró el sistellla. litario, respetuoso de las libertades y derechos ciudadanos, así como limitador de la propiedad de la tierra, laico, y cuyos lineamientos programáticos e ideológicas podrían enmarcarse dentro de la corriente socialdemócrata. La "revolución democrática" (Bosch, 1964), explicada minuciosamente durante la campaña electoral y, sobre todo, en las alocuciones radiofónicas de carácter didáctico con la que el presidente Bosch inauguró una nueva forma de interacción con el soberano, se cimentaba en la nueva Constitución con la que Bosch pretendió legitimar no sólo su gobierno, sino un régimen de-

en aquellos días, como la igualdad entre hombres y mujeres, la extensión de los derechos de los hijos nacidos fuera del matrimonio, el carácter laico de la educación, la prohibición del latifundio improductivo etc. Por otro lado, estableció una profunda reforma agraria que aspiraba a colectivizar una proporción importante de la tierra estatal, con el objetivo de lograr, en muy poco tiempo, un cambio sustancial en los aspectos económico y sociales que favorecieran a las masas populares. No obstante, y en la práctica, las medidas gubernamentales, en lo económico, fueron de carácter

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moderado. De hecho, el gobierno de Bosch fue reconocido, en los informes secretos del Departamento de Estado de Estados Unidos, como un gobierno que ejercía una política económica conservadora, de austeridad y deflación. Reforzando esta afirmación, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que las medidas adoptadas por Bosch habían contribuido a estabilizar el país, en términos macroeconómicos. Hay un cierto consenso en cuanto a considerar que "si bien es cierto que Bosch obtuvo el apoyo a su proyecto de nación de la mayoría de la población, sin embargo, no logró nuclear el respaldo de los ---'upos de poder que gravitaban en

la factibilidad de sus medidas y la estabilidad de su gobierno. El análisis de los discursos capitales de Bosch, durante el ejercicio de su mandato, revelan a un líder poco flexible, que se defendía atacando, una estrategia adecuada para un líder político en campaña, pero poco recomendable en un jefe de Estado en circunstancias tan tensas. Bosch no preservó el equilibro de fuerzas que le había permitido convertirse en una opción de gobierno, y la crisis producida entre el gobierno y el partido -al final de su breve gobierno- redujo los márgenes de maniobra y aisló al presidente. De ese modo, Iglesia católica, Fuerzas Armadas, empresarios, comerciantes y cívi-

El análisis de los discursos capitales de Bosch, durante el ejercicio de su Illandato, revelan a un líder poco flexible.

quehacer político del momento a su proyecto de gobierno: los partidos políticos de la oposición no aceptaron su propuesta de formar un Gobierno de Unidad Nacional como se lo había ofrecido el Presidente y la elite económica rechazó las reformas sociales introducidas a través de la Constitución por considerarlas erráticas y contrarias a la libertad de mercado" (Cueto Villamán 2002: 80). Bosch puso mayor énfasis en la reforma social y económica, descuidando la negociación política, elemento esencial para garantizar el

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cos construyen un consenso que quebró el sistema a través del golpe de Estado, el 24 de septiembre de 1963. Al contrario de otras transiciones que tuvieron éxito (España, Portugal, Grecia, entre otras), el ensayo de proceso democrático vivido en la República Dominicana a inicios de los años sesenta se conforma a partir del disenso y no del consenso. No se trató de una transición pactada, a pesar de que se suscribieron pactos puntuales. El fracaso de la transición señala a unas élites políticas inmaduras,

reñidas y enfrentadas por proyectos políticos antagónicos que no convergieron en un interés común. Las fuerzas surgidas en el exilio y las antitrujillistas en suelo dominicano reproducen unas dinámicas de enfrentamiento y exclusión del adversario que impidieron el surgimiento de un consenso, así fuera mínimo, que asegurara un compromISO con una democracia duradera. La revolución democrática y social de Bosch sentó un precedente que sirvió de causa y lucha de unos ciudadanos que despertaban a la participación política desde sectores hasta entonces dormidos y que se erigieron como sujetos activos que defendían la restauración del orden constitucional y del gobierno de Bosch. Es esta fuerza la que desencadena la guerra de abril de 1965 y la que permite la subsistencia de una oposición política democrática cada vez más numerosa, que conquista el poder en 1978. La primera transición a la democracia en nuestro país dejó lecciones muy amargas para el pueblo dominicano. Las causas de su fracaso son muchas y complejas. Las posibilidades de su éxito fueron escasas. Pese al indiscutible peso que los aspectos estructurales tienen en su fracaso, las dinámicas aquí descritas entre los principales actores políticos señalan que el liderazgo no estuvo a la altura de las circunstancias, eligiendo el enfrentamiento a la necesidad de encuentro. La existencia de una oposición desleal o débil, que no aceptó las reglas del juego, un régimen presidencialista que no consideró necesario consensuar las medidas políticas y las reformas; unos actores sociales, eclesiásticos, empresariales, que


antepusieron el blindaje de sus intereses a la necesidad de cooperar con la instauración de un régimen democrático, sitúan a las dinámicas de los actores políticos como uno de los factores más influyentes en este proceso de cambio. La falta de flexibilidad en las actitudes, a veces más que en los principios mismos, retratan a unos políticos aún inmaduros que, por carecer de un espíritu negociador y flexible, contribuyeron a que fuera inviable la democracia.

2

E l embajador norteamericano, Bar-

low Martín, describe la resp uesta coseeluda por este discurso en los sectores

democrática: una visión mínima", en

de la estructura de los poderosos fu e

Revista Española de Inve5tigacione5 Socio -

casi instantánea.

Ciudada nos tanto

dominicanos como norteamericanos, de importa ncia, consideraron que el

ri5mo y democracia en la política dominicana. Costa Rica: Editoria l

hombres de negocios estaban especialmente irri tados por la nueva ac usación

Argumentos. HARLYN, jonathan (2 006): La lucha por

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la democracia en la República Dominica-

minica na y los políticos arreciaron sus

na . Volumen inédito en castellano,

ataques contra la constitución. La Igle-

traducido al castellano por la Fun-

sia vio confirmados sus temores. Los

dación Global Democracia y D esa-

militares dieron mu estras de inquietud o algo peor" . Ángel Miolán, entonces

Ciencias Políticas y de la Adminis-

secretario genera] del PRD, coincidió

tración de la Universidad de Alican-

con estas apreciaciones.

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la libe ralización, en contraste con la

cia de América en la R epública Dominica-

O 'Donnell, P. Schimitter y L. Whi-

I

democratización, se caracteriza por la a usencia de un compromiso y, en

na. Santo Domingo: Alfa y Omega. BREA, Ramonina (1987): "El autori -

consecuencia, por la implementación

tarismo y el proceso de democrati-

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Editora Taller.

35


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Análisis del discurso econónLico de Juan Bosch: una interpretación ~

No hay manifestación cultural, ni pensamiento social o político en la República Dominicana en el que Juan Bosch no sea un referente a emular. En general, el reconocimiento al quehacer intelectual del profesor Juan Bosch recae sobre la literatura, la historia, la sociología o la política; no necesariamente en sus aportes a la economía. Este artículo trata de cambiar esa percepción, señalando que el discurso económico de Juan Bosch siempre estuvo presente en su obra política y social.

Ilustración: Adela Dore

I


E

análisis del discurso económico de Ju an Bosch no es exhaustivo y se limita a la concepción y método del mismo, de donde se desprende que su pensamiento económico corresponde al contexto nacional e internacional del siglo XX; surge y se desarrolla a partir de su acción y pensamiento político, en interacción dialéctica, a partir de un enfoque holístico y sistémico de la realidad que aborda, y es enriquecido con el conocimiento de la economí a y la sensibilidad socia l que le es propio. Dentro de su cosmovisión de la sociedad, el profesor reconoce que "la actividad más importante del hombre es la del tipo económico" y lo enfatiza al relacionarlo con la política, " la actividad que m ás influye en la política es la economía" y a ñade: "Porque pienso así les dedico a las noticias de hechos económicos más atención que a las de toda otra índole". El pensamiento económico, político y social en Bosch es una creación en proceso dialéctico: están unidos, a la vez que mantienen su propia identidad. Esto es posible porque es un gran conocedor de la realidad social dominicana, en este campo del saber. Como lo revelan sus ensayos, sus análisis corresponden a la sociología, economía e historia dominicana, desde una perspectiva de clase referida a la propiedad de los medios de producción y a los conflictos y problem as que ella genera. El discurso económico de Ju an Bosch , en sentido estricto, es una reflexión propia del ámbito de la economía política como ciencia socia l, en tanto expresa los intereses

económicos del pueblo desposeído en general; por ello, su pensamiento se diferencia de la teoría económica supuestamente neutra , ubicada en el mercado, al m argen de intereses económicos y sociales. En palabras de Bosch: "En el sistema en que vivimos, que es el sistema capitalista, los dueños de los bienes y los medios de producción son los que se adueñan de lo que se produce con ellos, y son por tanto los que se adueñan de la riqueza". Y añade: "Los bienes y los medios de producción, como la tierra y las m áquinas, no están al alcance del pueblo".

que correspondía a una sociedad básicamente rural que aspiraba a reivindicaciones más sociales y económicas que políticas. y le permite diferenciarse, ideológicamente, de un pensamiento que sin la profundidad analítica de la realid ad económica concreta que alcanzó Bosch, podría proclamar el socialismo, desde su filiación marxista, como la única vía a la manera de Cuba, que se proclamó socialista en 1961. En este contexto, Bosch no se asume como marxista) para diferenciarse de los líderes marxistas de la época, lo cual explica así: "En la

Las nociones de la dialéctica subyacen en las explicaciones de la ciencia econólDica.

El marco teórico que guía su análisis es la Economía Política y se complementa con la M acroeconomía y las ciencias particulares como la E stadística Económica, la Historia Económica y la Política Económica, convertidas en auxiliares, que a su vez se ennquecen con la Economía Política. El objeto y el método de conocimiento en la investigación y exposición de la realidad dominicana, en Bosch, es típicamente marxista, lo que se expresa al develar las características de lo que denominó capitalismo tardío, en función del desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Este conocimiento le permitió, además, entender y explicar la conciencia social dominicana en ese momento,

sociedad dominicana de mediados del año 1961 los líderes marxistas se dejaron convencer de que el problema que afectaba fundamentalmente al pueblo era de carácter político, cua ndo lo cierto era que para las grandes masas el problema fundamental era de tipo social... Para esas masas) la actividad política sólo tenía razón de ser si conducía a la conquista de un nivel social y económico más alto" (cursivas mías), " La función dellíder" , 28 de julio de 1972. Sin embargo, en nuestro análisis, es en esta interpretación de la realidad cuando Bosch se revela auténticamente marxista, pues interpreta el nivel de desarrollo de la sociedad dominicana y las correspondientes aspiraciones de las grandes m asas de la época, pa ra

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qmenes dedica todo su esfuerzo; lo que explica por qué su discurso económico como expresión del discurso político es objetivo, consciente y racional como en ningún otro líder. En este marco, Bosch cree que no hay condiciones ni objetivas, ni subjetivas para emprender la vía hacia el socialismo. En consecuencia, su convicción es desarrollar las condiciones de vida material de la gente a partir de la producción en condiciones de mercado; generar cambios

categorías filosóficas y a los conceptos económicos propios de la ciencia económica que demuestra poseer, enseña la diferencia del movimiento en cada esfera de la realidad, de una manera fluida e, incluso, poética. Como ilustración se toma un fragmento de un discurso en 1972 donde estas características se revelan, a propósito del concepto de crecimiento y desarrollo en la ciencia económica: "En su discurso del viernes pasado el Dr. Balaguer dijo estas pa-

Juan Bosch transInite valores éticos y Inorales frente al cOInportaIniento social del gobernante y del gobernado. __._.._.

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en la gestión de la administración pública; convertir a los empleados en servidores públicos; militar en el partido para servir, no para servirse, y la educación de la gente para formar una masa crítica del conocimiento económico y político extensivo a toda la población, en pos de fortalecer la identidad dominicana.

Polémico discurso La visión de la economía y la política en Bosch como postura consciente se revela entonces en lo polémico y contestatario del discurso, elaborado para varios destinatarios simultáneos: el gobierno, la oligarquía, los opositores ideológicos y el pueblo gobernado. El discurso económico en Bosch expresa su conocimiento de la dialéctica en la naturaleza, la sociedad y el pensamiento; y sin apelar a las

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labras: "".creo que nuestro presente desarrollo se ha operado casi en contradicción con las reglas ortodoxas de la ciencia económica, a veces también superadas por la experiencia". "En esas palabras, 26 nada más, el Dr. Balaguer dijo una cosa incorrecta y varias que no son ciertas. La incorrecta es llamar desarrollo a lo que en ese mismo discurso llamó algunas veces "auge económico". El crecimiento económico y el desarrollo son dos conceptos diferentes"... "Puede haber crecimiento económico y no haber, sin embargo, desarrollo, porque el desarrollo es consecuencia directa de lo que comúnmente se llama justicia social, y lo mismo en la historia que en el presente tenemos numerosos ejemplos de países donde hubo crecimiento económico para beneficio

de un a minoría y no hubo justicia social en favor de las mayorías". "Cuando el Dr. Balaguer habló de "nuestro presente desarrollo" dijo, pues, algo incorrecto; pero en esas 26 palabras que reproduje hace un rato dijo también varias cosas inciertas, porque es totalmente incierto que ningún país del mundo pueda crecer o decrecer económicamente "casi en contradicción con las reglas ortodoxas de la ciencia económica", como aseguró él; y es también totalmente incierto que haya reglas ortodoxas de la economía; y es también totalmente incierto que ésas que él llamó reglas ortodoxas de la economía hayan sido nunca, en ninguna parte, superadas por la experiencia. La palabra que usó el Dr. Balaguer, esa palabra "ortodoxas", quiere decir algunas veces "tradicionales", es decir, antiguas, y en ese sentido la usó él; y en la ciencia económica no hay ninguna regla antigua o tradicional u ortodoxa. En el mundo actual se conocen solamente dos tipos de economía que han producido, cada una, su ciencia económica; la economía capitalista y la economía socialista. Nosotros somos parte del mundo capitalista, y por tanto la ciencia económica a que se refirió el Dr. Balaguer es la capitalista. Pues bien, esa ciencia comenzó a formarse en Inglaterra, sobre la base de los estudios de William Petty y Adam Smith, en el siglo XVIII ... y desde entonces ha estado evolucionando de acuerdo con las investigaciones que han ido haciendo los economistas ... ". En este marco, las nociones de la dialéctica subyacen en las explicaciones de la ciencia económica, y constituyen también la diferencia conceptual con Balaguer. El p ensamiento de Juan Bosch en materia económica es polémico


como en la política, y se manifiesta a partir de 1962 en los discursos de campaña, expresados en una serie de alocuciones radiales, a través de Tribuna Democrática. En la década de los setenta, a propósito de cuestionar la política económica de Balaguer, el discurso económico fue preciso, puntual y analítico, adecuado para los medios que utiliza. Más tarde, en la década de los ochenta, cuestionó también la política económica del PRD. En ambos casos con objetividad y convicción. Para polemizar desde la oposición, se identifica con el pueblo gobernado, bajo la convicción de que al pueblo se le miente y engaña desde el poder político y los intereses económicos nacionales y extranjeros. Para contrarrestar "la mentira" de las explicaciones de los gobernantes, Bosch, a través del análisis económico, describe cómo la situación

económica impacta sobre la vida de la gente, de donde la propia cotidianidad del pueblo se revela como el criterio de verdad expresada en el discurso del político. En la correspondencia entre la vida de la gente y el discurso económico que expresa la situación de las mayorías, radica la fuerza del mensaje político, que dicho con convicción cala en el sentir de la gente que lo escucha con atención e interés. En esta lógica del discurso económico, explicar la problemática social a la gente que lo vive es una motivación del político. El discurso económico de naturaleza cualitativa es enriquecido con análisis cuantitativo, en el cual el lenguaje matemático es el recurso de comparación, para explicar los cambios y las tendencias de los fenómenos económicos vinculados a la vida. En sus explicaciones maneja las estadísticas económicas con

precisión y cuestiona no sólo la calidad de las estadísticas oficiales, sino la manipulación acomodaticia que se hace de ellas.

Marco histórico y contexto coyuntural La explicación del discurso económico lo ubica, en general, en un marco histórico y en un contexto coyuntural, que se corresponde con el curso de los acontecimientos económicos nacionales e internacionales, y que es analítico y causal. Abarca una diversidad de temas, sobre todo trata de los problemas que preocupan a la sociedad en su conjunto y cómo impactan en la vida del pueblo dominicano. Consciente de que la economía de un país capitalista, por pequeño que sea, forma parte del sistema capitalista, cuyo vínculo es el mercado internacional, al referirse a la

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crisis económica de la década de los ochenta denota su capacidad a nalítica al relacionar y deducir como sigue: "En un cable procedente de Nueva York publicado en el Listín Diario de ayer se decía: 'C recieron esta sem a na las evidencias de que la nación (Estados Unidos) ha entrado en su segundo período de recesión económica', y a seguidas informaba: "Ha decrecido la construcción de viviendas para familias. .. existen g ra ndes cantidades de productos que no han tenido salida, hay poca actividad en la venta de automóviles." La atención que pone a esta noticia proveniente de Estados U nidos es para explicar al pueblo dominicano lo que significan la crisis y sus efectos y reclamar al gobierno medidas que disminuyan su impacto.

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Por otro lado, Jua n Bosch, a propósito de los juicios económicos que elabora, transmite valores éticos y morales frente al comportamiento social del gobernante y del gobernado, frente al conocimiento, a la producción intelectual y la concep ción de la historia. Esto se aprecia cuando hace una referencia al valor hi storiográfico del libro Las finanzas de la República Dominicana y a su propio autor, César A. H errera: "Las finanzas de la R epública Dominicana debe ser reeditado; pero cua ndo le dijimos eso al autor alegó que no podía autorizar una nueva edición porque en esa obra hay todo un capítulo que se titula "La era de Trujillo" y en su opinión aún no ha llegado el tiempo de m encionar a Trujillo en libros de historia dominicanos

si no es para castigar su recuerdo; a lo que nosotros contestamos así: 'Trujillo es un sujeto de la historia dominicana y la historia no es ni moral ni inmoral. Morales o inmorales pueden ser los hechos que figuran en ella, pero ella mism a, no. Si nos creemos obligados a condenar todo lo que tuvo o tiene que ver con Trujillo, entonces deberíamos p egarles fuego a los ingenios Catarey y Río Haina, al puerto de Santo Domingo, a la fábrica de cemento y a Molinos Dominicanos, a la avenid a Máximo Gómez y al cem enterio nacional, al Ba nco de R ese rvas y al Agrícola. Nosotros no podemos borrar a Trujillo de nuestra historia así como los romanos no pueden borrar de la suya a Nerón o a Calígula. Si tu libro fuera malo, pobre, confuso, el nombre


de Trujillo impreso en sus páginas no podía hacerlo bueno; y si es bueno, su nombre no puede conve rtirlo en malo. Los estudiosos de la historia nacional así como los que estudian economía necesitan leer ese libro, aunque después de leerlo lo quemen porque en él aparece el nombre de Trujillo"'. Acerca de las consideraciones que hace Juan Bosch del libro de César A. Herrera, aparte de que refleja el interés por su estudio y el conocimiento de la economía, evidencia su énfasis por la ética y la gestión austera del gobierno. A este tipo de comentarios de Juan Bosch sobre un texto de naturaleza económica, añade convicciones morales, y enseña a la gente a gobernar y vivir con austeridad, por eso, su interés en que se aprenda a diferenciar también lo necesario de lo superficial, en una sociedad consumista como se comenzaba a perfilar la dominicana en la década de los setenta. Adicionalmente, el discurso económico de Bosch denuncia también la ilegalidad, y esto se aprecia cuando analiza en 1981 el gasto y las trasferencias que hace la Secretaría de Finanzas a la Presidencia de la República al comparar con el presupuesto: "¿De dónde sacaron esas dos Secretarías dinero para gastar en once meses 128 millones 117 mil pesos más de lo que debían gastar en doce? No lo sabemos, porque la Secretaría de Finanzas recibió transferencias de sólo 3 millones 249 mil pesos y la de la Presidencia de 12 millones 912 mil nada más, y esas transferencias, así como las que se les acordaron a otras Secretarías, fueron hechas todas de manera ilegal, en violación del artículo 43 de la ley No. 531, llamada Ley Orgánica del

Presupuesto para el Sector Público, publicada en la Gaceta Oficial No. 9170 del 20 de diciembre de 1969". y Bosch concluye de la siguiente manera: "El poder Ejecutivo violó la ley cua ndo gastó por lo menos 128 millones de pesos sin estar autorizado a hacerlo mediante una ley, pero el poder Legislativo la violó también cuando autorizó gastos después que éstos se habían hecho en formal ilegal. Lo que es igual no es ventaja, dice la gente del pueblo; y en el caso del llamado presupuesto de gastos públicos, la igualdad está en la ilegalidad conque actúan los hombres que nos gobiernan desde el Palacio Presidencial o desde el Palacio del Congreso". El discurso económico intencional, con objetivos políticos y sociales definidos, persigue educar a su

bien eso; usamos divisas en comprar en el extranjero maíz y habichuelas, dos granos que se producen en el país, y luego el Dr. Balaguer dice que las divisas se gastan porque hay mucha población. Lo natural es que si aumenta la población aumentan también las divisas, porque con la población debe aumentar la producción de los artículos dominicanos que se venden en el extranjero; y si no hay aumento de la producción de esos artículos es porque el país está mal gobernado". La objetividad del discurso económico de Bosch se expresa porque no cuestiona toda la política en Balaguer, sino sólo la que a su juicio es equivocada y, en consecuencia, reconoce lo que se hace bien, por ejemplo: "Las divisas se necesitan para pagar cosas que son absoluta-

La retórica de Bosch es eficaz, por la for:ma y por el contenido, :maneja el lenguaje para deleitar, para persuadir.

pueblo para elevar su capacidad de comprensión de la realidad económica y social con un discurso objetivo, y expresa también su diferencia o coincidencia con el pensamiento y la práctica de la política de Balaguer. Por ejemplo, al analizar la relación entre producción y población, en el sentido de establecer que hay más pobreza, no porque la población crece sino porque la producción no crece en la misma o mayor proporción, se evidencia las características mencionadas cuando dice: "Oigan

mente indispensables, sin las cuales el país no podría ni siquiera mantenerse funcionando como país. El Dr. Balaguer dijo que "en esta misma semana, por ejemplo, yo he autorizado cuatro millones de dólares para la Corporación Dominicana de Electrícidad. Esas divisas, esos cuatro millones tal vez están destinados a cubrir combustibles, transformadores, redes eléctricas, repuestos de todas clases, que son necesarios para los servicios que prestan al público". y bien, ¿quién critica eso?".

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La intencionalidad del discurso económico en el profesor es enseñar a la gente a conocer e interpretar su realidad económica. A sabiendas de que la ciencia económica es una jerga propia de economistas e iniciados, comparte con su audiencia conceptos económicos para elevar el nivel de comprensión de la realidad. Por esa intencionalidad, la retórica de Bosch es eficaz; por la forma y por el contenido, maneja el lenguaj e para deleitar, para persuadir, apela a la emotividad de la gente para cautivar su atención, no para disfrazar la realidad, no para abusar de la ingenuidad de la gente común, no para engaña r; por el contrario, su discurso ético es racional y responsable, lo que marca la diferencia de un discurso caudillista decimonónico o populista, propio de los líderes de la época. Pa ra llegar a los interlocutores, la forma de exposición del discurso económico del profesor Bosch es didáctica, usa un lenguaje claro y directo, pletórico de metáforas e imágenes de la vida cotidiana, maneja el sentido del humor, usa un vocabulario coloquial y se expresa a través de ej emplos concretos en los cuales se traducen los conceptos abstractos de la economía. Bosch es un conocedor del poder de la comunicación y utiliza todos los medios técnicos al alcance de la época, como una estrategia para comunicar a las grandes masas desposeídas de p oder político, bienes, fortuna y conocimiento. D e hecho, el discurso económico es una cátedra abierta para todo público, a la vez que es un mensaj e político y social de naturaleza reivindicativa. Para ilustrar lo anterior pues, extraemos un último párrafo en el

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que explica la diferencia entre crecimiento y desarrollo económico como dos conceptos análogos a su propio entorno, con lo que facilita la comprensión de todos los que lo escuchan y dice así: "Podemos comparar el aumento de la riqueza con el crecimiento de un niño y al desarrollo de su salud, y es fácil comprender que hay miles de niños que crecen y sin embargo están enfermos, no tienen salud. El desarrollo de un país se mide por el número de las personas que saben leer y escribir; por el número de camas que hay en los hospitales en relación con el número de habitantes; por el número de niños que mueren en la infancia, por una serie de datos de tipo social, en fin; y resulta que si nuestro producto nacional bruto crece este año, el que viene, el de 1973 yel de 1974 a razón de 6 punto 6 por ciento año tras año, la producción por cabeza de la República Dominicana será de 316 pesos, ni siquiera 316 dólares, porque nadie sabe a cómo estará entonces el p eso criollo en relación con el dólar. Y es muy, pero muy difícil que el producto nacional bruto crezca en cuatro años a razón de 6 punto 6 por ciento. ¿Desarrollo en nuestro país? No juegue, Magino". Pa ra terminar, la concepción y visión del mundo enJuan Bosch del siglo xx se enriqueció también por haber conocido y compartido con generosidad humana las ideas de grandes lideres, p ensadores mundiales y gigantes de la humanidad de la talla de Fidel Castro, Salvador Allende, Tito, Bertrand Russell, García Márquez, Pablo N eruda, Pedro Mir, Osvaldo Guayasamín, entre otros grandes, esto es, absorbió de comunistas , sociaoo . . o o .

listas, no alineados, librepensadores, una escala nada despreciable en diversidad ideológica, dentro de una concepción progresista de la sociedad, con un propósito: aportar a la sociedad para lagar mejor vida material y espiritual para la gente. América Bastidas Castañeda e s

subsecretar ia de Estado de la Economía p ara la Cooperación Internacional y profesora de la Unive rsidad Autónoma d e Santo Domingo (UASO) y la Facultad Latinoamericana d e Ciencias Sociales (FLACSO) . Licenciada en Economía por la Universidad de La Habana , Cub a, re alizó sus estudios de p osgrado en la Universidad de Madison, Winsconsin. Es autora de Desarro-

llo económico y social de la Rep ública Dominicana, 1999-2000.

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33 artículos políticos. Santo Domingo: Edi tora Al fa y Omega, 1988 .

-- Temas económicos. Sa nto D omingo: Editora Alfa y Omega, 199 0.


Compartir una responsabilidad nacional y servir activamente en el campo educativo nos permite proteger nuestra esencia y nos garantiza ver a la familia dominicana crecer.

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lal cil ~

INDUSPALMA


n el contexto de los liderazgos políticos latinoamericanos y caribeños, Juan Bosch se vincula con una modalidad de conducción fundamentada en tres niveles: 1) en el desarrollo de un cuerpo teórico-ideológico que fundamentó su acción política; 2) en la búsqueda de formación continua entre sus seguidores y, 3) en la capacidad de institucionalizar su pensamiento en organizaciones político partidarias con fuerte base popular. Esta concepción de liderazgo y de poder lo llevó a fundar los dos partidos mayoritarios de la actual República Dominicana: el Partido de la Revolución Dominicana (PRD) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). En este sentido, lo que distingue a Bosch de la mayoría de los líderes políticos de América Latina y el Caribe - contemporáneos y no- es su fuerte compromiso no sólo con los valores y convicciones ideológicas sino también con las normas y reglas que rigen esos valores. Esta cuestión hace de Bosch un líder democrático que se seculari za de los métodos paternalistas y clientelares tan extendidos en la región y que merece, por este motivo ser destacado. 1. El cuerpo teórico, ideoló gico y filoral. El liderazgo de Bosch se configuró sobre la base de un pensamiento teórico e ideológico fundamentado en a fanosas concepciones morales. A diferencia de los liderazgos cimentados en figuras carismáticas y discursos populistas, Bosch supo mantener una coherencia de pensamiento intachable a lo largo del tiempo y en relación con sus acciones públicas.

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Describir el pensamiento teórico, ideológico y los valores morales de Bosch no resulta una tarea fácil. En primer lugar, es preciso destacar que ninguno de los aspectos de su pensamiento se puede escindir de los valores que juegan un papel fundamental: "Si hay una cualidad incuestionable en la conducta de Juan Bosch, es precisamente su actitud intransigente frente a cualquier acción que riña con sus principios morales [...] Juan Bosch ha mostrado con sus acciones y sus palabras que la conciencia moral juega en él un papel decisivo como

de los valores humanos. Asimismo, el patriotismo se configura como un valor especial en la vida del líder, ya que se constituyó como un referente nacional en la defensa de la soberanía y en la lucha por la libertad de la República Dominicana: "Bosch concibe el patriotismo como uno de los valores esenciales en la configuración de las naciones democráticas y soberanas del mundo".3 En relación a la estructura teórica de su pensamiento, se debe hacer referencia a dos grandes personalidades antillanas,José Martí y Eugenio María Hostos: "Bosch fue

Bosch eligió el calDino del destierro en el año 1937, y fundó dos años después el Partido Revolucionario DOlDinicano. ser humano y como político. Sus convicciones morales lo han llevado siempre a actuar con un alto sentido de responsabilidad consigo mismo y con la sociedad".l En un intento por extractar estos valores, es preciso recordar que Bosch tiene en su haber una vida fecunda en la lucha por la conquista del bien, la verdad y la justicia: "Se podrá estar o no de acuerdo con su posición, pero no habrá discrepancia alguna para un analista objetivo en el hecho de unJuan Bosch ávido de construir sobre la base del bien -bien común especialmente-, la verdad y la justicia". 2 A estos valores también deberían sumarse la solidaridad, los valores democráticos y el desarrollo

un gran conocedor de ambos y ellos dejaron sus huellas en él en toda su trayectoria, tanto en el orden literario y en el estilo de su oratoria, como en el pensamiento político. En un esfuerzo de simplificación, el pensamiento de Donjuan puede ser definido como martiano y hostosiano, en el sentido positivista, ético y, por supuesto, humanista".4 Su ideología se plasmó en prácticas concretas en el ejercicio del poder. La representación del Estado en su pensamiento no se constituye como un aparato de control, sino un instrumento de educación, una vía de organización y un vehículo de transformación. 5 Desde esta concepción y en el corto tiempo que ejerció el gobierno antes de

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ser derrocado por un nuevo golpe militar,6 Bosch concretó sus ideas teóricas e ideológicas en un plan de desarrollo económico nacional que incluyó la electrificación del país y el aumento de la generación de energía; la extensión del alumbrado; el inicio de la construcción de la presa y la hidroeléctrica de Tavera; la termoeléctrica de Puerto Plata; el diseño y construcción de los canales de riego; la formación de trabajadores en escuelas técnicovocacionales; la capacitación del sector humano, la primera Ley de Desarrollo e Incentivo Industrial;

gobierno de Rafael Leónidas Trujillo, y la posterior creación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Las consecuencias derivadas de su capacidad de comprometerse con las normas y las reglas tuvieron un efecto a largo plazo, capaz de atravesar las diferentes coyunturas con una influencia concreta en el sistema político del país. Tras haber rechazado un puesto de diputado en el Congreso ofrecido por la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, Bosch eligió el camino del destierro en el año 1937, y fundó dos años des-

El conocitniento, la educación y la literatura fueron cotnponentes fundatnentales en la fortnación deJuan Bosch.

la creación de la Zona Franca de Puerto Plata como Puerto Libre; la ampliación del aeropuerto; la modificación de los planes de estudio con materias destinadas al conocimiento de la producción agrícola y con fines prácticos para integrarse a la producción; los planes de becas, y la política de construcción de viviendas no centralizada en la ciudad capital, entre otras medidas. 2. La dilllensión institucional: fundador de partidos. Al tratarse de un líder democrático por excelencia, la importancia concreta de la institucionalización del pensamiento de Bosch reside en el legado de la fundación del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en su lucha contra la dictadura del

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pués, en La Habana, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), uno de los principales vehículos de lucha antitrujillista en el exilio. Desde los comienzos, la nueva estructura partidaria "estableció una plataforma de actuación en la que se señalaban los objetivos políticos, económicos y sociales de la organización, la redacción de la misma le confirió una institucionalidad y una ideología claramente democrática que lo posicionó en un lugar de supremacía política frente a las restantes agrupaciones contrarias a la dictadura,,7. El PRD se configura en la actualidad como la organización política más antigua entre los partidos políticos del país.

Con la fundación del PRD, mostró su capacidad organizativa, siguiendo como método "la creación de comités seccionales en todas aquellas ciudades donde residieran dominicanos y se reclutaran cinco o más miembros del PRD. La estructura así formada tendría un director y un secretario general, y, como jefatura común, una sección coordinadora de todos los núcleos". 8 Una vez ajusticiado el dictador Trujillo, en pleno proceso de movilización ciudadana, el PRD regresó al país y se convirtió en el partido de mayor referencia popular, resultando vencedor en las primeras elecciones democráticas del año 1962. A los siete meses del mandato presidencial, un golpe militar derrocó el gobierno de Bosch, quien se vio nuevamente obligado a exiliarse del país. Es importante destacar que el PRD presentó una clara orientación democrática. Los fundamentos ideológicos y los fines de la organización estuvieron orientados hacia el reconocimiento de las libertades políticas, la justicia social y el desarrollo de la riqueza nacional sobre la base del modelo de la democracia representativa. 9 Hacia la década de los setenta, José Francisco Peña Gómez, integrante del partido, comenzó a abogar por un acercamiento con los "liberales de Washington", manifestando un gran antagonismo con las líneas políticas del fundador. El apoyo del partido a la postura de Peña Gómez se concretó en su nombramiento en la Secretaría General. Para entonces, 'José Francisco Peña Gómez se convirtió en el nuevo líder carismático con una influencia situacional consi-


derable y un arraIgo indiscutible en la clase más pobre del electorado [...] con un discurso populista, flexibilizó la postura ideológica heredada de Bosch y reorientó las acciones del partido al fortalecimiento electoral".lO Los cambios instaurados en el PRD motivaron la renuncia de Bosch y la creación, en el año 1973, de un nuevo partido: Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Bosch fundamentó su decisión de alejamiento en que el partido no cumplía ya con los fines sociales por los cuales se había fundado: "El PRD no era una organización política como la que

necesitaba el país: era un agrupamiento de hombres y mujeres la mayoría de los cuales perseguían fines suyos y nada más"!!. La nueva agrupación quedó conformada por personas de clase media que proclamaron la ideología de la "liberación nacional": "El PLD ha sido construido para conquistar la liberación nacional, con una definición ideológica apropiada a ese fin y unos métodos de trabajo que lo hacen invulnerable al contagio del populismo (... ) El PLD no puede convertirse en un PRD debido a que dado su ideología y sus métodos es imposible que en él penetren las prácticas corruptoras

que florecen de manera natural y constante en el sistema capitalista, sobre todo cuando éste se expande y fortalece en un país como República Dominicana, que, insistimos es de capitalismo tardío y dependiente".!2 En referencia a la creación de las dos estructuras partidarias, es fundamental resaltar la vía institucional que eligió Bosch para canalizar su pensamiento. La elección de la lucha política y el desarrollo de su práctica política en una arena institucional, participativa e inclusiva sin lugar a dudas motivaron y fortalecieron los procesos democráticos en el país.

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3. Forlllación continua de sus seguidores: la incansable búsqueda pedagógica. Otra de las características sobresalientes del liderazgo de Bosch fue la formación continua de sus seguidores a partir de variadas estrategias, que incluyeron desde escuelas de gobierno y seminarios permanentes de actualización doctrinaria, hasta su propio discurso político. Por este motivo, ha sido catalogado como el "pedagogo de la democracia". Al respecto, Melanio A. Paredes aseguró: 'Juan Bosch es maestro de la política,Juan Bosch es pedagogo de la democracia".13 La inclinación pedagógica en el ámbito político fue un rasgo esencial del liderazgo de Bosch, debido a su propia trayectoria personal. Bosch es un referente de la vida cultural que incursionó en la vida política con un fuerte compromiso educativo. En este sentido, se puede afirmar que asumir la carrera política como oficio fue el resultado de convicciones socioeducativas y culturales. Bosch se destacó, sobre todo y en primer lugar, por sus dotes literarias y es el autor de una obra fructífera. Se dedicó a la literatura desde muy joven, publicando poemas y romances. Su primer libro de cuentos, Camino real, surgió como toda una revelación en 1933. Tres años después, publicó La mañosa, una novela crítica a las malas costumbres que arrastraba el pueblo dominicano desde sus inicios, fruto de la irresponsabilidad de los líderes que lo habían guiado. Entre sus numerosos cuentos, novelas, ensayos e historias se pueden mencionar: El oro y la paz; De Cristóbal Colón a Fidel Castro; el Caribe, frontera imperial; David: biogrcifia

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de un r0l"; Composición social dominicana: Historia e interpretación; Cuba, la islafoscinante; Hostos, el sembrador; Trujillo: causa de una tiranía sin ejemplo; Simón Bolívar: biogrcifia para escolares, y Dictadura con respaldo popular, entre otros. El conocimiento, la educación y la literatura fueron componentes fundamentales en la formación de Juan Bosch en tanto ser social, y a partir de ello busco educar al pueblo dominicano para pensar y actuar en términos de presente, pasado y futuro; desde una visión participativa en la que involucró a

las capas sociales pobres y más pobres del país 14 . Para llevar este proceso a cabo, Bosch se inspiró "en la pedagogía y la ética hostosianas, que no concebían el ejercicio de la política sino como una vocación de servicio a los demás, prefirió crear escuela para que la búsqueda y el ejercicio del poder no contaminara e ilegitimara el usufructo de ese mismo poder".15 Desde la fundación del PRD, Juan Bosch motivó la creación de lo que denominó "Grupo teórico", primer círculo de estudio creado en el propio partido. Según uno


de sus miembros, "aquel Círculo de Estudio se integró emulando un p oco la forma como Cristo compartía con sus discípulos y al método del fundador de la República, J uan Pablo Duarte, al constituir la organización secreta denominada La Trinitaria. Correspondió a ese Grupo Teórico propiciar los debates en torno al nuevo partido que pasamos a fundar, inmediatamente se produjo nuestra renuncia al PRD, el 18 de noviembre de 1973. C ondujo todo el proceso inicial de fo rmación del PLD, bajo la dirección del Profesor Juan Bosch".16

Hay que tener en cuenta que la permanente preocupación de Bosch por hacer del ejercicio de la política una acción pedagógica no se limita a sus esfuerzos formadores en el PRD, en el PLD, o en las escuelas de gobierno, sino que se manifiesta también en otras latitudes: "La pedagogía de Bosch está presente siempre: en la campaña política, con sus edificantes charlas radiales que lo llevan al poder; desde el solio presidencial, rindiendo cuentas de cada uno de los actos de su Gobierno; en sus reflexiones postgolpe cuando escribe

Crisis de la democracia de América en la República Dominicana, explicando las raíces de ese infausto acontecimiento". 17 Por su esfuerzo continuo en la formación de sus seguidores y su vocación educadora,Juan Bosch se ha instituido como el "gran maestro de la política". Parafraseando a Luis de León, no podemos dejar de mencionar que "el ex presidente Juan Bosch es el sociólogo y pedagogo moderno que más ha revolucionado la mente del pueblo y la sociedad postrujullista".18 4. Aproximaciones finales. Los liderazgos políticos latinoamericanos y caribeños y los distintos estadistas que surgieron en la región en el último siglo, más allá de su inclinación política y sus modalidades de acceso al poder, han desarrollado en su mayoría un modelo de conducción personalista fomentando una vinculación directa con las masas. El carisma político, pieza clave en la construcción de cualquier liderazgo, ha sido devaluado frecuentemente fomentando vinculaciones paterna listas entre el líder y el pueblo o sustentando mensajes engañosos y falsas promesas. La figura del caudillo o líder carismático se desprende del concepto clásico de carisma formulado por Max Weber,19 quien analiza "la existencia de líderes cuya autoridad se basa no en el carácter sacro de una tradición ni en la legalidad o racionalidad de una función, sino en un don, es decir en una capacidad que poseen de manera extraordinaria"2o. Se trata de dotes particulares a partir de los cuales se cree que la única persona que los posee tiene la capacidad

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de "salvar" al pueblo. La lógica del caudillo no radica en conducir a sus pueblos h acia la construcción de una visión común, sino de convencerlos de que su propia visión es la que deben adop tar y seguir. E n la m ayor p arte de los casos, las consecuencias políticas ha n sido una instituciona li zación endeble de los sistem as p olíticos o una ruptura de los regímenes políticos implantados p or ellos, al darse la desapa rición fí sica o la remoción política de los mismos. El liderazgo paternalista en su sentido político corriente consiste en "una política social tendiente al bienestar de los ciudadanos y del pueblo, que excluye, sin embargo, la directa participación de los mismos: es una política autoritaria y al mismo tiempo benévola, una actividad asistencial para el pueblo, ej ercida desde arriba, con métodos puramente administrativos. Para expresar esa política, se hace referencia, con una analogía, a la actividad (benevolente) del padre hacia sus hijos menores".21 En este contexto, el líder paternalista tiene la convicción de que hay que darle a la gente todo lo que necesite. Como consecuencia , se crea una dep endencia extrem a de los seguidores o grupos en relación con el líder, limita ndo la cap acidad de aprendizaj e individual y colectivo de sus seguidores, y elim ina ndo así la principal fuente de poder de las organizaciones y sociedades. A p artir de la modalidad de liderazgo de Bosch aquí expuesta en sus tres niveles, se puede concluir que las características de su liderazgo se diferencia ron notablemente de los dos tipos arriba men-

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cionados. E ntre ellas se pueden destacar: el rol for m ador y docente de la militancia en escuelas de gobierno; sus acciones basadas en el diálogo y convencimiento y no en la imposición; su liderazgo sustentado en el desarrollo de una organización política y en la coherencia sobre la misión; la articulación de la diversidad , y el reconocimiento de que los dem á s son importantes p ara la consecución de los obj etivos. Y, fundamentalmente, la expresión de valores concretos: no sólo fue dem ocrático por lo que dijo sino porque basó sus relaciones humanas y su comportamiento en valores profundamente democráticos, adoptándolos como form a de vida. Para evitar las consecuencias derivadas de los liderazgos autoritarios, carismáticos y paternalistas, es de suma importancia para la región revalorizar los liderazgos políticos que buscaron consolidar prácticas democráticas que fortalecieron la institucionalización del sistem a de partidos. Las instituciones permiten , entre otras cosas, que el líder p olítico pueda gobernar - favoreciendo la eficacia del liderazgo- al otorgarle legitimidad en el uso del poder y la autoridad . T ambién permiten , en caso de que ese líder no represente de m anera efectiva los intereses de la sociedad, contar con mecanismos que habilitan su relevo por vías pacíficas y también legítimas. En el caso esp ecífico de Juan Bosch , la institucionalización de su pensamiento implicó un acontecimiento histórico crucial para la historia política de la R epública Dominicana: la posibilidad de participación e involucramiento polí-

tico de vastos sectores populares, antes excluidos del sistem a político. Este legado superó las fronteras locales y hace que Juan Bosch se constituya como un modelo de liderazgo político para la región. Gabriela V. Agosto es doctora en

Ciencia Política y Sociología con espe cialid ad en Gobierno y Administración Pública p or la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Unive rsidad Complutense de Madrid, Instituto Universitario Ortega y Gasset, España.

Notas I

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Tras la implementación de las refor-

mas socia li stas y a tan sólo siete meses de tomar el cargo en el año 1962, Bosch fue dep uesto por un golpe de Estado apoyado por los Estados Unidos . Luego, en 1965 oficiales militares se rebelaron en co ntra de la Jun ta instaurada por los militares co n e l objetivo de res taurar a Bosch como pres idente en lo que se co noc ió como la Guerra de Abril del año 1965. Como co nsec uencia, el pres idente estado unid ense Lynd on Johnson envió más


de cuarenta mi l tropas para impedirlo.

concepto de carisma en Weber consultar:

-

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Un año más tarde se convocaron a nue-

Weber, M. (1922 , 1964): "Economía y so-

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51


La emergencia de una economía eco-sostenible: Una nueva mirada en el vivir económico Tras la ruptura de la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos que detonó la crisis financiera global (con ecos dramáticos en la economía real) , se empezó a cuestionar con convicción el actual paradigma mundial de crecimiento y desarrollo desregulado. La novedad es que ya no se trata solamente de los críticos contraculturales que venían anunciando el fin del crecimiento y la pertinencia de una nueva sociedad ecológica. Ahora son también algunos de los máximos líderes políticos, e incluso empresariales, quienes afirman que el modelo que recientemente hizo crisis ha fracasado, pues amenaza incluso la propia sostenibilidad de la especie humana en la Tierra.


especie de "planeta americano". Esa red nos enegún no pocos de los nuevos líderes vuelve y atenaza con la inercia inclusiva del apacon conciencia planetaria, del norrato productivo: siendo casi un "metabolismo" de te y el sur del mundo, la superación producción y reproducción de bienes y servicios, de la actual crisis económica es una en la que todos aportamos inteligencias y oficios, oportunidad para la búsqueda de soy actuamos simultáneamente como productores y luciones que sean ecológicamente sostenibles; es urgente asumir medidas regulatorias, económicas y tecnológicas que pongan un freno a la irracionalidad económica que ha llevado a la actual crisis de Hoy la reflexión éticam.ente sostenibilidad (y uso la palabra econoresponsable coincide en que una mía en su acepción originaria: el buen cuidado o uso de la casa). econom.ía posm.oderna debe ser Afortunadamente, esta nueva contecnológicam.ente com.pleja. vicción post crisis no empieza desde el "vacío histórico", sino que hereda el trabajo teórico y las experiencias que han venido desarrollándose desde la década del sesenta del siglo pasado, cuando surconsumidores. Esta red es tan poderosa que inhibe las nuevas prácticas a la hora de imaginar gieron las primeras voces de alerta sobre la crisis ecológica, entre otras grandes revoluciones cultucómo podremos reorganizar la economía. rales y cambios paradigmáticos iniciados en esa Seguir concibiendo esta red como una "máquina" imparable, orientada unilateralmente a prodigiosa década en Occidente. dar empleos y ganancias, es la lógica económica que hay que subvertir. Los analistas más lúcidos Fin del progreso de nuestro presente coinciden en diagnosticar económico ilimitado como insostenible el actual sistema económico, La mayoría de los .sociólogos contemporáneos coinciden en afirmar que vivimos un cambio de dinamizado por la lógica de la competencia, el época histórica: por eso, abunda bibliografía con egoísmo, el lucro y la maximización de la producción y del sobreconsumo, características que lo distintas denominaciones sobre la nueva sociedad, aunque todas precedidas del prefijo 'pos', la sociehacen intolerable para la biosfera. dad post-industrial, posmoderna, pos-biológica ... Hoy la tan moderna y motivante idea del Este cambio histórico conlleva una mutación cul"progreso económico productivo ilimitado", patural que se expresa en todos los dominios de lo rece cada vez más una locura colectiva que solo humano: en la relación con la naturaleza; en la está generando destrucción y desesperanza. Los vivencia de nuestras emociones y la relación con valores económicos que h an estado en el cennuestros cuerpos; en la relación con el otro difetro del corazón y la razón humana durante la rente, ya sea sexual, etáreo o cultural; en nuestra modernidad (el egoísmo, la no-reciprocidad, el relación con la tecnología; en la arquitectura; en consumismo, la maximización irreflexiva de la la relación con la religión institucional y también producción y la apropiación privada o del partien la comprensión de la economía y en el vivir do, entre otros), son todos históricamente cercaeconómico. nos en el tiempo y en su origen son exclusivos de Claro que el cambio en la vida económica es nuestra cultura occidental. Ergo, siendo sólo un el más difícil y espectacular en su devenir y reapatrón de comportamiento histórico, no es utólización. ¿Por qué? Porque atrapa y es muy popico pensar que necesariamente, producto de sus tente la red económica creada por la modernidad presiones y riesgos asociados, ese patrón puede y occidental, que terminó por globalizarse en una tendrá que cambiar.

s

54 GLOBAL


La actual sociedad de consumidores es el signo más común de la modernidad híper-exacerbada. y en su seno es la sensibilidad contracultural posmodeL1a históricamente constructivisl a la que quiere recuperar el valor de la austeridad, el valor del auto control en el consumo, el reciclaje, la simplicidad voluntaria y el sueño de vivir en una sociedad que se preocupe de la calidad de vida integralmente, del bienser y del bienestar de manera integrada. Ahora la humanidad ya conoce la amenaza destructiva que acarrea el absurdo característico de la práctica económica moderna, que creía que los factores productivos operaban en un "fondo eterno", cerrado y abstracto (así se consideraba a la naturaleza); un " fondo " ajeno a cualquier medición económica. Por eso, los hombres y mujeres de la época moderna desconocieron impunemente los límites estructurales impuestos por la Un trabajador chino delante de un camión con m ás de cinco toneladas de cartón en una planta de reciclamiento en Pekín. misma naturaleza. En cambio, hoy desde el pensamiento sistémico posmoderno los científicos de expansión económica, muchos pensadores se saben que la biosfera - que es un sistema abierto preguntan: ¿puede seguir creciendo la economía a la energía del cosmos- no puede tolerar al infimundial? y unánimemente se responden que el nito la "eficiencia económica" que sólo opera en crecimiento a la manera moderna ya no es posible. La noción de hectárea global, que mide cuántos ciclos cortos y en espacios supuestamente separados. Precisamente el sino central de la supuesta recursos puede producir y cuántos desechos puede "eficiencia" de esa economía maximalista de la absorber cada hectárea de tierra o mar, permite sumar y restar la relación entre los recursos proriqueza material ha sido el economicista (des) criporcionados por la naturaleza y los deshechos que terio del costo y la oportunidad: cuántos horrores de destrucción ambiental y social, por ejemplo, se a ella devolvemos con nuestras actividades económicas. Por ejemplo, la institución californiana han cometido gracias a ese literal descriterio. Su impunidad social y ambiental deberá terminar Redefining Progress, sobre la base del concepto de hectárea global, en el año 2002 presentó en la si acaso la economía del futuro realmente quiere dejar de extraer indiscriminadamente energía liAcademia Nacional de Ciencias de Estados Unidos un estudio concluyente: el actual nivel de inbre y producir desechos como resultado. tensidad de la explotación de recursos ha llevado En la actualidad, a tono con la sensibilidad posmoderna que desea imaginar otra manera a la Tierra a cruzar el umbral de su regeneración,

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ya en 1999 consumimos un 20% más de lo que la agotada Tierra fue capaz de regenerar (y es un decir el uso del plural, pues algunos consumen más que otros). En el actual marco hi stórico transicional, el principal desafío de la tecno-ciencia y de una nueva conciencia y economía es precisamente reinventar una producción y reproducción del bienestar material que conserve y respete las concordancias ecológicas entre la cultura humana y el resto de las especies, los ecosistemas y la biosfera. Sobre esa base algo ya está ocurriendo. Veamos cuáles son algunas de estas nuevas ideas y prácticas económicas. 1) El sentido ético de la nueva economía. ¿Por qué es necesaria una nueva economía posmoderna? Porque con la vi~a economía moderna, a través del increíble crecimiento de fuerzas productivas ambientalmente insostenibles, en pocos siglos hemos ido destruyendo nuestra propia casa (la biosfera). Hoy la reflexión éticamente responsable coincide en que una nueva economía posmoderna integral (en el sentido de ser radicalmente distinta y pos o después de la vi~a economía moderna) debe ser tecnológicamente compleja y tender en todas las empresas y actividades humanas a la sostenibilidad social y ambiental, a la desmaterialización o a un mínimo impacto gracias al recicl~e de todos los productos materia les, a incentivar las empresas asociativas y cooperativas, a un radical giro energético y a promover el tercer sector de la economía, solidario y sin fines de lucro. Se trata, en suma, de una nueva economía sostenida por una red de tecno-ciencia generadora de energía renovable y con el foco puesto en la producción limpia, además de implicar un cambio cultural profundo o un cambio en la conciencia humana, en tanto es consenso que la nueva economía se guía y debe guiarse por conductas y valores muy distintos a los de la vieja economía. Por ejemplo, se trata de tomar las decisiones económicas sobre la base de criterios que articulen y promuevan la sostenibilidad social y ambiental, en vez de la ciega y anti-ética prioridad tecnócrata por el costo-beneficio inmediato; auto-inhibir en cada uno de nosotros el exceso de consumo,

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Nuevas torres de enfriamiento de la central geotérmica de Berlín, el Salvador.

y reorientar el emprendimiento económico del empresariado en función de la sostenibilidad y no sólo tras una carrera loca por acumular ganancias y producir y vender mediante el incentivo del consumismo. Hoy en el mundo, lenta pero inexorablemente, se están expandiendo estos disti ntos ámbitos de la nueva economía, incentivados ya sea por el Estado, por empresas o por organizaciones de la sociedad civiL En este punto, es necesaria una breve reflexión sobre el rol del Estado y el mercado. Para la nueva economía posmoderna es un desafío reconceptualizar el papel de uno y otro. En la tardo -modernidad, el sentido común neoliberal ha tendido a enaltecer (y fetichizar) el mercado y, a contrario sensu, a descalificar al Estado (antes el socialismo real hizo lo mismo, pero en sentido inverso).


Según la teoría económica liberal, y más dogmáticamente aún en el neoliberalismo, el mercado no debe ser intervenido ni regulado por el Estado, ya que es "espontáneo", ni tampoco el Estado debe administrar actividades productivas, porque es ineficaz. Pero esa comprensión no se con dice ni con mucho con la experiencia humana. Más allá de la actual y amnésica ideologización neoliberal, históricamente el Estado siempre ha sido regulador de la vida económica, además de otras funciones, y durante los últimos siglos, en Occidente y Oriente, el Estado -liderado por individuos de inspiración moderna- ha sido el gran gestor de los más relevantes emprendimientos productivos: toda la expansión económica de Occidente se realizó de hecho tras la égida de los incipientes Estados-nación y más tarde fueron los

Estados, en Occidente y Oriente, quienes planificaron y fueron marcando la pauta productiva innovadora en el devenir económico expansivo. Respecto al supuesto carácter "espontáneo" de las dinámicas de intercambio humano (deseos y prácticas) que acaecen en el mercado, la afirmación es igual de discutible. El neoliberal olvida que el mercado como hecho real no es una invención reciente, sino que históricamente ha sido el "lugar" en el que se establecen los vínculos entre los seres humanos en el vivir económico. En ese sentido, obviamente el mercado surge con lo social y en consecuencia se trataría de un gesto humano espontáneo. Sin embargo, algo muy distinto son los deseos, valores y prácticas con que los seres humanos concurren a ese mercado, lo que no es espontáneo, sino que está lleno de historicidad. El mercado se ha organizado de distintas formas en la historia: he ahí el trueque y más tarde una diversidad de formas, ideas y estados de ánimo que han ido desde civilizaciones y culturas cuyos mercados estuvieron signados por la competencia más fiera o bien por la solidaridad y reciprocidad más plena, pasando por regulaciones más o menos laxas o más o menos rígidas, concurriendo los seres humanos en cada ocasión a esos distintos mercados, según sea el paradigma social y el modo de vida de su época. La incoherencia de los neoliberales (y liberales) radica en que alaban un supuesto orden y una supuesta concurrencia "espontánea" al mercado, pero a renglón seguido agregan que los hombres y mujeres participan y participarían por siempre de ese mercado como unidades discretas que van a competir entre sí motivados por su afán egoísta, sin asumir que lo que han hecho con ese discurso durante toda la época moderna (y lo continúan haciendo) es producir y reproducir y así dar continuidad cultural sólo a un particular e histórico modo de concurrencia al mercado. Por lo mismo, el desafío de la sensibilidad y modo de vida posmoderno es ir más allá del abstraccionismo y los dogmas típicamente modernos , y asumir que lo relevante es cómo vivimos y cómo realizamos el mercado y cómo vivimos y cómo realizamos el Estado. Luego, lo que

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verdaderamente importa es subvertir los valores modernos en el vivir económico e instaurar los valores emergentes de la nueva economía posmoderna. 2) Las nuevas regulaciones aIllbientales, la Illedición de la huella ecológica e innovación y transferencia tecnológica aIllbiental. En las últimas décadas, la regulación de los Estados y la auto-regulación ambiental de las empresas llegó para quedarse. No hay país en el mundo que no posea hoy un m arco legal ambiental. Las empresas, obligadas por la fiscalización legal y ciudadana, han convertido en un imperativo del negocio las autorregulacio nes ambientales. De hecho , la responsabilidad social empresarial (RSE es la sigla hoy más escuchada en los ámbitos de negocios y empresariales) no es otra cosa que la incorporación de lo que se conoce como el triángulo de la sos-

tenibilidad en la gestión de las empresas: uno, rentabilizar la producción; dos, la responsabilidad ambienta l; y tres, la responsabilidad con las comunidades donde cada empresa se inserta. Para medir esto destacan las normas conocidas m asivamente como ISO (International Organization Jor Standardization). Estas se han convertido en un estándar global para que las empresas demuestren su compromiso con las regulaciones y autoregulaciones ambientales. En el ámbito de las nuevas miradas acadé micas o regulatorias está ocurriendo un cambio en la manera de conceptualizar la medición económica. Hoy se transita hacia un PIE verde y a medir la huella ecológica. Durante la modernidad, el producto interno bruto (PIE) ha sido el indicador más utilizado para medir el crecimiento económico (producción formal de bienes y servicios) de un país en un perio-

Activistas de Greenpeace frente al hotel Algarrobico, construido en la línea de costa de la localidad almeriense de Carboneras, donde pintaron la fachada del establecimiento con el lema "hotel ilegal".

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do de tiempo determinado (normalmente un año). El PIE no mide el consumo de recursos naturales ni los costos asociados a la contaminación del medio ambiente o su regeneración. Por eso, en los últimos años ha aumentado la exigencia ciudadana y académica por añadir al PIE los parámetros ambientales que hoy sabemos fundamentales para la expansión sostenible de la economía. Ese sería el PIE verde. Como en el vivir necesitamos alimentos, agua y energía, sin duda que dejamos una huella en la naturaleza. Con la increíble expansión de las fuerzas productivas (trabajo , conocimiento , tecnología y capital) y el consumismo moderno, esa huella ecológica (HE) ha aumentado extraordinariamente. Precisamente la HE es un

desenvolvimiento económico y podríamos decir que por su eficacia ha sido también un motor del deterioro ambiental. Sin embargo, aceptar eso no implica hoy tirar la tecnología al basurero de la historia, que por lo demás es imposible. Lo que sí está ocurriendo es una reformulación radical de la tecno-ciencia, que hoy se está recreando en concordancia con el medio ambiente. Los ejemplos son muchos, basta mencionar a las tecno-energías renovables (ya volveremos sobre esto). La tecnología moderna fue parte clave en la génesis del problema ambiental; hoy la tecnología posmoderna es y será parte fundamental de la solución ecológica. Actualmente los acuerdos multilaterales sobre medio ambiente contienen cláusulas para identificar y promover las tecnologías más innovadoras y eficientes. El R eporte Brundtland de 1987 y la Declaración de Río de Janeiro sobre El indeseado corolario de este Ambiente y Desa rrollo de 1992, por frenesí energético ha sido la ejemplo, reconocen la reorientación tecnológica - que se hace cargo de sus actual aIllenaza a nuestra externalidades ambientales negativasorganización econóIIlica global. como un imperativo estratégico para el desarrollo sostenible y convocan a los Estados a la transferencia de tecnologías desde el norte hacia el sur, de concepto estadístico que permite medir el imOccidente a Oriente, y viceversa. El Programa pacto de nuestro consumo y estilo de vida sobre 21 promueve la transferencia de tecnologías ecológicamente racionales en condiciones favorael planeta, estimando el gasto y agotamiento bles hacia los países en d esarrollo. Y más aún, de "energía y recu rsos naturales" que el consumo humano y la absorción de nuestros resien la Convención sobre el Cambio Climático se hace un llamado a promover un cambio en el duos genera. Lo que se calcula es nuestro gasto energético (agua, alimentos, productos varios, paradigma tecnológico que se haga cargo de la complejidad que requiere este inédito desafío de electricidad, combustibles fósiles, etcétera), ya supervivencia de la especie humana. sea directo o indirecto. En ese análisis resulta que un estadounidense deja una HE que reque3) El tercer sector: un actor clave de la riría de 5,38 planetas iguales al nuestro si acaso nueva econonlÍa. El tercer sector, que no es ni todos consumiéramos con su estándar; un mexiEstado ni gran empresa privada, y está inspirado en una lógica sin fines de lucro, está plantando cano requeriría de 1,36 planetas y un afgano de 0.17 planetas. Es decir, nos permite darnos desde la sociedad civil los primeros gérmenes organizativos de una nueva manera de producir y cuenta cómo nuestro estilo de vida y decisiones de relacionarse. En las últimas décadas ha venido de consumo afectan una parte importante del creciendo el asociacionismo económico productiecosistema de la Tierra. vo o de servicios ambientales, educativos, de saEn otro tema, la tecnología moderna (de los últimos tres siglos) ha sido un factor clave en el lud, recreativos, etcétera. 'Juega un papel social

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cada vez más importante en el mundo [...], ha crecido sensiblemente en los últimos años [...] y es la única opción con futuro ante la actual crisis económica y laboral causada por la revolución tecnológica y las desigualdades sociales", afirma Jeremy Rifkin. Ya en 1990, el mismo autor entregaba las siguientes cifras: 350,000 organizaciones participaban del tercer sector en el Reino Unido, con un 4% de participación en el producto interno bruto. En Francia, en sólo un año, a finales de los ochenta, se crearon 43,000 asociaciones de la sociedad civil y el empleo en ellas ha crecido de forma regular, mientras que disminuye en la economía formal. En Alemania el tercer sector crece más rápido que el sector público y el sector privado. Hay 70,000 ONG en la ex Unión Soviética y Europa central. En Asia existen 20,000 asociaciones de la sociedad civil. En África 4,000 y en América Latina, sólo en Brasil, en 1990, había 100,000 asociaciones comunitarias. En Estados Unidos, en 1996, el tercer sector (considerando sólo las organizaciones no gubernamentales) tuvo una participación del 7% en el producto bruto nacional (PNB), 525 billones de dólares, una cifra más grande que el PNB del 90% de los países del mundo. En algunas ciudades de Estados Unidos, Europa e incluso de América Latina circula un nuevo papel dinero que se usa para intercambiar valores de trabajo social y ambientalmente necesario. Este dinero es incluso aceptado por algunas entidades financieras. Por otra parte, allí donde arrecia una CrISIS económica severa, surgen inmediatamente nuevas formas asociativas y también empiezan a desarrollarse mercados de trueque. En fin, podemos afirmar que este sector se ha constituido en una nueva relación socio-económica-cultural inspirada en valores como la cooperación y la solidaridad. Es una nueva organización social que surge como una coartada de la ciudadanía para ocupar el espacio re distributivo abandonado por el Estado y que la gran empresa privada nunca ha asumido. Si se quiere un símil histórico, el tercer sector, al menos en su dimensión económica y en los valores que lo acompañan, es algo así como lo que ayer, en la transición medio-

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evo-modernidad, fue la emergencia de los burgos (ciudades) en el corazón delfiúdalismo, con toda su complejidad social y subversiva a cuestas. 4) Un giro energético en la nueva eco nOIllÍa. Los combustibles fósiles han sido las energías no renovables que han estado en la base económica de la modernidad: primero el carbón que movió la máquina de vapor, después el petróleo y el gas para mover la "máquina económica" mundo. Dicho metafóricamente: los hidrocarburos vistos como una potente energía extraída del corazón de la Tierra, "liberando" así a los cielos "la sangre" del planeta para alimentar el exceso de consumo que la modernidad ha impuesto a nuestros organismos, que son también los hijos e hijas del macro-organismo que es la Tierra. El indeseado corolario de este frenesí energético ha sido la actual amenaza a nuestra organización económica global y por extensión a nuestra supervivencia, implícita en un acelerado cambio climático causado por la liberación indiscriminada a la atmósfera del dióxido de carbono de los combustibles fósiles. En el presente, ese riesgo inminente es el que nos está llevando a un radical giro energético: al re-descubrimiento y re-utilización, ahora con nuevas y sofisticadas tecnologías, de antiguas energías renovables y limpias, por ejemplo, la energía solar, la energía geotérmica, la energía eólica, la mareo-motriz, los bio-combustibles, o bien a nuevos descubrimientos como la energía proveniente de la fusión del hidrógeno. Este giro energético es condición sine qua non para la continuidad de nuestra cultura material y para la continuidad de la especie, si consideramos seriamente la amenaza del cambio climático. Ya en 1997, dos de las mayores transnacionales petroleras del mundo, la British Petroleum y la Royal Dutch Shell, invirtieron mil millones y quinientos millones de dólares respectivamente en fuentes energéticas renovables como el hidrógeno, la eólica, la solar, las mini hidráulicas, los biocombustibles. Ese mismo año, el consumo de petróleo aumentó sólo un 1,4%, en cambio se incrementó en un 25% la producción de energía eólica. Hoy el consumo de petróleo decrece por primera vez


en los últimos dos siglos y, en cambio, aumentan exponencialmente las energías renovables en todo el mundo. El uso de las eficientes lámparas fluorescentes se ha multiplicado en los últimos años. Hoy se utilizan más de estas lámparas que las incandescentes convencionales , lo cual es una notable noticia de eficiencia energética, pues ahorran tanta electricidad como la producida por más de un centenar de centrales nucleares. La venta de células solares fotovoltaicas (California es un ejemplo notable) creció un 100% Dos operarios limpian las placas solares d e l parque solar de Marina Barrage, en en los últimos a ños. El G obierno Singapur. jap onés planea tener 4,6 00 me gavatios de tejados solares hacia el biodiversidad, demografía. y en sus países se 2010, una capacidad instalada comparable a la plantean metas hacia la conversión energética y energía que consume un país como Chile. productiva en aras de la desmaterialización de 5) Reciclabilidad y destnaterialización la economía: esto es, minimizar las actividades en la nueva econotnÍa. También hoy está ocuextractivas de recursos naturales y tender a la rriendo otro giro productivo y cultural de máxireciclabilidad radical de los bienes materiales ma importancia. La economía moderna extraía que ya circulan en la biosfera. recursos naturales, en tanto la conciencia econóLas grandes empresas transnacionales, promica posmoderna aspira a que estos recirculen y ducto de la acción ecológica, han incorporado las se reciclen en una construcción y reconstrucción variables ambientales en sus políticas corporativas. constante. Veamos algunos ejemplos. Por ejemplo, en 1998 y 1999, luego de la ConferenEn los últimos años ha crecido de manera vercia de Cambio Climático en Kyoto, 21 compañías (entre ellas, empresas tan señeras en actividades tiginosa la tasa mundial de recuperación de papel; según la FAO, en el año 2010 se alcanzará una económicas causantes del calentamiento global como Royal Dutch Shell y Boeing), todas con una tasa de recuperación cercana al 50%. El mercado mundial de las tecnologías de control de la confacturación combinada de 550,000 millones de taminación y otros bienes y servicios ambientales dólares, se unieron al Consejo Empresarial del Liderazgo Medioambiental, patrocinado por la Pew (industria del reciclaje, por ejemplo), el 2001 superó en facturación a la industria aeroespacial, a Charitable Trusts, reconvirtiendo hacia lo ambienla de armamentos y a la industria química. Hastal algunos de sus procesos. ta esa fecha, esta industria facturaba un 90% de 6) "Crecitniento cero": una neo-expansu movimiento en los países industrializados; sin sión eco sostenible. El concepto de crecimiento embargo, en los últimos años también se está excero ha sido desarrollado en las últimas décadas pandiendo en los países del Sur y del O riente. por pensadores y organizaciones que se oponen Hoy, líderes p olíticos, intelectuales y emprea continuar con la irracional expansión matesar iales de E uropa y de E stados U nidos impulrial y productiva. E stos no proponen una suerte san m edidas en pro de la sostenibilidad en las de "nirva n a económico", es decir, una negación conferencias mundiales sobre cambio climático, literalmente metafísica de la necesaria y tan hu-

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ma n a expansión de la economía, en ta nto saben que el ser humano vive, consume energía y se reproduce. Nadie discute la ineludible expa nsión; sólo se discute el carácter de la misma: ya sea continua r con un crecimiento ilimitado, ciego e irreflexivo, pura expa nsión, o bien empezar con una (neo) expa nsión entendida en el sentido de liberar, de p otencia r las actividades económicas ahora en concordancia con la biodiversidad y la continuidad humana. (El coautor de la científicamente fundacion al teoría de Gaia, J a mes Lovelock, en su última obra, La venganza de Gaia, propone una retirada sostenible, que en lo susta ntivo es lo mismo que el crecimiento cero, p orque no es posible, es suicida, dice él, continua r con el crecimiento o desarrollo económico a la m anera moderna.) Un papel fund amental en el actual cambio de ép oca histórica juega la nueva contradicción entre el desorbitado desarrollo de las fuerzas productivas modernas y la imposibilidad del bio-sistema planetario de sopor tar el daño que están infiriendo a la naturaleza. Y esa nueva y vital contradicción puede complementa rse con una ma nera creativa de traer al presente una de las más sugerentes tesis del historiador Ca rlos M a rx: esto es, que determinadas relaciones de producción de una época a ntigua se pueden convertir en una traba para el desarrollo de las nuevas fuerzas productivas. Veamos cómo: si entendemos las relaciones de producción en tres dimensiones: una, como relaciones de apropiación y distribución de la riqueza; dos, como los motivos y valores que mueven la producción de bienes y servicios, y tres, com o las relaciones entre los sujetos (y clases o colectivos) en los mercados y en cualq uier interacción económica; pues bien, hoyes inequívoco que las relaciones productivas modernas está n trabando el desarrollo de las nuevas fuerzas productivas p osmodernas que la humanidad tiene a m a no pa ra superar la actual crisis de sostenibilidad . E n la actualidad, ya existen y están operando fuerzas productivas eco-tecno-eficaces que constituyen el núcleo duro de la nueva economía p osmoderna; existe el conocimiento y la capacidad para la generación de energía renovable; existe la capacidad pa ra desmaterializar la economía, reciclando y reorganizando toda la m ateria prima ya

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transformada que está circul a ndo en el mundo. D e hecho, en el a ño 2000 se realizó en Hanóver (Alema nia) la primera y global Feria Mundial para mostrar las grandes innovaciones en estos tres dominios de las nuevas fuerzas eco-productivas. Pero esta emergente capacidad de producción eco-tecno-eficaz está siendo trabada hoy por relaciones de producción propias de una época ya a ntigua; relaciones aún basadas en valores como la sobreproducción , el lucro, el costo-beneficio economicista y de corto plazo, la no redistribución, etcétera . H oy tenemos una emergente exp ansión-creatividad en las nuevas fu erzas eco-productivas, y si estas fueran liberadas y expandidas nos p ermitirían desar rolla r una capacidad de conservación p a ra que las generaciones fut u ras continúen viviendo en el planeta, p ero la mentablemente aú n estamos organizados en a ntiguas-modernas relaciones de producción. E n este sentido, la m agni tud de la recien te crisis económica p odrí a esta r contribuyendo a di namiza r a ún m ás esta nueva exp ansión económica p osmoderna tecno-eficaz y sostenible. A ini cios del siglo XX I hay mej ores condiciones, sin duda, p a ra ech a r a vola r aún más la imagin ación social creadora y así p rofundi zar los cambios ya en curso que apuntan a reorganizar el hacer económico. Es to ne utralizaría las a ntigu as relaciones de producción modern as, a través de un cambio cultura l, y acelera ría la comprensión colectiva e individual de la no -sostenibilidad del actual m odelo de desarrollo económico. NOla: una versión completa de este arLÍculo se puede descargar en <www.hernandinamarca.cl> .

Hernán Dinamarca es licenciado en Ciencias de

la Comunicación y Periodismo, profesor de Historia y Geografía, diplomado en Gerencia Pública y posgrado en Biología del Conocimiento y Comunicación (Universidad de Chile). Ensayista y realizador audiovisual, ha publicado libros y documentales en Chile y Uruguay. En Chile dirigió las revistas Canelo y Plaza Pública y en Uruguay colaboró en Brecha y en el diario La República . Ha sido docente en la Universidad de Chile, la Universidad Bolivariana y la Universidad Humanismo Cristiano.


"y hasta la muerte compartida" : la frontera vista por Manuel Rueda La visión de la región fronteriza en la poesía de Manuel Rueda, ilustre escritor dominicano fallecido hace diez años, nos lleva a un tiempo anterior a la división de la isla en dos mitades que parecen irreconciliables.


M

anuel Rueda es, sin lugar a dudas , uno de los escritores dominicanos más importantes. Su larga producción abarca prácticamente todo el siglo xx e incluye múltiples géneros: poesía, teatro, cuento y ensayo. Ganador de varios premios, su obra fue reconocida con el Premio Nacional de Literatura en 1994. En La criatura terrestre (1945-1960), su primera antología publicada en 1963, se recoge su libro titulado Cantos de la frontera, en el cual el nativo de Montecristi vuelca su visión de la región fronteriza. El primer poema, titulado "Canto de regreso a la tierra prometida", remite al poemario de Aimé Césaire Cahier d'un retour au pays natal ([1939] , 1960). Al igual que en el caso de Césaire, aquí también la voz poética es adánica, declaratoria de un origen, pero a diferencia del poema del martiniqueño, en el de Rueda la voz no clama por un regreso a África, sino a un tiempo anterior a la división de la isla en dos mitades aparentemente irreconciliables. El poema comienza desde el presente histórico y subraya el destino común de las dos naciones unidas por la realidad geográfica, p ero separadas por la historia: "Medias montañas, medios ríos, y hasta la muerte compartida. El mediodía parte de lado a lado al hombre y le parte el descanso, parte la sombra en dos y duplica el ardoroo. El viajero cantaba, más óyelo cuán mudo queda a la vera del desastreoo." (27) Al entrar en el tratamiento de los habitantes de la isla, la historia aparece como violencia que se ejerce sobre los humanos , quienes se encuentran imposibilitados de narrarla; la misma violencia también se ej ercerá sobre la naturaleza. El destino ecológico común estaría en contrapo sición de las realidades políticas . En una referencia a lo tenue de la línea que separa

a ambos países, la voz poética se refiere al río que marca la frontera norte, el Artibonito, como "río de luto / en el que dos brazadas no caben" (28). Pero si la historia divide a las naciones que comparten La Española, la voz poética será el elemento unificador: "Oye al pobre poeta, un corazón entero, - tan enterocantar en medio de las heridas sin comprender la marca de la tierra, sin probar su fruto dividido." (28) Pero esta voz poética sólo puede cantar, no hay una síntesis histórica por la que se pueda regresar a la tierra prometida. Al analizar este mismo poema, el crítico dominicano Héctor Incháustegui Cabral señala que: "Adán está del otro lado del pasado, pero no en la prehistoria [oo.] Está en la protohistoria, región que sólo pueden visitar, yeso de tarde en tarde, los poetas [oo .] El pasado lo inventaron los hombres después que descubrieron el tiempo, y la frontera, el drama de la frontera, sí que tiene pasado y por tanto historia." (22 0) A partir de ahí, Incháustegui se lanza en una sostenida defensa de la obra de Peña Batlle de quien afirma que " [oo.] no sólo compuso ese pasado [en todo lo que se refiere a H aití y a la frontera con Haití] [oo.] actuó también sobre su presente" (222). Ese "actuar sobre el presente dominicano" de Peña Batlle implica para Incháustegui el asumir la defensa de lo que ve como las bases sobre las cuales debía afi anzarse la nacionalidad dominicana: el catolicismo, el m atrimonio indisoluble y el fortalecimiento del idioma español (222). Pero Incháustegui m atiza su juicio laudatorio sobre Peña Batlle afirmando que al defender una autarquía cultural, este último "exageró un poco" (224). El libro de Incháustegui fue publicado originalmente en 1969 y es uno de los principales referentes al momento de establecer un acercamiento crítico al canon dominicano; el hecho de que se apoye en la obra de Peña Batlle para leer la producción de Manuel Rueda en Cantos de lafrontera demuestra, una vez más , el profundo alcance

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de las ideas hispanistas y antihaitianas de! histori ador dominicano. "Canto de regreso a la tierra prometida" concluye retornando al tema de la división de un ser que en principio se ve como único y que acusa el trauma de la partición. La muerte es e! e!emento catali zador de la historia e impide e! retorno a la tierra prometida. La voz poética queda, luego de su intento unificador, anulada por la historia. Vale la pena reproducir íntegramente e! final de! poema: "Medias montañas, medios ríos, la media muer te atravesada como un sol seco en la garganta. Trata de dormir ahora, de entregar e! único párpado a tu sueño inconcluso. trata de dormir. Tratemos de dormir hasta que nos despierten leñadores robu stos, hombres de pala y canto que hagan variar el curso de nuestra pesarosa isla amada, de nuestro desquiciado planeta. Así cantando, así, a mitad de! camino de regreso sin encontrar la patria prometida." (30) Si en e! "Canto de regreso a la tierra prometida" la preocupación es hi stórica, en "La canción de! rayano" será lo divino lo que ocupará el centro de atención de la voz poética. En otra muestra de la influencia romántica en esta etapa de la producción de Rueda, el poema abre con una evocación de! G énesis y e! origen: "La tierra era pequeña y no tenía otro oficio que e! de / recorrerla, / que e! de tumbarme a voluntad hasta que de los terrones parduscos me brotaran los hijos" (31). El rayano recorre la tierra originaria para desde allí plantar su huella y con su mirada crear el paisaje de la línea fronteriza: "Mi tierra llena de bestias petrificadas al caer e! sol / y de blancas, lentas garzas, que planeaban sobre ellas, / ingrávidas como e! humo o la ventisca" (31). La referencia a las garzas es una

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evocación viva de! paisaje de la llamada "línea fronteriza" de donde es oriundo Rueda y más adelante la garza misma será objeto de la mirada poética. Pero las referencias bíblicas no sólo se quedan en el Génesis y el origen, sino que también remiten a los profetas como Daniel: "Pero vino el final y no lo supe. Pero vino e! fin al y yo dormido, hartazgo y / contentura. y fue así. Yo dormido. y alguien trazando / sobre mí esa línea, diciendo, "tu serás dividido para siempre". Un brazo aquí, y el otro allá . A mí, a l / ambidextro, que hacía arrodillar a un toro mientras / acariciaba a una criatura." (32)1 La división no es el principio de la historia sino su final, la visión apocalíptica de! profeta D anie! se


traslada a La Española y una vez dividido, el rayano, evocando a Caín, se pregunta: "Y el corazón ¿en dónde? ¿Y dónde la cabeza bramadora / que reconoce a sus hijos por la marca de la frente?" (3 2). La expulsión marca el origen del enfrentamiento entre las naciones que comparten la isla. Aquí la voz poética se hace partícipe de la "narración trágica" de la historia dominicana. 2 Al exclamar: ''Ahora estoy desterrado del Edén, sobre la roca dura / atento a mis entrañas, / roto mi corazón en dos pedazos de odio y abandono" (32, énfasis añadido) muestra la imposibilidad de reunión o de conciliación. Al concluir su canción, el rayano no encuentra paz ni sosiego, el conflicto se ve como permanente: "[oo.] mas estoy en este campo donde las piedras / se voltean una a una, / sin prisa y sin alardes, / perdida toda esperanza de resurrección" (3 3). En "Cantos de la frontera", poema que da título al libro, la frontera física se describe como fin de la nación y barrera infranqueable: "Allí

donde el Artibonito corre distribuyendo la hojarasca / hay una línea / un fin / una barrera de piedra oscura y clara / que infinitos soldados recorren y no cesan de guardar" (36) . La frontera se propone como el lugar en el cual la muerte se presenta en forma de imposibilidad de comunicación entre ambos lados: "Al pájaro que cante de este lado / uno del lado opuesto tal vez respondería. / Pero esta es la frontera / y hasta los pájaros se abstienen de conspirar, / mezclando sus endechas" (36), pero esta supuesta incomunicación no impide que el poeta busque con ambivalencia al habitante del otro lado de la raya: "¿En dónde estás, hermano, mi enemigo de tánto [sic] tiempo / y sangre? / ¿Con qué dolor te quedas, pensándome, a lo lejos?" (3 7). En este poema, la voz poética hace explícita la historia que abarca a las dos naciones y al narrar las guerras del siglo XIX se hace eco del discurso nacionalista dominicano que presenta a los haitianos como "invasores bárbaros y africanos": "De pronto vi las hoscas huestes que des / cendían, aullando y arrasando. Vi la muerte brilladora en la punta de las / lanzas. Vi mi tierra manchada y te vi sobre ella, desafiador, la brazada soberbia sobre el cañaveral / que enmudece y la ronda de hogueras donde al a nochecer / bailabas invocando a tus dioses sanguinarios, hombre que me miraste un día de calor y / agobiante crepúsculo allí donde el Artibonito, dividido, da a cada orilla su mitad de alivio y / hojarasca. Y yo supe que nunca habría esperanza para / ti o para nosotros, hermano que quedaste una noche, a lo / lejos, olvidado y dormido junto al agua." (3 8) Al terminar el poema, el poeta mira hacia el presente y apunta al fin de las guerras del siglo

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anterior y al inicio de una política de desconfianza mutua y de maniobras diplom áticas vacías. Pero estos discursos sólo se quedan al nivel de la alta política: "Era domingo y despu és de oír los himnos y discursos, / después de batir palmas, los señores presidentes se abrazaron" (38). Estos versos aluden explícitamente a las visitas entre ambos países de Trujillo y Vincent durante los años 1935 y 1936. Durante la visita hecha en mayo de este último año a Puerto Príncipe, Trujillo besó la bandera haitiana y proclamó que por sus venas corría "sangre africana" y la avenida principal de la ciudad fue bautizada "Avenue President Tn~illo". Estos gestos retóricos no implican armonía ni conciliación. La voz poética se lamenta de la soledad histórica que aísla a los habitantes de uno y otro lado del Artibonito y concluye su canto situando la región fronteriza como un espacio de división: "Luego los dignos visitantes, sin traspasar / las lineas, retiráronse al ritmo de músicas contrarias, - reverencias y mudas arrogan cias- o y volvimos a dar nuestros alertas, a quedar con el ojo soñoliento sobre los / matorrales encrespados. y volvimos a comer nuestra pobre ración, / solos, lentamente allí donde el Artibonito corre distribuyendo la / hojarasca." (38). La naturaleza de la región también es testigo de esa soledad, dos poemas colocados consecutivamente aluden a esto: "La garza sola" y "Donde el verde dice su palabra". En "La garza sola" se afirma el conocimiento del paisaje por parte de la voz poética: "Yo conozco esa garza. Esa garza me mira, / atentamente fina, como si demostrase / que ella también me reconoce" (42). En el imaginario dominicano la garza es el pájaro representativo de la Línea Noroeste y está presente en las fotografías, pinturas y anuncios comerciales que aluden a la región; a través de la mirada la voz poética establece una igualdad entre sí y el paisaje y sus habitantes: "Sin embargo, nos queda esa mirada / rápida y asombrosa como un resto / de lengm~ e, en la súbita amistad / de nuestra tarde" (énfasis añadido). En el

68 GLOBAl.

poema "Donde el verde dice su palabra", el árbol es quien expresa a través de su follaj e y su sombra los anhelos de la voz poética: "¿Dónde estarán los hombres a esta hora? Aquí, bajo mi copa, desearía ver al pueblo / solazándose. D esearía ser yo todo la señal, un signo verde para el este y el oeste, una canción que no pudiera ya dejar de / oírse a través de las líneas y de las hendiduras de / la tierra, una canción y un signo para el blanco y el / negro y el tostado, para los amarillos y los rojos, porque en cada ramilla cargada habrá un / p~j aro de aquí - oui, síun pájaro afirmando su canción, coronándose con aire de los cuatro lados, garganta fiel a l centro de su tiempo." El árbol anhela ser el elemento que contenga ambos lados: este y oeste; ambas lenguas: español y francés. Una vez más, la naturaleza actúa como la posibilidad que contendría la realización del an-


helo político-cultural de la voz poética. El espacio de lo posible no sólo es el poema sino el paisaje, allí donde los discursos políticos y la violencia han instalado una raya infranqueable, el poeta instala la naturaleza con sus árboles y animales como catalizadores de la unidad posible. La poesía de Rueda, profundo conocedor de la región fronteriza y sus habitantes, ofrece una visión ambivalente del rayano: si bien ve al rayano como cercano y propio, al mismo tiempo reproduce los principales temas del discurso nacionalista dominicano. La misma actitud se verá también en El Masacre se pasa a pie, de Freddy Prestol Castillo, p ero a diferencia de este último, Rueda mantuvo siempre a lo largo de toda su obra una postura crítica de los modos tradicionales de entender la cultura dominicana. Su posición respecto a los rayanos sólo puede entenderse como prueba del arraigo profundo que tiene el discurso hegemónico nacionalista en la República Dominicana, tal y como apunta Néstor E. Rodríguez: "Los intelectuales de la transición han incurrido en una mala lectura de la misma [se refiere a la identidad cultural], una lectura que ha llevado incluso a los pensadores "progresistas" a discutir

la dominicanidad desde el punto de vista del saber monológico de la ciudad trujillista (62)." Este arraigo es producto principalmente de una tradición de enseñanza de la historia que pone un énfasis desmedido en el discurso de la "patria asediada", la "visión trágica" y la confrontación permanente entre Haití y la República Dominicana. A lo largo de la historia dominicana, tanto los llamados liberales como los conservadores han compartido una misma visión de la nación como opuesta a Haití, tanto por la geografía como por la cultura. Arturo Victoriano es agregado cultural de la Re-

pública Dominicana en Canadá. Cuenta con una maestría en Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Taranta, donde cursa actualmente estudios doctorales y ha sido traductor de textos académicos al español y al inglés.

Notas I

Daniel 5:28: "Tu reino ha sido dividido y entregado a

los medos y a los persas". 2 Ver

un excelente análisis de este concepto, así como el

de "patria asediada", en lo que respecta a la historia dominicana en La isla imaginada; historia, identidad y utopía en

La Española.

Bibliografía CÉSAIRE, Aimé. Cahier d'un retola au pays natal. 2. ed. Paris: Présence africaine, 1960. INCHÁUSTEGUI CABRAL, Héctor. "La raya en el corazón." De literatura dominicana siglo veinte. Vol.

n. Colec-

ción Bibliófilos-Banreservas. Santo Domingo: Banco de R eservas de la República Dominicana y Sociedad Dominicana de Bibliófilos, 2007, 211-228. PRESTOL CASTILLO, Freddy. El Masacre se pasa a pie. Biblioteca Taller. 12 ed. Santo Domingo: Editora Taller, 1998. RODRÍGUEZ, Néstor E .. Escrituras de desencuentro en la R e-

pública Dominicana. Pensamiento Caribeño. México, DF: Siglo veintiuno editores, 2005. RUEDA, Manuel. La criatura terrestre, 1945-1960 [poemas). Santo Domingo: Editora de l Caribe, 1963. SAN MIGUEL, Pedro L. La isla imaginada: Historia, iden-

tidady utopía en La Española, San Juan, Puerto Rico: Isla Negra, 1997.

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,

Manuel Marín

Modelo energético y cambio climático El cambio climático es uno de los mayores problemas y desafíos del presente siglo. Lo que empezó siendo una reivindicación de organizaciones ecologistas y de la comunidad científica es hoy una referencia obligada en la agenda política y una cuestión que preocupa a los ciudadanos.


A

finales de este año tendrá lugar en Co-

ambientales, será muy difícil realizar progresos en la aplicación de políticas activas destinadas a combatir el calentamiento global. El Acuerdo G eneral de Naciones Unidas de 1992 identifica precisamente la concienciación de la opinión pública como la llave que permitirá que los ciudadanos interpreten que el cambio climático es un grave problema que afecta a toda la hum anidad. A pesar de todas sus limitaciones e imperfecciones, el Protocolo de Kioto representó un importante avance en la búsqueda de un compromiso global que respondiera a uno de los grandes problem as de la humanidad. Una vez más se enfatizó el papel fundamental de la opinión pública como auténtica No se puede vislulllbrar un futuro palanca destinada a presionar a los líderes políticos para tomar las decision es sin Estados Unidos dentro de los necesarias para controlar y mitigar las cOlllprolllisos Illundiales para emisiones de dióxido de carbono. En el presente siglo XXI parece que, Illitigar el calentallliento global. por fin, el cambio climático ha encontrado su lugar prioritario en las agendas de nuestros dirigentes políticos . El rabie de la opinión pública acerca de la m agnitud calentamiento global tiene hoy día una presencia y complejidad de las eventuales soluciones que de significativa en los program as de la mayoría de berán adoptarse. los gobiernos en todo el mundo. La sensibilización de la opinión pública sobre esta cuestión es un elemento crucial para que el Agenda global liderazgo político se decida a actuar. La presión Así pues, podemos concluir que el cambio cliciudadana será determinante a la hora de defi nir mático es un tem a básico en la agenda global del siglo XXI. Salvo raras excepciones, es difícil enlas grandes orientaciones para el presente siglo. La contrar un líder político, empresarial o sindical historia reciente demuestra que ha sido siempre así: las políticas protectoras del medio ambiente se han que niegue la evidencia de que el calentamiento global es un serio problema que nos afecta en producido por una toma de conciencia de la ciudanuestra vida diaria de ciudadanos de un mundo danía que ha obligado a los dirigentes a articular globalizado. respuestas sobre estas cuestiones. La elección de Barack Obama como presiResulta interesante constatar esta evolución. dente de Estados Unidos ha supue sto un giro En los a ños ochenta, el d ebate sobre el mede 180 grados en la posición de este p aís acerca dio ambiente se circunscribía a la comunidad científica y a los movimientos ecologistas de del fenómeno del calentam iento global. L a publicación del Informe ' sobre Sostenibilidad de la vanguardia, preocupados, en aquel tiempo, fun damentalmente por la lluvia ácida y la degradaAgencia Norteamericana de Medio Ambiente y ción de la capa de ozono. el Plan sobre Energías R enovables aprobado por En los años noventa se pone de manifiesto que el Congreso y el Senado, así como la propuesta de no producirse un verdadero esfuerzo de pepresidencial sobre la reducción de los gases de dagogía con la opinión pública, que la haga ser efecto invernadero marcan una tendencia muy consciente de la gravedad de los problemas mediopositiva. penhague la gran, n:goc~ació~ pos-Kiotoo Es pues del maXlmo mteres abordar la cuestión del cambio climático, que sin duda va a exigir decisiones importa ntes en el plano mundial, al tratarse de un problema global que afecta al futuro del planeta. Un modelo energético, sostenible y viable será determinante para conseguir mitigar el calentamiento global. Numerosos estudios científicos han visto la luz estos últimos años y afortunadamente se ha producido una sensibilización muy conside-

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central de una nueva forma de entender el desaEste dato es aun más revelador si tenemos en rrollo social y humano. cuenta que Estados Unidos no llegó a ratificar el Protocolo de Kioto, y que es, junto a China, Liderazgo político el principal emisor de dióxido de carbono del mundo. También la Unión Europea se ha moviCómo combinar y hacer posibles estos discursos necesitará un notable ejercicio de liderazgo polítido en la dirección correcta y en el Consejo Euco. La emergencia de un nuevo liderazgo mundial ropeo de marzo de 2007 se han establecido las con la figura del presidente Obama y las políticas grandes líneas en materia energética: desarrollo sostenible, competitividad y seguridad de abasque está presentando parece inclinar la balanza tecimiento. del lado de quienes piensan que precisamente una de las razones poderosas para cambiar el modelo La posición europea se ha concretado en el gran compromiso del 20/20/20 en el año 2020. productivo es su falta de sostenibilidad en cuanto Es decir: a medio ambiente y calentamiento global. • R educir las emisiones de CO 2 un 20%. No es posible vislumbrar un futuro sin Estados Unidos dentro de los compromisos mundiales • Producir energía primaria de origen renovable un 20%. para mitigar el calentamiento global como ocu• Incrementar la eficiencia energética un 20%. rriera con el Protocolo de Kioto. Si en CopenhaParece que se está vislumbrando un contexto gue Estados Unidos no están en el acuerdo final, positivo a la hora de definir un modelo energétidifícilmente estarán los otros dos grandes consuco que sea más eficaz para reducir y mitigar los midores de energía del mundo: China e India. La efectos del calentamiento global. El problema ya no es tanto de orientación, que en términos generales es correcta; el problema es la forma en que la grave Los estados productores utilizan crisis económica que conoce el mundo cada vez Illás los recursos está pesando en la definición y puesta en práctica de las nuevas políticas medioenergéticos para conseguir ambientales que se están anunciando. objetivos de política exterior. Para unos, hay que definir las nuevas políticas y ponerse de acuerdo sobre ellas. Este ejercicio, sugieren, es suficiente. No es necesario pasar a su apliUnión Europea no está, ella sola, en condiciones cación inmediata. No es el momento oportuno de liderar en el plano mundial este proceso. para imponer una nueva disciplina a los sisteParece pues necesario seguir muy atentamenmas productivos que limitaría su capacidad de te el desarrollo del programa de la administración recuperación económica. Lo esencial es salir de Obama. Es evidente que todavía las resistencias la crisis lo más rápidamente posible y no gravar internas no se han presentado con toda su crudeza a las empresas con nuevas obligaciones medioen el Congreso y en el Senado. La mayoría que ambientales . Las políticas destinadas a mitigar dispone Obama es muy justa y será una incógnita el dióxido de carbono pueden esperar. cual será la posición final de los congresistas reprePara otros, es el gran momento que hay que sentantes de los Estados productores de carbón. saber aprovechar para cambiar el modelo proSi, al final, el presidente norteamericano lo ductivo y hacerlo más sostenible y respetuoso con consigue y Estados Unidos entra en la negociación el medio ambiente. La recuperación económica final del pos-Kioto, parece evidente que existe una debe incorporar también los desafíos del cambio negociación previa fundamental. Conseguir resclimático para diseñar un nuevo modelo energéponsabilizar, por un lado, a las nuevas potencias tico que haga de las energías renovables el pivote económicas - China e India- y por otro lado, in-

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Los tejados de varios edificios residenciales de Pekín cubiertos de césped, una medida para a horrar energía en la capital china.

corporar a las potencias emergentes - Brasil, México, Sudáfrica, Corea del Sur- a un compromiso final aceptable. La Unión Europea puede jugar un papel de acompañamiento muy importante para conseguir este compromiso. Japón y Rusia, especialmente esta última, necesitarán un trabajo y soluciones específicas en este gran compromiso. Si nos atenemos a la responsabilidad de cada uno, es relativamente fácil establecer las posibilidades para encontra r una solución. Veamos esta pequeña tabla que es suficientemente explicativa de las responsabilidades particulares de cada país:

EMISIONES DE CO 2 1. Estados Unidos: 22% 2. China: 18.4% 3. Unión Europea: 14.7% 4. Rusia: 5,6 % 5. India: 4.9 % 6. Japón: 4.6% 7. Canadá : 2.3 % 8. Corea del Sur: 1.7% 9. México: 1.6%

10. Sudáfrica: 1.6% 11. Brasil: 1.4%

Es decir, apenas 11 actores internacionales representan casi el 80% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero del planeta. Solo tres de ellos, Estados Unidos, China y la Unión Europea representan el 55%. Si a estos tres le añadimos Rusia y Japón nos vamos casi a 65%. ¿Es tan imposible un compromiso entre apenas una docena de países para empezar a mitigar la producción de dióxido de carbono? ¿En plena definición de una nueva arquitectura internacional, acaso no sería una señal determinante que los habituales del nuevo G20 ampliado fuera n capaces de ponerse de acuerdo en la revisión del Protocolo de Kioto? La mayor dificultad no es pues construir una plataforma de negociación de los países más responsables en la producción de dióxido de carbono, y el efecto "tirón" sobre los más renuentes, que produciría la confirmación de que Estados Unidos está en condiciones de ratificar el nuevo tratado que sustituya al Protocolo de Kioto. La dificultad más compleja de resolver puede derivarse del "papel de la energía" en el nuevo equilibrio de poder que se está produciendo en el mundo. Es más que una tendencia confirmada: los estados productores utilizan cada vez más abiertamente los recursos energéticos para conseguir objetivos de política exterior y es un dato

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Vista general del parque eólico de Serra del Tallat, inaugurado en febrero de 2008.

constatable como en los últimos años estos recursos están en manos de empresas estatales, es decir, los gobiernos son conscientes de la enorme importancia que en los nuevos equilibrios de poder tendrá el control de los recursos energéticos. El poder de las grandes multinacionales del petróleo - las célebres cinco hermanas- es ya historia. En nuestros días , las empresas que controlan las tres cuartas partes de las reservas probadas de petróleo, gas y carbón son empresas nacionales. Esta circunstancia pone de relieve que las fuentes de energía en este siglo son ya parte fundamental del sistema de relaciones internacionales y esto explica por qué se ha acrecentado el control de los estados productores sobre los recursos. Es decir, la energía se ha vinculado al nuevo concepto de seguridad energética y, en un mundo cada vez más interdependiente, la organización de los mercados energéticos puede influir en la búsqueda de un compromiso aceptable sobre el calentamiento global. Entramos en una etapa donde el modelo energético será un factor fundamental para responder

74 GLOBAL

al desafío del cambio climático. Las energías renovables representan el futuro, pero todavía falta tiempo para poder establecer un modelo basado exclusivamente en este tipo de energías. Al final será la voluntad política de nuestros dirigentes quien encuentre la solución. Ojalá sean justos y benéficos. Este texto es parte de una conferencia dictada en mayo pasado en el Palacio de la Presidencia de la República Dominicana.

Manuel Marín González es un abogado y político

español. Fue diputado por la provincia de Ciudad Real durante tres periodos. En 1982 se convirtió en secretario de Estado para las relaciones con las Comunidades Europeas. Fue vicepresidente de Comisión Europea por varios periodos, a la vez que responsable de Pesca, Cooperación al Desarrollo y Relaciones con los Países del Mediterráneo. Fue presidente del Congreso de los Diputados de España. En 2007 anunció su retirada de la vida política para dedicarse a la lucha contra el cambio climático. Es presidente de la Fundación Iberdrola.


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ABANICO DE IDEAS

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Informe Especial

Aproximación a la mentalidad del populismo ruso del siglo XIX Luis O. Brea Franco Al comenzar esta aproximación a las ideas y a la actitud que conformaron el populismo ruso, considero oportuno intentar definir y encuadrar previamente lo que entendemos en el ámbito latinoamericano con el vocablo populismo, para pasar luego a resaltar sus diferencias. Lo que nos golpea inicialmente, cuando utilizamos la palabra populismo en América Latina, es, ante todo, la ambigüedad del término. En efecto, con esta expresión se suelen designar diversas actitudes, ideas y modos de reaccionar heterogéneos entre sí, tanto en el orden político como en lo relativo a la interpretación de las estructuras fundamentales del entorno social y respecto a los modos de llevar adelante la lucha política, económica y social, en las que pueden caber las más disímiles interpretaciones teóricas e intervenciones prácticas. Si buscáramos establecer en el vocablo la referencia nuclear de un concepto, encontramos que la idea a que se refiere se podría circunscribir concentrándonos en el contexto de determinados procesos y momentos históricos en orden al modo de concebir el desarrollo económico, político y social. El populismo latinoamericano aparecería, históricamente, cuando comienza a cerrarse el ciclo del dominio político, en solitario, de las élites que dirigen el proceso de domesticación colonial del medio ambiente, se consolida el inicial proceso de mestizaje y se inicia una evolución hacia la formación de una sociedad con incidencias pluriclasistas, donde las clases emergentes establecen variadas e inestables manera de colaborar entre sí, bajo la influencia de algún tipo de catalizador externo o circunstancial: sea la aparición de un líder, la adopción de una posición doctrinaria, el surgir de una coyuntura política nueva o la aceptación de un programa específico de lucha, para intentar ganar el juego sociopolítico a las fuerzas que se oponen a superar determinadas condiciones predominantes de atraso y desigualdad social, económica y política. Por la fluidez y la imperfección que pueden presentar, sean las apuestas programáticas o coyunturales, sean la conjunción y disolución de los movimientos de masas en que encarnan estas tendencias, generalmente


se asumen posiciones ideológicas extremas o demasiado flexibles signadas por un difuso sentido de irresponsabilidad. Por ejemplo, se puede adoptar un pragmatismo crasamente inmediatista o asumir una abierta disposición a pactar con lo circunstancial o, aún, buscar permanecer en la cresta de la onda del apoyo popular, adaptándose a las cambiantes coyunturas al asumir, con insensata complacencia y total irresponsabilidad, reclamos que la gran masa desea ver realizados , aunque a la altura del liderazgo se tuviera conciencia de su impracticabidad o del alto costo social que implicaría su puesta en práctica. También ha sido característica de los movimientos populistas latinoamericanos la utilización de un discurso político reduccionista, simplificador de los problemas que se tienen por delante, sustentados en una visión maniquea de la realidad y de una interpretación fanatizada de consistencia y el valor de las fuerzas que se enfrentan. En este sentido, se suele resaltar que las fuerzas populares son los únicos buenos, y recalcar que quienes se les oponen son las fuerzas negativas, antihistóricas, pro-imperialistas, corrompidas, cínicas y pérfidas, devastadas moralmente hasta el tuétano del alma, esto es, se las interpreta como una materialización de energías demoníacas, destructoras de la vida e inclinadas a eternizar la maldad, el atraso y la explotación extrema del ser humano. La expresión populismo ruso debe de entenderse de una manera muy diversa. La diferencia viene breve y rápidamente desglosada, por ejemplo, en el excelente Diccionario de la lengua española de la editora Espasa-Calpe. 1 En la edición de 2005, bajo la voz populismo, se lee lo siguiente: "1. m. Movimiento político ruso de finales del siglo XIX que aspiraba a la formación de un estado socialista de tipo campesino, contrario a la industrialización occidental. 2. Doctrina política que se presenta como defensora de los intereses y aspiraciones del pueblo para conseguir su favor' '. Por la claridad que encuentro en estas distinciones iniciales dejo al lector con esta determinación provisional del tema que nos ocupará en lo adelante.

Movimiento radical Bajo la expresión populismo 2 se recoge en Rusia una amplia y multiforme corriente de pensamiento y de acción social que llega a alcanzar la forma de un movimiento de orden social, político, moral, y que asume, también, en algunos casos, rasgos místicos y religiosos. El término Populismo no se encuentra en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, vigésima segunda edición. En un diccionario de uso común, como el Pequeño Larousse llustrado 2000, aparecen las siguientes definiciones - que me parecen menos precisas que las del Espasa- : "Populismo : Doctrina polí1

tica que pretende defender los intereses y aspiraciones del pueblo. 2. - Movimiento ideológico ruso que tenía como objetivo luchar contra el zarismo apoyándose en el pueblo". 2 Históricamente, el populismo ruso se extiende desde los inicios de los años sesenta del siglo XIX hasta alcanzar su culminación en la década de los años setenta. Se inicia

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El destacado filósofo Isaiah Berlín lo califica, ante todo, como un difundido movimiento radical de Rusia a mediados del siglo XIX. 3 Esta corriente sociopolítica toma cuerpo y crece entre la élíte instruida de la clase media en formación, entre los llamados raznochintsy,' cuyo objetivo político fundamental es contribuir a la liberación del pueblo ruso en general y de la clase campesina en particular, por medio del rescate de la que en ese momento se consideraba como la institución ancestral de la propiedad y el trabajo común de la tierra, conocida bajo el nombre de la ob shina. 5 Este movimiento, durante el decenio de los años setenta adopta formas ideológicas extremas y asume una organización basada en diversas formas de asociaciones secretas que se dedican a conspirar contra el mantenimiento de la e structura de poder vigente y de las instituciones en que articula el gobierno autocrático de los zares. En muchos casos, estos círculos o células secretas tienen fines revolucionarios inmediatos y asumen -debido a la disparidad de las fuerzas en combate y a la intensificación de la política represiva de los organismos de seguridad del Estado- una estrategia de enfrentamiento basada fundamentalmente en la difusión de propaganda subversiva por medio de la traducción e impresión de material subversivo. Se llega, en casos extremos, a propiciar y ejecutar acciones terroristas contra las figuras más representativas del poder, con miras a amedrentar e infundir la intranquilidad personal entre los máximos responsables. El movimiento populista, en lo relativo a lo doctrinal, se sustenta sobre diversos principios y diferentes visiones en torno a la realidad social del pueblo ruso y sobre las posibles salidas a la situación de represión y atraso que se busca superar. el proceso de su decadencia en los primeros años de la década de los ochenta, desde la gran represión que provoca el haber ideado y ejecutado el atentado en que es asesinado el zar Alejandro n, acaecido en marzo de 1881. Cfr. Isaiah Berlin, Pensadores rusos, Madrid, España, Fondo de Cultura Económica, 1992, p. 391. 3 Cfr. Berlin, Isaiah, O. e, p. 391. 4 Literalmente , la palabra significa: persona sin chin, esto es, sin rango o competencia oficial. En Rusia, desde los tiempos del zar Pedro el Grande (1682-1725) se adopta una Tabla de Rangos (1722), con que se establece los doce diversos grados de jerarquía y calificación en el servicio al Estado en el ámbito burocrático. Este escalafón encuentra su equivalencia, también, en los rangos de las Fuerzas Armadas y en los cargos previstos para el servicio en la corte imperial. Una persona sin chin es alguien que no presta ningún servicio a la corona y carece de abolengo histórico. En ese sentido, los primeros raznochintsy son hijos de sacerdotes, de comerciantes, de miembros de la burocracia o de la nobleza arruinada, q ue estudian y utilizan las capacidades aprendidas para mantenerse socialmente, sin llegar a desempeñar un trabajo en el tren estatal. Como clase comienza a aparecer después de las reformas implementadas por el zar Alejandro n desde 1856. 5 Franco Venturi -en la introducción de su importante obra Los populistas rusos, Madrid, España, Alianza Editorial, 1981, dos tomos, volumen 1, p. 27, cfr. nota 30- cita a su vez a Isaiah Berlin, quien señala: "Los populistas estaban convencidos de que la muerte de la comunidad campesina significaría la muerte o por lo menos un gran retroceso de la libertad y de la igualdad en Rusia .. .".

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Sin embargo, como resalta Isaiah Berlin en su ya citado libro, "los populistas tenían en común ciertas ideas fundamentales, y poseían la suficiente solidaridad moral y política para que se les pueda llamar un solo movimiento. [... ] consideraban el gobierno y la estructura social de su país como una monstruosidad moral y política: caduca, bárbara, estúpida y odiosa, y dedicaron su vida a su destrucción total."o Respecto a los campesinos analfabetos encadenados a la tierra por la institución de la servidumbre de la gleba, que era el grueso del pueblo ruso, los populistas "los consideraban mártires, cuyas penas estaban resueltos a remediar y vengar, y como encarnaciones de la virtud sencilla, no corrompida, cuya organización social (que en gran parte idealizaban) era la base natural en que había que reconstruir el futuro de la sociedad rusa".'/ Los planteamientos teóricos más avanzados que sirven de base a la formación de la mentalidad populista derivan del pensamiento y acción social de Aleksandr Herzen (1812-1870),8 y del enfoque analítico de la realidad histórica del país realizado entre los años cincuenta y sesenta por Nikolai Chernishevski (1828-1889) .9 Estos dos pensadores logran articular un materialismo que deriva de la posición crítica del filósofo alemán Ludwig Feuerbach -una posición reinterpretada y aligerada para la elemental comprensión y consumo de los superficialmente formados teóricos rusos del momento-o Feuerbach fue el principal crítico, desde la izquierda, del sistema idealista de Hegel, antes de la aparición de la obra de Karl Marx y Friedrich Engels. La perspectiva del pensador alemán abre espacio para concebir la realidad del ser humano más que desde una metafísica, como lo hace Hegel, desde una antropología, que coloca a la humanidad considerada como género (Gattung) , esto es, como género humano, en el centro de la realidad, como el efectivo sujeto del universo y de la historia. la

6 7

Ibídem, p. 391. Ibídem, p . 393.

Venturi, Franco, Los populistas rusos, Madrid, España, Alianza Editorial, 1981, dos tomos. cfr. volumen 1, p. 99: "Herzen puede ser considerado como e l creador del populismo . [... ) Antes de convertirse en un movimiento político, el populismo no se ha expresado en una doctrina, sino en una vida: la de Herzen. [... ) no en una doctrina sino en una autobiografía: 'El pasado y pensamientos"'. 9 Ibídem, p. 275: "Herzen fue el creador del populismo. Chernishevski fue el político de este movimiento, aquel que formó su núcleo más sólido, aquel que no dio sólo ideas, sino que trazó líneas de acción. [... ) Pocos tuvieron una conciencia tan lúcida como é l de la suerte que le esperaba [... ). [... ) se sabía poseedor de la fuerza necesaria para aceptar veinte años en Siberia con la misma firmeza con la que los políticos ingleses de que hablaba habrían aceptado una derrota parlamentaria". la Feuerbach, Ludwig A. , Opere, a cura di Claudia Cesa, Bari, Italia, Editorial Laterza, 1965, cfr. el apartado titulado: L'essenza dell' uomo in generale, pp. 179-192 . Además, se pueden consultar la serie de artículos sobre Feuerbach que publiqué en el suplemento cultural del diario Hoy, Areíto, en las siguientes fechas: 14/1l/08, 10/1/09, 24/1/09,8/2/09, 2l/2/09, 7/3/09 y 2l/3/09. 8

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La visión materialista de la primera versión del populismo también se nutre de las obras de quienes eran considerados en ese tiempo como los más destacados referentes ideológicos del materialismo científico alemán, el triunvirato formado por el médico Ludwig Büchner, el químico Jacob Moleschott y el biólogo y político suizo Carl Vogt.

Visión materialista A estos escritores, empero, en los círculos de investigación alemanes rigurosos se les consideraba como puros divulgadores y simplificadores del conocimiento científico, dominados como estaban por un reduccionismo y un determinismo extremos que poco tenían que ver con la ciencia auténticamente experimental, tal como se realizaba en los laboratorios m ás prestigiosos de la época, Entre ellos, destaca por la influencia ideológica que ejerce en toda Europa entre los segmentos medios de la sociedad, Ludwig Büchner,II quien escribe un texto que era considerado, entonces, por estudiantes e iletrados , como una especie de biblia del materialismo cientificista, mientras que otros, con firme formación científica, lo rechazan por considerarlo un texto ingenuamente materialista, y totalmente reduccionista y determinista, 12 La obra de Büchner tuvo amplia difusión en Rusia; empero, no siempre fue traducida de mane ra adecuada, Ya en la novela Padres e hijos de Iván Turguéniev,13 publicada en 1862, que es la obra en que se describe por primera vez a los nihilistasl4 y se sugiere como lectura deseable para la puesta al día, con las nuevas ideas que entonces dominaban en el mundo,

II

Büchner publicó su obra más famosa, que tituló Kra!t und Sto!f Empirisch-naturphilo-

sophische Studien (Fuerza y materia estudios empíricos de filosofía de la naturaleza), en 1855, La traducción al español aparece el mismo año de su publicación en alemán, El lector puede acceder a esta traducción en la página Web <http://www,filosofia ,org/ matlmmI855a,htm >, El texto aparece en la página de la organización: Proyecto Filosofía en Español, bajo el título,' Fuerza y materia, Estudios populares de historia y hloso!ía naturales, 12 La obra de Büchner es producto -de acuerdo al juicio del filósofo kantiano Friedrich Lange, que lo reseña en su Historia del materialismo- de un fanático entusiasmo por el progreso de la humanidad, con el que se trata de demostrar la indestructibilidad de la materia y de las fuerzas o energías naturales, En la misma página web de la referencia anterior aparece la traducción al castellano del texto de Lange, bajo el título: Historia del materialismo, publicad a en Madrid, en 1903, en base a la traducción fr ancesa del alemán, de 1877-1879 , Se localiza mediante el enlace: <http ://www,filosofia,org/matlhdm/ index,htm>, 13Turguenev, Iván, Padres e hljOS, Madrid, España, Alianza Editorial, 1971. cfr, pp , 50 Y ss" Allí Turguenev presenta en un diálogo las ventajas de la lectura de Kra!t und Sto!! [el escritor invierte el orden del título]: "Hace unos días lo encontré [a uno de los padres] leyendo a Pushkin [",] Haz el favor de explicarle que ya no es un niño, que eso no es propio de su edad, ¡Ser romántico a su edad l Dale a leer algo más eficaz , [" ,] Que lea Sto!! und Kra!t, de Büchner, para empezar, está escrito en un lenguaje popular", Según se indica más adelante en la novela, ya en ese momento el texto del médico alemán iba por la novena edición, en 1861, en Rusia, 14

Cfr ib ídem, pp, 27 Y ss" "Nihilista es un hombre que no acata autoridad, que todo

pone en duda y no acepta ningún principio, por muy respetable que sea,"

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de los protagonistas más entrados en años, de los padres. Recomendación que hace el principal protagonista de los hijos, el mhilista, Eugenij Bazárov. El extremismo del materialismo del libro produjo en la universidad alemana un profundo malestar, que se manifiesta con un difuso sentido de rechazo a la obra y a su autor. 15 El populismo ruso, que domina entre los intelectuales y los jóvenes progresistas en la segunda mitad del siglo XIX, nunca llega a tener una doctrina unitaria que se organice en torno a una visión coherente y articulada de sus concepciones. Por ello se debe hablar de diversas y, en muchos casos, divergentes concepciones populistas. Esta diversidad permite que en Rusia se lleve a cabo un amplio y fecundo debate ideológico sobre cuál debía ser la visión adecuada y los pasos prácticos necesarios para reorganizar la sociedad. Se cuestionan, entre otras cosas, sobre si se puede prescindir del Estado ; sobre cuáles podían ser las modalidades prácticas que puedan llevar al pueblo ruso a liberarse de la opresión política, de la explotación económica, de la humillación continuada a la dignidad humana y de una generalizada denegación de justicia. Sin embargo, como señala Berlin, en sentido general: "[ ... ] compartían los ideales democráticos de los radicales europeos de su tiempo y creían, además , que la lucha entre las clases sociales y económicas era el factor determinante de la política. [... ] La teoría de la historia social dominada por la guerra de clases -cuyo núcleo es la idea de la coerción de los que tienen sobre los que no tienen- nació en el curso de la Revolución Industrial [... ] ". 16 Las noticias que durante decenios, desde los años cuarenta del siglo XIX, se recibían en Rusia sobre las alteraciones y los cambios que produce en Occidente la guerra de clases en curso a través de los procesos de industrialización e implantación del capitalismo, habían creado desconcierto y gran preocupación de que ese morbo pudiera trasplantarse a las tierras de Rusia con el proceso de modernización. 17

15 Esta hostilidad conduce al autor a verse obligado a renunciar a su cátedra de la Universidad de Tubinga. Posteriormente se retira en la ciudad de Dar mstadt, donde se concentra en el ejercicio de la clínica y contribuye regularmente, con ar tículos, en diversas revistas especializad as que tratan de casos de orden fisiológico y p atológico . 16 Berlin, Isaiah, cfr. O. C. p . 392. 17 Es precisamente Chernishevski, e n 1857, quie n comienza a definir una serie de ideas sobre las comunidades agrícolas en el contexto de un posible marco de desarrollo económico. Entonces se hace conciente de q ue hay que conservar a todo coste la institución de la obshina. En este sentido escribe : " [.. .] dentro de veinte o treinta años la ob shina ofrecerá a nuestros camp esinos otra ventaja aún mayor d ándoles una gran facilidad para crear sociedades agrícolas para el trab ajo de la tierra [.. .] ' 'Y más adelante , resp e cto al desastre que acontece en Occidente con el empobrecimiento general de las masas, mientras aumenta la producción industrial, señala: "El ejemplo de Occidente no debe p erderse para nosotros . Ahora aún estamos a tiempo de utilizar esta lección . Ahora, cuando lo único que hacemos es preveer esas transformacione s, hay q ue prep ararse p ara hacer fre nte a los acontecimientos y d irigir su desarrollo". Esta d octrina, por decir así, preventiva frente a los cambios sociales, marcará todo el populismo. La pregunta q ue todos se harán versará sobre la posibilidad de pasar al socialismo sin tener que su-

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Para los jóvenes y los ideólogos radicales rusos de los años sesenta resultaba claro todo lo negativo y alienante que traería la coerción que ejercen los que tienen sobre los q ue no tienen, al observar y estudiar el acelerado proceso de destrucción de las estructuras sociales rurales, las tradiciones y creencias ancestrales, y la transformación de las ciudades en campos de batalla, donde se combate para instaurar y profundizar la revolución industrial en las naciones occidentales. En Occidente se crea y difunde un término nuevo para expresar la terrible situación en que vienen a caer las masas desposeídas con la intensificación del proceso de industrialización. Se comienza a hablar, entonces, de pauperism o. Término que se utiliza para designar' 'la extensión de la miseria a grandes masas de individuos, a clases enteras de la sociedad. Pobre es el que tiene poco ; indigente el que no posee nada, y el pauperismo es la existencia de colectividades muy numerosas que carecen de los bienes económicos y aun de la posibilidad de adquirirlos, o se hallan a cada paso expuestas a cae r en esa situación". 18 A esto se agregaba la conciencia de los frutos negativos que traía la competencia despiadada sobre los proletarios, el poder maligno que ejercían sobre el desempeño social las finanzas improductivas, lo inevitable de la creciente centralización en el manejo de los recursos, y la estandarización y banalización de las actividades humanas, que traían aparejada la transformación de los seres humanos en pura mercancía, con la consecuente enajenación de los individuos y grupos y la degradación de la existencia humana como tal. 19 frir el trauma que conllevaba asum ir el capitalismo. Cfr. Venturi, Franco, O. c., volumen 1, pp. 293-300 .

18 Cfr. Vocabulario de Economía Política, sitio web : <http://www.eumed. netlcursecon/ dic/jph/P. htm>. Puede consultarse sobre este fenómeno las consideraciones de Alexis de Tocqueville, Memoria sobre el pauperismo, Madr id , España, Tecnos, 2003. Este informe constituye uno de los d ocumentos en que el autor intenta pensar con lúcido pesimismo una posible salida a esa nueva lacra de su tiempo. En el p rimer informe elaborado por de Tocqueville sobre el tema, se constata algo q ue marcará el desarrollo del pensamiento social posterior frente al optimismo inicial de los lib erales y los positivistas , que "el pauperismo es proporcionalmente mayor en las sociedades r icas e industrializadas como Inglaterra, que en las sociedades agrícolas más pobres del sur europeo . [.. ] Una nueva y masiva clase de indigencia es el corolario del crecimiento industrial capitalista". Cfr. O. c., "Estudio preliminar" a cargo de Juan Manuel Ros, p . XXI. 19 Sobre toda esta temática se p uede consultar la obra citada de Berlin, pp. 392-394. Alexis de Tocqueville, en la obra citada señala cuál fue su experiencia al visitar Inglaterra: "Cuando se recorren diversas regiones de Europa, se queda uno sorprendido ante un espectáculo extraordinario y aparente inexplicable. Los países que parecen más miserables son aquellos que, en realidad, cuentq.n con menos indigentes; y entre los pueblos que se admira la opulencia, una parte de la población se ve obligada para poder subsistir a recurrir a los donativos de la otra parte . Atravesad las campiñas [inglesas] y os creeréis transportados al Edén de la civilización moderna. Observaréis [... ] una riq ueza que deslumbra más que ningún país del mundo, un confort más refinado y solicitado que en cualquier otro lugar; por todas partes, la imagen del esmero, del bienestar, del ocio [.. .] - empero- introducios en el interior de los municipios [...] y descubriréis con indecible sorpresa que la sexta parte de los habitantes de este floreciente

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Rusia, a inicio de la dé cada de los sesenta, es el país menos industrializado de Europa y, según reseña Isaiah Berlin, el proletariado no sobrepasaba el tre s por ciento del total de la población. Puestos por la historia ante e stas posibilidades, los populistas comienzan a pensar en cuál podría ser una solución humana para la transformación de Rusia en una potencia productora que permita utilizar de manera racional y favorable para el despliegue armónico de la personalidad humana los ingentes recursos naturales y humanos de la nación. Durante el despliegue de ese proceso se formulan innumerables preguntas que buscaban aportar luz al proceso de luchas por el desarrollo que tenían por delante. Por ejemplo, se cuestionan: ¿Quiéne s deben indicar el camino hacia la liberación de los campesinos? ¿Se deben preparar expertos para guiar este proceso? ¿La aparición de estos expertos no desembocaría en la creación de una clase revolucionaria? Y en ese caso, ¿una minoría de revolucionarios profesionales no se transformaría en una nueva élite que pretendería hacerse con todo el poder? ¿No buscaría esta minoría revolucionaria imponer al pueblo lo que consideraría como las prioridades ineludibles, aun cuando, en realidad, no tomen en cuenta las auténticas necesidades y las aspiraciones de la mayoría? Y lo que sería más grave, ¿quién garantizaría que la nueva élite sería más comprensiva y menos tiránica que el yugo impuesto por las presentes autoridades? Un eco de estos debates se encuentra dramáticamente caricaturizado en la novela de Dostoievski Demonios. En efecto, en el capítulo séptimo de la segunda parte se exponen las estrafalarias ideas sociales de uno de los personajes más alucinados de la obra. Allí se explica con gran detalle la teoría de Shigállev, el maestro cojo-a quien el novelista describe con una facha "repelente, adusta y sombría"-. El nihilista confiesa a su auditorio que está perplejo por el resultado alcanzado en sus cavilaciones, en las que buscaba encontrar una vía que permitiera vislumbrar el mejor y más productivo modo de armonizar la estructura de la sociedad en Rusia, pues "partiendo de la libertad ilimitada he llegado al despotismo sin límites". 20 Esta profusión de ideas sobre las posibilidades más diversas de organizar la vida humana en sociedad fecunda el terreno ideológico para que , desde la década de los años ochenta y siguientes, florezcan múltiples versiones de un posible socialismo con rostro amable. Entre esas doctrinas aparece y se afianza, posteriormente, el marxismo, que consolida en la interpretación elaborada, primero por Plejanov21 , y más adelante por Lenin, quienes tienen en cuenta el gran debate ideológico y

reino vive a expensas de la caridad p ública". Cfr. Alexis de Tocqueville, Memoria sobre el pauperismo, Madrid, España, Tecnos, 2003, pp. 3 Y 4. 20

Cfr. ibídem, pp. 396-404. También puede consultarse Brea Franco, Luis O. , La moder-

nidad como problema, Santo Domingo, 2007. § 68 . "La teoría de Shigáliev", pp. 196-197. 21

Gueorgui Valentínovich Plejánov (1856-1 918). Fue un re volucionario, teórico y propa-

gandista del marxismo. Su libro Las cuestiones fundamentales del marxismo fue considerado una obra teórica fundamental por los marxistas de nuestro país entre los años 1960 y 1990.

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organizativo llevado adelante durante más de treinta años, para dar forma y decantación a las doctrinas populistas.

Temática social En la concie ncia y en el pensamiento ruso del siglo XIX, la temática social ocupa una posición muy destacada. Es más, un pensador de la talla de Nikolai Berdjaev, en su indispensable obra La idea rusa 22 -donde delinea un cuadro histórico de la formación de las ideas e ideales, de las teorías y creencias que sirven de soporte al proceso histórico de formación de la identidad del pueblo ruso-, señala que "si se deja de lado toda consideración doctrinaria, todo el pensamiento ruso está indeleblemente marcado por la convicción de que el socialismo es una actitud profundamente arraig ada en la naturaleza rusa".23 Berdjaev justifica esta actitud constitutiva de lo ruso , basado en el hecho histórico de que este pueblo desconoce totalmente el concepto romano de propiedad y conforma sus originarias instituciones nacionales al prescindir de esa noción. En la Edad Media, en Rusia, precisamente en el Principado de Moscovia -que constituye el núcleo nacional de esa nación- no se conoce la vergüenza 24 de la propiedad de la tierra, que en sentido general se considera como propiedad exclusiva del zar, es decir, de quien era considerado como el padre de la nación. En este sentido -concluye Berdjaev- "se podría sostener que en el régimen ruso que nace de la propia tradición y de su historia, no había libertad, p ero sí justicia".25 A los inicios de la década de los años sesenta del siglo XIX reina indiscutiblemente una creencia muy difundida, tanto entre los radicales populistas como entre los seguidores de la tendencias pro-eslavistas o eslavófilos, quienes estiman que Rusia está llamada a desempeñar un papel de primer orden en el concierto de las naciones. Esta convicción afirma que el pueblo ruso es el pueblo elegido por Dios para realizar en la Tierra la justicia social y la hermandad entre todos los seres humanos. El m esianismo ruso, que es como se designa históricamente este convencimiento del pue blo ruso respecto a su de stino histórico frente a la humanidad, llega a ser por esos años una idea predominante en casi todos los rusos, sin importar sus ideas o modos de pensamiento.

22 Berdjaev, Nikolaj , L'idea TUssa. 1problemi fondamenlali del pensiero russo

(XIX

e inizio

del xx secolo). Milano, Italia, Mursia, 1992. La obra fue publicada en el exilio, en 1946.

23 Berdjaev, Nikolaj , L'idea russa.

1 problemi fondamenlali del pensiero russo (XIX e inicio

del xx secolo) , Milano, Italia, Ugo Mursia Editori, 1946 (1992), p. 125. Cfr. p. 125, donde

Berdiaev señala además: "El pueblo ruso está, más que riingún otro del mundo, dotado de un espíritu de comunidad, lo que se revela en los hábitos de la vida cotidiana y en las costumbres. [... ] Todos esperaban que Rusia escaparía de las mentiras y los males del capitalismo, que habría podido pasar a un sistema social mejor, evitando la fase capitalista del desarrollo económico". 24

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Es la palabra utilizada por Berdjaev en el contexto del texto citado, p. 125. Ibídem, p. 125.

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Esta convicción fue formulada de manera coherente por Piotr Chaadaev, quien es considerado como el padre de la filosofía rusa. El pensador publica en 1829, en la revista Teleskop , su famosa Carta filosófica a una señora. 26 El conflicto interior que caracteriza a la llamada generación de los años cuarenta, la llamada generación de los hombres superfluos, esto es, la generación romántica -cuando se divide la élite aristocrática, que cultiva la cultura, en dos corrientes, la de los occidentalistas y de los eslavófilos- de lo que se trata en estas polémicas es de diversas interpretaciones de cómo es posible realizar el destino numinoso de Rusia. Cuestión que ninguna de las corriente de pensamiento pone en duda. Según unos, el destino del pueblo ruso está indisolublemente ligado al destino de Occidente. Mientras que para los otros, la misión de ese país en el mundo será realizar los principios de la cultura eslava, objetivo que sólo podrá alcanzar permaneciendo fiel a sus tradiciones y a los principios de la cultura eslava cristianizada a través de la Iglesia ortodoxa. Encontramos, desde los años sesenta del siglo XIX en adelante, que en casi todo el conjunto de la intelligentsia rusa -que como ya he señalado, abarca individuos seguidores de diversas doctrinas diferenciadas por múltiples matices de opinión, casi siempre contrapuestas entre sí- se estimaba que gracias a un destino trascendente, a un llamado histórico excepcional, a una vocación inexplicable, que depende de su propio carácter histórico, religioso o divino, según fuesen las creencias de cada quien, Rusia podrá evadir la alienación y los males que se derivan del capitalismo, que entonces comenzaba a regir como sistema social en Europa Occidental agudizando la pobreza, el pauperism o, de las clases más bajas de la sociedad. La gran mayoría de los populistas entienden que Rusia, para estar a la altura de su misión, debe descubrir e implantar un sistema social superior al capitalismo, que le permita evitar, de esta manera, los traumas y contradicciones que este sistema económico produce en el ser humano, en general, y en la sociedad, en particular. Para los radicales de izquierdas y para los tradicionalistas "eslavófilos", la gran superioridad que muestra Rusia respecto a los demás países europeos es -valga la paradoja- su gran atraso socioeconómico. En este sentido, los populistas rusos consideran que en su país la vía del socialismo permanece latente, a pesar de subsistir en medio de un régimen oprobioso, caracterizado por la servidumbre y la autocracia. Conciben que las características históricas e ideológicas que los configuran específicamente como pueblo, los marca de modo indeleble como a ningún otro grupo humano sobre la Tierra, en cuanto su ser nacional se sostiene en la vigencia siempre renovada de un espíritu, de una conciencia

Escribe Chaadaev: "Estoy totalmente convencido de que nosotros hemos sido llamados a resolver muchos de los problemas sociales, a llevar a la plenitud muchas de las ideas surgidas en las antiguas sociedades, a responder a las cuestiones más importan26

tes que preocupan a la humanidad." Chaadaev, Ap ología de un loco. Citado por Berdjaev en la obra citada. Chaadaev afirma q ue la tare a de Rusia en la historia es hacer realidad la máxima bíblica: Advenian regnum tuum. Desde entonces, sostiene Berdjaev, se constituye como el objetivo del pueblo ruso, "buscar e d ificar el reino de Dios en la Tierra", cfr. ibídem, p. 73 -74.

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en que privilegiar el sentido de la comunidad viene considerado como la forma de vida social más alta y deseable. Esta convicción se encuentra presente durante todo el siglo XIX. Se puede encontrar este hilo conductor desde las ideas de los nobles decembristas, 27 quienes fueron los primeros en conspirar contra la autoridad de los zares, en 1825. Esta manera de ser y pensar, que se despliega en un modo casi natural de percibir lo social y de privilegiar el sentido de la comunidad sobre lo individual, trasciende en la forma de pensar de la intelligentsia rusa en el debate ideológico en que se forman las ideas populistas. Debido al origen ancestral, casi mitológico, que se atribuye al sentido de comunidad en el seno de la cultura rusa, se puede constatar que en Rusia el socialismo llega a tener, por los años de la década de los sesenta del siglo XIX, un sentido casi religioso, que trasciende el hecho circunstancial de que alguien fuese creyente en Dios, ateo o arreligioso. Marx pudo constatar personalmente y, al mismo tiempo, asombrarse del sentido colectivista de los exiliados rusos en Europa occidental cuando estos adhieren a sus ideas y a la internacional socialista antes de que tuviera seguidores entre los grupos de proletarios radicales occidentales. En efecto, Marx no amaba a los rusos, porque consideraba que eran de espíritu anárquico y estimaba que en donde participaban creaban el caos. El populismo es un fenómeno ideológico y cultural ruso original, que nace de la idiosincrasia particular del pueblo ruso, desde su marcada vocación a dar un sentido predominante a lo comunitario sobre lo individual y a considerar más valiosa la búsqueda de la justicia social y la hermandad entre los seres humanos que desplegar el concepto burgués-occidental de la propiedad privada y del lucro personal. Ya en los años cuarenta del siglo XIX, el crítico Visarión Belinski (1811 1848), en el último período de su vida, había madurado una visión del mundo que puede considerarse como la base sobre la cual se desarrollará posteriormente la concepción del socialismo ruso, que será la premisa histórica del modo de pensar de los populistas. Dentro de la genérica convicción de privilegiar el sentido de lo comunitario, se elaboran diferentes modalidades de ser populistas. Así, se puede

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La decembrista fue la primera conjura contra las instituciones de la Rusia imperial por

parte de un grupo de oficiales del Ejército ruso. Iba dirigida a impedir la toma del poder de Nicolás 1, el 26 de diciembre de 1825 El cuerpo de oficiales del Ejército ruso que venció a Napoleón estaba formado principalmente por jóvenes provenientes de familias aristocráticas. Estos conocen las ideas que circulan en Francia desde la Revolución, cuando participan en las batallas en que vencen finalmente a Napoleón. El cuerpo de oficiales del Ejército ruso pudo constatar en esa ocasión, en Europa, la prosperidad con que vivían de las naciones donde el vasallaje había sido abolido, y donde el poder monárquico estaba sujeto a límites. En consecuencia, se formaron varias organizaciones clandestinas que comenzaron a elaborar diversos proyectos para una constitución rusa, un proyecto proveía una monarquía constitucional, y otro favorecía una república democrática. Para el zar y para toda la sociedad, la insurrección fue un gran golpe, ya que en ésta participaba lo más granado de la aristocracia en el Ejercito.

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indicar un populismo de corte conservador, otro de carácter materialista, y aun se puede señalar otro de carácter religioso. En este orden de ideas sería correcto señalar que populistas fueron tanto los eslavófilos y sus simpatizantes, como Aleksandr Herzen, Nikolai Chernishevski, y aun Dostoievski con su teoría del suelo sagrado de Rusia. 2tl Igualmente, todos los grupos revolucionarios y los más aguerridos terroristas de las décadas de los años setenta y ochenta del siglo XIX. La obshina Herzen creía firmemente que la gran salvación de Rusia frente al capitalismo y a su modo violento de implantarse sería la ancestral comuna campesina rusa, la obshina: el sistema de cultivar la tierra organizado en unidades colectivas que se autogestionan. Para Herzen, el socialismo ruso no tendría que imponerse, sino que simplemente habría que restaurarlo, protegerlo y perfeccionarlo, al fortalecer la práctica de autogestión comunitaria de las unidades agrícolas tradicionales. Con el nuevo orden habría que establecer que la tierra pertenece a la nación y que debe redistribuirse a las unidades colectivas de producción, precisamente, a las federaciones y confederaciones de obshinas. La tarea sería hacer que cada ciudadano de Rusia pase a ser miembro de una comunidad administrada por sí misma. De esta manera, la obshina, aquella institución arraigada en la vida cotidiana de las grandes mayorías de siervos iletrados, se constituiría en la condición que impediría el avance del desarrollo capitalista y la formación de una burguesía y de un proletariado. La creencia en las posibilidades de desarrollo futuro de esta institución ancestral se constituye como el gran dogma auto evidente , aceptado por todos los populistas. La idea clave que los reúne y unifica en sentido lato es que todos tienen fe plena en las virtudes y capacidades espirituales del pueblo llano, en especial en el campesinado, que consideran como los depositarios de la verdad de la tierra rusa. Entre los padres fundadores del populismo sobresale la figura de Nikolai Chernishevski, quien se revela como el gran teórico en el momento en que Rusia se descubre como sociedad y en el momento en que comienza a conformarse la opinión pública. 29 En esos años, los años sesenta del siglo XIX, la personalidad de Chernishevski ocupa el centro del desarrollo del pensamiento social ruso. El caso de Chernishevski es muy particular, pues como señala Berdjaev en su libro citado, "su presencia restalla como una disonancia".30

28

Sobre la teoría llamada pochvennichestvo, elaborada por Dostoievski en el primer nú-

mero de la revista La época, dirigida por él y su hermano Mijaíl, se puede consultar la síntesis que se ofrece en el libro de Joseph Frank, Dostoievski.· La secuela de la liberación,

r , México, Fondo de Cultura Económica, 1993, pp. 59-74. 29 Berdjaev, Niko1aj, O. e , p. 130. 1860-1865, México, D.

,o Ibídem, p . 130.

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Su filosofía es modesta, a veces ingenua, y presenta vetas materialistas y utilitaristas que eran pregonadas por muchos filósofos, tanto en Europa occidental como en la misma Rusia. En verdad, Chernishevski era un hombre erudito, pues sabía de todo. Empero, el carácter de su cultura no era particularmente elevado, su formación era, sin duda, inferior a la de los nobles idealistas románticos de los años cuarenta. Su formación era el resultado presuroso y superficial de la época de la democratización de la sociedad a la muerte del terrible zar Nicolás 1. Sin embargo, la trascendencia de Chernishevski como padre fundador del populismo se sostiene, más que sobre sus ideas, sobre su estatura moral, que se basa en su existencia heroica durante todo el tiempo en que estuvo condenado y deportado. Su comportamiento ejemplar, a pesar de sus sufrimientos personales, revela una elevación de carácter que sirvió de ejemplo de moralidad, de coherencia ideológica, de vida íntegra, a la juventud que consideró que su actuación era digna de imitación. 3I La grandeza de Chernishevski, su popularidad, el respeto que todos le profesan proviene de su carácter moral. Chernishevski transformó el populismo en una especie de religión laica basado en su vida ejemplar, y el capital moral que cultivó lo elevó, entre sus seguidores, hasta ser considerado como un hombre cercano a la santidad. Es importante recalcar que en Rusia, durante la segunda mitad del siglo XIX, se consideran de modo totalmente diferentes y alejadas una de otra las nociones de nación y pueblo, que son interpretadas no como ideas convergentes, sino contrapuestas. El populismo no significa defensa del nacionalismo, aunque en ciertos casos se perciba la noción de pueblo bajo colores nacionalistas. Para el populismo marcado por tintes religiosos, el pueblo constituye un organismo místico que profundiza sus poderosas raíces en las entrañas de la sagrada tierra de Rusia y en las honduras recónditas de su espíritu. Lo nacional, frente a la visión del carácter fundamental del espíritu del pueblo, es una construcción de carácter histórico-racionalista ligada principalmente a la concepción del Estado, mientras que la idea de pueblo viene considerada como la expresión de un valor concreto, como vívida comunión real, histórica, como la manifestación del espíritu de una comunidad concreta y viva en el tiempo, mientras que la idea de nación se refiere a una entidad que nace fruto de una idea jurídica, fría y abstracta. León Tolstoi en su magistral novela Guerra y paz, que es un canto épico al pueblo ruso, condensa esta visión de la comunión del pueblo ruso en sus tradiciones y en sus raices sin importar el rango o el abolengo social de los involucrados, en un paradigmático episodio que muestra de manera palpable de qué se trata cuando se habla del pueblo como una comunión viva de seres humanos arraigados en las mismas raíces que se nutren, poderosas, de la sagrada tierra rusa. La escena es la siguiente: los hermanos Natacha y Nikolai Rostov, después de pasar el día de cacería, son invitados por su tío a su humilde cabaña campestre de madera, a cenar y a reponerse de los duros esfuerzos del

31

Ib idem, p . 130 Y ss.

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día. El menú está compuesto de especialidades caseras rusas. Después de la cena, se escucha una balalaica que toca una sencilla balada campestre. No es la música que está acostumbrada a escuchar y a bailar la condesita Natacha. Al ver el gusto con que la invitada escucha la melodía, el tío pide que le traigan una guitarra y "comienza a cantar como lo hacen los campesinos. A Natacha le parece que esa manera de cantar llena el aire con el encanto sencillo de los cantos de las aves". Entonces, el tío le pide a Natacha que se una a la danza popular: "A ver sobrina -dijo, invitando a Natacha con la mano que había arrancado el último acorde. Natacha se quitó el chal que llevaba encima, dio unos pasos por delante del tío y, con las manos en la cintura, movió rítmicamente los hombros y se detuvo frente a él".32 En nuestros días, el destacado historiador británico Orlando Figes intenta, precisamente, elaborar una teoría de la unidad de la cultura rusa en un hermoso libro titulado como el episodio que relata Tolstoi: La danza de Natacha. 33 Allí retoma la escena que recoge Tolstoi y se cuestiona, como hilo conductor de su investigación, si es posible que una nación como Rusia pueda estar unida por los hilos invisibles de una sensibilidad nativa. Esta es la misma interrogante que se formula Tolstoi al relatar el episodio en su novela. Eso mismo, al igual que Tolstoi, lo sintieron y creyeron las principales figuras de la intelligentsia que expresaron en sus obras de arte, escritos y acciones, la convicción de que el saber y la tradición del pueblo ruso era una y sagrada. En la segunda mitad del siglo XIX, en Rusia , tanto para el populismo religioso como para los eslavistas, para Dostoievski y para el mismo Tolstoi, el pueblo ruso se identifica con los campesinos, y solo en sentido derivado con las clases trabajadoras de la sociedad. Entre los populistas de corte revolucionario se entiende por pueblo la categoría social marcada por la clase de los trabajadores, es decir, por aquellos individuos o grupos cuyo interés coincide en base al modo de apropiación y gestión de su trabajo. De hecho, en Rusia, populismo -narodnost '- y democratismo, entendidos en sentido social, terminan por coincidir. Sin embargo, los eslavófilos, que estiman como fundamentales los valores y las tradiciones instauradas en Rusia por la religión ortodoxa y se contraponen al espíritu de las reformas culturales establecidas por el zar Pedro el Grande, consideran que es en el pueblo simple, en los campesinos, en la fe ortodoxa, donde se ha conservado con mayor pureza y fuerza estas tradiciones. Hay que señalar, además, que uno de los rasgos distintivos más arraigados del populismo ruso es su tendencia contraria a la presencia del Estado ante la sociedad.

32

Tolstoi, León, Guerra y paz, Barcelona, España, De bolsillo, 2004. Cfr. Quinta parte,

apartado I1I , pp. 797-805. 33

Figes, Orlando, El baile de Natacha .· La historia cultural rusa. Barcelona, España, Edhe-

sa,2006.

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De esta persuasión nace la fuerte tendencia anárquica que caracteriza al pueblo ruso. El Estado es percibido por el pueblo como un vampiro que se constituye en un parásito en el cuerpo del pueblo para vivir de su sangre. También hay que tener presente que el pueblo no viene concebido como un todo unitario, como se concibe desde el punto de vista del nacionalismo. En efecto, entre los populistas se suele distinguir y contraponer el pueblo, sea a la intelligentsia, sea a las clases aristocráticas . En verdad, muchos de los intelectuales populistas no se sienten como parte orgánica del pueblo. Por esto la intelligentsia populista percibe su lugar y su posición ideológica como fruto de una posición anómala, como una postura nacida de una situación que se origina en una circunstancia inconveniente. Así, muchos populistas asumen su posición de lucha por el pueblo con un profundo sentido de culpa, como un acto necesario de contrición individual por todos los males causados al pueblo históricamente por las élites. El populismo, además, viene a ser una especie de respuesta histórica a la relación inorgánica entre las élites y el pueblo, establecida por Pedro el Grande en su proyecto de refundar las bases del estado ruso. El zar Pedro I e stablece, en su proyecto de Estado, un carácter parasitario a la aristocracia rusa considerada en su conjunto. El papel puramente marginal que le asigna el zar a la nobleza conduce a que en este estamento se genere una sensibilidad culpable; contribuye a que se destaque en su conciencia de clase un sentido de culpa ante el pueblo debido a su inutilidad, debido a su incapacidad de servirle o de constituirse en un frente que contribuyera a mejorar la vida de la sociedad.

Conciencia de culpabilidad El movimiento populista nacido de los hijos rebeldes de esas clases privilegiadas busca superar en la conciencia la certeza de esta culpabilidad, aspira a reparar su falta de auxilio histórico al pueblo con su arrepentimiento frente a este, mediante su puesta a disposición, a través de su participación y contribución a su liberación y al mejoramiento de sus condiciones de vida. La forma ideológica más compleja de asumir este sentido de la propia culpabilidad y de la necesidad que tienen las clases dominantes de arrepentirse ante el pueblo explotado alcanza su máxima expresión en la figura de León Tolstoi y en su conversión, al final de su vida, a una especie de cristianismo primitivo que tiene mucho de rescate de las formas ancestrales de la vida en comunidad del campesino ruSO. 34 Thomas Mann, en su novela La montaña mágica,35 señala que la inmensidad de la tierra de Rusia determina que este pueblo tenga una diversa percepción del tiempo, distinta a la de los otros pueblos. Dostoievski considera en sus libros que la tierra rusa ha moldeado el carácter d e su pueblo. Por ello, también subraya que "el hombre ruso es 34

Berdjaev, Nikolai, O. C. , p . 135 Y ss .

35

Mann, Thomas, La mon/agna inean/ata, Dall'Oglio Editore, Milano, Italia, 1968, vol. l y

n. Cfr. vol. l, p . 268. "Se ve claramente que la despreocupación de esas gentes al resp ecto está en relación con la salvaje inmensidad de su país. Donde hay mucho espacio hay mucho tiempo."

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demasiado amplio", debido a la inexorable extensión de su tierra de origen: "Somos amplios, amplios como nuestra madrecita Rusia". Las condiciones de la naturaleza y su omnipresencia en la vida del hombre ruso han hecho que los rusos tengan una visión animista de la naturaleza. Berdjaev resalta que en el pueblo ruso "es muy fuerte la religión de la tierra. La tierra es la suprema intercesora frente a Cristo, que es el rey de los cielos [... ] " . 36 Hay una escena muy significativa respecto a lo que hablamos en la novela Los hermanos Karamázov, 31 en la que Aliosha, el protagonista, cae a tierra para besarla y humedecerla con sus lágrimas. Hay allí un sentimiento de alegría compartida con toda la naturaleza animada, grande y radiante, lo cual le lleva a bendecir a la tierra toda, como a la Virgen, que viene identificada con la madre tierra húmed a. y si la considera madre no es solo porque engendra los elementos de la naturaleza, sino porque, sobre todo, en ella descansan sus muertos. Otro elemento que Dostoievski pone de manifiesto como ínsito en el pueblo ruso se desprende de la presencia constante del agua en la tierra rusa, que viene relacionada con su capacidad purificadora y re generativa, que aparece a menudo relacionada con el fuego. Quienes han visto las películas del diestro maestro del cine ruso Andréi Tarkovski, son testigos de la presencia continua del agua, considerada por el director cinematográfico como la sangre de la tierra. Testimonio de la presencia simbólica de este elemento en su filmografía son sus principales filmes : Andréi Rublov, Solaris, Stalkery Nostalgia , entre otros. El segundo elemento, el fuego , fértil y destructivo a la vez, calienta y mantiene el hogar como punto de encuentro de los humanos y animales, mantiene y alimenta el impetuoso curso de la vida. Como elemento poderoso, el fuego es testimonio de fuerz as superiores. A través del libro del Apocalipsis, en la tradición ortodoxa, se revela el fuego como la fuerza purificadora que aniquila lo negativo y lo que profana a Dios y a los espíritus superiores. La presencia simbólica y real del fuego en la vida del espíritu eslavo testimonia su inclinación radical por el nihilismo. 38 Berdjaev, O. G , p. 51. Dostoievski, Fiador M., Los hermanos Karamázov, Madrid, España, Ediciones Cátedra, 1987. Tercera parte, séptimo libro, Aliosha, IV, Caná de Galilea, pp. 553-555. 38 Cfr. Dostoievski, Fiador M., Demonios. Por su lado, Dostoievski en Demonios presenta un episodio en el que se producen varios incendios, en el momento en que describe el desenlace de la conspiración de los nihilistas. Empero, en su relato el escritor se basa, más que en una descripción de los incendios en sí, en la intolerable y fascinante impre36

31

sión que tiene un espectador ante el fenómeno terrible de un incendio en una ciudad del siglo XIX , construida principalmente de casas y edificios de madera, llenas de material natural inflamable, almacenado sin ningún tipo de precaución, sin alguna planificación sobre cómo combatir un incendio en caso de producirse una conflagración. En su descripción, sin duda, el escritor se basa en la propia experiencia traumática vivida en los incendios de San Petersburgo. Escribe Dostoievski: "No trataré de describir en detalle el cuadro que ofrecia el incendio: ¿Quién no lo conoce en Rusia? En las calles vecinas había una terrible confusión. Ante la amenaza de las llamas que se acercaban, los habitantes sacaban los muebles , sus cosas ; pero como no se decidían a abandonar sus ho-

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En el pueblo ruso, históricamente, las pasiones telúricas se han alternado con repentinas caídas en la inactividad y en la apatía más profunda. Muchas de las figuras paradigmáticas de la fabulística rusa testimonian el cíclico movimiento de ánimo que domina por etapas a este pueblo. 39 A estos elementos habría que relacionar la unión histórica de las características del pueblo eslavo con las del pueblo vikingo, quienes conforman las primeras élites gobe rnantes en el Principado de Kiev,40 que proporciona al resultado de esta mezcla genética la inusual energía de los vikingos, con las características eslavas, matizadas con las actitudes que aporta el cristianismo bizantino. Los testimonios de las grandes contradicciones del intelectual ruso con su medio ambiente y con su sociedad, donde el hombre vive torturado y utilizado por su propio semejante, destellan desde los comienzos de la época moderna en la literatura rusa. Alexander Radishev (1749-1802) publica en 1790 un relato que trata sobre la dura realidad que revela la observación de la vida concreta de la . servidumbre en Rusia, en un libro famoso titulado : Viaje de San Petersburgo a Moscú. La publicación de esta obra le valió al sabio ruso que la emperatriz Catalina la Grande, 41amiga de Diderot y de los grandes enciclopedistas gares, se instalaban en las calles, sobre los muebles y colchones, cada uno debajo de su ventana. Los hombres se ocupaban de una tarea agotadora ; levantaban implacablemente todas las cercas de madera y hasta los cobertizos cuando estaban al alcance de las llamas y el viento soplaba en esa dirección. Los niños pequeños, a los que habían despertado, lloraban ; las mujeres, que ya habían reunido todas sus cosas, se lamentaban a voces, pero otras evacuaban sus casas en silencio. Chispas y tizones ardientes volaban a lo lejos , y de algún modo se apagaban." A continuación, en la misma obra, el escritor reflexiona sobre los efectos de un gran incendio sobre los seres humanos: "Un gran incendio nocturno produce siempre efectos excitantes y atractivos; de ahí el atractivo de los fuegos artificiales; pero en el caso de la pirotecnia, la disposición del fuego en pautas regulares y graciosas, al igual que la falta total de peligro, producen un aspecto jovial y ligero, análogo al de una copa de champaña. Un incendio real es muy diferente ; ahí el horror y cierta sensación de peligro personal, junto con la notoria espectacularidad de un incendio en lo profundo de la noche, producen en el espectador -por supuesto, si no es su casa la que arde- cierto desquiciamiento cerebral, una conmoción y un reto, por así llamarlo, alentando el instinto de destrucción que , ¡ay!, yace en el espíritu de todo hombre, aun en el más pusilánime y hogareño func ionario público de baja categoría [... ] Esta oscura sensación es casi siempre embriagadora." Cfr. ibídem, tercera parte, capítulo 2, § 4, pp . 635 a 642. Cfr. ibídem, Brea Franco, Luis O. , La modernidad como problema, § 63, El origen de los demonios, pp. 185-187. 39 Djermanovich, Tamara, Dostoievski entre Rusia y Occidente. Barcelona, España, 2006 , Herder Editorial. Cfr. primera parte, !.l , "Mitos de diferencia", pp. 27-37. 40 Muñoz-Alonso, Alejandro, La Rusia de los zares. Madrid, España, 2007, Editorial Espasa-Calpe. Cfr. cap. 1, "Los orígenes : de Kiev a Moskovia". 41 Sobre la relación de Catalina 11, la Grande, con Radishev e n particular, y con la intelligentsia rusa de su tiempo se puede consultar: Troyat, Henry, Catalina la Grande, Barcelona, España, 2005, Editorial Vergara. Cfr. capítulo XXVI. Habría que apuntar que la emperatriz Catalina, aunque recibiera y conversara con los filósofos ilustrados de la Enciclopedia, sabía lo que quería y que podía esperar de ellos. Así, en una carta a uno de sus amantes dice: "A menudo tenía largas conversaciones con Diderot, pero más

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franceses, lo condenara a muerte y luego le conmutara la sentencia para enviarlo a pasar diez años en Siberia. Fue indultado por el hijo de la emperatriz, cuando asciende a zar como Pablo r, pero a la muerte de este gobernante, ante la hostilidad del nuevo emperador, Aleksandr r, termina sus días con el suicidio. Al inicio de su libro, Radishev escribe estas frases que han quedado escritas con fuego y que revelan el sentido de la vida en la Rusia de su tiempo : "He contemplado a mi alrededor y el sufrimiento humano me ha herido el alma. He dirigido la vista a mi interior y he Observado que las penas del hombre vienen del hombre y ello sucede a menudo tan solo porque éste no mira rectamente a los objetos de su entorno. ¿Será posible, me decía yo, que la Naturaleza haya sido tan cicatera con sus hijos que al extraviado inocente ha escondido por los siglos la verdad? ¿O esta terrible madrastra nos ha creado tal vez sólo para padecer, y no para experimentar dicha alguna? " 42 Volviendo ahora a los populistas -para concluir este trabajo- se puede resumir que para ellos, en el pueblo ruso constituido históricamente se esconde no sólo la verdad, sino un misterio que es necesario desvelar. Quizás podríamos reafirmar que el populismo ruso fue un producto original del espíritu de la cultura rusa. Como tal, podríamos reafirmar con Nikolai Berdjaev que "el populismo fue el fruto del carácter inorgánico de la historia rusa del período de Pedro el Grande, del carácter parasitario de la aristocracia rusa considerada en su conjunto. Y para la parte mejor -relativamente poco consistente- de la aristocracia rusa, fue un gran honor haber podido generar una sensibilidad populista. Esta fue una 'obra de conciencia', que fue asumida al percatarse de una culpa y como profunda expresión de su arrepentimiento en el maltrato de las clases populares","3 Por estas razones históricas se puede sostener que por el sentimiento de culpabilidad que genera la opresión de los siervos, de los campesinos, la cuestión social en Rusia no nace de una actitud nueva de carácter revolucionario, sino más bien deriva de un componente conservador, enraizado en la idiosincrasia del pueblo ruso. El socialismo y la visión comunitaria tienen un carácter religioso fundamental para el pueblo ruso , aun cuando se presente bajo la vestimenta de una doctrina y una actitud basadas en una mentalidad atea o totalmente arreligiosa.

por curiosidad q ue por la inte nción de p oner en práctica sus ideas. Si lo hubiera hecho, habría tenido q ue destruirlo todo, reorganizar todo mi imperio: leyes, administración, política, fi nanzas; destruir todo eso para sustituirlo con teorías poco pragmáticas". Cfr. Dje rmanovich , Tamara , Dostoievski entre Rusia y Occidente, Barcelona , Esp aña, 2006, Herder Editorial, p . 61. 42 Hay una e dición bilingüe de esta obra de Aleksandr Radishev cuya traducción ha sido realizada por el profesor español Ricard San Vice nte. Está publicada en la p ágina web <http://www.ub.es/dprse/lectura. htm> de la Secció de Filologia Eslava, del Departament de Lingüistica General de la Unive rsidad de Barcelona. Es una página de recursos p ara investigadores; excelente sitio. 43 Berdjev, N., O. c., p . 128.

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Sin embargo, la figura del populista de los años setenta ya se opone a todo tipo de escepticismo como el cultivado, por ejemplo, por el aristocrático Herzen.

Nihilistas Esa última generación de populistas rechazan, igualmente, todo posible cultivo o juego del espíritu o del arte, o mostrar interés por algún sentido de perfección o de belleza. Conciben la creación artística pura y simplemente como un procedimiento didáctico para realizar la revolución. Dicho en pocas palabras, son fundamentalmente dogmáticos, seres confinados en un credo ideológico aislado que veneran como principios sagrados. Entre los nihilistas más fanatizados aparece por los años setenta, junto con el dogmatismo que los lleva a asumir la ideología sin rechistar, un ascetismo que llega a marcar, de aquí en adelante, a toda la intelligentsia rusa de orientación revolucionaria. Esta actitud deriva, sin duda, del modo de ser y del ejemplo de Chernishevski frente a su condena y a su testimonio de firmeza humana al permanecer fiel a sus ideas durante todos los años de su durísima prisión. Con el tiempo se producirá un reforzamiento de la intransigencia frente a quien no pertenece al grupo, lo que contribuye a que se autoexcluyan del mundo y de la cultura no revolucionaria. El nihilista - en la fase final del populismo- debe aprender a tensarse para estar listo para actuar en todas las ocasiones y escenarios posibles, debe haberse probado que está capacitado para responder sin temor ante el dolor físico y que no es propenso a dejarse penetrar por ningún tipo de flaquezas morales, dudas o perplejidades de origen burgués. Debe entregarse totalmente a la realización de la ideología, y debe estar listo, en todo momento, para producir los cambios de actitudes y las transformaciones que esta pregona como necesarias para provocar la acción del pueblo cuando llegue el tiempo de la revolución. Es en ese momento que aparece como paradigma del revolucionario implacable del futuro la figura siniestra de Sergei Genádievich Necháyev, 44 el precursor decimonónico de Lenin y Stalin. Pero ahora pongo el punto final aquí, pues esa es ya otra historia. Luis O. Brea Franco e s gere nte de Cultura del Banco de Reservas de la República Dominicana. Doctor en Filosofía por la Universitá degli Studii di Firenze (Italia), tiene estudios especializados en Economía y Finanzas y e n Ciencias Políticas . Es miembro e investigador de la Academia de Ciencias de la Re pública Dominic ana.

44La figura de Necháyev está retratada de una manera dramática por Dostoievski e n Demonios. Su forma despiadada de pensar se refleja en su Ca tecismo del revolucionario, elaborado en 1870, que podría ser considerado como la primera manifestación del manual del revolucionario deshumanizado que creará el siglo xx y el terrorismo de nuestro tiempo. Como muestra de su carácter despiadado transcribo el primer punto de ese documento: "El revolucionario es un hombre dedicado. No tiene intereses personales, no tiene relaciones, sentimientos, vínculos o propiedades, ni siquiera tiene un nombre. Todo en él se dirige hacia un solo fin, un solo pensamiento, una sola pasión: la revolución."

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Ha publicado los libros Antología del pensamiento helénico; Compendio de legislación cultural de la República Dominicana; Preludios a la posmodernidad. Ensayos filosóficos, Claves para una lectura de Nietzsche, El espejo de Babel, y La modernidad como problema.

Bibliografía BERDJAEV, Nikolaj, L'idea russa. 1problemi fondamentali del pensiero russo (XIX e inizio del XX secolo). Milano, Mursia, 1992 . BERLIN, Isaiah, Pensadores rusos, Madrid, Fondo de Cultura Económica, 1978 (1992). BREA FRANCO, Luis O., La modernidad como problema, Santo Domingo, 2007. BÜCHNER, Ludwig, Fuerza y materia: Estudios populares de historia y filosofla naturales, 1855. Página Web: <http ://www.filosofia.org/mat/mm1855a.htm>. DJERMANOVICH, Tamara, Dostoievski entre Rusia y Occidente. Barcelona, Herder Editorial, 2006 . DOSTOIEVSKI, Fiódor M., Los hermanos Karamázov, Madrid, Ediciones Cátedra, 1987.

- , Los demonios, Madrid, Ediciones Cátedra, 1984 (2005). FEUERBACH, Ludwig A. , Opere, a cura di Claudia Cesa, Bari, Editorial Laterza, 1965. FIGES , Orlando, El balle de Natacha : La historia cultural rusa. Barcelona, Edhesa, 2006. FRANK, Joseph, Dostoievski.· La secuela de la liberación, 1860-1865. México, Fondo de Cultura Económica, 1993. LANGE, Friedrich, Historia del materialismo, publicada en Madrid, en 1903, en base la traducción francesa del alemán, de 1877-1879. Cfr. página web <http://www.filosofia. org/mat/hdm/index.htm>. MANN , Thomas, La montagna incantata, Dall'Oglio Editore, Milano, 1968. MUÑoz-Alonso, Alejandro, La Rusia de los zares. Madrid, Editorial Espasa-Calpe, 2007. RADISHEV, Aleksandr, Viaje de San Petersburgo a Moscú, traducción del profesor español Ricard San Vicente, en la página web <http://www.ub.es/dprse/lectura.htm> de la Secció de Filologia Eslava, del Departament de Lingüistica General de la Universidad de Barcelona. TOLSTOI, León, Guerra y paz, Barcelona, De bolsillo, 2004. TROYAT, Henri, Catalina la Grande, Barcelona, 2005, Editorial Vergara. VENTUR!, Franco, Los populistas rusos, Madrid, Alianza Editorial, 1981 , dos tomos.

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Lily Rodríguez es directora del Departamento de Desarrollo Profesoral de UTESA, docente de las asignaturas de Tecnología Educativa, Relacion...

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