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ministerio por parte de José Bonaparte, que rechaza; participa, en cambio, en la Junta Suprema Central y en las Cortes de Cádiz. Cuando desde allí regresa por un breve tiempo a un Gijón gravemente dañado por la invasión francesa, la muerte le sorprende en Puerto de Vega en 1811, huyendo de una nueva ocupación de la ciudad.

Francisco de Paula (Gijón, 1743-1788) era un año mayor que Gaspar, que lo describe como brillante en el trato personal y con gran sentido del humor. Ingresa en la armada y como oficial participa en diversas misiones en América. Según cuenta Jovellanos, su padre concierta la boda con Gertrudis del Busto por tratarse de un matrimonio ventajoso en lo económico, y Francisco de Paula, a regañadientes pero “inclinado a complacer a su buen padre”, accede. La ceremonia se celebra por poderes en la iglesia parroquial de San Andrés de Pravia en 1774, al tener que embarcar precipitadamente para América en El Ferrol. Regresa a España en 1778 y los esposos pueden reunirse temporalmente, porque al poco tiempo Francisco tiene que embarcar de nuevo debido a la guerra contra Inglaterra. Más tarde De Paula es nombrado comandante de la compañía de guardiamarinas de El Ferrol, y el matrimonio fija allí su residencia. En 1784 obtiene el retiro, conservando el sueldo de capitán de navío y el derecho a usar el uniforme de guardiamarina. Habiendo fallecido sus hermanos mayores, hereda el mayorazgo y regresa a Gijón, donde desempeña el cargo de Alférez Mayor y se convierte en el brazo ejecutor de los proyectos de su hermano como la ampliación del puerto, la construcción del muro de San Lorenzo o el desecamiento de el Humedal. Será el primer director y profesor de matemáticas en el Instituto de Náutica y Mineralogía, para el que cede un edificio de su propiedad.

Gertrudis del Busto había nacido en la localidad de Báscones, municipio de Grado, y heredado el mayorazgo de la casa de Busto. Éste había sido consolidado por Álvaro del Busto, marino que participó en varias expediciones en Suramérica en la segunda mitad del siglo XVI. Jovellanos describe a su cuñada como “de firme y robusta complexión” aunque “había adolecido en los tres años de ausencia de varios achaques ». Y este fue uno de los motivos, aparte sus propias dolencias, por el que Francisco de Paula solicitó el retiro. No tuvieron descendencia. Jovellanos insinúa algunas desavenencias del matrimonio y ausencias de Gertrudis en sus posesiones pravianas. Debió de existir afecto entre Jovellanos y su cuñada en el tiempo que vivieron en la casa familiar. Al fallecer en 1788, Francisco de Paula deja en herencia algunos bienes a Gertrudis pero lega los dos mayorazgos, Jovellanos y Busto, a Gaspar con la condición de pasar a la viuda una pensión. En ese momento surgen las diferencias que acaban resolviéndose por mediación del obispo de Oviedo. A pesar de estos roces, Jovellanos seguirá mostrando en sus escritos y correspondencia un gran respeto hacia Gertrudis, la cual fijará su domicilio en Avilés.

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El antiguo concejo de Pravia tras los pasos de Jovellanos  

Ruta literaria, a través de los textos de Gaspar Melchor de Jovellanos, por los actuales concejos de Pravia, Candamo, Soto del Barco, Muros...