Issuu on Google+

Silvana y Alejo


La historia comenzó así… Se conocieron a fines del año 2003 una mañana en la Oficina de notificaciones de Quilmes, donde Silvana trabajaba como meritoria. Alejo, meritorio de un juzgado, llevaba cédulas a la Oficina y en la mesa de entradas se encontró con Silvana estudiando. Al verlo, ella lo recibió con una sonrisa. Alejo se quedó sin palabras… no supo qué decir. A Silvana le causó mucha ternura y a pesar de intentar iniciar una conversación, Alejo sólo dijo hola y chau. Pasaron los días y un sábado a la noche se encontraron en Essedra, un bar de Quilmes al que Silvana iba todos los fines de semana, pero Silvana sólo dijo hola y chau. Al siguiente fin de semana, los dos fueron al mismo bar. Cuánta casualidad! ¿no? Silvana se acercó a saludarlo, luego tomaron algo, llegó el primer beso, siguieron las llamadas telefónicas, los encuentros, los desencuentros, la presentación de la familia, las salidas con amigos, la convivencia y luego de 9 años…

¡La Boda!



Silvana y Alejo