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LA EFECTIVIDAD DEL EJERCICIO FÍSICO EN PACIENTES CON FIBROMIALGÍA

TRABAJO FINAL DE LOS ESTUDIOS DE GRADO

CURSO 2011-2012

Autor: Begoña Vázquez Bravo

Tutor: Rafael Torres Cueco

1ª Convocatoria


ÍNDICE

1.- RESUMEN..................................................................................................................... 3 2.- INTRODUCCIÓN ........................................................................................................... 4 3.- OBJETIVO ..................................................................................................................... 7 4.- MARCO TEÓRICO ......................................................................................................... 8 4.1.- Concepto de fibromialgia ..................................................................................... 8 4.2.- Clasificación de los pacientes con Fibromialgia ................................................... 8 4.3.- Patogénesis de la fibromialgia ............................................................................. 9 4.4.- Diagnóstico de la fibromialgia............................................................................ 10 4.5.- Tratamiento del síndrome de la fibromialgia ..................................................... 13 4.6.- Beneficios del ejercicio físico .............................................................................. 15 4.7.- Características y objetivos del ejercicio .............................................................. 16 5.- METODOLOGÍA .......................................................................................................... 17 6.- RESULTADOS.............................................................................................................. 19 7.- DISCUSIÓN ................................................................................................................. 32 8.- CONCLUSIÓN ............................................................................................................. 36 9.- BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................ 37

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1.- RESUMEN

La fibromialgia es un síndrome que se caracteriza por un historial de síntomas de la misma intensidad como dolor, fatiga, alteraciones del sueño… al menos de 3 meses de evolución, en el que el dolor no se pueda identificar con ninguna otra patología y que obtenga una puntuación en el índice de Dolor Generalizado (Widespread Pain Index: WPI) mayor o igual a 7 y en el Índice de Gravedad de Síntomas (Symptom Severity Score: SS) mayor o igual a 5; o bien una puntuación en el WPI 3-6 y en el SS mayor o igual a 9 [1]. Afecta aproximadamente a 200-400 millones en todo el mundo, con una prevalencia del 90% en mujeres y del 10% en hombres

[2]

. Las repercusiones que acarrea la

sintomatología de la fibromialgia son muchas y muy graves ya que afecta a la dimensión individual, disminuyendo la calidad de vida e independencia física; a la esfera familiar, poniendo en compromiso su rol; y por último en el ámbito laboral, generando gastos indirectos a la sociedad y salud pública [3]. Su etiología sigue incierta por lo que el tratamiento debe de ir enfocado hacia la disminución del impacto de la sintomatología, sobre todo mejorar la calidad de vida y disminuir el dolor [4]. Así pues, el tratamiento está formado por intervención farmacológica y no farmacológica [5-8]. Numerosos estudios [4,9,10] destacan el ejercicio como alternativa no farmacológica pero todavía no se han dilucidado todos los aspectos clínicamente pertinentes para una prescripción adecuada del tipo de ejercicios a realizar. En esta revisión bibliográfica no sistemática se pretende recopilar información sobre el ejercicio físico y sus modalidades, conocer los instrumentos más utilizados para medir las variables de la fibromialgia y en la medida de lo posible establecer una prescripción de actividad física.

Palabras clave: fibromialgia, fibromyalgia, ejercicio, exercise, instrumentos de medida, prescripción de actividad física.

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2.- INTRODUCCIÓN A lo largo del siglo XIX, las denominaciones como Puntos Sensibles, Dolor Muscular, Myitis, Fibrositis, Fibromiositis Nodular, Reumatismo Psicógeno… se han ido sustituyendo por el término actual de la fibromialgia [3]. En 1990, la ACR (American College of Reumatology) definió la fibromialgia (FM) como una alteración crónica que se caracteriza por la existencia de un historial de dolor diseminado de más de 3 meses de evolución y la presencia de éste a la presión y palpación en localizaciones anatómicas definidas [11]. Posteriormente, en 1996 se amplió el concepto a síndrome ya que además de lo descrito anteriormente se añaden unos síntomas característicos y pluripatológicos en los que se incluyen sueño no restaurador, fatiga, rigidez, trastornos del estado de ánimo, síndrome de colon irritable, cefalea, parestesia y otras manifestaciones menos frecuentes [12]. Actualmente, la definición que se esta utilizando es la elaborada por la ACR en el 2010 [1]

, que se conceptualiza por un historial de síntomas como dolor, fatiga, alteraciones

del sueño… al menos de 3 meses de evolución, en el que el dolor no se pueda identificar con ninguna otra patología y que obtenga una puntuación en el WPI mayor o igual a 7 yen el SS mayor o igual a 5; o bien una puntuación en el WPI 3-6 y en el SS mayor o igual a 9. Por lo tanto, las personas que sufren FM presentan las siguientes afecciones [3]: -

Síntomas: dolor, fatiga y problemas de sueño.

-

Problemas emocionales/cognitivos: depresión y ansiedad, problemas de concentración y problemas de memoria.

-

Problemas de actividad y trabajo: reducción de las actividades cotidianas y de ocio, reducción de la actividad física, interrupción de la promoción profesional o educativa.

-

Problemas sociales: relaciones familiares y de amistad alteradas y aislamiento social.

Debido a las afecciones que sufren este tipo de personas, muchos de ellos son sedentarios y tienen una capacidad física por debajo de la media [13].

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La mayoría de estudios refieren un deterioro en el estado de salud y por tanto una disminución considerable en la calidad de vida [14]. Además, los pacientes informan que, en general, dicho problema les ocasiona un desequilibrio en el núcleo familiar, poniendo en riesgo el mantenimiento y calidad de sus relaciones [3]: -

A nivel psicoafectivo se puede producir una disrupción familiar.

-

Se produce un cambio en los roles y en las cargas familiares, obligando a redistribuir las tareas dentro de ésta.

-

Aumentan las pérdidas económicas derivadas de la asistencia sanitaria y del absentismo laboral de la persona que lo padece.

-

Se modifican las conductas debido a la repercusión del síndrome de la fibromialgia.

Varios estudios refieren que en Norte América, la prevalencia de esta enfermedad es aproximadamente del 5% para las mujeres y el 1’5% para los hombres, siendo la edad más común de afectados entre 55-64 años [10]; mientras que en España, se sitúa entre el 2,1 y el 5,7% de la población general adulta, siendo su mayor incidencia en la edad productiva [9]. Así pues, podemos decir que este síndrome acarrea repercusiones importantes en el mundo laboral como muestran múltiples estudios [15] en que el porcentaje de bajas por incapacidad temporal y el número de días de baja por enfermedad es de 3-4 veces superior a otros trabajadores sin esta dolencia. No obstante, el impacto laboral de la FM parece estar fuertemente influido por la comorbilidad psicopatológica de la ansiedad y depresión. Por otro lado, las personas con fibromialgia usan con mayor frecuencia los servicios médicos

[10]

ya que si analizamos la media de asistencia, podemos decir que acuden

alrededor de 10 visitas médicas, se realizan 1 exploración radiológica y 2’5 pruebas de laboratorio al año. Además, la hospitalización es de 1 cada 3 años por dolores músculoesqueléticos y síntomas neurológicos. Por lo que la media del coste de estos pacientes llega a alcanzar los 2.274 dólares por la hospitalización, los tratamientos médicos y los servicios médicos utilizados.

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En España existen pocos estudios sobre este tema [3], pero los datos obtenidos sobre el uso de servicios sanitarios son semejantes, por lo que pueden servir para situar el impacto en este ámbito. La media anual de visitas a atención primaria por paciente con FM se sitúa entre 8-13. Así, el coste medio anual por paciente con FM relacionado con las visitas médicas, fue de 847 euros, el asociado a pruebas diagnósticas fue de 473,5 euros y el de sesiones terapéuticas no médicas (fisioterapia, masajes, hidroterapia…) de 1.368 euros. En relación con el consumo de fármacos, el gasto medio anual por paciente se sitúa entre 439-656 euros

[3]

. Los pacientes con FM atendidos en reumatología, el coste medio

anual por paciente en el año 2006 se ha cuantificado en 9.982 euros, de los cuales, el 32,5% se atribuye al uso de recursos sanitarios (costes directos) [3]. Así pues, el síndrome de la fibromialgia constituye un problema que afecta en primer lugar al individuo, seguido del sistema sanitario y por último a la sociedad en general. Además existen limitaciones en el conocimiento de su etiología

[15]

, lo que supone

numerosos especialistas implicados en su diagnóstico y en los múltiples tratamientos propuestos con o sin eficacia. A pesar de que se ha estudiado una amplia gama de procedimientos, el tratamiento óptimo del Síndrome de la FM no se conoce todavía

[4]

. La mayoría de estudios

proponen la combinación de tratamiento farmacológico junto con los no farmacológicos

[4-10]

. Dentro de los no farmacológicos destacan entre la literatura la

educación, la terapia cognitiva conductual y el ejercicio físico [15-17]. El ejercicio físico es una alternativa en el tratamiento y se ha demostrado que mejora la mayoría de síntomas de la fibromialgia

[4,9,10]

. Sin embargo, no se han dilucidado

todos los aspectos clínicamente pertinentes para una prescripción adecuada del tipo de ejercicios a realizar. En consecuencia, lo que se pretende con esta revisión bibliográfica no sistemática es recopilar la información acerca de la efectividad del ejercicio físico como parte del tratamiento en personas con el síndrome de la fibromialgia, así como conocer el ejercicio físico más apropiado de estos pacientes, es decir, aquel que aporta más beneficios a este tipo de personas y la descripción detallada de ese ejercicio prescrito.

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3.- OBJETIVO Objetivo principal -

Recopilar la información acerca de la efectividad del ejercicio físico en general en personas con el síndrome de la fibromialgia.

Objetivos secundarios -

Conocer el tipo de ejercicio físico que aporta más beneficios a los sujetos con fibromialgia.

-

Identificar si el tratamiento combinado de las terapias no farmacológicas descritas es más apropiado que sólo la realización de la actividad física.

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4.- MARCO TEÓRICO

4.1.- Concepto de fibromialgia La naturaleza y existencia de esta entidad se identificó en 1904 y se ha ido revisando desde entonces [9]. Los criterios del American College of Rheumatology de 1990 para la clasificación del síndrome de fibromialgia, la definen como dolor difuso durante más de tres meses, con dolor a la palpación en al menos 11 de 18 puntos específicos sensibles a la palpación en el cuerpo [11]. En 1992, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incorporó la fibromialgia en su décima revisión de la clasificación internacional de enfermedades, asignando a la fibromialgia el número M79.0 y clasificándola como reumatismo no articular [18]. Más tarde, un informe de consenso de 1996 ofrece una imagen más amplia del síndrome de la FM, describiéndola como un síndrome de dolor difuso, disminución del umbral del dolor y síntomas característicos que incluyen sueño no restaurador, fatiga, rigidez, trastornos del estado de ánimo, síndrome de colon irritable, cefalea, parestesia y otras manifestaciones menos frecuentes [12]. Actualmente se define

[1]

por dolor generalizado por todo el cuerpo con una

puntuación de igual o mayor de 7/19 zonas establecidas siempre y cuando se obtenga una puntuación mayor o igual a 5/12, o bien una puntuación en el WPI de 3-6/19 y en el SS de mayor o igual a 9/12; además del historial de síntomas de la misma intensidad como dolor (sin explicación patológica), fatiga, alteraciones del sueño… al menos de 3 meses de evolución.

4.2.- Clasificación de los pacientes con Fibromialgia De entre todas las clasificaciones que se proponen en la literatura, destaca la clasificación de Giesecke et al. [19] ya que se adapta bien a la realidad clínica, al incluir no sólo aspectos psicológicos como otras clasificaciones, sino también biológicos y cognitivos. Está basada en variables obtenidas de 3 dominios diferentes: 1. aspectos psicológicos: estado de ánimo, la depresión y la ansiedad.

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2. aspectos cognitivos: evalúa el catastrofismo y el control del dolor. 3. variables biológicas: incluye hiperalgesia, sensibilidad al dolor y la presión dolorosa aplicada de forma aleatoria a niveles supraumbral. Con estas variables se obtienen 3 grupos (Tabla 1) [9]. Grupo

Clasificación de la fibromialgia: Giesecke et al.

Grupo 1

Aspecto psicológico: moderado Aspectos cognitivos: moderado Variables biológicas: bajo

Grupo 2

Aspecto psicológico: elevado Aspectos cognitivos: muy elevado para el catastrofismo y más bajos para el control del dolor Variables biológicas: alto

Grupo 3

Aspecto psicológico: normal Aspectos cognitivos: muy bajos para el catastrofismo y más elevado para el control del dolor. Variables biológicas: elevado Tabla 1: clasificación de la fibromialgia según Giesecke et Al.

Actualmente, el cuestionario del Índice de Gravedad de Síntomas (SS) desarrollado por el ACR en el 2010 se puede utilizar como medio de clasificación según el grado de severidad de los síntomas en pacientes diagnosticados con fibromialgia [1].

4.3.- Patogénesis de la fibromialgia La FM es una afección crónica de etiología desconocida [4]. De acuerdo con numerosos estudios

[20]

, se cree que la fibromialgia se origina en el sistema nervioso central

(sensibilización central), produciéndose una modulación errónea del dolor. Sugieren que hay un aumento de la respuesta a la estimulación normal, a la del dolor y a la estimulación repetitiva de éste. Además se ha observado que este tipo de pacientes presentan una disminución o ausencia de los nexos inhibitorios del control del dolor y muestran altos niveles de sustancias inflamatorias como la interleucina- 8 (IL-8), interferon-gamma (IFNy) y CPR (proteína C reactiva) así como el cortisol y la noradrenalina (NA) en comparación con sujetos sanos [21].

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Clínicamente, todo esto se traduce en la presencia de dolor crónico músculoesquelético generalizado, con bajo umbral del dolor, hiperalgesia y alodinia (dolor producido por estímulos habitualmente no dolorosos) [3]. Además, suele coexistir con otros síntomas, fundamentalmente fatiga y problemas de sueño, pero también pueden estar presentes parestesias, rigidez articular, cefaleas, sensación de tumefacción en manos, ansiedad y depresión, problemas de concentración y memoria [3].

4.4.- Diagnóstico de la fibromialgia El diagnóstico de la FM es clínico ya que no existe una prueba objetiva y no se apoya, por tanto, en ninguna prueba analítica, de imagen o anatomopatológica específica, por lo que es imprescindible realizar una buena anamnesis [3]. El síntoma clave es el dolor generalizado

[1]

, que se acompaña frecuentemente de

rigidez articular matutina, parestesias en manos y pies, fatiga, astenia y alteraciones del sueño. Otros síntomas que con frecuencia acompañan a la FM son cefaleas, acúfenos, inestabilidad, alteraciones de la concentración o de la memoria, disfunción temporomandibular, dolor miofascial y clínica compatible con colon irritable [3]. Además, estos pacientes presentan a menudo intolerancia a estímulos, olfativos y auditivos, por lo que se deben recoger las condiciones del entorno que puedan ser perjudiciales. En 1990, la ACR

[11]

, estableció unos criterios de clasificación, que se han utilizado

ampliamente para diagnosticar la FM. Estos criterios caracterizaban a la FM por la presencia conjunta de dos hechos: 1. Historia de dolor generalizado durante, al menos, tres meses y que está presente en al menos 3/4 áreas siguientes: lado derecho e izquierdo del cuerpo, por encima y por debajo de la cintura y en el esqueleto axial (columna cervical, pared torácica anterior, columna dorsal o columna lumbar). 2. Dolor a la presión de, al menos, 11 de los 18 puntos (nueve pares) que corresponden a áreas muy sensibles para estímulos mecánicos, es decir, con bajo umbral para el dolor (Figura 1).

10


[3]

Figura 1: Localización de los puntos dolorosos descritos por ACR .

Actualmente, los criterios diagnósticos que están en boga son los elaborados por la ACR en 2010

[1]

, en los que la palpación de los puntos sensibles deja de tener

relevancia, por lo tanto no hay un examen físico y en contraposición, se tienen en cuenta medidas cuantitativas como el índice de Dolor Generalizado (WPI) y el Índice de Gravedad de Síntomas (SS). El WPI [1] se caracteriza por una disposición gráfica del cuerpo humano (Tabla 2 y figura 2), en el que se representan 19 zonas. Se pone una cruz sobre cada área en la que ha sentido dolor durante la semana pasada. La puntuación abarca desde 0 a 19. Áreas del cuerpo humano Cintura escapular derecha

Nalga derecha

Pecho (tórax)

Cintura escapular izquierda

Pierna superior derecha

Abdomen

Brazo superior derecho

Pierna superior izquierda

Cuello

Brazo superior izquierdo

Pierna inferior derecha

Espalda superior

Brazo inferior derecho

Pierna inferior izquierda

Espalda inferior

Brazo inferior izquierdo

Mandíbula derecha

Nalga izquierda

Mandíbula izquierda

Tabla 2: Áreas del cuerpo Humano.

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Figura 2: Disposición gráfica del WPI.

El SS [1] es un cuestionario que se divide en 2 partes (con un total de 12 puntos): -

Parte 1: Se Indica la gravedad de los síntomas (fatiga, sueño no reparador y trastornos cognitivos) durante la semana pasada, utilizando la escala que se puntúa del 0- 3; obteniéndose un total de 9 (Tabla 3).

Puntuación parte 1 del SS 0

No ha sido un problema

1

Leve, ocasional

2

Moderada, presente casi siempre

3

Grave, siempre presente, he tenido graves problemas

Tabla 3: Puntuación parte 1 del SS

-

Parte 2: Se expone una sintomatología asociada a la fibromialgia

(Tabla 4).

Se

marcan los síntomas que se han sufrido durante la semana pasada. En función de los que se marquen se obtiene (total 3 puntos): -

Puntuación 0: 0 síntomas

-

Puntuación 1: 1-10 síntomas

-

Puntuación 2: 11-24 síntomas

-

Puntuación es 3: 25 o más síntomas 12


Sintomatología asociada a la fibromialgia Dolor muscular

Depresión

Síndrome de colon irritable

Estreñimiento

Fatiga/agotamiento

Dolor en la parte alta

Pitidos al respirar

Respiración

(sibilancias)

entrecortada

Fenómeno de Raynaud

Pérdida del apetito

Urticaria

Erupciones/rash

Nauseas

Zumbidos en los oídos

Intolerancia al sol

Debilidad muscular

Ansiedad

Vómitos

Trastornos auditivos

Dolor de cabeza

Dolor torácico

Acidez de estómago

Calambres en el abdomen

Visión borrosa

Aftas orales (úlceras)

Entumecimiento/hormigueos

Diarrea

Mareo

Boca seca

Convulsiones

Micción dolorosa

Insomnio

Picores

Ojo seco

Espasmos vesicales

Problemas de comprensión/memoria

del abdomen

Pérdida o cambios en el gusto

Moratones frecuentes (hematomas) Caída del cabello Micción frecuente

Tabla 4: Sintomatología asociada a la fibromialgia.

Por lo que para que a un paciente se le diagnostique con los nuevos criterios diagnósticos [1] debe cumplir una de estas dos opciones: -

Una puntuación en el WPI mayor o igual a 7 y en el SS mayor o igual a 5.

-

Una puntuación en el WPI 3-6 y en el SS mayor o igual a 9.

4.5.- Tratamiento del síndrome de la fibromialgia Aunque la etiología del síndrome de la fibromialgia continúa incierta, los objetivos del tratamiento son por un lado controlar el dolor y por otro mejorar la calidad de vida para así alcanzar el máximo de funcionalidad física en su vida diaria [22]. Los criterios de la ACR son un “Gold Standard” aplicado al diagnóstico de la fibromialgia. De acuerdo con los mecanismos múltiples fisiopatológicos, el tratamiento debe abarcar un acercamiento multidisciplinar y multimodal, incluyendo la combinación de intervenciones farmacológicas y no farmacológicas (las más aceptadas son la educación, la terapia cognitiva conductual y el ejercicio físico) [20, 23-30]. Los pacientes con fibromialgia frecuentemente usan terapias no farmacológicas pues refieren ser ineficaces los tratamientos con medicación [31].

13


Entre las intervenciones no farmacológicas empleadas en su tratamiento merece destacar el ejercicio físico [32,33], desde que en 1999 un metanálisis [34] estableció que la actividad física era más eficaz que los fármacos en el tratamiento de los síntomas de la fibromialgia. Entendemos por ejercicio como el "movimiento físico repetitivo, planificado y estructurado realizado para mejorar o mantener uno o más componentes de la aptitud física" [35]. Tradicionalmente y según la American College of Sport Medicine (ACSM) [36], el ejercicio se ha categorizado en 3 modos separados: 1. Resistencia cardiorrespiratoria (entrenamiento aeróbico). La dosificación necesaria es: a) frecuencia de los ejercicios al menos dos días por semana, por un período total de al menos seis semanas. b) intensidad de los ejercicios suficiente para alcanzar una reserva de la frecuencia cardíaca igual o mayor al 40% o 64% de la frecuencia cardíaca máxima teórica (FCmáx.). c) sesiones de al menos 20 minutos de duración (entre 20-60 minutos), o como ejercicio continuo o realizado de forma intermitente a lo largo del día en bloques de diez minutos o más y con cualquier modalidad de ejercicio aeróbico que incluya el uso de los principales grupos musculares en las actividades rítmicas tipo andar, bicicleta, jogging, baile… 2. Fortalecimiento muscular: Los requisitos de dosis para las intervenciones de entrenamiento de resistencia son: a) frecuencia de dos a tres días por semana b) de 8 a 12 repeticiones de cada ejercicio, con cualquier tipo de ejercicio de fortalecimiento, que puede progresar con el transcurso del tiempo. 3. Entrenamiento de flexibilidad: La prescripción de flexibilidad hace referencia al estiramiento estático controlado en el que un sujeto asume una posición y la mantiene por un determinado tiempo. Los requisitos de la dosis son: a) frecuencia de los ejercicios dos días por semana o más 14


b) intensidad hasta una posición de malestar leve c) tres o cuatro repeticiones para cada tramo realizado con una duración de 10 a 30 segundos. Esta clasificación de ejercicios puede realizarse de forma aislada o combinando varias o todas las categorías [37]. Dentro del concepto del ejercicio, se ha de tener en cuenta el medio en que se realiza ya que este puede realizarse en tierra firme

[38-40]

o en medio acuático

[41-43]

. De este

modo se tiene que tener en cuenta también esta serie de definiciones: -

Hidroterapia: ejercicio que se realiza dentro del agua caliente a 30ºC.

-

Talasoterapia: ejercicio dentro del mar con la radiación solar.

-

Balneoterapia: ejercicio dentro de aguas termales o minerales.

También mencionaremos, aunque en la metodología se excluyen, que hay estudios que incluyen dentro de ejercicio, algunas terapias alternativas como el yoga, el pilates, el tai-chi, ai-chi, el qigong o el ejercicio realizado en la máquina vibratoria [44-49]. Existen estudios

[44-49]

que afirman que este tipo de ejercicios alternativos aportan

beneficios en la sintomatología de la fibromialgia pero no son suficientes para reportar evidencia.

4.6.- Beneficios del ejercicio físico El ejercicio posee efectos antiinflamatorios, los cuales son beneficiosos para los sujetos con fibromialgia

[50]

. Se conoce que el ejercicio modula la respuesta inflamatoria a

través de los mecanismos neuroendocrinos y por este motivo pueden ser un método efectivo para reducir los síntomas en pacientes con fibromialgia [50]. Después del ejercicio, se produce una disminución de los niveles de IL-8, IFNy y CPR así como la disminución de la concentración de cortisol y un aumento de NA [50]. Además, el ejercicio físico posee una positiva influencia en los siguientes parámetros[51]: -

Reduce la ansiedad, la depresión y la sensación de necesitar ayuda.

-

Aumenta la tolerancia a los síntomas

-

Libera endorfinas y mejora la calidad del sueño.

-

Aumenta el umbral del dolor.

-

Mejora el humor, el bienestar y la autoconfianza. 15


4.7.- Características y objetivos del ejercicio En el estudio llevado a cabo por Newcomb LW et al. en 2011

[52]

, se examina la

influencia del ejercicio de intensidad deseada por el sujeto Vs ejercicio de intensidad prescrita en función del dolor en mujeres con fibromialgia y los resultados mostraron que la prescripción de la recomendación del ejercicio para las mujeres con fibromialgia deben de considerar la preferencia del paciente en relación a la Intensidad (I) del ejercicio como modelo de estrategia para reducir el dolor. En otro estudio realizado por Hoeger Bement MK et al. en ese mismo año

[53]

, se

pretendió identificar protocolos de ejercicios en función del dolor a las contracciones isométricas en mujeres con fibromialgia. Después de las 3 contracciones isométricas realizadas, se observó que hay una considerable variabilidad de la respuesta frente al dolor entre los sujetos; por lo que, basándose en los cambios de dolor percibido, los sujetos se dividen en 3 grupos (aumento, disminución y sin cambios en el dolor). Por lo tanto, en función de la sensación de dolor, de la funcionalidad, motivación y preferencias del sujeto con fibromialgia, el ejercicio tiene unas características y objetivos diferentes [54]: -

En pacientes con dolor severo y estrés: el ejercicio inicial debe de comenzar con intensidad baja, es decir, una intensidad confortable para el paciente y el objetivo es mejorar la tolerancia al ejercicio. La intensidad del ejercicio debe aumentar progresivamente a moderada. Para este tipo de pacientes se aconsejan ejercicios en una piscina con agua caliente ya que se desgrava el peso del cuerpo y alivia la rigidez y el dolor. El ejercicio puede realizarse en grupo para fomentar y apoyar la interacción social. Los ejercicios en piscina han demostrado una disminución para el dolor y un aumento en el nivel de salud, la capacidad aeróbica y el bienestar.

-

En pacientes con dolor leve: El ejercicio puede comenzar con una intensidad moderada y una progresión individualizada. Pueden realizar tanto ejercicio aeróbico como ejercicio de fortalecimiento muscular en cualquiera de sus medios.

16


5.- METODOLOGÍA

Para la elaboración del trabajo se ha realizado una búsqueda bibliográfica en la literatura desde el 2007 hasta el 2012 a través de la base de datos Pubmed utilizando los términos Mesh de exercise and fibromyalgia para obtener resultados. El orden que se siguió en la búsqueda fue el siguiente: -

Metanálisis y revisiones sistemática (seleccionamos 5/6)

-

Estudios clínicos randomizados (seleccionamos 29/82) -

Terapias alternativas (4)

-

Maquinas vibratorias (3)

-

Tratamiento combinado (ejercicio + otros) (8)

-

Tratamiento específico (suelo firme) (7)

-

Tratamiento especifico (medio acuático) (7)

-

Guías clínicas (seleccionamos 3/4)

-

Estudios de casos (seleccionamos 4/62)

-

Reviews (seleccionamos 32/77) -

Terapia alternativa (3, pero 2 de ellos son revisiones sistemáticas)

-

Información general (24)

-

Tratamiento combinado y específico (5, pero 2 de ellos son guías clínicas y 1 de ellos es una revisión sistemática)

Después se realizó la búsqueda en otras bases de datos como Cochrane (seleccionamos 8 no repetidos de 52/72 en total) y PEDro (seleccionamos 3 no repetidos de 35/70 en total), encontrando más información acerca del tema y también en Google.

Diseño del estudio El presente trabajo es una revisión bibliográfica no sistemática de tipo retrospectivo y transversal.

Sujetos La muestra a estudio está formada por 30 artículos incluidos.

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Criterios de inclusión: -

Personas diagnosticadas de Fibromialgia.

-

Personas de 18 a 65 años de edad.

-

Metanálisis, revisiones sistemáticas y guías clínicas existentes en las bases de datos Pubmed, Cochrane y PEDro publicadas entre 2007 y 2012.

-

Estudios randomizados, estudios clínicos y reviews existentes en las bases de datos Pubmed, Cochrane y PEDro publicadas entre 2007 y 2012.

-

Estudios randomizados, estudios clínicos y reviews cuyos sujetos en cada grupo de intervención tenga como mínimo 15 personas.

-

Estudios randomizados, estudios clínicos y reviews en el que la mayoría de los sujetos sean diagnosticados de fibromialgia.

-

Estudios randomizados, estudios clínicos y reviews cuya intervención dure como mínimo 4 semanas.

-

Estudios randomizados, estudios clínicos y reviews que posean como mínimo un grupo control y un grupo de ejercicios o dos grupos de ejercicios diferentes para poder compararlos entre sí.

Criterios de exclusión: -

Personas no diagnosticadas de Fibromialgia.

-

Personas fuera del rango de edad establecido.

-

Publicaciones anteriores a 2007 y en otras bases de datos.

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6.- RESULTADOS

El resultado de estudios obtenidos tras la búsqueda en las diferentes bases de datos ha sido de 374 artículos. De éstos, al descartar los que no hablaban sobre entrenamiento físico y los repetidos, se han seleccionado 84 artículos. Finalmente, con el filtro de los criterios de inclusión y exclusión propuestos, se incluyen en esta revisión bibliográfica un total de 30 estudios, siguiendo el mismo orden que en la metodología. A continuación se exponen los estudios incluidos para la revisión a modo de tablas: Metanálisis (3): Kelley GA. et al. (2011) Tipo estudio

[2]

Metanálisis de estudios randomizados para determinar la eficacia y la efectividad de la terapia con ejercicios (aeróbicos, de fortalecimiento muscular y ambos).

Sujeto

362 sujetos incluidos en 9 estudios (5 de ejercicios aeróbicos, 3 de ejercicios de fortalecimiento y 2 de ejercicios combinados).

Variables

Puntos dolorosos.

Resultados

Análisis por protocolo: puntos dolorosos (+: mejoran), sobre todo con el entrenamiento de fuerza. Análisis por intención de tratar: puntos dolorosos (-: no mejoran).

Conclusiones

El ejercicio es beneficioso para reducir los puntos dolorosos en determinadas mujeres con fibromialgia. Son necesarios más estudios que analicen por intención de tratar para examinar la efectividad del ejercicio en la puntuación de los puntos dolorosos en hombres y mujeres con fibromialgia. Tabla 5: Metanálisis de Kelley GA. et al. (2011)

Ramel J et al. (2009)

[55]

Tipo estudio

Metanálisis de estudios randomizados para a eficacia de intervención con ejercicios.

Sujeto

Se incluyen 10 estudios (8 utilizan la escala EVA y 2 el cuestionario FIQ).

Variables

Dolor (EVA o FIQ).

Resultados

6-24 semanas de entrenamiento aeróbico, de fortalecimiento, en piscina y multicomponente: dolor (+) en comparación con la educación, el tratamiento habitual y grupo control sin ejercicio.

Conclusiones

El ejercicio físico tiene efectos positivos para la reducción del dolor en los pacientes con fibromialgia. Tabla 6: Metanálisis de Ramel J et al. (2009)

Häuser W et al. (2009) Tipo estudio

[55]

Metanálisis de terapia multicomponente (al menos una terapia educacional o terapia psicosocial con al menos una terapia de ejercicios) Vs control.

Sujeto

9 estudios: 345 pacientes con tratamiento multicomponente y 356 pacientes con tratamiento de control.

Variables

Dolor, fatiga, calidad del sueño, depresión, bienestar global y la capacidad física.

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Resultados

Postratamiento, el tratamiento multicomponente: dolor, fatiga y humor depresivo, calidad de vida y capacidad física (+). Análisis 1º seguimiento postratamiento (3-4 meses): dolor, calidad del sueño, depresión, calidad de vida y capacidad física (-). Análisis 2º seguimiento postratamiento (6-12 meses): dolor, fatiga, calidad del sueño, depresión y calidad de vida (-). Capacidad física (+).

Conclusiones

Hay una fuerte evidencia en el tratamiento multicomponente ya que tiene efectos beneficiosos a corto plazo en los síntomas de la fibromialgia. Tabla 7: Metanálisis de Häuser W et al. (2009)

Revisiones sistemáticas (6): Häuser W et al. (2010) Tipo estudio

[56]

Revisión sistemática y metanálisis de estudios randomizados comparando el ejercicio aeróbico (de diferentes tipos e intensidades) con grupo control.

Sujeto

32 estudios.

Variables

Dolor, calidad del sueño, fatiga, humor depresivo y calidad de vida.

Resultados

Ejercicio aeróbico Vs control: postratamiento: dolor, fatiga, humor depresivo, calidad de vida y capacidad física (+). Calidad de sueño (-). Seguimiento posterior: humor depresivo, calidad de vida y la capacidad física (+). Ejercicio aeróbico en tierra firme Vs ejercicios aeróbicos en medio acuático: postratamiento: dolor y humor depresivo (-). Intensidad moderada Vs baja intensidad en el ejercicio aeróbico: postratamiento: dolor, humor depresivo y capacidad física (-).

Conclusiones

Cantidad de intensidad inicial en el ejercicio aeróbico debe ser adaptada individualmente al nivel de su capacidad física. La intensidad del ejercicio aeróbico debe subir progresivamente de baja a moderada y éste debe realizarse durante 20-30 min. 2-3 veces/semana. No es necesario calcular la intensidad con el FCmáx. sino que la intensidad es la que el paciente es capaz de realizar el ejercicio y comunicarse con fluidez con los demás al mismo tiempo. El programa de entrenamiento tiene que durar como mínimo 4 semanas. Se debe advertir al paciente, pues ha de saber que cuando realiza actividad física, en un primer instante la tolerancia a la fatiga disminuye y el dolor aumenta pero si la intensidad es la apropiada, en unas semanas los síntomas vuelven como al principio y progresivamente mejora a largo plazo. Tabla 8: Revisión sistemática de Häuser W et al. (2010)

Kelley GA et al. (2010) Tipo estudio

[57]

Revisión sistemática con metanálisis de estudios randomizados de intervención comunitaria con ejercicio aeróbico o combinado (ejercicio aeróbico + ejercicios de fortalecimiento) comparándolo con grupo control con una duración mínima de 4 semanas.

Sujeto

7 estudios con un total de 473 sujetos.

Variables

El bienestar global.

Resultados

Análisis por protocolo y por intención de tratar del grupo de ejercicios: bienestar global (+). En el estudio heterogéneo (hombres y mujeres) incluido: bienestar global (-).

20


Conclusiones

El ejercicio mejora el bienestar global en la comunidad de mujeres con fibromialgia. Se necesitan más estudios con hombres con fibromialgia para saber si existe o no relación significativa entre el ejercicio y los síntomas de la enfermedad. Tabla 9: Revisión sistemática de Kelley GA et al. (2010)

Häuser W et al. (2010)

[58]

Tipo estudio

Revisión sistemática de 3 guías clínicas (APS, AWMF y EULAR).

Resultados

En APS y AWMF se incluyen diferentes facultativos y pacientes mientras que en EULAR son principalmente reumatólogos. En el APS y AWMF asignan el mayor número de recomendación al ejercicio aeróbico, terapia cognitiva y tratamiento multicomponente. EULAR asigna el nivel más alto de recomendación al tratamiento farmacológico.

Conclusiones

La diferencia entre guías clínicas es atribuible al criterio de inclusión de los estudios, el peso del sistema y la composición de los paneles. Tabla 10: Revisión sistemática de Häuser W et al. (2010)

Perraton L. et al (2009)

[41]

Tipo estudio

Revisión sistemática del programa de hidroterapia utilizado en los estudios randomizados.

Sujeto

11 estudios randomizados incluidos.

Variables

Dolor, rigidez, calidad de vida, función física, depresión y ansiedad.

Resultados

9 estudios randomizados: dolor, rigidez, calidad de vida o funcionalidad (+).

Conclusiones

El ejercicio aeróbico junto con el calentamiento, la vuelta a la calma y la relajación son los componentes del programa de hidroterapia que aportan mayor significación a las variables relacionadas con la fibromialgia. La duración de 60 min., frecuencia de 3 sesiones semanales y una intensidad de 60-80% de la FCmáx son los componentes más comunes. El ejercicio es el componente más efectivo en el programa de hidroterapia, sobre todo para la variable de salud mental. Tabla 11: Revisión sistemática de Perraton L. et al (2009)

Busch AJ et al. (2008)

[32]

Tipo estudio

Revisión sistemática de estudios randomizados que evalúan los efectos del ejercicio.

Sujeto

34 estudios con un total de 2276 pacientes (1264 con intervención de ejercicio).

Variables

Dolor, calidad de vida, capacidad física, puntos dolorosos, depresión, fatiga y calidad del sueño.

Conclusiones El entrenamiento del ejercicio aeróbico sólo tiene efectos beneficiosos para la capacidad física y para algunos síntomas de la fibromialgia como el dolor, la calidad de vida y los puntos dolorosos. El entrenamiento de ejercicios de fortalecimiento muscular puede mejorar los síntomas de la fibromialgia pero se requiere más estudios. Tabla 12: Revisión sistemática de Busch AJ et al. (2008) Busch AJ et al. (2007) Tipo estudio

[4]

Revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorios que comparan la intervención con el ejercicio Vs la intervención sin ejercicios o sin tratar.

Sujeto

34 estudios con un total de 2276 pacientes (1264 con intervención de ejercicio).

21


Variables

Dolor, calidad de vida, capacidad física, puntos dolorosos, depresión, fatiga y calidad del sueño.

Resultados

Ejercicios aeróbicos solos Vs grupo control: hay evidencia moderada: dolor, calidad de vida, función física y puntos sensibles (+). Hay pruebas contradictorias de que el entrenamiento produzca una pequeña mejoría en las personas con fibromialgia. Hay evidencia limitada: fatiga y rigidez. Ejercicios de fortalecimiento muscular Vs grupo control: hay evidencia limitada efecto alto: dolor, calidad de vida, puntos sensibles y depresión; y un efecto moderado (no significativo): función física.

Conclusiones

Hay evidencia de calidad moderada en cuanto que el entrenamiento aeróbico a corto plazo y a la intensidad recomendada produce beneficios importantes en los síntomas de la fibromialgia como calidad de vida, función física y posiblemente el dolor y los puntos sensibles. Hay evidencia limitada en el entrenamiento de fortalecimiento muscular para justificar la mejoría del dolor, la calidad de vida, la función física, los puntos sensibles y la depresión para sujetos con fibromialgia. No hay evidencia suficiente sobre los ejercicios de flexibilidad. Tabla 13: Revisión sistemática de Busch AJ et al. (2007)

Guías clínicas (5): de Miquel CA et al. (2010)

[9]

Tipo estudio

Documento de consenso interdisciplinar para el tratamiento de la fibromialgia.

Resultados

Dependiendo de la clasificación de subgrupos de fibromialgia de Giesecke, la recomendación del ejercicio para todos los grupos es: recomendación A y calidad de la evidencia 1+ para los programas de ejercicios incluidos en el tratamiento básico. El ejercicio aeróbico (caminar, bicicleta) es el que demuestra ser más eficaz y posee una mayor evidencia científica. Pueden mejorar la sensación global del bienestar, la función física y probablemente el dolor y la hiperalgesia. En el grupo 3 de la clasificación hay una mayor posibilidad de continuidad de seguimiento al ejercicio debido a la supuesta mayor motivación de los pacientes derivada de su mejor estado anímico inicial y mayor nivel de hiperalgesia (recomendación B calidad 1-)

Conclusiones

Utilizar un tratamiento básico común para todos los subgrupos basado en información, educación y ejercicio físico. La clasificación de Giesecke parece ser la que cuenta con mayor evidencia científica y la más útil para la clínica. Tabla 14: Guía clínica de de Miquel CA et al. (2010)

Schiltenwolf M et al. (2008)

[59]

Tipo estudio

Guía Clínica para el tratamiento y diagnóstico de la fibromialgia.

Resultados

El ejercicio aeróbico tiene una fuerte recomendación (grado A) y el uso temporal de hipertermia de todo el cuerpo, la balneoterapia y spa tiene un grado de recomendación B.

Conclusiones

Restricción significativa asignada a muchos estudios debido a la corta duración de éste (media 6-12 semanas) y a la pequeña muestra. Tabla 15: Guía clínica de Schiltenwolf M et al. (2008)

Carville SF et al. (2008) Tipo estudio

[60]

Revisión sistemática de estudios de alta calidad Delphi para desarrollar recomendaciones basadas en la evidencia.

Sujeto

39 estudios la intervención farmacológica y 59 de intervenciones no farmacológicas.

22


Variables

Dolor y calidad de vida.

Resultados

El tratamiento de agua caliente (piscina) con o sin ejercicios es efectivo en la fibromialgia (nivel de evidencia IIa y fuerza B). Los programas de ejercicios individualizados a medida, incluyendo ejercicio aeróbico y de fortalecimiento muscular, pueden ser beneficiosos en algunos pacientes con fibromialgia (nivel de evidencia IIB y fuerza C). Aunque la evidencia en la literatura sobre el ejercicio es “pobre”, el comité considera que los beneficios para la salud derivados del ejercicio son seguros como para incluirlos en la recomendación.

Conclusiones

9 Recomendaciones para el manejo de la fibromialgia son desarrollados usando la revisión sistemática y el consenso de expertos. Tabla 16: Guía clínica de Carville SF et al. (2008)

Brosseau L et al. (2008, parte 1). Tipo estudio

[10]

Guía clínica de 13 estudios randomizados y 3 estudios clínicos controlados para el manejo de la fibromialgia (ejercicio aeróbico).

Sujeto

Sujetos con fibromialgia mayores de 18 años.

Variables

Calidad de vida, dolor, fatiga, calidad del sueño, depresión y efectos globales percibidos.

Resultados

En función de los efectos obtenidos sobre la fibromialgia realizando ejercicio aeróbico en cualquiera de sus medios y formas, se obtiene el siguiente grado de fuerza de evidencia: grado A (estadísticamente significativo y clínicamente relevante en los estudios randomizados): dolor, bienestar psicosocial, ansiedad, capacidad aeróbica, autoeficacia, fuerza muscular, función cardiorespiratoria, función general y flexibilidad. Grado B (estadísticamente significativo y clínicamente relevante en estudios clínicos controlados): dolor. Grado C+ (clínicamente relevante pero no significativo en estudios randomizados o estudios clínicos controlados): calidad de vida, depresión, dolor, autoeficacia, capacidad aeróbica, fuerza muscular, bienestar psicológico y calidad del sueño. Grado C (ausencia de relevancia clínica y estadísticamente significativo): dolor, calidad de vida, función cardiorespiratoria, rango de movimiento, depresión, ansiedad, bienestar psicológico, autoeficacia, función muscular, calidad del sueño, equilibrio y coordinación.

Conclusiones

Ottawa panel recomienda la realización del ejercicio aeróbico para el manejo de la fibromialgia, como resultado de la evidencia emergente (grado A, B y C+), aunque la mayoría de los estudios tuvieran un Jadad < 3. Tabla 17: Guía clínica de Brosseau L et al. (2008, parte 1).

Brosseau L et al. (2008, parte 2) Tipo estudio

[33]

Guía clínica de 5 estudios randomizados para el manejo de la fibromialgia (fortalecimiento muscular).

Sujeto

Sujetos con fibromialgia mayores de 18 años.

Variables

Calidad de vida, dolor, fatiga, calidad del sueño, depresión y efectos globales percibidos.

Resultados

En función de los efectos obtenidos sobre la fibromialgia realizando ejercicio de fortalecimiento muscular en cualquiera de sus medios y formas, se obtiene el siguiente grado de fuerza de evidencia: grado A (estadísticamente significativo y clínicamente relevante en los estudios

23


randomizados): fuerza muscular, función física y depresión. Grado C+ (clínicamente relevante pero no significativo en estudios randomizados o estudios clínicos controlados): fuerza muscular y calidad de vida. Conclusiones

Ottawa panel recomienda la realización del ejercicio de fortalecimiento muscular para el manejo de la fibromialgia, como resultado de la evidencia emergente (grado A y C+), aunque la mayoría de los estudios tuvieran un Jadad < 3. Tabla 18: Guía clínica de Brosseau L et al. (2008, parte 2)

Estudios randomizados (13): -

Tierra firme (4):

Sañudo B et al. (2011)

[61]

Tipo estudio

Estudio randomizado con simple ciego del ejercicio programado Vs tratamiento habitual.

Sujeto

42 mujeres con fibromialgia de 18 a 65 años divididas en 2 grupos (grupo control y grupo experimental).

Variables

Función física, calidad de vida, dolor, calidad del sueño, fatiga, ansiedad y depresión.

Intervención

Ejercicio combinado de resistencia y fuerza 2 veces por semana durante 24 semanas. La sesión

grupo

consta de: 10 min. de calentamiento (movilizar todas las articulaciones), 10-15 min. de ejercicio

experimental

aeróbico FCmáx (220 pulsaciones – la edad) 65-70 %, 15-20 min. de ejercicios de fortalecimiento (1 serie de 8-10 repeticiones con 1-3 Kg. para los grupos musculares: deltoides, bíceps, trapecio, glúteo, cuadriceps, dorsal ancho, pectoral mayor y abdominales) y 10 min. de vuelta a la calma con ejercicio de flexibilidad (1 serie de 3 repeticiones de estiramiento mantenido de 30 seg. de los músculos trabajados).

Intervención

Continuación del tratamiento médico y actividades de la vida diaria sin incluir ningún ejercicio

grupo control estructurado. Resultados

Después del entrenamiento (24 semanas), en el grupo experimental: calidad de vida, función física, salud general, vitalidad, salud mental y depresión (+).

Conclusiones

Los resultados confirman que un plazo largo combinando ejercicio aeróbico, de fortalecimiento y flexibilidad, mejora la salud psicosocial y la calidad de vida en los pacientes con fibromialgia. Tabla 19: Estudio randomizado de Sañudo B et al. (2011)

Sañudo B et al. (2010) Tipo estudio

[39]

Estudio randomizado de ejercicio aeróbico supervisado Vs ejercicio combinado supervisado (ejercicio aeróbico de fortalecimiento y flexibilidad).

Sujeto

64 mujeres con fibromialgia divididas en 3 grupos (grupo de ejercicio aeróbico, grupo de ejercicio combinado y grupo control).

Variables

Calidad de vida, depresión, capacidad aeróbica, fuerza y rango de movimiento articular.

Intervención

Ejercicio aeróbico 2 veces por semana durante 24 semanas. La sesión consta de: 10 min. de

grupo

de calentamiento (suaves caminatas, movilizaciones de todas las articulaciones de intensidad

ejercicio

progresiva), 10-15 min. de ejercicio aeróbico de FCmáx 60-65% (marcha continua con movimientos

aeróbico

de brazos y jogging), 15 min. de ejercicio aeróbico de FCmáx 75-80 % (6 ejercicios de 1,5 min. descansando 1 min. entre ellos, incluyen danza aeróbica y jogging) y 5-10 min. de vuelta a la calma (ídem. ejercicios de calentamiento + relajación).

24


Intervención grupo

Ejercicio combinado de resistencia y fuerza 2 veces por semana durante 24 semanas. La sesión

de consta de: 10 min. de calentamiento (movilizar todas las articulaciones), 10-15 min. de ejercicio

ejercicio

aeróbico FCmáx (220 pulsaciones – la edad) 65-70 %, 15-20 min. de ejercicios de fortalecimiento (1

combinado

serie de 8-10 repeticiones con 1-3 Kg. para los grupos musculares: deltoides, bíceps, trapecio, glúteo, cuadriceps, dorsal ancho, pectoral mayor y abdominales) y 10 min. de vuelta a la calma con ejercicio de flexibilidad (1 serie de 3 repeticiones de estiramiento mantenido de 30 seg. de los músculos trabajados).

Intervención

Continuación del tratamiento médico y actividades de la vida diaria sin incluir ningún ejercicio

grupo control estructurado. Resultados

Grupos de ejercicios (ejercicio aeróbico y ejercicio combinado): calidad de vida, capacidad aeróbica y depresión (+). En el ejercicio aeróbico: función física y función social (+). En el ejercicio combinado: función física, dolor, vitalidad y salud mental (+). Variables de movilidad articular y fuerza, más pronunciados en el ejercicio combinado.

Conclusiones

Los resultados sugieren que las mujeres con fibromialgia pueden obtener beneficios de salud mayores con la terapia de ejercicios combinados. Tabla 20: Estudio randomizado de Sañudo B et al. (2010)

Mannerkorpi K et al. (2010)

[62]

Tipo estudio

Estudio randomizado del “nordic walking” con diferentes intensidades.

Sujeto

67 mujeres divididas en 2 grupos (grupo de baja intensidad y grupo de intensidad moderada-alta).

Variables

Dolor, capacidad física, capacidad aeróbica.

Resultados

Grupo de intensidad moderada-alta: capacidad física y capacidad aeróbica (+) en comparación con el de intensidad baja. En ambos grupos: dolor (-).

Conclusiones

El ejercicio aeróbico (“nordic walking”) de intensidad moderada-alta realizado 2 veces por semana durante 15 semanas es factible como modo de ejercicio ya que existen mejoras en la capacidad funcional y disminuye el nivel de limitaciones en las actividades. Tabla 21: Estudio randomizado de Mannerkorpi K et al. (2010)

Bircan C et al. (2008)

[40]

Tipo estudio

Estudio randomizado programa de ejercicios aeróbico Vs programa de ejercicios de fortalecimiento.

Sujeto

30 mujeres con fibromialgia divididas en dos grupos (grupo de ejercicio aeróbico y grupo de fortalecimiento).

Variables

Puntos dolorosos, capacidad aeróbica, depresión, ansiedad y salud general.

Intervención

Ambos grupos tienen una duración de 8 semanas.

Resultados

En ambos grupos: dolor, calidad del sueño, fatiga, puntos dolorosos, depresión y condición física (+). Ansiedad (-). Grupo el ejercicio aeróbico: dolor y aspecto físico (+). Grupo de ejercicios de fortalecimiento: 7 subescalas del SF-36 (+)

Conclusiones

Tanto el ejercicio aeróbico como el ejercicio de fortalecimiento son de efectividad similar en cuanto a las mejoras de puntos dolorosos, actividad física, depresión y calidad de vida en mujeres con

25


fibromialgia. Tabla 22: Estudio randomizado de Bircan C et al. (2008)

-

Medio acuático (9):

Mannerkorpi K et al. (2009)

[17]

Tipo estudio

Estudio randomizado del ejercicio en la piscina Vs control.

Sujeto

134 mujeres con fibromialgia y 32 con dolor difuso crónico divididos en 2 grupos (grupo control y grupo experimental).

Intervención

6 sesiones de educación + 20 sesiones de ejercicio en piscina.

grupo

Ejercicio: 1 sesión semanal de 45 min. en una piscina a 33 ºC. Cada sesión consta de: calentamiento

experimental

(andar o jogging en todas las direcciones aumentando la velocidad y moviendo los brazos) y después ejercicios de coordinación, flexibilidad, aeróbicos, de respiración, estiramientos y relajación.

Intervención

Educación.

grupo control Variables

Calidad de vida, dolor y capacidad aeróbica.

Resultados

Grupo experimental: calidad de vida, dolor y capacidad aeróbica (+). En el seguimiento a largo plazo: capacidad aeróbica (+).

Conclusiones

Cuando se combina el ejercicio con la educación se obtienen mejoras significativas para la salud de los pacientes con fibromialgia y dolor difuso crónico. Tabla 23: Estudio randomizado de Mannerkorpi K et al. (2009)

Tomas-Carus P et al. (2009)

[42]

Tipo estudio

Estudio randomizado del ejercicio en piscina Vs control.

Sujeto

30 mujeres con fibromialgia divididas en 2 grupos (grupo experimental y grupo control).

Intervención

3 sesiones a la semana durante 32 semanas de ejercicio en la piscina con agua caliente a la altura

grupo

de la cintura. Cada sesión consta de: 10 min. de calentamiento (caminatas y movimientos de

experimental

intensidad progresiva), 10min. de ejercicio aeróbico a 60-65 FCmáx, 20 min. de ejercicio de fortalecimiento (4 series de 10 repeticiones de flexoextensión de rodilla), 10 min. de ejercicio aeróbico al 60-65 % de FCmáx y 10 min. de vuelta a la calma con ejercicios de baja intensidad.

Intervención

Continúan con las actividades de la vida diaria.

grupo control Variables

Calidad de vida, fuerza máxima y equilibrio.

Resultados

Grupo experimental: fuerza, equilibrio, ítems de función física, dolor, salud general, vitalidad, problemas emocionales y mentales del SF-36 (+).

Conclusiones

La terapia de ejercicios en agua caliente produce mejorías en cuanto a la fuerza muscular para los movimientos de velocidad lenta así como en los problemas físicos, psíquicos, emocionales y en el equilibrio. Tabla 24: Estudio randomizado de Tomas-Carus P et al. (2009)

Munguía-Izquierdo D et al. (2008) Tipo estudio

[63]

Estudio randomizado de simple ciego por intención de tratar de la terapia de ejercicios en piscina Vs control.

26


Sujeto

60 sujetos con fibromialgia divididos en 2 grupos (grupo control y grupo de ejercicios) y 25 mujeres sanas (en otro grupo).

Variables

Puntos dolorosos, salud global, calidad del sueño, función física, función psicológica y función cognitiva. La adherencia al ejercicio 12 meses después de finalizar el tratamiento.

Intervención grupo

3 veces a la semana de entrenamiento acuático durante 16 semanas. Cada sesión incluye: 10 min.

de de calentamiento (caminatas y movilización de todo el cuerpo), 10-20 min. de ejercicio de

ejercicios

fortalecimiento en la parte de la piscina que menos cubre (1-3 series de 8-10 repeticiones añadiendo progresivamente intensidad y variando progresivamente los grupos musculares en función de las semanas), 20-30 min. de ejercicio aeróbico progresivo de 50-80% de FCmáx y 10 min. de vuelta a la calma bajando la intensidad y ejercicios de relajación.

Intervención

Continúan realizando sus actividades de la vida diaria.

grupo control Resultados

Para todas las variables evaluadas los sujetos sanos obtienen mejores resultados que los sujetos con fibromialgia. En el grupo de ejercicios de mujeres con fibromialgia: puntos dolorosos, calidad del sueño, función cognitiva y función física (+). Ansiedad (-). 23/34 mujeres con fibromialgia continúa haciendo ejercicio de forma regular 12 meses después de terminar el programa.

Conclusiones

Una terapia de ejercicios 3 veces por semana durante 16 semanas en piscina de agua caliente podría mejorar la mayoría de los síntomas de la fibromialgia y además causa una alta adherencia al ejercicio. Tabla 25: Estudio randomizado de Munguía-Izquierdo D et al. (2008)

Tomas-Carus P et al. (2008)

[64]

Tipo estudio

Estudio randomizado de ejercicios en piscina Vs control.

Sujeto

30 mujeres con fibromialgia divididas en 2 grupos (grupo de ejercicios y grupo control).

Variables

Calidad de vida, ansiedad y función física.

Intervención

3 sesiones a la semana durante 8 meses de ejercicio en la piscina con agua caliente a la altura de la

grupo

cintura. Cada sesión consta de: 10 min. de calentamiento (caminatas y movimientos de intensidad

experimental

progresiva), 10min. de ejercicio aeróbico a 60-65 FCmáx, 20 min. de ejercicio de fortalecimiento (4 series de 10 repeticiones de flexoextensión de rodilla y cadera y levantar los brazos por encima de la cabeza), 10 min. de ejercicio aeróbico al 60-65 % de FCmáx y 10 min. de vuelta a la calma con ejercicios de baja intensidad.

Intervención

Inactivo.

grupo control Resultados

Grupo experimental: función física, dolor, rigidez, ansiedad, depresión, calidad de vida, capacidad aeróbica, equilibrio y capacidad funcional para andar (+).

Conclusiones

8 meses de ejercicio acuático en agua caliente es factible y permite a largo plazo mejoras en la salud física y mental en pacientes con fibromialgia. Tabla 26: Estudio randomizado de Tomas-Carus P et al. (2008)

Evcik D et al. (2008)

[65]

Tipo estudio

Estudio randomizado abierto del ejercicio acuático Vs ejercicio en casa.

Sujeto

63 pacientes divididos en 2 grupos (grupo 1: programa de ejercicios acuáticos y grupo 2: programa

27


de ejercicios en casa). Variables

Dolor, número de puntos dolorosos, calidad de vida, depresión, función física.

Intervención

Ambos grupos realizan el programa 3 veces a la semana de 60min. cada sesión durante 5 semanas.

Resultados

En ambos grupos al finalizar el tratamiento y durante su seguimiento: calidad de vida, números de puntos dolorosos, dolor y depresión (+). La media de reducción del dolor fue 40% en el grupo 1 y 21% en el grupo 2 y continúa siendo significativo en la semana 24 para el grupo 1.

Conclusiones

Los resultados muestran que ambas terapias son beneficiosas para mejorar la calidad de vida, la depresión y disminuir el número de puntos dolorosos. En cuanto al manejo del dolor, únicamente la terapia de ejercicios en el medio acuático parece tener efecto a largo plazo. Tabla 27: Estudio randomizado de Evcik D et al. (2008)

de Andrade SC et al. (2008)

[43]

Tipo estudio

Estudio randomizado de ejercicio aeróbico en piscina Vs mar.

Sujeto

46 pacientes divididos en 2 grupos (grupo piscina y grupo mar). Ambos grupos realizan los mismos ejercicios aeróbicos.

Variables

Dolor, número de puntos dolorosos, salud general, calidad de vida y depresión.

Resultados

Ambos grupos: dolor, número de puntos dolorosos, salud general, calidad de vida y depresión (+). Grupo mar: depresión (++).

Conclusiones

Los ejercicios en el mar brindan más ventajas relacionadas con los aspectos emocionales. Por lo tanto, el ejercicio realizado en el mar (talasoterapia) es una opción efectiva de bajo coste para el tratamiento de los pacientes con fibromialgia. Tabla 28: Estudio randomizado de de Andrade SC et al. (2008)

Munguía-Izquierdo D et al. (2007)

[66]

Tipo estudio

Estudio randomizado de ejercicios acuáticos Vs control.

Sujeto

60 sujetos con fibromialgia divididos en 2 grupos (grupo control y grupo de ejercicios) y 25 mujeres sanas (en otro grupo).

Variables

Dolor, calidad de vida y función cognitiva.

Intervención

3 veces a la semana de entrenamiento acuático durante 16 semanas. Cada sesión incluye: 10 min. de

grupo

de calentamiento (caminatas y movilización de todo el cuerpo), 10-20 min. de ejercicio de

ejercicios

fortalecimiento en la parte de la piscina que menos cubre (1-3 series de 8-10 repeticiones añadiendo progresivamente intensidad y variando progresivamente los grupos musculares en función de las semanas), 20-30 min. de ejercicio aeróbico progresivo de 50-80% de FCmáx y 10min. de vuelta a la calma bajando la intensidad y ejercicios de relajación.

Intervención

Continúan realizando sus actividades de la vida diaria.

grupo control Resultados

El grupo sano evidencia mejoras superiores de la función cognitiva en comparación con los sujetos con fibromialgia. El grupo de ejercicios: dolor, la calidad de vida y la función cognitiva (+).

Conclusiones

La terapia de ejercicios en agua caliente 3 veces por semana durante 16 semanas, es adecuada para disminuir el dolor, mejorar la función cognitiva y disminuir la severidad de los síntomas de la fibromialgia. Tabla 29: Estudio randomizado de Munguía-Izquierdo D et al. (2007)

28


Tomas-Carus P et al. (2007)

[67]

Tipo estudio

Estudio randomizado del entrenamiento acuático Vs control.

Sujeto

34 mujeres divididas en 2 grupos (grupo de ejercicios y grupo control).

Variables

Calidad de vida y la capacidad física.

Intervención

Ejercicios de 1 sesión de 60 min., en agua caliente 3 veces por semana durante 12 semanas.

grupo ejercicios Intervención

Continúan con sus actividades realizadas en su tiempo libre.

grupo control Resultados

Después de 12 semanas de ejercicio acuático: función física, dolor corporal, percepción de la salud general, vitalidad, función social, salud mental y equilibrio (+). Después del seguimiento posterior sin entrenamiento: dolor corporal y los problemas emocionales del rol (+) en el grupo de ejercicios.

Conclusiones

Los resultados muestran que la terapia de ejercicios acuáticos mejora las variables de calidad de vida, equilibrio y subir escaleras en mujeres con fibromialgia. Tabla 30: Estudio randomizado de Tomas-Carus P et al. (2007)

Tomas-Carus P et al. (2007)

[5]

Tipo estudio

Estudio randomizado del entrenamiento acuático Vs control.

Sujeto

34 mujeres divididas en 2 grupos (grupo de ejercicios y grupo control).

Variables

Dolor y número de puntos dolorosos.

Intervención

Ejercicios de 1 sesión de 60 min., en agua caliente 3 veces por semana durante 12 semanas.

grupo ejercicios Intervención

Continúan con sus actividades realizadas en su tiempo libre.

grupo control Resultados

Después de 12 semanas de ejercicio acuático: percepción e intensidad del dolor (+). Puntos dolorosos (-). Después del seguimiento posterior sin entrenamiento: dolor corporal en el SF-36 (+) para el grupo de ejercicios.

Conclusiones

La conjunción del entrenamiento físico acuático con el tratamiento convencional es efectiva ya que disminuye el dolor en mujeres con fibromialgia. Tabla 31: Estudio randomizado de Tomas-Carus P et al. (2007)

Estudios clínicos (2): Cuesta-Vargas AI et al. (2011)

[6]

Tipo estudio

Estudio piloto de ejercicios en piscina Vs control.

Sujeto

44 pacientes con fibromialgia divididos en 2 grupos (grupo experimental y grupo control).

Variables

Función física, dolor y salud general, calidad de vida.

Intervención

Programa multimodal incorporando los ejercicios de la piscina (correr en aguas profundas) 3 veces

grupo

por semana durante 8 semanas.

experimental

29


Intervención

Información sobre consejos y continúan con las actividades de la actividad de la vida diaria.

grupo control Resultados

Grupo experimental: función física, dolor, fatiga, rigidez, variables psicológicas, salud general y calidad de vida (+).

Conclusiones

El programa multimodal, incorporando las carreras en aguas profundas, es seguro y eficaz para pacientes con fibromialgia. Tabla 32: Estudio clínico de Cuesta-Vargas AI et al. (2011)

Carbonell-Baeza A et al. (2011)

[7]

Tipo estudio

Estudio clínico de intervención multidisciplinar Vs control.

Sujeto

75 mujeres con fibromialgia divididas en 2 grupos (grupo de ejercicios y grupo control).

Variables

Dolor, IMC y función física.

Intervención

3 veces a la semana durante 3 meses de intervención disciplinar (piscina, ejercicios en tierra firme de

grupo

de intensidad baja-moderada y sesiones psicológicas).

ejercicios Intervención

Tratamiento habitual.

grupo control Resultados

Grupo experimental: algunos tests físicos y la sensación de dolor (+). Capacidad física y IMC (-).

Conclusiones

3 meses de intervención multidisciplinar 3 veces por semana, tiene efectos positivos en cuanto a la sensación del dolor y a la presión de los puntos dolorosos en mujeres con fibromialgia. Tabla 33: Estudio clínico de Carbonell-Baeza A et al. (2011)

Review (1): Thomas EN et al. (2010) Tipo estudio

[8]

Revisión de estudios randomizados, revisiones sistemáticas y guías clínicas para evaluar los efectos de la actividad física aeróbica sólo.

Sujeto

1392 participantes con fibromialgia incluidos en 19 estudios.

Variables

Dolor, puntos dolorosos, calidad de vida, función física, depresión, fatiga y calidad del sueño.

Resultados

Ejercicio aeróbico en tierra firme Vs otros programas de ejercicios: en comparación con ejercicios de flexibilidad, el ejercicio aeróbico: función física (+); dolor y calidad del sueño (-). En comparación con el grupo de flexibilidad y relajación, el ejercicio aeróbico: salud general y número de puntos dolorosos (+). En comparación con el fortalecimiento muscular, el ejercicio aeróbico: función física, dolor y aspectos psicológicos (+); función física (-). En comparación con el ejercicio de fuerza, el ejercicio aeróbico: síntomas de la fibromialgia (-). Ejercicio en tierra firme Vs tratamiento control (no ejercicios): en comparación con el entrenamiento control, el ejercicio aeróbico: capacidad aeróbica (+); dolor y fatiga (la tasa de compromiso al ejercicio fue bajo) (-). En comparación con el tratamiento control o el manejo del estrés, el ejercicio aeróbico: capacidad aeróbica, distribución del dolor y puntos dolorosos (+). En comparación con el tratamiento control, el ejercicio aeróbico: función física (-). En comparación con el tratamiento control, el ejercicio aeróbico: función física y humor (+). El ejercicio aeróbico + educación: se consigue una mayor mejora de los síntomas de la fibromialgia.

30


En comparación con el tratamiento control, el ejercicio aeróbico: autoeficacia y bienestar indistintamente de la intensidad aplicada (+). Ejercicios aeróbicos solos en medio acuático: en comparación con el tratamiento control, el ejercicio aeróbico en medio acuático (piscina): efectos psicológicos adicionales en los sujetos con fibromialgia. El ejercicio aeróbico con piscina y la balneoterapia (sin ejercicios): trabajan de manera similar en la mejoría de los síntomas de la fibromialgia. En comparación con el tratamiento control, el ejercicio aeróbico en piscina: bienestar psicológico y calidad de vida (+). En comparación con el tratamiento control, el ejercicio aeróbico en piscina: la mayoría de los síntomas asociados a la fibromialgia (+), pero en los períodos de no entrenamiento los resultados persisten sólo para el dolor del cuerpo y los aspectos emocionales de la fibromialgia. En comparación entre el ejercicio aeróbico en piscina y la talasoterapia (ejercicios en el mar): similar excepto para la depresión en el mar (++). Conclusiones

Hay evidencia moderada sobre los importantes beneficios del ejercicio aeróbico sólo en pacientes con fibromialgia para las variables función física, puntos dolorosos y dolor. Por lo que hay evidencia suficiente para apoyar la práctica del ejercicio aeróbico como parte del manejo multidisciplinar de la fibromialgia. Sin embargo, se necesitan más estudios que monitoricen la adherencia al ejercicio, que tengan un adecuado tamaño de la muestra y que ésta sea homogénea. Tabla 34: Review de Thomas EN et al. (2010)

31


7.- DISCUSIÓN

Durante la realización de dicha revisión bibliográfica no sistemática, se ha recopilado numerosa información sobre el ejercicio y sus modalidades y la fibromialgia en un periodo de 5 años (2007-2012). En el estudio realizado por Munguía-Izquierdo D et al. (2007)

[66]

, en el que se incluye

un grupo de mujeres sanas, observamos que al medir las variables, éstas obtienen mejores puntuaciones que las mujeres con fibromialgia de ambos grupos (control y ejercicios). Una explicación a esta conclusión, podría ser que muchos de los pacientes con fibromialgia presentan un desacondicionamiento físico por lo que su capacidad aeróbica está bastante disminuida, se incrementa rápidamente la fatiga, además de la presencia constante del dolor [13,51,68]. En muchos estudios

[5-8]

se contempla la asociación del tratamiento farmacológico

junto con la intervención multidisciplinar. La mayoría coincide que esta intervención multidisciplinar debería de estar principalmente formado por el ejercicio físico ya que se ha evidenciado que con él se obtienen grandes mejorías entre los sujetos con dicha afectación; y secundariamente con la educación [17] y la terapia cognitiva conductual[15,16,23] ya que disminuye el catastrofismo, aumenta la comprensión de la enfermedad y contribuye a la adherencia al programa. Por lo tanto, se confirma la efectividad del ejercicio físico como una de las terapias no farmacológicas principales para reducir el impacto de los síntomas de la fibromialgia, sobre todo en mejorar la calidad de vida, la salud general y la función física; y reducir el dolor, la fatiga, las alteraciones del sueño y el grado de depresión. Actualmente, aun no se ha llegado a un consenso definitivo del tipo de actividad física a prescribir pues hay estudios que dicen que el ejercicio aeróbico[4,10] es el “Gold Standard” mientras que otros abogan por un tratamiento de ejercicios combinados[39,40] (de las 3 modalidades: resistencia, fuerza y flexibilidad) e incluso por ejercicios de fortalecimiento muscular [33].

32


Esto es debido, en parte, a que en los primeros estudios de este tipo de pacientes, se observó que había una disminución de la capacidad aeróbica

[68]

, y por lo tanto era

comprensible que las siguientes investigaciones fueran por la línea de mejorar su rendimiento con los ejercicios de resistencia. Además se pensaba, por aquel entonces, que el entrenamiento de fuerza agravaba la condición de dolor crónico y daño muscular [13] y de este modo la búsqueda en esta modalidad de entrenamiento aparece de forma más tardía en la literatura científica. Por este motivo, en la actualidad, se observa una recomendación de grado A [9,59] para los ejercicios de resistencia o aeróbicos solos y con evidencia moderada hacia la mejoría de los síntomas (A, B y C+) [10]. Mientras, para los de fortalecimiento muscular [4,33], se contempla una recomendación de grado B con una evidencia limitada (falta de más estudios) en la reducción del impacto de la fibromialgia (grado A y C+). Sobre los ejercicios de la flexibilidad

[4]

sola

no hay evidencia suficiente como para dar una recomendación. Aun así existe una discrepancia entre guías clínicas atribuible al criterio de inclusión de los estudios, el peso del sistema y la composición de los paneles [56,60]. La intensidad inicial en todo ejercicio [14] debe ser adaptada individualmente al nivel de la capacidad física del sujeto y debe subir progresivamente de baja a moderada (aunque algunos pocos estudios discrepen

[62]

). No es necesario calcular la intensidad

con el FCmáx (que la mayoría lo hacen [39]) sino que la intensidad es la que el paciente es capaz de mantener, realizando ejercicio y comunicándose con fluidez al mismo tiempo ya que si atendemos a la clasificación propuesta, los pacientes no son homogéneos [56]. Además, se debe advertir al paciente (para que no abandone el tratamiento) que cuando realiza actividad física, en un primer instante la tolerancia a la fatiga disminuye y el dolor aumenta (debido al desacondicionamiento físico y el sedentarismo) pero si la intensidad es la apropiada, en un corto período de tiempo los síntomas vuelvan como al principio y progresivamente mejoren a largo plazo [14]. Por otro lado, el medio expuesto en la intervención, como ya hemos comentado en el marco teórico, puede ser en suelo firme [38-40] o en medio acuático [41-43].

33


Existen bastantes estudios [5,63,65,67] a favor de incluir la terapia de ejercicios dentro del agua ya que se ha observado que aumenta la tolerancia, la adherencia al tratamiento y una mayor mejoría en algunos de los síntomas; lo que todavía esta por definir es el tipo de ejercicios que se deben realizar y a la profundidad que se van a llevar a cabo. Un ejemplo de todo ello se observa en el estudio de Evcik D et al.[65], en el que la media de reducción del dolor fue 40% en el grupo de ejercicios acuáticos y 21% en el grupo de ejercicios en el domicilio y que continuaba siendo significativo en la semana 24 para el grupo del medio acuático. En cuanto a la realización de los ejercicios en piscina o en el mar, de Andrade SC et al.[43] llegaron a la conclusión de que los ejercicios en el mar brindan más ventajas relacionadas con los aspectos emocionales. Por lo tanto, el ejercicio realizado en el mar (talasoterapia) es una opción efectiva de bajo coste para el tratamiento de los pacientes con fibromialgia, pero el inconveniente que tiene es que el agua está demasiado fría en los meses de invierno. Como hemos podido comprobar a la largo de la revisión bibliográfica, es que los estudios se centran principalmente en mujeres

[5,7,17,40,42,61-63,67]

ya que la prevalencia

es mayor pero lo que ya sabemos es que la sintomatología es un tanto diferente, por lo que se están produciendo sesgos de genero. Además las investigaciones realizan el análisis por protocolo y no por intención de tratar, y se ha observado que por ejemplo en el estudio de Kelley GA et al.[2] los resultados son diferente, por lo que se precisan más estudios con esta perspectiva. Una problemática constante en los estudios de metanálisis, revisiones sistemáticas y guías clínicas, que en los futuros estudios se tiene que solucionar, es la falta de calidad metodológica[10,33], la reducida muestra[5], la corta duración de la intervención [59], la falta de adherencia y seguimiento posterior y la suposición errónea de que los síntomas son igual de severos entre los sujetos de la muestra[5]. A modo de conclusión de la discusión diremos que la mayoría [7,39,61-63,66] coinciden con la realización de ejercicios 2-3 veces por semana durante 16-24 semanas de media, de 1 hora de duración cada sesión.

34


Cada sesión consta de [61,63]: 10 minutos de calentamiento (caminatas y movilizaciones de intensidad progresiva de todas las articulaciones), 15 minutos de ejercicios de fortalecimiento muscular (1-3 series de 8-10 repeticiones con 1-3 Kg. para los grupos musculares: deltoides, bíceps, trapecio, glúteo, cuadriceps, dorsal ancho, pectoral mayor y abdominales), 20 minutos de ejercicio aeróbico (jogging, bicicleta, baile…), 15 minutos de vuelta a la calma (caminatas suaves, ejercicios de flexibilidad (1 serie de 3 repeticiones de estiramiento mantenido de 30 seg. de los músculos trabajados) y relajación con elementos de flotación). La intensidad inicial dependerá en función del estado del paciente y se irá aumentando progresivamente con elementos de flotación, pesas o aletas. No se tiene en cuenta la FCmáx sino aquella que el paciente es capaz de mantener, realizando ejercicio y comunicándose con fluidez al mismo tiempo la adherencia al tratamiento

[14]

. Para aumentar

[17]

, los ejercicios estarán supervisados, se realizaran en

grupos reducidos de 8-10 personas y se les acompañará de 2 sesiones grupales de 1hora semanal cada una: 1º educación y 2º terapias de grupos de apoyo psicológico. Por lo tanto, los programas de rehabilitación con actividad física, principalmente el ejercicio aeróbico sólo o combinado (junto ejercicios de fuerza y flexibilidad) en medio acuático, ayudan a suprimir el ciclo vicioso del dolor, del comportamiento inactivo, la kinesiofobia, la incapacidad física y el estrés psicológico a la que están sometidos las personas y ayuda a restablecer la calidad de vida y a mitigar el dolor y el resto de síntomas que se acompañan al concepto de fibromialgia.

35


8.- CONCLUSIÓN 

Se confirma la efectividad del ejercicio físico

[5-8]

como una de las terapias no

farmacológicas principales para reducir el impacto de los síntomas de la fibromialgia. 

La prescripción que se sugiere desde la bibliografía consultada

[7,39,61-63,66]

para

los pacientes con fibromialgia, es la realización de ejercicio combinado de resistencia, fuerza y flexibilidad de 1hora cada sesión, a realizar entre 2-3 días a la semana durante 24 semanas. 

Los beneficios [50,51] que se desencadenan de este tipo de ejercicios son, sobre todo enfocados en mejorar la calidad de vida, la salud general y la función física; y reducir el dolor, la fatiga, las alteraciones del sueño y el grado de depresión.

Son necesarios futuros estudios [5,10,33,59] con un mayor tamaño muestral y que éste sea más homogéneo, que incluyan a los hombres y que la investigación tenga una mayor calidad metodológica para poder incluirlos en los metanálisis y revisiones sistemáticas.

36


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efectividad ejercicio fisico fibromialgia  
efectividad ejercicio fisico fibromialgia  

la efectividad de la actividad fisica en pacientes con fibromialgia

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