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Ester Pino


El optimismo es una filosofĂ­a de vida, una actitud con la que se nace, pero tambiĂŠn se hace.


Uno puede aprender a pensar de forma optimista enfocando las cosas desde la 贸ptica adecuada.


Es importante que los ni単os aprendan a serlo, para que sean objetivos con sus experiencias.

Para que no se culpen de todo aquello negativo que les pase ni crean que siempre va a ocurrir de la misma manera.


Así no se culparán de todo lo negativo que les pase ni creerán que va a ocurrir siempre de la misma manera.


¿Cómo ayudar a los niños a ver las cosas de forma positiva desde la escuela?


1. Es bueno que experimenten en el aula la sensaci贸n de control sobre ellos mismos y el dominio del medio que les rodea.


2. El maestro debe

tener muy en cuenta el lenguaje verbal y no verbal y las emociones y necesidades de los ni単os.


3. TambiĂŠn debe dotar a sus clases de una buena dosis de buen humor.


4. Nuestros comentarios sobre los sucesos negativos deben ser especĂ­ficos (no debemos generalizar algo negativo sino considerarlo un hecho puntual).


5. Nuestros comentarios sobre los sucesos negativos deben ser inestables (las cosas pueden cambiar si el ni単o hace que ocurra)


6. Nuestros comentarios sobre los sucesos negativos deben ser externos (el niĂąo debe saber cuĂĄndo algo ocurre por causas ajenas a ĂŠl).


7. Con comentarios

que promuevan una autovisión positiva, el niño adquirirá confianza en sí mismo y en sus capacidades.


8. Otra sugerencia es ense単ar a los ni単os a hacerse responsables de su comportamiento.


Haciéndose responsables, aprenderán de los errores y disfrutarán más de los éxitos.


9. Por Ăşltimo, el maestro debe fortalecer la motivaciĂłn interna de los niĂąos.


Recordándoles sus logros para que superen experiencias cada vez más difíciles y motivantes.



OPTIMISMO