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El Minero Revista mensual de Volcan Compañía Minera S.A.A. I N° 001 I Julio del 2010

Responsabilidad

SOCIAL EMPRESARIAL


Índice TECNOLOGÍA. Implementación del Sistema de Salud, Seguridad Ocupacional, Medio Ambiente y Calidad (SSOMAC).

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SEGURIDAD. Cumplimiento de los procedimientos de trabajo seguro, delineados en la norma internacional OHSAS 18001.

DESARROLLO. Los programas de Responsabilidad Social que realiza en sus zonas influencia.

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ISO 14001. Distinción que y reconoce a la gestión ambiental que desarrolla Volcan en todas sus operaciones.

RECURSOS HUMANOS. Las gestiones que se realizan para mejorar las condiciones laborales de los empleados de Volcan.

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TURISMO. Conozca el santuario nacional más importante de la región centra. “El Bosque de Piedras de Huayllay”.

El Minero Revista mensual de Volcan Compañía Minera S.A.A.

REVISTA MENSUAL Producido por la oficina de Relaciones Públicas de la UEA - Cerro de Pasco. Anexo: 4216 I E-mail cerrpp@volcan.com.pe


Calidad Total Para ciertos sectores, un condenado por terrorismo que ya cumplió su condena debe quedar marcado para siempre. Pero hay casos y casos. Hay dirigentes altamente ideologizados que no han cambiado, pero también gente que ha pagado cárcel por haber volanteado o pintado una pared. “Tuvimos un proceso de violencia política que llevó a muchos peruanos a la cárcel. Algunos ya han salido y otros están por salir. Pero eso no significa que el terrorismo va a resurgir de manera automática. Las condiciones del país son otras, existe un rechazo probado ahora sobre las formas de violencia de estos grupos. Los que salgan libres tienen derecho a rehacer su vida y el Estado también tiene derecho a protegerse de ellos con la inteligencia debida. Eso es lo adecuado”, dice Javier Torres, de SER. Por estos días también se debate la posibilidad de que miembros de estos grupos violentos puedan participar en política. “Si hay personas que fueron militantes, han pagado sus culpas y han reformado sus ideas del pasado, no se debería impedir su participación en política. En América Latina hay casos de personas que participaron en movimientos subversivos y luego del paso de los años, del pago de sus culpas, han tenido presencia política. Lo que ocurre en el Perú es que el caso de Sendero Luminoso fue de una violencia extrema y es entendible que la población tenga dudas sobre la capacidad de sus militantes de rehabilitarse”, dice Eduardo González. Finalmente, si cualquier miembro de estas organizaciones se decide a participar en política, en elecciones, la gente puede expresar ahí el rechazo que siente por ellos. ¿Por qué no confrontarlos dentro de la legalidad, en el juego democrático? También se ha dicho que el decreto 927 dado en el gobierno de Alejandro Toledo beneficia a los terroristas porque les permite salir al cumplir tres cuartos de la pena. Esta es la historia: la Corte Interamericana de Derechos Humanos dispuso que el Estado peruano adecúe la legislación antiterrorista de Fujimori porque iba en contra de normas internacionales. Y el gobierno de Toledo debió aceptar un fallo del Tribunal Constitucional.


Tecnología Desde el inicio de sus operaciones Volcan ha venido utilizando e implementando los últimos adelantos tecnológicos, tal es el caso del Sistema de Salud, Seguridad Ocupacional, Medio Ambienta y Calidad (SSOMAC), basado en la norma OHSAS 18001 y los estándares internacionales ISO 14001, e ISO 9001 que le permite producir eficientemente en armonía con el medio ambiente, fortalecimiento de la seguridad laboral y el bienestar de los trabajadores y comunidades vecinas. Por Johnny Uribe / Cerro de Pasco

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a reciente liberación de Lori Berenson ha exacerbado la intolerancia de algunos sectores de nuestra sociedad y sembrado el miedo por las futuras excarcelaciones de otros terroristas. Esta nota responde a una pregunta central en esta

polémica: ¿Acaso los presos por terrorismo liberados no tienen derecho a reinsertarse en la sociedad? Tuvo que salir en libertad la norteamericana Lori Berenson, mediática figura del desarticulado Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), para que el país viviera niveles de intolerancia pocas

veces vistos hasta ahora y se desatara la polémica por la excarcelación de presos acusados por terrorismo. El caso ha servido para que ciertos sectores interesados –los fujimoristas por ejemplo– levanten el 'cuco' de que se viene una oleada de excarcelaciones o, lo que es peor, un rebrote del terrorismo por la debilidad de los tres últimos gobiernos. Pero no es así. “Lo que se está haciendo es construir un fantasma, porque eso da réditos políticos”, dice Javier Torres, antropólogo y directivo de Servicios Educativos Rurales (SER). ¿Se justifica la intolerancia, la grita, la condena desatada contra Berenson? No. “Hay una sensibilidad comprensible en la sociedad debido a que la violencia desatada por el MRTA y Sendero Luminoso está muy fresca en la memoria. Pero creo que los medios de comunicación y ciertos voceros han sobredimensionado el tema, han instigado a la población, la han cargado

SSOMAC: Un adelanto tecnológico

en GESTIÓN MINERA RESULTADO. Según la revisión la política SSOMAC se mantiene relevante y apropiada.


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de rencor y hasta creo que han jugado con los sentimientos de la gente, con esa sensibilidad que todavía está a flor de piel”, precisa Torres. Desde hace varios años otros presos por terrorismo vienen dejando las cárceles –con beneficios o porque simplemente cumplieron su condena– y no tenemos esa espiral de violencia que muchos quieren hoy sacarse de la manga. Ahora que Berenson está en libertad, no solo hay quienes le han armado plantones frente al edificio en que vive, o la han insultado, también los políticos que buscan casos como este para salir en los medios han empezado a insuflar miedo y rencor en la población: “Hay que ver a dónde los expulsamos, son asesinos y criminales” o “Deben quedarse adentro toda la vida”. Esas afirmaciones no se sostienen en una democracia, donde aquel que cumple su condena tiene que ser liberado y tiene derecho a reintegrarse a la sociedad, a trabajar y hasta a incursionar en política dentro del marco de la ley. “El sentido de la prisión en una sociedad democrática es la rehabilitación y no la venganza”, dice el sociólogo Eduardo González Cueva, especialista en derechos humanos. Además, muchos de los encerrados bajo cargos de terroris-

En abril de 2009 la alta dirección de la empresa revisó la Política SSOMAC donde se establecieron objetivos globales y compromisos para mejorar el desempeño de la organización. mo han renunciado a sus organizaciones en prisión y están desvinculados. Uno de los casos más notorios es por ejemplo el de Alberto Gálvez Olaechea, ex dirigente del MRTA, quien militó en esa organización desde 1986 y renunció a ella en 1992. De sus 62 meses de militancia estuvo preso 42 meses. Él ha pedido perdón por sus acciones y todavía cumple una condena de 24 años. En unos años estará libre. Ha publicado un libro en prisión y ha sido galardonado dos veces en concursos narrativos. Cuando salga, ¿tendrá que vivir estigmatizado toda la vida tras pagar con creces los delitos cometidos? Reinsertarse Para ciertos sectores, un condenado por terrorismo que ya cumplió su condena debe quedar marcado para siempre. Pero hay casos y casos. Hay dirigentes altamente ideologizados que

no han cambiado, pero también gente que ha pagado cárcel por haber volanteado o pintado una pared. “Tuvimos un proceso de violencia política que llevó a muchos peruanos a la cárcel. Algunos ya han salido y otros están por salir. Pero eso no significa que el terrorismo va a resurgir de manera automática. Las condiciones del país son otras, existe un rechazo probado ahora sobre las formas de violencia de estos grupos. Los que salgan libres tienen derecho a rehacer su vida y el Estado también tiene derecho a protegerse de ellos con la inteligencia debida. Eso es lo adecuado”, dice Javier Torres, de SER. Por estos días también se debate la posibilidad de que miembros de estos grupos violentos puedan participar en política. “Si hay personas que fueron militantes, han pagado sus culpas y han

reformado sus ideas del pasado, no se debería impedir su participación en política. En América Latina hay casos de personas que participaron en movimientos subversivos y luego del paso de los años, del pago de sus culpas, han tenido presencia política. Lo que ocurre en el Perú es que el caso de Sendero Luminoso fue de una violencia extrema y es entendible que la población tenga dudas sobre la capacidad de sus militantes de rehabilitarse”, dice Eduardo González. Finalmente, si cualquier miembro de estas organizaciones se decide a participar en política, en elecciones, la gente puede expresar ahí el rechazo que siente por ellos. ¿Por qué no confrontarlos dentro de la legalidad, en el juego democrático? También se ha dicho que el decreto 927 dado en el gobierno de Alejandro Toledo beneficia a los terroristas.

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Seguridad

EJEMPLO DE TRABAJO SEGURO La gestión de seguridad y salud ocupacional que realiza Volcan, está basada en el cumplimiento de los procedimientos de trabajo seguro, delineados en la norma OHSAS 18001, cuya certificación internacional se encuentra vigente. Asimismo, la empresa responde adecuadamente y en forma oportuna a los Por Raúl Andamayo

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uvo que salir en libertad la norteamericana Lori Berenson, mediática figura del desarticulado Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), para que el país viviera niveles de intolerancia pocas veces vistos hasta ahora y se desatara la polémica por la excarcelación de presos acusados por terrorismo. El caso ha servido para que ciertos sectores interesados –los fujimoristas por ejemplo– levanten el 'cuco' de que se viene una oleada de excarcelaciones o, lo que es peor, un rebrote del terrorismo por la debilidad de los tres últimos gobiernos. Pero no es así. “Lo que se está haciendo es construir un fantasma, porque eso da réditos políticos”, dice Javier Torres, antropólogo y directivo de Servicios Educativos Rurales (SER). ¿Se justifica la intolerancia, la grita, la condena desatada contra Berenson? No. “Hay una sensibilidad comprensible en la sociedad debido a que la violencia desatada por el MRTA y Sendero Luminoso está muy fresca en la memoria. Pero creo que los medios de comunicación y ciertos voceros han sobredimensionado el tema, han instigado a la población, la han cargado

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SIEMPRE VIGILANTES. Los Comités de Seguridad cumplen su rol fiscalizador y de apoyo en la prevención de accidentes.


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de rencor y hasta creo que han jugado con los sentimientos de la gente, con esa sensibilidad que todavía está a flor de piel”, precisa Torres. Desde hace varios años otros presos por terrorismo vienen dejando las cárceles –con beneficios o porque simplemente cumplieron su condena– y no tenemos esa espiral de violencia que muchos quieren hoy sacarse de la manga. Ahora que Berenson está en libertad, no solo hay quienes le han armado plantones frente al edificio en que vive, o la han insultado, también los políticos que buscan casos como este para salir en los medios han empezado a insuflar miedo y rencor en la población: “Hay que ver a dónde los expulsamos, son asesinos y criminales” o “Deben quedarse adentro toda la vida”. Esas afirmaciones no se sostienen en una democracia, donde aquel que cumple su condena tiene que ser liberado y tiene derecho a reintegrarse a la sociedad, a trabajar y hasta a incursionar en política dentro del marco de la ley. “El sentido de la prisión en una sociedad democrática es la rehabilitación y no la venganza”, dice el sociólogo Eduardo González Cueva, especialista en derechos humanos. Además, muchos de los encerrados bajo cargos de terrorismo han renunciado a sus organizaciones en prisión y están desvinculados. Uno de los casos más notorios es por ejemplo el de Alberto Gálvez Olaechea, ex dirigente del MRTA, quien militó en esa organización desde 1986 y renunció a ella en 1992. De sus 62 meses de militancia estuvo preso 42 meses. Él ha pedido perdón por sus acciones y todavía cumple una condena de 24 años. En unos años estará libre. Ha publicado un libro en prisión y ha sido galardonado dos veces en concursos narrativos. Cuando salga, ¿tendrá que vivir estigmatizado toda la vida tras pagar con creces los delitos cometidos? Reinsertarse Para ciertos sectores, un condenado por terrorismo que ya cumplió su condena debe quedar marcado para siempre. Pero hay casos y casos. Hay dirigentes altamente ideologizados que no han cambiado, pero también gente que ha pagado cárcel por haber volanteado o pintado una pared. “Tuvimos un proceso de violencia política que llevó a muchos peruanos a

la cárcel. Algunos ya han salido y otros están por salir. Pero eso no significa que el terrorismo va a resurgir de manera automática. Las condiciones del país son otras, existe un rechazo probado ahora sobre las formas de violencia de estos grupos. Los que salgan libres tienen derecho a rehacer su vida y el Estado también tiene derecho a protegerse de ellos con la inteligencia debida. Eso es lo adecuado”, dice Javier Torres, de SER. Por estos días también se debate la posibilidad de que miembros de estos grupos violentos puedan participar en

ocurre en el Perú es que el caso de Sendero Luminoso fue de una violencia extrema y es entendible que la población tenga dudas sobre la capacidad de sus militantes de rehabilitarse”, dice Eduardo González. Finalmente, si cualquier miembro de estas organizaciones se decide a participar en política, en elecciones, la gente puede expresar ahí el rechazo que siente por ellos. ¿Por qué no confrontarlos dentro de la legalidad, en el juego democrático? También se ha dicho que el decreto 927 dado en el gobierno de Alejandro Toledo beneficia a los terroristas porque les permite salir al cumplir tres cuartos

Durante el 2010 se viene implementando un programa de salud ocupacional, incluyendo los exámenes exigidos por ley. política. “Si hay personas que fueron militantes, han pagado sus culpas y han reformado sus ideas del pasado, no se debería impedir su participación en política. En América Latina hay casos de personas que participaron en movimientos subversivos y luego del paso de los años, del pago de sus culpas, han tenido presencia política. Lo que

Sendero Luminoso fue de una violencia extrema y es entendible que la población tenga dudas sobre la capacidad de sus militantes de rehabilitarse”, dice Eduardo González. Finalmente, si cualquier miembro de estas organizaciones se decide a participar en política, en elecciones, la gente puede expresar ahí el rechazo.


Especial Por Abel Cruz

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a reciente liberación de Lori Berenson ha exacerbado la intolerancia de algunos sectores de nuestra sociedad y sembrado el miedo por las futuras excarcelaciones de otros terroristas. Esta nota responde a una pregunta central en esta polémica: ¿Acaso los presos por terrorismo liberados no tienen derecho a reinsertarse en la sociedad? Tuvo que salir en libertad la norteamericana Lori Berenson, mediática figura del desarticulado Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), para que el país viviera niveles de intolerancia pocas veces vistos hasta ahora y se desatara la polémica por la excarcelación de presos acusados por terrorismo. El caso ha servido para que ciertos sectores interesados –los fujimoristas por ejemplo– levanten el 'cuco' de que se viene una oleada de excarcelaciones o, lo que es peor, un rebrote del terrorismo por la debilidad de los tres últimos gobiernos. Pero no es así. “Lo que se está haciendo es construir un fantasma, porque eso da réditos políticos”, dice Javier Torres, antropólogo y directivo de Servicios Educativos Rurales (SER). ¿Se justifica la intolerancia, la grita, la condena desatada contra Berenson? No. “Hay una sensibilidad comprensible en la sociedad debido a que la violencia desatada por el MRTA y Sendero Luminoso está muy fresca en la memoria. Pero creo que los medios de comunicación y ciertos voceros han sobredimensionado el tema, han instigado a la población, la han cargado de rencor y hasta creo que han jugado con los sentimientos de la gente, con esa sensibilidad que todavía está a flor de piel”, precisa Torres. Desde hace varios años otros presos por terrorismo vienen dejando las cárceles –con beneficios o porque simplemente cumplieron su condena– y no tenemos esa espiral de violencia que muchos quieren hoy sacarse de la manga. Ahora que Berenson está en libertad, no solo hay quienes le han armado plantones frente al edificio en que vive, o la han insultado, también los políticos que buscan casos como este para salir en los medios han empezado a insuflar miedo y rencor en la población:

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Responsabil

Volcan mantiene un alto grado de relacionamiento co con Comunidades Urbanas e Instituciones Públicas Pasco, Junín, Lima y Huánuco, principalmente. En ca c programas de responsabilidad social que buscan su

“Hay que ver a dónde los expulsamos, son asesinos y criminales” o “Deben quedarse adentro toda la vida”. Esas afirmaciones no se sostienen en una democracia, donde aquel que cumple su condena tiene que ser liberado y tiene derecho a reintegrarse a la sociedad, a trabajar y hasta a incursionar en política dentro del marco de la ley. “El sentido de la prisión en una sociedad democrática es la rehabilitación y no la venganza”, dice el sociólogo Eduardo González Cueva, especialista en derechos humanos. Además, muchos de los encerrados bajo cargos de terrorismo han renunciado a sus organizaciones en prisión y están desvinculados. Uno de los casos más notorios es por ejemplo el de Alberto Gálvez Olaechea, ex dirigente del MRTA, quien militó en esa organización desde 1986 y renunció a ella en 1992. De sus 62 meses de

militancia estuvo preso 42 meses. Él ha pedido perdón por sus acciones y todavía cumple una condena de 24 años. En unos años estará libre. Ha publicado un libro en prisión y ha sido galardonado dos veces en concursos narrativos. Cuando salga, ¿tendrá que vivir estigmatizado toda la vida tras pagar con creces los delitos cometidos? Reinsertarse Para ciertos sectores, un condenado por terrorismo que ya cumplió su condena debe quedar marcado para siempre. Pero hay casos y casos. Hay dirigentes altamente ideologizados que no han cambiado, pero también gente que ha pagado cárcel por haber volanteado o pintado una pared. “Tuvimos un proceso de violencia política que llevó a muchos peruanos a la cárcel. Algunos ya han salido y otros están por salir. Pero eso no significa que


GESTIÓN SOCIAL. El resultado es un clima estable y favorable a nuestras operaciones mineras.

lidad Social

on 55 Comunidades Campesinas, así como también y Privadas, ubicadas en las regiones de Cerro de ada una de ellas (comunidades) se ejecutan cada u desarrollo sostenible.

el terrorismo va a resurgir de manera automática. Las condiciones del país son otras, existe un rechazo probado ahora sobre las formas de violencia de estos grupos. Los que salgan libres tienen derecho a rehacer su vida y el Estado también tiene derecho a protegerse de ellos con la inteligencia debida. Eso es lo adecuado”, dice Javier Torres, de SER. Por estos días también se debate la posibilidad de que miembros de estos grupos violentos puedan participar en política. “Si hay personas que fueron militantes, han pagado sus culpas y han reformado sus ideas del pasado, no se debería impedir su participación en política. En América Latina hay casos de personas que participaron en movimientos subversivos y luego del paso de los años, del pago de sus culpas,

han tenido presencia política. Lo que ocurre en el Perú es que el caso de Sendero Luminoso fue de una violencia extrema y es entendible que la población tenga dudas sobre la capacidad de sus militantes de rehabilitarse”, dice Eduardo González. Finalmente, si cualquier miembro de estas organizaciones se decide a participar en política, en elecciones, la gente puede expresar ahí el rechazo que siente por ellos. ¿Por qué no confrontarlos dentro de la legalidad, en el juego democrático? También se ha dicho que el decreto 927 dado en el gobierno de Alejandro Toledo beneficia a los terroristas porque les permite salir al cumplir tres cuartos de la pena. Esta es la historia: la Corte Interamericana de Derechos Humanos dispuso que el Estado peruano adecúe la legislación antiterrorista de Fujimori

Se han suscrito 80 convenios por concepto de servidumbres, cesiones en uso y de apoyo social. Todos ellos con amplia participación y aprobación de las comunidades involucradas. porque iba en contra de normas internacionales. Y el gobierno de Toledo debió aceptar un fallo del Tribunal Constitucional para adecuar dicha legislación. “Si no se expedía una norma legal que otorgara y regulara los beneficios penitenciarios para los condenados por terrorismo, estos demandarían la inaplicabilidad de la norma que los prohibía para sus casos. Con ello podrían haberse acogido a los beneficios para no terroristas, obteniendo la libertad condicional con solo un tercio de la pena”, explicó Fausto Alvarado, ministro de Justicia de Toledo, en un comunicado. Además el otorgamiento del beneficio está supeditado a la discrecionalidad del juez, que puede concederlo o no. Queda pendiente una pregunta final: ¿Qué lugar tienen los derrotados de esa guerra que vivimos en los ochenta en nuestra sociedad? Javier Torres.

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Ambiente

El cuidado y protección del ambiente es un componente esencial en las operaciones de Volcan, que una de las primeras empresas del país en obtener la certificación ISO 14001. Esta distinción ratifica la responsabilidad ambiental de la empresa y reconoce a su gestión ambiental como respetuosa de las más exigentes leyes internacionales.

Por Christian Ramírez

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alir en libertad la norteamericana Lori Berenson, mediática figura del desarticulado Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), para que el país viviera niveles de intolerancia pocas veces vistos hasta ahora y se desatara la polémica por la excarcelación de presos acusados por terrorismo. El caso ha

Generando desarrollo en

armonía con la naturaleza El ISO 14001. Es una norma internacional desarrollada por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO).


servido para que ciertos sectores interesados –los fujimoristas por ejemplo– levanten el 'cuco' de que se viene una oleada de excarcelaciones o, lo que es peor, un rebrote del terrorismo por la debilidad de los tres últimos gobiernos. Pero no es así. “Lo que se está haciendo es construir un fantasma, porque eso da réditos políticos”, dice Javier Torres, antropólogo y directivo de Servicios Educativos Rurales (SER). La reciente liberación de Lori Berenson ha exacerbado la intolerancia de algunos sectores de nuestra sociedad y sembrado el miedo por las futuras excarcelaciones de otros terroristas. Esta nota responde a una pregunta central en esta polémica: ¿Acaso los presos por terrorismo liberados no tienen derecho a reinsertarse en la sociedad? Tuvo que salir en libertad la norteamericana Lori Berenson, mediática figura del desarticulado Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), para que el país viviera niveles de intolerancia pocas veces vistos hasta ahora y se desatara la polémica por la excarcelación de presos acusados por terrorismo. El caso ha servido para que ciertos sectores interesados –los fujimoristas por ejemplo– levanten el 'cuco' de que se viene una oleada de excarcelaciones o, lo que es peor, un rebrote del terrorismo por la debilidad de los tres últimos gobiernos. Pero no es así. “Lo que se está haciendo es construir un fantasma, porque eso da réditos políticos”, dice Javier Torres, antropólogo y directivo de Servicios Educativos Rurales (SER). ¿Se justifica la intolerancia, la grita, la condena desatada contra Berenson? No. “Hay una sensibilidad comprensible en la sociedad debido a que la violencia desatada por el MRTA y Sendero Luminoso está muy fresca en la memoria. Pero creo que los medios de comunicación y ciertos voceros han sobredimensionado el tema, han instigado a la población, la han cargado de rencor y hasta creo que han jugado con los sentimientos de la gente, con esa sensibilidad que todavía está a flor de piel”, precisa Torres. Desde hace varios años otros presos por terrorismo vienen dejando las cárceles –con beneficios o porque simplemente cumplieron su condena– y no tenemos esa espiral de 3

El proceso de certificación estuvo a cargo de la empresa Bureau Veritas Certification, después de una larga auditoría. violencia que muchos quieren hoy sacarse de la manga. Ahora que Berenson está en libertad, no solo hay quienes le han armado plantones frente al edificio en que vive, o la han insultado, también los políticos que buscan casos como este para salir en los medios han empezado a insuflar miedo y rencor en la población: “Hay que ver a dónde los expulsamos, son asesinos y criminales” o “Deben quedarse adentro toda la vida”. Esas afirmaciones no se sostienen en una democracia, donde aquel que cumple su condena tiene que ser liberado y tiene derecho a reintegrarse a la sociedad, a trabajar y hasta a incursionar en política dentro del marco de la ley. “El sentido de la prisión en una sociedad democrática es la rehabilitación y no la venganza”, dice el sociólogo Eduardo González Cueva, especialista en derechos humanos. Además, muchos de los encerrados bajo cargos de terrorismo han renunciado a sus organizaciones en prisión y están desvinculados. Uno de los casos más notorios es por ejemplo el de Alberto Gálvez Olaechea, ex dirigente del MRTA, quien militó en esa organización desde 1986 y renunció

a ella en 1992. De sus 62 meses de militancia estuvo preso 42 meses. Él ha pedido perdón por sus acciones y todavía cumple una condena de 24 años. En unos años estará libre. Ha publicado un libro en prisión y ha sido galardonado dos veces en concursos narrativos. Cuando salga, ¿tendrá que vivir estigmatizado toda la vida tras pagar con creces los delitos cometidos? Reinsertarse Para ciertos sectores, un condenado por terrorismo que ya cumplió su condena debe quedar marcado para siempre. Pero hay casos y casos. Hay dirigentes altamente ideologizados que no han cambiado, pero también gente que ha pagado cárcel por haber volanteado o pintado una pared. “Tuvimos un proceso de violencia política que llevó a muchos peruanos a la cárcel. Algunos ya han salido y otros están por salir. Pero eso no significa que el terrorismo va a resurgir de manera automática. Las condiciones del país son otras, existe un rechazo probado ahora sobre las formas de violencia de estos grupos. Los que salgan libres tienen derecho a rehacer su vida y el Estado también tiene derecho a protegerse de ellos con la inteligencia debida. Eso es lo adecuado”, dice Javier Torres, de Ser. Las condiciones del país son otras, existe un rechazo probado ahora sobre las formas de violencia de estos grupos. Los que salgan libres tienen derecho a rehacer su vida y el Estado también tiene derecho a protegerse de ellos con la inteligencia debida.

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RR.HH.

Para Volcan el capital más valioso son sus trabajadores. Por eso la compañía busca siempre generar las mejores condiciones laborales para que sus empleados puedan realizar su trabajo de la manera más productiva. Por Johnny Uribe / Cerro de Pasco

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NUESTRO MEJOR CAPITAL,

LOS TRABAJADORES

uvo que salir en libertad la norteamericana Lori Berenson, mediática figura del desarticulado Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), para que el país viviera niveles de intolerancia pocas veces vistos hasta ahora y se desatara la polémica por la excarcelación de presos acusados por terrorismo. El caso ha servido para que ciertos sectores interesados –los fujimoristas por ejemplo– levanten el 'cuco' de que se viene una oleada de excarcelaciones o, lo que es peor, un rebrote del terrorismo por la debilidad de los tres últimos gobiernos. Pero no es así. “Lo que se está haciendo es construir un fantasma, porque eso da réditos políticos”, dice Javier Torres, antropólogo y directivo de Servicios Educativos Rurales (SER).


El Minero I Revista mensual de Volcan Compañía Minera S.A.A.

¿Se justifica la intolerancia, la grita, la condena desatada contra Berenson? No. “Hay una sensibilidad comprensible en la sociedad debido a que la violencia desatada por el MRTA y Sendero Luminoso está muy fresca en la memoria. Pero creo que los medios de comunicación y ciertos voceros han sobredimensionado el tema, han instigado a la población, la han cargado de rencor y hasta creo que han jugado con los sentimientos de la gente, con esa sensibilidad que todavía está a flor de piel”, precisa Torres. Desde hace varios años otros presos por terrorismo vienen dejando las cárceles –con beneficios o porque simplemente cumplieron su

son asesinos y criminales” o “Deben quedarse adentro toda la vida”. Esas afirmaciones no se sostienen en una democracia, donde aquel que cumple su condena tiene que ser liberado y tiene derecho a reintegrarse a la sociedad, a trabajar y hasta a incursionar en política dentro del marco de la ley. “El sentido de la prisión en una sociedad democrática es la rehabilitación y no la venganza”, dice el sociólogo Eduardo González Cueva, especialista en derechos humanos. Además, muchos de los encerrados bajo cargos de terrorismo han renunciado a sus organizaciones en prisión y están desvinculados. Uno de los casos más notorios es por

estigmatizado toda la vida tras pagar con creces los delitos cometidos? Reinsertarse Para ciertos sectores, un condenado por terrorismo que ya cumplió su condena debe quedar marcado para siempre. Pero hay casos y casos. Hay dirigentes altamente ideologizados que no han cambiado, pero también gente que ha pagado cárcel por haber volanteado o pintado una pared. “Tuvimos un proceso de violencia política que llevó a muchos peruanos a la cárcel. Algunos ya han salido y otros están por salir. Pero eso no significa que el terrorismo va a resurgir de manera automática. Las condiciones del país

Una encuesta demostró el compromiso de nuestros empleados con la empresa, así como el ánimo de expresar sus opiniones personales. condena– y no tenemos esa espiral de violencia que muchos quieren hoy sacarse de la manga. Ahora que Berenson está en libertad, no solo hay quienes le han armado plantones frente al edificio en que vive, o la han insultado, también los políticos que buscan casos como este para salir en los medios han empezado a insuflar miedo y rencor en la población: “Hay que ver a dónde los expulsamos,

ejemplo el de Alberto Gálvez Olaechea, ex dirigente del MRTA, quien militó en esa organización desde 1986 y renunció a ella en 1992. De sus 62 meses de militancia estuvo preso 42 meses. Él ha pedido perdón por sus acciones y todavía cumple una condena de 24 años. En unos años estará libre. Ha publicado un libro en prisión y ha sido galardonado dos veces en concursos narrativos. Cuando salga, ¿tendrá que vivir

son otras, existe un rechazo probado ahora sobre las formas de violencia de estos grupos. Los que salgan libres tienen derecho a rehacer su vida y el Estado también tiene derecho a protegerse de ellos con la inteligencia debida. Eso es lo adecuado”, dice Javier Torres, de SER. Por estos días también se debate la posibilidad de que miembros de estos grupos violentos puedan participar en política. “Si hay personas.

PLAN DE COMPENSACIÓN. Nuestras escalas salariales son una de las más competitivas del mercado.

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Turismo A 5 Km de Chungar en la región Pasco, el Santuario Nacional de Huayllay es considerado uno de los mejores museos geológicos del mundo, se afirma que por su extensión y tipo de formación es tan interesante como el Jardín de los Dioses en los Estados Unidos o el Bosque de Piedras de Shilin en la República Popular China. Son 11 las rutas establecidas para visitar cada uno de sus misterios, y en cada una de ellas se encuentra, además de formaciones pétreas únicas, geoglifos, aguas termales, lagunas altoandinas y una gran biodiversidad.

El bosque de piedras

Huayllay

Por Johnny Uribe

A

hora que Berenson está en libertad, no solo hay quienes le han armado plantones frente al edificio en que vive, o la han insultado, también los políticos que buscan casos como este para salir en los medios han empezado a insuflar miedo y rencor en la población: “Hay que ver a dónde los expulsamos, son asesinos y criminales” o “Deben quedarse adentro toda la vida”. Esas afirmaciones no se sostienen en una democracia, donde aquel que cumple su condena tiene que ser liberado y tiene derecho a reintegrarse a la sociedad, a trabajar y hasta a incursionar en política dentro del marco de la ley. “El sentido de la prisión en una sociedad democrática es la rehabilitación y no la venganza”, dice el sociólogo Eduardo González Cueva, especia-


lista en derechos humanos. Además, muchos de los encerrados bajo cargos de terrorismo han renunciado a sus organizaciones en prisión y están desvinculados. Uno de los casos más notorios es por ejemplo el de Alberto Gálvez Olaechea, ex dirigente del MRTA, quien militó en esa organización desde 1986 y renunció a ella en 1992. De sus 62 meses de militancia estuvo preso 42 meses. Él ha pedido perdón por sus acciones y todavía cumple una condena de 24 años.

que ha pagado cárcel por haber volanteado o pintado una pared. “Tuvimos un proceso de violencia política que llevó a muchos peruanos a la cárcel. Algunos ya han salido y otros están por salir. Pero eso no significa que el terrorismo va a resurgir de manera automática. Las condiciones del país son otras, existe un rechazo probado ahora sobre las formas de violencia de estos grupos. Los que salgan libres tienen derecho a rehacer su vida y el Estado también tiene derecho a

movimientos subversivos y luego del paso de los años, del pago de sus culpas, han tenido presencia política. Lo que ocurre en el Perú es que el caso de Sendero Luminoso fue de una violencia extrema y es entendible que la población tenga dudas sobre la capacidad de sus militantes de rehabilitarse”, dice Eduardo González. Finalmente, si cualquier miembro de estas organizaciones se decide a participar en política, en elecciones, la gente puede expresar ahí el rechazo que siente por ellos. ¿Por

ACCESO. Se accede desde Lima a través de la carretera central, ruta Lima-La Oroya-JunínCarhuamayo-Huayllay (312 kilómetros, 7 horas de viaje).

Se encuentra en el corazón de la Meseta de Bombón, con el fondo escénico de la Cordillera de Huayhuash, la cual atraviesa el departamento de Pasco. En unos años estará libre. Ha publicado un libro en prisión y ha sido galardonado dos veces en concursos narrativos. Cuando salga, ¿tendrá que vivir estigmatizado toda la vida tras pagar con creces los delitos cometidos? Reinsertarse Para ciertos sectores, un condenado por terrorismo que ya cumplió su condena debe quedar marcado para siempre. Pero hay casos y casos. Hay dirigentes altamente ideologizados que no han cambiado, pero también gente

protegerse de ellos con la inteligencia debida. Eso es lo adecuado”, dice Javier Torres, de SER. Por estos días también se debate la posibilidad de que miembros de estos grupos violentos puedan participar en política. “Si hay personas que fueron militantes, han pagado sus culpas y han reformado sus ideas del pasado, no se debería impedir su participación en política. En América Latina hay casos de personas que participaron en

qué no confrontarlos dentro de la legalidad, en el juego democrático? También se ha dicho que el decreto 927 dado en el gobierno de Alejandro Toledo beneficia a los terroristas porque les permite salir al cumplir tres cuartos de la pena. Esta es la historia: la Corte Interamericana de Derechos Humanos dispuso que el Estado peruano adecúe la legislación antiterrorista de Fujimori porque iba en contra de normas internacionales. Y el gobierno de Toledo debió aceptar.

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Revista Mensual