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Desde

que

nos

embarcamos

en

la

aventura

de

desarrollar

videojuegos, hemos tenido la oportunidad de establecer contacto con gente bien situada dentro de la industria, que en un principio se ha mostrado altiva y algo condescendiente con nosotros. A medida que hemos ido avanzando, conociendo a más profesionales y haciéndonos amigos de muchos de ellos, nos han llegado voces sobre estos que conocimos primero, descubriéndonos que en realidad son mucho menos de lo que aparentan y que gozan de una fama en el mundillo que deja bastante que desear, por motivos tanto profesionales como personales. Estas experiencias nos han ayudado a darnos cuenta de dos cosas: La primera es que no hay que dejarse desmotivar por determinados vampiros que pretenden conservar el trono a base de hundir a los demás. La segunda es que hay que tener mucho cuidado a la hora de tratar a la gente, o de mostrarse soberbio, especialmente si no eres lo que dices ser, porque en el oficio se acaba sabiendo todo.


Trabajar en la empresa de tus suegros es peligroso. No porque te puedan hacer algo físicamente, claro está, si no, porque tienes que tener una vigilancia continúa de lo que dices y, muy importante, dejas de decir. Un ejemplo claro, que pasa en toda empresa, es quejarse y, si estás muy cabreado/a, también insultar al jefe (porque no, si no te escuchan). Bueno, pues en este caso muy normal, a mí se me hace un mundo, porque tienes el punto de vista trabajador y el punto de vista familiar. Estos dos puntos tienen dos respuestas muy diferentes. La primera, por seguir el rollo del compañerismo y no dejar que la ira del momento decaiga, dices: sí, sí son unos cabrones! Seguro que lo podrían haber hecho mejor! Y la segunda, sería algo como: aii… pobres, si seguro que han tenido un problema y no han podido hacerlo mejor… Y aquí, llega el momento en el que tienes que pensar algo que esté entre estas dos maravillosas respuestas, algo que no haga sospechar a tus compañeros, algo con lo que luego no te haga sentir mal, algo que no desentone, algo neutral, algo no tan neutral, algo. Ese algo normalmente llega tarde, es torpe y desentona mucho. Por lo cual quedas como el/la compañero/a de los comentarios poco alentadores.


Sempre he estat un amant de la música rock, concerts de Heavy, Punk i Oi entre d’altres, han omplert la meva adolescència. Els meus amics han estat la meva família, les nits s’han convertit en els meus dies, i els bars en la meva segona llar, fent així de la frase “sexe, drogues i rock’n’roll” un estil de vida; O això és el que sembla. La veritat, és que fa anys que tinc parella, i des de petit que n’he tingut, esborrant així el “sexe boig” de la vella consigna. Pel que fa a les drogues, fa anys que no en prenc, ara bé, la meva fama em precedeix, m’he acabat convertint en el que molts anomenen un bala perduda.


Treballar per l'empresa de tons pares pot semblar, d'entrada, collonut.

Permesivitat

descarades

semblaria

extrema, que

drets

poden

immorals

apareixer

o

com

preferències a

principals

característiques. Quan tons pares resulten formar part del 2% de grans empresaris nobles i honestos, resulta que et donen pel cul amb diversió i un somriure moral perdona-vides als llavis i et toca pencar més que ningú i cobrar menys hores extres. Quan, a més, et posen al cap davant d'un equip d'onze persones, demanant-te que salvis un menjador escolar l'ex-coordinadora del qual, a part de ser amiga de la meitat de l'equip, acaba de perdre la feina per petició expressa de la directora del centre, et queda clar que, sota cap circumstància, l'equip no pot saber que ets fill del gerent que ha fotut al carrer a la seva amiga. Quan dos mesos després ve la teva novia a fer una substitució, decideixes fer veure que no us coneixeu de res i pensar que ets el puto amo dissimulant. El més divertit és quan ve un dia un substitut i resulta que és company de feina de la teva novia; o quan un monitor teu et diu que resulta que és ex-company de feina d'un amic teu d'infància i que sap que els teus pares tenen una empresa gran... o quan una monitora et demana venir a fer una entrevista a la protectora on vas de voluntari amb la teva parella. És llavors quan s'han de començar a posar pegats a la història, creuant els dits i esperant que, si la informació no té fronteres, almenys que aquests, els pegats, li facin la vida una mica més complicada.


La informació no té fronteres. Què significa això? Diuen que és possible accedir a la informació i

sense saber-ho, inclus ho podem

confondre amb una idea. Com aquells monos que van començar a beure aigua amb una tècnica específica, en el mateix moment que a l'altra punta del món iniciaven la mateixa pràctica una espècie d'iguals característiques. És doncs casualitat o una consciència col.lectiva? Jo li diria més aviat una incosciència col.lectiva, els nostres caps accedeixen a la informació com si es tractés d'una xarxa infinita, i no sabem fins quin punt ens condiciona viure en la mateixa terra. Inclús més enllà de la terra, com si es tractés del propi univers. Per tant, l'accés a ella no sempre el tenim o el comprenem quan ho necessitem conscientment, però si posèssim tots els sentits i despertar la incosciència, potser descobriríem lo molt que ens hem adormit i, aquí sí doncs entendríem que la informació no té fronteres, ni el coneixement, ni la imaginació. Perquè com un mirall de l'univers que és la nostra ànima, som infinits. Llavors, realment el límit és humà? Ho ens ho hem autoimposar?


Hoy en dia, con internet (y un poco de inglés), es muy fácil acceder a información repartida por todo el mundo. Además, en mi caso que soy desarrollador informático, casi todo los conocimientos nuevos que puedo adquirir vienen de esa fuente. Una vez, por ejemplo, desarrollando con una herramienta (creada por un Inglés) me quede atascado con un problema del teclado. Pude avanzar gracias a que un Alemán me dio, en un foro y tras prévia pregunta por mi parte, la información necesaria para poder encarar correctamente el problema.


Antes cuando alguien se iba de viaje, era una desconexi贸n de su rutina, de su mundo para ir a ver otras partes del planeta y no saber nada de nada ni nadie hasta que volviera y se pon铆a al d铆a. Nada que ver con la realidad actual, en las que en cuanto sales fuera, siempre hay alguien buscando wifi para mandar fotos, whatsapps o mirar el correo desde cualquier sitio en cualquier momento, es raro la persona que consigue olvidarse de todo y disfrutar al 100% de la experiencia. Siempre estamos pendientes que si facebook, twitter, instagram o cualquier cosa estemos donde estemos, aunque sea la otra punta del mundo, se han perdido esos (odiosos por que no decirlo) pases de fotografias interminables con su explicaci贸n de todo el viaje, ahora nos limitamos a seguir a la gente por twitter lo que estan haciendo en ese mismo instante a 10.000km y que cuando vuelves a verlos ya no hay nada que contar, por que ya has ido siguiendo su viaje dia a dia. Esto es algo que he pensado en cada viaje que he hecho, pero siempre acabo mirando el mobil a ver si han hablado por el grupo tal, o me han mandado el correo de cual. Es una mierda xD


Hace años , rondando la mayoría de edad, bese a un amigo. Eramos un grupo de gente en un bar al que acostumbrábamos a ir a emborracharnos y surgió la idea de besarnos entre nosotros. Había chicos, chicas y por lo que sea, nos dio por ahí. En una época en la que además te cuestionas ese tipo de asuntos fue una buena oportunidad para investigar un poco. Hubo algún beso más, pero yo salí convencido de que eso no era lo mío y con el paso del tiempo se quedo como una anécdota. Años después, a ese amigo y a otros de esos tiempos dejé de verles por unos motivos u otros.

Entonces

empecé a salir con con una chica, todo iba bien, pero de repente, un día dejo de hablarme y empezó a distanciarse. Finalmente le pude sonsacar el motivo: Al parecer le habían dicho que yo era bisexual y ella estaba enfadada por que yo no se lo había contado. Igual que en el juego de los disparates, le había llegado a través de personas en común (" el amigo de un amigo que... " ) la historia distorsionada de lo que había pasado hacía años. De nuevo todo esto quedo aclarado y volviéndose anecdótico a su vez. Pero es increíble comprobar como la información viaja a través de nosotros, adaptándose, moldeándose y sobreviviendo al paso del tiempo


La información no tiene fronteras. Ayer, por un grupo de whatsapp que tengo con unos amigos con los que juego a juegos online me enteré que uno de ellos está estudiando bellas artes. No lo conozco en persona pero tenemos amigos en comun, con los que he trabajado en una tienda de videojuegos. Casualmente va a clase con el alumno para el que escribo estas lineas y se entera así de la anécdota que aún no le he contado. En un rato me pregutará.


Mucha gente emigra a otros países en busca de nuevas oportunidades y experiencias. Deja atrás todo lo que tenía: amigos, familia, costumbres y tradiciones para sumergirse en un nuevo mundo en el que no es tan fácil encajar. Para unos es conducir por la izquierda, para otros entender que no se cocina con aceite de oliva (ni de girasol) sino con un buen taco de mantequilla grasienta. Tampoco está mal. Llega un punto en que te parece ya lo más normal del mundo. De todos modos hay dos cosas a las que uno no se acostumbra por mucho que pasen los meses: a no hacer las cinco comidas diarias de la dieta mediterránea y a tener a los amigos lejos. Sólo nos queda esperar ese día en que podamos volver, verles, abrazarles y tomar una relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor.


La información no tiene fronteras. La frontera no tiene información. La no información tiene fronteras. Tiene la fronteras información no. No la tiene, frontera ni información. Fronteras no, la información tiene. La Información. Tiene. Fronteras, no. Información la, fronteras no (tiene). La tiene, no? Información fronteras. (Este texto es real. Es lo que alguien me ha mandado)


La información no tiene fronteras