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TERUEL

10 / Diario de Teruel Lunes, 24 de octubre de 2011

NACHO NAVARRO

UN DOCUMENTAL DA VOZ A QUIENES SE DEDICAN AL ARTE EN LA CAPITAL TUROLENSE

José Miguel Iranzo, el tercero por la derecha de la primera fila, junto a la mayor parte de los artistas que aparecen en el documental que acaba de realizar

Creadores que dan luz a Teruel José Miguel Iranzo reflexiona sobre la relación de los artistas con su ciudad F.J.M. / Teruel

Como si se desnudaran delante de la cámara, así acaban los once artistas que protagonizan el documental Un taller con mucha luz, la última película que ha realizado el cineasta turolense José Miguel Iranzo. En ella explora, junto al guionista Antonio Castellote, el hecho de ser artista en Teruel para descubrir al espectador que la capital turolense tiene cierta magia para la creación. La cinta deja claro que Teruel sin sus artistas no sería lo mismo, aunque la ciudad viva de espaldas a ellos. Al realizador de esta película, también creador como los personajes a los que retrata y que tuvo que macharse hace ya décadas para poder desarrollar su carrera, le sorprende que la ciudad pueda albergar a semejante número de artistas siendo tan pequeña. Los once que aparecen en Un taller con mucha luz son solo una parte de los que hay, pero representativos del colectivo. A ellos se suman dos voces, la del crítico de arte Ernesto Utrillas, que reflexiona sobre la faceta creativa, y el escritor Antonio Castellote, que como guionista del documental dota de un aire poético al mismo a través de su voz en off. Esa voz en off no conduce el relato, que se construye a partir de los propios testimonios de los entrevistados, si-

no que crea espacios poéticos para situar los temas que se abordan y que colocan a Teruel y sus paisajes en lo que representan para los artistas, un taller con mucha luz donde poder desarrollar su obra como reza el título del filme. José Miguel Iranzo no oculta una pregunta que le ronda en su cabeza tanto antes como después de haber hecho la película. ¿Por qué hay tanto artista en una población tan pequeña? “A lo mejor la tranquilidad, el hecho de que casi todos los artistas de Teruel no vivan de su arte es la causa de que haya tantos”, afirma Iranzo, quien recalca que “tiene su valor vivir en una ciudad fuera de los grandes circuitos comerciales y dedicarse con ese entusiasmo a su arte; es algo que hay que valorar mucho”.

Estas reflexiones llevan al cineasta a considerar que tal vez el éxito de tan alta densidad de creadores en la ciudad se deba a que “su valor es que no lo hacen por dinero, porque vivir del arte en Teruel es muy complicado, y lo que asombra es el entusiasmo que ponen, la humildad con la que trabajan”. En el documental son los propios artistas los que reconocen que el lugar donde se realiza la obra artística influye. En el caso de Teruel su tranquilidad, pero también sus colores y los ritmos de vida que marca una urbe pequeña. Carlos Gómez, Carmen Escriche, Caterina Burgos, Diego Arribas, Fernando Torrent, Gonzalo Tena, Leo Tena, María Ángeles Pérez, Pascual Berniz, Remedios Clérigues y Reyes Esteban,

además del crítico de arte Ernesto Utrillas, se confiesan ante la cámara, en respuesta a las preguntas de Antonio Castollete, para describir sus entornos preferidos y reflexionar sobre cuestiones como su relación con la ciudad en la que desarrollan su actividad y en qué medida pueden formar parte de su sustancia orgánica.

Lo que dejan de manifiesto todos los entrevistados es que Teruel es un lugar que sí influye a la hora de crear desde sus colores y sus ritmos. En este sentido, Utrillas hace una reflexión muy interesante, puesto que considera que ya que el paisaje de Teruel es duro, eso condiciona bastante a los creadores. Una dureza ya no solo física sino artística también. Influencia

Cine independiente

Un taller con mucha luz es una producción independiente de Se Rueda, la productora del turolense José Miguel Iranzo, con la que en los últimos años ha aportado varias joyas del género documental en la Comunidad Autónoma de Aragón, y que lamentablemente siguen siendo iniciativas que salen adelante por el empeño de su creador y con el nulo respaldo del nuevo marco audiovisual que se creado en la región. En el filme, de 55 minutos, el cineasta explora el mundo de los artistas que viven en Teruel, al igual que antes lo hizo con personajes como El Pastor de Andorra o José Antonio Labordeta.

Cartel del documental

“Los artistas turolenses que desarrollan aquí su obra lo hacen pese a todos los inconvenientes”, explica el crítico de arte, algo que “les permite también ser como las aliagas, muy resistentes”. María Ángeles Pérez afirma en el documental que el artista siempre está condicionado al medio en el que se desenvuelve, y a pesar de la dureza del paisaje turolense esa belleza existe. A su juicio, la ciudad le ha enseñado “a descubrir la belleza en sitios que me parecía que no tenía, y eso se lo agradezco a Teruel”. Si bien algunos artistas son nacidos en la ciudad, otros han llegado de fuera y se han establecido, como es el caso de Diego Arribas, quien explica que cuando llegó y “aterrizó” en Monreal del Campo, donde fue profesor en el instituto y desarrolló una intensa actividad como dinamizador cultural, vio las minas de Ojos Negros y se dio cuenta de las posibilidades estéticas que tenía el paisaje, que califica de “rotundas”. El paisaje, según este artista, “era ya por sí mismo una escultura”. Gonzalo Tena, que ha vivido en varios lugares y que ahora lleva ya una larga etapa residiendo de nuevo en su ciudad natal, sostiene que “la naturaleza y el lugar donde estás” influye por supuesto al artista. Prueba de ello es su última exposición, En


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Diario de Teruel / 11 Lunes, 24 de octubre de 2011

UN DOCUMENTAL DA VOZ A QUIENES SE DEDICAN AL ARTE EN LA CAPITAL TUROLENSE torno al mudéjar, fruto de un redescubrimiento, el de las torres mudéjares que veía desde su infancia como un elemento más del paisaje urbano, pero que como fuente de inspiración ha eclosionado ahora con la obra que expone en estos momentos en el Museo de Teruel. Arribas sostiene que el entorno en que se mueve es el “andamiaje de la obra del artista”, y Pascual Berniz piensa que el paisaje le marca “en la forma de utilizar el color”.

Fernando Torrent afirma por su parte que no sabe cómo puede ser ese influjo, pero no duda de que existe. En su caso argumenta que pasa todos los días frente a las torres mudéjares, que le “gustan mucho”, y está convencido de que le influyen, mientras que para Caterina Burgos “la inspiración siempre ha sido el entorno”. Pero en esa relación con la ciudad en la que viven, los artistas también dan un toque de atención, y es un aviso que la sociedad turolense y las instituciones deberían tener en cuenta si no quieren que Teruel pierda ese potencial, y más ahora que cuenta con los estudios de Bellas Artes. Si bien ahora hay más movimiento artístico, como comenta Leo Tena, también es cierto que el arte ha pasado a “reposar en la penumbra”, según afirma en el filme el guionista, Antonio Castellote. El escritor argumenta a este respecto que se ha perdido la oportunidad de hacer una ciudad al tamaño del hombre, y de forma poética habla de “pájaros en jaulas de cemento armado”. En opinión de Carmen Escriche, “nosotros nos lo comemos y nos lo guisamos, no hay relación entre la ciudad y los artistas”. El documental rememora en este caso la instalación de las alas que Escriche colocó en el Óvalo y que acabaron convertidas en una manifestación efímera de ese potencial artístico de la ciudad, ante el que las instituciones y los políticos están, definitivamente, ciegos. “El carácter de la ciudad de Teruel no responde demasiado a la presencia de artistas en la ciudad”, sostiene Gonzalo Tena, mientras que Pascual Berniz afirma que “estamos un poco olvidando a los artistas y eso es contraproducente, porque los artistas se marcharán y llegará un momento en que se irán de Teruel y desarrollarán su obra en otro sitio”. Inspiración

“No he querido hablar de arte, sino de las personas que hay detrás” Casi veinte horas de grabación para hacer aflorar el ‘alma’ de los artistas F.J.M. / Teruel

“No he querido hablar de arte, sino de las personas que hay detrás”, asegura José Miguel Iranzo para explicar su propio proceso creativo, al lado de Antonio Castellote, a la hora de realizar el documental Un taller con mucha luz. Entre 15 y 20 horas de grabación hay detrás de esta película que se estructura a partir de las entrevistas realizadas a once artistas y un crítico de arte, a través de cuyos testimonios aflora el alma de los creadores, pero sobre todo de las personas. “No es un documental sobre arte”, insiste en aclarar el realizador, sino de gente que se dedica al arte y que lo hace en un lugar concreto como es Teruel. Son ellos mismos quienes van construyendo el relato, aunque detrás ha habido un largo proceso de muchas horas de edición. Iranzo confiesa que se acercó con la “mente abierta” y le ha sorprendido la humildad y “amabilidad exquisita” de todos los entrevistados, hasta el punto de que reconoce que el proceso fue un aprendizaje para él porque cuando empezaron “no sabía muy bien lo que íbamos a hacer”. Es eso precisamente lo que convierte Un taller con mucha luz en una obra de arte en sí mismo, porque tiene algo de experimental en la exploración que hace de la forma en que los artistas se enfrentan al proceso creativo, que es uno de los temas que se trata en el filme y sobre el que más se incide. Conocimiento, oficio e investigación son aspectos sobre los que pivotan buena parte de las reflexiones que hacen los once artistas

Fernando Torrent en su taller, en plena fase creativa, durante una escena del documental

que protagonizan el documental. Leo Tena resume ese conflicto permanente que vive el artista en su interior cuando afronta un nuevo reto, al asegurar que “las reglas están para romperlas, pero primero te las tienes que aprender”. Carlos Gómez es de la misma opinión, puesto que considera que “es necesario haber pasado por la academia para luego olvidar la academia”. Todos coinciden asimismo en que la frontera entre el oficio y el ingenio está muy marcada y en los riesgos de la “ocurrencia”. “Creo que hay mucho amor a la ocurrencia en el arte contemporáneo y de eso se

aprovecha”, afirma Pascual Berniz en la cinta, mientras que Carmen Escriche advierte que “quedarse sólo en la ocurrencia no vale” y Carlos Gómez considera que “lo más importante es la creatividad”.

Todos son partidarios de que es preciso una búsqueda permanente para no perder naturalidad, y algunos incluso experimentan cambiando de mano a la hora de trabajar, como hacen Gonzalo Tena y Caterina Burgos. El primero sostiene que “un exceso de oficio te amanera”, y que por ese motivo “cambiar de mano también es positivo para un artista”. No perder naturalidad

En cualquier caso, el dominio de la técnica es clave para poder desarrollar oficio e ingenio. “Es muy difícil ser espontáneo”, afirma María Ángeles Pérez, quien “echa de menos la frescura de la espontaneidad”, mientras que para Pascual Berniz, “la técnica va contigo, el dibujo y el talento tiene que ir acompasado con el dominio del oficio”. Así, intercalando sus testimonios con tomas de los artistas en sus talleres en pleno proceso creativo, el filme acerca al espectador a la manera de entender el arte y forma de crear de quienes han convertido Teruel en un taller con mucha luz.

De lo que hablan los protagonistas

La técnica

Casualidad

El conflicto

La técnica es una de las cuestiones sobre la que hablan los protagonistas de Un taller con mucha luz. Gonzalo Tena tiene claro que “es la materia la que me cambia a mí y no yo a la materia”, mientras que para Carmen Escriche lo importante no son las tendencias. “Nunca he estado a la moda”, afirma, para aclarar que son las herramientas las que condicionan.

Es muy interesante escuchar a los artistas en el documental sobre algo que intriga a todo el mundo, cómo surge la creación de una obra. Leo Tena sostiene que suele “buscar la causalidad, pero luego llega la casualidad”. Para Diego Arribas, creación e investigación son un camino que conduce hacia lo desconocido, que es la obra de arte.

La obra surge del conflicto en el proceso de creación artística. “Yo siempre tengo un conflicto y he averiguado que cuando lo tengo, es que estoy trabajando bien”, afirma Fernando Torrent. Todos coinciden en que no les mueve otra intención que “hacer lo que nos gusta” y que para eso es necesario “ser honesto y sincero con mi trabajo”, sostiene Arribas.

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Un taller con mucha luz  

Diario de Teruel, 24 de octubre de 2011

Un taller con mucha luz  

Diario de Teruel, 24 de octubre de 2011