Page 69

Proteo, tú lo sabes; nada puede engañarte, pero tú deja ya de intentarlo. Venimos siguiendo los mandatos de los dioses, aquí, en busca de un oráculo para la ruina nuestra». No dijo más. Por fin, ante estas palabras, torció el adivino con fuerza extraordinaria los ojos encendidos de glauco resplandor, y haciendo rechinar los dientes con violencia abrió de esta manera sus labios al destino: «No te dejan tranquilo las iras de algún dios; purgas grave delito: el malandante Orfeo te suscita estas penas en nada merecidas, si el hado lo consiente, y se venga con saña por la esposa perdida. Pues aquella muchacha, mientras de ti escapaba precipitadamente por la margen del río a una muerte segura, no vio ante sus pies una enorme culebra que entre las altas yerbas guardaba la ribera. Mas entonces el coro de sus amigas Dríadas las cumbres de los montes llenó con su clamor; y lloraron las cumbres del Ródope y el alto Pangeo y la tierra de Reso belicosa y los Getas y el Hebro y la ática Oritia. Orfeo, consolando sus amores perdidos, a ti, dulce esposa, con la cítara hueca, a ti junto a sí mismo en playas solitarias, a ti al despuntar el día te cantaba, a ti en su caída. Se adentró, incluso, en las fauces del Ténaro, por la entrada profunda de Plutón, y allí, entre negros espantos, llegó hasta los Manes por bosques tenebrosos y hasta el rey terrorífico y hasta los corazones que con ruegos humanos no saben ablandarse. Las sombras delicadas, movidas por el canto, salían de recónditas moradas del Erebo, los espectros de aquellos que no verán la luz, tantos como los pájaros que se esconden a miles entre las hojas cuando la lluvia del invierno o el Véspero los echan de allá de las montañas, madres, hombres, los cuerpos privados de la vida de héroes magnánimos, los niños, las doncellas, jóvenes arrojados a las fúnebres piras delante de sus padres: los cerca el cieno negro y los feos carrizos del Cocito y la odiosa ciénaga con sus aguas lentas, los aprisiona [69]

Profile for Antonio Castellote

Las geórgicas de virgilio en verso alejandrino (2)  

Traducción de Antonio Castellote

Las geórgicas de virgilio en verso alejandrino (2)  

Traducción de Antonio Castellote

Advertisement