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Carlos Eduardo Garza Ramos

13 Participaci贸n de las mujeres durante la revoluci贸n francesa [Escribir el subt铆tulo del documento] Instituto Edinburgh


La Revolución Francesa. La participación de las mujeres en la revolución

El gran maestro Albert Soboul tiene un trabajo, recogido Revolución

en

su

libro, Comprender

francesa(edición

española

la en

Crítica, 1983), que se titula "Mujeres militantes de las Secciones Parisinas (año II)", donde estudia no la lucha por la igualdad entre el hombre y la mujer sino la participación de las mujeres en el movimiento general de la Revolución. No trata de las mujeres más famosas como Olimpia de Gouges o madame Roland, entre otras, sino de las mujeres que desarrollaron una intensa actividad militante en las organizaciones de base, en las asambleas generales

de

sección,

en

las

sociedades

populares y en las manifestaciones de masas.


Mujeres durante la Revolución La participación femenina parisina más intensa se dio entre el otoño de 1793 hasta la prohibición de los clubes femeninos el 30 de septiembre de 1793. En los medios populares la práctica

femenina

dominó

frente

a

la

reivindicación estrictamente feminista. Son mujeres del universo de los sans-culottes, que debían

enfrentarse

a

la

dureza

de

las

condiciones de vida del momento, y lucharon contra las consecuencias de la carestía de la vida. De todas las formas, hubo convergencia


entre los dos órdenes de hechos, nos dice Soboul, porque las reivindicaciones sociales de las mujeres más las de tipo político que, también, tuvieron, tendieron a valorizar su papel en la sociedad, y a buscar la reducción de la desigualdad por cuestión de género. Las mujeres participaron muy activamente en la Revolución en París. Sus acciones aparecen unidas a las de los hombres. La diferencia era que las mujeres tenían más conciencia en relación con la cuestión de las subsistencias. Recordemos la marcha de las mujeres sobre Versalles en las jornadas de octubre de 1789, por ejemplo.


Club político femenino En relación con las reivindicaciones políticas, es decir, sobre la igualdad, es interesante recordar como después de que el presidente de una diputación presentara ante la Convención la aceptación de la Constitución de 1793 por parte de su sección parisina, cedió la palabra a una ciudadana que reivindicó la igualdad política. Durante ese año en muchas secciones parisinas las mujeres participaron en las sesiones con voz deliberativa. Las mujeres más concienciadas no se contentaron con que se las escuchara en sus


secciones sino que reivindicaron, también el reconocimiento de sus derechos políticos. En esta lucha política destacará la Sociedad de Mujeres

Militantes

Republicanas

Revolucionarias. La igualdad política fue conquistada por las mujeres en julio de 1793 en el marco de las secciones, asambleas y en las sociedades populares. La actividad política de las mujeres se mantuvo hasta el otoño, hasta la prohibición de los clubes femeninos. En mayo de 1795 la Convención prohibió a las mujeres asistir a las asambleas políticas, y las prescribía que se retiraran a sus domicilios bajo orden de arresto. La mujer era remitida a su tradicional papel de esposa y madre, dentro de la familia. Los revolucionarios, ya fueran


jacobinos como termidorianos, la condición subalterna de la mujer era evidente y no se podía alterar. Aún así, la participación de la mujer en la Revolución, tanto cuando se hicieron

reivindicaciones

sociales

como

políticas despertó la conciencia femenina para el futuro.


Las Mujeres en la Revolución

La participación de las mujeres fue fundamental en el desarrollo de la Revolución. Ya en un primer mom influencia de la esposa del rey, Ma Antonieta (21), junto a su Partido Cortesano, tendrá consecuencias c la precipitación de los acontecimie forzando, por ejemplo, la destituci ministro Necker. Pero el primer testimonio de la participación femenina en la Revo arranca de la redacción de los Cua de Quejas, que aunque no son tan


abundantes, nos muestran el senti mujeres francesas de la época:

«En un tiempo en que los diferent Órdenes del Estado se ocupan de intereses, (…) las mujeres (…) ¿no podrán también hacer oír su voz? (…) Las mujeres del Tercer Estado casi todas sin fortuna; su educaci totalmente olvidada (…) se las ens trabajar, eso a la edad de los quin dieciséis años (…). Si la naturalez negado la belleza, se casan, sin do desgraciados artesanos, vegetan penosamente en las provincias y d vida a los niños que no están en condiciones de criar. Si por el con nacen hermosas, (…) se convierte presas del primer seductor, comet primera falta y vienen a París a o su vergüenza, acaban por perderl totalmente y mueren víctimas del libertinaje. Hoy que la dificultad de subsistir a miles de ellas a vender su concie (…) las mujeres a las que una feliz inclinación lleva a la virtud, las q desean instruirse (…), las mujeres tienen una grandeza de alma … y


que se llama “beatas”, se ven oblig entrar en religión … o se ven oblig ponerse a servir … Muchas veces por el hecho de nac mujeres son desdeñadas por sus p que se niegan a casarlas para con su fortuna en la persona de su hijo destinan a perpetuar su nombre e capital; porque es bueno que Su Majestad sepa que nosotras tamb tenemos nombres que conservar. la vejez les sorprende solteras, la sufriendo y son objeto del desprec sus parientes más cercanos. Para obviar tantos males, Señor, nosotras pedimos: que los hombre puedan, bajo ningún pretexto, eje oficios que son patrimonio de las mujeres, como costurera, bordado modista, etc.; que se nos deje, por menos, la aguja y el huso y a noso nos entrará nunca la manía de us compás y la escuadra. Pedimos, Señor, que vuestra bond proporciones los medios para hac valer los talentos de que nos haya provisto la naturaleza, a pesar de trabas que no cesan de poner a nu educación. (…) Pedimos ser ilustradas, posee


empleos, no para usurpar la auto de los hombres, sino para ser más estimadas (…) Os suplicamos, Señor, que estable escuelas gratuitas donde podamo aprender nuestra lengua, los prin de la Religión y la moral; (…) que formen el corazón (…) Pedimos salir de la ignorancia pa a nuestros hijos una educación sa razonable, para formar personas de serviros».

Petición de las mujeres del Te Estado al Rey (1 de enero de 1

En el llamado Siglo de las Luces, lo salones dirigidos por mujeres se h convertido en el centro de toda la actividad intelectual de la época (2 tarde, con la creación de los clubes políticos, las mujeres no estarán ta ausentes. Olympe de Gouges (23), Théroigne de Mericourt (24), y Ett de Alders (25), se destacarán en su prerrevolucionaria de los clubes en la libertad. La revolución francesa fue un exce


escenario para la acción de las mu Pauline Leon y Claire Lacombe, ac sociales y políticas, fundarán el Clu las Ciudadanas Republicanas y Revolucionarias. Se movilizarán en calles, comparecerán en la Conven proyectarán incorporar a las muje Ejército, distribuirán víveres y def ideas de marcada carga revolucion agitación de estos centros de muje llegará a exasperar a los hombres, a los más revolucionarios. Intervinieron en las movilizacione generales, que algunas mujeres protagonizaron en exclusiva, como Jornada del 5 al 6 de octubre de 17 la que mujeres y niños marchan so Versalles hacia el Palacio del Rey exigiéndole que firme la Constituc respondiendo a la llamada a la insurrección de “El amigo del Pueb contagiados de su entusiasmo se le unirán los hombres de Lafayette y Guardia Nacional de París (26). Pero la decepción de las mujeres e tiempos de la Asamblea era ya imp y motivó que, dos años más tarde publicación de la Declaración de lo Derechos del Hombre y el Ciudada Olympe de Gouges redactara su


"Declaración de los Derechos de la y de la Ciudadana" (1791):

«Para ser decretados por la Asam nacional en sus últimas sesiones o próxima legislatura. PREÁMBULO Las madres, hijas, hermanas, representantes de la nación, piden las constituya en asamblea nacion considerar que la ignorancia, el o el desprecio de los derechos de la son las únicas causas de los males públicos (…) han resuelto exponer declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrado mujer a fin de que esta declaració les recuerde sin cesar sus derecho deberes, (…) a fin de que las reclamaciones de las ciudadanas, dirijan siempre al mantenimiento constitución, de las buenas costum de la felicidad de todos. En consecuencia, el sexo superior en belleza como en coraje, en los sufrimientos maternos, reconoce declara, en presencia y bajo 105 auspicios del Ser supremo, los De siguientes de la Mujer y de la Ciud


ARTÍCULO PRIMERO La mujer nace libre y permanece hombre en derechos. (…) II El objetivo de toda asociación pol la conservación de los derechos na e imprescriptibles de la Mujer y d Hombre, estos derechos son la lib la propiedad, la seguridad y, sobr la resistencia a la opresión. III El principio de toda soberanía res esencialmente en la Nación que no más que la reunión de la Mujer y Hombre, (…) IV La libertad y la justicia consisten devolver todo lo que pertenece a l otros; así, el ejercicio de los derec naturales de la mujer sólo tiene p límites la tiranía perpetua que el h le opone, estos límites deben ser corregidos por las leyes de la natu y de la razón. V Las leyes de la naturaleza y de la prohíben todas las acciones perju para la Sociedad (…) VI La ley debe ser la expresión de la


voluntad general (…) Debe ser la para todos; todas las ciudadanas los ciudadanos, por ser iguales a s ojos, deben ser igualmente admin todas las dignidades, puestos y em públicos (…) VII Ninguna mujer se halla eximida d acusada, detenida y encarcelada casos determinados por la Ley. (… VIII La Ley sólo debe establecer penas estricta y evidentemente necesari IX Sobre toda mujer que haya sido declarada culpable caerá todo el r la Ley. X Nadie debe ser molestado por sus opiniones incluso fundamentales; mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igual el de subir a la Tribuna (…) XI La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones e de los derechos más preciosos de l mujer, puesto que esta libertad as la legitimidad de los padres con r a los hijos. (…)


XII La garantía de los derechos de la de la ciudadana (…) debe ser insti para ventaja de todos (…) XIII Para el mantenimiento de la fuerz pública y para los gastos de administración, (…) ella participa todas las prestaciones personales todas las tareas penosas, por lo ta debe participar en la distribución puestos, empleos, cargos, dignida otras actividades. XIV Las Ciudadanas y Ciudadanos tie derecho de comprobar (…) la nece de la contribución pública. (…) XV La masa de las mujeres (…) tiene derecho de pedir cuentas de su administración a todo agente púb XVI Toda sociedad en la que la garant los derechos no esté asegurada, n separación de los poderes determ no tiene constitución; la constituc nula si la mayoría de los individu componen la Nación no ha cooper su redacción. XVII


Las propiedades pertenecen a tod sexos reunidos o separados; son, cada uno, un derecho inviolable y sagrado (…) Epílogo Mujer, despiértate (…) reconoce tu derechos. (…) El hombre esclavo h multiplicado sus fuerzas, ha neces recurrir a las tuyas para romper cadenas. Una vez libre, se ha vuel injusto con su compañera (…) En siglos de corrupción sólo habéis r sobre la debilidad de los hombres Vuestro imperio se ha destruido, ¿ queda? La convicción de las injus del hombre. (…) Si se obstinaran e debilidad (…) oponed valerosame fuerza de la razón a las vanas pretensiones de superioridad (…) pronto veréis estos orgullosos (…) compartir con vosotras los tesoro Ser Supremo. (…) Bajo el antiguo régimen, toda vicioso, todo era culpable (…) El matrimonio es la tumba de la confianza y del amor. (…) las leye antiguas e inhumanas le impedía derecho al nombre y los bienes de padre para sus hijos, y no sean he nuevas leyes sobre esta materia. S


intentar dar a mi sexo una consis honorable y justa, es considerado momento una paradoja por mi pa como intentar lo imposible, dejo a hombres que vendrĂĄn la gloria de esta materia, pero en la espera po prepararla por medio de la educa nacional, la restauraciĂłn de las costumbres y las convenciones conyugalesÂť.

Olympe De Guouges, "Declar de los Derechos de la Mujer y Ciudadana" (1791)

Olympe de Gouges (23)


Entre las mujeres de la Revolución merecen especial atención se encu también Madame Roland (1754-17 asidua lectora de obras filosóficas seguidora de las ideas de Rosseau, en 1780 con Jean-Marie Roland de Platiére, ministro del Antiguo Rég también ministro de la Revolución amante del girondino Buzot, e infl él en sus ataques contra Danton y Robespierre. El 8 de noviembre de será juzgada y condenada a morir guillotina. A ella se atribuye la fam frase que pronunciaría momentos de morir: «Libertad, cuantos crím cometen en tu nombre». Al entera su muerte, su esposo y su amante suicidarán. También una mujer, la joven de 25 de edad Charlotte Corday, asesina Marat, y por ello será condenada a en la guillotina. Pero no puede hablarse de las muj la Revolución sin mencionar a las Tricoteuses, llamadas así porque h establecido la costumbre de “hacer mientras asistían a las sesiones de Convención y del Tribunal Revolucionario. Eran tan decidida en ocasiones, llegaban a interpelar


oradores. El 20 de mayo de 1795 ( de Pradial del Año II), algunas de formarán parte del grupo que inva Convención exigiendo más dureza los contrarrevolucionarios y que m al diputado Féraud por mostrar su oposición a sus exigencias. Ya en los últimos tiempos de la Revolución encontramos a las Muscadiens, llamadas así por su a con los Muscadins, grupos de jóve reaccionarios que se distinguían p elegancia en el vestir. En tiempos Directorio, las Merveillenses se distinguirán por su excentricidad y extravagancia. Pero también sería injusto no men a las religiosas obligadas a abando conventos y que supieron hacer fre dignidad a las persecuciones (27). muchas mujeres morirán en la gui por defender su fe católica (28). Tras la caída de la Monarquía y la de la República, las mujeres alberg esperanzas de ver recompensada s participación. Pero, a pesar de que desarrollo del proceso revoluciona mujeres conquistaron la supresión derecho de primogenitura y la abo de los privilegios de masculinidad


obteniendo igual derecho de suces los varones, además de conseguir divorcio, se verán de nuevo decepcionadas. En 1793, la Conven decretará el cierre de los clubes femeninos, y en 1795, prohibirá su asistencia a las Asambleas. Con la reorganización burguesa qu Napoleón, con el Código Civil, la m vuelve a ser sometida a tutela, cae dominio del marido o el padre en s persona y en sus bienes; se niega l indagación de la paternidad; se qu casada derechos civiles; y se les pr divorcio y el derecho de enajenar s propiedades.


(21)María Antonieta (1755-1793), los emperadores Francisco I y Mar Teresa de Austria, contraerá matri con el futuro Luis XVI, el 16 de ma 1770. Una vez coronado su marido hará famosa por el “despilfarro” d corte. Tras el estallido revoluciona buscará el apoyo de la monarquía austriaca, por lo que acrecentó las sospechas de traición entre el pueb francés. Finalmente será encarcela prisión del Temple durante un año juzgada y condenada a muerte. (22)Emile du Châtelet (1706-1749 regentó uno de esos salones, consi convertirse en una reconocida mu ciencia, que será tenida en cuenta debates de la intelectualidad espec de la época. (23)Su nombre verdadero era Mar Gouze. Gouges (1748-1793), consid una de las precursoras del feminis escribió numerosas obras teatrales además de novelas y opúsculos po sociales, y dirigió el periódico L' Impatient. Fundó la Société popul femmes, y en 1791 redactó, en resp la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (1789), la Declaración de los Derechos de la


de la Ciudadana, en la que Gouges reivindicaba la igualdad de derech las mujeres. Adversaria de Robesp publicó la carta Pronostic de Mons Robespierre pour un animal amph por la que fue acusada de intrigas sediciosas y guillotinada. (24)Fundadora del Club de las Am la Ley (1790), sufrirá humillación tras enfrentarse a Robespierre. (25)Responsable de la Sociedad Pa de la Decencia y de los Amigos de Verdad. (26)En recuerdo de estos aconteci se levantará un Arco de Triunfo en honor declarándolas “heroínas de Revolución” durante su inaugurac el aniversario de la desaparición d monarquía (10 de agosto de 1792) (27)Pio X beatificará en 1906 a las religiosas del Carmelo asesinadas guillotina. Benedicto XV hará lo p 1920 con las 15 de Valenciennes guillotinadas. Pio XI, por su parte, beatificará a las 32 religiosas de Bo muertas en Orange. En total 63 re beatificadas, muertas en 1794. (28)De los 99 mártires de Angers, mujeres, sólo tres de ellas religiosa


La revolución francesa  
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