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Reportaje

Luis Villamil, conduciendo tras un sueño Con 186 carreras serias, 60 podios, 16 poles, 26 vueltas rápidas y 3 Campeonatos de España de Turismos a cuestas, un palmarés envidiable, Luis Villamil, es uno de los pilotos españoles más experimentados en circuitos nacionales e internacionales. Nos recibe en su propia casa para contarnos los detalles más íntimos de sus inicios en el mundo del automovilismo deportivo. Nacido en un pequeño pueblo asturiano y crecido en una familia totalmente ajena a este mundo, Luis siempre estuvo interesado en los coches y desde pequeño descubrió que su sueño sería verse sentado en un automóvil de carreras. “Era algo inalcanzable Luis con 4 años y su primer coche, una dada la situación "carrilana". económica familiar, mis padres no ganaban lo suficiente para que yo pudiese correr. Aun así, cuando mi familia decidió mudarse a Madrid, me convertí en un asiduo espectador en el Circuito del Jarama. Iba “a dedo” y me colaba donde podía”. Empezó sus estudios universitarios de Ingeniería Industrial, los cuáles nunca llegó a acabar ya que un día, viendo el telediario, apareció una noticia que cambió su destino. “El presentador comentó que se iba a hacer en el Jarama un cursillo de conducción y que las inscripciones se abrían en la Delegación de la Juventud que, casualmente, estaba al lado de mi casa. Y allí me fui, en

zapatillas, antes de que acabara el telediario”

Simca Rallye 2 de la Operación Arcoiris

Su solicitud fue rechazada pero tras ver su sueño a apenas unos centímetros, no desistió y consiguió convencer al funcionario y sentarse al volante de un coche de carreras (Simca Rallye 2). Se trataba de la “Operación Arcoiris”, un curso de 15 días y él estaba entre los 50 seleccionados. Su monitor fue Emilio Rodríguez Zapico, el cual tuvo un papel importante en su futuro salto a los circuitos profesionales. “Aquel cursillo fue una maravilla, mezclaba teoría y práctica impartida por los mejores pilotos profesionales del momento, una experiencia única que nunca olvidaré”.


En ese tiempo demostró su valía, marcando la pole, ganando la carrera de fin de curso en la que además hizo la vuelta rápida. Luis se había demostrado a sí mismo y a las altas esferas del automovilismo sus posibilidades y, lo que es más importante, lo había hecho a lo grande.

La Academia Baamonde en la que estudiaba, fue su primer sponsor, intercambiando carteles en su coche por la devolución del dinero que la madre de Luis pagaba por sus clases.

Pero sus ingresos no bastaban para continuar con su carrera, no tenía coche para correr y además su madre, clara opositora a que corriese, no le dejaba su Seat 127. Sin embargo, la suerte le volvió a sonreír en un encuentro casual con el director del cursillo, Alejandro Ruiz. “¿Y no corres?, me preguntó. No, no tengo dinero, le contesté. Pues esto no puede ser, llama dentro de tres días a la Federación. Así lo hice y Jesús Saiz me

consiguió una subvención de 100000 pesetas. Me lié la manta a la cabeza, me compré un R8 TS de carreras, de quinta mano y con muchas batallas

Luis quedó primero en la Operación Arcoiris. Sería su primer podio pero no el último.

encima, me puse a trabajar para conseguir el dinero que me faltaba y corrí en Calafat mi primera prueba que fue un desastre; terminé en una zanja y tuve que volver a Madrid con un radiador prestado. En las 4 carreras que quedaban hice dos cuartos y dos segundos, con lo que conseguí el tercer puesto final de la R8 Iniciación”. Su primera victoria llegó al fin en las “3 Horas Nacionales R8 TS” formando equipo con Zapico y Rafael de Juan. Comenzaba el despegue de su carrera pero no sin grandes sacrificios. Compaginaba sus estudios con el pluriempleo, trabajando como camillero en un hospital y notificador de desahucios. Consiguió financiación a través de un acuerdo con el dueño de la academia donde estudiaba para que

Viendo su sueño cumplido montado en un coche de carreras.


le pusiera carteles en el coche y a cambio le devolviera el dinero que pagaba su madre por las clases. “Así, sin saberlo, mi madre, que no quería que corriera, se convirtió casi en mi sponsor”. En 1978, ganó la Copa Iniciación y, con el premio, un R5 Copa que le lanzó a la temporada del año siguiente, muy buena para un debutante como él. A pesar de todo, en el 80, las cosas no fueron como esperaba, tuvo muchos problemas y no pudo destacar. Se arruinó y tuvo que vender el coche y muchos de sus bienes para pagar sus deudas. Pero Villamil se crece con la adversidad y con sólo 20 años explotaba al máximo su principal virtud, el tesón. “Llegué a pensar que hasta ahí había llegado, pero no me rendí y busqué publicidad hasta debajo de las piedras. No pude dejar de intentar conseguir lo que más me gustaba en la vida”. A primeros de 1981 convenció a los dueños del hipermercado Jumbo que creyeron en él y le financiaron a cambio de publicidad en su coche y en el mono. “Un mes

antes del inicio de la Copa R5, compré el coche, lo acondicioné a toda prisa y llegué por los pelos a la primera carrera, en Calafat… y la gané”. Y no sólo eso, se proclamó también campeón de la Copa, haciendo equipo con su compañero y amigo en los siguientes años, Luis Pérez-Sala.

Villamil primero de grupo con sus ya conocidos "coches rojos" de Alfa Romeo.

El equipo: Luis Pérez Sala, Zapico y Villamil.

“Los Luises” y Zapico, se lanzaron al extranjero con el Trofeo Alfa Sprint

En una de sus muchas victorias.

Europa, que corrieron con el preparador italiano Bigazzi. Fueron dos temporadas de intensas experiencias y de grandes resultados, aprendiendo y conociendo en equipo. La Alfa Sprint les abrió muchas puertas y Campsa apareció como sponsor para correr el europeo de Fórmula 3. “El europeo se terminó, tuvimos que cambiar de equipo y corrimos el


a correr la última Luis fue “el hombre Alfa”, prueba del Nacional marca con la cual ha Turismos, y fue un conseguido tres éxito. Fue una gran campeonatos de España y sorpresa en Alfa con la que ha destacado Romeo y se empezó con “los coches rojos”. a preparar un equipo Luis Villamil y Alfa Romeo; Alfa Romeo y Luis oficial en España. Y Villamil. mientras la empresa campeonato italiano, italiana ponía todo en donde Sala consiguió marcha, Luis Villamil mejores resultados. se fue a Italia a trabajar Habíamos pactado que el en el taller de los que mejor resultado Bigazzi. obtuviese pasaba a la F3000 y el otro se retiraba 1988, el año triunfal de del proyecto. Y eso es lo los Alfa 33. Villamil que ocurrió”. ganó el Campeonato y consolidó su Villamil siguió por su vinculación a Alfa Fernando Alonso y Luis Villamil, ambos del mundo cuenta con un Alfa 75, Romeo de la que, del automóvil y asturianos. compitiendo en el posteriormente, sería jefe Campeonato Europeo de de prensa durante 5 años, Turismos. No obtuvo compatibilizándolo con las demasiada repercusión en carreras. “Siempre he sido este campeonato y, con el muy fiel con mis fin de satisfacer a su relaciones y vinculaciones. sponsor incondicional, Sponsors, novias, Jumbo, tuvo que pagar de marcas…, todos han sido su bolsillo un Alfa 33 de relaciones muy longevas. Bigazzi y se vino a España De ahí en adelante, mi Las carreras van en la sangre. Su hijo David vinculación con Alfa y el también hizo sus pinitos en los karts. Campeonato de España de Actualmente se encuentra Turismos ha sido total. A retirado de las carreras, mí me interesaba seguir pero no por gusto, ya que corriendo en Europa, pero si por él fuera seguiría ante un contrato pisando el acelerador a sus profesional las cosas 57 años. Aunque sigue en cambian. El sueño de todo contacto con el mundo del piloto es llegar a la motor, como no podría ser Fórmula 1 pero si no de otra manera: artículos llega, la meta es ser piloto periodísticos en diferentes profesional”. revistas de automovilismo, cursos de conducción, Villamil escanciando sidra en el podio, haciendo honor a su Asturias querida.


eventos con empresas automovilísticas, intervenciones en algunos programas televisivos sobre coches, y cualquier cosa que aparezca relacionado con “lo suyo”. Lo que está claro es que nunca dejará el mundo del automóvil, de un modo u otro. Luis Villamil, un claro ejemplo de con tesón y esfuerzo, se puede llegar a conseguir hasta aquello que parecía inalcanzable.

Luis Villamil, un ejemplo de superación.


Luis Villamil.