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la revista de política que nadie había pedido

BEER DERBERG número 6 noviembre 2015

MAGAZINE

“Más que la política siguiéndole el ritmo al espectáculo televisivo, veo una política intentando existir, incidir, sobresalir y, por qué no, sobrevivir en los medios ” Entrevista a

MARIO RIORDA

Karen Sanders Luis Arroyo Rafa Rubio Memo Rentería Ricardo Amado Roger Senserrich Montse Prats Núria Segura Dídac Gutiérrez-Peris René Palacios Rubén Sánchez Medero Roberto Losada M. Luz Congosto Imma Aguilar Marc Cases Guillem Pursals Marina Isun Blasi Anna-Clara Martínez Santiago Castelo Fernando Ntutumu Diana Rubio Paula Salerno


EDITORIAL Cumplimos un añito

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A FONDO

Tema destacado

Cómo formar a profesionales de la comunicación política. KAREN SANDERS

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ENTREVISTA MARIO RIORDA

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EN CAMPAÑA PERMANENTE

Comunicación política e institucional, ciencia política

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El lenguaje en la izquierda política. LUIS ARROYO

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Los jóvenes confían en la política, no en los partidos. RAFA RUBIO La creatividad en campaña electoral. MEMO RENTERÍA

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“Conquistar un voto a la vez” RICARDO AMADO CASTILLO

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MUNDO

Análisis de internacional, campañas actuales y nuevos líderes

Los republicanos a 1 año de las elecciones. ROGER SENSERRICH

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Los demócratas a 1 año de las elecciones. MONTSE PRATS

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¿Que está pasando en Yemen?. NURIA SEGURA. La reunificación de regiones: el caso francés. DIDAC GUTIÉRREZ-PERIS.

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5 novedades en la campaña electoral argentina. RENÉ PALACIOS.

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WAR ROOM

Ideas, nuevas tendencias, inspiración

Neuropolítica y Big data. RUBÉN SÁNCHEZ MEDERO Y ROBERTO LOSADA.

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La propagación de mensajes y la caracterización de usuarios en Twitter. M.LUZ CONGOSTO

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“Del call to action a las grassroots”. IMMA AGUILAR

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¿SABÍAS QUE?

Curiosidades, historia, fotografía

The kitchen debate: Nixon vs. Kruschev. MARC CASES

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La crisis de los misiles cubanos. GUILLEM PURSALS

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El cartel como arma de guerra. MARINA ISUN BLASI

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¿QUÉ HACES ESTA NOCHE?

Recursos, libros, películas, webs, discursos a releer

Reseña: “Democratic Phoenix”, de Pippa Norris. ANNA-CLARA MARTÍNEZ

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Reseña: “Política” (David Runziman). SANTIAGO CASTELO

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Beerderberg books

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Película: In time. FERNANDO NTUTUMU

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Serie: Political Animals. DIANA RUBIO

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Discurso: Pepe Mújica en Río+20 (2012). PAULA SALERNO

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Enlaces recomendados

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La ilustración de la portada se titula “Votantes ciegos” y es obra de Roberto Losada, profesor de Teoría Política en la Universidad Carlos III de Madrid. Especialista en análisis de riesgos y gestión de seguridad y emergencias. Puede consultarse parte de su trabajo como ilustrador en https://www.behance.net/Rayle.


BEERDERBERG. NÚMERO 6. NOVIEMBRE 2015 Hace un año, un grupo de apasionados por la comunicación y la política nos juntamos para sumar esfuerzos, quitarnos horas de sueño y crear una revista que, efectivamente, nadie había pedido, pero que nosotros teníamos muchas ganas de leer. Vivimos tiempos complejos que merecen ser explicados y analizados desde todas las perspectivas posibles. La diversidad, la experiencia y el talento de todos los autores y autoras que han colaborado a lo largo de estos seis números que ya tiene Beerderberg Magazine han enriquecido nuestra mirada y nos han ayudado, de forma desinteresada, a ampliar el foco sobre cuestiones que, sin lugar a dudas, marcarán el futuro de la política y de las formas en que nos comunicamos en sociedad. A todos ellos y ellas, nuestra gratitud por compartir su conocimiento y su pasión por la comunicación política, que también nos hacemos nuestra. Pero si hay alguien que ha contribuido de forma especial a hacer crecer Beerderberg son nuestros colaboradores. Agradecemos a Carmen y a Paula Sotomayor su paciencia, dedicación y saber hacer, para que la revista esté lista para nuestros lectores, así como a Jacobo Requena por sus correcciones. Cabe una mención especial a Roberto Losada, que con sensibilidad y precisión nos traslada, portada a portada, y de forma onírica al mundo de la comunicación política. Dicen que la primera impresión es la que cuenta. Y la impresión que tenemos, un año después del primer número de Beerderberg, es que ya nos estamos haciendo un hueco en vuestras lecturas habituales. Queridos lectores y lectoras, vuestro apoyo, número a número, es la fuerza que nos impulsa a seguir trabajando para hacer crecer a Beerderberg muchos años más! Gracias. Equipo Beerderberg

EQUIPO EDITORIAL DIRECTORES Xavier Peytibi Pedro Casado

CONSEJO EDITORIAL Laura Cardenal Mireia Castelló Itziar García Ana Polo Edgar Rovira www.beerderberg.com info@beerderberg.com

Rubén Sánchez Luis Velasco

@beerderberg ISSN: 2385-5339 Editado por Xavier Peytibi. C/ Verdi, 90, 08012, Barcelona


ARTÍCULO DESTACADO Y ENTREVISTA

A FONDO

Cómo formar a profesionales de la comunicación política KAREN SANDERS Entrevistamos a MARIO RIORDA


A fondo

Beerderberg - 5

Cómo formar a profesionales de la comunicación política Karen Sanders

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n grafiti en el muro que divide Israel de los palestinos, un chiste sobre el presidente francés François Hollande, la campaña de Syriza en las elecciones de septiembre 2015, los discursos de Barack Obama o la entrevista de Mariano Rajoy en Antena 3 después de las elecciones catalanas de 2015, todos estos fenómenos comparten un rasgo común: cada uno puede ser considerado como un ejemplo de la comunicación política.

Su diversidad indica, por un lado, la riqueza y el interés del campo y, por otro, la dificultad que encontramos en fijar su definición. Comunicación política es una denominación polisémica. La palabra “política”, un ámbito de acción humana tan desprestigiada en nuestros tiempos, puede denotar una serie de significados que va desde las cosas de la polis llevadas a cabo por los ciudadanos o sus representantes hasta las actividades realizadas por los políticos al más puro estilo maquiavélico. No obstante las dificultades de definición y significado, los másteres de comunicación política, comunicación estratégica, pública, de campañas o de elecciones están en boga. Incluso la asignatura “comunicación política” es parte

Karen Sanders es Catedrática de comunicación en la Universidad CEU-San Pablo. Directora del Departamento de Publicidad y Comunicación Institucional @kbfsanders

integrante de muchos grados de comunicación. Su propósito es, de hecho, formar profesionales de comunicación política para salidas tan diversas como agencias gubernamentales, organizaciones internacionales, consultores políticos, empresas de public affairs, ONG o programas de Ph.D. Con esta diversidad de práctica profesional, podemos cuestionar si es posible especificar una formación diferenciada para el profesional de la comunicación política. Con el riesgo de ser considerada simplista y, como punto de partida, quiero hacer constatar dos aparentes obviedades: creo que es imprescindible que un profesional de la comunicación política sepa, en primer lugar, de comunicación y, en segundo lugar, de política. Desglosar qué significa esto nos puede proporcionar unas pautas para entender cómo formar a los profesionales de la comunicación. Saber de la comunicación.

E

l campo académico de “la comunicación” o de “las ciencias de la comunicación” es, a mi juicio, en gran parte, un ámbito de estudio derivado de otros conocimientos. Bebe de las teorías, métodos y conceptos de la sociología, la ciencia política, la psicología, la economía, las humanidades (la historia, la lingüística y la retórica) y la filosofía. Estas disciplinas examinan cuestiones de poder, influencia, ética y toma de decisiones; exploran conceptos como la opinión


A fondo pública, la confianza, la estrategia, la reputación y la marca; analizan temas como el papel de los medios, la medición de la opinión y el framing; utilizan métodos cuantitativos y cualitativos de investigación y evaluación; y proporcionan conocimientos claves para la persona que desea entender temas como la persuasión, los efectos de los medios y la movilización. Un profesional de la comunicación política debería conocer estos temas. La formación tendrá, pues, un fuerte armazón de conocimientos científicos sobre estas cuestiones. También –siguiendo la definición de Aristóteles de los principales procesos de adquisición de información sobre la realidad– consistirá en la impartición de habilidades técnicas (manejo de métodos cualitativos de medición, por ejemplo), conocimiento filosófico (análisis crítico de conceptos y modelos) y conocimiento práctico (phronesis, la experiencia práctica de toma de decisiones, por ejemplo).

Beerderberg - 6 La ciencia y el arte del argumento –la dialéctica– y de la persuasión –la retórica– eran las armas de los que vivían en la polis y de los que eran sus ciudadanos. La necesidad del argumento y de la persuasión surge cuando conviven grupos diferentes con intereses diversos y cuando se reconoce el hecho de la libertad. La alternativa a la política, como señaló Aristóteles, es el reino de un dictador para quien el argumento y la persuasión no significan nada. Por lo tanto, la política es irremediablemente pública y esta cualidad de la vida política –su “publicity”– es lo que el teórico político, Bernard Crick, consideró como la característica esencial de la actividad política.

Entender la política, pues, es comprender que la comunicación no es simplemente estratégica (aunque saber y entender la lógica del mercado político y la estrategia es imprescindible). Entender la política es saber que versa sobre personas, sociedades, instituciones, partidos y culturas. Es entender que la vida política implica Saber de la política. el intento de conciliar intereses encontrados. crear narrativas cautivadoras, a famosa máxima de Aristóteles en La Supone inteligencia e información Política que “el hombre es por naturaleza proporcionar un animal político” (zδon politikon) como que al final convenza y persuada a nuestros también su menos conocida definición del ser conciudadanos para convivir en un espacio humano como “un ser vivo capaz del habla” compartido, persiguiendo bienes y valores en (zδon logon ekhon) expresan la percepción un contexto de la libertad. de los griegos antiguos de la centralidad de la comunicación en la constitución de una El medio es el mensaje. forma de vida verdaderamente humana, la vida política. nte la pregunta de cómo formar a profesionales de la comunicación política Como escribió la filósofa política, Hannah quizá, lo más importante de todo, sería Arendt: “Ser político, vivir en una polis, significa lograr formar personas que sepan que ellas que se decide todo a través de las palabras y mismas son el mensaje. Es decir, que tienen de la persuasión y no a través de la fuerza y la que ser comunicadores creíbles. Para esto, violencia”. Desde el punto de vista aristotélico, la hace falta un nivel altísimo de competencias actividad política fue caracterizada por el habla; y actitudes personales que van desde el el habla (logos) y la acción (praxis) fueron las desarrollo de la capacidad individual de escucha señas de identidad de la polis y la libertad fue (una competencia casi nunca mencionada su fundamento. La política era el ámbito de la en los programas de comunicación) hasta el libertad y no de la coacción; era la esfera donde entendimiento de que la política no es solo las palabras importaban y no la fuerza bruta. estrategia y spin sino trata también de personas, de comunidades, de valores.

L

A


A fondo Saber de la comunicación política no es, pues, sólo tener conocimientos científicos. Implica también tener conocimientos prácticos, saber comunicar políticamente. Pienso que es un tema olvidado en la mayoría de los programas de formación contemporáneos. Enseñamos cómo hacer una campaña o plan de comunicación, cómo investigar la opinión pública o cómo utilizar las redes sociales pero raras veces hablamos de cuáles son las actitudes y competencias necesarias para que el profesional de la comunicación política pueda ser un/a buen/a comunicador/a.

E

n “Sobre la Retórica. Una Teoría del Discurso Cívico de Aristóteles”, encontramos las pautas para la comunicación eficaz, la comunicación que convence por la credibilidad del comunicador. Esta credibilidad, según Aristóteles y como es bien sabido, está fundamentada en el conocimiento (logos) del comunicador (o comunicación), su inteligencia emocional (pathos) y, por último, el percibido carácter o competencia (ethos) de la persona.

Beerderberg - 7 Aristóteles consideró el arte y la ciencia de la comunicación (la retórica) como parte intrínseca de la política y tan necesario para el hombre de la polis (en la Grecia de sus tiempos eran solo hombres) como el conocimiento de las artes del liderazgo militar y la economía. Por lo tanto, la misión básica de un programa de comunicación política sería formar personas profundamente entendidas y capacitadas en las artes y las ciencias de la influencia y la persuasión. Personas capaces de resolver problemas, tomar decisiones y trabajar en equipo, planificar el trabajo y rendir cuentas. El programa ofrecería esta formación en conocimientos, habilidades y competencias fundamentales a través de “learning by doing”, la realización de proyectos, talleres de lecturas debatidas y estudios de caso. Incluso se podría plantear una especie de gimnasio de la comunicación para desarrollar las competencias comunicacionales con la ayuda de un coach especializado.


A fondo No café para todos. Flexibilidad y perfiles diversos

L

a segunda característica de la formación sería su adaptabilidad. Se ofrecería un menú flexible de posibilidades para que los estudiantes pudieran escoger sus actividades según sus necesidades de formación. Pienso que algunos de los programas de másteres sufren de un defecto común: reflejan un modelo de “café para todos”.

A mi juicio, una formación más adecuada seguiría el modelo de los programas desarrollados por los funcionarios del Government Communication Service del Reino Unido. Su modelo mezcla módulos online con actividades presenciales y semipresenciales escogidos según las necesidades formativas de la persona. Incluso los estudiantes podrían escoger cursar un programa de máster –la elección más probable para un recién graduado– o cursar módulos sueltos equivalentes a una diplomatura en la materia.

En segundo lugar, el programa permitiría que sus futuros estudiantes pudieran escoger módulos según su perfil preferido. Así, por ejemplo, las personas a quienes les interesa más especializarse en política electoral, podrían profundizar más en temas como los sistemas electorales y la planificación de campañas; otros que buscan una carrera en lo que se llama en

Beerderberg - 8 los Estados Unidos advocacy politics, adquirían conocimientos de lobbying, de public affairs y la organización de los grassroots; los futuros comunicadores del sector público estudiarían los deberes de los gobiernos y su compromiso con el no partidismo. El comunicador político profesional

P

ara concluir, propongo que la formación fundamental consistiría en entender las artes y las ciencias de la persuasión, las nuevas ecologías mediáticas y la política online. También exploraría lo que significa “principled political communication”, es decir, una comunicación política arraigada en los principios de la polis y, por lo tanto, una comunicación profesional que no solo quiere aparentar ser buena sino también ser realmente buena. Así, el egresado de nuestro programa de comunicación política sería capacitado para ser un líder en su organización en el desarrollo de una cultura verdaderamente comunicadora y comunicativa. Buscaría implantar una cultura que reconoce que la comunicación política bien hecha construye capital reputacional a más largo plazo para el beneficio de la organización o el cliente, para la sociedad y los ciudadanos y, por supuesto, para el comunicador político y su profesión.


A fondo

Beerderberg - 9

Entrevista a Mario Riorda Ha sido asesor en más de 100 procesos electorales y actualmente es consultor independiente para gobiernos y partidos políticos en América Latina. Además realizó consultorías para el BID, CFI e IUI Ortega y Gasset. Fue Decano por dos períodos en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba. Fue Director General del “Instituto Federal de Gobierno”, Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba, Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset, AECID Regularmente

dicta

asignaturas,

seminarios

de

posgrado o cursos de capacitación sobre temas de comunicación política, electoral y gubernamental, en América , Europa entre otros países. Entre

sus

últimas

“Comunicación

publicaciones

Gubernamental

se

360”,

destacan: “Ey,

las

ideologías existen. Comunicación política y campañas electorales en América Latina”, “La Gestión del disenso:

La

problemas”;

Comunicación “Manual

de

Gubernamental

Comunicación

en

Política

y Estrategias de Campaña: candidatos, medios y electores en una nueva era”; “La Conquista del Poder: campañas y elecciones presidenciales en América Latina” (que fuera seleccionado como uno de los 10 libros del año por la Asociación de Comunicación Política), “La Construcción del consenso, Gestión de la Comunicación Gubernamental”, entre otros. Ganador en los “Victory Awards” a la “Mejor Investigación Académica del año en las ciencias políticas y el marketing político”, y de tres “Victory Awards” en estrategias electorales.

Teniendo en cuenta que usted ha investigado en profundidad el uso y la presencia de los políticos en las redes sociales, como por ejemplo el reciente estudio “Gobernauta”, ¿cómo cree que se puede aprovechar el big data en aquellos lugares donde se da un fuerte desapego entre la clase política y la ciudadanía?

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e múltiples modos, pero básicamente transformando la comunicación en algo útil para el ciudadano, restando algo de espacio relativo a la dimensión netamente propagadora y propagandística que funciona como un gran parlante público y dedicar esfuerzos para que la comunicación, vía big data, sea lo más parecido a una caja de resonancia que siente y hace sentir, que escucha y responde en términos desde esa receptividad. Doy ejemplos. La microsegmentación es el aprovechamiento de grandes volúmenes de datos pero con un objetivo, que la comunicación sea un servicio, o bien que el servicio se preste a través de un formato comunicacional. Si un gobierno tuviese bases de datos digitales enriquecidas, probablemente pueda avisar a un ciudadano que todas las mañanas circula por un trayecto habitual, que el tránsito está congestionado en esa zona, que su hijo está en temporada de aplicarse una vacuna, qué inmueble registra deudas impagas, que el fin de semana hay un espectáculo cultural asociado a sus preferencias de consumo… Son infinitas las posibilidades, tanto las que pueda ofrecer un gobierno, una institución, como también un privado si existiese una política de apertura de datos. Actualmente se considera que, tanto en campañas electorales, como en la comunicación de gobiernos, la gestión de las emociones es uno de los campos que se deben abordar de forma estratégica, según su experiencia ¿cuáles son las claves para gestionar con éxito las emociones?

G

estionar las emociones es trabajar sobre valores. Y eso es central para el éxito comunicacional, toda vez que se sabe y se


Entrevista ha probado en diversos estudios de neuropolítica que la racionalidad tanto como la emotividad coexisten en la toma de decisiones políticas, pero ante la colisión de ambas, la emotividad prima. Por ello, la emotividad es como el aceite que lubrica el complejo motor de la persuasión y para usarla efectivamente hay que estudiarla y comprenderla. Estudiarla significa desentrañarla desde estudios cualitativos combinados. Y comprenderla significa reconocer que los valores no tienen aceptación universal y que su operativización en políticas pueden producir clivajes -posiciones dicotómicas frente a un eje- muy intensos. Hace poco me llamó la atención un eslogan de un colegio católico que decía “Educando en valores”. Y vaya novedad me dije, cualquier institución educa en valores, lo que no se sabe es cuáles valores. A un colegio laico también le serviría el mismo eslogan. Me poso sobre este ejemplo porque he escuchado y leído que recurrentemente varios colegas hablan de que hay que comunicar valores, como si estos fuesen la llave del consenso. Y no es así. Incluso pueden llegar a ser la llave de un disenso público de gran magnitud. Con los gobiernos o las propuestas políticas esto se evidencia claramente. Ideológicamente también hay valores que se transmiten en el discurso público y en cada política pública, pero hay que reconocer que así como existe un valor, cada uno de estos tiene al frente un valor opuesto que funciona como desvalor. Y las emociones son generalmente el modo dogmático con el que se defiende uno y otro valor, uno y otro desvalor. Por ende, comprender las emociones es reconocer que ellas son las que activan o dan vida a una de las fases más fascinantes de la persuasión, pero también a una de las fases más conflictivas y menos racionales de la actividad. ¿Qué opinión le merece la espectacularización de las campañas electorales? ¿No cree que vamos en el camino de banalizar la propia política y la gestión de lo público con la teatralización que estamos asistiendo en las campañas?

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reo que la espectacularización se ha distanciado de la década de los 90 y del politainment, pero ha adquirido ribetes de espontaneidad inusitadas que, a la larga, generan otro modelo de espectáculo. Siento como que hay un montaje de la cotidianeidad, una real primacía del modelo reality en la política, y muchas

Beerderberg - 10 veces a modo de comunicación directa con los ciudadanos. Por eso más que la política siguiéndole el ritmo al espectáculo televisivo, veo una política intentando existir, incidir, sobresalir y, por qué no, sobrevivir en la exigencia de un sistema de medios omniabarcativo y multipantalla. La política ya no debe sortear una única pantalla, debe sobrevivir en una jungla de medios y formatos de lo más diversos con un único objetivo: incidir en la agenda pública. No se asiste más al triunfo de las grandes producciones comunicacionales del siglo pasado, se asiste más bien a la constancia, la persistencia del ser, del estar ahí, con grandes y pequeños eventos. ¿Cómo ha evolucionado el votante desde que usted comenzó a trabajar en las campañas electorales? Es decir; ¿observa que la generación millennial, generación “y” actual es menos “fiel” ? ¿Considera que actualmente los votantes apuestan más por causas personales, individuales en lugar de por lo común y el colectivo?

S

i hablamos de fidelidad a los partidos, indudablemente. Si hablamos de fidelidad a ideas o convicciones no. El voto ideológico, transformado, en formato reloaded existe y existirá. Claro que no explica la totalidad del comportamiento electoral. De hecho nunca lo explicó. El comportamiento es un “embudo causal”, como señala Converse, donde ingresan muchos elementos que explican una decisión de voto, pero rara vez es un elemento único el que explica el voto. En todo caso lo que se han modificado son las identidades, mucho más complejas, más superpuestas, constituyendo un mosaico variopinto de issues que muchas veces puede llegar a producir conductas muy oscilantes en breves períodos de tiempo. Sin embargo, todavía existen fuertes correlaciones entre la autoubicación ideológico, sea explícita en un continuum izquierda derecha o frete a issues que podrían explicar el estar más cerca de un lado o del otro, con el voto a determinados partidos u ofertas electorales. A pesar de ello, esto no termina de explicar los apoyos a fuerzas u ofertas híbridas, producto de descontentos populares, así como emergentes sociales transversales circunstanciales que suelen tener la virtud de agrupar mucho voto bronca o voto castigo y rompe con las correlaciones mencionadas. Pero son fenómenos


Entrevista muy eventuales, poco prolongados en el tiempo y muy esporádicos. En este sentido, ¿cree que se están acabando los “catch all parties” y que en un futuro próximo la creación de formaciones “oneissue” será más recurrente?

C

reo que el fenómeno que explica la nueva representación en un contexto de pérdida relativa del poder de los partidos políticos son los movimientos. El movimientismo es una expresión que incluye a los partidos políticos pero los supera, los rebalsa, los trasciende. Son manifestaciones amplias, conglomerados amorfos, incluso contradictorios muchas veces en sus reclamos, que suelen agruparse en torno a diferentes issues, algunos muy concretos y materiales, otros muy simbólicos. Casi siempre diluyen sus diferencias en la figura de un líder aglutinante que se hace simbólicamente imprescindible en un período de la política devenida en hiper-personalista. ¿Qué opinión le merece el neuromarketing político? ¿Cree que tiene futuro? ¿Considera que se podrá fabricar mediante tecnología el candidat@ vencedor? No, nuestra actividad no fabrica candidatos. Debiera estudiar mucho para entender mejor al ciudadano. No podemos mitificarla ni mitificarnos. Encarna ello un riesgo democrático serio si nos creemos esa falacia. Sí entiendo que la neuropolítica constituye un avance fascinante que puede aportar mucho,

Beerderberg - 11 pero siempre será incompleta hasta que no estudie la toma de decisiones de los políticos y para ello falta mucho todavía. Es más, aun estudiando a los ciudadanos tiene serios límites para extrapolar resultados todavía. Pero nada de ello me hace subestimar su aporte en franco crecimiento sino todo lo contrario. Para terminar, dada su extensa experiencia en campañas electorales y en comunicación gubernamental, ¿cómo cree que la consultoría política puede contribuir a mejorar la calidad de la democracia? Los consultores tienen una tarea básica, difícil de obviar, asociada a la bondad pragmática de la propia actividad, es decir, “lograr la maximización mayor” en términos de lo electoral, gubernamental, de crisis o de riesgo. Pero esa bondad pragmática no puede ser puramente inmanente, ni exageradamente pragmática, porque hay bondades trascendentales para el sistema político que es necesario atender, como las bondades democráticas por ejemplo. Muchos consultores no conciben que los sistemas políticos, potencialmente, están inmersos en una lógica de crisis que implica concebir que la comunicación debe tener también la misma lógica de crisis, o en muchas circunstancias hasta un escalón más en términos de gravedad, debiendo ser tratada muchas veces como comunicación de riesgo permanente. Hay demasiada desafección política en el ambiente. Hubo y hay demasiada lógica de “ensayo y error” para ahondarlas. Por eso hay que tener prudencia en las recomendaciones. Análisis precarios o al menos incompletos, se constituyen en una verdadera usina de fustraciones sociales. Siempre hubo pujas entre la ética frente lo estético o si se quiere, con lo político. Por eso es que si las recomendaciones estratégicas apuntan a generar una sobredosis de comunicación, y se convierten casi todas en escandalosas, ya sea por lo que ventilan en términos de sensación, o por el aumento progresivo de campañas negativas excluyentes de toda positividad propositiva, van dotando de una anomia incontrolable al sistema político y elevan las chances de que la comunicación aumente la sobrerrepresentación de expectativas y genere mayor frustración a futuro. Por ello es que debe haber una sinonimia entre “consultoría política y responsabilidad democrática”, y entender que una campaña debe ser buena para un candidato, pero mucho mejor para los ciudadanos.


COMUNICACIÓN POLÍTICA E INTITUCIONAL. CIENCIA POLÍTICA

EN CAMPAÑA PERMANENTE

El lenguaje en la izquierda política LUIS ARROYO Los jóvenes confían en la política, no en los partidos. RAFA RUBIO La creatividad en campaña electoral MEMO RENTERÍA “Volver a lo básico, conversar y construir confianza. Conquistar un voto a la vez” RICARDO AMADO CASTILLO


Beerderberg - 13

En campaña permanente

El lenguaje en la izquierda política Luis Arroyo

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sos señores con corbata que salen en la televisión operando ante unos monitores, comprando y vendiendo acciones en las bolsas del mundo... ¿Qué son? ¿Son “un mercado”? Sin duda: compran y venden libremente en mercados de valores. No sorprendería escuchar sobre las imágenes la voz del presentador que afirmara, por ejemplo, que “los mercados han castigado hoy fuertemente al euro…” ¿O son “especuladores”? “Especular”, dice el diccionario en una de las acepciones de la palabra, es “efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios”. Por tanto, sí, esos hombres –hay pocas brokers en el mundo– también son “especuladores”. El presentador podría entonces decir que “los especuladores han castigado hoy fuertemente al euro…”.

S

ucede que las palabras no son inocentes. Para el ciudadano común, las palabras tan solo sirven para describir la realidad. Pero desde la filosofía y la sociología y la antropología clásicas, sabemos que las palabras no describen una realidad que está ahí fuera, sino que la construyen (una reflexión clásica sobre esto puede verse en Berger y Luckmann, 1986).

Luis Arroyo es Consultor de comunicación y autor de El poder político en escena y Frases como puños. Dirige Asesores de Comunicación Pública @LuisArroyoM

Nos aplicamos en ese principio aún sin conocerlo. Para un esquimal no existe “el hielo”. Hay para él cincuenta tipos de hielo. Un amante despechado lo primero que hace es quitarle el nombre a su expareja, que pasa a ser “esa mujer”, como hacían los nazis al sustituir el nombre de los prisioneros por meros números. Por cierto, no es lo mismo ser “prisionero de guerra”, que “preso”, “recluso” o “interno”. Como no es lo mismo ser “refugiado” que “inmigrante ilegal”. O no es lo mismo formar parte de una “banda terrorista” que de un “movimiento independentista”. Mis padres crearon sin complejo hace ahora 50 años un “colegio para subnormales”. Hoy dirigen un enorme centro para “personas con capacidades diferentes”.

C

omo el juego de la política se mueve no sólo en los límites de lo veraz, sino en los márgenes de lo verosímil, la comunicación política es el ejercicio permanente de la búsqueda de las palabras adecuadas para una determinada visión de la realidad, que debe ser probablemente veraz, pero desde luego ha de ser verosímil para el público. En el año 2012, con la ayuda del PSOE, nos propusimos estudiar el efecto de las palabras sobre la opinión de la gente, y comprobar si hablar con palabras de izquierdas o con palabras de derechas tenía un impacto en las opiniones políticas de la gente. La investigación se publicó en un libro con el título Palabras como puños. El lenguaje y las ideas progresistas (Arroyo, 2013). El planteamiento científico era sencillo. Sobre un mismo tema, como la interrupción voluntaria del embarazo de jóvenes de 17 años, el uso de símbolos


En campaña permanente religiosos en espacios públicos o la actividad sindical, preguntábamos a la población española utilizando palabras progresistas. Comparábamos luego el grado de acuerdo o desacuerdo con las respuestas a los mismos asuntos, pero formulados con palabras conservadoras. Los resultados fueron sorprendentes. Prácticamente la totalidad de la población estaba a favor de “la intervención del Estado en la economía” si servía “para luchar contra la acción de los especuladores”. Ese mismo consenso se obtenía también en contra de esa misma intervención, porque “eso impide que el libre mercado funcione por sí solo”.

E

n el mejor libro hasta la fecha sobre el funcionamiento de nuestro cerebro con respecto a los asuntos sociales, económicos y políticos, el monumental Pensar rápido, pensar despacio del premio Nobel Daniel Kahneman (2013), se explica que nuestra mente reacciona antes a los estímulos rápidos e intuitivos que a los juicios lentos y minuciosos. La palabra “especulador” impactaba en los cerebros de nuestros conciudadanos para reclamar la acción del Estado, en tanto que en esa misma población la palabra “(libre) mercado”, ejercía el papel contrario, disuasorio de la acción estatal. Lo mismo sucedía, en grados diversos pero siempre significativos, notables y previsibles, cuando hablábamos de “liberados sindicales” (en contra) o de “representantes de los trabajadores” (a favor). O cuando formulábamos la prohibición de los símbolos religiosos en espacios públicos como un ataque “a la religión” (en contra) o como una defensa del “respeto a todas las creencias” (a favor). O cuando comparábamos el apoyo a que una menor de 17 o 18 años pudiera interrumpir su embarazo “sin consentimiento paterno” (en contra) o que “nadie, ni siquiera unos padres, pudiera forzar a una joven de 17 años a ser madre en contra de su voluntad” (a favor).

P

ero, ¿qué palabras son progresistas y qué palabras son conservadoras? La mayor parte de la gente intuye qué cosas y conceptos están en un imaginario conservador y cuáles están

Beerderberg - 14 en un imaginario progresista. Casi todo el mundo entiende que un concierto de música clásica “es conservador” y un concierto de rock, “progresista”. O que, siendo ambos conservadores, el papa Francisco es más progresista que el papa Benedicto XVI. O que Mercedes o Coca-Cola o McDonalds son, en cierto modo, más conservadores que BMW, Pepsi o Burger King. Se identifica lo conservador con ciertos fundamentos morales y lo progresista con otros fundamentos distintos. Jon Haidt lleva años estudiando esa cuestión y lo explica muy bien en The Righteous Mind (2012). Haidt desarrolla ahí de manera más minuciosa, el modelo más poético e impresionista del ya clásico No pienses en un elefante, en el que George Lakoff (2007) comparaba los dos marcos predominantes respectivamente en la izquierda (el marco del padre y la madre protectores) y la derecha (el marco del padre estricto).

A

mbos modelos, el de Haidt y el de Lakoff, son coherentes entre sí, y lo son también con la historia política de la humanidad entera. Lo conservador se identifica con lo canónico, lo puro, la tradición, la religión, la autoridad, el mérito personal, la rigidez, la pertenencia, la libertad negativa (que nadie pueda entra en tu vida)... Lo progresista se identifica con la transgresión, el cambio, lo mestizo, lo nuevo, la cooperación, el ecumenismo, la libertad positiva (que se promueva la igualdad de oportunidades para que la gente pueda ejercer de verdad su libertad)… Los conservadores, por tanto, vendrían a ser individuos más duros, devotos y patriotas que sus hermanos progresistas. De manera que todas aquellas palabras que entran en uno u otro ámbito semántico refuerzan ideas conservadoras o, alternativamente, ideas progresistas. Cuando los progresistas logran que hasta los conservadores asuman su marco, su frame, ganan la batalla del lenguaje. Algunos lo llamamos “infiltración semántica”. Por ejemplo, ganan los progresistas si consiguen que todo el mundo hable de “Estado de Bienestar”, o de “recortes”, o


En campaña permanente de “políticas de estímulo”. Y viceversa, ganan los conservadores cuando logran que la gente hable de “derroche” o de “políticas de austeridad”. No digamos de qué manera logran los conservadores ganar el debate cuando logran imponer el marco de “defensa de la vida” mientras los progresistas se ven obligados a reconocer que están “a favor del aborto” (cuando en realidad deberían decir que están a favor de que una mujer sea madre cuando ella decida, sin que nadie la fuerce). Para el lenguaje conservador, el consultor Frank Luntz (2011) explica de manera tan prosaica como contundente, que es bueno hablar de “alivio fiscal”, porque así implícitamente sugieres que pagar impuestos es siempre doloroso; o de “Guerra contra el Terror” (no de “invasión de Irak”), porque así identificas a tu enemigo – el terror – en algo mucho más épico y universal que el escurridizo Bin Laden o el demasiado obvio Saddam Hussein; o de “impuesto de la muerte” en lugar de “impuesto de patrimonio”, porque está más feo penalizar a un muerto que pedir a sus herederos que aporten algo de su dinero para las generaciones que vienen detrás.

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l ejercicio del poder y la comunicación política que le acompaña, no es más que la puesta en escena de ciertas narrativas colectivas, en competición con otros relatos alternativos, como explico en “El poder político en escena” (Arroyo 2015). Ese principio tiene que ver con ancestrales cualidades del ser humano, cuyo cerebro – más intuitivo y rápido que minucioso y pausado – está diseñado, en palabras de Kahneman, más para sobrevivir que para razonar. Desde que existe, el ser humano se rige por principios muy sencillos, con palabras cargadas de significado, que frecuentemente tienen una carga moral socialmente aceptada. Y que muchas veces podemos encuadrar en esos dos grandes imaginarios que parecen ser intrínsecos a nuestra existencia, porque con seguridad están de alguna manera insertos en nuestros genes: una tendencia conservadora, por un lado, al mantenimiento de nuestra tradición, la pureza de nuestra identidad, el respeto a las autoridades que defienden las

Beerderberg - 15 normas establecidas y la trascendencia de lo que somos más allá de nuestra muerte física. Y otra tendencia, que llamamos progresista, al cambio, el mestizaje, la cooperación y la discusión para el control del poder establecido, y un cierto hedonismo que quiere experimentar más allá de la tradición… Esos imaginarios están socialmente construidos con palabras. Quien desconozca la fuerza de esas palabras, perderá la batalla política.


En campaña permanente

Beerderberg - 16

Los jóvenes confían en la política, no en los partidos Rafa Rubio

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i preguntaramos a un miembro de la generación X qué caracteriza a la generación siguiente es probable que señalara la acumulación y el manejo de diversos dispositivos tecnológicos, como uno de los elementos distintivos. La imagen del bebé familiarizado con una tableta se ha vuelto ya un símbolo de hasta que punto esta realidad supone para toda una generación nuevas formas de cotidianidad, de comunicación, vida familiar, escolar y social respecto a las de generaciones precedentes y, sobre todo, como configura su visión de la vida y el mundo. Si seguimos con nuestras preguntas veremos como nuestro entrevistado nos respondería que uno de los principales peligros de esta “nueva” realidad es el aislamiento que genera este tipo de dispositivos. Sin embargo, una vez más, al observar el comportamiento de los jóvenes veríamos como entre los principales usos de esta tecnología están la creación y el refuerzo de vínculos de amistad y el intercambio de información.

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e ahí que el entorno digital se esté convirtiendo no sólo en una vía de información y comunicación sino, sobre todo, en una forma de organizar redes que reúnan a personas con intereses comunes, a un

Rafa Rubio es consultor de comunicación y director de DOG Comunicación. @rafarubio

precio mínimo y en un tiempo récord, cambiando de manera radical la naturaleza misma de las relaciones y las organizaciones. Y esto afecta de manera directa a la relación de los jóvenes con la política.

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as nuevas cotidianidades y significados que supone la integración de internet, y especialmente las redes sociales, en el día a día de los jóvenes, generan cambios profundos no solo en la forma de consumir información y comunicarse, también en el ámbito de la participación política, donde parecen conducir a un cambio de paradigma. El televisor, unidireccional, que convierte al participante en receptor de mensajes, y el ciudadano que se siente alejado y sin capacidad de influencia en el ámbito de la toma de decisiones, empiezan a compartir terreno con Internet, bidireccional, que permite la multitarea, recibir, pero en igual medida, enviar, incidir y que afecta también a la involucración política del ciudadano. En las últimas décadas, el comportamiento político diferenciado de los jóvenes les ha puesto en el punto de mira de los estudios electorales, especialmente tras la emergencia de nuevos movimientos sociales en red (como el 15M y la PAH) y su extensión hacia nuevas agrupaciones políticas (Podemos, Guanyem, Partido X, entre otros). Estos análisis señalan que los jóvenes son un fuerza electoral considerable y que, al responder a unos criterios diferenciados, puede resultar determinantes. Así, por ejemplo, la investigación


En campaña permanente de González, (2004) muestra que, al menos en las elecciones generales de 1986, 1996 y 2004, los jóvenes contribuyeron a inclinar la balanza a favor del partido que inicialmente estaba en la oposición y que tras las elecciones acabaría en el gobierno.

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sta participación electoral, a pesar de ser capaz de inclinar la balanza, resulta, por lo general, más reducida que la media. ¿La causa? No se trata de que el voto sea percibido por los jóvenes europeos como algo inútil, al contrario, los jóvenes son la generación viva que más confía en el “poder” del voto (Flash Eurobarometer 373, Comisión Europea 2013b), para ellos es la mejor manera de conseguir que la voz de un ciudadano sea escuchada. Esta confianza se acompaña de un incremento constante, constatable desde 2005, del interés por la política entre los jóvenes, que ha subido del 24% al 31%, al mismo tiempo que un aumento del recelo hacia ella. Tanto en España como en los países de nuestro entorno, el interés por participar e influir en la vida política está presente, en gran medida, entre los jóvenes; sin embargo, hay en ellos una falta de confianza del funcionamiento actual del sistema político. Un voto cada cuatro años parece insuficiente para muchos de ellos y, algunos, optan por alejarse del funcionamiento político al verse incapaces de influir de manera efectiva o, al menos, en la medida que ellos desearían. Es difícil entender que una generación acostumbrada a elegir en tiempo real los aspectos más cotidianos de su vida se resigne a ser un espectador pasivo cuando a la política se refiere. No se trata, por tanto, de un desapego hacia la democracia sino de un descontento/ insatisfacción con su funcionamiento actual.

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o se trata, pues, tanto de un desinterés por la política y los asuntos públicos, sino de un rechazo a unas prácticas y unos actores políticos que consideran ineficaces y alejados de sus intereses y de su capacidad de interlocución. Así vemos como partidos y políticos adolecen de una paulatina pérdida de confianza, ocupando las últimas posiciones en los ránking de confianza institucional ciudadana. Esto se acentua especialmente en los jóvenes, entre los

Beerderberg - 17 que más del 50% tiene nula o muy poca confianza en los partidos políticos (CIS 2011). La falta de mecanismos efectivos de participación e influencia en los partidos políticos, e incluso la ficción de la misma, alejada de una participación real y efectiva, no genera más que un efecto placebo que, lejos de lograr una mayor integración en los asuntos públicos, provoca una mayor desilusión. Así podemos decir, con el informe de la Comisión Europea (2013), que la participación política de los jóvenes no está en declive, sino que “se encuentra en transformación hacia otros canales mucho más cercanos a su forma de entender la democracia”, y a su forma de entender la política. Esa transformación, facilitada por las herramientas digitales, se dirige a nuevas formas de entender no sólo la democracia, redefiniendo la acción política, sus actores y sus medios, sino la intermediación social, en un sentido mucho más amplio.

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e ahí que no nos pueda sorprender que la crisis de los canales formales de participación conviva con la emergencia de nuevas formas de participación política, vinculados en gran medida con protestas ante la misma política. Norris (2002) denominó este proceso “la reinvención del activismo político” y, a la luz de los datos, podríamos decir que afecta especialmente a los jóvenes. Esta reinvención se basa fundamentalmente en superar la concepción instrumental de la tecnología, facilitando «nuevas maneras de relación y de comunicación que permiten la gestión de conocimientos, la creación de comunidades y el intercambio de significados en otro régimen de relaciones». Así, el uso del entorno digital en política facilita formas de organización y de acción más descentralizadas, coordinadas en red, lo cual implica la difusión de mecanismos de relación política sensiblemente más horizontales y descentralizados que los funcionamientos mayoritarios anteriores. De esta manera se han desarrollado nuevas formas de participación política en las que lo online y lo

1 Este trabajo es fruto de las investigaciones realizadas junto a Lobera, Pep: “Nativos digitales”: ¿hacia una nueva participación política? (en Generación 2020, Injuve, 2015) y Álvaro, Adolfo: “Las tic en la participación política de los jóvenes” (pendiente de publicación)


En campaña permanente colectivos político-artísticos, etc.). La novedad es que, recientemente, estas nuevas formas de activismo político también han aparecido bajo la forma electoral y de partidos. Todas estas nuevas formas de participación política están mediatizadas frecuentemente por herramientas digitales que permiten nuevas formas de organización y de acción. De ahi que tengamos que centrar nuestra mirada en la confluencia en los jóvenes de un mayor alejamiento de las formas tradicionales de participación política y una mayor penetración de herramientas digitales que permiten nuevas formas de participación.

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as visiones algo simplistas que, en ocasiones, han tratado de ridiculizar nuevas prácticas políticas como el ciberactivismo, tachándolas de “activismo de sofá” carente de compromiso, son totalmente ajenas a la percepción que estos jóvenes tienen de la política, sus intereses y sus demandas de participación en los asuntos públicos. De hecho se trata de una participación mucho más comprometida que la que, por ejemplo, estos jóvenes hacen cuando interactuan con los partidos y los políticos tradicionales, que suele reducirse a un contacto eventual, motivada por un evento específico. De hecho el 75% de ellos está “muy/bastante de acuerdo” con la idea de que los políticos solo las utilizan para hacer publicidad y pedir el voto. Y, en consecuencia, solo el 28% está “muy/bastante de acuerdo” con la idea de que Internet y las redes sociales permitan a los ciudadanos influir en los políticos. Cuando contrastamos estos datos con el del 68% que están “muy/bastante de acuerdo” con la afirmación de que Internet permite actuar a los ciudadanos al margen de los partidos políticos, no podemos más que confirmar nuestro diagnóstico. Entre los nuevos usos de las herramientas digitales configurados por los jóvenes, cobran especial protagonismo aquellos relacionados con la autoorganización y el intercambio de opiniones, en lo que podríamos denominar networked politics, ‘política en red’, que nos habla tanto de la posibilidad de relación y coordinación entre personas, grupos y/o colectivos heterogéneos como de la capacidad logística para desplegar acciones interconectadas,

Beerderberg - 18 continuas, policéntricas y descentralizadas. Hoy cualquiera puede encontrar a otros con los que comparte afinidades, organizarse y participar, una realidad con una enorme potencialidad política. Así, las prácticas en la red han ido mas allá de la coordinación de acciones y del aprovechamiento de la flexibilidad en redes descentralizadas de activistas, dando lugar a un cuestionamiento del monopolio de la esfera pública que hasta ahora ostentaban los actores políticos y mediáticos tradicionales. Hoy cualquiera puede participar en los asuntos públicos sin encontrarse en un mismo lugar y en un mismo momento, y los jóvenes viven esta nueva realidad con total naturalidad. El entorno digital es indisociable de las nuevas formas de participación política. Las facilita y, a la vez, influye en su construcción cultural. Así, el uso cotidiano de las herramientas digitales ha llevado a la redefinición de significados tan centrales como individualidad, la transparencia, la privacidad, la participación e incluso el espacio público, así como a la incorporación de la cultura-co (cocreación, cooperación, colaboración,...). Así, la nueva política en red y los nuevos movimientos sociales están impregnados de estos elementos pero también en otros ámbitos aparentemente opuestos, como el empresarial, están cada vez más presentes.

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os nativos digitales van a esperar (y a exigir) una mayor presencia de la perspectiva “co” y la transparencia en todos los ámbitos de su vida, también en el campo político. Se trata de nuevos elementos que se han instalado en su manera de entender el mundo. Entre las expectativas de los nativos digitales va a estar la de disponer de canales eficaces y transparentes para influir de manera colaborativa en las decisiones públicas, especialmente cuando estas afecten a sus vidas cotidianas y a sus intereses. No esperan (ni quieren) participar siempre y en todo, sino que tengan la posibilidad de hacerlo, de manera efectiva, cuando deseen. De esta manera la ciudadanía, más que un principio abstracto se convierte en capacidad de elección, en la opción permanente de poder afirmar (participación, construcción) y negar (crítica, denuncia) de manera transparente y efectiva.


En campaña permanente

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La creatividad en campaña electoral Memo Rentería

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or más que sigan surgiendo nuevas herramientas de comunicación, el marketing político seguirá siendo “viejo” si no cambia su contenido y se enfoca en la promoción de una nueva conciencia ciudadana. De hecho, todo el marketing político seguirá siendo “viejo” mientras se mantengan la cultura y los contenidos que exalten y privilegien a la llamada “clase política” sobre los ciudadanos. El mundo y la ciencia avanzan, los países se modernizan y el hombre, curioso por naturaleza, siempre está en busca de como hacerse de mejores herramientas que le faciliten o le hagan la vida más eficiente. En este sentido, Internet cada vez va tomando mayor relevancia para la dinámica de las sociedades. Las nuevas tendencias en comunicación política, especialmente en Estados Unidos, también están focalizadas en el manejo de Iinternet y el uso de las redes sociales. Sin embargo, podemos considerar que lo nuevo no está en el uso mismo de Internet. La nueva comunicación política implica comunicar desde la lógica, el sentir y los zapatos de los ciudadanos. Actualmente en México y Latinoamérica hay agencias y despachos de asesores que ofrecen manejar el uso de las redes y estrategias “2.0” y “envuelven a los pobres políticos” haciéndoles creer que con publicar un mensaje en twitter

Memo Rentería es creativo y estratega en la Comunicación Política Ciudadana y la Mercadotecnia de Emociones. @memociones

o Facebook ya están haciendo una nueva comunicación política. Tener 1,000, 10,000 ó 100,000 mil seguidores o 5,000 likes en su “Fan page” no convierte a su comunicación en algo nuevo, lo que sí la convertirá en algo nuevo es que el candidato tenga la capacidad de decirle a la gente algo que la provoque, que la despierte, que saque a los ciudadanos de esos ronquidos, de esa apatía y de esa mentalidad que lo detiene para crecer como personas y como país. Si el candidato contribuye con este tipo de acciones a que la gente despierte, participe y se interese en política, entonces estará haciendo una nueva comunicación política, una comunicación que vale la pena en esfuerzo, tiempo y dinero.

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ero lo realmente innovador en el marketing o en la comunicación política es el atreverse ser “políticamente incorrecto”, es decir, atreverse a pensar, a decir y, sobre todo, a hacer cosas diferentes a la que los “típicos políticos y sus asesores” jamás se atreverán. Ser parte del rebaño del “más de lo mismo” es fácil porque es muy “seguro”, pero a la vez es ser cobarde y es vivir condenado en lo viejo. Para ser innovador, se requiere de valor, de coraje y de inteligencia y sobre todo, de una dosis de “locura”. Ser critico con los demás es muy sencillo. Quejarse del sistema o de cualquier cosa, desde la comodidad de una computadora, desde el sillón de casa viendo la televisión o “componer al mundo” en una mesa tomando café con los


En campaña permanente amigos o con los compañeros del trabajo no tiene ninguna gracia ni aporta nada. Editorializar desde un programa de radio y ser un “intelectual” que opina de todo aquello que cree saber o entender es muy cómodo, ahí no hay arriesgue de nada. Lo que a este mundo y al mundo de la comunicación política le urge no son nuevas aplicaciones en un celular, al mundo le hace falta más gente “rebelde” cuestionando la zona de confort en la que nos han condenado a vivir. Hace falta más gente cuestionando y proponiendo nuevas ideas, pero sobre todo hace falta gente intentando cosas nuevas. Hace falta gente intentado cosas con el corazón y menos con la razón.

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n las pasadas elecciones de junio de 2015, en el estado de Nuevo León, en México, nos atrevimos a “atentar” contra el sistema y vencimos a la inercia, a lo preestablecido, vencimos al típico marketing político, vencimos a lógica y a la tradición política, vencimos la desesperanza, pues siendo “políticamente incorrectos”, por primera

Beerderberg - 20 vez en la historia de nuestro país, un candidato independiente derrotó la partidocracia mexicana, con todo su poder, con toda su estructura, con todo su dinero.

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uestra “nueva comunicación política ciudadana”, combinada con el uso de Facebook como nunca antes se había utilizado en América Latina, permitió hacer realidad el milagro de encender la esperanza de millones y millones de personas dentro y fuera de México, ante una nueva realidad que puede permitir una vida diferente hacia algo nuevo, hacia algo mejor. Provocar el despertar de las consciencias, pensar diferente y actuar diferente es la única manera en que la comunicación y el marketing político efectivamente serán algo novedoso, ya una aplicación para la red la “inventa cualquiera”.


En campaña permanente

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“Conquistar un voto a la vez” Ricardo Amado Castillo

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as elecciones norteamericanas de 2016 prometen ser las mas costosas de la historia. En ese contexto, el pre-candidato Republicano Jeb Bush, a pesar de tener ventajas financieras que le darían mayor acceso que sus contrincantes a publicidad en TV, ha decidido profundizar un estilo de campaña “en territorio” que permita que lo “conozcan bien” y visita mercados, plazas, tiendas, restaurantes buscando contacto directo con los votantes. Hace unos meses en Argentina recomendé a un candidato a Alcalde (Intendente) que visitara vecinos todos los días (timbreos), y les explicara personalmente sus propuestas. En México recientemente acompañe el diseño de un proyecto en el que 700 personas llevaban casa por casa el mensaje de un candidato a Gobernador. En Brasil, impulsamos que un grupo de aproximadamente 100 dirigentes políticos en conjunto con el candidato salieran a dialogar con vecinos y organizaciones sociales.

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ampañas en todo el mundo se encuentran con el creciente desafío de relacionarse con un electorado que desconfía de los “políticos tradicionales”. Los votantes están frustrados y molestos con candidatos distantes que evidencian incapacidad de comprender el día a día de la gente. Los ciudadanos quieren ver liderazgos

Ricardo Amado Castillo es consultor de comunicación política en cinco países. @ricardoamadoc

cercanos que “bajan a la tierra”, que escuchan, que caminan la calle y conocen los problemas.

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ecesitamos volver a lo básico y asumir que salir a conversar con la gente es la mejor oportunidad que tenemos de construir la confianza requerida antes de pedirles el voto. Necesitamos instrumentar campañas organizadas en base a conversaciones. Conversaciones sobre nuestras propuestas, sobre nuestros logros, sobre nuestra historia, sobre nuestros motivos, sobre nuestras posiciones, y también conversaciones asociadas a como percibimos a nuestros contrincantes. Volver a lo básico sugiere que el candidato lidere la construcción de un vínculo con su electorado, y consecuentemente dedique horas de su agenda a visitar votantes y escucharles. La Movilización Emocional se potencia con un equipo de simpatizantes cuidadosamente seleccionado y capacitado para difundir nuestros mensajes, para escuchar, para desarrollar relaciones personales con sus vecinos. Ciudadanos conversando con otros ciudadanos, conquistando votos uno a la vez. La oportunidad es extraordinaria. 100 o 200 “conversadores” podrían conversar con 100,000 o 200,000 electores en sus hogares en un lapso de 5-6 meses. 1000 “conversadores” podrían hacer lo propio con 1,000,000 de electores en el mismo periodo de tiempo! Hablamos por supuesto de conversaciones bien pensadas, en las que vamos con el mensaje correcto a los hogares correctos,


En campaña permanente en función de nuestros objetivos electorales. Conversar es escuchar, y escuchar implica que haremos algo con lo que escuchamos. Imaginemos entonces que después de cada visita continuaremos la conversación por email, por SMS, por teléfono, quizás por WhatsApp o por redes, enviaremos una carta del candidato o invitaciones a eventos, o si fuera el caso haremos una nueva visita. Todo esto es posible siempre que hayamos tenido la disciplina de registrar y dar seguimiento a cada interacción con los electores. Conversar con el electorado busca también enriquecer nuestra base de datos y facilitar la implementación de acciones de precisión (Microtargeting) con segmentos clave en los momentos finales de campaña. Una vez mas, imaginemos que faltando 1-2 meses para las elecciones tengamos disponibles listados con datos de contacto de indecisos, fidelizados y votantes negados a votar por nosotros.

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n proyecto como el que proponemos se basa en datos. Con datos controlamos el proyecto en todos sus niveles, y podemos ver si los coordinadores regionales y sectoriales, inclusive si los “conversadores” cumplen con sus metas en cuanto a número de conversaciones. Sin embargo, el mayor valor de los datos esta en entender su significado. ¿Estamos persuadiendo a los indecisos? ¿Qué les preocupa? ¿Quieren recibir mas información? Las campañas que escuchan al electorado son capaces de validar hipótesis de mensaje y adecuarlos/localizarlos si fuera el caso. Si sabemos de antemano inclusive antes de hacer una encuesta que el problema #1 es la seguridad, escuchando

Beerderberg - 22 nos damos cuenta que la gente simpatiza con la propuesta de que les traeremos mas policías, pero escuchándolos mejor te dicen que si iluminamos mas las canchas deportivas es un excelente primer paso y una muestra de credibilidad. Las campañas que escuchan al electorado también enriquecen su narrativa. Desde el territorio fluyen anécdotas, historias, muestras de apoyo e inclusive contenidos que ayudan a posicionar la idea de que la gente nos acompaña y también que queremos escuchar de verdad. Como ejemplo, recientemente en una campaña recibimos decenas de videos espontáneos grabados al final de las visitas. Pedíamos a la gente que enviara un mensaje al candidato y respondían con gusto y respeto.

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olver a lo básico significa generar conversaciones genuinas y eficaces que asemejen diálogos reales entre ciudadanos. Necesitamos transmitir en cada conversación disposición real a escuchar, empatía de comprender la realidad de quienes visitamos, humildad para reconocer potenciales errores si fuera el caso, y, también orgullo y convicción de pensar que aún con errores y aciertos somos la mejor opción electoral. Volver a lo básico es fundamentalmente una decisión estratégica de campaña en la que definimos como queremos que nos perciban, y como queremos difundir nuestros mensajes. Queremos posicionar que estamos al lado de la gente, que nos importa escucharles, y queremos que sean nuestros simpatizantes, estén dentro o fuera del partido, quienes persuadan a sus vecinos. Y siempre, buscando un voto a la vez.


ANÁLISIS INTERNACIONAL Y NUEVOS LÍDERES

MUNDO

Análisis posibles candidatos Republicanos a 1 año de las elecciones ROGER SENSERRICH Análisis posibles candidatos demócratas a 1 año de las elecciones MONTSE PRATS ¿Qué está pasando en Yemen? NÚRIA SEGURA La reunificación de regiones: Francia y Alemania DIDAC GUTIÉRREZ-PERIS 5 novedades en la campaña electoral argentina RENÉ PALACIOS


Mundo

Beerderberg - 24

Los Republicanos a un año de las elecciones Roger Senserrich

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n el 2012 el partido acudía a las elecciones presidenciales aturdido tras unas primarias que se hicieron eternas.

Mitt Romney, un republicano moderado de Massachusetts, se enfrentó a casi una decena de candidatos que iban desde lo irritante hasta lo estrafalario. Era el candidato preferido de las élites del partido, pero a pesar de tener el dinero, los contactos y el apoyo del establishment, todo ese arsenal no pudo evitar que la campaña hasta la nominación fuera una larga guerra de desgaste. Tras una docena larga de debates y las posiciones a menudo extremas de sus oponentes, Romney se vio forzado a tomar posiciones impopulares con el electorado, especialmente sobre inmigración, gastando ingentes cantidades de dinero antes de acabar imponiéndose.

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os republicanos creían haber aprendido una lección: este año iba a ser distinto. Los líderes del partido, los hombres que desde los despachos deciden las reglas del juego, se apresuraron a cambiarlas para evitar otras primarias donde los locos del partido monopolizaban el micrófono durante meses. Lo hicieron reduciendo el número de debates presidenciales, intentando limitar la publicidad gratuita a los candidatos más extremistas, comprimiendo el calendario electoral, dando menos tiempo a candidatos insurgentes Roger Senserrich es Politólogo. Trabaja como coordinador de programas y lobista en CAHS. Escribe en @Politikon_es y otros medios. @egocrata

para darse a conocer, y reclutando un número considerable de políticos moderados viables para evitar que la primaria fuera una guerra de todos contra el favorito nuevamente. Eran reformas pequeñas, pero significativas, basadas en la idea que las reglas de los comicios del 2012 habían abierto demasiadas puertas en el proceso de nominación. El problema es que esa idea era errónea.

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un año de las elecciones, las bases del partido republicano parecen seguir una consigna muy clara cuando alguien les pregunta sobre sus preferencias en los sondeos: los políticos profesionales no son bienvenidos en absoluto. Durante los últimos meses, los candidatos mejor valorados son un neurocirujano jubilado con voz pausada (Carson), la exconsejera delegada de una multinacional de Silicon Valley (Fiorina) y un ruidoso magnate inmobiliario de Nueva York (Trump). Ninguno de los tres tiene la más mínima experiencia en cargos electos a cualquier nivel de gobierno; todos ellos insisten que esa es su principal virtud como candidatos y el motivo por el que los votantes deben confiar en ellos. La realidad es que el problema de las primarias del 2012 no fue una normativa electoral que favorecía a según qué candidatos estrafalarios (Bachmann, Cain, Santorum…) sino una primera señal del cisma cada vez más claro entre las élites del partido republicano y sus bases.


Mundo Durante más de tres décadas, el establishment conservador americano ha tolerado y explotado una vieja corriente populista sureña basada en el resentimiento. La retórica del agravio, de un gobierno que sólo ayuda a “esa gente” (habitualmente minorías), de élites de Nueva York y Los Ángeles que intentan dictar al país sus valores libertinos y antiamericanos. Es el discurso de la “minoría silenciosa” de Nixon, de un pueblo conservador, amante del orden, bueno y decente opuesto a los intelectuales de las dos costas que prefieren lo políticamente correcto y el tolerar las malas costumbres al sentido común.

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urante años, esta corriente antiintelectual, populista y reaccionaria había sido cortejada por el partido republicano, pero siempre mantenida bajo control. En los días anteriores a donaciones ilimitadas, comunicación directa por internet y costes de organización y movilización bajos, el establishment podía controlar la entrada a las primarias de forma efectiva cortando el grifo de las donaciones. Un candidato no podía llegar lejos sin acceso a las redes de donantes del partido, sus élites y operativos, y esas mismas élites

Beerderberg - 25 eran capaces de excluir a políticos demasiado extremistas antes de que hicieran daño.

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odo esto cambió en el 2004, durante la campaña de reelección de Bush. Los republicanos, concentrados como estaban en apoyar al presidente, no vieron lo que se les venía encima. Los demócratas vieron el primer conato de candidato populista salido de internet y las bases en la campaña de Howard Dean. El partido no tuvo tiempo de modernizarse, pero tuvo suerte en el 2008: el candidato insurgente de las bases que derrotó al establishment resultó ser un moderado. En el lado republicano, la crisis económica hizo que dieran la elección por perdida, y se tomaron la popularidad de Sarah Palin con sus bases como una curiosidad. Lo que el GOP sufrió el 2012 fue la combinación de la pérdida de control relativo de las élites sobre el proceso de cómo un candidato se organiza y financia en unas primarias junto con la furia poco contenida de las bases más reaccionarias. Hace tres años, el control del partido de las organizaciones estatales y el acceso a gran parte del dinero, junto


Mundo con la (habitual) fragmentación del voto más conservador, aún fueron un dique lo suficiente sólido para darle la victoria a Romney. En el 2015, esto ha cambiado: el candidato que se ha convertido en el estandarte de la política del resentimiento es lo suficientemente famoso como para no necesitar una organización territorial potente, y es lo suficientemente rico como para no necesitar al partido para donaciones. Donald Trump no ha hecho más que concentrar el voto del 25-35% del movimiento conservador americano que “no es racista, pero…” (esto es, es racista) y plantarse en cabeza en las encuestas, seguido de otros dos populistas antiestablishment (Fiorina y Carson). Al otro lado, los moderados del partido dividen sus esfuerzos entre cuatro o cinco candidatos, incapaces de ofrecer una alternativa coherente. El resultado son unas primarias donde las tres personas menos cualificadas para la presidencia tienen más de la mitad del apoyo en los sondeos, mientras políticos presuntamente experimentados tienen problemas para llegar a un 10% de apoyo.

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ientras tanto, en el partido demócrata, un movimiento populista parecido se está enfrentando también a las élites del partido, pero sin posibilidad de victoria. Aunque

Beerderberg - 26 Bernie Sanders tiene un apoyo considerable en el ala izquierda del partido, el establishment está representado en una candidata única e incontestable, Hillary Clinton, concentrando el voto moderado.

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ncluso con división, Sanders tendría un trabajo difícil, casi imposible para conseguir la nominación. Mientras que los republicanos llevan décadas flirteando con los sectores más radicales del movimiento conservador, los demócratas llevan más de veinte años intentando minimizar, cuando no excluir, a la izquierda radical del partido. Sanders es, en gran medida, un político de una era pasada, que ha sobrevivido en esa encantadora isla de causas perdidas que es Vermont. La vieja costumbre de los demócratas de decepcionar a la izquierda, sin embargo, parece que de momento ha bastado para evitar la emergencia de una alternativa viable. Al menos por ahora. Lo que es indudable es que la política americana ha cambiado: los republicanos están sufriendo el auge de un nuevo viejo populismo reaccionario, mientras que los demócratas probablemente viven las últimas primarias donde el establishment va a poder reinar. Vamos a tener unas primarias fascinantes.


Beerderberg - 27

Mundo

Los Demócratas a un año de las elecciones Montse Prats

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n 2008, Hillary Rodham Clinton se presentó por primera vez a unas primarias presidenciales y entonces, como ahora, se veía como la candidata natural. Perdió contra el actual presidente, Barack Obama. Ahora, como entonces, Clinton continúa encabezando las encuestas como futura candidata. Sin embargo, en sólo dos meses –de julio a septiembre– ya ha perdido 21 puntos. Y hay una larga lista de candidatos o potenciales candidatos en el partido demócrata que le van a la zaga. ¿Volverán a ser los caucus decisivos? Dos affaires se han cruzado en la esperada dorada campaña para la candidatura presidencial de Hillary Clinton. El primero, el caso Bengasi. Se la acusa de ignorar las demandas de más seguridad para la residencia diplomática estadounidense en Bengasi, justo antes de que ésta sufriera un ataque terrorista. El segundo escándalo, también de su época como secretaria de Estado, gira entorno a la utilización de su servidor de correo electrónico privado para gestionar y discutir documentos gubernamentales sensibles, de manera que podían haber sido vulnerables al espionaje. Y son dos sombras negras que amenazan con planear a lo largo de toda la campaña. El mes pasado, Clinton tuvo que testificar por el escándalo de Bengasi ante el Congreso, una comparecencia pública pactada con la mayoría

republicana de la Cámara de Representantes. Además, continúan apareciendo nuevos detalles sobre la delicada naturaleza de los mensajes de su correo electrónico. Las encuestas reflejan que la candidata está pagando un alto precio por todo ello. Aún así, Clinton continúa siendo la favorita. La mayoría de demócratas la apoyan, incluso tiene un alto índice de aprobación entre los indecisos. También los republicanos dan por sentada su candidatura y centran en ella los ataques asegurando que hacer a Clinton presidenta sería como tener un tercer mandato de Obama. La baja popularidad del actual presidente –47% según Gallup a mediados de septiembre– actúa como criptonita para cualquier demócrata que intente aprovechar el tirón presidencial para su campaña. La frustración causada por las modestas reformas del presidente Barack Obama amenaza en convertirse en un voto de castigo a los que se vinculen a él y recuerda de forma alarmante el revés que sufrió el partido republicano en la era post Bush. A diferencia de entonces, la lista del partido del presidente actual, aunque larga, no es un interminable conjunto de piezas fragmentadas del partido. Hay una candidata fuerte y otros cuatro o cinco situados en la línea de salida. La fuerza sanderista

Montse Prats es consultora de comunicación @montseprats

El senador por Vermont, Bernie Sanders se


Mundo define como demócrata socialista, reivindica un “regreso a las raíces” del partido, con propuestas más progresistas. Con un escaso equipo de campaña -entre el que se cuenta Tad Devine, consejero de Al Gore en la campaña del 2000,está movilizando a un cada vez más numeroso grupo de seguidores que se autodenominan los sanderistas. Su popularidad no deja de crecer y se ha afianzado en las encuestas como el recambio de Clinton. Las dudas de Biden La página DraftBiden anuncia en su portada un objetivo muy concreto: conseguir que el vicepresidente Joe Biden presente su candidatura. Y es que, sin ni siquiera confirmar si va o no a presentarse, Biden es uno de los favoritos. Sin embargo, el político y su familia aún se están recuperando de la muerte de su hijo Beau el pasado mes de mayo y por el momento la candidatura parece quedar en un segundo plano. El voto anti-Clinton Descartando al vicepresidente Joe Biden, el tercer puesto en la mayoría de las encuestas es para el exsenador Jim Webb. Este veterano de Vietnam tiene un amplio reconocimiento social. Capitaneó la protesta de los demócratas contra la guerra de Irak y tiene una gran experiencia en materia de seguridad y política exterior. No cuenta con un grupo de fervientes seguidores sino que aglutina especialmente a los opositores de Hillary Clinton, aunque su reciente defensa de la bandera confederada no le ha generado muchas simpatías Candidatos pero no alternativas El exgobernador de Maryland, Martin O’Malley, busca ser la cara joven del partido; genera simpatía pero no entusiasmo. También ha presentado su candidatura el antiguo gobernador de Rhode Island, Lincoln Chafee, que ha ejercido cargos como republicano, independiente y demócrata. Los votantes no confían mucho en su desdibujada política. En todo caso la candidatura puede servir a ambos políticos para mejorar su índice de

Beerderberg - 28 popularidad de cara a futuras aspiraciones. La cuesta de enero El proceso para conseguir la nominación se inicia en enero con el caucus de Iowa y las primarias de New Hampshire y se alargará hasta verano. Hay encuestas que indican que Sanders podría dar la sorpresa en esta primera prueba de fuego. En 2008, Clinton perdió Iowa ante Barack Obama. Los caucus no fueron el fuerte de la exsenadora que sólo ganó en Nevada y en la Samoa Americana. Para conseguir la nominación, Obama se concentró en ganar los caucus, además de determinadas victorias clave en primarias de los estados del sur y del medio oeste. Los sanderistas están demostrando una nada despreciable capacidad de movilización a la hora de convocar asambleas, así que Sanders podría intentar también concentrar su fuerza en los caucus, especialmente en aquellos en los que el votante demócrata liberal blanco, su target, es mayoría. Respecto a las primarias de New Hampshire, de entrada parecen ser más favorables a Clinton. El perfil de votante en New Hampshire también es el de un liberal –no hay más que recordar el lema del estado del granito “Vive libre o muere”– pero el peso de otros factores, como el voto femenino, puede ser aquí una de las claves para la victoria de Clinton. La convención en la que se resolverá la nominación de la candidatura demócrata para la presidencia de Estados Unidos se celebrará a partir del 25 de julio de 2016. La exsecretaria de Estado tiene los números y los recursos a favor para ganar esta nominación. Que ésta se materialice parece que dependerá más de su estrategia y de la gestión de los escándalos que de lo que realmente puedan hacer otros candidatos.

Consulta la lista completa de candidatos en http://2016.democratic-candidates.org/


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¿Qué está pasando en Yemen? Núria Segura Insa

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o se puede entender el conflicto del Yemen sin saber lo que pasa en la región. El Yemen como en Siria es donde las grandes potencias árabes se juegan su influencia a nivel mundial. En el Islam hay dos corrientes religiosas enfrentadas desde el siglo XVI, los sunitas contra los chiítas. La gran mayoría de musulmanes, alrededor del 85% son sunitas, mientras que el 15% restante sería chiíta. Las diferencias entre ellos vienen desde el año 632, tras la muerte de Mahoma. Los primeros consideraron que su sucesor tenía que ser alguien de la misma tribu que el profeta, mientras que los segundos argumentaban que había de ser una persona de su sangre y, en concreto, Ali, primo y cuñado de Mahoma. Esto dividió para siempre el Islam, y cada uno de los dos bandos construyó su propio modelo político y religioso.

Estas diferencias, ahora, han llegado más que nunca no solo a un plano político, sino también geoestratégico. Las grandes monarquías árabes, como Arabia Saudita, Qatar o Emiratos Árabes son sunitas; mientras que Irán, un país persa (no árabe), es una república chiíta. El presidente del gobierno sirio, Bachar al Asad, y el ejecutivo que dirige el país es alautia, una corriente dentro del chiísmo, por eso Damasco es el gran aliado de Teherán en la zona. Además, los grandes grupos terroristas yihadistas son sunitas como Al-Qaeda o Estado Islámico. Hasta ahora, la gran potencia hegemónica en la zona era Arabia Saudita, pero cada vez más Irán está ganando terreno. Así pues, tras la apariencia de la ideología religiosa, lo que Nuria Segura es periodista especializada en política internacional. Escribe en @GSnotaftershave. @Nuriasein

realmente se esconde es un combate por el poder y la influencia en la región, una pelea que lideran Teherán y Riad. Ahora bien, qué piezas del Juego de Tronos se juegan en Yemen. Este pequeño país, el más pobre del mundo árabe, se encuentra situado en un sitio muy estratégico. Hace frontera con Arabia Saudita, el primer exportador de petróleo del mundo. Además, está en un enclave entre el golfo del Adén y el mar Rojo, es decir, una salida al mar por donde transportar las mercancías.

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l Yemen, que se unificó en 1990, vive sumergido prácticamente en una guerra constante que ha provocado que sea considerado un estado fallido. La República Árabe del Yemen (el norte del país) se independizó del Imperio Otomano en 1918. El sur, conocido como la República Democrática del Yemen, tardó más, se separó del Reino Unido en 1967. Pero tras la unificación de las dos partes, el país tampoco encontró la paz. El sur se quería independizar, lo que conllevó una larga guerra civil que se prolongó de 1994 a 2000, cuando se delimitaron las fronteras con Arabia Saudita.

Ahora bien, Yemen vuelve a vivir sumergido en un conflicto permanente. En el sur el estado prácticamente no tiene ninguna influencia, ya que está bajo el control de Al-Qaeda. De hecho, Estados Unidos realiza bombardeos sorpresa en esta zona para intentar acabar con el grupo yihadista. En el norte la situación también es complicada. Hasta 1962 y durante más de mil años, el país fue controlado por los hutíes, una corriente del chiísmo. Ahora, representan un tercio de este país de 25 millones de habitantes de mayoría sunita y consideran que desde el gobierno se


Mundo les ha discriminado. Por eso, desde 2004, las tensiones entre hutíes y el las fuerzas estatales han sido constantes. El principal feudo de los hutíes es la provincia de Saada, que controlan desde el 2010. Las repercusiones de la Primavera Árabe yemenita

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a primera revuelta de los huties, fue en 2004, pero el gobierno apoyado por fuerzas de Arabia Saudita sofocó la rebelión. Cinco años después, en 2009, se volvió a repetir la situación, los hutíes se volvieron a enfrentar al gobierno de Saná que volvió a vencer con el apoyo de Riad y la guerra se prolongo hasta febrero 2010.

En el 2011, el grupo chiíta se unió a la primavera árabe con la esperanza de poder ver su situación mejorada. Este movimiento civil consiguió que renunciara el entonces presidente Ali Abdalá Saleh, un cargo que ocupó durante doce años. Saleh estaba acostumbrado al poder. Desde 1978 hasta la unificación, 1990, fue el presidente del norte del Yemen y con la unión pasó a liderar todo el país. Cuando Saleh dejó el poder y se fue a Riad, dejó como sucesor a Abdo Rabbuh Mansur Haidi, quien anunció que haría una nueva Constitución y convocaría elecciones legislativas y presidenciales para el 2014. El fracaso de las negociaciones entre las diferentes partes, así como una subida en los precios de los carburantes propiciaron que en agosto de 2014 los hutíes volvieran a movilizar contra el Ejecutivo y a desplegarse por Saná con la finalidad de presionar al gobierno. Un mes después, irrumpieron en la capital y en pocos días se hicieron con el control de gran número de las instalaciones militares y gubernamentales.

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a ONU intervino en el país y consiguió que gobierno y hutíes alcanzaran un acuerdo, lo que llevó a que el primer ministro Mohamed Salem Basandawa renunciara al cargo, con la finalidad de buscar un gobierno de consenso, mientras que los hutíes se debían de retirar de las dependencias gubernamentales que habían ocupado y se eligió a personas de este movimiento en altos cargos del estado. Pero las tensiones ya estaban servidas, los hutíes no se retiraron, sino que más bien expandieron su área de influencia, mientras que el gobierno no escuchó los reclamos de los rebeldes.

Beerderberg - 30 Y ahora, ¿en qué punto estamos? A partir de entonces, las milicias hutíes fueron avanzando por el norte del país hasta tal punto, que el presidente Haidi abandonó la capital, Saná, en febrero del 2015 y se refugió en la ciudad sureña de Adén. A finales de marzo, los rebeldes llegaron hasta las puertas de esta localidad y el 25 de marzo, el presidente yemenita marchó del país y se exilió en Riad. El día siguiente, 26 de marzo, una coalición internacional liderada por Arabia Saudita bombardea las posiciones de los rebeldes. Y pese a que el 21 de abril, Riad anunció que ponía fin a los ataques en el Yemen, la realidad es que sigue la intervención militar extranjera y el país sigue sumergido en el caos. En julio, la coalición internacional logró que los rebeldes abandonaran Adén. Eso propició que el pasado 23 de septiembre, Haidi volviera a esta ciudad, cuyos vecinos se quejan no solo que faltan servicios básicos como electricidad o agua, sino también que vive sumergida en el caos porque está bajo el control de Al-Qaeda. Mientras esto sucedía, en Saná los rebeldes chiítas celebraban el año de la conquista de la ciudad.

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es que en este país pequeño hay muchos intereses en juego. Arabia Saudita no quiere ver de vecino a su archienemigo chiíta, influenciado por Irán. Obviamente, Teherán ve la oportunidad de ganar un país más a su lado del tablero de juego, en el que está básicamente él, la débil Siria y el grupo armado libanés Hezbollah. Al-Qaeda ha convertido el Yemen en una de sus principales bases de operaciones y entrenamientos, por lo que lucha contra el gobierno por el control del sur, pero tampoco quiere que los chiítas, sus enemigos religiosos, controlen el país. Demasiadas piezas de una guerra por la influencia política internacional se juegan en el país más pobre del mundo árabe. Como siempre, las víctimas la población civil.


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La reunificación de territorios: el caso francés Didac Gutiérrez-Peris «Reprenons en sous-œuvre l’édifice entier pour en prévenir la ruine» Calonne, 1786

Mapa de las nuevas regiones que entrará en vigor el primero de enero de 2016

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n Francia existen oficialmente tres niveles de ordenación territorial: la comuna, el departamento y la región. La primera es el equivalente del municipio, las casi 37.000 communes que hoy tiene el país son simplemente la reproducción de las parroquias que ya existían en el antiguo régimen. En cambio los departamentos son diseño de la Revolución Francesa, inspirados de un trazado ‘racionalizado’ que correspondía, como dejó escrito Condorcet, a la distancia que podía realizar un mensajero a caballo en un solo día. Es decir, que las estructuras que tienen cierta carga histórica-psicológica en Francia son dos unidades que no tienen que ver con el regionalismo, sino con el localismo más de proximidad. Eso explica, en parte, la facilidad para adherir a una cultura política ultracentralista y la aptitud con la que los gobiernos sucesivos han rediseñado las regiones francesas a su antojo, sin demasiados aspavientos ni debates identitarios. Unas regiones que, además, existen solo desde 1982 y que fueron dibujadas en el mapa para responder a una necesidad exógena a la República: adaptarse a la integración europea y sus programas ideados a escala regional (la

Dídac Gutiérrez-Peris es Director de Investigación sobre Política Europea en el instituto de Opinión Viavoice, París. @didacgp

Política Agrícola Común, los fondos de cohesión, el Fondo Social Europeo…).

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sí pues, cuando François Hollande, y en particular Manuel Valls al ser nombrado primer ministro, anunciaron que querían darle el último empujón a la ‘reforma territorial’, la cuestión nunca fue si corrían el riesgo de provocar un debate sobre el modelo francés, sino saber si lograrían canalizar dicha reforma hacia los objetivos más pragmáticos: ahorro, claridad en el reparto competencial, y unificación de las 22 regiones para armonizarlas en número de habitantes y de superficie, acercándose a los


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Länder alemanes y a las Regione italianas. A poco más de un mes de la oficialización definitiva, la misión ha sido más ardua de lo esperado, y menos exitosa de lo prometido.

mayoría de analistas por el solapamiento de competencias, y con un gasto de funcionamiento de 60 mil millones de euros, seguirán donde estaban.

a)De 22 a 13: siempre habrá perdedores

b)El reparto competencial: poca exclusividad, mucha duplicidad

El nuevo mapa reduce el número de regiones de 22 a 13. Se fusiona la región de Alsacia con la Lorena y Champagne-Ardenne, el Nord-Pas-deCalais con la Picardie, y el Midi-Pyrénées con el Languedoc-Roussillon. Tres fusiones no exentas de polémica, sobre todo la primera por el enfado de los alsacianos. Los otros reagrupamientos han levantado menos críticas, pero han sonado igual de artificiales: el Poitou-Charentes con el Limousin y la Aquitaine, la Bourgogne con el Franche-Comté, Rhône-Alpes con Auvergne, y las dos Normandías. Un reguero de nombres añadidos los unos a los otros. “¿Dónde vives? Yo en Aquitaine-Limousin-Poitou-Charentes, y tú? Ah pues yo en Alsace-Champagne-ArdenneLorraine”. Los acrónimos serán la gran moda en 2016, como ya ocurre con la región ‘PACA’. Controvertido también fue el proceso para nombrar nuevas capitales en regiones fusionadas. Limoges, Poitiers, Montpellier, Clermont-Ferrand, Besançon, Caen, Amiens, Châlons y Metz, todas ellas pierden la capitalidad después de haberse beneficiado de ello desde 1982.

Desde 1982 la descentralización francesa ha sido criticada por la duplicación de competencias, cargos, y potestades. Algo que no zanja este nuevo texto. La reforma impulsa, por ejemplo, las regiones, pero sin seccionar las competencias que tenían los departamentos. A grandes rasgos, las misiones económicas y las grandes orientaciones estratégicas pasan a ser decididas por las regiones, mientras que los departamentos se encargarán de los programas de solidaridad y redistribución. Las comunas siguen ocupándose de los servicios de proximidad. El desafío será ver como se aplica un sistema de competencias que mantiene, en temas fundamentales como las infraestructuras, una potestad múltiple. c)¿Una reforma poco consensuada: reforma a la vista en 2017?

nueva

Tratándose de una ley de calado constitucional, el texto nace con una muleta política al haber contado con el apoyo de un solo partido. En diciembre de 2014 los diputados aprobaron en segunda lectura Sin embargo, más allá de cuestiones léxicas, la el nuevo mapa de las 13 regiones por 277 votos auténtica derrota para el gobierno Valls ha a favor, 253 en contra, y 30 abstenciones. Aparte sido la incapacidad de conseguir aprobar una de los diputados socialistas y la mitad del partido reforma que suprimiera, de una vez por todas, progresista aparentado (Radicaux de Gauche), los los departamentos. Una unidad intermediaria demás diputados -Front de Gauche, ecologistas, que siglos después de la Revolución Francesa se Républicains y centristas del UDI- no suscribieron ha quedado demasiado pequeña para promover el texto. A finales de verano el voto sobre el el desarrollo económico, y demasiado grande reparto competencial consiguió un respaldo más para ocuparse del día a día. La supresión de los plural, al contar con los votos a favor del grupo departamentos hubiera necesitado pasar por socialista y de la bancada ecologista. Aun así, el la casilla constitucional, ya sea aprobando una texto puede verse modificado de nuevo dentro reforma vía referéndum o con el Parlamento de solo doce meses, según lo que ocurra en las reunido en ‘Congreso’, modalidad que requiere presidenciales y legislativas de 2017. una mayoría de 3/5. Ambos caminos suponían un riesgo demasiado elevado para un gobierno d)¿Descentralización per se, o descentralización con cuotas de popularidad del 20%. Los como motor económico? departamentos pues, fútiles para una gran


Mundo En un país hipercentralizado como Francia la descentralización es antes que nada un instrumento para desarrollar una política de clústers especializados, como motor de una economía menos dependiente de sus ‘centros’. Anna Villechenon hacía balance en Le Monde de la iniciativa que lanzó el gobierno francés en 2004 con el fin de crear ‘polos de competitividad’, intentando copiar el modelo anglosajón. Francia se gastó hasta 4,5 mil millones de euros entre 2005 y 2012 en esos polos pero dichas zonas solo atrajeron el 5% del dinero que se gasta en total en el país en investigación e innovación. Los polos solo han creado el 5% de las empresas ‘innovadoras’, perdidas entre tanto ‘jefe’ territorial a quién rendir cuentas (¿el alcalde, el consejo regional, el departamento, el Estado?). En ese sentido la política regional no puede reposar únicamente en rediseños administrativos, sino en políticas comprometidas adaptadas al ‘terroir’. Una misión que recae, por primera vez, en manos de las regiones. En resumidas cuentas, una reforma que no contenta a nadie, pero que sobre todo no despeja las dudas sobre la capacidad de hacer de la política regional francesa un instrumento mejorado de desarrollo. Todo ello a pocas semanas de las primeras elecciones regionales

Beerderberg - 33 que se celebrarán en diciembre según el nuevo mapa adoptado por el Parlamento. Un voto que cerrará un ciclo aciago para Valls. Primero, los votantes ‘plebiscitarán’ una reforma que ha tenido desde el principio un regusto amateur y arbitrario, con el consiguiente enfado. Segundo, los ecologistas han decidido unirse a la izquierda radical en vez de presentarse con el Partido Socialista. Y tercero, el Front National puede ganar en la región de Marsella y en el NordPas-de-Calais-Picardie, donde Martine Aubry capitanea uno de los bastiones socialistas en la ciudad de Lille. Quién hubiera pensado que Condorcet podría llegar a fastidiarle la nochevieja al presidente de la República del 2015.


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5 novedades en la campaña electoral argentina René Palacios

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a campaña electoral argentina que acaba de terminar refleja el punto más alto de profesionalización de la comunicación política en ese país. Si bien diversos analistas políticos manifestaron una posición crítica de la campaña, tratándola de anodina o desangelada, este artículo sostiene que los equipos de campaña utilizaron de manera novedosa una serie de herramientas que marcan un avance en la puesta en escena de las estrategias electorales de los tres principales candidatos a presidente de la Nación. La intención de estas líneas no es hacer un repaso pormenorizado del proceso electoral, sino enfocar el análisis en la novedosa introducción de algunas herramientas de marketing político que hasta ahora habían sido subutilizadas por los principales espacios políticos y sus dirigentes en Argentina. Consultores políticos internacionales Parte de la responsabilidad de la consolidación de las herramientas de profesionalización de la comunicación política en la campaña electoral fue el hecho que los tres principales candidatos a presidente tuvieron el asesoramiento de consultores políticos internacionales. En el caso de Sergio Massa (UNA), la campaña fue gestionada por el dueto entre el español Antonio Sola (exasesor del español Partido Popular, del colombiano Juan Manuel Santos y

René Palacios tiene Máster en Comunicación Política IUOG

del mexicano Vicente Fox, entre otros) y por el consultor peruano Sergio Bendixen, radicado en los Estados Unidos y que trabajó con Barack Obama en la estrategia con el voto latino). Mauricio Macri, candidato de la alianza Cambiemos, fue asesorado por el ecuatoriano Jaime Durán Barba (exasesor de Marina Silva y de Abdalá Bucaram, entre otros) con quien trabaja desde hace diez años.

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n el caso del candidato oficialista, Daniel Scioli, si bien el trabajo diario fue llevado adelante por el equipo que lo acompaña en su gestión como gobernador de la provincia de Buenos Aires, la campaña estuvo supervisada por el norteamericano James Carville, histórico asesor del expresidente Bill Clinton y quien ya había tenido una experiencia previa en Argentina asesorando al también expresidente Eduardo Duhalde en el año 1999. Escenificación política al detalle. En la época de la mediatización de la política, la estrategia de campaña requiere una puesta en escena que acompañe nuestro mensaje. Los candidatos deben cuidar cada detalle, cada gesto y cada frase para lograr la mejor cobertura en los medios de comunicación. Las imágenes son más fáciles de recordar que las palabras, por eso, como nunca, los equipos de los candidatos cuidaron cada presentación, cada encuentro y, en especial, cada mitin para reforzar el posicionamiento


Mundo estratégico a través de la imagen. Mauricio Macri inauguró en el país un estilo town hall meeting con raíces en las campañas electorales de los Estados Unidos y donde el candidato habla en el centro de la escena dirigiéndose al público en un ángulo de 360 grados.

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ergio Massa, cuya campaña buscó diferenciarse por la calidad de sus propuestas y equipo de gobierno, cuidó al detalle que cada imagen reflejara estos atributos, mostrándose con sus colaboradores y con escenarios que reflejan imágenes de fondo para reforzar el mensaje de sus ideas de gestión.

Daniel Scioli, por otra parte, es el primer político argentino en usar abiertamente el teleprompter para realizar la mayoría de sus discursos. Si bien el uso de esta herramienta está extendido en muchas partes del mundo, constituye toda una novedad en un país acostumbrado durante hace ocho años a los discursos de la presidenta Cristina Kirchner, una excelente oradora, quien caracterizó su comunicación de gobierno por encendidos discursos realizados en largas y seguidas cadenas nacionales. El primer debate presidencial de la historia.

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in duda, una de las mayores novedades de la campaña fue la realización del primer debate presidencial de la historia argentina. El evento, coordinado durante muchos meses por la asociación civil Argentina Debate integrada por expolíticos, académicos y think tanks, contó desde un principio con la colaboración de los equipos de campaña de los seis candidatos. Sin embargo, en los últimos días, Daniel Scioli decidió no participar, alentado por encuestas que lo medían por encima de los demás candidatos y temiendo que la contienda se convirtiera en un escenario de ataque hacia su figura. A pesar de que las reglas consensuadas no permitieron demasiada interacción entre los candidatos, el debate logró un saldo positivo con niveles de audiencia inesperados. La perla del encuentro fue

Beerderberg - 35 el atril vacío del candidato oficialista que terminó convirtiéndose en el detalle más recordado de la noche y fue foco de debate durante varios días en los medios de comunicación. Las esposas de los candidatos. Argentina no escapa a la tendencia dominante de la personalización de la política. Hoy es un hecho consumado que para la gran mayoría de los ciudadanos, el programa, la ideología o el partido no son lo más importante. La estrella es el candidato y sus cualidades personales, su historia y su relato. Como apunta Mario Riorda: antes eran partidos con candidatos, hoy son candidatos con o sin partido. En ese contexto, la familia pasa a ser un elemento clave para generar empatía, identificación y mostrar el lado más sensible de los políticos. En el caso argentino, las esposas de los tres principales aspirantes presidenciales tuvieron un papel importante en las estrategias de campaña para ayudar a reforzar el mensaje y los atributos de sus esposos.

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alena Galmarini, esposa de Sergio Massa, tuvo el mensaje más político de las tres mujeres. Hija de dos dirigentes históricos del peronismo de la provincia de Buenos Aires, aprovechó su experiencia política y de gestión para reforzar la imagen de candidato con equipos y propuestas que quiso instalar su marido.

Juliana Awada, esposa de Mauricio Macri, también encontró su lugar en la campaña. A pesar de ser la dueña de una de las marcas de ropa femenina más importantes del país, Awada es la menos conocida de las tres. Sin embargo, sus apariciones con Macri en diferentes programas estuvieron abocadas a mostrar las virtudes de padre (tienen una hija de cuatro años, Antonia, que también tuvo un importante papel) y esposo del candidato de Cambiemos, asociado durante mucho tiempo a una imagen fría y distante que la calidez en las declaraciones de su esposa intentó modificar. Sin dudas, Karina Rabolini fue quien tuvo una


Mundo mayor exposición y relevancia. Aprovechando su popularidad ganada como modelo, la esposa de Daniel Scioli viene trabajando hace mucho tiempo junto a su marido a través de la Fundación Banco Provincia, estructura con la cual recorrió el país manteniendo reuniones con diversos dirigentes sociales y políticos. Incluso, en una visita al Reino Unido, la esposa de Scioli mantuvo un encuentro con Bill Clinton que fue difundido en su cuenta de Twitter. Auge y profesionalización de la comunicación digital.

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l uso de Internet y las redes sociales para hacer campaña no es una novedad en la política argentina; la gestión ultra profesionalizada de parte de los equipos de campaña, sí. La baja edad promedio del padrón electoral, donde más del 50% de los electores tiene menos de 35 años, el auge en el uso de las redes sociales -con más de 24 millones de usuarios en Facebook y diez horas de uso diario- y la gran cantidad de celulares inteligentes que poseen los argentinos, llevaron a que en la elección de este año los equipos de

Beerderberg - 36 campaña se vieran obligados a tener un área especialmente abocada a la comunicación digital. Equipos conformados por decenas de expertos en el diseño de técnicas sofisticadas de monitoreo, medición de conversaciones en tiempo real y generación de contenidos especialmente diseñados para la web, que luego eran viralizados por miles de cibermilitantes, marcaron el tono de una campaña que tuvo en la comunicación digital una de las patas más importantes en la mesa de decisiones.

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auricio Macri y Daniel Scioli sacaron una luz de ventaja sobre Sergio Massa en este área. La campaña de Macri, por ejemplo, utilizó su cuenta de Facebook para anunciar sus alianzas electorales y la conformación de su lista de candidatos (su candidata a vicepresidenta fue anunciada por ese medio) y hasta se dio el lujo de crear una cuenta para el perro oficial del partido llamado Balcarce (en alusión a la calle donde queda la Casa de Gobierno Argentina) que cuenta con más de 18.000 seguidores.


IDEAS, NUEVAS TENDENCIAS INSPIRACIÓN

WAR ROOM

Neuropolítica y Big data RUBÉN SÁNCHEZ Y ROBERTO LOSADA La propagación de mensajes y la caracterización de usuarios en Twitter M.LUZ CONGOSTO Astroturfing: la movilización artificial de las campañas electorales IMMA AGUILAR


War Room

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Neuropolítica y Big Data Rubén Sánchez y Roberto Losada

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redecir el pasado, empeño de un ejército de politólogos que intentan, de este modo, encontrar algún sentido al fallido arbitrio que algunos llaman comportamiento político. Una tarea nada sencilla en la que, sin embargo, se ha alcanzado resultados significativos en la estimación del resultado futuro. Principalmente, por la mejora de unas técnicas demoscópicas que permiten adivinar en el horizonte la Magic Town imaginada por Gallup.

La emancipación de los electores, un logro renacentista que (al menos en parte) los liberó de los planteamientos clásicos que circunscribían su comportamiento a su pertenencia a un grupo o la identificación ideológica… Un universo lleno de autómatas en el que solo el voto racional (además de otros factores como la caída de la identificación partidista, la irrupción del consumismo político, etc.), y pese a la fuerte presencia del marketing en todo lo que tiene que ver con la política, permitió situar al ciudadano como el centro político sobre el que todo gravita. Pero… ¿si los electores no fuesen realmente libres? ¿Si fuera tan fácil condicionar su comportamiento como cruzar adecuadamente una serie de variables en una gran base de datos? ¿Si su posición política quedará determinada en la semana de gestación en la que el feto comienza a desarrollar su cerebro? Sin duda, una de las grandes aportaciones que la neurociencia y las aplicaciones del big data pueden ofrecer a la ciencia política, si Rubén Sánchez y Roberto Losada son profesores de ciencia y teoría política en la Universidad Carlos III de Madrid. @RS Medero y @RobertoLM

es que permiten su supervivencia, además de su empleo para explicar o estimar el comportamiento, sino su capacidad para producirlo. La desregulación del mercado político (que viene precedido de la desregulación del mercado que impulsó la globalización) ha permitido la emergencia de una ciudadanía permanente (ver Beerderberg nº 2) cuya actividad pública, también privada, deja un rastro de datos que permite, con una adecuado tratamiento, una perfecta radiografía de su comportamiento. Una proliferación de datos que aumenta exponencialmente y que exige, para que sean realmente útiles, su adecuada estructuración. Sin duda, primer gran desafío de estas nuevas dinámicas, pues solo una mínima parte de los datos generados en ese ovillo llamado big data está estructurado, es decir, son ciertamente útiles. Un volumen de información difícilmente manejable y que exige, para su correcta aplicación, un viaje al small data.

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n realidad, el detalle que se puede alcanzar en el conocimiento del ciudadano no resulta en sí mismo novedoso, ya existían una gran cantidad de datos, pero sí lo es la capacidad para gestionarlos. Microsegmentación que dibuja retratos con toda precisión y algoritmos capaces de determinar patrones relevantes (o no) que aceptamos (o descartamos), anticipando el comportamiento de la ciudadanía y su respuesta ante determinados estímulos (con la posibilidad de hacer pruebas y verificar su efectividad, como ya hicieron Harper Reed, Dylan Richard y Mark Trammell durante la campaña Obama 2012) Aún


War Room en fase experimental o temprana, y con más promesas que logros, estas nuevas dinámicas que introducen estas herramientas, nos permiten alejar más allá de la vista de los ciudadanos los barrotes de la jaula en la que gozan de su nueva libertad. Un escenario más propio de un mal sueño de los minority report de Philip K. Dick que de una plaza llena de gente proclamando el nacimiento de un nuevo régimen y la originalidad de su metodología. Resistencia constante que se produce, consciente e inconscientemente, y que lucha por la autonomía de la ciudadanía, de su comportamiento, aunque este sea tan predecible como la marca de su teléfono, sus gafas de sol, zona de copas, destino de vacaciones o gasto mensual en libros de autores extranjeros. Un acierto más del infalible Astrámpsico (ver Beerderberg nº 3) que, sin embargo, no termina de dar con el pleno al quince.

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ucho más inquietante, sin duda, es observar cómo se dilata la pupila cuando el individuo ve algo que le gusta. Una reacción involuntaria e inherente con la que Anthony Burgess torturaría durante horas a sus víctimas favoritas. Un escalofrío recorre todo el cuerpo, es la reacción involuntaria que provoca la (relativamente) novedosa aportación de los científicos a la conquista del espacio político: el fabuloso, sensacional, único, incomparable… neuromarketing! Hoy la neurología nos ha mostrado con claridad hasta qué punto influye el cuerpo en nuestra forma de pensar y de entender la realidad (piénsese en las esclarecedoras obras de A. Damasio). El cuerpo, no sólo los sentidos, condiciona la forma en que pensamos. Esto es un jarro de agua fría para quienes consideran que es la razón un poder que permite al hombre elevarse por encima de su condición humana. Tal cosa no es posible. Y no se trata sólo del cerebro, sino del cuerpo en su totalidad. Nuestra mente no está confinada al espacio que ocupa nuestro cerebro; parece que el cuerpo entero forma parte de ella.

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si el cuerpo es parte integrante de la mente, con razón hay quien afirma que lo son también ciertas cosas ajenas a éste. La idea de la mente extendida podría considerar como

Beerderberg - 39 parte de nuestra mente el teléfono móvil, sin el cual no podemos desarrollar ciertas tareas intelectuales, como no podríamos hacer otras sin brazos o sin una parte de nuestra masa encefálica. Por supuesto la idea no es aceptada de manera pacífica, aunque resulte cada vez más difícil ponerla en cuestión. El hecho, no poco sorprendente, de que gracias a la gran cantidad de datos que pueden recopilarse sobre cada uno de nosotros, sea posible descubrir nuestros gustos, apetencias, aficiones y, lo que es más importante, estimar nuestro comportamiento futuro (ya se emplean algoritmos que indican quiénes van a cometer un delito) , tiene un corolario que resulta algo más inquietante: manipulando la realidad que nos rodea pueden conseguirse respuestas determinadas. Si esa manipulación tiene por objeto mejorar nuestra vida, difícilmente podría objetarse nada (o tal vez sí, si empezamos a pensar en qué se concreta eso de mejorar), pero si el objetivo es que compremos un producto o votemos a determinado candidato, los problemas éticos aparecen de manera inmediata. Hace ya unos años, un estudio neurológico mostraba que la diferencia entre liberales y conservadores se debe a diferencias existentes en el cuerpo cingulado anterior del cerebro, de tal modo que una determinada forma del mismo es la causa que hace que seamos unos u otros. Puesto que se trata de una parte antigua del cerebro, es decir, que no se altera con el aprendizaje, parece que, en definitiva, se nace conservador o liberal.

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racias a este tipo de conocimientos y al uso del big data podría llegar a saberse con precisión qué decirle a alguien que es liberal para que actúe de manera determinada, sin que, y aquí viene lo importante, tenga capacidad para actuar de manera distinta, o al menos no muy diferente. El neuromarketing aprovecha este conocimiento: si se descubre que los que poseen un cerebro liberal, por ejemplo, prefieren los colores fríos, basta etiquetar un producto en azul para vencer su posible resistencia a comprarlo. A cada persona se le puede enviar un mensaje personalizado frente al que su capacidad de resistencia puede llegar a ser casi nula, cuando existe.


War Room Muchos se sentirán alarmados ante lo que sobre nosotros mismos vamos a descubrir con el tiempo. No serán los menos aquéllos que se han esforzado en eliminar de la ecuación política la naturaleza humana. Los empeñados en que tal cosa no existe, quienes defienden un relativismo absoluto y un pensamiento ideologizado destruyendo un concepto prepolítico que hace posible el avance del razonamiento, olvidan que, como afirmaba Jouvenel, lo natural constituye un dato para nosotros, y que la naturaleza humana es una constante. Neurociencia, big data, neuromarketing, etc., muestran justo esto mismo: hay una naturaleza humana con la que es preciso contar, a despecho de las bioideologías actuales, y que ignorarlo puede tener, como está ocurriendo ya, nefastas consecuencias, entre las que una de las más graves es, sin duda, la pérdida de realidad, muy visible en el pensamiento pero más aún en la acción política. Quien parta de la idea de ausencia de esa naturaleza no sabrá ver en las modernas técnicas más que un pavoroso instrumento con el que se pretende modificar al ser humano o, peor aún, el lecho de Procusto en el que acostarnos a todos. Y no es de extrañar, porque viene ya de lejos el esfuerzo por encajar al ser humano en la horma que cada cual considera conveniente, en el

Beerderberg - 40 modelo intelectual que se haya inventado y que se tenga más a mano para justificar su pensamiento siempre ideologizado y, como se ha dicho, sin contacto alguno con la realidad; una especie de econometría que, por lo que a la ciencia política se refiere, no es sino reflejo del nihilismo imperante y nada dice y a nada conduce.

S

í, tener en cuenta la naturaleza humana permite emprender la política correcta y, por lo que a las estrategias que han de emplear los políticos se refiere, conduce a la más exitosa. En realidad porque al mostrar que existe esa condición humana, en último término insondable y misteriosa, le recuerdan al político que el hontanar de esa especie de superpoderes que parecen otorgarle los nuevos algoritmos, y que no exigen que el candidato se calce unas mallas ni intente volar al ritmo de una pegadiza melodía de Williams, no se encuentra en ellos mismos, sino en saber usarlos con prudencia, la virtud más importante del gobernante. Pura ciencia.

1 Para más información, consultar “When the nerds go marching in”, publicado en The Atlantic el 16 de noviembre de 2012: http://www.theatlantic.com/technology/archive/2012/11/ when-the-nerds-go-marching-in/265325/ 2 Es el caso del software de PredPol (www.predpol.com), que es utilizado por la policía de Los Ángeles: http://www.theguardian.com/cities/2014/jun/25/predicting-crime-lapdlos-angeles-police-data-analysis-algorithm-minority-report 3 David M. Amodio, John T. Jost, Sarah L. Master2 y Cindy M. Yee (2007), “Neurocognitive correlates of liberalism and conservatism”, Nature Neuroscience, vol. 10, num. 10.


War Room

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La propagación de mensajes y la caracterización de usuarios en Twitter M. Luz Congosto

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curre frecuentemente que una herramienta nacida para un fin se transforma por su uso. Twitter fue ideado para que sus usuarios pudieran, en mensajes de 140 caracteres llamados tuits, dar a conocer a sus amigos y conocidos lo que estaban haciendo. Con el tiempo, los usuarios descubrieron que era más útil comentar lo que pasaba a su alrededor que hablar de sí mismos, convirtiéndose en observadores de su entorno. Este cambio dio lugar a que en 2009 Twitter cambiara la pregunta inicial ¿qué estás haciendo? por ¿qué está pasando?.

A las personas les gusta saber qué está ocurriendo y contarlo a sus conocidos por lo que encontraron en Twitter ese patio virtual de vecinos en el que se podía escuchar, comentar y repetir lo que por allí circulaba. Los usuarios, tomando de nuevo la delantera, crearon una convención para retransmitir los tuits anteponiendo a los mensajes la palabra RT. Ante el éxito del RT, Twitter creó el botón retweet que hizo mucho más fácil difundir mensajes. La innovación social de los usuarios de Twitter no se quedó aquí, empezaron a etiquetar los tuits con palabras precedidas por el símbolo # para agrupar y estructurar conversaciones. Algo tan simple como una etiqueta abrió una ventana para la conocer a otros usuarios con intereses comunes. M. Luz Congosto es investigadora de la Universidad Carlos III de Madrid, Departamento de Ingeniería Telemática, Grupo de investigación WebTlab @congosto

Pero este patio virtual no es global. Cada usuario está encerrado en su red, escucha las conversaciones de los que le siguen y puede hacerse escuchar por los que le están siguiendo. En realidad Twitter es un conjunto de patios virtuales en los que hay que levantar mucho la voz para que un mensaje pase de un patio a otro. Los vecinos que habitan este patio virtual son diferentes. Algunos, los Altavoces, consiguen que se escuche mucho su voz. Otros, los Networkers, trabajan incansablemente, generando y difundiendo mensajes. Los hay, como los Retuiteadores, que actúan como un coro griego, solo repiten lo que dicen otros. También están los Monologistas que hablan incansablemente sin que se les preste atención. Incluso existen los Ciborgs, mitad hombres mitad máquinas que repiten automáticamente lo que tienen programado. Finalmente están los usuarios Comunes que escuchan y participan poco.

A

unque en la mayoría de las veces el origen de las propagaciones proviene de los Altavoces, algunas veces un tuit ingenioso generado por un usuario Común puede llegar muy lejos si encuentra las condiciones adecuadas para su propagación. Entre esas condiciones está el conseguir que muchas personas se sientan identificadas con el mensaje, entre ellas algunos Altavoces (caso de Nic Vargus y su boda Ninja). Las voces de los patios virtuales se amplifican con las retransmisiones y con las etiquetas, llegando


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War Room en algunos casos a ser tendencia (TT), es decir, ser uno de los diez temas más populares del momento. Cuando esto ocurre queda visible desde todos los patios virtuales y la difusión supera la propagación en red. Pero el efecto TT no se queda allí, el tema puede saltar a los medios de comunicación tradicionales para amplificarse y volver a Twitter. Por tanto, estamos en un modelo de propagación complejo en el que intervienen factores internos de la propagación en red y en algunos casos factores externos de amplificación.

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legar a ser tendencia se ha constituido en El Dorado de cualquier acción de comunicación y en un indicador del éxito de la campaña. Los TT han tenido un importante papel para organizar movilizaciones (el 15M, el 25S, las Mareas, las Diadas, etc.), para las campañas electorales, para atacar a otras posiciones políticas (caso #desmontandoaciudadanos), para forzar dimisiones (caso Zapata) e incluso para hacer mal uso de esta apetitosa visibilidad colocando mensajes de spam.

Tanto en los TT como en las campañas de comunicación en Twitter, la distribución de los distintos tipos de usuarios y la difusión de mensajes se ajustan al principio de Pareto con la proporción de 20-80. La mayoría de los RTs los realizan un pequeño grupo formado por Networkers y Retuiteadores, mientras que la mayoría de los mensajes difundidos proviene de un reducido conjunto de Altavoces. Los usuarios Comunes, que son mayoría, juegan un papel pasivo, recibiendo

toda la información amplificada y respondiendo con mensajes que no llegan a traspasar su red o retransmitiendo tuits con mucha moderación.

O

tro factor importante para la difusión es buscar el momento en el que los habitantes del patio virtual tengan mejor predisposición para escuchar. Por la mañana las noticias los mantienen muy entretenidos mientras las leen, en algunos casos las comentan y en otros las difunden. Por la noche la televisión acapara su atención, sobre todo en las transmisiones de eventos deportivos. Por tanto, es entre la media mañana y la tarde cuando los usuarios son más receptivos a otro tipo de mensajes. Los medios de comunicación disfrutan de una ventaja para difundir sus contenidos en Twitter. Por una lado forman parte de la rutina de consumo de información de los usuarios y por otro son capaces de llegar a muchos patios virtuales sin necesidad de Altavoces, ni retransmisiones. Cuando un tema es polémico en la televisión, la discusión de los usuarios en Twitter hace que un programa de dos horas sea actualidad durante dos días (caso #leoncomegamba o muchos programas de Salvados). En el caso de las noticias se globalizan y comienzan a comentarse en otros países (entrevista de Juan Carlos Monedero previa a su dimisión).

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nvestigar las dinámicas de propagación no es una tarea sencilla. Es muy difícil predecir el alcance de una difusión debido a que puede haber factores imprevistos que la frenen o la aceleren. Sí que es factible analizar las propagaciones una vez que han ocurrido mezclando en un crisol factores tan heterogéneos como la retransmisión de mensajes, el etiquetado, las tendencias, los medios de comunicación, los tipos de usuarios y los horarios para medir empíricamente lo que está ocurriendo en Twitter.


Beerderberg - 43

War Room

Del call to action a las grassroots. Nuevas campañas de movilización electoral Inma Aguilar

N

o se trata de pedir a tu comunidad activista que actúe, sino de poner las bases para que esa acción sea espontánea. Es como plantar una semilla y esperar a que crezca mientras se abona y se riega. Cuando germina, la naturaleza actúa sola.

Se denomina call to action a la táctica de provocar acciones entre las bases de activistas en una campaña. Nosotros –responsables de campañapedimos a las bases que hagan cosas de acuerdo a nuestra estrategia política o electoral y ellos – activistas- lo hacen sin dudarlo. Las comunidades de activistas segmentados por territorios, edades o intereses, actúan con cadena de transmisión para la movilización. Para un país como España, trabajamos con una fórmula basada en las decenas, las centenas y las decenas de millar. Estos tres círculos concéntricos son: los de los miembros del equipo de movilización en campaña (decenas), los de los que tenemos contacto directo por vías telemáticas (centenas) y todo el universo activista capaz de movilizarse en la acción de campaña (decenas de mil). Durante el proceso electoral, se realiza un flujo de información desde el centro (decenas) hacia el exterior.

Me parecen especialmente adecuados los símiles del pensamiento natural para reflexionar sobre la movilización. De la raíz a las ramas, y de las ramas a los frutos. Y, aún más idóneo cuando nos referimos al 15-M. Vamos con la metáfora: El quincemayismo es una planta. El 15M de 2011 se plantó una semilla en forma de estado de ánimo. Ese ánimo fue abonándose con el contexto político-económico y germinó, tres años después, en las elecciones europeas de 2014. A partir de ahí asistimos a la vida de un fenómeno en España que amenaza al bipartidismo y, lo que es más importante, ha hiperpolitizado la vida cotidiana. Cuando pensábamos que la abstención iba a as grassroots, en cambio, actúan desde abajo aplastarnos en medio de una crisis profunda hacia arriba, son espontáneas, nacen y crecen económica y social, la política se ha revitalizado solas desde la raíz. La definición que da y ahora, cuando la gente veía películas porno los Wikipedia de “grassroots” (raíces del césped) dice: sábados por la noche, ahora vemos programas “implica que la creación del movimiento y el apoyo de debate político. La banalización de la política del grupo es natural y espontáneo, destacando las y la falta de rigor y exigencia son las grandes diferencias con comunidades promovidas por las amenazas, pero ese ya es otro tema. estructuras de poder”. Y añade que el movimiento contrario es el “astroturfing” (“Astroturf es una firma de césped artificial)

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Inma Aguilar es Periodista. Consultora de comunicación política y electoral. @immaaguilar

Las campañas electorales de nuestra era digital se inscriben en un escenario con un cada vez menor protagonismo de los intermediarios tradicionales


War Room (partidos y medios). Nuevos actores protagonistas emergen y toman su lugar para participar en un juego en el que todos lo disputan en el mismo tablero. Por ello, la denominada nueva política no puede estar al margen de este paradigma que determina de forma relevante la necesidad de una nueva semántica. Los ciudadanos, unos más influyentes y otros menos; unos más activistas y otros, menos, ya no necesitan organizarse en plataformas intermedias para interactuar en el espacio público con actores decisores, esto es los políticos.

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econocemos, por tanto, una nueva situación que podríamos titular “De las pirámides a las redes”, que no es más que una traducción metafórica referida al paso de lo antiguo a lo nuevo, de lo jerárquico a lo distribuido, de los intermediarios a los influencers.

Las campañas electorales las concebimos ya como un juego de correlato online-offline en que el verdadero valor de la acción no se refiere sólo al ámbito de la red o al del espacio real, como zonas de acción únicas, sino en el tránsito de una a otra, la convocatoria mutua entre las redes y las calles. Nadie diría que el 15M es un fenómeno sólo de redes, sin embargo, la red fue condición necesaria para que la convocatoria, o mejor, la autoconvocatoria, activase la presencia masiva en las plazas y en las calles.

Beerderberg - 44 En las campañas electorales aplicamos tres fases de estrategia y acciones: la reputación de las marcas personales y de proyecto, la influencia y la movilización.

T

ratamos en este texto de las dos últimas. La influencia no es otra cosa que el diseño de una comunidad para nuestro proyecto en torno al candidato/a y al programa. Para ello es necesario una escucha proactiva para conocer muy bien a nuestros electores, tanto fijos, como posibles o imposibles. Y no es únicamente un análisis demoscópico, de focus groups, encuentas o sondeos, porque no se trata solo de electores. Nuestra comunidad está formada por activistas en mayor o menor grado, electorado segmentado, influenciadores, medios de comunicación, grupos de interés y organizaciones. Por todo esto, decimos que no es sólo análisis tradicional, sino también analíticas de redes para la segmentación y la micro segmentación. Cuanto mejor conozcamos a cada grupo de esa comunidad mejor podremos dirigir los mensajes, las llamadas a la acción y el engagement con el electorado. Cada grupo de esa comunidad cumple una función distinta, tiene una adhesión escalada, se sitúa en territorios diferentes y tiene intereses exclusivos. Yendo a lo más concreto, en esa comunidad hay votantes, posibles votantes, periodistas, influenciadores de red, activistas, etc. Todos jugando en el mismo tablero. En este “mapa” de nuestra comunidad se


War Room produce un auténtico sistema dinámico en que se establece un conjunto de relaciones específicas entre los grupos y entre los sujetos, es decir, un mapa de interrelaciones únicas y no replicables en otras comunidades por lo que requiere de un diseño y un abordaje personalizado para el conocimiento profundo de la misma. Esa lógica única de los grupos de nuestra comunidad nos obliga a establecer flujos de información diferenciados, con contenidos distintos y con orígenes y destinos específicos. Los procesos pasan de los flujos de one to many ( jerárquico y vertical) al one to one o al many to many.

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or lo que se refiere a la movilización, es el elemento determinante de una campaña electoral junto a la estrategia. La movilización hoy también es una tarea accesible a través de la red. El objetivo final es la incorporación de muchas personas actuando a favor de nuestra propuesta electoral y que, de esas muchas personas, sea cuanto mayor el número de los que realmente se sienten implicados en la campaña. Las herramientas de movilización son el gran aliado en este campo: desde los generalizados whatsapp o telegram, pasando por las apps de campaña, hasta una web multicapa de gestión de la comunidad. Es aquí donde está la capacidad tecnopolítica del equipo de campaña. El equipo electoral de Barack Obama utilizó una de estas webs de movilización y no ha sido el único. Un site (por ejemplo, Nation Builder, que es una plataforma online de pago) que permita recoger datos de los activistas en función de su mayor o menor implicación voluntaria, gestionar los grupos por territorios, edades, nivel educativos, gustos… y todo ello hasta el detalle. Y es en esto punto donde se puede producir el paso de un buen conocimiento de nuestra red de activismo para llamar a la acción, hacia la puesta a disposición de esa comunidad de las herramientas que les permitan implicarse, empoderarse y actuar de forma espontánea: las grassroots, las acciones bottom up, que nacen en la base y ascienden en la organización de la campaña hasta el lugar de la decisión. Esto ocurre cuando los activistas conocen la estrategia de campaña, la comparten, saben

Beerderberg - 45 moverse por los nodos de influencia de nuestra comunidad y generan acciones y productos que multiplican a las acciones que provienen desde la dirección de campaña.

E

s importante subrayar que esta acción espontánea no lo es tanto, o no lo debe ser hasta el punto de que supere la estrategia o la contradiga, por lo que es necesario que esté previsto y diseñado de antemano.

Es falaz que los ciudadanos quieran participar en política. De hecho no es así. Lo que la ciudadanía quiere es influir, incidir, cambiar las cosas. Participar en procesos de cambio. El cambio se puede producir si se percibe como algo propio, que está en nuestras manos. No conocemos nuestro poder colectivo hasta que lo ponen a nuestra disposición, lo arrebatamos o lo usurpamos. El mejor ejemplo y más reciente de esa espontánea campaña de activismo, no exento de un trabajo previo y de preparativos fue la de la actual alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. Lo cierto es que no sólo fue una campaña de grassroots sino también un auténtico desborde electoral. Esto fue así porque la acción de crowdsourcing creativo que se produjo -con decenas de artistas, tanto consagrados como anónimos, produciendo acciones de campaña- superó las expectativas e incorporó a actuar a mucha más gente de la prevista.

E

ste desborde, no lo olvidemos, no hubiera sido posible sin una buena candidata, una explícita sensación de cambio y un contexto favorable (a la campaña) de los rivales y la situación política y económica. No olvidemos que uno de los ejemplos paradigmáticos de desborde se produjo el 15-M en España, una suerte de tormenta perfecta que devino en la germinación del escenario en que ahora hacemos campañas: más partidos, más política, más debate, más votos.


CURIOSIDADES, HISTORIA, FOTOGRAFÍA

¿SABÍAS QUE?

The kitchen debate: Nixon vs. Kruschev MARC CASES La crisis de los misiles cubanos GUILLEM PURSALS El cartel como arma de guerra MARINA ISUN BLASI


Beerderberg - 47

¿Sabías que?

The kitchen debate: Nixon vs. Kruschev Marc Cases

S

e acercan las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos y los candidatos de uno y otro bando se apremian para fortalecer su imagen que les catapulte hacia la presidencia. Cualquier detalle es importante, y si te favorece, hay que explotarlo, sin dudarlo.

En la sorprendente fotografía se ve a un enérgico Nixon apuntando con su dedo índice al pecho de Kruschev mientras este último parece aceptar la “reprimenda” cerrando sus ojos en un claro gesto de sumisión. Kruschev era conocido por su ideología claramente anticapitalista y por su mal carácter.

24 de julio de 1959, 6 meses después del triunfo de la revolución cubana y en pleno fulgor de la guerra Fue tal la repercusión de la foto en Estados Unidos fría, se encuentran en Moscú Nikita Kruschev, que la gente empezó a ver en Nixon aquel líder máximo dirigente de la URSS por un lado, y Richard carismático que tanto anhelaban, esa persona M. Nixon, Vicepresidente de los Estados Unidos decidida, valiente y capaz de plantar cara al (en ese momento Eisenhower era el Presidente) “demonio comunista”. Su reputación creció tanto por el otro. El motivo de tal acercamiento no era con la fotografía que su equipo de campaña la otro que aliviar tensiones y mejorar las relaciones usó para poder ser nominado por los republicanos políticas entre ambos, en un mundo que ya para en las elecciones presidenciales del año 1960 (que entonces reaccionaba con cualquier noticia o perdió, por 100.000 votos, contra Kennedy). Nixon se convertiría, gracias a esa imagen de “tío duro”, declaración de sus líderes. en el trigésimo séptimo presidente de los Estados Sin embargo, una foto trascendió ese día por Unidos ocho años más tarde. encima del resto:

Marc Cases es socio-director de Think o’Clock, consultoría en Comunicación y Estratégia Política. @casesmartin

Cartel campaña Nixon 1960


¿Sabías que?

S

in embargo, si escarbamos un poco, la realidad nos cuenta otra cosa: ni Nixon le estaba echando una buena reprimenda a Kruschev, ni este se veía obnubilado por los feroces argumentos de su contrincante político.

Los dos representantes políticos se encontraban en la exhibición nacional norteamericana, una feria que servía para presentar los principales avances americanos entre los que se encontraban: electrodomésticos para el hogar, los entonces novedosos televisores color y los recientemente disponibles (1958) equipos de audio de alta fidelidad, grandes automóviles y un sinfín de productos que representaban los frutos del floreciente mercado norteamericano de bienes de consumo. En un momento de la visita los dos mandatarios se pararon en frente de una reconstrucción, a escala, de la típica cocina americana de la época que “una familia promedio de los EE.UU. se podía costear”, para hablar amablemente de los atributos de aquella cocina. El tono era jocoso y hasta amigable, de hecho justo el momento en que la fotografía fue tomada, en contra de lo que cabía pensar, la conversación giraba en torno a una discusión sobre qué era más nutritivo si la sopa de repollo o la carne roja. Nada hacía sospechar, en ese momento, que a partir de aquella fotografía sacada por Elliot Erwitt (fotógrafo americano icono del siglo XX), saldría reforzada la imagen del futuro candidato a la presidencia de los estados unidos.

Beerderberg - 48

L

a percepción es la imagen mental que se forma con la ayuda de la experiencia y necesidades. Es resultado de un proceso de selección , interpretación y corrección de sensaciones. El elemento clave de toda campaña electoral es el receptor y que tipo de mensaje se envía. Con todo esto, se busca ponerse en contacto con la población objetivo para lograr de ella un determinado comportamiento y/o actitud. Ahora bien, para que un mensaje electoral sea transmitido de forma correcta, es decir que provoque emoción y por consiguiente interiorización, previamente debe crearse una imagen en la mente del receptor. Para que esa comunicación tenga éxito, es indispensable que se cumplan 2 condiciones. La primera , que la imagen capte la atención del individuo expuesto y la segunda, que sea interpretada correctamente (en la forma prevista por el emisor).

En este sentido, de la imagen se obtenían estas 2 últimas condiciones. Era una imagen fuerte dentro de contexto aún más duro si cabe y la interpretación del electorado no podía ser otra que ver en esa fotografía al futuro Presidente de los Estados Unidos de America.

A

sí pues, sin que ni las redes sociales ni nadie pudiera atisbar una pizca de duda hacia la opinión pública americana, los avispados asesores de Nixon, hicieron buena la frase: una imagen vale más que mil palabras, sacaron la fotografía de contexto y con todo a favor fabricaron el posicionamiento deseado de la imagen de Nixon hacia un electorado que desconocía al estadista Nixon que se escondía tras la fotografía.

E

n definitiva, que no todo lo que vemos es verdad, pero ese cuento ya nos lo sabemos. ¿Cierto?

Contact sheet del momento de la conversación


¿Sabías que?

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La crisis de los misiles cubanos Guillem Pursals

Vinieron técnicos, con sus mapas y punteros, y nos dijeron que, si observábamos con atención, veríamos que se estaba construyendo una base de misiles en un campo próximo a San Cristóbal, Cuba.” Robert F. Kennedy. El 11 de setiembre de 1962, el gobierno soviético afirmó públicamente que no había necesidad de transferir misiles soviéticos a Cuba. Fue días después que se descubriera bajo la apariencia de un pueblo pesquero, posibles emplazamientos futuros de misiles, una base de submarinos y un astillero naval. Pocos días después, un agente norteamericano creyó que se estaban instalando misiles cerca de San Cristóbal, y otro había escuchado al piloto del presidente Fidel Castro en estado ebrio y jactándose de la instalación de misiles soviéticos en Cuba. Dado que no lo habían comprobado, el propio Robert F. Kennedy aseguró poco después que se trató de un error desestimarlos, pero eran insuficientes para emprender acciones al no haber pruebas más convincentes.

E

Kennedy pidiesen que se bombardeasen las posiciones. Debido a esto, su hermano Robert le pasó una nota que decía: “Ahora sé lo que sintió Tojo cuando estaba planeando lo de Pearl Harbour”.

A

la mañana siguiente unas nuevas fotografías mostraban otras instalaciones con entre 16 a 32 misiles operativos en una semana. Al cabo de veinticuatro horas, los técnicos de inteligencia determinaron que llevaban una carga nuclear dentro del promedio de la Unión Soviética y apuntaban directamente a ciudades de los Estados Unidos, haciendo que en caso de ataque, murieran más de ochenta millones de personas. El General Curtis LeMay, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas, fue el defensor acérrimo a una respuesta militar, un hecho que el presidente Kennedy desaprobó advirtiendo que habría respuesta soviética al respecto. Robert McNamara, secretario de Defensa, se desmarcó en privado de los militares afirmando que el bloqueo sería más útil que un ataque militar.

l 16 de octubre, día que empezó la Crisis de los Misiles, las imágenes eran alarmantes pero no muy claras, pues no se sabía qué estaba sucediendo cerca de San Cristóbal. Después de que el gobierno soviético dijese que no mandaría misiles a la isla, las fotografías mostraban como se estaban instalando bases para el lanzamiento de estos, pero que aún no estaban a punto para ser utilizadas. Esta situación provocó que muchos de los altos mandos que estaban con el presidente

El 18 de octubre, Andrei Gromyko, ministro soviético de Asuntos Exteriores, llegó a la Casa Blanca para tratar la crisis con el presidente Kennedy, pero debido a la negación por parte del ministro de la instalación de misiles en Cuba y la defensa que la Unión Soviética no estaba poniendo armas ofensivas en la isla, no se llegó a ninguna resolución. A la mañana siguiente, gran parte del gabinete del presidente Kennedy estaba a favor del bloqueo, habiendo algunas personas que pasaron de un extremo al otro durante ese día.

Guillem Pursals es politólogo. Jefe de internacional en

Tal como expresa Robert Kennedy en su libro Trece Días: “El argumento más poderoso contra

@wallstreet_cat.

Vaticanista

internacionales. @GPursals”

y

analista

de

conclictos


¿Sabías que? el ataque militar masivo, era que un ataque por sorpresa socavaría, y acaso destruiría, la posición moral de Estados Unidos en todo mundo.”

C

omo consecuencia de haber llegado hasta este punto, donde el ataque militar era visto como la única salida, el representante de Estados Unidos en las Naciones Unidas, Adlai Stevenson, propuso un intercambio para mantener el statu quo anterior a la escalada: la Unión Soviética retiraría los misiles de Cuba y los Estados Unidos retirarían los misiles Saturno de Turquía e Italia, además de la retirada de Guantánamo. Aunque la prensa recibía filtraciones de algún miembro que colaboraba en las reuniones, dada la cuantía de gente involucrada, el equipo del presidente Kennedy supo controlar los rumores y el lunes por la mañana todos los periódicos llevaban en portada que el presidente pronunciaría un discurso por la noche. En el discurso se anunciaba el inicio del bloqueo a Cuba.

Beerderberg - 50 que Cuba no sería invadida. Al cabo de poco se recibió otra carta de Kruschev exigiendo la retirada de los misiles en Turquía y la no invasión de Cuba. Nadie del gabinete de Kennedy sabía bien lo que ocurría en la URSS frente a las contradicciones que se daban entre ambas cartas. Gracias a Ted Sorensen, solo se dio importancia a la primera carta de Kruschev, aceptando la oferta. El secretario de Estado Rusk y el presidente Kennedy acordaron que su hermano Robert sería quien se entrevistase con el embajador de la URSS en Washington, acordándose la retirada de los misiles de la isla, y al cabo de unos meses, la retirada de los misiles Saturno de Turquía, consiguiendo que ambas potencias se presentasen como ganadoras frente sus ciudadanos, terminando así la Crisis de Cuba a la mañana siguiente.

C

omo conclusión, podemos afirmar que el mundo no cayó por el abismo de una guerra nuclear gracias al speechwriter Sorensen, sirviendo como ejemplo de la importancia del lenguaje en una crisis diplomática; la vinculación de la política y los medios de comunicación, al ser trascendental el discurso del bloqueo de Cuba; y la resolución de conflictos más allá de los canales oficiales.

Trasladado el debate a las Naciones Unidas, Adlai Stevenson, debido a las evasivas respuestas del representante de la URSS, afirmó: “Estoy dispuesto a esperar la respuesta hasta que se enfríe el infierno, si usted así lo quiere. Y también estoy dispuesto a presentar la prueba en esta sala”. Desplegando así unos caballetes y colocando las imágenes aéreas de los misiles. A partir de este momento, Tal como recita el presidente Kennedy en su carta debido al punto de vista de Ted Sorensen -quien del día 28 de octubre a Kruschev: “Nuestros países le escribía los discursos al presidente Kennedy- y tienen grandes tareas sin terminar, y sé que su Kenneth O’Donell, quien fue su secretario personal, pueblo, lo mismo que el de los Estados Unidos, empezaron los efectos de la diplomacia colateral a no pide más que poder continuarlas, sin miedo través de vías no oficiales al ser de los pocos que a la guerra.” Afirmando en las siguientes líneas confiaban en ello. la voluntad de acabar con la proliferación del armamento nuclear de ambas potencias. oco después se recibió una carta de Kruschev completamente emotiva reflexionando sobre el valor de las vidas humanas, un hecho que fue corroborado por el periodista de la ABC, John Scali, que recibió un mensaje de un alto cargo de la embajada soviética. En este mensaje se acordaba la retirada de los misiles de la isla a cambio del levantamiento del bloqueo controlado por las Naciones Unidas, y la promesa

P


¿Sabías que?

Beerderberg - 51

El cartel como arma de guerra Marina Isun Blasi

E

l cartel es hoy un medio y un objeto buscado por los coleccionistas, pero, en el imaginario colectivo, las imágenes son aún fuertes evocadoras de otros contextos, especialmente en las situaciones bélicas. Sin embargo, el cartel no es un monolito y ha evolucionado de diversas formas. En este artículo abordaremos el devenir del cartel como arma de guerra: los factores que lo llevaron a un papel protagonista en la comunicación política.

Fue en los años de la sociedad industrial de finales del siglo XIX, entre 1870 y la Primera Guerra Mundial, cuando los carteles se asociaron definitivamente al arte y al comercio. Aun así, los carteles de Jules Chéret, Henri Toulouse-Lautrec y Alphonse Mucha, ya habían utilizado un lenguaje próximo a la cultura pop del momento, sentando las bases para los próximos capítulos del cartelismo.

E

l cartel es un medio de comunicación que tiene un valor determinado por la combinación de la calidad y la densidad del anuncio. Atendiendo a sus características, es un medio violento de información puesto que tiene que atraer el receptor en tan sólo fracciones de segundo. Como diría el cartelista francés Raymond Savignac, su efecto tiene que ser parecido a un “puñetazo en el ojo”. El cartel, tanto el comercial como el político, tiene una serie de cualidades específicas que lo diferencian de otros medios de expresión. Entre los más importantes podríamos destacar: a) La durabilidad de la imagen. b) El papel determinante del texto escrito pero, a la Marina Isun Blasi es politóloga, especista en comunicación y marketing político e institucional. @Marina0088

vez, sometido a la imagen gráfica. c) El bajo coste económico y su accesibilidad casi directa a las clases populares. d) El gran radio de acción en relación al gran público. Teniendo en cuenta los puntos citados anteriormente, el cartel para que sea efectivo tiene que cumplir seis requisitos fundamentales: modernidad, buen gusto, asociaciones óptimas de color, el porcentaje de complejidad y el erotismo.

E

stas especificidades técnicas están lejos de ser meros enunciados teóricos. Al final de la Primera Guerra Mundial, debido sobre todo a las conmociones políticas rusas, el cartelismo político experimentó un gran salto cualitativo. La consecuencia de esto fue, según John Barnicoat, que hasta los años cincuenta, los carteles políticos continuaron siendo considerados una variante más de la persuasión comercial, una forma “artística de anuncio”. Y el mejor exponente de este anacronismo es seguramente el cartel satírico de Seymour Chwast contra la guerra: War is good business, invest your son. Estamos ante dos fases diferentes de la historia del cartel ideológico: en la primera, de 1870 a 1919, la publicidad bélica se enfocaba en los mismos términos que la publicidad comercial; en la segunda, desde 1919 hasta ahora, apareció el cartel político propiamente dicho. Los carteles bélicos de la Primera Guerra Mundial presentaban el conflicto como una cruzada. Para un proyecto de tal envergadura se necesitaba tanto factor capital como factor trabajo. Así, dos grupos se diferencian entre los que solicitaban dinero en forma de préstamo de guerra y los que se ocupaban del reclutamiento. Con esta función, se suelen citar con más frecuencia el diseñado por


¿Sabías que? el británico Alfred Leete, Your Country needs you, donde un dedo casi acusador señala directamente al público en un ataque frontal, así como las versiones americanas de Montgomery Flagg.

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os carteles de Käthe Kollwitz y de Faivre (On les Aura!, 1916) son ejemplo de diseños muy dibujados y emocionales que recuerdan mucho a la pintura romántica de La libertad guiando al pueblo de Eugène Delacroix. También utilizaban el romanticismo o la humanidad en Alemania, donde Holhlwein produjo varios carteles de guerra que apelaban a la humanidad haciendo referencia a la situación de los prisioneros de guerra, heridos o los veteranos.

Beerderberg -52 cartel político y una de las más importantes en la historia de los medios de comunicación, se produjo en Rusia. En 1919 aparece un nuevo tipo de cartel de la mano de Mijail Cheremnyj. Su título genérico era “viñetas satíricas de los telégrafos rusos” aunque se lo conoce por la abreviatura ROSTA. Las “viñetas” consistían en ilustraciones con pies que recuerdan la secuencia cinemática de las viñetas del cómico. Se ha señalado la influencia del icono sagrado y del “lubok” (diseño de arte popular ruso muy apreciado hasta finales de siglo XIX), con su combinación de ilustración y de texto. Partiendo de este nexo de unión, Vladímir Mayakovski, que había participado en el renovado interés general por las tradiciones nativas, desarrolló esta combinación de poesía e imagen. Es muy significativo que la producción de estos diseños se llevará a fin mediante un esfuerzo colectivo y que las copias se hicieran y se distribuyeran rápidamente para exhibirlas en las “ventanas”. Este método colectivo para la realización de un cartel fue adoptado paralelamente por el grupo Noviembre en Berlín, fundado por Max Pechstein y Hans Richter. Y es que el constructivismo fue clave en esta renovación del cartel. Hubieron dos revoluciones, una artística y otra política, ambas ligadas entre sí por fuertes lazos, como lo demuestra, por ejemplo, el hecho de que la distribución masiva de propaganda se hubiera realizado (cómo en los trenes Agit-Pop en los que se imprimía y distribuía la información) por y para la revolución.

Como alternativa al cartel heroico, encontramos el cartel artístico. Por un lado había litografías de estilo documental que proporcionaban un relato fiel y terrible de las trincheras, mientras que por otro, había los carteles de guerra basados en simples compilaciones de impresoras, sin una relación intencionada entre texto e imagen. Aun así, en Estados Unidos, donde la publicidad ya disfrutaba de reputación, se apuntaba el cartel publicitario que aparecería después de la guerra. La evolución más significativa de la historia del

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n occidente existía entonces la creencia general que los inquietantes diseños del arte de vanguardia eran cosa de soviéticos. Aun así, el dirigente revolucionario ruso odió desde un principio a los futuristas rusos y rechazó los extraños experimentos de Mayakovski. A pesar de que el movimiento constructivista fue perdiendo influencia en su país de origen, es innegable que contribuyó a la evolución artística y cartelista otros países. La producción colectiva de carteles reaparece en Madrid y Barcelona durante la guerra civil española. Los carteles republicanos se


¿Sabías que? caracterizaban por nuevas técnicas, como el fotomontaje, y muchos de ellos recogían las influencias vanguardistas que se habían producido hasta entonces. Aun así, había una clara diferencia entre la publicidad republicana y la franquista, esta última tomaba como modelo algunos diseños oficiales del régimen de Benito Mussolini, como los monolíticos objetos tridimensionales, compuestos de letras, que evocaban la Roma imperial. Algunas construcciones de este tipo se utilizaron también por la publicidad comercial, sería el caso de la realizada en 1933 por Fortunato Depero para la firma Campari. Y ya por último, en el caso de la producción de carteles de guerra españoles, habría que destacar el mural que pintó Pablo Picasso para el pabellón español de la Exposición de Paris (1937). Aunque difícilmente podamos considerar el Gernika como un cartel, podemos recordar la influencia que el diseño de carteles -con un énfasis en las formas dramáticas y sencillas- tuvo sobre las primeras obras de Picasso. De hecho, según John Barnicoat, Picasso fue muy audaz utilizando los descubrimientos gráficos que se habían hecho en los años treinta y en este sentido este gran mural superaba a cualquier cartel publicitario de la época.

Beerderberg - 53 que lo había visto nacer. Los carteles tenían carácter de panfletos preparados rápidamente y volvía así un medio de comunicación que había sido suplantado por la televisión y los complejos sistemas de comunicación. Los carteles del Atelier Popular tenían un impacto directo con la palabra y la imagen; toda la serie se mantenía dentro de las tradiciones del auténtico diseño de carteles: el anuncio popular. n los últimos años de los sesenta se puso de manifiesto que la evolución del cartel por los canales comerciales había tropezado con una fuerte alternativa expresiva: los carteles ideológicos, que tan bien podían expresar ideologías políticas definidas como ideales de la nueva generación. Los carteles, banderas y cuadros del gobierno comunista chino hicieron una gran aportación a la historia mundial del cartel aproximándose al lenguaje del pueblo a través de su arte popular.

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os carteles producidos durante la Segunda Guerra Mundial no aportaron nada de nuevo. Los métodos de comunicación de masas habían cambiado y la propaganda fluía a través del cine y la radio. Se redujo la publicidad del consumo y los carteles se dedicaron a aconsejar al personal civil cómo sobrevivir.

A partir de 1954 se produjo un cambio en la opinión mundial sobre la guerra y proliferaron los carteles antiguerra y pacíficos. Un ejemplo sería el tono trágico utilizado en No más Hiroshimas! (1968) de Hirokatsu. Pero este cambio fue más de contenido que de estilo, pues el uso del realismo o de la sátira como medio de disuasión publicitaria ya existía. En mayo de 1968, en París, se produjo otro cambio significativo. Desprendido de cien años de respetable evolución, el cartel surgió súbitamente como medio de comunicación joven en la ciudad

También se tienen que destacar los carteles de la revolución cubana que obtuvieron una merecida fama por el hecho de unir el estilo occidental, de influencia americana, con la ideología del este. Hoy en día, el cartel político ocupa un segundo plano como medio de comunicación. Aun así nos resistimos a abandonarlo y son unos pocos melancólicos los que tratan de reinventarlo colgándolos en farolas en vísperas de campaña.


RECURSOS, LIBROS, PELÍCULAS, SERIES, DISCURSOS A RELEER

¿QUÉ HACES ESTA NOCHE?

Reseña: “Democratic Phoenix”, de Pippa Norris ANNA-CLARA MARTÍNEZ Reseña: “Política”(David Runziman) SANTIAGO CASTELO Beerderberg Books Película: In time FERNANDO NTUTUMY Serie: Political Animals DIANA RUBIO Discurso: Pepe Mújica en Río+20 (2012) PAULA SALERNO


¿Qué haces esta noche?

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Reseña: “Democratic Phoenix”, de Pippa Norris Anna-Clara Martínez

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emocratic Phoenix. Reinventing political activism es el último libro de una trilogía – Virtuous Circle y Digital Divide– que aborda la cuestión sobre la incidencia de los medios de comunicación y los efectos de internet en la participación política. Pippa Norris, a través de un lenguaje claro y sencillo, analiza qué constituye la participación política, por qué ésta se halla, supuestamente, en declive y cuáles son las consecuencias paradójicas que ello conlleva. En su análisis, parte de la definición del concepto tradicional de participación política y manifiesta su férrea voluntad de ruptura con el mismo.

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ostiene que la tasa de participación electoral es un indicador inadecuado para valorar la forma en la que los individuos se hallan políticamente implicados. Asimismo, afirma que, por tanto, la noción tradicional de participación política está en declive y que muestra una serie de limitaciones. Por ejemplo, los partidos ven difícil la captación de afiliados porque el electorado ya no se identifica con ellos. Además, muchos partidos han renunciado a una parte o a la totalidad de sus ideales para poder entrar en la competición electoral y captar votos, hecho que ha conllevado una limitación del rol de los partidos y de sus procesos internos de selección. Por otra parte, el concepto de partido de masas, según los defensores de las nuevas teorías de la comunicación, ya está anticuado.

Es por ello que la autora afirma que se ha producido un cambio y sostiene que éste fue a raíz de la entrada del televisor en nuestros hogares. Por tanto, nos muestra cómo no son las tasas de votación las que están en declive en las democracias occidentales más antiguas, sino que lo que ha sucedido es una estabilización de las mismas, igual que lo ocurrido con las tasas de educación y las de desarrollo socioeconómico. En las sociedades alfabetizadas casi ya no hay incrementos ni elementos adicionales que nos proporcionen un aumento de la tasa de educación y, por ende, ello conlleva un mantenimiento de la participación política, es decir, no se produce subida alguna. Por tanto, sugiere Norris que cabe abandonar la noción del declive y debe pasarse a la valoración de otras formas de activismo, de carácter más social y no tan inminentemente político.

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sí pues, parte de la definición que presenta Putnam sobre el capital social. Para el citado autor, la noción de capital social engloba las conexiones entre los individuos, es decir, las redes sociales y las normas de reciprocidad y confianza que surgen de las mismas. De hecho, Putnam va más lejos y afirma que las redes horizontales encarnadas en la sociedad civil, así como las normas y los valores relacionados con estos vínculos, tienen consecuencias importantes. Es más, el capital social se presenta en la esfera política como algo de notoria relevancia. Por tanto, siguiendo la línea definida por Putnam, la autora argumenta que, efectivamente el capital social está


¿Qué haces esta noche?

Beerderberg - 57 el hecho de haber aumentado debería servir de aliciente a los organizadores e impulsores de este tipo de actividades a seguir aunando esfuerzos para involucrar a los ciudadanos que no quieren o no pueden relacionarse con los métodos de participación más tradicionales. Según Norris, estos colectivos serían los jóvenes, las personas que han recibido menos educación, así como los subempleados y los miembros de grupos raciales, étnicos o sociales minoritarios. Los esfuerzos realizados por estos colectivos no pasan desapercibidos en el seno de las sociedades y, es por ello, que puede afirmarse que la implicación política y la participación están aumentando. Norris P. (2002): Democratic Phoenix. Reinventing political activism. Cambridge University Press. 308 pág. ISBN: 9780521010535

Anna-Clara Martíbnez es abogada y politóloga. Máster en Abogacía y Máster en Política y Democracia.

formado por las redes sociales y la confianza social, elementos a los que se ha aludido anteriormente. No obstante, sólo es la confianza social la que logra tener un efecto importante en la participación y no las redes sociales. De esta poca importancia de las redes sociales en la participación política deriva el interés de Norris por los nuevos y emergentes movimientos sociales, la política de protesta e Internet. La autora enfatiza en estas alternativas de participación y presenta datos sobre las tasas de solicitud de firmas (las tradicionales ILP en España), boicots económicos, entre otros, junto con las de la participación electoral, tasas de afiliación a partidos y a sindicatos. Con ello, pretende demostrar que, si prestamos atención a las formas alternativas de participación, nos damos cuenta de que la tasa de participación política no está en declive, simplemente ha cambiado el concepto de la misma y la forma de entenderla. Norris otorga legitimidad a las formas alternativas de participación y argumenta que


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¿Qué haces esta noche?

Reseña: “Política” (David Runziman) Santiago Castelo

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onsignas como «Que se vayan todos» y «No nos representan», una desconfianza en las instituciones, según datos del último eurobarómetro, del 60-70 %, un abstencionismo en las pasadas elecciones europeas del 57 %... La política, evidentemente, no está de moda. Y es en este escenario que un valiente David Runciman -profesor en la Universidad de Cambridge, y columnista de The Guardian y de la London Review of Books- publicó Política (Ed. Turner, 2014).

Política, así, a secas, es una especie de pequeño manual ilustrado de Ciencia Política, pero adaptado a los tiempos y problemas de hoy. Están muchos de los de siempre: Hobbes, Maquiavelo, Weber, Montesquieu… pero entremezclados con los problemas de ahora: la guerra civil siria, la situación en África Central, el uso bélico de los drones, el macropoder de Google… Todo escrito, eso sí, en una prosa agradable y llevadera, y acompañada de unas didácticas ilustraciones de Cognitive Media que hacen la lectura más amena -si aún se podía-.

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l texto de Runciman es un elogio a la política. Su principal tesis -y la frase con la que empieza y termina el libro- es sencillamente: «la política importa». Es lo que diferencia a Dinamarca de Siria, los dos países que Runciman ubica en los extremos de un continuum entre éxito y fracaso, cielo e infierno. La política, según él, «no crea las pasiones y los odios humanos, y tampoco tiene la culpa de las catástrofes naturales o de las recesiones económicas, pero puede agudizarlas o mitigarlas». La política no es culpable, pero sí responsable; es parte del problema y, al mismo

tiempo, parte de la solución, pues, como asegura en el libro, «la política es lo único que puede salvarnos de la mala política».

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ay cierta sintonía con lo que dice Daniel Innerarity en La política en tiempos de indignación, su libro más reciente. El filósofo español advierte a los indignados que puede que estén haciendo «un diagnóstico equivocado de la situación, como si el origen de nuestros males fuera el poder de la política y no


¿Qué haces esta noche? su debilidad. La regeneración democrática debe llevarse a cabo de manera muy distinta cuando nuestro problema es que nos tenemos que defender frente al excesivo poder de la política o cuando el problema es que otros poderes no democráticos están sistemáticamente interesados en hacerla irrelevante. Y tengo la impresión de que no acertamos en la terapia porque nos hemos equivocado de diagnóstico». Así, a lo que ambos autores parecen llegar -y me sumo- es que la rabia antipolítica, la indignación obcecada, la desafección, el desinterés… no nos llevarán a nada. Para hablar de la ausencia de política y de sus peligros, Runciman recurre a Thomas Hobbes y, fundamentalmente a su noción de estado de naturaleza presente en su célebre Leviatán: «durante el tiempo en que los hombres viven sin un poder común que los atemorice a todos, se hallan en la condición o estado que se denomina guerra; una guerra tal que es la de todos contra todos». Runciman, al tiempo que se empeña en desestigmatizar la obra de Hobbes -más adelante hace lo suyo con Maquiavelo y el adjetivo «maquiavélico»-, explica que «el objetivo del experimento de Hobbes era conseguir que sus lectores» -recordemos que el Leviatán se publicó el año que terminó la guerra civil inglesa, situación que equipara con lo que sucede hoy en Siria«aceptarán que cualquier forma de gobierno es mejor que su alternativa: el caos». La política, no importa cuál, es mejor que su ausencia.

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unciman, sin embargo, le escapa al conformismo hobbesiano y denuncia los límites de la política: la desigualdad, la pobreza extrema, las guerras, etc. Y, hacia el final, su texto se vuelve hasta algo incómodo de leer: «El responsable de esta catástrofe es el hombre. Nosotros. ¿Por qué no nos esforzamos por remediarla?» De forma casual, un apartado se titula: «Niños que se ahogan». No es precisamente por la imagen que ahora se nos viene a la mente -recordemos que el libro se publicó el año pasado- sino por una parábola del filósofo Peter Singer que nos invita a rescatar a un niño

Beerderberg - 59 que está a punto de ahogarse en un estanque aunque eso signifique retrasar o cancelar nuestras actividades planificadas. Que aquel estanque se encuentre cerca o lejos no es una razón válida -y menos en este mundo hiperconectado- para nuestra indiferencia. La política «convierte a los habitantes de los estados estables y prósperos (los que tienen capacidad de ayudar) en personas egoístas y cerradas». Runciman también señala que la revolución más importante del siglo XXI no ha sido política, sino tecnológica. Y lo es porque sus efectos «lo invaden todo». El autor se ocupa, a la vez, de la turbia relación del Gobierno chino con la tecnología y de los riesgos que puede traer la capacidad monopolística de Google. Pero si el control chino le preocupa menos que el creciente poder de Google es porque «la tecnología se mueve más deprisa que la política. La tecnología tiene la virtud de hacer que la política parezca obsoleta; los cambios son tan veloces que el gobierno parece lento, pesado, torpe y, a menudo, irrelevante». La tecnología es, entonces, capaz de suavizar algunas de las salvajes consecuencias que puede ocasionar un Estado fallido, pero nunca jamás podrá reemplazarlo. Así, por más revolución tecnológica, seguimos necesitando de la política.

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l texto de Runciman está perfectamente equilibrado. Nos invita a apostar por la política, a creer en ella, pero, cuando nos estamos animando, nos describe con crudeza sus límites, nuestra responsabilidad y nos cambia la cara. La política importa y es la única salida posible. Más y más política. ¿Mejor? Ojalá.

Santiago Castelo es onsultor de comunicación política y pública en Ideograma. @SantiagoCastelo


Beerderberg ARAGÓN ES A R A G Ó N OHIO ES NUESTRO N U E ST R O O H IO PIEDRAS DE PAPEL P IE DR AS DE P AP E L Estamos en un momento político apasionante, ti co o líun en to pde o mmitad o s en u n men E stam cataclismo un d e está en m i tadque asi o n an te,electoral ap arriba patas poniendo e está de qusistema r al el o electo catacli sm durante se consolidó partidos a d ela ar r i ba el si stem p atas p o n i en d oque este valorar pero la d u r an te Transición; so li d ó co npara ti d o s qu e se p ar contar o p ar a v alo r ar este ó n ; p er imprescindible T r an si ci resulta cambio co n tar blelas r esci n d ide i m panálisis o r esu cam bicon buen unlta s d e las de áli sivotantes an los co n u n bu ende características s v o tan tes d e cas d e lopaís. car acter í stinuestro n u estr o p aí s. Aragón es nuestro Ohio explica los p li ca lo sy exEspaña O h i oen r agó n es n u estr Amecanismos delovoto añ a y E en to o v el d s o sm i ecan m desmonta mitos que hemosspaceptado tad o acep s o em h e qu s to i m ta n o d esm durante décadas. La importancia ci tan r o p m i a L as. écad d te du an r relativa del programa electoral,ala la r al, la a electo amlos r o grde v a d el preal r elati medios, influencia la i o s,las d e lo s m edde f lu en ci a r eal geográfica i ndistribución e las n geo gr áf i ca dde d i str i bu la vida laófutbolización o ci mayorías la v i d a d n ó aci z li tbo u f la o as í r o m ay pública son algunos de losetemas s tem as o s d e loarroja n algu ca so p ú blilos una estenensayo que sobre una r o ja ar o say en este e qu s lo e so br para luz urgente. Luz necesaria i a p ar a L u z n ecesar lu z u r gen incertidumbres sombrías las te. iluminar u m br es i lu m i n ar las so m br í as i n cer ti dpor qué que se avecinan. Entender qu e se av eci n an . E n ten d er p o r qu é votamos lo que votamos nos ayudará v o tam o s lo qu e v o tam o s n o s ay u d ar á a saber por qué estamos donde a saber p o r qu é estam o s d o n d e estamos. Y a reflexionar sobre el estam o s. Y a r ef lex i o n ar so br e el lugar adonde vamos. lu gar ad o n d e v am o s.

MARCO JURÍDICO M A RLOS C O PROCESOS JU R Í D I C O DE D E ELECTORALES L O S PR O C E SO S E L E CT OR AL E S

LA CHISTERA L A C HAZUL IST E R A AZUL

MIGUEL ÁNGEL DE LUCAS MIG UE L ÁNG E L DE LUC AS

JESÚS BARCOS J E S ÚS B AR C OS

El estudio de los distintos aspectos ámbito el ecto s s asp s d i sti n toen d e loinfluyen l estu d i o que Ejurídicos formaciones dey las actuación el ám bi to en en s qu e i n f lu d i co ju r íde España en políticas aci o n es f o r m resulta e las aci ó n d d e actu para imprescindible r esu lta una añ a diseñar p o lí ti cas en E sp exitosa. a ar u nel i señ ello, p ar a dPor r esci n d i ble i m pestrategia r ello , el P oapropiada y la ategi a ex i to sa. estr conocimiento r o p i ad a en el y la apjurídico en tomarco co n o ci m idel aplicación i co en el r í d actividad ar co ju d el m ó nlleva li cacise ap que esta a cabo v i d ad a a cabo esta acti llevextraordinaria qu e se importancia una cobra i m p o r tan ci a i n ar tr ao r dde a ex u nel co br aen lai aconsultoría ámbito d e la co n su lto r í a en el ám bi topolítica. p o lí ti ca.

Las derechas han conseguido de españoles a millones encandilar ido h an co n segu L as d er ech as neoconservadores, conservadores, esp añ o les e d en can d i lar a m i llo n es ovliberales ultraconservadores ad o r es, v ad o r es, n eo co n ser co n ser parte de Una siglo. último durante ales o li ber v ad o r es u ltr aco nelser d e25 este a p ar tede U nmagia si gloa. la m odebe el ú ltise te éxito d u r an a la m agi a d e 2 5 palabras. este éx i to se d ebe p alabr as. Veinticinco sustantivos claves que qu ehan clav esnos o sabuso ti vel n ti ci n co su stan V ei hasta consumidos o s h an h asta el abu so nVeinticinco n su m i d o s consumiendo. co terminado n co ti ciuna d o . V ei nde m i ensacados ad o co n su ter m i nvocablos como u n a la o s d e hasta o sacad o cablo s co vchistera, repetidos que ym s h asta la d o abracadabra, r ep etide qu eforma i ster a, y en ch saciedad a, una e abr acad abrde a dpenetración ad en f o r mla saci hanedfavorecido una n d emayor p en etr aci f av o r eci d o la h an cosmología a óuna favorable or able a u n a m o lo gí a f av o reconómica co smdesigualdad a una y ay y a una eco n ó m i ca cultural. ald ad diversidad d esi gu menor m en o r d i v er si d ad cu ltu r al.

El libro pretende ser una guía que í a qu e u n a guaspectos eten d e ser l li br o p rconocer Epermita aquellos s los asp s ello aqu cer o n co ta erm i p con jurídicos básicos relacionadosecto n lolas n ad o s co de s r elaci oemisores d i co s bási cosujetos ju r íprincipales es d e la i so rpartidos jeto s emlos ci p ales supolítica: pr in actividad ti d o s más ar p s lo ca: ti lí o p ad d i v acti políticos, uno de los escenarios i o s m ássu ar escen s e lo o del o lí ti co s, u n en p relevantes que se desarrolla r o lla su esar d se e qu el en tes an r elev así actividad: la campaña electoral, r al, así electo a añ p la cam i d ad : los acti vcomo elementos centrales s cen tr alesel en togarantizar m o lo s elem conecesarios para el n ecesar i o s p ar a gar an ti z arfunciones adecuado desarrollo de sus ad ecu ad o d esar r o llo d e su s f u n ci o n es representativas de la voluntad r ep r esen tati v as d e la v o lu n tad popular: el procedimiento electoral. p o p u lar : el p r o ced i m i en to electo r al.

Todo ilusionismo se basa en la en la que se basa o d o i lu si o n i sm Tconstrucción pariencia, de ouna a, qu e ci en i ar p a n u e d n ó cci u co n str solo se desvela tras atentísima a ha si tí aten as lo se d esv ela tr soobservación. Justo lo quemse se h a o bser v aci ó n . Ju sto lo qu eperiodista y propuesto Jesús Barcos, p r o p u esto Jesú s B ar co s, p er i o d i sta y asesor de comunicación, que lleva aseso r d e co m u n i caci ó n , qu e llev a años analizando y desmontando el añ o s an ali z an d o y d esm o n tan d o el relato ideológico de la derecha y el r elato i d eo ló gi co d e la d er ech a y el centroderecha. cen tr o d er ech a.


books DDICCIONARIO ICCIO N AR IO EENCICLOPÉDICO N C IC L O PÉ D IC O DDE E CCOMPOL O M PO L

EEL L RRETORNO E T O R N O DDE E LLOS O S CCHAMANES H AM AN E S

S SEXTO E X T O S ESENTIDO N T ID O P PARA A R A GGOBERNAR OBE R N AR

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LAPUENTE VVÍCTOR ÍC T OR LAP UE NT E

DANIEL DANIE L IVIVOSKUS OS K US E TET AL.AL.

r o d u ci r enen d o pproducir a sisido ten ci ó n hha a i nintención LLa que ejemplar colectiva e p lar qu n ejem lecti v a uun o r m a co f forma odo e mmodo esar r o lle, d de r esen te yyddesarrolle, ppresente s i d ácti co , lolos stem áti co y yddidáctico, sisistemático lasd diversas conceptos i v er sas e las n cep to s dde r i n ci p ales co pprincipales campo conforman que áreas e lala p o d de n f o r m an elelcam e co eas qu ár actual. comunicación ata e trtrata al. S Se o lí ti ca actu m u n i caci ó n ppolítica co estas e estas br o dde r i m er lilibro el pprimer ddel castellano. eni didioma características o. i o m a castellan acter í sti cas en car elaborar aspiración r ar d o elabo a sisido i r aci ó n hha a asp LLa actualizados, contenidos ali z ad o s, i co s y yactu n ten i d o s r ricos co lasnnociones incluyendo o ci o n es y y esd e las clu y en d o ddesde in teóricas ás i cas mmás r o p u estas teór ppropuestas lasmmás ás asta las ad i ci o n ales, hhasta trtradicionales, estaárárea enesta acuñadas ea ñ ad as en eci en tem en te acu r recientemente actividad. v i d ad . e acti dde

algunos ciudadanos nos algu d ad an o s d ede s ci u é lolos o r ququé ¿P¿Por sistemática forma de sufren países p aí ses su f r en d e f o r m a si stem áti ca ef i caces e e ef i ci en tes, i n ineficaces lí ti cas i nineficientes, p opolíticas mientras inequitativas r el el e, p opor i n equ i tati v as m i en tr as quque, del lugares otros en contrario, undo co n tr ar i o , en o tr o s lu gar es d el m mundo definición a su acerca ás i n i ci ó n m más d ef ca a su acer lí ti ca sese lalap opolítica feliz hacer z f eli h acer te d ede ararte el el serser d ede n o ci d a, lala coconocida, ser m an o ? h uhumano? ser al al

presentan ser esen actores tres tan se p r es qu eque acto lo slos n tr es S oSon escenarios nuevos los en la la en lo s n u ev o s escen ar i o s d e de política comunicación ti ca u n i caci ó n p o lí co m creciente la contemporánea: en te co n tem p o r án ea: la cr eci mujeres; las de participación p ar ti ci p aci ó n d e las m u jer es; el uelsouso sociales estratégico ales y lay la es so ci r edredes laslas atégi co d e de estr consistentes liderazgos de necesidad n ecesi d ad d e li d er az go s co n si sten tes d ad an o s ci uciudadanos lo slos gen ci as d e de ex iexigencias n laslas co con estas base Con XXI. siglo del tr estres estas d el si glo X X I . C o n base en en aplicación y estudio de dimensiones ón caci li ap y o i d estu e d es n o si d i m en lí ti ca, lo slos m u n i caci ó n p o política, co comunicación la la d ede especialistas to o S exSexto el lielbrlibro n i d o s en en eci ali stas r eureunidos esp Política gobernar. ti ca y y n ar . P o lí a go ber ti d o p arpara sensentido str u y en el el m u n i caci ó n , co nconstruyen C oComunicación, sustenta se sten el que ta el el e se su el qu d am i aje en en an andamiaje líneas desarrollo d e de ategi as, lí n eas estrestrategias, r o llo d e de d esar y técnicas acción tr i bu y an a a e co ncontribuyan i cas qu que ó n y técn acci Daniel sugiere –como el el sk u s en en i el I v oIvoskus er e D an su gi m o lo lo – co “salir volumenr presente m en - “sali te v o lu p r esen ó lo go d eldel P r Prólogo z ar lo lo alcanzar a alcan d en te p arpara ev ievidente lo lo d ede er ad o ”. i n esp inesperado”.

elaboración e r aci ó n d de o si ble lalaelabo acer pposible ar a hhacer PPara este que r m a a aeste an f oforma 175vvoces e ddan las175 o ces qu las e n ci clo p éd i co d de i cci o n ar i o EEnciclopédico DDiccionario ecesar i a e n necesaria o lí ti ca, f ufue o m u n i caci ó n PPolítica, CComunicación u er z o ar ti ci p aci ó n y yelelesf lalapparticipación esfuerzo r es, to au 54 e d o ad n i d r o co coordinado de 54 autores, aí ses y y i v er so s ppaíses e ddiversos r o v en i en tes dde pprovenientes eja o d deja ás, em ad e, qu lo tes en n ti n co continentes lo que, además,n no esa r p ex e qu r o cad i d n i n u e ser dde ser un indicador que expresaelel en e enen bali z aci ó n ti tiene e lalaglo m p acto qu i impacto globalización que to enen en i m ci o n e co r o d u cci ó n dde lalapproducción conocimiento í as. u estr o s ddías. nnuestros

demuestra Lapuente u estr a enen u en te d em cto r L ap e V íVíctor o quque L Lo políticas malas las que es libro este este li br o es qu e las m alas p o lí ti cas n ono escasez resultado d ede escasez la la d ede ltad o n ini n elelr esu soson democracia de falta la de ni recursos r ecu r so s n i d e la f alta d e d em o cr aci a n i ni particular: ti cu lar : la la eo lo gí a p ar a i dideología u nuna d ede y el buen el entre diferencia al m mal d i f er en ci a en tr e el bu en y el controla quien en reside gobierno go bi er n o r esi d e en qu i en co n tr o la la la país. retórica esaesa s. Y Y p aí u nun lí ti ca d ede r i ca p opolítica r etó dominada estar puede retórica r lo slos opor p a ad n i m o d estar r etó r i ca p u ed e a aquellos r ecen u nuna e o fofrecen ello s quque am an es, aqu chchamanes, o blem as s p rproblemas lo los z d ede r aíraíz br e la la r í a sosobre teo teoría lv er lo s, o o a r eso p ar p lan u nun lecti v o s y y resolverlos, cocolectivos para plan la la ten d ede e p ar p lo r ad o r as, quque r las po parten lasexexploradoras, por ti ci sm o y la escep d a, elel d ududa, y la escepticismo p er i m en taci ó n . exexperimentación.


Beerderberg - 62

¿Qué haces esta noche?

Película: In time Fernando Ntutumu se mantendrá hasta su muerte. Desde esta edad, les es concedido un año de vida que deberán aprovechar para sobrevivir de la manera que crean conveniente. Al final, lo que se convierte en verdaderamente esencial para las vidas de los personajes pobres, es impedir que su marcador se quede a cero, puesto que un marcador a cero equivale a morir fulminante e irremediablemente. Y por eso en In Time las personas ricas caminan y las pobres corren, porque estas últimas no tienen (literalmente) tiempo que perder.

I ¿

Imaginas un mundo en el que el la expresión «el tiempo es oro» se diese de manera casi literal?

In Time nos traslada a uno en el que esto es así, a un mundo en el que, para las transacciones de carácter económico, no se utiliza dinero al uso o el trueque, sino el tiempo de vida. Tanto dinero/ tiempo tienes, tanta vida te queda. Los personajes nacen y crecen con normalidad durante 25 años y, una vez alcanzada esta edad, dejan de crecer y adquieren una apariencia que

n Time describe una realidad con claras referencias a un sistema económico –el capitalista–, el cual es, como es bien sabido, criticado desde la óptica marxista. Este sistema económico es percibido negativamente desde esta perspectiva y descrito como un instrumento ideado, diseñado y aplicado exclusivamente para perpetuar la desigualdad entre clases sociales. Y, precisamente, este es el objetivo del régimen que describe la película. De hecho, una de las frases más impactantes y descriptivas de su mensaje es «Para que unos pocos tengan mucho, muchos tienen que tener poco», lo cual es un claro retrato de una realidad ficticia que –me atrevería a decir– poco diverge de la realidad real (valga la redundancia). In Time habla, por tanto, de una especie de “capitalismo darwiniano” (como lo denominan en el propio film) cuyo objetivo es que «los fuertes» sobrevivan y «los débiles» perezcan, distinguiéndolos exclusivamente por su lugar de nacimiento. Aquí naces, de aquí eres y, por consiguiente, estas son tus condiciones materiales de existencia. Si las quieres, tómalas; si no las quieres, te las impondremos mediante fronteras.


¿Qué haces esta noche?

A

diferencia de los habituales primer, segundo y tercer mundo identificados en la vida real (nomenclatura con la que discrepo), la película identifica cuatro zonas separadas y custodiadas por el Estado. Así, In Time hace una interpretación de la verdadera utilidad de las fronteras (zonas), a saber: proteger a la minoría adinerada (inmortal) frente a la mayoría explotada (vulnerable). ¿Qué sería del bienestar de los países mal llamados occidentales si se permitiese el acceso de individuos masivamente a estos? “Para que unos pocos tengan mucho, muchos tienen que tener poco”. Ese es el espíritu a preservar, y el cierre de fronteras europeo frente a la crisis de refugiados y la inmigración de carácter económico lo demuestra: temen alterar su confortable statu quo. Desde el Estado y las instancias económicas, es decir, desde los imperativos sistémicos –si se me permite traer aquí a Habermas–, se pretende controlar minuciosamente quién atraviesa las fronteras, por qué lo hace, con qué capital y qué consecuencias puede tener esto en el sistema (¿hablo de la película?). «Inundar una zona equivocada con ese dinero, podría hundir el sistema»–advierten en la película–; acoger a unos, provocará un «efecto llamada» sobre el resto –amenazan estos días las élites políticas europeas–. Véanse las similitudes.

E

l protagonista, en su viaje hacia la zona más elitista, atraviesa tres fronteras que, para hacerlo, le exigen el pago de una serie de impuestos: en la salida de los suburbios hacia la primera zona se le requiere el pago de un mes de vida; en el paso hacia la segunda zona, dos meses; y, para acceder a la última, la zona rica y poderosa, un año de vida. ¿No alude esto a los largos y arduos viajes de la persona migrante? Aquí se conjugan sabiamente tiempo y dinero. Son, además, cantidades de tiempo que, sabiendo que la mayoría de los habitantes del suburbio viven literalmente al día, son incompatibles con la posibilidad de moverse libremente.

Beerderberg - 63 Otra de las críticas más interesantes se resume en esta frase: “¿Es robar lo que ya fue robado? (…) No lo vea como un robo, sino como una recuperación.” En la última parte de la película, el protagonista y su compañera emulan a Robin Hood –acceden a la zona más rica para quitarle a los ricos y dárselo a los pobres– y, cuando se les acusa de ladrones, como bien dice la frase mencionada, cuestionan que se les pueda llamar así pues, según ellos, es una riqueza (un tiempo) que había sido previamente sustraída a las clases bajas para sustentar la opulencia de las altas mediante impuestos abusivos.

I

n Time transmite, por tanto, un mensaje en pro de una verdadera justicia social. Hace una crítica al darwinismo económico asegurador de la opulencia de unos en base al perecimiento de otros. Al final, parece innegable que, tal y como afirman en la película, “para que unos pocos sean inmortales, muchos deben morir”; sin embargo –y apoyo esta proposición ética– “nadie debe ser inmortal si una sola persona tiene que morir”.

Fernando Ntutumu es politólogo por la UV y máster en democracia y gobierno por la UAM. Responsable de comunicación de AVAPOL. @Ntutumu


¿Qué haces esta noche?

Beerderberg - 64

Serie:

Political Animals

Diana Rubio

L

as series de índole política han proliferado en los últimos diez años, mostrando ficciones que, basadas en personajes y en la realidad del sector, dan giros a los guiones y crean nuevos roles y personajes con el fin de impresionar y enganchar al espectador en sus capítulos. Una de esas series es Political Animals, creada en 2012. Su director Greg Berlanti, aprovechando el tirón que Hillary Clinton supuso como primera dama y después como candidata política, unido a los escándalos en los que se vio inmersa, han servido como base en la construcción de esta ficción de seis capítulos que cuenta la historia de la familia Barrish, comenzando con su vida dentro de la Casa Blanca cuando el padre era presidente de los Estados Unidos y continuando con el relato de las aspiraciones políticas de la matriarca, que llega a ser secretaria de Estado. Este argumento, se riega en esta serie política con la mediatización a la que se encuentran expuestos los miembros de la familia debido a su condición de personajes públicos, lo que complica las relaciones entre ellos y la ocultación de determinados secretos que harían peligrar su popularidad y reputación.

U

n guión argumental amarillista con una protagonista de excepción como es Sigourney Weaver en el papel protagonista de Elaine Barrish, hacen de esta ficción del siglo

XXI un reflejo de la política norteamericana en su cúpula, mostrando con dotes de humor e ironía, pinceladas de aspectos turbios de la misma, siempre salvaguardando las distancias y las relaciones geopolíticas del país norteamericano. A la trama política, se suman elementos oscuros y


¿Qué haces esta noche? tramas que llevan a la reflexión sobre la infidelidad, la homosexualidad y las drogas junto con el guardar las apariencias y el salir airoso de las disputas y escarceos extramatrimoniales, con el propósito de seguir contando con el beneplácito de la sociedad norteamericana.

H

ablado en términos de comunicación política, esta serie es idónea para ver ejemplos acerca de la estrategia, la negociación política con los medios de comunicación y la comunicación de crisis. Pinceladas de como el agenda setting en muchas ocasiones es primordial también se ven en esta ficción norteamericana, junto a la búsqueda de historias del pasado que hagan a los políticos más humanos. Por último, muestra claramente la función de los llamados spin doctors, que encuentran su rol en el hijo mayor de la familia protagonista. La progresión de esta ficción norteamericana enseña a través de las vueltas al pasado, cómo meter en contexto la trama principal y las relaciones entre los protagonistas, con el propósito de que quien lo ve desde fuera pueda entender por qué actuaron de una u otra manera, llegando incluso a querer a los miembros de esta problemática familia en su afán por aparentar lo que realmente quieren ser y no son.

P

odemos decir que Political Animals pretende ser una crítica ácida a la imagen de perfección de las familias de las altas esferas políticas, siempre exagerando la superficialidad de sus personajes cuando tienen verdaderos problemas familiares y periodistas acechando para sacarlos a la luz. Esta afirmación se justifica con una de las frases mas llamativas que la protagonista pronuncia a su marido: “ las campañas políticas son carreras olímpicas de la hipocresía”. La política y la vida privada se van sucediendo a lo largo de la serie, dando protagonismo comparado a ambos aspectos, donde el enlace de las tramas argumentarles y los inesperados cambios de rol

Beerderberg - 65 en los personajes sorprenden con la visión y la historia de la serie. Si algo resalta de esta serie, es la importancia del papel de la mujer en política, fomentando el empoderamiento femenino y apostando por la reconciliación familiar en un hogar roto por los problemas y las adicciones. Una brecha familiar que deben disimular, aparentando ser una familia modelo al ocupar puestos de responsabilidad de los Estados Unidos, pero que es imposible que no les estalle en sus propias manos, como en el desarrollo de la serie puede apreciarse, y que recuerda demasiado a los secretos y mentiras de la realidad política como la crisis acontecida con el caso Lewinsky a finales de los años noventa, por lo que la comunicación de crisis parte como otro pilar de la comunicación política que puede verse en la serie.

B

ajo mi punto de vista, Political Animals es una serie entretenida, con momentos de diálogo muy espesos pero que hacen dinámica su historia por la acidez de otros momentos y termina enganchando porque el personaje principal consigue empatizar con la audiencia y aumenta las expectativas de un final cuanto menos, sorprendente. Luchas de poder internas, tramas y giros de 360 grados consiguen hacer de esta serie una opción perfecta de la que disfrutar en los ratos libres. Os invito a verla, y a compartir vuestras reflexiones acerca de que os ha parecido.

Diana Rubio es consultora en comunicación, protocolo y eventos. Organiza los B&P Sevilla @driecel


¿Qué haces esta noche?

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Discurso: Pepe Mújica en Río +20 (2012) Paula Serrano

S

ubtítulos en chino. Idioma, castellano. Subtítulos en ruso, en árabe, en inglés. Idioma castellano. El asombro es innegable para los que hablamos este idioma, tan globalizadamente acostumbrados a reconocernos en los subtítulos. Subtítulos: japonés. Imposible no volverse un personaje de Margaret Keane al notar que, esta vez, el movimiento es desde Latinoamérica hacia el mundo y no, como suele suceder, desde el mundo hacia Latinoamérica. Francés, hebreo y la lista sigue. Pero los ojos de Keane nunca están solos sino atravesados por una tristeza tan resignada como mendigante. Youtube lo define como Discurso inolvidable. Inolvidable discurso reproducido casi dos millones de veces. Y subtitulado... Bueno, lo de los subtítulos ha quedado claro. José “Pepe” Mújica habla, como los demás presidentes, en la conferencia de las Naciones Unidas por el desarrollo sostenible. Es el segundo Río+20. Habla, y conviven en él dos personas. Dos sujetos que parecen estar enfrentados pero que resultan, a la vez, indisociables.

D

e un lado, el mandatario anuncia su apoyo a los acuerdos que resulten de la Cumbre que “esta, nuestra pobre humanidad, pueda suscribir”. Y es esa pobreza de humanidad la que despierta al otro, al ciudadano añoso, y lo interpela. Ambos, unidos por un pero -pero unidos al fin-, dictan el discurso mediante el gesto axial de la concesión, que define tanto al ethos como al enunciado. Sin embargo dice Pepe para comenzar la lista de preguntas que se desparraman hasta el final de sus palabras.

Voy a saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hacen. Y los voy a acompañar como gobernante”. Como gobernante. Y es como gobernante que sus palabras “rechinan”. En un encuentro por la crisis ecológica, el líder uruguayo asevera “la gran crisis no es ecológica...”. ¿Entonces?, “...es política”. En paralelo, en la misma Río de Janeiro, se está desarrollando la Cumbre de los Pueblos. Por momentos parece que Mújica se confundió de puerta y desembocó en el evento equivocado.

¿Estamos gobernando la globalización o la globalización nos gobierna a nosotros?”. La respuesta a esta pregunta está en la pregunta misma. Otra disyunción, esa o, que recuerda a Rancière, aclara que la clave es la inversión de los sujetos, sintácticos y de los otros. Y este cambio signado por contradicciones alcanza su realización máxima en la tranquilidad de lo indiscutible.

Porque la vida es corta y se nos va. Y ningún bien vale como la vida, y esto es elemental”. Tempus fugit es solo uno de los tópicos que emergen en este discurso, tan universales como la globalización. La vida se nos va pero brilla en la voz de Mújica en forma de metáforas: “¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y de consumo, que es el actual de las sociedades ricas?”. Y el valor, nos enseñó De Saussure, se explica por contraste. Mientras las ideas condenables y la cultura dominante tienen vida, los gobernantes y empresarios presentes en el recinto parece que no. La despersonalización se despliega en el discurso de quien decide audazmente poner a la globalización, a la economía de mercado, a los problemas políticos en lugar de quienes les dan a estos riendas sueltas.


Beerderberg - 67 Beerderberg - 60

¿Qué¿Qué haceshaces esta noche? esta noche?

S

EN CASO DE “ DESASTRE LUNAR

olo dos veces se esfuma el carácter abstracto de los sujetos. Solo dos veces es merecida la humanización. En un caso, son los pueblos indígenas, equiparados por su sabiduría a los filósofos clásicos: «Los viejos pensadores -Epicúreo, Séneca, los aymaras- definían: “pobre no es el que tiene poco sino el que necesita infinitamente mucho y desea y desea y desea más y más”». La valorización de lo propio latinoamericano y la crítica a la ideología neoliberal se condensan, así, en un mismo gesto.

En el segundo caso, es otro viejo pensador, el mismo Mújica, quien califica su propia reflexión como “humilde manera de pensar”. También él es un sabio: un profesor que hace preguntas retóricas y un hombre experimentado, “un viejo reumático como yo al que se le fue la vida”. Carpe diem, nos dice, y denuncia la cultura del “úselo y tírelo” que rige al mundo.

El hombre no gobierna hoy las fuerzas que ha desatado sino que las fuerzas que ha desatado lo gobiernan al hombre...”. Otra vez la negación refuerza la postura del orador. El no resuena para enfatizar la necesidad de invertir los predicados. Y con ese no Mújica traza una línea divisoria entre dos modos de vivir: aquel centrado en el consumo y aquel avocado a la felicidad. “...Y a la vida. Porque no venimos a la vida para desarrollarnos en términos generales. Venimos a la vida intentando ser feliz”. La lucha entre lo real y lo ideal vertebra la voz de un presidente que cuestiona la ideología que lo rodea pero que, a la vez, es eso, un presidente con una envestidura que ejercer. Y que, con ese ejercicio, pretende cambiar el mundo.

Paula Serrano es lingüista y profesora de Semiología @pau_salerno


ÂżQuĂŠ haces esta noche?

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Beerderberg N006 Noviembre 2015  

Revista Beerderberg Magazine N006 - Noviembre 2015 "La revista política que nadie había pedido"

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