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Desarrollo La Criminología y su Incidencia en los Diferentes Sexos. Concepto de sexo: A nivel puramente biológico, el sexo es un mecanismo mediante el cual los humanos, al igual que cualquier otra especie animal y vegetal evolucionada, se reproducen. Sexo femenino: El sexo femenino es aquel sexo que produce óvulos; el óvulo está considerado como la célula sexual femenina por excelencia y es producido justamente por las mujeres, generalmente, cada 28 días, desde que la mujer ingresa en la etapa de la pubertad y hasta aproximadamente después de los sesenta años. Una vez que el óvulo madura en los ovarios, sigue su camino hasta las trompas de Falopio hasta encontrarse con los espermatozoides, las células masculinas producidas por los órganos sexuales masculinos; cuando ambos se unen conforman un cigoto que más tarde devendrá en un nuevo individuo. Sexo Masculino: El sexo masculino es un término de biología que denota al sexo que produce espermatozoides o polen, un ser vivo (animal o vegetal) que posee órganos reproductivos masculinos. Proporción de Hombres y Mujeres entre los Criminales: En los reportes policiales y en las estadísticas criminales los delitos cometidos por las mujeres resultan en cifras muy inferiores comparadas con las de los hombres, por ello se ha ratificado que la mujer comente menos delitos que el hombre. De tal manera que las diferencias significativas entre la conducta criminal delos hombres y mujeres debe buscarse no en el volumen sino en la manera cómo las mujeres cometen sus delitos, por otro lado las causas de esos crímenes deben buscarse en la accione reciproca entre los factores biológicos y culturales determinantes que diferencian la conducta de la mujer con la del hombre. A veces, La mujer suele verse envuelta en varios tipos delictivos, mayormente delitos menores (falsificaciones, fraude, prostitución, etc.) de tal manera que esta parece cometer más delitos en roles auxiliares y sobre todo en aquellos donde las habilidades requeridas son propias de su rol de mujer, mientras que el hombre comete delitos de fuerza, de habilidades y técnicas propias de los hombres. Las primeras estadísticas conocidas en materia criminal fueron ofrecidas por Quetelet a fines del siglo XIX, en ellas se revelaba la incidencia menor de criminalidad en la mujer en relación con los hombres. Este autor llego a afirmar que en un año hay un poco más de 21 posibilidades en el hombre contra 10 de que una mujer cometa un delito. En Venezuela, estadísticas provenientes de la Fiscalía General de la república y del Ministerio de Justicia en 1990 revelaron que habían en las cárceles Venezolanas esperando sentencia 18.973 hombres y penados 184; mientras que habían 552 mujeres entre penadas y procesadas, lo cual significa para la época, un 98%, aproximadamente, de la población carcelaria de nuestro país estaba conformada por individuos del sexo masculino, siendo un 2%, aproximadamente, el porcentaje de mujeres.


La mayoría de hombres adultos cometen delitos por la falta de trabajo, los sueldos deprimidos, las brechas sociales excesivas; en cambio los adolescentes cometen gran cantidad de delitos por malas juntas, consumo de alguna sustancia estupefaciente, para comprar ropa de marca, para comida, para adquirir la droga etc. Entre los delitos más comunes se mencionan los siguientes: El robo de Vehículos: Este es un robo generalmente masculino, es decir; ejecutado por hombres, sin embargo últimamente en Acarigua- Araure hubo un caso de robo de Vehículo por parte de una mujer embarazada a un taxista. Delitos sexuales: lo cometen por perversión, aberraciones sexuales como: fetichismo, sadismo, masoquismo, etc. Con la finalidad de obtener excitación y placer sexual. Narcotráfico: consiste en el cultivo, manufactura, distribución y venta de drogas ilegales, Lo hacen con fin lucrativo ya que el precio es muy elevado, tomando en cuenta de que es adictiva; se ven involucradas en la venta, el cultivo o distribución. Criminalidad específicamente femenina: Ya que la mujer ofrece muy pequeña contribución a la criminalidad registrada, destacando la ausencia de violencia en sus crímenes. Las delincuentes juveniles han experimentado un cambio de conducta que anteriormente eran consideradas exclusivas de los hombres, entre ellas, abuso de alcohol, peleas con grupos vandálicos, y otras actividades violentas, lo cual al parecer se debe al consumo de drogas. Estadísticamente son pocos los homicidios violentos que aparecen como ejecutados por las mujeres, actúa como instigadora, encubridora o colaboradora sin que llegue a conocerse su participación, de los delitos que se cometen contra la propiedad las mujeres son mas utilitarias para los hurtos en almacenes. En Venezuela existen delitos específicamente femeninos delitos específicamente masculinos y “neutros”. Son los delitos que pueden cometer la una o el otro, entre los delitos femeninos se encuentran: 1. El delito de aborto: Este es procurado, buscado y logrado por la mujer, lo contempla el artículo 430 del Código penal venezolano vigente “La mujer que intencionalmente abortare, valiéndose de ello para medios empleados por ella misma, o por un tercero, con su consentimiento, será castigada con prisión de seis (6) meses a dos (2) años”. 2. El delito de infanticidio: Es cometido por la madre sin motivo alguno solo bajo la acción de un estado patológico, como consecuencia del parto mismo. Mientras que desde el punto de vista medico legal la muerte voluntariamente provocada en el recién nacido. Asi como lo establece el articulo 411 y 405 del codigo penal venezolano “Cuando el articulo previsto en el articulo 405 se haya cometido en un niño recien nacido, no inscrito en el registro del estado civil dentro del termino legal, con el objeto


de salvar el honor del culpado o la honra de su esposa, de su madre, descendiente, hermana o hija adoptiva, la pena señalada en dicho articulo sera rebajada en un cuarto a la mitad”. Delitos sexuales: En nuestra legislación venezolana se encuentran como delitos sexuales: Violacion: Se entiende el acto delictivo de la privación de libertad sexual cuya accion consiste en el acceso carnal llevado a cabo en circunstancias tipificada por la ley asi como lo establecido en el articulo 374 del codigo penal venezolano vigente: “ Quien por medio de violencias o amenazas haya constreñido a alguna persona, de uno u otro sexo, a un acto carnal por vía vaginal, anal u oral, o introducción de objetos por alguna de las dos primeras vías, o por vía oral se le introduzca objetos que simulen objetos sexuales, el responsable será castigado, como imputado de violación, con la pena de prisión de diez años a quince años. Si el delito de violación aquí previsto se ha cometido en contra de una niña, niño o adolescente, la pena será de quince años a veinte años de prisión. La misma penase aplicara aun sin haber violencias o amenazas, a el individuo que tenga un acto carnal con persona de uno u otro sexo. 1. Cuando la víctima sea indispensablemente vulnerable, por razón de su edad o situación, y, en todo caso cuando sea menor de trece años. 2. o que no haya cumplido dieciséis años, siempre que para la ejecución del delito, el responsable se haya prevalido de una relación de superioridad o parentesco, por ser ascendiente, descendiente o hermano, por naturaleza o adopción, o fines con la victima. 3. o que hallándose detenida o detenido, condenada o condenado, haya sido confiado o confiada a la custodia del culpable. 4. o que no tuviere en capacidad de resistir por causa de enfermedad física o mental, por otro motivo independiente de la voluntad del culpable o por consecuencia del empleo de medios fraudulentos o sustancias narcóticas o excitantes de que este se haya valido. Actos lascivos: Es el exhibicionismo, la exposición compulsiva de los genitales en publico con la cual consigue excitación y gratificación sexual( en nuestra Legislación venezolana es una falta a la moralidad publica). El voyeurismo o escopofilia: es el deseo y practica patológica persistente en hallar excitación sexual “mirando” actos eróticos de desnudez o los genitales, a quienes ignoran ser visto ( en Venezuela a estos se les llaman “buzos”), la satisfacción la alcanzan cuando el sujeto no es visto o piensa que no lo ven. Acto carnal: es el acto sexual constreñido por diferentes vías y llevado a cabo bajo el consentimiento de la persona o bajo amenazas. Si el acto carnal es practicado por un


adulto a niños o niñas, el articulo 259 de la ley orgánica de responsabilidad penal del niño, niña y adolescente, establece que el abuso sexual cometido a un niño será penado a- en caso de realizarse solo actos de carácter sexual sin penetración la prisión será de uno (1) a tres (3) años. b- si el caso implica penetración genital por vía vaginal, anal oral la prisión será de cinco (5) a diez (10) años. Prostitución: Entendida como la entrega de su cuerpo, que con fines de lucro, realiza la mujer a un número indeterminado de hombres. Lombroso y otros que le siguieron, consideraron la prostitución femenina equivalente a un delito, es decir, que como una modalidad de delincuencia, se sostuvo que si se contaba la prostitución femenina como un delito, superaría cuantitativamente la delincuencia femenina a la masculina “ La prostitución es el equivalente de la criminalidad en la mujer”, si se contara la prostitución como equivalente del delito, la criminalidad femenina seguiría siendo muy superior a la masculina. Corrupción De Menores: Artículo 378.- “El que tuviere acto carnal con persona mayor de doce y menor de dieciséis años, o ejecutare en ella actos lascivos, sin ser su ascendiente, tutor ni institutor y aunque no medie ninguna de las circunstancias previstas en el artículo 375, será castigado con prisión de seis a dieciocho meses y la pena será doble si el autor del delito es el primero que corrompe a la persona agraviada. El acto carnal ejecutado en mujer mayor de dieciséis años y menor de veintiuno con su consentimiento, es punible cuando hubiere seducción con promesa matrimonial y la mujer fuere conocidamente honesta; en tal caso la pena será de seis meses a un año de prisión. Se considerará como circunstancia agravante especial, en los delitos a que se contrae este artículo, la de haberse valido el culpable de las gestiones de los ascendientes, guardadores o representantes legales u otras personas encargadas de vigilar la persona menor de edad o de los oficios de proxenetas o de corruptores habituales.” En el encabezamiento de este artículo se contempla el acto carnal o la ejecución de actos lascivos con persona mayor de doce y menor de dieciséis. Con respecto a los conceptos de "acto carnal' y "actos lascivos" nos remitimos a comentarios anteriores. Es medio de corrupción la ejecución de estos actos con los menores, así sean vírgenes o no, aunque en el primer caso la pena será doble para el corruptor El sujeto activo será cualquier persona que no sea ascendiente, tutor ni institutor de la víctima, ya que, de ser así se estaría en la hipótesis prevista en el ordinal 2° del artículo 375. El primer aparte prevé el delito de seducción. El sujeto activo debe ser varón y mediar consentimiento por parte del sujeto pasivo para el acto carnal, y promesa matrimonial, siendo la mujer conocidamente honesta, pero no necesariamente virgen. Esta promesa, a través de la cual se logra el acto carnal, debe presentarse con potencialidad engañosa, con


capacidad para inducir a la mujer a dar su asentimiento, lo cual significa que debe ser una promesa seria, fundada en la real posibilidad de un matrimonio, con evidencias que vayan más allá de las palabras y que sea precisamente esa promesa la que induzca el acto carnal. No tendría el carácter de seriedad la promesa de un hombre casado cuya condición conoce la mujer, ni la simple afirmación de quien ligeramente ofrece matrimonio. Con respecto a la edad límite dentro del cual se sanciona el acto carnal consentido, hay que tomar en cuenta que, según el artículo 18 del Código Civil vigente "es mayor de edad quien haya cumplido dieciocho años..." El último aparte establece la agravación de la responsabilidad cuando el culpable se ha servido o ha utilizado las gestiones de los ascendientes, guardadores o representantes del menor o de la intervención de proxenetas o corruptores habituales. El Incesto: El la unión carnal entre un hombre y una mujer que tienen entre sí un grado de parentesco por consanguinidad o por afinidad, que les impide contraer matrimonio. También puede ser considerado como cualquier uso de una niña, niño o adolescente para satisfacer las necesidades sexuales o emocionales de una o más personas, cuya autoridad se deriva del vínculo emocional presente con la niña o el niño. El Delito de incesto lo tipifica el código penal en el Artículo 380.- Todo individuo que, en circunstancias capaces de causar escándalo público, tenga relaciones incestuosas con un ascendiente o descendiente, aunque fuere ilegitimo, con algún afín en línea recta o con un hermano o hermana, hermanos, consanguíneos o uterinos, será castigado con presidio de tres a seis años. Ultrajes al pudor público e Inducción a la prostitución: Pudor público es la compostura, vergüenza, reserva que la generalidad de los miembros de una sociedad guardan, en determinado momento histórico, frente a los asuntos de índole sexual, especialmente a los que, de manera más o menos explícita, hacen referencia a la unión de los sexos. Es un sentimiento que alude a la moralidad y normalidad de los actos de esta especie. Artículo 381.- Todo individuo que, fuera de los casos indicados en los artículos precedentes, haya ultrajado el pudor o las buenas costumbres por actos cometidos en lugar público o expuesto a la vista del público será castigado con prisión de tres a quince meses. El que reiteradamente o con fines de lucro y para satisfacer las pasiones de otro, induzca, facilite o favorezca la prostitución o corrupción de alguna persona, será castigado con prisión de uno a seis años. Si este delito se cometiere en alguna persona menor, la pena se aplicará entre el término medio y el máximo… Debe tratarse de un lugar público o expuesto a la vista del público, es decir que, en este último caso, puede ocurrir en una propiedad privada pero que, por sus características, es visible fácilmente desde el exterior. Este artículo sanciona tres acciones con respecto a la prostitución o corrupción: inducirla, facilitarla o favorecerla.


La parte final del artículo establece una agravante cuando se trate de cometer el delito en persona menor, se aplicará la pena entonces entre el término medio y el máximo, es decir, se calcula primero el término medio de la pena aplicable y obtenido este resultado, se considera como el límite mínimo de sanción a aplicar. Este delito ha de tener la capacidad de causar escándalo público, tomado en consideración la publicidad exigida en ellos, por lo tanto puede procederse igualmente de oficio. La delincuencia juvenil: Es un fenómeno muy representativo desde el siglo pasado, la delincuencia juvenil es uno de los problemas criminológicos que crece cada día más, no solo en nuestro país, sino también en el mundo entero; es una de las acciones socialmente negativas que va a lo contrario fijado por la ley y a las buenas costumbres creadas y aceptadas por la sociedad. La delincuencia juvenil es un fenómeno social que pone en riesgo la seguridad pública de la sociedad, así mismo va contra las buenas costumbres ya establecidas por la sociedad. La delincuencia juvenil es un fenómeno de ámbito mundial, pues se extiende desde los rincones más alejados de la ciudad industrializada hasta los suburbios de las grandes ciudades, desde las familias ricas o acomodadas hasta las más pobres, es un problema que se da en todas las capas sociales y en cualquier rincón de nuestra civilización. Concepto de delincuencia: Delincuencia, conjunto de infracciones de fuerte incidencia social cometidas contra el orden público. Esta definición permite distinguir entre delincuencia (cuyo estudio, a partir de una definición dada de legalidad, considera la frecuencia y la naturaleza de los delitos cometidos) y criminología (que considera la personalidad, las motivaciones y las capacidades de reinserción del delincuente). Definición de Delincuencia Juvenil: Delincuencia, conjunto de infracciones de fuerte incidencia social cometidas contra el orden público. Esta definición permite distinguir entre delincuencia (cuyo estudio, a partir de una definición dada de legalidad, considera la frecuencia y la naturaleza de los delitos cometidos) y criminología (que considera la personalidad, las motivaciones y las capacidades de reinserción del delincuente). Visto el concepto de delincuencia, resulta necesario delimitar el adjetivo de juvenil, es decir, ¿cuándo la delincuencia es juvenil? Vaya por delante que no podemos emplear al objeto de este trabajo el significado etimológico de tal adjetivo, pues desde este punto de vista, quiere decir lo relacionado con la juventud. Y no es aplicable, decimos, este concepto etimológico, porque dentro del campo de las ciencias penales viene entendiéndose por delincuencia juvenil la llevada a cabo por personas que no han alcanzado aún la mayoría de edad, mayoría de edad evidentemente penal. La delincuencia juvenil y entorno social: El estudio de la criminalidad juvenil constituye un tema de actualidad, no sólo del derecho penal, sino también de la criminología y de las ciencias conexas. El constante aumento de los conflictos sociales, y con ellos el de la


delincuencia, ha incrementado el interés por el tema, tanto en los países industrializados o centrales, como también en los llamados países periféricos, como son los de América Latina. Para comprender el interés por el análisis y la búsqueda de soluciones para la delincuencia juvenil, es necesario ubicar este fenómeno dentro de la problemática de la sociedad actual. La estructura social en que les ha tocado vivir a los niños y jóvenes de hoy, está caracterizada por una complejidad cada vez mayor, donde la búsqueda de soluciones no depende ni de fórmulas tradicionales, ni de líderes carismáticos. La delincuencia juvenil se ubica, por lo menos en América Latina, dentro de un contexto social caracterizado por grupos de niños y adolescentes ubicados dentro de niveles de miseria o pobreza, desempleo, narcotráfico, concentración urbana, baja escolaridad o analfabetismo, agresiones sexuales y desintegración familiar. A estos grupos sociales se les ha negado todos los derechos humanos, tales como el derecho a la vida, la salud, la educación, la vivienda, en fin, el derecho al desarrollo. Sumado a este contexto, hay que agregar que la sociedad actual se caracteriza por un debilitamiento de los sistemas tradicionales de apoyo para el desarrollo de la niñez y de la adolescencia. Quisiéramos mencionar, por lo menos, tres medios de apoyo que con los cambios sociales, se han debilitado como para dar una respuesta efectiva al desarrollo de la niñez y de los adolescentes. En primer lugar tenemos que mencionar a La Familia. Los medios de comunicación, sobre todo la televisión, han suprimido la jerarquía y hegemonía que la familia tenía como formadora de costumbres sociales. Además, la incorporación de la mujer al sistema laboral, por necesidad u oportunidades de desarrollo, y otros cambios en la estructura familiar, como la ausencia generalizada del padre, replantean las relaciones del niño y del joven. La Escuela, por su parte, se caracteriza por un marcado énfasis academicista y por la competitividad feroz, borrando el sentido comunitario y la promoción del desarrollo integral de los jóvenes. Además, los Sistemas de Asistencia y Recreación, como apoyos alternativos, son mínimos y siempre insuficientes para la satisfacción de las necesidades de la población juvenil. Por último, la delincuencia juvenil es el resultado de la combinación de diversos factores de riesgo y respuesta social. Se presenta en toda sociedad, en donde los antivalores de violencia, agresividad, competencia salvaje, consumo, se imponen a los valores supremos de la sociedad, como la tolerancia, la solidaridad y la justicia. Impacto de la delincuencia en los Jóvenes: Vicente Garrido Genovés, criminólogo, psicólogo español, impulsor de la psicología criminal y de la pedagogía correccional, en el año 1986, señalo la delincuencia juvenil como una figura cultural debido a que su definición y tratamiento legal responde a distintos factores en diferentes naciones, reflejando una mezcla de concepciones y que el delincuente juvenil es aquella persona que no cuenta con la mayoría de edad penal y que comete un hecho castigado por las leyes. El impacto juvenil básicamente son las consecuencias que se derivan de los actos


antijurídicos realizados por jóvenes delincuentes que no solo afectan al joven como tal, sino que también afecta de alguna manera a las personas que conviven con el adolescente que ha incurrido en hechos delictivos. Causas de la delincuencia juvenil. Una primera categoría de jóvenes delincuentes vendría definida por rasgos de anormalidad patológica, fundamentalmente: Menores delincuentes por psicopatías: Aquí el punto de referencia lo constituye la existencia de alguna de las formas de psicopatía, entendida por HARE como la patología integrada, conjuntamente, de la incapacidad de quien la padece de sentir o manifestar simpatía o alguna clase de calor humano para con el prójimo, en virtud de la cual se le utiliza y manipula en beneficio del propio interés, y de la habilidad para manifestarse con falsa sinceridad en orden a hacer creer a sus víctimas que es inocente o que está profundamente arrepentido, y todo ello, para seguir manipulando y mintiendo. Consecuencia de ello, es que el menor es incapaz de adaptarse a su contexto y actuar como tal, porque el trastorno de la personalidad que sufre, le impide inhibirse respecto de conductas o comportamientos contrarios a las normas. El menor psicópata tiende a perpetrar actos antisociales según la orientación nuclear de la propia psicopatía, siendo de destacar en este sentido los actos que expresan frialdad y crueldad por parte del sujeto. Menores delincuentes por neurosis: la neurosis consiste en una grave perturbación del psiquismo de carácter sobrevenido y que se manifiesta en desórdenes de la conducta, pudiendo ser su origen muy diverso como fracasos, frustraciones, abandono o pérdida de seres muy queridos, etc. Criminológicamente, el neurótico trata de hacer desaparecer la situación de angustia que sufre cometiendo delitos con el fin de obtener un castigo que le permita liberarse del sentimiento de culpabilidad que sobre él pesa, y esto es también válido para el menor neurótico, aunque sean muchos menos que los adultos. Menores delincuentes por autoreferencias subliminadas de la realidad: aquí se incluyen los menores que, por la confluencia de predisposiciones psicobiológicas llegan a mezclar fantasía y juego de una forma tan intensa que empiezan a vivir fuera de la realidad. Es precisamente ese estado anómalo el que puede conducirlos a cometer actos antisociales. Una segunda categoría integrada por jóvenes con rasgos de anormalidad no patológica, y en la que entrarían: Menores delincuentes con trastorno antisocial de la personalidad: Se trata de menores cuyas principales son la hiperactividad, excitabilidad, ausencia de sentimiento de culpa,


culpabilidad con los animales y las personas, fracaso escolar, y son poco o nada comunicativos. Una de las principales causa de este trastorno es la ausencia o la figura distorsionada de la madre, aunque tampoco ha de infravalorarse la disfuncionalidad del rol paterno, pues según algunos trabajos, el crecer sin padre acarrea al niño nocivas consecuencias que afectan al campo de la delincuencia. En muchos casos se trata de menores que viven en la calle, en situación de permanente abandono, porque nos encontramos con menores que, a su edad, acumulan graves frustraciones, rencores y cólera contra la sociedad; y que tienen un mismo denominador común: el desamor, la falta de comprensión y de cariño, así como de atención y cuidado de sus padres. En definitiva, son jóvenes con una desviada socialización primaria que acaba por abocarles a la delincuencia. Menores delincuentes con reacción de huida: En este caso se trata normalmente de menores que han sufrido maltrato en el hogar y por ello abandonan el mismo. Son menores psicológicamente débiles, y que en lugar de responder a la agresión, eligen la huida sin plazos, y casi siempre sin rumbo. Ese alejamiento les hace propicios al reclutamiento por parte de los responsables de la delincuencia organizada, que les escogen para llevar a cabo actuaciones simples pero de gran riesgo como el transporte de drogas en su propio cuerpo. Consecuencias de la delincuencia juvenil La delincuencia juvenil, tiene consecuencias perjudiciales para la sociedad, sin embargo; la psicología empleada en el área de la delincuencia juvenil está enfocada en resolver este problema a través del apoyo psicológico a la familia, en el ámbito social para que la autoestima del adolescente no disminuya. A continuación las principales consecuencias: 1. El desequilibrio mental es una de las mayores consecuencias que afecta a los jóvenes que ingresan en la delincuencia. 2. La desintegración familiar o el deterioro del núcleo familiar. 3. La promiscuidad sexual y la falta de valores morales, arriesgan al contagio de enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH. 4. La destrucción de los valores.


5. Las muertes por causas de las llamadas “broncas callejeras”.

Trastorno de la conducta juvenil. Factores de riesgo. Factores de riesgo individuales: Ciertos factores de riesgo se asocian con el potencial de violencia contra sí mismo y contra los demás. Es muy importante tener en mente que ninguno de estos factores por sí solo es suficiente para predecir la violencia. El utilizar estos factores simplemente como lista de cotejo para un joven en particular puede resultar inapropiado y hasta potencialmente dañino. Esta lista tampoco debe usarse para estereotipar o estigmatizar a un joven por el mero hecho de que aparente tener algunos factores de riesgo. Estos factores de riesgo personales son:

2.

Historial de rabietas o explosiones incontrolables de coraje. Comportamiento violent pasado.

3.

Recurrir típicamente a insultos o lenguaje ofensivo.

4.

Comportamiento abusivo hacia sus compañeros o hacia los más jóvenes.

5.

Historial de haber sido víctima de abusadores.

6.

Patrón de amenazas violentas cuando tiene coraje.

7.

Crueldad hacia los animales.

8.

Comenzar incendios.

9.

Uso y abuso de alcohol o drogas.

10.

Haber intentado suicidio en el pasado.

11.

Depresiones frecuentes o cambios de humor significativos.

12.

Tendencia a culpar a los demás por sus problemas personales.

13.

Experiencia reciente de humillación, pérdida o rechazo.

14.

Demasiado interés en armas o explosivos.

1.

15.

Relaciones pobres con los compañeros, marginación del grupo, pocas o ningunas amistades cercanas.


16.

Participación en cultos o pandillas.

17.

Demasiado tiempo no estructurado.

18.

Quedarse sin familia.

19.

afición por la violencia

Entorno familiar: Entre los factores familiares que pueden tener una influencia negativa podemos incluir los siguientes:

2.

El nivel de supervisión parental. La manera de disciplinar a los hijos por parte de los padres.

3.

Un conflicto o una separación parental.

4.

Padres o hermanos criminales.

5.

Un abuso o una negligencia parental.

6.

La calidad de la relación padre-hijo.

1.

Los niños criados por padres separados es más probable que comiencen a delinquir que los que tienen ambos padres naturales, sin embargo, si se tiene en cuenta el lazo que un niño siente hacia sus padres y el nivel de supervisión parental se considera que los niños en familias de madre o padre solteros no es más probable para delinquir. El conflicto entre padres se considera mucho más importante para que empiecen a delinquir que ser criado por un padre separado. Así como si un niño tiene una supervisión parental baja. Muchos estudios han encontrado una correlación fuerte entre una carencia de supervisión y la delincuencia, y esto parece ser la influencia más importante de la familia. Cuando los padres no saben comúnmente donde están sus niños, cuáles son sus actividades, o quiénes son sus amigos, es más probable que seausenten de la escuela y que tengan amigos delincuentes que les conducen a delinquir. Una falta de supervisión está enlazada con relaciones deficientes entre hijos y padres, ya que hijos que están a menudo en conflicto con sus padres suelen estar menos dispuestos a discutir sus actividades con ellos. Jóvenes con un lazo débil con sus padres es más probable que delincan. Factores ambientales o contextuales: El entorno en el que se desenvuelven niños y adolescentes también ejerce presión sobre su comportamiento y es un factor de riesgo que debe considerarse para prevenir conductas infractoras. Aquí se describen los más importantes:


1. Circunstancias de la comunidad. Desorganización en el barrio, pobreza extrema, injusticia, alto grado de desempleo, carencia total o parcial de servicios, además de las crisis (económicas, sociales y políticas) que originan diferencias en el desarrollo social y económico de los miembros de una sociedad, contribuyen como factores de riesgo en tanto desfavorecen los procesos de adaptación al medio, afectan sistemas de valores y hábitos de las personas, provocando actos de rebeldía a los que pueden sumarse niños y adolescentes. 2. La condescendencia con los medios publicitarios (que hacen apología de la violencia) entre otras circunstancias, favorece la tolerancia social que permea los espacios de convivencia de niños y adolescentes, en los que predomina el desorden, los vacíos de autoridad y el incumplimiento de las normas sociales, circunstancias que favorecen la realización de conductas de riesgo. 3. Procesos de convivencia inadecuados. Es decir, problemas interpersonales que ocasionan aislamiento y rechazo tanto entre los miembros de una familia como en una comunidad, la de formación de reglas para responder a intereses propios, la existencia de márgenes de tolerancia a la realización de actos para sociales y antisociales, faltas cívicas, ausencia de cultura de legalidad y de respeto a los derechos de los otros, todo ello constituye un factor de riego para niños y adolescentes. Algunos de estos comportamientos, si son esporádicos, pueden pasar desapercibidos y no ofrecer riesgos, pero cuando se entrelazan con otros, se convierten en prácticas disruptivas y/o violentas, susceptibles de convertirse en conducta infractora de la ley. Para niños y adolescentes, incurrir en estas conductas puede poner en peligro su seguridad, su integridad personal e incluso, su libertad. La justicia en los adolescentes. Antes de hacer énfasis en el tema de la justicia en los adolescentes es necesario entender ¿qué es la justicia?, ¿Qué es un adolescente? Y como la justicia en los adolescentes, se hace presente en nuestra legislación venezolana. La justicia, ¿Qué es la justicia? La justicia proveniente del latín iustitia, no es más que aquel conjunto de normas y reglas que permiten regular las conductas entre las personas, permitiendo, avalando, prohibiendo y limitando ciertas conductas o acciones en el actuar humano o con las instituciones, sin embargo, es a partir de las ciencias del derecho, que resulta bastante complejo lograr una definición única en torno a este concepto, ya que esta depende de múltiples factores, además, existen tantas definiciones respecto a ella, ya que la justicia depende de un contexto en particular, donde se desarrollan experiencias, circunstancias y situaciones bastante diversas, sin embargo, cada una de estas definiciones hace que salgan a la luz valores como la libertad, la verdad, la paz y la democracia.


Ahora bien ¿Que es un adolescente? Según la Organización Mundial de la Salud, la adolescencia es una etapa que transcurre entre los 11 y 19 años de vida de todo ser humano, mientras que en nuestra legislación venezolana en el párrafo primero en su Artículo 2° en la Ley Orgánica Para La Protección Del Niño, Niña y Adolescente se define a un adolescente a toda persona con doce años o más y menos de dieciocho años de edad. Partiendo de estas definiciones, en el derecho venezolano se han creado mecanismos para proteger y garantizar los derechos de todas las personas que se encuentran en el territorio nacional; especialmente a los niños, niñas y adolescentes, quienes cuentan con una ley especial que regula todo su entorno jurídico, estableciendo sus deberes y derechos como lo es la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (LOPNA). Para proteger todos esos derechos, la LOPNA creó el Sistema de Protección del Niño y del adolescente, en el (Art.117), de dicha ley se establecen los medios a través de los cuales se asegura el goce efectivo de los mismos. Artículo 117° Definición, Objetivos y Funcionamiento. El Sistema de Protección del Niño y del Adolescente es el conjunto de órganos, entidades y servicios que formulan, coordinan, integra, orientan, supervisar, evalúan y controlan las políticas, programas y acciones de interés público a nivel nacional, estadal y municipal, destinadas a la protección y atención de todos los niños y adolescentes, y establecen los medios a través de los cuales se asegura el goce efectivo de los derechos y garantías y el cumplimiento de los deberes establecidos en esta Ley. Este sistema funciona a través de un conjunto articulado de acciones intersectoriales de interés público desarrolladas por entes del sector público, de carácter central o descentralizado, y por entes del sector privado. Sistema de Protección: Órganos administrativos: (Órganos Administrativos: Consejo Nacional de Derechos, Consejo Estadal de Derechos y Consejo Municipal de Derechos, Consejo Municipal de Protección) Son las instancias públicas creadas por el estado con la participación activa de la sociedad, a las cuales se puede acudir en busca de orientación y solución de problemas relativos a los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Para la defensa y protección de los derechos colectivos y difusos se crean los consejos de derechos; para la defensa de los derechos individuales se crean los Consejos de Protección en cada Municipio. Órganos Jurisdiccionales: (Tribunal de protección del niño, niña y adolescente, sala de casación social del TSJ) Dependen del Poder Judicial, son los que dictan la normativa


jurídica para la resolución de problemas cuando una situación llega a su pleno conocimiento. Estos organismos jurisdiccionales se dividen en: Tribunales de Protección del Niño y Adolescente; Sala Social del Tribunal Supremo de Justicia, en la cual se conocerá el Recurso de Casación. En caso de que surjan conflictos en las familias, entre padres e hijos, pueden acudir a los Tribunales de Protección del Niño y del Adolescente, ya que éstos son los encargados de dirimir las controversias surgidas en el núcleo familiar. El Ministerio Publico: (Conformado por fiscales especiales de protección) Mejor conocido como la Fiscalía, es el encargado de velar por el cumplimiento de las normativas legales. Debe contar con fiscales especializados para la protección del niño y del adolescente. Este fiscal especializado sustituye la figura del antiguo Procurador de Menores. Las Entidades de Atención: Son aquellas instrucciones de interés público, que ejecutan programas, medidas y sanciones; deben asegurar el respeto a los derechos y garantías de los niños, niñas y adolescentes, ajustando su funcionamiento al Principio del Interés Superior del Niño. Pueden ser constituidas como organizaciones o asociaciones públicas, privadas o mixtas. Las Defensorías: Son servicios de interés público organizados y desarrollados por los Municipios o la sociedad, con el fin de promover y defender los derechos de los niños, niños y adolescentes. Fortalecer los lazos familiares, brindar asistencia jurídica, difundir los derechos de los niños, niñas y adolescentes, educarlos para su autodefensa. También es competencia de las defensoras representar a los niños, niñas y adolescentes en las escuelas cuando confronten dificultades como falta de cupo, falta de partida de nacimiento u otro requisito. (Arts. 201-0). Las defensorías se rigen por tres principios: Gratuidad: todos los servicios prestados en las defensorías para los niños, niñas y adolescentes son absolutamente gratuitos. Es decir, toda solicitud, pedimento o demanda tramitada ante estas instancias, así como las copias certificadas de documentos pueden ser papel común, sin estampillas. Igualmente, ningún empleado público puede cobrar por dichos servicios. Confidencialidad: los adultos deben respetar la vida privada de los niños, niñas y adolescentes, ya que ellos tienen derecho a la reputación y respeto de su propia imagen. Carácter orientador y no impositivo: los defensores deben servir como conciliadores, prestar auxilio jurídico según la necesidad y remitir los casos a la instancia competente. Principios del Sistema de Protección: Los principios del sistema de protección son los mismos que sustentan la ley ya mencionados: el niño como sujeto de derechos, el rol


fundamental de la familia, el interés superior del niño, la prioridad absoluta y la participación de la sociedad. El interés superior del niño quiere decir, que todas aquellas medidas que se tomen en relación con los niños, se les debe considerar su opinión, así como equilibrar sus derechos y deberes. En cuanto al rol fundamental de la familia, en cualquier circunstancia, para el desarrollo integral del niño y del adolescente, se debe tomar en cuanta en primer lugar a la familia nuclear, es decir, padre, madre e hijos, por ser la mas inmediata fuente de amor y protección; luego la familia extendida, formada por los parientes mas cercanos: tíos, abuelos, primos, allegados. Solamente en situaciones excepcionales se buscaran o tomaran medidas de otra índole como la colocación en entidades de adopción; y en último caso y de extrema gravedad la colocación en entidades de atención. La prioridad absoluta, significa que antes que nada es prioritario la atención del niño, niña y adolescente. Se les debe brindar atención y ayuda en cualquier circunstancia. Participación de la sociedad, quiere decir, que los ciudadanos tienen el deber de velar por el cumplimiento de la LOPNA. También, tienen el derecho de participar activa y directamente en la definición, ejecución y control de las políticas de protección para los niños, niñas y adolescentes establecidas en esta ley. Responsabilidad penal del adolescente: En el título V de la ley, aparece todo lo referente al sistema penal de responsabilidad del adolescente. Este sistema está integrado por el conjunto de órganos y entidades que se encargan del establecimiento de la responsabilidad del adolescente. El adolescente que incurra en la comisión de hechos punibles, responde por su infracción en la medida de su culpabilidad. Se considera adolescente infractor a aquel que ha cometido actos previamente definidos como delito o falta según la ley penal. Con respecto a la responsabilidad penal del niño la LOPNA expresa: "cuando un niño se encuentra incurso en un hecho punible, solo se le aplicaran medidas de protección, de acuerdo a lo previsto en esta ley", en cambio al adolescente infractor, aunque no tenga plena capacidad para entender la magnitud del daño cometido, se le responsabiliza por ello, aplicándosele una sanción con fines esencialmente educativos. El articulo 528 expresa: "el adolescente que incurra en la comisión de hechos punibles, responde por el hecho en la medida de su culpabilidad, de forma diferenciada del adulto. La diferencia consiste en la jurisdicción especializada y en la sanción que se le impone". Para determinar la medida aplicable se debe tener en cuenta: 1. La comprobación del acto delictivo y la existencia del daño causado. 2. La comprobación de que el adolescente ha participado en el hecho.


3. La naturaleza y gravedad de los hechos. 4. El grado de responsabilidad del adolescente. 5. La proporcionalidad y propiedad de la medida. 6. La edad del adolescente y su capacidad de cumplir la medida. 7. Los esfuerzos del adolescente por repara los daños. 8. Los resultados de los informes clínicos y psico-social. La LOPNA establece en forma explícita que solo se podrá privar de su libertad al adolescente, cuando se cometa algunos de los siguientes delitos: homicidio, lesiones gravísimas, violación, robo agravado, secuestro, tráfico de drogas, robo o hurto de vehículos automotores. También esta ley contempla la excepcionalidad para la detención del adolescente infractor, según los siguientes casos: Detención en flagrancia: en la comisión de un hecho punible, después de hacer constar las circunstancias en que el hecho se produjo, el Ministerio Publico por intermedio del fiscal lo presenta al juez de control a las 24 horas siguientes, éste decidirá lo pertinente. Sólo en este caso, se puede privar de la libertad al infractor, pero se le debe colocar separado de infractores adultos, ya que así lo expresa la ley. Detención para la identificación: cuando en una investigación en curso existan evidencias contra un adolescente que no se encuentra civilmente identificado o exista alguna duda sobre su identidad, el juez de control a solicitud del Ministerio Público podrá acordar la detención preventiva hasta por noventa y seis (96) horas, a fin de verificar su identidad. Detención para asegurar la comparecencia a la audiencia preliminar: identificado el adolescente, el Fiscal del Ministerio Público podrá solicitar su detención para asegurar su comparecencia a la audiencia preliminar; el Juez de Control, sólo acordara su detención si no hay otra forma posible de asegurar su comparecencia. Una vez comprobada la responsabilidad penal del adolescente incurso en hechos ilícitos, se le aplicaran las siguientes medidas como sanciones: 1. Amonestación verbal clara y directa. 2. Imposición de reglas de conducta, que determinen las obligaciones o prohibiciones impuestas por el juez al adolescente. 3. Servicios a la comunidad, mediante tareas asignadas al adolescente, las cuales debe cumplir gratuitamente.


Libertad asistida: es la libertad que se le otorga al adolescente con la asistencia, supervisión y orientación del especialista que le lleve el caso y realice el seguimiento del mismo. Semi-libertad: asistencia obligatoria del adolescente a un centro especializado, durante sus ratos libres. Privación de libertad: se interna al adolescente en un establecimiento público, sólo podrá salir por orden judicial.


Grupo 5