Page 14

Los estudios desconocidos del Che Guevara A propósito de sus Cuadernos de lectura de Bolivia - Néstor Kohan

normas habituales de producción, circulación y consumo de los saberes teóricos, incluido el marxismo. Aunque durante los años ’60, gracias a la Revolución Cubana y a otras insurgencias, logró resquebrajarse parcialmente semejante eurocentrismo, durante las décadas subsiguientes “el orden volvió a reinar” en el terreno de las ideologías y sus formas de distribución y consumo. Nuevamente, como había sucedido hasta los años ’50, desde fines de los ’70 hasta mediados de los ’90, América Latina y el Tercer Mundo desaparecieron de “la escena intelectual” donde se decide lo que realmente vale la pena conocer y saber. No es de ningún modo secundario que ese orden eurocéntrico de reproducción de los discursos teóricos y las ideologías —incluidas las ideologías de izquierda— recién haya vuelto a resquebrajarse a partir de la rebelión zapatista de 1994. Desde ese momento, pasando por todos los Foros Sociales Mundiales, la aparición de la revolución bolivariana en Venezuela y la persistencia de la insurgencia colombiana hasta hoy, el eco del pensamiento de las periferias ha vuelto a escucharse en los púlpitos “autorizados” y consagrados del pontificio teóricointelectual de nuestra época. Como parte de ese “redescubrimiento” del pensamiento teórico de los pueblos y la militancia política de quienes no habitamos las grandes metrópolis del imperialismo, los escritos del Che Guevara —los ya conocidos y estos nuevos que estamos presentando— bien pueden ayudar a barrer los velos del eurocentrismo. Nadie más internacionalista que el Che. Nadie más ajeno al provincianismo y al localismo que él. Pero, al mismo tiempo, nadie más compenetrado con la explotación de las periferias del sistema mundial capitalista. El marxismo del Che Guevara, internacionalista hasta la médula (en obra y en vida, en teoría y en práctica), constituye una mirada crítica global construida pacientemente desde los márgenes y las orillas —los “eslabones más débiles de la cadena”, diría Lenin— de la opresión del imperialismo 4 . Por eso la puesta en práctica del pensamiento del Che somete a juicio todo intento por reducir la teoría marxista a un saber inodoro, incoloro e insípido a gusto del buen consumo académico de las “grandes capitales” de la cultura. 4

Por ejemplo, en sus Apuntes críticos a la economía política, donde critica el Manual de Economía Política de la Academia de Ciencias de la URSS, el Che escribe: “La clase obrera de los países imperialistas ha aumentado en cohesión y organización, pero no en conciencia, a menos que se le dé esa denominación a la conciencia de formar parte de los explotadores mundiales. Precisamente, el desarrollo de la explotación de los pueblos por parte del imperialismo ha provocado una dicotomía en la actitud de los obreros de los países imperialistas: organización y conciencia de clase explotada en lo interior, prescindencia del internacionalismo proletario en lo externo, con lo que se anula, transitoriamente al menos, como vanguardia revolucionaria”. Más adelante Guevara agrega: “los obreros de los países imperialistas reciben las migajas de la explotación colonial y se vuelven cómplices de los monopolistas”. Al momento de suscribir este análisis (1965) el llamado “Estado de bienestar” reinaba en Europa Occidental y se vivía eufóricamente como la panacea y la utopía capitalista realizada, seduciendo y cooptando a grandes segmentos de la clase obrera metropolitana que recibían a cambio de su pasividad política y de su silencio frente a la expoliación neocolonial del Tercer Mundo un estandar de vida relativamente “cómodo”. Pocos años después, a partir de la crisis del petróleo, dicha “utopía” neocapitalista comenzaría a naufragar ostensiblemente por todos sus poros. Acompañando revoluciones prácticas como las de Vietnam y Argelia y alimentando la insurgencia en toda América Latina y en África (donde fue a combatir personalmente antes de marchar a Bolivia), el Che Guevara defendía ya en esos años de euforia capitalista la centralidad de la lucha anticapitalista y antiimperialista del Tercer Mundo. 14

En la Selva  

Diario de Che en Bolivia, por Nestor Kohan

Advertisement