Page 1

EL DÍA

las ¿¿ipwias

Temas isleños

DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA

Empresa: «Herederos de Leoncio Rodríguez» Editor: JOSÉ RODRÍGUEZ RAMÍREZ" Director: JOSÉ MANUEL DE PABLOS CQELLQ Dirección, Redacción, Relaciones Públicas, Administración, Talleres e Impresión Avenida Buenos Aires, 7 1 , Santa Cruz de Tenerife.

Número 13.977. Año XLIV Teléfonos: (922)21.10.00 (8 líneas) Apartado de Correos, 97. Télex: 92.184. Diao E. Depósito legal Tf 32-1958. Franqueo Concertado: 38 2. Delegación en el Puerto de la Cruz, Edificio Victoria Ventoso C, 501, Polígono El Tejar. Teléfono: (922)38.03.25. Delega ción en La Palma: Santa Cruz, Calle Real, 44-l°-7 a . Teléfono: (922)41.26.00. Redacción en Las Palmas: Paseo Tomás Mo rales, 3-4". P. 1 1, Edificio Cristal. Teléfono: (928)36.65.29 Télex: 95.456 Diao-E (Las Palmas) Servicios informativos: Efe, Colpisa, Recopress, Mencheta.

AmeriCanarias

Semana Santa en la copla canaria de tipo popular

E

L tema de la Semana Santa está escasamente recogido en las coplas populares. «Amaro Lefranc», en su cuestionario que se publicó con motivo del concurso de coplas de San Benito (1952), no cita expresamente este capítulo, que tanta preponderancia tiene en otros acervos folklóricos, como el an~ daluz, por ejemplo (claro que al contar con un género musical específico, como es la saeta, se facilita el cultivo y la propagación de las rimas populares). «Amaro Lefranc» reparte la temática de «fervor religioso y fe cristiana» en los siguientes apartados: sus manifestaciones y modalidades. La medalla, la estampa, el escapulario, el cordón de San Blas, etc. Culto y devoción de las imágenes veneradas y milagrosas del país. Rogativas en. demanda de lluvias o para impetrar el fin de una plaga, calamidad o desastre. Oficios y funciones de la iglesia en acción de gracias por algún favor alcanzado del cielo. La clausura y los conventos. Otras coplas de asunto religioso. Este mismo fenómeno se repite en los trabajos de otro de nuestros mejores estudiosos de las coplas, como Sebastián Padrón Acosta, que nos habla de los santos y vírgenes en el marco de las festividades patronales; de la Candelaria, su moreno rostro y su relación con el paisaje (arenal). No recoge en su colección ni una sola cuarteta que trate el tema religioso de la Semana Santa, si pasamos por alto la conocida copla de «Amaro Lefranc», premiada en el certamen del Ateneo (1927) y que, con el tiempo, es de las más conocidas y divulgadas: «Al Cristo de La Laguna/mis penas le conté yo»... Sin embargo, no se puede estimar como una letra específica de la Semana Santa, aunque el protagonista sea el Cristo crucificado. Lo mismo podemos decir de otra conocida cuarteta, que escribió Sebastián Padrón Acosta y fue premiada en el concurso de San Benito de 1952, con la «Espiga de oro». La que comienza «Si subes a La Laguna/entra en el Cristo a rezar»... Son coplas que encajan mejor en ese apartado de «rogativa» o de «acción de gracias por la obtención de algún favor», a que se refiere «Amaro Lefranc» en su cuestionario. A la vista de los escasos ejemplos «puros» que hemos podido encontrar, la copla canaria en torno a la Semana Santa se distingue por su tono des-

criptivo y estrictamente procesional, como se pone de manifiesto en la sentida cuarteta que escribió José González Gutiérrez para el concurso de San Benito, en 1952: La noche del Viernes Santo/brilla más clara la luna/para alumbrar el camino/al Cristo de La Laguna. En el mismo sentido —y pedimos perdón por traer aquí uno de nuestros «peeadulos» poéticos juveniles— va la quintilla octosilábica, propia para malagueñas, que mereció medalla de oro en el concurso de San Benito de 1959, y que hoy figura en los repertorios de Olga Ramos, María del Carmen Mulet y Los Sabandeños: «Al Cristo lo vi una vez/subiendo por la Carrera/un Viernes de madrugada/entre rezos y miradas/de ia gente lagunera. Igual ocurre con otras coplas recogidas en las demás islas, que también inciden en la simple descripción procesional de uno o más pasos, al estilo de esta cuarteta que citó Orlando Hernández en su artículo «Semana Santa», publicado en «El Eco de Canarias» (26-111-80): Por las calles de Vegueta/sube el Cristo del Granizo/la Virgen de las Angustias/y San Juan el morenito. Con menos frecuencia se alude en las coplas a aquellos elementos que aparecen en las iglesias en esta Semana de Pasión, como es el negro velo que cubre los altares o el penetrante sonido de la matraca, como ocurre en esta copla recogida en Las Palmas: Cómo suena la matraca/como rompiendo las calles/es el dolor del silencio/que crucifica hasta el aire. Quizás algo «culta», ¿no? Con los escasos elementos que hemos encontrado, nuestra visión tiene que ser parcial y provisional. Tal vez el próximo año, si volvemos sobre el tema, haya posibilidad de ampliar este apartado de la lírica popular canaria, hasta ahora desconocido y muy poco estudiado.

Elfídio Alonso

Lanzarote: conocidas las razones de la intoxicación con queso del pasado enero Arrecife.— Gérmenes del tipo «G. col» fueron los que provocaron la intoxicación por ingerir queso en malas condiciones y que afectó a 18 lanzaroteños el asado mes de enero, informó a Consejería de Sanidad del Gobierno canario al diputado del Cds, Jesús Morales Morales.

E

interpeló al consejero de Sanidad sobre las causas de la intoxicación. En su repuesta el consejero afirma que cuando se produjo el suceso se tomaron muestras del referido alimento, así como se abrió un expediente al fabricante al no cumplir los requisitos legales para la elaboración de esta clase de

Jel 7° DÍA

Fuerteventura, isla entrañable F

UERTEVENTURA es isla desnuda, escueta, casta, difícil y honda. Es isla plena, abierta a todos bajo una brisa de yodo y sal. De ella —de sus piedras llenas de siglos y de soles— he hablado largamente con un buen amigo de la niñez, Melchor P. Alonso, que bien sabe de la eternidad del canto en movimiento de la mar en la entrañable Maxorata. Melchor, como yo, bien comprende a la isla que, sedienta, está cubierta con el manto sencillo de la aulaga. El, como yo, con los ojos del alma ha bebido su reposo, su amplia calma, la hermosura de su campo que —por paradoja triste— se deja empapar en agua bendita del cielo y cede, regala una brizna de hierba por cada hebra de lluvia. La tierra de Fuerteventura ha hecho al hombre y, haciéndole, le ha ganado el corazón. Sólo desde su campo cabe penetrar en la vasta llanura de los cielos; música para el alma son los perfiles puros de las montañas, la pureza rizada de las olas de frescura y toda la alegre claridad de los campos. Con Melchor evoqué el cristal del agua rompiendo en las arenas de Fuerteventura —des-

de Corralejo a Morro Jable, desde Punta de la Entallada hasta Risco Blanco— y, también, la resignada sencillez de la aulaga. Con el siempre alegre girar de los molinos —bien ligados en su historia al buen hacer de don Juan P. Alonso, padre de mi amigo de pequenez y juventud, amigo de siempre— la calma que, en invisible lluvia, cae de los cielos y, en ambiente íntimo, sube de la tierra. En Fuerteventura, isla honda y entrañable, las olas, ardiendo de blancura, llegan a las playas bajo el poderío de la luz y sacudidas por la soledad del viento. Rodeada de silencio, la isla ha recuperado la pérdida clave del idioma del agua; y es que, bajo la bruma de los olvidos, sus hombres —todos los buenos majoreros— han sabido trabajar, y muy bien, tanto con

los dardos del sol sobre sus cabezas como, arriba, la fiesta de las estrellas. Nombres y más nombres —Juan José Felipe Lima, Espinosa, Soto Gerardo, los Bordón, el buen don Juan P. Alonso, Antonio Chacón, don Ramón Castañeira, etc—, que, personas de corazón derecho, bien han quedado para siempre en nuestros corazones. Y es que, tanto la isla como sus gentes, tienen y mantienen la bondad del buen pan en la mesa. Ellos han sabido llevar la verdad como arma en la vida; no han hecho otra cosa que dar intensidad a su trabajo y, además, nunca han sabido decir adiós a su isla, la buena Fuerteventura que, con voz muda, bien los llama desde más allá del horizonte. Con Melchor he comprendido que, de todas las cosas que hemos visto y vivido, a ella, a Fuerteventura, queremos seguir viendo y viviendo. Hemos evocado la fiesta azul de la mar allá por Tarajalejo, las tardes dulces de Puerto del Rosario,

los hombres que bien rompían la tierra con sus manos y los que araban toda la mar. Bajo el sol que cae y cae eternamente, la isla se hace y rehace. Brotando entre las piedras —como si la nostalgia fuera una semilla— evocaciones de tiempos idos y, con temblor de estrellas en el corazón, esperanzas, todas las esperanzas para la buena isla cuyo grito mudo nos dice de su buen porvenir del aroma sereno de la tierra mojada que, hace años, bien sentí, en Taraj alejo. Con Melchor P. Alonso, charla larga —charla con dolencia de melancolía— y evocaciones de cuando se vivía con lealtad. Pero, una y otra vez, la soledad de Fuerteventura y sus montes bajo un azul extendido, sol que fallece y cielo que navega. Y es que, con nuestros antepasados, allí nos vivimos, somos y seguimos.

Juan A. Padrón Albornoz

Con permiso

Estampas de los pesqueros en Tenerife C

ASI al inicio de este largo y último fin de semana, entre el miércoles y el jueves, estaba muy animada la dársena pesquera. El puerto tinerfeño adquiría un trajín casi olvidado. Y, al margen del bello espectáculo de la entrada de varios pesqueros, con las dimensiones poéticas que tal espectáculo conlleva, cabía una reflexión económica. Más de un lector, puesto a contemplar la estampa marinera, se diría: ¡cuánto dinero se mueve! Y el pragmático observador no estaría descaminado. Pero aún más acertado se hallaría quien pensase: ¡cuánto dinero podría moverse! Porque, siempre a cuenta de la pesca, nos encontramos como hace siglos, esto es, con la sospecha o intuición de que ha de ser una de las grandes posibilidades de la economía tinerfeña, canaria. Pero sin certeza alguna; bueno, con la convicción de que apenas avanzamos... En honor a la estricta verdad, pequeños pasos se han dado. O grandes, según el sentido de la medida de quien opine. Me refiero a las inversiones públicas, realizadas en refugios pesqueros, en infraestructura portuaria. Sólo que detenerse ahí, en esas necesarias y hasta indispensables obras, es tanto como quedarse a la mitad del camino. Pues, ¿que falta? Se echa de menos, sobre todo, la investigación, la mejora en los medios

de captura, el apoyo al pescador y un largo etcétera de medidas que pongan a flote al sector extractivo, hoy en situación tan alicaída como lamentable. Porque, también en este área, aquí se.han hecho planes, estudios, discursos, leyes, y si me apuran un poco, hasta cánticos de sirenas. A la vez que han brillado por su ausencia las acciones prácticas, los impulsos y las revitalizaciones. En resumen, todo aquello que posibilitase el no desperdiciar ningún renglón relacionado, directa o indirectamente, con la pesca. La Ley de Pesca para Canarias, de 1978, ¿ha servido para relanzar el sector pesquero? En Tenerife, dicen que nones. Que el texto despertó unas expectativas, unas ilusiones y que, ahora mismo, por desconocer sus posibilidades o por errores interpretativos o por galimatías varios casi todo es confusión y frustraciones en torno a una norma, pensada para «compensar» la pérdida del banco saharíano. A veces, algunos políticos,

con la excusa de que los empresarios son egoístas y quieren el oro y el moro, permanecen cruzados de brazos. Fruncen el entrecejo e incluso susurran que ellos no harán ricos a nadie. Olvidan tales «despistados» que obligación ineludible de quienes sirven a la cosa pública es tratar de enriquecer al conjunto de la comunidad; dentro de la cual se encuadran quienes, al socaire de estímulos y rentabilidades, pugnan por vislumbrar nuevas fuentes de ingresos, que también fortalecen a toda la economía. Para posibilitar la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado, o los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, siempre de acuerdo con las exigencias de la economía general, o nadie piense que vamos a levantar cabeza. No planteo en absoluto, en este artículo, la mayor o menor conveniencia de «premiar» con subvenciones a los empresarios pesqueros. Recuerdo que, en otras naciones desarrolladas, se alienta la pesca mediante la ejecución de programas de investigación, evaluación de recursos, información, cobertura y asistencia, etc. Y desciendo a detalles más concretos, a fin de no repetir el pecado de quienes se pierden en teorías. Hace algo así como tres años se constituyó el Patronato de Pesca del Cabildo Insular de Tenerife. En el trienio, se ha reunido tres veces. Entre las propuestas que le han llegado figura una a la que voy a aludir. En ella se insta al Patronato a que una flotilla reali-

ce un rastreo intensivo en la zona norte de nuestras costas, prácticamente inexplotadas, un avión de reconocimiento complementaría a los barcos y facilitaría datos al detectar las corrientes de túnidos; y un buque oceanógrafico estudiaría las condiciones marinas que permitan la identificación de capturas con los estudios de los diferentes componentes de las aguas. Coordinaría los apoyos un director de programa nombrado por el propio Patronato, quien dicho sea de paso costearía las operaciones aplicando la Ley de Pesca en Tenerife. No tiene porqué haber colisión entre Patronato y Consejería del Gobierno Autónomo . Importa cubrir metas y objetivos, sin reparar en quién se apunta o deja de apuntar el tanto político. Uno no sabe si el proyecto señalado es el óptimo. Que hablen los expertos y conocedores del tema. Todo antes de que aquí la pesca continúe sin futuro. Porque quien viese, estos días atrás, muy animada la dársena pesquera del puerto tinerfeño no debería llamarse a engaño. Las estadísticas aseguran que, cada año, se producen en Tenerife menos descargas de pescado que la anualidad anterior. ¿Dejamos consumir al sector y archivamos las bellas estampas en el baúl de los recuerdos? Y a todo esto, algo que hemos repetido mucho: ¿cuándo se fijan, de una vez, las aguas marinas de Canarias y se defienden como es debido?

Ricardo Acirón

Actividades culturales organizadas por el Cabildo de Las Palmas Las Palmas.- La Consejería de Cultura del Cabildo Insular ha organizado un curso de técnica del batik y otro de psicología de la técnica del piano para profesores dentro de los actos culturales que realizará del 23 al 28 de abril. El 23 de abril en la Casa Museo de Tomás Morales de la villa de Moya, José Alonso García, dará una conferencia dentro de los actos del centenario del nacimiento de Tomás Morales. Del 23 al 29 de abril se impartirá un curso de Filosofía y Psicología de la técnica del pía no para profesores, por e! pianista argentino Américo Caramuta. El curso en técnica del batik será dado por el pintor senegalés Kebba Bojang en el antiguo asilo. El III Encuentro de Anima-

bra en el Ayuntamiento de Gáldar, el 28 de abril y será presidido por el consejero presidente de la Comisión de Cultura del Cabildo, Francisco Ramos Ca~ mejo. El 27 de abril será presentado el libro «Veintiún poemas», de Ventura Doreste Velázquez en la Casa de Colón y el 28 de abril el taller de Expresión Infantil Calimbre, comenzará el ciclo de actividades dedicados a niños de 10a 14 años.

¡¡Puerto de la Cruz!! Sus anuncios en EL DÍA Librería Tenerife Plaza El Charco, 4 Tfno.: 3Rf)R33

FUERTEVENTURA ISLA ENTRAÑABLE  

Artículo de Juan Antonio Padrón Albornoz, periódico El Día, sección "Temas isleños", 1984/04/22

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you