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LAS FIRMAS DEL SÉPTIMO DÍA

EL DÍA, Tenerife, domingo, 1 de abril de 1984

Temas isleños

Domingo Chico y su grandeza de corazón T

AL y como corresponde a su siempre buena trayectoria, con justicia completa el Ayuntamiento de Güímar ha sabido premiar la ejemplar labor de don Domingo Chico. En acto sencillo, se ha sabido premiar al hombre de la bondad activa e infatigable, al de corazón derecho y sencillo, al que nunca ha traba-jado en el vacío, aquello que atesora pasado, lo Don Domingo Chico —con que ha vivido y viviendo venció cuya amistad me honra— ha si- ai dolor, lo que ha sufrido y sudo siempre un hombre dema- friendo venció a la vida. Con siado sencillo. Ese es su máxi- ellos comprendimos —bien mo honor en el libro de recuer- comprendimos— que nuestras dos, nostalgias y evocaciones mismas previsiones del porvede la vida. Hombre de corazón nir las vestimos con hermosura abierto y cordial, su generosa y del pasado. Y es que con los noble bondad ha llegado a las buenos recuerdos construimos entrañas de nuestras almas, al las esperanzas. corazón de nuestros corazones. Las ideas netas, limpias y Magnífico profesional del puras —y hasta un poco picuMagisterio, Don Domingo ha das, como bien decía Ángel Gaenseñado —nos ha enseñado— vinet— tienen en este nuevo que la mejor enseñanza moral, güimarero un defensor persisla única eficaz, es el ejemplo. A tente. Domingo Chico ,-don través de sus escritos, bien nos Domingo Chico— rinde culto a dice —bien nos enseña— que la actualidad en breves y rápiuno de los secretos del verda- dos comentarios que, por su dero hombre feliz es proceder forma vivaz y plena, por su forsiempre de manera que está de ma sencilla, todos llegan direcacuerdo con él mismo. tamente. En la buena prosa de DominEl señor Chico —ejemplo de equilibrio en bien hacer, en go Chico, evocaciones, visiones limpia trayectoria humana y que sacan la pequenez a flor de alma. En el acento, en el de sus profesional— representa la amplia gama intelectual y, siem- escritos, añoranzas de buenos pre, en su más sencillo y mejor tiempos que pasaron, y, al proservicio. Su latir del corazón y.- pio tiempo, la poesía de lo cotila pluma se centra activamente diano, el buen arte de la vida en nuestra isla, en esas tierras diaria, la sencillez de las cosas del Sur que han vuelto a encon- que bien animan la espontánea sucesión de los días. trar la pérdida clave del agua. Este maestro ejemplar atesoLa buena prosa de Domingo ró grandes verdades, atesoró Chico ríos llega, siempre, con aquel oro, lo acuñó y puso en ráfagas de niñez, con olor a circulación y, así, hace saltar pan nuevo y frescos rumores del olvido de los libros aquellos del día. buenos conocimientos a la sanDomingo Chico —buen maesgre, al alma de la juventud que tro que siempre ha marchado bien ha forjado. por la vida con la verdad como Con el nombre de Domingo arma— bien nos ha enseñado Chico —para mí siempre será que el ayer es un árbol de lardon Domingo Chico— me llega gas ramas, árbol al que a su otro que, también fue maestro, buena sombra nos tendemos está ligado a lecturas de tiem- para recordar, Con la injusta pos que fueron. Me refiero a manía de los olvidos, la justa Benjamín Afonso Padrón; am- manía de los recuerdos y, así, bos me enseñaron —nos ense- Güímar —su Ayuntamiento— ñaron— que poético, verdade- bien ha sabido premiar al homramente poético, no es sino bre que en aquella tierra ha es-

crito, escribe y escribirá, el buen libro de toda una vida. Con la tranquilidad del trigo que tiembla en la llanura con risa rubia, Domingo Chico ha vivido —vive y vivirá— la temblorosa pulsación de los caminos isleños. Siempre luz en su corazón y todo un buen eco de estrellas en su alma. Siempre escritos de su mano y su corazón —siempre maestro de dignidad, de realidad, de elevación de espíritu— pues, quien escribe con sangre del corazón, como don Domingo, lo hace para siempre. Nuestro agradecimiento al hombre que en cada uno de sus escritos ha puesto toda el alma que vivía —que vive— al escribirlos. Con él bien comprendemos que no puede tener esperanzas quien no tenga recuerdos; con él aprendimos a ir a los viejos rincones, a escudriñar la historia, a verdaderamente vivir. Con las palabras de Pedro Guerra, las de Ernesto Salcedo y otras personas bien ligadas a Güímar —antiguos alumnos, presidente del Club de Leones, del Club Náutico, del Casino, etc.— que, al abrir las entrañas de los recuerdos, con la niñez de gozo tranquilo, bien descubrieron la sombra del maestro, don Domingo Chico, cuyo ejemplo protegió, protege y protegerá, tanta niñez, pequenez y juventud. Versos de Pedro Guerra y prosa de Ernesto Salcedo fueron las pabras cálidas, bien sentidas que, con las obras citadas, dieron el espaldarazo de güimarero a este gran tinerfeño que a todos nos honra. Para don Domingo Chico, para su buena tierra natal de Fasnia y la adoptiva --para toda nuestra tierra tinerfeña— el afecto y cariño de quienes bien liemos conocido su siempre buen y bien hacer, toda la grandeza de su corazón,

Juan A. Padrón Albornoz

De domingo a domingo

Alfonso Chiscano, un chicharrero de exportación

T

ENERIFE es una tierra que, desde siempre, suele exportar su mejor producción, incluso en materia humana, y aquí, como ocurre con los plátanos y los tamates, quedamos los peores. Durante los días de la semana que pasó, tuve ocasión de tratar íntimamente a un chicharrero de exportación y de excepción que anda hace muchos años por Estados Unidos. Allí se afincó, allí creó su familia, allí trabaja y allí se ha ganado una fama que puede decirse es mundial. Me refiero a Alfonso Chiscano, que si bien «ejerce» de chicharrero en Norteamérica, al revés de otros muchos, aquí no «ejerce» de americano. Al contrario, al contacto de la isla, parece recuperar en un instante los muchos años de ausencia y echa mano, para expresarse, a un lenguaje entre toscalero y del Cabo, donde el taco, naturalmente, está presente con frecuencia. Alfonso Chiscano, después de cursar el bachillerato en el viejo Instituto de la Plaza Ireneo González, marchó a Barcelona a estudiar Medicina cuando tenía diecisiete años. Ya apenas tuvo contacto con Tenerife, donde vivían y viven su padre y su hermano Rufino, que es farmacéutico. Obtuvo una beca del Cabildo y eso ño lo puede olvidar. Es médico porque el Cabildo lo becó y, para pagar esa deuda, espontáneamente, ha vuelto a su tierra para contribuir aquí a crear un equipo de cirugía cardiovascular, precisamente en el establecimiento del Cabildo, en el Hospital Insular. Mi encuentro con Alfonso Chiscano fue hace un par de sábados. Ya quedó reflejado en las páginas de EL DÍA. Fue cuando Rafael Arteaga, en nombre de un nutrido grupo de amigos del que formo parte, le impuso el «chicharro de oro». Conozco a su padre, don Rufino, porque, cuando era un jovencillo en el Frente de Juventudes, me dio clase de Radiotelegrafía, y conozco a su hermano porque, en aquellos tiempos,

chó pronto y se hizo un hombre fuera de la isla. Así se lo dije y, desde entonces, me consideró un amigo de siempre. Me llegó al alma su afecto y su confianza, pero no me extrañó porque Alfonso Chiscano me dijo que lo que se echa de menos en Estados Unidos es un amigo y que él tiene muy pocos allá, sin que esto quiera decir que no conozca a mucha gente y que esa gente se porte cordialmente con su persona. Alfonso Chiscano volvió a Tenerife, después de una larga ausencia, con ocasión del I Congreso Mundial de la Emigración Canaria. Y entonces protagonizó una anécdota: apareció vestido de «mago» a una reunión. Explicó luego que, de joven, había querido vestir el traje típico para participar en aquellas fiestas regionales de su tiempo, pero que nunca tuvo dinero para comprarse el traje. Ahora se desquitó. Y pidió perdón a los compañeros de Congreso. Es muy propio de su carácter alegre, optimista y sin inhibiciones. Dice que todas las inhibiciones las perdió en Usa. A allá se marchó poco después de terminar la carrera en Barcelona. No sigo al pie de la letra su trayectoria porque mi compañera Beatriz de Arespacochaga hizo una magnífica entrevista a Alfonso Chiscano que ayer publicó este periódico. Y yo no quiero aquí destacar la personalidad del científico sino la del ser humano. En Norteamérica, primero en Houston y después en San Antonio de Tejas, que es ciudad fundada por canarios, ha venido trabajando intensamente. Tuvo —dice— un largo aprendi-

Alfonso Chiscano, entre el optimismo, el taco y la advertencia allí no rige el tanto tienes, tanto vales, sino el trabajo, la formación, lo que uno es capaz de hacer. Antes de estabilizarse, Alfonso Chiscano pasó por varias Universidades y trabajó con celebridades de la Cirugía y de la Medicina. Ahora, además de dirigir un equipo de quince especialistas en San Antonio, es profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de esa ciudad, que es la penúltima que se ha creado en Estados Unidos. Alfonso Chiscano no emplea ni una sola palabra técnica cuando habla con un profano en la materia como es mi caso. A veces, hasta se pasa, llamando a las arterias «cañerías». Se le escapa, eso sí, algún término americano, que se .apresura a traducir. Hay que pensar que este médico se pasa muchos años sin hablar una sola palabra de castellano. Ni siquiera en su casa. Ni su mujer ni sus dos «muchachos» —así llama a sus hijos a la manera venezolana— hablan español. Pero yo me pregunto, y no se lo digo, cómo se las arreglará para soltarse allá los tacos que pronun-

IA ASISTENCIA SANITARIA NUEVAS DIMENSIONES EN NUESTRA PROVINCIA

José Luis Alonso Santaella, Director de Compañías de Asistencia Médico-Sanitarias, con una gran trayectoria profesional en este tipo de actividades, apoyado por un grupo de profesionales de la Medicina, se ha hecho cargo de la entidad «UNION PREVISORA», S.A. Asistencia Sanitaria, que viene funcionando en Tenerife y provincia desde 1950, la. cual ha logrado expansionarse, estando situada entre las primeras firmas del ramo. El Sr. Alonso Santaella, actual Director de «UNION PREVISORA», S.A.f nos manifiesta que su gran preocupación es lograr que la imagen de esta Entidad alcance las mayores cotas del mercado. Además nos dice: «Mi intención, al hacerme cargo de «UNION PREVISORA», S.A, Asistencia Sanitaria, ha sido la de ofrecer a nuestros asegurados unos servicios nuevos, modernos, capaces de hacer sentir entre ellos que la entidad sea «su Compañía», que cualquier cuestión que quieran plantear en beneficio de unas mejores condiciones de servicio, lo puedan hacer con absoluta libertad, teniendo la seguridad que van a ser oídas. En definitiva, nos sigue diciendo, que se sientan de verdad asegurados, contando, por supuesto, con el respaldo de un cuadro médico de auténtica garantía». El Director de «UNION PREVISORA», S.A. Asistencia Médica nos comenta la oferta que en su toma de posesión, el día 1° de Enero del presente año, hizo a sus asegurados a través de una pri-

mera circular y ha sido corroborada en una segunda del mes de Marzo, donde les comunicaba la culminación de los proyectos que se ofrecían, tales como nuevas oficinas de la Dirección Provincial, ubicadas en el número 4-2° piso de la Plaza de Weyler, donde se hallan instalados, además de éstas, un GABINETE OFTALMOLÓGICO, MEDICINA GENERAL Y A.T.S. Igualmente, nos indica que se ha adquirido en la C/. Castro, 5-4°, unos modernos consultorios, dotados de los más sofisticados adelantos y en los que se encuentran a disposición de los asegurados, los servicios de GINECOLOGÍA, ECOGRAFIAS, REUMATOLOGIA, MEDICINA GENERAL, RADIOLOGÍA Y ELECTROCARDIOGRAFÍA. Asimismo, nos comenta que, de acuerdo con la importancia del número de asegurados existentes en la zona de La Cuesta, se han adquirido unos locales en la C/. Abreu y Valdés, 9, en los cuales se han instalado los servicios de MEDICINA GENERAL, RADIOLOGÍA, Y A.T.S. En estos momentos se está dotando para CENTRO DE URGENCIAS. Otra de las grandes preocupaciones del Sr. Alonso Santaella era poder ofrecer a sus asegurados un amplio cuadro médico, cuestión esta de la que se encuentra muy optimista al observar la evolución, de forma favorable, que está teniendo el actual cuadro de facultati-

vos. De acuerdo con las nece-

sidades de «UNION PREVISORA», S. A. Asistencia Médica, el Sr. Alonso Santaella nos apunta su gran inquietud por conse guir la última de sus promesas y que hoy se puede hablar de casi una realidad, ya que en los momentos previos a esta entrevista, venía de colocar la primera piedra, acompañado de uno de sus socios, de lo que será en breve la CLÍNICA DE URGENCIAS en esta Capital, También nos comenta su Director, como tema muy importante para sus asegurados, que se dispone de DELEGACIONES Y ENTIDADES COLABORADORAS en todo el territorio nacional, donde pueden recibir las asistencia urgente en caso de desplazamiento, para lo cual y con una simple TARJETA DE DESPLAZADOS podrán utilizar la asistencia en cualquier punto de la geografía española. El Sr. Alonso Santaella termina diciéndonos que por todos estos motivos se encuentra muy satisfecho y con la intención de seguir luchando para, de esta forma, poder ofrecer el mejor servicio a los actuales y futuros asegurados y así convertir su empresa «UNION PREVISORA», S.A. Asistencia Médica en una compañía modelo. «Reconocemos las inquietudes del Sr. Alonso Santaella», fueron las manifestaciones de un grupo de asegurados que se encontraban en aquel instante en las dependencias de la Compañía, al preguntarles por la evolución de la misma.


DOMINGO CHICO Y SU GRANDEZA DE CORAZON  

Artículo de Juan Antonio Padrón Albornoz, periódico El Día, sección "Temas isleños", 1984/04/01

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