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CRÓNICA DE FIESTAS 2009 Un antropólogo sevillano, estudioso de las fiestas en general y de la de Moros y Cristianos en particular, me comentó que ésta podía definirse con la famosa expresión de Marcel Mauss: un “hecho social total”. En su opinión, un hecho social total conlleva siempre dimensiones económicas, religiosas o jurídicas y no puede reducirse a uno solo de esos aspectos. Definiendo la Fiesta como “hecho social total”, destacamos su carácter de expresión ritual y simbólica, vinculada a las identidades colectivas, estructuradora del calendario y del espacio. Sirve como sustrato que alimenta distintas sensibilidades y motivaciones, todas igual de respetables, cada una con su momento y con su escenario, sin permitir que ningún colectivo monopolice las celebraciones. Así entendido, tan legítimo es ir al Alardo o a la Procesión, por ejemplo, como no ir. Tenemos momentos para todo y para todos, ofreciendo un ejemplo de convivencia basada en el respeto a los demás y en la tolerancia. La Fiesta se sitúa al lado contrario de la rutina cotidiana, y establece una relación dialéctica, paradójica y contradictoria entre lo sagrado y lo profano, la ceremonia (cívica o religiosa) y la juerga, lo institucional y lo espontáneo, el orden y la trasgresión. A través de ella, los ibenses entramos en contacto con las fuentes últimas de nuestra identidad y reconstruimos la experiencia de comunidad imaginativa, estructurada en torno a las “comparsas”, grupos específicos que actúan como agentes del ritual festivo, contribuyendo a consolidar una identidad colectiva. La Fiesta, mediante la eficacia de la acción ritual, está dotada de ese poder configurador de la realidad, y no por simbólica deja de tener efectos sociales, económicos y políticos. Deseo que los párrafos de esta crónica puedan proporcionar una idea aproximada sobre los rituales festivos, los símbolos que utilizamos, las identidades colectivas que expresan, los grupos que los protagonizan, y las expresiones festivas de religiosidad profana. Estudiando cada segmento o pieza intentaremos reconstruir el conjunto y su coherencia interna, tan compleja que, aún describiendo fragmentos separados con el mayor escrúpulo, jamás lograré más que una imagen plana, en dos dimensiones. Si queremos ganar algo de perspectiva, nos tenemos que alejar de Ibi y ampliar el campo de visión, globalizarlo como se dice ahora, y sólo así comprenderemos que la Fiesta no es ajena a las circunstancias socio-económicas que se viven en el mundo. La crisis económica (tan real), la gripe A (tan exagerada) o el caso Gürtel (tan cercano) marcan los días previos. Un ejemplo claro lo encontramos a mitad de agosto, con la publicación del borrador del nuevo Reglamento de Artículos Pirotécnicos y Cartuchería, con el que el legislador español pretende adaptar la normativa nacional a la Directiva 2007/23/CE. Francisco López, Presidente de la UNDEF, mostraba su contrariedad al entender que no se había contado con los festeros a la hora de promulgar una norma de vital importancia para uno de los actos más representativos que se desarrollan dentro de nuestras Fiestas, y, sin apenas tiempo, se consiguió movilizar a asociados y Ayuntamientos para remitir finalmente más de 3.000 escritos de alegaciones. Fundamentalmente, los festeros pretendemos incluir la reglamentación de los distintos usos de la pólvora y del material pirotécnico, el uso de arcabuces, armas históricas o detonadores en la vía pública, sólo con pólvora negra, como es el caso de la Fiesta de Moros y Cristianos. Mientras avanzo en la redacción de esta crónica leo en la prensa


que la citada Directiva entrará en vigor el 31 de enero, sin que, de momento, nadie haya aclarado los efectos que tendrá sobre nuestras Fiestas a corto y largo plazo. Quizás por la crisis económica, verdadero virus que se extiende por toda la geografía, la Federación de Comparsas tomó medidas de reducción del gasto y las primeras sacrificadas fueron “les entraetes”, que dejaron de ser organizadas oficialmente. No obstante, se dio libertad a las Comparsas para organizarlas por libre. A petición de un miembro de la Comparsa Cides tengo que decir que el día 13 de junio se celebró una Cena de Hermandad aprovechando el cumpleaños de su Abanderada, acto al que asistieron los Cides, ambos Capitanes y algunas Abanderadas con sus respectivas parejas. A mediados de agosto, desde Cocentaina, llegaba una noticia interesante: por primera vez en la historia de esta localidad una mujer, Ana Llavorí Savall, iba a representar el cargo de Abanderada. En Cocentaina, la tradición es totalmente distinta a la nuestra y, por pura inercia, el cargo de Abanderado estaba reservado a los hombres. Por aquí podría ir la solución a la falta de Abanderadas en Ibi. En la reunión de la Junta Directiva de la Federación, el 25 de agosto, se suscitó una cierta polémica en torno a la sugerencia lanzada por algunos festeros, proponiendo que la ofrenda a la Virgen fuese materializada en alimentos, que la Parroquia destinaría a familias con necesidades. Pero la propuesta tuvo sus detractores y no llegó a prosperar, entre otras cosas porque ni siquiera se sometió a votación. Muchos coincidimos plenamente con la propuesta que hacía Enrique Abad: destinar un tanto por cien de los presupuestos de las entidades festeras a instituciones solidarias, pues los gestos sencillos “...pueden ser signo de nuestra voluntad de transformación y diálogo dentro de la estructura de la fiesta...” (página 233 de la Revista de 2009), y me consta que la Comisión y las Comparsas así lo hicieron. Esa misma noche me acerqué al Templo Parroquial para examinar los trabajos de colocación del manto de “les bacores”, que se desarrollaban frente a la atenta mirada de un grupo de Camareras y con el Templo vacío y en silencio. Hacía años que no subía hasta el interior de la cúpula, e hice fotos del artilugio de la nube, construido en la fábrica Payá y que funciona perfectamente. Casualmente en la Revista se publicó un artículo de Vicente Barrachina con una detallada explicación a la que me remito. Al día siguiente se procedió a subir la Virgen al trono. Me comentó una Camarera que este acto es público desde hace unos años y cada vez acude más gente, que aprovecha para ver la imagen de cerca (colocada en la Sacristía) y hacerse fotos en familia, sobre todo con niños pequeños. Este año también se anunció por la radio y quizás por eso acudió muchísima gente, que cantó los himnos y presenció emocionada la “elevación”, que se producía pasadas las 21,30 horas. La presentación de la Revista o “programa” de Fiestas tuvo lugar el jueves 27 de agosto. Pudimos observar un formato totalmente remodelado, con el texto a tres columnas y una reordenación de la publicidad y secciones de la Revista. El responsable de la edición, Juan Miguel Salvador, explicó que se había incorporado este año una sección dedicada a la música festera, al tiempo que había incentivado la participación de las comparsas potenciando el apartado dedicado a que éstas hablen de su actividad. Agradeció, además, la elevada participación de colaboradores en la sección dedicada a artículos literarios y de investigación local y destacó la cuidada selección de las fotografías.


En días posteriores dos personas diferentes me hicieron una misma observación: faltaba la foto del Rey y del Presidente Camps (revisé mi archivo y comprobé que ambas fotos aparecen en las Revistas de 2005 a 2008, pero no en anteriores). Mayor sorpresa me causó la queja de otro ibense: lamentaba que la imagen de la Virgen no apareciese en primer lugar y, además, que “la que han puesto no es la de Ibi” (como si del icono dependiese el culto o la devoción). El calendario apenas deja resquicios para ubicar tanta actividad, de modo que la mayoría de Comparsas celebraron sus últimas reuniones el viernes 28 de agosto, pues algunas, Maseros, Templarios, Chumberos, Mozárabes y Piratas, habían preparado “entraetes” para la noche del sábado 29 de agosto. Tras la última reunión de la Junta Directiva, la cena “del Alumbrado” se celebró la víspera del primer día de Novena en los Tuareg, agradeciendo los asistentes que se recuperase la presencia de la charanga en la cena, pues a los festeros ibenses nos gusta que la música acompañe a la comida y a la bebida. El primer día de Novena intenté llegar a la hora del encendido del alumbrado extraordinario, pero al asomar por el alto de la carretera de Bañeres empecé a ver los cohetes. Viendo que no llegaba a tiempo, detuve el coche para contemplar desde el arcén el castillo de fuegos artificiales y la “mascletá”, que quizás por la distancia, me pareció algo más escuálida de lo habitual. Pero les aseguro que el encendido del alumbrado extraordinario, contemplado casi a vista de pájaro, resulta emocionante. No menos turbador fue que, tras meses sin actividad, Tele Ibi resucitase para reemitir grabaciones de las fiestas de 2008 y emitir en directo las de 2009. Finalizadas las Fiestas, se volvió a producir el apagón y no se reanudaron las emisiones hasta Navidad, como si de una especie de “ojos del Guadiana” de la telecomunicación local se tratase. Por su parte, los responsables de seguridad, tanto de la Policía como de la Guardia Civil, acordaron un dispositivo especial de seguridad ciudadana con un total de 32 agentes de la Policía Local y 50 efectivos de la Guardia Civil de Ibi, reforzados por varias dotaciones adscritas a la Unidad Especial de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Alicante, a los que se le sumó, como novedad, la Unidad Canina, encargada del registro y detección de drogas. Además, se dispuso de miembros de Protección Civil y del SEPRONA encargados de vigilar las partidas rurales. Se suceden los actos festivos y el jueves 3 de septiembre son las Comparsas de Guerreros y Argelianos las que organizan sus “entraetes”, mientras que al día siguiente el grupo “Cor de Foc” llenaba las calles de Ibi con su espectáculo de percusión, fuego y abundante material pirotécnico, casi inofensivo, que deleitó a los niños y mayores que conocieron de su celebración, pues no venía anunciado en el programa de la Comisión de Fiestas. Por iniciativa de la Comisión, estos días se pudo contemplar una interesante exposición de fotografías en el Museo de la Fiesta y durante un par de noches, al terminar la Novena, los asistentes pudieron contemplar un pase de diapositivas en la Plaza de la Iglesia. La prensa del sábado 5 de septiembre nos informaba que las Fiestas de Moros y Cristianos de Ibi habían sido declaradas Fiestas de Interés Turístico Provincial de la Comunitat Valenciana, gracias a la solicitud que se hizo por parte de la Concejalía de Turismo y la de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento de Ibi a la Conselleria de Turismo y a la Agencia Valenciana de Turismo. Nadie sabe explicar muy bien los


concretos beneficios de esta declaración, si es que los hay, pero es sin duda un primer paso en el reconocimiento institucional de nuestras Fiestas. El nuevo equipo de la Federación de Comparsas había estado trabajando sin complejos ni ideas preconcebidas, como corresponde a un grupo experimentado, afrontando con optimismo su gestión pese a la delicada situación económica heredada. Se renovó y modernizó la página web, se afrontó sin miedo cambios de calado en el Concurso de Cabos del Avís y se asumió sin reparos la supresión de “entraetes”. Ahora quedaban dos retos importantes: cambiar los esquemas de la Exaltación Festera y de la Verbena del Fester. Respecto a la primera, se optó con acierto por un nuevo formato mucho más compacto, con la supresión del concierto que ocupaba la segunda parte, introduciendo la música en directo y fundiéndola con la presentación de cargos. Si tuvo éxito fue, sin duda, gracias al trabajo de “Castell Vermell”, que preparó hasta un total de 18 piezas para que cada momento del acto tuviese su propia referencia musical. Por su parte, el discurso de la mantenedora, Margarita González Santonja, estuvo muy bien escrito y leído, con abundantes referencias a la tradición, a la integración de la mujer en la Fiesta y a la devoción a la Virgen de los Desamparados, como corresponde a una ibense festera y con profundas convicciones religiosas. En cuanto a la Verbena del Fester, desde que tengo uso de razón la he conocido en la Glorieta de España, con distintos formatos que intentaban hacerla “más festera”, pero siempre en la misma ubicación. ¿Deberíamos rebelarnos contra el cambio de algo “de toda la vida”? ¿porqué? Seamos realistas y prácticos: una verbena es una verbena y no un acto crucial de la trilogía festera. El guión general es lo importante y las variaciones e improvisaciones son lícitas. De forma que el cambio de día y el traslado a la calle Les Eres, aprovechando la salida de la gente de la Exaltación, se saldó con éxito gracias, también, al magnetismo de la banda, que deleitó al numeroso público con versiones de canciones de los más variados grupos, épocas y estilos. En algún momento amenazó la lluvia pero la juerga duró hasta las 4 de la madrugada. El domingo 6 de septiembre, mientras se celebraba la ceremonia de apertura de los actos organizados para conmemorar el 50 aniversario de la presencia salesiana en Ibi, Ramón y Emilio Mariel revalidaban para los Guerreros su triunfo en el campeonato de “Coto y Cau”, mientras que el de chinchón lo ganaba Antonio Armero y el de dardos Francisco Villa y Jordi Vicent, todos estos Almogávares. Por la tarde, en la calle Les Eres, se celebró esa Fiesta Infantil que, por suerte, se resiste a desaparecer de nuestro guión de actos. Siguiendo con la iniciativa de 2008, se aprovecharon los días previos a las Fiestas Mayores para celebrar la II Semana Fotográfica y hacer pases de fotografías antiguas recogidas en el Archivo Histórico Municipal, incluyendo un merecido homenaje a Vicente Satoca, fotógrafo ibense artífice de un tesoro en negativos de incalculable valor. De forma un tanto sorpresiva, nos enteramos de que el Ayuntamiento había previsto montar un “racó popular” en el patio de la antigua fábrica Rico. Teniendo en cuenta que la Comparsa de Piratas tuvo que buscarse otro zoco ante el inicio de las obras y que no se había contado con la opinión de la Federación de Comparsas, es comprensible que se generase cierto malestar. Sea como fuere, el caso es que, en condiciones de seguridad un tanto discutibles, durante los días 11, 12 y 13 este improvisado “racó”, ambientado


por “Café del Mar” y “Dani DJ”, completó la oferta de ocio que ofrecían los zocos de las Comparsas y otros locales. La Banda Unión Musical de Ibi ensayaba el lunes por la noche el repertorio del Concierto Extraordinario de Música Festera previsto para el martes 8 de septiembre. Se trata de una cita importante para los músicos locales y sobre todo para su nuevo director, Jaume Pascual Sirera. El programa estaba compuesto casi en su totalidad por obras prácticamente desconocidas para el gran público. Marchas y pasodobles que trasladaron a los numerosos asistentes ecos de fiesta de otras latitudes. Como novedad, Cesar Mariel se encargó de “twuitear” el acto. Como manda la tradición, el jueves acabó el Novenario, máxima expresión del aspecto religioso de nuestra Fiesta y, sin solución de continuidad, empezó la Olleta, ejemplo de una especie de contaminación de la Fiesta por el Carnaval a juzgar por la vestimenta que usamos y por la presencia de conductas transgresoras como, por ejemplo, la ingesta inmoderada de alcohol. El único nexo de unión entre la Olleta y las Fiestas de Moros y Cristianos es que aquella se organiza sobre la base de las Comparsas y sus bandas de música respectivas, pero los ibenses no vemos en ello una degeneración amenazadora. Se trata de un episodio burlesco con tanta antigüedad que nada tiene que envidiar a los más ortodoxos. Paradójicamente, la Diana, acto más serio pero más reciente, no congrega ni a tanto festero ni a tanto público. Una vez más resultó fácil contar el total de asistentes a ese primer desfile con traje oficial, arma, banda y cabos de escuadra de lujo. La Entrada Cristiana empezó puntual e inevitablemente, el Capitán Cristiano se cruza con público rezagado que toma asiento para no perderse detalle. Carlos Masiá y su hija Sandra, Capitán y Abanderada por la Comparsa Maseros, ofrecieron al público un dignísimo boato construido con los materiales habituales: ilusión, esfuerzo y solidaridad, aportados a partes iguales por familiares y amigos. Detalles con simbología ibense, alternaron con escuadras especiales, caballería y acompañantes, formando un armonioso y cuidado conjunto coronado por una carroza compartida por padre e hija, que no pudieron ocultar su emoción de principio a fin. Como ocurre cada vez que redacto la Crónica, resulta inabarcable referir todos y cada uno de los detalles que me gustaría resaltar de todas las Comparsas Cristianas, como por ejemplo, una escuadra especial con preciosos maquillajes (Templarios), el armamento medieval perfectamente reproducido (Cides), la uniformidad escrupulosa (Mozárabes), esa plataforma con simbólico sillón vacío del festero ausente (Almogávares), los retablos y la fantástica carroza (Guerreros), o la simpatía y belleza femenina desde principio a fin (Contrabandistas). Si además de tan cuidado desfile, se cumplen los horarios, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la Entrada Cristiana fue un éxito total. Apenas se tuvo tiempo para comer y descansar, pues la Capitanía Mora llegaba puntual a ocupar el sitio de honor en el arranque de la Entrada Mora. Precedido por amigos y familiares, casi oculto entre bailarinas, Julián Grande hacía su aparición sorprendiendo a todos: ni carrozas, ni caballos ni parafernalia, el Capitán a pié, recibiendo los aplausos saludando exultante al público y autoridades, con la mayor dignidad, sencillez y elegancia. Y tras innumerables escuadras de Argelianos, ballets y bandas, aparecía la Abanderada, Carmen Grande, escoltada por los más veteranos de la comparsa.


Como decía un poco más arriba, es imposible describir la majestuosidad de la Entrada Mora. Afortunadamente, hoy en día resulta fácil tomar, conservar y divulgar fotografías e imágenes en vídeo de todo lo que pasa por delante del espectador. Revisando las mías destaco, por ejemplo, los dromedarios, cabo batidor incluido, de Chumberos o Tuaregs, las plataformas y detalles de los Mudéjares, el gozo de los Almorávides, la tranquilidad de los Beduinos, o finalmente, la pureza de diseño del traje de la Abanderada Pirata. La cordialidad en el ambiente apenas se vio afectada por un desaire protagonizado por algunas “autoridades” locales que confundieron el momento y el lugar donde exhibir sus diferencias políticas e intentar ofender a una persona en concreto, aunque para ello tuvieran que faltarle al respeto a toda una Comparsa. Triste episodio que esperamos no vuelta a repetirse jamás. La Misa del Fester del sábado sigue perdiendo adeptos, lo cual tiene su explicación en factores ajenos a lo religioso. Quizás sea bueno plantearse la reordenación de alguno de estos actos, fusionar la Misa del sábado y la del domingo, y ganar algo de margen horario para el Desfile Infantil, que año tras año aumenta en participación. La hija de alguna Abanderada aprovechó la carroza de su madre y emuló el cargo con tanta o más ilusión que en la Entrada de los “mayores”. Como siempre, el público llenó las tribunas para ver desfilar a cientos de niños y niñas, simiente de la Fiesta que será en décadas venideras, pues es a través de este Desfile cómo se ve la continuidad de los linajes y su raíz social. Del mismo modo que los padres y madres se preocupan por ofrecer a las nuevas generaciones una educación y unos determinados valores, los ibenses nos ocupamos también de hacer, paralelamente, Maseros, Chumberos, Contrabandistas, Argelianos, etc. De esta forma hemos conseguido garantizar la presencia, generación tras generación, de momentos tan peculiares como la Entrada del Contrabando, injusta, inexplicable e imperdonablemente olvidada en la Crónica del año pasado, como se encargó de reprocharme ingeniosamente mi amigo Veri quien, a su vez, tuvo que aguantar alguna que otra irónica puntada a cargo de Claudio “Corneta”, antes de lanzar al aire los regalos con los que los Contrabandistas obsequian al expectante público infantil. Un cielo despejado nos acompañó en la visita a los ancianos del Asilo de San Joaquín, pero durante la comida empezó a llover. Afortunadamente el agua no pasó de ser un oportuno riego de calles que no obstaculizó el acto del Alardo y posterior Embajada Mora. Como nota discordante debo destacar, no sin cierta vergüenza, la ausencia de Maseros en el Castillo, arropando al Capitán como se hace siempre. Por la noche se celebró la Ofrenda de Flores a la Patrona, con nutrida participación de festeros, festeras y representantes de otras asociaciones locales. Según informa el Alcalde de Fiestas este acto se desarrolló correctamente. El domingo, antes de amanecer, ya estaban en marcha los trabajos para colocar los carriles por donde bajará la Virgen desde la Iglesia a la Plaza. Poco después, los rayos del sol se filtraban entre las almenas del castillo y proyectaba sus quebradas formas contra la nube de humo producto de las efímeras descargas de los trabucos, dando al entorno un espectacular ambiente guerrero. No puede faltar en esta crónica una mención especial a los Cops: Por el bando cristiano, Pablo Barrachina Serrano, de los Contrabandistas, disparó con la modalidad de trabuco único, arropado por un grupo de


cargadores que vestían trajes diseñados y confeccionados por el propio Cop; por el bando moro, con un llamativo atuendo, cinco componentes de la escuadra “9 y el cabo”, de la Comparsa Piratas, igualmente sin “rueda” de cargadores. Los Chumberos, una vez más, aprovecharon el Juicio Sumarísimo para dar un breve repaso a las reciente anécdotas sociales más relevantes para, acto seguido, proceder al Fusilamiento del Moro Traidor, encarnado en Alfredo Martínez Durá, al que de nada le sirvieron sus lamentos y plegarias. Mientras algunos festeros almorzaban en sus zocos, otros se acicalaban para estar presentables en la Misa Mayor, que esta vez si presentó lleno absoluto. La Coral Ibense interpretó una selección de piezas clásicas de Bach, Schubert, Mozart y Palazón. Y casi a la misma hora que el sábado, durante la comida estalló una tormenta algo más seria, provocando un retraso en el Alardo. Estas circunstancias obligaron a que el Capitán y el Embajador Cristiano tuviesen que prescindir de las caballerías en el acto de la Embajada, aunque nada de todo esto afectó lo más mínimo a la calidad de la actuación de ambos Embajadores, escenificando ese esquema reto-combate-triunfo que constituye la esencia de la Fiesta: esa lucha emblemática entre las dos civilizaciones que se disputaron el territorio peninsular durante la Edad Media. El excelente trabajo del equipo de la Federación de Comparsas permitió que no hubiesen retrasos apreciables en los horarios previstos y a las 19 horas empezaba la Vuelta al Castillo de las personas que ostentarán los principales cargos en las Fiestas de 2010. El Templario José Ramón Navarro Javaloyes y el Chumbero Francisco Cerdá Vicedo serán los Capitanes Cristiano y Moro respectivamente, mientras que las Abanderadas serán Isabel Maria Fernández Bautista por los Templarios, Julia Blasco Valls por los Chumberos, Maria José Rubio Quintanilla Alemany por los Cides, Elena Morán Rico por los Tuareg, Alicia Álvarez Serrano por los Mudéjares, Maria Gloria Mira García por los Almogávares, Maria Pilar Albert Gisbert por los Almorávides, Maria Amparo Rico Ferre por los Beduinos, Vanesa Guillem Picó por los Contrabandistas, Diana Company Strohbach por los Maseros, y Elvira Peydró Martínez por los Argelianos. Las comparsas Guerreros, Piratas y Mozarabes no tienen Abanderada. Pero esta emotiva Vuelta al Castillo no es el colofón de las Fiestas. En una carrera contra el reloj, los festeros acompañan a las Abanderadas a sus domicilios mientras el numeroso público va tomando asiento o posición a la espera de que arranque la Procesión. Parece que la organización ha conseguido que este solemne paseo de la imagen de la Patrona por las calles de la villa se realice sin demoras innecesarias y la Virgen salga y entre en el Templo Parroquial sin dilaciones y entre repiques de campanas. El punto final lo constituye el disparo de un castillo de fuegos artificiales, popular detalle pirotécnico con el que damos por concluidos los actos oficiales de las Fiestas de Moros y Cristianos que Ibi celebra en honor de la Mare de Deu dels Desamparats. Y nada me place más que cerrar este documento reseñando que el pasado 6 de enero el Excmo. Ayuntamiento de Ibi realizó un reconocimiento institucional a la Federación de Comparsas “Comisión de Fiestas de Moros y Cristianos de Ibi”, recompensando de forma simbólica el trabajo de todas las personas que han pasado por las sucesivas juntas


directivas, asĂ­ como el esfuerzo y dedicaciĂłn de todos los festeros de Ibi a engrandecer nuestras Fiestas Mayores. Mi mĂĄs cordial enhorabuena a todos.


Crónica de Fiestas 2009 (castellano)