Guía BasketMe March Madness 2011

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GUIA BASKETME NCAA MARCH MADNESS

2011


Índice general

Editorial, por Alejandro González ................................................................................................................ 4

2001-10: Una década de locura, por Jorge Díez & Alejandro González ................................................... 5

Análisis del Selection Sunday, por Jorge Díez .......................................................................................... 11

EAST REGION ............................................................................................................................................... 14

SOUTHEAST REGION .................................................................................................................................. 31

SOUTHWEST REGION ................................................................................................................................. 49

WEST REGION ............................................................................................................................................. 65

Jugadores a seguir con lupa, por Jorge Díez ............................................................................................. 79

La opinión de… Enrique Castellanos: Duke Blue Devils, el reto de revalidar título .................................... 83

Créditos

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Editorial

Alejandro González. Editor y Coordinador NCAA. Y, de nuevo, llega Marzo. Casi parece que fue ayer cuando el “reducto friki” de BasketMe emprendía su segunda aventura en forma de guía previa al torneo final de la NCAA. Preparábamos con esfuerzo, dedicación y mucha ilusión ese vistazo previo que nos ayudase a todos a disfrutar de un torneo que, a la postre, resultó ser inolvidable. La pasada edición de la locura de Marzo fue una de las mas imprevisibles, emocionantes y, usando el adjetivo fácil, locas de la historia reciente de la competición universitaria estadounidense. Múltiples upsets en las primeras rondas con dos grandes historias: la noche heroica (we can we heroes, just for one day, que cantaba David Bowie) de Northern Iowa ante Kansas y la carrera hacia el título, mantenida hasta el último segundo (y no es una forma de hablar) de Butler. Nueva lección desde el banquillo de Tom Izzo, las victorias de Cornell o St. Mary’s y partidazos para el recuerdo como el que unió a Kansas State y Xavier. Entre tanto sobresalto y emoción desbordada, Duke se coronó campeón nacional. Los Blue Devils parten esta temporada de nuevo entre el grupo de favoritos y comienzan el torneo como número uno de la región oeste. Ohio State, Kansas y Pittsburgh son los otros tres cabezas de serie. Si nos ponemos a analizar (y vaya si lo hemos hecho, solo tenéis que ver la extensión de esta guía) detenidamente, encontramos motivos suficientes como para imaginar a varios equipos levantando el ansiado trofeo en Houston a principios de Abril. La campeona Duke, con un bloque casi intacto y una temporada muy sólida. O la número uno del país, Ohio State, seguramente el grupo más parecido a un equipo profesional. Los Jayhawks, campeones de la Big 12 o Pittsburgh y su excelente defensa y trabajo de equipo procedentes de uno de los mejores entrenadores de la nación. Y muchos outsiders con armas peligrosas: la recuperada North Carolina de Barnes y Marshall, una Notre Dame diferente y competitiva, los Huskies de Kemba Walker, una Texas de grandes extremos…Una carrera con cuatro favoritos pero muchos corredores a tener en cuenta.

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De cara al espectador, el interés viene de muy diversos focos, además de los mencionados. Los locos bajitos de Florida, la Arizona de Derrick Williams, otro nuevo proyecto de Calipari, las defensas de Butler y ODU, el nuevo milagro de Bo Ryan, la inquietante presencia de Michigan State en un seed bajo, Jimmer y su BYU, el pelotón de la Big East, una Purdue que intenta sobrevivir a las ausencias, la Syracuse de la montaña rusa en temporada regular o equipos modestos pero muy interesantes como Belmont, Wofford o Utah State. Como decía en la editorial de la guía de pretemporada, lo más importante para los que hacemos esta guía es volver a reunirnos en este proyecto compartido, espacio virtual donde reunirnos para disfrutar (escribiendo) del baloncesto universitario al cobijo de nuestros lectores. Han vuelto Jorge, Pablo, Javi, David, Alex, Enrique, Juan y Bryan. Y le damos la bienvenida a la familia a Ignacio Morejón deseando que nuestros caminos se vuelvan a cruzar cada vez que la NCAA llame al reducto para “volver a salir de nuestra cueva”. Esta segunda edición de la guía de March Madness de BasketMe ha sido concebida en un entorno especial, difícil para el que ahora escribe, desde la zona de espera del Aeropuerto de Gatwick, por cierto. Por ello, quiero agradecer especialmente a nuestros colaboradores su trabajo puntual y de calidad, como siempre, parte esencial de lo que ha hecho posible que esta guía vea la luz. Esta publicación, con el permiso de mis compañeros de guía, y como no podría ser de otra manera, va dedicada a Juanjo De Miguel (y Ros). Por los momentos compartidos, con Marzo y la March Madness, ironías de la vida, de por medio. Esos momentos de hace tiempo y los de hace sólo un rato. Por todos los que quedan, cuando salgamos victoriosos. Esta va por ti, bro, “with no criteria whatsoever”, ya sabes.

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2001-10: Una década de locura Jorge Diez/Alejandro González. Antes de que comience la primera March Madness de 2011, repasamos brevemente lo sucedido en las últimas diez ediciones. Ocho campeones, con dobletes de North Carolina, Duke y Florida y un sinfín de estrellas y grandes partidos.

y 11 rebotes) y Mike Dunleavy Jr. (21 puntos y 5 triples). Nate James y Chris Duhon como sexto hombres completaban la base de los victoriosos Devils.

ATLANTA 2002 MINNEAPOLIS 2001 Campeón: Duke MOP: Shane Battier Duke volvía a saborear las mieles del triunfo tras tiempos de sequia y pinchazos desde el back to back de la generación de Christian Laettner. El HHH Metrodome de Minneapolis vivió una de las Final Four con más talento reunido de los últimos años. Además del vencedor final, coincidían el equipo que cedía el titulo, la Michigan State de Bell, Richarson, Hutson y el freshman Randolph con el que lo conseguiría un año después, el grupo de Maryland liderado por Juan Dixon. En un torneo que vivió un upset de los que quedan en el recuerdo, con el triunfo de #15 Hampton sobre #2 Iowa State, y la inclusión del sexagésimo quinto equipo y la instauración de la ronda previa, una de las grandes historias fue la protagonizada por Arizona. Por el sensacional quinteto de los Wildcats, con Jason Gardner, Gilbert Arenas, Richard Jefferson, Michael Wright y Loren Woods ofreciendo una recta final de temporada excepcional como homenaje a su ya por entonces mítico entrenador Lute Olson, que sufría uno de los primeros grandes golpes de su dura década con la muerte de su mujer. En semifinales, Arizona arrasaba a Michigan State mientras que Duke se tenía que sobreponer al espectacular inicio de Maryland, con ventajas de hasta 18 puntos de los Terps, para acabar llevándose la victoria. La final fue una reunión de grandes entrenadores y excelentes jugadores. En ese choque salió victoriosa Duke (82-720, que contaba con el sensacional Jay Williams (cuantas noches de gloria nos hemos perdido…), Carlos Boozer y los dos hombres clave de la final, Shane Battier (14 puntos GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Campeón: Maryland MOP: Juan Dixon Gary Williams y sus chicos ya habían avisado en la edición anterior, y a pesar de la baja del ahora barcelonista Terrence Morris, Maryland volvió a la Final Four y esta vez para llevarse el título. Gary Williams contaba con un gran quinteto compuesto por Steve Blake, Juan Dixon, Byron Mouton, Lonny Baxter y Chris Wilcox, bien completado desde el banquillo por Drew Nicholas y Tahj Holden. Aquellos Terps tenían ritmo, anotación, rebote, carácter y el liderazgo de un Dixon soberbio en los momentos decisivos. Kansas, con Roy Williams en el banquillo y el trió Hinrich-Gooden-Collison ya en funcionamiento parecía el mayor rival para Maryland, que había superado a la Oklahoma de Hollis Price y Aaron McGhee en la otra semifinal. Pero los Jayhwaks fuero una víctima más de la gran cenicienta del torneo. Indiana, irregular durante todo el año, partía desde un #5 sin demasiadas esperanzas, con un equipo discreto pero bien trabajado encabezado por Jared Jeffries. Los Hoosiers superaron por un punto a la defensora del título, Duke, que con Dunleavy Jr, Jay Williams, Duhon, Jones y Boozer era uno de los grandes cocos del torneo. Tras los Blue Devils, la#10 Kent State, la gran sorpresa del torneo, dejaba vía libre para los Hoosiers hasta Atlanta. En la final del Georgia Dome, Indiana presentó batalla pero Maryland siempre dio sensación de ser mejor. La cantidad de recursos de los de Gary Williams y su hambre de triunfo llevó a los Terrapins a la victoria final por 64-52.

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Antonio culminado con una cómoda victoria ante, precisamente, los Crimson Tide en Elite Eight.

NEW ORLEANS 2003 Campeón: Syracuse MOP: Carmelo Anthony El año de la gran generación del draft, muchas miradas estaban puestas en el torneo por la cantidad de grandes talentos que se exponían ante los entrenadores y scouts de la NBA. Entre tanto destello individual, Carmelo Anthony lideraba a Syracuse a su primer y hasta el momento único campeonato nacional. Los Orangemen partieron como #3 y tras sufrir ante #10 Auburn en Sweet Sixteen, ganaron con autoridad a la Oklahoma de Hollis Price para plantarse en el Louisiana Superdome. En semifinales, Cuse daba cuenta de la Texas de TJ Ford, Brandon Mouton y Jamel Thomas, con una espectacular, otra más, exhibición ofensiva de Melo. En la otra semifinal, Kansas arrasó a una impotente Marquette de Dwayne Wade. La gran final fue un partido de los que se recuerdan. Un excelente grupo Jayhawks, ya sin Gooden pero con Collison como referencia interior y un backcourt rapidísimo, compuesto por Kirk Hinrich, Keith Langford y Aaron Miles, que imprimía una velocidad de vértigo. Roy Williams volvía a quedarse cerca de su primer título, que no conseguiría hasta su traslado a Chapel Hill. Era Boeheim (menudo duelo de entrenadores) el que estrenaba su palmarés. Carmelo Anthony era la estrella, pero seguramente de aquella final queden para el recuerdo los seis triples de Gerry McNamara en la primera parte y el tapón de Hakim Warrick al triple de Michael Lee que buscaba mandar el partido a la prorroga (81-78).

Los cruces de regiones habían deparado una final adelantada en el Alamodome, pues los Huskies se cruzaron en semis con la Duke del famoso quinteto formado por Chris Duhon, Daniel Ewing, JJ Redick, Luol Deng y Shelden Williams. Los Devils parecían los grandes favoritos cuando se inició la Madness, pero a la hora de la verdad su gran quinteto se vino abajo, Williams acabó eliminado por faltas y el colapso de los de coach K en los últimos 4:30 del partido propició la victoria de UConn. Aun así, Chris Duhon tuvo el triple de la victoria en sus manos. En la otra semifinal, Georgia Tech, que llevaba a la F4 aprovechando el pinchazo del #1 de su región Kentucky ante #9 UAB (uno de los upsets de la década) se impuso a una buena Oklahoma State que reunía nombres conocidos en el profesionalismo como Tony Allen, John Lucas y Joey Graham. Fue John Lucas con un triple el que igualaba un partido que había dominado casi por completo GT. Los Yellow Jackets estaban liderados por el backcourt formado por Jarrett Jack y B.J. Elder, pero fue Will Bynum, que salía desde el banquillo, el que anotase en la última posesión de su equipo la canasta ganadora. En el partido decisivo UConn se mostró muy superior a Georgia Tech. Los de Calhoun tenían más calidad, presencia física, profundidad y variedad de recursos. A los ya mencionados Gordon y Okafor se unían Josh Boone, Rashad Anderson y Talick Brown en un quinteto titular que complementaban desde el banquillo escuderos de lujo como Marcus Williams, Charlie Villanueva y Denham Brown. Segundo titulo para los Huskies, que demostraban su buen trabajo de planificación con la segunda de las tres generaciones de F4 reunidas en tan sólo once años (99, 04, 09).

SAN ANTONIO 2004 SAINT LOUIS 2005 Campeón: UConn MOP: Emeka Okafor Connecticut repetía victoria cinco años después del primer título de Calhoun y sus Huskies en 1999 de la mano de Richard Hamilton. Esta vez, era la generación de Ben Gordon y Emeka Okafor los triunfadores. UConn se había beneficiado del tercer batacazo de Stanford como número uno de la década, esta vez ante #8 Alabama en segunda ronda, disfrutando de un plácido camino hasta San

Campeón: North Carolina MOP: Sean May Por fin, Roy Williams era campeón nacional. North Carolina conseguía en el Edward Jones Arena el primero de sus dos trofeos de la década. con una excelente generación que se marchó en desbandada camino al profesionalismo tras la victoria, dejando paso a una generación que se

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coronaria cuatro temporadas más tarde. UNC era una de las grandes favoritas, con uno de los mejores equipos reunidos en los últimos años. Raymond Felton, Jackie Manuel, Rashad McCants, Jawad Williams y Sean May formaban un magnifico quinteto titular. Marvin Williams y David Noel, una rotación de autentico lujo. Los Tar Heels casi se quedaron por el camino, ganando con sufrimiento y polémica a Villanova en Sweet 16, para luego barrer a Wisconsin y tomar rumbo a Missouri. Fue también el torneo del infarto y las prórrogas. Los otros tres participantes en la fiesta de Saint Louis llegaron con victorias en el tiempo suplementario. Con dos sorpresas. La primera #5 Louisville (Francisco Garcia, Taquan Dean, Larry O’Bannon…), que había tumbado a #1 Washington en Sweet 16 antes de protagonizar el dramático partido ante West Virginia en Elite Eight. Tambien #5, Michigan State (Maurice Ager, Alan Anderson, Paul Davis, Shannon Brown) ganaba a una #1 Duke aún con Redick y Williams para luego ser partícipe de uno de los partidos más intensos, emocionantes y controvertidos de la década. #2 Kentucky esperaba a los de Izzo en Elite Eight, y tras un disputado partido Patrick Sparks lanzaba a la desesperada intentando empatar el partido para Kentucky sobre la bocina. El balón botaba varias veces en el aro antes de colarse. Los Wildcats estallaban de alegría mientras los árbitros decidían que había que revisar la acción en video. Casi diez minutos de nervios, protestas y revisiones hasta que los colegiados daban la canasta por válida. El partido se iba a la primera de las dos prórrogas que necesitó Michigan State para conseguir su billete a la F4. Quien cumplía era Illinois, en otro partido para el recuerdo frente a #2 Arizona. Todo un clásico. Quince abajo a falta de cuatro minutos, y espectacular remontada de los Illini que culmina un triple de Deron Williams que manda el partido a la prórroga. En el tiempo suplementario, Illinois termina por derrotar a los desmoronados Wildcats. Toda la emoción se quedó en Elite Eight. Las semifinales nacionales se saldaban con claros triunfos de UNC e Illinois. Estaba servida una de las mejores finales universitarias de lo que llevamos de siglo. El gran equipo Tar Heel frente a un quinteto Illini de excepción, con tres eléctricos guards (Deron Wiliams, Dee Brown y Luther Head), Roger Powell de enganche y James Augustine por dentro. North Carolina llevó el ritmo del

encuentro, y parecía romper el partido yéndose 15 arriba en la segunda parte. De nuevo Illinois nos ofreció otra remontada espectacular. Con el 70-70 en el marcador, Williams y los suyos se secaron, y North Carolina cerraba con oficio la victoria.

INDIANAPOLIS 2006 Campeón: Florida MOP: Joakim Noah La temporada 2005-2006 parecía empezar sin un favorito claro para alzarse con el Torneo, pues había un ramillete de equipos (Duke,UConn,Villanova, Michigan State, Texas) que aspiraban a ello. Con quien nadie contaba era con Florida, que había perdido a Walsh, Roberson y David Lee, y no era votada ni para entrar en el Top25. Al llegar el torneo, surgió una, si no la mayor, de las cinderellas de la década. George Mason desde su seed 11, alcanzó la FF tras derrotar a Michigan State, North Carolina y Connecticut, tres de los grandes equipos de la NCAA. La acompañaban UCLA, dando muestras de su solidez, y una LSU que con Tasmin Mitchell, Tyrus Thomas y Glen Davis contaba con un frontcourt de auténtico lujo. El último invitado era Florida, que había vencido al seed 1 de su región, la Villanova de los pequeñitos (Nardi,Foye,Allan Ray y Lowry), gracias a la monstruosa actuación de Noah y Horford en la pintura. Ningún seed 1 había alcanzado la meta y quizá UCLA era la favorita por su defensa y profundidad, pues contaba con Farmar, Afflalo, Mbah a Moute, Darren Collison o Ryan Hollins, todos ellos ahora en la NBA. Así lo demostraron dejando en 45 puntos a LSU, los mismos en los que se había quedado Memphis contra ellos en Elite 8. Florida por su parte resolvió como un trámite el partido ante George Mason, y muchos señalaban que la presión defensiva de UCLA sobre los bases de Florida les destrozaría. Taurean Green (ex Cai Zaragoza) si sucumbió, pero los Bruins no contaban con la trabajada defensa de los Gators, con un Noah colocándoles 6 tapones y dominando a placer, mientras Lee Humphrey apuntillaba desde fuera. El 73-57 final fue el fiel reflejo de unos Gators que habían vivido la explosión de su camada sophomore (Horford,Noah,Green,Brewer)

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y que con un solo senior (Adrian Moss, ex-Los Barrios y ex-Cáceres de Leb Oro) daban a Florida el primer título de su historia.

(84-75) Segundo título para las huestes de Donovan y entrada en la leyenda para ese quinteto mágico (Green-Humphrey-Brewer-Noah-Horford)

ATLANTA 2007 Campeón: Florida MOP: Corey Brewer En lugar de saltar a la NBA como es habitual cuando se triunfa, los vencedores Gators decidieron volver en bloque para ganar un segundo título consecutivo, para el que eran máximos favoritos, con Kansas (Chalmers, Rush, Julian Wright, Sasha Kaun, Collins,etc.) y North Carolina(Tyler Hansbrough, W.Ellington, Rayshawn Terry, Brandan Wright,Lawson...) como alternativas. Pero también había llegado a la competición, “el elegido” en posiciones interiores, un Greg Oden freshman que acompañado de Mike Conley y Daequan Cook, habían formado una de las mejores clases de la nación y aspiraban a derrocar a los Gators antes de dar el salto a la NBA. A pesar de lo conseguido el año pasado, Florida perdió algunos partidos, que le hicieron ceder el número 1 de la nación a Ohio State. Los cuatro favoritos mencionados llegaban hasta Elite8, pero de ahí solo pasarían Florida y Ohio State, pues la infravalorada UCLA (ya sin Farmar, pero con Westbrook, aunque freshman) volvió a usar su excelente defensa para parar a Kansas y la Georgetown de Hibbert y Jeff Green hacia lo propio con North Carolina.

SAN ANTONIO 2008 Campeón: Kansas MOP: Mario Chalmers Antes de empezar la temporada de nuevo había un ramillete de favoritos tras la descomposición de Ohio State y Florida. North Carolina (con Hansbrough al frente), UCLA (que mantenía el bloque salvo Afflalo, y con la llegada de Kevin Love parecía obtener la amenaza interior que les faltaba), Kansas (a pesar de perder a Julian Wright), Memphis (con Derrick Rose y un equipo que había sido candidato las dos pasadas temporadas) y Georgetown (en la que Hibbert y Jeff Green habían decidido volver para su temporada senior) El final de temporada, aparte del impacto del freshman Kevin Durant en Texas, dejaba a los favoritos intactos, salvo quizá Georgetown que no se mostraba tan sólida como se esperaba. Memphis por su parte solo había perdido un partido (ante el número 2 de esa semana, la Tennessee de Chris Lofton, ahora en Estudiantes) y eran el rival a batir.

Mientras en una semifinal se revalidaría la final del año pasado, en la otra esperaba el duelo entre Hibbert y Oden. Hibbert ganó la partida a Oden, pero Mike Conley fue muy importante en aquel torneo y consiguió clasificar a los Buckeyes para la final. Allí se enfrentaron a una Florida que había derrotado a UCLA aplastándoles de nuevo en el rebote y con un Lee Humphrey que conseguía el récord de triples en el torneo NCAA.

Desde el principio comenzó North Carolina a batir rivales con amplias diferencias hasta llegar a la FF, mientras Kansas sin tanto estilismo, generaba muchas más dudas y estuvieron a un triple de caer ante la sorpresa de la década junto a la George Mason de 2006. Stephen Curry al mando de Davidson habían derrotado a Gonzaga, Georgetown y Wisconsin con actuaciones por encima de 40 puntos del escolta incluidas. Finalmente sucumbieron por 59-57 ante los Jayhawks.

La final fue dominada por Florida, a pesar de que Oden (25 puntos 12 rebotes y 4 tapones) hizo mucho daño al juego interior de los Gators, incapaces de pararle (Horford le hizo frente en la segunda mitad del choque), pero los de Donovan encontraron en el exterior (10/18 en triples) gracias a Green y Humphrey un respiro para ganar

En el otro lado, Memphis también arrasaba rivales (92-57 a Michigan State en Sweet Sixteen y 85-66 a la Texas de Durant en Elite Eight), enfrentándose en la semifinal a una UCLA que alcanzaba su tercera FF consecutiva y que había encontrado en Love (MOP de su región), la pieza que les faltaba. Por primera vez desde que se instauró el bracket

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de 65 equipos (1985) los 4 números 1 de cada región llegaban a la FF, por lo que se esperaba una FF de gran calidad con la esperada final entre North Carolina y Memphis. Pero no fue así, porque Kansas, quizá el equipo más flojo para los analistas antes de disputarse, dieron la sorpresa, derrotando a una UNC que salió dormida y ya iba 28 puntos abajo en la primera parte, una distancia que resultó insalvable. En la otra semifinal, UCLA fue incapaz de hacer frente a Douglas Roberts (28 puntos) y Derrick Rose (25), y ni Kevin Love planteó los problemas previstos a los Tigers. Con estos resultados, y un Derrick Rose espectacular en todo el torneo, el favorito estaba claro: Memphis iba a ganar el título. Pero a Kansas siempre se le ha dado bien ir de tapado, y Memphis tiraba el campeonato cuando en el último minuto tanto Douglas Roberts como Rose fallaban tiros libres que permitían a Chalmers empatar el partido sobre la bocina y llevarlo a la prórroga. El parcial 18-2 entre el final del tiempo regular y el inicio de la prórroga, dejaba bien a las claras quien acabaría siendo el ganador (Kansas por 75-68)

DETROIT 2009

Louisville y Pittsburgh lograron llegar a Elite 8 como seed 1, en un torneo sin muchas sorpresas, pero allí tanto Michigan State (la FF se jugaba en su casa y tenían que estar), como Villanova se deshicieron de ellos. Por otro lado, North Carolina se paseó todo el torneo, y solo Oklahoma había conseguido ponerles en algún aprieto. El cuarto equipo sería Connecticut (Thabeet, A.J. Price, Jeff Adrien, ahora en el Breogan de Leb Oro,) que derrotaba a una eficaz y sorprendente Missouri, pero al que la baja de Dyson por lesión restaba favoritismo. En la primera semifinal, los Spartans de Izzo con Raymar Morgan (18 puntos 9 rebotes) y Kalin Lucas (21 puntos) ofreciendo su mejor cara y el apoyo del público derrotaban a una Connecticut, que a pesar de contar con mucho poderío interior, tuvo enfrente a un Goran Suton con oficio para minimizar los daños. En la segunda, North Carolina se desharía de una Villanova peleona, pero a la que le falló el lanzamiento exterior (5/27) lo que permitía a la mayor calidad de North Carolina imponerse. El duelo final era claro: la calidad de North Carolina contra el sentimiento de todo un Estado, muy afectado por la crisis económica, que representaba Michigan State. Pero el cuento no tuvo un final feliz para los anfitriones, pues North Carolina se mostró muy superior y acabó llevándose un campeonato merecido, eran el mejor equipo de la nación.

Campeón: North Carolina MOP: Wayne Ellington Esta vez el favorito era unánime. North Carolina contaba con unos Hansbrough, Lawson, Ellington y Thompson ya junior, completados por la juventud de Ed Davis y la veteranía de Danny Green. Un equipo completísimo y que ya tenía la experiencia de no haber logrado su objetivo las dos últimas temporadas. UCLA, Connecticut, Duke (Singler, Scheyer), Louisville(T.Williams, E.Clark) o Pittsburgh (Sam Young, Blair) se repartían el favoritismo para ser segundos en esta temporada. Pero una temporada universitaria da para mucho y UCLA confirmaba que a pesar de contar con Collison o Jrue Holiday, no estaban preparados para llegar a tan altas cotas. Sin embargo Michigan State, Villanova, Memphis (con Tyreke Evans sustituyendo a Rose) o la Oklahoma de Blake Griffin ascendían al final de temporada en las previsiones.

INDIANAPOLIS 2010 Campeón: Duke MOP: Kyle Singler En un año en el que la calidad de la competición sufrió un bajón, la igualdad entre los equipos se hizo patente y permitió varias sorpresas que añadieron encanto al torneo final. El principal favorito era una Kansas (Xavier Henry, Cole Aldrich, Sherron Collins) que solo había perdido dos partidos durante el año, pero en segunda ronda se encontró con la Northern Iowa del “patillas” Lucas O´Rear, Ali Farokhmanesh y Jordan Eglseder siendo eliminados, aunque estos a su vez caerían con Michigan State, que alcanzó la Final Four, tras derrotar a Tennessee, que había derrotado en Sweet Sixteen a la Ohio State de un

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Evan Turner desesperado. Otro de los grandes favoritos era Syracuse (Andy Rautins, Wesley Johnson), pero la mayor sorpresa del año se llamó Butler, que derrotó a los Orange, y que de la mano de Gordon Hayward y el buen trabajo como conjunto consiguieron llegar a la final, que se disputaba prácticamente en su casa y que hizo recurrente la comparación con la película Hoosiers. También fue el campeonato de otras sorpresas como los empollones de Cornell que con un gran equipo (Wittman, el ahora en Melilla Foote y L. Dale) llegaron hasta Sweet Sixteen, tras eliminar a Temple y Wisconsin, donde caerían con Kentucky ante la diferencia física de su rival; la Saint Mary´s de Omar Samhan que hizo un gran torneo; Ohio venciendo a Georgetown en primera ronda con un gran D.J.Cooper; o una Old Dominion que alcanzó segunda ronda tras derrotar a la Notre Dame de Harangody.

Así, la Final Four de Indianápolis reunió a los dos equipos mencionados que protagonizaron una de las semifinales (Duke y West Virginia) y a la correosa Michigan State que sucumbió ante el buen hacer de la Butler de Coach Stevens. La final fue un partido duro en el que Duke se impuso gracias al talento de Singler (elegido mejor jugador) y Nolan Smith, pero sobre todo al trabajo en los aros y en defensa de Lance Thomas y Brian Zoubek, que impusieron sus cuerpos ante la falta de centímetros de Butler. Con todo, Hayward dispuso de un triple forzado desde medio campo, que mientras estuvo en el aire contuvo el aliento de millones de personas, para ganar el partido, pero el balón no encontró la red, y la Cenicienta no pudo bailar en el final de la fiesta.

Para el recuerdo los partidos que protagonizaron Florida y BYU en primera ronda, individualizado en el duelo Boynton vs Fredette, y que se resolvió tras dos prórrogas; o el duelo de Sweet Sixteen entre Kansas State (Denis Clemente, Jacob Pullen) y Xavier (Joe Crawford) que también necesitó dos prórrogas. Por su parte en la retina de los aficionados quedó la escena de Bob Huggins consolando a un Da´Sean Butler que yacía en el suelo lesionado gravemente de la rodilla en la semifinal del torneo que los Mountaineers perdieron ante Duke. Para llegar hasta ahí habían derrotado a Kentucky (Wall, Cousins, Patterson, Bledsoe y Orton; los 5 en primera ronda del draft) en Elite Eight con la sorpresiva actuación de Joe Mazzulla, héroe por un día.

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Análisis del Selection Sunday Jorge M. Diez. Como todos los años, después del Selection Sunday hay universidades que están descorchando el champán y otras que lo ponen a enfriar para otra ocasión ante la decepción de haberse quedado fuera. Todo lo que depende de la subjetividad humana, aunque esté apoyada por decenas de ratios y datos, acaba generando polémicas, que es en parte la salsa de muchas competiciones deportivas. Procedamos, como es habitual cada lunes después de la elección, a valorar el Selection Show de ayer, como simple aperitivo para la guía sobre el March Madness que un año más nos complacemos en compartir con vosotros a lo largo de esta semana. Seed 1: Ohio State, Duke, Pittsburgh, Kansas Aunque Pittsburgh falló en el torneo de su conferencia, poca discusión sobre los merecimientos de estos 4 equipos para conquistar el puesto más alto de cada región. Pocos equipos fuera de estos, por no decir ninguno, aspiraban a este puesto.

Seed 2: North Carolina, San Diego State, Notre Dame, Florida Muchas dudas con estos seed este año. North Carolina llevaba una temporada para quedar más atrás, pero la suma del peso de su nombre y su buen final de temporada, victoria ante Duke incluida, le han dado un puesto de salida muy alto. Notre Dame ha hecho una gran campaña, y sin duda se merece un puesto así, aunque habrá que ver como lo defiende. Por su parte, es muy posible que SDSU no se mereciese tanto honor visto su calendario, aunque la victoria ante BYU en la final de la MWC justifica un poco que haya adelantado a estos. Por su parte Florida está un poco sobrevalorada tan arriba, aunque su calendario ha sido complicado.

parte, ha olvidado la baja de Hummel con Johnson espectacular, y BYU quizá se merecía número 2 con su gran temporada, por encima la de SDSU, y las actuaciones terroríficas Fredette.

un un de de

Seed 4: Kentucky, Texas, Louisville, Wisconsin Cuatro equipos duros para una posición que puede dar muchas sorpresas a los favoritos. Son equipos que han mostrado cierta irregularidad a lo largo del año, pero que son muy capaces de poner en problemas a cualquiera.

Seed 5: West Virginia, Arizona, Vanderbilt, Kansas State Quizá no se esperaba a los Mountaineers tan arriba después de las múltiples bajas que tuvieron este verano y que probablemente les impidan repetir Final Four. Arizona es un equipo al que aún hay que probar ante grandes rivales, mientras Kansas State ha sido una de las decepciones de la temporada, pues era un posible Top 10 a inicios del año. Tienen un seed muy alto para lo que han hecho, pero también tienen a Pullen en sus filas. Vanderbilt por su parte es un buen equipo, pero que también se puede ir del torneo en cualquier momento. Incluso tan pronto como el año pasado, a las primeras de cambio.

Seed 6: Xavier, Cincinnati, Georgetown, St. John´s El matagigantes de este año ha sido St. John´s y parte de una posición muy propicia para seguir haciendo daño a los favoritos. Xavier no ha conseguido ganar la A10, y quizá podía haber estado más atrás. Como una Cinncy que ha hecho buena campaña, pero tiene un equipo bastante irregular. La misma irregularidad que ha mostrado una decepcionante Georgetown esta temporada.

Seed 3: Syracuse, Connecticut, Purdue, BYU Seed 7: Washington, Temple, Texas A&M, UCLA Curiosamente, estos seed 3 bien podían haber sido seed 2, y no sería de extrañar que se mostrasen superiores a aquellos. Cuse y Uconn han sorprendido esta temporada y cuentan con muchas opciones de llegar lejos. Purdue, por su

Un grupeto que presenta dudas. Washington tiene varios jugadores interesantes, pero echaran de menos la labor de Abdul Gaddy, lesionado, aunque pueden dar varias sorpresas. Temple por su parte

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espera que Juan Fernandez recupere su mejor versión, para probar que lo del año pasado fue un tropiezo a enmendar. Texas A&M sigue con su buena labor de los últimos años clasificándose de nuevo, y UCLA vuelve al Torneo después de un tiempo a oscuras, y habrá que ver que son capaces de dar, pues los equipos de la PAC10 están en interrogante esta temporada.

para acudir al Madness con T. Battle a la cabeza. Georgia y Florida State son por su parte equipos de dos conferencias major que pueden tener una larga andadura pues cuentan con buenos equipos para sorprender a seed más altos. Este grupo de equipos puede ser una buena fuente de upsets.

Seed 11: Marquette, Missouri, USC/VCU, Gonzaga Seed 8: George Mason, Michigan, UNLV, Butler Grupo mítico el de estos cuatro equipos. George Mason fue la cinderella hace 5 años llegando a la Final Four y ahora quiere repetir experiencia con un conjunto que ha hecho una gran campaña, pero que no ha podido vencer en su conferencia. A Michigan, universidad histórica, por su parte le ha venido bien el Torneo para respaldar su candidatura con hechos. Universidad histórica es también UNLV, que ha estado a la sombra de SDSU y BYU en la MWC, pero que siempre son un equipo duro de vencer. Butler no tiene a Hayward, pero todavía recuerdan el sabor del subcampeonato en el Madness pasado y esa experiencia puede ser valiosa.

Seed 9: Villanova, Illinois, Tennessee, Old Dominion En este seed siempre se aprovecha para meter a equipos metidos en problemas que pueden ser una buena mina para los seed 1 en segunda ronda. Villanova ha tenido un pésimo final de temporada y quizá no debiera ni haber ido al Madness. Tennessee por su parte también ha tenido una temporada mala, con muchas derrotas, y el escándalo de su entrenador, pero les han metido también gracias a sus victorias de importancia (Villanova, Pittsburgh, Memphis). Illinois empezó bien, pero se diluyó, y su elección es polémica, no lo es la selección de Old Dominion a la que han emparejado con Butler en un partido que puede caer de cualquier lado.

Seed 10: Penn State, Florida State, Georgia, Michigan State Probablemente Michigan State sea un equipo para poner más arriba, pues a pesar de su temporada, han completado un buen final con el Torneo de la Big Ten y cuentan con un equipo que antes de empezar la campaña era favorito para la Final Four. Están a tiempo de lograrlo. Penn State por su parte se aprovecha también de su torneo final

Nos encontramos aquí ya con uno de los duelos de primera ronda (que se ha visto ampliada a cuatro partidos este año), con una polémica decisión al incluir a VCU, tercer equipo de la Colonial en meterse. En realidad lo de USC también chirria un poco viendo como está la PAC 10. Polémica también la inclusión de Marquette, pues son un equipo débil y sin victorias de trascendencia y además es el undécimo equipo de la Big East en entrar al Torneo. Gonzaga y Missouri estuvieron en el Top 25 gran parte de la temporada, pero poco a poco fueron cayendo. Si llegan en forma no son un rival fácil para iniciar el Baile.

Seed 12: UAB/Clemson, Memphis, Richmond, Utah State Otro partido de ronda previa con dos contendientes polémicos en cuanto a sus merecimientos para llegar hasta aquí. UAB ganó la C-USA pero perdió el torneo final, mientras que Clemson tuvo un proceso contrario y casi pasan a la final de la ACC. Interesante comprobar lo que pueden dar. Otro equipo de la C-USA como Memphis también está en este grupo tras ganar el torneo de conferencia, lo mismo que ha hecho Richmond en la Atlantic 10. Utah State por su parte ha dominado su conferencia y solo cuenta con 3 derrotas en toda su temporada. Deben demostrar que su lugar aquí va más allá de integrarse en una conferencia débil.

Principales Seed 13-16: Princeton (13), Oakland (13), Morehead State(13), Indiana State(14) Los seed del 13 al 16 están reservados para los equipos de conferencias pequeñas, que también tienen derecho a danzar y dar una sorpresa de vez en cuando. Hemos destacado a estos equipos por distintas razones: Princeton se impuso a Harvard en la Ivy dejando fuera al posible favorito, pero ninguno de los dos es probable que hubiera igualado el papel de Cornell el año pasado. Indiana State vuelve al torneo 10 años después, pero lejos queda la final jugada en 1979 con Larry Bird en sus

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filas. Oakland cuenta con Keith Benson y Morehead State con Kenneth Faried, dos buenos interiores que cuentan con opciones NBA y que deben demostrar sus condiciones ante los favoritos que les han tocado en suerte, Texas y Louisville respectivamente.

Luego siempre queda el grupo de los equipos que se tienen que conformar con el NIT como mal menor, y que podían haber estado en el March Madness sin problema. Son la cara triste de la jornada. Un año más este sabor amargo lo ha vivido Virginia Tech, que hubiera merecido un lugar para bailar, pero también Harvard que perdió su ocasión en el partido de desempate ante Princeton. Otros equipos que podían haber estado son Colorado, con Alec Burks a la cabeza; Alabama, que ciertamente no lo ha merecido por sus muchas derrotas sin justificación y un calendario muy sencillo; o el caso de St. Mary´s que al perder con Gonzaga se han quedado sin una plaza que para muchos era merecida.

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EAST REGION PRUDENTIAL CENTER – NEWARK, NEW JERSEY

#1 OHIO STATE

VS.

#8 GEORGE MASON

#16 UTSA/ALABAMA ST. VS.

#5 WEST VIRGINIA VS.

#12 UAB/CLEMSON

#4 KENTUCKY VS.

#13 PRINCETON

#2 NORTH CAROLINA VS. #7 WASHINGTON VS. #3 SYRACUSE VS.

#15 LONG ISLAND #10 GEORGIA

#14 INDIANA STATE

#6 MARQUETTE VS.

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#9 VILLANOVA

#11 XAVIER

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#1 OHIO STATE BUCKEYES (32-2, 16-2 Big Ten) Ignacio Morejón. El año pasado Ohio State llegaba a la March Madness como campeón de la Big Ten pero pocos expertos le daban como potencial favorito al título a pesar de tener al mejor jugador del año en sus filas, el superclase Evan Turner. La plantilla era demasiado corta y el juego interior insuficiente (decían)y sólo una sucesión de partidos portentosa de Turner les permitiría cortar las redes. Éste cumplió, regalando actuaciones para recordar y canastas imposibles sobre la bocina, pero los Buckeyes encallaron en el Sweet Sixteen. Este año vuelven como campeones de la Big Ten pero aparecen en casi todas las quinielas como uno de los favoritos al título tras estar casi toda la temporada como número uno del ranking y perder sólo dos partidos, encadenando hasta 24 victorias consecutivas. Y con Turner en los Sixers. O a lo mejor por eso mismo. Sin el jugador superestrella que acaparaba todo el juego OSU se ha mostrado como un Equipo, con mayúsculas, y ha realizado una temporada para la historia con registros que serán difíciles de repetir para las siguientes generaciones de Buckeyes. Las claves para el enorme éxito que ha supuesto esta temporada han sido dos: - La continuidad de cuatro titulares con calidad, experiencia y vocación de equipo (Lighty, Diebler, Buford, Lauderdale). - Tres freshmen de mucha calidad que se han asentado como jugadores esenciales en el esquema de Matta (Craft, Thomas y sobre todo Sullinger, máximo anotador, reboteador y taponador del equipo). Matta ha vuelto a hacer un gran trabajo dotando al equipo de personalidad, confianza, sacrificio individual en beneficio del colectivo y buena lectura de los partidos. Juegan como un equipo y los números están bastante repartidos. Mantienen la serenidad cuando las cosas se ponen difíciles y juegan los momentos clave con tranquilidad y buen juicio. Suelen empezar con pick and rolls en el poste alto y circulan el balón con fluidez, buscando a Sullinger en el poste bajo, un tiro de Diebler o una entrada de Lighty o Buford como mejores opciones. Los puntos fuertes de Ohio State empiezan por su línea exterior experimentada y polivalente. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Disputan muchos minutos (y la mayoría de los importantes) con cuatro exteriores (Lighty, Diebler, Buford y Craft) y un interior (Sullinger), con Buford y Lighty alternándose como falsos cuatros. Buford es el segundo máximo anotador, pero sobre todo es el catalizador del juego ofensivo y junto con Lighty el alma del equipo. Es un todoterreno con gran habilidad para penetrar y un tiro muy fiable, además es capaz de ceder el protagonismo y dedicarse a que fluya el juego si no tiene un buen día. Lighty es otro todoterreno que hace muchas cosas bien y un seguro de vida que siempre aporta, aparte de ser el mejor defensor del equipo y el que defiende a la estrella contraria. Diebler es uno de los mejores tiradores de tres del país y está en un momento de forma fantástico. Es capaz de crearse sus propios tiros y eso ayuda a abrir el juego. Aaron Craft ha tenido un año para enmarcar: Big Ten Freshman Team, Big Ten All Defensive Team y Sexto Hombre del Año. Poco egoísta, tiene buena visión de juego y anota en momentos clave si es necesario, aparte de imprimir siempre el ritmo de juego que necesita el equipo. La experiencia de los tres primeros a la hora de jugar finales pesa mucho y puede ser decisiva en la MM. Por dentro la revelación de la temporada, Jared Sullinger, le ha dado al equipo lo que más le faltaba el año pasado: equilibrio. Por fin los Buckeyes tienen una amenaza seria en la zona gracias a su capacidad anotadora y a su sobresaliente juego de espaldas al aro, lo que permite además que las defensas no ahoguen a los exteriores. Además aporta la muy necesitada presencia defensiva interior. El otro titular es el senior Lauderdale, mucho más limitado técnicamente y más centrado en defensa que en ataque. Su temporada ha sido decepcionante y ejerce de falso titular, empezando los partidos pero apenas jugando 15 minutos. Un paso adelante suyo en la fase final sería una buena noticia para los de Columbus. El otro jugador que tiene minutos en el frontcourt es Deshaun Thomas, espigado freshman que hace un poco de todo y que produce bastante sin acaparar balón, aparte de luchar por todos los balones. El resto de la plantilla tiene una presencia bastante testimonial y si el partido es importante o está apretado sólo saltan a la cancha en caso de que los mencionados anteriormente cometan faltas. El principal punto débil puede ser el cansancio

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acumulado, ya que Matta apenas usa 7 jugadores. Eso hace que 5 de ellos jueguen 30 o más minutos (Lighty, Diebler, Buford, Sullinger y Craft) y dos (Lauderdale y Thomas) apenas 15, con el resto como meros agitatoallas. En una competición de la intensidad de la MM se puede pagar muy caro. Contra rivales muy físicos y que desgasten mucho pueden sufrir. La estrella: Jared Sullinger. A estas alturas a nadie le importa que sea un novato después de un año arrollador. Muy potente físicamente pero con buenos recursos técnicos. Sabe cómo ocupar espacios, hace reversos muy efectivos, tiene buena mano con toque de alero en los dedos y además no es egoísta, no dudando en circular el balón en lugar de forzar cuando le hacen 2 contra 1. En defensa es consistente, reboteando bien y defendiendo con el cuerpo sin saltar mucho al tapón. Además se porta como un veterano, jugándose tiros en los momentos difíciles si es necesario y sin que le asuste la responsabilidad. No perdáis de vista a… Jon Diebler. Sensacional tirador, sobre todo de tres, tiene un 50% de acierto desde más allá del arco. Anota un poco menos que el año anterior pero sus porcentajes han subido apreciablemente gracias a su mejor selección de tiro y asiste más a sus compañeros. Está en un gran momento de forma y será un hombre clave si los Buckeyes quieren levantar el trofeo.

#2 UNC TAR HEELS (26-7, 14-2 ACC) Alejandro González. En la guía previa a la temporada hablábamos de North Carolina como nuestro paciente favorito. Un paciente de diván y citas semanales del que sabíamos que tenía mucho talento y grandes cualidades pero cuyas inestabilidad emocional y atascos mentales atrapaban en un síndrome que le había apartado de la vida pública de alto nivel que solía frecuentar. A comienzos de temporada temimos por una recaida grave con los primeros vaivenes producidos en un viaje hawaiano (derrotas ante Vanderbilt y Minnesota), pero las sensaciones eran ya ciertamente diferentes a lo visto el curso pasado. El equipo parecía tomar el camino correcto y sólo los resquicios de dolencias pasadas frenaban la evolución deseada. La progresión, incluso, ha sido mucho mejor de lo esperada, con GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

un gran pico ascendente en la segunda parte del ejercicio, en la que Duke ha sido el único rival capaz de hacer temblar a nuestro paciente. Catorce victorias en los últimos dieciséis partidos son la prueba estadística de lo que hablamos. Pero los mejores signos positivos, mucho más frecuentes que los pocos síntomas residuales, los hemos visto en la pista. Sobre todo con la marcha de Larry Drew II, que pidió el transfer. Una noticia que podría haber parecido negativa pero que abrió la puerta a una nueva North Carolina. El ascenso al puesto de base titular de Kendal Marshall ha acelerado el proceso, elevando el nivel de UNC de forma destacada. Marshall, freshman, es con claridad uno de los mejores bases directores de la competición. Un jugador con una visión de juego y unos instintos para el baloncesto muy difíciles de ver a estos niveles en los últimos tiempos. Con Marshall al mando los Tar Heels han pasado a ser un equipo mucho más complicado de manejar para el rival. Un ritmo acelerado, eléctrico, de rapidísimas transiciones en las que los cuatro compañeros de Marshall corren la pista alrededor del base y no se detienen tras la segunda o tercera oleada, sino que mantienen la movilidad y actividad también en estático. Marshall solo tiene que poner el balón en el sitio correcto en el momento correcto, algo que parece salirle naturalmente. La presencia de un verdadero timón capaz de hacer fluir al equipo al ritmo que quiere Roy Williams ha llenado de confianza a un grupo que carecía de ella. North Carolina es ahora capaz de mantener el nivel cuando está por delante (sólo una rotación corta y la exigencia física pueden hacerle desfondarse), recuperar grandes desventajas y, lo más importante, mostrar solidez y contundencia en partidos ajustados y momentos calientes. Exigencia y paciencia, lo que faltaba en Chapel Hill, es lo que ahora plantea al rival el equipo de Roy Williams. Resulta muy complicado parar a UNC a esa velocidad (precisión en ritmos altos), llegar a tiempo a la transición defensiva, tener tiempo para tomar aire y ponerse a atacar ante una defensa que presiona y se mueve con soltura, aunque bien es cierto que sigue mostrando muchas fisuras y problemas de coordinación y concentración en ocasiones. Es difícil no perderse en ese caos aparente, bajar los brazos y marearse entre tanta carrera. Incluso en estático, ante el continuo movimiento de los jugadores sin balón. Cuando comentábamos la posible recuperación de

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UNC a lo largo de esta temporada, aun sin imaginar que Drew se marcharía y Marshall explotaría, era la figura de Harrison Barnes la que se alzaba como mayor razón para ser positivos. El forward era el primer freshman en ser incluido en el mejor quinteto a nivel nacional en pretemporada, buena muestra de las altas expectativas que se tenían en él. Barnes no ha rendido al elevado nivel esperado, pero ha sido una pieza importante durante toda la temporada, experimentando una mejora en porcentajes y desarrollo ofensivo con Marshall al mando. En el torneo de conferencia nos deleitó con una espectacular actuación en el complicado partido ante Clemson, que cerró con 40 puntos. El de Ames lo tiene prácticamente todo: capacidad atlética, talento, buenos fundamentos (mejorables, de todas formas), competitividad y versatilidad. Se hablaba de su capacidad de liderazgo pero eso es algo que, casi como el resto de sus atributos, hemos visto a destellos, quedándose en potencial por delante de realidad. Siempre hablando de un rendimiento base alto (15 puntos por partido), remarcando que su temporada es buena pero no excelente, como se pronosticaba. Entre Marshall y Barnes trabajan los guards Dexter Strickland (titular) y Leslie McDonald (suplente). Su irregularidad e inconsistencia (mental y productiva) era también un problema importante y, aunque a cuentagotas, estamos viendo importantes signos de mejora y las primeras pruebas patentes de todo lo bueno que nos contaron de ellos cuando llegaban al campus de Chapel Hill. En el caso de ambos, dado su estadio de evolución más temprano (están tardando más en progresar), la clave de su “éxito” actual reside en acertar cuando se les pide contribución anotadora y, sobre todo, no salirse de su papel y perderse para la causa. Algo que pasaba con demasiada frecuencia la temporada anterior y que ejercía de fuerte lastre para el equipo. Acercándonos a la pintura podemos analizar otra progresión importante, parte esencial de la estructura colectiva que había que mantener y mejorar para seguir avanzando en la terapia preestablecida. Hablamos de John Henson, un hombre de tremendo potencial que tuvo problemas la pasada temporada para contar con minutos y encontrar la regularidad y el nivel productivo esperado. El delgado combo-forward ha acabado la temporada promediando dobles figuras (11’4 puntos y 10’1 rebotes) y mostrando momentos de gran brillo, aunque aun sin dar la sensación de dominio y contundencia que debería. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Henson además sigue mejorando defensivamente y, a falta de ciertas posiciones y desplazamientos, ha trabajado muy bien su timing, lo que le permite aprovechar aun mejor sus inacabables brazos para taponar e intimidar muchísimo. Henson modifica muchos tiros y cierra muchas vías de penetración que UNC antes concedía con facilidad. Está aprendiendo además a jugar mejor con balón y se beneficia de los pases de Marshall para recibir balones en posición franca para acabar alrededor de canasta. Tyler Zeller completa el quinteto titular. Un center con una calidad y técnica exquisitas, que ha firmado buenos números (14 puntos y 7 rebotes) pero al que siempre se le echa de menos algo más de intensidad y agresividad. Su potencial y fundamentos siempre nos hace pensar que podría dar mucho más de lo que ofrece hasta ahora. Movimientos en la pintura, tiro de media distancia, juego sin balón e incluso generación de opciones para los compañeros desde ambos postes. Defensivamente es uno de los puntos débiles del equipo y los rivales suelen buscarle para forzarle faltas rápidamente. Los problemas de faltas son un gran hándicap en una rotación tan corta como la que maneja Roy Williams. El transfer de Drew y la lesión del otro freshman, el escolta Reggie Bullock, dejan sin casi efectivos a UNC. Con McDonald se rota por fuera y con Justin Knox por dentro. Knoxx es con diferencia el jugador menos técnico y talentoso del equipo pero aporta un nivel de agresividad e intensidad que ninguno de sus compañeros aspira a igualar. Trabajo duro y constante bajo tableros, muy importante a ambos lados de la cancha. Justin Watts disfruta de minutos y residuales y hasta ahí llegan las alternativas. Problemas físicos o sobrecarga de faltas personales pueden mermar sobremanera a North Carolina. Es además una limitación con la que tienen que lidiar, ya que su estilo de juego parece casi hecho para una plantilla profunda que pueda rotar continuamente para mantener el nivel físico e incluso mental. Tras la grave crisis que nuestro paciente favorito vivió la pasada temporada, en este curso hemos observado titubeos en el inicio, una fase de establecimiento y incubación y una explosión tardía que carga de motivación y confianza, y que trae consigo además el titulo de temporada regular de la ACC. Su buen comportamiento y rendimiento le otorga a los Tar Heels un seed #2 en la región Este. Tras

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un partido que debería ser muy sencillo ante Long Island, Washington o Georgia primero y Syracuse y Ohio State como hipotéticas siguientes paradas, conforman el camino que se disponen a andar. La cosa se explica fácil abarcando, con total rigor, los dos extremos: a partir de tercera ronda (recordamos que ante Long Island disputarán la nueva segunda ronda) pueden ganar a cualquiera (y presentarse en la final Four) o perder con cualquiera y marcharse a casa cariacontecidos. Y no es una forma de hablar o una frase hecha. Tienen material y potencial para avanzar mucho en el torneo, pero el historial de nuestro paciente favorito sigue recordándonos el cuadro clínico ante el que nos encontramos. Descubrir cómo evoluciona nuestro paciente en esta fase tan importante y delicada puede ser una de las historias más interesantes que nos ofrezca la March Madness de 2011. La estrella: Harrison Barnes. Debe ser el hombre a buscar en los momentos calientes. Talento, clase, físico y mucho potencial. Un jugador completísimo que tiene una ocasión inmejorable de rematar la temporada al nivel al que todos esperábamos verle durante todo el curso. Y, seguramente, jugar sus últimos partidos en North Carolina. No perdáis de vista a: Kendall Marshall. Su aparición es una bendición tanto para North Carolina (su entrenador, sus compañeros y la afición) como para nosotros. Un base de los que ya casi no se ven. Muchísimo talento, instinto natural para jugar al baloncesto y una privilegiada visión de juego. Gran lector y ejecutor de pases. Si sigue jugando al nivel de la segunda mitad de temporada, North Carolina puede ser candidata a todo.

#3 SYRACUSE ORANGEMEN (26-7, 12-6 Big East) Juan Cobos. Orange sí, Orange no. A principio de temporada se esperaba una Syracuse nueva, sin los Johnson, Rautins y Onuaku, pero capacitada para meterse sin problemas en el torneo final. Un inicio de temporada espectacular que hizo de los del noroeste del estado de Nueva York uno de los últimos conjuntos en perder la imbatibilidad, los devolvió a la élite nacional. Los puestos del ranking que todos quieren ocupar, los rivales a batir. El eje Joseph, Jackson, Triche y Jardine, todos ellos jugadores importantes la campaña pasada, es la base del equipo. Jackson, senior, ha sido elegido GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

jugador defensivo del año en la Big East y a su habitual esfuerzo en la pintura, ha unido mayor participación ofensiva, galones mandan. Ha estado tremendo en el rebote, promediando doble-doble. Triche y Jardine, que el año pasado se alternaban al timón del equipo (aunque en realidad cuando jugaba Rautins con Triche era el canadiense el verdadero base del equipo), forman ahora el backcourt titular. Triche ha confirmado lo apuntado la temporada pasada. Un jugador con un despliegue físico enorme, muy intenso, algo bajito pero muy fuerte. Por momentos parece que pueda haberse pasado con el gimnasio, pero en cualquier caso, un atleta. Como base o como escolta, sus características principales son las mismas. No es un creador de juego al uso, desde el concepto tradicional del playmaker, pero es un jugador incisivo, que divide, y mueve la pelota. Jardine ha dado el paso adelante que tal vez no dio la temporada anterior. Con galones totales en la dirección, ha tenido balón y ha decidido qué hacer con él. Sigue siendo en cualquier caso un jugador que como suelo decir es más pasador que director, y más anotador en transición que en estático, pero en cualquier caso de los que gustan de tener la pelota y que se juegue a su ritmo. Completa el perímetro titular el canadiense Kris Joseph. Máximo anotador del equipo, su temporada ha sido en cierto modo un fiasco, tras sus regulares destellos del curso pasado. La sombra de Wes Johnson ha planeado sobre un jugador que, capaz como el ahora alero de los Wolves de hacer muchas cosas, simplemente no está al mismo nivel. Desde el banquillo, su hombre importante ha sido el freshman Dion Waiters. El jugador, que llegaba con la vitola de haber sido McDonald’s All American ha estado por debajo de las expectativas creadas, lanzando con bajos porcentajes. Por dentro, ya hemos dicho que Jackson ha sido una referencia defensiva, pero a su perenne acierto, le ha sumado participación yéndose a 13 puntos por encuentro. Los pívots de primer año Keita y Melo se han mostrado verdes aunque el africano ha rendido al nivel esperado seguramente. El brasileño ha sido aún más fiasco que Waiters, aportando muy poquita cosa, y Boeheim en ocasiones ha parecido no saber qué hacer con él. Titular, fuera de la rortación, volver para jugar 5 segundos…

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Por ello se ha hecho importante en la rotación interior el también jugador de primer año CJ Fair. Anotando lo que le caía y echando una mano en el rebote. Un mejor papel que el del suplente de Kris Joseph, james Southerland. Otro jugador con un año discreto. Al final, los Orange, pese a que en defensa sean siempre un equipo con su zona, y su intimidación en la pintura, dependerán de lo que puedan correr y de la inspiración para ver opciones ofensivas de Jardine. Falta un anotador de poste bajo y tiro exterior. Es difícil que alcancen esa final four que pronostica Dana O’Neill. La estrella: Rick Jackson. El ala-pivot ha seguido anootando con calidad. Pero ha sumado cantidad. Como en el rebote. Como en la intimidación. No perdáis de vista a: Brandon Triche. Actividad para defender con piernas y manos, salir al contraataque y romper en el 1 contra 1. Va a hacer falta su mejor versión..

#4 KENTUCKY WILDCATS (25-8, 10-6 SEC) Jorge M. Diez. Antes de comenzar la temporada ya poníamos en interrogante el rendimiento de este equipo debido a la posible baja por no elegibilidad de Kanter. Una vez confirmada esta y visto el juego del equipo durante la temporada, no hace más que ratificarse la importancia que hubiera tenido el turco, llevándoles a luchar por el siguiente nivel, quizá el título. Empezaron bien la temporada a pesar de algunas derrotas ante favoritos como Connecticut o North Carolina (también victorias ante Washington o Notre Dame), pero atravesaron un mal momento en la primera mitad de febrero con tres derrotas en cuatro partidos, de la que se han recuperado para acabar la temporada con importantes victorias ante Florida, Vanderbilt y Tennessee, y conquistando además el Torneo de la SEC con suficiencia. A pesar de que Calipari ha vuelto a sumar una gran añada de jugadores, que sustituyen a los que se marcharon, este equipo es inferior a los que ha tenido el entrenador a su servicio durante los últimos años, pues ninguno de sus jugadores es un Derrick Rose, DeMarcus Cousins o Tyreke Evans. Y así lo han demostrado durante la temporada, con GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

los problemas ya mencionados. El equipo bien se puede dividir en dos bloques de jugadores: el talento y la experiencia. El talento lo ponen jugadores como Knight, Lamb o Terrence Jones, todos freshmen, y el trabajo que todo equipo joven necesita lo pone el versátil Liggins, Darius Miller, que ha dado un gran paso al frente, y un Josh Harrellson que hace una labor fundamental en cada partido, un trabajo sucio que acerca mucho a los Wildcats a la victoria. Como es habitual en los equipos de Calipari, que se tienen que remodelar cada año y que cuentan con buenos y atléticos jugadores, el ritmo que tratan de imponer es el up tempo. En cuanto tienen el balón les gusta salir corriendo a la otra canasta y lanzar antes de que la defensa rival esté organizada. Así, contar con gente como Knight, Lamb y Jones con talento y velocidad para correr y definir distintas situaciones por sí mismos, les da muchos puntos. Si no pueden correr, el juego también es de un ritmo alto, pero aquí es donde más echan en falta la presencia interior de Kanter en la pintura. Terrence Jones es un ala pívot pero que juega abierto la mayoría del partido, y a pesar de que Kentucky es un equipo que anota mucho en la pintura, lo hace a base de un juego fuera-dentro siendo muy ocasional el juego en la zona a través del juego al poste de Jones o Darius Miller. La versatilidad que les da tener tres jugadores como Knight, Liggins y Lamb con capacidad para mover la pelota, proporciona un fluido movimiento de balón y la generación de opciones ofensivas a través del dribbling que permite dividir la defensa y aprovechar el tiro exterior de Jones, Miller, Knight o Lamb. Incluso el poder contar con dos o tres de estos jugadores en cancha, libera a Knight de la responsabilidad de elaborar la jugada y es habitual verle cortar y aprovechar los bloqueos para lanzar y obtener ventajas de sus condiciones naturales para el ataque, pues es más un base anotador que uno organizador, y su multitud de recursos ofensivos le permite ser el líder de este conjunto. Por su parte, la capacidad de Miller y Jones para lanzar hace que tengan habitualmente 4 jugadores abiertos con un Harrellson en la pintura que apenas interviene en ataque más allá de rebotes ofensivos y balones doblados. Con esta disposición también descongestionan la zona para las penetraciones de Miller y Jones después de amagar el tiro, pero también de los pequeños.

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Esta estrategia tiene el inconveniente de que no tienen ningún anotador sólido en la pintura, función que cubría Kanter, lo que impide que la defensa rival se cierre y tengan tiros liberados como ocurría el año pasado con Cousins. Al menos este año no parece que sea el tiro exterior lo que les vaya a fallar, ya que cuentan con uno de los mejores porcentajes de todo el país y multitud de opciones en esta faceta. En defensa lo más habitual es también que utilicen una defensa individual aprovechándose de la movilidad y capacidad atlética de sus jugadores que les permite un esfuerzo continuo y una intimidación que hace difícil anotar puntos en su canasta. Es la diferencia física la que marca la defensa de los Wildcats y la que les hace uno de los equipos que más intimidan, pues las ayudas son muy rápidas si uno de los compañeros es desbordado. Especialmente importante es la presencia de Liggins en estas situaciones de defensa individual, pues es el mejor defensor del equipo y con su cuerpo es capaz de defender tanto a bases como escoltas, e incluso aleros. Si se enfrentan a una gran estrella exterior, es probable que sea Liggins quien se encargue de cubrirla. La defensa zonal es mucho más difícil de ver, aunque puede que Calipari la guarde para estos momentos importantes. Si la usan, suele ser una zona 2-3, en la que pueden estar Terrence Jones y Liggins en la cabecera, para sellar con su movilidad, envergadura y físicos la parte alta de la zona. Además son dos jugadores que se adelantan muy bien a las líneas de pase y consiguen provocar pérdidas al rival. El principal problema con el que cuentan los Wildcats es el de la experiencia. Los equipos de Calipari generalmente pecan de eso, pero lo solventan con un talento muy superior al del resto de conjuntos, este año sin embargo que el talento está más igualado, este aspecto puede ser clave. A pesar de que los freshmen son jugadores sin miedo a asumir la responsabilidad en los momentos finales, lo cierto es que tan importante como la sangre fría es mantener la cabeza en el mismo estado, y no siempre es fácil tomar la decisión correcta. A lo largo de la temporada han acumulado un 1-6 en partidos que se han resuelto por 4 puntos o menos, y esta es una situación que en partidos igualados durante el Madness cuando la presión es máxima, puede pasarles factura. En este aspecto contar con Liggins, Miller y el trabajo de Harrellson se antoja fundamental para paliar el déficit de experiencia. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Además son un equipo muy corto, pues desde el banco solo cuentan con Liggins para el exterior y un Eloy Vargas que hace un buen trabajo en el interior. En el banco hay otros buenos jugadores de instituto pero que no están integrados en la dinámica del equipo y que es difícil que puedan ser decisivos en el Baile pues no han tenido oportunidades a nivel universitario. Una lesión puede ser terrorífica para ellos, y ya tuvieron un susto al final del partido de semis ante Alabama donde tanto Liggins como Lamb se hicieron daño, aunque ambos pudieron jugar la final ante Florida. Un equipo como Kentucky que acumula 13 Final Four, hace también trece años que no está en una de ellas. Quizá tengan menos talento que el equipo que perdió el año pasado en Elite Eight, pero Calipari ha podido aprender de esa experiencia y no es descartable que la frescura de su juventud y talento avance muchas rondas. La estrella: Brandon Knight. A pesar de que Terrence Jones ha sido elegido freshman del año en la SEC, es Knight el jugador de más talento ofensivo del equipo y parte fundamental de la generación del ataque de Kentucky, más que un Terrence Jones que es un ejecutor irregular, aunque este deberá estar al máximo para pelear con los interiores rivales. No perdáis de vista a: Doron Lamb. Ha sido la grata sorpresa para ellos esta temporada, sobre todo desde la línea de 3, donde tiene uno de los mejores porcentajes de la competición. Y aunque ha perdido importancia en la segunda mitad de temporada, su aportación será fundamental para llegar lejos y apoyar a Knight y Jones.

#5 WVU MOUNTAINEERS (20-11, 11-7 Big East) Pablo Fernández. Por sexto año consecutivo los Mountaineers han logrado entrar en el baile final de Marzo en la siempre dura y rocosa BIG EAST pese a que a priori este año el equipo no apunta ni mucho menos a repetir la machada de la temporada pasada, en la que lograron el acceso a la Final Four. La temporada de West Virginia no ha sido brillante en prácticamente ningún aspecto ya que como antaño siguen adoleciendo de un juego vistoso cara a los fans y si nos atenemos a los resultados tampoco han sido del todo buenos pues en los inicios de temporada no pudieron con rivales de otras conferencias como Miami en la ACC o Minnesota en la Big Ten pese a que también consiguieron una gran victoria ante uno de los

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mejores equipos de la nación como es Purdue.

La estrella: Kevin Jones. Salvando las distancias en el papel de Da´Sean Butler el año pasado. Otro clásico Forward Mountaineer que ocupa todas las posiciones en pista.

Tampoco durante la temporada regular de la BIG EAST han tenido momentos de gran espectáculo pero sí han sido eficientes en su cometido de ir ganando los partidos ante equipos a priori de su liga y han dado una cal de y otra de arena, como por ejemplo ganar holgadamente a la todopoderosa Notre Dame para después salir derrotados ante un archienemigo en el estado de West Virginia como es Marshall.

No perdáis de vista a: Casey Mitchell. El único jugador capaz de crear peligro en este equipo con el tiro exterior.

Lo cierto es que aunque West Virginia sigue manteniendo intactas sus señas de identidad con respecto al año pasado, no es menos cierto que el equipo ha perdido bastante talento prácticamente en todas sus líneas. JoeMazzulla y Darryl Bryant son los encargados de llevar el timón del equipo como Point Guards y un año más ambos son incapaces de crear juego para sus compañeros y ni tan siquiera son jugadores con capacidad para poder crearse su propio tiro. Casey Mitchell desde la posición de escolta es probablemente el jugador ahora mismo con más recursos ofensivos en el equipo y el único jugador capaz de amenazar al adversario desde la línea de tres puntos.

Bryan García. Temporada habitual de los de Buzz Williams combinando buenos partidos como Notre Dame, West Virginia, Syracuse o UConn con derrotas algo más previstas fuera de la conferencia ante Wisconsin, Duke o Gonzaga, pero que les ha valido para meterse nuevamente en el torneo final tras sumar 20 victorias en 34 partidos, aunque consiguiendo únicamente 9 en la Big East Conference.

Kevin Jones y John Flowers son una versión desmejorada del dúo Da´Sean Butler-Devin Ebanks que siendo Forwards jugaban entre ambos en cuatro posiciones distintas y llevaban la batuta del equipo desde el Frontcourt. Tienen en el banco dos piezas bastante interesantes como son el escolta Dalton Pepper y el ala pívot turco DenizKilicli pero Bob Huggins no suele contar demasiado con ellos aunque parezca cuanto menos extraño viendo lo que tiene a menudo en pista. Se podría decir que las principales armas de West Virginia son su entrega, intensidad y solidaridad en la pista además de contar como siempre con Forwards bastante versátiles en el Frontcourt y saber manejar muy bien el tempo de los partidos en los momentos finales con el marcador ajustado. Por el contrario, como principales defectos encontramos su escasa creación de juego en todos los sentidos y su poco peligro desde la línea de 6,25 por no decir nulo. Suelen decir que en marzo puede pasar cualquier cosa y desde luego que así es pero no da la sensación de que este sea el año de West Virginia y mucho menos que repitan otro mes de marzo en la Final Four. Poder acceder al Sweet Sixteen y estar entre las 16 mejores de la competición sería un buen reto a marcarse para los de Bob Huggins. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

#6 MARQUETTE GOLDEN EAGLES (20-14, 9-9 Big East)

La baja de Lazar Hayward esta temporada tras cumplir su ciclo universitario ha sido compensada en aspectos de liderazgo por los aleros Jimmy Butler y Darius Johnson-Odom, sobre los cuales han recaído el peso ofensivo del equipo, y de Jae Crowder en la zona, un ala-pívot muy bajito pero que cuya corpulencia e instinto reboteador ha sabido en cierto modo hacer olvidar la presencia de Hayward en la misma. La ausencia de efectivos de cierta solvencia en la rotación del equipo ha hecho que Buzz Williams echase mano a las primeras de cambio de sus jugadores más noveles, destacando las buenas temporadas de su freshman escolta Vander Blue o de los jugadores de segundo año Chris Otule y el base canadiense Junior Cadougan. A pesar de caer estrepitosamente en el Big East Tournament a manos de los Louisville Cardinals, el equipo de Milwaukee volverá a intentar sobrepasar la segunda ronda de este torneo final, teniendo como escollo inicial a los Musketeers de Xavier. La estrella: Jimmy Butler. Alero de último año que ha sabido llevar el liderazgo de los Golden Eagles, cuyo poderío anotador está fuera de toda duda. No perdáis de vista a: Jae Crowder. Fajador incansable bajo tableros, ha hecho olvidar en cierta medida la baja de Lazar Hayward a base de trabajo.

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#7 WASHINGTON HUSKIES (23-10, 11-7 Pac10) Javier Rajo. Al igual que ocurrió la pasada temporada los Huskies vivieron durante el curso una constante progresión después de haber comenzado el curso a un nivel inferior al posteriormente mostrado, ganando por segundo año consecutivo el torneo de conferencia al equipo que había quedado campeón en la temporada regular. El conjunto entrenador por Lorenzo Romar no consiguió ninguna victoria destacable en su calendario non conference, perdiendo con los rivales destacados a los que se enfrentó (Kentucky, Michigan State, Texas A&M), lo que hizo que se llegaran a encender en algún momento las alarmas y que el conjunto pueda presentar dudas para algunos en cuanto al papel que puede desempeñar en el torneo. Durante el año Romar varió muchas veces su quinteto inicial, por lo que los Huskies no presentan un quinteto inicial que se pueda dar por hecho que utilizaran en el torneo aunque la lógica imponga que saldrán con el que ganó la conferencia. El puesto de base lo ocupará Isaiah Thomas, un jugador que se vio obligado a ejercer como el director de la nave después de que Abdul Gaddy dijera adiós a la temporada a finales de Diciembre al lesionarse. El papel desempeñado por el diminuto escolta fue positivo, siendo un jugador que a pesar de que tiende en ocasiones durante los encuentros a acelerarse demasiado posee una gran capacidad para provocar constantes desbarajustes en las defensas contrarias debido a su velocidad y desborde. Su cambio de puesto no impidió que fuese como se esperaba el mejor anotador del equipo, consiguiendo debido a una mejor selección de sus tiros el mejor porcentaje desde que llegó a Washington. Jugando a su lado nos encontramos a dos freshman que comenzaron la campaña como suplentes; C.J Wilson y Terrence Ross. El primero es un escolta capaz de abrir las defensas gracias a su gran lanzamiento mientras que Ross es un versátil jugador poseedor de una buena capacidad defensiva.

Justin destaca principalmente por ser un excelente defensor, pasando en su año senior a ocupar un rol en ataque superior a lo que se vio obligado en el pasado, cumpliendo con buena nota y no forzando nunca las situaciones. Su intensidad juega un papel clave en el equipo, del mismo modo que lo hace la de MBA, un interior que en algunos partidos puede llegar a ser imparable, cumpliendo en su año senior las expectativas que se tenían con él al dar el paso para ser una de las piezas clave en el funcionamiento del equipo. La amplitud de la plantilla da lugar a diferentes combinaciones, presentando un banquillo con bastante nivel en sus componentes. Venoy Overton volverá a ser elegible en el Madness después de haber sido suspendido por la universidad en el torneo de conferencia, siendo un jugador que si bien no dio un paso adelante en la importancia en el equipo en su último año, sigue siendo uno de los mejores defensores exteriores de todo el panorama universitario. El otro exterior al que habrá estar atentos si está recuperado es Scott Suggs, poseedor de un temible lanzamientos desde la larga distancia. Además de los mencionados, por dentro el equipo posee las posibilidades de Darnell Gant y Aziz N´Diaye. La capacidad intimidatoria de este último, un siete pies africano, puede hacer caer en diversos problemas a los equipos que topen con los Huskies en el camino hacia la gloria. Los pupilos de Romar se verán las caras en el primer partido ante Georgia, para posteriormente si pasan la eliminatoria enfrentarse salvo gran sorpresa a North Carolina. Dos duros rivales enfrente si quieren repetir al menos el Sweet Sixteen del año pasado.

La estrella: Isaiah Thomas. Jugador que siempre tiene en mente el aro pero que está temporada debido al cambio de circunstancias demostró que también sabe pasar. Velocidad, dribbling y un muy buen lanzamiento hacen de él un jugador por momentos muy difícil de parar.

No pierdas de vista a: Matthew Bryan-Amaning. Poseedor de un buen futuro para jugar en Europa.

Los otros dos jugadores que deberían ocupar el quinteto son Justin Holiday y Matthew BryanAmaning. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

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#8 GEORGE MASON PATRIOTS

(26-6, 16-2 CAA) David Berdaguer. Los Patriots de George Mason han dominado la CAA esta temporada y han conseguido colarse en el torneo final de la NCAA. No han tenido mucha suerte en el sorteo, se han visto emparejados con una Villanova en horas bajas que sigue siendo un rival muy peligroso. Los Patriots han mantenido la inmensa mayoría del bloque del curso pasado y han ido puliendo sus defectos. George Mason es un equipo muy serio que concede pocos puntos a los rivales y que tiene un reparto de protagonismo ofensivo bastante equitativo. Su principal referencia ofensiva es el senior Cam Long, un alero con buen tiro de media y larga distancia que sabe cómo fabricarse sus propios puntos. El segundo jugador más importante en el equipo de Jim Larrañaga es el junior Ryan Pearson, ala-pívot que continúa su progresión como jugador se mueve cada vez mejor cerca del aro y ha mejorado su tiro de larga distancia. El junior Andre Cornelius es el base del equipo, tiene rapidez, habilidad en el manejo de balón y buenas dotes ofensivas. El senior Isaiah Tate y el sophomore Luke Hancock completan el backourt de los Patriots, Tate es el hombre más importante en tareas defensivas y aporta calma en el equipo de Jim Larranaga mientras que Hancock es uno de los jugadores con mayor talento ofensivo del equipo y que cada vez va adquiriendo más peso en los Patriots. La rotación de Jim Larranaga la completa el pívot de tercer año Mike Morrison que aporta centímetros, intimidación y rebote. George Mason participará en el torneo final con la imagen fresca y el recuerdo presente del tremendo torneo que realizaron en 2006, llegaron hasta la Final Four ante la sorpresa y el estupor de la amplia mayoría de aficionados al college basketball. Su primer obstáculo será la potente Villanova de Jay Wright que intentará mejorar la imagen que han dejado a final de temporada. La estrella: Cam Long. Es el líder del equipo, tiene experiencia y sabe anotar puntos de diversas formas, su repertorio ofensivo es una de las armas más importantes de George Mason. No perdáis de vista a: Ryan Pearson. Es un alapívot muy peligroso que ha experimentado una notable mejoría en su tiro de larga distancia, es bastante trabajador y aporta puntos y rebotes. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

#9 VILLANOVA WILDCATS (21-11, 9-9 Big East) Pablo Fernández. Una vez más Villanova ha tenido una temporada cortada por el mismo patrón que las anteriores. Un gran inicio donde se encuentran en los puestos más altos de los rankings y donde a priori es una de las candidatas a nivel nacional para aspirar a lo máximo e incluso clara candidata a hacerse con la BIG EAST. No obstante bien pronto se empezaron a ver las carencias de este equipo pese a que se llegó a tener un récord de 16-1 con victorias destacadas ante UCLA o Louisville entre otras. A partir de ese récord, empezaron a venir las derrotas hasta el punto de alcanzar un récord de 5-10 en los últimos quince partidos, incluyendo cinco derrotas consecutivas que han dejado un equipo muy tocado y al borde de no haber sido incluido en el Torneo Final. Nadie puede negar el talento individual de esta plantilla que tal vez es una de las mejores del país nombres en mano, pero tampoco se puede negar la evidencia de que Villanova es un equipo a día de hoy bastante vulgar y carente de ideas tanto desde la pista como desde el banquillo. Corey Fisher que estaba llamado a ser el líder de este equipo en su último año ha decepcionado en su cometido de ser el jugador que tirará del carro en los momentos difíciles. Maalik Wayns pese a ser un prodigio individualmente no da muestras de ser un base que haga jugar mínimamente a un equipo y parece más preocupado de su juego que de ser el director de orquesta de este equipo. Corey Stokes ha dado la nota positiva manteniendo una buena línea durante la temporada pese a estar en constante pelea con las lesiones y aun así tampoco en un jugador que por sí solo tenga la capacidad de resolver partidos. Respecto al juego interior ni Antonio Peña a sus ya 24 años ni Mouph Yarou que venía de prometer mucho como Freshman y desde HS han conseguido alcanzar las expectativas y han decepcionado bastante. El banquillo tampoco ha estado a la altura y la consecuencia ha sido la lamentable imagen mostrada durante el tramo final de la temporada dónde se ha visto un equipo totalmente venido abajo que perdió desde un partido en NJ ante Rutgers ganando de 8 puntos en el último minuto pasando por South Bend ante Notre Dame haciendo un ridículo espantoso perdiendo de 20 puntos en solo 10 minutos. La gota que colmó el vaso fue la derrota ante South Florida en el Madison Square Garden durante la primera ronda

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del torneo de la BIG EAST dónde se desaprovechó una renta de 18 puntos al descanso. Todo eso hace indicar que el futuro de Villanova en el Torneo Final no parece llamado a grandes éxitos si nos atenemos a lo visto en la temporada pero como siempre decimos: esto es la locura de marzo y si algo hay en la plantilla de este equipo es talento a raudales. La estrella: Corey Fisher. No ha tenido su temporada ideal pero destellos como su espectacular partido ante DePaul dan lugar a la esperanza y más en un escenario tan ideal como es el March Madness. No perdáis de vista a: Corey Stokes. Tirador consumado donde les haya que además aporta en otras facetas y ya tiene experiencia en este tipo de lides al igual que el otro Corey.

#10 GEORGIA BULLDOGS (21-11, 9-7 SEC) Jorge M. Diez. En una conferencia como la SEC, centrada tradicionalmente en el football, no es extraño ver como Georgia solo acumulaba 10 presencias en el Torneo Final antes de esta temporada, aunque sí disfrutaron de una Final Four, la de 1983 cuando estaba Dominique Wilkins en el equipo. A partir de los 90 el baloncesto ha adquirido mayor relevancia en la SEC, y los Bulldogs también quieren su parte del pastel en este deporte. Para ello contrataron a Mark Fox, que partía esta temporada con la esperanza de aprovecharse del bajón de calidad en la SEC para posicionar en un seed alto a su equipo. Finalmente la realidad no ha sido tan bonita como los sueños. Los Bulldogs han tenido una temporada irregular, aunque lograron entrar de refilón en el Top 25 durante una semana gracias a su victoria ante Kentucky a principios de enero. También habían puesto en apuros a Notre Dame y Temple, con lo que parecía un equipo a tener en cuenta en la SEC, pero finalmente se han mostrado muy lejos de todos los favoritos y solo vencieron a una Tennessee venida a menos.

tiene algunas piezas valiosas que lo hacen peligroso. La principal de estas piezas es Trey Thompkins, es el jugador de mayor talento del conjunto y el único interior fiable. Un jugador versátil, del que se esperaba en esta temporada un salto cualitativo importante, que realmente no ha sido tal. Ha jugado a buen nivel, pero no ha aspirado al premio de jugador del año en la SEC que los entrenadores y aficionados le otorgaban antes de comenzar. A partir de contar con este eje, el juego exterior permite una variedad ofensiva, que se ve lastrada por la falta de un base puro. Así, sin renunciar al contraataque si este es factible, el juego de Georgia busca una circulación fluida y desequilibrar bien con el cierto talento ofensivo de Gerald Robinson (un combo guard que comparte funciones de base con Ware), bien con la capacidad atlética de Travis Leslie, que es un gran penetrador a canasta, aprovechando el hueco que deja su compañero Thompkins si sale fuera de la pintura. Completando esta variedad está el tiro exterior de Dustin Ware, que se antoja fundamental, pues es el único jugador capacitado para lanzar con consistencia, más allá de las ocasiones en que Thompkins o el suplente Brantley lanzan desde ahí. No es por tanto extraño que sea uno de los equipos que menos triples han anotado de todo el país. Y hasta aquí las armas de los Bulldogs, pues el resto del equipo es de un nivel bajo. El senior Jeremy Price completa el quinteto titular, pero rota con Chris Barnes, Connor Nolte o Marcus Thornton, todos interiores o de escaso nivel o jóvenes, y por supuesto sin muchos centímetros. Pero si la situación es esa por dentro, por fuera es peor, pues el único recambio que utilizan es Sherrard Brantley, un escolta procedente de JUCO con buen tiro exterior, algo que no ha demostrado en la NCAA más que con cuentagotas.

Lo curioso es que a pesar de perder con Alabama los dos partidos en los que se han enfrentado (cuartos de final de la SEC y penúltimo partido de temporada regular) han logrado entrar en el Baile mientras los Crimson Tide se quedaban fuera.

Con esta situación, es normal que los cuatro principales jugadores del equipo se muevan siempre por encima de los 30 minutos, pues cuando descansan en el banco el equipo se resiente mucho. Por ello el ritmo también tiene que ser más pausado, que a lo que nos tiene acostumbrados una conferencia como la SEC, buscando buenos tiros y situaciones ventajosas. Algo que no siempre consiguen ya que pierden demasiados balones que es un pecado capital para un equipo como ellos, y que les impide ganar a los equipos potentes. Especialmente grave en un jugador como Gerald Robinson que está por encima de las 3 pérdidas por partido.

El equipo en sí no es muy largo ni potente, pero

Para completar esta desventaja de plantillas, los

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Bulldogs tratan de imponer una fuerte defensa que iguale el diferencial de talento con equipos superiores. Para ello cuentan con la rapidez de sus jugadores pequeños, la capacidad atlética de Leslie y el trabajo sucio de los interiores. Es ahí donde Fox ha incidido más para llevar a este equipo a un nivel superior, labor en la que aún está inmerso. En definitiva es un equipo con algunas buenas armas, pero que parecen escasas para una competición como el Madness. Con Thompkins o Leslie pueden sorprender a algunos equipos, pero llegar a Sweet Sixteen por tercera vez en su historia ya sería para ellos un logro inaudito. Incluso superar una ronda ya es un buen resultado, pues solo lo han hecho en tres ocasiones, la última en 2002 con Jarvis Hayes en el equipo. La estrella: Trey Thompkins. Pocas dudas de que el ala pívot es el mejor jugador de este equipo, a pesar de decepcionar las expectativas puestas en él esta temporada. Es un jugador que cuenta con su fortaleza en el juego ofensivo, pero que sufre para ser decisivo ante buenos rivales. No os perdáis a: Travis Leslie. Nunca mejor puesto el título de “no os perdáis a”, pues Leslie es un productor de highlights continuo. Gracias a su capacidad atlética, es un jugador que deja un par de mates espectaculares por partido y que ayuda mucho al equipo, tanto en el rebote como produciendo puntos en la pintura.

#11 XAVIER MUSKETEERS (24-7, 15-1 A-10) David Berdaguer. Los Musketeers veían como este verano sus dos principales pilares, Jordan Crawford y Jason Love, decían adiós a su periplo universitario, a pesar de ello han sabido reinventarse y volver a realizar una sensacional campaña. Tras un inicio algo dubitativo, se recuperaron con el inicio de los partidos de conferencia en la que sólo perdieron ante Charlotte. El base de tercer año Tu Holloway ha adquirido todavía mayor jerarquía dentro del equipo de Chris Mack y es el referente ofensivo tras la marcha de Jordan Crawford. Holloway no sólo aporta puntos, también es un buen organizador de juego y ayuda mucho en el rebote. El escudero de Holloway es el sophomore Mark Lyons que va destapando todo su arsenal ofensivo según va avanzando su estancia en Xavier. En la posición de alero juega el GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

senior Dante Jackson que aporta defensa y veteranía. El juego interior habitual lo forman el junior Kenny Frease y el senior Jamal McLean, Frease ha adquirido mayor importancia en el esquema de Chris Mack y ha respondido a las nuevas exigencias aumentando su producción ofensiva y ha demostrado que sabe moverse muy bien en posiciones cercanas al aro, McLean aporta sacrificio y veteranía a los Musketeers. Desde el banquillo salen el sophomore Jeff Robinson que aporta centímetros y el senior Andrew Taylor que no se complica la vida y trata de ayudar aportando un poco de todo. Tu Holloway es el líder de los Musketeers y es el encargado de gestionar todo el juego de Xavier, siempre busca la mejor solución en ataque y se complementa a la perfección con Mark Lyons que es algo más impulsivo. La anotación interior de los Musketeers viene principalmente del trabajo que realizan tanto Kenny Frease como Jamal McLean en zonas interiores. Xavier intentará volver a dar guerra en el torneo final; en primera ronda se enfrentará con la siempre peligrosa Marquette y en caso de victoria muy probablemente se enfrentarán a Syracuse. La estrella: Tu Holloway. Este año ha adquirido un mayor peso en ataque, es un buen tirador y penetrador y además es un auténtico maestro en sacar faltas a los rivales. Sabe dominar muy bien el ritmo del partido. Es el líder de los Musketeers. No perdáis de vista a: Mark Lyons. Tiene mucho talento ofensivo y puede sacarlo a relucir en cualquier momento, el torneo final es uno de los mejores escaparates para demostrar todo su arsenal ofensivo.

#12 CLEMSON TIGERS (21-11, 9-7 ACC) Bryan Garcia. Sorprendente también la inclusión de los Tigers en esta First Four, quienes serán precisamente los rivales de los anteriormente citados Blazers, ya no porque estén en el torneo, sino porque no estén con un seed mucho más alto, más después de ver como universidades de su misma conferencia como Florida State se ganaron tal privilegio. El nuevo entrenador Brad Brownell ha sacado partido de la actual plantilla desde su primera temporada, colándolos en el Madness pese a la

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baja de su mejor jugador en estos últimos cuatro años, el ala-pívot Trevor Booker. Plantilla veterana aún así, que salvo con la baja del actual jugador de Washington Wizards prácticamente repite el bloque del pasado año, donde acabaron en primera ronda del Madness. Tras sumar ocho victorias consecutivas entre el final de los enfrentamientos non-conference y el inicio de los choques de la ACC, el equipo sufrió un bajón de resultados importante, perdiendo ante rivales directos como Virginia, North Carolina State o Maryland, sumando un total de 7 derrotas. Aún así, mejoraron claramente durante el torneo de conferencia, derrotando contundentemente a Boston College y poniendo contra las cuerdas a North Carolina en semifinales, teniendo que acabar con ellos en la prórroga con 40 puntos de Harrison Barnes. La estrella: Demontez Stitt. El veterano base ha guiado este año a los Tigers tras la baja de Booker, siendo su principal referencia ofensiva y la clave del juego de transición del equipo No perdáis de vista a: Jerai Grant. Otro veterano de la vieja escuela de los Tigers que ha realizado una gran temporada y cuya presencia intimidatoria y reboteadora son vitales para éstos.

#12 UAB BLAZERS (22-9, 11-4 C-USA) David Berdaguer. UAB ha conseguido ser el campeón de la temporada regular de una igualadísima Conference USA. Los Blazers han quedado por delante de equipos como Memphis o UTEP. Eso sí, cayeron sorprendentemente en el torneo de conferencia ante East Carolina. Los méritos cosechados en su conferencia han sido el principal motivo por el que el comité les ha seleccionado de cara al torneo final. Los tres principales estiletes ofensivos de los Blazers son Jamarr Sanders, Cameron Moore y Aaron Johnson. El senior Sanders es un alero con clara vocación ofensiva, es un buen triplista y tiene una cuota de protagonismo elevada en el ataque de los Blazers, su selección de tiro es mejorable. Cameron Moore es un jugador de tercer año que juega de ala-pívot, va muy bien al rebote y ofensivamente es un buen jugador, tiene un más que correcto tiro de larga distancia y sabe moverse GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

bien cerca del aro. El senior Johnson es el base del equipo, es un jugador muy completo, buen defensor, buena visión del juego y es un jugador correcto en tareas ofensivas. El quinteto habitual de Mike Davis lo completan el escolta de segundo año Dexter Fields y el pívot Ovie Soko. Fields es un jugador correcto a nivel ofensivo pero que no tiene mucho protagonismo en el ataque de los Blazers debido a la presencia de Sanders, Soko es también un jugador de segundo año que ha mejorada notablemente respecto a la temporada pasada que aporta mucho trabajo en la pintura. La rotación de Jim Larrañaga la completan el freshman Quincy Taylor que sale desde el banquillo para dar descanso a Aaron Johnson, otro freshman como Anthony Criswell que aporta centímetros y Preston Purifoy, también freshman, que es un jugador con talento ofensivo que no tiene mucha libertad de acción ya que el principal motor ofensivo de los Blazers es Jamarr Sanders. La estrella: Jamarr Sanders. Es la referencia absoluta de los Blazers en ataque, es un buen triplista que si coge la racha puede ser una pesadilla para las defensas rivales. No tiene una buena selección de tiro y debería ser algo más generoso. No perdáis de vista a: Cameron Moore. Es el referente interior de los Blazers, aporta mucho trabajo en la pintura, garantiza seriedad, puntos y rebotes a UAB.

#13 PRINCETON TIGERS (25-6, 12-2 MVC) Alejandro González. El perenne matagigantes. El equipo de baloncesto de la prestigiosa universidad de Princeton recibe ese nombre gracias al exitoso periodo capitaneado por el entrenador Pete Carrill (cuyo mayor legado, más allá de los triunfos, es el célebre ataque Princeton) y cuyo cenit llegó con la victoria sobre UCLA, defensora del título, en 1996, última temporada de Carrill. Desde entonces el equipo había perdido su dominio sobre la Ivy League y su última victoria en la Madness se remonta a 1998, siendo seed #5 y superando a UNLV. Los Tigers vuelven a la gran fiesta siete años después, tras aquel equipo de 2004 liderado por el jugador del Gran Canaria Charles Judson Wallace. Kentucky es su rival en la primera ronda y, si bien muchos rescatan la mencionada fama de matagigantes, son pocos los que se atreven a

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pronosticar un resultado sorprendente. Sydney Johnson dirige un equipo muy equilibrado y bastante bien trabajado que compartió el titulo de Ivy League con Harvard, jugándose en un partido de desempate ante ella la plaza para el torneo nacional conseguida con un espectacular tiro sobre la bocina. Cuatro jugadores comparten las responsabilidades anotadoras. Dan Mavraides como escolta, Douglas Davis como base (si bien Mavraides parece mejor director), Ian Hummer como forward y Kareem Maddox, PF que comenzó la temporada como titular pero que rápidamente pasó a salir desde el banquillo para jugar muchos minutos y, de paso, convertirse en el máximo anotador y reboteador del equipo. Parejas de guards y forwards bien compenetradas e integradas con el resto de la rotación. Los dos guards son además las dos grandes bazas desde el exterior. Maddox y Hummer aportan más cerca del aro, bien sea partiendo desde fuera o, sobre todo en el caso de Hummer, con interesantes movimientos en el poste bajo. Patrick Saunders es parte del quinteto titular para aportar trabajo sin balón. En los dos últimos partidos el center Will Barrett se ha hecho con la titularidad para ayudar en labores defensivas, quitándole protagonismo al otro hombre alto del equipo, Brendan Connolly. Mack Darrow y T.J.Bray completan la rotación principal. Los Tigers quieren disfrutar de la experiencia de volver al torneo final, seguir trabajando de cara a la revitalización de un programa que quiere mantenerse en la parte alta de la conferencia y, porque no, intentar ser competitivos ante Kentucky.

La estrella: Ian Hummer. Jugador con talento y fundamentos que puede ser el que mejor sobreviva a la superioridad atlética de los Wildcats. Todavía sophomore, tiene un prometedor recorrido por delante.

No perdáis de vista a: Dan Mavraides. Princeton necesita sacar partido a su talento y trabajo en equipo. El senior puede ser el hilo conductor, además de aportar experiencia.

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#14 INDIANA ST. SYCAMORES

(20-13, 12-6 MVC) Alejandro González. La llegada de Indiana State a la Madness, la primera desde 2001, torneo en el que dio la sorpresa superando a la #4 Oklahoma y cayendo ante Gonzaga en segunda ronda, nos trae el recuerdo de dos grandes nombres de la historia del baloncesto, no sólo universitario. Los Sycamores llegaron a la final nacional de 1979 liderados por un tal Larry Bird. Dejaron un partido para el recuerdo ante la Michigan State de Magic Johnson, en lo que supuso el inicio del particular duelo de astros que se prolongase en la NBA ya en Celtics y Lakers respectivamente. Indiana State es, además, el primer equipo de la carrera como entrenador universitario del mítico John Wooden, antes de comenzar su histórico periodo en UCLA. Encontramos a Indiana State al este del estado de Indiana, lleno de tradición baloncestística, en la localidad de Terre Haute. Los sicomoros, una variedad de árbol muy abundante en la región, dan nombre a un pequeño departamento atlético en el que el baseball y el atletismo acompañan al baloncesto como programas más destacados. Los Sycamores han dado la sorpresa alzándose con el título de la Missouri Valley Conference al derrotar a los dos cabezas de serie y grandes favoritos, Wichita State en semis y Missouri State en la final. ISU se presenta con un grupo compacto dirigido por Greg Lansing desde el banco. El quinteto titular se mantiene casi fijo usando la experiencia de un senior y tres juniors que rodea a la gran irrupción de la temporada, el freshman Jake Odum. Al principio de curso se hablaba de otro recién llegado, Steve McWorther, como esperanza de futuro, pero ha sido el base Odum quien ha dado un salto de calidad considerable. Criado en la propia Terre Haute, Odum ha vivido una progresión ascendente con una importante mejora física (muy delgado y poco atlético a su llegada al campus) y se ha convertido además en el director del equipo. Bien en estático, mejor en transición. No potente pero si veloz en la penetración, es además el tercer máximo anotador de los Sycamores. En ataque Indiana State suele jugar con cuatro hombres abiertos y una referencia interior, Myles Walker. Con un físico poderoso pero no sobrado de centímetros, Walker busca anotar desde dentro y trabaja a destajo para crear huecos y opciones a

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sus compañeros. Dwayne Latham, escolta y máximo anotador, aporta juego de fuera hacia adentro y bastante componente físico. Aaron Carter, senior, hace las veces de tirador en el quinteto inicial. Carl Richard ocupa la plaza de segundo “interior” en defensa, a pesar de su 6’5”, pero suele empezar desde el perímetro en ataque para atacar el aro, sobre todo sin balón. Richard es bajo pero duro y activo, lo que le permite ser el mejor reboteador de ISU. Una faceta, el rebote que puede suponer un problema en la Madness. Poca carga, por cierto, en el rebote ofensivo, lo que permite al rival salir muy rápido. La velocidad de sus hombres ayuda al repliegue pero el equipo puede sufrir ante conjuntos rápidos y atléticos en la transición defensiva. En estático la defensa es más efectiva, con ayudas constantes y mucha movilidad. La falta de centímetros dentro y musculo fuera puede ser un hándicap importante. La rotación principal la completan tres hombres. Jake Kelly, senior, sexto hombre y apoyo anotador; Jordan Printy, otro tirador y Steve McWorther, un rápido guard freshman y, ya lo comentábamos, pieza clave en los planes de futuro. Hombres como Mahurin, Martin o Doluony dan refresco al juego interior ofreciendo trabajo pero poca calidad y relevancia real en el juego. Es complicado ver a Indiana State siendo competitiva en el torneo final, sobre todo por la fragilidad atlética y la falta de altura y recambios interiores. Pero la historia reciente nos ha enseñado que nunca debemos menospreciar al representante de la Missouri Valley Conference. Tras vencer la Arch Madness de St. Louis (como se conoce al torneo de conferencia), equipos como Bradley, Wichita State, Southern Illinois y Northern Iowa han protagonizado grandes sorpresas y partidos para el recuerdo en los últimos torneos. En principio, Syracuse, el rival en primera ronda, es superior, pero eso hemos pensado otra veces y la MVC ha acabado saliendo victoriosa. La estrella: Dwayne Latham. El máximo anotador y el que mejor puede competir contra rivales de alto nivel en la Madness. Rebotea, defiende y sirve de impulso para su equipo. No perdáis de vista a: Jack Odum. Descarado y con ramalazos de talento, puede aportar algo distinto, momentos de liderazgo si el equipo es capaz de competir en primera ronda e intentar dar un buen susto. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

#15 LONG ISLAND BLACKBIRDS

(27-5, 16-2 NEC) Alejandro González. El baloncesto de alto nivel llega a Brooklyn y no lo hace, de momento, vestido con la camiseta de los Nets. La universidad de Long Island consigue su pase para el torneo nacional tras 14 años de espera desde aquel partido de primera ronda ante Villanova en 1997. En casa, en la prórroga, ante Robert Morris. Los Blackbirds no están muy acostumbrados al éxito y, de hecho, el departamento atlético es bastante pequeño y secundario en una universidad repartida entre dos campus justo al lado del corazón de New York City. La fiesta y los ánimos están, pues, por las nubes. Long Island es un equipo poco técnico y ordenado pero muy vistoso y atractivo para el aficionado por su marcado carácter ofensivo y su juego rápido y desenfadado. Es además un grupo joven (solo dos seniors entre la rotación principal), descarado, bien compenetrado y nada egoísta, que puede tener un largo recorrido. No sería de extrañar que veamos a los neoyorquinos en la gran fiesta más de una vez durante las próximas temporadas. Velocidad y capacidad atlética en un juego ofensivo de alta producción y tareas repartidas. Los ocho hombres básicos aportan en ataque y son capaces de tomar responsabilidad y llegar a buenos números, por lo que entre unos y otros aseguran puntos y un nivel de exigencia alto para el rival. Juego en transición muy rápido y vertical, más apasionado que técnico, con guards hábiles y dos forwards de diferente morfología corporal pero buena disposición física y potencia. C.J. Garner y David Hicks son esos dos guards de los que hablamos. Kyle Johnson como tres sirve de puente hacia los dos forwards. Jamal Olasewere, la estrella de la final, más delgado y rápido, muy peligroso en el juego fuera-dentro, y Julian Boyd, más pesado y potente, aunque también contundente y productivo en transición y atacando el aro, casi siempre mejor sin balón. El banco también es parte importante del equipo y aporta mucho en casi todas las facetas del juego. El freshman Jason Brickman, guard, es muy valioso en esa transición rápida por su rapidez y capacidad de pase. Es además un buen tirador desde la línea de tres, al igual que Hicks, Johnson y otro de los hombres de banquillo, el escolta Michael Culpo. La actividad ofensiva y lo incisivo de los forwards abren espacios en el perímetro que estos cuatro

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hombres, sin ser tiradores puros, aprovechan bien. El sophomore Kenny Onyechi completa la rotación como relevo “interior”. Juventud, como veníamos comentando. Olasewere, Garner y Boyd son, como Onyechi, sophomores. Brickman es freshman. Parece pues que los Blackbirds tienen cuerda para rato. Long Island se presenta en el torneo con un grupo muy motivado, pletórico, lleno de confianza. El problema es que su seed #15 le cruza en el camino de North Carolina en la región Este del bracket. Cuesta ver un imaginario en el que los Blackbirds pongan en aprieto a un equipo como los Tar Heels, también muy volcado en el juego ofensivo rápido y el ritmo vertiginosos, pero con mucho más talento y físico que los neoyorquinos. Pero tras catorce años lejos de la fiesta, y con un futuro prometedor por delante, nada mejor que disfrutar del espectáculo y aprender de la experiencia. La estrella: Julian Boyd. Parte del mejor quinteto de la NEC y lo más parecido a jugador interior que hay en el equipo. Candidato a doble-doble y el que puede poner en problemas a UNC si saca faltas a los hombres altos de los Tar Heels. No perdáis de vista a: Jamal Olasewere. La gran estrella de la final de conferencia llega revolucionado al torneo final. Un forward atlético y descarado que busca la penetración y el contraataque para anotar.

eficiente y agresivo. Gibson está finalizando su carrera universitaria y Jeromie Hill la está iniciando. El frehsman ha sido una agradable sorpresa en San Antonio. El ala-pívot se ha mostrado competitivo y productivo desde el primer momento y es una referencia anotadora importante además del máximo reboteador. Pero lo que seguramente haya elevado el nivel de los Roadrunners es la mejora del sophomore Melvin Johnson III, que ha dado un paso adelante durante la recta final del campeonato. Con instinto anotador y buena mano desde lejos, Johnson puede ser un anotador de altas cifras y regularidad, una bendición para un equipo que la temporada que viene ya no contará con el que ha sido su líder durante los cuatro pasados cursos. Jugadores como Stephen Franklin, Larry Wilkins, Sei Paye (como sexto hombre pero jugando muchos minutos) y Alex Vouyoukas completan un equipo bastante flojo en general y cuyo único objetivo es superar a Alabama State en primera ronda para disfrutar de un partido ante una grande como Ohio State. La estrella: Devin Gibson. Experiencia, versatilidad y contribución multidimensional desde el puesto de base. En forma tras un gran torneo de conferencia y con ganas de despedirse de su universidad liderando un triunfo en la Madness. No perdáis de vista a: Melvin Johnson III. La eclosion de Johnson como anotador ha impulsado a Texas-San Antonio y puede suponer ese punto extra que le lleve a la victoria en primera ronda.

#16 UTSA ROADRUNNERS (19-13, 9-7 Southland) Alejandro González. Los Roadrunners disfrutan de su cuarta participación en el torneo final tras vencer la Southland de forma sorprendente como séptimo cabeza de serie. Serán uno de los ocho equipos que tendrán el honor de inaugurar la flamante nueva first round. En el caso de los tejanos, para jugarse ante Alabama State la seed 16 de la región Este que le conduciría a un duelo directo ante el número uno del país, Ohio State. Texas-San Antonio es un equipo modesto pero con algún jugador interesante. El único senior del equipo, Devin Gibson, es el líder del grupo y fue clave para el éxito en el torneo de conferencia. Un base muy completo capaz de anotar con mucha solvencia, pasar el balón (mas en transición y doblando que en estático y dirigiendo) y rebotear. Es además un defensor individual bastante GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

#16 ALABAMA ST. HORNETS

(17-17, 11-7 SWAC) Alejandro González. Muy pocos podían imaginar a principios de Febrero que los Hornets iban a ser parte de la gran fiesta de Marzo. Alabama State comenzaba el segundo mes del año con un record de 6-16 y un equipo descompuesto. Sin embargo, lejos de rendirse y pensar en la siguiente temporada, Lewis Jackson y sus chicos hicieron los ajustes necesarios para convertirse en un equipo con las mismas escasas armas pero una renovada motivación, una multiplicada intensidad y un nuevo sentido colectivo. Los Hornets engarzaron un parcial de 11-1 en la recta final de la competición, llegando en un gran

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momento de forma al torneo de la SWAC. Allí vencieron a Grambling State con claridad y se ganaron una plaza en la primera ronda del torneo nacional, en la que buscarán conseguir su primera victoria en una Madness ante Texas-San Antonio. Misión muy complicada esa para un equipo con muy pocos recursos y un talento muy limitado. Sin grandes anotadores o tiradores puros, poco rebote y escasa fluidez en la circulación de balón, Alabama State tira de intensidad, esfuerzo colectivo y agresividad para superar a sus rivales en un juego que intenta ser rápido y acaba tornándose en un pequeño “caos” del que los de Montgomery sacan beneficio. Tramaine Butler, el escolta titular, y Tramayne Moorer, 2/3 que parte desde el banco, son los dos únicos hombres por encima de los diez puntos por partido. El base Jeffery Middlesbrooks y el ala Kenderek Washington completan el perímetro ofreciendo ritmo, salida a la contra y verticalidad, pero poca calidad. En la pintura Shareif Adam y Chris Duncan se han ganado minutos de titulares con el paso de la temporada y ahora saltan desde el inicio en una rotación inestable y cambiante, pues Lewis Jackson sigue intentando jugar con estados de ánimo y piezas de escaso e inestable valor para completar un equipo lo más competitivo posible. Ganar a Texas-San Antonio es el gran y único objetivo de Alabama State, que celebra lo conseguido y disfruta la mejora experimentada. Parece complicado a priori ya que los Roadrunners, sobre el papel, dan mejores sensaciones. Ohio State es el premio para el vencedor. La estrella: Tramayne Moorer. Sale desde el banquillo y puede ocupar hasta tres plazas en la pista dependiendo de las necesidades de su técnico. Máximo anotador y reboteador en tan solo 21 minutos por partido. No perdáis de vista a: la pareja de guards. Tramaine Butler y Jeffery Middlesbrooks, si están inspirados en la misma noche, pueden empujar al equipo y elevar un poco su nivel competitivo.

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SOUTHEAST REGION LOUISIANA SUPERDOME – NEW ORLEANS, LOUISIANA

#1 PITTSBURGH

#16 UNC-ASHEVILLE/ARKANSAS-LR

VS.

#8 BUTLER

#9 OLD DOMINION

VS.

#5 KANSAS STATE VS. #4 WISCONSIN VS. #2 FLORIDA VS. #7 UCLA VS.

#13 BELMONT

#15 UC SANTA BARBARA #10 MICHIGAN STATE

#3 BYU VS. #6 ST. JOHN’S VS.

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#12 UTAH STATE

#14 WOFFORD #11 GONZAGA

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#1 PITTSBURGH PANTHERS

(27-5, 15-3 Big East) Alex Cuesta. Como viene siendo habitual estas últimas temporadas los Panthers cumplen con las expectativas y vuelve a realizar una gran temporada, alzándose con el título de la temporada regular de la Big East, primer título en siete temporadas. El título de la Big East les daba el nº 1 en el torneo de la conferencia y billete directo al gran baile. En el torneo de la Big East partían para hacerse con el título pero en semifinales se encontraron en el camino con uno de los jugadores del año, Kemba Walker, que provocó la derrota de los Panthers por dos puntos en el Madison Square Garden. A pesar que la seriedad y el sistema de juego de Jamie Dixon ha conseguido que esta universidad sea un fijo en la Big East y en el Torneo Final, no ha logrado colocar a los Panthers entre los mejores al final de temporada, en este torneo las cosas quizás puedan ser diferentes. El año de la universidad de Pittsburgh ha sido perfecto. Al título de la Big East hay que sumarle que durante casi todo el año se ha mantenido entre los 5 mejores equipos del país según el ranking de la AP, a pesar de no ser nunca el nº 1. El record final hasta este momento es el de 27 victorias y 5 derrotas. Entre las victorias más destacadas se encuentran, la conseguida en casa el 27 de diciembre contra los Huskies de Connecticut, o de Kemba Walker. Una victoria holgada en la capital de Estados Unidos contra los Hoyas, por 57 a 72. Y pocos días más tarde, otra gran victoria en casa contra otro de los mejores equipos de la temporada, Syracuse. Derrotas que puedan hacer dudar de las posibilidades de este equipo a la hora de jugar fuera de casa, tenemos la derrota en Nueva York contra la universidad de St. John’s, y, días más tarde, en cancha de los Cardinals de Louisville. Añadiendo la derrota en el Madison en el torneo final de la Big East. La gran temporada realizada por los Panthers ha hecho que lleguen al torneo final de la NCAA como uno de los nº 1, y máximo favorito al campeonato nacional. Los equipos de Dixon nunca se han caracterizado por tener una gran estrella universitaria sobre la que ordenar todo el juego del equipo, el sistema de Dixon le da más importancia al bloque que a las individualidades, y esta temporada vuelve a GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

plantarse en el torneo final con la misma apariencia, tres ‘seniors’ y dos ‘juniors’ en el quinteto titular, lo que augura un rendimiento alto. Quizás la experiencia y conocimiento del juego sea el arma más temible de este equipo, jugadores que llevan muchas temporadas juntos y saben a lo que juegan. Los Panthers juegan un baloncesto muy defensivo y agresivo, con las líneas defensivas muy avanzadas siendo la defensa uno de sus puntos fuertes. En el otro lado de la cancha, dos jugadores son los que marcan el ritmo de juego Ashton Gibbs y Brad Wanamaker, base y escolta titulares respectivamente. Es un equipo que no abusa nunca del 1c1 y deciden tomar ataques largos, organizados y en donde comparten el balón hasta encontrar la mejor situación. Muchos ataques van dirigidos a bloqueos indirectos para sus mejores jugadores. Interiormente es posiblemente donde mas flojean, juegan con un hombre alto Gary McGhee, que ha promediado esta temporada 6.9 puntos. En las alas, Nasir Robinson y Gilbert Brown, que entre ambos promedian 20 puntos por partido, son jugadores más de corte defensivo y de juego de equipo. Desde el banquillo el primer hombre en salir y de más confianza para Dixon es Travon Woodall, que da descanso a Gibbs y Wanamaker en el exterior, con 6.5 puntos y 3.3 asistencias por partido. La rotación de banquillo se extiende hasta Dante Taylor, Patterson y Richardson, sin destacar demasiado. Entre los favoritos en la Pre-season, vuelven a serlo ahora que llega el gran baile, la gran asignatura pendiente para los Panthers y Jamie Dixon, que podrán aprobar con creces este año llegando bastante lejos, pero quizás no a lo más alto. La temporada pasada cayeron en segunda ronda contra Xavier.

La estrella: G Ashton Gibbs. Este jugador de tercer año es el máximo responsable del ataque de los Panthers con 16.7 puntos por partido y un 48% en tiros de tres. Gran tirador.

No perdáis de vista a: G Travon Goodwall. Es el jugador encargado de hacer de Gibbs y Wanamaker cuando éstos no están en cancha, jugador de segundo año con un buen juego de 1c1.

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#2 FLORIDA GATORS (26-7, 13-3 SEC) Jorge M. Diez. Al fin han tenido una temporada ilusionante después de tres temporadas decepcionantes tras conquistar un bicampeonato (2006,2007) que pertenece a la leyenda de la competición. Aunque han dado muestras de una irregularidad preocupante (derrotas ante Jacksonville y Central Florida), algo a lo que los Gators ya nos tienen acostumbrados, han vuelto a tener largas rachas de victorias como no ocurría desde 2007 y han conquistado de nuevo la SEC en su temporada regular, aunque Kentucky les superó en la final del torneo. Además hay que tener en cuenta que su calendario no ha sido nada sencillo, perdiendo contra Ohio State (aunque aguantaron en la primera mitad) en su segundo partido del año pero también han ganado a muchos equipos que veremos durante el Madness como Kansas State, Florida State, Morehead State o Xavier. La fisonomía del equipo no ha cambiado mucho respecto al último campeonato, ya que solo Dan Werner abandonó el equipo, pero la experiencia sumada les ha valido para obtener un seed 2 que les permite no tener que enfrentarse a un hueso como fue el año pasado BYU. De todas formas, el puesto en el quinteto titular de Werner ya lo había conquistado un Chandler Parsons que es uno de los jugadores con los que más podemos disfrutar como simples amantes del baloncesto. Siempre y cuando lo permiten los dos jefecillos del equipo, pues son Erving Walker y Kenny Boynton quienes marcan un poco el estilo de este conjunto. Ambos son dos pequeños guards, con poco físico pero mucha velocidad y la canasta entre ceja y ceja. Si Florida consigue poner en práctica la fuerte defensa que tradicionalmente (menos los últimos años) les ha caracterizado con Donovan en el banco y recuperar la bola o rebotear, ambos salen velozmente, bien con la posesión o esperando el pase largo de Parsons, para terminar en pocos segundos cerca del aro o con un tiro, en muchas ocasiones precipitado. Si el ataque es en estático, Florida tiene más variedad de opciones. Boynton es un jugador que vive mucho de los bloqueos para tirar, aunque no tiene ningún problema en lanzar (con una pésima selección de sus tiros) con un defensor encima, y de ahí vienen sus paupérrimos porcentajes. Walker, por su parte, es un base capaz de GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

desequilibrar con su dribbling y con una condición en el pase que le permite combinar con los interiores, un atlético Tyus y un muy sólido Macklin que es una gran amenaza en el poste bajo (amenaza infrautilizada por los pequeños del equipo), y también con un Parsons que cada día lee mejor la línea de fondo y la jugada de puerta atrás. Pero si verdaderamente queremos hablar del juego ofensivo de Florida, tenemos que recurrir a nombrar todo lo que genera Chandler Parsons. El alero, ex compañero de Nick Calathes en el instituto y Florida, es un jugador completísimo, un all around player que además puede desempeñar una gran labor como point forward. Cuando los ataques son en estático, él sale en muchas ocasiones fuera a recibir el balón, sobre todo por el lado derecho del ataque, y a partir de ahí genera con sus habilidades muchas opciones. Si ve opción de un hombre libre en la pintura, ejecuta el pase porque domina esta faceta a la perfección, pero también puede ceder el balón a Walker y Boynton para que tiren tras bloqueos o inicien la penetración con ventaja, o recurrir a su propia penetración, donde es muy hábil en hacerse con la iniciativa ante su atacante y reconocer el dos contra uno del equipo rival para encontrar al compañero libre de marca. Contra zona, su principal arma la encuentran en la capacidad de Parsons para reconocer espacios libres para un posible pase como primera opción, y si la circulación no ha logrado generar estos espacios, es Walker quien suele asumir la responsabilidad de dividir la defensa a través de su dribbling en penetración, pues es muy veloz y con un manejo de balón que permite soluciones en situaciones límite. Si en ataque es el juego exterior quien toma preponderancia, es en defensa donde se cambian en parte las tornas, y es el juego interior quien se muestra como un gran valladar. Tanto Tyus como Macklin son dos jugadores que pueden hacer una buena labor en defensa e intimidar todo lo que se mueva en la pintura. Además cuentan con la capacidad atlética de un Patric Young que puede ser importante en el Madness a pesar de ser de primer año. El desplazamiento de todos estos hombres grandes permite usar el dos contra uno en los laterales de la defensa en muchas ocasiones. Además de la defensa individual, es habitual ver una zona 2-3 con Walker y Boynton en la cabecera de la zona presionando mucho la zona de creación

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del ataque rival y aprovechando su desplazamiento para robar balones y forzar pérdidas. Así mismo, cuando Donovan quiere provocar aceleración y errores en el adversario, usa una defensa presionante a todo campo, pero lo cierto es que esta no es tan efectiva como en anteriores temporadas, y por ejemplo Ohio State este mismo año fue capaz de rebasarla sin muchas dificultades, provocando canastas fáciles. Si en el Madness tienen problemas en el marcador es muy probable que veamos este tipo de defensa. En definitiva, Florida es un equipo con una gran experiencia, no en vano tiene hasta 3 senior en el quinteto titular (Parsons, Tyus y Macklin), y con una rotación más o menos larga, pues cuenta con un base suplente como Wilbekin (base más cerebral que Walker) y dos interiores como Murphy y Young, que aportan en ambos lados del campo. Su problema está en la falta de alas suplentes (las lesiones no han perdonado al tirador Adam Allen y ni Prather ni Yeguette parecen excesivamente preparados) y en el desequilibrio que provocan las malas decisiones de Walker y Boynton, aunque ambos tienen talento ofensivo suficiente para ganar partidos a base de tirar. Es un equipo capacitado para tener una larga andadura, pero también para ser una de las sorpresas negativas, y dependerán mucho del equilibrio que puedan tener entre la locura de los pequeños y la inteligencia de Parsons.

La estrella: Chandler Parsons. Es sin duda el mejor jugador del equipo, un alero capacitado para hacer todo lo que se proponga sobre la cancha (salvo anotar tiros libres) y en el que se sustenta el potencial de este equipo. Un trabajador constante, no ha dejado de mejorar en diversas facetas en estos 4 años y ahora le llega la oportunidad de brillar cuando el balón quema, algo que ha demostrado no preocuparle. No perdáis de vista a: Kenny Boynton. Podíamos poner aquí a Walker, que ha asentado algo su juego, o a Macklin, que es fundamental en la pintura, pero es Boynton uno de los jugadores que más desequilibran los partidos de su equipo a favor o en contra. Si está en racha, como en la primera ronda ante BYU el año pasado, es un jugador que puede reventar el partido. Donovan reza para que no lo reviente contra los propios Gators.

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#3 BYU COUGARS (30-4, 14-2 MWC) David Berdaguer. Brigham Young ha sido una de las sensaciones de este temporada en el baloncesto universitario gracias especialmente a la prominente figura de su estrellla, el senior Jimmer Fredette. Sólo tras la suspensión de Brandon Davis por infringir el código de honor de la universidad se ha visto resquebrajado el equilibrio reinante en BYU. La duda con la que llegan los Cougars al torneo final es cómo sabrán manejar la ausencia de Brandon Davies no sólo por lo que aportaba en el campo si no por todo el revuelo mediático que se ha montado con su suspensión. El juego de BYU tiene como eje a Jimmer Fredette que sabe anotar y castigar las ayudas constantes de un modo magistral. En el juego exterior de BYU Fredette está acompañado por el senior Jackson Emery que es un buen tirador y aprovecha a la perfección los espacios generados por su compañero de equipo y por el junior Charles Abouo que también ayuda en otras facetas como la reboteadora. El juego interior habitual de BYU lo forman el junior Noah Hartsock, excelente tirador de larga distancia y trabajador en posiciones interiores, y el freshman Kyle Collinsworth que tendrá más protagonismo tras la baja de Davies. El resto de rotación interior la componen el senior Logan Magnusson y el sophomore Stephen Rogers que darán refresco a Kyle Collinsworth. Además de Davies también tienen otra baja sensible en el juego interior como es la de Chris Collinsworth que podía haber visto aumentado su protagonismo con la baja de Brandon Davies. La ausencia de Davies mermará las opciones de BYU puesto que era el referente interior del equipo y dotaba de equilibrio al juego de los Cougars, entre Kyle Collinsworth y la veteranía de Magnusson tendrán que suplirlo. La estrella: Jimmer Fredette. Es el máximo anotador de la nación, tiene un repertorio ofensivo espectacular y sabe mover el balón con criterio. Es una amenaza constante, frenarle a él es el primer paso para derrotar a BYU. No perdáis de vista a: Jackson Emery. Es el escudero de Fredette, también es una amenaza ofensiva y sabe aprovecharse a la perfección de las ventajas generadas por el máximo anotador del país.

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#4 WISCONSIN BADGERS (23-8, 13-5 Big Ten) Javier Rajo. Los Badgers cumplieron un año más las expectativas. El equipo dirigido por Bo Ryan volvió a realizar una sólida campaña que los encumbró en los primeros puestos de la Big ten y un buen seed para el torneo. En el calendario non conference el equipo consiguió victorias ante universidades pertenecientes a majors como Boston College, Marquette o North Carolina State, mientras que cayó contra Notre Dame y UNVL. El mejor momento del año llegó el 12 de febrero cuando el equipo fue capaz de conseguir una victoria ante la imbatida hasta ese momento y número 1 del país Ohio State. Como buen representante de la Big Ten, el juego del equipo se basa en una fuerte defensa. En el torneo de conferencia el equipo cayó derrotado ante Penn State, en un partido que terminó 36-33. Dos jugadores destacan por encima de todos en estos Badgers. Jon Leuer es un ala-pívot de una gran inteligencia, que no posee una gran capacidad atlética pero lo compensa con otras cualidades. El jugador ha mejorado bastante su juego al poste, posee un sólido gancho y sobretodo un gran lanzamiento, tanto de media distancia como exterior. Es un correcto reboteador, y en defensa a pesar de sus limitaciones físicas es un jugador bastante fiable. Por su parte el otro jugador que merece un destaque especial es el base Jordan Taylor, que sobrepasó las expectativas que se tenían sobre él incluso, convirtiéndose en uno de los nombres propios en algún momento de la temporada en el baloncesto universitario. Taylor cumple a la perfección lo que pide Ryan, perdiendo solo un balón por partido y ejecutando el ritmo lento de juego que tanto acostumbra a este equipo. Es un jugador acostumbrado a tomar buenas decisiones con el balón en sus manos y poseedor de un tiro que ha mejorado considerablemente comparado con lo que era en su llegada. Defensivamente es un jugador bastante destacado. Ambos jugadores llevan el mayor peso anotador del equipo, completando la terna anotadora Keaton Nankivil, un jugador que llegó por primera vez en su carrera en Wisconsin a los dobles dígitos en anotación. El quinteto lo completan Tim Jarmusz y Josh Passer, dos jugadores que destacan principalmente por sus capacidades defensivas. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Los Badgers se vieron sorprendidos el año pasado por Cornell en la segunda ronda del torneo, partirán con la mayor cautela posible ante Belmont en una primera ronda de torneo que en caso de ganar los enfrentaría al ganador del Kansas State-Utah State. Mejor jugador: Jon Leuer. Su baja capacidad atlética puede suponerle un gran problema para encontrar un hueco en la NBA, lo que haría de él un jugador a tener muy en cuenta en Europa. No perdáis de vista a: Jordan Taylor. El timón del equipo, capaz de anotar 39 puntos en un partido.

#5 KANSAS ST. WILDCATS (20-13, 12-6 Big 12) Pablo Fernández. Como ya ocurriera el año pasado Kansas State vuelve a repetir una buena temporada que la hace ser una seria candidata a realizar un digno papel en este MarchMadness del 2011. Han conseguido grandes victorias dentro de la BIG12, por ejemplo ganar a las dos principales rivales como son Kansas y Texas, aunque también han sido incapaces de ganar en tres partidos a Colorado por lo que la tónica habitual de los Wildcats esta temporada ha sido dar una de cal y una de arena. Además el equipo sigue la tónica habitual del año pasado, confiar toda su suerte y posibilidades en la capacidad anotadora de Jacob Pullen que no parece haber notado la ausencia de Denis Clemente ya que ha sido capaz de echarse el equipo a la espalda y no solo ser un mero anotador sino ser el auténtico líder. Vital ha sido también en este aspecto el Sophomore Rodney Mcgruder que ha dado un paso adelante tras no contar mucho para Martin en su año Freshman y que está aportando la anotación necesaria desde el perímetro (quizá con demasiada insistencia en el tiro de tres) para que Pullen no se encuentre demasiado solo en esa tarea. La principal referencia interior es el ex Huskie Curtis Kelly que pese a bajar su rendimiento este año, cuando se esperaba de él un paso adelante en su juego, sigue siendo la principal referencia de estos Wildcats bajo el tablero. También en este aspecto colabora Jamar Samuels pese a que su juego está más orientado al de un clásico alero que ofrece bastante más versatilidad dentro de pista y que al igual que Kelly ha tenido un pequeño bajón

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en su juego esta temporada. A partir de ahí nos encontramos con hasta un bloque de ocho jugadores más que cuentan con minutos todos los partidos por lo que en partidos de Kansas State podemos encontrarnos habitualmente 11 jugadores distintos en pista. El más destacado puede ser el Freshman Will Spradling que aporta anotación desde el banco. Antes también contaban con el Sophomore Wally Judge que no alcanzó las expectativas que levantó al aterrizar en Kansas State desde High School y pidió el transfer. También abandonó el equipo el colombiano Freddy Asprilla. No son un equipo que entre en las quinielas de los favoritos ni son un equipo con el que se cuente para poder lejos pero si algo han demostrado estos Wildcats es que a partido único pueden acabar con las más grandes y pueden dar más de un susto como ya lo experimentaron en sus propias carnes Kansas, Texas o Vanderbilt entre otras. Obviamente la Pullendependencia va a marcar su destino en este Torneo Final por lo que más les vale ver la cara positiva de Pullen lo que podría verse traducido en buenas noticias para Kansas State. La estrella: Jacob Pullen. Creo que si hay algo claro dentro de este equipo es precisamente quien es la estrella absoluta y el motivo por el cual Kansas State está este año en el mapa. No perdáis de vista a: Rodney Mcgruder. Ha dado destellos este año de poder convertirse en un digno sucesor de Jacob Pullen cuando este termine su ciclo esta temporada.

#6 ST. JOHN’S RED STORM

(21-11, 12-6 Big East) Bryan García. Los Red Storm afrontaban una temporada más de transición en la Big East Conference después de varios años sin hacer mucho ruido dentro de la conferencia. La temporada con el nuevo entrenador Steve Lavin en los banquillos comenzaba de la peor manera posible, con derrota en su debut ante los Gaels de Saint Mary’s, a la que pocos días después se sumaban otras dos ante St. Bonaventure y Fordham, acabando los encuentros nonconference con una única victoria destacable ante la universidad de Northwestern.

fue del todo malo con tres victorias consecutivas ante West Virginia, Providence y –especialmente sorprendente- ante Georgetown, pero poco después volvieron a la cruda realidad después de sumar cinco derrotas en los seis encuentros posteriores. Sin embargo todo cambió con la llegada de febrero a New York. El conjunto daba una de las campanadas de la temporada venciendo a la actual campeona nacional, Duke Blue Devils, a la que posteriormente repetirían otras victorias de prestigio ante UConn, Pittsburgh o Villanova; victorias de gran calibre que prácticamente les garantizaba su presencia en el NCAA Tournament esta temporada, llegando a sumar hasta seis victorias consecutivas en los últimos partidos de conferencia de la Regular Season y llegar a estar incluso en la tercera posición de la conferencia. El principal artífice de esta racha de resultados positivos para los Red Storm tiene un nombre propio: Dwight Hardy. El prolífico escolta ya dio pinceladas de gran calidad anotadora a finales de la pasada temporada, y durante este último mes ha demostrado que puede tener incluso un pequeño hueco en el próximo draft de rookies, guiando a su equipo con actuaciones de hasta 34 puntos ante Villanova, 33 ante UConn, 28 ante Marquette u otros 26 ante la propia Duke. No le fueron mucho mejor las cosas en el torneo de conferencia, ganando ajustadamente en un duro encuentro ante Rutgers y cayendo posteriormente ante Syracuse. Incertidumbre total ante el futuro de estos Red Storm en el torneo final, dependiendo totalmente del estado de forma de Dwight Hardy para intentar dar más de una sorpresa en el cuadro. La estrella: Dwight Hardy. La gran sensación de este final de tramo de temporada en la liga universitaria, llegando a lidiar él solito con su equipo ante todo rival que se ponía en frente. Afronta cada encuentro con la canasta entre ceja y ceja. No perdáis de vista a: Justin Brownlee. Principal referente de los Red Storm en la pintura, aprovechando los huecos y la atracción de defensores de Hardy. Será la gran baza ofensiva de los Storm en este Madness con la baja de Kennedy.

Aún así, el inicio de temporada en la Big East no GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

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#7 UCLA BRUINS (22-12, 13-5 Pac10) Javier Rajo. Después de un accidentado inicio que hacía prever que podíamos estar ante una nueva temporada mediocre en la histórica universidad de Los Ángeles, el equipo de Ben Howland ganó la regularidad suficiente para ganarse un pase al torneo sin tener que depender de la victoria en el torneo de la Pac-10. Los Bruins perdieron cuatro de sus siete primeros partidos, con derrotas que deberían haber sido evitadas como las que sufrieron ante rivales de un nivel más bajo como lo eran Montana y VCU. En el resto del calendario non-conference la única victoria de nombre llegó ante una BYU que estuvo bien ranqueada durante casi toda la temporada, dejando lo mejor de sí el equipo una vez comenzó la Pac-10, acabando la temporada regular con un record de 13-5 llegando las derrotas contra equipos que estuvieron finalmente por encima del 50% en victorias, hasta caer en el torneo de conferencia ante la mediocre Oregon. Los Bruins basaron su temporada como los buenos equipos de Howland acostumbraban a hacer en una muy buena defensa (siendo uno de los mejores equipos de la competición forzando pérdidas), comandada por Tyler Honeycutt y un Malcolm lee que si bien no termino de dar el salto que se esperaba en el ataque del equipo realizó su mejor campaña en el lado defensivo, convirtiéndose en uno de los mejores jugadores de la conferencia en la defensa individual. Además de la mejora en el apartado defensivo que les hace su olvidar sus problemas el año pasado, el equipo también movió el balón en ataque mucho mejor con el JUCO Lazeric Jones dirigiendo las operaciones. El proyecto NBA Tyler Honeycutt mejoró sus prestaciones como se esperaba al inicio de temporada, siendo un jugador algo más consistente en su lanzamiento sobretodo exterior aunque sus porcentajes en general bajaron bastante respecto al año pasado debido a la tendencia de forzar más en algunas jugadas. Con él nos encontramos ante un jugador completísimo, capaz de hacer absolutamente de todo a ambos lados de la pista siendo el gran pegamento del equipo. Al igual que él, otro sophomore ganó en consistencia y todavía más importancia como es el caso de Reeves Nelson. El jugador pasó a jugar la GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

mayoría de sus minutos en la posición de ala-pívot (la temporada anterior se vio obligado a jugar de center debido a las carencias que presentaban en ese puesto), logrando 12 dobles-dobles y siendo igual de productivo que la temporada anterior. Por dentro el pívot Josh Smith comenzó la temporada de titular, pero acabó siendo relegado al banco por su tendencia a cargarse fácil de faltas. El jugador dio lo mejor de sí saliendo desde el banquillo, convirtiéndose en uno de los mejores sextos hombres de la competición y mejores debutantes de la conferencia haciendo de él un jugador a tener muy en cuenta en los próximos años debido al dominio que puede imponer en las zonas de la Pac. Anthony Stover es el hombre que pasó a ocupar si lugar en el quinteto inicial, si bien es un papel artificial ya que solo juega ocho minutos por noche y se encuentra todavía en una fase muy verde de su juego. En el banquillo había a priori muchas dudas sobre lo que nos podíamos encontrar, siendo finalmente un apartado en el que Howland pudo sacar la productividad suficiente. Además del mencionado Smith, los exteriores Jerime Anderson, Tyler Lamb y el ala-pívot Brendan Lane se reparten la mayoría de los minutos restantes. Anderson es el jugador más importantes de los tres, un base algo limitado poseedor de un lanzamiento correcto. Los Bruins llegan al Madness después del fracaso sufrido el año anterior en el que se quedaron muy lejos de clasificarse, partiendo este año como un equipo que a priori está muy lejos de hacer algo grande como ocurrió en numerosas ocasiones en las que llegaron con el papel de grandes favoritos, si bien poseen un grupo de jugadores talentosos que puede ir un poco de tapados y amargarle el día a cualquier equipo. La primera eliminatoria ante Michigan State es por nombre una de las mejores en la primera ronda del torneo. La Estrella: Reeves Nelson. Rápido primer paso, buen juego de pies, inteligencia y sobretodo fuerza y garra, en Reeves tenemos a uno de los jugadores que más pueden llegar a transmitir en el baloncesto universitario. No perdáis de vista a: Tyler Honeycutt. Anota, pasa, rebotea, tapona, defiende, crea, sin lugar a dudas nos encontramos con uno de los aleros más completos de la competición.

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#8 BUTLER BULLDOGS (23-9, 13-5 Horizon) Bryan García. Los Bulldogs repetirán presencia en el NCAA Tournament para intentar defender su actual subcampeonato nacional –aunque esta vez en unas condiciones más desfavorables- después de lograr su segundo torneo de la Horizon League consecutivo al derrotar en la final a la universidad de Milwaukee, aprovechando una mala primera parte de éstos en el lanzamientos, pese a que los Panthers habían vencido sus dos enfrentamientos anteriores a los Bulldogs en liga regular. Terminó la era post-Gordon Hayward, y los chicos de Brad Stevens debían acoplarse a sus nuevos roles dentro de la plantilla y en la cancha, debiendo tomar todos ellos un paso adelante para intentar minimizar al máximo el daño en forma de derrotas que el equipo pudiese sufrir esta campaña. Los encuentros non-conference ante equipos más potentes como Duke, Louisville o Xavier acabaron devolviendo a los Bulldogs a la dura realidad, centrando así todos sus esfuerzos en buscar el lugar que les correspondía como actual subcampeón nacional a base de dominar su conferencia. Sin embargo no fue tan fácil. El escolta Shelvin Mack estaba llamado a ser el nuevo referente del equipo, pero su irregularidad durante todo el año pesó en exceso al equipo siendo el ala-pívot Matt Howard, cuya mejoría ha sido significativa respecto al año anterior, quien haya liderado al equipo esta temporada. A pesar de duras derrotas ante Milwaukee -dos veces- Youngstown State, Valparaiso y Wright State, los Bulldogs encadenaron una buena racha de nueve victorias consecutivas que a la postre le supuso el pasaporte al torneo final. Ahora vuelven a empezar en la misma competición que les dio fama nacional el pasado año. Cinderella’s dreams. La estrella: Shelvin Mack. Pese a que no ha dado ese paso adelante como líder del equipo que comentábamos anteriormente con la marcha de Gordon Hayward, buscará redimirse en este torneo final. No perdáis de vista a: Matt Howard. Dueño y señor de las zonas de los Bulldogs y de la Horizon League. Su aportación en puntos y rebotes ha sido esencial esta temporada para que los de Brad Stevens repitan presencia en el torneo. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

#9 ODU MONARCHS (27-6, 14-4 CAA) Alejandro González. Defensa y rebote. Dos elementos básicos del baloncesto que alcanzan su máxima expresión en Old Dominion y se convierten en pieza base y esencial para el éxito del equipo. El campeón de la competitiva Colonial, que en este torneo mete a tres representantes, consigue su segundo torneo de conferencia consecutivo y vuelve al Madness con el objetivo de volver a pasar de ronda tal y como hiciese la pasada temporada. Georgetown fue entonces su víctima. Los Hoyas se perdieron en la defensa de los de Virginia. En segunda ronda ODU ya no pudo superar a Baylor. Los Monarchs han completado una muy buena temporada y con victorias ante rivales como Clemson, Richmond, Xavier o George Mason han conseguido una seed #9 que les cruza con Butler. Un choque que se espera igualado, intenso y muy interesante. Dos equipos muy bien trabajados, sobre todo atrás, frente a frente. Una oportunidad para disfrutar para los aficionados al juego táctico, el orden y el trabajo colectivo. Ademas, el ganador de este encuentro se encontraría, salvo catástrofe, con Pittsburgh en segunda ronda. Otra ración de defensa. Old Dominion es, como decimos, un equipo francamente bien trabajado en ambos lados de la cancha. El apartado ofensivo resulta menos brillante debido a la escasa calidad técnica de la mayoría de los jugadores y la ausencia de anotadores consistentes y, sobre todo, tiro exterior. Pero la actividad durante la posesión ofensiva es muy buena, con mucho trabajo lejos del balón, manejado por el base Darius James, sobre todo cerca de la línea de fondo, y muchos bloqueos, continuaciones y cortes que buscan la apertura de huecos y la creación de opciones de tiro o pasillos de penetración. Frank Hassell es el gran referente ofensivo del equipo. Interior puro de ancho cuerpo y poderoso físico, se maneja muy bien en la pintura y acaba con acierto con su zurda, dominando en el interior a nivel de mid-major. Su presencia e influencia es fundamental para el ataque de ODU, que se asfixia y acorrala sin él. Su compañero interior en el quinteto titular, Chris Cooper, misma estatura pero mayor longitud y rapidez, es más obrero en ataque.

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Al lado de James en el perímetro coach Taylor cuenta con Ben Finney y Kent Bazemore como primeras opciones. Finney es el tirador más prolífico aunque sus porcentajes no son demasiado buenos y necesita mucho espacio para ser verdaderamente efectivo. Bazemore, con morfología de alero, es no solo mejor tirador sino además un más que correcto penetrador aprovechando su capacidad atlética y sorprendente salto vertical para un cuerpo ancho como el suyo.

No perdáis de vista a: Kent Bazemore. Si Bazemore rinde a buen nivel, Old Dominion es un rival aun más peligroso. Tira desde lejos, ataca el aro con potencia y es un factor desequilibrante en defensa.

Bazemore, el segundo máximo anotador, genera parte de sus puntos tras el error rival. Es éste un aspecto muy importante pues los robos de balón y posterior salida al contraataque es una situación fundamental para ODU, tanto por lo habitual como por el desahogo que produce a un ataque estático, ya decimos, prolífico. Manos rápidas y mucha actividad en la defensa en zona que plantea Taylor, siendo Bazemore el que mejor timing y condiciones atléticas presenta para ella.

Jorge M. Diez. El año pasado no fueron las cosas todo lo bien que los Spartans hubieran querido, e incluso su estrella Kalin Lucas se lesionó gravemente y no pudo completar su paso a la NBA. Pero esto no fue óbice para que se mostraran competitivos una temporada más y lograran llegar hasta la Final Four donde caerían con Butler.

Los Monarchs sacan también mucho partido de su dominio del rebote. Casi todos sus jugadores rinden bastante bien cerca de tableros (excelente longitud y condición física general de la plantilla), lo que por un lado facilita la salida rápida tras rebote ofensivo, y por otro genera segundas y terceras opciones tras rebotes ofensivos. Ayudas necesarias para llegar a un nivel anotador suficiente para ser competitivos. Del banquillo salen dos hombres interesantes. Trian Iliadis es el único tirador medianamente puro y consistente del equipo y sus lanzamientos interiores sientan muy bien al equipo. Ademas, es un jugador inteligente que influye positivamente en ambos lados de la pista. Keyon Carter ofrece más capacidad atlética y actividad defensiva con sus largos brazos y movilidad como relevo en los puestos interiores o como SF. Old Dominion llega al torneo nacional con una racha de nueve victorias consecutivas, incluyendo el triunfo sobre VCU en la final de la CAA. Un equipo muy incómodo contra el que es muy difícil jugar. Con potencial para superar a rivales de high major y avanzar en el torneo. Pero para ello antes debe eliminar a una Butler en trayectoria ascendente en uno de los partidos más interesantes de la segunda ronda. La estrella: Frank Hassell. Gran presencia interior en ambos lados de la pista. Puntos desde la pintura y dominio de los tableros. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

#10 MICHIGAN ST. SPARTANS

(19-14, 9-9 BigTen)

Con este precedente, todos los rankings del verano colocaban a Michigan State como una de las favoritas para llegar a la Final Four por tercer año consecutivo, y aunque ya en nuestra guía de principios de temporada advertíamos que no sería raro que acabasen con 7 u 8 derrotas, el número real se ha multiplicado por dos en una temporada de locos. Probablemente la peor desde que Izzo es entrenador de la universidad, y aún con todo aquí están por decimocuarto año consecutivo en el Madness produciendo mucho respeto en sus posibles rivales. No hay una sola razón que explique una temporada así, si no que probablemente sea una concatenación de causas las que han llevado a esta situación. En primer lugar, la lesión de Lucas impidió que este pasase a la NBA, pero otros jugadores del equipo también han sufrido lesiones que les han impedido trabajar en verano o empezar a tope la temporada, como es el caso de un D. Summers que tenía planeado trabajar en los entrenamientos de USA Basketball. También está el hecho de que Tom Izzo sonó con fuerza para emprender camino a la NBA y hacerse cargo de los Cleveland Cavaliers en un intento por retener a Lebron James. Y por último, las desaveniencias que tuvieron Izzo y Chris Allen acabaron con este pidiendo el transfer a Iowa State. La misma universidad a la que lo pidió su sustituto en el quinteto de los Spartans, Korie Lucious, a mitad de temporada tras ser suspendido por Izzo. Estas dos bajas junto a la del graduado Raymar Morgan han sido demasiado para un equipo que ha notado tanto el bajón de talento como el defensivo. Con todo, los Spartans tenían un calendario duro y

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las derrotas ante Connecticut, Duke, Texas o Syracuse entraban dentro de la lógica. La gravedad del asunto quedó patente cuando en la Big Ten se mostraron incapaces de hacer valer su condición de favorito a inicios de temporada y caían con todos los rivales de cierto nivel, a excepción de su victoria ante Wisconsin en la prórroga y ante unas decepcionantes Minnesota e Illinois. Al final un 9-9 que les dejó a mitad de tabla, pero la suma de su nombre y su victoria aplastante ante Purdue en los cuartos de final del torneo de la Big Ten llevaron al equipo hasta el Baile un año más. El equipo con las tres bajas ya mencionadas ha quedado mermado y tocado casi de muerte. Siguen teniendo a Kalin Lucas como principal referencia y jugador más talentoso de este equipo, pero ya no tienen las soluciones que aportaban en el perímetro Allen y Lucious, y D. Summers que fue fundamental en el camino a la Final Four del año pasado y del que se esperaba mucho en esta campaña, está a un nivel bajísimo de cara al aro. Así, el principal apoyo de Lucas es un Draymond Green que está a buen nivel, pero que también ha sufrido un bajón espectacular de sus porcentajes. Por tanto el equipo se estructura en el talento de Lucas en el puesto de base, con las alas para la capacidad atlética de Summers y un acompañante (Appling, Austin Thornton o Kebler) que varía según la situación. Por dentro, D. Roe aporta su juego al poste y Green pone la inteligencia y versatilidad, aunque este último también puede actuar como alero, ocupando Sherman o Nix su puesto en el juego interior. El freshman A.Payne es el otro jugador que rota en las posiciones interiores. Debido al escaso talento ofensivo del equipo, intentan jugar rápido si tienen oportunidad de aprovechar su velocidad y el tradicional poderío en el rebote del equipo que permite transiciones rápidas, aunque este es un aspecto en el que han perdido potencial. Si esta primera opción de canasta fácil se pierde, Michigan State impone un ritmo lento a sus posesiones buscando buenos lanzamientos ya que no tiene muchos jugadores capaces de desequilibrar en un uno contra uno. Juegan con muchos bloqueos para que tanto Lucas como Summers salgan a recibir, uno por cada ala, y decidan a partir de ahí. Al ser Lucas prácticamente el único jugador resolutivo, otra opción muy empleada es que el equipo trabaje para él poniéndole bloqueos y así eliminar defensores, abriendo opciones de juego, tanto para sí mismo donde es tan buen lanzador de triples como GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

penetrador, como para el resto de sus compañeros. En este caso, la capacidad atlética de Summers le ayuda a encontrar opciones por encima del aro, y los movimientos de Roe, Nix o Sherman en la pintura permiten balones al poste para que los interiores puedan tanto intentar anotar como sacar el balón para un lanzamiento exterior o una nueva decisión. Cuando estaba Lucious, era este quien liberaba a Lucas de responsabilidades ofensivas, ahora tendrá que ser Appling, ante el bache de juego de Summers, quien tome responsabilidades en algunos partidos y demuestre las razones para ser nombrado Mr. Basketball de Michigan y uno de los grandes anotadores de instituto. La otra gran opción es aprovechar la capacidad en el pase de Draymond Green, lo que permite que Lucas descargue la toma de decisiones y pueda buscar sus propias opciones ofensivas entre los bloqueos de sus compañeros. En defensa solo cabe esperar la misma intensidad que caracteriza a los equipos de Izzo, aunque lo cierto es que en nada se parece este equipo al de hace dos años y carece de verdaderos stopper para esta labor. Con todo, el físico que puede poner en cancha les ayudará a detener a los rivales, y además cuentan en la pintura con los kilos de Nix o el poder intimidador de A. Payne para intentar sellarla. Los puntos en contra son muy superiores a los positivos para este equipo, pero el aura que ha creado Izzo en la NCAA sobre la competitividad de sus Spartans en cualquier situación, hace muy difícil apostar contra ellos, y el hambre que puede insuflar su generación de freshmen les puede dar un nuevo impulso en este momento de la temporada. Cuentan con una rotación amplia y complementaria en su línea interior, pero escasa y de poca relevancia en el exterior, lo que pagaran si Lucas tiene algún problema, pero por otro lado el trío con el que cuentan (Lucas-Summers-Green), a pleno nivel, es muy capaz de vencer a cualquiera. La estrella: Kalin Lucas. El pequeño base tenía que haber estado jugando en la NBA esta temporada, pero a cambio hemos estado disfrutando de su poder anotador en la NCAA. Amo y señor del equipo, ha ido puliendo muchos aspectos de su juego y puede ser uno de los grandes nombres de este Madness. No os perdáis a: Durrell Summers. Es muy probable que Draymond Green se mereciese un hueco en esta sección, pero los partidos

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protagonizados el año pasado por Summers pueden suponer un buen recuerdo al que asirse para mejorar el nivel que ha dado durante la temporada, y llegar a tiempo para ser decisivo en el devenir de su equipo.

#11 GONZAGA BULLDOGS (24-9, 11-3 WCC) Alejandro González. A finales de Enero, Gonzaga se acercaba al precipicio. Una derrota ante St. Mary’s suponía el tercer tropiezo consecutivo de un equipo que recuperaba todos los problemas de principio de temporada que una posterior racha de nueve victorias seguidas había intentado disfrazar. Los de Spokane, como viene siendo habitual en los últimos años, habían construido un fuerte calendario fuera de la conferencia para reforzar su status de cara al torneo final, cita en la que se había convertido en un habitual. Pero las cosas no salieron bien y las derrotas comenzaron a acumular con rapidez. Gonzaga pierde 5 de los primeros nueve partidos, cayendo en todos los partidos clave a excepción del de Marquette. Los Zags sacaron adelante el partido ante una, por entonces, top 10 como Baylor (luego el tiempo la ha puesto en su sitio) y justo después llegaba otro importante triunfo ante Xavier. Pero semanas después, Santa Clara, San Francisco y la ya comentada St. Mary’s volvían a meter el miedo en el cuerpo de los Bulldogs. La racha de apariciones en el Madness corría seria peligro. Mark Few, que durante años ha demostrado su buen hacer desde el banquillo, convirtiendo a su equipo en uno de los más vistosos y atractivos de la competición, tenía que reaccionar, encontrar la solución antes de que fuese demasiado tarde. Elias Harris, arrastrando problemas físicos durante todo el curso, quedaba lejos de aquel gran favorito a jugador del año de la WCC en pretemporada. El equipo no carburaba, se atascaba, carecía de buen origen en ataque y sufría de inseguridad y debilidad mental. Todo cambió en el choque ante San Diego, con una victoria por 33 puntos de diferencia, que abrió el camino (tropezon frente a Memphis mediante) a seguir. Gonzaga llega ahora a la Madness con una racha vigente de nueve triunfos consecutivos, cargada de moral y con, por lo que parece, las piezas por fin bien encajadas y evolucionando correctamente. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

En la mejora del equipo hay una clave básica: la dirección. La graduación de Matt Bouldin era el gran escollo a salvar durante la pretemporada. La ausencia de ese director de juego que generase para los demás hacia mucho daño. La mejora de Marquise Carter y la aparición de David Stockton (sí, el apellido viene de quien todos pensáis) resultan claves. Carter, que llegaba de Junior College, ha tardado en arrancar pero ya produce al nivel que el cuerpo técnico esperaba. Había dudas sobre su capacidad de dirección, pero en la recta final ha mostrado poder hacerse cargo de la tarea. David Stockton, redshirt freshman, se ha ganado un papel importante en la rotación de Few y ya dispone de más de 20 minutos por partido para ejercer de timón y mostrar que la picardía y la inteligencia sobre la cancha, en mayor o menor medida, se lleva en los genes. El paso delante de la pareja Carter-Stockton cambia todo. Varia, para bien, las circunstancias de casi todos los demás jugadores del equipo. Steven Gray, senior y líder del conjunto, encuentra un juego más fluido, que genera más opciones, y se libera de mucha carga anotadora, además de encontrar mejores posiciones y segundas oportunidades para volver a arrancar jugada. Demetri Goodson, incapaz de ser un base director en las tres temporadas que lleva en Spokane, puede limitarse a un papel que si que desarrolla bien, la transición ofensiva y la defensa basada en el físico. Robert Sacre, la referencia interior y uno de los mejores pívots puros de la competición (además del hombre más regular del equipo), recibe balones en mejores condiciones al poste bajo. Vuelve el juego dentro-fuera del que Gonzaga ha hecho gala en los últimos años. Con Stockton y Carter creciendo, el alemán Mathis Mönninghoff pierde minutos. Buen tirador exterior, no ha acabado de encontrar la solidez esperada, y debería usar este curso como experiencia para la próxima temporada. Mangisto Arop, otro de los relevos exteriores desde el banquillo, tampoco ha acabado de ofrecer el rendimiento que Few cree que puede dar, perdiéndose también para la causa según avanzaba la temporada. Mathis Keita, combo guard internacional francés que aterrizaba en Spokane tras ganar la fase final del NIJT con el INSEP, apenas ha aparecido en pista, frustrando las esperanzas que algunos, incluyendo un servidor, teníamos para su primer curso universitario. Habrá que esperar. Como comentamos, Robert Sacre es una pieza fundamental en Gonzaga. Con experiencia

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mundialista y mucha calidad en la pintura. Pero la compañía de Sam Dower le hace aun mejor. Dower aporta una carga física y un nivel de intensidad que los Zags ni siquiera están acostumbrados a ver por esos lares, habiendo completando grandes partidos incluso en la faceta anotadora. Un derroche que facilita la vida de Sacre, pues el pívot canadiense, salvo contados ramalazos, carece de esa garra y contundencia, sobre todo cuando las cosas comienzan a torcerse. Siguiendo con canadienses mundialistas, Kelly Olynyk, una de las grandes esperanzas de los Bulldogs, capaz de jugar de 3, 4 y 5, se ha quedado muy lejos del jugador que muchos esperábamos ver a partir de esta temporada. Su potencial es enorme y le hemos visto destellos de una tremenda calidad, pero se queda sólo en eso, destellos. En nuestra guía previa a la temporada, hablábamos extensamente de Elias Harris, presentándole como el gran candidato a mejor jugador de la conferencia y uno de los posibles nombres a barajar dentro del ramillete de elegidos a nivel nacional. Un portento fisico que ha ido mejorando técnicamente a buen ritmo y que tiene una experiencia difícilmente igualable a nivel universitario a sus espaldas. Pero el forward alemán no ha podido responder a las expectativas. Su rendimiento ha sido irregular, firmando algunos partidos “a su nivel”, pero ni siquiera en ellos siendo el jugador que es. Los problemas físicos, poco comentados por la prensa y nada aireados por el propio equipo han sido un gran impedimento contra el que Harris sigue luchando. Según comentan desde Spokane, y resulta fácil de creer viéndole últimamente en pista, parece estar por fin encontrando un buen estado de forma, con las molestias siendo cada vez menores. Encontramos pues a una Gonzaga que progresa adecuadamente. Evolución positiva que parece acompañarse con el mejor momento de forma, en esta temporada, de su estrella Elias Harris. Con la WCC en el bolsillo tras vencer y convencer ante St. Mary’s, los Zags llegan al torneo nacional como un equipo peligroso. El comité ha preparado un interesante partido ante St. John’s en primera ronda. Un choque complicado pero accesible para Gonzaga, que incluso podría soñar con seguir avanzando en un hipotético cruce de segunda ronda ante una BYU coja. La estrella: Elias Harris. Si verdaderamente está recuperado y llegando a un buen momento de forma física, será desequilibrante ante cualquier rival. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

No perdáis de vista a: Marquise Carter-David Stockton.Ya lo hemos comentado. La pareja de bases ha recuperado la dirección y el estilo de juego de Gonzaga, si están inspirados, los Bulldogs vuelven a ser uno de los mejores productores de baloncesto del país.

#12 UTAH STATE AGGIES (30-3, 15-1 WAC) Alejandro González. Su aparición en la pasada edición de la Madness fue bastante discutida tras perder la final de la WAC ante New Mexico State. Además, el equipo decepcionó en un partido de primera ronda frente a Texas A&M del que muchos esperábamos mas. Esta vez los Aggies llegan con meritos acumulados suficientes y, de nuevo, por tercer torneo consecutivo, como un sleeper en seeds bajas. Hace dos temporadas rozaron la proeza. Esta vez puede ser Kansas State el que se lleve el susto. Utah State ha dominado una vez más la WAC con claridad y se presenta en el torneo nacional con una serie de 25 victorias en los últimos 26 partidos. De hecho, solamente ha perdido contra BYU, Georgetown y Idaho, este último un tropiezo inesperado. En esa racha se incluye un partido decisivo en la pista de St. Mary’s. Un partido que, por lo que parece, le ha podido costar el puesto de Madness a los Gaels. El conjunto que dirige Stew Morrill es un rival incómodo, agresivo, a veces duro, con toques de talento, poco atlético pero muy intenso y, sobre todo, muy bien trabajado desde la banda. Buen defensor, versátil y aplicado en ataque y muy activo y contundente al rebote. En general inferior en calidad y fisico a Kansas State, pero capaz de derrotar a los Wildcats, principalmente si consiguen imponer su ritmo y sacar de quicio al inestable equipo de Frank Martin. Los Aggies han ido perdiendo jugadores importantes como Jared Quayle y Gary Wilkinson a lo largo de las pasadas temporadas, pero al mismo ritmo que se producían las ausencias, paralelamente, veíamos la evolución del ahora mejor jugador del equipo, Tai Wesley. El PF se ha ido convirtiendo en un excelente jugador, cada vez más completo, técnico e inteligente. Wesley exhibe buenos movimientos en la pintura, visión de juego y distribución de balón desde ambos postes, actividad e inteligencia sin bola y una decente defensa. Esta temporada además ha

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mejorado su tiro de media y larga distancia. Uno de esos hombres interiores basados en fundamentos técnicos e instintos que tan poco se ven ya. Para complementarle Morrill rota a los otros dos hombres interiores, Nate Bendall y Brady Jardine, dos trabajadores incansables, intensos y duros bajo tableros. Demasiado, a veces.

de menos.

Brockeith Pane ha sustituido a Quayle al mando del equipo. Utah State suele tener bastante paciencia en el ataque estático y mueve bien el balón en busca de la mejor opción de tiro. Pane esdta bien acompañado por Pooh Williams, el escolta titular, que también es capaz de subir el balón con garantías y generar juego. Tyler Newbold es el alero, buen tirador y defensor. Los tres son armas muy fiables desde la línea de tres, aunque si hablamos de amenaza exterior aparece desde el banquillo Brian Green, uno de los mejores tiradores puros del país. Espectaculares porcentajes y depurada mecánica de tiro para un triplista excepcional.

Alejandro González. Tan sólo separada de la Universidad de Vanderbilt por Wedgewood Avenue, Belmont es una de las cuatro universidades que conviven en la ciudad de Nashville, en el estado de Tennessee, junto la mencionada Vandy, Tennessee State y la pequeña Lipscomb. Los Bruins, junto a los Commodores, proveen de baloncesto de cierto nivel a una ciudad dominada por el football (Tennessee Titans) y un equipo de NHL (Nashville Predators) que siempre aparece en todas las quinielas cuando surgen rumores de relocalización en la liga de hockey hielo.

Green tiene cuerpo y estatura de base, pero salvo que no haya otro guard en pista, intenta evitar la primera parte de la jugada para abrirse en cualquier punto del perímetro, recibir la bola y ejecutar. La circulación de balón y las acciones interiores de Wesley permiten muchos tiros exteriores que los Aggies aprovechan francamente bien. El freshman James Walker ha comenzado a ganarse algunos minutos en una rotación hasta entonces de siete hombres y se une al grupo de guards aunque exhibiendo características algo distintas al resto, buscando la penetración con mayor frecuencia. El duelo ante Kansas State puede ser un partido muy interesante si Utah State aguanta física y mentalmente y nos ofrece su mejor versión. Wesley es un interior con el que disfrutar, la batería de tiradores con Greene a la cabeza es muy peligrosa y el equipo al completo es aguerrido y muy competitivo. La estrella: Tai Wesley. Un ejemplo en varios sentidos. Progresión y evolución impecables, fundamentos técnicos y tácticos y calidad al poste bajo. Ahora tiene que demostrar también liderazgo y carácter en situaciones comprometidas. No perdáis de vista a: Brian Green. No es una exageración: uno de los mejores tiradores puros de la competición. Si se siente inspirado puede hacer mucho daño y desestabilizar al rival. Dice adiós este curso y Utah State le echará muchísimo GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

#13 BELMONT BRUINS (30-4, 19-1 Atlantic Sun)

Belmont llega al gran baile tras dominar la Atlantic Sun, conferencia en la que ha perdido un único partido, el derbi local en la pista de Lipscomb. Vanderbilt y Tennessee, los Vols en dos ocasiones, han sido sus otros verdugos. Sin victorias de renombre, pero sin grandes tropiezos, los Bruins han ido erigiéndose como uno de los principales nombres dentro del numeroso grupo de universidades modestas que pueblan las conferencias mid y low major. Rick Byrd, el técnico, ha construido un muy interesante equipo en el que reina el equilibrio. En minutos y roles, en balance de estrategias y evolución sobre la pista. Byrd utiliza hasta once hombres en su rotación principal, con minutos repartidos y misiones bien establecidas y asimiladas. Drew Hanlen y Kerron Johson, teóricos titular y suplente respectivamente, aunque con minutaje muy parejo, se encargan de mantener la bola en movimiento en ataque, buscando la mejor opción con fluidos pases y paciencia, mientras el resto de compañeros se mueven alrededor del base que dirige y Mick Hedgepeth o Scott Saunders, las referencias interiores, con uno de los dos casi siempre en cancha pero rara vez ambos juntos. Ian Clark es el máximo anotador del equipo desde el puesto de escolta, así como el que más tiempo permanece en pista, sólo 24 minutos por partido. Muy fiable tirador, busca ocupar espacios y aprovechar los huecos que la defensa deja ante la circulación de balón del equipo. Algo parecido hace Jordan Campbell, uno de los dos únicos

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seniors del equipo, que sale desde el banquillo. Planta de tirador puro pero mucha actividad sin balón e importante ayuda en el sistema de pase rápido y movimiento del equipo. La batería de forwards, todos rondando los 6’6”6’7”, sirven de cemento, de nexo dentro de la estrategia conjunta. Jon House (el otro senior) de tres y Trevor Noack de cuatro desde el inicio, con J.J. Mann y los freshmen Brandon Baker (otro cuatro), y Blake Jenkins como recambios. Cambios continuos para mantener la intensidad defensiva, la frescura en ataque y varias pequeños detalles según el rival y las circunstancias del partido. Belmont es un equipo vistoso, fluido, que exhibe fundamentos técnicos y tácticos, pero con talento limitado y escasez de poderío atlético. Capaz de crear problemas a equipos de mid-major si no se establece una lucha física en la que poco tendrían que ganar. Frente a Wisconsin tienen una oportunidad. Pequeña, pero la tienen. Puede ser uno de los duelos “poco esperados” más interesantes de la primera ronda. La estrella: Mick Hedgepeth. El centro de gravedad del equipo. Referencia interior sobre la que gira la circulación de balón. Buenos fundamentos en la pintura con los que suplir la falta de kilos y capacidad atlética. No perdáis de vista a: Ian Clark. Si el equipo necesita un héroe, debería ser Clark, el jugador capaz de explotar ofensivamente y dar la cara ante un rival más poderoso.

#14 WOFFORD TERRIERS (21-11, 14-4 SoCon) Alejandro González. Wofford College vuelve al gran baile por segunda temporada consecutiva tras debutar en la fiesta de Marzo el pasado curso. El anio pasado a punto estuvieron de eliminar a Wisconsin en primera ronda. Esta vez vuelven a ser un equipo peligroso, y un candidato a “upset” como seed #13. Localizada en Spartanburg, en Carolina del Sur, muy cerca de la frontera con Carolina del Norte y a una hora escasa de Charlotte, Wofford nunca se había asomado a la palestra deportiva pero recientemente sus equipos de baloncesto y futbol (soccer, que dirían allí) han conseguido meterse en las torneos nacionales de sus respectivas GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

modalidades. La temporada 2010-11 de los Terriers no ha sido especialmente buena, pero el equipo ha sabido reconducir el rumbo a tiempo y llegar en buena forma a la parte decisiva de la competición. La gerencia había conformado un buen calendario fuera de conferencia pero no fueron capaces de vencer a ninguno de los rivales de entidad, con la excepción de George Mason, a diferencia de un curso pasado en el que superaron a high majors como South Carolina o Georgia. En la temporada regular de la Southern Conference habían perdido los dos enfrentamientos con College of Charleston, su rival en la torneo de conferencia, incluida una estrepitosa derrota en cancha rival. Pero, como comentamos, Wofford ha ido mejorando y consolidándose en la recta final para engarzar ocho victorias consecutivas, la última en el partido más importante con una entrada para el baile como premio. El planteamiento de Mike Young y las armas con las que cuenta son prácticamente las mismas. Un equipo con rotación corta (siete jugadores), escaso de estatura pero muy equilibrado, bastante inteligente y muy bien trabajado tácticamente. El ala-pivot Noah Dahlman es el gran nombre en los Terriers. Uno de esos jugadores que ves por primera vez y tienes que repasar la tabla estadística para confirmar que sí, es él quien lidera al equipo en anotación. Bajo para su puesto de PF y nada atlético. Pero es cuestión de verle jugar un par de minutos para encontrar todos los porqués necesarios. Dahlman exhibe un sólido paquete de fundamentos ofensivos al poste bajo, eso que tan difícil de encontrar en la NCAA. Un chico muy inteligente y con gran fondo táctico y técnico, que realiza un excelente trabajo sin balón en cuanto a posicionamiento en la pintura para recibir ya con ventaja y atacar el aro. Rápido de pies, coordinado, listo para evitar los brazos del defensor usando su cuerpo, tirando el amago y buscando el aro pasado. Finaliza bien y es decidido y firme, a falta de potencia y excelencias físicas. Una buena parte del juego ofensivo de Wofford gira a su alrededor, pues no sólo genera para sí mismo sino también es capaz de leer la defensa y crear opciones desde el pase o los movimientos sin balón en ambos postes. En el perímetro encontramos las otras dos grandes armas de los Terriers. Jamar Diggs y Cameron Rundles. Diggs es el escolta del equipo y un completísimo jugador, francamente valioso para estos niveles competitivos. Duro, físico, contundente. Ayuda al base a subir la bola y

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distribuirla (los tres guards surten muy bien de balones a los interiores), es capaz de penetrar, salir en velocidad e incluso de lanzar de media y larga distancia cuando se siente inspirado. Es además una pieza fundamental atrás, siendo un gran defensor individual, lo que le convierte en el hombre designado para marcar al mejor jugador exterior rival. Su trabajo sobre Andrew Goudelock (uno de los mejores anotadores de la nación) fue importantísimo a lo largo del partido. Goudelock hizo sus números, pero nunca acabo de encontrar fluidez y acabo fuera de sitio y punto al final del partido. En parte, por el continuo ataque de Diggs al otro lado de la pista, forzando faltas a la estrella rival. Cameron Rundles tenía la misión de ocupar el puesto del graduado Junior Saunders. Bastante irregular al principio, con estatura de base pero juego de alero, ha ido de menos a más y esta a un gran nivel en las últimas semanas. Su influencia en la final de la SoCon fue tremenda, cargando mucha responsabilidad mientras Dahlman tuvo problemas y apareciendo con confianza en momento calientes. Muy buen tirador exterior, aumentando su producción desde fuera en cantidad y porcentajes. El quinteto titular lo completan el base Brad Loesing, director en estático y ayuda exterior, y Tim Johnson, el encargado de la brega interior y la principal carga reboteadora. Desde el banco salen Terry Martin (más intensidad) y Kevn Giltner (otro tirador) en una rotación muy corta en la que, en ocasiones vemos a Nathan Parker como octavo hombre. Wofford es un equipo compacto, experimentado (cuatro seniors y un junior en el quinteto titular, con la novatada ya aprendida en la pasada Madness), con personalidad, que defiende bien y tiene armas en ataque. La falta de profundidad de banquillo (alguno de los titulares con problemas de faltas puede ser decisivo) y centímetros en la pintura se antojan los principales puntos débiles. BYU sera el rival en primera ronda. La ausencia de Davis en los Cougars da una opción a Wofford de, al menos, apretar a un grande como ya hiciese la pasada temporada. Otro duelo que no deberíamos perder de vista entre seeds “alejadas”. La estrella: Noah Dahlman. Técnica y fundamentos en la pintura. Imprescindible verle ganar la posición y anotar media canasta antes de recibir el balón. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

No perdáis de vista a: Jamar Diggs. Rundles puede explotar en ataque, pero Diggs puede ser quien pare a la estrella rival. Un trabajo menos vistoso pero clave para que Wofford pueda dar la sorpresa.

#15 UC-STA.BARBARA GAUCHOS

(18-13, 8-8 Big West) Alejandro González. Por segunda temporada consecutiva, los Gauchos derrotaron a Long Beach State en la final de la Big West, ganando su billete para el gran baile. Aunque esta vez en circunstancias bastante diferentes, pues los de Santa Barbara partían como #5 en el torneo de conferencia después de una temporada regular decepcionante en la que, por cierto, ya habían perdido claramente contra Long Beach State en los dos enfrentamientos entre ambos. En la recta final de la temporada regular, tres derrotas consecutivas dibujaban un panorama nada esperanzados. Bob Williams, el técnico, tomaba una decisión que cambiaria el rumbo del equipo en el momento más importante de la temporada. La defensa en zona que habían practicado durante toda la temporada dejaba paso a la individual. Toda una bendición. Cuatro victorias consecutivas, incluyendo tres en el torneo de conferencia y los Gauchos campeones. Poco ha cambiado, eso sí, ofensivamente, con respecto al equipo que vimos perder ante Ohio State en la primera ronda de la Madness del año pasado. Orlando Johnson sigue siendo la gran referencia anotadora del equipo, aumentando incluso sus ya de por si buenos números y ganando regularidad y consistencia. Lider del equipo en anotación y rebote. Johnson, que puede jugar de dos y tres, fue decisivo en la final de la Big West con una sensacional segunda parte. A su lado tiene a un perfecto escudero en James Nunnally, el alero alto, es también un jugador capaz de mantener un nivel productivo alto en varias facetas. Entre ambos centralizan casi toda la producción ofensiva principal, mientras que Justin Joyner hace las veces de base que surte balones a las dos estrellas. Tras arrastrar problemas físicos durante todo el curso, parece que Jaime Serna llega en buena forma al torneo y forma una pareja interior con estatura pero sin calidad junto a Jon Pastorek. Veteranía y entrega, pero limitaciones bastante evidentes.

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Los refrescos que ofrece el banquillo de Williams dejan poco margen de error a los titulares. El gigante Greg Somogyi (7’3) aporta centímetros e intimidación pero carece de juego ofensivo y fundamentos básicos. Jordan Weiner da descanso al backcourt aprovechando su tiro exterior. California-Santa Barbara vivio su mejor momento a finales de los 80 y principios de los noventa, con un equipo dirigido por Jerry Pimm, en cuyo banquillo aprendieron dos entrenadores ahora consolidados en alto nivel como Ben Howland y Jamie Dixon. Bryan Shaw es seguramente el producto de UCSB más conocido por lo aficionados. Los Gauchos se enfrentan a la #2 Florida en primera ronda de la Madness. Solamente una defensa crecida tras el cambio a individual podría generar dificultades, aunque bien sabemos que Florida, con el empecinamiento de sus locos bajitos, es su única rival en este enfrentamiento. La estrella: Orlando Johnson. El líder en muchos aspectos, llegando más allá de lo estadístico. Objetivo de la defensa rival y el hombre que puede tirar de los demás en busca de la sorpresa. No perdáis de vista a: James Nunnally. El equipo le necesita a nivel estelar para tener alguna opción de ganar. Aunque quizá las opciones de susto pasan por la irrupción de un tercer hombre (¿Weiner desde el triple?) o la defensa.

#16 ARKANSAS-LR TROJANS (19-16, 7-9 Sun Belt)

positivo. Ganar la Sun Belt era algo inesperado. El equipo que dirige Steve Fields tiene un líder claro, el escolta Solomon Bozeman. Jugador del año en la conferencia, Bozeman es un muy buen anotador de predominio exterior. Activo en el perímetro y muy efectivo en el lanzamiento de media y larga distancia. Recibe mucha carga ofensiva y sus compañeros le buscan cuando el ataque se atasca. Una situación que se produce demasiado a menudo. Sin un director claro ni circulación medianamente fluida, los bloqueos directos y los cruces en el perímetro son prácticamente las únicas armas de los Trojans. D’Andre Williams, el teórico base, es el máximo asistente pero no es ni por asomo un director. El otro guard, pues Arkansas-LR juegan con tres pequeños, es Alex García Mendoza, un buen lanzador exterior y notable defensor. La falta de equilibrio y opciones preocupa mucho a Fields, que ha visto durante la temporada como su equipo sufría por unidimensional. Como respuesta ello, el freshman Gus Leeper ha comenzado a aparecer en el quinteto inicial y a contar con bastantes minutos en la pista. Interior puro, con movimientos básicos al poste bajo, pero ya aportando algo que ningún otro compañero alcanza a realizar. Falto de capacidad atlética, muestra ciertos fundamentos y podría ser uno de los pilares básicos de unos Trojans que intentan ser más completos y versátiles. Al lado de Leeper suele salir como titular Marlon Louzeiro, ala-pívot bajo pero grueso, rotundo y poderoso, muy activo en los bloqueos para los guards, su principal misión, aunque un reboteador bastante pobre.

Alejandro González. Una de las grandes sorpresas en los torneos de conferencia. Arkansas-Little Rock, con el octavo mejor record de la Sun Belt, aprovechó los tropiezos de los grandes favoritos, Arkansas State y Florida Atlantic, para medirse al séptimo clasificado, North Texas, en la final, y ganarse el billete al gran baile en un final inolvidable con triples de Matt Mouzy y Solomon Bozeman en los segundos finales.

Desde el banquillo destaca Matt Mouzy, otro guard senior y un tirador puro con gran influencia en el juego del equipo. Montrell Thornton es el relevo natural de Louzeiro por características físicas y responsabilidades. Courtney Jackson y Eric Kibi intentan ayudar como aleros altos o falsos cuatros. El freshman Dayton “Chuck” Guy es, seguramente, la clave del futuro de los de Little Rock. Un combo guard con buena mano desde lejos e interesantes movimientos en el dribbling, que debería ocupar la plaza de Bozeman a partir de la próxima temporada.

Los Trojans, situados en una ciudad relativamente pequeña pero con una considerable área metropolitana cercana a Memphis, no han sido nunca un equipo ganador. Esta temporada el objetivo era simplemente enderezar el rumbo tras un desastroso curso pasado. Un record de 7-9 en la conferencia ya se consideraba un resultado

Los Trojans formarán parte de la nueva First Round. Ante otro equipo modesto y sorprendente campeón, North Carolina-Asheville, se juegan un puesto en una segunda ronda en la que ya espera Pittsburgh. Los Panthers no deberían tener problemas para vencer, y la defensa de los de Dixon debería poder colapsar el ataque de

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Arkansas-LR con facilidad. Sin embargo, ese partido de primera ronda si podría resultar un choque interesante, con dos equipos con cierto parecido y muy intensos. La estrella: Solomon Bozeman. Fácil elección. El mejor del equipo con diferencia por su talento ofensivo y liderazgo. Su triple a falta de un segundo en la final de la Sun Belt demostró ambas cosas en una sola acción. No perdáis de vista a: Gus Leeper. Hay jugadores más veteranos y atléticos, pero el center freshman puede ser quien ofrezca un plus extra que lleve al equipo, al menos, a segunda ronda. Un partido ante la defensa de Pittsburgh en la Madness sería una gran experiencia para él.

#16 UNC-ASHEVILLE BULLDOGS

(19-13, 11-7 Big South) Alejandro Gonzalez. “I lift my eyes to the mountains”, reza su lema. La pequeña localidad de Asheville, rodeada de parques nacionales, montañas y bosques, y casi a medio camino entre Knoxville (Tennessee) y Charlotte (North Carolina) cobija a la modesta UNCA, universidad fundamentalmente centrada en estudios de Bellas Artes y Ciencias. Los Bulldogs acceden a su primer torneo final desde 2003, cuando cayeron en primera ronda, como seed #16, ante una Texas que acabaría llegando a la Final Four de New Orleans. Su billete para el gran baile no fue fácil, ni tampoco esperado. Aprovecharon el traspié del segundo cabeza de serie en el torneo de conferencia, Liberty, ante High Point, rival al que batieron fácilmente para jugarse el título en la pista de Coastal Carolina. UNCA supo sacar partido de un equipo muy tocado (con sus dos mejores jugadores apartados por problemas disciplinarios) y presa de la ansiedad, metiéndose en la gran fiesta de Marzo. A punto de estrenar pabellón nuevo, el equipo vuelve a la palestra por motivos deportivos, tras su “fugaz paso por los medios” por la historia del gigante Kenny George, aquel pívot de 7’7” que dijo adiós a su posible carrera deportiva tras serle amputado parte de un pie por problemas vasculares y una infección. El equipo que dirige Eddie Biedenbach no presenta precisamente un cartel que pueda preocupar a sus rivales. La victoria ante la high major pero flojísima GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Auburn es su única victoria de cierta relevancia. Además, echarán de menos a D.J. Cunningham, el único hombre alto y su gran referencia interior, que se ha perdido casi toda la temporada acuciado por lesiones de rodilla y tobillo. UNCA maneja ahora una rotación principal corta, con seis hombres básicos más tres complementos muy secundarios, que completan un conjunto muy bajo aunque bastante atlético. Biedenbach confía el peso de la anotación en su trío de guards. Matt Dickey y J.P. Primm suman casi 30 puntos por partido entre los dos, importante cifra para un equipo que no va sobrado de anotación. Chris Stephenson, el único de los tres que llega al 1’90 de estatura, hace las funciones de falso tres y ayuda ofensivamente, sobre todo en transición. Es la transición precisamente la principal arma de los Bulldogs, en parte como solución a la falta de referencias interiores, hecho que complica más aun los problemas de circulación ya existentes. Primm acumula casi cinco asistencias por partido pero sus pases tienen lugar principalmente como finalizaciones de rápidas contras. En estático, el panorama es muy diferente. La pareja DickeyPrimm es fundamental para este juego rápido, siendo el origen y catalizador del mismo, bien sea tras rebote defensivo o, muy importante, tras balón perdido pro el rival. Ambos son rápidos y conectan bien entre ellos a la espera de la llegada de los trailers. El juego interior en UNCA es virtual. Dos forwards de 6’4” y 6’5” ocupan la pintura en defensa, pero en ataque el sistema contempla hombres abiertos y movimientos y cruces en busca de algo de ayuda a las acciones individuales de Primm y Dickey. John Williams, el “más interior”, despliega una capacidad atlética arrolladora en el rebote en ambos tableros e incluso en defensa, con un magnifico timing y salto vertical para la intimidación. Quinard Jackson es más alto, pero tienda más a alejarse del aro. Williams ofrece la poca anotación interior que vemos en los Bulldogs, a través de finalizaciones cercanas al aro fruto de potencia y contundencia, que no de técnica. Jaron Lane es el sexto hombre, un buen complemento para los puestos de 2, 3 y falso 4, ayudando en anotación, rebote y defensa. Atrás, UNCA vive más de la intensidad que de los fundamentos, aunque hemos podido ver interesantes aspectos tácticos referentes a la presión sobre el hombre que agota el bote o la búsqueda de dos contra unos en las esquinas, forzando al rival a encerrarse frente a la presión.

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Asuntos básicos efectivos al nivel Big South, pero que no deberían ser tan dominantes frente a equipos consolidados y mejor trabajados. Ante Arkansas-Little Rock tienen la opción de suman una victoria en un torneo nacional, aunque no lo tendrán nada fácil. Partido con riesgo de atasco exterior y mucha tapia, aunque posiblemente igualado e intenso. Si los Bulldogs pasan, deberían ser barridos por Pittsburgh.

equipo, el grueso de su anotación y el factor desequilibrante. No perdáis de vista a: John Williams. Le faltan muchos centímetros pero su rendimiento en la pintura es francamente valioso gracias a su derroche físico y condiciones atléticas.

La estrella: la pareja Dickey-Primm. El motor del

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SOUTHWEST REGION ALAMODOME – SAN ANTONIO, TEXAS

#1 KANSAS

#16 BOSTON UNIVERSITY

VS.

#8 UNLV

#9 ILLINOIS

VS.

#5 VANDERBILT VS. #4 LOUISVILLE VS.

#12 RICHMOND #13 MOREHEAD STATE

#2 NOTRE DAME VS. #7 TEXAS A&M VS. #3 PURDUE VS. #6 GEORGETOWN VS.

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#15 AKRON

#10 FLORIDA STATE #14 ST. PETER’S #11 USC/VCU

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#1 KANSAS JAYHAWKS (32-2, 14-2 Big 12) Alex Cuesta. Hace tres temporadas como uno de los nº 1 consiguieron el título nacional en San Antonio. La siguiente temporada como nº 3 de su región perdieron en los ‘Sweet 16’. El año pasado, volvieron a ser nº 1 de la región, y perdieron en segunda ronda en un histórico partido contra la universidad de Northern Iowa. Este año vuelven a ser nº 1 en su región, y uno de los grandes favoritos al campeonato. Hablar de Kansas es hablar de una histórica universidad, que en los últimos años ha sido capaz de lo mejor y de lo peor. A pesar de perder a tres jugadores de gran importancia en el quinteto titular, Cole Aldrich, Sherron Collins y Xavier Henry, los Jayhawks han realizado una temporada perfecta haciéndose con ambos títulos en la Big 12, venciendo en la final del torneo a la universidad de Texas. Llegan al torneo final como nº 2 del país y un balance de 32 victorias y, únicamente, dos derrotas. El primer partido perdido fue en casa contra la universidad de Texas, y el segundo en casa de sus vecinos Wildcats de Kansas State. Si se mira el calendario de victorias de Kansas, la mejor y más destacada ha sido la conseguida en la final del torneo de la Big 12 contra Texas, el único rival que ha tenido en su conferencia. A diferencia de temporadas pasadas en el equipo de Kansas no existe ninguna estrella universitaria, ni ningún jugador que pueda marcar la diferencia. Tres ‘juniors’ son los jugadores más destacados de este equipo y sobre los que recae la mayor responsabilidad del equipo. Los hermanos Morris, Markieff y Marcus, son los dos jugadores de más importancia en este equipo, los dos mejores anotadores y reboteadores, siendo la pareja interior del equipo. El tercer hombre en importancia es Tyshawn Taylor, el base titular con 4.5 asistencias por partido, que viene de hacer con 20 puntos su mejor marca anotadora de la temporada en la final del torneo. La seguridad, la calma, la distribución y la solidaridad son las pautas que marcan el ataque de Kansas, un equipo sin estrellas en el que el bloque y la disciplina ofensiva marcará el futuro de este equipo en el torneo nacional. El orden ofensivo ha hecho que los Jayhawks sean el primer equipo en porcentaje de tiro del país y sexto máximo anotador con 82 puntos por partido. Completan el GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

quinteto titular dos jugadores típicos de equipo universitario, blancos y tiradores, Brady Morningstar y Tyrel Reed. Los jugadores que acompañan a Bill Self en el banquillo pueden que sean la gran duda de este equipo. En sustitución de los hermanos Morris está Thomas Robinson un jugador que destaca por la pelea e intensidad de juego. El juego exterior en el banquillo puede que llegue a ser el factor que desequilibre las posibilidades de este equipo, Elijah Johnson y Josh Selby. Johnson en equipo de High School fue un destacado jugador a nivel nacional, pero en sus dos años en Kansas no ha conseguido acoplarse a la intensidad del baloncesto universitario. Es un jugador capaz de marcar diferencias con su 1c1. Josh Selby, ‘freshman’, llegaba con el cartel de uno de los mejores debutantes pero problemas a principios de temporada sobre su calificación para jugar provocaron su salida en todos los partidos desde el banquillo. El rigor ofensivo que ha fundado Bill Self en este equipo ha sido el que ha provocado que los Jayhawks hayan sido uno de los mejores equipos de la temporada y segundo máximo favorito al título por la AP, pero la falta de una estrella universitaria, o por decirlo de otra manera, un jugador que sea capaz de poder tomar responsabilidades en ataque cuando el equipo se encuentre en situaciones extremas puede ser la gran incertidumbre de las posibilidades de Kansas para el campeonato. Por lo demás, reflejan a la perfección lo que es el baloncesto universitario.

La estrella: F Marcus Morris: Marcus es el máximo anotador del equipo con 17.3 puntos por partido y segundo reboteador, tras su hermano Markieff. A pesar de tener una buena cifra anotadora este jugador no destaca por su gran capacidad ofensiva, es el reflejo de este equipo. Su 58% en tiros de campo es todo un manifiesto.

No perdáis de vista a: G Josh Selby: Puede ser el momento para que este jugador demuestre todo lo que se presuponía antes de su llegada a la universidad, uno de los mejores el año pasado en High School, un top-10. A buen seguro que necesitarán del talento y empuje ofensivo de Selby para hacerse con el título.

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#2 NOTRE DAME FIGHTIN’ IRISH

(26-6, 14-4 Big East) Alex Cuesta. Lo de Notre Dame este año ha sido una escalada desde no aparecer entre las 25 mejores universidades del país a conseguir estar en el puesto nº 4 para la AP antes del gran torneo final. Enclavado en una de las conferencias más dura de la temporada, la Big East, donde se las ha tenido que ver con equipos que sí estuvieron entre los favoritos en la pre-season, como Pittsburgh y Syracuse, y favoritos históricos como Louisville, Georgetown y Connecticut. La temporada pasada los Irish se fueron a casa en primera ronda en una sorprendente derrota contra Old Dominion, este año deben lograr que la temporada sea más larga. Después de una gran temporada, 26 victorias y 6 derrotas, acabando segundos en la temporada regular de la Big East tras Pittsburgh, las cosas no les fueron tan bien como esperaban en el torneo de la conferencia, donde cayeron en semifinales ante un equipo a priori inferior como Louisville. Durante el año han conseguido victorias que pueden hacer pensar que los Irish continúen con lo dejado el año pasado por la universidad de Butler. Han obtenido triunfos de mucho prestigio, contra Georgetown, Uconn y en casa de Pittsburgh, que dan a entender que este equipo no se arruga en los momentos importantes. Como universidad del estado de Indiana tiene su propio estilo de juego que les hace diferentes al del resto del país. El tiro y la circulación del balón son su mayor eficacia. Un equipo que no abusa del 1c1 y encuentra siempre la mejor opción ofensiva. Y los dos máximos culpables de la ofensiva de los Irish son dos jugadores ‘seniors’ que han logrado hacer una impecable temporada, Ben Hansbrough y Tim Abromaitis. Ben Hansbrough, hermano de Tyler Hansbrough, se ha llevado el trofeo al jugador del año en la Big East, gracias a sus 18.5 puntos y 4.4 asistencias por partido, con varios partidos superando los 20 puntos, y en dos, la cifra de 30. Por su parte Abromaitis ha alcanzado los 15.3 puntos y un 42% en tiros de tres, rebasando los 20 puntos en varios encuentros. Completan el quinteto tres ‘seniors’ más, otro tirador Scott Martin, y la pareja teóricamente interior, Tyron Nash y Carleton Scott. Estos dos últimos rondan los 10 puntos por partido, dos jugadores al servicio de Ben y Tim. Lograr juntar a cinco jugadores de GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

último año en el quinteto titular da una fiabilidad inequívoca que este equipo este capacitado para situarse entre los mejores. Este año el estilo de juego del estado de Indiana estará bien representado en el gran baile, su participación se presume duradera. La estrella es: G Ben Hansbrough: A los números ya nombrados y al trofeo como mejor jugador del año, hay poco más que añadir, a un jugador que ha ido progresando año a año en la universidad y ha conseguido hacerse el líder indiscutible de un equipo referencia de un estado. Grandísimo tirador, y jugador de mucho carácter. Ben Hansbrough es Indiana. No perdáis de vista a: F Tim Abromaitis, la otra estrella del equipo. Si esta pareja está acertada los Irish tienen muchas posibilidades de llevarse varios partidos.

#3 PURDUE BOILERMAKERS

(25-7, 14-4 Big Ten) Bryan García. Los Boilermakers de Matt Painter se plantaban esta temporada como uno de los favoritos a la Final Four de Houston de este año, conformando un plantel de una calidad inmensa con el trío de seniors formado por E’Twaun Moore, Robbie Hummel y JaJuan Johnson. Sin embargo a finales de octubre, poco antes de comenzar la competición de manera oficial, West Lafayette volvió a entristecerse después de que Robbie Hummel volviese a romperse los ligamentos de su rodilla derecha, la misma que le había dejado en el dique seco casi la mitad de la pasada temporada, diciendo automáticamente adiós a toda la temporada; aunque anunciando él mismo que volvería la próxima temporada a dar batalla una vez estuviese recuperado al cien por cien. Sin Hummel, los Boilermakers volverían a poner todas sus esperanzas en Moore y Johnson, quienes tan buenos resultados le dieron en su pasado año… y que volverían a darlos en esta temporada. Especialmente cabe destacar la gran temporada cosechada por JaJuan Johnson, creciendo espectacularmente en el poste bajo hasta convertirse en uno de los mejores pívots de toda la nación, promediando más de 20 puntos y 8 rebotes de media por encuentro, siendo uno de las principales razones por la que los de Indiana hayan perdido únicamente cinco partidos en toda la temporada. E’Twaun Moore ha mejorado también

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sus registros respecto al año anterior, aunque donde más se ha notado su mejoría es en defensa y en su toma de decisiones en ataque. A pesar del tropiezo inicial ante los Spiders de Richmond, Purdue una regularidad pasmosa, logrando encadenar hasta diez victorias consecutivas hasta antes de los torneos de conferencia y acabando la Regular Season con otras 8 de manera consecutiva. Sin embargo, dejan mal sabor de boca las derrotas cosechadas en partidos importantes y antes rivales de la talla de Wisconsin, Ohio State o Minnesota, rivales directos en la conferencia. En el torneo de la Big Ten no llegaron a pasar de primer ronda, cayendo con estrépito ante Michigan State Spartans. A pesar de ello, Johnson y Moore buscarán devolver a este equipo a donde apuntaban inicialmente a principios de temporada, intentando dejar un gran sabor de boca para despedirse de los que han sido sus colores estos últimos cuatro años. La estrella: JaJuan Johnson. Espectacular temporada del pívot de los Boilermakers, ganándose a pulso su condición de mejor jugador de toda la Big Ten Conference con su gran rendimiento. No perdáis de vista a: E’Twaun Moore. El eléctrico escolta volverá a ser la pareja de baile en ataque de Johnson, y junto con éste, querrá dejar el pabellón bien alto en su último torneo final con los Boilermakers.

#4 LOUISVILLE CARDINALS

(25-9, 12-6 Big East) Pablo Fernández. Durante esta temporada se ha podido ver a una mejor Louisville y lo que es más importante una Louisville más madura y con un bloque más compacto y consolidado de lo que en un principio cualquiera nos podíamos imaginar, lo que les ha llevado a ocupar los puestos altos en la BIG EAST y a rondar siempre el TOP 10 a nivel nacional en los rankings. Lo habitual en Louisville es encontrarnos en su roster con jugadores que tienen mucho hype pero que a la hora de la verdad no eran tan determinantes como podían decir sus nombres o sus estadísticas individuales. Tal es así que en términos estadísticos están todos con unos números similares y prácticamente nadie destaca GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

por encima de otro y no hay un referente claro en el equipo. Este año se han encargado de ser una de las pesadillas para los gallitos de la BIG EAST ya que han ganado nada más y nada menos que a Pittsburgh, necesitando de una prórroga, y a punto estuvieron de hacerlo en otra ante los Irish de Notre Dame. Además ganaron a otras dos rivales poderosas como Syracuse y Saint John’s dando la nota claramente negativa cayendo en el duelo por Kentucky un año más ante los Wildcats de Calipari. Lo más parecido que Louisville tiene a un base es Peyton Siva, un pequeño de 1,80 pero realmente rápido y atlético que está llamado a ser una pieza básica en el esquema de Rick Pitino, al igual que el Senior Preston Knowles que es más un anotador que un base puro y que pese a sus malos porcentajes es el máximo anotador de los Cardinals esta temporada. En el puesto de dos nos encontramos con una de las revelaciones de la temporada en Louisville y probablemente en la competición en general como es Kyle Kuric que ha terminado la temporada regular siendo el hombre clave en Louisville a dónde llego desde HS como un jugador muy poco valorado y sin apenas becas de nivel entre sus pretendientes. Es un dos tirador con una buena Basketball IQ y demostrando además que es un jugador con una capacidad atlética interesante. Otra agradable sorpresa para Lousville ha sido Chris Smith procedente de la universidad de Manhattan que está siendo también clave aportando anotación desde el banquillo, al igual que Mike Marra, un 2 tirador bastante limitado si lo sacas de la línea de 6,25 pero que sí tiene el día desde el triple puede causarte serios problemas. Rakeem Buckles era quizá el jugador que más opciones distintas le daba a Pittino en cancha ya que era un híbrido entre jugador exterior/interior vérsatil que además le daba bastante capacidad atlética y defensa al equipo pero lamentablemente para los Cardinals es baja lo que resta de temporada una vez más. Por dentro son un equipo un poco más endeble ya que su principal arma es Terrence Jennings, un hombre que lleva amenazando desde HS con explotar para convertirse en una estrella pero que sigue faltándole ese algo para dar el paso y aunque este consolidado como referencia interior de estos Cardinals no es un jugador dominante. Además normalmente pasa mucho tiempo en el banquillo por sus constantes problemas de faltas. Sus dos compañeros de pintura son Stephan Van Treese que quizá es el más inteligente y el que más consistencia le da a ese juego interior pese a ser

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poco más que un cono en ataque y Gorgui Deng, casi un 7 pies freshman proveniente de Senegal, que aporta mucha intimidación pero que aún está demasiado verde en su juego. Sin duda los de Rick Pitino han hecho una gran temporada y se han ganado a pulso estar en marzo con vistas a hacer un gran torneo aunque también son conscientes de sus limitaciones y de que pese a su gran temporada no están en las quinielas de los favoritos. La estrella: Kyle Kuric. Quizá sorprenda ver a Kuric como estrella pero a día de hoy creo que es el Cardinal más en forma de la plantilla. No perdáis de vista a: Terrence Jennings. Qué mejor escenario para terminar de explotar que el March Madness.

#5 VANDERBILT COMMODORES

(23-10, 9-7 SEC) Jorge M. Diez. Vandy sufrió una gran decepción el año pasado, pues tenían depositados muchos sueños en ese equipo, y poca gente esperaba que cayesen en primera ronda. Más aún cuando fue el último partido de la era Ogilvy, el pívot australiano que se había convertido en la gran esperanza de los Commodores, y que ahora está realizando un buen papel en el baloncesto turco. Junto a él se marchó el líder de ese equipo, el base Jermaine Beal, y parecía que el equipo había quedado desangelado. Sin embargo el paso adelante dado por jugadores como Ezeli o Jenkins, les permite soñar un año más con realizar un buen papel, y quién sabe si alcanzar Elite Eight por primera vez en su historia con el actual formato. A pesar de que empezaron con una temprana derrota ante West Virginia, la victoria cosechada sobre North Carolina en el partido siguiente y el llevar a Missouri hasta una prórroga hizo confiar a este equipo que se presentó en los partidos de conferencia con un 11-2 de bagaje. Esto les hizo entrar en el Top 25, pero su irregular campaña en la SEC les ha mantenido entrando y saliendo del mismo. En esta segunda parte de la temporada consiguieron derrotar a Saint Mary´s (fuera de los partidos de conferencia), a Georgia (2 veces) y a Kentucky para mantener su posición de privilegio. Finalmente cayeron en semifinales de la SEC ante una Florida que les ha ganado los tres partidos en que se han enfrentado este año. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Con las bajas de los mencionados Ogilvy y Beal, han tenido que cambiar un poco su juego al no contar con la capacidad de pase del australiano ni con un base puro (aunque Beal no lo era del todo) para organizar sus ataques. Pero esto no quiere decir que no cuenten con armas poderosas. La experiencia del año pasado le ha valido a John Jenkins para asaltar la tabla de anotadores de la SEC, y se ha ido a casi 20 puntos por partido siendo solo un sophomore merced a una inaudita capacidad de tiro. Jenkins puede tirar en cualquier situación y esa es una de las principales armas de Vandy. Un día inspirado de Jenkins, es un día en el que te destroza irremediablemente. Su pareja en el backcourt es el junior Brad Tinsley, un tirador que sorprendió a todos en su primera temporada con los Commodores, pero que desde que comparte equipo con Jenkins ha visto como su rol se ha visto reducido pues se solapa con el de este y ha tenido que adoptar otro, el de base del equipo, papel para el que está medianamente capacitado. Contar con ambos jugadores en su backcourt es contar con más tiro exterior del que pueden presumir muchos equipos, pero también es contar con una falta de físico ante escoltas poderosos y con una cierta tendencia a tirar de 3 que en ocasiones es contraproducente para el equipo si no consiguen seleccionar bien los tiros. Completa el trío exterior el sueco Jeffery Taylor, un poderoso alero, con muchas posibilidades de ser primera ronda del draft este año, y que a su capacidad atlética y defensiva ha unido este año una mejora de la confianza en su tiro que le hace más peligroso aún. En el juego interior cuentan con Ezeli como pívot de referencia y un ala pívot versátil y normalmente abierto como Goulbourne o Andre Walker. Con estos mimbres, Kevin Stallings ha creado un equipo que disfruta anotando a alto ritmo y sufre más si el partido se lleva a terrenos defensivos. Si pueden, intentan correr y jugar a campo abierto donde las debilidades físicas con las que cuentan, salvo en la posición de alero, son menores y pueden encontrar buenas posiciones. Gracias a dos jugadores como Tinsley y Jenkins que no necesitan tiempo para armar el tiro, suelen conseguir triples fáciles con la defensa sin colocar. En estático al contar con tan buenos tiradores en su pareja exterior, juegan con muchos bloqueos y salidas de los tiradores para el lanzamiento, pero también con Taylor intentando aprovechar la línea de fondo rival para ganar la espalda al defensor o recibir en ventaja y acabar cerca del aro gracias a su potencia física. La aparición de Ezeli ha sido balsámica en ataque ante la baja de Ogilvy, pues el nigeriano se ha confirmado como una buena

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opción al poste bajo con un ganchito bastante interiorizado que le da muchos puntos y que abre espacios para los tiradores, ya que Vandy suele jugar con los ala pívot abiertos pues tanto Goulbourne como el camerunés Tchiengang son buenos tiradores de 3, e incluso este último se atreve con penetraciones y jugadas de mérito a pesar de que es también el suplente de Ezeli en la posición de pívot. El otro ala pívot que suele contar con minutos (si las lesiones le respetan) es Andre Walker que tiene unas condiciones especiales que le hacen idóneo para este equipo, sustituyendo en parte la falta de un base puro. Es un jugador con un buen bote, visión de juego y pase para su altura, por lo que es habitual verle subir la bola hasta el campo rival y decidir el ataque y el pase decisivo ante los cortes para liberar del defensor a Jenkins y Tinsley. Si hablamos de la defensa, no es donde mejor se defienden los Commodores, pero el haber cambiado la relativa lentitud de Ogilvy por la intimidación de Ezeli, les hace un equipo menos débil en la pintura y unido a la defensa de Taylor hace que no sea tan fácil obtener puntos cerca de su aro. Además para proteger a sus dos pequeños, es habitual que Stallings utilice una zona 2-3 en la que los jugadores en las alas, aprovechando su movilidad, presionan muy cerca de los puntales de la zona, evitando en gran medida los tiros de 3, pero desprotegiendo mucho la línea de fondo. En parte es una estrategia preparada para encerrar al atacante, pues en las situaciones en las que el balón está en línea de fondo tienden a hacer dos contra uno. Es Ezeli quien ocupa el centro de la zona, ya que es un experto en cambiar tiros ahí, pero en ocasiones es Tchiengang quien ocupa su lugar, de forma mucho menos efectiva en la intimidación, pues es otro tipo de jugador. Aunque no cuentan con ningún senior entre la gente decisiva del equipo, no son un equipo falto de experiencia pues tienen varios junior como Taylor, Ezeli o Tinsley que pueden usar la experiencia de estos años y de la decepción del curso pasado para aprender de los errores y llegar lejos. Lo bueno es que pueden imprimir un alto ritmo en estos partidos en los que se tiende a comprimir las rotaciones pues cuentan con un banquillo amplio. Algo carente en el backcourt donde solo Kyle Fuller puede tener minutos, aportando anotación, sí cuentan con piezas valiosas en las otras posiciones: Rod Odom es un freshman con capacidad atlética y de tiro; y el valor de Andre Walker y Tchiengang ya se ha comentado ampliamente. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Pero en definitiva, llegarán hasta donde el acierto de Jenkins dicte, sin olvidar las aportaciones de Ezeli y Taylor, que deben ser decisivas. La estrella: John Jenkins. Si no es el mejor lanzador del país, poco le falta para lograrlo, sobre todo entre los jugadores que centran la atención de las defensas, y no se aprovechan solo de los espacios que otros generan. Su tiro es prácticamente imparable en sus días buenos porque no necesita ni espacio ni tiempo para armarlo. La situación le da igual, solo importa besar la red. No os perdáis a: Jeffery Taylor. El sueco pintaba a ser la estrella del equipo este año, pero la irrupción de Jenkins ha sido espectacular. Un jugador muy físico con suficiente talento en ambos lados de la cancha para decantar un partido a favor de su equipo. Le necesitan sobre todo para igualar la batalla física.

#6 GEORGETOWN HOYAS (21-10, 10-8 Big East) Javier Rajo. Los Hoyas cumplieron con las expectativas que se les presuponían cuando la temporada dio su comienzo. El equipo de la capital estuvo ranqueado la mayor parte de la temporada y a pesar de la marcha de Greg Monroe rumbo a la NBA y las carencias que esto les dejaba en el juego interior supieron sobreponerse a todos los inconvenientes que esto les podía crear. Georgetown como viene siendo habitual vienen disputando uno de los calendarios más difíciles de toda la competición, pero a pesar de ello la única derrota contra equipos de fuera de la conferencia fue en la cancha de Temple, destacando las victorias ante Missouri, Utah State State, Memphis, Old Dominion o North Carolina State. En la Big East el equipo acabó perdiendo cinco de los últimos seis partidos, con la baja en los tres últimos encuentros de uno de sus jugadores clave como es Chris Wright. La temporada de Wright estaba siendo inferior a la pasada, con un bajón notable sobretodo en el acierto a canasta, pero su labor en la dirección es importantísima teniendo en cuenta que el equipo no tiene a nadie que lo pueda suplir. A priori se espera que esté para el primer partido del Madness, algo que es clave para las ambiciones del equipo a la hora de hacer algo en el gran baile. En caso de no llegar a tiempo, su baja haría ganar

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muchos minutos al freshman Markel Starks , que compartiría la dirección del equipo con Jason Clark. El junior realizó su mejor temporada, asumiendo bien un papel con mucho menos contacto con el balón del que tendría con la baja de Wright, siendo el mejor jugador en situaciones de catch-and-shoot. Su madurez y mejor conocimiento de la Princeton offense harían de él el principal encargado de dirigir el show del equipo por encima de un Starks que no contó con demasiados minutos durante la temporada y al que este papel llegado un momento tan importante le podría quedar muy grande. El otro gran exterior del equipo es el senior Austin Freeman, uno de los mejores escoltas del baloncesto universitario, terminando un año más elegido en el mejor quinteto de la conferencia. Freeman es uno de los tiradores más fiables que uno se puede encontrar, siendo además un jugador capaz de penetrar hacia canasta y crear situaciones en acciones de 1vs1 lo que será vital en el devenir del equipo si Wright no llegase a tiempo. Por dentro nos encontramos al freshman Nate Lubick, que se convirtió en titular a mitad de temporada. El jugador se adaptó bien al sistema, poseyendo una muy buena IQ , pero todavía está bastante verde para jugar demasiados minutos y es limitado en varios aspectos del juego que hacen ver en él a un jugador que nunca pasará de ser de rotación/rol. A su lado ocupando el último puesto del quinteto inicial nos topamos con el fajador Julian Vaughn, un jugador limitado pero trabajador, que no rehuye nunca el contacto y que debido a las carencias del equipo por dentro se antoja con un papel clave en el torneo cuando se enfrenten a equipos que posean importantes jugadores por dentro, como puede ser USC si pasa la ronda previa ante VCU. Desde el banco destaca Hollis Thompson, jugador que pasó a salir desde el banquillo en lugar del mencionado Lubick durante la temporada. Hollis es un 3-4 poseedor de un correcto tiro y mal reboteador y que debido al poco uso que John Thompson da a su banquillo es el hombre más importante saliendo en la segunda unidad. El otro nombre a tener en cuenta es al interior Henry Sims. Después del fracaso que supuso caer el año pasado ante la sorprendente Ohio en el primer partido del Madness, los Hoyas esperan disfrutar el último gran torneo de Freeman y Wright antes de afrontar unos próximos años en una dura GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

reconstrucción. La estrella: Austin Freeman. Uno de los exteriores más fiables del baloncesto universitario. Lanzador espléndido y poseedor de la capacidad para penetrar, Freeman se erigió en los dos últimos años en uno de los jugadores más destacados del baloncesto universitario. No perdáis de vista a: Chris Wright. De su presencia dependen las aspiraciones de Georgetown en el torneo. Que llegue a tiempo y en la mejor forma posible juega un papel totalmente clave en lo que los Hoyas pueden ofrecer en el baile.

#7 TEXAS A&M AGGIES (24-8, 10-6 Big 12) Bryan García. El conjunto de College Station se ha sobrepuesto a las importantes bajas que presentaban esta temporada y ha logrado hacer una temporada bastante decente, dada las malas previsiones que apuntaban a principios de temporada. A pesar de las importantes bajas de tres de los hombres claves en temporadas anteriores, Donald Sloan, Derrick Roland y Bryan Davis, Mark Tugeon ha logrado mantener la cordura y estabilidad del bloque dando el liderazgo del plantel al alero Khris Middleton, jugador de segundo año que ha convencido al entrenador tras una más que aceptable temporada freshman. David Loubeau se ha apropiado del lugar de Bryan Davis en la pintura de los Aggies, mientras que el nuevo timonel del equipo ha sido el jugador de último año B.J. Holmes. Gran temporada en cuanto a resultados, sumando hasta 16 victorias en los primeros 17 encuentros de liga, algunas de mérito ante Washington, Temple o Missouri, aunque con la llegada a los enfrentamientos de la Big 12, el equipo empezó a acusar el cansancio y llegó a acabar perdiendo encuentros ante Baylor, dos veces, o Nebraska. En el torneo de conferencia fueron apeados en primera ronda por el que sería posteriormente subcampeón de la conferencia, Texas Longhorns, y en esta segunda ronda del Madness deberían de lidiar ante los Seminoles de Florida State, una de las sorpresas del pasado Selection Sunday, por lo que a priori puede ser bastante viable su pase a Sweet 16.

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La estrella: Khris Middleton. La gran temporada freshman realizada por el alero ha dado sus frutos, sabiendo llevar con gran éxito la manija de los Aggies esta temporada con las grandes bajas presentadas en el equipo este año.

buenos jugadores pero que han acabado la temporada mal, se prevé un duelo igualado por lo que será importantísimo que los hombres importantes como Willis o Stanback rinden al máximo.

No perdáis de vista a: David Loubeau. Con las bajas en la plantilla ha pasado este año de sexto hombre a escudero de lujo de Middleton, y el equipo lo ha agradecido.

La estrella: Tre'Von Willis. Jugador con un gran talento ofensivo, es el principal terminal ofensivo de los Rebels, se enfrenta a su último torneo final por lo que querrá cerrar su ciclo universitario dejando buenas sensaciones.

#8 UNLV RUNNIN’ REBELS (24-8, 11-5 MWC) David Berdaguer. UNLV ha vivido esta temporada a la sombra de las espectaculares San Diego State y Brigham Young en la MWC pero contra los otros rivales de conferencia sólo cedió ante Colorado State. Además, ha conseguido victorias importantes ante equipos como Wisconsin, Virginia Tech o Kansas State. Tras los problemas que sufrieron a finales de la temporada pasada han sabido reconducir la situación basándose en sus dos jugadores más importantes, Tre'Von Willis y Chace Stanback. Tre'Von Willis es el referente ofensivo de los Running Rebels, un jugador muy completo y con unas dotes ofensivas más que notables, su principal laguna es la falta de un tiro exterior consistente. Willis está acompañado en el juego exterior por el junior Oscar Bellfield, director del juego de UNLV y tirador de larga distancia más peligroso del equipo, por el sophomore Anthony Marshall, jugador muy completo que aporta tanto en defensa como en ataque y por el también sophomore Justin Hawkins, que da minutos de descanso al trío titular. El senior Derrick Jasper puede jugar tanto de alero como de ala-pívot y aporta veteranía y rebote. En el juego interior el jugador más importante es el junior Chace Stanback que aporta defensa, puntos, rebotes e intimidación. El frontcourt de UNLV lo completan el junior Brice Massamba, el transfer de Kansas, Quintrell Thomas, y el freshman Carlos López. Thomas aporta puntos y rebotes, mientras que López y Massamba aportan centímetros e intimidación. Los Running Rebels son un equipo serio en defensa, mientras que en ataque tienen como eje la figura de Tre'Von Willis que es el que genera la mayoría del juego. En primera ronda los Rebels se enfrentarán ante Illinois que es un equipo con GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

No perdáis de vista a: Chace Stanback. Es la referencia interior de UNLV, aporta en muchos apartados y dota de equilibrio al juego de los Running Rebels.

#9 ILLINOIS FIGHTIN’ ILLINI

(19-13, 9-9 Big Ten) Javier Rajo. A pesar de que no era el máximo favorito una vez empezada la temporada son muchos los analistas que ponían sus ojos en ellos como uno de los equipos que se podían colar en la elite a la hora de luchar por el título. Pero nada más lejos de la realidad, después de un buen inicio de temporada ganando a ciertos equipos de nivel (UNC, Gonzaga, Oakland, Maryland) y con una única derrota que llegó en la prórroga ante Texas, fallaron ante la débil universidad de IllinoisChicago y posteriormente con Missouri, para seguir hundiéndose de manera alarmante una vez empezado el campeonato de conferencia , destacando el dato que ante los tres equipos que acabaron por encima del 50% de victorias solo consiguieron arañar una victoria en casa ante Wisconsin en los seis enfrentamientos que disputaron ante estos equipos. A lo largo de la temporada Bruce Weber cambió varias veces el quinteto inicial en busca de la compaginación ideal, pero hizo aguas a la hora de encontrar la base idónea volviendo a apostar por los que comenzaron el año. Llamado a ser uno de los mejores bases de la competición, la temporada de Demetri McCamey fue algo decepcionante, siendo incapaz de dar un último salto en su nivel de juego y sobretodo en el papel de líder. Excelente director de juego, Demetri no encontró la regularidad en su juego y como ya había hecho en el pasado vivió a menudo noches aciagas a la hora de lanzar a canasta. El puesto de escolta lo ocupa DJ Richardson, un

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jugador que había ganado la temporada anterior el premio a mejor freshman del año pero que no acabó de dar un salto en su juego en esta su segunda temporada. Richardson posee un muy buen lanzamiento exterior, acomodándose quizás demasiado en ello sin aprovechar lo suficiente su capacidad para penetrar. Las otras tres posiciones del equipo son ocupadas por jugadores de bastante altura y que poseen la experiencia de estar en sus años senior. Bill Cole es un inteligente jugador encargado del trabajo sucio y poseedor de un muy buen lanzamiento desde la larga distancia, Mike Davis un atlético interior que destaca por su capacidad para rebotear aunque este año pecó mucho de irregularidad y Mike Tisdale un jugador de más de siete pies bastante blando que tiende a alejarse un poco del aro y que nunca llegó a tener plena confianza en su juego a la hora de intentar hacer cosas.

#10 FLORIDA ST. SEMINOLES

(21-10, 11-5 ACC) Alex Cuesta. Buena temporada la de Florida State si tomamos como referencia que únicamente Duke y North Carolina han acabado por delante de ellos en la ACC, pero para ser verdad, el nivel de la conferencia este año no ha sido el de pasadas. Los Seminoles llegan al torneo con un record de 22 victorias y 10 derrotas que hacen pensar que su participación en el gran baile no vaya ser muy larga. Una victoria en casa el 12 de enero contra Duke puede dar esperanzas a los más atrevidos con las posibilidades de este equipo, pero la tónica no ha sido la de una universidad con posibilidades, perdiendo contra universidades como Maryland o Auburn que no estarán en el torneo. Llegan al torneo por invitación.

Illinois no afronta este torneo pasando por su mejor momento, sumándose a la segunda mediocre parte de campeonato que completaron vienen de perder en los cuartos del torneo de conferencia ante Michigan después de desperdiciar una ventaja de puntos bastante cómoda en el segundo tiempo. Los Fighting Illini se topan con un rival que presenta a priori un nivel similar al suyo en primera ronda como es UNLV, y si consigue pasar la eliminatoria tendrá que enfrentarse casi con total seguridad a un seed 1 como Kansas.

En el equipo entrenado por Leonard Hamilton forman parte dos jugadores que en su época de High School tenían reconocimiento nacional y de los que quizás se podría esperar más, Chris Singleton y Michael Snaer. Singleton es la estrella del equipo, su posición inicial es la de ‘powerforward’ pero a medida que va transcurriendo el partido y entran hombres desde el banquillo pasa a jugar minutos de alero. Este jugador de tercer año es el encargado de hacer y deshacer en el ataque del equipo, y por él pasan todas las posesiones y opciones en ataque para Florida State. Michael Snaer es el escolta titular y de segundo año. En edad de High School era uno de los mejores anotadores de su generación, pero fue llegar al baloncesto universitario y perder toda su efectividad, un anotador de rachas. El segundo jugador en importancia es el base Derwin Kitchen, jugador que no brilla en ninguna faceta del juego y que es el segundo mejor anotador del equipo con 9.9 puntos por partido. Una muestra de los problemas que tiene este equipo para poder rendir a gran nivel en el lado ofensivo.

Mejor jugador: Demetri McCamey: A pesar de que no acabó de dar un paso definitivo en su juego los Fighting Illini tienen en McCamey a uno de los mejores bases de la competición.

Los últimos seis partidos, incluido la primera ronda del torneo de la ACC, Chris Singleton ha sido baja por un problema en un pie, aunque se espera su participación en el torneo.

No perdáis de vista a: Jereme Richmond. Talentoso jugador que seguramente dará mucho que hablar en la próxima campaña y que ya posee un importante papel en el equipo.

Todas las predicciones apuntan a que Florida State ya ha conseguido su premio de la temporada, volver a estar en el torneo final. Necesitarán que Snaer y Singleton vuelvan a recuperar el reconocimiento nacional que tuvieron en su día si quieren mejorar el torneo del año pasado.

Desde el banquillo Jereme Richmond y Brandon Paul son los dos jugadores más importantes. El primero es un freshman que puede jugar en diferentes posiciones debido a su versatilidad y que tuvo un buen año de debut aunque algo por debajo quizás de las grandes expectativas que habían depositado desde la universidad sobre él. Davis destaca principalmente por su capacidad para anotar, con una dudosa selección de tiro a sus espaldas.

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La estrella es: F Chris Singleton. Es el máximo anotador con 13.8 puntos, el máximo reboteador 7.1 y el que más balones roba con 2.1. Es el jugador con mayor repercusión, que a pesar de toda esta importancia, no es el talento que en su día se presuponía. No perdáis de vista a: G Michael Snaer. Si los Seminoles quieren pasar de ronda necesitan que Snaer muestre su mejor versión, sus 8.6 puntos son pobres para un jugador que en su día estaba ‘rankeado’ entre los 10 mejores de su generación.

#11 USC TROJANS (19-14, 10-8 Pac10) Javier Rajo. Regreso de los Trojans al Madness después de una temporada llena de altibajos que había dejado por el camino un sendero de derrotas ante equipos de nivel más bajo en el inicio del campeonato como fueron las sufridas ante Rider o sobretodo Bradley y TCU (todavía no contaban con Jio Fontan) juntándolas con importantes victorias ante equipos que estaban ranqueados como Texas o Tennesse. Demostraron ser capaces de lo mejor y lo peor, siendo invitados finalmente a participar en el gran baile teniendo que pasar la fase previa ante VCU. El equipo posee en Nikola Vucevic a uno de los mejores jugadores de la Pac-10, progresando año a año hasta el punto de quedarse a un paso de ganar en la temporada recién terminada el premio a mejor jugador de su conferencia. Gran reboteador, poseedor de un tiro muy bueno de media distancia que se puede extender hasta la línea de tres puntos, y con una envergadura que le ayuda en defensa dónde todavía necesita mejorar, Vucevic es el activo principal en el juego de los Trojans Formando una gran pareja interior le acompaña el senior Alex Stepheson, excelente defensor y fiable jugador en el poste bajo, con un protagonismo en el juego que quizás es inferior al que por el nivel que posee puede merecer. Sin lugar a dudas la pareja ha sido una de las claves para el éxito del equipo, y puede poner en serios aprietos a equipos que no posean un juego interior con altura. Por fuera Jio Fontan se convirtió en el base titular una vez que volvió a ser elegible, adaptándose correctamente a lo que O´Neill le pide tanto en defensa como en ataque. A su lado nos encontramos a Donte Smith, un pequeño jugador GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

que ofrece al equipo la posibilidad de tener un anotador por fuera, aunque es un jugador muy irregular y sin demasiado peso en el juego. Completa el quinteto Marcus Simmons, jugador de rol durante su carrera en los Trojans que acabó siendo galardonado este año con el premio de mejor defensor de su conferencia. Es poseedor de una de las mejores defensas 1vs 1 de todo el campeonato universitario. El banquillo del equipo es muy corto, destacando el pequeño Maurice Jones, un freshman que fue titular durante casi toda la temporada y que ofrece al equipo a alguien con la capacidad para anotar y romper el ritmo de juego debido a su asombrosa velocidad. Otro freshman que suele contar con minutos es Garret Jackson. Los Trojans con la elegibilidad de Fontan dieron un paso importante en su nivel de juego y demostraron ser un equipo que posee el nivel para dar alguna pequeña sorpresa en el campeonato, empezando por una Georgetown que ha tenido un complicado final de temporada. La estrella: Nikola Vucevic. Talentoso jugador que llegado el momento también puede hacer las delicias del público en Europa si continúa con su progresión. No perdáis de vista a: Alex Stepheson. Su defensa e intensidad es algo fundamental en el devenir del equipo.

#11 VCU RAMS (23-11, 12-6 CAA) Alejandro González. En casi todos los Selection Sunday encontramos algo de polémica y alguna elección discutida. La aparición de VCU ha sido, posiblemente, de las más controvertidas de esta edicion. Los Rams parecían obligados a ganar el torneo de conferencia tras acumular cuatro derrotas consecutivas como cierre de la temporada regular de la CAA. Una racha que había tirado por tierra, o al menos eso parecía, el buen inicio dentro de la conferencia. Sin victorias de relevancia salvo la conseguida ante una por entonces floja UCLA, el gran dominador de la CAA en pasadas temporadas debía conseguir su pase al gran baile por derecho y no por invitación. Pero el triunfo frente a la favorita George Mason

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en semifinales abrió el debate horas antes de la final. Si los Rams no ganaban a ODU…¿serian invitados? La respuesta, para disgusto de equipos como Virginia Tech, St. Mary’s o Colorado, ya la sabemos. VCU ya no es ese equipo competitivo y peligroso que fue en pasadas temporadas. Un rival procedente de mid major al que las grandes universidades “preferían” evitar durante el torneo final. El conjunto que dirige Shaka Smart sigue teniendo ciertas armas y capacidad competitiva, y debe usarlas todas para deshacerse de USC (otra invitación “conflictiva” en la flamante nueva primera ronda. Georgetown, rival inestable por cierto, espera al vencedor, lo que abre la puerta a un posible upset y un seed #11 avanzando en el torneo. El PF Jamie Skeen es el mejor jugador del equipo, al menos estadísticamente. Máximo anotador y reboteador sacando partido a su poderío físico en la zona, importante papel al estar rodeado de algunos jugadores capaz de anotar desde la línea de tres de forma bastante consistente. Coach Smart no acaba de dar con la solución definitiva para encontrarle compañero interior ya que los freshmen D.J. Haley, que dispone últimamente de más minutos, y Juvonte Reddic disponen aún de la experiencia y saber hacer como para ofrecer garantías y solidez en la pista. Toby Veal, más veterano, tampoco resulta una solución. Es por ello que VCU, a pesar de salir con dos grandes en el quinteto titular a menudo, acaba jugando bastante tiempo, sobre todo los minutos decisivos, con cuatro hombres abiertos y Skeen por dentro. Esos cuatro papeles se reparten entre cinco hombres, que rotan entre si y van cubriendo puestos y necesidades. Joey Rodriguez, boricua, es el base del equipo e imprime sus virtudes y defectos por igual. Viveza, desborde y búsqueda del hombre abierto o cortando cuando acierta, mucho lio, precipitación y poca fluidez cuando se atasca u obceca. Rodriguez es además un decente tirador de tres puntos, no puro, pero puede aprovechar los huecos y errores del rival. Ed Nixon es un escolta incisivo, que busca la penetracion y no duda en usar su juego de media distancia, aunque es muy irregular en la finalización de las jugadas. Mucho más consistente es Bradford Burgess, segundo máximo anotador del equipo jugando de tres o falso cuatro. So’lido desde el exterior y capaz de mantenerse en cuotas altas de anotación. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Brandon Rozzell sale desde el banco pero es una pieza muy importante para VCU. El mejor tirador del equipo y el responsable de, en ocasiones, modular el estado anímico del equipo calentando el partido y a sus compañeros con su carácter y acierto exterior. Rob Brandeberg, otro freshman, es un escolta más atlético y penetrador, que ofrece buen rendimiento defensivo en un conjunto que flaquea atrás en demasía. Conocedor de los problemas defensivos en estático, Shaka Smart suele establecer bastante presión a media cancha o pista completa, sobre todo tras canasta de su equipo. Una manera de dificultar la vida del base rival y desgastar al equipo contrario. Efectiva en ocasiones, a veces clave para remontadas o para romper un partido. VCU tiene una buena oportunidad ante Southern California de demostrar a los críticos que, efectivamente, merecen estar en el torneo nacional, tal y como decidieron los miembros del comité de la NCAA. Veremos si la aprovechan y vemos a tres equipos de la CAA en el primer fin de semana de competición. La estrella: Jamie Skeen. Puede no ser del gusto de los puristas y amantes de lo técnico, pero la aportación de Skeen en la pintura de los Rams es esencial. Despliegue físico y contundencia que le convierten en el máximo anotador del equipo. No perdáis de vista a: Brandon Rozzell. Burgess y Rodriguez son muy importantes, pero Rozzell puede ser el factor diferencial, el hombre que rompa un partido o mantenga vivo a su equipo.

#12 RICHMOND SPIDERS (27-7, 13-3 A-10) David Berdaguer. Los Spiders han confirmado las buenas sensaciones dejadas el año pasado y han sido capaces de superar la excelente campaña realizada el año pasado proclamándose campeones del torneo de la Atlantic 10. La estrella de los Spiders, Kevin Anderson, decidió volver a Richmond para completar su ciclo universitario y ha ayudado notablemente a los Spiders a conseguir los objetivos fijados a principio de temporada. Este año Anderson ha cedido algo de protagonismo ofensivo a otro senior como Justin Harper que ha mejorado mucho en su tiro de larga y media distancia y lo ha convertido en un hombre tremendamente peligroso por su

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combinación de juego exterior-interior que lo convierte en un jugador difícil de defender y muy versátil. El juego exterior de Richmond lo forman Anderson, el senior Kevin Smith, el sophomore Darien Brothers, el freshman Cedrick Lindsay y el junior Francis Cedric-Martel que también puede jugar en posiciones más interiores. Kevin Smith aporta veteranía y amenaza de larga distancia, virtud fundamental en el esquema de Chris Mooney, Darien Brothers ha dado un paso más en su progresión como jugador y se ha convertido en un hombre importante para Mooney gracias a su talento ofensivo y el freshman Cedrick Lindsay aporta esa chispa necesaria para revolucionar partidos estancados. El juego interior está compuesto por el senior Dan Geriot, pívot serio y que realiza el trabajo sucio en la pintura, por el también senior Justin Harper que es una amenaza constante y sobre el que Richmond basa gran parte de su juego y por el junior Darrius Garrett que aporta centímetros e intimidación. Richmond es un equipo que desarrolla una más que decente tarea defensiva aunque este año ha tenido alguna que otra laguna en este aspecto especialmente ante rivales teóricamente inferiores. Chris Mooney no tolerará este tipo de bajones en el torneo final. En ataque basan gran parte de su juego en el tiro de larga distancia, juegan con cuatro hombres que son una amenaza desde larga distancia y con un hombre interior, generalmente Dan Geriot aunque puede ser también Darrius Garrett, que se encarga de rebotear o de aprovecharse de ventajas generadas por sus compañeros. Mooney cuenta con muy buenos lanzadores de larga distancia y tienen la paciencia necesaria para crear buenos tiros, si no son capaces de obtener buenas posiciones de tiro dejan libertad a Kevin Anderson o Justin Harper para que tomen iniciativas personales. La estrella: Kevin Anderson. Jugador bajito y eléctrico que es capaz de anotar con penetraciones, con tiros de media y larga distancia y que cuando coge una buena racha puede llegar a ser imparable. No perdáis de vista a: Justin Harper. Es un alapívot con un excelente tiro lejano y muy rápido, puede penetrar con facilidad y también domina el tiro de media distancia. Es un jugador muy completo que puede utilizar el torneo final como escaparate de cara al draft.

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#13 MOREHEAD ST. EAGLES

(24-9, 13-5 OVC) David Berdaguer. Los seniors Kenneth Faried, Demonte Harper y Sam Goodman prometieron tras perder la final del torneo de la OVC el año pasado ante Murray State que volverían el próximo año y que ganarían el torneo. Los tres seniors han cumplido lo prometido, tras una temporada regular en la que acabaron por detrás de Murray State se aprovecharon del inesperado tropiezo de los Racers ante Tennessee Tech en las semifinales del torneo de conferencia, para conquistar el título de la OVC y conseguir el billete al torneo final. El gran atractivo de Morehead State de cara al torneo final es la presencia en sus filas de Kenneth Faried, un incombustible jugador con un instinto reboteador sobrenatural. Donnie Tyndall ha formado un equipo competitivo, luchador pero con una rotación algo corta. La rotación se reduce a siete jugadores y el núcleo duro del equipo está formado por los tres seniors anteriormente mencionados. El backourt de los Eagles está formado por Ty Proffitt, Terrance Hill y Demonte Harper. Demonte Harper es el segundo pilar ofensivo de los Eagles tras Kenneth Faried, un excelente penetrador, tiene un muy buen tiro de media distancia y un correcto tiro de larga distancia. Ty Proffitt es un tirador de larga distancia que aporta serenidad y orden en el ataque de los Eagles y Terrance Hill es un correcto jugador que suele cumplir en case todas las facetas del juego sin destacar en exceso en ninguna de ellas. Como refresco desde el banquillo tienen al junior Lamont Austin. El juego interior de los Eagles lo forman el voluntarioso Sam Goodman y Kenneth Faried a los que se ha sumado el freshman Drew Kelly. Sam Goodman es un jugador de 1,88 que no tiene ningún problema para fajarse con hombres mucho más altos que él, puede jugar de alero y de alapívot. En el tramo final de la temporada, el entrenador de los Eagles, Donnie Tyndall, ha decidido dar más protagonismo al freshman Drew Kelly que ha formado pareja junto a Faried y ha desplazado a Goodman hacia posiciones más exteriores. Kelly es un correcto jugador que sabe aprovecharse de las ventajas que genera el omnipresente Faried. El pilar de los Eagles es Kenneth Faried, reboteador incansable, aporta en las dos partes del campo, es un excelente taponador y tiene una capacidad de intimidación

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notable. En posiciones cercanas al aro sabe moverse muy bien aprovechando su velocidad y su repertorio de tiros a tabla y semiganchos. Sabe mover la bola correctamente para castigar en la medida de lo posible las constantes ayudas que recibe por parte de las defensas rivales. El principal defecto de Faried es que no tiene un tiro de media distancia consistente y que no es un buen tirador de tiros libres. Los Eagles suelen apostar por una presión en todo el campo que provoca pérdidas en el rival o que consume muchos segundos de posesión en el ataque rival, si consiguen superar la presión con éxito tienen que enfrentarse a la presencia de Kenneth Faried y su capacidad para corregir tiros. El objetivo de la defensa presionante que propone Donnie Tyndall es conseguir puntos fáciles y aumentar el ritmo del partido. En defensas cinco contra cinco no tienen problema en realizar ayudas en busca de robos de balón o de provocar pérdidas en el rival y confían mucho en la presencia de Kenneth Faried bajo tableros. El ataque de los Eagles ante defensas estáticas suele ser paciente en busca de castigar alguna de las múltiples ayudas que recibe Faried o buscando una posición de tiro lejano relativamente cómodo, si no tienen acierto en el tiro exterior tienden a impacientarse y tomar iniciativas personales sin demasiado éxito. Morehead State llega al torneo final repleta de ilusión y con la intención de poner las cosas difíciles a la Lousiville de Pitino. La estrella: Kenneth Faried. Es un animal reboteador que aporta puntos, defensa, intimidación y segunas opciones en ataque a los Eagles. Minimizar su impacto en el partido es el primer paso para derrotar a Morehead State. No perdáis de vista a: Demonte Harper. Es otro hombre de vital importancia para Donnie Tyndall, muy buen penetrador, sin sus puntos las opciones de Morehead State bajan considerablemente.

#14 ST. PETER’S PEACOCKS

(20-13, 11-7 MAAC) Alejandro González. Los Peacocks han protagonizado una de las grandes sorpresas dentro de los torneos finales de las conferencias menores. Partiendo como cabezas de serie número cuatro, fueron capaces de derrotar a la GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

gran favorita, Fairfield (uno de los mejores equipos entre los modestos) en semifinales y a Iona en la final. Los de Jersey City habían perdido claramente contra Iona en los dos partidos de la temporada regular, pero se crecieron en el momento justo para superar con claridad a los dos grandes cocos de la MAAC. Con la victoria del pasado lunes 7 de Marzo la pequeña universidad de St. Peter’s accede por tercera vez en la historia al torneo NCAA tras sus anteriores aventuras en 1991 y 1995. Aunque seguramente este College del estado de New Jersey haya sido más conocido recientemente por un hombre: Keydren Clark, que acabo su periplo en St. Peter’s como uno de los mejores anotadores de la historia de la NCAA. En la final de la MAAC pudimos ver las mejores armas de un equipo bastante limitado en muchos aspectos pero con una férrea defensa y grandes dosis de pasión e intensidad. Es precisamente la defensa la principal arma de los Peacocks. Por actividad y capacidad física más que por orden, bien es cierto. Ante Iona la transición defensiva rápida, frenando el ritmo acelerado de los Gaels fue decisiva para manejar el partido y ganarse el billete para la Madness. El jugador que probablemente sea más importante para el conjunto que dirige John Dunne es Jeron Belin, alero que suele salir desde el banco y que ha mejora mucho en la segunda parte de la temporada hasta convertirse en una pieza clave del éxito del equipo. Capaz de tomar la responsabilidad y anotar de forma más o menos fluida dentro de un ataque algo torpe y desordenado. Sobre todo penetrando a canasta, aunque en la recta final del curso ha conseguido estabilizar un poco un tiro exterior demasiado irregular. Con Belin jugando de dos, de tres e incluso de falso cuatro, St. Peter’s completa su perímetro con tres guards que se intercambian en una rotacion bastante corta. Wesley Jenkins hace de escolta y es el máximo anotador del equipo con casi trece puntos por partido. Entre Jenkins (42% en triples) y Nick Leon centralizan parte del lanzamiento exterior. Leon es un base de origen boricua con claro instinto anotador, que busca el tiro en suspensión y el uno contra uno continuamente. El otro guard, Steven Samuels, ayuda desde más allá del arco pero tiene una labor algo más defensiva y con mayor importancia en la transición. Belin y los tres guards acumulan la mayor parte de

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los puntos que genera St. Peter’s. El otro gran contribuyente en esta faceta es Ryan Bacon, un alero alto que juega de PF bastante abierto y que es además el mejor reboteador del equipo. El quinteto inicial lo completa Darius Conley, otro alero alto de 6’7” más corpulento y duro que Bacon, con mayor carga física y defensiva. El base Brandon Hall, otro pequeño más rápido y eléctrico que técnico e inteligente, completa la rotación principal. El ataque de los Peacocks es, como ya hemos comentado, bastante caótico. Tres o cuatro hombres muy abiertos con un interior que pone los bloqueos y busca continuar hacia canasta. Algunos cortes y mucho uno contra uno en un sistema que deja entrever ciertos problemas de coordinación con distribución de balón poco fluida o casi inexistente y jugadores que parecen estorbarse en ocasiones. Si la cosa se complica, balón para Leon o Belin con Jenkins buscando hueco como opción exterior. En defensa, de nuevo, velocidad, ayudas, y mucha intensidad. Para bajar desde posiciones ofensivas o para recuperar y ayudar. Cuestión de instinto y garra con el obvio mensaje básico del entrenador. Con ello podrían causar problemas a una Purdue que ha demostrado demasiada facilidad para atascarse, aunque los Boilermakers deberían ganar y seguir su camino en la Madness. La estrella: Jeron Belin. Casi siempre saliendo desde el banco para jugar muchos minutos. En progresión ascendente y cargado de confianza. Capaz de anotar y jugársela en los momentos decisivos. No perdáis de vista a: Nick Leon. Puede ser muy influyente en la suerte de su equipo, para bien o para mal. Anotando sus “jumpers” y creando con el desborde, o perdiendo el control y metiendo a su equipo en serios problemas ofensivos. Cara y cruz que puede arrastrar a sus compañeros.

#15 AKRON ZIPS (23-12, 13-7 MAC) Alejandro González. Segundo titulo de la MAC para Akron en la quinta final consecutiva disputada. Más que acostumbrados a los finales dramáticos y alocados, los Zips sobrevivieron a una doble prórroga en los cuartos de final del torneo de conferencia y vencieron a Kent State, la favorita, en la final tras otro tiempo GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

suplementario. El equipo dirigido por Keith Dambrot ha sido capaz de cambiar el rumbo después de un muy mal inicio de temporada, cayendo en todos los partidos relevantes. Sin victorias importantes y un record pobre, una racha de siete victorias consecutivas enderezó el camino y la experiencia del grupo, el juego en equipo y la actuación de Zeke Marshall condujeron a la victoria. Akron es un equipo equilibrado y sin grandes figuras. Con roles repartidos aunque un juego originado por arranques individuales por encima de la circulación fluida y sistemas dirigidos. Con referencias interiores, estatura y acierto desde el exterior. El serbio Nikola Cvetinovic ha sido el valor más constante de los Zips. El ala-pívot balcánico es un jugador duro y atlético capaz de anotar en la pintura aunque casi siempre jugando de cara al aro. Muy efectivo en las situaciones de pick and roll y atacando el aro sin balón. Buenas manos y visión de juego en el poste bajo. Finaliza bien o busca al hombre abierto para el tiro exterior. Sin tiro de media y larga distancia, puede ser un hombre interesante en su más que probable retorneo a Europa. Zeke Marshall ha sido la gran figura del equipo en el torneo de conferencia. El sophomore de siete pies ha estado inmenso (12 puntos, 9 rebotes y 5 tapones) durante la fase decisiva. Con su gran planta y presencia, bien mezclada con cierta agilidad, ha dominado la zona en ambos lados de la pista, aunque ofensivamente usa longitud a falta de depurados movimientos. En defensa puede convertirse en un factor desequilibrante gracias a su capacidad de intimidación. Muy limitado por problemas de faltas durante su carrera universitaria, es un factor inestable que puede ser decisivo o borrarse a los pocos minutos de partido. Tres guards acompañan a los dos interiores y aprovechan los espacios generados por ambos (Marshall desde el poste bajo y Cvetinovic en movimiento desde el poste alto) para anotar desde fuera o encontrar vías de penetración. Ninguno de ellos es un director puro y el ataque se atasca con demasiada facilidad en ocasiones, algo que podríamos ver casi con total seguridad ante la excepcional defensa de Notre Dame. Roberts como base, McNees como escolta y McClanahan como falso alero. Brett McKnight, forward senior, sale desde el

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banco tras perderse parte de la temporada por sanción. Juega minutos de titular y es uno de los máximos anotadores dentro de un equipo en el que, como ya hemos comentado, los puntos están bastante repartidos. Algo tosco pero potente y agresivo, McKnight fue clave en la victoria ante Kent State anotando los dos tiros libres decisivos, con mayor relevancia si cabe al venir de lanzar un airball en el tiro libre anterior a la serie final. El freshman Alex Abreu espera su turno para ser el timón del equipo en las próximas temporadas (Roberts es senior) y ya rinde bastante bien desde el banquillo siendo el mejor pasador y un arma exterior fiable. Quincy Diggs como alero y Mike Bardo como center son los otros relevos con minutos en la rotación de Dambrot. Akron va a tener un duro reto por delante en su primer partido de primera ronda ante Notre Dame. La defensa de los Irish se les puede atragantar desde el inicio, lo que les impediría presentar batalla. Marshall tiene que evitar meterse en problemas de faltas y alguien, además del center, tiene que aparecer para tomar responsabilidad y ejercer de líder, una figura que ha faltado en los partidos frente a rivales de cierto nivel. Negro panorama para los Zips, que además jugarán ante un público volcado con Notre Dame. La estrella: Nikola Cvetinovic. Seguramente no entre en la definición de estrella pero el serbio ha sido el hombre más fiable y constante de Akron. Un buen partido suyo es fundamental pues sirve de generador de opciones para el resto de sus compañeros. No perdáis de vista a: Zeke Marshall. El center debe mantenerse en pista y alejarse de los problemas de faltas. En buena forma y con un gran torneo de conferencia a sus espaldas, una gran actuación suya puede ser lo que haga a los Zips competitivos ante Notre Dame.

un partido contra Kansas puede ser el recuerdo que se lleven de la Madness de 2011. Boston University ha ido de menos a mas este curso y tras completar un ciclo fuera de conferencia bastante malo, las cosas cambiaron con el inicio de la America East. Segundos tras la temporada regular, los de Massachusetts derrotaron en casa a Stony Brook en la final de conferencia. Sobrellevaron bien la ausencia por lesión de uno de sus principales hombres, el forward Jake O’Brien. John Howard es el gran nombre de los Terriers. El máximo anotador del equipo dio un gran susto al caer lesionado en el penúltimo partido de la temporada regular, pero pudo volver a tiempo para el torneo, brillando en una final en la que lideró a su equipo en la remontada (quince puntos) de la segunda parte. Con casi 20 puntos por partido, es la gran referencia ofensiva y el jugador del año en la America East. El alero Darryl Partin es su mejor escudero y la otra fuente principal de puntos en un equipo con muchos problemas para anotar. En el backcourt ha brillado esta temporada el recién llegado D.J. Irving, el futuro de este conjunto. El joven base respondió muy bien a la responsabilidad e incluso se ha mostrado valiente y decidido cuando el equipo ha ido acusando las bajas de sus principales referentes. Por dentro falta estatura y presencia y el propio Patrick Chambers, entrenador del equipo desde la pasada temporada, ha apuntado al rebote como el gran punto débil del equipo y la clave para ser competitivos. Morris y Hazel aportan mucha brega pero son demasiado limitados. Hazel además resulta importante en la faceta defensiva. La rotación de ocho hombres quedó reducida a siete con la lesión de O’Brien. Matt Griffin como exterior y Jeff Pelage como interior, con Griffin como sexto hombre jugando minutos casi de titular.

#16 BOSTON UNIV. TERRIERS

(21-13,12-4 America East) Alejandro González. La sección de baloncesto de Boston University consigue esta temporada robarle un poco de protagonismo a la estrella del departamento atlético, el equipo de hockey hielo que guarda ya cinco títulos nacionales en sus vitrinas. Los Terriers se cuelan por séptima vez en el torneo final de baloncesto aunque no parece que su recorrido vaya a ser muy largo. Disfrutar de GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Como decíamos, Kansas se antoja un rival demasiado complicado como para pensar en un posible upset o incluso un partido apretado. La estrella: John Holland. Un jugador que conecta con el aficionado y produce en la cancha. El líder del equipo y uno de los grandes nombres entre las “estrellas” más modestas. No perdáis de vista a: D.J. Irving. Partin es la

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segunda opciรณn ofensiva del equipo pero Irving representa el factor extra que puede hacer al equipo algo mรกs competitivo. Ademรกs, puede ser el futuro de los Terriers.

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WEST REGION HONDA CENTER – ANAHEIM, CALIFORNIA

#1 DUKE

VS.

#8 MICHIGAN

#16 HAMPTON

VS.

#9 TENNESSEE

#5 ARIZONA VS.

#12 MEMPHIS

#4 TEXAS VS. #2 SAN DIEGO ST. VS. #7 TEMPLE VS. #3 CONNECTICUT VS. #6 CINCINNATI VS.

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#13 OAKLAND #15 NO. COLORADO #10 PENN STATE #14 BUCKNELL #11 MISSOURI

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#1 DUKE BLUE DEVILS (30-4, 13-3 ACC) Juan Cobos. Llegaban con dudas los Blue Devils al torneo ACC. Es cierto que durante prácticamente todo el año han estado entre los 5 mejores equipos del país. Es cierto que hace un par de semanas eran el número uno de la nación, pero las derrotas en cancha de Virginia Tech y de North Carolina hicieron mucho daño. No en vano, la derrota en Chapel Hill les ha dejado sin el título de la regular en la ACC. Sin embargo, el equipo se ha sabido recomponer y adjudicarse con solvencia el torneo ACC con exhibiciones de la pareja Nolan Smith – Kyle Singler. Para variar. Los Blue Devils son un serio aspirante a la final four y por supuesto a lograr el back to back. Queda el interrogante de si Coach K forzará la presencia de Kyrie Irving o no. Hay opciones de que juegue reconocidas por su propio entrenador. El talentoso base freshman maravilló durante el primer mes de competición, recordando con su juego a Chris Paul. Anotando y asistiendo a la perfección. Luego ha tenido una extraña lesión en el pie que le ha apartado de las canchas durante el resto de la temporada y que sin embargo no ha mermado su caché de cara al draft de la NBA, donde los analistas más reputados siguen confiando en él como un top3 seguro. Su baja ha sido subsanada, en cualquier caso, con un temporadón por parte de el base-escolta senior Nolan Smith, culminada con su título de jugador del año en la ACC. Ha sido el hijo que Coach K nunca tuvo. Minutos ilimitados en la cancha, y balón para hacer todo. Penetrar hasta la cocina, tirar de larga distancia, llevar el contraataque, finalizar, repartir juego, parar y lanzar desde media distancia....todo con un primer paso imparable a nivel colegial. Ha sido la estrella del equipo porque Kyle Singler ha seguido con la misma tónica que ha marcado su carrera universitaria. El alero ha vuelto a ser un seguro a la hora de partirse la cara en defensa, cargar el rebote desde el puesto de 3 (aunque este año ha visto más minutos al 4 que la temporada pasada) y presentar competitividad. Sin embargo, ha vuelto a evidenciar problemas de explosividad para trasladarse como un jugador ofensivo al baloncesto profesional, y ha vuelto a mostrar irregularidad en el tiro exterior. Buen tirador, va a días. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

A la espera de la posible reaparición de Irving, ellos son los que marcan el juego. La rotación se completa con el base-escolta Seth Curry, sophomore, hermano de Stephen. El transfer de Liberty ha ido entonándose a medida que avanzaba la temporada para establecerse finalmente como titular. Ha ido cogiendo confianza en su demoledor tiro, y por sus características, buen pasador, buen manejador de balón, con buen entendimiento del juego, se ha amoldado con naturalidad al juego de Duke. Rápido, intenso, con movimiento de balón, corriendo y con triples. Además, su presencia en la pista descarga a Nolan Smith de la tarea de subir la pelota. El base Tyler Thorntorn, con partidos esporádicos con minutos, no ha mostrado nivel para ser importante en un equipo que aspira a campeón. Completa el backcourt el sophomore Andre Dawkins, que ha ido de más a menos durante la temporada. Su mayor altura y participación en la rotación de los campeones del curso pasado le hacía partir con ventaja respecto a Curry, pero la realidad es que tras la lesión de Irving y ha medida que los tiros de tres (a lo que prácticamente ha reducido su juego) han dejado de entrar, sus minutos han bajado de forma considerable. Por dentro la rotación, minutos aparte que pueda dar Singler, que serán muchos si es necesario, la forman los hermanos Plumlee y el tirador Ryan Kelly. Los Plumlee presentan rebote y actividad, pero no son jugadores sólidos a la hora de tomar decisiones, ni tiradores fiables para abrir el campo. Carecen también de juego al poste bajo, pero son grandes y atléticos. Más fuerte Miles, el mayor, y más dinámico y talentoso, con capacidad para hacer más cosas Mason, el pequeño. Un jugador con más calidad, que puede echar el balón al suelo, pero que debe pulir mucho su juego sino quiere que su cuerpo acabe anabolizado para dar minutos de descanso en la gran liga. Ryan Kelly venía a Duke como McDonald’s All American y como un alero alto tirador sin parangón en su generación. La temporada pasada, más allá de algún tiro exterior acertado, pocos detalles positivos mostró en la cancha. Es cierto que es un jugador muy alto, y con buen tiro, lo que es una buena base sobre la que empezar, pero se le veía muy verde. Delgadito para jugar por dentro, terriblemente lento y poco atlético para jugar por fuera, menos aún en un sistema como el de Kzyzrewsky. Esta temporada, con más kilos, el veterano entrenador le ha colocado de 4 abierto. Su buena mano abre el campo para las penetraciones de Smith, y se complementa con el limitado rango de los Plumlee. Aún así, no ha

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tenido excesivo protagonismo de cara al aro, mientras que en el rebote su falta de explosividad le lastra. Es grande, y se esfuerza, con lo que será una ayuda. Su carrera, sin embargo, tiene un cierto aire a la de aquellos jugadores blancos interiores que no terminaban de cuajar en Duke (aunque alguno como Cherokee Parks acabó a buen nivel como senior). Mientras que en un Plumlee ves el reflejo de un Eric Meek, en un Kelly ves a Shavlik Randolph, y eso mete miedo. Al menos ya se ha alejado de la sombra del transfer, la de Joey Beard o Chris Burgess. Completa la rotación el inédito Josh Hairston. Transiciones, rebote, tiro exterior, velocidad, defensa muy intensa en medio campo, rotación de balón, experiencia, la intimidación de ser los campeones, la que impone ser el mejor programa de los últimos 25 años, la que impone su laureado entrenador...puede que no parta como un seed #1, pero los Blue Devils siguen siendo los favoritos que eran en la preseason.

Leonard también es un buen penetrador y tiene un buen tiro de media distancia, su principal carencia es el tiro de larga distancia. Kawhi Leonard sirve de unión entre el juego exterior y el juego interior de los Aztecs. El juego exterior de los Aztecs está compuesto por DJ Gay, base del equipo que disfruta con el ritmo acelerado de los Aztecs, por Chase Tapley y por James Rahon, Tapley es un correcto jugador que sabe aprovecharse de los espacios generados por sus compañeros mientras que Rahon es un tirador de larga distancia que encaja perfectamente en el estilo de juego de los Aztecs. El juego interior habitual de San Diego State lo forman Billy White y Malcolm Thomas, White y Thomas se complementan a la perfección y aportan puntos en zonas interiores y de media distancia, desde el banquillo pueden salir Brian Carlwell y Tim Shelton. Carlwell aporta centímetros e intimidación y Tim Shelton da refresco a Billy White. La rotación de Steve Fisher la suele completar el junior Jamaal Franklin que Steve Fisher lo utiliza para dar descanso a Kawhi Leonard.

Ellos son los campeones. Gánales…si puedes. La estrella: Nolan Smith. El escolta es el motor del equipo, con las ventajas que genera con sus recursos ofensivos. No perdáis de vista a: Seth Curry. El pequeño de los Curry ha ido cogiendo el tono y de tapado puede hacer un descosido a cualquiera. Excelente tirador.

#2 SAN DIEGO ST. AZTECS (32-2, 14-2 MWC) David Berdaguer. Los Aztecs de San Diego State han confirmado las buenas expectativas con las que cerraron la temporada pasada. Sólo han perdido dos partidos a lo largo de la temporada y los dos ante el mismo rival, Brigham Young, pero tampoco han tenido un calendario demasiado exigente. El esquema de juego impuesto por Steve Fisher no ha variado en exceso respecto al de la temporada pasada y los jugadores con los que cuenta son prácticamente los mismos. El sophomore Kawhi Leonard sigue siendo el hombre más importante en el esquema de los Aztecs, Leonard es un excelente reboteador que concede multitud de segundas opciones a los Aztecs en ataque. Kawhi GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Las premisas del juego de San Diego State son claras, ritmo rápido del partido, ataques no demasiado largos y presión al rival para forzar pérdidas. La mayoría de rivales suele perderse ante este ritmo frenético pero ante equipos que se manejan bien en ritmos altos de partido o equipos que saben cortar su ritmo los Aztecs tienden a bloquearse en ataque. Los Aztecs se enfrentarán en primera ronda ante Northern Colorado a la que deberían ganar sin demasiados problemas y en segunda ronda se enfrentarán al ganador del Temple - Penn State, en esa segunda eliminatoria es donde pueden empezar los problemas para los Aztecs.

La estrella: Kawhi Leonard. Es el motor de San Diego State y sobre él gira gran parte del juego de los Aztecs, aporta en muchas facetas del juego.

No perdáis de vista a: Billy White. Cuando está bien él, San Diego State sube notablemente de nivel, sus puntos en zonas interiores y su cada vez más consistente tiro de media distancia multiplican las opciones de los Aztecs.

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de ellos y dar más que una sorpresa.

#3 UCONN HUSKIES (26-9, 9-9 Big East) Bryan García. Hablar este año de UConn Huskies es redirigir todos nuestros sentidos directos al Bronx, de donde es natal el que ha sido uno de los protagonistas de la temporada, Kemba Walker. El base de tercer año ha explotado definitivamente en esta temporada, aunque ha venido de menos a más conforme han ido comenzando los enfrentamientos en la Big East, aunque es probablemente- junto con los también bases Nolan Smith y Jimmer Fredette los principales candidatos a jugador del año esta temporada. La irregularidad de Walker se ha visto presente también en el resto del plantel, que comenzó muy bien la temporada después de sumar diez victorias en los diez primeros encuentros –incluídas dos victorias de mérito ante Michigan State y Kentucky, con 29 y 30 puntos de Walker respectivamente- y que a pesar de que dos pequeños traspiés ante Notre Dame y Pittsburgh lograron otras seis victorias consecutivas, pero la ansiedad en los últimos minutos de partido y las malas decisiones del propio Walker y sus compañeros hicieron que los Huskies perdieran seis de los diez siguientes compromisos, todos ellos correspondientes a encuentros de la Big East, lo que provocaba el desplome del equipo en la conferencia, acabando con hasta 8 derrotas en 17 partidos. Todo cambió sin embargo en el torneo de la Big East, donde resultaron campeones contra todo pronóstico después de haber dejado por el camino a universidades como Georgetown, Syracuse, Pittsburgh o Louisville. En cuanto a jugadores, destacar la gran temporada de Alex Oriakhi bajo aros en su segundo año como universitario, a pesar de no tener una media de números especialmente destacable, así como la buena temporada de los jugadores de primer año Shabazz Napier y Jeremy Lamb, demostrando que con muchos minutos -y con la más que probable baja de Kemba Walker el próximo año- pueden llegar a hacer cosas importantes en esta conferencia. Veremos que les depara el NCAA Tournament este año después de perderse el de la pasada temporada, donde jugaron el NIT cayendo estrepitosamente en segunda ronda del mismo, en la que el formato del torneo puede jugar a favor GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

La estrella: Kemba Walker. Muy pocos se esperaban el tremendo despegue dado por el joven base neoyorkino respecto al pasado año, sin duda una de las grandes atracciones de este torneo con su equipo. No perdáis de vista a: Alex Oriakhi. Sigue siendo clave realizando el trabajo sucio de los Huskies en ambas canastas, pese a que su juego no es tan espectacular como el de otros compañeros. El rebote y la intimidación siguen siendo sus señas de identidad.

#4 TEXAS LONGHORNS (20-13, 12-6 Big12) Jorge M. Diez. La tremenda decepción del año pasado (de un 17-0 de inicio a perder en primera ronda tras un final de temporada pésimo), se completó en verano con la despedida de Damion James, Justin Mason y Dexter Pittman, tres de los hombres que eran claves en aquel equipo. Por tanto, llegaba el momento de construir otro proyecto con el gran anotador Jordan Hamilton como líder, y el refuerzo de dos buenos elementos de instituto como son los canadienses Cory Joseph y Tristan Thompson. Sin embargo, el equipo no acaba de funcionar con un juego alocado, aunque tienen suficiente calidad individual para haber solventado la temporada de manera satisfactoria. A pesar de tropezar con Pittsburgh, Connecticut o USC en la primera mitad de temporada, se mostraron muy sólidos en sus resultados en la Big 12, incluso ganaron a Kansas en su cancha, rompiendo la gran racha de los Jayhawks como locales, y llegaron a estar en el Top 5 de la temporada. Un 23-3 (incluidas victorias ante North Carolina, Kansas y Michigan State) a mediados de febrero planteaba muchas ilusiones a sus aficionados, pero se vieron truncadas, y retrasó su seed, en la segunda mitad de febrero cuando perdieron 3 de 4 partidos disputados, entre ellos ante Nebraska y Colorado. Esos tropiezos les dejaron sin posibilidad de hacerse con la Big 12, igual que tampoco pudieron hacerse con el torneo de conferencia al caer en la final ante Kansas, que se tomó cumplida revancha. Llegados a este punto y habiendo mejorado a lo largo de la temporada, tienen opciones de hacer algo grande en el torneo, pues son una de las mejores plantillas y solo les falta el poso de

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madurez suficiente para conjuntar tanto talento. Los Longhorns son un equipo que tiene puesto el pedal siempre en el acelerador, tratan de correr a toda pista y de asfixiar y contagiar al rival de un ritmo rápido que convierta el partido en un coast to coast continuo. Para ello se aprovechan de su capacidad reboteadora, que es una de las mejores del país, pues a pesar de no contar con los centímetros de un pívot puro, el trío titular que forman Tristan Thompson, Jordan Hamilton y Gary Johnson es suficientemente atlético para capturar rebotes y salir veloces al contraataque apoyando a los pequeños en esta transición. Además, cuentan con unos jugadores de backcourt que también tienen capacidad para rebotear y esto ayuda a lanzar los contraataques, especialmente un Cory Joseph que tiene dos velocidades: rápido y más rápido. Esta aceleración en muchas ocasiones, provoca precipitación, pero es su principal arma, pues en estático pecan de la misma aceleración y falta de consistencia provocando mala selección de tiros y porcentajes bajos si no están inspirados. Este hecho llama la atención porque el turco Balbay marcaba bien la pauta el año pasado hasta que se lesionó, y su pareja titular es otro guard como Cory Joseph, que en ocasiones desarrolla las funciones de base, pero que está pecando de precipitación y malas decisiones en cada partido, aunque el talento que tiene es incuestionable. Otro base más aguarda en el banco, el ex Florida Jai Lucas, que sin embargo no se ha adaptado a los Longhorns y cubre un rol marginal con unos terribles porcentajes. No ayuda a controlar los excesos de Joseph, el que el líder del equipo sea un Hamilton que es un gran anotador, pero cuya fijación en la canasta le hace olvidarse un poco del conjunto. De todas formas es un jugador que les viene muy bien porque tanto desatasca el juego ofensivo con un triple como es capaz de penetrar o jugar al poste bajo aprovechando su físico. Un poco el mismo papel que cubre J´Covan Brown desde el banco, que es el tercer jugador en discordia en contagiar al equipo de decisiones precipitadas y tiros alocados, pero que sin embargo cuando está inspirado es un anotador desde el banco como pocos equipos tienen. La importancia de los interiores en el juego de conjunto se divide entre los titulares y los suplentes. Si están Thompson y Johnson en cancha pueden aprovecharse de los balones doblados de los exteriores. Thompson tiende a buscar espacio en la pintura de espaldas al aro para resolver GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

gracias a su movilidad, pero también puede jugar el pick and roll, al igual que un Gary Johnson que es un buen anotador a nivel universitario, tanto desde la cabecera de la pintura como cerca del aro. Sin embargo, si son Matt Hill (el jugador con más centímetros del equipo) y Alexis Wangmene quienes participan en cancha, su labor se limita a trabajar para los exteriores poniéndoles bloqueos. En definitiva mucho juego ofensivo de 1vs1, de triples no siempre en buena posición y de generación de oportunidades para todos a través del talento y creatividad individual. Pero para que esto funcione necesitan desarrollar una labor atrás efectiva, que impida a sus rivales igualar el duelo a base de un alto ritmo anotador. Para esta labor es importante Dogus Balbay, pues es un buen base defensor a este nivel, así como la capacidad atlética de la que hacen gala la mayoría de sus jugadores. A través de una defensa individual muy presionante, móvil, de muchas ayudas, incluso demasiado largas en los interiores, consiguen provocar pérdidas de balón y malos tiros al rival que favorecen su juego de contraataque. En este apartado quizá echan de menos un pívot con centímetros, pues Hill intimida con su altura, pero no es raro ver como es desplazado de la zona. A cambio, la capacidad atlética ya mencionada cubre este déficit, sobre todo de un Tristan Thompson que llega a tocar muchos tiros rivales. La mezcla de juventud y veteranía parece adecuada, pero sin embargo los jóvenes (Thompson, Hamilton, Joseph) se han hecho con el mando del equipo y es lo que contagia al resto de esa precipitación, pero también de la frescura del talento. En el Madness, cuando hay que mantenerse frío, puede ser muy importante la labor de un Dogus Balbay que es senior, al igual que Gary Johnson. Cuentan con una rotación larga, ya que tienen un base, un ala y dos interiores suplentes, que es más de lo que pueden presumir la mayoría de equipos, pero sin embargo no tienen centímetros si se encuentran contra grandes pívots (aunque no hay muchos en competición en primera ronda se las verán con Keith Benson) y la presión del Madness puede jugarles una mala pasada en las primeras rondas. No son pocos los que apuestan porque Oakland les sorprenderá en primera ronda, pero tampoco los que afirman que tienen un hueco reservado en la Final Four. La estrella: Jordan Hamilton. Ya era considerado uno de los mejores jugadores de su generación en

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el instituto y ha demostrado la razón: es un anotador superlativo con altura suficiente para provocar desajustes en ataque gracias a su variedad de acciones, desde el tiro exterior a la penetración o el juego en la pintura. No os perdáis a: Cory Joseph. Quizá Thompson o Johnson tengan importancia en muchos partidos, pero el acierto de Joseph también es fundamental. Si logra equilibrar sus puntos con buenas decisiones, Texas será un equipo que gane muchos enteros.

#5 ARIZONA WILDCATS (27-7, 14-4 Pac10) Javier Rajo. Había ciertas ilusiones puestas en Arizona sobre la temporada que podían realizar los Wildcats una vez que la temporada dio con su comienzo, y los pupilos de Sean Miller no fallaron e incluso se podría decir que superaron ligeramente las expectativas, colocados en los rankings una buena parte de la temporada. Cierto es que el calendario non-conference no era muy complicado, y los únicos rivales realmente fuertes con los que tuvieron que enfrentarse les pasaron por encima (BYU y Kansas) por lo que las dudas sobre el papel que podrán hacer los Wildcats teniendo en cuenta el seed con que el que fueron galardonados pueden estar presentes en este Madness. El equipo ganó el campeonato regular de conferencia, pero no se puede olvidar uno de que la Pac-10 es una conferencia de capa caída lejos de lo que fue alguna vez en el pasado. Sin lugar a dudas el gran nombre de la temporada en los Wildcats y en la propia Pac-10 fue el de Derrick Williams, un jugador que continuó con su progresión dando un paso más en su juego para hacerse finalmente con el premio de mejor jugador de la conferencia. En su año freshman ya se había colocado como mejor jugador de su equipo, y el nivel mostrado esta temporada hacen de él un jugador con posibilidades de ser Top-5 en el próximo Draft y uno de los interiores más decisivos de la competición. Cabe destacar su tremendo acierto desde la línea de tres puntos, un 60% lanzando casi dos triples por partido, un acierto inusual para un ala-pívot. En el puesto de base Lamont Jones no terminó de ofrecer el nivel que se esperaba una vez empezó la temporada, con un juego algo irregular y la dificultad de tener que ceder el protagonismo GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

anotador a otros y adaptarse a un papel de director, algo a lo que le está costando adaptarse debido a que es un combo guard acostumbrado a encestar el balón (el año pasado lo hacía desde el banco). Ser el único jugador del equipo con la capacidad y el nivel de jugar a tiempo completo de base hacen que tenga la titularidad asegurada, algo que no han podido decir Jamelle Horne o en los últimos partidos Kyle Fogg. Horne fue sustituido por el JUCO Jessy Perry debido a su irregularidad, compartiendo ambos jugadores de todas formas una media de minutos similar. Por su parte la entrada de Kevin Parrom en lugar de Fogg ofrece a Sean Miller un equipo de más altura, algo importante debido a la carencia de centímetros que presentan en el quinteto titular. Ambos jugadores destacan por tener habilidades similares, un muy buen tiro exterior y una buena capacidad defensiva. El puesto de alero lo ocupa Solomon Hill, poseedor de un buen físico y el talento suficiente para realmente haber ofrecido un nivel superior a lo que se dio durante casi toda la temporada. Al igual que sucedió durante su año freshman al jugador se le vio sin la confianza y el atrevimiento para hacer ciertas cosas, lo que no hicieron no obstante que su capacidad defensiva y la habilidad para mover el balón hicieran de él un jugador importante en la buena temporada del equipo. Uno de los puntos fuertes de estos Wildcats está sin lugar a dudas en el banquillo. Además de los mencionados en su momento titulares Fogg y Horne saliendo, se unen a ellos Brandon Lavender y el freshman Jordin Mayes, jugadores que tienen como arma fundamental su lanzamiento de tres puntos, y el pívot ucraniano Kyryl Natyazhko, que contó con menos minutos de los esperados teniendo en cuenta sobre todo lo que podría ofrecer al equipo un jugador de siete pies. La profundidad de la plantilla hace que Sean Miller pueda repartir bastante los minutos, haciendo jugar a sus jugadores con una intensidad mayor cuando se encuentran en la pista. La defensa del equipo mejoró con respecto a lo que era el año pasado, mientras que en ataque el equipo es un top-25 en puntos anotados lanzando además con buenos porcentajes. Los jueces otorgaron a los Wildcats un duro enfrentamiento en primera ronda ante Memphis y la posibilidad de encontrarse con Texas en la segunda ronda. La estrella: Derrick Williams. Buen manejo de balón, juego al poste, tiro, capacidad para

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rebotear, Williams se erigió como uno de los mejores jugadores de la competición. No perdáis de vista a: Solomon Hill. Posee el talento para llegado el momento ser capaz de marcar diferencias ¿será en este Torneo?

#6 CINCINNATI BEARCATS (25-8, 11-7 Big East) Bryan García. Excepcional temporada la de los Bearcats, que se convirtieron en asiduos a los 25 primeros puestos de la nación después de haber logrado un full de victorias en sus encuentros nonconference, cuyas victorias más destacadas han sido frente a las universidades de Dayton, Oklahoma y Xavier y totalizando un total de quince victorias en los primeros quince encuentros. Sin embargo, la Big East Conference es muy dura para todos los equipos, y los de Ohio no tardaron en empezar a sumar derrotas a medida que avanzaron la temporada, pero pese a ello sumaron importantes triunfos como ante St. John’s, Louisville o la doble victoria ante Georgetown Hoyas. Finalmente, el equipo fue apeado del torneo de conferencia en cuartos de final ante Notre Dame, después de haber logrado vencer inicialmente a los Bulls de South Florida. Mike Cronin ha sabido levantar un equipo que no había logrado alcanzar siquiera el NCAA Tournament el pasado año, donde contaban además con su gran estrella del pasado año, Lance Stephenson, y pese a mantener una plantilla calcada a la anterior han sabido reencontrarse a sí mismos y se enfrentarán en esta primera ronda del torneo a los peligrosos Missouri Tigers. Con la baja de Stephenson, el mordiente ofensivo de los Bearcats ha residido esta temporada principalmente en dos hombres: el interior Yancy Gates, que estaba llamado a ser uno de los interiores más importantes del país pero que ha cuajado una temporada algo más discreta y el escolta Dion Dixon, que le da mordiente anotador desde el exterior. La estrella: Yancy Gates. Principal mordiente interior para la pintura Bearcat. Su irregularidad ha pesado durante esta temporada, pero sus puntos siguen siendo vitales para el devenir del equipo. No perdáis de vista a: Sean Kilpatrick. Una de las grandes sensaciones de la Big East Conference, GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

dando pinceladas en su año de debut y demostrando que en un futuro a corto plazo puede convertirse en algo más que un simple sexto hombre para Mike Cronin.

#7 TEMPLE OWLS (25-7, 14-2 A-10) David Berdaguer. Temple ha completado una buena temporada aunque ligeramente peor que la pasada. De todas formas, la prueba más importante para los Owls es el torneo final en el que esperan superar la primera ronda en la que se han visto frenados en los últimos años. El junior Ramone Moore ha pasado a ser la principal referencia ofensiva de los Owls tras la baja de Ryan Brooks, Moore es un buen penetrador y tirador de media distancia que ha mejorado notablemente su tiro de larga distancia. La referencia interior de los Owls es el senior Lavoy Allen que no ha dado ese paso adelante que se esperaba de él pero ha terminado la temporada en muy buen estado de forma y puede ser uno de los factores importantes en el torneo final. Moore está acompañado en el backourt por el junior Juan Fernández que ha dado un paso atrás en su trayectoria como jugador universitario, como consecuencia del bajón de Juan Fernández, el sophomore TJ DiLeo ha disfrutado de un mayor minutaje, el sophomore Khalif Wyatt que ha ganado mucho protagonismo en Temple gracias a su facilidad anotadora y el freshman Aaron Brown que ha ido adquiriendo importancia con el transcurrir de la temporada. Lavoy Allen tiene como compañeros en el juego interior a Michael Eric, lesionado hasta final de temporada, al junior Scottie Randall que ha cuajado una sensacional temporada pero que es seria duda para el torneo final y el sophomore Rahlir Jefferson que es un jugador intenso que aporta trabajo y rebotes. Las bajas en el juego interior de Temple son bastantes importantes y forzarán a Allen a tener que adquirir más importancia a nivel ofensivo en el juego de Temple. Temple es un equipo con una buena defensa que disfruta jugando a ritmos pausados, los Owls prefieren elaborar sus ataques con calma a la espera de encontrar tiros en buenas posiciones. Si no tienen acierto y las soluciones individuales adquieren mayor protagonismo el ataque de Temple se resiente y tiende a bloquearse.

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La estrella: Lavoy Allen. Es un jugador muy completo, anota, rebotea, defiende, intimida y asiste. Le falta tener algo más de iniciativa en ataque y ser más consistente en su tiro de media distancia, se espera mucho de él en el que será su último torneo final. No perdáis de vista a: Ramone Moore. Es el referente ofensivo de Temple en el juego exterior, buen penetrador, puede anotar también con tiros de media y larga distancia.

inexperiencia. La estrella: Darius Morris. Líder espiritual del equipo tras las marchas esta temporada de DeShawn Sims y Manny Harris. Base con buena proyección ofensiva que responde muy bien también en facetas de contención. No perdáis de vista a: Tim Hardaway Jr. Pequeñas pinceladas nos ha dado el jovencísimo base de primer año, que si continúa con su perenne proyección puede convertirse con el paso de las temporadas en uno de los bases nacionales a tener en cuenta.

#8 MICHIGAN WOLVERINES

(20-13, 9-9 Big Ten) Bryan García. La joven escuadra de John Beilein vuelve nuevamente a sonreír después de volver a pisar el torneo final de la NCAA después de una dura temporada. Los Wolverines han logrado hacer una temporada de menos a más, después de un complicado inicio de Regular Season en la Big Ten, que comenzaron con 7 derrotas en los primeros 8 encuentros, pero que han sabido enderezar su rumbo en la conferencia gracias a victorias como la doble ante Michigan State, Illinois o ante Penn State, actual subcampeón de conferencia. De esta manera, el equipo hace olvidar su más que desastrosa temporada pasada, que partiendo como uno de los candidatos a Final Four no acabaron entrando siquiera al NCAA Tournament, pese a contar entonces con jugadores de la talla de DeShawn Sims o Manny Harris, que no han continuado esta temporada. Su legado lo han recogido principalmente dos jugadores: los bases Darius Morris y Tim Hardaway Jr, hijo del mítico base NBA de los 90. Morris se hizo con el control del equipo después de una interesante temporada freshman secundado por Sims y Harris, y este año por fin ha dado ese salto de calidad y ha sido el principal artífice del éxito de los Wolverines este año. Por su parte, Hardaway debutaba este año como universitario y sus prestaciones han sido muy positivas, siendo el complemento ideal para Morris en anotación exterior. Su juego interior es el que más se ha resentido con la baja de Sims, dado que no ha habido ningún jugador para suplirlo eficientemente, a pesar de algunos buenos partidos del freshman Jordan Morgan, y podría ser su gran lastre en este March Madness junto con su GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

#9 TENNESSEE VOLS (19-14, 8-8 SEC) Jorge M. Diez. Para lo revueltas que están las aguas con aspectos extradeportivos en los últimos tiempos en Knoxville, dentro del campo no van ni tan mal la cosa a pesar de esta decepcionante temporada. El año pasado ya vivieron la suspensión de varios jugadores y la expulsión del equipo de la estrella, Tyler Smith, y a pesar de eso lograron llegar a Elite Eight por primera vez en su historia. En verano, a la marcha de Smith, sumaron la del resto de jugadores importantes, excepto Hopson, como J.P.Prince o W.Chism, viéndose obligados a reconstruir gran parte del quinteto y del juego del equipo. Pero eso solo es parte del proceso de todos los equipos universitarios que se regeneran con piezas como el codiciado Tobias Harris, que ha respondido a las expectativas en su primera temporada en el equipo. Sin embargo, los problemas no se quedaron ahí y el entrenador Bruce Pearl fue investigado por la NCAA por violación de algunas reglas del reclutamiento, con lo que el programa quedó bajo sospecha y se suspendió con varios partidos de la SEC a Pearl. La falta de calidad de la plantilla y los problemas extradeportivos han determinado una temporada irregular y mediocre para ellos, pero que les ha servido parar entrar en el Torneo Final gracias a sus victorias ante Pittsburgh, Villanova y Memphis fuera de los partidos de conferencia. A partir del 70 inicial que cosecharon y que les metió en la parte superior del ranking, sumaron más derrotas que victorias, pero nada de eso importó para contar con ellos en el Madness. Y lo cierto es que están capacitados para sorprender a más de un equipo, porque a un partido son muy peligrosos si la pareja

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Hopson&Harris se encuentra en un buen día y sus acompañantes responden. El año pasado no contaban con un base puro, más allá de la aportación de Maze, y por eso jugaban rápido y con muchas opciones para todos, este año esa falta es igual de evidente, pues Melvin Goins no es un jugador para cubrir esa función y el juego es también muy rápido, aunque algo menos versátil (entre otras cosas por la menor calidad de la plantilla) Si pueden, tratan de realizar transiciones rápidas donde la carencia de un base no se nota tanto, porque cuentan con jugadores rápidos, capaces de llevar el balón a campo contrario y terminar contraataques, y además este juego se ve favorecido por provocar muchas pérdidas en el rival y contar con buenos reboteadores, principalmente un Tobias Harris que es capaz de conducir él mismo la contra. Por otra parte, su mejor jugador, Scotty Hopson, se encuentra muy cómodo en este tipo de juego donde su capacidad atlética y recursos ofensivos se maximizan sin penalizarse su relativa falta de manejo de balón. Si no consiguen llegar a campo contrario antes de que la defensa contraria se estructure, es cuando empiezan los problemas. Tanto Tobias Harris como Brian Williams son capaces de ganar la posición en el poste bajo para generar puntos desde ahí, pero es particularmente importante la aportación de Harris, porque es el apoyo que Hopson necesitaba. Es un jugador que tanto anota al poste como penetra desde el exterior y puede lanzar de lejos ocasionalmente, lo que provoca una cierta distracción en las defensas a Hopson. El inconveniente de los Vols es que al no contar con un base puro la generación de oportunidades para los interiores no siempre llega a buen puerto y a pesar de la circulación exterior, muchas veces no logran hacer llegar la pelota en buenas condiciones. Si el ataque se enmaraña, suelen recurrir a solucionarlo mediante un uno contra uno que tanto Goins como sobre todo Hopson pueden llevar a cabo. Esto provoca muchos malos tiros ante la incapacidad para encontrar alternativas, y en parte por ahí se explican sus problemas durante la temporada. Si se les corta la capacidad de contraataque o bien se anula a Hopson, Tennessee se convierte en un equipo plano incapaz de anotar de forma efectivo y tiene que recurrir a jugadas inverosímiles, de ahí el bajo porcentaje en tiros de jugadores que tenían que ser importantes como Goins y Tatum. Este problema de la escasez de ideas se agrava cuando se piensa en que Tennessee no es un equipo que tenga un lanzamiento exterior fiable, pues solo GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Hopson y McBee pueden anotar con cierta regularidad, aunque la inspiración de Goins, Tatum o Harris pueda ser importante en determinados partidos. En defensa se aprovechan de contar con jugadores rápidos y atléticos, sobre todo en el exterior, para poner en práctica una defensa intensa que trata de provocar pérdidas en el rival y de esta forma poder lanzar el contraataque. Interrumpen en muchas ocasiones las líneas de pase, incluso a riesgo de dejar desguarnecida la defensa. Este lujo se lo pueden permitir en parte porque cuentan con Steve Pearl, hijo del entrenador, que es el mejor defensor del equipo en las posiciones de alero y ala pívot, y que se muestra muy inteligente leyendo las ayudas y rotaciones defensivas para tapar posibles vías de agua. Además en el exterior cuentan con jugadores muy rápidos y buenos defensores para acudir a la ayuda de un compañero o aguantar a su par. Sin embargo, echan en falta un verdadero intimidador, pues Brian Williams aporta muchos kilos en la zona, pero no la suficiente movilidad. En estas lides es cuando mejor viene al equipo John Fields, un transfer que se deja la piel en el campo a base de rebotear y taponar tiros del rival, con lo que hace subir la intensidad de todo el equipo. La plantilla en sí es larga, pues Pearl utiliza a muchos jugadores para poder mantener un ritmo intenso de juego, pero sin embargo tiene mucha menos calidad que todas las del último lustro. Desde el banco aparte de los defensivos Josh Bone y Steven Pearl, salen Jordan McRae y Trae Golden que son recambios para el backcourt, pero que están muy verdes para la alta competición, Skylar McBee, que es intenso en defensa y certero en el tiro exterior, pero que no deja de ser un walk on que tendría que ayudar en los entrenamientos, Kenny Hall, que tiene buen físico para el juego interior pero poca presencia en el equipo, y los transfer John Fields y Jeronne Marymon, también en el juego interior. El caso de Renaldo Woolridge es particularmente extraño, pues siendo un alero con buen físico y fama a nivel de instituto, está fuera de la rotación y no ha aportado prácticamente nada en sus tres años en el equipo. Sus principales opciones pasan por conseguir correr y convertir el partido en una carrera loca en la que puedan imponer su velocidad provocando errores continuos en el rival. La falta de calidad de la plantilla impide pensar en pasar muchas rondas, incluso aunque Hopson esté inspirado, y cuesta verles jugando más allá del primer fin de semana.

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La estrella: Scotty Hopson. Tiene algunos defectos, pero es un anotador con muchos recursos, tanto en el tiro como en campo abierto, y del que dependen todas las opciones de este conjunto. Ha pulido parte de los fallos que se le achacaban y es posible que juegue sus últimos partidos en Knoxville. No os perdáis a: Tobias Harris. Es un jugador con muchas cosas buenas para ser un lottery pick en futuros draft, sin embargo de momento debe pulirse en Tennessee. Y para coger galones, nada mejor que tomar responsabilidades en este Madness donde el equipo le necesita al más alto nivel para luchar de tú a tú contra cualquiera.

#10 PENN ST. NITTANY LIONS

(19-14, 9-9 Big Ten) Pablo Fernández. Diez años después de su última aparición en una fase final de la NCAA los Nittany Lions vuelven a tener presencia en el March Madness. Diez años de travesía en el desierto de la BIG TEN donde realmente han llegado a estar hundidos en la parte más baja de una conferencia tan dura y de la que es tan difícil salir en una situación así. Para Penn State debería ser un premio tan solo el poder estar, después de una larga década, en este Torneo Final pero viendo como han ido sucediendo los acontecimientos durante la temporada tal vez incluso podrían atreverse a dar más de un quebradero de cabeza a quienes no cuentan con ellos para nada. Su temporada regular en general no ha sido brillante ya que su récord siempre ha estado rondando al 50% y realmente es muy difícil presenciar un partido de Penn State en el que ganen claramente a su rival y no les cueste prácticamente 40 minutos de sudor.

este jugador con un equipo que estaba hundido en la miseria es espectacular. Va a terminar su ciclo en Penn State de una manera soñada, metiendo a su equipo donde nadie esperaba y como máximo anotador en la historia de la universidad. Durante esta temporada ha estado muy bien respaldado por Jeff Brooks que en su último año también como universitario ha conseguido dar un importante paso adelante en su juego para convertirse en un jugador más consistente y con más repertorio en sus acciones ya que ha avanzado mucho en su tiro exterior. También ha ayudado en la dirección Tim Frazier que pese a que no practica un juego muy brillante ni es muy eficiente a la hora de anotar sí que se ha mostrado bastante sólido en la dirección de un equipo enfocado a la anotación de Talor Battle. En definitiva estos Nittany Lions han cumplido de sobra en esta temporada pero que mejor forma de despedir a los seniors que tanto han dado a este equipo que avanzando alguna ronda o alcanzando el Sweet Sixteen, ronda que precisamente alcanzaron en su última participación en 2001. La estrella: Talor Battle. Poco más que decir ante un jugador de este calibre para Penn State. No perdáis de vista a: Jeff Brooks. Principal escudero de Battle esta temporada, ha dado un gran paso adelante que ha sido imprescindible para llegar a donde han llegado.

#11 MISSOURI TIGERS (23-10, 8-8 Big 12)

El momento estelar para los Nittany Lions ha llegado en el Torneo de la BIG TEN dónde nada más y nada menos que se plantaron en la finalísima rompiendo todos los pronósticos al vencer a Wisconsin y a Michigan State, aparte de Indiana, para luego perder en la final ante una Ohio State que parecía inalcanzable.

Pablo Fernández. Un año más Missouri sin hacer ruido, se mete en el March Madness en la siempre competitiva BIG 12 lo que para muchos que eran escépticos con los Tigers supone una sorpresa. Cierto es que la temporada no ha sido ni mucho menos espectacular y tampoco han conseguido victorias de cierto nombre ni dentro de la BIG 12, ni fuera de ella, tan sólo un choque en la prórroga ante Vanderbilt, pero siempre han mantenido una línea regular y siempre ha sido un rival bastante competitivo que ha estado en el partido en la mayoría de ocasiones.

Gran parte de la culpa de la reconstrucción que ha sufrido Penn State durante estos últimos años la ha tenido un jugador que merece mención especial como es Talor Battle. No se suele oír mucho sobre él a nivel nacional ni suele tener mucho protagonismo pero lo que ha conseguido

Normalmente es difícil aburrirse viendo un partido de Missouri especialmente si te gusta el baloncesto de ataque ya que son uno de los equipos más anotadores del país aunque también de los equipos que más puntos reciben por lo que los marcadores en un partido de los Tigers suelen

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ser muy elevados. El equipo está liderado por Marcus Denmon que se ha destapado a nivel nacional como uno de los grandes anotadores pese que sea un jugador un tanto infravalorado, puede recordar a Dwight Hardy ya que al igual que él es un escolta undersized con el tiro exterior como su principal arma y tienen varias similitudes en su juego. La manija del equipo desde el puesto de Point Guard la comparten a partes iguales Michael Dixon y Phil Pressey que forman un dúo muy interesante ya que mientras el primero aporta un poco de templanza y tiro exterior el segundo le da otra marcha al equipo y desde su 1,75 escaso no es raro verle haciendo algún mate espectacular y haciendo algún coast to coast a la velocidad de la luz. También cuentan con un dúo de Forwards bastante interesante con Laurence Bowers y Ricardo Ratliffe que son la principal referencia de estos Tigers en el juego interior pese a que sean Forwards con la versatilidad suficiente como para poder actuar de Small Forwards y pese a que tan solo midan dos metros. El jugador con más capacidad anotadora sin contar a Denmon quizá sea Kim English que es un jugador con muy buen físico y con un repertorio anotador bastante interesante a pesar de no estar teniendo buenos porcentajes este año. Todos estos jugadores tienen una aportación a nivel estadístico y de impacto sobre la cancha bastante similar por lo que un punto fuerte de estos Tigers es que cuentan con un bloque extenso y compenetrado ya que la gran mayoría se conoce de años anteriores. Es probable que estos Tigers caigan en primera ronda o que puedan avanzar varias rondas pero realmente no parece que sean un equipo candidato a superar el Sweet Sixteen, aunque si precisamente hay un año en el que todo está abierto ese es este año 2011.

La estrella: Marcus Denmon. Por fin ha explotado en su año junior, y de qué manera, saltando a la palestra como uno de los mejores jugadores de la BIG12.

No perdáis de vista a: Laurence Bowers. Es el jugador de los Tigers que más equilibrio da al equipo e incluso es más fundamental que el propio Marcus Denmon.

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#12 MEMPHIS TIGERS (25-9, 10-6 C-USA) David Berdaguer. Memphis aseguró su presencia en el torneo final de la NCAA tras ganar el torneo de la Conference USA, los Tigers finalizaron la temporada regular de su conferencia en cuarta posición pero superior rehacerse en el torneo de conferencia. Memphis es un equipo joven, con mucho talento y algo caótico y desorganizado en ataque. El juego exterior de Memphis lo forman los freshman Joe Jackson, Antonio Barton, Chris Crawford y el transfer de New Orleans, Charles Carmouche. Joe Jackson fue el protagonista casi absoluto en el torneo de conferencia, Jackson como el resto del equipo disfruta con ritmos altos de partido y con ataques cortos y que dejan espacio a la iniciativa individual. Chris Crawford es un jugador muy impulsivo, busca el robo habitualmente y se precipita demasiado en ataque, su selección de tiro deja bastante que desear. Antonio Barton es un jugador algo más sosegado que sus compañeros de backcourt pero también busca sus puntos con acciones individuales. Charles Carmouche es el más veterano de ellos y aporta pequeñas dosis de serenidad en ataque. El jugador más destacado a nivel ofensivo de Memphis es el freshman Will Barton que juega de alero aunque suele moverse tanto en posiciones exteriores como interiores. Tiene dotes de funambulista y multitud de recursos ofensivos, enrachado es muy difícil de frenar. En ocasiones es demasiado impulsivo y se precipita demasiado en ataque, debe ser más consistente en su tiro lejano para ser una amenaza constante. El juego interior lo forman el junior Wesley Witherspoon que con su tiro lejano abre espacios para que el freshman Tarik Black o el senior Will Coleman tengan espacios para crearse sus canastas en zonas cercanas al aro. Dentro de la rotación habitual de Josh Pastner también entra el alero de segundo año DJ Stephens aunque tiene un protagonismo muy reducido. Memphis es un equipo bastante irregular dentro de un mismo partido, su ataque se basa más en las iniciativas personales que en el trabajo colectivo pero tiene talento suficiente como para plantar cara a cualquier rival. En defensa son un conjunto más trabajado aunque también tiene lagunas importantes, no tienen un gran balance defensivo y en ocasiones se precipitan en busca de robar

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balones. Los Tigers deberán tener más paciencia en las dos partes del campo si quieren derrotar a Arizona y pasar de primera ronda en el torneo final. La estrella: Will Barton. Jugador espectacular a nivel ofensivo, su impacto en el baloncesto colegial ha sido menor de lo esperado, pero el torneo final es el mejor lugar para demostrar todos sus recursos ofensivos. No perdáis de vista a: Wesley Witherspoon. Jugador fundamental dentro del esquema de Josh Pastner, su tiro de larga distancia es muy importante para abrir espacios en las defensas rivales que pueden aprovechar sus compañeros de equipo.

#13 OAKLAND GRIZZLIES

pues que jugadores como Jordan Hamilton desde fuera o Tristan Thompson desde dentro le busquen desde el principio. Arma de doble filo pues Benson es un gran taponador aunque no tan buen defensor como muchos comentan, con problemas de timing y coordinación, origen de las faltas. A todo buen hombre interior le debe complementar una amenaza exterior que equilibre al equipo y haga la vida difícil a la defensa rival. Reggie Hamilton cumple ese papel. Instintos de anotador explosivo y de grandes números. Un hombre capaz de absorber mucho peso ofensivo, descargando a Benson y dejándole mejor radio de acción. Buen pasador además. Hamilton debe ser el líder del equipo para la próxima temporada, ya sin Benson. Hablando de futuro, encontramos de Travis Bader, el escolta freshman, que aprovecha los espacios generados por Hamilton y Benson para anotar con gran acierto desde el triple.

(25-9,17-1 Summit) Alejandro González. Los Golden Grizzlies son uno de los grandes favoritos para muchos especialistas y expertos para protagonizar un upset (e incluso tener recorrido en el torneo) de entre los conjuntos con seed baja. Con un RPI de buen nivel gracias a la dureza de su calendario y la victoria en la pista de Tennessee, los de Greg Kampe consiguen su mejor seed en su tercera participación en el torneo final. Una única victoria ante Alabama A&M en opening round y la derrota la pasada temporada ante Pittsburgh por 23 puntos son sus notas históricas más destacadas. Texas es el rival en la primera ronda y no son pocos los que tienen claro que los Longhorns van, cuanto menos, a sufrir muchísimo. Oakland llega al torneo con 18 victorias en los últimos 19 encuentros, dominando la Summit League y liderada por uno de los grandes nombres entre las conferencias menores: Keith Benson. Esta universidad situada a escasa media hora de Detroit y una hora de Ann Arbor tiene ante sí una gran oportunidad de saltar al panorama nacional a lo grande. Su equipo es francamente competitivo y el calendario (la mencionada Texas y el ganador del Arizona/Memphis) podría serles propicio para hacer historia. Como decíamos, Keith Benson es el centro neurálgico de este equipo. Excelente pívot con alto nivel de productividad estadística y gran influencia en el juego. Demasiada a veces, pues su ausencia, casi siempre por problemas de faltas, deja un vacío que el equipo rara vez sabe cubrir. Es de esperar GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Al lado de Benson aparece Will Hudson, jugador interior duro y físico, también con capacidad anotadora (Oakland ataca con fluidez y acierto habitualmente) y mucha carga reboteadora. Drew Valentine, versátil sophomore, completa el quinteto titular, y sirve de pieza intercambiable entre loso puestos de forward. Así, Bader puede jugar de “falso” tres y Larry Wright entrar al backcourt, importante debido a la falta de recambio interior. Larry Wright es uno de esos “titulares que salen desde el banquillo”. Un jugador veterano (ya senior) y muy completo que produce en varias facetas (puntos, rebotes, asistencias, defensa) con solvencia. Ledrick Eackles, también guard, es el otro miembro de una rotación muy corta. Los dos grandes, salvo problemas, juegan muchos minutos y se dan descanso entre sí con la opción de Valentine como cuatro abierto. Oakland es un equipo realmente peligroso, y ese partido ante Texas puede ser uno de los mejores de la primera ronda. Kampe necesita que su defensa rinda a la altura de las circunstancias o los Longhorns pueden castigar rápido y marcharse en el marcador. En la pasada edición los Grizzlies ya entraron en muchas quinielas como candidatos a upset pero decepcionaron ante Pittsburgh. Rival algo titubeante y orgullo herido: quizá una mezcla perfecta. La estrella: Keith Benson. Uno de los mejores hombres interiores de la competición. Alrededor del 20+10, centro del juego del equipo y gran

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intimidador. Oakland le necesita en cancha, actuando de líder. No perdáis de vista a: Reggie Hamilton. Para ganar a Texas, Hamilton tiene que ofrecer su mejor versión y atraer a parte de la defensa rival. No sólo para respiro de Benson, sino también para generar huecos para el tirador (Bader) y los dos forwards. De Hamilton dependerá la variedad de opciones ofensivas del equipo.

#14 BUCKNELL BISON (25-8, 13-1 Patriot ) Alejandro González. Cinco temporadas después, Bucknell vuelve a la Locura de Marzo. La universidad se hizo un nombre en la historia del torneo durante 2005 y 2006. En 2005 los de Pennsylvania completaron uno de los upsets más sorprendentes al eliminar a la #3 Kansas. La temporada siguiente volvieron a conseguir una victoria en el torneo final, esta vez como seed #9 y ante Arkansas. El trío Lee-McNaughtonBettencourt fue el artífice del éxito. Situada en Lewisburg, a medio camino entre Philadelphia (mas cerca pero peor conexión por carretera) y Pittsburgh, Bucknell acoge a uno de los mejores equipos defensivos de la competición, un hecho que ha sido marca de la casa en los últimos años. Los Bison son inferiores uno por uno a su rival en primera ronda, UConn, pero pueden ser capaces de crear problemas si su defensa individual atasca el ataque de los Huskies, atlético y veloz pero nada fluido. Mike Muscala es la figura emergente en un equipo relativamente joven. El center de 6’11” es un jugador con talento, que puede conectar rápidamente con el aficionado por su estilo. Delgado pero largo, con fundamentos en la pintura y capaz de lanzar de media y larga distancia si encuentra hueco. Es el máximo reboteador y anotador del equipo. A su lado pelea otro sophomore como Muscala, Joe Willman, con una labor más física y de trabajo lejos de la bola. Bucknell tiene algo que pocos equipos a nivel low major pueden disfrutar, un verdadero director de juego. Darryl Schlazer, senior, mueve bien a su equipo y puede encontrar las debilidades de la defensa de UConn, que muy a menudo ofrece vías de agua. Schlazer es además un muy buen defensor y ayuda en la faceta anotadora. El escolta GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

titular, el tercer sophomore del quinteto, es Bryson Johnson, el tirador del equipo. Una amenaza exterior por encima del 45% en triples y quien puede cambiar la dinámica de un partido con una buena racha. El tercer jugador del perímetro tendrá la labor más importante y complicada: frenar a Kemba Walker. Bryan Cohen es el mejor defensor de un equipo muy agresivo y efectivo atrás. Su duelo contra Walker puede ser la clave del partido. El senior G.W. Boon y el freshman Cameron Ayers, ambos capaces de jugar de dos o tres (Ayers incluso de falso cuatro) son los refrescos desde el banco en una rotación principal de siete hombres. Ambos tienen bastante influencia en el juego y reciben responsabilidad anotadora. Dave Paulsen se muestra confiado y no descarta nada en ese choque ante los Huskies. Con un equipo bien equilibrado, un buen director, una referencia interior de calidad y una defensa sólida, Bucknell se ve con opciones, siempre siendo conscientes de la dificultad de la misión que tiene por delante. La estrella: Mike Muscala. “Moose” es un center con talento y aun margen de mejora. Muy versátil y bastante móvil, suele ser constante en su producción e importante para el devenir del partido de su equipo. No perdáis de vista a: Bryan Cohen. Como comentábamos, un director como Darryl Schlazer es difícil de ver a estos niveles, pero el papel de Cohen en la defensa sobre Walker (sería raro no verles emparejados) puede ser decisivo para las escasas opciones de sorpresa que Bucknell cree tener.

#15 NO. COLORADO BEARS

(21-10, 13-3 Big Sky) Pablo Fernández. La principal virtud de Northern Colorado esta temporada ha sido vencer en los momentos decisivos y ahí es donde se han ganado el billete para el March Madness. En un principio nadie en la BIG SKY contaba con ellos ya que las grandes favoritas eran Montana y Weber State pero al final los Bears han dado la campanada y se han hecho con el mandato de la conferencia en la temporada regular y también se han impuesto en el torneo de conferencia.

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El liderato de la conferencia se lo birlaron a Montana en la última jornada tras no hacer los Grizz los deberes frente a Portland State cuando tenían la conferencia en su bolsillo, mientras que los Bears sí hicieron los suyos apalizando a Sacramento State. Más tarde en el torneo de la BIG SKY se cruzaron las caras otra vez Montana y Northern Colorado en la final dónde los Bears salieron victoriosos en un partido muy ajustado. Esta va a ser la primera aparición de Northern Colorado en el Torneo Final de la NCAA por lo que estar en dicho torneo ya es un gran premio para una universidad tan humilde. Además cuentan con el que para muchos es el Jimmer Fredette de la BIG SKY como es Devon Beitzel , un base anotador y bastante parecido en su juego al de BYU. Beitzel ha sido nombrado jugador del año en la BIG SKY. La estrella: Devon Beitzel. MVP de la BIG SKY y absoluto líder de Northern Colorado que intentará liarla en el buen sentido en su despedida como universitario. No perdáis de vista a: Neal Kingman. Otro senior en su quinto año como universitario que es el principal escudero de Beitzel.

#16 HAMPTON PIRATES (24-8,11-5 MEAC) Alejandro González. La modesta universidad de Hampton siempre será recordada por la hazaña conseguida en 2001. Con un seed 15, los Pirates eliminaron a la #2 Iowa State en uno de los upsets más recordados e impactantes de la historia del torneo final. Situada en la franja costera del estado de Virginia, en una especie de bahía desde la que mira en la orilla de enfrente a las ciudades de Norfolk y Portsmouth (que acoge un importante torneo para seniors de NCAA previo al draft NBA), Hampton se enorgullece de su historia y su condición de “universidad tradicionalmente negra”.

pues una de las grandes favoritas, Duke, espera en la primera fase, aunque al menos han evitado la ronda previa. Darrion Pellum como alero y Kwame Morgan II como escolta cargan con gran parte del peso anotador del equipo. Con algo más de 34 puntos por partido entre los dos, sustentan a un conjunto ofensivamente poco creativo, que debería tener muchos problemas para anotar frente a los Blue Devils, sobre todo sufriendo ante la presión rival. Papel pues muy importante para el base Brandon Tunnell, que ya respondió bien ante la presión explotando ofensivamente en la final de la MEAC ante el anterior campeón, Morgan State. Seguramente veamos muchas acciones individuales de Pellum y Morgan. Pellum puede regalarnos alguna imagen de highlight-reel gracias a su capacidad atlética y espectacularidad. Morgan probablemente se vuelque más desde el exterior. Por dentro Hampton cuenta con una pareja bien compenetrada aunque de escasa estatura y técnica. Charles Funches es el anotador interior además del mejor reboteador del equipo. Duro y contundente, capaz además de lanzar desde fuera si se ve abierto y con confianza. Danny Agbelese es de perfil defensivo y aprovecha su físico y alto nivel de actividad para intimidar y pelear al poste bajo. Y poco mas, pues desde el banco la ayuda es más bien escasa, con Mike Tuitt y Christopher Tolson por fuera y Wesley Dunning y Koron Reed por dentro, en una rotación básica de 9 hombres. La estrella: el dúo Pellum-Morgan. Hampton necesita de ambos exteriores ofreciendo su mejor versión para soñar con mantenerse cerca de Duke. No perdáis de vista a: Brandon Tunnell. Clave. Va a tener que soportar la presión defensiva de los Devils y si Brandon se rinde, todo el equipo puede caer detrás. Debe aprovechar la inercia positiva y la moral procedentes de su actuación en la final de conferencia.

Los Pirates vuelven al gran baile tras cinco años de ausencia. En 2006 fueron incapaces de superar el opening round como seed #16 y, de hecho, la única victoria en torneo nacional es la ya mencionada ante Iowa State. No parece que esta temporada puedan doblar su record de victorias GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

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Jugadores a seguir con lupa Jorge M. Diez. En los torneos a vida o muerte, los jugadores son, en muchas ocasiones, los grandes protagonistas y quien quedan en el recuerdo de los aficionados, ¿quién no evoca con una mezcla de emociones las lágrimas de Adam Morrison, las actuaciones portentosas de Stephen Curry o la lesión de Da´Sean Butler? Es en estos duelos a cara de perro es donde se impone el talento, pero también el corazón que se pone sobre la pista. En nuestra guía de principios de temporada ya hablamos con amplitud del juego y características de los mejores jugadores de la competición, así que remarcaremos en esta sección simplemente pequeñas píldoras de los 10 jugadores de cada región que pueden pasar a la leyenda del Madness, aún dejándonos a muchos en el tintero.

EAST Jared Sullinger (Ala pívot, Freshman, Ohio State) Con un físico tan poderoso como el suyo, Sullinger se ha mostrado dominante en la competición favoreciendo el salto de calidad que este equipo ha dado. No se puede comparar al impacto de Greg Oden, pero prácticamente seguro solo disputará esta temporada con Ohio State, y quiere el título para sí. El mejor jugador del mejor equipo del país. David Lighty (Base/Escolta, Senior, Ohio State) Si Sullinger es la presencia interior dominante, Lighty es la experiencia y calidad por fuera. Un senior de quinto año, único superviviente de la final a la que llegaron en 2007 con Mike Conley y Greg Oden en sus filas, es suficientemente inteligente para reventar cualquier partido. Corey Fisher (Base, Senior, Villanova) El neoyorquino fue noticia en verano por anotar 100 puntos, pero sin embargo esta temporada donde tenía que tomar mayor protagonismo con la baja de Reynolds, no ha rendido al 100%. Tiene mucha calidad y Nova necesita su mejor versión para avanzar rondas, puede explotar en el torneo. Kevin Jones (Ala pívot, Junior, West Virginia) Es un jugador que puede desempeñar ambos lugares en la rotación de forward y que ha adquirido mayor peso en partidos vitales ante las bajas del equipo. Con menos facilidades durante la GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

temporada al contar con un equipo de menor talento que el año pasado, debe dar un paso adelante si los Mountaineers quieren repetir éxitos. Brandon Knight (Base, Freshman, Kentucky) No es tan buen proyecto como en su día lo fueron Wall o Rose bajo las ordenes de Calipari, pero Knight es uno de los jugadores de la competición con más recursos y talento ofensivo. Sin miedo a asumir responsabilidades, una gran actuación puede ser un empujón de cara al draft. Tu Holloway (Base, Junior, Xavier) Otro base neoyorquino que sin Joe Crawford en el equipo ha tenido que asumir más responsabilidad en el ataque. Lo juega casi todo y lo decide casi todo, así que los focos le alumbrarán directamente y puede ser una buena carta de presentación a nivel nacional. Kris Joseph (Alero, Junior, Syracuse) No todo el mundo se esperaba a Cuse tan arriba, y gran parte de la culpa es de Joseph, que es su máximo anotador, pero también un jugador muy completo que deja retazos de buen baloncesto en cada acción. Isaiah Thomas (Base, Junior, Washington) El pequeñín jugador de los Huskies, es un tremendo anotador, que ante la baja de Abdul Gaddy, el base puro de Washington, tendrá que asumir tanto las funciones de dirección como de anotación. Tiene mucho talento ofensivo, y por tanto no sería extraña una explotación anotadora durante el torneo. Trey Thompkins (Ala pívot, Junior, Georgia) Apuntaba a mejor jugador de la SEC, pero a pesar de un buen papel, no ha llegado a despuntar como se esperaba. Es un jugador con capacidad para jugar tanto al poste como abierto, y por quien pasan las aspiraciones de unos Bulldogs que podían haber estado más arriba. Harrison Barnes (Alero, Freshman, North Carolina) Antes de entrar a la NCAA ya era señalado como claro favorito al número 1 del draft de este año. Ha tenido una temporada irregular, pero destila clase en cada acción y cada tiro en suspensión que realiza. Anotó 40 puntos a Clemson en semifinales de la ACC, y no sería

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extraño verle repetir hazaña. Honorable Mention: Jon Diebler (Alero, Ohio State), Corey Stokes (Alero, Villanova), Demontez Stitt (Guard, Clemson), Terrence Jones (Ala pivot, Kentucky), Doron Lamb (Escolta, Kentucky), Jimmy Butler (Forward, Marquette), Rick Jackson (Ala pívot, Syracuse), Scoop Jardine (Base, Syracuse), M. Bryan-Amaning (Forward, Washington), Travis Leslie (Escolta, Georgia), Kendall Marshall (Base, North Carolina), Tyler Zeller (Pívot, North Carolina)

WEST Nolan Smith (Base/Escolta, Senior, Duke) La presencia de Irving le liberaba de las responsabilidades de dirigir, pero su lesión ha afectado a sus funciones. Jugador imparable en uno contra uno a este nivel, es un gran anotador que ha mejorado con el paso de los años y que quiere repetir título. Scotty Hopson (Alero, Junior, Tennessee) Un gran talento de instituto, al que le costó mostrar regularidad, pero que ha pulido algunos aspectos de su juego para convertirse en un gran anotador, capaz de hacer muchas cosas sobre la cancha y tener rachas espectaculares que pueden decantar partidos para su equipo. Derrick Williams (Ala pívot, Sophomore, Arizona) Todo en Arizona pasa por este ala pívot de gran poderío físico y que apunta a lottery pick en el próximo draft. Hay dudas con Arizona por la escasa dificultad de la PAC10, y Williams es el encargado de disiparlas. Mucha atención a su tiro de 3, pues promedia un espectacular 60% (35/58) Cory Joseph (Base/Escolta, Freshman, Texas) El canadiense es un jugador que se ve desplazado por el turco Balbay a la posición de escolta y que ha tenido una temporada irregular, trufada de partidos con mala selección de tiros y decisiones. Un pecado que puede ser mortal en Marzo. Pero Joseph cuenta con tanto talento ofensivo para redimirse. No sería extraño verle guiar a Texas a altas cotas. Keith Benson (Pívot, Senior, Oakland) No les ha tocado un rival sencillo en suerte, pero sin embargo Benson puede aprovechar la falta de centímetros y de un pívot puro de Texas para hacer mucho daño en la pintura. Su poder anotador en Oakland es capaz de producir una Cenicienta para el Baile. GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

Yancy Gates (Ala pívot/Pívot, Junior, Cincinnati) La presencia de Gates ya fue muy importante el año pasado con Lance Stephenson en el equipo, y esta temporada lo es aún más porque les proporciona una presencia en la zona importante en ambos lados de la cancha para pelear con cualquier juego interior. Marcus Denmon (Escolta, Junior, Missouri) Tras las bajas de Mizzou y el bajo momento de forma de Kim English, Denmon ha asumido la responsabilidad anotadora y lo ha hecho a un nivel altísimo, siendo la principal referencia de un equipo que está en un seed bajo por su mal final de temporada, pero que puede sorprender en su andadura por el torneo. Kemba Walker (Base, Junior, Connecticut) Qué se puede decir de Walker que no se haya dicho ya. Uno de los principales candidatos a jugador del año, su poder anotador es inmenso, más en un equipo necesitado de él como Connecticut. Ya apunta a la NBA, pero antes quiere dejar su imprenta en el Madness como lo dejó en el Torneo de la Big East con cuatro espectaculares partidos llenos de puntos por su parte. Talor Battle (Escolta, Senior, Penn State) Bajito para ser escolta, es otro super anotador del área de Nueva York que presenta su candidatura a dejar su impronta a base de puntos en el torneo. Gran tirador exterior, no tiene miedo a ningún rival a pesar de su altura, y si Penn State está aquí, es por él. Kawhi Leonard (Forward, Sophomore, San Diego State) Los Aztecs son otro equipo bajo sospecha por la debilidad de su calendario, pero lo que no puede estar bajo sospecha es la capacidad atlética de Leonard que les da un plus de competitividad, la cual deben aprovechar para hacer honor a su seed 2. Honorable Mention: Kyle Singler (Alero, Duke), Darius Morris (Base, Michigan), Tobias Harris (Ala pívot, Tennessee), Tristan Thompson (Ala pivot, Texas), Alex Oriakhi (Pívot, Connecticut), Juan Fernandez (Base/Escolta, Temple), Ramone Moore (Escolta, Temple), Lavoy Allen (Ala pivot, Temple)

SOUTHWEST Marcus Morris (Ala pivot, Junior, Kansas) Junto a su hermano han conseguido hacerse con las zonas

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de toda la Big 12. Se ha convertido en el mejor jugador de Kansas gracias a su juego versátil e intenso y quieren demostrar que su temporada no ha sido solo un espejismo. Josh Selby (Escolta, Freshman, Kansas) Uno de los mejores jugadores de su generación, a pesar de que no pudo participar desde el principio de temporada. Nada más entrar en el equipo mostró su calidad y su capacidad para anotar puntos. No atravesó un buen momento en la parte final de la temporada, pero puede explotar en cualquier momento. Demetri McCamey (Base, Senior, Illinois) Se le señala como uno de los mejores bases puros de la competición, y es además un buen tirador. La temporada de Illinois ha acabado siendo decepcionante, pero McCamey tiene la capacidad de reorganizar a su equipo y dirigirles a sorprender durante el torneo. John Jenkins (Escolta, Sophomore, Vanderbilt) Jenkins es uno de los mejores tiradores de toda la NCAA. Con una capacidad de tiro sin límite, le da igual la situación y es lo que le ha permitido convertirse en el líder de Vandy, a la que en un día inspirado puede llevar a vencer a cualquiera. Kevin Anderson (Base, Senior, Richmond) De ser un jugador sin renombre en el instituto ha pasado a contar mucho en la liga universitaria, y es el faro en el que los Spiders se apoyan junto a Justin Harper. Es un base creativo, al que también le gusta anotar y lucir su gran bote de balón para driblar rivales. Kenneth Faried (Pívot, Senior, Morehead State) Es la piedra angular de su equipo y un poder en la pintura que les da posibilidades de enfrentarse con cualquier rival. Capaz de anotar muchos puntos en el poste, se deja también la piel en el rebote a pesar de no contar con muchos centímetros. Austin Freeman (Senior, Escolta, Georgetown) La principal amenaza de Georgetown viene de los puntos que pueda anotar este jugador, pues es muy capaz de tener grandes rachas anotadores. Jugador rápido y buen tirador, es además un jugador inteligente en cancha y con cierta intensidad en defensa. JaJuan Johnson (Ala pívot, Senior, Purdue) Ante la baja de Hummel, Johnson ha tenido que asumir una vez más la responsabilidad y lo ha hecho a un nivel espectacular. Capaz de anotar tanto de cara como de espaldas al aro, muestra también una GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

gran capacidad atlética que utiliza en defensa si está motivado. Ben Hansbrough (Base, Senior, Notre Dame) Ha sido espectacular la temporada de los Fightin Irish, y en gran parte ha sido gracias a su labor. El hermano de Tyler (Pacers), es un gran tirador, pero no se limita a ello, poniendo además el mismo corazón que ponía su hermano y que tiene recursos para hacer muchas cosas en la cancha. Su temporada ha estado a un nivel All American. Tim Abromaitis (Forward, Senior, Notre Dame) Hansbrough no hubiera conseguido llevar al equipo hasta donde lo ha llevado si no contase con Abromaitis. Otro jugador con un genial tiro de tres puntos, pero también inteligente en cancha y que es fundamental en Notre Dame por sus centímetros para ayudar por dentro. Honorable Mention: Tyshawn Taylor (Escolta, Kansas), Tre´von Willis (Escolta, UNLV), Mike Davis (Ala Pívot, Illinois), Jeffery Taylor (Alero, Vanderbilt), Festus Ezeli (Pívot, Vanderbilt), Justin Harper (Ala pívot, Richmond), Preston Knowles (Escolta, Louisville), Chris Wright (Base, Georgetown), Nikola Vucevic (Ala pívot, USC), E´Twaun Moore (Escolta, Purdue), Khris Middleton (Alero, Texas A&M)

SOUTHEAST Ashton Gibbs (Escolta, Junior, Pittsburgh) El pequeño jugador de Pittsburgh es quien convierte a este equipo en especial, y quien permite materializar en ataque el trabajo que todos hacen en defensa. Con experiencia USA en categorías inferiores, es un buen anotador, sobre todo desde la línea de 3 donde se muestra implacable. Shelvin Mack (Base, Junior, Butler) Otro que disputó con Gibbs el Mundial Sub 17 y que tras la marcha de Hayward ha tenido que asumir un papel mayor. Cuenta con la experiencia que les da el haber llegado a la final el año pasado y a pesar de no ser un base puro, hace un muy buen trabajo en ataque. Jacob Pullen (Base/Escolta, Senior, Kansas State) Los Wildcats han tenido una temporada decepcionante, y es que Pullen ha echado de menos a Denis Clemente en el backcourt. Pullen es otro gran anotador, que hace un mes ya endosó 38 puntos a una favorita como Kansas para dar la

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victoria a su equipo. Es difícil que Kansas State repita el papel del año pasado, pero no que veamos a un Pullen espectacular.

superado tres veces la barrera de los 40 puntos y una más la de los 50 (52 ante New Mexico), solo en esta temporada.

Jordan Taylor (Base, Junior, Wisconsin) Sin Trevon Hughes en el equipo, Taylor tomó su papel de titular y lo ha desarrollado a gran nivel realizando las funciones de base, a las que Bo Ryan suele sacar mucho partido. Jugador muy seguro con el balón y que se ha mostrado también decisivo en ataque.

Kalin Lucas (Base, Senior, Michigan State) Una lesión en el tendón de Aquiles le apartó de la fase decisiva del Madness el año pasado y de un más que posible salto a la NBA. La temporada no ha sido fácil para los Spartans, pero Lucas tiene el suficiente talento para tornar en sonrisas lo que ahora son caras largas.

Dwight Hardy (Escolta, Senior, St. John´s) Un neoyorquino más, pero este tuvo que pasar por el Junior College antes de jugar para su ciudad. Clave en este equipo se ha convertido en el líder anotador gracias a su talento y su sangre fría en los momentos decisivos, a pesar de que su altura es quizá escasa para el salto al siguiente nivel.

Chandler Parsons (Alero, Senior, Florida) Uno de los jugadores más inteligentes de la competición, es un jugador que puede hacer de todo en una cancha y al que no le tiembla la mano a la hora de pedir balones decisivos. Necesita imponer su juego ante la locura de su backcourt para que Florida avance rondas.

Elias Harris (Alero/ Ala pívot, Sophomore, Gonzaga) No ha tenido una buena temporada el alemán con sus problemas físicos, pero si llega bien al Madness es un jugador clave, pues es inteligente y versátil. El alma de una Gonzaga que también ha defraudado un poco, pero que espera que el brillante físico de Harris vuelva a estar a tope para no caer tan estrepitosamente como el año pasado.

Kenny Boynton (Escolta, Sophomore, Florida) Compañero de Parsons, es uno de los que tapan con sus decisiones las virtudes de Parsons. Pero a pesar de que no es el super jugador que se vendía en el instituto, es un buen anotador que si tiene el día fino hunde a cualquier defensa. Ya protagonizó un gran duelo el año pasado en primera ronda ante Jimmer Fredette.

Jimmer Fredette (Base/Escolta, Senior, BYU) Las palabras son insuficientes para describir las actuaciones de este jugón, que es el máximo anotador del país, gracias a su variedad de recursos en todos los ámbitos. Sin B. Davies, los Cougars lo van a tener difícil, pero Fredette puede ser suficiente para avanzar unas cuantas rondas y dejar momentos y puntos por doquier. Ha

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Honorable Mention: Brad Wanamaker (Base, Purdue), Matt Howard (Ala pivot, Butler), Tai Wesley (Ala pivot, Utah State), Jon Leuer (Ala pivot, Wisconsin), Steven Gray (Escolta, Gonzaga), Robert Sacre (Pívot, Gonzaga), Jackson Emery (Escolta, BYU), Noah Dahlman (Alero, Wofford), Draymond Green (Forward, Michigan State), Erving Walker (Base, Florida), Vernon Macklin (Pívot, Florida)

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Duke Blue Devils: El reto de revalidar título Enrique Castellanos. El Rupper Arena ruge silenciosamente comentando lo que acaba de suceder. Jason Williams (a la postre Jay Williams para no confundirlo con “Chocolate Blanco”), de Duke, acababa de meter un triple imposible tras coger el mismo un rebote en la bombilla tras un tiro a la desesperada de Daniel Ewing, dar un paso atrás, lanzar con un jugador rival encima y provocar la falta para el tiro libre adicional. El 22 de Duke había puesto a su equipo a un punto con posibilidad de empatar a falta de 4.2 segundos. Jay se situó en la línea de tiro libre y miró con decisión al aro. Duke llegaba al March Madness de 2002 como claro favorito a ganar tras su victoria el año anterior frente Arizona (72-82) con un espectacular partido de Mike Dunleavy que anotó 21 puntos y 5 triples. Habían perdido a los seniors Shane Battier (jugador del año en 2001 y capitán del equipo) y Nate James como seniors, pero habían conseguido mantener al impresionante trío de la camada de 2000 formado por Jason Williams (jugador del año en 2002) Mike Dunleavy Jr., y Carlos Boozer. A éstos se añadieron Daniel Ewing y el transfer de la universidad de Rutgers Dahntay Jones que tomaron un papel importante en la rotación. La guinda del pastel era Chris Duhon, jugador de segundo año en el puesto de base Su temporada sobresaliente les valió para ser considerados de nuevo nº1 en los rankings previos al Gran Baile y tras un par de partidos de trámite frente a Winthrop y Notre Dame, los de Mike Krzyzewski se enfrentaban en la Sweet Sixteen a unos Hoosiers de Indiana de capa caída, pero muy correosos y trabajadores. La estrella del equipo era Jared Jeffries (actual Knickerbocker) y el resto de compañeros distaba bastante de la imagen de un futuro jugador profesional. El partido comenzó como se preveía: Duke arrasaba, el público se deleitaba y la Elite 8 se veía cada vez más próxima. Boozer ejerció de martillo pilón en este partido y los Blue Devils se marcharon al descanso con una renta de 13 puntos al descanso (42-29) sin parecer esforzarse demasiado. Solo Jared Jeffries parecía dar la cara y mantener al equipo en el partido. Sin embargo, la segunda mitad fue otro cantar. Indiana apretó en defensa y a los chicos de Coach K les dio la pájara. Entonces apareció un chico llamado AJ Moye, que GUÍA BASKETME NCAA MARCH MADNESS 2011

apenas había jugado en la primera mitad, que no llegaba al 1.90 y estaba algo pasado de peso salió a jugar en posiciones interiores. Era rápido y fuerte y a la defensa Blue Devil le costó ajustarse a sus características. Consiguió ir a la línea de tiros libres 10 veces. Tal fue su impacto en el juego que pasaron de estar 37-51 hasta 60-62 tras anotar 5 de los últimos 7 puntos del equipo incluída una canasta tras reverso y rectificado en el aire. Atrás también fue clave y una de las imágenes del partido fue el tapón que le puso a Chris Boozer que puso al Rupper Arena en pie. No estaba, ni se le esperaba, pero Moye fue el revulsivo que tanto necesitaban en Indiana si querían pasar la eliminatoria. A falta de dos minutos del final, Coverdale consiguió un 2+1 que puso las tablas en el marcador a 70 y una canasta de Jeffries y Moye respectivamente dejaron el partido 70-74 y 11 segundos a Duke para conseguir empatar el partido. Y Williams falló, la pelota naranja coqueteó con el aro, pero la acabó escupiendo. Jeffries, la estrella del partido, pese al revolucionario Moye con 24 puntos y 15 rebotes, abrazó la pelota mientras se ponía en posición fetal y el partido acababa. El actual campeón había perdido y ellos pasaban a la siguiente ronda. Este año Duke se va a enfrentar a una situación muy similar a la que vivió el equipo de 2002. Son los actuales campeones, sus principales piezas siguen en el equipo y tienen como obligación repetir Final Four y campeonato. Sólo 6 universidades a lo largo de las más de 70 temporadas han conseguido esa gesta. En los últimos 35 años sólo han podido hacer el back to back Duke en la temporada 91-92 y Florida en 0607. Quizás este año lo tengan más difícil por encontrarse con un gran competidor por el título como es Ohio State y será la Locura de Marzo quien decida lo que tenga que suceder.

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EDICIÓN: Ignacio Doña, Alejandro González y Jorge M. Díez COORDINACIÓN: Alejandro González EQUIPO DE REDACCIÓN: Jorge M. Díez, Ignacio Morejón, Javier Rajo, Pablo Fernández, Bryan Garcia, Enrique Castellanos, Juan Cobos, David Berdaguer, Álex Cuesta y Alejandro González.

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