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AURKIBIDEA

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memoria ¿De dónde venimos, a dónde vamos?

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La necesidad de un local autogestionado en Trapagaran

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Experiencias actuales. Locales municipales gestionados por asociaciones vecinales

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Metodología utilizada para la redacción del proyecto

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Crear alternativas basadas en el pueblo. Conclusiones del debate

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Centro social autogestionado. Un proyecto social y transformador

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Servicios que podrá ofrecer el centro social autogestionado

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Distribución que se propone para el local

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Funcionamiento propuesto para el centro social

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Conclusiones

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Propuesta de acuerdo realizada al ayuntamiento para materializar el proyecto

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MEMORIA Hace más de una década que el gaztetxe de Trapagaran empezó a andar. Desarrollando en este periodo de tiempo una alternativa asamblearia y autogestionada. Son muchas las generaciones que han pasado por los cientos de actividades desarrolladas en este espacio, tomando parte en ellas y demostrando la utilidad del mismo. Durante estos años el gaztetxe, además de ofrecer un modelo organizativo y cultural alternativo, ha demostrado ser capaz de crear actividades relevantes y conocidas en el pueblo (Carrascoliendas, Lonjero Eguna, Gazteguna, teatro, poesía, bersolarismo, charlas, mesas redondas, cine, conciertos...). En todos estos años el proyecto se ha desarrollado en un local ocupado. El gaztetxe ha intentado estar integrado en el pueblo, y ha sido una respuesta valiosa a las quejas e inquietudes de Trapagaran. El proyecto ha logrado un espacio en el pueblo y en la red de asociaciones del mismo. De hecho, existen diferentes actividades que se hacen con otras organizaciones. Pero, aunque las relaciones con los diferentes organismos del pueblo son normales, la situación actual y el futuro del gaztetxe no están garantizados. Si se valora positivamente la experiencia desarrollada en el gaztetxe así como las actividades allí creadas, creemos que ya es hora de reconocerlo y de normalizar su situación. El ayuntamiento tiene mucho que decir en esto, y el matadero de Zaballa es una instalación municipal en desuso. Por lo tanto, y después de analizar los espacios y edificios disponibles en el pueblo, creemos que el matadero es el lugar adecuado para desarrollar el proyecto aquí presentado. El edificio es uno de los pasos; y el siguiente ¿Como construir un proyecto que aporte lo máximo posible al pueblo desde el espacio de la autogestión y el asamblearismo? En la respuesta esta el quid de la cuestión. En Trapagaran no hay ningún local dirigido a los jóvenes. En Zaballa no hay ningún equipamiento que dé servicio a los vecinos. En el gaztetxe, los jóvenes y las jóvenes, han desarrollado una experiencia basada en la autogestión y la asamblea. Desde ahí, se han creado diferentes iniciativas, las cuales han demostrado que la autogestión es viable y productiva. ¿Cómo se puede sacar el mayor rendimiento a la experiencia obtenida hasta ahora? ¿Cómo podríamos unir todas estas realidades y abrir un espacio de creación, intercambio y de trabajo en equipo para el pueblo?

Para desarrollar todas estas ideas, en noviembre del 2011, algunos jóvenes del pueblo empezamos a reunirnos con el fin de hacer una reflexión conjunta. De ahí ha salido la propuesta que presentamos en este documento. Después de un profundo debate y de muchas conversaciones, y tras informarnos sobre otras experiencias, presentamos este proyecto para el

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matadero de Zaballa. Partiendo de una filosofía asamblearia y autogestionaria así como de la experiencia vivida en el gaztetxe, queremos proponer un proyecto abierto y novedoso. Equiparando los términos Gaztetxe y Centro Social Autogestionado hacemos nuestros los contenidos plurales que conciernen al mismo. El lenguaje no debe alterar lo que la forma de trabajar no altera; de hecho, el matadero de Zaballa no va a ser un simple recurso para los jóvenes, sino una herramienta en manos del barrio de Zaballa y todo Trapagaran. ¡Hagámoslo entre todas y todos!

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¿DE DÓNDE VENIMOS, A DÓNDE VAMOS? LOCALES GESTIONADOS POR EL PUEBLO: ANTECEDENTES HISTÓRICOS Son muchos los locales populares los que han existido en Trapagaran durante largos años. Hoy en día, muchos de ellos siguen vivos, pero para llegar a la situación actual, ha sido necesario el esfuerzo de muchas generaciones, y han sido muchas las personas que, en momentos diferentes, han aportado sus ilusiones, su trabajo y sus experiencias. Empezando por los locales de los mineros a principios del siglo XX hasta la experiencia del gaztetxe, pasando por el proyecto de la Casa Social, los que conocen estos lugares libres de cerca, destacan estas ideas y aprendizajes: que disponer de un espacio abierto y libre es imprescindible para el desarrollo de la red social y asociativa del pueblo. Añaden también que el objetivo de todos estos espacios era buscar la participación de la gente, así como la apertura de los mismos. Hemos querido saber por qué y cómo se pusieron en marcha todos estos proyectos. Para ello, hemos hecho diferentes entrevistas a las personas que conocieron aquellos espacios de cerca.

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Principios del siglo XX: locales mineros y el batzoki

Las personas siempre han tenido la necesidad de juntarse, estructurar sus redes sociales y desarrollar sus proyectos colectivos, y lo han intentado desde hace mucho tiempo. Antes del siglo XX Trapagaran era muy pequeño. Nuestro paisaje lo formaban unos pocos caseríos, los campos y los bosques. El modo de vida era tradicional y los habitantes se juntaban los domingos alrededor de la iglesia. Esa era la forma de juntarse y socializarse. Al final del siglo XIX, en cambio, tras la supresión de los fueros y empezó la época de la explotación minera masiva. Cambió la estructura de nuestro pueblo, se crearon muchos barrios por las zonas del monte y la población incrementó significativamente. Las condiciones laborales eran duras y todo estaba bajo el control de las compañías mineras: los barracones y las viviendas, los economatos de alimentación, los bares… Para hacer frente a todos esos abusos, los mineros empezaron a reunirse, para reflexionar sobre su situación y organizarse en la búsqueda de una vida mejor. Así, se crearon las primeras asociaciones mineras fundamentalemente en torno a ideas socialistas. Fueron momentos donde la actividad cultural tomo gran importancia en el pueblo. Los socialistas se reunían en el actual bar Maite y en la parte superior organizaron un teatro. Se hacían actividades de todo tipo, tuvo gran importancia la realización de obras de teatro e incluso llegó a haber un grupo de aprendizaje de esperanto.

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Las ideologías cogieron mucha fuerza y la actividad cultural giraba entorno a ella. De la misma manera a principios del siglo XX, los nacionalistas empezaron a juntarse alrededor del Batzoki de Trapagaran, formando un lugar de reunión pero también de activismo cultural. Allí se impartían clases de txistu, danza, euskera y también se hacía teatro. Durante el franquismo todos estos movimientos sociales y culturales fueron prohibidos y todos los puntos de encuentro se vieron reducidos a la iglesia. Entrevistado: Eneko Perez Goikoetxea, historiador y trabajador del centro de interpretación de Peñas Negras.

2. Décadas 60-80: Casa Social La Casa Social se fundó a principios de la década de los 60, financiada por la colecta de dinero que llevó a cabo el entonces cura Don Rufino. Mucha gente del pueblo, asociaciones, empresas y familias donaron dinero para levantar el edificio. El objetivo principal del proyecto era conseguir un lugar amplio y abierto que juntara a la gente, pero sobre todo a los jóvenes. La Casa Social se construyó para el pueblo, a modo de espacio de confluencia que diferentes personas del pueblo usarían. En la primera década, lo gestionó sobre todo el grupo de jóvenes llamado Gurea. A este grupo se le sumó mucha gente y organizaban diferentes cosas como teatro, campeonatos, actividades culturales... Para los años 70, la Casa Social ya era sede de muchas asociaciones: la asociación de jubilados, el club de balonmano, el club de montaña Larrañeta, la funeraria... Además, había bar y la iglesia también utilizaba uno de los pisos para reuniones y enseñanza de la religión. Los gastos se pagaban con el alquiler de las lonjas de los bajos y con aportaciones de los usuarios. En esa época se formó en la Casa Social lo que después sería Haur Jolas, el Club Infantil Trapaga. Rápidamente, esta asociación consiguió un gran dinamismo, organizando diferentes actividades para niños y jóvenes. Con el esfuerzo de mucha gente y a partir del club se construyó, por ejemplo, la colonia de Medina. En el año 75 y con la muerte de Franco, se creó la Asociación de Vecinos de Trapagaran. Esta

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asociación fue la impulsora de diferentes acciones y movilizaciones, para conseguir el ambulatorio o el pasadizo subterráneo de la avenida, por ejemplo. De todos estos movimientos nació la revista “Herriko Berriak”, publicación que dio voz a las diferentes asociaciones del pueblo durante dos años, y también la primera Euskal Astea (semana vasca) de Trapagaran en el 77. Poco después vendría el proyecto de radio que se desarrolló en el 5º piso. Fueron años de mucha actividad, propiciadas por la ilusión y la esperanza de cambio y a pesar de los altibajos políticos, la unión de la gente y la creatividad se hicieron notar. La Casa Social dio muchas oportunidades, abrió muchas puertas y sorteó muchas barreras, se convirtió en la fábrica de iniciativas del pueblo. En los años 80 siguió siendo el centro neurálgico de muchas asociaciones, pero poco a poco fue perdiendo fuerza. Según los que participaron, las divisiones políticas y los intereses partidistas tuvieron mucho que ver en el declive de la Casa Social. Hoy en día, los que han vivido la experiencia de la Casa Social, destacan las siguientes ideas como las más importantes: -La Casa Social ha sido hasta ahora el proyecto colectivo más grande del pueblo. Nació con la vocación de juntar a los jóvenes y al pueblo en general, y ésa fue su mayor virtud: auspiciar la relación entre los jóvenes y las jóvenes y fortalecer el compromiso de la juventud hacia el pueblo. -La Casa Social se convirtió en un lugar para que las asociaciones se juntaran, facilitando la relación entre ellas y formando un espacio para el trabajo en común. -La Casa Social fue el lugar de origen de muchas iniciativas populares y le dio recursos al pueblo para desarrollar sus propios proyectos. Los logros de la Casa Social tuvieron de base el trabajo en común de gente diferente. Como conclusión, hay que destacar que el trabajo y la participación de la gente del pueblo de aquella época fueron quienes crearon la propia casa y todos los movimientos surgidos desde allí. Entrevistado: José Antonio Fernández, cura de Trapagaran entre 1971 y 1986, impulsor y usuario de la Casa Social.

3. Década de los 90: primeras asambleas y principios de Basetxe Gaztetxea En la década de los 90, los jóvenes empezaron a pedir un local en el pueblo. Uno de sus objetivos principales era conseguir un local autogestionado, para que los grupos locales ensayaran y para

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crear un espacio libre en el que reunirse. En el año 1997 se juntó por primera vez en la plaza del pueblo la Gazte Asanblada. Querían un local y estuvieron dos años intentando ponerse en contacto con el ayuntamiento. Al ver que no había respuesta, los jóvenes empezaron a estudiar nuevas formas de conseguirlo. Una opción era meterse en un local vació y desarrollar allí sus iniciativas. Los jóvenes decidieron buscar un local por su cuenta, entrar en él y prepararlo, y así surgió el gaztetxe que conocemos hoy en día.

Limpiaron y prepararon el local abandonado y al de muy poco tiempo se crearon las primeras actividades. Los jóvenes pusieron en marcha talleres de serigrafía, txalaparta y uno para trabajar el cuero. Poco a poco cada vez fue más la gente que tomó parte. Todas las actividades eran gratis, basadas en la autogestión y el intercambio de conocimientos entre los y las jóvenes. Los grupos musicales, también tuvieron la opción de ensayar allí, y de este modo empezaron algunos grupos. En el área social, se creó un grupo de trabajo sobre la vivienda y se inició una campaña de denuncia de las 623 casas que había vacías en aquel momento. Esta campaña tuvo una importancia especial, ya que, a través del gaztetxe, algunos jóvenes del pueblo se organizaron para denunciar una situación social que consideraban injusta. Con el paso del tiempo, los miembros de la asamblea vieron que el proyecto del gaztetxe se iba afianzando poco a poco, las nuevas generaciones traían nuevas iniciativas y empezaron a mirar hacia el futuro. Uno de los principales objetivos fue integrar el gaztetxe en el barrio y en el pueblo, tomando parte en las diferentes dinámicas que se desarrollaban entonces. De esa forma, el gaztetxe empezó a tomar parte en las fiestas de Trapagaran y San Gabriel.

Entrevistado: Patxi, uno de los primeros miembros de Trapagarango Gazte Asanblada.

4. Desde el año 2000 hasta hoy en día: Basetxe Gaztetxea Con el paso de los años vinieron nuevas generaciones al gaztetxe y, junto a ellos, nuevas ideas. Se le empezó a dar más peso a la cultura y a las actividades de fuera del gaztetxe y se empezaron a crear nuevos proyectos. A principios de la década del 2000, el fenómeno de las lonjas empezó a coger fuerza a nivel juvenil. Era algo nuevo y supuso un gran cambio en el ocio de los y las jóvenes: pasaron de estar

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en la calle, a pasar el tiempo cada uno con sus amigos y amigas, en su local particular. Nadie sabía en qué desembocaría este cambio de hábitos en la juventud. En el gaztetxe se empezó a hacer una reflexión sobre este nuevo fenómeno. Se vio que, debido principalmente a las lonjas, el aislamiento entre las cuadrillas había aumentado, y que cada vez era más difícil la comunicación entre diferentes grupos de jóvenes. Por otra parte, la lonja se veía como una isla, una isla apartada de los problemas y de la realidad de la sociedad. Mediante esta reflexión, se llegó a la conclusión de que existía un gran riesgo de que los y las jóvenes cayeran en la pasividad y desconectaran de las dinámicas del pueblo. Se pensó que era posible dar la vuelta a la tendencia preponderante de pasividad y que era posible afianzar una red de comunicación e interacción entre jóvenes para aumentar su implicación en la vida del pueblo. De esta manera, se creó la dinámica de las lonjas y también el Lonjero Eguna que llegó después. A través de esta experiencia, los jóvenes del pueblo empezaron a pensar sobre el tiempo libre alternativo, la participación, las relaciones entre los jóvenes y sobre el pueblo en general, y empezaron a moverse. Con el Lonjero Eguna se creó un nuevo modelo de trabajo, plural, participativo y autogestionado. El Lonjero Eguna fue sólo el punto de partida. Con el gaztetxe en un papel dinamizador y utilizando la misma red y el mismo método de trabajo, más tarde salieron adelante proyectos como el Gazteguna y Las Carrascoliendas. Los objetivos iniciales de estos eventos fueron el apoyo al euskera y a la cultura popular. Las Carrascoliendas se recuperaron con un trabajo conjunto con Danetarako Danok y las asociaciones de vecinos del pueblo. Una vez más, con la autogestión y el trabajo en equipo como base, la red social del pueblo consiguió resultados muy positivos. Gracias a los testimonios de nuestros mayores, se recuperó una tradición abocada al olvido, y mediante las infraestructuras y los conocimientos de los y las organizadoras, se actualizó y remodeló, contribuyendo a la cultura popular de nuestro pueblo. Además de abrir nuevos espacios, el gaztetxe también se implicó en los ya existentes. De esta forma, la asamblea se implicó de lleno en las fiestas populares y participativas, tanto a nivel de pueblo como a nivel de barrio. En los barrios, hay que mencionar el trabajo realizado en San Gabriel, enfocado a revivir las fiestas del barrio, sobre todo desde que el Lonjero Eguna se integró en el programa festivo. A nivel de pueblo, el gaztetxe siempre ha defendido la participación, la

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relación entre diferentes generaciones, la diversificación de los espacios en el pueblo y la economía sostenible. Por otro lado, junto a otras asociaciones y grupos, ha estado trabajando a favor de una Comisión de Fiestas participativa, abierta y popular. En todo este tiempo, el gaztetxe ha intentado ofertar una amplia agenda cultural al pueblo, organizando diversas actividades, ciclos de cine, charlas, conciertos... Así, han sido muchas las personas que han pasado por Basetxe Gaztetxea. En los últimos años, ha habido más talleres que nunca en el gaztetxe, y en estos momentos se enseña txalaparta, danzas vascas, alboka y guitarra gratis. A día de hoy, ensayan todas las semanas Trapagarango Bertso Eskola y algunos grupos musicales. Los que han vivido la evolución de Basetxe Gaztetxea, creen que ha sido una buena herramienta para desarrollar y estimular la cultura popular, la vida del pueblo, la participación y la relación entre los jóvenes. Además, los que han pasado por allí durante estos años destacan

que han

desarrollado conceptos y habilidades como el intercambio de ideas, los valores colectivos, la capacidad de trabajo en equipo y la capacidad crítica. Según los entrevistados, el proyecto tiene futuro, es una realidad y está enraizado en el pueblo. La autogestión y la construcción del tejido social y asociativo del pueblo son espacios positivos y necesarios para Trapagaran que sin duda pueden aportar a los y las ciudadanas. La normalización institucional sería el siguiente paso según los entrevistados, no sólo para no perder lo logrado en estos largos años, sino, sobre todo, para no quedarnos sin lo que traerán las futuras generaciones. Ésta sería la mayor aportación que Basetxe Gaztetxea le podría hacer a nuestro pueblo. Entrevistados: Kimetz y Nora, miembros de Basetxe Gaztetxea.

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UN CENTRO SOCIAL AUTOGESTIONADO EN EL MATADERO DE ZABALLA, EL PROYECTO

1 LA NECESIDAD DE UN LOCAL AUTOGESTIONADO EN TRAPAGARAN Como anteriormente hemos dicho, el recorrido del gaztetxe ha hecho aportaciones muy positivas al pueblo. La experiencia asamblearia y autogestionada de más de una década ha sido productiva y como hemos mencionado, además de crear un modelo organizativo y cultural alternativo, ha sido capaz de crear actividades que socialmente son significativas: Lonjero Eguna, Carrascoliendas o los talleres, conciertos, mesas redondas… que se realizan en el gaztetxe son algunos de los ejemplos más conocidos. Las iniciativas populares que se han desarrollado entorno al Gaztetxe han demostrado tanto constancia como sostenibilidad; y en todo este tiempo ha tomado parte gente de diferentes sensibilidades y generaciones. Ha trabajado con casi todos los sectores del pueblo en alguna ocasión y entre todos se ha abierto un espacio rico en el pueblo. Por desgracia, las condiciones para llevar adelante el proyecto no son las óptimas y creemos que podrían ser mejores.

Hace ya 13 años que aquellos jóvenes ocuparon un local para convertir esta iniciativa en realidad. Y poco a poco, eso que en principio era un sueño fue cobrando vida, haciéndose realidad. La reivindicación de un local autogestionado dio pie a que empezara a desarrollarse un proyecto de pueblo. El camino, en cambio, no es fácil y el estar fuera de ordenación podría hacer peligrar su futuro. El espacio abierto entorno al gaztetxe, ha dado resultados positivos; por lo tanto, es imposible entender actividades arraigadas en el pueblo, como pueden ser el Lonjero Eguna o Carrascoliendas, sin este espacio. De todas formas, ese espacio ha dado muchos más frutos que esas dos actividades: en el gaztetxe ha nacido y trabaja la bertso-eskola de Trapagaran, las clases de alboka, el taller de txalaparta, el taller de danzas... Todas esas actividades, en nuestro pueblo, son talleres que únicamente se ofrecen en el gaztetxe. Para proteger, cuidar y desarrollar una red social popular, Trapagaran necesita un espacio

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autónomo, un espacio autónomo abierto a todos los habitantes y asociaciones, un espacio libre que, por encima de las coyunturas ocasionales. Dentro de una normalidad institucional y basado en la autogestión y la asamblea. Estamos presentando un nuevo proyecto que surge de la experiencia vivida hasta el momento. No queremos crear un espacio únicamente para el ámbito juvenil, sino un espacio abierto e independiente al alcance de cualquier ciudadano y ciudadana. En esta sociedad moderna necesitamos el desarrollo comunitario de pueblo, una red social y nuevas herramientas para potenciar el asociacionismo; y en esos parámetros este es el proyecto que presentamos después de haber hecho una larga y profunda reflexión durante el invierno del 2011. Este es el proyecto que presentamos: EL MATADERO DE ZABALLA, un Centro Social Autogestionado en Trapagaran.

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2 REALIDADES y EXPERIENCIAS ACTUALES DE LOCALES MUNICIPALES GESTIONADOS POR COLECTIVOS VECINALES (en Trapagaran y en la zona) Mencionamos el pueblo, la apertura y la gestión directa del local público por los ciudadanos. Podemos pensar que son conceptos ajenos a nuestra realidad, pero sólo tenemos que echar un vistazo alrededor nuestro para darnos cuenta de que en Trapagaran existen ejemplos, que hoy en día siguen en marcha, que trabajan así. En Elguero, Larreineta y Ugarte hay locales gestionados por las asociaciones de vecinos, cada uno de forma diferente pero todos de forma directa. Aunque esos modelos sean distintos entre sí y respecto a nuestra propuesta, lo que nosotros y nosotras solicitamos ya está en práctica en nuestro pueblo. ¿Qué aporta este modelo de gestión a esos barrios? Por otra parte, y sin distanciarnos demasiado, en Ortuella también encontramos un gaztetxe que el ayuntamiento ha cedido a los jóvenes para que éstos lo gestionen directamente. Los ejemplos los tenemos: la voluntad, el deseo de querer seguir adelante y el compromiso de las partes implicadas son los pilares fundamentales para que las iniciativas sigan tanto en pie como en funcionamiento. Para conocer y estudiar esos modelos de gestión, hemos entrevistado y recogido las palabras de varios usuarios de los locales vecinales.

1. Antigua escuela de Elguero Hace unas décadas, empezaron a juntarse los vecinos y vecinas de Elguero, con intención de darle vida y dinamismo al barrio. En esos momentos no había actividad, la gente no tenía dónde ir y sólo había un bar.

Al principio, se juntaban en portales, cocinas o en la calle y por ello, decidieron convertirse en una asociación, la asociación Elgeroko Aldapa. La asociación se constituyó legalmente en 1991. Desde

el

principio

ha

sido

una

asociación

totalmente abierta sin socios ni socias, cuyo único socio es el propio barrio.

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Fue en ese momento, cuando las vecinas y vecinos de la asociación acudieron al ayuntamiento a pedir un local donde poder reunirse y hacer diferentes actividades. La respuesta del ayuntamiento fue positiva, les dieron las llaves de las antiguas escuelas y pasaron rápidamente a adecuar el local para realizar las actividades en ellas. El local se adecuó mediante la colaboración y el trabajo en auzolan vecinal e inmediatamente después de adecentarlo, se empezaron a hacer diferentes actividades en él. Hubo cursos de cocina, clases de euskera y del mismo modo, se comenzaron a organizar las fiestas del barrio. En el año 2000, el ayuntamiento introdujo una partida presupuestaria para Elguero y arregló los locales. De la limpieza se han encargado los propios vecinos durante largos años, hasta que, más adelante, se ha hecho cargo el ayuntamiento. Anualmente se hace un seguimiento de la actividad de esta asociación, de manera que tienen que pasar una memoria de las actividades subvencionadas por el ayuntamiento desarrolladas durante el año. Hoy en día, la asociación está compuesta por gente de una edad comprendida entre los 28 y los 60 años. Ellos y ellas hacen una valoración muy positiva del trabajo hecho durante años y coinciden en que la existencia de la asociación y la infraestructura que ofrece el local han sido fundamentales para dar vida al barrio, han cohesionado el tejido social e intergeneracional y han ayudado a realizar una oferta cultural local y a mantener la implicación vecinal.

Entrevistados: Koldo, José Enrique, Rosi y Marisa, miembros de la asociación de vecinos Elgeroko Aldapa.

2. Antiguas escuelas de Larreineta La antigua escuela de Larreineta siempre ha sido una infraestructura útil para las actividades y la gente del barrio. Históricamente ha sido la coral quien ha utilizado el local y se ha ocupado del mantenimiento. También ha sido utilizada por la comisión de fiestas y por la gente mayor del barrio para echar la partida, ver los partidos, charlar o pasar la tarde. Actualmente, son fundamentalmente tres los grupos que dan uso al local: la coral, la asociación de vecinos y un grupo de señoras mayores que suele pasar la tarde en el local. Durante los dos últimos años, desde que se ha formado la asociación de vecinos, el local ha presentado un gran dinamismo cultural, ofertando cine,

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cursillos, informática... Los gastos de luz, agua y wifi del local corren a cargo del ayuntamiento, así como la limpieza. Por otro lado, los miembros de la asociación de vecinos dicen que tuvieron que firmar un acuerdo con unos requisitos para acceder al local. Uno de ellos era el de tener que pedir permiso al ayuntamiento para hacer cualquier actividad. Hoy en día, este formalismo no es necesario, por lo que pueden funcionar de forma autónoma. Entrevistados: Santi y José, miembros de la Asociación de Vecinos de Larreineta.

3. Antigua escuela de Ugarte El local que está junto a la iglesia es el local que históricamente mas han utilizado los vecinos. El piso de abajo lo suelen utilizar la asociación de vecinos, los vecinos independientes o la comisión de fiestas de Ugarte para preparar y realizar actividades culturales, festivas o cualquier otra actividad vecinal. Así, se ha proyectado cine y se han hecho teatros infantiles o cuentacuentos. El piso de arriba, lo ha gestionado la asociación de jubilados. En cambio, la antigua escuela es el edificio público para el uso vecinal. Hace poco que el ayuntamiento ha asumido la renovación del edificio, y hasta entonces ha sido un lugar de reunión de los jóvenes. Ellos tenían la llave del local y lo utilizaban como lonja de los jóvenes, ellos mismos gestionaban la casa.

En opinión de los entrevistados, aunque el edificio está en buen estado, por desgracia, a la antigua escuela no se le da tanto uso como quisieran. Hace tiempo, la asociación de vecinos tenía la capacidad de utilizar directamente el local; así, allí se daban clases de euskera o de música. Los dos entrevistados han destacado la necesidad de juntarse todas las asociaciones del barrio para reflexionar sobre la gestión de la antigua escuela. Para mantener el barrio vivo, con más actividades y servicios, presentando una red social más fuerte y que pueda mantenerse en el futuro, creen que es imprescindible la implicación de las asociaciones y la opción de utilizar el local directamente. Entrevistados: Igor y Eguzkiñe, miembros de la Asociación de Vecinos de Ugarte.

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4. Ortuellako Gazte Lokala Al igual que en Trapagaran, en Ortuella también existía un déficit importante en la oferta de actividades y locales para los y las jóvenes del pueblo. A partir de esta situación, se comenzaron a realizar reuniones entre cuadrillas

de

jóvenes

y

diferentes

asociaciones, en las que se trató sobre la necesidad de un local autogestionado en Ortuella. Durante esta época y ante la negativa del ayuntamiento, existieron varios intentos de ocupación. El último ocurrió hace diez años y desencadenó la negociación previa a la cesión del actual Gazte Lokala de Ortuella. Los jóvenes aceptaron abandonar el inmueble que ocupaban a cambio de que el ayuntamiento les cediese un local municipal en el que desarrollar sus proyectos de forma autónoma. Durante todos estos años que lleva abierto, el Gazte Lokala de Ortuella ha intentado crear una alternativa cultural de ocio juvenil mediante las actividades que se hacen, y se ha implicado en la organización de las fiestas dentro de la comisión de fiestas del pueblo. De esta manera, son los usuarios y usuarias del Gazte Lokala quienes gestionan el local, realizan el mantenimiento y se ocupan de la limpieza. Las decisiones se toman de forma asamblearia. El ayuntamiento, sólo paga los gastos de luz y agua, y los usuarios cumplen con los horarios y las normas de convivencia para no causar inconvenientes a los vecinos y vecinas. Entrevistados: Pernan e Iker, miembros de la Gazte Asanblada de Ortuella.

5. Las conclusiones de las entrevistas Todas estas experiencias que hemos analizado y que están en marcha tienen como eje la colectividad, el trabajo vecinal y el trabajo en equipo. Son proyectos que se desarrollan en grupo, y tanto en el ámbito social como en el cultural influyen en su entorno geográfico. Todos los entrevistados y entrevistadas mencionan valores sociales: que el barrio tenga vida, promover las relaciones entre las asociaciones, impulsar el relevo dentro de las generaciones y encontrar la cohesión entre los ciudadanos... Y todos mencionan la necesidad del local

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desarrollado y gestionado colectivamente, abierto a todos, para la ejecución de dichos valores.

En los barrios ya hay experiencias, ¿por qué no en Trapagaran? Nuestra propuesta va en esa dirección; vemos la necesidad de un edificio público para fortalecer y desarrollar una red social popular. ¿Cómo se puede materializar fuera de los barrios, en un núcleo mayor? Con este proyecto para el matadero de Zaballa, queremos hacer una propuesta adecuada a Trapagaran.

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3 METODOLOGÍA UTILIZADA EN LA REDACCIÓN DEL PROYECTO: abierta, participativa y popular. El eje central en la elaboración de este proyecto ha sido la asamblea abierta. Como hemos expuesto más de una vez, la situación del local donde hoy en día se encuentra el gaztetxe, es difícil. ¿Es posible que el proyecto del gaztetxe consiga una normalización institucional y que pueda desarrollarse en una situación normalizada? A ese concepto lo llamamos “Gaztetxe público”, un concepto sobre el que empezamos a reflexionar y a discutir. Entre noviembre de 2011 y febrero de 2012, abrimos un debate largo y extenso entre los jóvenes y las jóvenes de Trapagaran, partiendo de la idea del gaztetxe público y de las carencias y necesidades sociales que podíamos apreciar. Este proyecto es el resultado de la suma de esas dos ideas. Desde la experiencia vivida en el gaztetxe, teníamos que crear algo orientado al futuro, abierto a todos los ciudadanos, ciudadanas y asociaciones, algo que posibilitara nuevas ideas y reforzara las actividades populares y culturales. En esos parámetros y manejando los conceptos “Gaztetxe público” y “Centro Social Autogestionado” dimos un salto a un nuevo proyecto. Este fue el camino que siguió el proceso de debate: 1- En noviembre del 2011 se hizo una campaña entorno a la idea del “gaztetxe público”. Además, para reflexionar sobre esa idea y empezar a definir el concepto, se convocó una asamblea general abierta. Se habló sobre los límites que tenía el gaztetxe y sobre las opciones que podía abrir un local público. Se decidió que las prestaciones que debía ofrecer dicho local público se tenían que definir en base a las necesidades del pueblo y por ello, en ese momento, se convocó otra asamblea. 2- En la segura reunión se definieron cinco ámbitos y los participantes se agruparon según sus intereses: cultura, música, fiestas, ámbito social y deporte. ¿Cuales eran las necesidades en esos ámbitos que detectábamos los jóvenes reunidos? ¿Que aportaciones podría hacer un local público autogestionado hacia esas carencias del pueblo? En esta asamblea se intentó dar respuesta a estas cuestiones.

3- En la tercera asamblea, partiendo de las conclusiones obtenidas hasta el momento y con intención de suplir las carencias identificadas, se propusieron los servicios que podría ofrecer dicho local trabajando desde la autogestión. Allí surgió la propuesta que hacemos sobre la distribución del local y los servicios que debiera ofertar. 4- En la cuarta, se reflexionó sobre los valores que, socialmente, debía tener un proyecto como éste. ¿Qué nos une? ¿Cuales son los valores que unen a gente de diferentes

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sensibilidades? Gracias a un debate abierto, se definieron estos valores. 5- En la quinta asamblea se trato sobre el funcionamiento del local. ¿Cómo se puede gestionar de un modo abierto y autogestionado una instalación pública? Empezamos a analizar las opciones y ejemplos que hay a nuestro alrededor, las diferentes experiencias que se han ido desarrollando. Y es así como definimos la estructura de funcionamiento para el matadero de Zaballa. Después, se formaron dos grupos de trabajo: por una parte, el Grupo Redactor, el cual se encargaría de recoger información, de hacer las entrevistas y de escribir el proyecto. Y por otra parte, el grupo que se encargaría de socializar el proyecto y diseñar una campaña para ello, el Grupo de Comunicación. Estos grupos han estado, durante todo el proceso, abiertos a todo el mundo; así, la gente que se ha ido sumando al proceso ha ido participando en estos grupos de una u otra manera, según sus propios intereses o gustos.

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4 CREAR ALTERNATIVAS BASADAS EN EL ENTORNO: Conclusiones del debate llevado a cabo para crear el proyecto de la Casa Social Autogestionada.

¿C mo est nuestro pueblo y qu le podr a aportar un proyecto autogestionado? 1. GRUPO DE DEBATE ENTORNO A LA CULTURA El ámbito cultural ha sido el más trabajado durante estos años en el gaztetxe. Destaca tanto por los talleres ofertados (alboka, txalaparta, bertso-eskola, guitarra o taller de danzas) como por ser el espacio natural de unión de mucha gente que se ha acercado al gaztetxe.

Nuestro pueblo se ha desarrollado de cara a ofrecer viviendas a los trabajadores y trabajadoras que vinieron a trabajar en las fábricas, pero tratar de mejorar las condiciones de vida de los que aquí vivían nunca ha sido una prioridad. Por ello, en nuestro pueblo, no tenemos demasiadas infraestructuras ni ofertas culturales, en comparación con otros pueblos parecidos al nuestro (Arrigorriaga, Amurrio, Gernika, Mungia…). A pesar de eso, en Trapagaran son varios los grupos que trabajan en el ámbito cultural: Danetarako Danok, Bertso-Eskola o la asociación Olerki Maitea, entre otros. ¿Qué podemos hacer en nuestro pueblo para multiplicar las expresiones culturales populares o para crear nuevos espacios de creación amateur?

El movimiento crea y alimenta el movimiento. El espacio cultural de alrededor de los grupos del pueblo conforma el universo de la CUTURA POPULAR. La cultura popular es la que se produce, reinventa, fusiona y crea en los propios grupos del pueblo. La cultura popular también es la creación, performance o espectáculo que se da en los espacios amateur y sociales. Lo uno alimenta lo otro, juntando ideas, tendencias y nuevas expresiones sociales o artísticas. Además, la cultura popular se alimenta de los lugares a los que normalmente no llegan las instituciones de la cultura comercial. La cultura popular no se basa en el dinero, sino en el trato y las relaciones entre personas. En nuestro pueblo estas relaciones se dan, muchas veces, alrededor del gaztetxe. Por todo esto, creemos que es necesario abrir un espacio en Trapagaran en el que se trabaje la CULTURA POPULAR, con el objetivo de impulsar y reforzar dicho dinamismo adquirido durante años en el ámbito cultural, bien sea por personas independientes, como por la gente que se ha

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movido alrededor del gaztetxe. El Centro Social del matadero de Zaballa será el espacio natural que necesitamos para desarrollar la expresión cultural popular.

2.

GRUPO DE DEBATE ENTORNO A LA MÚSICA

Por otro lado, y de un modo más específico, a pesar de que, por medio de la escuela de música, se oferta una formación musical en el pueblo, existe un grave déficit de espacios a la hora de compartir esos conocimientos con los demás. A esa conclusión se llegó con las muchas personas que se mueven en dicho ámbito. Además, son muchos los que quieren vivir plenamente la música o simplemente compartir experiencias, pero han tenido que desistir en su empeño, por no tener un sitio que les permita desarrollar estas actividades. En el pueblo no disponemos de locales públicos de ensayo o destinados a intercambiar conocimientos musicales. Hasta ahora el gaztetxe ha sido, de la mejor manera posible, el único sitio donde se ha podido llevar a cabo todo esto, no siendo aún así suficiente.

3.

GRUPO DE DEBATE ENTORNO A LAS FIESTAS

Las fiestas son un espacio importante, puesto que todos los vecinos y vecinas se juntan en la calle y además, sirven para compartir iniciativas comunitarias. Pero, a la hora de organizar las fiestas, hay varios aspectos que no se tienen en cuenta. No queremos que nuestras fiestas las organicen grandes empresas, queremos una organización popular. Para ello, la implicación de los vecinos es primordial. ¿Cómo construir puentes entre cuadrillas para crear buen ambiente y espacios de participación naturales? ¿Cómo impulsar la participación de los y las jóvenes, cuando la sociedad se ve marcada por el individualismo y la pasividad? A nivel juvenil, el gaztetxe ha puesto en marcha una dinámica entre lonjas: Lonjero Eguna. Dicho día, se lleva a cabo de manera constructiva, abierta y pedagógica: las bases son el trabajo en equipo y el reparto de tareas. El Centro Social del matadero de Zaballa le dará la garantía y seguridad necesarias a esta actividad para seguir adelante, para que los y las jóvenes sigan con esta dinámica con legitimidad y con toda tranquilidad. Las fiestas también son sitio de encuentro para diferentes generaciones. Éste es un aspecto que, normalmente, echamos de menos en la sociedad de hoy en día. Necesitamos espacios para juntar a diferentes generaciones, por ello, proponemos convertir el matadero en Centro Social, para dar cabida a diferentes generaciones y para ser un espacio natural de cara a expresar, conocer e intercambiar diferentes ideas.

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4.

GRUPO DE DEBATE ENTORNO A TEMAS SOCIALES

Vivimos en la Zona Minera, una de las zonas más castigadas en el ámbito social en Euskal Herria. El cierre de las grandes fábricas, el elevado paro, la contaminación del entrono o el alto precio de las viviendas son factores que reflejan la realidad que vivimos hoy en día. La preocupación social está presente, y son varios los colectivos y asociaciones que trabajan en el pueblo en este ámbito: la asamblea de parados, la asociación Hitza Kalean (trabajando sobre todo el comercio justo o la solidaridad con el tercer mundo), el grupo de mujeres Amaris (a favor de los derechos de las mujeres), las asociaciones de vecinos que quieren mejorar las condiciones de vida de sus respectivos barrios… Muchas veces, la actividad de estos grupos está aislada en el pueblo. Si queremos tener una sociedad más justa, igualitaria y democrática, debemos unirnos y tejer nuestra red todos juntos. Un local público y autogestionado posibilitaría y reforzaría sinergias entre grupos y aumentaría su dinamismo. Dicho espacio podría ser el Centro Social del matadero de Zaballa, ya que constituiría un espacio abierto a todas las asociaciones, para realizar conferencias, charlas, cine, reuniones… Por otro lado, hay que dar el salto de la denuncia social a la construcción. Casi todos y todas hemos sido trabajadores en nuestro pueblo, en la mina primero y en las grandes fábricas después. Y no debemos pasar por alto la cultura que hay en otras zonas de crear cooperativas o pequeñas fábricas. La crisis ha llegado y la tasa de paro es elevada en nuestra zona. Según los estudios realizados a nivel mundial, la autoorganización y la autogestión son experiencias comunitarias que dan iniciativa y poder de creación a las sociedades que las ponen en práctica, ya que ayudan a desarrollar nuevas iniciativas en el ámbito socio-económico.

5.

GRUPO DE DEBATE ENTORNO AL DEPORTE

Las instalaciones deportivas de las que disponemos se quedan pequeñas para un pueblo como el nuestro, y además, para practicar algunos deportes (como skate, BMX o escalada) los y las jóvenes se tienen que desplazar a otros municipios. Por otra parte, además de lo que ofertan los equipos del pueblo, la oferta del ayuntamiento la gestionan empresas privadas, encareciendo así el precio de las actividades deportivas. ¿Sería posible, mediante la autogestión, hacer una oferta deportiva más completa? En Ortuella, por ejemplo, el rocódromo es autogestionado, esto es, el grupo de escalada se encarga tanto del mantenimiento como de la gestión. Vemos el matadero como espacio ideal para llevar a cabo una experiencia autogestionada y popular en el ámbito deportivo.

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5 CENTRO SOCIAL AUTOGESTIONADO. PROYECTO SOCIAL Y TRANSFORMADOR PARA EL PUEBLO. PROYECTO BASADO EN VALORES Son muchas las carencias y los problemas que tenemos en nuestra sociedad y la crisis ha aumentado todos estos. El proyecto que se presenta para el matadero de Zaballa tiene como objetivo desarrollar actitudes proactivas en las personas para hacerle frente a las carencias y los problemas mencionados. El proyecto que se presenta es transformador para la sociedad y se fundamenta por completo en principios sociales. Por todo eso, hablamos de un proyecto basado en valores. Se conoce a la sociedad de final del siglo XX como la sociedad del consumo. La calidad de vida de la clase media ha mejorado y los productos que antes no se encontraban a disposición de la mayoría ahora lo están. Las nuevas tecnologías han facilitado y cualificado los difíciles trabajos y la sociedad de la información y la comunicación en la que vivimos hoy en día ha hecho posible la transmisión de las ideas, tecnologías y noticias. Vivimos demasiado rápido y las distancias se han acortado. Los expertos han denominado globalización a ese proceso de homogeneización. Todos esos cambios globales han afectado a nuestro pueblo, pero no todos han sido positivos: entre otros, han surgido con más fuerza el individualismo, la ruptura de relaciones entre generaciones, la desestructuración de la sociedad, una red social debilitada y sin relevo, la falta de capacidad para crear proyectos colectivos o la pérdida de la identidad del pueblo. Necesitamos nuevos recursos para reforzar y renovar la red social de Trapagaran. De eso trata la propuesta del Centro Social Autogestionado del antiguo matadero de Zaballa. Los valores sociales son la base del proyecto: 1) DIVERSIDAD El proyecto tendrá como base y objetivo la diversidad. Todos somos iguales. No se despreciará a nadie por sus ideas políticas, tendencia, gusto sexual, raza, religión, opiniones u origen. Aprenderemos a trabajar juntos y juntas, basándonos en el respeto y trabajando con empatía.

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Respetando los siguientes valores cualquier ciudadano tendrá su lugar para desarrollar su proyecto comunitario. 2) TRABAJO EN EQUIPO Este proyecto tiene como base el trabajo en equipo por encima del interés individual, es decir, diferentes personas llevarán a cabo propósitos, desarrollarán talleres, servicios o proyectos culturales, aprenderán a trabajar juntas y se relacionarán. 3) RECUPERAR Y DESARROLLAR LA IDENTIDAD DEL PUEBLO Los cambios que han surgido en todo el oeste de Europa durante estos últimos años han provocado la perdida de la identidad de muchos pueblos. Han sido muchos los cambios sociales que han vivido nuestros abuelos y abuelas y, nosotros, los jóvenes, a menudo no nos damos cuenta de ello. La identidad del pueblo consiste en tener relación con el entorno propio. Sin embargo, no sólo se trata de transmitir, ya que esa identidad se renueva constantemente y todos los ciudadanos somos protagonistas. De ese modo, trabajando y creando nuevos espacios de unión, este nuevo proyecto ofrecerá recursos para continuar por el mismo camino que el que ha seguido Basetxe Gaztetxea con Carrascoliendas. 4) RELACIÓN CON EL ENTORNO En esta época de crisis, se habla mucho de pequeños círculos y del desarrollo territorial. Este proyecto está totalmente implicado en el entorno geográfico. Supondrá, además, reforzar la iniciativa en el pueblo y las redes sociales. Tiene como objetivo ayudar en el desarrollo de Trapagaran a través de la creación de alternativas comunitarias, influyendo en los ámbitos social, cultural y económico. 5) TRANSMISIÓN ENTRE GENERACIONES Es importante crear vínculos entre generaciones, conocer lo que pensaban las generaciones anteriores, que ellos conozcan nuestras nuevas ideas y crear espacios para convivir. En el local autogestionado se trabajará entre generaciones. 6) FOMENTAR EL FEMINISMO Y LOS ESPACIOS PARA LA MUJER La igualdad es nuestro eje fundamental. Se ha avanzado mucho respecto a los derechos de la mujer. Sin embargo, si miramos a nuestro alrededor, nos daremos cuenta de que el hombre es aún superior en el espacio público de nuestra sociedad. Durante nuestra juventud, desarrollamos los roles que nos han inculcado anteriormente, un comportamiento pasivo en silencio en el caso de la mujer y un comportamiento activo de líder en el caso del hombre. Nuestro objetivo será lograr una igualdad absoluta, proporcionándole a la mujer un espacio libre en nuestro nuevo local.

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7) EL EUSKARA El euskara también es el idioma de Trapagaran. Aunque se perdió, las nuevas juventudes lo hemos aprendido en la escuela. En la calle, a pesar de todo, sigue siendo difícil hablar en euskara. El euskara no es una condición pero este nuevo proyecto que presentamos promoverá una actitud positiva respecto a éste. 8) LA AUTOGESTIÓN Y EL INTERCAMBIO Si hay algún valor fundamental en el nuevo proyecto que presentamos son la autogestión y el intercambio. El proyecto del matadero de Zaballa está basado en las teorías “JUST DO IT”, “DO IT YOURSELF” y pretende proporcionar recursos a los ciudadanos y ciudadanas para soñar, desarrollar y realizar aficiones y proyectos relacionados con la cultura. El proyecto del matadero de Zaballa dará la opción de fomentar el intercambio de ideas entre personas o autogestionar nuevos proyectos. 9) SOLIDARIDAD y JUSTICIA SOCIAL Estar dispuesta a trabajar las injusticias sociales, solidarizarse y ofrecer oportunidades de expresarse o desarrollarse a los sectores minoritarios o que más sufren de la sociedad, son actitudes que cohesionan el pueblo y evitan la creación de bolsas de exclusión. El proyecto que presentamos se compromete en esa línea de implicación social.

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6 SERVICIOS QUE PODRÁ OFRECER EL CENTRO SOCIAL AUTOGESTIONADO 1. CULTURA POPULAR. Conformar una oferta basada en la cultura popular. 2. ASOCIACIONES. Posibilidad de solicitar y utilizar el local de cualquier asociación. Que dichas asociaciones puedan incluir aquí sus actividades, valiéndose de la infraestructura y mediante la autogestión. 3. INTERCAMBIO DE CONOCIMIENTOS. Cualquier ciudadano o ciudadana tendrá la opción de proponer y llevar a cabo talleres, charlas o cualquier actividad, intercambiando y adquiriendo, así, conocimientos y habilidades. 4. EL BARRIO. El Centro Social podría ser el equipamiento comunitario que falta en el barrio de Zaballa. El local debe estar integrado en el barrio, desarrollando el proyecto junto a los vecinos y vecinas. El Centro Social puede ofrecer servicios y nuevas opciones al barrio. 5. UNIDO AL ENTORNO. Es necesaria la creación de un espacio donde se intercambien ideas para crear iniciativas que den solución a las necesidades del pueblo. Del mismo modo, este espacio tiene que servir para que las nuevas generaciones puedan crear proyectos, unirse y tratar los ámbitos económico, cultural o social, entre otros. 6. Espacio para trabajar VALORES SOCIALES. Para trabajar dichos valores que hoy encontramos en declive (como pueden ser la pluralidad, el trabajo en equipo, la confianza, las actitudes creativas y activas…) es necesario abrir un espacio en el que surjan y se desarrollen proyectos comunitarios.

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7 DISTRIBUCIÓN: PROPUESTA PARA EL CENTRO SOCIAL AUTOGESTIONADO Con la reflexión sobre las carencias del pueblo y la actual situación como punto de partida y, con el fin de responder a las necesidades detectadas, se proponen las siguientes prestaciones: 1.

SALA PRINCIPAL PARA ACTIVIDADES CULTURALES

(escenario, iluminación,

insonorización y una barra para poder autogestionar las actividades). Para dar cabida a mucha gente y actividades como danza, teatro, etcétera. 2. AULA MULTIFUNCIONAL PARA TALLERES. 3. 2 SALAS DE ENSAYO PARA GRUPOS. Teniendo en cuenta condiciones como insonorización o seguridad. 4. SALA DE REUNIONES: para que se reúna tanto la asamblea que coordina el local, como cualquier otra asociación o grupo deportivo o cultural que lo solicite. Se propone tener mesas pequeñas, de cara a usarla también como aula de estudio. 5. ROCÓDROMO 6. WC

1. ALMACÉN o SALA PARA GUARDAR productos / útiles de limpieza

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8 EL FUNCIONAMIENTO PROPUESTO PARA EL CENTRO SOCIAL. El objetivo es que el funcionamiento del Centro Social sea lo más accesible y simple posible para cualquier usuario. Además, será imprescindible abrir espacios de diálogo para integrar la instalación en el entorno del barrio y habilitarla. Habrá diferentes asambleas para llegar a acuerdos, todas ellas libres, autónomas y vinculantes. Respecto a la convivencia, el horario, el trabajo vecinal y el mantenimiento, las normas que todos los usuarios y usuarias del Centro Social deberán cumplir se consensuarán entre todos y con los y las vecinas. Todos y cada uno de los usuarios, vecinos, asociaciones y ciudadanos tendrán el derecho a participar y decidir en las asambleas.

Así, partiendo de los principios mencionados, proponemos diferentes espacios para tomar decisiones, desde una asamblea semanal en la que se debatirán el trabajo del día a día y la coordinación, hasta una asamblea más general que permitirá comunicarse al Centro Social con los promotores exteriores: 1) Asamblea semanal libre o ASAMBLEA PERMANENTE. Abierta a todos y todas, tanto usuarios como vecinos o ciudadanas en general, se encargará de las propuestas y actividades diarias y de la gestión del local. Las asociaciones y grupos que trabajen en el Centro Social utilizarán esta asamblea para coordinarse. Asimismo, al menos uno de los integrantes de cada uno de ellos deberá acudir a la asamblea una vez al mes para organizar el uso de los espacios comunes, los turnos de limpieza... La asamblea intentará tomar decisiones por unanimidad y, de no conseguirlo de ese modo, lo hará por votación. 2) ASAMBLEA ANUAL. Abierta a todos los usuarios del Centro Social. Se celebrará anualmente para hacer la valoración de lo ocurrido durante el año, tomar decisiones y establecer los proyectos, actividades y nuevos retos para el próximo año. 3) EL BARRIO. Habrá que abrir un espacio para que los usuarios y usuarias del Centro social se reúnan con los vecinos, y entre todos se contrasten y establezcan las normas de convivencia y de uso del local. El formato y la frecuencia se decidirá junto con los vecinos y vecinas del barrio de Zaballa. 4) Un espacio para hacer un seguimiento y renovar el acuerdo CON EL AYUNTAMIENTO, donde se hable de los compromisos, derechos y obligaciones que se acordaron.

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9 CONCLUSIONES Como

hemos

podido

comprobar,

hacía

mucho tiempo que Trapagaran tenía la necesidad de gestionar locales de forma autónoma. Así, durante la historia, ciertas asociaciones satisfacer

esa

y

centros

han

intentado

necesidad

de

diferentes

modos. En este proyecto, hablamos de un intento propio adaptado a las características de nuestra moderna sociedad del siglo XXI. Esta propuesta que se hace para el matadero de Zaballa se compone de los siguientes valores: justicia, igualdad y pluralidad. Tiene como objetivo proteger valores tan en declive como el del trabajo entre asociaciones, el intercambio de ideas entre personas y la colectividad.

Asimismo, tiene como fin promover la cultura popular y reforzar la red de asociaciones sociales del pueblo. Según las investigaciones realizadas, el hecho de contar con un espacio gestionado por colectivos de personas aumenta la implicación respecto al pueblo creando cultura, red social y pequeñas actividades y fomentando un dinamismo especial respecto a esas áreas. Este proyecto no se construye contra nada ni nadie, sino como complemento de lo que ya tenemos. La cultura popular puede contribuir a la comercial y al revés. La acción popular puede complementar a la institucional siempre y cuando se habiliten espacios para ello. Valgámonos de toda la fuerza de nuestro pueblo para hacer frente a esta crisis que nos rodea. Este proyecto de Centro Social está totalmente arraigado a su entorno. El proyecto quiere influir en el desarrollo del pueblo, proporcionándole al ciudadano un espacio en el que podrá exponer ideas, problemas, sueños y proyectos. En ese sentido, este proyecto que proponemos tiene que estar totalmente integrado en el barrio de Zaballa y tiene que ser cercano a los vecinos y vecinas de éste. El Centro Social de Zaballa no puede suponer una carga para el vecindario, tiene que beneficiarle. Para ello, tiene que ser útil, y los recursos deben resultar accesibles a los vecinos, facilitándoles llevar a cabo sus propios proyectos y fomentando su uso. Por consiguiente, el proyecto que proponemos para el matadero de Zaballa será un proyecto colectivo, es decir, del pueblo para el pueblo.

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10 PROPUESTA DE ACUERDO CON EL AYUNTAMIENTO PARA CREAR UN CENTRO SOCIAL EN EL MATADERO DE ZABALLA Para llevar a cabo este proyecto es imprescindible la implicación y voluntad tanto del ayuntamiento como de los sectores públicos. Así pues, he aquí la propuesta que le proponemos al ayuntamiento para el proyecto “Centro Social Autogestionado del matadero de Zaballa”:

GESTIÓN DEL CENTRO

1.- El ayuntamiento y la asociación cultural Basetxe Gaztetxea firmarán el siguiente convenio con las siguientes condiciones: a) El ayuntamiento dejará en manos de la asociación Basetxe Gaztetxea el desarrollo y la gestión del proyecto “Centro Social Autogestionado del matadero de Zaballa” con las condiciones que mencionaremos a continuación.

b) Que las dos partes firmen un acuerdo de 5 años y, pasados esos años, tener la oportunidad de renovar el convenio.

LABOR DEL AYUNTAMIENTO

a) Primera inversión y arreglos básicos para acondicionar el local y, así, poder poner en marcha el proyecto. b) A medida que transcurra el tiempo y que el proyecto se vaya desarrollando, trabajos de restauración del edificio (estructura, tejado, saneamientos…).

LABOR DE LA ASOCIACIÓN BASETXE GAZTETXEA

a) Limpieza, mantenimiento y pequeños arreglos del local (luces, pintura…). b) Compromiso para gestionar el local de forma abierta y asamblearia para todos los ciudadanos, basándose en los valores mencionados anteriormente.

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c) Compromiso y responsabilidad de crear un foro para con el vecindario de Zaballa para consensuar las actividades del local y el horario de éste. d) Gastos de luz y agua.

TRABAJOS DE ADECUACIÓN

Una vez aceptado tanto el proyecto, como la gestión de éste, el ayuntamiento se encargará de crear una mesa para planificar y consensuar los trabajos de adecuación del local en la que participen tanto Basetxe Gaztetxea como los técnicos del ayuntamiento. En esa mesa se consensuarán ideas prácticas para desarrollar los trabajos en esta época de crisis que vive nuestra sociedad.

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Proyecto: Mataderoa Herriarentzat!