Issuu on Google+

RECORRIDOS POR LA MÚSICA DE CÁMARA

HANS MOGOLLÓN, tenor (Colombia) ALEJANDRO ROCA, piano (Colombia) Martes 25 de febrero de 2014 • 6:30 p.m. Manizales, Auditorio Comfamiliares Jueves 27 de febrero de 2014 • 7:00 p.m. Pereira, Sala Múltiple Agencia Cultural Banco de la República Miércoles 5 de marzo de 2014 • 7:30 p.m. Bogotá, Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango


TOME NOTA • Los conciertos iniciarán exactamente a la hora indicada en los avisos de prensa y en el programa de mano. Llegar con media hora de antelación le permitirá ingresar al concierto con tranquilidad y disfrutarlo en su totalidad. • Si al momento de llegar al concierto éste ya ha iniciado, el personal del auditorio le indicará el momento adecuado para ingresar a la sala de acuerdo con las recomendaciones dadas por los artistas que están en escena. • Agradecemos se abstenga de consumir comidas y bebidas, o fumar durante el concierto, con el fin de garantizar un ambiente adecuado tanto para el público como para los artistas. • Durante el transcurso del concierto por favor mantenga apagados sus equipos electrónicos, incluyendo teléfonos celulares, buscapersonas y alarmas de reloj. Esto ayuda a crear un ambiente propicio para disfrutar la música. • Por respeto a los derechos de autor de los compositores e intérpretes, no está permitido realizar grabaciones de audio o video ni tomar fotografías durante el concierto.


Nació en Cali (Valle del Cauca) e inició su formación musical desde niño con su padre. Estudió en el Conservatorio Antonio María Valencia de su ciudad natal, donde se licenció en música con énfasis en canto. Sus estudios superiores en canto los inició con el maestro Welder Amed Gómez y los continuó con el maestro Detlef Schölz en la Universidad de Antioquia, donde obtuvo el título de Maestro en canto. Posteriormente cursó la especialización en canto en el Conservatorio del Liceu, en Barcelona, con los maestros Eduard Jiménez y María Soler. Además, estudió en el Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo, en Valencia (España) y ha recibido clases de grandes maestros de la lírica, como Raúl Jiménez, Jaime Aragall y Ernesto Palacio, entre otros. Al comienzo de su carrera, cantó en los más importantes teatros y con las principales orquestas de su país en conciertos y oratorios como La Pasión según San Juan, Cantata 147 y Misa en si menor, de Johann Sebastian Bach; el Réquiem y la Misa de la Coronación, de W. A. Mozart; la Novena sinfonía, de L. V. Beethoven; la Misa en sol, de Franz Schubert; la Missa in tempore belli y La creación, de Haydn; El Mesías, de Haendel; Stabat Mater, de Rossini, y Carmina Burana, de Carl Orff. Desde su llegada a Europa, en el 2004, no ha dejado de cosechar éxitos en su carrera, cantado en teatros de España, Portugal, Italia, Alemania y Bélgica, así como en América del Norte y del Sur. Ha sido ganador de varios concursos, entre los cuales destacan el OFB 2000 y el del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, que le permitió viajar y estudiar en España. En el VII Concurso Mirna Lacambra 2004 —su primer concurso a su llegada a España y del cual fue ganador—, interpretó el personaje del caballero des Grieux de la ópera Manon, de Massenet, que le daría en el 2006 la oportunidad de ser el suplente de Marcelo Giordani en la Ópera de la ABAO. Su primera aparición en el gran Teatro del Liceu de Barcelona fue con el concurso de canto Manuel Ausensi, en 2010, donde interpretó la muy exigente aria “Ah! mes amis” de La fille du régiment, ópera que luego interpretaría en distintos e importantes teatros de Europa. También fue ganador en el Concurso Internacional Francesc Viñas, donde le fue otorgada la beca Renata Tebaldi, en el concurso Pedro Lavirgen y en el certamen de canto Ciudad de Logroño.

1


Su debut operístico lo llevó a cabo en Colombia con la Orquesta EAFIT en el año 2000, interpretando a Tamino en Die Zauberflöte, de Mozart. Ha cantado las óperas Così fan tutte; Don Giovanni; L’elisir d’amore; Die Entführung aus dem Serail; La Cerentola; Manon, de Massenet; La bohème; Don Chisciotte alle nozze di Gamaccio; Il barbiere di Siviglia; I pagliacci, y Roméo et Juliette, entre otras. En 2009 interpretó el personaje Dorvil, de la ópera La scala di seta, en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia; en esta ocasión, dirigió el maestro Alberto Zedda, considerado el mayor experto en Rossini. Luego de su paso por el Centro de perfeccionamiento Plácido Domingo, el Palau de les Arts Reina Sofía le ofreció el personaje Goro de la ópera Madama Butterfly, de Puccini, que dirigió el maestro Lorin Maazel en el año 2010. También ha interpretado a Ernesto en la ópera Don Pasquale, dirigido por el maestro Álvaro Albiach en el Teatro Real de Madrid; a Tonio, de La fille du régiment, en el Teatro Fraschini de Pavia y en el Teatro Alighieri de Ravenna, Italia; y a Tybald, de Romeo y Julieta de Gounod, en el Teatro Verdi en Trieste (Italia).

2

Es uno de los pocos tenores colombianos que ha cantado con la Ópera de Bellas Artes de México, donde debutó con el personaje Ramiro, de La cenicienta.


Nacido en Cali, culminó sus estudios en el conservatorio Antonio María Valencia con la maestra Lucía Mora, y en el Conservatorio del Liceu de Barcelona con el maestro Stanislav Pochekin. Especializado en repertorio vocal — que ha estudiado con maestros como Dalton Baldwin, Ángel Soler y Manel Cabero—, ha trabajado como pianista repetidor para las producciones de ópera del Conservatorio del Liceu, en el Conservatorio Antonio María Valencia, para la Orquesta Filarmónica del Valle, el Festival de Ópera al Parque y los Talleres líricos del Teatro Colón de Bogotá, así como para diversos concursos y clases magistrales de maestros de la talla de Dimitri Hvorostovsky, Dawn Upshaw y William Mateuzzi. Así mismo, ha ofrecido recitales en Alemania, España, Italia, Estados Unidos, Polonia, Ecuador, Venezuela y Colombia, y ha colaborado en la preparación de roles de ópera y recitales con algunos de los más importantes cantantes colombianos, como Juan José Lopera, Juanita Lascarro, Iván Paley, César Gutiérrez y Valeriano Lanchas, destacándose su colaboración estable con este último desde 2005. En el ámbito de la música de cámara ha colaborado con artistas como Francesco Manara, Michael Collins y Carlos Villa. Actualmente es pianista repetidor y maestro interno de la Ópera de Colombia, profesor de repertorio vocal y director del Taller de Ópera de la Universidad Central y pianista repetidor y asistente musical para las producciones de ópera del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. Adicionalmente, se ha desempeñado como director académico del Festival Internacional de Música de Cartagena, como director musical del Curso Internacional para Cantantes Líricos Scuola Italia, en Sant’Angelo in Vado (Italia), y ha sido invitado a impartir clases magistrales y talleres en diversas instituciones, como la Indiana University (Estados Unidos), Universidad de Antioquia y EAFIT (Medellín), Universidad del Norte (Barranquilla), Conservatorio Antonio María Valencia (Cali) y Universidad Javeriana (Bogotá). Recientemente fue invitado a inaugurar el ciclo “Las Américas en concierto” en Mannes School of Music, en Nueva York, donde se estrenaron obras vocales de diversos compositores de Norte, Centro y Suramérica.

3


La bella molinera es un ciclo de 20 canciones y será interpretado sin intermedio. El tiempo aproximado del concierto es de 1 hora y 10 minutos. Lo invitamos a disfrutar de la obra y, para una mejor audición, le recomendamos aplaudir al final de la misma.

PROGRAMA Die schöne Müllerin (La bella molinera)

FRANZ SCHUBERT (1797-1828)

Das Wandern (Caminar) Wohin? (¿A dónde?) Halt! (¡Alto!) Danksagung an den Bach (Gratitud del arroyo) Am Feierabend (Al cesar el trabajo) Der Neugierige (El curioso) Ungeduld (Impaciencia) Morgengruß (Saludo matinal) 4 Des Müllers Blumen (Las flores del molinero) Tränenregen (Lluvia de lágrimas) Mein! (¡Mía!) Pause (Pausa) Mit dem grünen (La cinta verde de laúd) Der Jäger (El cazador) Eifersucht und Stolz (Celos y orgullo) Die liebe Farbe (El color favorito) Die böse Farbe (El color odiado) Trockne Blumen (Flores secas) Der Müller und der Bach (El molinero y el arroyo) Des Baches Wiegenlied (Canción de cuna del arroyo)

CONCIERTO No. 7


NOTAS AL PROGRAMA Por Carlos Páramo Bonilla LA BELLA MOLINERA: MUERTE POR AMOR A principios de 1823, Franz Schubert, de 26 años, era recluido con bastante discreción en el hospital de Viena. Durante varias semanas, nadie, salvo sus amigos más cercanos, tenía idea de dónde podía encontrarse el compositor, habitual e intenso partícipe de la agitada vida social de la que por entonces gozaba la Capital de Europa. Pero no era difícil intuir la razón del secreto: Schubert mostraba los síntomas de la sífilis. Hoy en día, en la era de una enfermedad tan desoladora como el SIDA, la sífilis sigue siendo una presencia viva que solemos asociar con cierta genialidad fragosa, como la de Beethoven y Goya, por ejemplo, cuyas sorderas sirvieron —o eso nos gusta pensar— como acicate de monstruosidades sublimes: del Romanticismo, ciertamente, pero aún más, del “arte moderno”. Esto esconde el hecho —más prosaico acaso, pero tal vez más demostrable— de que padecer una enfermedad venérea en el siglo XIX o antes, al igual que ahora, era motivo de infamia. Y a Schubert, ese “hombre afable de rostro redondo”, miope, suave y rollizo, como tantas veces le describieron sus contemporáneos, y a quien insistimos en imaginar así, casi como un ser inocuo, sabemos que le atormentó la revelación. Esta dejaba traslucir su proclividad a las aventuras del cuerpo. De hecho, vista su biografía con algo más de detalle, no es extraño leer entre los testimonios de quienes le frecuentaron, aunque siempre manifestándolo a posteriori, que «todo el que conociera a Schubert sabía hasta qué punto coincidían en él dos naturalezas completamente distintas». Así lo sostuvo su amigo, el también compositor Josef Kenner, y no fue el único: otros fueron más lejos, y sin ambages se refirieron a su “doble vida”. Pero además, constatar el dictamen era para Schubert casi como saber que, a los 26 años, sus días ya estaban contados. De nada servían los tratamientos que, poco más de un siglo antes del descubrimiento de la penicilina, eran, aparte de dolorosos, del todo inciertos. Durante su convalecencia, Schubert comenzó a dar forma a La bella molinera, ciclo de veinte lieder —y el primero suyo en este formato— tomados del volumen Setenta y siete poemas de los papeles póstumos de un cornista ambulante, compuesto por Wilhelm Müller en 1821. Aunque parece ser que había conocido el texto antes de su reclusión y que este lo había impactado al instante por ser material apto para trabajarlo musicalmente, quizá solo hasta ese momento la lírica de Müller resonó en su espíritu, pues, en el fondo, sobre el pretexto de la errancia de un aprendiz de molinero, los temas

5


recurrentes de cada poema y de la obra en su conjunto se le antojaron a Schubert epítomes de su condición: el amor frustrado (o frustrante), la cercana presencia de la muerte, el anhelo de la vida y, al mismo tiempo, su rechazo. Pero hay más: el encuentro de Schubert con la obra de Müller hace posible, en las composiciones del primero, la cristalización expresiva de tres motivos fundamentales. Para empezar, la juventud como una epifanía extática y sensual que se revela trágicamente fugaz. Luego, la vida como viaje: eso que en alemán se llama Wanderschaft y que al tiempo connota vagabundeo y peregrinación, pero que siempre es un aprendizaje; concepto caro a Schubert, como bien se sabe, y que aparece en su obra en más de una ocasión y en diferentes formas. Así, puede endilgarse a toda su producción lo que comenta el laureado pianista Alfred Brendel al respecto de su gran fantasía para piano, Op. 15, la Wanderer-Fantasie: «Schubert es el viajero. Le gusta moverse al filo del precipicio. Deambular es la condición romántica; uno se rinde arrebatado ante el hecho o es impulsado y acosado por el terror de no encontrar escape posible». Tal “condición romántica” se encarna en el mismo Wilhelm Müller, autor de los versos que iluminan a Schubert y con los cuales arma tanto La bella molinera como, más tarde, El viaje de invierno (Winterreise).

6

Nacido en 1794, este filólogo, helenista, bibliotecario e historiador vive él también para el viaje, físico y mental. Como tantos otros (y tantas otras) de su entorno y su generación, se suma al clamor nacionalista de 1813 contra Napoleón, y luego, tras andar por Italia, sigue, entusiasmado, la independencia griega de 1821, a la que desde Alemania escribe odas fervorosas. (En dicha contienda morirá de fiebres, en 1824, otro sifilítico y poeta que es emblema de su época: Lord Byron). Juzgado a veces con severidad por la aparente llaneza de sus poemas, Müller es consciente de su musicalidad intrínseca. Pero su drama está en que él no es músico; por ello es tan revelador que en algún momento escriba: «tal vez aparezca un alma gemela que escuche la música tras las palabras y así sepa devolvérmelas». Esa alma es la de Franz Schubert, que escucha la música tras las palabras mientras convalece en el Hospital de Viena. Todavía falta algún tiempo para que muera Wilhelm Müller a la triste edad de 33 años —lo mismo que Schubert—, pero en el interludio nunca van a conocerse. Nunca sabrá Müller que su alma gemela ha aparecido y le ha dado vuelo a su obra. Ese es el tercer motivo. En alemán —y así hace carrera en el mundo— al concepto se le llama Doppelgänger: Literalmente, un “andante o caminante doble”, pero, más claramente, un doble de uno mismo: alguien consustancial con la vida de uno, que sin embargo no es uno; que tal vez es el lado oscuro o luminoso de uno y que vive una vida


complementaria a la de uno. El mundo romántico también está lleno de Doppelgänger: Los más famosos, el Frankenstein, de Mary Shelley, de 1818; La Nariz, de Gogol, de 1836; el William Wilson, de Poe, de 1839 y, por supuesto, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de Stevenson, de 1886, ya mucho tiempo más tarde. Pero, en general, constituyen un lugar clásico de la literatura, de la pintura, de la poesía y la lied. Entre las últimas canciones que compone Schubert en 1828, a poco de morir, justo se encuentra una sobre un poema de Heinrich Heine —él mismo confeso admirador de Müller—, titulada así: Der Doppelgänger (luego publicada como parte de su Canto del cisne o Schwanengesang): (…) Da steht ein Mensch und starrt in die Höhe

(…) También hay allí un hombre que levanta la mirada

Und rigt die Hände vor Schmerzensgewalt;

Y retuerce sus manos, angustiado;

Mir graust es, wenn ich sein Antlitz sehe —

Me horrorizo al ver su rostro:

Der Mond zeigt mir meinte eigne Gestalt (…)

La luna me muestra mi propia faz. (…)

Al encontrarse Franz Schubert con los Setenta y siete poemas de Wilhelm Müller, él, que vive esa “vida doble” de músico burgués y cómodo y a la vez de lúbrico epicúreo, ve su propia faz reflejada. O tal vez, sin saberlo —como ocurre muchas veces, los dobles solo se encuentran para morir, cancelándose el uno al otro—, lo mismo le sucede a Wilhelm Müller. Ambos son Wanderer, el uno al lado del otro; el uno la sombra del otro: caminantes, peregrinos, vagabundos. La figura de ambos se condensa en la de un tercero, impersonal, cuya voz los resume, primero en el aprendiz de molinero (y en alemán, Müller significa “molinero”) y luego, cuando ya la muerte se acerca, en el viajero de invierno. Pero quedémonos en el mundo de La bella molinera. Escuchada por vez primera, su trama (en todos los sentidos de la palabra) resulta elusiva. El tono en apariencia alegre de los primeros lieder nos hace suponer que el mundo que describe es a todas luces soleado, cándido, tan plácido y, en últimas, tan anodino para nuestra angustiada época como el convencional retrato de Schubert, amable y rechoncho. Pero con el tiempo, con cada canción, el tono se hace paulatinamente lúgubre. Al final, sólo quedan las tinieblas. La bella molinera constituye en sí mismo un viaje: del día a la noche, de la vida joven, experimental, a la experiencia resignada que crece en respuesta al amor imposible. Su título es irónico, pues la “bella molinera” nunca aparece salvo para ser invocada como un espejismo. Quien verdaderamente importa es él, el caminante, en su diálogo con el entorno: con las flores, con los colores y, claro está, con el arroyo y con el molino. Entre el molino y el agua se configura el eje simbólico de la

7


pieza, que también devela una ironía: la tensión entre quietud y movimiento perpetuo; el molino, indestructiblemente regular, como un reloj, es asimismo una representación del tiempo, indescifrable y fatal: del carrusel, de la ruleta, de la Rueda de la Fortuna. A poco del medio camino irrumpe otro misterioso personaje: el cazador. Pero este no parece ser un montero “de carne y hueso”; no un rival en propiedad por el amor de la molinera, sino una presencia nefasta, temible, que la busca a ella y lo busca a él. Es la Muerte. Ante esa aparición, el caminante, el aprendiz de molinero (o sea, quien aún no ha aprendido a dominar el tiempo) sabe que ha empezado a contemplar su fin: (…) Meine Laute hab ich gehängt an die Wand,

(…) He colgado mi laúd en la pared

Hab sie umschlungen mit einem grünen Band — Adornado con una cinta verde Ich kann nicht mehr singen, mein Herz ist zu voll No puedo cantar más, mi corazón va a estallar Weiß nicht, wie ich's in Reime zwingen soll. (…)

Ya no sé cómo volver a rimar. (…)

Tal vez no haya mejor testimonio de los pensamientos justificadamente sombríos que debía tener Schubert durante su internamiento.

8

La bella molinera apareció entre febrero y agosto de 1824, en cinco cuadernos publicados por la firma vienesa Sauer & Leidesdorf, con dedicatoria al barón von Schönstein, barítono amateur y devoto del compositor. Sobre los poemas que componen La bella molinera, otra indiscutida autoridad en la interpretación schubertiana, el barítono Dietrich Fischer-Dieskau, escribió: El campo anti-Müller sostiene que sus situaciones y emociones son tan baratas como postales mal coloreadas, pero juicios así son injustos… Sus poemas tienen forma, imaginación y, sobre todo, son cantables. Debemos recordar, además, que él vivió en una época en la que no se consideraba ridículo ser tierno de corazón y disolverse fácilmente en lágrimas. Mezcla de emoción pura y naciente escepticismo, Müller era un hijo de su tiempo. También lo era su “doble” Franz Schubert, que sabía que su tiempo ya viajaba hacia su fin.


Die schöne Müllerin Texto de Wilhelm Müller 1. Das Wandern Das Wandern ist des Müllers Lust, Das Wandern! Das muß ein schlechter Müller sein, Dem niemals fiel das Wandern ein, Das Wandern. Vom Wasser haben wir's gelernt, Vom Wasser! Das hat nicht Rast bei Tag und Nacht, Ist stets auf Wanderschaft bedacht, Das Wasser. Das sehn wir auch den Rädern ab, Den Rädern! Die gar nicht gerne stille stehn, Die sich mein Tag nicht müde drehn, Die Räder.

La bella molinera Traducción por Alberto de Brigard 1. La vida errante Vagabundear es una dicha para el molinero, ¡Vagabundear! Mal molinero es aquel Que nunca quiso vagabundear, ¡Vagabundear! Del agua lo aprendimos, ¡Del agua! Que no reposa de día ni de noche, Y siempre está dispuesta a correr ¡El agua! También lo vemos en las ruedas, ¡Las ruedas! Que no quieren detenerse, Pasan el día sin cansarse, ¡Las ruedas!

Die Steine selbst, so schwer sie sind, Die Steine! Sie tanzen mit den muntern Reihn Und wollen gar noch schneller sein, Die Steine.

Las mismas piedras, siendo tan pesadas ¡Las piedras! Quisieran entrar en la danza Y con gusto irían más de prisa ¡Las piedras!

O Wandern, Wandern, meine Lust, O Wandern! Herr Meister und Frau Meisterin, Laßt mich in Frieden weiterziehn Und wandern.

¡Partir! Partir es mi deseo ¡Partir! Señor amo, señora ama, Déjenme continuar en paz, ¡Y partir!

Por favor pase a la siguiente página, una vez haya terminado la pieza

9


2. Wohin? Ich hört' ein Bächlein rauschen Wohl aus dem Felsenquell, Hinab zum Tale rauschen So frisch und wunderhell.

Oí correr un arroyuelo Entre las piedras de su lecho, Deslizándose hacia el valle ¡Tan fresco, tan claro!

Ich weiß nicht, wie mir wurde, Nicht, wer den Rat mir gab, Ich mußte auch hinunter Mit meinem Wanderstab.

No sé cómo lo decidí, No sé bien quién me invitó A bajar también al valle Apoyado en mi bordón.

Hinunter und immer weiter Und immer dem Bache nach, Und immer frischer rauschte Und immer heller der Bach. Ist das denn meine Straße? O Bächlein, sprich, wohin? Du hast mit deinem Rauschen Mir ganz berauscht den Sinn.

10

2. ¿A dónde?

Was sag ich denn vom Rauschen? Das kann kein Rauschen sein: Es singen wohl die Nixen Tief unten ihren Reihn. Laß singen, Gesell, laß rauschen Und wandre fröhlich nach! Es gehn ja Mühlenräder In jedem klaren Bach. 3. Halt! Eine Mühle seh ich blinken Aus den Erlen heraus, Durch Rauschen und Singen Bricht Rädergebraus. Ei willkommen, ei willkommen, Süßer Mühlengesang! Und das Haus, wie so traulich! Und die Fenster, wie blank! Und die Sonne, wie helle Vom Himmel sie scheint! Ei, Bächlein, liebes Bächlein, War es also gemeint?

Avanzando, descendiendo, Siguiendo al arroyo voy, Tan claros son sus murmullos, Tan claras sus aguas son. ¿Será este mi camino? ¿Arroyito, a dónde vas? Mi espíritu has extraviado Con tu dulce susurrar. ¿Cómo hablo de susurros? No se oye el agua correr, Son cantos de las ondinas Que danzan en lo profundo. Sus cantos, amigo, y tus murmullos Alegre voy a seguir Siempre habrá buenos molinos A la vera de arroyos claros. 3. ¡Alto! Veo relucir un molino Abajo, entre los alisos, Entre risas y torrentes Se oye el rugir de las piedras. Bienvenida, bienvenida, Dulce canción del molino. ¡Qué amable se ve la casa, Cómo lucen sus ventanas! ¡Y el sol, que brilla radiante En el cielo despejado! ¿Arroyo, querido arroyo, Esto me querías mostrar?


4. Danksagung an den Bach

4. Gratitud hacia el arroyo

War es also gemeint, Mein rauschender Freund? Dein Singen, dein Klingen, War es also gemeint?

¿Esto querías mostrarme, Amigo murmurador? ¿Tus cantos y tus susurros Me traían hasta aquí?

Zur Müllerin hin! So lautet der Sinn. Gelt, hab' ich's verstanden? Zur Müllerin hin!

“Mira aquella molinera” ¿Eso me querías decir? ¿Entiendo bien lo que expresas? “La molinera está allí”

Hat sie dich geschickt? Oder hast mich berückt? Das möcht ich noch wissen, Ob sie dich geschickt.

¿Acaso te ha enviado ella, O me quisiste traer? Quisiera que me contaras Si fue ella quien te envió.

Nun wie's auch mag sein, Ich gebe mich drein:

Haya sido como fuere No me voy a resistir:

Was ich such, hab ich funden, Wie's immer mag sein.

Encontré lo que buscaba, ¡Que sea lo que ha de ser!

Nach Arbeit ich frug, Nun hab ich genug Für die Hände, fürs Herze Vollauf genug!

Trabajo les he pedido Y ahora lo tengo de más; Trabajo para mis brazos, También para el corazón.

5. Am Feierabend

5. Después del trabajo

Hätt ich tausend Arme zu rühren! Könnt ich brausend Die Räder führen! Könnt ich wehen Durch alle Haine! Könnt ich drehen Alle Steine! Daß die schöne Müllerin Merkte meinen treuen Sinn! Ach, wie ist mein Arm so schwach! Was ich hebe, was ich trage, Was ich schneide, was ich schlage, Jeder Knappe tut mir's nach. Und da sitz ich in der großen Runde, In der stillen kühlen Feierstunde, Und der Meister spricht zu allen: Euer Werk hat mir gefallen; Und das liebe Mädchen sagt Allen eine gute Nacht.

Quisiera agitar Mil brazos, Quisiera impulsar Las ruedas del molino, Agitar con mi aliento Toda la floresta, Mover yo solo Las piedras de moler. Así la bella molinera Vería lo que siento. ¡Ay, cuán débiles son mis brazos! Puedo cargar, puedo llevar, Puedo cortar, puedo moler, Lo mismo que otro aprendiz. Me siento en el círculo junto al fuego Cuando la tarde refresca después de la jornada, Y el patrón nos dice a todos: “Hoy hicieron buen trabajo” Y la bella muchacha Desea a todos buenas noches.

Por favor pase a la siguiente página, una vez haya terminado la pieza

11


6. Der Neugierige Ich frage keine Blume, Ich frage keinen Stern, Sie können mir alle nicht sagen, Was ich erführ so gern. Ich bin ja auch kein Gärtner, Die Sterne stehn zu hoch; Mein Bächlein will ich fragen, Ob mich mein Herz belog. O Bächlein meiner Liebe, Wie bist du heut so stumm? Will ja nur eines wissen, Ein Wörtchen um und um. Ja heißt das eine Wörtchen, Das andre heißet Nein, Die beiden Wörtchen schließen Die ganze Welt mir ein. O Bächlein meiner Liebe, Was bist du wunderlich! Will's ja nicht weitersagen, Sag, Bächlein, liebt sie mich? 7. Ungeduld

12

6. El preguntón No le pregunto a las flores Ni tampoco a las estrellas, Ellas no sabrían decirme Lo que yo deseo saber. Puesto que no soy jardinero Y el cielo lejano está, Le pregunto a mi arroyito Si el corazón me engañó. ¡Oh mi arroyito querido, Qué silencioso estás hoy! Sólo pregunto una cosa Una palabrita, nada más. Esa palabrita es “sí” También pudiera ser “no” Las dos palabras contienen Todo el mundo para mí. ¡Oh mi arroyito querido Qué misterioso estás hoy! No se lo contaré a nadie, Dime, ¿me quiere ella, o no? 7. Impaciencia

Ich schnitt es gern in alle Rinden ein, Ich grüb es gern in jeden Kieselstein, Ich möcht es sä'n auf jedes frische Beet Mit Kressensamen, der es schnell verrät, Auf jeden weißen Zettel möcht ich's schreiben: "Dein ist mein Herz und soll es ewig bleiben.

Quisiera grabarlo en todos los troncos, Inscribirlo en todas la piedras, Quisiera trazarlo en todas las eras Con semillas prontas a brotar, Escribirlo en cualquier hoja en blanco: Tuyo es mi corazón y por siempre lo será.

Ich möcht mir ziehen einen jungen Star, Bis daß er spräch die Worte rein und klar, Bis er sie spräch mit meines Mundes Klang, Mit meines Herzens vollem, heißem Drang; Dann säng er hell durch ihre Fensterscheiben: "Dein ist mein Herz und soll es ewig bleiben"

Quisiera adiestrar a un pequeño tordo Para que lo dijera fuerte y claro, Para que imitara mi propia voz, Y llevara mis ardientes ruegos Cuando a su ventana va a cantar: Tuyo es mi corazón y por siempre lo será.

Den Morgenwinden möcht ich's hauchen ein, Ich möcht es säuseln durch den regen Hain; Oh, leuchtet' es aus jedem Blumenstern! Trüg es der Duft zu ihr von nah und fern! "Ihr Wogen, könnt ihr nichts als Räder treiben Dein ist mein Herz und soll es ewig bleiben"

Si fuera mi aliento el viento matinal Para susurrarlo en toda la floresta; Si pudiera verse en todas las flores, Si pudiera difundirse junto con su perfume; Si las ondas no movieran sólo los molinos; Tuyo es mi corazón y por siempre lo será.

Ich meint, es müßt in meinen Augen stehn, Auf meinen Wangen müßt man's brennen sehn, Zu lesen wär's auf meinem stummen Mund, Ein jeder Atemzug gäb's laut ihr kund, Und sie merkt nichts von all dem bangen

Yo pensaba que mis ojos lo mostraban, Que podía verse en mis mejillas ardientes, Que se leía en mis labios silenciosos, Que lo anunciaba claramente al respirar, Pero ella no interpreta

Treiben: "Dein ist mein Herz und soll es ewig bleiben".

estas señales: Tuyo es mi corazón y por siempre lo será.


8. Morgengruß Guten Morgen, schöne Müllerin! Wo steckst du gleich das Köpfchen hin, Als wär dir was geschehen? Verdrießt dich denn mein Gruß so schwer? Verstört dich denn mein Blick so sehr? So muß ich wieder gehen. O laß mich nur von ferne stehn, Nach deinem lieben Fenster sehn, Von ferne, ganz von ferne! Du blondes Köpfchen, komm hervor! Hervor aus eurem runden Tor, Ihr blauen Morgensterne! Ihr schlummertrunknen Äugelein, Ihr taubetrübten Blümelein, Was scheuet ihr die Sonne? Hat es die Nacht so gut gemeint, Daß ihr euch schließt und bückt und weint Nach ihrer stillen Wonne? Nun schüttelt ab der Träume Flor Und hebt euch frisch und frei empor In Gottes hellen Morgen! Die Lerche wirbelt in der Luft, Und aus dem tiefen Herzen ruft Die Liebe Leid und Sorgen. 9. Des Müllers Blumen Am Bach viel kleine Blumen stehn, Aus hellen blauen Augen sehn; Der Bach, der ist des Müllers Freund, Und hellblau Liebchens Auge scheint, Drum sind es meine Blumen. Dicht unter ihrem Fensterlein, Da will ich pflanzen die Blumen ein, Da ruft ihr zu, wenn alles schweigt, Wenn sich ihr Haupt zum Schlummer neigt, Ihr wißt ja, was ich meine. Und wenn sie tät die Äuglein zu Und schläft in süßer, süßer Ruh, Dann lispelt als ein Traumgesicht Ihr zu: Vergiß, vergiß mein nicht! Das ist es, was ich meine. Und schließt sie früh die Laden auf, Dann schaut mit Liebesblick hinauf: Der Tau in euren Äugelein, Das sollen meine Tränen sein, Die will ich auf euch weinen.

8. Saludo Matinal ¡Buenos días, bella molinera! ¿Por qué apartas la mirada Como si algo malo sucediera? ¿Te disgusta tanto mi saludo, Te inquieta tanto mi mirada? Deberé entonces de nuevo partir. ¡Déjame contemplar desde lejos Tu pequeña ventana adorada, Desde lejos, muy lejos! ¡Cabecita rubia, asómate. Bellos luceros azules, Alzad vuestras suaves rejas! Ojitos adormilados, Florecitas agobiadas de rocío, ¿Por qué teméis al sol? ¿Tanto bien os trae la noche Que os cerráis, inclinados y llorosos Esperando su deleite silencioso? Arrojad los velos del sueño, Despertad, frescos y libres En esta bendita claridad matinal. La alondra revolotea en el cielo, Y de lo profundo del corazón El amor arroja las penas y el dolor. 9. Las flores del molinero Junto al arroyo hay muchas florecitas Que contemplan unos ojos azules; Es el arroyo del molinero amigo, Y azules como el cielo los ojos de mi amada; Por tanto, serán mías esas flores. Justo bajo su ventana Plantaré mis florecillas, Para que hablen cuando todo calla, Cuando incline su cabeza para dormir; Ellas saben qué quiero decir. Así, cuando cierre los ojos Y duerma en dulce, dulce paz, Susurrarán como un sueño: “Nunca te olvides de mí” Eso es lo que quiero decir. En la mañana, cuando abra la ventana, Amorosamente la debéis mirar. El rocío en vuestros ojitos Será sin duda mi llanto Que sobre vosotras cayó. Por favor pase a la siguiente página, una vez haya terminado la pieza

13


10. Tränenregen Wir saßen so traulich beisammen Im kühlen Erlendach, Wir schauten so traulich zusammen Hinab in den rieselnden Bach.

Nos sentamos, estrechamente unidos, Bajo el fresco sombrío de los alisos, Y miramos, estrechamente unidos, El lento paso del arroyo.

Der Mond war auch gekommen, Die Sternlein hinterdrein, Und schauten so traulich zusammen In den silbernen Spiegel hinein.

También apareció la luna, Vinieron a acompañarla las estrellas, Y miraban, estrechamente unidas, Su reflejo plateado en la corriente.

Ich sah nach keinem Monde, Nach keinem Sternenschein, Ich schaute nach ihrem Bilde, Nach ihren Augen allein. Und sahe sie nicken und blicken Herauf aus dem seligen Bach, Die Blümlein am Ufer, die blauen, Sie nickten und blickten ihr nach.

14

10. Lluvia de lágrimas

Yo no miraba la luna, Ni el brillo de las estrellas, Solo veía su rostro, Sólo miraba sus ojos. Los vi inclinarse y contemplar Las aguas alegres del arroyo, Las florecitas azules, en la orilla, Se inclinaron para poderla ver.

Und in den Bach versunken Der ganze Himmel schien Und wollte mich mit hinunter In seine Tiefe ziehn.

Entonces pareció sumergirse El cielo entero en la corriente, Que a mí también quería Llevarme a sus profundidades.

Und über den Wolken und Sternen, Da rieselte munter der Bach Und rief mit Singen und Klingen: Geselle, Geselle, mir nach!

Cubriendo las nubes y estrellas Cantaba alegre el arroyo Diciéndome, con su melodía: ¡Compañero, sigue tras de mí!

Da gingen die Augen mir über, Da ward es im Spiegel so kraus; Sie sprach: Es kommt ein Regen, Ade, ich geh nach Haus. 11. Mein! Bächlein, laß dein Rauschen sein! Räder, stellt euer Brausen ein! All ihr muntern Waldvögelein, Groß und klein, Endet eure Melodein! Durch den Hain Aus und ein Schalle heut ein Reim allein: Die geliebte Müllerin ist mein! Mein! Frühling, sind das alle deine Blümelein? Sonne, hast du keinen hellern Schein? Ach, so muß ich ganz allein Mit dem seligen Worte mein Unverstanden in der weiten Schöpfung sein!

Se alzaron entonces los ojos, La tristeza el espejo empañó. Ella dijo “parece que llega la lluvia, !Ay! A mi casa he de volver. 11. ¡Mía! Arroyito, detén tu corriente! Ruedas, silenciad vuestro bramar! Alegres pajaritos de los bosques Todos, grandes y pequeños, Vuestra melodía callad. Por aquí y por allá En lo alto y en lo bajo Resuene una sola rima: “La amada molinera es mía, ¡Mía!” Primavera ¿no tienes más retoños? Sol, ¿son estos tus más brillantes rayos? ¡Ay! entonces permaneceré solo, Con la bendita palabra “mía” Incomprendido por el universo!


12. Pause Meine Laute hab ich gehängt an die Wand, Hab sie umschlungen mit einem grünen Band Ich kann nicht mehr singen, mein Herz ist zu voll, Weiß nicht, wie ich's in Reime zwingen soll.

12. Pausa He colgado mi laúd en la pared Adornado con una cinta verde. No puedo cantar más, mi corazón va a estallar Ya no sé cómo volver a rimar.

Meiner Sehnsucht allerheißesten Schmerz Durft ich aushauchen in Liederscherz, Und wie ich klagte so süß und fein, Glaubt ich doch, mein Leiden wär nicht klein. Ei, wie groß ist wohl meines Glückes Last, Daß kein Klang auf Erden es in sich faßt?

Mi más ardiente y doloroso anhelo Lo expreso en canciones ligeras, Aunque mi canto sea dulce y tierno Mis penas no son pequeñas, lo sé. ¡Oh! Tan grande es el peso de mi dicha Que no hay canto en la tierra que lo pueda contener.

Nun, liebe Laute, ruh an dem Nagel hier! Und weht ein Lüftchen über die Saiten dir, Und streift eine Biene mit ihren Flügeln dich, Da wird mir so bange, und es durchschauert mich. Warum ließ ich das Band auch hängen so lang? Oft fliegt's um die Saiten mit seufzendem Klang. Ist es der Nachklang meiner Liebespein? Soll es das Vorspiel neuer Lieder sein?

Descansa ahora, amado laúd, colgado allí; Si la brisa mueve tus cuerdas, O una abeja te roza con sus alas, Me harás estremecer con inquietud. ¿Por qué dejé tan larga la cinta? A veces susurra sobre las cuerdas. ¿Será el eco de mis penas de amor, O el preludio de mis nuevas canciones?

13. Mit dem grünen Lautenbande

13. La cinta verde del laúd

"Schad um das schöne grüne Band, Daß es verbleicht hier an der Wand, Ich hab das Grün so gern!" So sprachst du, Liebchen, heut zu mir; Gleich knüpf ich's ab und send es dir: Nun hab das Grüne gern!

“Es triste que esta linda cinta verde Se destiña colgada en la pared. Me gusta tanto el verde...” Esto dijiste hoy, amada mía. Al instante la desaté para enviártela. Te gusta tanto el verde...

Ist auch dein ganzer Liebster weiß, Soll Grün doch haben seinen Preis, Und ich auch hab es gern. Weil unsre Lieb ist immergrün, Weil grün der Hoffnung Fernen blühn, Drum haben wir es gern.

Aunque tu enamorado se vea blanco, El verde lo recompensará, Y será también mi color, Pues nuestro amor siempre reverdece Y son verdes los brotes de la esperanza, Por eso nos gusta tanto.

Nun schlinge in die Locken dein Das grüne Band gefällig ein, Du hast ja's Grün so gern. Dann weiß ich, wo die Hoffnung wohnt, Dann weiß ich, wo die Liebe thront, Dann hab ich's Grün erst gern.

Ahora trenza en tus cabellos La verde cinta que te embellece. Te gusta tanto el verde... Así sabré dónde retoña la esperanza, Así sabré dónde reina el amor, ¡El verde me hará feliz!

Por favor pase a la siguiente página, una vez haya terminado la pieza

15


14. Der Jäger Was sucht denn der Jäger am Mühlbach hier? Bleib, trotziger Jäger, in deinem Revier! Hier gibt es kein Wild zu jagen für dich, Hier wohnt nur ein Rehlein, ein zahmes, für mich. Und willst du das zärtliche Rehlein sehn, So laß deine Büchsen im Walde stehn, Und laß deine klaffenden Hunde zu Haus, Und laß auf dem Horne den Saus und Braus, Und schere vom Kinne das struppige Haar, Sonst scheut sich im Garten das Rehlein fürwahr.

16

Doch besser, du bliebest im Walde dazu Und ließest die Mühlen und Müller in Ruh. Was taugen die Fischlein im grünen Gezweig? Was will den das Eichhorn im bläulichen Teich? Drum bleibe, du trotziger Jäger, im Hain, Und laß mich mit meinen drei Rädern allein; Und willst meinem Schätzchen dich machen beliebt, So wisse, mein Freund, was ihr Herzchen betrübt: Die Eber, die kommen zur Nacht aus dem Hain Und brechen in ihren Kohlgarten ein Und treten und wühlen herum in dem Feld: Die Eber, die schieß, du Jägerheld! 15. Eifersucht und Stolz Wohin so schnell, so kraus und wild, mein lieber Bach? Eilst du voll Zorn dem frechen Bruder Jäger nach? Kehr um, kehr um, und schilt erst deine Müllerin Für ihren leichten, losen, kleinen Flattersinn. Sahst du sie gestern abend nicht am Tore stehn, Mit langem Halse nach der großen Straße sehn? Wenn vom den Fang der Jäger lustig zieht nach Haus, Da steckt kein sittsam Kind den Kopf zum Fenster 'naus. Geh, Bächlein, hin und sag ihr das; doch sag ihr nicht, Hörst du, kein Wort von meinem traurigen Gesicht. Sag ihr: Er schnitzt bei mir sich eine Pfeif' aus Rohr Und bläst den Kindern schöne Tänz' und Lieder vor.

14. El cazador ¿Qué busca el cazador aquí en el arroyo? ¡Porfiado cazador, quédate en tu terreno! Aquí no encontrarás presas para cazar, Aquí solo vive una mansa corza, que domestiqué. Y si ver quisieras esta tierna corza, Habrás de dejar tus armas en el bosque, Habrás de dejar tus perros en casa, Tu ruidosa trompa habrás de callar, Tus barbas hirsutas deberás cortar Si no quieres ahuyentarla en el jardín. Mejor que te quedes allá en tus bosques, Dejando al molinero y a sus piedras en paz. ¿Qué harían en las verdes ramas estos pececitos? ¿Qué querría la ardilla en el lago azul? Quédate mejor en la espesura, porfiado cazador, Y déjame sólo con mis tres ruedas de moler. Y si quisieras que mi amada te apreciara, Has de saber, amigo mío, qué la perturba: Los jabalíes que abandonan sus bosques Y en la noche invaden su huerto, Y pisan y dañan sus surcos de col. ¡Mata jabalíes, audaz cazador! 15. Celos y orgullo ¿Adónde vas, querido arroyo, tan presto, agitado y feroz? ¿Persigues lleno de cólera al descarado compadre cazador? Vuelve, vuelve y reprocha primero a tu molinera Por su ligera, frívola y mezquina inconstancia. ¿No la viste Anoche en la puerta Estirar su cuello hacia la carretera? Cuando un cazador alegre retorna a su casa Una chica decente no se asoma a la ventana. Vuelve, arroyito, vuelve y díselo, pero no le digas ¿Me escuchas? ni una palabra Obre mi cara triste. Dile: ha hecho una flauta con cañas de mi orilla Y va tocando danzas y canciones a los niños.


16. Die liebe Farbe In Grün will ich mich kleiden, In grüne Tränenweiden: Mein Schatz hat's Grün so gern... Will suchen einen Zypressenhain, Eine Heide von grünen Rosmarein: Mein Schatz hat's Grün so gern.... Wohlauf zum fröhlichen Jagen! Wohlauf durch Heid' und Hagen! Mein Schatz hat's Jagen so gern... Das Wild, das ich jage, das ist der Tod; Die Heide, die heiß ich die Liebesnot: Mein Schatz hat's Jagen so gern... Grabt mir ein Grab im Wasen, Deckt mich mit grünem Rasen: Mein Schatz hat's Grün so gern... Kein Kreuzlein schwarz, kein Blümlein bunt, Grün, alles grün so rings und rund: Mein Schatz hat's Grün so gern.. 17. Die böse Farbe Ich möchte ziehn in die Welt hinaus, Hinaus in die weite Welt; Wenn's nur so grün, so grün nicht wär, Da draußen in Wald und Feld!

16. El color amado Me vestiré de verde, Con verdes guirnaldas fúnebres, A mi amada le gusta tanto el verde... Buscaré un bosque de cipreses, Un páramo cubierto de romero, A mi amada le gusta tanto el verde... ¡Vayamos a la alegre cacería! ¡Vayamos por páramos y bosques! A mi amada le gusta tanto la caza... La presa que cazaré es la muerte, Al páramo lo llamo “penas de amor”. A mi amada le gusta tanto la caza... Cavadme una tumba en el prado, Cubridme con hierba verde, A mi amada le gusta tanto el verde... Sin cruces negras, sin flores de colores, Verde, todo verde alrededor, A mi amada le gusta tanto el verde... 17. El color odiado Quisiera salir al mundo, Salir al ancho mundo. Si sólo no fuera tan verde, tan verde, Allá en los campos y en los bosques.

Ich möchte die grünen Blätter all Pflücken von jedem Zweig, Ich möchte die grünen Gräser all Weinen ganz totenbleich.

Quisiera las verdes hojas Todas de las ramas arrancar. Quisiera blanquear la verde hierba Con mi llanto mortal.

Ach Grün, du böse Farbe du, Was siehst mich immer an So stolz, so keck, so schadenfroh, Mich armen weißen Mann?

Oh verde, color odioso, ¿Por qué te muestras Tan orgulloso, insolente y rencoroso, Ante mí, pobre hombre de blanco?

Ich möchte liegen vor ihrer Tür In Sturm und Regen und Schnee. Und singen ganz leise bei Tag und Nacht Das eine Wörtchen: Ade! Horch, wenn im Wald ein Jagdhorn schallt, Da klingt ihr Fensterlein! Und schaut sie auch nach mir nicht aus, Darf ich doch schauen hinein. O binde von der Stirn dir ab Das grüne, grüne Band; Ade, ade! Und reiche mir Zum Abschied deine Hand!

Quisiera tenderme ante su puerta Bajo tormentas, lluvias y nieves, Y cantarle muy bajo, noche y día, Una sola palabra: adiós. ¡Oíd! Cuando resuenan las trompas en el bosque Puedo escuchar su ventanita. Aunque ella no me mira Yo puedo verla bien. ¡Oh! Desata de tu frente Esa cinta verde, verde. ¡Adiós, adiós! En la despedida, Tiéndeme tu mano! Por favor pase a la siguiente página, una vez haya terminado la pieza

17


18. Trockne Blumen Ihr Blümlein alle, die sie mir gab, Euch soll man legen mit mir ins Grab. Wie seht ihr alle mich an so weh, Als ob ihr wüßtet, wie mir gescheh! Ihr Blümlein alle, wie welk, wie blaß? Ihr Blümlein alle, wovon so naß?

18

Ach, Tränen machen Nicht maiengrün, Machen tote Liebe Nicht wieder blühn. Und Lenz wird kommen, und Winter wird gehn, Und Blümlein werden im Grase stehn. Und Blümlein liegen in meinem Grab, Die Blümlein alle, die sie mir gab. Und wenn sie wandelt am Hügel vorbei Und denkt im Herzen: Der meint' es treu! Dann, Blümlein alle, heraus, heraus! Der Mai ist kommen, der Winter ist aus.

18. Flores secas Vosotras, todas las flores Que ella me obsequió, Vosotras habréis de yacer Conmigo en la tumba. ¿Cómo me miráis Todas tan tristes, Como si supieseis Lo que me sucede? Oh mis florecillas Tan marchitas, tan ajadas, Oh mis florecillas ¿Por qué estáis húmedas? Ay, las lágrimas no pueden Haceros revivir, Ni logran que el amor muerto Vuelva a renacer. Vendrá la primavera El invierno se irá Y otras florecillas En el prado brotarán. Y habrá florecillas También en mi tumba, Todas esas flores Que ella me obsequió. Y cuando ella pase Junto a mi sepultura, Pensando en su corazón: “Me amaba de verdad” Entonces, florecillas ¡Brotad, brotad! Ha llegado mayo, El invierno pasó.


19. Der Müller und der Bach Der Müller: Wo ein treues Herze in Liebe vergeht, Da welken die Lilien auf jedem Beet; Da muß in die Wolken der Vollmond gehn, Damit seine Tränen die Menschen nicht sehn; Da halten die Englein die Augen sich zu Und schluchzen und singen die Seele zur Ruh.

19. El molinero y el arroyo El Molinero: Donde un corazón fiel Muere de amor Se marchitan las lilas En los surcos. Allí la luna llena Se oculta tras las nubes Para que sus lágrimas Los hombres no vean. Allí los angelitos Cierran sus ojos, Con cantos y sollozos Arrullan al alma.

Der Bach: Und wenn sich die Liebe dem Schmerz entringt, Ein Sternlein, ein neues, am Himmel erblinkt;

El arroyo: Y cuando el amor Escapa de las penas, Una estrellita nueva Brilla en el cielo;

Da springen drei Rosen, halb rot und halb weiß, Die welken nicht wieder, aus Dornenreis.

Allí brotan tres rosas, Mitad rojas, mitad blancas, Que nunca se marchitan Entre sus espinas.

Und die Engelein schneiden Die Flügel sich ab und gehn alle Morgen Zur Erde herab.

Y los angelitos Cerrando sus alas Todas las mañanas Bajan a la tierra.

Der Müller: Ach Bächlein, liebes Bächlein, Du meinst es so gut! Ach Bächlein, aber weißt du, wie Liebe tut?

El Molinero: ¡Oh arroyito!, querido arroyito Qué bien lo dices ¡Oh arroyito! ¿Sabes tu Lo que hace el amor?

Ach unten, da unten die kühle Ruh! Ach Bächlein, liebes Bächlein, So singe nur zu.

¡Oh, allá en lo profundo En fresca paz Querido arroyito, Canta siempre así.

Por favor pase a la siguiente página, una vez haya terminado la pieza

19


20. Des Baches Wiegenlied Gute Ruh, gute Ruh! Tu die Augen zu! Wandrer, du müder, du bist zu Haus. Die Treu' ist hier, Sollst liegen bei mir, Bis das Meer will trinken die Bächlein aus. Will betten dich kühl Auf weichem Pfühl In dem blauen kristallenen Kämmerlein. Heran, heran, Was wiegen kann, Woget und wieget den Knaben mir ein!

20

20. Canción de cuna del arroyo Descansa, descansa, Cierra bien los ojos. Caminante cansado, aquí está tu hogar. Te seré fiel, Reclinémonos juntos Hasta que el mar devore al arroyo Te haré un lecho fresco Una almohada blanda, En este cuartico de cristal azul. Venid, venid, Si podéis arrullar Meced y arrullad a este joven en mí.

Wenn ein Jagdhorn schallt Aus dem grünen Wald, Will ich sausen und brausen wohl um dich her. Blickt nicht herein, Blaue Blümelein! Ihr macht meinem Schläfer die Träume so schwer.

Cuando el cuerno de caza Resuene en los bosques, Correré y rugiré en torno a ti. No miréis aquí, Florecitas azules, Haréis que al dormir tenga malos sueños.

Hinweg, hinweg von dem Mühlensteg, Böses Mägdelein, daß ihn dein Schatten nicht weckt! Wirf mir herein dein Tüchlein fein, daß ich die Augen ihm halte bedeckt!

Lejos, lejos, Del camino para el molino Malvada muchacha, que tu sombra no lo despierte. Arrójame Tu fino chal Para que yo cubra sus ojos con él.

Gute Nacht, gute Nacht! Bis alles wacht, schlaf aus deine Freude, schlaf aus dein Leid! Der Vollmond steigt, Der Nebel weicht, Und der Himmel da oben, wie ist er so weit!

Adiós, buenas noches, Hasta cuando todos nos levantemos, Reposa sin dichas, reposa sin penas. Se alza luna llena, La niebla se va, Y allá arriba, el cielo, ¡qué inmenso se ve!


Programa

estudios en elexterior

de

CONVOCATORIAS EN:

Jóvenes talentos en música Cierre de convocatoria: 9 de mayo de 2014

Posgrado en derecho económico Cierre de convocatoria: 16 de mayo de 2014

Doctorado en economía Cierre de convocatoria: 23 de mayo de 2014 

¡INICIA TU PROCESO DESDE YA! www.banrep.gov.co/estudios-exterior


Temporada de conciertos