Page 1

JEAN

RONDEAU clavecín (Francia)

Martes 28 de febrero de 2017 • 7:30 p.m. Florencia, Auditorio Monseñor Ángel Cuniberti de la Universidad de la Amazonia Miércoles 1° de marzo de 2017 • 7:30 p.m. Bogotá, Sala de Conciertos Biblioteca Luis Ángel Arango

Foto: Edouard Bressy • Cód. PULEP: IUO732

Jueves 2 de marzo de 2017 • 7:00 p.m. Neiva, Asamblea Departamental

MÚSICA ANTIGUA PARA NUESTRO TIEMPO Temporada Nacional de Conciertos Banco de la República • 2017


TOME NOTA P

SERVICIO DE PARQUEADERO EN BOGOTÁ

El servicio de parqueadero tiene un costo de $3.300 pesos y cubre 4 horas. El pago se debe realizar previo al ingreso.

Los conciertos iniciarán exactamente a la hora indicada en los avisos de prensa y en el programa de mano. Llegar con media hora de antelación le permitirá ingresar al concierto con tranquilidad y disfrutarlo en su totalidad.

Si al momento de llegar al concierto éste ya ha iniciado, el personal del auditorio le indicará el momento adecuado para ingresar a la sala de acuerdo con las recomendaciones dadas por los artistas que están en escena.

Agradecemos se abstenga de consumir comidas y bebidas, o fumar durante el concierto, con el fin de garantizar un ambiente adecuado tanto para el público como para los artistas.

Durante el transcurso del concierto por favor mantenga apagados sus equipos electrónicos, incluyendo teléfonos celulares, buscapersonas y alarmas de reloj. Esto ayuda a crear un ambiente propicio para disfrutar la música.

Por respeto a los derechos de autor de los compositores e intérpretes, no está permitido realizar grabaciones de audio o video ni tomar fotografías durante el concierto.

SÍGANOS EN @ConciertosBR

Sala de Conciertos Luis Ángel Arango

Banrepcultural

Banrepcultural

Banco de la República


MÚSICA ANTIGUA: MELANCOLÍA Y REFLEJOS

Se dice con frecuencia que el mayor pecado de quien estudia la historia es el anacronismo. Pero toda historia es anacrónica, o mejor, es crónica. Toda historia es, sobre todo, un reflejo de su tiempo. Lo mismo aplica a la interpretación “históricamente informada” de la música. Cada era imagina y moldea un pasado distinto: una época pretérita que, por fuerza mayor, suena conforme a los valores y la estética de la época de quienes la interpretan. En el siglo xviii ya existían organizaciones que buscaban recrear la “música antigua” de los siglos anteriores. Hoy en día, a la música de aquella centuria la consideramos igualmente “antigua”, y esa que les interesaba revivir —que entonces sonaba distintísima a como nos la imaginamos ahora, aunque nos suena muy distinta a aquella del siglo xviii—, para otros fines la catalogamos con la misma etiqueta. Hasta el día de hoy existen espléndidos ensambles y artistas que descuellan por igual en el repertorio de los siglos xv o xviii, y los consideramos expertos en “música antigua”, aunque en verdad son excelentes músicos de nuestra época. De hecho, como se ha observado en muchas ocasiones, este repertorio de músicas medievales, renacentistas, barrocas o clásicas tempranas constituye una reveladora forma de música contemporánea. Refleja nuestra melancólica y moderna vocación por recuperar el pasado. Pero bienvenida sea esa melancolía, que es del tipo que los neoplatónicos del siglo xvi caracterizaban como “inspirada” y que progresaba en tres etapas. Primero llenaba la imaginación, luego dominaba la razón y, finalmente, elevaba el intelecto hacia la percepción de regiones y tiempos remotos, pudiendo así, por ejemplo, conjurar fantasmas, traer el pasado al presente o viajar al pasado; justo lo que pasa cuando un concierto es mágico, o cuando nos transporta aquello — antiguo por antonomasia— que suena en un disco. Esta temporada de conciertos de “música antigua”, de 2017, tiene por tema los reflejos y la melancolía. Reflejos de un músico en otro: del compositor del pasado en el intérprete moderno, o de un creador que imita o parodia a otro. Reflejos de un mundo teatral, utópico; ilusiones, en todos los sentidos de la palabra. Melancolía pura, exacerbada, como la que se cultivaba en la Inglaterra isabelina y jacobina, o simplemente, por reflejo. Como bien nos lo enseña el tango, todo encuentro con el espejo es melancólico. Si multiplicamos la experiencia a una galería de reflejos —como alguna vez pretendió hacerlo Leonardo, que se imaginó un laberinto de espejos en los que la realidad se disolviera— el tema se confunde con las variaciones: ¿quién es “real” y quién es “reflejo”? Un espejo nos alarga, otro nos engorda, este nos deforma y aquel nos embellece. Todos muestran algo que podemos ser, que acaso fuimos o quisimos ser. 1


El mismo tema puede trasegar por 200 o 700 años bajo distintos reflejos que, a la postre, se vuelven tanto o más significativos que el sujeto original (justamente lo que pasó con la melodía de L’homme armée, canción medieval cuyo tratamiento en contrafacta litúrgica obsesionó por igual a compositores del siglo xiv y del xx, y que será objeto de uno de los conciertos). En otros casos, la misma obra —por ejemplo, la Misa de Nuestra Señora, de Machaut— es siempre distinta: cada época, cada estudioso y cada intérprete hacen una lectura marcadamente diferente. Cada periodo imagina su propia “antigüedad”. Pero para que la música ocurra, es preciso interpretarla: entenderla, incorporarla, sentirla conforme una idea —prefijada o alcanzada— de cómo debe sonar y qué significa. Esa interpretación hace que nunca la música antigua sea antigua; al contrario, la hace siempre actual, hace que nos toque y nos concierna, que nos emocione y nos haga imaginar. Es melancolía inspirada, que en cada recital da nueva vida a los espectros del pasado.

CONCIERTOS DE LA SERIE MÚSICA ANTIGUA PARA NUESTRO TIEMPO ENSAMBLE DAIMONION (Suiza) Lina López, soprano (Colombia) Bogotá: domingo 9 de abril de 2017, 11:00 a.m. Honda: lunes 10 de abril de 2017 Popayán: miércoles 12 de abril de 2017

ENSAMBLE ORGANUM (Francia) Marcel Pérès, director Valledupar: jueves 18 de mayo de 2017 Riohacha: viernes 19 de mayo de 2017 Bogotá: domingo 21 de mayo de 2017, 11:00 a.m.

Cód. PULEP: PGA896

Cód. PULEP: XMB441

ENSAMBLE MÚSICA ANTIGUA PARA NUESTRO TIEMPO (Colombia / Suiza) Federico Sepúlveda, director Domingo 10 de septiembre de 2017, 11:00 a.m. Cód. PULEP: SYS951

2


JEAN RONDEAU Con tan solo 21 años de edad, Jean Rondeau se hizo merecedor del primer premio del Concurso Internacional de Clavecín de Brujas, Bélgica, en el Festival Musica Antiqua, y también del premio de EUBO Development Trust, que se confiere al músico más joven y prometedor de la Unión Europea. Ese mismo año, 2012, fue galardonado en el Concurso Internacional Primaveral de Clavecín de Praga en su sexagésimo cuarta edición, en el que recibió el segundo premio y el premio a la mejor interpretación de una pieza contemporánea escrita para este evento.

Foto: Edouard Bressy

En 2013, las Radios Francophones Publiques le concedieron el premio de joven solista. En enero de 2015 obtuvo el premio Solista instrumental revelación, de Victoires de la Musique Classique, y a comienzos de ese mismo año lanzó su primer disco como solista, Bach: Imagine, dedicado a Johann Sebastian Bach, para el sello Erato ( Jean Rondeau es artista exclusivo de Warner Classics). Su segundo recital bajo la etiqueta de Erato acaba de aparecer, titulado Vértigo, y consagrado en esta ocasión a Jean-Philippe Rameau y Pancrace Royer. En marzo de 2017 lanzará una tercera producción discográfica con conciertos de Bach y sus descendientes. Jean Rondeau fue discípulo de Blandine Verlet durante diez años. Luego se formó en bajo continuo, órgano, piano, jazz, improvisación, escritura, dirección orquestal y dirección coral, a lo largo de intensos pero también joviales años de estudio en el Conservatorio de París y la Guildhall School de Londres. Allí recibió sus grados en clavecín y bajo continuo con menciones de “muy bien” y “felicitaciones” promulgadas por los jurados. En cuanto a su carrera como solista, músico de cámara y músico de orquesta, Jean Rondeau tiene la fortuna de presentarse regularmente en toda Europa —en sus capitales más importantes y sus festivales más notables—, así como en Suramérica, Norteamérica y Asia. Se presenta también con el conjunto Nevermind (premio del Festival de Música Antigua de Utrecht), agrupación de la que es miembro fundador y cuyo repertorio se orienta principalmente a la música barroca de cámara del siglo xviii. El concierto de Jean Rondeau en Florencia cuenta con el apoyo de la Universidad de la Amazonia

3


PROGRAMA Preludio de la Suite No. 2 en do menor, JOHANN SEBASTIAN BACH BWV 997 (c. 1740) (1685-1750) Original para clavilaúd

Fantasía en do menor, BWV 906 (c. 1726-1740) Preludio de la Suite en JEAN-PHILIPPE RAMEAU la menor, RCT 1 (1706) (1683-1764) De la Suite en la menor, RCT 5 (1727/1728) Allemande Courante Sarabande Gavotte et six doubles

INTERMEDIO La Ménetou (c. 1716) FRANÇOIS COUPERIN (1668-1733) Piezas de clavecín (1746) PANCRACE ROYER Les Tambourins (c. 1705-1755) La Zaïde

Chacona de la Segunda partita para violín JOHANN SEBASTIAN BACH solo en re menor, BWV 1004 (1720) Transcripción para piano a una sola mano por Johannes Brahms (1833-1897) Adaptación al clavecín a dos manos por Jean Rondeau (n. 1991)

CONCIERTO No. 7

4


LAS APARIENCIAS REVELAN Por Carlos Guillermo Páramo Bonilla

Es difícil definir barroco. Al tiempo es adjetivo y sustantivo. Es un estilo, un movimiento, una manera particular de sentir, percibir y expresar. Lo asociamos con las artes producidas en Occidente (América incluida) entre los siglos xvi y xviii, pero también con obras previas o posteriores que evocan algo similar. Hay una forma barroca de hacer política y de pensar el mundo: cierto humor que se deleita con la tensión entre la austeridad y la exuberancia, entre el orden y el caos, entre lo sagrado y lo profano, entre lo íntimo y lo público. El microscopio es barroco como lo es el telescopio. Hay seres barrocos que habitan un mundo afín: tanto el eremita de autoimpuesto silencio como la dama de vanidad planetaria; allí están don Quijote y Sancho Panza, la línea y la esfera. Cyrano con su grotesca nariz y sus viajes siderales. Gulliver entre gigantes y enanos. Pascal nos deja sus pensamientos, Rodríguez Freyle sus chismes. La psicología barroca estima que hay correspondencia entre fisonomía y personalidad: el rostro indica las ideas, las ideas tienen rostro. El mundo es un escenario en el que cada vida interpreta uno o varios papeles. Originalmente, barroco era un término de orfebrería. Así se llamaba a la perla irregular, extrañamente alargada o curvada. Única en su fea hermosura o su hermosa fealdad, sólo compatible con otra igualmente distinta, o distintamente igual, siempre connota un oxímoron. Todo lo barroco es alegórico: obliga a imaginar, pues siempre ocurre en imágenes. Imágenes que encierran otras imágenes o que las reflejan, a veces opuestas, al revés, en negativo, ora achicándolas, ora alongándolas, ora mostrándolas con precisión obsesiva. Tan barroco es El Greco como Vermeer; Gesualdo es tan barroco como Bach. No por nada, la quintaesencia del sonido barroco está en el clavecín. Siempre arroja algo imprevisible, perturbador, dramático. No tiene la redondez o proyección del piano, y aun así tiene la rara capacidad de aparentar ser tanto o más dinámico. Apariencia: tal vez esa sea la palabra que mejor resuma todo lo barroco: aparentar, surtir el efecto mágico de proyectar una imagen ilusoria y atractiva, pero asimismo incitar a ver más allá de lo aparente. Es la misma doctrina jesuítica de la disimulación, asaz barroca: callar para decir, decir para callar, siempre aparentar, siempre encantar. No muy distinto opera la retórica del clavecín.

5


Las obras que hoy se escuchan encapsulan muy bien todo lo barroco: el gran gesto alrededor de algo ínfimo, la frase leve que revela el universo, el retrato de ocasión, la elegía inefable. Apariencia y reflejo. La Suite No. 2 en do menor, BWV 997, con su esotérico Preludio, indica ya de entrada este camino. Originalmente concebida por Bach hacia 1740, o eso se supone, para un bello monstruo conocido como Lautenclavicymbel o Lautenwerck o, entre nosotros, como clavilaúd, híbrido de clavecín y laúd, se hizo más célebre como pieza independiente para uno de estos dos instrumentos. No existe, en cualquier caso, una copia supérstite de la mano del propio Bach, por lo que Jean Rondeau ha elegido la que más le convence de cinco transcripciones disponibles, que es la que hoy en día reposa en una colección berlinesa. En palabras del propio intérprete, con este se comienza “de manera suave y simple”. Esta pieza es como “un bello amanecer que dispone el tono del día. Un preludio que se toma su tiempo, haciendo que el instrumento resuene y así permitiéndonos descubrir su timbre y temperamento… ¿Qué más se puede pedir de un preludio?”1. La siguiente Fantasía bachiana, la BWV 906, también en do menor, no puede ser más contrastante. De hecho, pudiera perdonársenos no identificarla como de Bach sino como de su gran contemporáneo, Domenico Scarlatti: obra extrovertida y llena de extravagancia mediterránea, dudaríamos de su proveniencia si no fuera porque esta sí sobrevive en un par de versiones autógrafas del Cantor de Leipzig; la fecha exacta de la composición es incierta, pero se da por hecho que ocurrió en algún momento entre 1726 y 1740. Hemos comenzado, entonces, con un preludio para un instrumento que no es, y seguido con una fantasía —la palabra es en sí misma elocuente— que despista sobre su verdadero autor. Al fin y al cabo, en francés, jouer es al mismo tiempo jugar e interpretar: una pieza, un rol, “hacer como si…”, “a la manera de…” Lo mismo pasa en alemán con spielen. En tal conformidad, el intérprete de hoy entiende el paso al Preludio de la Suite en la menor de Rameau, perteneciente a su Primer libro de piezas de clavecín, RCT 1, de 1706, como un juego. En sus propias palabras, busca tocarlo “como lo haría un niño… jugando a crear un mundo con solo unas pocas notas, imaginando así un universo con la ayuda de unos retazos de tela, cortinas antiguas o velos sedosos”2. Empero, ese mundo que se abre es otro, como tiene que ser, y pertenece a las Nuevas piezas para clavecín (RCT 5) del mismo Rameau, publicadas en 1727 o 1728. ‘Nuevas’ piezas que no siempre lo son, en el sentido de que al menos la Alemande y la Corrande son reescrituras parciales 1 2

6

Notas de Jean Rondeau al disco Bach imagine; Erato 0-825646-220090, 2015, p. 5. Notas de Jean Rondeau al disco Vértigo: Rameau - Royer; Erato 0-825646-974580, 2015, p. 6.


de composiciones de 1706. La primera inicia de una manera apropiadamente tudesca, y en el primer pasaje, al contrario, pudiéramos por un instante ¡confundir a Rameau con Bach! No obstante, ya la Corrande es puro Rameau, ingeniosa y picante, como lo es la hierática y melancólica Sarabande que le sigue, danza de misteriosas connotaciones masónicas, por lo que parece, por cuanto fue orquestada y reutilizada por él mismo en su ópera Zoroastre, de 1749. Concluye esta sección con una galería de espejos, una de las tres o cuatro grandes muestras de “tema con variaciones” de todo el periodo y el estilo barroco en cualquier latitud. En cada uno de sus seis doubles, la Gavotte describe algo distinto y a la vez igual: el tema en cuestión parece provenir de un aire popular de su Borgoña natal, y de hecho es trabajado en un estilo que deliberadamente evoca el tratamiento que le diera un laúd. A medida que el tema se elabora, por la mano izquierda en la primera variación, luego invertido en la segunda, agrandado por una línea adicional de bajo en la tercera, van apareciendo otras referencias. La cuarta variación recuerda de nuevo a Scarlatti, y la quinta —arpegiada— parece un retrato del sardónico Händel (pero como Rameau puede que no lo tuviera presente, también pudiera ser el afilado perfil de Voltaire). La sexta retoma en plenitud el tema y cierra en una cascada de notas repetidas y saltos de octavas, tornando el inocente viaje en un juego de alto riesgo, en un turbión emocional. El rondó La Ménetou inaugura la sexta colección —u ordre— del Segundo libro de piezas para clavecín, compuesto por François Couperin ‘el Grande’ hacia 1716. Se trata de un encantador retrato musical de la cantante Françoise Charlotte de Ménethoud, quien en algún momento fuera favorita de Luis XIV y a quien Couperin quiso representar, de nuevo recordando el fraseo del laúd y apelando para ello al característico estilo ‘quebrado’ (brisé), de texturas arpegiadas. Les Tambourins y La Zaïde, de Royer, refuerzan enseguida el ambiente operático, pero con dos temperamentos marcadamente distintos; temperamentos que en este caso no aluden a la afinación del clavecín sino a humores, genios, fisonomías. Ambas pertenecen a sus Piezas de clavecín de 1746 y son rendiciones de obras originalmente concebidas para el gran escenario. La primera hizo parte de El poder del amor, su “ballet heroico” de 1743, y es un estupendo ejemplo del género entonces conocido como ‘tumultuoso’, alusivo a marineros, turcos, escitas, ‘salvajes’ americanos, polacos u otras agrupaciones que la Europa versallesca suponía que vivían en un eterno y colectivo frenesí. La Zaïde es, en cambio, una muestra del género ‘tierno’, y reproduce la solemne entrada en escena de la bella Zaida, reina de Granada, en el ‘ballet heroico’ epónimo que Royer produjo en 1739 para competir directamente con la ‘tragedia lírica’ Dardanus de Rameau. Los dos maestros se enfrentan aquí, esta noche, como en un ring —la idea es del propio Jean Rondeau—, pero también se reflejan el uno en el otro. 7


Y como de reflejos y apariencias se trata, nada como cerrar con un Barroco tardío en medio de una historia barroca. A nadie menos que a Johannes Brahms le debemos una muy original transcripción de la sublime y desgarrada chacona que concluye la Segunda partita para violín solo en re menor, BWV 1004 de Bach, en la que se ha querido intuir una tombeau o elegía musical de Bach por su primera esposa, Maria Barbara, fallecida en 1720. Aquí, en esta transcripción, el reflejo es también, a su manera, el del amor dolido y el de la pérdida. Brahms concibió esta versión de la Chacona para ser ejecutada exclusivamente por la mano izquierda, fruto de su devoción por Clara Schumann, la virtuosa pianista, esposa y luego viuda de Robert Schumann, quien en 1877 comenzó a experimentar problemas musculares en el brazo derecho. Brahms confeccionó para ella esta transcripción buscando aligerarle en algo sus demandas físicas como concertista, y al tiempo queriendo demostrar que con este tipo de aproximación lograba una textura mucho más próxima a la del violín. Ahora Jean Rondeau ha adaptado esta adaptación al clavecín, lo cual le obliga a servirse de ambas manos, dada la ausencia de pedal. “Así que estamos en un ejercicio de transcripción al cuadrado”, reflexiona. Se trata del “violín, el rey de los instrumentos en el siglo xviii…, transcrito para piano, el rey de los instrumentos del siglo xix… y vuelto a transcribir al clavecín para cerrar el círculo y regresar al comienzo, de Bach a Bach a través de Brahms”3. Historias, personas, pasiones que se reflejan; apariencias que revelan. Carlos Guillermo Páramo Bonilla. Antropólogo, historiador y realizador radial; Profesor Asociado del Departamento de Antropología de la Universidad Nacional de Colombia. Trabaja en los campos de la Antropología Histórica, Simbólica y de la Música, y su producción ha girado principalmente en torno a las regiones amazónica y andina, y a la relación entre las artes y la antropología. Cuenta con varias publicaciones sobre la literatura y la historia de la amazo-orinoquía, y en música, sobre historia fonográfica y el género corrrido. Actualmente es realizador de la serie El quinto evangelio: Las muchas versiones de Bach, para 91.9 Javeriana Estéreo, y se halla trabajando sobre la cosmología telúrica, la evangelización y la noción de tiempo histórico en varias sociedades de los Andes.

3

8

Notas de Jean Rondeau al disco Bach imagine; Erato 0-825646-220090, 2015, p. 17.


Foto: Edouard Bressy

Los conciertos de Jean Rondeau son organizados en el marco del AĂąo Colombia-Francia 2017

9


Foto: Richard Schroeder

MACHA GHARIBIAN TRÍO jazz

Eventos del Año Colombia-Francia en el marco de la Temporada Nacional de Conciertos Banco de la República 2017 CÉLINE MOINET, oboe Bucaramanga: viernes 17 de febrero · 7:00 p.m. Bogotá: domingo 19 de febrero · 11:00 a.m.

CUARTETO TANA, cuarteto de cuerdas Bucaramanga: miércoles 10 de mayo · 7:00 p.m. Bogotá: jueves 11 de mayo · 7:30 p.m.

Cód. PULEP XUQ572

Cód. PULEP XSZ649

Cúcuta: lunes 20 de febrero · 7:00 p.m. CUARTETO BÉLA, cuarteto de cuerdas Armenia: miércoles 22 de febrero · 7:30 p.m. Leticia: viernes 24 de febrero · 7:00 p.m. Bogotá: domingo 26 de febrero · 11:00 a.m. Cód. PULEP BJT130

JEAN RONDEAU, clavecín Florencia: martes 28 de febrero · 7:30 p.m. Bogotá: miércoles 1° de marzo · 7:30 p.m. Cód. PULEP IUO732

Neiva: jueves 2 de marzo · 7:00 p.m. MACHA GHARIBIAN TRÍO, jazz Cali: jueves 9 de marzo · 7:30 p.m. Pasto: viernes 10 de marzo · 7:00 p.m. Bogotá: domingo 12 de marzo · 11:00 a.m. Cód. PULEP COK423

ENSAMBLE HOPE baschet de cristal y euphone de titanio Buenaventura: viernes 21 de abril · 7:30 pm. Bogotá: domingo 23 de abril · 11:00 a.m. Cód. PULEP: HRN919

Tunja: lunes 24 de abril San Andrés: miércoles 26 de abril · 7:00 p.m.

ENSAMBLE ORGANUM, música antigua Valledupar: jueves 18 de mayo · 6:30 p.m. Riohacha: viernes 19 de mayo · 6:30 p.m. Bogotá: Domingo 21 de mayo · 11:00 a.m. Cód. PULEP XMB441

LA OBRA DE PIERRE BOULEZ Daniel Leguizamón, conferencista Bogotá: sábado 3 de junio · 10:00 a.m. OLIVIER MESSIAEN Y EL ENCANTO DE LAS IMPOSIBILIDADES Nicolás Buenaventura, conferencista Bogotá: miércoles 7 de junio · 6:00 p.m. LA MÚSICA DE PIERRE BOULEZ Ensamble Le balcon Bogotá: jueves 8 de junio · 7:30 p.m. Cód. PULEP IBE806

CUARTETO PARA EL FIN DE LOS TIEMPOS Ensamble Le balcon Bogotá: domingo 11 de junio · 11:00 a.m. Cód. PULEP FVE964

Consulte toda la información en www.banrepcultural.org/colombia-francia-2017

JEAN RONDEAU, clavecín (Francia)  
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you