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ARTE EN COMUNIDAD PROGRAMA NACIONAL DEL BANCO DE LA REPÚBLICA


Banco de la República (Bogotá). Áreas Culturales. Obra viva / Banco de la República, Áreas Culturales ; textos Dominique Rodríguez Dalvard. -Bogotá : Banco de la República, 2012. 108 p. : il., fot. ; 28 cm. 1. Arte colombiano - Exposiciones - Catálogos - 2006-2011 2. Arte efímero - Exposiciones Catálogos - 2006-2011 3. Performance (Arte) - Colombia - Exposiciones - Catálogos - 2006-2011 I. Rodríguez Dalvard, Dominique II. Tít. 709.09861 cd 21 ed. A1327583 CEP-Banco de la República-Biblioteca Luis Ángel Arango

© Banco de la República, 2012 Obra viva 2006 - 2011 Arte en comunidad Programa nacional del Banco de la República Áreas culturales del Banco de la República en Bucaramanga, Buenaventura, Cartagena, Cúcuta, Florencia, Ibagué, Ipiales, Leticia, Manizales, Medellín, Montería, Neiva, Pereira, Popayán, Quibdó, Riohacha, San Andrés, San Juan de Pasto, Sincelejo, Tunja, Valledupar y Villavicencio. 2006–2011 EXPOSICIONES

Artistas participantes Adriana Duque, Adriana María Pineda, Alberto Baraya, Carlos Uribe, Clemencia, Echeverri, Gloria Posada, Jaime Tarazona, Juan Pablo Echeverri, Libia Posada, Liliana Angulo, Lina Espinosa, Luis Hernández Mellizo, Manuel Santana y Graciela Duarte, María Isabel Rueda, María Teresa Hincapié, Rafael Ortiz ,Wilger Sotelo. Organización Unidad de Artes y Otras Colecciones Subgerencia Cultural Banco de la República CATÁLOGO

Textos Dominique Rodríguez Dalvard Revisión de textos Constanza Padilla R. Diseño Elizabeth Restrepo I. ISBN: Preprensa en impresión

AGRADECIMIENTOS

Laura Casas Bonnet Adriana Echeverría Luis Ospina Claudia Rubio Esmeralda Triana A todos los participantes en el proyecto Obra viva en las diferentes ciudades.

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Presentación Introducción Adriana Duque Adriana María Pineda Alberto Baraya Carlos Uribe Clemencia Echeverri Gloria Posada Jaime Tarazona Juan Pablo Echeverri Libia Posada Liliana Angulo Lina Espinosa Luis Hernández Mellizo Manuel Santana / Graciela Duarte María Isabel Rueda María Teresa Hincapié Rafael Ortiz Wilger Sotelo


Presentación

Mapas dibujados en las piernas de mujeres desplazadas en Cartagena; peinados afrocolombianos en los que está presente la recuperación de la tradición oral, en Quibdó; sueños de niños fotografiados en Armenia; dibujos de indígenas de Florencia producidos en frottages, personas que escriben sobre su dolor, penas y lamentos en Popayán; estas son algunas de las prácticas que han tomado vida a lo largo del programa nacional Obra viva, del Banco de la República. Este trabajo artístico, que se realiza en y con la comunidad, reemplaza el paradigma del artista como único autor y proporciona un espacio para que se cree una relación directa y de construcción con el público; aquí, a diferencia de la obra expuesta en un museo, el resultado es una producción in situ en la que se articulan el artista y la comunidad de manera pública e incluyente. Obra viva invita a artistas que contemplan dentro de su práctica procesos colectivos de creación. Los proyectos son diversos y asumen diferentes estrategias que van desde la creación de talleres o laboratorios, en los cuales el artista es catalizador de las experiencias, hasta la producción de una obra con la colaboración de un grupo de personas convocado para dicho propósito. Este catálogo reúne el trabajo realizado entre 2006 y 2011 por dieciocho artistas en veintitrés ciudades de Colombia. Aquí está consignado el espíritu del programa, de las regiones, del trabajo en comunidad y de la política cultural del Banco de la República que busca descentralizar y vigorizar las prácticas artísticas en las diferentes regiones y áreas culturales, fortaleciendo la creación, producción y sostenibilidad de proyectos locales con impacto nacional e internacional.

Ángela Pérez Mejía Subgerente Cultural. Banco de la República


obra viva

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Introducción

Obra viva es un trabajo a dos manos. O muchas más que dos. Nació de la idea

lo, sin tener obras remotamente parecidas, hay una coherencia que solo se ve

de sumar la mirada de un artista con la de una comunidad disímil de personas

al hilar toda Obra viva.

interesadas en el arte, para crear ambos un trabajo colectivo. Era 2006 cuando se ideó este programa, y si bien respondía a unas condiciones del país en las cuales trasladar obras de arte a las diferentes sucursales del Banco de la

Cada artista zarpa o llega a este punto, sea por el territorio, las huellas en la

República resultaba complejo en términos de seguridad, rápidamente superó

piel, la pregunta sobre sí mismo o el lenguaje que nos define. Porque desea

ese inconveniente y se convirtió en un proyecto con aliento propio. Con vida

que los otros descubran su lugar o se pregunten sobre él, o porque necesita

propia.

responderse algo sobre sí mismo.

El artista invitado, ese recién llegado, ese explorador de mundos descono-

Recordar

nece por un instante. Se convierte en un curioso observador que todo lo quie-

Desandar

re entender y para ello necesita la guía firme de quienes viven en las regiones.

Celebrar

Emprenden así, juntos, una expedición urbana que muy rápidamente descu-

Dibujar

bre silencios, tradiciones, dolores, recuerdos, diferencias, miedos, sueños y

Soñar

belleza. Obra viva es un proyecto artístico que busca detonar experiencias. Es

Querer

una maratón por las calles, por los gestos, por la memoria, por los símbolos.

Lamentar

Un trabajo nutrido por la mirada de muchos, por su voz.

Confrontar Poder

mismos. En clave de pasado y de presente. Un recorrido por las cartografías

Todas estas palabras aparecen aquí, en las páginas que siguen. Son parte

co de la República lo hace a su modo. No hay reglas fijas. Únicamente el tiem-

del Premio Nacional de

po, que siempre resulta corto. Tan solo unos días para conectarse con tantas

2009 por la crónica “La mujer

miradas nuevas y a partir de allí entablar una relación que llega a convertirse

invisible”, sobre el trabajo de

en la del maestro con su discípulo. Pese a ello, y quizá por ello, de esa inten-

Salcedo, publicado en 2008 en la revista Gatopardo. Actualmente es redactora del periódico El Tiempo. Ha sido también editora cultural de las revistas Cambio y Cromos.

de la geografía sentimental de esta expedición que es Obra viva.

Cada artista invitado a dictar sus talleres en las diversas sucursales del Ban-

es periodista, ganadora

la artista colombiana Doris

Unir

Revela y descubre. Es un viaje por las preguntas importantes sobre nosotros impuestas, por la memoria y la ciudad.

Periodismo Simón Bolívar

Cuidar

cidos, es el gran detonador de la memoria colectiva de un grupo al que perte-

Visto en retrospectiva, de este programa resulta una increíble idea de país.

Dominique Rodríguez Dalvard

El lugar. Mi lugar

sidad nace un vínculo. Es una dosis de sensibilidad concentrada de la que surgen vivencias. ¿Qué más si no las experiencias para recordar? Con todo, hay una línea detrás de estos trabajos aquí recopilados a manera de inventario de una idea que nació sin pretensiones. Sin pensarlo ni calcular-

Dominique Rodríguez Dalvard


Adriana Duque Sueños, Armenia, 2007 Castillos imaginarios, San Andrés, 2008

obra viva

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Memorias, Tunja, 2010

Es difícil encontrar a un artista que sea el calco de su trabajo. Basta oír y ver a Adriana Duque para descubrir detrás de sus fotografías a una persona que usa el arte para cambiar de tiempo y de lugar. Para escaparse al terreno de sus sueños. Su trabajo es lo que ella misma define como un ejercicio Niñas participantes en el taller Castillos imaginarios, San Andrés, 2008.

de fuga, de escape, de magia, como la posibilidad de “metamorfosear la realidad”. Así es. Cada figura retratada con finura es un poco de ella misma. De lo que desea. En estos tres proyectos hace que los sueños y fantasías de un grupo de niños se hagan realidad; les pide a otros que se imaginen su propio castillo de arena y, a los últimos, esta vez ancianos, los viste con ele[San Andrés]

[Tunja] [Armenia]

gancia para que dejen consignada su imagen con el porte de una pintura

niños llegan a la sala de exposiciones y todos se ven dentro de sus sueños.

holandesa.

El mundo se les remueve. Todo se vuelve posible en ese instante.

Pero, como sucede con la magia, el truco deslumbra al final. Los niños

Algo parecido a lo que le sucedió en San Andrés. La idea del mar de in-

nunca habrían creído posible que los relatos de sus fantasías fueran posi-

mediato le remitió a la arena, a los castillos en la arena. Su trabajo consistió

bles. Palpables. Es más, que esos recuentos amorosos y lejanos, como estar

entonces en indagar en las cabezas de sus invitados —chicos de la isla un

en medio del mar, acariciando a un delfín, con un unicornio vigilante sobre

poco mayores que los de Armenia, muchos de los cuales nunca van a la

las aguas, pudieran convertirse en una imagen real. Y eso hace la artista.

playa— sobre cómo se imaginaban un castillo y qué les significaba la figura

Que imágenes soñadas cambien de plano.

del príncipe o la princesa. Cada cual construyó sus fortalezas, algunas tan

“Siempre encuentro en los niños mis mayores cómplices para crear, para

abstractas como otras ceñidas a los referentes más clásicos y al final, de

adentrarme en el territorio de los sueños, las fantasías y los cuentos. Me

nuevo, cada uno ocuparía un lugar dentro de ese espacio. Se convertirían

ilusiona hacerlo”, comenta Duque. Se alimenta de sus historias, los invita

en dueños del lugar imaginado y moldeado por sus manos.

a que no limiten sus fantasías, que crean en imposibles. Les pide que ini-

Y para los protagonistas de Tunja sucedería algo similar. Pero del campo

cien hablando, dándole palabras a eso que se les presenta de manera tan

de los sueños se pasaría al retrato de la experiencia. Trasladados a otra épo-

Adriana Duque (1968)

irreal mientras duermen. Una vez que lo han podido verbalizar, viene el

estudió Artes Plásticas en

ca, sus rostros quedaron enmarcados en los tonos del claroscuro, buscando

dibujo de lo que se imaginan. ¿Cómo dibujar seres imaginarios?, ¿cómo

convertirse cada uno de ellos en un Rembrandt. El fenotipo cundiboyacen-

hizo una especialización en

son las sirenas?, se preguntan. “Estamos en una biblioteca”, les contesta,

fotografía digital en Barcelona.

se se fundía a la perfección con la belleza expresiva de la pintura flamenca.

y así inician sus exploraciones personales para darle forma y rostro a sus

Sus años marcados en la piel, sus expresiones bastaban para constituirse

ha seguido un continuo

fantasías. Y, por último, viene la sesión fotográfica en la que les pide que

en su espejo. El hábil ojo del fotógrafo estaba ahí para descubrir esas vidas.

proceso de creación, en

posen como si estuvieran dentro de sus propios sueños, volando en un bos-

El trabajo de Adriana Duque son sus proyecciones. Es su capacidad de

soluciones visuales que logren

que encantado, acostados al lado de ese árbol protector, sosteniendo a un

desdoblarse a través de los otros y de llevarlos a ellos a esos lugares de su

situar siempre la realidad

pajarito en medio de las montañas. La sesión, un momento feliz, cierra, sin

fantasía en los que ella misma sueña estar. El mundo, tal como es, no le

embargo, con cierta incredulidad. Hasta que casi dos semanas después los

basta. Pero eso no es ningún inconveniente. Para eso está la magia.

la Universidad de Caldas e

Desde 1998 hasta la fecha

una búsqueda constante de

en un terreno “movedizo” e inaprensible.

“Siempre encuentro en los niños mis mayores cómplices para crear, para adentrarme en el territorio de los sueños, las fantasías y los cuentos”.


obra viva

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Tres niños posan frente a sus castillos en el taller de San Andrés, 2008.

De la serie Castillos imaginarios San Andrés Fotografías intervenidas, 2008

De la serie Sueños Armenia Fotografías intervenida, 2007


De la serie Memorias Tunja

obra viva

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FotografĂ­as, 2010


Adriana María Pineda Algo con la misma intención sucedió en Florencia. De nuevo, se paró en la ciudad e intentó entenderla. Rápidamente se dio cuenta de que trabajaría en la plaza Pizarro, parque Santander, por ser un ícono de la ciudad. Cicatrices urbanas, Popayán, 2009

De nuevo, así como en Popayán, fue difícil para ella encontrar archivos

Territorios simultáneos, Florencia, 2010

históricos que dieran cuenta de cómo había sido uno u otro trazado, y mu-

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Un lugar de tránsito obligado que los años habían cambiado radicalmente.

cho menos una memoria fotográfica de la tipología de los edificios, casas,

obra viva

vegetación y paisaje circundantes. La plaza central es hoy una enorme superficie dura, de concreto y ladri“Lo tengo claro. Esa idea paisa del progreso, su mentalidad positivista de que todo lo que viene será mejor y esa fórmula de tumbar para modernizar han sido el motor de mi obra. Trabajo para ir en contra de ello, para recordar”. Lo dice Adriana María Pineda, resuelta a buscar estrategias desde su oficio para que no desaparezcan los rastros de lo que fueron las cosas. La mueve la necesidad de no olvidar. “Tengo mala memoria”, confiesa, por eso se fija de más en los detalles, en los pequeños y grandes cambios que van sufriendo las ciudades hasta borrar del todo su pasado. “¿Quién recuerda hoy el centro histórico de Medellín? Nadie”, concluye. Su trabajo se llama Cicatrices urbanas. Qué más diciente que este nombre para señalar las heridas del progreso. Usa la arquitectura y el urbanismo como indicadores de la transformación de las ciudades, como pruebas

[Popayán] [Florencia]

concretas del paso del tiempo.

llo, que borró cualquier rasgo del pasado. La artista quiso entonces recordar. Y hacer recordar. Y como buena ciudad de tierra caliente, su gente se explayó en memorias orales. Así empezaron rápidamente a sumarse las voces que recordaban cómo había sido la plaza de antaño, dónde estaban los árboles, de qué tipos eran, por dónde cruzaba la gente, dónde quedaba la pileta que decoraba su centro, dónde estaban situados los monumentos… Fue un ejercicio colectivo de memoria de la ciudad, de un lugar que antes convocaba y hoy es solo de paso. Una impronta que, en todo caso, era temporal. Las señales en el piso, dibujadas con cal, estaban destinadas a desaparecer con el paso de los días y el agua. Y todo quedaría nuevamente en el recuerdo de quienes por unos días volvieron a vivir la plaza como había sido en el pasado. Como una memoria de paso, pero que se resiste a desaparecer.

Por eso, al llegar a Popayán quiso descubrir cuáles habían sido los estragos de los días. En una ciudad tan blanca, tan solemne, de la mano de los participantes del taller, se fueron a buscar los límites de esta belleza. Y se

De la serie Cicatrices urbanas

toparon con una serie de casas venidas a menos, abandonadas a su suerte,

Popayán

que revelaban esa tristeza que significa el olvido. Su tarea, entonces, con-

Registro del proceso del taller, 2009

sistió en realizar un acto simbólico de limpieza y cuidado para volverles a dar ese brillo perdido por la indiferencia. La performance era todo un ejercicio. Había que desplazarse hasta el río, cargar baldes de agua, hablar con los dueños de casa para explicarles Adriana María Pineda (1981) es artista plástica del Instituto de Bellas Artes y de la Universidad Nacional. Ha participado en

que no había otra intención que devolver un poco de vida, así, sin más, y ponerse a lavar. Tan poco y tanto a la vez. ¿Por qué lavar? “Por cuidar, por lo que significa el baño. Era como bañar

múltiples proyectos colectivos

la casa, practicar esos rituales de cuidado que haces contigo mismo. Y que

como Integrante de Taller 7. En

implican observarse”, explica la artista que continúa diciendo que dedicar-

2006 obtuvo la beca de creación otorgada por la Alcaldía de

se a algo tan grande como una casa que estaba despedazándose resultó un

Medellín para su intervención en

gesto amoroso que una de las dueñas simplemente no podía creer. “No es

espacio público con su trabajo Cicatrices urbanas y ganó el

que fuera a quedar más limpia, ni es algo funcional o práctico a nivel real,

primer premio en el I Encuentro

pero era muy significativo”, sigue Pineda. Y lo era porque volvía a poner en

Nacional de Facultades de Arte, en Sincelejo (Sucre).

valor. Porque obligaba a renunciar a la indiferencia.


De la serie Cicatrices urbanas Popay谩n, 2009

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Acci贸n colectiva, performance

obra viva

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Se toparon con una serie de casas venidas a menos, abandonadas a su suerte, que revelaban esa tristeza que significa el olvido.


Panorámica de la plaza Pizarro intervenida

De la serie Territorios simultáneos Florencia, 2010 Registro de la preparación para la acción plástica Territorios simultáneos

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Empezaron rápidamente a sumarse las voces que recordaban cómo había sido la plaza de antaño, dónde estaban los árboles, por dónde cruzaba la gente, dónde quedaba la pileta que decoraba su centro…


Alberto Baraya Esa sensibilidad permite llegar más profundamente al corazón del que lo ve”, explica Baraya. Pero para llegar allí, a esa conclusión sensible, el paso a paso científico una presentación esquemática de observaciones (“conocemos el lenguaje

Expedición Cartagena, 2010

de las flores, todos podemos entender lo botánico”, dice el artista). Por eso

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fue fundamental, pues puso una hipótesis al alcance de todos a través de Expedición Bucaramanga, 2009

en el otro proyecto, en Bucaramanga, durante el rastreo de la naturaleza

obra viva

se llegó rápidamente a determinar que uno de los productos insignes de la región era el tabaco. Baraya y su equipo se dirigieron entonces a una pe-

[Cartagena]

La expedición no es el trabajo de un solo individuo. Es la suma del oficio

queña fábrica para incluir dentro del herbario de plantas artificiales estos

de muchos ojos y manos en busca de un resultado común. Así nació una

nuevos especímenes.

empresa como la Expedición Botánica, poniendo la ciencia a su servicio con

Allí, la traducción de la ciencia al arte se dio en la medida en que, al re-

el fin de acercarse a la naturaleza. Pero fue mucho más allá. Creó una forma

construir el proceso de la producción de los tabacos de las manos expertas

de volver bella una observación a través del rigor y, con ello, le concedió

de dos artesanas de la zona, todos pudieron valorar su belleza, algo en lo

un lugar al arte.

que quizá nunca habían reparado. Reconstruirlos artificialmente, sumando

Desde ahí se para Alberto Baraya para hacer su propia expedición. Su

capas de tela distintas (como las propias hojas del tabaco), bordándolos,

propio viaje. En 2002 inició esta suma de discursos disímiles que son las

armándolos y desarmándolos hasta que quedaran impecables, pegándoles

ciencias y las artes, para tratar de rastrear la naturaleza del siglo XXI, un

las etiquetas uno a uno dio cuenta del enorme trabajo que tienen detrás,

enorme herbario de plantas artificiales, con el plástico como materia prima

algo que a veces quien está adentro pierde de vista.

de la belleza. Ahora, paradójicamente, inmortal. Todo con un fin: presentar “la expedición como una de las Bellas Artes” y la “creación como genera-

En eso consiste el método de Baraya. La ciencia le abre la puerta al terreno de lo sensible. Y entrega herramientas para empezar a ver distinto.

dora de conocimiento”. [Bucaramanga]

El recorrido por Colombia con este proyecto llevó a Baraya a la puesta en práctica de su método de observación desde dos perspectivas. En Cartagena trabajó con un grupo de artistas locales que buscaba responderse inquietudes particulares y lo hicieron a través de su método taxonómico; en Bucaramanga constituyó un taller, bajo la filosofía del maestro-aprendiz, para ahondar en el herbario, pero con un interés local por el tabaco. Fueron dos viajes distintos, pero con un mismo objetivo: profundizar la mirada. De esta forma, Cartagena se volvió un laboratorio de preguntas que encontraron su lugar. Por ejemplo, Sonia Hincapié, una de las artistas participantes, tenía unapregunta: ¿por qué la comunidad negra de la ciu-

Alberto Baraya (1968) se

dad busca alisarse el pelo?; José Sierra, por su parte, señalizó decenas de

graduó en Bellas Artes en

balcones y ventanas en los que resultaba imposible apoyarse o acercarse

la Universidad Nacional de Colombia y obtuvo una

por tener peligrosas púas metálicas; y Richard Pérez quería constituir un

maestría en el Instituto

canon de belleza cartagenera mucho más real y alejado del estereotipo de

de Estética y Teoría del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid. Actualmente se desempeña como docente en la

las reinas de belleza. Todas inquietudes pertinentes para detenerse a mirar su sociedad, con

Universidad de los Andes y la

la agudeza que permite el estar adentro, pero con un método de observa-

Universidad Nacional

ción externo. “La mirada artística aporta otro tipo de visibilidad a asuntos

de Colombia.

precisos, distinta a la que podrían aportar otras áreas del conocimiento.

De la serie Expedición Bucaramanga Bucaramanga, 2009 Taxón en tela


De la serie Expedición Bucaramanga Bucaramanga, 2009 Artesana de la fábrica de tabacos Las Brevas, manipulando una de las hojas de tabaco en la tela con la que construirán las réplicas.

obra viva

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Vista de un tabaco en tela

Taxones en tela


José Sierra Fotografía

De la serie Expedición Cartagena Cartagena, 2010

obra viva

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Sonia Hincapié Fotografía

En Cartagena trabajó con un grupo de artistas locales que buscaba respuestas a sus inquietudes particulares y las encontraron a través de su método taxonómico.


Carlos Uribe Zócalo, Cúcuta, 2007 Icono-gráfica, Bucaramanga, 2006

obra viva

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Sincelejo, Leticia, 2009

“Zócalo, pretende hacer ‘visible’ nuevamente la presencia de la mujer indígena a través de una impronta gráfica sobre los muros o paramentos de las ciudades de sus colonizadores, hoy en día urbes modernas, anónimas y excluyentes”, escribe Carlos Uribe, al definir su trabajo. En efecto, esta idea nació de su propio recorrido por Ciudad de México cuando cursaba allí una residencia artística. Le sorprendió ver en las bocas

[Sincelejo] [Cúcuta] [Bucaramanga]

[Leticia]

de los metros y en las esquinas de la calle a refinadas mujeres indígenas,

de una identidad local particular que la gente expresó sin agüero ni medi-

con sus atuendos impecables y hermosos, mendigando una moneda. Fue

da. Los paseantes, que los veían escribir todas estas verdades, aprobaban

una imagen devastadora que lo conmocionó, que se sumaba a tantas que

en silencio.

había visto en Medellín, su ciudad de residencia. Y se prometió hacer algo

Estos ejercicios de identidad fueron, además, un recorrido por las for-

Cúcuta, 2007

con ella. Pensó que lo ideal sería llenar los muros de las ciudades de Amé-

mas de hacer arte de las diferentes ciudades, muchas de las cuales no cuen-

Esténcil sobre muro

rica Latina, de México a Bolivia, de grandes huellas en esténcil de estas

tan con academia. Mientras en Cúcuta, Sincelejo y Leticia no hay faculta-

mujeres indígenas. Crear una especie de reflejo fantasmagórico de ellas,

des de Arte, en Bucaramanga algunos practicaron la estratigrafía (remover

provocando una reacción en el transeúnte.

capas de la pintura a la manera de los arqueólogos), y otros desarrollaron

Pero la idea solo llegó a Lima y a Caracas. Por lo ambiciosa y difícil de

sofisticadas vallas que dispusieron en la ciudad para que la gente se hiciera

realizar. Sin embargo, llegó este proyecto y lo vio como la oportunidad per-

preguntas, por ejemplo sobre la inmoralidad de algunas empresas cons-

fecta para continuar su anhelo: preguntarse acerca de la identidad. ¿Dónde

tructoras de vivienda que desarrollan exclusivos condominios mientras la

queda la ancestralidad?

gran mayoría de las personas carecen de techo.

Uribe define su forma de trabajar como activismo. Como una búsqueda

“Reivindico las posibilidades creativas de todos los frentes, no del arte

de estrategias que permiten buscar otros caminos de expresión, saltándose

en mayúscula —asegura Carlos Uribe—. El arte es una forma de pensa-

las órdenes del autoritarismo y transitando por lugares distintos a los me-

miento que tiene una elaboración teórica y práctica, pero los artistas no po-

dios convencionales de comunicación.

demos ser autistas en un contexto social. No podemos distanciarnos de su

Por eso, su otro proyecto, Icono-gráfica, se suma a la perfección con sus

función social, del rol de educar a las comunidades sobre lo que el arte es.

intenciones de resistencia y provocación, pues la idea es tomarse diversos

Mi trabajo personal tiene que ver con una labor pedagógica que usa íco-

muros de la ciudad para escribir allí consignas. Basta darle a la ciudadanía

nos de la cultura cercanos a la gente para elaborar pensamiento de ellos.

de la Universidad Nacional de

una voz para que se exprese y lo hará. Eso piensa Carlos Uribe y actúa en

Colombia y artista plástico. Se

No se trata de distanciarse de la gente con el refinamiento de los códigos

consecuencia. Así, en Sincelejo brotaron los efectos de las corralejas y la

estéticos”.

Carlos Uribe (1964) estudió en Arquitectura, es historiador

ha desempeñado como director de Educación y Cultura del

nostalgia de las ceibas, así como los pedidos de protección de la virgen pa-

A Carlos Uribe le interesa ser un detonador y activar procesos con las

Museo de Antioquia y como

trona o las inquietudes por la contaminación de las aguas; en Bucaraman-

comunidades, producir un arte participativo que sea capaz de moverle el

Latinoamericano de Arte

ga se rayaron las paredes con dudas sobre el conflicto, el mototaxismo, la

piso al espectador a partir de observaciones que no son otra cosa que el

Contemporáneo: Medellín/07.

prostitución y la corrupción; en Leticia sobresalió un discurso transfronteri-

sentido común. Además, le otorga a esta mirada ciudadana una poderosa

zo y lleno de hermandad; en Cúcuta, el tráfico de gasolina… todos, reflejos

capacidad de denuncia y de su idea de lo que debe ser el arte.

director artístico del Encuentro

Actualmente dirige el Centro Cultural Moravia en Medellín.

De la serie Zócalo


De la serie Zócalo Cúcuta, 2007 Registro de la preparación del dibujo Esténcil sobre muro

31 obra viva

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Le sorprendió ver en las bocas de los metros y en las esquinas de la calle a refinadas mujeres indígenas mendigando una moneda.


De la serie Icono-grรกfica Bucaramanga, 2006 Sincelejo y Leticia, 2009 Registro del proceso del taller Icono-grรกfica

obra viva

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Creaciรณn colectiva, afiche


Clemencia Echeverri Frontera

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[Medellín]

[Manizales]

Dos mundos. Dos vidas. Opuestas. Lo único que los une es la edad, pero ni

sa de comprenderlo. Para hablar desde la conmoción y con esa mezcla de

siquiera sus pocos años son comparables en experiencia vivida. Ni en mie-

rabia e impotencia en donde las artes se dan el permiso de entrar.

do, ni en ingenuidad, ni en golpes de realidad. Clemencia Echeverri hizo

Pero el trabajo también permite ver que —a pesar de las distancias in-

un experimento. Invitó a dos grupos de adolescentes de colegio, de niveles

finitas y en las que nos podríamos quedar para marcar aún más los prejui-

socioeconómicos contrarios, para que, por parejas, el uno le presentara al

cios— hay en el espíritu del proyecto una búsqueda por descubrir esas co-

otro su hogar. Ese lugar que denota intimidad, que lo revela todo. Un tra-

sas esenciales que nos unen más allá de cualquier rótulo. Ese sentimiento

bajo que toca fibras complejas y que está en esa delgada línea que, de ser

de seguridad que produce estar en casa, recogido y resguardado, cuidado;

mal desarrollado, puede sentirse y leerse como una invasión.

y la sensación de peligro que significa salir de allí. El orgullo con el que de-

La primera vez que lo hizo, en Manizales, no le salió bien del todo pues

finimos nuestros territorios, la “habitación propia” a la que hacía referencia

no había determinado que la visita fuera a una casa, sino a un lugar en la

Virginia Woolf. Y esa importancia vital que le concedemos a la familia, así

ciudad con el cual los jóvenes se sintieran representados. Varios eligieron

como el vacío de su ausencia. Tan determinante. Tan definitiva.

el territorio seguro del centro comercial, así que eso no permitió crear la

De repente, mirado bajo esta lupa, Frontera adquiere matices de evi-

empatía que buscaba la artista. Pero ella sabía lo que quería, por eso, en su

dencia. Las inquietudes de la artista se revelan en lo que decide mostrar, en

segunda indagación, en Medellín, el resultado fue definitivamente distinto.

los excesos. De la calle, como ese lugar que da experiencia, pero al mismo

Quizá esos jóvenes, de Robledo Aures y de La Estrella, nunca se habrían

tiempo del que se está huyendo permanentemente. Pero nada es conclu-

encontrado en la vida de no ser por este ejercicio. De hecho, ni siquiera se

yente. No podría serlo. Tan solo resuenan las palabras de uno de los mu-

volvieron a reunir todos para la presentación del video, quizá porque se

chachos como una enorme conclusión irresuelta y que el trabajo tampoco

abrieron heridas o salieron a flote demonios (llegaron todos los chicos de

se propone cambiar. Solo señalar: “Usted es muy diferente a lo que yo soy”.

Robledo y solo dos del Poblado…). Nunca habríamos visto que mientras para la una, la vista de la ventana de su cuarto revela el gesto aburrido de “otra torre al frente”, para el otro, ese mismo lugar, sin vidrio, lo representa todo, le significa la ciudad entera, allá abajo, lejos, enorme y por conquisClemencia Echeverri (1950)

tar. Tampoco que ese piano, un mueble más de la casa, olvidado y sin uso,

es comunicadora social de

le despertó un interés inmediato al que nunca había visto uno más que de

la Universidad Pontificia

lejos. O que nacer en un lugar marca caminos de los que es difícil escapar.

Bolivariana de Medellín. Maestra en Artes Plásticas de

Sella a las personas. Construye un lenguaje que permite sobrevivir. Las re-

la Universidad de Antioquia,

viste de experiencia, les enseña a protegerse, a resistir, a familiarizarse con

con especialización en Teoría e Historia del Arte Contemporáneo y maestra en Escultura del Chelsea College

la violencia. O con la comodidad. ¿Para qué este recorrido extremo? ¿Para qué marcar o reiterar las abis-

of Arts and Design de Londres.

males diferencias entre un mundo y otro? “Para entender verdaderamente

Ejerció como docente de Artes

el estado de las cosas que nos rodean”, explica la artista, que reconoce

en la Universidad de Antioquia y en la Universidad Nacional.

haber estado siempre fuera del conflicto, pero con una necesidad imperio-

Nacer en un lugar sella a las personas. Construye un lenguaje que permite sobrevivir. Enseña a protegerse, a familiarizarse con la violencia. O con la comodidad.

Registro de Frontera, fotografía del video, Medellín, 2011

obra viva

Medellín, 2011

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Manizales, 2007


De la serie Frontera MedellĂ­n, 2011

obra viva

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FotografĂ­as del video

Participantes del taller Frontera


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Registro del taller Frontera

Registro del taller Frontera


Gloria Posada

Formada como antropóloga, su recopilación de la información es exhaustiva. Y como recorre las ciudades de arriba abajo, la diversidad del material que recoge es infinita. En Popayán compiló los pesares de hombres, mujeres y niños de refugios, ancianatos, hogares infantiles, la cárcel, la biblioteca y las calles. Y también grabó sus voces. Cuenta con un repertorio de susurros, confesiones y desgarramientos que reflejan un profundo dolor

Popayán, 2007

íntimo que es, a fin de cuentas, un reflejo del país. “Gloria Posada le ha brindado en esta obra a centenares de personas la

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De los lamentos y Tierra prometida

posibilidad de manifestar una voz para hablar, un micrófono para que los

obra viva

escuchen, un contacto humano que supera los cortos minutos de la escritura o del habla: este contacto humano es el que hoy tiene cada espectador La gente necesita hablar, desahogarse, sentirse oída, saber que lo que su-

con cada una de las personas que le permitió a la artista entrar en su vida”,

fre conmueve al otro. Y ese dolor lo respira Gloria Posada, quien ha hecho

escribe la curadora Paula Silva.

que su obra sea propiciar los espacios para que las personas se piensen. La mueve ser relevante, convocar, modificar lo establecido, incluso perturbar un poco, desacomodar para llamar la atención, para denunciar. Ese malestar, ese estado del alma, dolido, angustiado y que asume como propio es el motor que la lleva a crear. Así ha sido siempre. Desde cuando quiso cambiarle un día a la existencia de los niños trabajadores haciéndolos sentir como ángeles (Ser ángel por un día, 1995) o cuando recogió las memorias —en audio y fotografió las huellas de sus manos— de decenas de desplazados para dar a conocer sus situaciones (Mapa, 19871997), hasta cuando en 2007 construyó una precaria casita de madera “tipo [Medellín]

Moravia”, con la que “invadió” la arquitectura que estaba dando a conocer a Medellín como la gran ciudad del urbanismo; o al hacer de los cambuches

[Popayán]

de los habitantes de la calle un lugar de “visita” para mostrar que quienes los ocupan son tan humanos como los espectadores chocados de verlos en una sala de arte (Moradas, 2002). Su trabajo, militante, es incómodo. Una motivación intencional que busca que el público del arte se “ensucie”, se salga del área del confort tan ligado a la estética. Y el proyecto desarrollado en Obra Viva no es ajeno a esta intención, si bien es más sutil. Realizado originalmente en Medellín para la Alianza Francesa, lo replicó en Popayán para descubrir si podía hablarse de una geografía sensible distinta. Su idea, invitar a las personas a que escribieran sus penas y lamentos, reveló la naturaleza humana del dolor. Un lugar sin

Gloria Posada (1967) obtuvo el título de maestra en Artes Plásticas, Antropología y Estética de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. También es poeta y vive en permanente contacto con la realidad colombiana, la ciudad, la cultura popular, los conflictos urbanos y sociales.

categorías ni estratos, donde todos somos iguales. En Medellín, sin embargo, la carga de tristeza y desazón era mayor, por la incertidumbre de vivir azotados por una violencia amenazante. Y la certeza de no poder pensarse a futuro. Las cartas de dolor escritas por decenas y decenas de personas de toda la ciudad llenaron las paredes de la Alianza, como un muro de los lamentos, llantos en papel, desconsuelos que actuaban como una catarsis colectiva.

Registro del proceso de recolección de datos para De los lamentos, Popayán, 2007


De la serie De los lamentos y Tierra prometida Popayán, 2007 y Medellín, 2006

obra viva

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Pergaminos pegados a la pared

Registro del proceso de recolección de datos para De los lamentos, Popayán, 2007

Su idea, invitar a que las personas escribieran sus penas y lamentos, reveló la naturaleza humana del dolor. Un lugar sin categorías ni estratos, donde todos somos iguales.


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“Con tantos recursos y sin trabajo”.

obra viva

“Sufro con el rechazo entre las clases sociales”.

“Odio el materialismo la posición fetal el ego del miedoso dinero”.

“Me molesta Uribe con sus impuestos”.

“Qué mamera la insolidaridad social y la apatía política... ¡Vivamos la sociedad!”.


nes traídas de Europa sobre nosotros —principalmente aquellos grabados que permitieron la construcción de la geografía pintoresca—, descubrió que el camino a seguir se lo estaba señalando Michelangelo Antonioni. Haría, como en Blow up, minuciosos y exagerados acercamientos a fragEl cielo con las manos, Riohacha, 2007

mentos de cielos para transformarles el sentido y vaciarlos de geografía

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volviéndolos tan abstractos como universales. Vio con este ejercicio las muchas caras que tiene el cielo. Nuestro cielo. Y esa misma idea de cambiar los sentidos fue la que lo guió en su trabajo fotográfico. Estudiando los orígenes de la fotografía llegó a la cámara

[Riohacha]

“No es una novedad que la cámara oscura de la que se deriva la fotografía

oscura. A la magia que significa que por medio de la reflexión de la luz y

actual fuera realizada mucho tiempo antes de que se encontrara el proce-

de un tiempo de exposición aleatorio, se creen, gracias a una “cajita” pri-

dimiento para fijar por medios químicos la imagen óptica refractada por

maria, imágenes del mundo. Esa fascinación lo llevó a construir decenas

ella. Aristóteles (Atenas, 384-322 a. C.) afirmaba que si se practicaba un

de cámaras de cartón para empujar los límites y descubrir los orígenes de

pequeño orificio sobre la pared de una habitación oscura un haz luminoso

todo. Allí encontró la belleza del negativo, el curioso efecto que tienen las

dibujaría sobre la pared opuesta la imagen invertida del exterior”, escribe

formas invertidas, y cómo la nueva imagen, casi surreal, presenta aspectos

Jaime Tarazona.

que, vistos en positivo, nunca se habrían percibido. Le gusta ese efecto.

Es cierto. Justamente lo que hace en su trabajo son dibujos nacidos de la

Y esa fue la sensación de quienes vivieron el taller en Riohacha que, de

luz. Y del negativo. Realiza un viaje a través de las técnicas de la fotografía

tanto mar, se habían olvidado de mirar sus detalles, su marco, su belleza.

y del grabado y por sus resultados milagrosos. Le sorprende cómo, gracias

Todos vivieron ese nacimiento de imágenes creadas por la refracción de la

a un rayo lumínico, es posible que surja una imagen reconocible. O esa

luz. Por esa magia que significa perforar con un alfiler una lata y que de allí

genialidad que significa ver luz donde hay sombra y sombra donde hay luz.

surja una imagen.

Ahonda así en esa naturaleza incierta del arte. En el poco control que se

“Me gusta la idea de mostrar cómo se dibuja a partir de un punto de

tiene sobre este cuando se decide mediar a través de un soporte externo.

luz, cómo se crean las sombras y los grises, es como si tomaras el cielo con

En su carácter experimental. Casi a manera de apuesta.

las manos, por esa forma tan artesanal con la que se trabaja y que puede

Por ello su interés va más allá de una indagación técnica —si bien la ha explorado y trabajado hasta la saciedad desde 2006—, pues este ejercicio de construcción de una realidad es lo que hicieron los propios expedicionarios que vinieron a América entre los siglos XVI y XIX y se llevaron una imagen que sería interpretada luego por otros, en Europa, creando todo Jaime Tarazona (1975) es maestro en Artes Plásticas de la Universidad Nacional de Bogotá y en Bellas Artes

un imaginario, en gran medida pintoresco, de nuestros territorios. De esta forma, Tarazona lo hace como su propio retorno a un pasado. “Todo lo que aprendemos está supeditado a lo que se ha desarrollado

de la Central Saint Martins

en Europa, lo que nos han enseñado, las imágenes de lo que somos o fui-

College of Art and Design de

mos, los mapas de nuestros países, de allí es de donde llegaron los graba-

Londres. El artista trabaja principalmente obras pictóricas

dos… ¿Qué habría pasado si estos bocetos tomados de nuestro territorio

en las que contrapone dos

hubieran llegado a Oriente?”, se pregunta el artista. Y sigue, “siempre está

o más realidades. Su obra destaca el valor del paisaje y

abierta la posibilidad de construir imágenes que problematicen o eviden-

de identificarse con el espacio.

cien la manera como la historia del arte y el arte mismo nos ha enseñado

Durante años su obra estuvo cargada de connotaciones sociales y económicas, pero actualmente se dedica a la abstracción.

a ver”. De hecho, esa inquietud de explorar un nuevo punto de vista hizo que buscara descentrar estos dibujos, eliminándoles toda referencia de lugar.

apoyar la idea misma de representar el paisaje con las manos”, termina Tarazona.

“Me gusta la idea de mostrar cómo se dibuja a partir de un punto de luz, cómo se crean las sombras y los grises, es como si tomaras el cielo con las manos”.

Creación colectiva del taller El cielo con las manos Fotografías en negativo y positivo, 2007

obra viva

¿Cómo? Fijándose en los cielos. Luego de pasar y repasar cientos de imáge-

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Jaime Tarazona


De la serie El cielo con las manos Riohacha, 2007

obra viva

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Creaci贸n colectiva del taller El cielo con las manos Fotograf铆as en negativo y positivo


obra viva

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Creaci贸n colectiva del taller El cielo con las manos Fotograf铆as en negativo y positivo, 2007


Juan Pablo Echeverri Maratón fotográfica Maratón Foto Reina, Leticia, 2007 Maratón Magicolor, Villavicencio, 2009

obra viva

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Maratón Fotográfica, Cúcuta, 2010

Su obra es él mismo. Nada que no esté inscrito de esta manera lo considera parte de su trabajo. Un trabajo que se volvió una extensión de su vida. Su declaración de principios supera toda vanidad. Por eso, mejor la primera persona.

[[Cúcuta]

ice ic e ncio] enc [Villavicencio]

“Supongo que no lo entendían. No tenían por qué. Les había picado la

de miradas únicas que, sumadas una a una, daban cuenta de sus regiones

curiosidad de irse a tomar una foto, pero estoy seguro de que no se espe-

de manera excepcional. Configuraban el nombre de sus ciudades con sus

raban que en la foto los acompañara otra persona. Yo. Cómo explicarles

rostros y me la presentaban, a su manera, al posar junto a mí.

que iban a convertirse en parte de mi vida, que con ese retrato, junto a mí,

Me quedo con imágenes. Leticia, la ciudad análoga y sepiada; Villavi-

ingresaban al catálogo de mis días. Es verdad era difícil de entender. Y en

cencio, la que por nada del mundo querían que le recortaran el nombre; y

la cabina de fotomatón, con un clic inminente, no era el lugar para entrar

Cúcuta, un lugar feliz. Solo me imagino lo que sería recorrer el país entero

en detalles. No con una fila agolpada que esperaba su turno. Luego descu-

haciendo esta maratón fotográfica. Con la oportunidad de ver esas miles de

brirían para qué lo habían hecho.

caras distintas. Creando un gigantesco álbum nacional.

Hago esto desde hace muchos años. Doce, para ser más exacto. A ma-

El sentido de lo que hago lo descubro en este tipo de trabajos. Al ver

nera de diario fotográfico voy registrando el paso del tiempo, mi paso por

que, en efecto, me puedo acordar de los momentos vividos al contemplar

el mundo. Es lo único que tengo, es con lo único en lo que soy constante,

las fotografías. Recordar que de los tres buses que llegaron en Leticia para

y si no tuviera esto, no haría nada en la vida. Es mi propia lucha contra el

participar en la Maratón Foto Reina se bajaron un grupo de ancianos, otro

olvido.

de soldados y el último de niños. Que las mamás traían a sus pequeños per-

Todo empezó con la fascinación que me causaba el espejo. Un espe-

fectamente peinados para el gran evento de su retrato. Que los soldados

jo que se volvió fotografía. Uno que me veía cambiar, que reflejaba mis

no sentían ningún placer en estar junto a mí en la cabina y que las viejitas

transformaciones intencionales y me permitía modificar la cotidianidad a

estaban dejando consignada su existencia en ese instante. Y la querían

mi antojo. Al pasar de los años me di cuenta de que no era un capricho,

compartir conmigo. De Villavicencio, se me vienen a la mente la multitud.

tomé conciencia de mi carácter fetichista, atesorando segundos con otros,

El orgullo. Nada de Villabo, no señor. Si lo que necesita es más gente para

coleccionando momentos a través de series y de acumulaciones infinitas.

completarnos, más gente tendrá. Sonaron las cuñas en radio. Y con el voz a

Quiero, siempre quiero, el máximo de fotos posible con el máximo de gen-

voz, llegaron los curiosos. Cientos de personas. Todo era ‘magicolor’. Cúcu-

te posible, como si esos retratos fueran un trofeo. Me gusta la sensación

ta. Qué encanto. Un muchacho me dijo, riendo: ‘¡A ti te van a matar! ¡Hay

la Universidad Javeriana. Su

de llevarme lo que más pueda de la gente. Para mí, una foto cuenta una

materia de reflexión y trabajo

cuatrocientas mujeres de la ciudad que tienen una foto contigo!’. Más de

historia y cuando la veo me acuerdo de ella. Queda grabado el momento.

un novio tuvo que recibir una explicación…

[Leticia]

Juan Pablo Echeverri (1978) es maestro en Artes Visuales de

es el autorretrato, desde la fotografía y el video. Sus

Esa foto, con ese desconocido, se convierte en mi testimonio del recuerdo.

Al final, al verse expuestos todo se revelaba. Esa era la misión. Que to-

trabajos exploran temas de

Para mí es vital. Y estoy convencido de que a ellos les pasa algo similar,

dos vivieran su segundo de intimidad. Para que cada uno fuera la piedra

regresan al pasado, a ese instante, al verse retratados.

constitutiva de su ciudad. Y que al verse fotografiados confirmaran su exis-

identidad, imagen y género en las esferas públicas y privadas, y la forma en la que las identidades individuales se transforman con el tiempo.

Recorrer el país siguiendo mi método fue maravilloso. Visité Leticia, Villavicencio y Cúcuta. Construimos con cientos de personas un inventario

tencia. Para que, como yo, se sintieran vivos. Y, además, entraran a ser parte de la mía”.

Fragmento del collage fotográfico Villavicencio, 2009


obra viva

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Registro del taller Maratón fotográfica Cúcuta, 2009; Leticia, 2007

“Me quedo con imágenes. Leticia, la ciudad análoga y sepiada; Villavicencio, la que por nada del mundo querían que le recortaran el nombre; y Cúcuta, un lugar feliz”.


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Collage fotogrĂĄfico Villavicencio, 2009

Retratos de Juan Pablo Echeverri con habitantes de CĂşcuta, Villavicencio y Leticia


Libia Posada

Signos cardinales, Cartagena, 2009

obra viva

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Quibdó, 2010

¿Para qué se hacen los mapas? ¿Para qué sirven? Libia Posada lo tiene claro. Si bien buscan reconocer un espacio, nombrarlo, definirlo y caracterizarlo, para los propósitos de esta obra el mapa adquiere otro significado: devolverle a quien lo reconstruye, a través de la memoria, la certeza de lo vivido. La artista le ofrece a un grupo de víctimas del desplazamiento forzado colombiano las herramientas para que le devuelvan un lugar a su historia. Dibuja sobre sus propios cuerpos la memoria minuciosa de su recorrido por las zonas transitadas desde el momento de la partida. Para que ese viaje obligado y esa transformación del espacio se hagan tangibles, reales y así, más allá de la pérdida, celebrar la vida, el coraje y la resistencia. Porque quienes tienen que huir de su hogar de manera violenta empiezan a perder [Cartagena]

la noción del territorio. Este se “va volviendo abstracto, como si no existiera y no hubiera un lugar en el mundo capaz de contener ese pasado”, explica Posada. Es, por encima de todo, una estrategia contra el olvido.

[Quibdó]

La artista busca construir un atlas de Colombia con los elementos fríos de la cartografía —las convenciones, las escalas—, pero nacido de la geo-

a los mapas impresos en sus piernas puede hacerse a la idea del camino recorrido por esa persona. De hecho, para muchas, es la presentación de su proeza a algunos de sus hijos, ya nacidos en otra ciudad.

grafía sentimental de personas de carne y hueso que conocieron el dolor.

“Es en ese momento que estas personas pueden desplazarse del lugar

Combina la asepsia de su formación como cirujana con su capacidad de

de la víctima al lugar del poder, por el conocimiento de sí mismas y esa con-

conmoción como creadora.

ciencia del territorio, de su fortaleza”, explica Posada. Les imprime la certe-

Su paciente viaje ha llegado a Medellín, Quibdó y Cartagena. Allí, una

za de que tienen cabida y hacen parte de un mapa del que llegan a dudar,

docena de mujeres de cada ciudad ha compartido con ella sus historias.

en su condición de desplazados. Marcar su territorio les permite nombrarlo

Relatos reposados y asimilados. Nunca tomados de la explosión de una

y así empieza su propia reparación. Sin intermediaciones ni discursos. Son

herida recién abierta o en la fase aguda de la desazón y el desespero. “El

ellas mismas quienes pueden empezar a renacer, al adquirir esa conciencia

Libia Posada (1959). Es médica

proyecto no es un asunto de avivar dolores, sino de hacer un proceso a otro

de su cuerpo, de que con él y gracias a él están vivas. Y a reconstruir sus

cirujana y maestra en Artes

nivel, es un ejercicio de memoria desde la ubicación de la experiencia en

memorias felices.

Plásticas de la Universidad de Antioquia. El tema de la

términos de mapa corporal”.

Saberse dueñas de un territorio propio, el de su recuerdo, les hace salir

obra de Posada es el maltrato

La reconstrucción del relato por sus protagonistas produce una sensa-

intrafamiliar, del cual ha sido

de la oscuridad del momento de dolor y hacerse a los recuerdos de una

ción profunda de verdad así como reacciones encontradas, casi mágicas,

vida feliz que fue real. Y a la que es posible regresar, pues está impresa en

médica general. La artista

por la mezcla de la alegría con la densidad y la dureza de los sentimien-

el alma. El mapa es, a fin de cuentas, un pretexto importante para aden-

ha ganado reconocimientos

tos. Su efecto es que los territorios abandonados, los recorridos y los con-

trarse en el terreno interior. “No pueden perder su humanidad para quedar

lugar en el Salón Nacional de

quistados, en realidad sí existieron. Existen. Impresos en el cuerpo, borran

sustituidas por la identidad de la víctima, pues ese es el verdadero despo-

Artistas, en 1999, y primer

cualquier idea de ilusión, como a veces alcanzan a creerlo en su frágil co-

jo”, concluye Libia Posada.

testigo durante sus años como

importantes como el segundo

premio del Salón Regional en el año 2000.

tidianidad. Tienen nombre, están señalizados, cualquiera que se acerque

Registro del taller Signos cardinales Cartagena, 2009


Signos cardinales Cartagena, 2009

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Fotografía

Panorámica de la Biblioteca Bartolomé Calvo del Banco de la República, Cartagena, con el proyecto Signos cardinales, de Libia Posada

“Es en ese momento que estas personas pueden desplazarse del lugar de la víctima al lugar del poder, por el conocimiento de sí mismas y esa conciencia del territorio, de su fortaleza”.


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Participantes en el taller Signos cardinales Cartagena, 2009


Liliana Angulo Quieto pelo, Quibdó, 2008 Buenaventura, 2009

obra viva

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San Andrés, 2010

Es una teoría. Nunca sabremos si fue el origen de las cosas, pero resulta creíble. Y hermosa. Es la historia de cómo los elaborados peinados de los esclavos eran, en realidad, rutas de escape y mapas usados durante los tiempos de la persecución y la opresión esclavista. Esos circuitos complejos, esos laberintos móviles podemos apreciarlos hoy, gracias a la tradición, como uno de los sinónimos de la exuberancia. No hay nada más sofisticado que un peinado en la cabeza de una mujer negra. O de un hombre. Son coronas naturales, llevadas con garbo y plena conciencia del poder que irradian. De allí parte el interés de Liliana Angulo

[San Andrés]

[Quibdó]

[Buenaventura]

en su proyecto Quieto pelo. En que es un arte que está vivo. “Mi interés

joven peinadora que trabaja con Denny, Norma Palacios, Patricia Palacios y

en la acción de peinar se vincula a lo actual y activo de un proceso en per-

su sobrina Kendy, Disney Chaverra y Yorlenis Ramírez, del Centro de Estéti-

manente recreación de la tradición. Lo performativo de peinar, como una

ca África, y Sonia Arroyo Lara. Serían ellas las encargadas de mostrar cómo

práctica cotidiana dentro de los territorios negros, se expresa también en

se hacen los peinados. También respondieron la “sabedora”, doña Madolia

la manera en que se aprenden, se construyen y se heredan estos saberes”,

de Diego, una de las personas que más ha insistido en el peinado como

explica la artista, cuya obra se basa en la identidad negra.

expresión patrimonial de la cultura chocoana, Emilia Caicedo, Luz María

De allí su necesidad de documentar esta historia en construcción per-

Mayo, y Misael Córdoba, todos activos divulgadores de la tradición.

manente. De desandar los pasos de esos mapas imaginarios y poner valor

Fue un día de julio de 2008. El 27. El malecón se convirtió en una fiesta.

a la habilidad de quienes elaboran estos peinados. De mostrarle al mundo

Al son del reguetón y de los sonidos tradicionales, las peinadoras, armadas

que sus dedos llevan la cultura de un pueblo que ha superado todas las

de peinetas grandes y delgadas, chaquiras de diferente tamaños en made-

pruebas de resistencia. Desde lo sutil de la belleza.

ra, tijeras para cortar el pelo sintético, silicona en spray y en aceite y cau-

Tiene un método y sabe que serán los otros los que la lleven de la mano

chos pequeños para controlar las puntas de las trenzas, se dieron a la tarea

al lugar que quiere conocer. Que es un puente y allí se quiere quedar. De

de elaborar las más increíbles piezas de arte sobre las cabezas de sus orgu-

Liliana Angulo (1974) es

esta manera, activa, con el voz a voz que ha mantenido viva la tradición, de-

llosos portadores. ¿Cómo no sentirse imponente con esos peinados? Más

maestra en Artes Plásticas, con

sarrolla su interés en llegar a las profundidades del peinado. Van surgiendo

de cincuenta personas salieron coronadas y los espectadores, pasmados de

de la Universidad Nacional de

así quienes conocen las historias, quienes saben qué significan y quienes

tanta hermosura, fueron testigos de lo que significa el poder de la historia.

Colombia y cursó estudios de

conocen cómo se hace uno u otro peinado. Los pasos son los mismos en

maestría en Antropología en la

Liliana Angulo disfruta de ese sentimiento. De saber que su tarea, esta

cada ciudad que pisa. En Quibdó, el arquitecto Douglas Cujar, reconocido

de poner un espejo en algo que había estado allí siempre, es relevante. Y

trabajo plástico ha explorado,

“sanpachero”, e Iván Ríos, coordinador del Proyecto Revulú Juventud Arte

mucho. Ella sigue en su propio recorrido descubriendo las particularidades

a través de diferentes medios

y Parte, regaron la bola, que se volvió imparable. Algunos leyeron el aviso

del peinado en cada región. Tan distinta es la tradición en Buenaventura,

video, la identidad racial, la

en Chocó 7 días o vieron la cuña en el canal local CNC, otros dieron las indi-

en Medellín o en San Andrés. Cada quien tiene sus códigos, su estética, sus

cultura afrocolombiana y su

caciones para buscar a las peinadoras en sus casas, los terceros leyeron los

mapas. Y allí está la riqueza. Una riqueza que es el propio cuerpo y que no

contemporánea. Actualmente

volantes. Todos los mecanismos contribuyeron al éxito de la jornada. Lle-

necesita nada más que ser.

es becaria Fulbright en Chicago.

garon Denny Mosquera, dueña de la sala de belleza Denny, Deirah Cuesta,

especialización en escultura,

Universidad de los Andes. En su

como la fotografía y el

representación en la cultura


De la serie Quieto pelo QuibdĂł, 2008. San AndrĂŠs, 2010

obra viva

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FotografĂ­a

Son coronas naturales, llevadas con garbo y plena conciencia del poder que irradian.


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Quieto pelo, fotografĂ­a, 2008

Quieto pelo, fotografĂ­a, 2010


Lina Espinosa

obra viva

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Zonas vulnerables, Ibagué, 2009

Señalar el silencio. O lo silencioso. Lo que suele ocultarse, lo que duele, lo que no necesariamente se sabe ni se conoce. Para Lina Espinosa esta ha sido una consigna en su trabajo. Acercarse a la pequeña historia, que al final no resulta tan pequeña, al fijarse cuidadosamente en la vulnerabilidad. Es un tema que le inquieta. Y que en este proyecto no fue la excepción. Al ser invitada para desarrollar su taller en Ibagué, lo primero que hizo fue estudiar la región. Tolima. Saltó a la vista que cargaba un pasado prehispánico determinante y que el oro seguía siendo un ingrediente de conflicto presente hoy con la explotación de una multinacional sudafricana en la mina de oro La Colosa, en Cajamarca. Quiso saber qué tanto quedaban de las tradiciones alrededor del metal precioso y si sobrevivían herederos de los pijaos. Adentrándose en el terreno conoció a Fernando Lozano, un médico chamán que le enseñó cómo [Ibagué]

aún hay quienes, con dificultad, le rinden tributo al oro y le conceden un lugar sagrado en la tierra. Y que consideran incomprensible que alguien busque usurpar ese elemento sagrado. Como un despojo a la madre tierra. Pero se dio cuenta, con pesar, que hombres como él son una minoría. A diferencia suya, para la comunidad, el oro ya no es su tesoro. De he-

Lina Espinosa (1964) estudió Arte en la Universidad de los

cho, sintió que existía un ambiente de “inquietud y fascinación” con la pre-

la posible desaparición de algunos pájaros, se tatuó unos dibujos en el cue-

sencia de la multinacional por lo que se lee como una aparente bonanza.

llo; otra se hizo un mapa sobre el estómago para que “respirara” y mostrara

Los intereses de una parte de la comunidad giraban, en su lugar, alrededor

su constante movimiento; uno más hizo un riguroso recuento de las comu-

de elementos más cotidianos, lo que la llevó a concluir que la realidad

nidades indígenas que existieron alguna vez en la zona y su localización; y

apabullante impedía el pensamiento cósmico, el retorno a lo ancestral. Así

el último escribió la palabra Cajamarca en arena, mostrando la inquietud

que, para combinar las dos realidades, hizo de los referentes del diario

que producen las explotaciones mineras. A cada quien le dolía su depar-

vivir, piezas de oro. Un tributo a la arracacha, otro a los exvotos de las igle-

tamento y lo veía vulnerable en algún aspecto. Y así lo dejó consignado.

sias y otro a la mata de algodón. Ninguno, verdaderamente seguro. Era su gesto para mostrar la vulnerabilidad que ella percibía en la zona.

Lina Espinosa propició un ejercicio de conciencia sobre el territorio. Desde lo más íntimo, desde la noción de peligro. Sus estrategias, sin embargo,

Y le pidió a los participantes del proyecto que señalaran sobre un mapa

no son escandalosas ni pretenden ser militantes. Por el contrario, buscan

the Art Institute de Chicago.

del Tolima los peligros que ellos veían en su propio territorio. “¿Para usted

que podamos percibir cómo vamos perdiendo autonomía con aquello que

Fue becaria de la comisión

qué es una zona vulnerable?”, les preguntó. Cada cual los completaría gra-

nos rodea y cómo esta dinámica se va apoderando de nuestra cotidianidad.

Fullbright y del Icetex.

cias a sus reflexiones. Así, por un lado, fueron mencionados los riesgos de

Todo para intentar ponerle freno. Con lo más poderoso que tenemos: la

la contaminación de las aguas por el mercurio; otra persona, para señalar

memoria.

Andes y obtuvo una maestría en Pintura en The School of

Actualmente es docente de la Universidad de los Andes.

Arocueche y Coyaima Fundición, 2009


De la serie Zonas vulnerables

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Ibagué, 2009

Del tamaño de un grano Técnica mixta, 2009

Vulnus (rama de algodón) Fundición, 2009


Registro del taller Zonas vulnerables, Ibagué, 2009

De la serie Zonas vulnerables

obra viva

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Ibagué, 2009

Acercarse a la pequeña historia, que al final no resulta tan pequeña, al fijarse cuidadosamente en la vulnerabilidad.


Luis Hernández Mellizo

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esta tarea enorme, el artista trabajó de la mano de la gente de las ciudades visitadas: Manizales, Florencia, Valledupar, Buenaventura y Quibdó. Se dejó

Municipal, de la serie Parque Nacional, frottage sobre papel

obra viva

Brisas de los caminos, Buenaventura, 2010; Valledupar, 2010

guiar por ellos y sus pasos y, juntos, lograron ir más allá del sentido del turismo, al recrear a través de imágenes concretas, recorridos que dieran Un nuevo mapa. Eso es lo que en el fondo quisiera hacer Luis Hernández

[Valledupar]

[Quibdó]

[Manizales]

[Buenaventura] [Florencia]

cuenta de diversas realidades.

Mellizo. Uno que no fuera tan plano, tan distante ni tan estándar. Sino que,

En Manizales, por ejemplo, saltó a la vista un problema estructural con

en su lugar, le cupieran tanto monumentos como grietas. Y así fuera un

el agua. Si bien la prensa nacional denunció recientemente la tragedia de

poco más real.

un pueblo sin agua en medio del diluvio, pero además rico en este líquido,

Todo empezó con un recorrido por el Parque Nacional de Bogotá. Des-

este trabajo ya lo había mostrado con antelación: a través del frottage de

cubrió allí tres mapas de Colombia, “uno en una plazoleta pequeña con

tapas de acueducto norteamericanas, españolas y francesas, presentes por

el mapa de América, otro con un mirador de la geografía nacional, al que

toda la ciudad, resaltaba la ironía de la ausencia.

la gente le bota basura, así que se tapan los sifones y se inunda, y el otro,

Por otra parte, en Florencia y Quibdó surgieron interesantes relaciones

producto de la Constitución de 1991, donde se propuso una administración

con la memoria. En la primera, grabaron los dibujos indígenas impresos

nueva sin intendencias ni comisarías”. Este último le llamó particularmente

sobre una piedra condenada a desaparecer con el tiempo y de cuya exis-

la atención. El país quedaba parcelado por departamentos, ordenados alfa-

tencia daría testimonio ese frottage, y en la segunda, quedó en evidencia

béticamente a todo lo largo de la carrera séptima. “A pesar de que Amazo-

una amable cercanía con la muerte. Allí los niños acompañaron al artista

nas y Vaupés están pegados geográficamente, quedaban muy distanciados

e hicieron sus dibujos sobre lápidas y placas del cementerio, acercándose

en la 7 ª, fue como la metáfora perfecta”, explica, para señalar nuestras

al tema con gran serenidad. Luego los decoraron con plastilina y colores.

abismales diferencias.

También huyeron de la monumentalidad al “frotar” elementos naturales

.

Quería recomponerlo, rearmarlo y ver qué pasaba. Para ello se valió de una técnica centenaria, el frottage, que se utilizaba antes de la invención

como hojas de árboles, caparazones de tortugas o placas de carros. Así se nutría su mapa.

de la fotografía y el cine como medio de registro que consiste en frotar una

Finalmente, en Buenaventura y Valledupar, el artista cambió de método

Luis Hernández Mellizo (1978)

superficie para que sobre el papel quede impresa una huella por medio del

de recolección de datos. Del frottage pasó al flipbook como otra estrategia

es artista plástico y visual

dibujo. Al hacerlo con todos los departamentos obtuvo un insumo que a

para señalar cambios o fijar la atención en los detalles. Se trata de la cons-

de Colombia. Ha participado

la hora de reconstruir el mapa del país le dio un curioso resultado: “tenía

trucción de un librito de dibujos que, al pasar de las hojas, va contando una

en múltiples exposiciones

diferentes escalas, así que al unirlo produjo un mapa resquebrajado y so-

historia gracias al movimiento veloz. Este trabajo se relaciona con las pro-

brepuesto, una imagen que representaba el verdadero país, urbanizado y

pias indagaciones narrativas del artista, como por ejemplo en Hundimiento

abandonado, con grandes grietas y deformaciones”.

donde muestra cómo se va tiñendo de negro un mapa, hasta el ahogo. El

de la Universidad Nacional

colectivas desde 1998 en Colombia y el exterior. Ha presentado proyectos individuales desde 2004 en diversos espacios académicos,

De allí en adelante, este Frankestein se fue modificando con cada ciudad

nuestro. Acá, algunos talleristas revelaron su nostalgia por la caída de un

comerciales, independientes,

visitada. Iba sobreponiendo páginas “frotadas” sobre monumentos, placas

mango en la plaza de Valledupar, pero también le hicieron un homenaje al

Ha sido guía y tallerista

conmemorativas, lápidas, para ver qué imagen de ciudad producía. A ver

acordeón.

desarrollando parte de su obra

qué nuevo mapa emergía. Y con ello fue constituyendo una colección pro-

culturales, estatales y mixtos.

en programas en diferentes ciudades colombianas y

pia de país.

Hernández Mellizo busca activar la memoria a través de los símbolos, así como redefinirlos, mostrarlos móviles y cambiantes. Y qué mayor sím-

también ha realizado charlas

¿Qué elementos se eligen para constituir un mapa, que no es otra cosa

bolo que el mapa y los elementos conmemorativos o que nuestra memoria

en las exposiciones que ha

que una representación? ¿Cómo presento mi ciudad? ¿Sus dificultades?

suelta, automáticos, pero sin conocerlos verdaderamente. Invita a detener-

¿Cuáles son sus lugares imperdibles? ¿Qué me significa este lugar? Para

se. A volver a mirar y a preguntar. Ese es su nuevo mapa.

participado en Bogotá, Panamá, Quito, Medellín y San Pablo.

77

Parque Nacional, Florencia, 2008; Quibdó, 2009; Manizales, 2008

Este Frankenstein se fue modificando con cada ciudad visitada. Iba sobreponiendo páginas “frotadas” sobre monumentos, placas conmemorativas y lápidas, para ver qué imagen de ciudad producía.


De la serie Parque Nacional Florencia, Quibd贸 y Manizales

obra viva

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Registro del taller. Creaci贸n colectiva Frottage sobre papel


De la serie Brisas de los caminos Valledupar, 2010

obra viva

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Participantes del taller


Manuel Santana Graciela Duarte

de manera diferente” o “todo merece el afecto de la mirada”—, así como

Proyecto Echando lápiz

unas instrucciones de uso bajo el sello rojo, “Proyecto Echando lápiz” co-

Diarios de observaciones, Ibagué, 2006

ronado con el dibujo de una planta de diente de león: “Dibujos sensibles:

San Juan de Pasto, 2007; Tunja, Montería, 2009;

1. Ubicar el lugar. 2. Tomar del natural las siguientes características: color,

Neiva, Sincelejo, 2010

textura, proporción, fisonomía. 3. Complementar el dibujo con los siguien83

82

tes datos: nombre de la planta; uso medicinal u ornamental; lugar donde

obra viva

se realizó el dibujo, fecha; observaciones”. Tan poco, y tanto a la vez. Así, estos expedicionarios del siglo XXI, conscientes de la necesidad de Pensar en el otro. Tratar de crear un vínculo con alguien que no se parece a mí… al menos eso creo. ¿Cómo hacerlo? No será jugando al fútbol los fines de semana, ni tomando cerveza en la tienda de la esquina. ¿Qué sabemos hacer? Dibujar. Eso es. Esa será nuestra forma de acercarnos al mundo. Así nació una idea. Para Manuel Santana y Graciela Duarte la relación

[Cartagena]

con las artes plásticas es distinta a la de la mayoría de los artistas. Para ellos, la noción de autor no existe. No prima, ni pesa. El arte es su herra-

[Medellín] [Pereira]

mienta para propiciar diálogos, para que todos estemos al mismo nivel. Por [Villavicencio]

ello, su primer experimento de trabajo con la comunidad se dio, en 1993, a través de un grupo que llamaron Kumú (junto con Jorge Iván Bermúdez

[Ipiales]

y Ana Isabel Valencia), aludiendo a esa figura del chamán que intermedia una experiencia. Su inspiración era el método del antropólogo Gerardo Reichel-Dolmatoff, de quien seguían un principio rector: ética, respeto y reconocimiento de la diferencia para poder convivir. Fueron años de militancia estética, tomándose plazas y calles con gestos pequeños —y otros no tanto— que rompían la cotidianidad de los paseantes de la calle. Tal era su

Manuel Santana (1960) estudió Bellas Artes en la Universidad

búsqueda, permitir que la gente se escapara de su rutina por un instante.

Jorge Tadeo Lozano de Bogotá.

Hasta que llegó Echando lápiz y se volvió un proyecto de vida. Que no

En 1992 obtuvo el Tercer Premio

reñía con ese oficio anterior, casi chamánico, pero se acercaba a una tarea

del Salón de Pintura Joven, en el Planetario Distrital, y

más cercana al pensamiento que produce dibujar. Algo, además, que nos

en 1995 la mención en el VII

convoca a todos, por resistencia o por nostalgia: la naturaleza. Ahora, más

Salón Regional de Artistas. Se ha desempeñado como

que producir experiencias para los otros, buscaban que cada cual descu-

docente en la Facultad de Artes

briera su propio lugar desde sus propias líneas. Que cada persona trazara

de la Universidad Jorge Tadeo

sus recorridos y fijara la mirada en los detalles. Que cada quien descubriera

Lozano. Graciela Duarte (1958) es maestra en Artes Plásticas de la Academia Superior de Artes de Bogotá, ASAB. Desarrolló

en lo más profundo de su ser su sentido del arte, esa zona del deseo y de la imaginación que opera justo allí, en el territorio sensible. Crearon el escenario y el método para ello. Nada exuberante. Un diario

el proyecto de grado “Un

de observación en una libreta de cartón hecha a mano, un lápiz Mirado

camino como puente” con la

número dos, una tablita de madera, unas pocas lecturas levantadas en le-

comunidad del barrio Lourdes en Bogotá. Participa en el

tra de máquina de escribir —entre ellas El césped infinito, de Italo Calvino;

proyecto Echando lápiz desde

una referencia vegetal del tradicional álbum de las chocolatinas Jet; y unas

el año 2000 y actualmente es profesora de Historia del Arte.

cuantas frases provocadoras como, “quien dibuja aprende a ver el mundo

producir hechos colectivos en la era del individualismo, retomaron los pasos de la Expedición Botánica y de la Comisión Corográfica con dos objetivos muy claros. En el primer caso, agudizar la mirada al máximo, taxonomizar y describir algo a través de un dibujo y, en el segundo, añadirle el contexto local, el paisaje, la historia, esa que se traza en los libros, pero también la que recuerdan los abuelos en sus memorias. Con estas premisas han recorrido media Colombia, incentivando en quienes los han acompañado en sus talleres la sed de la curiosidad. Invitando a quien lo sepa a que comparta su conocimiento. ¿Por qué se llama Bella Helena esa planta? ¿O por qué las llaman puticas en Neiva? ¿Qué tipo de flor es la que tiene esa zapatilla en el centro comercial? ¿Sabía que a las flores amarillas que conocemos como chicalá, en Nariño se les llama quillotocto? ¿O que las cayenas en el centro, son las bonchas en la costa? “Si uno quiere conocer el país, es echando lápiz”, termina Santana. Quizá es cierto. Sí que lo es.

Facsimilar del proyecto Echando lápiz


Del proyecto Echando lรกpiz Diarios de observaciones

obra viva

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Material que compone el cuaderno de apuntes: dibujos, notas y reflexiones


Diario de observaciones, álbum fotográfico, Sincelejo, 2010

87 obra viva

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Echando lápiz se volvió un proyecto de vida. Que no reñía con ese oficio anterior, casi chamánico, pero se acercaba a una tarea más cercana al pensamiento que produce dibujar.


María Isabel Rueda

obra viva

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Espejos y vampiros, Valledupar, 2007

Al entrar en la obra de María Isabel Rueda hay que prepararse para descubrir un mundo. Suena Beautiful maladies en mis oídos, la voz áspera de Tom Waits. Solo así puedo intentarlo. Empiezan a fluir sus imágenes, sus

[Valledupar]

fantasías, las palabras que intercambiamos recordando su trabajo en Obra

que registra un tipo de escena juvenil, la energía sexual de sus imágenes

viva y del que no es posible hacer referencia sin que se cuelen sus recuer-

crudas, ¡unos retratos fantásticos! De Nan Goldin adoro la forma en que

dos e influencias, el cine, sus dibujos y fotografías.

registró y organizó su archivo y la evolución en el tiempo de todos sus ami-

“Ayer, bajando las imágenes, me di cuenta de que la película de Wen-

gos casi hasta sus muertes, registrando de esa forma toda una generación.

ders y la de Luis y Mayolo, e incluso la de Diarios de Lisboa, al tiempo que

Araki… me encanta la pasión con la que registra lo prohibido con el placer...

arman un documento tratan y cuestionan la naturaleza de un medio... So-

hay una serie de niñas muy jóvenes, crisálidas, que me resulta bellísima y

bre vestidos y ciudades habla de lo digital y lo análogo, Agarrando pueblo

me fascina como relaciona los retratos con imágenes de flores y de la natu-

sobre la veracidad del documental, y Diarios de Lisboa sobre el registro

raleza...”. No puede parar. Como en una secuencia, una idea la encadena a

de la vida misma, ¡que son los temas de los cuales hablamos! ¡Me parece

otra y así se le va haciendo claro cómo es que ha construido su obra.

curioso! No lo había visto así hasta que lo escribí... ¡Me gustó, me puso a pensar muchas cosas!”, me escribió la artista. María Isabel está en Puerto Colombia, así que nuestro diálogo transcu-

Y qué es lo que busca con ella, que, en todo caso, no está ni remotamente calculado. Por el contrario, va surgiendo casi naturalmente. Por eso no deja de sorprenderla cuando descubre una relación.

rrió digitalmente. Vía correos. Ella fue, como una fina costurera, tejiendo

Justamente existe algo en el cruce de las imágenes que la motiva. “Me

sus memorias sobre los días transcurridos en Valledupar hablando sobre

gusta que se pierdan los límites del retratado y su entorno, que la línea

María Isabel Rueda (1972)

la idea del retrato. Pues fue eso. Más que un taller, fue un diálogo con

que separa colapse y la imagen se vuelva invisible como cuando no sabes

estudió en la Facultad de

veinticinco personas a las que les presentó su universo. Y una inquietud: la

qué es la figura y qué es el fondo, aunque los dos están ahí”. Por eso, que

imagen del vampiro, por ser aquella que no se refleja, el camino opuesto

se confundan realidad y ficción, que se integren entre sí. “Veo ese fenóme-

donde también es maestra

de la imagen narcisa. “A través de los retratos de los vampiros que hice

en Artes Plásticas y Visuales.

no como un proceso alquímico de transformación a partir de las fuerzas

hace tanto hablaba un poco de la imposibilidad de la fotografía, en este

naturales que me interesa muchísimo”, cuenta.

Artes de la Universidad Nacional de Colombia, de

Ha participado en numerosas exposiciones nacionales e

caso del retrato, de reflejar al retratado... y esa eterna necesidad de seguir

internacionales desde 1999,

Y eso es lo que ella misma ve en los retratos que se tomaron entre sí los

intentándolo...”, sigue. En efecto, la pregunta por el medio, por la función

participantes del taller. Primeros planos con los cuales es posible ver inclu-

de la fotografía, por su sentido, nunca ha desaparecido.

so más allá de los ojos de estas personas. Meterse en otro plano. Casi en un

entre las que se destacan: Foto España, Cinco miradas europeas sobre la fotografía española e hispanoamericana,

Aparecieron así las imágenes que la han inspirado. Y que indican un

paisaje por recorrer. Casi un dibujo.

en el Instituto Cervantes de

camino común, una clara intención por no resultar ni sencillas ni necesa-

Algo que no es fortuito. “Necesito de dos medios: fotografía y dibujo

Madrid, y Once more with

riamente amables, por confundir e interrogar. Por descubrir lo bello en la

para completar el deseo”, le contestó alguna vez a Jaime Cerón, y basta ver

from Colombia photographers,

extrañeza. “Creo que soy fotógrafa por Diane Arbus, pasaba horas mirando

su trabajo para entender esa frase.

Impressions Gallery, Londres.

sus imágenes, incluso copiándola, me encanta la energía de sus imágenes

Más allá del registro, del inventario de imágenes que atiborra el mundo,

que me resultan hermosas y muy perturbadoras. Lo mismo me pasa con

María Isabel Rueda busca sentidos, busca responderse preguntas fundamen-

Larry Clark, sus películas marcaron mi adolescencia, me fascina la forma en

tales. ¿Y qué si se tratara simplemente de estar vivos? Puede que así sea.

feeling: recent photography

Creadora de la revista Tropical Goth y co-curadora de El Bodegón.

De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Horror vacui Still animation Tinta sobre papel, 2007 La mano en el fuego Tinta y acrílico sobre papel, 2008 The end Acrílico sobre papel, 2006


Vampiros en la Sabana

obra viva

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Retratos de los talleristas que participaron en Valledupar en Obra viva, en 2007 Abajo: fotografía blanco y negro, 2003

Primeros planos con los cuales es posible ver incluso más allá de los ojos de estas personas. Meterse en otro plano. Casi en un paisaje por recorrer.

Fotografías de la película Agarrando pueblo dirigida por Luis Ospina y Carlos Mayolo Fotógrafo: Eduardo Carvajal


María Teresa Hincapié

María Teresa Hincapié invitó de esta forma a los asistentes a mirar a su

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Ante el dolor de los demás, Cartagena, 2007

alrededor, a volver a la esencia, a despojarse de sus cargas, a intentar, al

obra viva

menos por un momento, ponerse en el lugar del otro. Los impulsó a dejarse poseer por el espíritu del arte a través de la performance. Plegaria a la Tierra

[Cartagena]

“Madre Tierra, háblame de mi familia, de los vientos del desierto y

lea, ampliada en otros. “La acción colectiva que hagamos probablemente

las lluvias matutinas. Enséñame a honrar los espacios sagrados de

será capaz de producir un señalamiento que responda en forma justa y

todos”.

poética a aquello que ha dejado de conmovernos. La acción estará validada

Con este rezo iniciaba María Teresa Hincapié su sesión de Obra viva en Cartagena. Serena, habló del dolor, un sentimiento que la venía rondando y del que no huyó, pero que la terminó venciendo en 2008. Pese a contar con una trayectoria incuestionable, la artista quería sustentar sus ideas con las de una persona que le merecía su respeto: Susan Sontag. La norteamericana acababa de publicar en ese entonces un ensayo desgarrado y lúcido sobre el uso de las imágenes que representan el dolor. Lo tituló Ante el dolor de los demás, un texto que cuestionaba el lugar desde donde se sitúa cada actor alrededor de una escena de sufrimiento. “Las imágenes de la violencia son hoy un lugar común. ¿Cuáles son los efectos en el espectador? Estas imágenes, ¿nos conmueven, nos indignan o nos vuelven insensibles?”,

María Teresa Hincapié (19562008) se formó como actriz de teatro, pero rápidamente empezó a transitar por el campo

escribía la ensayista. Esas inquietudes fueron retomadas por Hincapié para construir sus días de reflexión con los asistentes a su taller. “Ante el dolor de los demás, que sirve como texto inspirador de este

de la performance, siendo una

taller, expresa la confluencia de las ‘noticias’, el arte y el modo en que

de las pioneras del género

entendemos las representaciones del desastre” —escribía María Teresa—.

en Colombia. Sus acciones plásticas, rigurosos ejercicios

Y desemboca en cuestiones fundamentales: “¿Cómo las imágenes pueden

de control corporal, gestuales

desencadenar la rebeldía, concitar la agresividad o fomentar la indiferen-

y poéticos, señalaban asuntos de género, como la opresión, la

cia? (Así,) ¿cuáles son los límites de la compasión —que no es lástima, sino

soledad y el abandono. Fue una

amor infinito— y las obligaciones que impone a la conciencia?

gran crítica de la sociedad de consumo e hizo de su propia

Resulta paradójico que en una sociedad globalizada, permeada por el

vida un ejemplo de renuncia

influjo de los medios de comunicación, el estado de soledad e indiferencia

material. Realizó estudios en

ante lo que pueda ocurrir en el espacio contiguo, sea cada vez más eviden-

Francia, Indonesia, India y Japón y obtuvo el primer premio del

te. En las ciudades, este estado de indiferencia salta a la vista en defensa de

XXXIII Salón Nacional de Artistas

la ‘sobrevivencia’, de la ‘seguridad’, de la ‘velocidad del tiempo’, pero es en

en 1990 con la obra Una cosa es una cosa. En 2001 participó en la

el tránsito por estas —hoy centros de hibridación y de la diáspora— donde

Bienal de Valencia; en 2005 en

diversas y complejas realidades se entrecruzan en la construcción de sus

la de Venecia; y en 2006 en la de San Pablo.

Fue una experiencia espiritual. Una pelea contra el consumismo. Su pe-

imaginarios”.

por un acontecimiento que puede ser, por ejemplo, una danza colectiva, la entrega de una ofrenda, un canto que se repite durante horas o simplemente una jornada de abrazos”. Recorrieron así Cartagena. Observándola de forma distinta. Fijando la mirada en aquello que no brilla ni se hace notar, pero que al final configura el recuerdo colectivo. Y que no tiene otro nombre que afecto. Su cuerpo, lento frente a las imágenes grabadas en ese recorrido, marcando el tiempo como las manecillas del reloj, permite desprenderse del afán y realmente concederle a los segundos que pasan un valor infinito. Como si fueran un regalo. “El performer juega un poco el papel de chamán, es un ser espiritual que invoca las fuerzas de la divinidad, que le avisa a su pueblo qué está pasando para que se ponga las pilas. Es como un visionario que contempla la vida con mucho dolor, que sufre cuando ve a su alrededor tanta basura. Lo doloroso también es que no todo el mundo tiene ojos para ver ni oídos para escuchar”, termina María Teresa Hincapié, casi como una despedida. Pero antes, le recuerda a quien la quiera escuchar la máxima que más le gusta de Roland Barthes: “Hay que volver a nadar y a caminar”. Volver a lo inútil e innecesario. Quizá ese es el verdadero camino, el que tiene corazón.

Fotogramas de Ante el dolor de los demás, performance realizaa por María Teresa Hincapié en Cartagena, con motivo del taller de Obra viva en 2007


Fotogramas de Ante el dolor de los demás, performance realizaa por María Teresa Hincapié en Cartagena, con motivo del taller de Obra viva en 2007

95 obra viva

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María Teresa invitó a los asistentes a mirar a su alrededor, a volver a la esencia, a despojarse de sus cargas, a intentar, al menos por un momento, ponerse en el lugar del otro. Los impulsó a dejarse poseer por el espíritu del arte a través de la performance.


Rafael Ortiz

De la serie Aguantando cable Cartagena, 2007

Aguantando cable, Cartagena, 2007

Rafael Ortiz y Wilger Sotelo Plóter sobre lienzo

En tierras destaniña, Villavicencio, 2007 Parlamento épico, Medellín, 2008 Fácil, Pereira, 2009

obra viva

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Fo-net-ica, Ipiales, 2010

No tiene tan claro de dónde surgió su interés por el lenguaje. Rafael Ortiz solamente sabe que ahí estaba ese gusto, desde hace décadas, y que en su obra temprana siempre acogió a las palabras. Las colaba dentro de sus pinturas y dibujos. Por eso, cuando la ciudad en la que vive, Cartagena, se atavió de protectora de las tradiciones albergando entre sus murallas al Congreso Internacional de la Lengua, fue como si su interés por ese tema entrañable hubiese renacido providencialmente. Y allí inició una etapa de su trabajo que aún hoy está en exploración. [Cartagena]

En el marco de este magno evento, junto con Wilger Sotelo, se inventaron la forma de señalar el dinamismo del lenguaje. Colgaron en las paredes

[Medellín] [Pereira]

[Villavicencio]

[Ipiales]

Rafael Ortiz (1960) es

de Cartagena carteles enormes con irreverentes expresiones populares. Y

lan las realidades de una presencia de la guerrilla y el narcotráfico, donde

las legitimaron desde el lugar de la validación del lenguaje: el diccionario

se redefinen las dinámicas regionales y se crea, así, un nuevo diccionario.

y sus múltiples significados. Llamaron al proyecto Aguantando cable, una

De allí se desprenden esos prejuicios colectivos que se nutren por repeti-

expresión coloquial que sería algo así como “llevar del bulto” o estar pa-

ción. Como decir que en Pereira las mujeres son “fáciles”. Pero también

sándola mal. Era una manera de mostrar, desde la riqueza de la lengua,

señala cómo los estamentos militares usan las mismas palabras, pero les

otra de esas contradicciones de esta ciudad extrema donde conviven en

conceden significados diferentes. Por ejemplo, dentro de la definición de

un mismo plano ensueños y fantasías con verdaderas carencias. También

“pertrechos”, para los militares existen las “cartucheras” como el estuche

era un puente para señalar una feliz convivencia entre los mundos aparen-

para guardar el arma personal, mientras que para los guerrilleros las “car-

temente irreconciliables de lo popular y lo culto. Eran las palabras como

tucheras viejitas” serían las armas que estos le entregarían a Venezuela

lugar de encuentro.

en el caso de una confrontación armada. De este modo se camuflan los significados.

maestro en Bellas Artes de la

El ejercicio se profundizó y adquirió variantes regionales. En Villavicen-

Universidad Jorge Tadeo Lozano

cio, intentó entender, siempre desde el lenguaje, el cruce entre lo rural y lo

El resultado de esta serie de experiencias fue un enriquecimiento del

en la Universidad Complutense

urbano y la influencia de la cultura del dinero fácil; en Medellín desentrañó

universo gracias a las palabras y sus usos disímiles y múltiples. Algo así

de Madrid, en la Universidad

los significados de algunos términos del vocabulario marcial y descubrió

como regresar a los ejercicios del lenguaje realizados por Rufino José Cuer-

en Rhode Island School of

cómo la guerra confunde a sus actores; en Pereira, partió de un estereotipo

vo. El lenguaje es movimiento puro. Y es el lugar del poder, pues quien

Design en Providence, Estados

para indagar sobre la identidad y qué tanto afecta a sus habitantes una

posee la información tiene el control. Descubrir el significado de una jerga

desarrollo de los Laboratorios

calificación; y en Ipiales buscó establecer la inevitable transformación de

o de un código representa entrar en terrenos desconocidos, a través de

de Creación/Investigación

la lengua y la comunicación por cuenta de la tecnología, a pesar de ser un

quienes conviven con esas palabras. Acá, la tarea del artista fue la de con-

lugar en el que el acceso a la red es todavía limitado.

vertirse en ese mediador que activa la curiosidad por saber. Y la de los par-

de Bogotá. Adelantó estudios

de los Andes en Bogotá y

Unidos. Ha participado en el

del Ministerio de Cultura en La Guajira, Arjona (Bolívar) y Atlántico. Ha realizado talleres

En tierras destaniña recorrió la geografía de los Llanos y marcó deter-

ticipantes de su taller, ser los proveedores de insumos de conocimiento. Un

independientes con la Liga de

minantes inconscientes que caracterizan una realidad. Al leer despreveni-

trabajo redondo de colaboración para valorar la riqueza del conocimiento

damente V/CIO, más de uno lee “vicio” alimentando imaginarios que cue-

del otro.

Mujeres Desplazadas, así como proyectos participativos.


De la serie En tierra de estaniña

De la serie Parlamento épico Medellín, 2008

Creación colectiva. Plóter sobre muro

Plóter sobre muro

obra viva

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Villavicencio, 2007

“Un puente para señalar una feliz convivencia entre los mundos aparentemente irreconciliables de lo popular y lo culto. Eran las palabras como lugar de encuentro”.


De la serie Fรกcil

De la serie Fo-net-ica

Pereira, 2009

Creaciรณn colectiva. Vinilo sobre tabla

obra viva

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Creaciรณn colectiva. Plรณter sobre muro

Ipiales, 2010

El lenguaje es movimiento puro. Y es el lugar del poder, pues quien posee la informaciรณn tiene el control.

Vista al nuevo lenguaje empleado en los mensajes de texto.


Wilger Sotelo

Aguantando cable, Cartagena, 2007

obra viva

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Versión ilustrada, Neiva, 2008

En el marco del Congreso Internacional de la Lengua, llevado a cabo en Cartagena, junto con Rafael Ortiz se inventaron la forma de señalar que el lenguaje no es inmóvil.

teresa crear puentes entre lo popular y lo contemporáneo, y para eso es

te entrarían en el inventario de la Real Academia Española. Si así fuera, lo

preciso hacerlos”. Su grupo salió a la calle a recoger testimonios visuales y

harían a lo sumo en el Diccionario panhispánico de dudas. Crearon así el

con cámaras y libretas de apuntes se volcaron en la ciudad. Recuerda con

colectivo Aguantando cable, que traduce “llevar del bulto”. “Me recuerda

interés que nadie se fue para los barrios de la élite, ni a los cascos urbanos,

a una obra de Gabriel Sierra en la que puso a unos hombres a soportar un

prefirieron mercados, galerías, todos lugares populares de encuentro. Tam-

muro, con una línea del horizonte trazada en la espalda. Así es de difícil

bién revisamos los archivos.

carencias, estar en la mala”, explica el artista. Llenaron la ciudad amurallada de carteles con esos vocablos que la gen-

[Neiva]

Ese recorrido por las palabras y sus significados produjo resultados como el siguiente: Caballero:

te usa a diario, pero consignados a manera de diccionario. Filo, por ejem-

“Persona que monta a caballo”. Pasó de significar el hecho de montar

plo, que significa hambre. De esta manera acercaron las necesidades de un

a caballo a expresar una condición social muy diferente y cambiante en las

pueblo con la gracia y riqueza del lenguaje. No produjeron pesar, muy por

distintas etapas históricas. Un caballero era un hombre valiente, de noble

el contrario se generó un efecto dignificador en ese trabajo.

cuna, leal y cortés, tenía valores como humildad, generosidad, templanza,

Luego, los dos artistas se dividieron y cada cual emprendió sus viajes

nobleza y era muy galante, iba en su caballo.

por el país. Cada cual hizo el proyecto, o una variación, en otras ciudades.

“Es un mansito que anda montao en caballo”. Paso de significar el he-

Wilger Sotelo fue a Buenaventura. En el grupo de participantes había gente

cho de montar a caballo a ser un rebuscador. / Un caballero, es un templao

de todas las edades que se sintió convocada por el tema del trabajo. “Bus-

con todo y ropa, no come de na` tiene muchos valores, como la humildad,

camos términos en el argot popular que hablaran del trabajo. Empecé a

camellador y vida chévere.

darles ejemplos como que en Cartagena a un maestro de obra se le llama ‘metemono’; inmediatamente ellos dijeron ‘polinero’, así se le llama acá.

Wilger Sotelo (1979) adelantó

sonajes a partir de sus armas) y sus ideas alrededor del lenguaje. “Me in-

Querían trabajar con la jerga popular y con conceptos que dudosamen-

la cosa, esa palabra expresa las necesidades del pueblo, en el trabajo, sus [Cartagena]

Presentó su trabajo mostrando la serie Inventario (definiciones de per-

Del coche a la zorra. Es verdad que las palabras han cambiado de uso. Y este trabajo lo muestra con finura.

Esta idea de juntar lo contemporáneo (de hablar de esto en un marco ar-

En su otra obra, Versión ilustrada, recurrió a una visión más conceptual

tístico) con lo popular me parecía ingenua, pero también tenía un guiño

de la carencia. El hambre se ilustraba con una cuchara, por ejemplo. Pero

político y social”, explica el artista.

también recurrió a otra estrategia para ironizar sobre las diferencias socia-

El concepto del trabajo surgió de la observación in situ. Sotelo cuenta

les: incluiría en las páginas sociales de los diarios las fiestas populares, esas

estudios en la Escuela Superior

que nació por esa contradicción de estar en un lugar a donde llegan mucho

de Bellas Artes de Cartagena.

más de la mitad de las importaciones, y por cuenta de ello, la mayor parte

“Trabajar con la gente es una fuente poderosa para archivar y documen-

Especial de Artes Plásticas en

de comercio del país se desarrolla allí. “Pero, paradójicamente, estás en

tar, para hacer arte. Escuchar a las personas es a veces más interesante que

la V Convocatoria de Premios y

una ciudad sin progreso y con una arquitectura deplorable. Y se percibe en

si tú lo haces en un laboratorio. Cuando trabajas con la comunidad resultan

la calle la falta de trabajo”.

ideas más gratificantes que si estás solo, ese es el error de ser individualista”.

En 2005 obtuvo Mención

Becas Distritales a la Creación y la Investigación Cultural.

que nunca merecerían ese espacio.

Wilger Sotelo en el día de la inauguración de Aguantando cable, Buenaventura, 2008


De la serie Aguantando cable Buenaventura, 2008 Creación colectiva. Fotografía sobre plóter

obra viva

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“Me interesa crear puentes entre lo popular y lo contemporáneo, y para eso es preciso hacerlos”

Rosanderos: m. adj. (sin rozador) persona que roza las tierras, ya sea con machete, pala, azadón o guaraña. Bien para que retoñe las plantas o bien para otros fines. (rozar lat. Vulg. ruptiare). Limpiar las tierras de las matas y maleza antes de labrarlas.

Kokorico ¡Gratís ..... 02 multas por no usar casco y chaleco. Menú infantil Casco y chaleco................ 180.000 Retrovisores...................... 485.000 Direccionales ................... 460.000 Menú principal Parrillero .......................... Licencia ........................... Pase de Conducir ............ Embriagues .....................

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La receta secreta para una infracción con el mejor sabor.

Piperos: || 1. Del argot popular de la costa pacífica, es el fruto viche del cocotero (coco viche) donde se extrae el agua, muy apetecida por propios y extraños para calmar la sed. || 2. Persona dedicada a la venta de pipa, o agua de coco. || 3. Pepita de frutas.

Pileros: m. || (de pilas) personas especializadas con técnicas específicas en la elaboración de pilas para la fabricación de carbón, que se emplea para cocinar de uso doméstico.


107 obra viva

106

Polinero: m. persona que carga y descarga polines (polín: bloque de madera virgen que puede llegar a pesar hasta 160 kgs). || Un polinero puede llegar a ganar hasta $400.000 en dos jornales de trabajo. || Este empleo es ocasional ya que el polinero depende de la llegada de la carga de madera. || “¡parece poliner!”: expresión que alude a la musculatura de una persona. || “la cédula, el polinero la lleva en el hombro”: Expr. Que se refiere a las marcas que deja la caga en los hombros del polinero.

Vicheros: m. || 1. Personajes no sobrios. || 2. Viven del menudeo en el reciclaje, aseo urbano, encomiendas, recolectas de dinero. || 3. Necesidad de consumir botella de biche. || 4. Sin: Chirichi, Chamberlain. (Bebida de fabricación casera a bajo precio). Relativo a ebrio.

“‘Aguantando cable’ expresa las necesidades del pueblo, en el trabajo, sus carencias, estar en la mala”.


Obra viva  

Obra viva invita a artistas que contemplan dentro de su práctica procesos colectivos de creación. Los proyectos son diversos y asumen difere...

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