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Cuentos de terror


Bajo la luz de la chimenea La madrugada helada y oscura se cernía sobre la ciudad. Mario despertó Creyendo oír una voz extraña, a su lado dormía Marta, su esposa. Se mantuvo expectante por un rato pero no volvió a oír la voz. El fuego de la chimenea estaba por extinguirse, Mario se levantó Silenciosamente y colocó más leña. A medida que el fuego aumentaba La habitación se iba iluminando y se hacían visibles los objetos, y Crecían sus sombras temblorosas. Atizaba el fuego cuando escuchó nuevamente la voz, y percibió que El sonido se originaba en la cama. Al girar descubrió que en lecho Había una extraña, estaba apoyada sobre sus rodillas y manos, y sacudía La cabeza de un lado al otro con gran velocidad, y una melena larga Y blanca le cubría el rostro. En un tiempo muy corto, Mario pasó de estar aterrado a sentirse furioso, Al comprobar con la vista que Marta no estaba en la habitación. Con el Atizador en la mano avanzó hacia aquella cosa que se movía


como un Animal y la golpeó en la cabeza. Las llamas aumentaron mas e iluminaron el cuerpo de Marta tendido en La cama, de su cien brotaba un tibio manantial.. Mario soltó el atizador y calló de rodillas llevándose las manos a la cabeza. Un ser casi traslúcido salió por la ventana cerrada y desapareció en la Noche helada y oscura.

Zombies y otros muertos Duncan corrió agazapado entre las sombras de los edificios ruinosos. Cargaba Consigo un tubo metálico bastante pesado, que le servía para destrozar Cráneos. Una luna casi entera iluminaba con pena a la ciudad devastada. Algunos zombies caminaban por la calle como si estuvieran patrullando, tal Vez eso hacían, nadie sabía con certeza que pasaba por sus mentes. Duncan se sentó contra una pared casi derrumbada, de poco mas de un metro De alto, estaba fatigado, cansado de tanto huir, pelear, y esconderse.


El aire nocturno estaba invadido por los sonidos guturales de los no muertos, Y por su olor nauseabundo. A veces creía distinguir algunas palabras entre aquellos Sonidos, vestigios de conciencia tal vez, o confusión de sobreviviente solitario. Duncan tomó un trago de agua que había juntado de la lluvia, mientras guardaba La botella en su bolso, sintió que alguien le palpaba la cabeza. Se levantó y Giró en un movimiento rápido, el tubo metálico levantado, listo para defenderse. Detrás de el había una muchacha, su cara estaba intacta y sonreía, no era un Zombie. La alegría de encontrar a otra persona viva desbordó en Duncan y Recordó una sonrisa, pero cuando estaba por hablarle la vio atravesar la pared, La traspasó como si no existiera. Por un instante dudó entre si estaba loco o Estaba viendo un fantasma, cuando la muchacha comenzó a cambiar y se Transformó en una anciana decrépita, supo que era un fantasma. Duncan agarró su bolso y dándole la espalda al fantasma se alejó caminando Entre las sombras. En el pasado sin dudas aquel fantasma lo


hubiera aterrado, Pero ahora sobrevivía en un mundo de zombies, los espíritus de los muertos Ya no le preocupaban, lo peligroso eran sus cuerpos, que caminaban por las Calles.

Caminando entre la niebla Eran las cuatro de la madrugada, el taxi marchaba muy lentamente debido a la Espesa niebla que envolvía la carretera. Las ganas de dormir volvían a atacarme Cuando el auto se detuvo. - Bueno! Hasta aquí llego yo - dijo el taxista - Tengo que volver para dormir Algunas horas antes de que empiece de nuevo mi turno, fue lo que acordamos, Le dije que cuando mucho podía arrimarlo hasta aquí Bajé del auto un poco confundido, no recordaba haber aceptado dicha condición.


Por educación no quise discutir con el taxista, le pagué y un instante después Sus luces fueron devoradas por la niebla. Me acomodé la mochila que era mi Único equipaje y avancé entre aquella bruma densa y sofocante. Iba a visitar por primera vez a unos parientes que viven en una zona rural. Como única dirección me indicaron la ruta y el número del mojón que esta Frente a la casa. Hacia donde mirara solo veía niebla, y a duras penas veía la carretera bajo mis Pies. Seguía caminando entre aquella nube cuando escuché un golpe fuerte a Un lado de la carretera, lo siguieron otros golpes mas suaves, eran sonidos Metálicos. Luego se escuchó un largo rechinar, que me hizo deducir que Habían forzado y abierto un portón o una reja. La niebla se abrió casi como


Se abre un telón, y pude ver de donde venían los ruidos. Resultó que estaba Frente a la entrada de un cementerio, el portón de rejas estaba abierto, y por el Salían caminando los muertos. Una multitud de cadáveres avanzaba hacia mi, Algunos estaban tan podridos que se desbarataban y caían pero seguían avanzando A rastras. Estaba a punto de correr cuando sentí una mano en el hombro. - Ya llegamos, ese es el número de mojón que usted me indicó dijo el taxista. Me había dormido, y mi caminata entre la niebla, el cementerio, y los muertos, Solo fue una pesadilla. La casa de mis parientes estaba justo frente al mojón, Apenas bajé del taxi salieron a recibirme. Publicado por Jorge en 12:41 4 comentarios Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir con Twitter Compartir


con Facebook Compartir con Google Buzz Enlaces a esta entrada Etiquetas: cuentos de terror de pesadillas Reacciones: sábado 19 de febrero de 2011 La extraña situación Sacudió el termo del café, aún le quedaba algo, mientras lo sorbía echó una Mirada larga hacia la calle. El frío de la madrugada empañaba los vidrios de La garita. Las calles estaban desiertas y mudas, todo estaba en calma. Ramiro Se acomodó en su silla e inclinó su gorra de policía hacia delante, para que la Visera cubriera sus ojos. Hacía veinticinco años que era policía y sabía aprovechar Los momentos de calma, después de dormir un rato iba a salir a dar una ronda por La cuadra.


Se despertó de forma brusca, como si lo hubieran sacudido. Se acomodó la gorra Y vio que del otro lado de la calle había una mujer. La mujer tenía la cara vuelta Hacia el, era una señora mayor, de cabellos blancos. Lentamente levantó Un brazo, y con un gesto de la mano lo invitó a acercarse. Ramiro abandono la Tibieza de la garita. Cruzó la calle corriendo, un auto se aproximaba bastante Rápido. Cuando alcanzó la vereda le iba a preguntar que deseaba, pero al ver Su cara de cerca se impresionó terriblemente. La mujer tenía los ojos cerrados Y de su boca asomaba la punta de la lengua apretada entre los dientes. Ramiro conocía aquel gesto, lo había visto en personas muertas. Vio aquel rostro Solo por un instante, un ruido como de una explosión sonó detrás de el.


El auto que vio aproximarse había salido de la calle y destrozó la garita. La primer reacción de Ramiro fue pedir ayuda por el radio, cuando volteó Hacia la mujer esta ya no estaba, había desaparecido. La situación extraña no terminó allí. El auto era conducido por una mujer, La sacaron muerta entre los escombros, Ramiro la reconoció inmediatamente. Era la mujer que al llamarlo le había salvado la vida ¿pero como podía ser?. Los resultados de la autopsia de la accidentada demostraron que la mujer Había muerto del corazón antes de chocar con la garita de Ramiro. Publicado por Jorge en 14:39 4 comentarios Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir con Twitter Compartir con Facebook Compartir con Google Buzz Enlaces a esta entrada Etiquetas: cuentos de fantasmas


Reacciones: viernes 18 de febrero de 2011 Los motivos del ahorcado Josué miro rumbo a los cerros, al sol le faltaba poco para caer en el horizonte Cobrizo. Aún le faltaban barias leguas para llegar a su casa. Cabalgaba entre Cierras y valles, campos y montes, todo alternado bajo un cielo limpio y claro. Frenó el caballo y buscó con la vista un lugar en donde acampar. Divisó un Árbol grande y frondoso, las sombras de los cerros ya habían llegado hasta El, la tarde se desvanecía rápidamente, creyó ver algo moviéndose bajo El árbol pero no distinguió que era. Picado por la curiosidad enderezó el Caballo y galopó rumbo a el. Al acercarse vio a un hombre trepado en una


Rama, de su cuello colgaba una soga, y acababa de atar el otro extremo a La rama. Sus intenciones eran obvias, estaba a punto de ahorcarse. - !Ey, espere, no se mate, no cometa ese pecado¡ - le dijo Josué, en ese instante No se le ocurrió otra cosa, fue algo muy sorpresivo. Para el hombre con la Soga al cuello también, no había visto acercarse a Josué, después de un Instante de perplejidad habló: - Mas pecado es vivir de esta forma, y ser parte de un servidor del diablo Aquellas últimas palabras inquietaron a Josué, hasta su caballo dio un paso Atrás. Del día solo quedaba un manchón de claridad diluyéndose en el horizonte, En el lado opuesto del cielo emergía la luna llena, grande y perfectamente


Redonda como una perla en el firmamento. - Baje de ahí y hablamos, todo tiene solución, esa no es la salida dijo Josué. - Esta es la única forma, no hay otra salida, tengo que morir, no hay otra… El hombre iba a seguir explicando su razón pero algo lo detuvo, giró la cabeza Lentamente y sus ojos dieron con la luna llena. - !Ya salió la luna, no otra vez, esta vez no¡ - como dominado por la locura, Trepó un poco mas y se dejó caer, la soga se apretó sobre su cuello y se escuchó Un crujido. Josué se persignó y esperó un rato. Estaba por cortar la soga cuando el cuerpo del Ahorcado comenzó a sacudirse y temblar, un rayo de luz lunar se filtró entre las Ramas y mostró la horrible cara del ahorcado, que se estaba transformando en


Hombre lobo. Aquella escena era tan terrorífica que Josué huyó del lugar y se Alejó galopando entre las cierras. Publicado por Jorge en 13:57 0 comentarios Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir con Twitter Compartir con Facebook Compartir con Google Buzz Enlaces a esta entrada Etiquetas: cuentos de terror de hombres lobo Reacciones: miércoles 16 de febrero de 2011 La dulce anciana Caminaba por una calle extraña, que ascendía de forma absurda. En su último Tramo era tan empinada que tuve que escalarla ayudándome con las manos, Como quien escala una montaña. En sus costados había casas que se inclinaban Peligrosamente. En la cima comenzaba una calle normal, al dar los primeros pasos


Reconocí las casas, era mi antiguo barrio, en donde mis padres aún viven. Me invadió una onda nostalgia al volver a recorrer aquel lugar tan amado, pero al Ver a doña Irma sentada en el frente de su casa comprendí que estaba soñando. Dona Irma murió cuando yo era un muchacho, al verla allí recuperé la plena Conciencia. - !Hola, cuanto hace que no te veía ¿Cómo andás? - me saludó la anciana de forma Amable, como lo hacía cuando estaba viva. Como estaba conciente me causó mucha Impresión escuchar a aquella representación de un ser que ya no estaba dirigirse a mi. - Bien ¿Cómo anda usted, doña? - le respondí de forma automática, como un reflejo. - !Yo me estoy pudriendo en el maldito infierno¡ - apenas dijo eso su cara comenzó


A deteriorarse ante mis ojos, hasta quedar reducida a un cadáver putrefacto pero Que seguía moviéndose, y de la nada surgieron unas criaturas pequeñas, que Parecían bebés pero deformados, entonces treparon por ella y la despedazaron. Desperté agitado, fue una pesadilla horrible, y en ese momento consideré que no Era mas que una pesadilla absurda y sin sentido, un producto retorcido del extraño Mundo de los sueños. Mucho tiempo después me entere de algo horrible, que me hizo recordar aquella Pesadilla y reflexionar sobre su naturaleza. Resultó que doña Irma, a la cual Recordaba como una anciana buena e inofensiva, se ganaba la vida practicando Abortos ilegales Publicado por Jorge en 16:21 4 comentarios Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir con Twitter Compartir


con Facebook Compartir con Google Buzz Enlaces a esta entrada Etiquetas: cuentos de terror de pesadillas Reacciones: martes 15 de febrero de 2011 En la oscuridad Los sueños son de naturaleza extraña, enigmáticos, llenos de significados Ocultos, algunas veces nos hablan del pasado, otras del futro, y algunos De sus mensajes están llenos de terror.

En una noche lluviosa de invierno, fría, aburrida, donde el incesante y Monótono repicar de la lluvia invitaba al sueño profundo, me dormí Entre cobijas y pasé al mundo de los sueños. Inmediatamente supe que estaba soñando, tenía plena conciencia sobre


Mi, estaba teniendo lo que llaman un sueño “lúcido” en este caso mas bien Era una pesadilla lúcida. Estaba en un lugar completamente oscuro, caminaba sobre un suelo blando Y movedizo. La oscuridad era tal que no conseguía ver ni una parte de mi Cuerpo, solo podía sentirlo. Caminé sin saber hacia donde iba, el suelo Se tornó resbaladizo, sentí que mis pies estaban descalzos, y bajo ellos Se retorcían pequeñas criaturas, y tuve la seguridad que eran gusanos. El miedo que comencé a sentir escaló hasta la cima del terror, cuando Después de escuchar atentamente descubrí que no estaba solo. Estaba rodeado De criaturas que seguían mis pasos, sus respiraciones se oían roncas y flemáticas.


Las criaturas me fueron rodeando, refunfuñaban y gruñían, y se acercaban Cada vez mas. Grité de una forma que no es posible en la realidad, al callar Solo escuche el silencio, y tuve la sensación de flotar en aquella oscuridad Infranqueable, entonces sentí una soledad mortal y aplastante, una angustia Infinita, una desazón total, era una mezcla de sentimientos que solo podría Experimentar un ser al saberse único habitante en el universo infinito. Desperté con un grito, fue la peor pesadilla que tuve en mi vida. Desgraciadamente no fue solo una pesadilla, también era una premonición, Poco tiempo después me diagnosticaron una rara e incurable enfermedad En la vista, la que terminó por dejarme ciego.


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