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CAPÍTULO 1 PRESENTACIÓN Sobre la historia, los orígenes del café y su utilización como bebida, se han tejido innumerables leyendas, siendo la mas difundida la del pastor árabe, de nombre Kaldí, sobre lo sucedido en Abisinia hacia el año 600 después de Cristo. Los pueblos de religión y cultura musulmanas jugaron un papel importante en la difusión del consumo del café y en el de su cultivo. Durante diez siglos guardaron el secreto sobre la forma de sembrarlo y cosecharlo. Hacia los inicios del siglo XVII, el café llego al continente europeo y rápidamente se difundió su consumo. Al continente americano llegaron las primeras semillas en 1714; en la década de 1720 llegó a Colombia traído por misioneros jesuitas. El desarrollo de plantaciones comerciales se dio en el país durante el siglo XIX y se consolidó en Santander, Boyacá y Cundinamarca. La superproducción mundial de café, el descenso en el consumo ocasionado por la primera guerra mundial, la baja en el precio externo y la deficiente calidad del grano, generaron confusion y desorganización entre cultivadores, comerciantes y exportadores. Para tratar de resolver estos inconvenientes se promovió el Primer Congreso Cafetero en 1920 y aunque no se obtuvieron resultados importantes, se empezó a gestar la organización del gremio cafetero en el país. Solo hasta el año de 1927 durante la realización del Segundo Congreso Cafetero reunido en Medellín, se dio vida institucional a la Federación Nacional de Cafeteros para organizar la comercialización y defender los precios del café.


HISTORIA Sobre la historia y orígenes del café se han tejido muchas leyendas. No obstante, de lo que se tiene seguridad es que el café es oriundo de Abisinia, hoy República de Etiopía, situada en la parte nororiental del continente Africano. Durante muchísimos años se penso que esta planta, cuyo fruto ha jugado un papel de tanta importancia dentro del proceso de la cultura occidental, era originario de Yemen, al sur de Arabia. EL ORIGEN La primera referencia al café que puede verificarse, esta consignada en un manuscrito arabe, del que solo existen dos copias: una en la Biblioteca Nacional de París y otra en el Real Monasterio de El Escorial de España. Esta última se considera las más antigua puesto que su redacción se remonta al año 1571.

De las leyendas sobre el descubrimiento del café y su utilización como bebida, la mas difundida y acatada es la del pastor Kaldí que tiene suceso en las montañas de Abisinia y que relata como el joven pastor, intrigado por el comportamiento alocado de su rebaño de cabras luego de consumir las hojas y los frutos de un arbusto, resolvió llevar ramas y cerezas al Superior de un convento cercano a su campo de pastoreo, quein las cocinó para producir una bebida la cual resulto de un sabor tan desagradable que llevo al fraile a arrojar al fuego en contenido de la vasija. La combustión del los granos desprendió un suave aroma tan grato, que el religioso probó a preparar una infusión con los granos tostados y molidos de la que todos disfrutaron con placer. DIFUSIÓN DEL CONSUMO Y DEL CULTIVO El café llevó a cabo la ocupación del mundo por dos rutas diferentes. Una, vecina a la línea ecuatorial que no rebasaba el límite de los trópicos de Cáncer y Capricornio, buscando tierras aptas para su cultivo. Otra, que se movía a s placer por todo la superficie del globo, para ganar consumidores. Los árabes, quienes eran comerciantes muy hábiles, hicieron de este fruto y su bebida, un motivo mas de atracción para los viajeros y comerciantes europeos, convirtiéndolo en articulo importante de comercio. Es incuestionable el papel que jugaron los pueblos de religión y cultura musulmanas, particularmente los árabes, en la difusión del consumo de café de manera especial y directa y en el de su cultivo pese al celo con el que guardaron tanto las semillas como la forma de sembrarlo y cosecharlo.


Hacia los inicios del siglo XVII, el café fue llevado a Europa, entró por el puerto de Venecia en Italia, pasó luego a Holanda, Francia, Inglaterra y Alemania. Se difundió el consumo por toda Europa y surgieron los establecimientos para tomar café. En 1689 en Boston, Estados Unidos, se inauguró el primer sitio para tomar café. La expansión del café como cultivo la iniciaron los holandeses para no tener que depender de los árabes. Un comenrciente holandes llamado Nicolás Witizen, después de muchos intentos, logró obtener unas semillas, las que llevo a la antigua Batavia (hoy Yakarta en Indonesia). De esta forma Holanda llegó a dominar la producción mundial de café. Por un tratado de paz, en 1713, Francia recibió su primer cafeto de manos holandesas y llegó a la corte del rey Luis XIV, quien encomendó su cultivo al eminente botánico Antonio de Jussieu, en el Jardín Botánico de París. Mas tarde los franceses decidieron enviar una matica de café a sus colonias en América (Martinica y Guayana Francesa), con el capitán francés de nombre Gabriel de Clieu, quien pasó innumerables aventuras para llevar viva la plantica a su destino.

El mercado mundial reconoce cuatro grandes grupos de café, sor su calidad, asi: Suaves Colombianos, otros suaves, Arábigos no lavados y Robustas. Los Suaves Colombianos son producidos por Colombia, Kenia y Tanzania.


En cuanto al consumo mundial, los países importadores consumen alrededor del 75% de la producción y los países productores, el 25% restante. Los tres países que mas café colombiano consumen, son en su orden: Estados Unidos, Japón y Alemania. EL CAFÉ EN COLOMBIA Sobre la entrada del café a Colombia existen tres versiones: una por Santa Marta donde los ingleses y alemanes lo cultivaban en la Sierra Nevada; otra por el Orinoco, donde misioneros Jesuitas sembraron plantas de café en la misión de Santa Teresa de Tabage y la mas difundida es por los Santanderes, por los jesuitas en la decada de 1720. En el fomento del cultivo de café tuvo un papel importante el párraco de Salazar de las Palmas en Santander, Francisco Romero, quien imponía como penitencia a sus feligreses la siembra de una o de varias plantas de café, de acuerdo con la gravedad de los pecados que confesaban.

La primera exportación de café desde Colombia hacia Europa se registró en la aduana de Cúcuta en 1835; por el Golfo de Maracaibo salieron 2592 sacos de café. El café se consolidó en Santander, Boyacá y Cundinamarca. Esta región dominó el negocio del café durante el siglo XIX. Solo a partir del año 1850 el café inició su transito hacia otros departamentos, particularmente hacia Antioquia. Se difundió por las montañas de Colombia de la mano de la colonización antioqueña y asi llego a Caldas, Risaralda, Quindío, norte de Valle y Tolima. En Colombia se cultiva solamente la especie Coffea arabica. Las principales variedades sembradas son: Caturra, Típica y Castillo (antes variedad Colombia). Hoy en día el café sembrado con las variedades Caturra y Castillo representan casi el 75% del total del café en el país. Los municipios cafeteros son 588 y producen un promedio anual de 11,5 millones de sacos de 60 kilos de café verde (café en almendra ya trillado). Casi el 90% de los productores cafeteros del país tienen entre una y tres hectáreas en café. El mayor productor de café en el país es el departamento de Antioquia.


EL CAFÉ EN EL QUINDÍO En cuanto a la introducción del café en el Quindío, algunos historiadores señalan que fueron tres las posibles fuentes de orígen: Manizales, Pereira o Cundinamarca. En el Quindío su difusión se facilitó como cultivo debido a los problemas de los cultivadores de tabaco en la década de 1920. Los arrieros jugaron un papel valioso en el desarrollo de la industria cafetera del departamento y hacen parte de su historia. La producción de café en el Quindío se da prácticamente durante todo el año y se cosecha la mitad en cada semestre. En los municipios de Génova, Pijao, Buenavista, Córdoba, Calarcá (zona alta), Filandia; Circasia y Salento, la cosecha principal ocurre entre marzo y mayo. En los municipio de Armenia, Quimbaya y La Tebaida, la cosecha principal ocurre en los meses de septiembre, octubre y noviembre. Los doce municipios del departamento son cafeteros. La economía del departamento del Quindío se ha apoyado fundamentalmente en la producción de café.

FORMACIÓN Y CONSOLIDACIÓN DEL GREMIO Durante las dos primeras décadas del 1900, el productor cafetero no tenía defensa en la comercialización del grano. Los compradores particulares esgrimían un gran poder económico dominaban y regulaban los precios del café a su antojo, compraban futuras cosechas a precios deprimidos. Para tratar de resolver estos inconvenientes, la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), promovió en 1920 la realización del Primer Congreso Cafetero, en la ciudad de Bogotá. Aunque no se obtuvieron resultados importantes, se empezó a gestar la organización del gremio cafetero en el país.


En 1927, los caficultores continuaban dispersos y desorientados; nuevamente la SAC, por intermedio de su capítulo de Antioquia, convocó al Segundo Congreso Nacional de Cafeteros a partir del 21 de junio de 1927; se realizó en Medellín y asistieron 29 delegados. Fue presidido por Carlos E. Restrepo y como delegado del gobierno participó Julio C. Gaitán. De este segundo congreso emanó el acuerdo número 2 del 27 de junio , por el cual se constituyó la FEDERACIÓN NACIONAL DE CAFETEROS y posteriormente por medio de la ley 76 de 1927 el gobierno creó un impuesto a las exportaciones con el fin de obtener fondos para el desarrollo de programas a favor del gremio y se suscribió el contrato con el gobierno por el cual la Federación se comprometía a administrar los recursos. La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia fue creada como una entidad de derecho privado, de cáracter gremial, sin ánimo de lucro, con el objetivo principal de defender la industria cafetera colombiana. La Federación nació con un capital de $ 35 (el peso estaba a la par con el dólar). Para su fortalecimiento económico se reglamentó un impuesto a las exportaciones de café a razón de 10 centavos por cada saco de 60 kilos de café exportado (decreto reglamentario 355 de febrero 25/28, de la ley 76 de 1927). Para el manejo de este impuesto se celebró el primer contrato de servicios entre el gobierno y la Federación, bajo la supervisión de la Superintendencia Bancaria y el Ministerio de Industrias en esa época. Se acordó con el gobierno que el impuesto reglamentado sería íntegramente de los cafeteros y para los cafeteros. El contrato se celebró el 15 de octubre de 1928 y en él se comprometió la Federación a prestar servicios que, hasta el día de hoy, han sido ofrecidos según las exigencias de la industria. MISIÓN DE LA FEDERACIÓN NACIONAL DE CAFETEROS DE COLOMBIA Asegurar el bienestar del caficultor colombiano a través de una efectiva organización gremial, democrática y representativa. La base fundamental de la Federación esta conformada por los productores federados, quienes son representados a través de los distintos cuerpos directivos. Hoy en día todo productor cafetero federado tiene la posibilidad de llegar hasta el Congreso Cafetero, máxima autoridad del gremio, mediante el voto mayoritario de los caficultores cedulados de su ciscunscripción. Este hecho destaca la participación democrática del caficultor en las decisiones gremiales. CONGRESO NACIONAL DE CAFETEROS Constituye la suprema autoridad de la Federación y esta compuesto por los delegados de los departamentos donde funcionan Comités Departamentales de Cafeteros. Para ser elegido delegado al Congreso Nacional de Cafeteros y por consiguiente miembro del Comité Departamental de Cafeteros, se requiere ser productor federado con antigüedad no menor de tres años y ser propietario de finca cafetera en alguno de los municipios de la respectiva circunscripción. COMITÉ NACIONAL DE CAFETEROS Es la máxima autoridad para todo lo relacionado con la ejecución del contrato de administración del Fondo Nacional del Café. Esta compuesto por representantes del Gobierno Nacional y del gremio cafetero. Representan al gobierno los ministros de Hacienda, Comercio Exterior, Agricultura y Desarrollo Rural y el director del Departamento Nacional de Planeación. COMITÉ DIRECTIVO


Es un organismo integrado por un representante de cada Comité Departamental de Cafeteros, elegido por el Congreso Nacional de Cafeteros. Se encarga por iniciativa propia o del Gerente General, de la orientación y supervisión de los asuntos gremiales y administrativos de la Federación. GERENTE GENERAL Es un ciudadano colombiano de nacimiento, responsable de la administración y la representación de la Federación ante todas las autoridades del país y del exterior. El Gerente General es el ejecutor de los programas de la Federación y es nombrado por el Congreso Nacional de Cafeteros, de terna elaborada por el Comité Nacional de Cafeteros. La Federación ha tenido durante casi 85 años de existencia diez (10) gerentes y cada uno de ellos ha sobresalido por su liderazgo cafetero. COMITÉ DEPARTAMENTAL DE CAFETEROS En cada una de las capitales de los departamentos cuya producción cafetera exceda el 2% del total nacional, funciona como entidad permanente un Comité Departamental integrado por los seis delegados principales al Congreso Nacional de Cafeteros, con sus respectivos suplentes, elegidos por el respectivo departamento en las circunscripciones regionales creadas para tal efecto. Tiene a su cargo la organización y orientación del gremio y la ejecución de los planes y programas de la Federación en su departamento. COMITÉ MUNICIPAL DE CAFETEROS Es un organismo integrado por cafeteros federados a cuyo cargo esta la representación de los productores a nivel de municipio y actúa como vocero de estos ante el Comité Departamental respectivo. Funciona en aquellos municipios que cuenten con mínimo 400 cafeteros cedulados y tengan una producción anual igual o superior a 60.000 arrobas de café pergamino seco, de acuerdo con el último censo cafetero aprobado.


Historia del Café y la Institucionalidad Cafetera