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Gonzalo Ruanova: “Macri hizo creer que los problemas de los porteños no tenían ideología” Miguel Ángel Rossi y la contemporaneidad de Aristóteles FUA: Un presente igual, un futuro distinto Operación Masacri: La salud mental en Buenos Aires

El boletín de Agrupación

Demos


El grito

Demos

Ensayo académico

Acerca de la contemporaneidad de Aristóteles Por Dr. Miguel Ángel Rossi *

E

xiste entre las nociones de clásico y contemporaneidad una profunda vinculación. Cuando hacemos referencia a pensamientos y pensadores clásicos, asumiendo que lo clásico, lejos de ser mentado como un pensamiento ahistórico, desencarnado de toda materialidad, nos posibilita una inagotable fuente emanadora de pluralidad de sentidos que contribuyen a una fructífera confrontación con el presente. Pero independientemente de que lo clásico nos brinde un campo propicio para el ejercicio hermenéutico, Aristóteles es contemporáneo porque sus preocupaciones teóricas, por lo menos las expresadas en este escrito, son fundamentalmente preocupaciones de la Teoría y la Ciencia Política Contemporánea; como son por caso, la tensión entre política y economía, la problemática de la gobernabilidad y el problema de la indigencia. Si tomamos como referencia al pensamiento político de Aristóteles en lo que atañe a la cosmovisión del mundo griego, no cabe duda alguna que el estagirita constituye su expresión conceptual más lograda. Incluso, una posición teórica privilegiada, en tanto nuestro filósofo reflexionó en un momento de crisis agonística de la polis griega y que, asumiendo una perspectiva hegeliana, nos justifica afirmar que la filosofía siempre llega tarde, en tanto captación de un concepto, una esencialidad acabada. Cuestión más que clara en el caso aristotélico. Recordemos que el filósofo ya tenía presente la impronta imperial de Alejandro Magno. No obstante, siguió pensando la política en los términos de la polis clásica. Aristóteles asume la clásica escisión -aunque relación- entre la esfera doméstica y la esfera pública o política. Para el filósofo la esfera doméstica se caracterizaba por la integración de relaciones sociales de asimetría, dadas por los siguientes pares referenciales: amo-esclavo; hombre-mujer; padreshijos. Así, Aristóteles habla para caracterizar dicho ámbito, de poder despótico. A la inversa, la esfera

pública se definía por relaciones sociales de simetría e isonomía. Por ende, para caracterizar dicho ámbito Aristóteles habla de poder político. Al respecto, el filósofo no se cansa de insistir en que no puede ser buen gobernante quien también no esté dispuesto a ser un buen gobernado. De ahí, en parte, su aval por el estamento medio vinculado estrictamente al mejor régimen posible: la politeia, y consecuentemente su desprecio por los sectores oligárquicos que reducen el poder político a un poder despótico. En lo que respecta a nuestra preocupación primaria, el eje teórico que privilegiamos en esta oportunidad, hace hincapié en cómo Aristóteles pensó, incluso prescriptivamente, el terreno de la economía en la esfera doméstica y no en la pública. Tal es la razón de que Hannah Arendt y Carl Schmitt notaran enfáticamente y más allá de sus profundas diferencias, que para un griego y un medieval hablar de economía política sería un auténtico absurdo, cuando no un contrasentido. Cabría, entonces, preguntarnos cuáles fueron los motivos de Aristóteles en pensar el terreno de la economía en la esfera doméstica y cuál el peligro de extrapolación de ésta a la esfera política. Respuesta que sólo podrá contestarse en alusión al abordaje de lo que en La política Aristóteles denomina crematística. “Así pues, hay una especie de arte adquisitivo que es naturalmente parte de la economía: aquella en virtud de la cual la economía tiene a mano (...), los recursos almacenables necesarios para la vida y útiles para la comunidad civil o doméstica. Estos recursos parecen constituir la verdadera riqueza, pues la propiedad de esta índole que basta para vivir bien no es ilimitada” (Aristóteles, 1989: 1256, b, pp.14-15). Previamente a la cita transcripta, Aristóteles había establecido una diferenciación entre economía y crematística, puntualizando que siendo la economía un auténtico arte no puede sino

El grito ocuparse de la correcta utilización de los bienes domésticos. A continuación menciona que la crematística como técnica adquisitiva puede ser considerada parte de la economía. De hecho, explicita dos tipos de crematística: una inscripta y acotada al terreno doméstico de la economía y otra –antinatural- rompiendo todo límite y medida. Vayamos a subrayar algunas categorías de la cita. En primer término, Aristóteles hace estricta referencia a la perversión que implica mentar la crematística como una finalidad en sí misma. Pues subordinada –carácter prescriptivo- la crematística a la economía, será esta última la que eche mano y direccione correctamente los recursos almacenables y almacenados. Asimismo, es digno de apreciar el criterio de necesidad y utilidad de tales bienes que en su propia dinámica es elevado a un plano político. No por azar Aristóteles pone énfasis en que la persecución de estos bienes es no sólo para vivir sino para vivir bien, siendo ésta la finalidad suprema de la política. Por otro lado, tampoco es azaroso que acentúe el criterio de ‘limitación’ que atañe no sólo a las fortunas de los propios ciudadanos sino, también, a lo que respecta al tamaño de las respectivas polis, coincidente con una visión que desecha las polis con amplias extensiones territoriales, pues es evidente que Aristóteles apuesta por una comunidad en donde todos los ciudadanos se conocen, requisito indispensable de una democracia deliberativa. Caractericemos ahora la mala crematística: “Hay otra clase de arte adquisitivo que recibe generalmente el nombre -por lo demás justificado- de crematística, para la cual no parece haber límite alguno de la riqueza y la propiedad. Muchos la consideran como idéntica a la antes mencionada, a causa de la proximidad entre ambas, sin embargo no es la misma, si bien tampoco está lejos de ella. Una es natural y la otra no, sino más bien producto de cierta experiencia y técnica.” (Aristóteles, 1989: 1257ª, p.15). Vale decir, Aristóteles explicita dos rasgos que definen esencialmente a la mala crematística: el elemento de lo antinatural vinculada a cierta técnica que conlleva la invención del dinero, conjuntamente con la

Demos cuestión de las fortunas ilimitadas que contrarresta con el buen vivir de la política. A partir de estas premisas el estagirita preanuncia, con cierta validez contemporánea que nos deslumbra, lo que podemos denominar algunos aspectos significativos de una auténtica teoría del valor. Profundicemos, por tanto, en dicha cuestión. Aristóteles argumenta que podemos abordar un objeto determinado en función de un doble uso del mismo: como valor de uso y como valor de cambio. Obviamente que la lógica del valor del cambio centrada en la lógica del dinero será la que instaure la idea de una economía ilimitada. Al respecto, el filósofo considera que un primer tipo de cambio, por ejemplo el trueque que caracterizó a los pueblos antiguos, incluidos los pueblos bárbaros, es una consecuencia natural de la no autosuficiencia de las distintas polis. Por ende, el estagirita recalca que este tipo de trueque, para decirlo en términos del joven Marx, no quiebra o rompe el elemento cualitativo de cada objeto en particular. De ahí que enfatice que este tipo de trueque juega en el orden de la naturaleza. En contraposición, la mala crematística tiene por objetivo unívoco la búsqueda del lucro y la ganancia particulares. Pero dejemos hablar al estagirita: “Inventado el dinero a consecuencia de las necesidades del cambio, surgió la segunda forma de crematística, el comercio al por menor que al principio se practicó del modo más simple y después se hizo más técnico cuando la experiencia enseñó dónde y cómo se habían de hacer los cambios para obtener el máximo lucro. Por eso la crematística parece tener que ver sobre todo con el dinero, y su misión parece ser averiguar cómo se obtendría la mayor abundancia de recursos, pues es un arte productivo de riquezas y recursos.”(Aristóteles, 1989: 1257b, p.17). Es claro, entonces, cómo Aristóteles hace jugar la oposición del buen vivir de la polis en donde priva el interés colectivo, del máximo lucro que anima el interés privado y el espíritu de avaricia. Inclusive en términos irónicos hecha mano de la ancestral


El grito fábula del famoso Midas a quien por su codiciosa petición todo lo que tocaba se convertiría en oro y en consecuencia se moría de hambre. Además, Aristóteles llega aún más lejos preguntándose cómo el dinero, elemento antinatural, puede generar más dinero, adelantando magistralmente lo que en nuestros días llamamos ´capitalismo financiero´. Por último, Aristóteles hace referencia al tipo humano -hoy podríamos decir psicológico- que encarna quienes se dedican compulsivamente a la crematística: “..., pues al perseguir el placer en exceso, procuran también lo que puede proporcionarle ese placer excesivo, y si no pueden procurárselo por medio de la crematística, lo intentan por otro medio, usando todas sus facultades de un modo antinatural; lo propio de la valentía no es producir dinero, sino confianza, ni tampoco es lo propio de la estrategia ni de la medicina, cuyos fines respectivos son la victoria y la salud. No obstante, algunos convierten en crematística todas las facultades, como si el producir dinero fuese el fin de todas ellas y todo tuviera que encaminarse a ese fin.”(Aristóteles, 1989: 1258ª, p.18). Una vez más nos deslumbra la contemporaneidad del estagirita pues nos muestra cómo ante un mundo fragmentado como el que está aconteciendo con el derrumbe de la polis griega, todo parece ser presa de una lógica cuantificada, en donde incluso aquellos valores sociales que representaron las notas esenciales de la comunidad política, aparecen, aunque incurramos en un anacronismo, bajo el dominio de una razón instrumental. Por ende, Aristóteles muestra el agotamiento de las funciones inherentes a cada arte, como es por caso el arte de la medicina, cuyo telos natural es la cura del enfermo y no la maximización del interés privado, convirtiendo, consecuentemente, al dinero en el telos antinatural de dicha actividad. Por otro lado, Aristóteles insiste en que lo que posibilita la existencia de la comunidad en tanto tal es la existencia de vínculos de confianza. Pues, de lo contrario, el accionar político en tanto deliberación comunitaria, perderá su razón de ser. Recordemos que el supuesto de toda dimensión deliberativa es

Demos revisar nuestros propios supuestos a partir de los supuestos de los demás interlocutores, instancia que supone cierto grado de apertura hacia las posturas racionales de los otros. Otro de los grandes temas vinculados a nuestra preocupación teórica primordial reside en el entrecruce que por primera vez en la historia de Occidente, el filósofo efectúa entre democracia (en su forma correcta politeia) y estructura social. De esta forma, el estagirita traería a la agenda contemporánea una categoría que podemos resignificar desde la noción de gobernabilidad. Profundicemos, por tanto, en dicha perspectiva. A partir de La Política pueden distinguirse en Aristóteles un criterio demarcatorio entre la mejor forma ideal de gobierno (monarquía/ aristocracia) y la mejor forma de gobierno posible, en estricta referencia a la politeia (mezcla de formas de gobiernos impuros, pero tomando lo mejor de aquellas: democracia y oligarquía). Al considerar sólo los elementos nobles de los regímenes impuros, es que Aristóteles sitúa a la politeia como una aristocracia del estamento medio. Al respecto, creemos pertinente aclarar que no es nuestra intención ahondar en la clasificación y explicación pormenorizada de los regímenes de gobierno en Aristóteles. Sí en cambio hacer hincapié en los aspectos sociológico-políticos y filosóficos de la politeia y su incidencia en la temática de la gobernabilidad. Al hablar de sociológico justamente queremos resaltar la alusión y legitimación que Aristóteles efectúa de un ethos constituido mayoritariamente por el estamento medio, hecho que conllevaría en términos políticos, a una idea profunda de gobernabilidad. Al acentuar el aspecto filosófico lo hacemos en referencia a la importancia que Aristóteles le otorga a la racionalidad práctica como fuente de moralidad colectiva, vinculada al sentido común, condición de posibilidad del sentido comunitario, y a una teoría del sujeto deliberativo. Pero desentrañemos dicho esquematismo teórico. “Consideraremos ahora cuál es la mejor forma de gobierno y cuál es la mejor clase de vida para la

El grito mayoría de las ciudades y para la mayoría de los hombres, sin asumir un nivel de virtud que esté por encima de personas ordinarias, ni una educación que requiera condiciones afortunadas de naturaleza y recursos, ni un régimen a medida de todos los deseos, sino una clase de vida tal que pueda participar de ella la mayoría de los hombres y un régimen que esté al alcance de la mayoría de las ciudades.” (Aristóteles, 1989: 1295ª, p. 186). Como puede apreciarse en dicha cita, ya encontramos el criterio demarcatorio puntualizado anteriormente. Vale decir, analizar cuál es el mejor régimen posible. Al respecto, es sugerente explicitar cómo para los antiguos un régimen político es ante todo una forma de vida, por esta razón siempre se habla del hombre democrático, tiránico; o del alma (también como principio vital colectivo) democrática, oligárquica, etc. La frase aristotélica: sin asumir una virtud que esté por encima de personas ordinarias, merece ciertas reflexiones. Un primer aspecto, muestra la relación entre ética y política, pues de lo que se trata es de un régimen político animado por el ejercicio de la virtud. Un segundo aspecto, por cierto relacionado con el primero, consiste en mostrar que es una virtud al alcance de la mayoría; se trataría, entonces, de lo que en términos aristotélicos denominamos virtud ética y no dianoética. Tengamos presente que Aristóteles entiende por virtud dianoética, aquellas virtudes puramente racionales, siendo la sabiduría, propia de la vida contemplativa, la virtud suprema. Asimismo, dichas virtudes estarían conectadas a la episteme teórica, cuyos objetos de estudios son los entes necesarios y eternos, que escapan al ámbito de la contingencia. Al respecto, Aristóteles enmarca en este ámbito y tipo de saber los entes metafísicos (motor inmóvil), los entes matemáticos y los entes de lo que hoy en día podríamos deci que conforman las ciencias naturales. Traigamos a colación que en lo que respecta a estos últimos entes, Aristóteles se basa para justificar su inclusión de los mismos en una episteme teorética, en el movimiento continuo, geométrico y eterno de los planetas. Así, para estos tipos de estudios (los puramente especulativos) se requería un tipo de virtud especial que, por otro lado, escaparían al alcance de la gran mayoría, concretamente virtudes dianoéticas. Por virtud ética, Aristóteles también distingue virtudes y facultades racionales, pero esta vez

Demos aplicadas a legislar el plano del deseo, propio de todo ámbito ético. Es decir, el ejercicio racional que legisla el aspecto sensitivo. “Es, por tanto, la virtud (ética) un modo de ser selectivo, siendo un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón y por aquello que decidiría el hombre prudente. Es un medio entre dos vicios, uno por exceso y otro por defecto,…” (Aristóteles, 1993: 1107ª, p.51) Si la virtud dianoética se conecta con la episteme teórica, la virtud ética se vinculará con la episteme práctica. Es interesante notar cómo Aristóteles inicia una tradición teórica en la que cada episteme se define en función de su propio objeto de estudio. La episteme práctica, en la que Aristóteles incluye como la más importante a la política, toma como objeto de interés a las acciones humanas, pero a diferencia de los objetos de las ciencias contemplativas, que son inmutables y por tanto necesarias; las acciones humanas, por el contrario, revisten el sello de lo mudable o cambiante. No obstante, y a diferencia de Platón, Aristóteles cree que puede haber una ciencia de la contingencia y esta es específicamente la política. Justamente, es a través de una teoría de la acción humana de carácter contingente que el filósofo griego pensará la noción de consenso, siempre sujeto a revisión y a configuraciones específicas de cada pólis en particular. “Deliberamos, entonces, sobre lo que está en nuestro poder y es realizable, y eso es lo que resta por mencionar.” (Aristóteles, 1993: 1112ª, p.68). Vale decir, aquello que depende de nosotros puede resignificarse desde la idea de autarquía, justamente lo que depende de nosotros son nuestras acciones, y al mismo tiempo Aristóteles remarca el carácter de factibilidad, concretamente el terreno de lo posible. De hecho, Aristóteles excluye de la deliberación, ejercicio centrado en la frónesis como racionalidad práctica, tanto a los locos como a los necios. “La deliberación tiene lugar, pues, acerca de cosas que suceden la mayoría de las veces de cierta manera, pero cuyo desenlace no es claro y de aquellas en que es indeterminado. Y llamamos a ciertos consejeros en materia de importancia, porque no estamos convencidos de poseer la adecuada información para hacer un buen disgnóstico.” (Aristóteles, 1993: 1112b, p.68). Resumamos, entonces, los aspectos centrales de una teoría de la deliberación: En primer término, el sujeto político no reside en una teoría de la iluminación reservada a unos pocos,


El grito sino – como dijimos anteriormente – en la gran mayoría. Por esta razón, Aristóteles habla de virtud moral, en referencia a la política y no de virtud dianoética, la cual es pensada para la contemplación filosófica. En segundo término, dicho sujeto político, sólo puede comprenderse en términos de deliberación, justamente porque al tratarse de acciones contingentes, por su propia especificidad estructural, estas escapan al terreno de las verdades absolutas. En tercer término, Aristóteles considera que la virtud moral suprema es la justicia y ésta se denota estrictamente en términos comunitarios, más aún, es la virtud que da cohesión y existencia al propio cuerpo de la polis. Concluyamos con una cita de Aristóteles en la que pueden reconocerse todos los conceptos vertidos anteriormente, no sin antes mencionar que Aristóteles es el primero en la historia del pensamiento Occidental que vincula estructura social con régimen político, con la claridad magistral de mostrarnos que no puede haber politeia posible sin la conformación de un ethos cuyos integrantes no sean indigentes, ni material ni culturalmente hablando. “En efecto, si se ha dicho con razón en la Ética que la vida feliz es la vida sin impedimentos de acuerdo con la virtud, y que la virtud consiste en un término medio, necesariamente la vida media será la mejor, por estar el término medio al alcance de la mayoría. Y estos mismos criterios serán necesariamente los de la virtud o maldad de la ciudad y del régimen, porque el régimen es la forma de vida de la ciudad. Ahora bien, en toda ciudad hay tres elementos: los muy ricos, los muy pobres y, en tercer lugar, los intermedios entre unos y otros; y puesto que hemos convenido en que lo moderado y lo intermedio es lo mejor, es evidente que también cuando se trata de la posición de los bienes de la fortuna la intermedia es la mejor de todas, porque es la que más fácil obedece a la razón” (Aristóteles, 1989: 1295a p.186).-

*Doctor asociado a cargo de la cátedra de teoría política y social I. Facultad de Ciencias Sociales, UBA Fuentes Primarias 1.- Aristóteles (1989). Política, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid. 2.- Aristóteles (1993). Ética Nicomáquea, Gredos.

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El grito

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Entrevista a Gonzalo Ruanova

No todo es lo mismo

“Macri hizo creer que los problemas de los porteños no tenían ideología”

E

l progresismo debe recuperar sus espacios naturales y, desde allí, construir una alternativa renovadora de las prácticas políticas actuales que generaron el deterioro de los ámbitos de participación. La Universidad es uno des esos territorios donde debe actuar, en concordancia con una mirada hacia la sociedad en su conjunto. Desde la agrupación Demos, miramos con beneplácito el impacto de la nueva Ley de servicios de comunicación audiovisual, la implementación de la televisión satelital terrestre, el juicio y castigo a los criminales de lesa humanidad, la asignación universal por hijo, el proyecto de ley de matrimonio de personas del mismo sexo, el proyecto de Ley de entidades financieras. Vemos un avance que debe ser considerado como punto de partida, no como el techo alcanzado. Por eso nos acercamos al Encuentro por la Democracia y la Equidad (EDE), cuyo referente principal es Martín Sabbatella. La idea de construir herramientas de cambio y rechazar los proyectos que restan al crecimiento social, independientemente de la bandera política que las generó, nos halla transitando la misma avenida. Así es que trabajamos en conjunto con agrupaciones de todo el país para edificar un techo cada día más alto en las conquistas sociales y pretendemos que la Universidad no se mantenga al margen. Por eso avanzamos con quienes comparten nuestros conceptos, creando y apoyando ideas que sumen; criticando y reformulando las que resten. Somos parte de un colectivo social e intelectual que apuesta al fin de las prácticas políticas obsoletas, que apoyan a ciegas proyectos de aliados y defenestran propuestas solo por su tinte político. Vamos a trabajar en conjunto con todas las agrupaciones posibles para que la Facultad de Ciencias Sociales vuelva a ser progresista y popular, así como el resto de la UBA. Ese será el principio, después seguiremos por más. -

demos@argentina.com

Por Exequiel Meza

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alta un año para las elecciones. Todavía no hay escenarios definidos y los nombres tardan en aparecer, sea en la ciudad o en la nación. Solo una cosa está clara, la polarización que se vaticina, por lo menos en el panorama porteño. Por un lado, quienes se propongan continuar con el modelo actual de gobierno y postularse como sucesor de Mauricio Macri. Por otro, un frente progresista que brinde una alternativa seria, sustentable y creíble. El legislador y referente del Nuevo Encuentro, Gonzalo Ruanova, dialogó con El Grito para analizar el devenir político de la ciudad autónoma de Buenos Aires; las fallas y contradicciones de la gestión actual, y el síntoma de una patología ideológica: la policía Hay que construir ideas y encontrar las coincidencias. metropolitana. ¿Qué opciones se pueden llegar a presentar? -¿El objetivo es ganarle a Macri en las elecciones de Va a existir un candidato que represente el modelo de 2011? continuidad de Macri, que va a intentar que le vuelNo, el objetivo es gobernar mejor. Somos parte de un van a creer. Después va a haber una opción que tiene dispositivo político que tenemos que consolidar en la profundas diferencias con la gestión actual y, aunque ciudad de Buenos Aires para recuperarla y demostrar tenga diferencias a nivel nacional, tiene la obligación que podemos gobernar mejor que Macri. Tenemos de constituir una opción que de respuesta a eso. El identidad, proyectos y un modelo de ciudad para que entienda eso, va a ser acompañado por la sociellevar adelante. Pero también sabemos que con no- dad. Macri generó una expectativa importante en el sotros solos no alcanza. Por eso apostamos a quienes electorado local, a partir de un relato político que a piensan parecido a nosotros y a los que comparten los porteños les llegó. Esa idea de que los problemas una mirada sobre los aspectos críticos de la gestión de de la ciudad no tenían que ver con la ideología sino Macri, tengan la suficiente generosidad e inteligencia con la eficiencia. Que los problemas no tenían idede construir un acuerdo de modelo de ciudad que nos ología ni marco político. Macri y Michetti se cansapermita ir a las elecciones, no para ganarle a Macri, ron de repetir que ellos tenían ideas, tenían equipos; sino para demostrar que se puede gobernar mejor. que estaban preparados y no eran de la política. Hoy, Por eso no nos apuramos a hablar de candidatos. Es- a dos años, uno puede ser contundente para afirmar tamos trabajando para que los nombres decanten a que esos equipos no existían, que es imposible repartir de las coincidencias programáticas, de ideas solver esos problemas y el manejo de las cuestiones y de modelo de ciudad. No es tiempo para nombres públicas sin poner cuestiones ideológicas y Macri las tiene. Tenemos el ejemplo de Palacios, de Posse, de la porque eso retrasaría la discusión política. Tenemos que construir una herramienta que per- obra pública tercerizada con valores sumamente almita interpelar a los porteños y ser creíble. En Argen- tos respecto de los presupuestos originales. Y vemos tina se agotaron los modelos de construcciones políti- como se deja de lado el mantenimiento de la escuela pública, la red hospitalaria y los programas sociales. cas que se juntan para ganar una elección.


El grito Tenemos una matriz ideológica y una definición respecto de las prioridades. También se incrementó el gasto político. Cuando llegó Macri a la ciudad había 430 funcionarios y ahora hay más de 608. - Sos especialista en cuestiones de seguridad, ¿considerás que ese un tema apropiado por la agenda de la derecha? Creo que la ciudad más segura es la más justa. Y uno de los elementos con los que hay que trabajar es la policía, pero discutiendo criterios democráticos, modernos y de eficiencia. Y esto no lo demuestra la nueva policía, la metropolitana. Una policía propia de la ciudad es un reclamo de todas las fuerzas políticas y de la mayoría de los porteños. Lo interesante de construir una fuerza nueva en la ciudad, es que se arme de una forma diferente de cómo se armaron las demás policías en Argentina. Porque ya tenemos ejemplos de lo que pasa cuando se consolida el autogobierno policial y la política no se hace cargo: terminan siendo más un problema que una solución en seguridad. La constitución de la ciudad de Buenos Aires habilita al Poder Ejecutivo a construir una fuerza de seguridad. A los legisladores nos corresponde la tarea en la tarea que tenemos de control, propuesta y seguimiento, tenemos que estar atentos a que no se bajen estándares democráticos. El 85 % de los agentes, de los 500 que están en la calle, vienen de otras fuerzas. -¿Qué tarea realizan desde el legislativo? Estamos analizando los legajos de los integrantes de la Metropolitana. Pero a lo que apuntamos a analizar el modelo de policía que se está llevando adelante, en tanto a su formación, capacitación y el material que tengan. Además, tenemos intención de emitir recomendaciones respecto de la política de incorporación de nuevos agentes. Vemos con profunda preocupación el hecho de que Macri haya traído a Palacios y, éste, haya venido con un proyecto llave en mano que todavía se mantiene pese a su destitución. Necesitamos construir una fuerza comunitaria y no como ahora, que está pensada solo con cuadros de inteligencia. Tuvimos acceso, en esta primera parte, a los 51 legajos de quienes conducen la policía metropolitana. El primer problema con el que nos encontramos es que la información no es completa. Eso nos preocupa porque faltan datos fundamentales

Demos sobre el pasado y los perfiles de quienes van a estar portando un arma o conduciendo la seguridad de la ciudad. Nosotros nos estamos ocupando de que la gente que ingrese, de aquí en adelante, lo haga con otros estándares y mayores calificaciones, porque termina impactando en la forma que la policía está en la calle. - ¿Cuál es el modelo de fuerza que trajo Palacios? Encontramos entre 20 y 25 casos de personas que venían de áreas de investigaciones. Tanto de la Federal, como de otras fuerzas de seguridad. Por el objeto que tiene y por el fin que debe cumplir, no ameritaba para esta policía que esté compuesta por gente cuya experiencia sea en áreas de investigación. Nos parece sintomático que tanta gente con ese pasado se haya querido anotar en esa policía. Cuando uno define el perfil, el modelo y la forma que va a tener una policía, precisa los criterios para el ingreso. Cuando uno construye un modelo policial, una de las cuestiones básicas para darle forma es la selección del personal que va a elegir. Este modelo policial, que diseñó Palacios y que Macri compró llave en mano, está enfocado a hacer informes y no contempla una estructura preventiva y comunitaria. Hay que rediscutir un modelo de transferencia de los servicios que hoy tiene la Federal a la ciudad. Pero hay que reformular los criterios de la policía metropolitana. Eso significa volverlo más creíble y no pensarlo tanto como un show. Además hay que trabajar en conjunto con las otras fuerzas de seguridad, como prefectura, la federal y la bonaerense, porque el delito no reconoce límites. -

Un experto en la materia Fue electo legislador en 2007 y viene trabajando en materia de seguridad desde mucho antes, cuando dirigía la Guardia Urbana. Actualmente forma parte de las comisiones de Derechos Humanos, Garantías y Antidiscriminación; Justicia, y Seguridad, por el Bloque Nuevo Encuentro. Es uno de los referentes principales del partido de Martín Sabbatella en la ciudad de Buenos Aires.

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FUA: Un presente igual, un futuro distinto Por Ariel Chernizki Otro congreso de la Federación Universitaria Argentina concluyó este fin de semana en la ciudad de Santa Fe. Esperábamos este acontecimiento con objetivos y esperanzas. Si bien no todo es color de rosas, si es verde… verde DEMOS. Desde de DEMOS – RCP (Medicina) – IURE (Derecho) – La Scalabrini (Filo), emprendimos el viaje a Santa. Fe con la idea de poder juntarnos con todos nuestros compañeros universitarios del partido Encuentro por la Democracia y la Equidad a lo largo de todo el país. Con la misma lógica de unión de fuerzas y proyectos, que en el congreso nacional y las legislaturas provinciales, las agrupaciones verdes pudimos debatir con los compañeros del EDE, El Gradiente (Ingeniería) y El Germen (Económicas). Así fue como se sumó el MUI (Partido Comunista) y, en presencia del MUNAP, conformamos el Nuevo Encuentro Universitario (NEU). Desde allí pudimos empezar a transitar un camino común con el MPE (Movimiento Participativo Estudiantil) que es un espacio que articula agrupaciones independientes de todo el país, dónde también se encuentra El Mate (Sociales). Las reuniones con otros grupos políticos ha sido una constante en el desarrollo de políticas conjuntas con compañeros con afinidades ideológicas de todo el país, no solo en la FUA. En los días previos a la realización del congreso de la FUA se escuchaba que el triunfo radical era inevitable y que la secretaría general sería de la JUP, aunque el bloque peronista no había aún cerrado su conformación interna. Con dicho panorama quedaba por ver como saldría del tercer puesto para abajo. En Santa Fe sucedieron cosas que nos asombraron. Durante años hemos caminado en varias facultades y regionales con los compañeros del Movimiento Sur (ex K, ahora en proyecto SUR) ellos conformaron un frente exitoso electoralmente. Les permitió llevar al pinismo al tercer puesto, junto al Partido Obrero y a la Corriente (PCR), facción de izquierda que apoyó al campo en la 125. Estos acontecimientos nos enfrentan a la cruda

realidad: la UCR y el PJ, con sus prácticas arcaicas siguen vigentes en el interior del país. Y lo que parecía una opción nueva y seria de centro izquierda con Pino, terminó volcándose en la extrema izquierda. - El futuro es nuestro La consolidación de Nuevo Encuentro Universitario con representantes de más de 13 provincias y la consagración de un frente con el MPE nos referencia como la única alternativa política de izquierda nacional con un proyecto de país. Esto nos compromete y colma de alegría. - Nosotros seguiremos creciendo en conjunto. El congreso de la FUA nos ha encontrado unidos en el frente NEU + MPE, para trabajar en conjunto para el crecimiento de una opción de izquierda representativa y nacional. Esa idea es la que nos moviliza siempre. En este sentido es que seguimos trabajando y construyendo un espacio político, plural y renovador con las agrupaciones con las que integramos el frente UTOPIA (La Cullen, La vertiente, PR). Esperamos que esta lógica, de juntarnos por nuestras ideas en común, nos potencie para mejorar cada día nuestro entorno y estar a la altura de la historia.-

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Opinión

Operación Masacri Politicas actuales en salud mental Por Lic. Franco Medina

H

ospitales sin gas, faltas de insumo, profesionales que no cobran, pedidos de renuncia a directores, amenazas de ventas… la lista puede ser muy larga. A la precarización que viene sufriendo la salud pública, el actual gobierno de la ciudad parece decidido a darle su tiro de gracia. Se intentará indagar en este trabajo el lugar que han ocupado y ocupan las políticas en Salud Mental. Salud Mental Mientras otros países, e incluso provincias de nuestro país, avanzan en el proceso de reforma en salud mental, nuestra ciudad, aún contando con una Ley progresista como la 448, continúa sostenida desde el modelo manicomial. Si bien existen experiencias que intentan posicionarse desde otro lugar, la dirección que las políticas actuales le imprimen a la salud mental marcan un posicionamiento de este modelo. La Salud Mental ocupa, y ha ocupado, un lugar marginal dentro de los planes políticos. No es novedad que el tratamiento que le da el Estado a la salud mental deja mucho que desear. Se sabe (o debería saberse) que solo el 1% del presupuesto de salud está destinado al área mental, y que de ese 1%, el 90% aproximadamente está destinado a los manicomios. Con este panorama se hace difícil pensar en un proceso de reforma serio. Las dificultades no solo provienen del presupuesto. También pesa mucho el tipo de orientación que se nos otorga desde la carrera de grado. Y sin entrar en un análisis profundo, creo que debería acordarse de que la orientación que hoy brinda la Universidad en materia de la salud mental está claramente orientada al modelo de enfermedad atendido de manera individual. La problemática es, al menos desde mi opinión, que el modelo individual se queda corto para lograr la atención que la comunidad merecería. Tengamos en cuenta los siguientes datos : De 100 personas con padecimientos ligados a la esfera mental solo llegan 10 a un centro de atención. De esos 10, solo 5

“Hay cosas que deben ser dichas suficiente veces” Sigmund Freud acceden a un especialista en la materia de su padecimiento. Y de esos 5, únicamente la mitrad recibe el tratamiento adecuado. Las preguntas, que pueden ser muchas, en este momento las retrotraigo a las siguientes: : ¿Cómo hacer que esas 90 personas que quedan por fuera accedan y puedan ejercer su derecho a la salud? ¿De quién es la responsabilidad de esas 90 personas que quedan por fuera del sistema? o, dicho de otra manera ¿los profesionales tenemos responsabilidad por esas 90 personas que no llegan hasta nosotros? Seguramente una formación y una práctica más asidua en atención primaria, en promoción, en prevención reducirían semejantes cifras. Sin embargo, son prácticas que no suelen implementarse. Se intenta hacer encajar a personas en modelos que ya se presentan obsoletos o al menos incompletos. Se espera que todas las personas puedan acomodarse a dicho modelo. Y para quienes no puedan sostener éste modo de tratamiento y –obviamente no tengan recursos- contamos con manicomios, donde se agruparán por sexo y edad aquellos que no produzcan o sean un obstáculo para la vida apacible del consumo capitalista. Lamentablemente sabemos el destino para la persona que ingresa tras los muros, el estigma concomitante, la pérdida de lazos sociales, sumada a la violación de los derechos humanos de los que son objeto. Y es justamente a esos recintos de reclusión donde se destina el 90% o más del presupuesto en salud mental. Por otro lado también es observable que muchos sostienen (tal vez sin saberlo) que la salud mental son los diagnósticos. Es decir, si nos contaran que un paciente no tiene trabajo o no tiene para comer, pensaríamos que no es algo de nuestra incumbencia. Tal vez no sea sólo nuestra. Pero creo que algo tendremos que decir o hacer. La salud mental no puede ser independiente de las condiciones en que vive cada una de las personas. Sin trabajo, sin comida, sin vivienda, sin lazos sociales no hay salud mental. Es inconcebible, hoy por hoy, pensar la salud mental disociada de la salud en general.

El grito Y la salud se construye, en principio, con el respeto de los derechos de las personas. La falta de prácticas que vayan más allá del asistencialismo no sólo debemos machacársela a la Universidad: el discurso salvaje del capitalismo donde prima lo individual y el “sálvese quien pueda”, el gran peso de determinadas corporaciones, la estrategia eterna del Estado de evitar los conjuntos sociales manteniendo divisiones que les permitan no perder ni un ápice de poder, son todas causas que hacen de que hoy en día las prácticas estén aisladas de la comunidad. Breve reseña histórica Considerarnos dentro del campo de la salud mental, supone pensarnos más allá de nuestra profesión. Implica considerarnos dentro de un campo donde convergen diversas disciplinas, debido a que una sola no puede dar respuesta ante una problemática tan compleja como la que tratamos. Luego del fin de la Segunda Guerra Mundial darán comienzo diferentes procesos y políticas dentro de la Salud que serán el origen de lo que actualmente denominamos campo de la salud mental. Debido al hecho de que en ese momento la mitad de las camas de internación en el mundo eran psiquiátricas, comienzan a realizarse diversas experiencias para disminuir semejantes costos. Es así como comienzan a surgir hospitales de día, comunidades terapéuticas y trabajo preventivo en la comunidad. Grandes exponentes de estas políticas fueron la psiquiatría de sector en Francia, las comunidades terapéuticas con Maxwell Jones y otros, en Inglaterra, y el movimiento de psiquiatría democrática al frente de Franco Basaglia en Italia. En nuestro país, siguiendo a Enrique Carpintero, podemos ubicar tres hechos importantes en el año 1957 que serán determinantes para la instalación del campo de la salud mental: 1) la creación del Instituto Nacional de Salud Mental, quien se incluye con medidas comprometidas en el ámbito de la salud publica. 2) Mauricio Goldenberg funda el primer Servicio de Psicopatología en el Hospital Lanús (fuera de un neuropsiquiatrico). 3) Se crea en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA la carrera de Psicología. Más allá de los movimientos que surgirán del saber de varias disciplinas, las experiencias en salud mental en nuestro país fueron parciales y no alcanzaron a modificar el modelo en su totalidad. En principio por el terror que ejerció la dictadura

Demos militar persiguiendo y clausurando toda actividad que se desviara de su “doctrina de seguridad nacional”. En los años siguientes, por la política neoliberal capitalista regida por la desregulación, privatización y competencia. El Estado cede su función social con relación a la atención en salud pública, pasando ésta a manos del mercado, es decir, de los grandes laboratorios y empresas de medicina. Todo esto trae como consecuencia la exclusión y desafiliación de amplios sectores de la comunidad. Hoy en día, la salud mental pertenece a aquellos que tienen recursos para costearla, es decir, pagar una internación, comprar la medicación o poseer alguna pre- paga u obra social que solvente dichos gastos. Al resto, el Estado no puede garantizarle sus legítimos derechos. Su salud estará a cargo de profesionales que en medio del desmantelamiento y abandono que presenta el sistema, intentarán dar cuenta de su sufrimiento psíquico. Políticas Represivas Opresoras (PRO) Como quedó dicho, el deterioro y la falta de implementación en políticas de salud mental no es ninguna novedad. El campo de la salud mental siempre fue marginal a las políticas oficiales y muchas veces atacadas y desmanteladas. Esto no es nuevo. Sin embargo, desde el comienzo de la nueva gestión del gobierno de la ciudad, este hecho fue abruptamente agravado con una serie de medidas que afectan a nuestro campo y a todo el campo de la salud pública. Este escrito, más que proponerse como reflexión, se propone como denuncia. Por lo que, en vez de intentar una lectura de cómo se encuentra nuestro campo, opta por una puntuación de algunos de los hechos más trascendentes que el nefasto gobierno macrista ha llevado a cabo: •Sin ningún tipo de consulta, se desjerarquizó el área de salud mental, pasando de ser la “Dirección General de Salud Mental” a una mera “Dirección Adjunta de Salud Mental”, hecho que trajo como consecuencia dejar de poseer atribución para implementar políticas concretas, además de poder intervenir en la elaboración y elevación del presupuesto del área. Ahora, se encuentra dentro de la “Dirección de Redes y Programas”. •El anuncio de una “Reforma en Salud Mental” basado en el cierre de los actuales monovalentes,


El grito sin ningún tipo de política para llevar a cabo dicho desmantelamiento, más que la ambición de un negocio inmobiliario. Agreguemos además que dicho “Plan” fue presentado por primera vez en la Academia Nacional de Medicina, ante la Asociación Médica Argentina, Asociación Médicos Municipales, Federación Médica Gremial (Femeca) y la OPS, produciendo un grave agravio ante la evidente discriminación hacia otras disciplinas en salud mental. Por último, cabe agregar que este “plan” no fue consultado con el Consejo General de Salud Mental, instancia asesora según la Ley 448. •Los tipos de sustitutos que se propone para los actuales manicomios, son Centros de Internación con dispositivos de control como circuitos cerrados de televisión y vidrios blindados. Como podemos apreciar, dichos “Macricomios” siguen respondiendo a lógicas de custodiales. Además, la idea de un solo centro de Derivación y Evaluación que propone dicho plan, contradice todos los Principios de Atención Primaria de la Salud, que propone que los centros de atención sean en los lugares más próximos al lugar de vivienda de la persona que se asiste. •El nombramiento de un profesional médico para el cargo de Director Adjunto de Salud Mental (Gregorio Alcaín) cuyo antecedente más vistoso es ser un “hombre de Marchant”, además de poseer varias denuncias en su contra y cuya primera medida fue pedir la renuncia de los directores de los Hospitales Moyano, Ameghino y Tobar García. Directores, que apoyaron la implementación de la Ley 448 y se opusieron al cierre de los neuropsiquiatricos. •Los graves episodios ocurridos en el Hospital Moyano, protagonizados por el que fue designado por el gobierno el actual director interino, Alberto Monchablón y personal que responde al mismo, pidiendo renuncias y amenazando de muerte a profesionales trayéndonos a la memoria períodos negros de nuestra Historia. Cabe aclarar que una de las amenazas de un médico fue que a su amenazado lo internaría en el Borda y le daría electrochoques él mismo. Lo cual nos lleva a reflexionar cómo piensa dicho médico sus herramientas terapéuticas, si es que también le sirven para amenazar.

Demos egresados de la universidad pública. •Reducción del presupuesto aprobado para salud y educación. Destino incierto de dicho dinero. •Sobresueldos a empleados del gobierno, mientras un gran número de profesionales trabaja sin remuneración. •Falta de insumos y veto a la Ley de medicamentos. •Deterioro general y desmantelamientos de los hospitales. Falta de gas en muchos de ellos. •Falta de personal y precarización laboral. El gobierno invierte 4 años en la formación de agentes en salud pública, para que después finalicen atendiendo en consultorios privados, dado la falta de inserción en los ámbitos públicos de los mismos luego de terminada la residencia. •Amenazas de restar lugares de residencia a las carreras de Psicología y Psicopedagogía. Finalmente las diversas movilizaciones por parte de residentes, concurrentes y becarios lograron parar dicho plan. •Hay que decir que este avasallamiento se produce ante la complicidad y el silencio de ciertos sectores corporativos gremiales y de profesionales. Cabe recordar que la Asociación gremial de psiquiatras de la Capital Federal adheridos a Femeca, la Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP), la Confederación Médica de la República Argentina y la Asociación de Médicos Municipales de la ciudad de Buenos Aires promovieron una demanda de inconstitucionalidad contra diversos artículos de la Ley 448 de Salud Mental. Luego de declarada inadmisible dicha demanda, vendrían de estos sectores pedidos de impugnaciones en los concursos que se presentaban profesionales no médicos para cargos de conducción.

•La política neoliberal del gobierno macrista manifiesta su objetivo privatizador en todos los niveles. Es así como están en plena persecución muchas de las actividades culturales que esta ciudad poseía: se cerraron y desalojaron el Centro Cultural y Social Almagro, Centro Cultural del Sur del gobierno de la ciudad, Cirko Trivenchi. Con orden de desalojo: •Convenios con universidades privadas para la im- Centro Cultural 20 Flores de la Asamblea de Flores, plementación de pasantías, quitando lugares a los

El grito El Sexto Kultural, Centro cultural- IMPA La Fábrica Ciudad Cultural, Casa Zitarrosa Centro cultural uruguayo-argentino, La Huerta Orgazmika y CC La Sala. La lista continúa. Mencionamos esto debido a que conocemos la importancia que adquieren las expresiones culturales en la Salud Mental. Así es compañeros, que frente a estas políticas nos encontramos hoy en día. Las medidas que se llevan a cabo ya ni siquiera presentan un intento de camuflaje y se nos revelan de modo salvaje. Del otro lado suenan, a veces, voces en protesta que solo mediante la unidad de sectores logran alguna modificación (por ejemplo: la no asunción del Fino Palacios). Sin embargo, el campo de la salud mental carece de organización (no así de organizaciones) para unirse y poder formar un sector fuerte, comprometido y que pueda presentar batalla frente a estas políticas. Se escucha, a veces, alguna que otra voz en el desierto, pero que no alcanza para que podamos sentar alguna posición al respecto. De esto puede desprenderse que de la situación actual no sólo son responsables las políticas que se vienen desarrollando, sino también lo somos nosotros, ante nuestra desinformación, nuestra quietud y el hecho de que a pesar de la queja no podemos pasar a la protesta, como proponía Fernando Ulloa. Conclusiones En 1809 Bernardo de Monteagudo escribió, en relación a la dependencia que se sufría de los españoles: “Hemos guardado un silencio muy parecido a la estupidez”. Querramos todos nosotros no tener que pronunciar jamás semejante sentencia. Seamos dueños del tiempo histórico que nos toca vivir. Luchemos, pues, por una Salud igualitaria, digna y humana para toda la comunidad. Salgamos de la naturalización y el resignamiento con que observamos los hechos planteados. Seamos capaces de indignarnos frente a cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier lugar. Y cuando nos intenten seguir avasallando, intentando quebrantar y relegar al olvido logros por los que han luchado grandes pensadores y profesionales de nuestra Historia, profiramos el grito que nuestro pueblo ha tomado como suyo para decir Basta frente al abuso de todos nuestro derechos. Cuando nos quieran imponer sus reglas mercantilistas que desconocen la escencia y el dolor humano, unámonos todos para gritar esas dos palabras que lo dicen todo: NUNCA MÁS.-

Demos

Escribir en papel, en tiempos de Twitter

E

s el auge de la comunicación 2.0 y el crecimiento sostenido del 30 % de usuarios de redes sociales como Twitter y Facebook lubrican los canales de comunicación, potenciando las posibilidades de expresión de cada uno. La panacea de quienes estudian periodismo. Aunque después no te lea nadie, tenés una puerta distinta para ejercer una práctica profesional. A fin de cuentas, armar un blog es más fácil que tener una columna en Página/12. Escribir en un blog o en los 140 caracteres de un timeline, ejercita la capacidad de síntesis. Sea porque es difícil leer un artículo de cinco páginas de la pantalla de la computadora, o porque no lo permite el formato de la red social. Es fácil, gratis y con un esfuerzo mínimo y creatividad, se pueden hacer cosas interesantes. Pero mata cualquier tipo de argumentación o investigación. Por eso es que el papel subsiste. Y también porque los ingresos de las publicaciones web no alcanzan para pagar sueldos, pero eso es tema de las empresas periodísticas. La salida para quienes quieran publicar una opinión, análisis o ensayo, la salida es la tinta tradicional. Empero, publicar en papel ya deja de ser gratis, se complica la difusión, implica un desarrollo argumental y un corrector, porque las excusas no se publican. Panorama complicado. Sin embargo nosotros tenemos un espacio en papel para ofrecerte. La agrupación Demos, a través del boletín El Grito, abre sus hojas y deja algunas en blanco para que pongas tu nota. Un cuento, un poema; un ensayo sobre las relaciones entre China, Corea y Japón; una argumentación que justifique por qué Eliseo Verón terminó comentando el Gran Hermano. Lo que quieras. Envialo por e-mail o ponete en contacto con nosotros. También podés participar de otras actividades que realizamos a lo largo del año: - Jornadas de cine debate. La próxima veremos: Zeitgeist Addendum. - Apoyo escolar y radio comunitaria en el barrio Cildañez - Taller de periodismo digital. Te esperamos



El grito