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ERO DE 2012

AL - DOMINGO 22 DE EN SUPLEMENTO BIMESTR

E LO QU

r o m A : 1 N INO DE GUALEGUAYCHÚ GRATIS CON EL ARGENT


2 | BABEL Nº1

O

EQUIP Dirección editorial: Camila Majul Letras

Comité Editorial: Ángeles Barcia

Comunicación periodística

Mercedes Krause Sociología

Sofía Petronio

Diseño de imagen y sonido

C

Diseño Gráfico:

uenta el antiguo testamento que en el origen todos los hombres hablaban un mismo idioma. Como buenos humanos, un buen día se les ocurrió la fantástica idea de construir una torre para poder llegar al cielo. Cuando Dios advirtió el movimiento edilicio decidió castigar la soberbia de los hombres haciendo que todos hablen distintas lenguas. Como consecuencia de esto comenzaron a no entenderse y se generó confusión. Por este motivo la edificación de la torre no siguió su curso y, desistiendo de la idea de llegar a los cielos, los hombres se dispersaron por el mundo cada uno con su lengua. Así explica el mito bíblico la diversidad de idiomas que colorean el mapamundi.

Juan Martín Krause Colaboran en este número: Gasvegas Josefina Morrogh Bernard Lucía Miranda Matías Ayerza

Más allá de la caída de Babel, de la soberbia de los hombres y toda la historia, eternamente compartimos un idioma universal que se mantiene blindado a las diferentes gramáticas, culturas, creencias y climas. En todas partes del mundo, desde China hasta Gualeguaychú, dos miradas se encuentran de la misma manera, el beso son dos labios que se unen, sentimos y percibimos de manera semejante, más allá de los ojos apaisados o redondos. Y esto es “Lo que Babel no se llevó”. Nosotros estamos convencidos que este lenguaje, el de los besos, la risa, las lágrimas, las miradas, el miedo, la felicidad, hacen que no necesitemos de Babel para sentir el cielo en nuestras manos.

“Sobre la dura hoja de un agave vi esta tarde enlazadas iniciales, dos letras -¿de qué mano? ¡Dios lo sabe!unidas como manos de mortales. Que ya han muerto tal vez. O son felices. O no se han vuelto a ver; pero tampoco han vuelto para ahondar las cicatrices pálidas que se cierran poco a poco… Quien os contempla, pobres signos, prueba el pesar de un tiempo perdido… yo con trémula mano corté al fin

CONTENIDO Instantáneas #1

.3

Instantáneas #2

. 11

LA CIENCIA Y EL AMOR

.4

Rapsodia de hechos

. 12

La Apasionada cacería de una ilusión

.6

Impresiones #1

. 13

Expresiones de amor

.8

Cuadro de situación

. 14

GUALEGUAYCHENSES FOR EXPORT

. 15

x Camila Majul

El Amor después del amor x Camila Majul

x Mercedes Krause

x Sofía Petronio MÚSICA

Ese Magnífico ardid de la biología x Angeles Barcia

. 10

x Mercedes Krause

x Lana

x J.K.

x Matías Ayerza

Un Gigante entre enanos x Josefina Morrogh Bernard

en la borrosa letra, letra nueva para que aqueste amor desconocido, si no en la vida viva en el jardín.” Soneto extraído del poema “La urna” de Enrique Banchs. Parece ser que hacia 1910 ó 1911 Banchs sufrió una desilusión amorosa. Abandonar o ser abandonado -lo mismo da- es común a todo destino, lo que importa es el uso particular que damos a esa anécdota cotidiana, dice Borges. Página opuesta: Pared de la casa de la familia Capuleto en Verona, Italia. Las personas que visitan la casa sellan las paredes con signos.


22 ENERO 2012 | 3

INSTANTÁNEAS #1 x Camila Majul


LA CIENCIA Y EL AMOR

4 | BABEL Nº1

EL AMOR DESPUÉS DEL AMOR

El sol ya lo empezaba a mirar de reojo, el aire penetraba tímidamente por cada surco de sus manos, sus desvelados huesos posaban tambaleándose, el único ruido dentro de la estancia venía de su mente que vagaba en el recuerdo. Ahora me deja solo, pensó, esperando que el débil parpadeo se torne en sueño. Hoy lo sostienen los recuerdos… Miraba los zapatos y deseaba rasparle los instantes quería leer sus manos que le narraban las caricias, quería indagar los ojos, que revelaran las miradas en el espejo de lágrimas eternizadas. Y hoy vivió otra vez de recuerdos… Caminó buscando las pisadas ¿A dónde estaban las miradas?. Y él sólo la llamaba y a veces se conformaba con una voz lejana que simplemente lo imitaba…

x Camila Majul

¡Arroja de tu corazón virginal las llamas que te consumen, si puedes desdichada! Si yo pudiera, sería más dueño de mí; pero me arrastra, contra mi voluntad, una fuerza insólita, y una cosa me aconseja mi deseo, otra mi razón: veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor. Ovidio, Metamorfosis, VII, 17-21

C

uenta la mitología griega que Orfeo, dios de la música y la poesía, se enamoró perdidamente de la ninfa Eurídice. El amor fue interrumpido por el frío manto de la muerte cuando la ninfa, mordida por una serpiente, desciendió al reino del Hades. Orfeo, impulsado por un amor desenfrenado, logró llegar al infierno y la encontró. Con su música convenció a Hades y Perséfone, los amos y señores del infierno, para llevarse a su amada al mundo de los vivos y ellos lo permitieron con una sola condición: no mirarla a los ojos hasta no estar afuera. Y bueno, la cuestión es que, justo a un paso de ver la luz, Orfeo se dio vuelta y sus ojos se encontraron con los de Eurídice. Ella se desvaneció en el aire y murió. Ahora, la pregunta es: ¿Orfeo no pudo esperar un segundo más para mirarla? Roberto Rosler, médico que invirtió gran parte de su vida estudiando el amor desde el punto de vista biológico, diría que Orfeo es un adicto a Eurídice, y que comete ese error porque su cuerpo está liberando grandes cantidades de dopamina. El estado de Orfeo, corrientemente llamado “enamoramiento”, es definido por el famoso filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset como “una especie de imbecilidad transitoria, un estado de angostura mental, de angina psíquica”. Cuando la persona experimenta el enamoramiento se genera en el cuerpo una batería de explosiones de hormonas, neurotransmisores y enzimas que no la dejan pensar con claridad.

Cuando la persona experimenta el enamoramiento se genera en el cuerpo una batería de explosiones de hormonas, neurotransmisores y enzimas que no la dejan pensar con claridad. Hace no más de 20 años que la temática del amor rebasa los límites de la novela rosa y la lírica para llegar a ser objeto de investigaciones científicas. Aquello a lo que Platón llamó “locura de amor” en el siglo V a. c. hoy tiene una explicación fisiológica. Cuando una persona se dice “enamorada” paralelamente en su cerebro se está largando una maratón de hormonas y neurotransmisores como los estrógenos, la testosterona, adrenalina, dopamina, serotonina, oxitocina y vasopresina que explican las diversas actitudes de los hombres que padecen esta afección y podrían tildarse de “irracionales”. Un grupo de investigadores, dirigidos por Arthur Aron, psiquiatra de la Universidad de Stony Brook, New York, realizó un experimento donde se reclutó a quince estudiantes que decían estar enamorados. Se les pidió que observaran las fotos de sus seres amados y en ese instante se registró la actividad de su cerebro por medio de una tomografía. Con esto se comprobó que, al motivarse, una determinada área se inundó de dopamina, sustancia que aparece en la sangre cuando experimentamos sensaciones

agradables como hacer el amor, comer chocolate o consumir ciertas drogas. “El estado de enamoramiento puede producir en el cuerpo humano el mismo efecto que el recibir una dosis de cocaína”, afirmó el psiquiatra. Por otra parte, en las primeras jornadas de neurociencia realizadas en el 2009 Roberto Rosler explicó que “la dopamina es la reina de la adicción, del placer, de la motivación. Nadie se mueve si uno no aumenta la dopamina”. Además, como señala el investigador, esta sustancia modifica la percepción del paso del tiempo. Si observamos con atención, en la ciudad puede verse a estas víctimas de Cupído, ese gordito rojo y cachetón, sentados en las plazas, caminando de la mano, besándose en una esquina. Pueden pasarse horas en la misma posición porque para ellos efectivamente “el tiempo vuela”. La dopamina hace que no sean conscientes de las vueltas al reloj que dieron realmente las agujas. En el cerebro del enamorado hay un coctel químico que no permite que el sujeto pueda concentrarse en otra cosa


Modesto y Pina Gómez, Colonia “El Potrero”.

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que no sea el objeto de amor. Si está trabajando va a estar pensando en las horas que le faltan para verlo y probablemente disminuya estrepitosamente su productividad y aumenten las entradas al Facebook del amado para mirar una y mil veces sus fotos. Y es en este momento cuando se inyecta otra dosis de dopamina, ya que, como apunta Rosler: “el contacto visual produce la liberación de dopamina”. El neurólogo británico, Semir Zeki, demostró en sus investigaciones que hay áreas cerebrales que se activan específicamente para ese sentimiento y que, paralelamente a esa activación ocurre una desactivación de los circuitos cerebrales responsables de las emociones negativas y de la evaluación social. Es decir, esto explica porque Jack Black en la película “Amor ciego” no puede ver que Rosemary es una obesa y no la esbelta mujer que sus ojos enamorados le dejan ver. Es moneda corriente argumentar que el amor es ciego y la explicación científica a este fenómeno

“El estado de enamoramiento puede producir en el cuerpo humano el mismo efecto que el recibir una dosis de cocaína.”

es que en nuestro cerebro se inhibe el circuito neuronal involucrado en realizar un juicio social sobre la persona, cuando estamos obnubilados por alguien creemos que es un ser perfecto.

va a poder describir formulísticamente lo que es el amor. Hablo del amor que trasciende las presencias, que se siente hasta en los huesos. ¿Puede existir una explicación racional, científica, al hecho de que el sentimiento perdure aún después de la muerte del ser amado?

DESPUÉS DE LA DOPAMINA… EL MISTERIO

En la colonia “El Potrero”, en una casita hecha con el corazón de un árbol, vivían los viejos Gómez. Ella era su reina, su todo, su mundo. No puede explicarse con palabras la manera en que él la miraba y como ella, al mismo tiempo, se miraba en el reflejo de sus ojos, enfundados en una piel gastada. Un día, como otros, ella murió de una enfermedad y él de amor. ¿Es esto un mero efecto de la dopamina?

- “Ladislao, estás ahí” - “A tu lado Camila” La etapa de enamoramiento, también llamado “amor romántico”, tiene fecha de vencimiento: corresponde a una etapa que dura hasta quince meses. Pero, ¿qué pasa después de eso?, ¿existe un tipo de amor de pareja escurridizo a los alcances de la ciencia? Ella, Elsa, una vieja simpática con rastros de rush viejo en sus labios arrugados y olor a perfume dulzón. Él, Fred, la ama. Edward Lewis conoce a la prostituta Vivian, una mujer bonita, y se enamora perdidamente de ella. Noah y la hermosa mujer de labios carnosos en Diario de una pasión hicieron emocionar hasta a los vendedores de pochoclos del cine cuando, ya viejos, recibieron la muerte juntos. Por más que avance la tecnología, que se pongan inmobiliarias en la luna, que los sapos bailen flamenco, nadie


6 | BABEL Nº1

LA APASIONADA CACERÍA DE UNA ILUSIÓN x Mercedes Krause El Bon o Bon nos une, la Coca Cola nos da felicidad, si tomamos Clight nos desestructuramos y divertimos. Las publicidades no sólo nos venden productos, también sentimientos que nos seducen. ¿Cuáles son las consecuencias a la hora de construir una relación amorosa?

MERCADO SOMOS

D

esde su origen, las empresas tienen la necesidad de reproducir su capital según la siguiente secuencia: más mercado = más consumo = más ventas = más ganancias. Esta necesidad de captar mercados estuvo en otras épocas atada a la colonización de países enteros. Sin embargo, hoy en día encontramos mecanismos mucho más sutiles de generación de nuevos consumidores. Uno de esos mecanismos es el de crearnos nuevas necesidades a los que ya lo éramos. ¿Cómo funciona esto? Si te identificás con el género femenino te proponemos seguir por la izquierda. En cambio, si te identificás con el género masculino seguí por la derecha. Cuando a mi abuela le venía se quedaba en su casa y usaba algodón. Luego, mi mamá empezó a usar toallitas. Al principio simplemente toallitas, después con alas o sin ellas. Un tiempo después aparecieron los tampones, primero simplemente tampones y después de todos los tamaños. Ahora cuando a mí me viene tengo que elegir entre tantos productos: finitas, ultrafinitas y la mar en coche. No sólo tengo que elegir productos para usar en esos días, sino que después tengo que elegir protectores diarios para cuando uso tanga o bombachón, culotte y así sucesivamente.

Cuando mi abuelo quería salir a dar una vuelta, ensillaba su caballo y se tomaba unas copas en la cantina del pueblo. Luego, mi papá empezó a manejar. Al principio un Falcon estaba bien. Un tiempo después aparecieron las coupes, primero simplemente coupes y después de 4 o 6 cilindros, 40, 73 o 400 caballos de fuerza. Ahora mi hermano quiere comprar un auto y tiene que elegir entre tantas variables: con o sin airbag, con frenos mecánicos o hidráulicos, básico, full-full o full-full-full según tenga bluetooth o USB, GPS en 3D o 2D y así sucesivamente.

El amor, el éxito, el romance y la felicidad, vienen empaquetados. Y nosotros vamos y los consumimos.

- PARA SEGUIR LEYENDO Eva Illouz, socióloga y profesora de la Universidad de Jerusalem, es autora del libro Intimidades congeladas. Las emociones en el capitalismo, publicado por Katz Editores en 2007 ($ 67.00.-). En él analiza el modo en que las relaciones íntimas se ven afectadas y se definen cada más por la literatura y los grupos de autoayuda, las revistas femeninas y las redes sociales. En pocas palabras podemos decir que Eva Illouz explora hasta qué punto los modelos económicos y políticos transforman las emociones en mercancías.

En términos de comparación intergeneracional los cambios se ilustran más claramente, pero bien podría repetirse el mismo razonamiento de semana a semana ya que, de hecho, la secuencia tiende a acelerar su ritmo cada vez más. Pero, ¿por qué llegamos a creer que necesitamos algo que antes no necesitábamos? Las empresas, con la ayuda de sus compañeras cercanas -la publicidad y el marketing-, logran convencernos de que si compramos ese producto estaremos mejor. Internamente nos sentiremos mejor con nosotros mismos y externamente seremos individuos exitosos, de acuerdo a esa compra conseguiremos un mejor o peor trabajo, una pareja más o menos linda.

EL AMOR EN PAQUETITOS Paris, la ciudad del amor, no sólo es fuente de inspiración para grandes artistas, también lo es para pequeños soñadores. Cuando vemos la Torre Eiffel en una película o en una foto, no podemos dejar de pensar en el amor y el romance. Según la ocasión, nos regocijaremos por lo bien que nos hace sentir nuestro amor, lloraremos por un amor perdido o suspiraremos por la esperanza de un amor futuro. No importa si en realidad subir a la Torre Eiffel significa apretujarse más que en el Subte D a las seis de la tarde, hacer una cola más larga que la del Banco Provincia o acaso perder una hora y media esperando el ascensor. Al plantearnos mentalmente la visita estaremos seguros de que vamos a pasar un día romántico en París. ¿Y qué es lo que nos hace tener esa expectativa en común? Pues el hecho de que exista toda una simbología y mercantilización construida alrededor del sentimiento del amor romántico. Tal vez las rosas rojas y el corazón de felpa estén acabados, pero el mercado se renueva y con él nuestras expectativas...


22 ENERO 2012 | 7 NINA SIMONE Ain’t Got No/ I Got Life I ain’t got no home, ain’t got no shoes Ain’t got no money, Ain’t got no class Ain’t got no skirts, Ain’t got no sweater Ain’t got no perfume, Ain’t got no bed Ain’t got no mind Ain’t got no mother, Ain’t got no culture Ain’t got no friends, Ain’t got no schoolin’ Ain’t got no love, Ain’t got no name Ain’t got no ticket, Ain’t got no token Ain’t got no god and what have i got? why am i alive anyway? yeah what have i got? nobody can take away?...

Así, el argumento del empresario alemán en la excelente película “Los Edukadores” es en primera instancia chocante, pero debemos reconocer que el tipo sabe de lo que habla. Tres jóvenes militantes lo secuestran para tratar de edukarlo porque gana “demasiado dinero”. El objetivo era revolucionar el sistema capitalista lentamente. Durante su cautiverio el ejecutivo se resiste a ser edukado y discute: “Seguro, las cosas necesitan mejorar… pero el sistema no cambiará.” “¿Y por qué no?” le preguntan los jóvenes. “Porque la mayoría de las personas son felices sólo cuando compran algo nuevo…”.

No importa si en realidad subir a la Torre Eiffel significa apretujarse más que en el Subte D a las seis de la tarde, hacer una cola más larga que la del Banco Provincia o acaso perder una hora y media esperando el ascensor. La publicidad no sólo apunta a cambiar nuestra forma de pensar y valorar los productos que nos venden. A su vez, nos enseña a juzgar a las personas que los consumen, incluyéndonos a nosotros mismos en la sentencia. Así es como el amor, el éxito, el romance y la felicidad, vienen empaquetados. Y nosotros vamos y los consumimos.

SENTIMIENTOS ENCONTRADOS ¿Qué haremos entonces con estas expectativas acerca del amor cuando queramos relacionarnos con otra persona? En el momento en que pasemos a juzgar nuestras relaciones amorosas, sin siquiera darnos cuenta tendremos la sensación de que un encuentro con un Bon o Bon es más romántico que con un beso común y corriente, cenar fideos será tétrico al lado del sushi, que nos pasen a buscar en auto será mucho mejor que salir caminando hacia la esquina. Al concretar un encuentro amoroso puede que nuestro cuerpo y sentimientos queden truncos y contaminados. ¿Cabría pensar entonces que llegue un momento futuro en el que la mercantilización nos impida sentir amor por alguien que nos dice te amo si sabemos que existe un te amo escrito en el envoltorio de un chocolate y éste no lo trajo consigo? Si ves que esto te sucede, no desesperes. La receta a seguir es la de incrustar el consumo de por medio y facilitarle así una autopista de alta velocidad al amor. Entonces, ¿si no gastamos suficiente dinero tendremos que resignarnos y decirle adiós a las posibilidades de (man)tener una relación amorosa? Tenemos un cuerpo que todavía nos pertenece como afirma Nina Simone en su canción Ain’t Got No/I Got Life [no tengo/ tengo vida]. Tal vez si hacemos una pausa, escuchamos la música que nos gusta, o salimos a caminar, terminemos bailando, regalando un mate y un beso en vez de un Bon o Bon.

Got my hair, Got my head Got my brains, Got my ears Got my eyes, Got my nose Got my mouth, I got my smile I got my tongue, Got my chin Got my neck, Got my boobies Got my heart, Got my soul Got my back, I got my sex I got my arms, got my hands, got my fingers, got my legs, got my feet, got my toes, got my liver, got my blood.. I’ve got life i’ve got my freedom i’ve got life I’ve got life and I am gonna keep it I’ve got life and nobody’s gonna take it away I’ve got life!

No tengo/ Tengo vida Yo no tengo casa, no tengo zapatos No tengo dinero, no tengo clase No tengo faldas, no tengo un sweater No tengo perfume, no tengo cama No tengo ánimo No tengo madre, no tengo cultura No tengo amigos, no tengo educación No tengo amor, no tengo nombre No tengo boleto, no tengo razón No tengo Dios ¿Y qué es lo que tengo? ¿Por qué estoy viva de todos modos? Sí, ¿qué es lo que tengo que nadie me puede quitar? ... Tengo mi cabello, tengo mi cabeza Tengo mi cerebro, tengo mis orejas Tengo mis ojos, tengo mi nariz Tengo mi boca, tengo mi sonrisa Yo tengo mi lengua, tengo mi pera Tengo mi cuello, tengo mis tetas Tengo mi corazón, tengo mi alma Tengo mi espalda, tengo mi sexo Yo tengo mis brazos, tengo mis manos, tengo mis dedos, Tengo mis piernas, tengo mis pies, tengo mis dedos de los pies, Tengo mi hígado, tengo mi sangre … Yo tengo vida Yo tengo mi libertad Yo tengo vida Yo tengo vida y me la voy a quedar Yo tengo vida y nadie me la va a quitar ¡Yo tengo vida!


8 | BABEL Nº1

x Sofía Petronio

Si bien podemos encontrar los típicos símbolos del AMOR, veamos con qué deslumbran las diferentes artes!

El amor en todas sus formas y expresiones ocupa un lugar primordial en la vida de las personas y en la sensibilidad de los artistas. Es un sentimiento muy complejo, y las palabras, por su naturaleza conceptual, evidencian su insuficiencia para expresarlo. Es por eso que para exteriorizar y transmitir

Los hombres pueden dividirse en tres clases: los que creen ser donjuanes, los que creen haberlo sido y los que creen haberlo podido ser, pero no quisieron. José Ortega y Gasset (filósofo y ensayista español, 1883 – 1955)

El amor es la poesía de los sentidos.

La medida del amor es amar sin medida.

Honoré de Balzac (novelista francés, 1799 - 1850)

San Agustín (Padre de la Iglesia latina, 354 – 430)

“Amor no es aquello que queremos sentir, es aquello que sentimos sin querer.” frase popular

MIL Y UNA maneras de referirse al amor según oasis

MENTIRA PIADOSA

puerta cerrada

guerra de troya

ICEBERG

madre de todo

letra escarlata

MAQUILLAJE DEL SEXO

“rara avis”

Sin el verdadero, delicado y puro amor de una mujer no llegaré a vivir ni un año. Edgar Allan Poe (poeta, escritor y crítico literario norteamericano, 1809 - 1849)

el amor recurren al arte. Sobre cualquier material, textura y forma le dan vida a temas que trascienden los conceptos. Al usar inagotables fuentes de expresión, al tener mejores y mas herramientas que la misma voz, el arte sobrepasa las palabras y muestra de manera sublime sentimientos intangibles.

Una poética manera de terminar una relación

tatuaje

pasión

deja cicatriz

deseo

CERRADURA SIN LLAVE

amistad breve

no se vende en farmacias

ESCASO MILAGRO

tormenta de verano

laberinto

descalabro

- Escucha, hay veces en que la vida te pide un cambio, una transición, como las estaciones. Nuestra primavera fue maravillosa, pero ahora ya ha terminado el verano, hemos dejado pasar nuestro otoño y ahora de repente hace tanto frío, tanto frío que todo se está congelando a nuestro alrededor. Nuestro amor de ha dormido y la nieve lo ha tomado por sorpresa. Pero si te duermes en la nieve, no oirás la llegada de la muerte, cuídate.

1937

1942

1984

1990

1990

1991

BESOS BRUJOS

CASABLANCA

CAMILA

GHOST

MUJER BONITA

MI PRIMER BES

Deja que prosiga mi camino, que es la salvación para los dos... ¿Que ha de ser tu vida al lado mío? ¡El infierno y el vacío! Tu amor sin mi amor.

“Tócala otra vez, Sam” “El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos.”

Ladislao estás ahí? Si, Camila a tu lado.

-Tú me quieres Sam? No me lo dices nunca. - Como que no, no paro de decirlo. - Tu dices ídem y no es lo mismo. - Todo el mundo dice te quiero, ya no significa nada.

“Te garantizo que vamos a tener momentos difíciles. Te garantizo que en algún momento alguno querrá abandonar. Pero también te garantizo que si no te pido que seas mío lo lamentaré el resto de mi vida. Porque sé que en mi corazón, sos el único para mí.”

- Cuando eres may casarte. - Yo me casaré con - No puedes casar profesor, eso es ile siempre y es injust - No es cierto...


22 ENERO 2012 | 9

Julieta: - ¡Oh Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo? Niega a tu padre y rehusa tu nombre; o, si no quieres, júrame tan sólo que me amas, y dejaré yo de ser una Capuleto.

A veces me acuerdo de los cuentos coloreados o a colorear, donde el príncipe se casaba con la princesa, luego de años de dificultades e impedimentos, donde triunfaba ese amor ideal. También vienen a mi mente las películas de Disney, donde la fuerza del amor lograba que una calabaza sea carroza y que a una sirena le surgan piernas. Esos imaginarios me incitaron a buscar una pareja que se vista de traje azul y me salve de la torre y el dragón. Las relaciones ideales me persiguen y me encuentran nuevamente en las películas románticas. De solo verlo a Jack pintando a Rose en el camarote mientras el barco se hunde, y ver esos ojitos verdes muertos de amor, prefiero morir en el Titanic pero haber vivido un amor audaz como el de ellos. Y llego al punto de odiar y decirle egoísta a Rose por no dejarle un lugarcito en la tabla al potro de Jack. Me enamoro perdidamente del protagonista, ¿eso no es raro? Esta comprobado, mediante un estudio realizado en la Universidad de Heriot-Watt de Edimburgo, que este tipo de películas estropean las relaciones de pareja, crean una expectativa exagerada y poco realista respecto a las relaciones amorosas. ¿En cuantas películas vemos al protagonista corriendo

Romeo: ¿Continuaré oyéndola, o le hablo ahora? Julieta: - ¡Sólo tu nombre es mi enemigo! ¡Porque tú eres tú mismo, seas o no Montesco!

¿Qué es Montesco? No es ni mano, ni pie, ni brazo, ni rostro, ni parte alguna que pertenezca a un hombre. ¡Oh, sea otro nombre! ¿Qué hay en un nombre? ¡Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo grato perfume con cualquiera otra denominación! De igual modo Romeo, aunque Romeo no se llamara, conservaría sin este título las raras perfecciones que atesora.

¡Romeo, rechaza tu nombre; y a cambio de ese nombre, que no forma parte de ti, tómame a mi toda entera! “Y en tan dulce vagar no se que quiero: soy feliz como nunca, estoy delante de lo deseado… ¡y sin embargo espero!” Enrique Banchs

Romeo: - Te tomo la palabra.

Llámame sólo “amor mío” y seré nuevamente bautizado. ¡Desde ahora mismo dejaré de ser Romeo!

por la cuidad hasta el aeropuerto, con música de fondo, para frenar a la chica que está a punto de partir? Sentimos esa adrenalina por que la alcance, creemos que corre hacia nosotras. Este tipo de películas plantean finales felices, generan ideales que al no cumplirse en la realidad provocan frustración en la pareja.

“Para tu padre había dos mujeres en el mundo. Una de ellas era tu madre, la otra eran el resto” · Tim Burton – 2003

Es así como el cine nos genera confusiones que nos ubican frente a la encrucijada de morir esperando esa pareja ideal o relajar nuestra exigencia equívoca y disfrutar de la persona que tenemos al lado en un dulce vagar por la vida.

1997

2001

2001

2004

2005

SO

TITANIC

EL HIJO DE LA NOVIA

AMELIE

DIARIO DE UNA PASIÓN

ELSA Y FRED

yor tienes que

-Si tu saltas yo salto ¿Recuerdas? No me alejaré de tu vida sin saber que estarás bien...Es todo cuanto quiero.

¿Qué le va a hablar de discernimiento a un hombre que sigue enamorado después de 44 años? Honestamente, padre, ¿usted cree que las siete parejas que se vienen acá a casar por sábado tienen discernimiento?

Su padre creyó erróneamente que Amelié tenía problemas del corazón, pues cada vez que le hacía un chequeo médico, Amelié se sentía demasiado feliz al tener cerca a su padre que no era usual, provocando una agitación descontrolada en su corazón.

“Los amores de verano terminan por todo tipo de razones, pero al fin y al cabo todos tienen algo en común: son estrellas fugaces. Un espectacular momento de luz celestial, una efímera luz de la eternidad que en un instante se van.”

yo me siento ... raro // ¿ raro bien o raro mal ? // raro //a mi corazón le están pasando cosas // estás hablando como si fueras una adolescente // pero es que yo soy una adolescente // si, eres una niña en un cuerpo de mujer mayor // una vieja inmadura // eres una mujer adorable // entonces es un raro bien.

n “Vincent”. rte con un egal, te aprobaría to.


10 | BABEL Nº1

MÚSICA “Las luces de la borda titilan sin orden mental proporción, equilibrio y con la nada misma forman un todo homogéneo.

Como el hombre tranquilo después del derrumbe de escombros y piedras sobre el agua dulce.” “CADÁVER EXQUISITO” Grinjot, Elizondo, Majul, Ferroni, Krause. Encuentro fortuito - Delta, octubre 2009

ESE MAGNÍFICO ARDID DE LA BIOLOGÍA Pablo Grinjot es un cantautor independiente, violinista, violista y pianista, que incursiona en la música desde hace mucho tiempo y acaba de lanzar su nueva creación: “Amor”. Es su octavo disco, un álbum con trece canciones grabadas en total intimidad. “Guarda penas, soledad y reflexiones cuasi filosóficas al respecto. Es una visión sincera y tierna, aunque dura y melancólica de ese magnífico ardid de la biología”, comenta el artista. x Ángeles Barcia ¿Por qué llamaste “Amor” a tu nueva creación?

¿Qué destacás de este disco en relación a los anteriores?

“Si las personas fuéramos diarios, amor se llamaría la sección principal o el suplemento más destacado. Como en la columna del horóscopo, no son tantos los temas de nuestra vida cotidiana que puedan competir con este tema (tan solo la salud, el trabajo y alguna otra cosa).

“En esta obra vuelvo a adoptar el recurso que usé en mi primer disco: las grabaciones fueron en mi casa, con mis propios tiempos. A “Rocha” y “Canciones” los grabé en estudio. Este es el disco más íntimo de los que hice, no sólo porque la temática del amor es íntima sino también por la forma de producirlo”.

El disco trata sobre facetas específicas de esta sección de nuestras vidas que algunas veces funciona y otras veces no y, en general, se nos presenta con distintos tipos de problemas o de aciertos. Yo no decido sobre qué tratará una canción cuando la empiezo a escribir. Retrospectivamente puedo notar, con algo de pudor, que el tema más recurrente en mis canciones es el amor y sus problemas. Algunas razones me hicieron tomar la iniciativa de publicar un disco donde todas las canciones fueran inspiradas por este sentimiento y cada una es el recorte correspondiente a una situación distinta. Creo que precisamente llamar “Amor” a la obra integral, es porque se llega a la comprensión del concepto al conocer las canciones en su conjunto”.

En tus creaciones anteriores, “Rocha” y “Uruguay y Marte”, por ejemplo, hacés mención tanto a Argentina como a Uruguay. Como bien sabemos estos países vecinos están en conflicto por la instalación de una pastera. ¿Cuál es tu opinión acerca de esta situación? “Ejercer la música y las relaciones amistosas puede haber sido mi granito de arena a favor del entendimiento. También creo que el desarrollo industrial se opone al cuidado de la naturaleza y eso es algo muy triste. Pero no puedo hablar, soy porteño y sabemos que si lo que queremos es la ecología lo que hay que sacar es Buenos Aires”.


22 ENERO 2012 | 11

INSTANTÁNEAS #2 x Mercedes Krause

“I’m gonna lock my heart and throw away the key” BILLIE HOLIDAY, 1938 Nacida como Eleanora Fagan Gough, se hizo conocida como Billie Holiday. Vivió entre 1915 y 1959 en Estados Unidos. En la década de los treinta, con temas como “I’m gonna lock my heart (and throw away the key)” en los primeros puestos de los rankings de Estados Unidos, y a pesar de la discriminación racista que sufrió en aquella época, pasó a formar parte de la historia como una de las grandes vocalistas del jazz.

“Voy a cerrar las puertas de mi corazón” MIMI MAURA, 1997 Midnerely Acevedo, más conocida como Mimi Maura, nació en Puerto Rico en 1968. Creció entre Estados Unidos y su país de origen, pero se enamoró de un músico argentino y se vino nomás. En 1997 grabó el cover de Billie Holiday que dos años más tarde se iba a incluir en su primer disco titulado “Mimi Maura”.


x Lana

MIRALO DE LEJOS

A LA VUELTA DEL DIAL

AMORES DE RESORTE

Le dijo que el sábado la llamaba. Era jueves. Se llenó de horarios, adelantó trabajos que tenía pendientes y suspendió un viaje al interior con sus amigas para tener el sábado libre y verlo a él. Ahora faltaba un día. Se despertó con una sonrisa, pintó sus uñas con un esmalte rojo furioso y salió para la oficina. Tarareó una canción todo el día, la que por casualidad pasaban en la radio mientras estaba con él. Por esas cosas extrañas de la mente humana, por esa conexión que tiene el oído con alguna neurona llorona y cursi, esa canción “le hacía acordar a él”. Llegó a su casa a la tardecita y no podía manejar su ansiedad. Faltaban solo unas horas para escuchar su voz detrás del teléfono. Decidió salir a correr para llegar cansada y acostarse a dormir. A las nueve treinta sonó el despertador, sonido que obviamente ella confundió con el llamado de Pedro. Lo apagó y se metió a bañar. Todavía tenía que depilarse, ver que se iba a poner y cocinar algo. Milanesas, puré chef y helado de postre. Estaba todo listo y ella también. Se sentó en el sillón con cuidado, no quería aplastar los almohadones. Apoyó el celular en la mesa ratona. Bueno, no pasó tanto tiempo, dijo a las doce y son las dos de la tarde, pensó. Llamó a una amiga, la ansiedad estaba atentando contra su capacidad de razonamiento. Él se levantó a la una con el llamado de Fede. Jugaban a las dos en la canchita del kilómetro 41. Prendió la computadora, chequeó sus mails y escribió: “Cosita, yo también te extraño, ¿cuándo nos vemos?”. Después de mandar el mismo texto a tres destinatarios cerró la máquina, buscó sus botines y corrió al tun-tun del bocinazo. Fede estaba en la puerta con tres más de los pibes. El reloj dio las cuatro, estaba muerta de hambre. Comió milanesa a las lágrimas con sabor a fracaso. ¿Le habrán robado el celular y perdió mi número?. No, me habría mandado un mail. Llamó a otra amiga y le contó la situación. Y ahí pasó de todo, se barajaron todas las hipótesis que dos mujeres pueden idear acerca de una situación. Desde que probablemente él no se animaba a llamar para no quedar tan entregado hasta que seguramente el sobrinito le agarró el teléfono, lo tiró al inodoro y tiró la cadena. Estaba caliente, lo habían expulsado y no podría jugar las próximas dos fechas del campeonato. Se tiró un chapuzón en la pileta y se dispuso a prender el fuego, los pibes estaban por llegar.

Y acá estoy, dolorida como si alguien hubiese agarrado un bate de béisbol y me hubiera golpeado sin piedad toda la noche. Mis piernas se revelaron ante las órdenes de mi cerebro. Yacen inertes sobre la mesa ratona mientras la parte más acolchonada de mi cuerpo (que no son mis cachetes) reposa en un almohadón aplastado. Refregué mis pies con una esponja vegetal, esas que cuando te la pasás por el cuerpo es como si te frotaras con un alambre de púas, y después de quince minutos me di cuenta que no era barro sino un moretón que me había quedado de anoche. Algo impactó en mi dedo chico. Seguramente, y como siempre, debo haber sido yo la que torpemente me enganche el pequeño con algo que se puso en mi camino. En los últimos años mis días son frenéticos, no paro de organizar programas con cualquier tipo de excusa. Llevo la misma vida que un corredor de bolsa de Wall Street con la diferencia que no soy exitosa, no estoy en New York y lo más productivo que hice en estos años fue saldar una deuda que tenía con mi abuela. Antes por lo menos encontraba paz cuando llegaba a mi casa. Lo buscaba ansiosa, él era el único que me daba tranquilidad. Hace más de diez años que era solo mío, me acompañó sin pedir nada a cambio. Discreto, silencioso y estático. Todos los días, sin excepción, me apoyaba en su regazo y me sentía contenida en un mar de plumas. Hace una semana que no puedo dormir. Busco cualquier tipo de actividad que me mantenga en vigilia. Cuando el sol empieza a filtrarse tímidamente por las viejas hendijas de las persianas, sacudo los aplastados almohadones del sillón y me tiro a dormir. Él se fue. Vigilaba mis sueños, me abrazaba con sus vigorosos brazos y me sentía dormir sin quejarse jamás de mis bramidos nocturnos. Ante cualquier mal humor, angustia o hastío acudía rápidamente a él, cerraba los ojos y luego de dos o tres parpadeos me sentía flotar. Ahora ya no está, se lo llevaron sin preguntar. Cuantas cosas se llevaron con él… lágrimas, alegrías, charcos de saliva. Pensaron ingenuamente que era mejor para mí y me impusieron a otro en su lugar. Claro, con la fábrica la familia había avanzado una posición en la maratón del ilusorio crecimiento económico del país y no había mejor cosa que meter en la casa a un francés, muy sofisticado pero duro. ¡Para qué quería yo un sommier si era feliz con mi viejo colchón!

FANATISMO La parada del colectivo estaba vacía. Sólo estábamos él y yo. No le faltaba ninguna indumentaria del millonario: camiseta, pantalón y gorrita. El gesto de su cara narraba el hecho menos esperado en el fútbol argentino: River Plate se había ido a la “B”. Llegué al trabajo y, Nico, uno de mis jefes, estaba estático contemplando sus ideas frente a la ventana. Su socio me mando un mensaje de texto que decía: “Te digo por las dudas, no se te ocurra hacerle ninguna cargada. Nico está triste”. Ya en casa me preparé unas tostadas con manteca, prendí la tele y lo vi. Acusó a los jugadores de tener artrosis en las piernas, maldijo a su viejo porque lo hizo hincha de River, su creatividad para putear llegó a límites insospechados. El Tano Passman recorrió el mundo en un video. Ahí fue cuando me di cuenta que el fanatismo mueve al mundo y yo me estaba quedando afuera. Lo más cercano al fanatismo que tengo es empatizar tanto con las historias de los libros y las películas que me dan unas ganas locas de vivirlas. Cuando miré “Rocky” quise ser boxeadora, deseo al cuál mis padres dieron muerte súbita en el acto. ¿Quién no quiso practicar artes marciales después de verlo a Daniel Sam y a su maestro Miyagi?. La que

más me pegó fue “En busca de la felicidad”. A las doce de la noche de un domingo lluvioso escuché al negro de prominente espalda decir “nunca dejes que te digan que no podes hacer algo” y decidí que cuando me levantara iba a salir a buscar la felicidad. Al otro día me dormí, falté a la facultad y terminé mirando a Leo Montero y Verónica Lozano por Telefé. Mi corazón jamás palpitó ni palpitará al ritmo de una pasión, mi ánimo no se inclina a ese tipo de sentimiento. Y esto resulta más frustrante si tengo en cuenta que en mi casa estoy en contacto con las pasiones a diario. En este punto es necesario distinguir entre dos tipos de fanáticos: los constantes y los esporádicos. Los constantes son los fanáticos de un cuadro de fútbol, por ejemplo. Nacen de River y mueren de River. Mi papá pertenece al segundo tipo: él es pasional y todo lo que hace lo hace al extremo, pero es un tipo de pasión efímera. Hace un tiempo se cruzó con un viejito de unos noventa y nueve años corriendo en el parque Unzué. Azorado, frenó el auto y le suplicó: “por favor, dígame cuál es el secreto”. El viejito, sin medir las consecuencias, le dijo: “arroz integral y una manzana todos los días de mi vida, nada más”. Usando el sentido común

supongo que el viejito sumaba a esa dieta los alimentos básicos que tienen que habitar en la sangre de una persona para mantenerse viva. Quién no usó el sentido común fue mi papá. Parece ser que las personas pasionales, en el momento de hacer las cosas, anulan completamente esa facultad. Estacionó el auto en el almacén más cercano a casa, compró suficientes kilos de arroz integral, varias manzanas y marchó. Como todo extremista, decía que si comía otra cosa corría riesgos de contaminar su organismo y se mantuvo a arroz durante dos semanas. Naturalmente, pasó lo que tenía que pasar: se estaba bañando y sentía “que se moría”, porque los extremistas no se sienten mal, se mueren. Corrió a la heladera y compulsivamente comió todo lo que tenía a su alcance. Cuando era más joven, se le despertó repentinamente la pasión por hacer deporte y empezó a salir a correr. La segunda vez que lo hizo corrió veinte kilómetros. ¿Qué tiene de extremo correr esa distancia?. Lo extremo es que él lo hizo a toda la velocidad que su cuerpo le permitía. Cuando frenó, de más está decir que lo hizo de golpe porque nada es paulatino en su vida, se abría la boca con las manos para que le entrara más aire a los pulmones. Esa vez se asustó de verdad.

Para los fanáticos esporádicos basta un intervalo de dos semanas entre una obsesión y otra. Después del episodio de la maratón, descubrió que su verdadera vocación era amaestrar víboras. Esta anécdota no es muy feliz pero vale la pena apuntarla. No sé cómo se las ingenió para conseguir una culebra, se compró un canasto y hasta ahí llegó porque fue consciente de que el tiempo que le iba a durar su nueva “vocación” no le alcanzaba para aprender a tocar la flauta. La víbora no duró mucho en casa porque a mamá le pareció un poco peligroso cuando vio que papá quería persuadirme para que me la ponga de collar con el argumento de que “ya estaba amaestrada”. Tengo una calcomanía de Racing en la ventana de mi cuarto, varias excursiones a la cancha, un bonsái muerto en el balcón y un poster de Chacarita lleno de polvo en el cajón. Creo que es hora de aceptarlo y más aun después de lo que me paso en mi última entrevista de trabajo, cuando ante la típica y, aparentemente, inocente pregunta “¿cuál es tu hobby?” me encontré puteando al mejor estilo Passman: ¡no tengo hobbies, la puta que lo parió a mi viejo!”


22 ENERO 2012 | 13

IMPRESIONES #1 x J.K.

LOVE IS REAL, REAL IS LOVE LOVE IS FEELING, FEELING LOVE LOVE IS WANTNIG, TO BE LOVED

LOVE IS TOUCH, TOUCH IS LOVE LOVE IS REACHING, REACHING LOVE LOVE IS ASKING, TO BE LOVED

LOVE IS FREE, FREE IS LOVE LOVE IS LIVING, LIVING LOVE LOVE IS NEEDING, TO BE LOVED JOHN LENNON

1970 - John Lennon / Plastic Ono Band John Lennon/Plastic Ono Band es el primer álbum de estudio de John Lennon, publicado en 1970 tras tres álbumes experimentales editados junto a Yōko Ono. Fué recibido con buenas críticas y llegó a ser disco de oro.


14 | BABEL Nº1

CUADRO DE

SITUACIÓN x Matías Ayerza

UN BONDI AL GRAN AMOR Era la primera vez que Lorenzo iba a comer a la casa de sus suegros, un sexagenario matrimonio afín al golf de domingo en su ostentosa casa de country en Zona Norte. Un frustrado beso al dueño de casa amenazó con arruinar instantáneamente la jornada protocolar, pero la novia logró corregir la maniobra y presentarlos adecuadamente: firmes las manos y caras de “no a la ley de medios”. Antes de sentarse a comer, Lorenzo recorrió la casa impresionado por el aparente nivel adquisitivo de la familia de su novia. Lujosos muebles, moderno televisor y distinguidos retratos de antepasados con el ceño fruncido. Sintió alivio al notar que los cubiertos de la mesa eran tres, y que no sufriría mayores inconvenientes a la hora de encarar el menú de la noche, un corte de carne acompañado de un gentilicio europeo y papas noisette. –Contanos Lorenzo, ¿qué estás estudiando?– preguntó amablemente la suegra. Aquellas palabras irrumpieron en el

preciso momento en que Lorenzo procedía a la ingesta de su primer bocado, dando lugar a cinco desafortunados segundos de silencio. El ruido de los dientes crujiendo ese pedazo de carne fue música para los oídos de los comensales. –Tengo pensado meterme en administración el año que viene. Por ahora estoy de lleno en la heladería. El suegro, cuyos pelos grises se mantenían aplastados y en posición de firmes, conservaba la mirada fija en el plato sin emitir comentarios. Su mujer, mientras tanto, movía la cabeza y alzaba las comisuras de los labios en un intento forzado de sonrisa. Para evitar futuros cuestionamientos, Lorenzo optó por desviar la mirada y hacer el ingreso de su segundo bocado: esta vez, el pedazo de carne junto a una papa noisette. La mesa continuó con debates de política antiperonista y recomendaciones para evadir a los limpiavidrios de la Capital Federal. Todo en un marco de respeto y con un Lorenzo esforzándose por caerles

bien a los padres de su novia. Entretanto, el sonido de la televisión llegaba tímido desde la cocina: la empleada doméstica miraba compenetrada los gestos de la Enana Feudale en el programa de Tinelli. La suegra, no conforme con la única declaración de Lorenzo, disparó nuevamente: –Y vos, Lorenzo, ¿qué opinás del matrimonio gay? Tragó saliva. Símil en volumen a aquella papa que segundos atrás había saboreado con placer. Y contestó esquivo: –No tengo una postura formada. Es un tema complicado. Acostumbrada a intelectualizar, la familia no dejó tema de la agenda por repasar. A Lorenzo se le hacía cada vez más complicado sortear los dardos tendenciosos de sus suegros. Le preocupaba. Pero también se sentía orgulloso por su capacidad de adaptarse a la situación. El aroma del postre ya se hacía sentir desde la cocina. Y Lorenzo comenzaba a palpitar el final feliz de aquella odisea ceremonial.

Aunque todavía restaba el plato fuerte. Aquel que un ingenuo Lorenzo nunca se imaginó. –Maradona. Qué drogadicto impresentable… –arrojó el suegro. En ese preciso momento, al flamante invitado se le vinieron a la cabeza todas las imágenes juntas: su póster del 86, su camiseta firmada, su tatuaje en el hombro... –Con el Diego no. –interrumpió, inconsciente. A pesar de la mirada confundida de sus suegros y su novia, continuó: –Con el Diego no te metas, ¡viejo del orto! Se levantó y se fue corriendo, indignado, a tomarse el primer colectivo que pasara. Días más tarde, reunido con sus amigos frente a la televisión, su piel sería la primera en erizarse: su ídolo entraba a la cancha para iniciar el camino hacia una nueva hazaña. Una más entre las tantas.

LA PARADOJA EN TIEMPOS MODERNOS –Disculpame, ¿acá para el 12? –No pá, acá para la 12. –Uh… No sin antes sufrir un altercado con un contingente de adictos al “¡Dale Bó!”, partió Ulises Dechilena hacia su primera cita con Marina Pereyra Tirabola, su chica de la facultad. Él tenía 19, y le encantaba escuchar música electrónica, influenciado por su hermano mayor, prometedor DJ de SKABiame, un café-restó-azucarad-bar de Palermo Heavy. Ella, en cambio, era más del estilo de tatuarse sinsentidos en su omóplato izquierdo, sin miedo a exponer ante el mundo su cuestionable IQ mental.

Ambos estaban dando sus primeros pasos en la carrera de Economía de la UBASAL, una institución privada de capitales yugoslavos, y se conocieron hablando de ensaladas light en la clase de teología (toda una ironía de tenerse en cuenta que aquella cátedra abogaba por el fin de los tiempos de Cupido, por considerarlo una amenaza para la raza superior, es decir, los rubios de ojos celestes -exceptuado Guido Süller). Hace rato que Ulises estaba esperando esa noche. De hecho, le costó mucho conseguir que Marina se fijara en él. Para eso tuvo que aplicar todos sus conocimientos en materia romántica, aprendidos gracias a su fiel consejero: el suplemento Púber del diario Clarín.

Por esto y mucho más, el joven idealista tenía decidido no estropear su cita. Todavía estaban latentes en él los recuerdos de aquella vez en que su pareja del momento lo dejó plantado por hacer apología de los pelirrojos (Ulises habría parafraseado al Colorado Liberman). Habían quedado en que él la pasaría a buscar por su casa para ir al cine a ver el estreno de El señor de los Anillos IV: “Gollum prueba faso”. Sin embargo, la noche tomaría un giro inesperado ni bien saludó a Marina en la puerta de su casa. Atrás quedarían las mañanas de conversaciones banales con su amiga en los recreos de la facultad, y los sueños platónicos de Ulises protagonizados por una Marina descollante, seductora e impo-

sible. ¿Los motivos? Ni sus propios amigos comprendieron días más tarde las explicaciones de Ulises, quien al parecer se habría desairado con la presencia poco feliz de un ejemplar del reino vegetal yaciendo inerte en la dentadura de la dama. La cita concluyó normalmente, pero con un Ulises evasivo, distante y acusando un malestar estomacal como vía de escape ante el insinuante acoso hormonal de Marina, quien tras percibir con movimientos lingüísticos las razones del rechazo, regresó a su casa cabizbaja, y con la promesa de nunca más practicar la dieta de Cormillot.


22 ENERO 2012 | 15

GUALEGUAYCHENSES FOR EXPORT

UN GIGANTE ENTRE ENANOS Con tan sólo veinticuatro años, la carrera de veterinaria en la recta final y una excelencia deportiva en potencia, la alta del grupo, Josefina Morrogh Bernard, lo siguió hasta Japón. Cuando lo nuevo se haga viejo, cuando ya no valga la pena obnubilarse con los infinitos botones de los inodoros, solo él va a estar ahí…con ella. x Josefina Morrogh Bernard

L

a excusa era la facultad, tenía que dar finales, finales que nunca dí. Sin embargo ese tiempo separados fue muy provechoso porque pude ver a todos mis amigos y familiares. Me la pasé de “despedida en despedida”. A pesar de estar muy entretenida con mis actividades sociales, lo extrañé muchísimo. Pero, a diferencia de las dos veces anteriores en las que él se había ido a trabajar un mes afuera mientras yo sufría más que Penélope, ésta vez lo manejé mejor. Aproveché para pensar mucho: en él, en mí, en nosotros como una nueva familia, en las expectativas que tenía sobre este viaje. Pensé también en los errores que cometo a diario como esposa y en como podía tratar de mejorarlos. Concluí que la paciencia iba a ser mi mejor aliada.

Las treinta horas de avión que me trajeron al, literalmente, otro lado del planeta fueron eternas. No sólo porque son muchas horas para soportar el pánico que me genera volar, sino porque no entraba en el asiento minúsculo no apto para gente alta y, en consecuencia, no podía dormir a pesar de los somníferos. A eso hay que sumarle la ansiedad de llegar para reencontrarnos.

Llegó el día de partir. Los días previos experimenté una mezcla de sentimientos: desde tristeza por todo lo que dejaba, ansiedad por lo nuevo que nos esperaba, alegría de volverlo a ver y hasta miedo, pero no a lo desconocido sino a quedarme sola con mi marido. Pensé que después de pasar tanto tiempo juntos sin nadie más alrededor se nos iban a agotar los temas de conversación. Tuve miedo a que nos convirtiéramos en esos matrimonios que llevan cincuenta años de casados, donde ya nada es emocionante, que viven el día a día sin hablar de cosas interesantes,

Finalmente llegué a ese país tan extraño y ajeno al nuestro, en el que siempre supe que me iba a sentir a gusto pese a ser un gigante de persona con mis 1.84 metros, ya que el promedio de altura deberá ser 1,60 mts. Y ahí estaba Él, otro gigante entre enanos. Fue fácil divisarlo; tan lindo como siempre y más flaco que de costumbre debido a cuarenta y dos días sin carne roja, más sonriente que nunca y con un ramo de flores en la mano esperándome, para, con su caballerosidad característica, llevarme a mi nuevo hogar. Cuando lo vi, me volví a enamorar de mi marido. Una vez escuché a un biólogo de Harvard que decía que si una pareja se separa más de una semana el cerebro se resetea, y al volverse a encontrar los amantes vuelven a experimentar (aunque sea momentáneamente) la sensación de enamoramiento. Personalmente, creo que algo de cierto hay en esto por más intricado que parezca.

Experimenté hasta miedo, pero no a lo desconocido sino a quedarme sola con mi marido. que van al baño con la puerta abierta porque ya tienen demasiada confianza. Esos matrimonios en los que el hombre se tira pedos delante de su mujer como si fuese su derecho y ella ya ni se depila porque “total, ¿para qué?, él no se va a espantar si está acostumbrado a dormir con un peluche”. Pero también pensé que si era consciente de esos miedos iba a tener más herramientas para combatirlos.

Y ahí estaba Él, otro gigante entre enanos. Cuando lo vi, me volví a enamorar.

Y aunque no es fácil tener que dejar toda mi vida, familia, amigos, mascotas, mi carrera (larga e inconclusa) y mi vida deportiva (con fecha de vencimiento) en suspenso para ir a vivir al otro lado del mundo, donde comunicarse es como volver a tener tres años, donde hay reglas que no se pueden romper, donde azotan los tifones, terremotos, tsunamis, radiación, siempre tengo la satisfacción de que lo hice para estar al lado de la persona que amo. Y valió la pena… ya no tengo miedo.


Este suplemento cuenta con el apoyo de:

CAVAS de IMABA

Vinos de Alta Gama info@cavasdeimaba.com.ar

Dr. Carlos Alberto Petronio M.P. 6137

Médico Especialista en Cardiología Ex-Residente Fundación Favaloro-Güemes Ex-Presidente del Distrito Uruguay de la Sociedad Argentina de Cardiologia (SAC) Médico Recertificado en Cardiología S.A.C. Bolivar 720 - PREMED - 03446 432598

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Tema del próximo número: Miradas. ¿Qué mirás vos? babel@diarioelargentino.com.ar

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Lo que Babel no se llevó Nº1 - Amor