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Los ácidos más efectivos en los tratamientos cosméticos. Los ácidos dentro de la Dermatología y la Cosmética han sido utilizados desde hace muchos años y su efectividad es avalada por una gran cantidad de estudios científicos alrededor del mundo. Es común que los laboratorios estéticos se valgan de sus beneficios al momento

de

crear

formulas

cosméticas

que

aseguren resultados al momento de su aplicación y es cada vez más frecuente que también se incorporen a cosméticos de uso diario. ¿Qué aportan cada uno de ellos? Ácido Ascórbico: Repara y renueva la piel El ácido ascórbico o vitamina C, se encuentra presente en gran cantidad de frutas y verduras, es por excelencia un antioxidante eficaz, pero como tal, se oxida con mucha facilidad por lo que regularmente en Cosmética se utilizan derivados más estables como: Magnesio ascorbil fosfato o Palmitato de ascorbilo. Para ayudar a su penetración suele encontrarse en presentaciones de liposomas. Es esencial en la biosíntesis de colágeno, por ello, puede ayudar en despigmentaciones débiles. Protege y evita daño solar al combinarse con la vitamina E y aplicarse antes de la exposición. Ideal para atenuar los signos de fatiga y sequedad en la piel, dejando un efecto de luminosidad. Ácido Azelaico: Antiacnéico Propiedades antibacterianas frente a propionibacterium acnes, principal responsable de los fenómenos inflamatorios en lesiones acnéicas. Es menos irritante que la vitamina A y el peróxido de benzoilo (Peroxiben). Tiene actividad sobre la secreción sebácea, útil en acné y en acné rosácea. Despigmentante inocuo y eficaz, aunque en Cosmética la concentración empleada es baja. Ácido Ferúlico: Protector Es un antioxidante de origen vegetal, se encuentra principalmente en moras y aceitunas, ayuda a frenar el estrés oxidativo de las células y el ADN. Si se aplica después de tomar el sol acelera la recuperación de la


piel y en general es un buen aliado en el combate al envejecimiento cutáneo por exposición solar, además brinda protección a los capilares. Ácido glicólico: Exfoliante Proviene de la caña de azúcar, es uno de los AHA alfa hidroxiácido más estudiados. Su actividad depende del pH del producto, en concentraciones del 5% actúa como hidratante, sin embargo es más común que se utilice en porcentajes que van del 8 a 15% y actúan como exfoliante y antiarrugas en aplicaciones regulares y repetidas. Induce a la descamación de superficialidades secas y mejora la apariencia de la piel al inducir la renovación de la misma. Concentraciones más altas, sólo pueden ser empleadas por un especialista y sirven para eliminar manchas, tratar acné y reducir significativamente los signos de la edad. Su acción permite una completa remodelación de la epidermis, lo que se traduce en una piel más luminosa, regular y suave. Es fotosensible, por ello debe ir siempre de la mano de un fotoprotector solar de día, incluso pueden minimizarse al máximo los riesgos por reacciones solares aplicándolo en meses de poco sol. No se recomienda para pieles sensibles. Ácido glicirrético: Anti irritante Es un ácido extraído del regaliz, tiene la propiedad de regenerar el epitelio y reforzar las defensas cutáneas. Suaviza, calma y desinflama la piel, además de evitar el enrojecimiento. Es muy utilizado en la cosmética japonesa. Ácido hialurónico: Hidrata y rellena Se obtiene por fermentación a partir de sustratos de origen vegetal. Tiene la capacidad de retener el agua aumentando 30 veces su tamaño, por esto es capaz de rellenar las arrugas. Dota a la piel de excepcional lubricidad y aspecto saludable. Su inclusión en los productos hidratantes además de mejorar la eficacia de los mismos, aumenta su calidad cosmética. Es un componente esencial de los tejidos cutáneos. Con el paso de los años disminuye lo que provoca, flaccidez, deshidratación y arrugas. Es para pieles apagadas, estresadas, secas, grasas con sequedad, previene las estrías. Ácido Kojico: Aclarante Proviene del Koji una seta japonesa de propiedades aclarantes y antioxidantes.


Especial para pieles con manchas marrones debidas a desarreglos hormonales y exposición solar. No es fotosensible, no genera reacciones adversas con la exposición al sol. Se formula junto con otros ácidos para que actúe en sinergia. Su mecanismo de acción es inhibir la producción de tirosinasa, indispensable en el proceso sintético de la melanina. Es menos efectivo que la hidroquinona pero también menos irritante. Ácibo lactobiónico: Comedolítico Es un alfa hidroxiácido (AHA) de reciente incorporación y su experiencia es aún limitada. Tiene efecto exfoliante, comedolítico, hidratante y antioxidante. Ha demostrado a través de estudios que posee mayor potencia que los demás AHA y por tanto más efecto antienvejecimiento, además no es fotosensible, mejora la cicatrización y no irrita. Especial para pieles sensibles. Ácido mandélico: Antiséptico y bacteriostático Es un betahidroxiácido que se extrae de las almendras amargas. Se usa en preparados para prevenir el envejecimiento y tratar las manchas. Ideal para pieles sensibles. Auxiliar en el tratamiento contra el acné por sus propiedades exfoliantes, bactericidas y germicidas. En labiales hidrata y atenúa las grietas. Ácido Retinoico: Rejuvenece Es un derivado de la vitamina A, es la forma ácida del Retinol usado en Cosmética. Ideal para tratamientos antienvejecimiento, disminuye asperezas, arrugas y mejora la pigmentación irregular. Doble acción: engruesa la epidermis y provee una distribución uniforme de la melanina. En la dermis, repara el colágeno, aumentado el tamaño y densidad de los fibroblastos. Gran eficacia en soluciones antiacnéicas o enfocadas en detener el fotoenvejecimiento, en Dermatología es también utilizado en el tratamiento de la psoriasis. En pieles sensibles, puede causar irritación, por ello existe en el mercado derivados más suaves como el Retinol , Retinaldehido, Retinil propionato, esteres de Retinilo, entre otros. Ácido Salicílico: Queratolítico Ácido salicílico o ácido orto-hidroxibenzoico, es el queratolítico más activo del mercado, provoca la caída de la capa córnea de la epidermis o disminuye su grosor según su aplicación y requerimiento. Es muy utilizado en jabones y cremas para pieles grasas, es soluble en medios grasos e ideal para pacientes con problemas de espinillas, propicia que los poros se abran y las espinillas acaben secándose, también en champús para la caspa en psoriasis, callos y verrugas, donde se busca el efecto peeling. Las concentraciones cambian según el caso.


El empleo de cualquier exfoliante, puede aumentar el riesgo de incremento del daño solar, incluidos el ácido salicílico, se recomienda el uso diario de una protección solar. En cosmética está disponible en un alto rango de productos a concentraciones 0.008-3% Un efecto secundario, es que puede irritar la piel, y su uso continuado puede producir dermatitis de contacto.

Algunos de los productos que ofrecemos contienen algunos de estos ingredientes activos en su formulación, pregunta a una cosmetóloga e infórmate adecuadamente.


Los ácidos más efectivos en los tratamientos cosméticos.