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La>> Revista de Azulado

Índice PAG. 3 La política y su laberinto PAG. 5 Hagamos lo imposible PAG. 6 La deuda de la democracia PAG. 7 30 años. Con la democracia, ¿alcanza para comer, educarnos y curarnos? PAG. 9 Pongamos el acento en la educación PAG. 10 Me sobra mucho sueldo al final del mes PAG. 12 Entrevista a María Santucho

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Azulado Organización política, social y cultural

Se nos va el año entre recuerdos del esfuerzo y el trabajo realizado, los talleres, los espacios de formación política, el desarrollo de nuestro colectivo de pensamiento sobre la educación Argenti na, nuestras primeras actividades en la ciudad de la Plata, donde aspiramos el año entrante a tener nuestro propio local y la construcción de los techos en nuestro espacio en Wilde, que logramos mejorar después de muchos años. Los espacios abiertos y la muestra de fin de año, como muchas otras actividades que no nombramos aquí, nos permiten seguir pensando en el desarrollo y en todos los desafíos que se nos plantean. Esta organización política, social y cultural la venimos desarrollando hace 12 años en Wilde, con la convicción de que tenemos que construir un gran espacio democrático en la Argentina, que es lo que estuvo ausente en estos 30 años de democracia. Entendemos que esto no lo vamos a construir solos, sino que tiene que ser el resul tado de la mas amplia unidad de todos aquell@s que piensan que es posible revertir el estado de cosas y cambiar la realidad social. Queremos destacar las tareas cotidianas de cada militante de la organización, no solo por los sacrificios cotidianos que supone la militancia sino por sostener en estos 10 años, sin vacilar, la construcción autónoma de este espacio, a pesar de que el gobierno salió a disputar a organizacio nes como la nuestra, con cada medida progre, manteniendo la convicción en nuestras caracterizaciones. Las coyunturas nos ponen a prueba, y este colectivo no solo resistió sino que se desarrolló exponencialmente sin recibir ni un subsidio ni ayuda Estatal, que el gobierno en la mayoría de los casos guarda para los suyos, manteniendo la independencia económica y política. En ese sen tido queremos valorar a tod@s los que de alguna manera colaboran, donando recursos, compran do una rifa, compartiendo nuestras actividades, participando en los espacios abiertos, difundiendo nuestras ideas, etc. Además los invitamos a dar un salto y fortalecer nuestros lazos, involu crándonos aún más en esta hermosa tarea de construir un mundo mejor.


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La política Argentina y su laberinto Mucho se ha debatido en estos años respecto del relato oficial. Existe un debate conceptual, más bien teórico, que merece estos párrafos para comprender los vaivenes del kirchnerismo. En primer lugar, podemos ver al kirchnerismo como parte de un movimiento político que viene protagonizando hace más de 60 años la historia de nuestro país, que abarca desde Perón, su fundador, hasta Isabelita, Menem, y la burocracia sindical, pero también figuras como Rodolfo Walsh y la JP. En segundo término es necesario precisar la caracterización de sus orígenes. Muchos dicen que es el emergente de la crisis del 2001, sin dudas esto es así, pero desde nuestro punto de vista vinieron a reconstruir las instituciones en ruinas, a devolverles legitimidad y no a cambiarlas. Fundamentado en que gobiernan no sólo con las mismas estructuras sino con las mismas personas que entregaron al país en los 90. Respecto a las políticas en concreto, las denunciamos y las combatimos, extranjerización y concentración de la economía que es lo que hoy causa la mayoría de los problemas macroeconómicos. La inflación no sólo es producto de la emisión de nuestra moneda sino que no hubo una política que desmonopolice, por ejemplo la industria de la alimentación, empresas como Sancor, que estaba quebrada y el gobierno salvó, se concentra y monopoliza. Si no hay competencia las políticas “distributivas” se enfrentan al veto inflacionario de los sectores dominantes de la economía. El gobierno fija precios, las empresas trasladan los costos a los productores, estos no aguantan y venden, en consecuencia las empresas se robustecen y se monopolizan. Es curioso que desde un supuesto discurso progresista se festeje y se llame a pagar la deuda. Con la consigna “política de desendeudamiento” el kirchnerismo fue el gobierno que más deuda externa pagó. Para algunos, esto será muy positivo. Desde nuestra perspectiva y haciendo un análisis histórico del rol que jugó la deuda externa en Latinoamérica, creemos que la deuda tiene aristas oscuras, manchadas de sangre, y que por lo menos me-

rece un gran debate público, que exponga las irregularidades, que investigue la estatización de la deuda privada, y ponga a las claras qué es lo que se debe. Hacemos hincapié en la deuda porque es lo que viene desangrando a nuestro país. Permítanse imaginar lo que se podría hacer con esos recursos que se escurren entre nuestros dedos, y donde se va la mayor parte de los esfuerzos de los argentinos. Los mismos medios oficiales, Página 12 en su tapa del sábado 16 de noviembre, reconoce que el 75% de la caída de las reservas es por pago de deuda. Lo contradictorio es que ahora se quiera arreglar con Repsol el precio de YPF para cumplir los requisitos de los organismos internacionales para volverse a endeudar, con una frase bien perversa: “desacelerar la política de desendeudamiento”. Lo curioso de todo esto es que increíblemente la argentina debe más que en el 2001 cuando entramos en default, ya que esa deuda era de U$S150 mil millones y ahora es de U$S200 mil millones; saque usted sus propias conclusiones. Pero volvamos a lo conceptual. No es la primera vez en nuestro país ni en el mundo que una crisis económica y política capitalista tiene como salida el populismo o un estado de bienestar. No creemos que el kirchnerismo sea ni populismo ni estado de bienestar, sólo es la farsa de la tragedia. Lo que decimos es que las clases dominantes necesitaban recomponer el orden tras una etapa abierta de movilizaciones, de crisis política y económica en el 2001, disminuir la conflictividad social, y reestructurar la economía y los negocios capitalistas. Esto llevó a que el sector financiero perdiera la hegemonía de la economía y el sector productivo, nos referimos a que la soja y sus derivados, la extracción de materias primas y de recursos naturales, ocupen el lugar central. En esto están las continuidades y acá se ve en crudo al modelo, expulsando a las comunidades originarias de sus tierras. No es casual que en esta década “descubriéramos” a los pueblos originarios, que son los que han puesto la mayor cantidad de muertos, en la medida que avanzaba la frontera sojera. 3


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Lamentablemente para el progresismo K se hace visible lo que venimos denunciando desde la primera hora, los últimos cambios de gabinete, con el nombramiento de Capitanich, y los anuncios de arreglar con Repsol para endeudarse, interpelan al centroizquierdismo K que empieza a ver cómo su dirección no tiene proyecto de continuidad y demuestran lo que decíamos en números anteriores de esta revista: la derecha no viene de afuera del kirchnerismo sino más bien desde su propio seno, o sería muy gracioso que los “compañeros” de carta abierta nos quieran convencer de que Capitanich o Scioli sean progresistas, aunque muchas veces la realidad supera a la ficción. Lo terrible que el “nunca menos”no se desbarrancó con otro gobierno sino que ese supuesto piso no era más que arenas movedizas en donde se entierra el relato oficial.

Lo terrible que el “nunca menos” no se desbarrancó con otro gobierno sino que ese supuesto piso no era más que arenas movedizas en donde se entierra el relato oficial. Como en el 73 algunos hablaran de traición, nosotros creemos humildemente que existían elementos analíticos de sobra para preveer muchas de las cosas que están pasando, el populismo y el keynesianismo o más bien la farsa de

estos, aparecen para contener siempre dentro del régimen. Llamamos a todo el progresismo y a la juventud a romper con el relato oficial y el PJ, a descreer de la centroizquierda oportunista y vacilante y a construir una herramienta política por afuera de lo que existe, sin los viejos vicios de la política Argentina, sin sectarismos ni personalismos, una herramienta democrática, donde sus dirigentes surjan de prácticas políticas que rompan con lo viejo. Una herramienta política con vocación de poder y voluntad de mayorías para poner en marcha un programa consecuente para transformar profundamente nuestro país. Que lleve adelante una revolución cultural, sin dirigentes millonarios y corruptos entendiendo que ésta mata (Cromañon, Once), que ponga en manos de los argentinos los recursos estratégicos de la economía, que enfrente el crimen organizado (trata de personas, narcotráfico, etc), que derribe y termine con el clientelismo político y las dádivas que sólo mantienen a los pobres en sus situación. Que termine con la burocracia sindical, que es cómplice del desguace del aparato productivo, del transporte, de la flexibilización laboral, etc. Que enfrente a las mafias enquistadas en el poder y a los grupos económicos que lucran con este orden social. En definitiva un programa que mejore la vida y las perspectivas de nuestro pueblo.

Azulado La Plata ¡Presente! La Plata es un sueño, que podemos realizar gracias al es fuerzo y compromiso militante. Durante este año se llevaron adelante las primeras reunio nes, con una fuerte participa ción en el Foro de Educación para el Cambio Social realizado en esta hermosa ciudad, donde llevamos los de bates expuestos en esta revista so bre la problemática de la escuela pública y nuestras perspectivas para recuperar un de recho esencial 4

para la población. Principalmente, se desarrolló con éxito el ciclo de cine debate en el bar “La enseña de las tres ranas”, donde muchos amigos, jóvenes y compañeros pudieron discutir y pensar las herramientas que tiene el poder para mantener las cosas como están. Una

buena oportunidad para desnaturalizar las situaciones cotidianas y debatirlas colectivamente en un espacio ameno. Con toda esta experiencia, más los 13 años de acumula ción en Wilde, es que llegamos a La Plata, porque queremos que más personas conozcan nuestra propuesta y se sumen a la tarea de construir un proyecto de país mas equitativo y justo. Gracias los que nos acompañaron en estos primeros pasos: ¡Azulado La Plata ya es un hecho!


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Hagamos lo imposible En otras notas de esta publicación planteamos análisis de la situación nacional, salidas y tareas para llevar adelante un proceso de cambio en nuestro país. Estas tareas parecieran ser imposibles pero eso sólo es una apariencia. En esta oportunidad intentamos argumentar la existencia de posibilidades concretas que abren las nuevas coyunturas. Esto que suena lindo pero un poco ambicioso no es el resultado de un grupo trasnochado de militantes, es más bien lo que recogemos de la experiencia histórica, de aquellas construcciones que aspiraron no sólo a la construcción de algo distinto sino que además se planteaban con seriedad el tema del Con estos ejemplos queremos dar cuenta que esto es posible si se sostiene una política en el tiempo,

poder. Esas experiencias se vieron frustradas en la mayor parte de los casos por la falta de democracia interna, por los personalismos de sus dirigentes y porque esos proyectos no tenían un programa sólido y por ende las coyunturas se han llevado puestas esas construcciones. El caso más reciente fue el de Proyecto Sur, con un dirigente que se lo comió su propio ego y por poner por delante los resultados electorales a la construcción política. Al Frente Grande de Chacho Álvarez le pasó algo similar, en ese contexto se dio que existía una presión social para ganarle al menemismo y lo llevó a claudicar frente a la UCR. Con estos ejemplos queremos dar cuenta que esto es posible si se sostiene una política en el tiempo, sin tomar atajos ni dejarse llevar por los vientos de una coyuntura, si se construyen direcciones subordinadas al colectivo militante y conscientes de estos problemas, si se trabaja concienzudamente en los objetivos fijados. Muchos grupos en esta última década se dejaron llevar por los vientos “populistas” y aportaron sus energías a un proyecto que lleva a una nueva derrota y a una nueva frustración. Otros tienen expectativas en el honestismo de las denuncias de Carrió o los fenómenos electorales como Massa u otras figuras (Macri) que preparan para reciclar lo viejo. Por último, el Partido Obrero y el FIT merecen

una mención ya que fue, según muchos, la mejor elección de la izquierda en la historia Argentina. Con tres diputados nacionales electos, legisladores provinciales en varias provincias, el FIT cobrará una visibilidad importante. Sin embargo, el FIT no se propone reunir a otras tradiciones de izquierda ni Sin embargo, el FIT no se propone reunir a otras tradiciones de izquierda ni ampliar los niveles de unidad, con lo cual no tiene perspectiva de disputar el poder si no cambian el marco de unidad.

ampliar los niveles de unidad, con lo cual no tiene perspectiva de disputar el poder si no cambian el marco de unidad. En consecuencia, ese proyecto si no cambia de política, no será otra cosa que un kiosco para alimentar el ego de un grupo de dirigentes y mantenerlos rentados en la vida política, frustrando las perspectivas que le brindará la visibilidad que han conseguido. Al mismo tiempo, creemos que pueden crecer aún más con el público progresista que se vea defraudado con el debacle del kirchnerismo, pero encontrando su techo si se ponen de pie. Es por lo argumentado que planteamos la necesidad de lo nuevo, de cómo esta cambiando el escenario abriendo la posibilidad de nuevos armados, de que todo el movimiento de protesta se verá liberado del disciplinamiento oficial, permitiendo alcanzar niveles de unidad de acción, posibilitando avanzar en otros planos de unidad. Por lo expuesto pensamos que es necesario la construcción de lo nuevo pensando más en el largo plazo, construyendo pacientemente y sin atajos que pongan en riesgo la construcción de este proyecto de transformación para nuestra país.

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La deuda de la democracia En el 83, la vuelta de la democracia encontraba a la sociedad con expectativas, entusiasmada por recuperar aquellas libertades coartadas por la dictadura. Movilizaciones, reuniones públicas, centros de estudiantes, la vuelta de los sindicatos y las huel gas, la normalización de la actividad política, loca les, actos, pintadas, acompañando al juicio a las juntas, ponían a la sociedad en pos de la construc ción de un nuevo régimen, y todas las expectativas que esto conlleva. Todas las instituciones y la sociedad en su conjunto viven esta ola democratizante, un buen ejemplo, puede ser Alfonsín ganando las internas radicales a Balbín, que expresaba el sector más conservador del radicalismo. Sin embargo, la democracia no tarda en decepcionar a la población e incluso genera la nostalgia de algunos, que si bien minoritarios, añoran la etapa del orden dictatorial, mostrando al régimen democráti co como el caos, con una frase muy trillada y poco argumentada: “con la dictadura estábamos mejor”. La falta de trabajo, la pobreza estructural, la crisis de la deuda, la inflación, la hiper, la burocracia sindical, la entrega del patrimonio nacional, el descreimiento de los dirigentes políticos, la crisis de figuras políticas, la frustración frente a las fallas de los gobiernos, los fracasos de los espacios políticos alternativos, terminan dando una fuerte sensación de derrota. De que todo es lo mismo o que lo que cambia es poco y en realidad todo sigue igual. No es casual esa creencia popular, de hecho tiene mucho de cierto. Vale aclarar que cuando cuestionamos la democracia, no lo hacemos añorando ningún tipo de autoritarismo. El término democracia suele usarse para definir un régimen político que, en particular, los argentinos no hemos logrado transformar en una forma de vida. La democracia, en teoría, da cuenta de una distribución del poder político en forma igualitaria entre la población, es decir, la manera en que ésta se ordena para que el conjunto social tome las grandes decisiones. Esta democracia representativa, supone elegir autoridades a las que les delegamos el poder durante un determinado tiempo. La misma constitución se encarga de plantear que el pueblo 6

no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes. Esta autonomía que tienen los gobiernos, que una vez elegidos se encargan de hacer lo que se les plazca, al no llevar a cabo sus programas políticos, terminan generando tensiones y descreimiento por parte de la población. Tampoco ayudan los oportunismos de las campañas electorales, con políticos que prometen y no cumplen. Creemos que el régimen democrático y el orden político tienen una gran deuda con la distribución de los recursos económicos y culturales, donde también en esos planos de la vida social, nos encontramos con grandes desigualdades. Al mismo tiempo, nos encontramos con poderes permanentes. Intendentes que se perpetúan en el poder, como ocurre en el conurbano, que pueden ser reelegidos indefinidamente, lo mismo ocurre con los sindicatos con gremios que han tenido las mismas direcciones en todo el periodo democrático. También con cargos hereditarios como en las épocas de las monarquías, donde el poder se traspasa a sus hijos, caso Moyano o Mussi en Berazategui donde colocó a su hijo en la intendencia. Esta clase política hegemonizada en el PJ controla los sindicatos, las barras bravas, los punteros políticos, reúne no solo gran parte del poder público, incluso cuenta con importantes organizaciones de la sociedad civil, además de un sector del empresariado. De esta forma es que han logrado instar en el sentido común de la población, que solo el PJ puede gobernar. Si esto es así, nos encontramos en un régimen de partido único. En consecuencia, esta democracia de bajísima intensidad no encuentra solución posible dentro de la estructura del PJ, lo que termina siendo un obstáculo de difícil superación.


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30 años. Con la democracia,

¿alcanza para comer, educarnos y curarnos? A lo largo de la historia de nuestro país, los argentinos hemos sufrido sistemáticamente golpes de estado que tomaron el poder por la fuerza, desalojando, salvo algunas excepciones, gobiernos democráticamente elegidos. Las cúpulas militares se consolidaron como un actor de peso en nuestra realidad política, y desde 1930 en adelante usurparon sistemáticamente la presidencia. Hoy en día, somos muchos quienes podemos llamarnos “hijos de la democracia”, ya que nacimos y crecimos sin saber lo que es vivir bajo las órdenes de una dictadura. Nos enseñaron en la escuela la división de poderes, la república y las elecciones. Desde que cumplimos 18 (desde hace unos años, 16) votamos cada dos años, para elegir a nuestros representantes legislativos y ejecutivos. Es raro encontrar (aunque las hay) personas de nuestra edad que defiendan o que reclamen a los militares en el poder. Es decir, la democracia ya es parte de nosotros, y eso difícilmente cambie. Y si se intenta cambiar, la reacción de la sociedad no se hará esperar. Pero es necesario profundizar un poco el análisis. Concentrémonos, en principio, en lo que significó el golpe del ´76 y su contexto. De acuerdo con la visión de ciertos investigadores sociales, tras el derrocamiento de Perón en el año 1955, se dio en nuestro país un proceso caracterizado como “empate hegemónico”, en el cual distintas fracciones de clase se disputaron la hegemonía del poder, conformando diferentes alianzas y dando lugar a diversas disputas. Lo particular de esta etapa es que a lo largo de 20 años, ninguno de los actores sociales en pugna logró imponerse definitivamente, más allá de proscripciones, dictaduras o retornos triunfantes. El punto culminante de este ciclo de conflictividad coincide con el regreso de Perón a la presidencia, en el año ‘73. A grandes rasgos, el empresariado industrial nacional, en conjunto con los trabajadores organizados en torno

al sindicalismo peronista ven su oportunidad histórica de volver a ser protagonistas, pero para eso deben enfrentarse con los empresarios locales vinculados con el gran capital extranjero y los sectores agroexportadores. La resolución de este proceso, la ruptura del “empate”, se da con el golpe de estado de marzo del ‘76. La aplicación del terrorismo de estado no tuvo como único objetivo eliminar a las organizaciones políticas armadas (tarea que ya llevaban adelante la Triple A y las fuerzas armadas y de seguridad durante el gobierno democrático) sino que también buscó destruir cualquier capacidad de resistencia a la aplicación del modelo económico neoliberal. Junto a la represión, Martínez de Hoz y sus cómplices desarmaron económica y socialmente a los sectores vinculados a la industria nacional y al mercado interno. La dictadura militar cambió la matriz social de nuestro país y alteró la ecuación del poder de manera tal que hoy en día seguimos sufriendo sus consecuencias. Hacia finales de la década del ´70, se consolidó una estructura social en la cual las fracciones de clase dominantes tienen garantizada su supremacía económica, en desmedro del resto de la sociedad. La inequidad social golpea con fuerza, haciendo subir los índices de desocupación y pobreza. El menemismo profundizó esta tendencia, a través de las privatizaciones y la destrucción del Estado. Por su parte, la última década nos deja un presente de quiebres y continuidades. Por un lado, se le dio impulso a la actividad industrial y al mercado interno. Se implementaron la Asignación universal por hijo y el plan Procrear. También se nacionalizó el 51% de YPF, Aerolíneas Argentinas volvió a ser del Estado y se terminaron las AFJP. Pero nuestro país continúa dependiendo de la exportación de materias primas agrícolas, petróleo y minerales. Las actividades más rentables están controladas por unos pocos, generalmente parte de 7


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grandes grupos empresarios, tanto locales como internacionales, haciendo que nuestra economía sea cada vez más concentrada y extranjerizada. La pobreza y la desigualdad bajaron respecto al escenario post crisis del 2001, pero siguen presentando niveles preocupantes. La relación salario/ganancia es hoy en día la misma que a finales de los 90. Es decir, nos encontramos con un presente de estabilidad democrática, con ciertos cambios, pero que no alteran lo estructural. La desigualdad sigue siendo un problema, y tras 10 años de kirchnerismo no se evidencian signos de que esto vaya a cambiar. El gobierno nacional optó, a poco de asumir Néstor Kirchner, por sostenerse en la estructura de poder clásica del PJ, en lugar de apostar a la transversalidad y los movimientos sociales. Numerosos intendentes y referentes políticos del conurbano bonaerense fueron en su momento menemistas, luego duhaldistas y finalmente, kirchneristas. A pesar de reciclarse continuamente, continúan siendo actores fundamentales en la política argentina, debido a la cantidad de votos que aporta el Gran Buenos Aires. En una lógica similar, ciertos gobernadores se sumaron al “proyecto nacional”, en una clara relación de mutua conveniencia, ya que el estado nacional aporta recursos económicos que permiten subsistir a numerosas provincias. A esto hay que sumarle los vínculos tanto con la burocracia sindical de la CGT, cada vez más alejada de los intereses de los trabajadores, como con los punteros que subsisten en base a su poder territorial. Tenemos democracia, y lo celebramos. Es un

derecho adquirido y es necesario defenderlo. Pero no por eso debemos dejar de pensar qué tipo de democracia tenemos. En lo formal, en los papeles, funciona. En la realidad concreta, falla. Una democracia con clientelismo, no es democracia. Además, ¿cómo puede una democracia ser democrática sin justicia social? Si los supuestos avances en la distribución de la riqueza no son tales, sino que seguimos siendo un país con ricos cada vez más ricos, ¿cómo puede nuestra democracia fortalecerse? El kirchnerismo ha demostrado no ser una vía alternativa. Tampoco lo son los partidos políticos tradicionales, reconvertidos, que se presentan como opositores. Muchos referentes políticos hablan de la equidad social, pero poco concretan una vez electos, ya sea a través de decisiones políticas o de legislación. Se habla de la imposibilidad de enfrentarse con ciertos intereses, de la necesidad de garantizar gobernabilidad. Pero, si no es desde el Estado, ¿cómo se puede llevar adelante un proceso transformador? Nosotros pensamos que ese es el camino. La construcción de una verdadera democracia es parte de un amplio conjunto de cambios estructurales que sólo se pueden implementar desde el Estado nacional. Es necesaria la confluencia de diversas experiencias políticas en la organización de un proyecto político que tenga ese objetivo. Que se constituya como una experiencia democrática en si misma, despojada de los vicios de la vieja política. La democracia no es tal si no la hacemos permanentemente, y esa es una tarea de todos

Taller de Lenguaje de Señas

Taller de Folclore

El lenguaje de señas logró este año avanzar a un nivel intermedio. Todas esas hermosas mujeres que forman parte del espacio lograron no solo comunicarse más y mejor con las manos, sino crear un ambiente cálido, donde reina la solidaridad como valor fundamental. Para ellas estas palabras: gracias por enseñarnos que aprender a comunicarse sigue siendo una tarea fundamental de esta sociedad. 8

El folclore es una danza que permite conectarnos con nuestras raíces, inter cambiar culturas y traer a la gran ciudad aquellas tradiciones del interior. Es como viajar con los pies y los pañuelos. con cada chacarera y bailecito todos los sábados se llenaron de música y- ale gría. El taller de folclore logró desarrollar este año un espacio de participación y combinación con otras danzas, entre ellas salsa cubana. Un camino de ida. ¡Sumate!


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Pongamos el acento en la educación La educación es siempre un gran debate en la vida de las personas. Nadie escapa a opinar sobre cómo debe ser, cuánto dinero depositar en ella, la calidad, la tecnología y muchos temas que rondan la vida cotidia na de las familias argentinas. Mientras tanto, los gobiernos eligen un rumbo que muchas veces no es el que mas nos beneficia. Desde la dictadura militar en adelante, los lazos sociales construidos entre los trabajadores argentinos quedaron hechos pedazos. Desde el no te metas y algo habrán hecho, la desconfianza y el individualismo operan como valores centrales. Política profundizada en el menemismo, con las privatizaciones, acrecenta miento de la deuda externa y banalización de la cultu ra. Pero no solo fue destruido el modelo productivo de años anteriores, sino también la formación que todos los habitantes del suelo argentino merecemos tener. El avance de las escuelas privadas, los aranceles a los títulos de posgrado en universidades, las dificulta des laborales en las familias que impiden que muchos jóvenes terminen su secundario y la cultura del para qué estudiar si no cambia nada, fueron parte de un proceso de empobrecimiento tanto económico como cultural. Proceso que continúa en la década ganada, cuando la política estatal solo hace alarde de regalar netbook y depositar más dinero del PBI. Es cierto que es mejor que nos den las compus a que no, es cierto que es mejor que se deposite más dinero en educación. Pero lo que no es cierto es que con ello se pretenda solucionar el gran problema de fondo. Si en algún momento de nuestra historia como país la educación generaba expectativas de ascenden cia social entre generaciones, hoy quedó demostrado que ese anhelo no se hará realidad. Un niño de un barrio humilde del conurbano bo naerense ingresa a la escuela sabiendo que son muy pocas las posibilidades de dejar de ser pobre. Los es tudiantes circulan por escuelas que le tienen signado un destino. Un circulo que es difícil de romper en la medida que se sigan profundizando las brechas entre aquellos que aprenden y aquellos que no, aquellos que pueden leer un texto de corrido y aquellos que no, aquellos que pueden comprender lo que leen y aquellos que no. La escuela se convierte en un contenedor de pobres y asistimos a la continuidad de un proceso de privatización encubierta. La escuela pública se vacía de

contenidos, con violencia, el maltrato entre los alum nos y hacia los docentes, una forma de organización de la institución con sobrepoderes a los directivos, -tra bajo pedagógico solitario, ausencia de gabinetes, falta de reglas claras. Un trabajador o una trabajadora no sabe dónde enviar a sus chicos a la escuela, y muchas veces termina optando por la escuela privada. Mientras desde las políticas de estado nos hablan de sujetos de derechos y de inclusión con contenido, dejan a las escuelas sin ninguna formación ni herra mientas capaces de contener los problemas sociales que generan tantos años de entrega de nuestro país. Desde el Estado solo exigen que cierren las estadísti cas, que queden lindos los zócalos de los noticieros, ponderando que no repitan de grado pero no que aprendan. Al fin y al cabo los estudiantes y los docen tes terminan siendo solo números. Aunque a veces los números tanto no cierran y a nivel educativo ocupa mos el puesto 59 de 65 países. Si esas cifras no alcanzan, tampoco la inclusión es tan verdadera, medio millón de chicos entre 12 y 17 años que no van al colegio secundario, ni hablar de la falta de edificios sobre todo en zonas de precarias. Es inevitable preguntarnos para qué formamos a las generaciones futuras. En la medida que la matriz productiva siga siendo la extracción de nuestros -re cursos por manos extranjeras, en muy probable que una buena parte de la mano de obra sea permanen temente desocupada y a tal punto que al Estado no le sea necesario educarnos. Y mucho menos enseñarnos cuáles son nuestros recursos naturales. Es por eso que convocar a que todos vayan a la es cuela pero sin una perspectiva de futuro genera esas condiciones de marginalidad que se reproducen den tro de las instituciones, donde no es lo mismo ir a una escuela que otra. En todos los barrios se identifican claramente las clases sociales que asisten, con quien te juntas, si es exigente, si se aprende. No hay un proyecto de país que nos incluya a -to

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dos, sino un proyecto que nos contiene para que no se vea que muchos de nuestros jóvenes no tienen mas destino que la esquina del barrio y en el mejor de los casos algún laburo en negro de 12 horas diarias con un franco semanal, para no hablar de drogas, narcos y delincuencia, que de eso ya se encarga la tele. De lo que nadie habla es que los universitarios son de clase media acomodada, aquellos que pueden con el nivel de exigencia de una carrera no trabajar y ser sostenidos por sus familias o clase media no tan aco -

modada, que hacen la carrera en miles de años cuando salen de sus trabajos. Ni tampoco hablan acerca de que se sigue poniendo más plata en la deuda externa que en la educación y la salud. Poner el acento en la educación es un desafío fun damental, por eso desde Azulado deseamos y trabajamos para que realmente todos los niños y jóvenes en nuestro país, sin preferencias, puedan obtener educa ción y que sea gratuita.

ME SOBRA MUCHO MES AL FINAL DEL SUELDO De buenas a primeras nos vamos a proponer analizar dos de los grandes fenómenos de todos los días, que parecen solo estar presentes en cada una de nuestras acciones pero son fundamentales en la estructura del mundo actual. En primer lugar podemos remontarnos al origen del consumo. Desde la prehistoria el hombre se desplaza ba, con sus limitaciones, en búsqueda de recursos para sobrevivir, a veces lejanos, otras con dificultades para la obtención y por tanto casi limitados solo a satisfacción de la necesidad. Con el avance y la transformación del mundo, pasando por todas las etapas, que no vamos a analizar en profundidad, estas prácticas se invierten y llegamos a que las cosas o bienes, necesarios e inne cesarios se acerquen hasta nosotros, se nos ofrezcan y hasta nos golpeen las puertas a diario para entrar en nuestras vidas.. Mucho tiene que ver con esto último el valor de las cosas, objetos o servicios. Ese valor puede ser de uso, como mencionábamos antes trasladándonos a otros tiempos o de cambio. Y ahí llegamos al punto de la cuestión, cuando la cosa es requerida y el hombre la extrae de la naturaleza, la cosa cumple con su destino de ser usada. Pero cuando un individuo hace un esfuer zo para la extracción y producción y se genera un excedente o una sobra, cambia el fin, ya no es “para si” sino “para un otro” con el propósito de obtener algo a cam bio, es decir, la cosa manifiesta un valor para el cambio. Cabe destacar que ya no nos podemos librar fácil mente de este mecanismo, hoy en día vivimos y convivimos en la famosa sociedad de consumo, en la que todos participamos de esto con las mismas reglas de juego que se establecieron a lo largo de la historia, y a muchos de nosotros nos toca a diario cumplir con ese mencionado esfuerzo, que no es más que el trabajo, es 10

así que podríamos avanzar el siguiente punto de vista y pensar si coincidimos: “El consumo ha sido enfocado, como un lugar de diferenciación de las personas, que implica no solo una cultura distinta, sino una relación de desigualdad..” Siendo solo un enfoque, se puede decir que hay algo que es cierto, y es que dependiendo de la cultura tenemos distintos tipos de consumo y que según las posibilidades, bajo una evidente desigualdad, también podemos o no acceder a distintos tipos de bienes. El deseo pasa a ser un sentimiento a tomar en cuen ta entonces, debido a la expansión de la producción y es allí donde el consumo de “lo que sea” parece no tener límite para las personas. Toda esta descripción del consumo nos lleva a- po der ver con más claridad, ya no solo el consumo de las personas individualmente y en abstracto, sino el de muchas personas. Dentro de un país se intercambian grandes cantidades de bienes y servicios ya no solo con el que denominábamos valor de cambio o utilidad sino que materializado en un precio que es lo que se paga en dinero por ese beneficio. Hasta ahí creo que vamos bastante bien, pero todos sabemos qué pasa cuando ponemos la palabra dinero en el medio de los asuntos. Podemos hablar entonces, que los precios suben o bajan. Sin mentirnos la mayor cantidad de veces suben, por distintos motivos y si ese aumento es general e- im plica el aumento de muchos bienes y/ o prestaciones de servicios hay inflación. Tremenda palabra para los días que vivimos en la argentina desde hace unos años. En nuestro país tenemos un poco de todas las causas de lo que “teóricamente” genera inflación. Sin tecni cismos se puede entender o por lo menos reflexionar sobre este tema que tanto nos afecta hoy y que somete a los más desprotegidos. Uno de los principales motivos


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es la desigualdad. En nuestra querida Argentina nunca se sabe con precisión ni se difunden las ganancias delsector empresario (los más favorecidos de la desigual dad que genera el consumo y los que se aprovechan del esfuerzo realizado en la producción de bienes), nisiquiera sabemos quiénes son los que obtienen esas - ga nancias y a dónde las llevan. ¿Qué tiene que ver esto? Sencillamente los dueños de la producción, sostienen que si pueden intercambiar sus productos a un mayor beneficio y suben el precio de los bienes, de seguro los compraremos. Limites allí no hay entonces. Y si los hayson flojos y se evaden fácilmente. Ni con las teatraliza ciones de Moreno se puede! “Pero, si hay otro que venda más barato, no podrá subir tanto los precios!”, diría cualquiera de nosotros. Lamentablemente en la Argentina la producción se -con centra en pocas manos y hasta a veces vamos a comprar algo marca Pepito, vemos que el precio aumentó y compramos otra marca por bronca!, ya está, vencimos! O hubiéramos vencido, porque por lo general Pepito también es el dueño de la otra marca o tiene acciones de la misma. No solo eso, sino que prendemos la tele y vemos que el presidente de Pepito SA está abrazado con la presidenta recibiendo un subsidio! Dios! Pero terminemos con la tragedia, pongámosle un nombre más técnico: Mucha oferta y pocos generado res de precios. Otra de las cosas que genera inflación es la emisión monetaria, escuchamos seguro sobre esto y sobre la famosa maquinita que hace billetes pero no entende mos ni medio. Pero no se si es tan difícil. Sería así: hay por ejemplo solo 1000 pesos (los tendríamos todos los argentinos!) en la economía de nuestro país, nosotros somos el banco central y conseguimos la maquinita y luego hacemos 100 pesos más y los agregamos. Los que hacen los productos, producen para nuestra demanda a solo 900 pesos entonces, como hay 200 pesos más en la economía, aumentan los precios para quedarse con esos 200 pesos. ¿No es sencillo? Al parecer sí, pero difícil es asumir la explotación. ¿De quién es la culpa? ¿de quien lo emite o de quien se apropia de esos- pe sos? ¿O de quien deja que sean apropiados? Ahí ten dremos mucho para pensar. Hablamos de que habría crecimiento entonces, pero en la década ganada somos nosotros los que pagamos el costo. La política de emisión es uno de los pilares del- mo delo Kirchnerista, ya que funciona como fuente de financiación estatal. Volviéndose constante la genera ción billetes y sabiendo que no hay que pedir permiso,

se convierte en un impuesto que pagamos y que es de fácil aplicación. Los sectores más desprotegidos que consumen toda su ganancia son los que se quiebran mientras el discurso oficial nos plantea lo opuesto. Nuestro dinero, fruto del trabajo, pierde valor, ese es el gran problema. Ahora para no cortar con las malas noticias, esto se acentúa porque el Indec hace tiempo que no nos dice cuánto valor pierde! Y ahí comienza nuestra incertidumbre, del ahorro ni hablemos, lo más probable es que con el tiempo perdamos, no nos queda más que consumir. Finalmente hay una especie de inflación que se genera por devaluación de la moneda, el peso se res palda con otra moneda y por baja o alza de la otra moneda en relación al peso y viceversa también se puede generar inflación. Imagínense si el destino de lo que ganan los empresarios tiene que ser convertidos en otra moneda para llevarlos al exterior, los precios no estarían nunca por debajo de lo que vale tener esa moneda de referencia… Hay muchos componentes financieros que obviamente juegan en el medio de estos temas, ya no es más el mundo que conocíamos, ya es algo más complejo. Lo importante es que con aciertos y desaciertos- tra tamos de desentramar algo de lo que se esconde en un modelo de país oscuro y contradictorio. En los hechos todo ayuda a que aumenten los precios y no hay acuer do que alcance, lo importante desde nuestro humilde punto de vista es poder identificar las grandes proble máticas que enfrentamos, repensarlas, ver los cambios y proponerse ser protagonistas en momentos com plicados exigiendo principalmente que se nos respete como pueblo.-

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Entrevista a María Santucho ¿Por eso el nombre del Centro Cultural?

Este año llegó cargado de sorpresas. Entre ellas, tuvimos la oportunidad de conocer a María Santucho, hija de Oscar Asdrúbal y sobrina de Ma rio Roberto Santucho, máximo dirigente del PRT, y queremos compartir nuestro encuentro con us tedes. Actualmente María vive en Cuba, luego de su exilio tras la última dictadura militar del ´76. Desde el país socialista nos cuenta sobre su proyecto, del cual es Coordinadora General: el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, espacio que pretende reconstruir la memoria, la historia oral, el arte digital, la nueva trova cubana y el diseño gráfico. Así nos relató ella su trabajo en una Cuba que ya es como su país, cuál es la situación actual de la isla y cómo viven.

Si, Víctor se apasionó con este hombre que, además, fue uno de los escritores de la década del ´30 que más defendió el tema de género de testimonio, que es lo que Víctor ha hecho mucho tiempo, además de ser poeta. Empieza a inves tigar y se hace amigo de Raúl Roa y comienza a trabajar toda la obra de Pablo, escribe varios li bros sobre él, hace una película y en el período especial deciden trabajar con la obra de Pablo. No había trabajo prácticamente, nos dedicamos a la investigación y ahí empezamos a tocar puer tas, que nos dieran un lugar para estar y después apareció este espacio milagrosamente, andába mos deambulando entre nuestras casas y otras instituciones.

¿Qué actividades realizan? ¿Cómo iniciaste este Centro Cultural en Cuba? Junto a Víctor Casaus, que es el director de la institución y mi compañero desde hace veintiocho años. Víctor trabajó sobre la historia de un cubano, que nace en Puerto Rico y emigra siendo niño a Cuba, se llama Pablo de la Torriente Brau. Pablo tiene que salir al exilio de Cuba porque se destaca en los años ´30, en la dictadura Machado. Está preso y se va a Nueva York, en donde participa en una manifestación a favor de la República Española y decide irse a apoyar a los republicanos. Llega a España en el ´36 y a los tres meses lo matan en una escaramuza. 12

Estábamos en contacto con Silvio Rodríguez, convocamos a varios trovadores a hacer conciertos, y creamos como diez proyectos. Tenemos una pequeña editorial, hacemos un concierto mensual de trova cubana, de nueva trova cubana, tenemos un programa que tiene que ver con la nueva tecnología en el arte, otro programa que se llama Palabra Viva que son grabaciones de la voz de los autores. También hay un programa dedicado a premio y memoria que son convocatorias de obras literarias basadas en la historia y testimonios. Además, hay un programa de radio. Es decir, tenemos un montón de cositas en un pequeño centro cultural.


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Bueno no tan pequeño, por lo visto hacen muchas más cosas... Si, además entregamos premios, hacemos convocatorias y ahora tenemos, dentro del espacio de trova, mucho dedicado a Argentina: Raly Barrionuevo, Liliana Herrero, Pedro Aznar y Julia Zenko. Con Argentina hay un puente generado, y eso es lo que estamos haciendo hoy. Ahora viene la Feria del Libro, que es el evento más importante de libros en Cuba, y vamos a presentar este año tres títulos, la verdad que es un montón, estamos asustados (risas).

A partir de que empezaron a trabajar con esto ¿cómo se fue desarrollando el espacio? En primer lugar era a pulmón, después Silvio nos brindó un aporte, el Instituto de la Música otro, el Ministerio de Cultura... Una vez que nos hicimos fuertes como institución, el Ministerio de Finanza nos paga los salarios y la Oficina del Interior de la Ciudad nos da el espacio gratuitamente. Presentamos proyectos a ONGs de otros países, conseguimos financiamientos para un tiempo mayor, de dos o cuatro años. De esta manera estamos funcionando desde hace diez años.

¿Y hacia qué público está dirigido? Es abierto, a cualquier público. Viene gente de la comunidad, aunque el mayor público es gente joven por las cosas que proponemos. Arte digital y todo lo que es nuevas tecnologías atrae mucho a los jóvenes, la nueva trova…. Pero es muy abierto, no tenemos ningún público específico, es bastante heterogéneo.

En general ¿qué perspectiva ves hoy del desarrollo cultural en Cuba? Estamos entrando en una etapa nueva, todavía estamos financiados por el Estado. Antes uno te nía que preocuparse por determinadas cosas, el salario está garantizado ahora, pero por ejemplo, producir un libro, una película o un catálogo no. Entonces hay que salir a pelearla como segura mente tengan que hacer ustedes. La enorme ventaja que tenemos nosotros es que ya hay un te -

rreno inamovible, nadie va a venir acá y decir que tenemos que pagar un alquiler, yo creo y espero que esto no pase, espero que aunque sea estas conquistas se mantengan, aunque después hay un mundo feroz del mercado que nos va a tocar... El trabajo cultural implica un respaldo material, yo puedo tener la mejor voluntad, pero si no tengo para pagar la impresión de una fotografía… fuis te. Nosotros abogamos y peleamos por el hecho de que todo lo que se produzca aquí adentro sea “consumido”, aunque no me gusta la palabra, es fea, pero no me viene a la cabeza otra… Que le llegue de manera gratuita a la gente. El día que tengamos que cobrar entrada me parece que se desvirtúa toda una política. Yo entiendo que en los teatros haya que cobrar, ahora, hay lugares que definitivamente tienen que seguir existiendo como otro elemento de conexión con el público.

Nosotros lo que pudimos ver es el financiamiento a la cultura. La entrada al cine sale un peso cubano. ¿Observás que hay algún cambio o que se empiezan a charlar de otras cosas? Y si, nosotros ahora estamos con algunos problemas por cómo pagarle a algunos especialistas que hacían parte del trabajo editorial. Ahora la idea es que vos en tu plantilla tengas uno o dos editores que hagan ese trabajo, pero por otro lado una institución como esta se supone que no debe tener más de quince personas en sus plantillas y nosotros tenemos veinte, o sea que hay cinco que están fuera. Es duro cómo manejar eso, tratar de que no se convierta en un empresario, hay que tratar por todos los medios, hay que buscar solu ciones. 13


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Y respecto a la cultura cubana actual ¿en qué observas más desarrollo? No solamente del Estado, sino cosas que te parezcan interesantes. Es un buen momento, en primer lugar porque se está descentralizando un poco, que cada quien haga lo suyo sin dañar la esencia del proyecto comunitario, que cada cual tenga la oportunidad de pensar con cabeza propia, de sentirse que es la esencia. Nada es monolítico y lo monolítico aplasta. Eso ha hecho daño y por eso ahora hay una desesperación por el cambio. Ya a esta altura están intentando que el cambio sea lo más gradual posible, para que haya el menor quilombo posible, pero la gente está desesperada, son muchos años.

cualquier otro país centroamericano, con alguna que otra ventaja que los países de América Latina no tienen. Educación, salud, todo eso es un lugar común, que todos sabemos que no es poca cosa.

Con todos estos cambios, ¿cómo vive el cubano?

Disentir es una palabra que no se usaba, pero se puede disentir en el terreno de los compañeros, no hace falta ser enemigo para disentir. En mi casa somos cuatro y los cuatro pensamos distinto. Hay que aceptar que nos queremos, que somos una familia, pero que pensamos cosas diferentes. En este proceso, veo que se están dando cosas interesantes, veo que en el proceso económico la gente todavía necesita más rapidez. Yo creo que se puede lograr algo intermedio entre lo que tienen ustedes en la Argentina y lo que tenemos nosotros. De los últimos acontecimientos que logró este país, lo mejor, fue la flexibilización de la ley migratoria. Se puede lograr dentro de la precariedad económica, como

Tienen la misma angustia que los argentinos, angustia económica de cómo tener la guita para viajar que tienen ustedes, porque estás acá de vacaciones, pero seguramente dejaron allá algunas deudas. Ahora acá entramos en una etapa nueva en ese sentido, pero creo que es una de las cosas más buenas que ha pasado, eso va a generar que la gente diga: “yo voy, yo vuelvo”, y para el cubano y para mucha gente del mundo es muy importante. Muchos no podrían radicarse en otro lado y es un proceso lento, largo y difícil. Además, yo creo que lo que va a salvar a este país es justamente la cultura, se que por ahí van a pasar un montón de cosas que salven esencialmente el proyecto comunitario, yo creo que ahí está naciendo la posibilidad de salvación. Es un sector que mueve cosas, gente, público, ideas… Es un sector que todavía no está mercantilizado como otros lugares, por ejemplo el domingo hay un concierto en homenaje a un gran guitarrista cubano, y van a estar invitados unas glorias, unos chicos que han tocado en los mejores teatros del mundo, gratis. Acá casi todo es gratis, es un lujo, por eso creo que en este sector está la salvación de este país, estoy convencida.

Alfabetización de adultos

Taller de niños

¿Hay espacio para otras opiniones?

Mientras pasan los años, la escuelita, como la llaman las estudiantes de alfabetización de adultos, abre las puertas a nuevos aprendizajes que achiquen la brecha y generen mayor equidad. Entre oraciones y cálculos, logramos comprender el mundo, conocernos a nosotros mismos y construir entre todos un espacio de oportunidad. 14

Este fue un gran año del taller de niños, y eso se vio reflejado en la muestra de fin de año donde las obras de títeres, la percusión y las risas llenaron los espacios de nuestra casa. Junto a todas las familias pudimos deleitarnos con los títeres y los fantásticos diálogos producidos comple tamente por los niños y niñas de Azul y alrededores. Mucha creatividad y compromiso son una formula excelente para conquistar nuestras metas: no para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo.


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cómo trabajamos en el taller de niños El taller de niños está dirigido a chicos de seis a doce años aunque, por supuesto, si viene un nene con su hermanito que tiene cuatro años, puede participar igual, no cerramos la puerta ante las problemáticas y contemplamos las diferentes situaciones de los chicos. Aunque nosotros llevamos adelante las propuestas (por ejemplo cómo construir un títere, juegos de percusión u otras actividades) no accedemos a los conceptos “profesor” y “alumno”, donde se entiende que sólo aprende éste último, sino que se trata de un aprendizaje mutuo. Este es un espacio abierto, con valores diferentes a los que vamos incorporando en la vida cotidiana. Ponemos más atención en el chico porque el fin no es que el chico que venga al taller sea titiritero, sino que pueda ver de una forma diferente la realidad. Un espacio libre de discriminación, de competencia, de marginalidad, de violencia, del “apruebo pero no aprendo”, de esta manera abordamos nuestro trabajo desde la perspectiva de la educación popular. Después de cada encuentro, tenemos una reunión post-taller en la que hablamos sobre lo que pasó, cómo se dio cada actividad, y volvemos a replantearnos nuestros objetivos y a cuestionar nuestras formas de un modo crítico. Si bien las actividades que planeamos con anticipación se llevan a cabo grupalmente, atendemos a

las particularidades y necesidades en cuanto a edad, gusto y ánimo de cada chico. Y si a partir de la actividad que planeamos y estamos haciendo surgen otras inquietudes, no nos quedamos parados en la actividad que estamos haciendo sino que escuchamos y respondemos a esas inquietudes o ganas de hacer algo diferente. Y esas ganas de hacer algo diferente resultan emocionantes, por ejemplo, en la muestra de fin de año una chica habló y cantó en guaraní con su títere y fue muy lindo para todos vivir algo con lo que la mayoría no estamos familiarizados y ella pudo mostrarnos algo que forma parte de su cultura. Este año, además de continuar con la construcción de títeres y las obritas de los chicos, empezamos a practicar ritmos con vasos y con el cuerpo, y pudimos dividir el taller en espacios, lo que resultó dinámico y pudimos dar cuenta qué es lo que a cada uno le gusta más. A fin de año los chicos se llevan los títeres que aprendieron a construir. El títere puede ser lo que quieran que sea, puede tener tres ojos y seis narices, y de la misma manera se juega con él. Para la construcción utilizamos cosas que generalmente se encuentran en la casa, es decir, cartón de papel higiénico, retazos de telas, etc. Están las puertas abiertas para chicos que quieran venir a participar del taller, y también para quienes quieran formar parte de nuestro grupo y participar de esta experiencia recíproca.

Adiós Nelson Mandela En el cierre de este número mientras trabajamos en la edición de la revista, donde el tema central son los 30 años de democracia en nuestro país, nos enteramos de la triste noticia de la muerte de Nelson Mandela, un hombre que dedicó su vida a la lucha por la igualdad, la justicia, la democracia y contra del racismo y el apartheid. En estas líneas, nuestro reconocimiento a su lucha y a tod@s los que luchan por un mundo mejor, sin explotados, ni oprimidos.

“La pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos. Y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia.”

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algunas placas publicadas en nuestro facebook

De Tu Lado - 2013  

Un nuevo número De tu lado • 30 años de ¿Democracia? • La política y su laberinto • Entrevista a María Santucho

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