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EL MONJE DE LA 15

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El niño curiosea, tira papeles y cositas que encuentra en el cajón desordenado de la mesita de la cama su Mamá, no sabe que indaga. Pero algo de travesura lo impulsa a revisar para descubrir algo novedoso con que jugar. En el fondo de la gaveta encuentra un texto sin portada algo desojado, con el papel viejo amarillento algo quemado en los bordes, El titulo del manuscrito se lee en la solapa superior “EL LIBRO INFERNAL”, él infante siente miedo, tira la obra, se recupera y vuelve a poner todo en el compartimiento.

Los siguientes años lee de vez en cuando el tratado, el primer tema. La historia de Lucifer, en otros capítulos encuentra cosas raras como quiromancia la lectura de las mano, lectura del tabaco, embrujos, adivinación, hechizos para la buena suerte, para hacer el mal, espiritismo y otros temas para menesteres de brujería, ocultismo, por días hojea la obra a escondidas, con pavor al mal o ser sorprendido por sus padres. Conserva sospechas de que su madre sea una bruja por tener ese libro. Sin embargo sus progenitores profesaban el catolicismo, tenían algunas imágenes de santos, a menudo enseñaba al chico y hermanos a rezar, muy rara vez asistían a misa. Su madre siempre enfatiza no hay que ir al templo a lamber ladrillos; sino asistir con fe y siempre creer en Dios. Los Curas y Monjas tienen sus mañas.

Mucho tiempo después, él ya siendo adolecente le gusta la niña más linda del mundo, una tierna muchacha blanca, de nariz respingada, ojos azabache, cabello dorado como el oro de unas quince primaveras, quien no le paraba bolas, ella tenía amores con el vecino de la esquina, él joven de mil formas diferentes trata de llamar la atención de ella, pero nunca obtiene resultados, en aquella época investiga un hechizo en el misterioso tratado. Lo encuentra; El texto le dice que tome de un helecho la flor y el 18 julio le rece a las seis de tarde una oración descrita en la página y esto haría que la mujer se enamore del ser que haga este embrujo. El escrito le garantiza que tendría buenos resultados, él espera por meses que llegue la fecha, para hacer su sortilegio mientras veía cada día más enamorados a esa pareja, cual ha de ser su sorpresa que en octubre ellos terminaron sus amores y en los subsiguientes días la bella pasa a su lado y lo saluda coquetamente a Emilio, esto agita su corazón por fin la hermosa vio que existía este enamorado. Emilio cree que el embrujamiento empieza hacer efecto, después de tanto esperar, pasan los días, la doncella no aparece en el panorama, por fin para diciembre la ve, ayudando a cargar el trasteó de su hogar, elle y su familia se mudan de ciudad, hasta hay llega la ilusión de Emilio con la mujer más linda del universo.

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Obsesionado Emilio toma la decisión de preguntar a su madre María Concepción la existencia del raro compendio que siempre ella salvaguarda en el cajón de su mesita. Ella es sorprendida por la indagación, con un tono de voz bajo y generando confianza principia su narración sobre la historia del extraño volumen. Por diferentes días narra los principales episodios que ocurrieron alrededor del texto en la posada de la quince.

No te as olvidado de la Casona de la calle 15 entre carrera 10ª y 12, en aquel lugar fue donde mí Madre y Padre con numerosos sacrificios, alrededor de los años cincuenta instalaron el hotel, cuando llegaron huyendo de la violencia por el Bogotazo por causa de la muerte del Caudillo Jorge Eliecer Gaitán que fue asesinado por un tal Roa o Sierra ex policía, pagado por el sistema político opositor de la época. Para aquel tiempo el presidente era Mariano Ospina Pérez. Llegamos a Bogotá escapando de la violencia, tuvimos que dejar la finca, y la ferretería que teníamos en Chiquinquirá, sin un peso, escabulléndonos del terror de la guerra entre liberales y conservadores, antes de llegar a la capital a pie, pasamos por cuantiosos apuros, sustos y desvelos, en muchas situaciones nos escondimos en lugares insólitos como debajo de los puentes, entre matorrales, en las zanjas, entre ríos y otros lugares para no ser extorsionados o asesinados por los malhechores y saqueadores de ese período. Para 1953 el General Gustavo Rojas Pinilla al mando de las Fuerzas Armadas dirigió el golpe de Estado contra el presidente interino Roberto Urdaneta Arbeláez (que sustituía por enfermedad a Laureano Gómez desde 1951) y fue proclamado presidente de la República. Durante su mandato se produjeron abundantes disturbios, reprimidos con dureza, se cerraron periódicos, creció la deuda, aumentó la corrupción y se realizaron importantes obras públicas. Fue derrocado por un levantamiento popular en 1957. En aquel año en la fonda de la quince fue donde tú naciste y te criaste.

Justo antes que tú nacieras en la casona y en el país venían grandes cambios. Primero la larga enfermedad de Papá y su muerte, llega la televisión a Colombia, nos instalaron el teléfono de discado, el derrocamiento al gobierno, a los pocos días tu nacimiento, y los acontecimientos que en el caserón empezaron a desarrollarse nos dejó una huella para toda la vida.

Emilio replica, me acuerdo, esa residencia era del siglo XIX era la más antigua y extensa del sector, de paredes blancas y gruesas, techada con tejas rojas pequeñas de barro, con tres patios, bastantes cuartos con puertas de dos cuerpos color oscuro, pisos con baldosas blancas y negras formando cuadros de ajedrez, varios pasillos amplios con barandas y columnas de cedro, intercomunicaban toda la mansión ventanales estilo republicano, el tercer patio un solar inmenso al final con unos pedazos de paredes en ruinas, la entrada al caserón era un zaguán que conducía al primer patio bastante amplio en el centro una fuente agua en piedra labrada en forma de hongo, alrededor del patio los cuartos principales con 3


marcos republicanos, una de las habitaciones de mi abuela, las otras de mis tíos y la de nosotros, también había un salón al puro frente de la entrada que era muy grande allí funcionaba el gran restaurante del hospedaje, era un salón con grandes ventanales de madera esculpida en forma de rosas con cortinas rojas, las sillas tenían en las hombreras talladas la cara de un león, las mesas con vistosos floreros y largos manteles blancos. Yo era muy feliz corriendo por este salón y el primer patio, mientras que de los otros lugares y patios no acuerdo mucho.

De acuerdo hijo esa residencia

era enorme tenía 22 habitaciones. Fue construida a

principios de mil ochocientos. La gente cuenta que fue la vivienda de personas muy elegantes y adineradas que en diferentes periodos fueron ampliando la casa. Por lo otro no tienes en memoria ciertos lugares, porque procurábamos que nunca estuvieras en los patios ni en las piezas traseras, siempre te resguardamos, no sabíamos que podía acontecer en aquellos lugares de la mansión y con tanto público desconocido que entraba, como tú eras el primer nieto todos te cuidaban y más con el problema de esa mansión. Aquella morada tenía sus misterios y secretos.

Emilio asombrado responde, pero madre

yo no recuerdo nada de eso, para mí esa

construcción me dejo amenos recuerdos de mi niñez, siempre tengo la imagen de Gregorio el hijo de la señora Eva que trabajaba en la cocina, siempre jugábamos y él me botaba los juguetes y peleábamos éramos unos chicos muy felices, me acuerdo de mi Tía con su pelo teñido de amarillo claro y unas encantadoras piernas, tenía muchas amigas que la buscaban para que le leyera el cigarrillo y ella siempre les predecía el futuro y sus posibles novios, esposos. Nunca supe si sus predicciones eran acertadas, oh era un juego. No sé si por ello todos ustedes fumaban tanto, mis tíos, uno pollo Javier y el otro adulto Rigoberto, quien siempre le gustaba beber y siempre con un falso orgullo de superioridad porque era blanco de ojos verdes. Mientras Javier mi tío quien era cojo de nacimiento pero muy buen lector, amante del estudio él se conseguía el dinero de la matriculaba de su colegio, obtenía muy buenas notas, era quien llevaba las cuentas del hotel, hacia los avisos y anuncios de la posada, hoy día es un afamado periodista. El me enseño mis primeras letras y cuentas en aritmética me acosaba por que estudiara.

Lo bueno es que tienes en memoria todos los detalles de tu niñez, tú dejaste de vivir allá, a los cinco años, yo no quería volver habitar esa vivienda que me dejo nostalgias y sobresaltos, por ese motivo no quiero exponerte a ti ni mis otros hijos a las malas influencias que moraban en aquel lugar, a tu Papá le molestaba todo lo referente a ese sitio.

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Ahora

cuéntame que era lo que en esa casa aconteció, replico Emilio, porque tanto

misterio si cuando iba no había nada estaño y hasta hace poco era un caserón normal, es una lastima que hoy la hayan derrumbado y sea solo un lote para parqueaderos.

Que bueno que caes en cuenta de todo, pero cuando tú gozabas como de dos meses. En los tejados que daban a los patios, empecé a ver un bebito muy lindo, gordito blanquito, monito y con su manito me hacia la señal para que subiera y luego desaparecía, en la familia nadie me creía lo que veía, se burlaban, en los meses siguientes las empleadas empezaron a ver al bebe. Pasado el tiempo las cosas de la cocina principiaron a cambiar de lugar sin que nadie las moviera, lo mismo en comedor principal, esto ocasiono que las trabajadoras renunciaran. Empezamos a tener problemas en el negocio, a los huéspedes les cerraban o abrían puertas y ventanas de los aposentos, ellos iban a ver quien era pero nadie estaba en los pasillos. En las alcobas las camas siempre aparecían desarregladas o las cosas de los cuartos en desorden, En las siguientes semanas empezó aparecerse frecuentemente al amanecer un Monje muy alto con su capucha en la cabeza, manos escondidas entre la sotana gris, no se le veía la cara por tener la cabeza agachada, sin símbolos religiosos que lo identificaran con alguna congregación, hacia sus apariciones asustaba al que lo veía. El alojamiento comenzó a tener fama de ser un albergue embrujado y los pasajeros dejaron de afrontar el hospedaje y restaurante. Todo eso empezó a afectarnos los nervios, económicamente comenzaron las necesidades. Nos reunimos los miembros del hogar, para pensar que hacer por los misterios que ocurrían.

Uno de los primeros en plantear una salida fue Rigoberto ordeno vender el hotel y

que

Mamá nos repartiera la herencia a cada uno. Esto no nos gustó a ninguno de la familia. Cuando Papá murió, Rigoberto por ser él mayor se puso al frente de los negocios y todo se lo malgasto, quebró, nunca dio cuentas claras de las empresas de Papá y esa plática se perdió.

Irónicamente para tu Tía Piedad era algo de nuestra imaginación, no creía lo que ocurría, a ella no la habían afectado los fenómenos y nunca vio ni escucho nada estaño, como para esa época era una señorita muy agraciada, estaba en plena primavera, solo le interesaba la vanidad, su trabajo, sus amigas y Eduardo su novio.

Nefasto fue la incredulidad de tu tío Javier; él se propuso enfrentar al Monje Capuchino como él lo llamaba, para Javier él era alguien disfrazado que quería sacar provecho de la situación, poniéndole trampas intento atraparlo, escondiéndose en el cielo raso por horas para capturarlo, usando sabanas, tanques metálicos, cuerdas o palos que pretendía usar como trampas, pero siempre fallo en sus intentos y por ultimo salió nervioso y lesionado 5


por objetos e imágenes y cosas que lo golpearon, quemaron; obligándolo abandonar la idea de ser cazador de fantasmas.

Cierto día el señor Jorge Escalan, amigo y un cliente fiel del restaurante, trabajador de un banco cercano. Planteo una solución, nos aconsejó que trajéramos un sacerdote para que bendijera la edificación y alejara los malos espíritus que allí rondaban. Pasaron unos días, el cura llego al albergue enviado por Don Jorge Escalan. El padre era el capellán de la iglesia de las Nieves, para llegar a la vivienda paso por considerables inconvenientes a pesar de ser muy cercana la parroquia, los accidentes no le permitieron llegar a la hora convenida por algunos percances, su vida estuvo en peligro el vehículo en que se transportaba se quedó sin frenos y luego una mujer loca lo insulto con frases muy hirientes, le escupió la cara. El siervo de Dios era una persona muy calmada y serena. Nos cumplió la cita muy avanzada la tarde.

El párroco nos pidió que sacáramos los chiquillos y jóvenes de la gran casona, luego vio a mi hermana, la censuro como lectora de tabaco, le recomendó dejar ese tipo de práctica, con ello lo que atrae son malos ánimos y afectaran a los que la rodean, le afirmo que podía ser la culpable de lo que esta aconteciendo en el alberge. Ella hizo un gesto de poca importancia, dio media vuelta y se fue a su cuarto. Para esa época nosotros no teníamos una Biblia y mucho menos la leíamos, en aquella época eran pocas las Biblias en español y en la misa los curas leían pasajes bíblicos en latín y no entendíamos nada. Mi madre solo tenía la imagen del sagrado corazón, como su gran protector y auxiliador. El padre efectuó su rito litúrgico hablando latín, pronuncio pocas frases en español. Por razones desconocidas el cirio que trajo para el ritual, no se logró encender por más intentos que se hicieron, siempre soplaba una pequeña brisa que apagaba la vela. En la misa se sintió mucha paz y alegría, por varias semanas hubo mucha tranquilidad. Para el mes agosto de 1958 un pasajero alojado en la pensión salió de su aposento en el anochecer a fumarse un cigarro en el patio de atrás y allí avisto una luz que salía del jardín junto al último cuarto, en esta habitación había un altillo. La luz que vio el forastero era como una fuente de agua luminosa chispeante de siete colores preciosos. La sorpresa del huésped fue impresionante, el cigarro se le cayó de su boca, lo único que pudo hacer fue correr a su pieza donde estuvo intranquilo esperando el otro día. Muy tempano se marchó deprisa. Empiezan nuevos sucesos. De noche las maderas de los pisos y techos comenzaban a crujir, eso ocurría hasta la madrugada. En las semanas siguientes en los corredores muy de noche se escucha alguien arrastrando algo muy pesado, pero uno se asomaba y no había nadie en los pasillos, también se escuchaba por los empedrados de los jardines, bestias ó caballos trotando. Un día para el mes de diciembre a media noche se escuchó un grito aterrador, una de las señoras iba al baño se tropezó con él penitente. Conto que era muy alto de cómo uno con noventa de estatura. En el albergue no había ningún fraile alojado y menos una persona 6


con esa estura, otro día Eva la encargada de la cocina, estaba en ultimo patio lavando su ropa como a eso de las diez de la noche cuando se sintió acompañada, una sombra se ponía el lavadero y era él espectro de sotana gris, ella quedo desmallada. De ahí en adelante todos andábamos acompañados hasta para ir al baño, lo más simpático fue lo que le ocurrió a tu Tío Rigoberto. Para mediados de ese diciembre él llego tarde con sus amigos para sacar dinero e irse a seguir parrandeando, en la puerta del recinto se les apareció el Monje como en anteriores ocasiones no se le apreciaba la cara y con sus manos entre la sotana. Él se paró en el marco de la puerta y nos los dejo salir del aposento hasta el amanecer, ellos estuvieron en silencio e impávidos. Rigoberto toda su vida fue alguien muy rencoroso, grosero y buena vida, en su lecho de muerte solo pedía que lo perdonáramos. Él fantasma como que intuía los malos sentimientos de Rigoberto, siempre le causo incontables sustos más que a los demás, entre ellos era que no lo dejaba dormir, le jalaban las cobijas, los pies se los tocaban unas manos muy frías y huesudas, pero nunca había nadie en el cuarto, siempre en ese dormitorio se sentía frio. Para el año siguiente los problemas aumentaban el fraile empezó aparecerse de día y de noche, buscamos al religioso del santuario de las nieves pero por más esfuerzos que hizo el padre en sus actos litúrgicos fue en vano nada mejoraba y por el contrario aumentaban las apariciones y ruidos. Don Jorge Escalan se enteró de todo lo acontecido y de cómo aumentaban las manifestaciones, él se puso a indagar que se podría hacer para el caso, un compañero le sugirió de hacer una reunión espiritistas con unos compañeros del banco, los cuales tenían buena experiencia y reputación en tales trances. Don Jorge nos comentó de un posible recurso; pero algunos de mis hermanos estuvieron reacios, pero posteriormente de largas discusiones se acepta que se hagan las secciones espiritistas, para ahuyentar el espíritu del Monje y los acontecimientos que lo acompañan. Se habló con el especialista un espiritista que era oficinista en el banco y acordó que para el próximo viernes hacer la primera invocación espiritista. Llega el viernes todos estábamos con nervios y curiosidad que como seria eso de la reunión de espiritistas que harían y como seria la tertulia. A eso de las ocho, todos, los cinco caballeros del evento comenzaron a llegar, eran señores muy elegantes y con buen trato, uno de los espiritistas era Manuel Torres un señor de unos treinta, de tés delgada muy gracioso agradable. Comenzaron con unas plegarias dirigidas al Creador y pidieron calma y amor, había que esperar que fueran las doce de la noche para emprender el episodio de comunicación con el más allá. Mientras el tiempo transcurría comenzaron ordenando el comedor, lugar donde se haría la sección, en la mitad del salón colocaron una mesa redonda con siete puestos colocados alrededor de la mesa, traían varios libros éntrelos los cuales se destacaba La Santa Biblia y entre otros el que ya conoces, los colocaron en una mesa auxiliar a un lado de la redonda. 7


En esa ocasión no se escuchaban los sonidos que en otras noches no nos dejaban dormir, el Monje tampoco se apareció. Siendo las doce todos eligen asiento y Don Manuel Torres toma la dirección de la sección, pero faltaba uno, ellos solicitaron que alguno de la posada ocupara el lugar de la silla vacía. Todos los que estábamos nos negamos a ocupar el puesto, nadie quería sentarse en el lugar por miedo a lo inesperado, por fin don Jorge Escalan se decidió. Nosotros nos fuimos al cuarto contiguo, desde allí podíamos escuchar. Todos se tomaron de las manos y formaron un circulo, pidieron que el espíritu del monje apareciera por varias veces se solicitó, pero no hubo respuesta pasada media hora, la mesa se empezó a moverse, la luz parpadeaba, de pronto unos de los médium empezó a hablar con una voz latosa algo extraña. Dijo: QUE QUIEREN, POR QUE ME MOLESTAN. Otro médium se contorsiona, también balbució palabra y decía, A MI ES AQUIEN LLAMAN, YO SOY EL MONJE, AQUÍ ESTOY, QUE QUIEREN BELLACOS MAL NACIDOS POR QUE INTERRUMPEN MI DESCANZO. Un tercer médium dijo con tono alegre, NO SOY YO EL MONJE QUE LLAMAN JA JA JA QUIEREN JUGAR O REIR, Don Manuel Torres uno de los espiritistas más experimentados solicito que se alejen los espíritus que no hemos llamado por que están demorando la invocación. Los tres espiritistas poseídos gritaron en coro; POR QUE ME LLAMAN. El espiritista director solicito solo la presencia del monje que ronda este edificio. Los tres médium afirmaban, YO SOY EL MONJE QUE QUIREN. Uno de los poseído empezó a ladrar y a correr en cuatro patas, como perro levantaba la pierna y se orinaba, como cualquier perro y continuaba ladrando y pronunciado insolencias en contra de los presentes y llamaba a los que estábamos el otro cuarto, viejas chismosas salgan de la otra sala. Mientras tanto el otro emprendió a reír en grandes carcajadas y a burlarse de las personas presentes y a recordarles momentos burlones de su vida, ese era el espíritu burlón. Mientras tanto el otro médium trataba de hablar pero los otros espíritus no lo dejaban hablar, lo interrumpían, le decían cállate hijo de puta y otras groserías. Don Manuel Torres tomo la biblia y leyó pasajes y pronuncio oraciones para alejar los malos espíritus, pero estos se rehusaban a marcharse, Estos pronunciaban impudicias, les recordaba a los espiritistas que tenían pecados, que eran malos esposos les nombraban

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episodios donde ellos habían sido participes de malos actos, de las fallas de sus trabajos deshonestos y muchas más cosas de sus vidas. Si así fue aparecieron tres espíritus, uno burlón, otro grosero y el otro el espíritu serio el que se suponía que era él Monje. Uno de los médium él era el espíritu bulón, se transformó en un chimpancé actuaba, brincaba y chillaba, esto asustaba a los médium, mientras tanto el otro seguía como perro aullando diciendo insolencias y tratando de morder a los presentes en el salón y el otro médium trata de hablar pero no lo dejan hablar los dos molestos espíritus. El médium director de la sección que tenía la Biblia toma la delantera rezando el padre nuestro todos comienzan a seguir sus oraciones y los espíritus se calman un poco, más tarde luego varias oraciones les pide a los espíritus que abandonen la sección pero el perro y chimpancé se niegan lo mandan para el carajo, y le replican su conducta, el médium toma otro ejemplar y comienza un rito de alejamiento con agua bendita que arroja a los médium que están poseídos, donde cae el agua bendita al cuerpo les hace yagas y las gotas parecen hervir, les ordena dejar los cuerpos de los médium al rato el que hacia el papel de perro cae abatido y agotado por un gran cansancio, el que era un chimpancé se niega reniega y blasfema, a las tres de la madrugada el médium que estaba poseído por el espíritu mas calmado abandona su cuerpo y el médium regresa algo asustado mira a todos con gran agradecimiento por haberlo regresado, el que hace de chimpancé sigue rehusando a dejar el cuerpo a las cuatro de la madrugada habiendo fallados en todos los intentos, unos de los compañeros de los médium toma la decisión de ir donde los Padres Jesuitas para solicitarles una espada para expulsar el mal espíritu, cuando el compañero llega con la espada, el espíritu cambia de ánimo se arrodilla suplica que no lo destierren, Don Manuel Torres encargado de la ceremonia toma la espada y procede con la expulsión, sus palabras y oraciones afectan al espíritu se retuerce, llora y grita. Sufría de grandes dolores y es despedido este espíritu sarcástico, el médium de esta posesión regresa sumamente achacoso con dolores en todo su cuerpo y yagas por las gotas de agua bendita que caían en su cara y manos, pasado todo esto terminan la sección con oraciones a Dios. El salón quedo hecho un desastre todas las sillas desordenadas muebles tiradas cuadros rotos, el piso lleno de orines y olores fétidos. A todos los miembros del grupo les brindamos desayuno, porque terminaron a las seis de la mañana, durante el alimento acuerdan que hay que hacer otra sección espiritista para poder invocar la fuerza que nos interesaba. Don Jorge Escalan propuso que se realizara para dentro de ocho días seria para el próximo viernes, todos se pusieron de acuerdo; pero no contaron que podía ocurrir durante ese tiempo. Tres días pasaron, a eso de las cuatro de la tarde, al médium Pedro Acosta el espíritu grosero el que lo había hecho actuar como perro, se posesiono de él, durante su 9


lugar de trabajo, el trabajaba en las oficinas de un Banco en un quinto piso, de allí se quería tirar por la ventana, Don Pedro fue poseído por un demonio que lo manipulaba, los compañeros de oficina lo detuvieron en su intento suicida, a todos lo insulto con groserías y maldiciones, los que lo conocían lo comprendieron, disculparon y llamaron a sus amigos los médium que habían asistido a la sección, se reunieron y realizaron una sección espiritista de urgencia para el día jueves. El jueves en la tarde se preparó el salón del comedor se dispuso de la mesa redonda con siete puestos y un candelabro en el centro de la mesa con dos velas blancas, en una mesa lateral se dispusieron varios volúmenes entre ellos el principal la Biblia y otros de menesteres de hechicería, una espada que les había prestado los Padres Jesuitas y agua bendita y un candelabro especial de siete velas en fila uniformes procedentes de un solo brazo, Las otras mesas y sillas se sacaron del salón. Mi madre ordeno trapear el salón con agua bendita y le colocaron floreos con margaritas y como parte de la decoración un cuadro grande del Sagrado Corazón de Jesús. A las ocho de la noche todos los médium estaban en el salón, Don Pedro Acosta seria el director para evitarle algo inesperado y el señor Jorge escalan el invitado, todos estaban algo nerviosos y temerosos por lo que se disponían a efectuar en ese tiempo leyeron pasajes bíblicos y pronunciaron oraciones. A las doce todos se toman de las manos y comenzaron a invocar el espíritu del monje, por largo rato intentaron con las exhortaciones pero no tenían resultados, luego de pronunciar varios plegarias por fin obtuvieron respuesta uno de los médium empezó hablar en nombre del espíritu del monje afirmo llamarse Emeterio Rodríguez, Pero otro médium emprendió burlas y groserías para interrumpir el dialogo que tenían con el espíritu del Monje. Ellos estaban solos en el salón nosotros estábamos en un cuarto contiguo de allí escuchábamos lo que acontecía durante las secciones. Don Pedro Acosta ordeno al espíritu burlón que abandona el cuerpo y el cuarto, El soltó una carcajada temible y le afirmo aquí me quedo bastardo come mierda, Don Pedro con un tono tímido le afirmo que se retirara, sino tendría que tomar medidas más drásticas. El espíritu burlón contesto con tono amenazante que va Pedro tu eres un maricón y ladrón o no recuerdas que a tu Tía Josefa le robabas lo que podías cuando eras muchacho crees que no lo sabemos, come mierda, no me jodas o te nombro más cosas que yo se de ti. Don Pedro toma valor, lo amenaza con expulsarlo por medio de un exorcismo. El espirito se torna más bravo y furioso, la mesa se bambolea las velas se apagan algunas cosas caen de un lugar a otro como si alguien las tirara, el médium que es poseído por el espirito bulón se retuerce y de su boca sale babaza espumosa blanca, Don Pedro toma la espada y la Biblia para comenzar el conjuro, levanta la espada mientras hojea un pasaje bíblico entonces el espíritu se arrodilla y pide perdón suplica para no ser conjurado afirma que no molestara ruega, insta que no volverá interrumpir la sección, que dejara de hacer burlas, Don Pedro lo comienza a conjurar arrojándole agua bendita y alzando la espada en el nombre Dios todo 10


poderoso, El médium se arrastra suplica llora por no ser conjurado, en otro cuarto solo se escuchaban los gritos de súplica y el llanto de un hombre que solo reclamaba piedad. Luego de esto solo queda un silencio rotundo y un frio penetraba nuestros huesos, las paredes sudaban frio, al cabo de un rato cuando todos se recuperaron, Don Jorge Escalan toma la iniciativa y pegunta si sigue ahí el espíritu de Emeterio Rodríguez y un médium contesta si soy yo para que me llaman. Don Pedro le solicita el que diga por que se aparece en el alojamiento, que quiere o que tiene pendiente, para poder ayudarlo y que tenga por fin descanso eterno. El espirito de Emeterio Rodríguez contesta: Si tengo algo que me ata a esta estancia pero solo lo revelare si la Señora María Concepción sirve de médium, solo por medio de ella les diré que es lo que me amarra a esta vieja casona. Don Pedro Acosta le afirma que indagara para hacer posible que María Concepción sirva de médium y terminan la sección en la madrugada. Don Pedro y Jorge hablaron con Mamá para que yo fuera la médium en la próxima sección, ella me inquirió de que fuera la médium, pero yo me rehusé no quería ser parte de eso. Por días medite la opción pero siempre sentía mucho miedo, no sabía que era ser médium y porque tenía que ser yo. Por días siguió apareciendo el Monje a diferentes horas del día a todos nos causaba pánico pero aprendimos a orar y el Monje se desaparecía. Los días pasaron y por fin llego el día de la sección y el Monje se posesiono de uno de los médium estaba reclamando porque yo no estaba allí los médium le explicaron el problema luego de mucho discutir dijo que nos contaría su pena y comenzó a contar su cuento. Soy Emeterio Rodríguez González nacido en Santafé en el año 1814 hijo de españoles americanos muy prestantes y miembros de la sociedad capitalina, muy muchacho me arreglaron un matrimonio con Doña Isabel Savarín de la Hoz hija de un hogar católico, miembros de la sociedad de Santafereña, los padres de Isabel fueron muy generosos en la dote matrimonial, con Isabel y el oro del patrimonio, tuve una vida muy placentera, llena de lujos. Yo fui Joyero y relojero tuvimos cinco hijos los cuales llenaron mi vida de gran alegría; para cuando cumplía los sesenta, comencé a desarrollar la enfermedad de lepra la peor enfermedad que le puede dar a un ser humano en esa época y empezó mi suplicio mi vida dio un cambio, los miembros de mí hogar empezaron a rechazarme y ocultarme de las amistades, se sentían apenados de mí y les daba terror que la sociedad los repudiara, en esa época eran repudiados y confinados los leprosos. Cuando tenía los sesenta y cinco, la enfermedad era muy notoria y degenerativa. En el último patio de esta mansión hay en el solar allí al fondo mi esposa mando construir una casita con baño, taller de joyería, con cocina y estufa de carbón, en aquel lugar me internaron hasta el final de mis días, en esa habitación yo trabajaba la joyería, mis hijos en la joyería que teníamos allí vendían mis trabajos, fueron incontables almanaques que permanecí hay oculto y asilado olvidado por mis propios hijos y familiares hasta el final de mis días, para eso de 1897 fallecí y partí para el lugar donde me encuentro, en aquel lugar todo es gris, sin un descansó definitivo, deseo 11


retornar al pasado cuando paseaba vestido como un monje y con la caperuza tapándome la cara ocultando mis desfiguraciones, con ganas de revelar donde deje mis pocos tesoros y objetos que con tanto amor cuide para dejárselos a mis seres queridos, hoy solo para el que tenga buenos ánimos que merezca de mi sentir la única que tiene esas cualidades es María Concepción Valdivieso Vargas ella posee cualidades bonitas y bondadosas tiene un bebe, solo a ella le revelare donde está mi tesoro. El niño que se les aparece en el tejado, el bebe murió aquí el 9 de abril por la turba del Bogotazo, lo que escuchan en los pasillos son los espíritus de caballeros, cuando esta quinta fue parte de la independencia aquí se alojaban soldados, se guardaron armas. Don Pedro Acosta le pregunto: Porque solo a ella quiere dejarle su fortuna. El espíritu contesto; Es que ella, es la única persona de esta edificación que no le daría asco atenderme, ella atendió a su padre hasta el último instante, el padeció de cáncer en el estómago y a lo último era muy terrible verlo como se acababa, ella lo atendió todo el tiempo sin tener repulsión. Yo en mi razón de fantasma me doy cuenta de todo lo que sucede en esta lugar, por inmensurable tiempo he visto mucha gente, cosas aquí, pero solo María Concepción tiene cualidades que en estos sesenta ciclos como espanto, jamás vi alguien tan bella de alma, bondad y sacrificio. En la vida hay personas que pasan y no dejan huella. Pero María Concepción deja siempre estampada su vivir como ejemplo de sabiduría y amor lo malo de ella es su chismosearía es un defecto que solo lograra dejar con los golpes de la vida, María Concepción ven, María Concepción ven sé que me escuchas, ven Concepción por favor ven… Don Pedro Acosta lo interrumpió: Don Emeterio Rodríguez no insista denos otra opción otra persona que sirva de sucesora de su legado y así usted tenga alivio y deje de andar penando dele la oportunidad a otro. El contesto; solo quiero a María Concepción, su hermana es lectora de tabaco y ambiciosa, Rigoberto es un borracho, tramposo y mentiroso, Javier es un ateo, quien duda de la existencia de Dios Jehová y la señora Carolina la madre de ellos es un matrona pero no me inspiro el amor y bondad que si me infunde María Concepción y es una señorita parecida a una de mis hijas, cuando ella tenía esa edad, era compasiva mi hija a pesar de mi penosa enfermedad nunca me olvido. Pero Don Emeterio Rodríguez ella no tiene valor para servir de médium y tiene un nene pequeño que cuidar. No importa ella es la elegida por su compasión y nada le va a pasar. Pero Don Emeterio Rodríguez de nos otra opción y por favor deje de estar asustando a los que viven en este inmueble.

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No puedo es la manera de estar buscando la paz, el tratar de que mi amor y fortuna quede en quien lo merezca, para hacer una obra que me traslade a otra parte mejor, aquí todo es diferente, lo que importa son los pensamientos, deseos y hechos vitales. Otros gozan de los mejores jardines donde se relajan jugando con cualquier animal y todos son jovenzuelos tienen una tranquilidad eterna ganados por sus buenas obras en vida. Mientas tanto yo estoy penando. Por favor Don Emeterio Rodríguez deje que otros sean los preferidos y usted tenga su tranquilidad y nos deje un buen recuerdo de usted como una persona caritativa y buena. NO INSISTA, NO HAY LA PERSONA ADECUADA EN ESTE TECHO, grito el espirito. Continuo hablando “la única forma de dejar esta refugio es que ella saque mi entierro y así puedo descansar en paz y dejo de penar, en mi guardado hay mucho amor y expectación, no es lo que valga sino el amor con que yo elabore esas joyas y paginas poéticas de mi aislamiento y desidia en el exilio que fui sometido por una parentela que amaba mucho y solo les causaba repudio, en mi enfermedad lo critico fue cuando perdí mi nariz y algunos dedos, lo único que me daba razón de vida era el amor por ver mis hijos y descendientes, me alegraba verlos aunque fuera desde lejos desde mi fortín de destierro, en aquel lugar vestido de Monje gis lloraba, escribía, realizaba las mejores joyas las más lindas hechas con cariño, soledad y sacrificio de un ostracismo asqueroso. Por eso María Concepción es la preferida por su amor y su compasión”. Don Emeterio Rodríguez dejemos aquí esta reunión, ya está amaneciendo y todos estamos cansados, hoy le haremos una súplica especial para que descanse estos días con mucha tranquilidad. Bueno contesto el espíritu de Don Emeterio Rodríguez gracias pero para descansar necesito solo la médium que les solicito y es María Concepción Valdivieso quien merece heredar mi legado y ella será muy feliz. Don Pedro Acosta solicito que rogáramos por un buen rato para el descanso de Don Emeterio Rodríguez y que dejara en paz este alojamiento y sus moradores. Por varias semanas las cosas mejoraron, pero a mí los nervios me traicionaban siempre sentía que me seguían, creía que era el Monje, Yo le rezaba solicitaba el descanso para Emeterio Rodríguez y así me tranquilizaba fui asiéndome creyente y amadora a Dios. Lo que más aprendí fue el respecto por los seres muertos pues entendí que están en descanso esperando la resurrección y los que deambulan son demonios burlones, groseros y otros que siembran la cizaña que corroe el mundo, Hijo las oraciones tienen gran poder solo hay que saberlas usarse sin cansar a nuestro señor. La plegaria más fuerte es la que nos dio como lección Jesús es el Padre Nuestro y recuerda que dice “Padre, sea santificado el tu nombre. Venga a nos el tu reino. El pan nuestro de cada día dánosle hoy. Y perdónanos nuestros pecados, puesto que también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer 13


en la tentación.” En salmos encuentras otras muy buenas. Todas ellas nos ayudaron para poder salir de estos eventos. Creyendo fuertemente en Dios fue así como volvimos a tener sosiego. En los días siguientes llego a almorzar un fraile Franciscano acompañado por Eduardo López un asiduo personaje del hospedaje quien le presento a Mamá, conversaron por largo rato y en el momento preciso ella toco el tema de lo que acontecía, el párroco tomo mucha atención, advirtió que lo que allí ocurría eran fenómenos paranormales y lo que habían hecho en las secciones era llamar demonios, Los demonios lo que hacen es decirles mentiras para lograr engañarlos posesionarse de almas débiles, lo mejor que se podía hacer eran unas misas para limpieza, que María Concepción la cuidáramos porque un demonio la quería para instalarse en ella, se tenía que tratar de buscar el entierro para que el ente tenga por fin un descanso. El Clérigo nos indicó que un Padre del templo de la Veracruz quien era muy apropiado para efectuar las ceremonias, porque es un clérigo con mucha fortaleza espiritual acostumbrado a actos litúrgicos en lugares donde hay fantasmas, guacas y entierros, algo muy común en las mansiones de esa época. Conseguir cita con el religioso de la Veracruz, no fue fácil, el fraile siempre estaba muy ocupado, permanecía mucho tiempo fuera de la ciudad en misiones pastorales, por fin nos dieron cita para el mes siguiente, el Padre efectúo varias misas en los tres patios y la última misa fue en el último patio donde la misa fue cantada, seguidamente de esa ceremonia, así se aproximó el final para que llegara la tranquilidad. El oficiante a concejo el buscar el entierro, afirmo que estaban en el último patio, pues allí sintió una gran energía nos sugirió que fuera buscado por personas bienhechoras. Por otro lado dijo sentir entes que visitaban este lugar en periodos cíclicos, porque habrían sufrido muertes violentas en ese lugar en la época de la independencia y el Bogotazo. Rigoberto tomo con mucho entusiasmo la idea de buscar la guaca, organizo con un grupo de amigos, la misión de cavar en la búsqueda del tesoro, comenzaron entre las ruinas que habían en el solar que formaba parte del último patio de la vivienda, Eran unas ruinas de paredes en adobe destrozadas, quemadas, alguna vez formaron parte de cómo una casita. Se pensaba que ahí fue donde fue recluido Don Emeterio Rodríguez. Rigoberto y sus amigos escarbaron por mucho tiempo, algunos lo hacían bebiendo y esto les causo algunos problemas, en varias ocasiones terminaron atrapados por las zanjas que ellos mismos cavaban algo o alguien los hacia caer terminaban casi sepultados, embarrados y con muchas dificultades para salir del hueco, lo único que encontraban era tierra, barro, basura, cada vez se enfrascaban en discusiones y enemistades que acabo con el equipo y los deseos de ser ricos. Al cabo de los meses todos desarrollaron un extraño sarpullido rojizo en la piel, los médicos que los trataron no pudieron identificar el origen lo atribuyeron a algunos insectos en la zona de excavación.

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Pasado algún tiempo descubrimos que una pareja de inquilinos que habían habitado algún tiempo el último cuarto del altillo allí encontraron entre el muro y el amachimbrado de madera un envuelto con preciosos anillos y escritos en verso dedicados a los hijos y nietos, firmado por un tal E. Rodríguez. La pareja se mudó al norte donde colocaron un negocio, a una amiga le narraron la historia, luego ella nos la conto. Por eso es que tengo este ejemplar que en alguna de las secciones espiritistas dejaron olvidado en el comedor. Hoy mismo voy a quemar el libro para olvidar todo lo que sucedió en esa edificación de la 15. Termino contando mi madre María Concepción Valdivieso Vargas. Emilio me cuento que han pasado más de cincuenta abriles de esta historia, no han podido quemar el texto satánico, siempre algo se presenta, no lo queman y aun hoy continúa en la mesa de noche.

Edgar de Jesús Awad Virviescas Bogotá octubre de 2010

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El Monje de la 15  
El Monje de la 15  
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