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Lucrecia Aria | http://avhin.blogspot.com

LA INFORMANTE

madre e hija para evitar la vergüenza pública, pero el cónsul intercedió por ellas (nadie sabe si conmovido o simplemente para evitar la ira de los dioses), las mandó lejos de Roma para que sirvieran en casa de su primo Tiberio, un hombre que prefería cuidar de sus campos y su ganado que servir como político en Roma. Así pues, la pequeña Lucrecia creció trabajando como pastora y como agricultora. Tiberio no tenía mujer, pues murió al dar a luz a su único hijo, por lo que Cecilia pronto ocupó el corazón del noble romano y con el paso de los años, llegó incluso a adoptar a Aria como hija propia. Así, Aria pasó a convertirse en Lucrecia Aurelia. Sin embargo, a pesar de la soledad campestre de la que Tiberio disfrutaba, no podía librarse de la influencia política de la familia Aurelii. Lucio Aurelio necesitaba votos a favor, Tiberio ni siquiera estaba interesado en todas esas cosas y tampoco entendía para qué necesitaba su primo un voto a favor para vete a saber qué. Tiberio se negó a formar parte de la política corrupta de Roma, así es como él la veía, y prefería mantenerse neutral. Lucio Aurelio se enfureció, pues contaba con poder tener su voto debido a la gran trascendencia de lo que pretendía llevar a cabo, y llevado más por los celos al ver como su primo había liberado y desposado a una esclava suya, mató a Tiberio y después a Cecilia. Lucrecia no estaba en casa, y se libró de una muerte segura a base de sangre y fuego. Cuando regresó, Lucio Aurelio estaba esperándola junto a los restos de su casa quemada hasta los cimientos, los campos arrasados y el ganado pasado a cuchillo.

Su historia Aria no era la hija que su padre el cónsul Lucio Aurelio deseaba, pues era una descendiente nacida del vientre de una de sus esclavas. Lucio Aurelio era un político muy influyente en los círculos en los que se movía y aunque tener descendencia fuera del matrimonio era algo bastante usual, estaba mal visto. Al menos a ojos de la casta Aurelii, un linaje muy influyente y poderoso en Roma, que se enorgullecía de ser de sangre limpia, pues incluso sus esclavos eran de origen puramente romano. Habían rechazado regalos de esclavos persas, númidas y hasta egipcios, pues preferían mantener la casa limpia de cualquier alimaña extranjera.

No pudo llorar la muerte de su madre ni la de su padre adoptivo, fue capturada por los soldados de Lucio Aurelio y llevada ante el cónsul para que este terminase con su vida. Un par de centí-

Cuando la esposa de Lucio Aurelio se enteró, a punto estuvo de sacrificar a 1


Lucrecia Aria | http://avhin.blogspot.com nosas y cuales servían como remedio para cualquier enfermedad, sabía dónde crecían, cómo había que cortarlas, con qué podía mezclarse para conseguir los efectos deseados. De esa manera, gracias a ese tráfico de remedios y venenos, había conseguido trazarse una gran red que había ayudado a aumentar la influencia de Marco en todos los ámbitos.

metros más y la hoja de la espada habría dado en un punto crítico. Lucio Aurelio la abandonó después de darle una cuchillada aparentemente mortal y se marchó con indignación. La joven agonizó durante unas cuantas horas hasta que un grupo de mercaderes, atraídos por el humo, la encontraron moribunda por los alrededores. Salvaron a la pequeña y a gran parte del ganado, aprovechando que sus dueños ya no podrían reclamarlos.

Gracias a esto, Lucrecia pudo traficar también con información. Estaba decidida a matar políticamente a Lucio Aurelio por lo que logró introducirse en los círculos en los que se movía hasta dar con uno de sus enemigos más poderosos: Quinto Domicio. Era un político joven, con una prometedora carrera por delante, pero su gran defecto, sin embargo, era su pasión. Era demasiado vehemente y eso quizás hacía peligrar su futuro. Aun así, el instinto de Lucrecia la condujo a formar una alianza con aquel cónsul aguerrido y apasionado. Ella tenía muchos contactos y podía ayudar a Quinto a alzarse con una victoria sobre Lucio Aurelio. A cambio, no pedía nada, tan solo ver acabado a su padre.

Aunque en principio iba a ser vendida como esclava por su juventud y belleza, Lucrecia Aria, que así se hacía llamar, decidió que tenía que cambiar su destino. No podía permitir a su padre seguir viviendo y alentada por haber regresado a la Roma en la que nació junto al tratante de esclavos llamado Marco, empezó a tramar una venganza. Había cumplido ya los dieciséis y, a su pesar, había heredado la inteligencia y la mentalidad política de su padre. Era hora de hacer algo por sí misma, no tenía nada que perder. Convenció a Marco para quedarse junto a él. Tiberio le había enseñado matemáticas, aritmética, astronomía, un sinfín de materias, pues era un hombre al que le gustaba el estudio y la soledad. Lucrecia era de mucha más utilidad que para simplemente lavar, limpiar mármoles o coser para otras mujeres nobles. Marco vio en Lucrecia cierto potencial, por lo que empezó encomendándole trabajos muy simples.

Su padre sucumbió a la derrota y se retiró, acabado, a una villa que su familia tenía cerca de Roma. Quinto desposó a Lucrecia para hacerla su esposa y durante un tiempo, la joven se sintió satisfecha de su posición, sobre todo debido a que Quinto estaba embelesado con ella y la colmaba de atenciones, mientras que ella se quedaba cuidando de la casa... y disfrutando de los esclavos de su marido. Lucrecia empezó a mostrar cierta adicción al sexo y en varias ocasiones tuvo que contenerse para evitar que Quinto se enterase. Por entonces, su marido conoció a Titus, un político del que Lucrecia no había oído hablar, y que le ofrecía una fuerte alianza para conseguir un estatus mayor del que ya

Dos años después, el comerciante dejó de ser un simple mercader para ser un gran referente para todas las familias romanas, convirtiéndose en un sinónimo de calidad. Todo había sido gracias a la habilidad de Lucrecia para los negocios... y a su gran conocimiento con las hierbas. Se había criado en un campo y se había familiarizado con todo tipo de plantas y flores. Sabía cuáles eran vene2


Lucrecia Aria | http://avhin.blogspot.com tenía. Lucrecia sabía que Quinto, por sí solo, no lo lograría y aunque en un principio pensó en seducir a Titus, algo en él le resultaba inquietante.

si la ocasión lo permite y sobre todo, gusta de usar el juego de la seducción para negociar con sus rivales. Es de carácter agradable, pero no le gusta fingir. Si alguien no le gusta no se muestra interesada, simplemente mantiene una fría indiferencia hasta que las formalidades llegan a su fin. Es una persona generosa, si alguien necesita su ayuda la ofrece sin ningún tipo de compromiso, aunque si puede sacar algo a cambio no dudará en pedirlo.

Una noche en la que Quinto estaba de viaje, Titus se presentó en casa de Lucrecia y ella, como dueña durante la ausencia de su marido, atendió como buena anfitriona al amigo de su esposo. Al llegar la noche, Titus entró silenciosamente en los aposentos de la joven y sació su más depravados deseos abusando de ella y bebiendo su sangre. El vampiro había descubierto que el verdadero poder de Quinto residía en su hermosa mujer, de belleza irresistible y un encanto natural que atraía muchas miradas. Cuando Quinto volvió a su casa una semana más tarde, Titus había secuestrado a Lucrecia y así se lo hicieron saber sus esclavos.

La lujuria es su mayor debilidad. No es que posea una adicción incontrolada al sexo, pero le gusta tener amantes nuevos y no pierde ocasión en probar cosas distintas, por lo que a veces le gusta seducir a mujeres (aunque sigue prefiriendo a los hombres). Conoce a la perfección las debilidades de cada sexo y sabe explotarlas para su propio beneficio.

Aunque Quinto intentó encontrarla, resultó una tarea imposible, Lucrecia ahora pertenecía a la Estirpe. Durante unos cuantos años estuvo bajo el dominio de su Sire, pero con el paso del tiempo logró liberarse de sus ataduras hasta que finalmente Titus encontró un nuevo entretenimiento.

Le gusta dominar la situación y tomar la iniciativa. Si presiente alguna resistencia a su forma de actuar, explotará la provocación hasta conseguir lo que quiere. Aunque le gusta ser la primera en lanzarse, en el fondo esconde el oscuro deseo por ser dominada.

Lucrecia pudo volver a Roma. Quinto se había consumido por la tristeza, pero cuando en su lecho de muerte Lucrecia regresó a su lado, murió feliz, dejando a su esposa toda la herencia de la que disponía. De este modo, Lucrecia montó su propio negocio en casa de su difunto marido.

La lealtad es una de sus máximas, a menos que alguien la haya traicionado primero ella nunca se la jugará a nadie. Se siente especialmente maternal con sus esclavos, a los que cuida y mantiene a salvo, dándoles toda la libertad que deseen. A cambio lo único que ella pide es fidelidad.

Su carácter Su apariencia Ante todo, Lucrecia es una mujer muy sensual. Tiende a mostrar un interés especial a casi todo hombre que pase por delante de ella, le gusta escandalizar

¿Habéis visto alguna vez esas estatuas perfectas que representan los cánones de belleza? Esa es Lucrecia. Atrae la 3


Lucrecia Aria | http://avhin.blogspot.com atención más de lo que a ella le gustaría. En vida fue una mujer hermosa, tras su conversión en vampiro, renació como una diosa.

tas. Si sus esclavos están satisfechos sus clientas están satisfechas. Si los personajes necesitan saber cosas de tal o cual persona importante de la ciudad, ella es la indicada. No cuesta demasiado contactar con ella, sin embargo su negocio funciona de palabra, de modo que para acceder a sus informaciones hay que ir con recomendación. Sus precios son asequibles, puede vivir tanto de la información como de la prostitución de sus esclavos. Si alguno de los personajes es de buen ver, de modales correctos y algo misterioso, estará interesada en compartir cama (incluso a veces puede ser parte del precio). Sin embargo, si alguno muestra de forma descarada su intención de acostarse con ella, pierde el interés automáticamente.

Su piel es pálida, tan lisa y tan brillante que parece tallada en alabastro. Su pelo es liso y negro y sus ojos son verdes. Viste túnicas holgadas de tela muy fina para que su cuerpo se intuya debajo de las telas. Le gusta seguir la moda y vestir con finura y elegancia. Su caminar resulta seductor y su forma de moverse desprende erotismo. Un solo movimiento de la mano ya basta para desearla. En ocasiones especiales utiliza maquillaje. Lo mejor de su rostro son sus labios carnosos que realza con pintura carmesí y sus colmillos son de aspecto redondeado y tierno.

Tiene varios amantes políticos bien situados a los que a veces pide información por un poco de diversión. Evidentemente, explota todas sus ventajas para esto, pero no recurre nunca al chantaje.

Sugerencias de uso e interpretación Lucrecia es una traficante de información. Sus fuentes son absolutamente fiables. ¿Cómo lo consigue? Tras la muerte de su marido abrió un negocio: un prostíbulo. Pero no uno para hombres, sino para mujeres. Sabe perfectamente que los hombres nunca tienen en cuenta a sus esposas, y tienden a pensar que al hablar ellas nunca escuchan. Debido a la insatisfacción de las nobles romanas, un poco de cariño y conversación las hace hablar. De este modo, Lucrecia se convierte en la confidente de cada de una de sus clientas.

Su nombre El personaje cambió de nombre varias veces. El nombre que le puso su madre fue Aria. Tras ser vendida a Tiberio y adoptada como hija, pasó a llamarse Lucrecia Aurelia. Debido a la tradición romana, a las niñas se les daba el nomen (lo que equivale al apellido en esa época) de la familia a la que pertenecía, en este caso a la familia Aurelia.

Esta informadora tiene un nutrido grupo de esclavos a los que ha entrenado personalmente. La variedad permite que ellos se diviertan con las clientas, ya que Lucrecia, como gran conocedora de las debilidades sexuales de las personas, sabe cómo formar parejas perfec-

Tras la muerte de su padre adoptivo, tomó los dos nombres que sus padres le habían dado: Lucrecia, por Tiberio y de nomen Aria, el nombre que su madre le había puesto.

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Lucrecia Aria | http://avhin.blogspot.com de Lucrecia a ojos de los mortales. A pesar de ser un esclavo, es el que más libertades tiene, y el único que puede contradecir a Lucrecia. La lealtad de ambos es muy fuerte, una traición de Cicerón podría destruir fácilmente a Lucrecia, ya que aunque no lo reconozca, es el único hombre al que ama. Los dos comparten una mentalidad parecida, ninguno siente celos por los amantes que pudieran, ya que confían plenamente el uno en el otro.

La ficha Inicialmente, Lucrecia Aria era un personaje para Vampiro Réquiem con una ambientación de la Roma antigua. Pertenece al clan Daeva (no entraré en detalles de ediciones de WoD porque no soy experta) Su vicio es la lujuria (en efectos de juego, cada vez que no puede cumplir su debilidad, pierde 2 ptos. de voluntad en lugar de 1), su naturaleza es […] y su virtud es la Fortaleza (tiene muy en cuenta sus convicciones por encima de todo)

Para otro tipo de ambientaciones, este personaje puede encajar en cualquier parte. Lucrecia es una traficante de información, dueña de un prostíbulo de uso femenino. Si los personajes necesitan saber algo de alguien, esta es la mujer indicada.

Presencia es el atributo más optimizado. Tiene potenciados los atributos y habilidades sociales, especializándose en una única Disciplina: Majestad Su defecto principal es Sire Infame. Titus es un vástago que ha andado haciendo lo que ha querido siempre, sin tener en cuenta las consecuencias. Este defecto queda a libertad del master para ser usado como quiera, tanto en beneficio de los jugadores como para ser usado en su contra.

Batallitas Lucrecia tenía su negocio en un rinconcito de Roma, las cosas iban bien, entraban las clientas y el dinero. Hasta que un día una cainita entró en su vida. Por supuesto, su Sire no solo no había pedido permiso para crearla, sino que no le explicó como funcionaban las cosas. La visita de aquella vampira le descubrió que dentro de Roma existía otra ciudad, la de los vástagos, con sus reglas y sus leyes. Ella no era la única vampiresa de Roma.

Para versiones de Mascarada, este personaje entraría como Toreador, especializándola con Presencia. Su lista de contactos y aliados es nutrida, al menos debe tener dos o tres personalidades importantes (reyes, políticos, gobernadores) pero también aliados en los bajos fondos que le permitan conocer todo lo que se mueve.

Lucrecia se sintió dolida cuando le dijeron que el solo hecho de existir suponía un grave delito. Sin embargo, fue presentada en sociedad y perdonada. Los líderes tenían mejores cosas que hacer que preocuparse por una simple neonata. Si ella no rompía ninguna tradición, no iba a ocurrir nada.

Tiene un único ghoul, un esclavo gladiador del que se encaprichó. Se llama Cicerón, un hombre que antes de ser arrestado se alquilaba como mercenario. Este ghoul es su coartada, pues en teoría él es el dueño del negocio y el marido

Allí hizo amigos, el primero de ellos otro de los personajes, un vástago 5


Lucrecia Aria | http://avhin.blogspot.com que pertenecía al senado vampírico, con pocas influencias pero buenos contactos. No tardaron en ser amantes, ya que casualmente compartían el mismo vicio. El grupo de personajes fue invitado por un antiguo a una carrera privada en el Coliseo. Allí, el Antiguo ofreció una recompensa por un simple trabajo: viajar hasta Milán para traer una estatua. El viaje no tuvo mayor problema que un grupo de lobos y tras la entrega, el Antiguo dio lo que prometía. Lucrecia se propuso una meta personal, no solo atraer a los personajes femeninos a su local para que fuesen habituales, sino que sentía curiosidad por intimar con todos los personajes masculinos. Hasta ahora, solo un Nosferatu ha resistido sus encantos.

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Lucrecia Aria  

La fábrica de PNJ: Vampiro/Informante

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