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Tzimbac

Texto y fotografía Carlos González

No cabe duda que siempre hay algo nuevo que conocer. Aunque son numerosos mis viajes a Chiapas, en cada uno sigo encontrando lugares dignos de visitar; eso sí, sitios alejados de las ciudades y sus lugares comunes de diversión y esparcimiento, ya que prefiero el sonido de la vida silvestre y contemplar los paisajes que nos ofrece la naturaleza.

El trayecto desde Tuxtla es breve y la transición es por demás estimulante; salir de la zona urbana, del tráfico, de los semáforos, del concreto y el asfalto es muy estimulante. Dejamos el asfalto y nos adentramos sobre una terracería que conduce a la recepción de Tzimbac. Nuestro propósito es acampar unos días, hacer unas caminatas en el lugar y disfrutar de la maravillosa naturaleza del lugar.

La zona de campamento es muy amplia, ligeramente inclinada, lo que permite que en caso de lluvia no se encharque el agua, cubierta de pasto y con unas bancas en la orilla. Un arroyo con abundante vegetación

Amblypygi Es un arácnido que por su aspecto se le confunde con una araña, los amblipigios son un orden de 136 especies, que se encuentran en América, África y Asia. Aunque su aspecto es amenazante, son inofensivos, ya que carecen de veneno. Algunos nombres con los que se conocen son guabá, tendarapos, casimpulgas, canclos o cancles, arañas corazón, arañas estrella, madres de alacrán, alacranes rey, limpia casas y tenanche.

Una de las rutas que indudablemente se tiene que realizar es la caminata que nos lleva, cruzando varios arroyos, hasta una cascada que tiene un hueco a mitad de la caída de agua. Se puede pasar por detrás de la cortina de agua y contemplar la poza que se forma un poco más abajo y, si se animan, realizar clavados para refrescarse y pasar un buen rato en el agua. Al lado de esta cascada se puede subir, mediante la seguridad de un pasamanos, a la parte superior de la cascada para continuar a la derecha por una gran pared de arenisca y luego de una corta caminata llegar al punto de inicio.

El sitio tiene una semicueva muy larga de muy poca profundidad; es como un gran techo debajo del cual hay unas bancas a todo lo largo. Excelente lugar para comer, sentarse y contemplar el paisaje. Muy cerca de ahí, a unos 100 m, se encuentra una de las principales cascadas del lugar, que en temporada de lluvia cubre una amplia zona. Amigos, ya lo saben, cuando anden por aquellos rumbos no dejen de visitar Tzimbac.