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Caminar al aire libre.

Caminando al aire libre

Cuando salimos a caminar al campo, el trayecto puede ser de algunas horas o de varios días, dependiendo del propósito de nuestro recorrido. Para ello, debemos organizar nuestro itinerario, considerando la distancia por recorrer y el equipo que necesitaremos.

A continuación damos algunos consejos y sugerencias respecto al equipo personal que hará más cómoda tu caminata.

Ya que decidimos salir a caminar, ahora debemos considerar algunos elementos como qué calzado y mochila llevaremos, agua para beber y qué refrigerio consumiremos.

El calzado Para caminar, en lo primero que debemos pensar es en el tipo de zapatos que sean más adecuados, cómodos y que protejan nuestros pies. La evolución técnica del calzado para

las actividades al aire libre ha sido espectacular en los últimos años, a tal grado que podemos confundirnos con tantas marcas y modelos tan específicos, pero en cierta forma nos facilita seleccionar el tipo de calzado más adecuado al terreno por el que vamos a transitar. No obstante, a la hora de comprar el calzado debemos considerar las siguientes características para que al usarlo no nos lastime ni incomode.

Al comprar el calzado se recomienda hacerlo por la tarde, pues los pies estarán hinchados por la actividad del día, medírtelos preferentemente con el tipo de calcetas que usarás durante tus excursiones. También tomar en cuenta el tipo de terreno por el que vas a caminar, el clima y la duración del recorrido; por ejemplo, si vas a transitar por un terreno con poca pendiente, con senderos trazados o terracerías cómodas, el modelo de zapato deberá

ser ligero, con suela flexible, transpirable y cómodo.

Si el terreno es muy accidentado, con roca tipo volcánica (basalto) o de calizas cortantes, o un cañón en donde tengas que brincar entre bloques, un bosque o una zona pedregosa, hay que pensar en proteger los tobillos, por ello, la suela deberá ser antiderrapante (contagrip o vibram) y más gruesa, para protegernos de rocas afiladas.

Recuerda, siempre considerar el tipo de terreno y las condiciones del lugar donde vas a caminar: un lugar nevado, selvático, desértico o húmedo, de ello dependerá el tipo de calzado por utilizar. Y nunca salgan al campo con zapatos nuevos, deben utilizarlos poco a poco, durante una semana como mínimo, antes de una caminata formal.

1. Un ajuste perfecto, principalmente en el arco plantar y en el talón. 2. El pie no estará apretado. 3. Debe permitir un buen soporte del tobillo. 4. El material del zapato permitirá la ventilación del pie. 5. La suela debe ser antiderrapante y con dibujo.

En pocas palabras, el calzado debe atender dos conceptos: seguridad y comodidad.

La mochila Por lo general, en una caminata se lleva agua para hidratarse, algo que comer y ropa, así como otros objetos. Por ello es necesario utilizar una mo- chila que sea cómoda, ligera y resistente. Por la parte de la espalda, la mochila debe ser acolchonada y semirrígida. Antes de adquirirla debes determinar la capacidad que requieres en relación con su uso (una caminata de varios días o de unas cuantas horas).

Mochila con capacidad para 24 l, con varios compartimentos; el sistema de hidratación e incluso para guardar la computadora o algo similar. Con un buen sistema de carga.

El sistema de carga de una buena mochila, sin importar su tamaño o capacidad de carga, se compone de dos correas acojinadas que sirven para cargarla en los hombros; articulada a éstos la cinta de ajuste al pecho, el cinturón con hebilla y en la parte posterior de la mochila, la que va a la espalda, se encuentra un sistema acojinado que da comodidad y permite que el sudor no se acumule en esta zona.

La capacidad de las mochilas se mide en litros. Para las salidas de un día, se recomienda una de 30 a 40 litros, que puede cargar entre 10 y 15

kilos. Estas mochilas deben estar fabricadas con material resistente y ligero, tener buenas costuras, cinturón y cintas para el hombro y pectoral. Estos elementos la harán cómoda, resistente y ajustable. Antes de pagar pruébatela, ponla en tu espalda con algo de peso, camina con ella, mueve los brazos, agáchate, siente si es cómoda o no.

Existen en el mercado mochilas que ofrecen un sistema de hidratación, que consiste en una bolsa de plástico que se lleva en la mochila; tienen una manguera con chupón especial que evita que el líquido se derrame. Se sujeta en uno de los tirantes de la mochila, por lo que queda muy a la mano cuando se quiere beber, sin tener que parar la caminata.

Cuando guardamos las cosas ne- cesarias para una caminata, debemos ser prácticos. Si hay amenaza de lluvia, llevaremos el impermeable a la mano, si hace mucho calor, cargaremos con agua en la mochila, etcétera. Si la ruta de caminata no es muy larga, requeriremos pocas cosas y utilizaremos una mochila de 20 litros. Procura colocar las cosas dentro de tu mochila de manera óptima y aprovechando el espacio, así tendrás a la mano tu rompevientos, los guantes o la gorra; nunca lleves cosas colgadas fuera de la mochila y procura tener las manos libres para mantener el equilibrio y un mejor ritmo al caminar y, si fuera necesario, puedas jalarte o apoyarte de algo con mayor facilidad. Recuerda, lo ideal es actuar con sentido práctico.

Dónde comprar mochilas, ropa y zapatos. Deportes Ruben´s

Tel. 55 18 56 36 www.deportesrubens.com.mx

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