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18 de febrero de 2014 Nº: 1/2014 Autor: Secretaría:

José Manuel Lago Peñas. Gabinete Técnico C.S. CCOO Políticas de Empleo y Migraciones

2013, EL TERCER PEOR AÑO DE LA HISTORIA PARA EL EMPLEO. (UN ANÁLISIS DE LA EPA DE 2013)


Menos empleo y de peor calidad. Un análisis de la EPA de 2013

Índice 0. Introducción 1. Un país que se encoge 2. Sigue la destrucción de empleo, después de seis años 3. Los asalariados soportan todo el peso del ajuste 4. El empleo estable, el que más sufre 5. Cada vez más empleo a tiempo parcial 6. Se destruyó más empleo público que nunca 7. Cae el empleo en todos los sectores 8. En 2013 se ha perdido mucho empleo femenino 9. Las personas de nacionalidad extranjera las que más sufren la pérdida de empleo 10. La dinámica a lo largo del año 11. El año con más parados de toda nuestra historia 12. Una tasa de paro por encima del 26 % 13. Más parados y más tiempo en paro 14. Un año con alguna de las peores cifras de nuestra historia

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Menos empleo y de peor calidad. Un análisis de la EPA de 2013

0. INTRODUCCIÓN El objetivo de este informe es analizar las variables básicas del mercado de trabajo en España en 2013, a partir de los datos recogidos en la Encuesta de Población Activa (EPA), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es por lo tanto un balance anual, del conjunto del año, y por ello se utiliza como variable de referencia la media anual, que se obtiene como la media aritmética de los cuatro trimestres. Lo más habitual en los análisis sobre la EPA es utilizar las variaciones trimestrales, bien sobre el trimestre anterior bien sobre el mismo trimestre del año anterior. Esta metodología es correcta para ver los cambios a corto plazo, y desde luego para estudiar la dinámica a lo largo del ejercicio. Pero en un análisis de lo que sucede en el conjunto de un año hay que utilizar la media de los cuatro trimestres, como se hace por ejemplo con la variable básica en los análisis económicos como es el PIB. En este informe solo se utiliza la evolución trimestral para estudiar la evolución a lo largo del ejercicio, lo que permite realizar estimaciones sobre las expectativas en el futuro inmediato. En las páginas que siguen, se analiza la evolución de la ocupación en diferentes aspectos, así como el desempleo y la población activa, que son los tres elementos centrales en el mercado de trabajo. Y en todos ellos, la utilización de la media anual proporciona unos resultados sensiblemente diferentes a los que figuran en la mayoría de los análisis habituales y desde luego a los informes en los medios de comunicación. Como expresión sintética de lo que se documenta en el informe se puede anticipar que, frente a la idea extendida por el gobierno de que 2013 ha sido un año relativamente bueno para el empleo, los datos en media anual demuestran que, por el contrario, ha sido el tercer peor año para el mercado de trabajo de la historia del país.

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Menos empleo y de peor calidad. Un análisis de la EPA de 2013

1. UN PAÍS QUE SE ENCOGE Desde hace dos años la población activa en España, las personas que participan en el mercado de trabajo porque tienen un empleo o lo buscan de forma activa, ha empezado a caer. En la media anual de los cuatro trimestres de 2013 hay 305.600 activos menos que en 2012 y 358.200 menos que en 2011. Este dato es de extraordinaria relevancia porque es la primera vez, desde 1976, que la población activa cae en España. En 2012 primero, pero sobre todo en 2013, se rompe una serie histórica de casi cuatro décadas, todo el período democrático, en el que la población activa creció hasta casi duplicarse. VARIACIÓN ANUAL POBLACIÓN ACTIVA ESPAÑOLES

EXTRANJEROS

TOTAL

2009

+61.300

+127.900

+189.300

2010

+78.600

–27.300

+51.400

2011

+117.900

–103.100

+14.700

2012

+74.500

–127.100

–52.600

2013

–117.800

–187.800

–305.600

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE. Media de los cuatro trimestres 

2013 es por lo tanto un año excepcional en el que se rompe esta dinámica, afectando por primera vez a las personas con nacionalidad española, una regresión que, si se consolida, va a tener gravísimas consecuencias en el futuro del país, ya que si se mantiene el flujo migratorio negativo a medio plazo, la población envejecerá y no habrá renovación demográfica. Pero antes que un problema demográfico es un problema económico, en realidad un problema de empleo. Porque las razones que están detrás de la caída de la población activa tienen su origen en los problemas del mercado de trabajo. En lo fundamental, el número de activos se reduce por la emigración y por el desánimo, y los dos motivos afectan tanto a las personas con nacionalidad española como a las que tienen nacionalidad extranjera, aunque en diferente proporción: la emigración es más fuerte entre los extranjeros y el desánimo entre los españoles. Más de la mitad, exactamente el 61 %, de la reducción de la población activa se concentra entre la población extranjera. En 2013 el número de activos extranjeros cayó en 188.000 personas — más del 5 % del total— acumulando una pérdida de casi 445.000 activos con nacionalidad extranjera desde que en 2009 empezó el declive.

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Y en este colectivo, por sus especiales características, la razón que está detrás de esta caída no es la demografía – el envejecimiento por ejemplo – sino la economía: la falta de una oportunidad de empleo, después de seis años de crisis, está provocando un proceso de salida de España de un número elevado de inmigrantes. Con los datos de la EPA y en media anual de los cuatro trimestres, en 2013 el total de la población con nacionalidad extranjera se redujo en 187.800 personas en comparación con 2012 y en 425.000 si la referencia es 2009, el año en el que con la crisis empezó la caída. Parece evidente por lo tanto que el flujo de llegada de inmigrantes se frenó de forma abrupta, y a partir de 2009 se está dando el proceso contrario: un regreso de los inmigrantes a sus países de origen, o a otros países europeos, en busca de un empleo que aquí ya no pueden encontrar. La segunda razón por la que se reduce la población activa es el desánimo de los parados que, a medida que se alarga la crisis, y ante la falta de expectativas abandonan el mercado de trabajo. Se van, pero para su casa. La forma de medir este desánimo es analizando la tasa de actividad, que compara el número de activos con el total de la población mayor de 16 años y que por lo tanto muestra el nivel de participación con independencia de las variaciones en el volumen de la población. La tasa de actividad de 2013 fue del 59,6 % con una caída de cuatro décimas en comparación con 2012, una cifra que expresada de esta forma puede parecer menor pero que, en cifras absolutas, equivale a más de 153.000 personas. Para entenderlo mejor, con la población mayor de16 años que había en 2013 si se hubiera mantenido la tasa de actividad del año anterior habría 153.000 activos más de los que realmente hubo. La tasa de actividad creció en España en las últimas décadas y alcanzó su valor máximo en 2011 acercándose así a los valores de los países centrales de la Unión Europea, como Alemania. Sin embargo a partir de 2012 empezó a bajar, una tendencia que tiene continuidad en 2013, aunque es cierto que de forma leve. En síntesis, la caída en la población activa en 2013 fue de 305.700 personas, provocada por una parte por la caída en la población mayor de 16 años como consecuencia de la emigración, fundamentalmente de extranjeros y en menor medida de jóvenes españoles, y por otra de una reducción de la tasa de actividad que refleja el desánimo de muchos parados, en su mayoría de nacionalidad española, que después de seis años de crisis empiezan a dejar de buscar empleo. España es un país que se encoge, que hoy tiene un problema terrible con la falta de empleo pero que mañana se enfrenta a uno más dramático todavía con su demografía.

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2. SIGUE LA DESTRUCCIÓN DE EMPLEO, DESPUÉS DE SEIS AÑOS En 2013 continúa el proceso de destrucción de empleo que se inició a mediados de 2008 y que se ha llevado por delante un elevadísimo volumen de puestos de trabajo. Es cierto que a lo largo del año se ha producido una desaceleración en este proceso destructor, pero también lo es que, tomado en su conjunto, 2013 ha sido muy malo en términos de empleo. En media anual se han perdido otros 532.100 empleos netos, lo que hace de 2013 el tercer peor año desde 1976, solo por detrás del 2009, el año de la gran recesión, y de 2012. VARIACIÓN MEDIA ANUAL DE LA POBLACIÓN OCUPADA VARIACIÓN

% VARIACIÓN

% PIB

2008

–98.400

–0,5 %

0,9

2009

–1.369.600

–6,8 %

–3,8

2010

–431.500

–2,3 %

–0,2

2011

–351.600

–1,9 %

0,1

2012

–822.600

–4,5 %

–1,6

2013

–532.100

–3,0 %

–1,2

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE. Media de los cuatro trimestres 

Frente a una falsa imagen de que en 2013 se acabó la destrucción del empleo y que ya se nota la recuperación económica en el mercado de trabajo, la realidad es que el año que acaba de terminar ha sido muy malo y, si lo unimos a lo sucedido en 2012, configura un auténtico bienio negro. El balance de los dos primeros años de Gobierno Rajoy es realmente desastroso en términos de empleo. En ese período se han destruido 1.354.700 puestos de trabajo netos en España. Este es el resultado de dos años de políticas de austeridad, de reforma laboral, de devaluación salarial: una gravísima destrucción de empleo, muy por encima de la que produjo en los dos ejercicios anteriores. Porque después de la durísima recesión de 2009, la economía española estabilizó su caída en la actividad económica lo que permitió una desaceleración en la destrucción de empleo. En 2010 y 2011 se perdieron en España 783.100 empleos netos. La llegada al gobierno del PP, y la aplicación de un plan de ajuste duro, cambió esta situación del tal forma que en 2012 y 2013 se destruyó casi el doble de empleo —el 73 % más exactamente— que en el bienio anterior.

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Expresado en porcentaje, en 2013 el volumen de empleo se redujo el 3 % en media anual, una cifra sin duda muy elevada que refleja un ritmo de destrucción de empleo muy negativo. En el bienio 2012/2013 hemos perdido el 7,6 % del empleo, una tasa de destrucción que está por encima de la acumulada en 2008/2009, los años de la primera recesión, que fue del 7,3 %. Este es el balance de fondo de lo que ha pasado en 2013 y en el último bienio: en la segunda recesión el ritmo de la destrucción del empleo ha sido tan elevado que superó incluso al de la primera recesión. Un balance que refuta de forma contundente el discurso de la bondad de la política económica del gobierno, en especial en lo que tiene que ver con la reforma laboral. Porque no es empíricamente cierto, no se puede sustentar en datos reales, que la reforma laboral de 2012 haya servido para que se destruyera menos empleo. Al revés, tal y como se demuestra con la comparación entre las variaciones del PIB y del empleo las cosas han ido a peor después de los cambios en la regulación del mercado de trabajo. En 2009, el año de la gran recesión, la caída del PIB del –3,8% se traslada a una destrucción de empleo del 6,8%. En 2012, después de las dos reformas laborales, la economía española vuelve a la recesión con una reducción del PIB del –1,6 % que provoca una caída del empleo del 4,5 %. Y en 2013, aunque esta relación entre caída del PIB y destrucción de empleo se suaviza, otra vez una contracción de la economía del –1,2 % se transforma en una pérdida del 3 % en la ocupación. La comparación entre lo que sucede en la primera recesión y en la segunda deja un resultado evidente: después de las reformas laborales de 2010 y de 2012 empeora la relación ente la caída de la actividad y la pérdida de empleo. En una aproximación primaria a la elasticidad PIB/empleo, se puede estimar que en 2009 por cada décima en la que cayó el PIB se destruyeron 36.000 empleos, una cifra que se eleva hasta los 51.400 en 2012 y los 44.500 en 2013. Por lo tanto, no es cierto que la reforma laboral haya contribuido a que se destruya menos empleo ante una caída similar de la actividad, todo lo contrario. Ahora, después de las dos reformas laborales, la enorme facilidad para despedir ha provocado que el ajuste vía empleo sea todavía más intenso que antes. En síntesis, 2013 aún no ha sido el año de la recuperación del empleo porque los 532.100 puestos de trabajo netos destruidos hacen de este ejercicio el tercero peor desde 1976. Los dos últimos años han sido un auténtico bienio negro en el que se han perdido 1.354.700 empleos netos como consecuencia de la recesión, la austeridad extrema, la reforma laboral y la devaluación salarial. Las reformas laborales, especialmente la de 2012, no han contribuido a un mejor funcionamiento del mercado de trabajo sino todo lo contrario, porque agravan los efectos de la caída del PIB en la destrucción del empleo.

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3. LOS ASALARIADOS SOPORTAN TODO EL PESO DEL AJUSTE En 2013, por segundo año consecutivo, son los trabajadores por cuenta ajena, los asalariados, los que soportan toda la destrucción del empleo. El análisis de la evolución de la población ocupada por situación profesional revela que, todo el empleo destruido se concentra de forma exclusiva entre los asalariados. De hecho, el número de personas trabajando por cuenta ajena desciende más que la cifra sumada del conjunto de categorías profesionales definidas en la EPA. Mientras que la población ocupada total cayó en media anual en 532.100, el número de asalariados lo hizo en 536.200. La explicación de esta diferencia es que los ocupados por cuenta propia, empresarios con o sin asalariados, no solo no caen sino que se incrementan: en media anual en 2013 hay 16.500 empresarios, con y sin asalariados, más que en 2012. VARIACIÓN DEL EMPLEO POR SITUACIÓN PROFESIONAL EMPRESARIOS

ASALARIADOS

TOTAL

2009

–299.600

–1.000.500

–1.369.600

2010

–74.500

–333.900

–431.500

2011

–95.300

–241.300

–351.900

2012

+57.600

–863.700

–822.600

2013

+16.500

–536.200

–532.100

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE. 

Por lo tanto, todo el empleo neto que se ha destruido en 2013 estaba ocupado por asalariados —y otras fórmulas como los cooperativistas o las denominadas ayudas familiares— mientras que aumenta el de los ocupados por cuenta propia. En el análisis interno de esta categoría se comprueba que son los empresarios que no tienen empleados, los autónomos en lenguaje coloquial, los que aumentan mientras que los empresarios con asalariados también disminuyen. El análisis causal detallado del porqué de esta diferente evolución entre los asalariados y los autónomos va más allá del alcance de este informe. Pero la realidad es que desde 2012 se ha producido un cambio radical en el comportamiento de las diferentes categorías profesionales. Si hasta 2011 incluido, la pérdida de población ocupada se distribuía de forma más o menos equivalente entre ellas, a partir de 2012 empieza a crecer el empleo de los autónomos sin empleados mientras que caen los empresarios y sobre todo los asalariados.

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En ausencia de un a análisis detallado de esta transformación en la ocupación sí que se pueden apuntar dos causas. La primera es que la enorme dificultad, en muchos colectivos expulsados del mercado de trabajo, para encontrar un empleo asalariado, y por lo tanto la desesperación de mucha gente está llevando a un aumento de iniciativas de negocio al borde de la pura supervivencia y a fórmulas de autoempleo como último recurso. La segunda tiene que ver con algunos cambios en el modelo de gestión empresarial en el que se cambia la relación laboral por el contrato mercantil, substituyendo a trabajadores asalariados por falsos autónomos. 4. SE DESTRUYE EMPLEO ESTABLE Menos empleo asalariado y de peor calidad, porque en 2013 continuó el deterioro del empleo indefinido, que es la condición básica para un empleo de calidad. En 2013 el número de asalariados con un contrato fijo se redujo en 374.900 personas, el segundo peor dato de la historia reciente, tan solo por detrás de 2012. Ni siquiera en el peor momento de la crisis, el año 2009, se destruyó tanto volumen de empleo estable. La cifra de 2013 multiplica por más de tres veces la de 2009, poniendo de evidencia las consecuencias que la reforma laboral está teniendo en el deterioro de las condiciones laborales de los asalariados. EVOLUCIÓN DEL EMPLEO ASALARIADO CONTRATO FIJO

CONTRATO TEMPORAL

2008

+347.600

–426.400

2009

–102.400

–898.100

2010

–174.700

–159.200

2011

–244.100

+2.700

2012

–402.300

–461.300

2013

–374.900

–161.400

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE 

En toda la serie disponible son 2012 y 2013 los años en los que más se destruyó empleo asalariado de carácter indefinido, casi 780.000. Ampliando la perspectiva temporal, el análisis de la serie desde 2008 revela un cambio en el modelo de ajuste de las empresas después de las modificaciones en la norma legal de 2010 y sobre todo de 2012.

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En el momento inicial de la crisis las empresas ajustaron sus cuadros de personal no renovando los contratos temporales. En el conjunto de 2008/2009, la primera recesión, se destruyeron más de 1,3 millones de empleos ocupados por asalariados temporales mientras que el empleo indefinido apenas sufrió. Pero a partir de 2011 esta modelo empieza a cambiar y desde 2012 son los asalariados con contratos indefinidos los que más sufren los ajustes, al menos en cifras absolutas. Volviendo a 2013, de los 536.300 empleos asalariados perdidos, 374.900, el 70 % del total, estaban ocupados por trabajadores con contratos indefinidos y el resto, 161.400 tenían un contrato temporal. Los datos de 2012 y 2013 refutan de forma contundente la falsa idea de que la reforma laboral tenía por objeto combatir la temporalidad mejorando la estabilidad en el empleo. El resultado es el contrario, porque nunca antes, en ningún periodo, ni de esta crisis ni en los 20 años anteriores, se destruyó tanto empleo estable.

5. CADA VEZ MÁS EMPLEO ASALARIADO A TIEMPO PARCIAL Las consecuencias de la crisis económica en el sistema productivo y los cambios en las normas legales que lo regulan, están provocando un enorme incremento del empleo a tiempo parcial en España. Un proceso que toma fuerza de forma especial en 2013. Desde el 2010 hay una evolución muy diferente, contrapuesta en realidad, entre el empleo por cuenta ajena a jornada completa y el empleo a tiempo parcial. Mientras que el primero cae todos los años el segundo aumenta y alcanza en 2013 su mayor crecimiento. EVOLUCIÓN DEL EMPLEO ASALARIADO SEGÚN LA JORNADA TIEMPO COMPLETO

TIEMPO PARCIAL

2009

–1.036.100

+35.500

2010

–383.500

+49.600

2011

–303.900

+62.600

2012

–888.100

+24.300

2013

–680.100

+143.800

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE. 

En 2013 el número de asalariados en jornada ordinaria a tiempo completo se redujo en 680.100 personas, al mismo tiempo que el empleo a tiempo parcial aumentó en 143.800.

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Son cifras cuantitativamente relevantes que de hecho están provocando una transformación en la estructura del empleo en España. En pocos años se ha pasado de una escasa presencia del tiempo parcial, que apenas llegaba al 12 % del empleo, hasta superar el 16 % en 2013. Una transformación que es más intensa en el caso de las mujeres, porque en 2013 más del 20 %, una de cada cinco de las que trabajan, lo hacen en empleos de jornada parcial. Desde 2009 el empleo asalariado a tiempo completo se ha reducido en 3,3 millones de personas mientras que el número de las que trabajan a tiempo parcial aumentó en 316.000. Estas cifras vienen a señalar que no estamos ante un proceso de mayor presencia del tiempo parcial explicado por nuevas necesidades personales o empresariales, sino ante una transformación, un deterioro en realidad, del empleo a tiempo completo en tiempo parcial. Es cierto que en sí mismo trabajar a tiempo parcial no tiene por qué ser negativo y, por ello, no ha de considerarse de forma automática como un deterioro en la calidad del empleo. Existen situaciones en la vida de las personas en las que trabajar a jornada parcial es una forma de compatibilizar otros intereses o necesidades de su vida privada o familiar con el trabajo. Pero ese no es el caso de la gran mayoría de las personas que trabajan a tiempo parcial en España. Y mucho menos es la razón de que este tipo de contratación esté aumentando con la crisis. Los últimos datos de la EPA revelan que un porcentaje mayoritario (63 %) de las personas ocupadas que tienen este tipo de contrato es por la imposibilidad de acceder a uno de jornada completa. No es una opción voluntaria, es una imposición de quien contrata. Por tanto, el incremento que se está dando de personas con contrato parcial desde 2008 no es el reflejo de un proceso de modernización de las relaciones laborales o de una aproximación del modelo social español a estándares europeos. Es, por el contrario, un deterioro real de las condiciones laborales no deseado por la mayoría de quienes la sufren. El trabajo a tiempo parcial está siendo utilizado para intentar esconder la intensa realidad de la destrucción del empleo, como una forma espuria de reparto de trabajo, como un ariete para el deterioro de las condiciones de trabajo y de vida, porque la últimas reformas del gobierno lo han convertido en un contrato a llamada o de plena disponibilidad, que impide compatibilizar la vida laboral con la personal, lo que en principio era su razón de ser.

6. SE DESTRUYÓ MÁS EMPLEO PÚBLICO QUE NUNCA En 2013 se ha destruido mucho empleo público. Más aún, en este ejercicio se alcanza la cifra más alta de pérdida de empleo público jamás registrada en nuestro país. Durante décadas, en realidad desde la recuperación de la democracia, en España el número de empleados públicos creció de forma sostenida y en paralelo a la extensión de los servicios públicos propios del estado de bienestar. Aun así es bueno aclarar que tenemos un número de empleados públicos por habitante muy inferior a la media de los países centrales de la UE.

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Este largo proceso de desarrollo del estado de bienestar, y por lo tanto del empleo público, se paraliza de forma abrupta en 2012, año en el que la política de austeridad extrema, los recortes en los servicios públicos y la reforma laboral provocan el primer retroceso en el número de trabajadores del sector público. EMPLEO PÚBLICO TOTAL

INDEFINIDO

TEMPORAL

2009

+103.400

+94.300

4.100

2010

+67.600

+90.900

–23.300

2011

+60.400

+33.200

+27.200

2012

–176.400

–30.800

–145.600

2013

–184.600

–108.700

–75.900

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE.   

En 2013 el número de empleados públicos se redujo en 184.600 personas, la mayor caída registrada que supera incluso a la de 2012. Estos dos años conforman un bienio negro para el empleo público, que se redujo en más de 360.000 personas. Es una caída muy sensible, que equivale al 11 % del nivel de 2011, lo que, dicho de otra forma, supone que se perdió uno de cada nueve empleados públicos. Los más afectados por estos dos años de recortes han sido las personas con contrato temporal, porque son 221.500 los empleos de este tipo perdidos, una cantidad que equivale al 31 % del que había en 2011. Esto es, en los dos años de la austeridad extrema, las administraciones públicas se han desecho de 1 de cada 3 de sus empleados con contrato temporal. Sin embargo, también en el empleo público se están dando cambios en la forma de reducir las plantillas de personal. El más importante es que en 2013 la mayor caída se produce en los empleados con contrato indefinido, con casi 110.000 menos. En 2013 el empleo público se redujo el 6 %, una tasa que duplica la del sector privado, que fue del 3 %, dando continuidad a un proceso de reducción que se materializa a través de la bajísima tasa de reposición, de la aplicación de la reforma laboral, de la reducción de la contratación temporal, y de la privatización de servicios públicos.

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7. SE DESTRUYE EMPLEO EN TODOS LOS SECTORES En 2013 se ha perdido empleo en todos los sectores de actividad, lo que pone en evidencia que no estamos en una crisis sectorial sino ante una situación generalizada y extendida al conjunto de la economía. Es cierto que hay dos sectores, la industria y la construcción, que sufren con más dureza los embates de la crisis, pero también lo es que la destrucción de empleo afecta también a los servicios y al sector primario. VARIACIÓN DEL EMPLEO POR SECTORES PRIMARIO

INDUSTRIA

CONSTRUCCIÓN

SERVICIOS

2009

–32.800

–423.900

–565.100

–347.800

2010

+6.900

–164.500

–237.800

–36.400

2011

–32.800

–55.200

–257.800

–6.000

2012

–7.000

–124.600

–245.400

–445.800

2013

–8.100

–138.000

–131.300

–254.600

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE

De hecho el sector en el que más cayó el empleo en cifras absolutas fue el de los servicios, con 255.000 ocupados menos, pero la intensidad del ajuste vuelve a ser más fuerte en el sector industrial, que pierde en 2013 el 5,6 % de su empleo total y la construcción, que vuelve a perder, por sexto año consecutivo, más de 131.000 empleos, una cifra que equivale al 11,4 %. En la construcción, aunque empiece a ser difícil de entender, aún no ha terminado el ajuste. Desde que en 2008 empezó el declive se han perdido ya 1.437.100 empleos, una cifra equivalente al 60 % de su volumen de empleo inicial: el sector ya ha expulsado a 6 de cada diez empleados que tenía en 2008. Aunque en cifras algo menores, el deterioro del sector industrial es enormemente preocupante. 2013 es el quinto año de pérdida de empleo industrial que acumula ya una reducción de más de 900.000 puestos de trabajo. En la crisis se ha perdido el 28 % de los puestos de trabajo en la industria, una cifra muy negativa que cuantifica el proceso desindustrializador que estamos sufriendo en España y que se puede sintetizar en un dato: las 2.275.000 personas que hoy trabajan en la industria es la cifra más baja de toda la historia reciente de España

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Nunca antes, en la serie histórica que se inicia en 1976, el empleo industrial fue tan bajo en nuestro país. No es por lo tanto un problema coyuntural, algo episódico. Es una transformación radical y negativa, de nuestra estructura productiva que se inicia en la crisis y que aún no ha terminado. Más aún, el sector industrial es el que peor evolución tiene en 2013 porque es el único en el que aumenta el ritmo de la destrucción de empleo en comparación con 2012. Mientras que hay una ralentización en la pérdida de puestos de trabajo en los servicios, la construcción y el sector primario en el último año comparado con 2012, en la industria la caída no solo no se detiene, sino que incluso se acelera. En los servicios la principal responsabilidad en la pérdida de empleo está en las administraciones públicas. Como ya se dijo el empleo público bajó en 184.600 personas, una cifra que explica por si misma el 73 % de todo el empleo perdido en el sector servicios. La crisis está reforzando y acelerando un proceso intenso de terciarización de la economía española, que tiene su contraposición en el proceso inverso de desindustrialización. Desde 2008 los servicios han ganado 7 puntos en la estructura del empleo en España hasta alcanzar el 75 % del total. En el sentido contrario y complementario, la desindustrialización ha reducido en 2 puntos el peso de la industria que ya solo aporta el 14 % del empleo total.

8. EN 2013 SE HA DESTRUIDO MUCHO EMPLEO FEMENINO En el último año la pérdida del empleo ha afectado a mujeres y hombres en valores similares, cuando se expresa en tasas de variación. Es cierto que en 2013 la población ocupada masculina se reduce en 317 mil personas y la femenina en 216 mil, pero también lo es que al haber menos mujeres que hombres trabajando las tasas de variación son casi iguales. El empleo femenino se reduce el 2,8 % en comparación con 2012 y el masculino lo hace el 3,3 %, cifras tan próximas que reflejan una caída muy similar entre ambos. EVOLUCIÓN DEL EMPLEO POR GÉNERO HOMBRES

MUJERES

2009

–1.074.300

–295.300

2010

–356.500

–75.100

2011

–298.500

–53.300

2012

–559.100

–263.600

2013

–316.600

–215.500

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE

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Y este dato introduce un cambio sensible en el ajuste del empleo según el género, porque en el inicio de la crisis sobre todo, pero también en 2010/2011, la destrucción del empleo se concentró en mayor medida entre la población masculina. En 2009 el número de hombres con empleo cayó el 9 % en comparación con el año anterior mientras que el de las mujeres lo hizo el 3,4 %. En ese año el reparto en la destrucción del empleo era el 78 % masculina y el 22 % restante femenina. En 2013 esta distribución se altera de forma considerable y, aún con una diferencia en contra de los hombres, ahora las mujeres ya soportan el 40 % de la pérdida del empleo frente al 60 % de los hombres. La razón que está detrás de este proceso es el cambio en el perfil sectorial de la crisis, que en los primeros años se concentró en la construcción y en la industria y afectó mucho menos a los servicios. En los dos últimos, pero en especial en 2013, esto ha cambiado y en cifras absolutas —aunque muy inferiores en valores relativos— ya es el sector servicios el que más población ocupada perdió. La composición por géneros de los sectores de actividad trasladan estos cambios a los ajustes de empleo. La construcción y la industria, aunque esta en menor medida, son sectores masculinizados con poco presencia de las mujeres que, por el contrario, tienen mayor protagonismo en los servicios. Con los últimos datos, las mujeres representan el 8 % de los empleados en la construcción, el 24 % de la industria y el 54 % en los servicios. Con esta distribución del empleo por sector es fácil entender el cambio en la evolución del empleo femenino en la fase inicial de la crisis y ahora. En el conjunto del periodo de crisis, 2009-2013, para un total de 3.507.900 empleos perdidos, 2.605.100, el 74 %, estaban ocupados por hombres y 903.800, el 26 %, por mujeres. Ahora bien, esta distribución por género de la destrucción del empleo es una fotografía del pasado que no se corresponde con el presente y menos con el futuro. Como se dijo, en 2013 el reparto ya fue del 60/40 y la terciarización de la economía y del empleo, con un mayor peso de las mujeres, hace prever que en el futuro inmediato las variaciones positivas y negativas del empleo estén más equilibradas entre sexos.

9. LAS PERSONAS DE NACIONALIDAD EXTRANJERA LAS QUE MÁS SUFREN LA PÉRDIDA DE EMPLEO Una pérdida de empleo tan intensa y generalizada como la sufrida en 2013 afecta a todos los colectivos y segmentos del mercado de trabajo, pero lo hace de forma especialmente grave contra los más débiles.

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Menos empleo y de peor calidad. Un análisis de la EPA de 2013

EMPLEO POR NACIONALIDAD NACIONALIDAD

NACIONALIDAD

ESPAÑOLA

EXTRANJERA

2009

–1.074.600

–295.100

2010

–346.400

–85.000

2011

–185.700

–166.100

2012

–628.500

–194.200

2013

–376.900

–155.200

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE

Y una de las características que colocan en peor condición a las personas en este terreno es la nacionalidad. Dicho con claridad, son las personas inmigrantes, las que tienen nacionalidad extranjera, las que peor lo están pasando, los que más dificultad tienen para mantener su empleo. En el año 2013 el número de personas de nacionalidad española con trabajo cayó en 376.900, mientras que la población ocupada de nacionalidad extranjera se redujo en 155.200. La crisis afecta a todos, pero de forma especial a este colectivo, porque si bien expresado en cifras absolutas la diferencia no parece tan grave, cuando se expresa en porcentajes adquiere toda su crudeza. En 2013 la tasa de destrucción de empleo entre los extranjeros fue del 7,1 %, casi el triple del 2,5 % en lo que cayó el empleo ocupado por españoles. Y este es un comportamiento que se viene dando a lo largo de la crisis. Desde 2008 los ocupados de nacionalidad extranjera se han reducido en casi 900.000 personas, un auténtico descalabro que se traduce en una caída del 31 %. Dicho de otra forma, en cinco años se han perdido 1 de cada 3 empleos ocupados por extranjeros. Si en 2008 se rozó los 3 millones de extranjeros trabajando en España, en 2013 apenas se supera la barrera de los 2 millones. Es un retroceso de enormes dimensiones que de hecho nos hace volver ocho años hacia atrás, a los niveles que teníamos en 2005. Dentro del colectivo de extranjeros también hay diferencias, y muy importantes, según el origen de las personas. Los que menos pérdida de empleo sufren son las personas que pertenecen a países de la Unión Europea, que retroceden el 12 % desde 2008. Y en el extremo contrario, con una enorme caída, están las personas que vinieron de América Latina, que se han reducido en un 50 %, uno de cada dos, en un proceso no terminado porque en la evolución trimestral d2013 se comprueba que siguen cayendo alcanzando su valor mínimo en el cuarto trimestre.

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Usando una comparación trimestral, en el cuarto trimestre de 2007 los ocupados de países de América Latina llegaron a ser 1.417.600 personas, su valor máximo. En el mismo trimestre de 2013, el último dato conocido, ya son tan solo 688.700: hay 730.000 latinoamericanos menos trabajando en nuestro país. El siguiente colectivo con mayores dificultades son los europeos de países no pertenecientes a la UE seguidos de los que provienen del resto del mundo, africanos fundamentalmente.

10. LA DINÁMICA A LO LARGO DEL AÑO Los datos del empleo en 2013 son muy malos en el conjunto del año, medidos en media anual, pero en la dinámica a lo largo del ejercicio tienen, en general, una evolución menos mala. Casi todas las variables estudiadas empiezan peor de lo que terminan, esto es, los peores datos son los del primer trimestre, atenúan su caída en los siguientes y terminan en el último con los menores descensos. Dicho de otra forma sintética, en todas las variables relevantes el dato anual es muy malo pero la evolución a lo largo del ejercicio va de menos a más y aunque casi todos terminan el año en negativo tienen en el cuarto trimestre el dato menos malo de todo el ejercicio. TASA DE VARIACIÓN ANUAL I TRIMESTRE

II TRIMESTRE

III TRIMESTRE

IV TRIMESTRE

MEDIA ANUAL

Ocupados

–4,7

–3,8

–3,0

–1,2

–3,1

Asalariados

–5,5

–4,7

–3,4

–1,4

–3,7

Asalariados indefinidos

–3,5

–4,0

–3,8

–2,5

–3,4

Asalariados temporales

–12,1

–6,9

–2,3

+2,5

–4,8

Asalariados tiempo completo

–7,8

–6,8

–5,0

–2,9

–5,6

Asalariados tiempo parcial

+7,1

+6,4

+5,7

+6,6

+6,5

Asalariados privado

–4,8

–4,2

–2,9

–0,6

–3,1

Asalariados público

–8,3

–6,5

–5,4

–4,2

–6,1

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE

Pero si además de lo cuantitativo se incluye un análisis cualitativo, esta valoración empeora porque lo único que mejora es el empleo en sus fórmulas más precarias mientras que el más estable sigue sufriendo la crisis.

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Solo hay dos categorías que cierran el año con una dinámica de signo positivo: el empleo asalariado temporal y, sobre todo, el empleo a tiempo parcial. Y este es el mejor ejemplo del deterioro en el mercado de trabajo en 2013, porque el resto de variables termina en negativo, también en el último trimestre, y en algunos casos sin apenas margen de mejoría real. La variable base, la población ocupada, cierra 2013 con una caída media del 3,1 %, pero a lo largo del año ha ido reduciendo la pérdida: empezó el primer trimestre con una tasa negativa del 4,7 % y terminó en el cuarto trimestre con una tasa, también negativa, pero del 1,2 %. Hay por lo tanto una ralentización en el ritmo de destrucción del empleo, que sigue cayendo en tasa anual al final del año, pero lo hace en una cifra sensiblemente menor a la del principio. Sin embargo este resultado está condicionado porque se basa en la evolución de las fórmulas más precarias del empleo. Los asalariados con contrato temporal empiezan el año con una caída superior al 12 %, una tasa que se reduce de forma sensible en la mitad del año y cierra en una tasa anual positiva del 2,5 % en el último trimestre. Por su parte el empleo a tiempo parcial continúa aumentando en 2013, como ya pasó en 2012, con una tasa media anual de casi del 6,5 %. Por el contrario, las formas de empleo más estables siguen en tasas muy negativas, y aunque ralentizan su ritmo, todavía están en niveles inaceptables que reflejan por un lado la dureza de la crisis y por otro los cambios en el mercado laboral. La tasa anual del cuarto trimestre de los asalariados con contrato indefinido es todavía negativa, del 2,5 %, un poco por debajo de la media del año, pero el doble de la caída total de la ocupación. El número de asalariados que trabajan en jornada completa cayó todo el año y lo sigue haciendo en el cuarto trimestre, con una tasa del –2,9 %, una cifra muy elevada, algo por debajo de la de los trimestres anteriores, pero en niveles que se corresponden con una situación de grave crisis del empleo. Una tasa de destrucción de empleo de casi el 3 % es un dato catastrófico, desconocido en cualquier país de la UE con la excepción de Grecia, España y solo desde la ceguera propagandística se puede valorar como positivo. Por último, los asalariados del sector público siguen sufriendo tasas de pérdida de empleo elevadísimas. Es cierto que el último trimestre tiene una tasa que es la mitad de la del primero, pero una caída superior al 4 % es un dato muy malo. Para expresar de forma visual la diferente contribución de las distintas categorías de asalariados al resultado final, elaboramos el siguiente cuadro en el que se refleja como valor central la tasa de variación conjunta y se sitúan por encima los que contribuyen de forma positiva y por debajo los que lo hacen de forma negativa.

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TASAS DE VARIACIÓN ANUAL I TRIMESTRE

Asalariados a tiempo parcial

II TRIMESTRE

III TRIMESTRE

IV TRIMESTRE

+7,1

+6,4

+5,7

+6,6

–12,1

–6,4

–2,3

+2,5

Asalariados

–5,5

–4,7

–3,4

–1,4

Asalariados indefinidos

–3,5

–4,0

–3,8

–2,5

Asalariados tiempo completo

–7,8

–6,8

–5,0

–2,9

Asalariados temporales

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE

El total de asalariados cierra 2013 con una tasa anual del –1,4 %, pero como se ve en el cuadro este resultado es consecuencia de una tasa positiva de las fórmulas precarias y de una tasa negativa de las fórmulas estables. Los asalariados a tiempo parcial aumentan a una tasa del 5,4 % anual en el cuarto trimestre y los asalariados con contrato temporal lo hacen al 2,5 %. Como están por encima del valor medio, tiran de él hacia arriba. Por su parte los asalariados indefinidos siguen cayendo en el cuarto trimestre a una tasa del 2,5 % que se dispara hasta el 3,6 % en el caso de los asalariados a tiempo completo. Si no fuera por el impulso hacia arriba de las fórmulas precarias —temporalidad y trabajo a tiempo parcial— la tasa de variación del total de ocupados seguiría en valores muy negativos. Esta idea se puede sintetizar analizando el dato del colectivo del empleo más estable y de calidad; los asalariados con contrato indefinido y a tiempo completo. Este colectivo, con más de 9 millones de personas, es el más relevante tanto en términos cualitativos como cuantitativos y es la referencia de fondo de lo que sucede en el mercado de trabajo, desde la evolución del total del empleo asalariado hasta las transformaciones que se están produciendo. Pues bien, este colectivo central del mercado laboral cerró el año 2013, el último trimestre, con un descenso en tasa anual del –3,6 %, una cifra sin duda muy mala, aunque por debajo de los tres primeros trimestres que se situó por encima del 5 %. La conclusión es evidente: la dinámica a lo largo del año 2013 refleja que continúa el grave deterioro del empleo asalariado, aunque se ralentiza ligeramente hacia el final del ejercicio, en gran medida por la influencia de las fórmulas más precarias de empleo asalariado.

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Menos empleo y de peor calidad. Un análisis de la EPA de 2013

11. EL AÑO CON MÁS PARADOS DE TODA NUESTRA HISTORIA La cifra que resulta siempre más dramática en los análisis del mercado de trabajo, especialmente en España, es la de las personas que quieren trabajar, que buscan de forma activa un empleo, pero que no lo consiguen. En la España de 2013 se alcanzó la mayor cifra de desempleados de nuestra historia lo que, por si misma, convierte a este ejercicio en uno de los peores en términos económicos y sociales. Es cierto que en 2013 se ralentizó el ritmo de aumento del desempleo pero también lo es que siguió creciendo, que lo hizo además en una cifra muy relevante, que sumada al elevadísimo paro acumulado en los cinco años anteriores nos llevó a superar esa barrera casi inconcebible de seis millones de desempleados. EVOLUCIÓN DEL DESEMPLEO PARO ESTIMADO

VARIACION ANUAL

2009

4.149.500

+1.558.900

2010

4.632.400

+482.900

2011

4.999.900

+366.600

2012

5.769.000

+770.000

2013

5.995.500

+226.500

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE

El número de desempleados medio en 2013 fue de 5.995.500, la cifra más alta jamás conocida en toda nuestra historia, a tan solo 4.500 de los 6 millones de personas sin empleo, una barrera se superó en el primer trimestre del año, con más de 6,2 millones de hombres y mujeres buscando trabajo sin éxito. A lo largo del ejercicio esa cifra de paro ha ido bajando ligeramente, pero en media anual en 2013 el paro estimado por la EPA aumentó en 226.500 personas. Más allá de la tendencia a la estabilización que se registró en el transcurso del ejercicio esa cifra, un cuarto de millón de personas, es el valor real que mide el aumento del desempleo en 2013. Más aun, la comparación entre los 532.100 puestos de trabajo netos destruidos y los tan solo 226.500 nuevos parados refleja que hay más de 300.000 personas, en términos netos, que habiendo perdido su empleo no figuran como parados. La razón de esta diferencia es la reducción de la población activa, tal como se analizó en un punto anterior, por la emigración, el desánimo y la demografía. Dicho de otra forma, se podría afirmar que hay 300.000 personas que son potencialmente paradas aunque las estadísticas no los reflejen como tales y por lo tanto subestimen la realidad del desempleo, que se situaría de hecho por encima de los seis millones de personas.

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12. UNA TASA DE PARO POR ENCIMA DEL 26% Como no puede ser de otra forma, a un elevado volumen de personas en paro le corresponde una igualmente elevada tasa de paro. En el año 2013 la tasa media fue superior al 26%, una cifra desconocida desde que existen estadísticas, jamás alcanzada en ninguna crisis anterior, y que en términos comparados con el resto de piases de la Unión Europea es incomprensible. La tasa de paro refleja qué porcentaje de la población activa busca empleo y no lo encuentra, esto es, qué parte de la sociedad está excluida del derecho constitucional a tener un empleo. Y en 2013 ya son más de 1 de cada 4 hombres y mujeres de este país que se desesperan en una insoportablemente larga cola del desempleo que aún no ha dejado de crecer. TASA DE PARO TOTAL

HOMBRES

MUJERES

2009

18,0

17,7

18,4

2010

20,1

19,7

20,5

2011

21,6

21,2

22,2

2012

25,0

24,7

25,4

2013

26,4

25,8

27,0

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE. 

En 2013 la tasa de paro femenina llegó, de media, al 27% superando a la de los hombres en algo más de 1 punto haciendo todavía más dramática la situación de las mujeres. La tasa de paro empezó a crecer a partir de 2008 pero lo que ha sucedido en los dos años últimos años, los de la reforma laboral, supera cualquier pronóstico. En solo dos años la tasa aumenta en casi 5 puntos, pasando de una situación ciertamente insoportable en el entorno del 20%, a la de ahora que por encima del 26% llega al nivel de lo incomprensible. Una sociedad sana, una sociedad democrática en el sentido completo de la palabra, desde luego una sociedad justa, no puede convivir demasiado tiempo con tasas de paro del 26%, un valor que no tiene parangón en los análisis comparados. La tasa de paro española es la más alta que ha tenido un país de la OCDE desde la segunda guerra mundial, con la excepción de Grecia en 2013 después de tres años de troika. Con los datos de 2013 la tasa española multiplica por 2,3 veces la tasa media de la Unión Europea, por 4,5 veces la tasa de Alemania y casi por 6 veces la de Austria, el país con la menor tasa de paro en la UE.

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Y para aquellos que sigan diciendo que la explicación de esta tragedia está en la rigidez de salarios y de contrataciones, hay que decir que ha sido en los años de la reforma laboral y la devaluación salarial cuando la tasa se ha disparado hasta superar el 26%. 13. MÁS PARADOS Y MÁS TIEMPO EN PARO La excepcional duración del ciclo recesivo en la economía española está provocando efectos muy negativos sobre las personas en desempleo, no solo porque su número crece sin cesar sino también porque prolonga la permanencia en el desempleo a muchas personas hasta llevarlas a una situación personalmente insostenible. No solo hay muchos parados sino que están mucho tiempo en esa situación. En el año 2013 se agrava, y de forma acelerada además, esta situación porque cada vez tiene un peso más elevado el paro de larga duración. % PARADOS POR TIEMPO DE DESEMPLEO MENOS DE 6 MESES

6-12 MESES

12-24 MESES

MÁS DE 24 MESES

2009

50

22

18

10

2010

38

19

26

17

2011

35

17

23

25

2012

32

16

22

30

2013

27

14

23

36

Fuente: Elaboración propia sobre datos INE. 

En el año 2009 la mayoría de los desempleados llevaban en esa situación menos de 1 año: el 50 % menos de 6 meses y el 22 % menos de un año. Estábamos en el comienzo de la crisis, la gente que perdía el empleo iba engrosando las listas del paro, en un flujo continuo y creciente pero, dada la situación previa, en la mayoría de los casos eran parados recientes, con derecho a prestaciones por desempleo y con expectativas de volver a tener pronto un nuevo empleo. De hecho, solo el 28 % llevaba más de un año en esa situación, y por lo tanto entraban en la categoría de parados de larga duración. Pero esta situación inicial se va deteriorando mes a mes, año a año, porque la inusual prolongación de la crisis está provocando una cronificación en la situación de desempleo para la mayoría de las personas. El año 2013 es dramático en este sentido: ahora, después de 6 años de crisis, la mayoría de los desempleados ya son parados de larga duración. Y lo que es todavía peor, el grupo mayoritario ya son los parados de muy larga duración, los que llevan más de dos años buscando trabajo sin conseguirlo.

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Menos empleo y de peor calidad. Un análisis de la EPA de 2013

En 2013 el 23 % de los parados llevaban más de 1 año en esta situación y el 36 % más de dos, de forma que casi el 60 % ya lo son de larga duración. Los cambios en el perfil de los desempleados se hacen evidentes al comparar los datos de 2009 y 2013 entre los que llevan menos y más tiempo en esta situación. En el inicio de la crisis el 50 % de las personas en paro llevan menos de 6 meses y el 10 % más de dos años. En 2013 el cambio es radical: ahora el 36 % lleva más de dos años y el 27 % menos de 6 meses. El flujo de entrada se va ralentizando y en consecuencia se reduce el número de parados con poca antigüedad, pero el flujo de salida es todavía menor lo que condena a una mayoría de personas a permanecer en una situación que llega a lo insoportable. Porque las consecuencias del paro de muy larga duración son terribles para las personas que las padecen, entre las que está el agotamiento de las prestaciones por desempleo que los coloca en el borde de la exclusión social.

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14. UN AÑO CON ALGUNAS DE LAS PEORES CIFRAS DE NUESTRA HISTORIA A lo largo del informe se han ido destacando algunos datos que hacen que 2013 tenga, en alguna de las variables más relevantes, el peor registro en décadas y, en algunos casos, en toda nuestra historia. Frente a la idea extendida por el gobierno que en 2013 se frenó la destrucción de empleo, se redujo el paro y se empezaron a corregir algunos de los desequilibrios del mercado de trabajo, es bueno sintetizar en este apartado los récords negativos de algunas variables fundamentales. • La primera es que 2013 es el año en el que más ha caído la población activa en toda nuestra historia reciente, al menos desde 1976. La pérdida de 305.600 activos es el peor dato registrado en las estadísticas españolas. Además, en este ejercicio, por primera vez desde hace tres décadas se reduce el número de activos de nacionalidad española. • 2013 es el sexto año consecutivo en el que se destruye empleo prolongando un año más y haciendo que este ya sea el ciclo negativo más largo desde hace treinta años. • El segundo récord negativo de 2013 es ser el año en el que más empleo público se ha perdido en nuestra historia. Los 184.600 puestos de trabajo destruidos en las diferentes administraciones y servicios públicos es un dato desconocido en ninguna fase anterior y consolida un proceso negativo de destrucción de empleo público iniciado en 2012 y que acumula ya una pérdida de 361.000 ocupados en el sector público. • 2013 es el segundo año, tan solo por detrás de 2012, en el que más empleo estable se destruye. La reducción de 375.000 asalariados con contrato indefinido es un dato extraordinariamente negativo, que unido a los 402.000 del año anterior, demuestran los terribles efectos que la reforma laboral está teniendo sobre la estabilidad en el empleo. • El año 2013 es también el ejercicio en el que más ha crecido el empleo a tiempo parcial, aumentando en 137.000 el número de personas con este tipo de contrato que supone un deterioro de las condiciones laborales. La parcialidad en el tiempo de trabajo es una de los instrumentos básicos de la transformación negativa que está sufriendo el empleo asalariado, que transita del empleo indefinido y a jornada completa al empleo precario y a jornada parcial, con menos derechos, menos salarios y peores condiciones en general. • Pero el peor record negativo de 2013 es que, en este año, el número de personas en paro alcanzó la mayor cifra jamás conocida en nuestra historia. Más aún, los 5.995.500 desempleados de media de 2013 no es solo el volumen más alto de paro en España sino que es el record absoluto en toda Europa desde la segunda guerra mundial. Ningún país, ni en la crisis actual ni en las pasadas alcanzó una cifra como la que en 2013 soportamos en España.

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Informe epa 2013  

2013. El tercer peor año de la historia, para el empleo. (Análisis de la EPA de 2013)

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