Cartas a la adoslecencia

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“Si, por alguna razón, se aplazan los ritos de pubertad, los jóvenes pueden llegar a la adolescencia o a los veinte años, pero siguen siendo niños. Sin iniciación no hay estado adulto. La transformación ritual –transformación imaginativa-­‐ tiene precedencia sobre el cambio meramente biológico, exclusivamente literal. La incidencia universal de los ritos de pubertad sugiere que son arquetípicos, un requisito fundamental para el alma.” Patrick Harpur “El fuego secreto de los filósofos” Transcribo dos cartas que escribí recientemente sobre sexualidad para el rito de paso de un grupo de jóvenes adolescentes. Estas cartas fueron entregadas con un obsequio simbólico y la bendición manifiesta de los padres y madres hacia el momento vital que están atravesando. Para los chicos (o personas con pene, que se sientan chicos) Esta carta tiene algunos párrafos comunes para todo el grupo y otros diferentes y especiales: Los Seres Humanos somos seres sexuales. Desde el vientre de nuestra madre hasta el día que abandonamos el cuerpo, en el momento de la muerte. Lo que estás viviendo ahora son los cambios físicos, psíquicos y emocionales que se manifiestan claramente en esta etapa, pero que ya empezaron hace algunos años. Este despertar del cuerpo y los sentidos que te lleva a sentir curiosidad por tu cuerpo y atracción por otras personas. Es un momento de “ensayos” de lo que será, en la vida adulta, el compartir en pareja, si así lo deseas. Asimismo es importante saber que tu sexualidad es tuya, no depende de la relación que establezcas con alguien. No depende de otro o de otra. Es tu intimidad y tu tesoro. Es menester conocerse y respetarse. Si te conoces y te respetas, podrás conocer en profundidad y respetar a las demás personas con quien quieras relacionarte y que quieran relacionarse contigo. Cultivar una actitud consciente, amorosa y respetuosa es todo un reto en este mundo donde a veces todo está a la vista y al alcance de todos, de forma inmediata. Usar palabras amables al pensar y hablar de tu cuerpo y el cuerpo de las demás personas. El cuerpo en un templo sagrado, es la materia que tenemos para expresarnos que de ningún modo está separado de nuestro corazón y nuestro espíritu. Cuando te relacionas con alguien estás entrando en su mundo material, emocional y espiritual, a la vez que permites conocer a la otra persona en tu inmensidad. También es interesante saber que en estos momentos, hay muchos hombres y mujeres que nos estamos cuestionando lo que hemos aprendido hasta ahora y que no queremos seguir repitiendo ciertas ideas que nos limitan. ¿Sabes que en un mismo Ser Humano, coexisten las energías masculina y femenina, independientemente de lo que llamamos “género”? Este es un regalo precioso para aprovechar. Por lo tanto tienes derecho a desarrollar tu costado más sensible e intuitivo respecto a tu sexualidad y a la vida en general. Entonces como varón que eres, tienes la oportunidad de abrirte al mundo de las emociones, poder expresarlas, atreverte a tomarte el tiempo, escucharte, prestarte atención, ser amoroso y amable contigo mismo y con las demás personas.


Como tienes compañeras chicas, también es bello saber que las mujeres son cíclicas. Que a partir que tienen su menstruación, experimentan distintos estados dependiendo del momento del ciclo menstrual en que se encuentren (parecido al ciclo de la Luna o de la Naturaleza misma, a otra escala). Saberlo y contar con ello nos facilita la experiencia a todas las personas, más allá de tus preferencias. Poder acompañar esta ciclicidad es un don que podrías desarrollar. Parece evidente que necesitamos habitar un mundo más amable, más respetuoso. Un mundo en el que todas las personas tengan cabida. Habitar un planeta respetando sus ciclos vitales y los nuestros que, como vemos, está íntimamente relacionados. Si somos capaces de vivir nuestra sexualidad de manera natural, respetuosa, amorosa, reconociendo el placer real. Si tenemos el coraje de encontrar otro camino, “mi camino personal” y no el de modelos ajenos y distorsionados (me refiero a la pornografía, ciertas canciones, películas etc). Si en nuestros intercambios sexuales, cuando nos llegue el momento, somos sinceros, si nos conocemos, si nos prestamos atención y sin ninguna prisa, nos atrevemos a experimentar con respeto y libertad, quizás nuestro mundo empiece a ser un lugar más luminoso. Escucha, calma, paciencia, amorosidad, respeto, sinceridad. Son buenas herramientas para la sexualidad y la vida. Para las chicas (o personas con vulva, que se sientan chicas) Esta carta tiene algunos párrafos comunes para todo el grupo y otros diferentes y especiales: Los Seres Humanos somos seres sexuales. Desde el vientre de nuestra madre hasta el día que abandonamos el cuerpo, en el momento de la muerte. Lo que estás viviendo ahora son los cambios físicos, psíquicos y emocionales que se manifiestan claramente en esta etapa, pero que ya empezaron hace algunos años. Este despertar del cuerpo y los sentidos te lleva a sentir curiosidad por tu cuerpo y atracción por otras personas. Es un momento de “ensayos” de lo que será, en la vida adulta, el compartir en pareja, si así lo deseas. Asimismo es importante saber que tu sexualidad es tuya, no depende de la relación que establezcas con alguien. No depende de otro o de otra. Es tu intimidad y tu tesoro. Es menester conocerse y respetarse. Si te conoces y te respetas, podrás conocer en profundidad y respetar a las personas con quien quieras relacionarte y que quieran relacionarse contigo. Cultivar una actitud consciente, amorosa y respetuosa es todo un reto en este mundo donde a veces todo está a la vista y al alcance de todos, de forma inmediata. Usar palabras amables al pensar y hablar de tu cuerpo y el cuerpo de las demás personas. El cuerpo en un templo sagrado, es la materia que tenemos para expresarnos que de ningún modo está separado de nuestro corazón y nuestro espíritu. Cuando te relacionas con alguien estás permitiendo, te estás abriendo a que conozca tu ser en todas esas dimensiones inmensas, a la vez que te abres a conocer a la otra persona.


También es interesante saber que en estos momentos, hay muchos hombres y mujeres que nos estamos cuestionando lo que hemos aprendido hasta ahora y que no queremos seguir repitiendo ciertas ideas que nos limitan. ¿Sabes que en un mismo Ser Humano, coexisten las energías masculina y femenina, independientemente de lo que llamamos “género”? Este es un regalo precioso para aprovechar. Uno de esos patrones que algunas personas queremos cambiar tiene que ver con asumir el poder y la soberanía de nuestra sexualidad. Estos aspectos estaban -­‐y aún están, de alguna manera-­‐ asignados a los mandatos del sistema masculino-­‐patriarcal. Es decir que las mujeres estábamos sometidas. Pero eso está cambiando. En este sentido, estás viviendo un momento intenso. Lleno de oportunidades al respecto. La sexualidad femenina es algo muy amplio, rico y completo. Ahora te pongo un ejemplo: en otras tradiciones, la sangre menstrual es considerada de manera muy diferente. Soy consciente que La Luna (menstruación, regla) aún no tiene el respeto y el lugar de importancia que se merece en nuestra sociedad. Pero eso está evolucionando. Depende en gran parte de nosotras mismas. De caminar juntas, apoyarnos, conocernos e ir transmitiendo a través de nuestras acciones y palabras aquello que necesitamos y deseamos. Conocer tu naturaleza cíclica y respetar los diferentes estados del ciclo menstrual es algo personal, sencillo e importantísmo. Saber que hay momentos dentro del ciclo donde te sientes más “hacia adentro”, que necesitas silencio. Otros en los que estás expansiva y creativa. Otros en los que estás más colérica… Conocer, respetar y hacer valer ésta riqueza es importante para todos. Para ti, para tu padre, para tus compañeros, para tu madre, para tu abuela, para tu pareja cuando llegue etc. Parece evidente que necesitamos habitar un mundo más amable, más respetuoso. Un mundo en el que todas las personas tengan cabida. Habitar un planeta respetando sus ciclos vitales y los nuestros que, como vemos, está íntimamente relacionados. Si somos capaces de vivir nuestra sexualidad de manera natural, respetuosa, amorosa, reconociendo el placer real. Si tenemos el coraje de encontrar otro camino, “mi camino personal” y no el de modelos ajenos y distorsionados (me refiero a la pornografía, ciertas canciones, películas etc). Si en nuestros intercambios sexuales, cuando nos llegue el momento, somos sinceras, si nos conocemos, si nos prestamos atención y sin ninguna prisa, nos atrevemos a experimentar con respeto y libertad, quizás nuestro mundo empiece a ser un lugar más luminoso. Escucha, calma, paciencia, amorosidad, respeto, sinceridad. Son buenas herramientas para la sexualidad y la vida. La Negra Negragomezromero.com


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