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Mundo Obrero / Mensual del Partido Comunista de Espa単a

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ESPECIAL


2n Especial Marcelino Camacho

MUNDO OBRERO

En memoria del camarada Marcelino Camacho

José Luis Centella Secretario General del PCE Hoy es un día triste para las trabajadoras y los trabajadores. Hoy, las banderas rojas de lucha están a media asta en señal de duelo en todo el Planeta. Hoy, Marcelino Camacho, nuestro Marcelino, nos das el relevo en la lucha y lo haces dejándonos tu ejemplo. Tu comportamiento, tu coherencia, tu capacidad de impulsar una lucha que se fortalecía en tus principios, en tus ideales comunistas y en tu confianza en la capacidad de la clase obrera te han convertido en un referente para todas las luchas de los oprimidos y oprimidas. La confianza que transmitías, tu seguridad sin dobleces y tu práctica fueron tu mejor arma, tu coherencia, tu mejor garantía. No proponías nada que no estuvieras dispuesto a encabezar, eras un hombre de lucha que no de guerra. Marcelino, tu militancia comunista dio sentido a todas tus luchas, a un Marcelino convencido de la importancia y la necesidad de la unidad de la clase trabajadora para alcanzar sus objetivos, para hacer frente a las agresiones del capital, unidad que no podía ser forzada sino construida tajo a tajo y que se configuró como la más contundente arma que los trabajadores podían tener para defender su causa. Así, colaboraste a construir un Movimiento Obrero que, naciendo en la clandestinidad y sufriendo la más dura represión, supo aprovechar los resquicios que dejaba la dictadura para trabajar a la luz del día, para ir construyendo una organización de nuevo tipo, sociopolítica, asamblearia, participativa, tremendamente plural y radicalmente independiente. Un Movimiento Obrero que supo combinar la reivindicación concreta del convenio colectivo de turno, con la exigencia de mejoras laborales y sociales más concretas, con la reivindicación más global de las libertades políticas y sindicales frente a la dictadura franquista en el horizonte del avance hacia una sociedad socialista de hombres y mujeres libres e iguales. La trayectoria humana, la coherencia, la honestidad, la

humanidad que nos transmitías, Marcelino, te hizo ganarte la confianza y la credibilidad ante tus compañeros y compañeras y, sobre todo, tu capacidad de transformar esta confianza en fuerza organizada, en sentido de lo colectivo, en propuestas firmes, sencillas y accesibles a la vez te han convertido en uno de esos pocos seres humanos imprescindibles que nos hacen sentirnos orgullosos de haber compartido contigo militancia y lucha. Permíteme Josefina, que en un día como hoy, desde la tristeza que a todos nos emociona, trate de hacerte llegar, de hacerte sentir, el cariño, la ternura de miles mujeres que, en la dura y difícil noche del franquismo, se vieron reflejadas en tí, se sintieron consoladas por tí. El cariño de todos y todas los que recibían tu ayuda. Ajustando vuestro presupuesto nunca dejaste que ninguna familia, ningún compañero o compañera que salía de la cárcel no sintiera vuestra solidaridad, vuestro apoyo. Por eso, Josefina, te decía el otro día que te podrán haber arrebatado muchas cosas materiales pero nunca te podrán quitar el cariño de todo un pueblo, el cariño de todos y de todas los que hoy acompañamos tu dolor y lo sentimos como nuestro. Josefina, hoy tenemos que ser fuertes, porque la lucha continúa y tú tienes que seguir con nosotros, con tu Partido, con tu Sindicato, como una más en esta lucha. Lucha en la que Marcelino ha representado la dignidad colectiva de una clase, de un pueblo, porque tú sabes mejor que nadie cómo Marcelino, que era tremendamente sencillo en su vida diaria, se crecía, cómo se volvía firme, orgulloso, cuando se trataba de defender a su clase, a los suyos, porque cuando Marcelino repetía que no podían ni domarnos, ni doblegarnos, ni domesticarnos, todos sabían, y la patronal mejor que nadie, que no era una frase hecha, sino que era el sentido último de la lucha del Movimiento Obrero, la lucha de los que no se dejan ni domesticar, ni doblegar. Hoy, nuestro mejor homenaje es decirle a Marcelino, asegurarle a Josefina, que las banderas rojas que tantas veces ellos han levantado, por las que tanto han luchado, son levantadas hoy por brazos jóvenes de sindicalistas, de comunistas que no van a dejar ni domesticarse, ni doblegarse. Marcelino, tus camaradas no te olvidarán, y no te quepa la menor duda de que con todas las dificultades tu Partido Comunista de España no dejará la lucha hasta la victoria final.

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Notas autobiográficas e inéditas de Marcelino Camacho Marcelino Camacho Abad de profesión fresador, casado y con dos hijos, nace el 21 de enero de 1918 en Osma la Rasa (Soria) en una familia de ferroviarios. Su padre es guarda-agujas y su madre guardabarrera. Cursa estudios primarios con el sacerdote Feliciano Oliva Bocos, entonces maestreo en el pueblo, y que desea que Marcelino ingrese en el seminario de Burgo de Osma. Y, como todos lo que entonces eran alumnos, es monaguillo mientras va a la escuela. Su padre, que es respetuoso para la religión, viejo militante de la UGT (Sindicato Nacional Ferroviario), y el propio interesado, deciden responder amistosa pero negativamente al deseo del sacerdote. Terminada la enseñanza primaria, hace el aprendizaje para ingresar en los ferrocarriles, como su padre y como su abuelo. En esta situación le sorprende el 18 de Julio de 1936. Único hijo varón de una familia de cuatro hermanos, todos de la primera esposa de su padre, a los 9 años ve morir a su madre y a su hermana Nati seguidamente. Después estando encarcelado en la Prisión de Comendadoras de Madrid, en 1941 conocería la muerte de su hermana mayor, Josefa, y posteriormente, en 1969, el fallecimiento de su padre le sorprendería nuevamente preso en la cárcel de Carabanchel. En enero de 1935 ingresó en el Sindicato de Oficios Varios (UGT) de Osma la Rasa, que en unión de otros reorganizó. Militó en UGT hasta mediados de la década de 1950. Al comenzar nuestra guerra civil, tuvo que huir al monte, en unión de su padre y otros ferroviarios, para salvar su vida. Un mes más tarde, aproximadamente, pasaría de estos lugares -ya zona nacional- a la zona republicana. Llegado a Madrid en agosto de 1936, ingresa voluntario en la Escuela Central de Transmisiones del Ejército y partió voluntario para el frente republicano en septiembre de 1936. Denunciado por uno que conocía su evasión en el 36 a la zona republicana, fue detenido y juzgado en juicio sumarísimo de urgencia y condenado a 12 años y un día que, revisado inmediatamente después, pasó a ser una condena en firme de seis años y un día. El delito era "auxilio a la rebelión" y los motivos, ser miembro de la UGT y voluntario en el Ejército Republicano, en Transmisiones. Le trasladaron al Campo de Concentración de Reus (Tarragona) donde se formaban los batallones disciplinarios de penados para los Campos de Trabajado. Pocos días después era trasladado desde Reus a Lezo (Rentería Guipúzcoa), destinado al 94 Batallón Disciplinario de Trabajadores Penados. Allí estaban haciendo la pista que une el Fuerte de Guadalupe con Lezo. Enfermó y tuvo que ser trasladado al Hospital Militar Disciplinario de Zumaya. Sufrió una grave infección

intestinal que le tuvo 42 días en cama con fiebre muy alta. Vuelto al Campo de Trabajo, fue traslado y conducido al 93 Batallón Disciplinario de Trabajadores Penados que estaba en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca) Más tarde le trasladaron a Toledo, luego al Hospital Militar de Carabanchel con unas fiebres de malta que casi le cuestan la vida, y desde allí le llevan a Tánger al campo de Concentración de Cuesta Colorada, donde contrae las fiebres. En diciembre de 1943, se evade del Campo de Trabajo de Cuesta Colorada en busca de su libertad y pasa primero al entonces Marruecos francés, desde donde casi inmediatamente es enviado a Orán (Argelia). Allí, las entonces autoridades francesas y aliadas le dan asilo político. Pocos días después, en enero de 1944, empieza a trabajar como fresador en Talleres Arvidel, que trabajan para la marina de guerra aliada y están militarizados. Conoce a una familia de españoles que emigraron de Almería (Fondón) en 1932, mineros que van huyendo de la silicosis y de la miseria, y de esta familia, después con nacionalidad francesa, saldría la que será su esposa, y compañera Josefa Samper Rosas. Contraen matrimonio el 22 de diciembre de 1948 en Orán, donde nace su hija Yenia el 9 de octubre de 1949, y su hijo Marcel, el 26 de mayo de 1952. Por haber nacido en lo que entonces era un departamento francés y ahora la Nación argelina podrían haber elegido cualquiera de las tras nacionalidades: francesa, argelina o española. Sin embargo fueron y no son españoles. Hechas las gestiones oportunas en el Consulado de España en Orán, le informan que su evasión ha sido indultada y que puede regresar a España. Decide quedarse con su familia en Madrid, le hacen unas pruebas y empieza a trabajar como oficial de primera fresador el 23 de septiembre de 1957 en Perkins Hispania de Madrid, ahora Motor Ibérica S.A donde alcanzó la categoría de ayudante de ingeniero, categoría que ostentaba en el momento de su detención el 19 de marzo de 1967. La empresa tiene entonces una veintena escasa de obreros en talleres. Por casi unanimidad es elegido entre los primeros enlaces sindicales a finales de 1957, y después reelegido constantemente vocal del primero y sucesivos jurados de empresa. Fue destituido por el sindicato oficial en 1966 por haber sido procesado por el Juzgado de Orden Público y detenido el 28 de junio de 1966 cuando con Maeztu, Hernando y Víctor Martínez Conde iban a entregar al Ministerio de Trabajo pliegos con las reivindicaciones de los trabajadores madrileños y 30.000 firmas de éstos, es encarcelado en la Prisión de Carabanchel y procesado por el sumario 178/66, Juzgado de Orden

Público. Fue puesto en libertad provisional trece días más tarde, y se le acusaba de asociación y manifestación ilícitas, todo de Comisiones Obreras. Los trabajadores de Perkins le vuelven a presentar a las elecciones sindicales del verano otoño de 1966. Marcelino Camacho Abad ha sido votado por un 88% de su grupo profesional y por más del 92% aproximadamente del total de los 1200 trabajadores que entonces comprende la plantilla. A pesar de esta prueba unánime de confianza, el Sindicato Vertical Oficial invalida su elección. También por aquellas fechas le eligen por amplía mayoría presidente del grupo de empresa de Educación y Descanso. El nuevo jurado acuerda transmitir por unanimi- En la Fiesta del PCE del 78. (Fundación 1º de mayo). dad a Marcelino Camacho su "saludo y agradecimiento por la eficaz labor desarrollada de Ingresa en el Partido Comunista de España el 2 de Febrero de 1935. Perteneresolver las tensiones y ció al Comité Federal del PCE -formando parte de su Comité Ejecutivo- hasta el conflictos, presentándolo XIII Congreso de Diciembre de 1991 en que pasó a formar parte del Comité como ejemplo a todos" Federal. Igualmente forma parte del Consejo Político Federal de Izquierda Unida. Esto sucedió a pesar Fue elegido diputado al Parlamento por la provincia de Madrid, en la candide las tensiones naturales, una de las cuales fue datura del PCE, en las elecciones generales del 15 de junio de 1977, y reelegido presenciada por el entonen las del 1 de marzo de 1979. Con fecha 10 de febrero de 1981 presentó su ces Presidente del Consedimisión como parlamentario, para dedicarse plenamente a sus responsabilidajo de Administración Don des como Secretario General de CC.OO. Joaquín Ruiz Jiménez Cortés. En los talleres llevaban varias semanas de rendimienorganizador de Comisiones Obreras extienden las Comisiones Obreras to mínimo y en huelga de horas y con ellas uno de los responsables hasta que nuevas provocaciones les extraordinarias al comienzo de los de las multitudinarias manifestacio- echan del local. Con Diego Márquez, años 60. Los trabajadores exigían nes obreras del metal, el día anterior. presidente del Círculo Doctrinal José aumento de la prima y aseguraban Más de 60.000 metalúrgicos en Antonio, además de vicepresidente que la producción había aumentahuelga consiguen la libertad de los del Círculo Manuel Mateo hasta do. El gerente entonces, don Jaime detenidos y entre ellos la de él. Seis entonces, van y se reúnen en los Suárez, se oponía a tal aumento de días más tarde sin proceso ni fianza locales de este Círculo hasta que prima y publicó una nota amenazanpor el Juez Sr. Garralda. nuevas presiones gubernamentales y do entregar a la policía a algunos traEntre 1965 y 1967, es convoca- policiales lo impiden. Así irán recobajadores. Entonces se convocó una do por la policía política-social de rriendo iglesias y locales sindicales, reunión extraordinaria del jurado de Madrid más de una docena de veces, siempre perseguidos. empresa que presidió el Sr. Ruiz Jimésiempre para prestar declaración Todos los procesos se hacen nez. El Sr.Suárez comenzó amenasobre cuestiones laboral-sindicales. bajo la acusación de actividades zando a penas veladamente con También recibe anónimos con ame- laboral-sindical o derivadas, pertedetener a Marcelino Camacho miennazas de muerte en este período. necer a Comisiones Obreras, manitras rechazaba los argumentos de En 1964 es elegido miembro de festación y asociación ilegales. éste que intervino en nombre de la Comisión Obrera provincial del Otro nuevo proceso, el 198/68, todos los trabajadores y del jurado. metal (Primera Comisión Obrera de esta vez hecho por el propio tribuFue entonces cuando Don Joaquín Madrid, que con carácter permanen- nal que le juzgaba, el de Orden Ruiz Jiménez indicó que si era verdad te empezaría a funcionar bajo el Público, bajo la inculpación de deslo que decían los trabajadores a tranombre de Comisión Provincial de acato, en realidad por no dejarle vés de Camacho de que habría Enlaces y Jurados. Estaban reunidos defenderse y contestar a las preaumentando la producción y la promás de 600 enlaces y jurados en el guntas de sus abogados. El Presiductividad, había que acceder a sus Salón de Juntas y en los pasillos, ade- dente del TOP le señaló que le peticiones, que él en su cátedra más de varios millares de metalúrgi- expulsaba de la Sala, y Camacho le defendía la justicia social y no podía cos en la Avenida de José Antonio. contestó, antes de conducirle los decir una cosa allí y hacer otras cosa Primero se les deja un local para reu- guardias a las celdas: "Dada la aquí. Días después se llegaba a un nirse todos los miércoles; después se actitud del TOP, me veré obligado acuerdo aumentando la prima; les provoca y echa. El Círculo Manuel a denunciarle como un tribunal de pocos meses después el Sr. Ruiz Mateu (Falangista de los llamados de excepción al servicio de una dictaJiménez tuvo que abandonar la preizquierda) los invita a ir a sus locales. dura que se hunde. Vivan las sidencia y consejo de administración Allí conoce a su Vicepresidente Die- Comisiones Obreras. Viva la liberde Perkins. go Márquez, allí firma el manifiesto tad". En el sumario que se le abrió Nuevamente es detenido el 28 de los "cien" titulado"Ante el futuro por "desacato", el TOP le condede enero de 1967. Se le acusa de ser del sindicalismo", y allí crecen y se nó a cinco años de prisión.

Condenado por un sumario, cuando cumplía la condena de uno, se le retiraba la libertad provisional de otro, hasta que le condenaron por todos. Así permaneció en la cárcel desde el 1º de marzo de 1967 hasta el 10 de marzo de 1972, para volver nuevamente el 24 de Junio de 1972. Por presiones oficiales, la empresa, que había pagado sus seguros sociales y le había mantenido en plantilla incluso durante el tiempo de prisión, le da la baja unos meses antes de salir de la cárcel en diciembre del 71, con lo que ha permanecido formando parte del personal de la División Perkins de Motor Ibérica S.A. durante más de 14 años. La Delegación Provincial del Ministerio de Trabajo pone una multa de 300.000 pesetas a la empresa, amenazándola con doblarla constantemente hasta que le echaran, cerrando la fábrica si fuera preciso. Es despedido de la empresa y declarado "procedente el despido" por la Magistratura 9 y por el Tribunal Central de Trabajo. Las razones que se dan es "que no recurrió dentro de plazo" cuando todos sabían que nunca se le notificó el despido ni de palabra ni por escrito. Los trabajadores, al salir de la prisión y conocer que no le admitían al trabajo, se declararon en huelga y protestaron como tantas veces habían hecho durante su permanencia en la cárcel. Negado el seguro de desempleo y de enfermedad por los órganos gubernamentales, sindicato vertical oficial, Servicio de Desempleo y Delegación Provincial de Trabajo, a pesar de sufrir trastornos cardiovasculares, negado también el trabajo en cuantas empresas visitaba, se estableció un verdadero cerco. Con permanente acoso policial, como han podido comprobar cuantos periodistas nacionales y extranjeros lo visitaron a su salida de la cárcel. Sólo tres meses y medio estuvo en libertad, volviendo a ser detenido el 24 de junio de 1972. Con él fueron detenidos igualmente Saborido, Soto, Sartorius, Acosta, Santisteban, Zamora, Fernández Costilla, Muñiz Zapico y el conocido sacerdote obrero García Salve. Multado por la Dirección General de Seguridad con 250.000 pesetas el 27 era ingresado en la cárcel de Carabanchel. Un día más tarde fue llevado ante el Juzgado de Orden Público que le procesó junto a los nueve citados compañeros en el sumario 1001/72, todos ellos sin ninguna prueba y partiendo para su acusación de la información policial de una supuesta reunión de Comisiones Obreras. El agravante está en que si en el Sumario 178/66 por asociación ilícita a Comisiones Obreras le pidieron y condenaron a cuatro meses de cárcel, ahora por la misma acusación el fiscal solicita veinte años y un día de prisión en calificación del 20 de octubre de 1972, que si los

Especial Marcelino Camacho n 3

Marcelino: coherencia y coraje

Cayo Lara Coordinador Federal de Izquierda Unida " … esas muertes queridas van escribiendo la historia". (Vamos juntos, Mario Benedetti) Hace un año, más o menos, acudí a la entrega de los 'Premios Dolores Ibárruri', que otorga la organización de IU en Leganés (Madrid). Los galardonados eran Aminetu Haidar y Marcelino Camacho. La heroica activista saharaui sí acudió a la ceremonia; pero Marcelino, debido a su enfermedad ya no pudo asistir, al menos de forma física. Ante la imposibilidad de contar con Marcelino en persona, los organizadores tuvieron la muy brillante idea de grabar unas imágenes de video en casa de Marcelino y Josefina, unas imágenes de ese mismo día por la mañana. Escribo estas líneas y me vuelvo a admirar con el recuerdo de Marcelino, en una escena ritual, sentado en su mesa camilla con su periódico abierto y con un bolígrafo en la mano. Estudiando hasta el final, Marcelino, más allá de su afección, seguía subrayando las líneas principales, las claves. Aquél era Marcelino Camacho en estado puro, fiel a su costumbre de entender para luego actuar. Lo primero que se me viene a la mente al recordar a Marcelino Camacho es la emoción y el dolor que, estoy seguro, siente la inmensa mayoría de los trabajadores y trabajadoras. Con la desaparición física de Marcelino perdemos a una figura esencial para el movimiento obrero y para la propia historia de este país a lo largo de la segunda mitad siglo XX. No en vano, en Marcelino los trabajadores tenían un referente claro, alguien que nunca les falló, alguien que nunca perdió el norte y que sabía cuál era su sitio. "Mi relación con Marcelino Camacho - ha escrito Rafael Calvo Ortega, ex ministro de Trabajo

rumores son ciertos, fue decidido en Consejo de Ministros del 13 del mismo mes. Condenado la última vez por el TOP (juzgado en el Sumario 1001 el día que mataron a Carrero el 20 de diciembre del 73) a veinte años de prisión, revisada la sentencia, bajo la presión mundial, por el Tribunal Supremo en febrero de 1975, fue rebajada la condena a seis años. Salió en libertad con el indulto

de la UCD- fue todo lo frecuente e intensa que él consideró conveniente. (…) Las cuestiones que había que debatir y resolver eran muy importantes: incorporación a la Constitución del reconocimiento de los sindicatos y de los derechos fundamentales y deberes de los trabajadores, Estatuto, Ley Básica del Empleo"… Así era Marcelino, a la par coherencia y coraje, la honestidad personificada en el hombre de la Perkins, el hombre del jersei de lana, el fundador de Comisiones Obreras (CC.OO.), el camarada del Partido Comunista de España (PCE), el compañero de Izquierda Unida (IU). ¡Qué podemos decir que no se haya dicho ya de Marcelino Camacho¡ ¡Cómo añadir alguna perspectiva nueva sobre la trayectoria y el ejemplo de Marcelino! ¡Cómo no usar palabras ya dichas para describir los sentimientos renovados que siempre nos acerca su presencia y su legado, siempre vigentes! "Sencillez y firmeza, larga trayectoria sin transfuguismos -escribió el propio Marcelino en Mundo Obrero, refiriéndose a Dólores Ibárruri, en palabras que hoy también sirven para él-. Humanismo, libertad, democracia, socialismo, TODA UNA VIDA, y un ejemplo que los asalariados y asalariadas, los marginados y marginadas, los parados y paradas no olvidaremos jamás". Quizá todo está dicho ya con nuestro respeto y emoción. Respeto, ese es un tesoro que sólo las personas honestas son capaces de obtener y dignificar. Marcelino debiéramos ser todos, ante el fascismo de manos blancas, ante los corruptos de corbata color pastel, ante la indignidad de los explotadores. Marcelino debiéramos ser todos, y entonces la correlación de fuerzas no sería tan desproporcionada y, en todo caso, la batalla sería dada. Porque las batallas siempre han de darse. Marcelino las dio, armado de un coraje sin límite y de una voluntad de hierro. Se enfrentó a ellas con inteligencia, valentía y realismo. Un maestro, Marcelino, un maestro. ¡Qué bonito poder recordarte compañero, tal y como eras, siempre vital, siempre alerta, siempre tú, siempre uno de los nuestros!. Gracias, por tantas y tantas cosas. Marcelino.

del rey, pero fue detenido más tarde, estando otros tantos detenido. Vuelto a detener el 29 de marzo de 1976 al presentar Coordinación Democrática, procesado por "Intento de cambiar la forma de Gobierno", salió en libertad provisional el 25 de mayo de 1976. Después sólo fue detenido una hora por la Guardia Civil de Getafe, al reunirse con los trabajadores de Construcciones Aeronáuticas.


4 n Especial Marcelino Camacho

MUNDO OBRERO

Marcelino Camacho: martillo y yunque

Diputado por el PCE, Marcelino, sentado junto a Gegorio López Raimundo, conversa con Santiago Carrillo y Solé Turá. (Fundación 1º de mayo).

2008, dos multitudinarios homenajes. Diferentes personalidades de la política, el sindicalismo y la cultura toman la palabra y elogian su trayectoria humana. Marcelino escucha y asoma, imperceptible, pese a su avanzada edad, una mueca de ironía. Marcelino era un rojo, y esta

María Toledano Redacción Se recordará a Marcelino Camacho. Escribirán artículos, homenajes, incluso alguna medalla póstuma: nada será suficiente. Se recordará a Marcelino, su tenacidad de dirigente sindical, de dirigente comunista, y quedará, sin embargo, apartado de la Historia. Y será la segunda vez. Miembro fundador y primer Secretario de CC.OO., diputado por el PCE en 1977 y 1979, la trayectoria humana y política de Marcelino, para siempre Marcelino, merecería ser explicada en las escuelas. Al menos en las públicas. Si quedan. Hombre de acción y de diálogo, firme defensor de los derechos de los trabajadores, de las conquistas sociales y sindicales, Marcelino, historia de un compromiso, representa lo mejor de la tradición comunista española, lo mejor y más cabal del movimiento obrero. En sus palabras, desde la revolución científico-técnica hasta su oposición firme a la disolución del PCE en IU, estaba el hombre, el

Marcelino, con casco y megáfono, con los mineros de la Camocha (Gijón) en 1977. (Fundación 1º de mayo).

Marcelino,recién salido de la carcel el 30 de noviembre de 1975, comparte su felicidad con Josefina.

dirigente excepcional que supo anteponer cualquier idea colectiva a su formulación individual, el Secretario General de CC.OO. que jamás perdió de vista la centralidad del mundo del trabajo en el discurso emancipador, el eterno luchador, desde Perkins Hispania, en tiempos difíciles, por las condiciones de vida de su clase. Respetado por sus compañeros, temido y respetado por sus adversarios, Marcelino ha sido uno de los motores del sindicalismo español, martillo y yunque, al que transmitió toda la potencia de sus convicciones comunistas, revolucionarias. Marcelino Camacho, un español en marcha, sintetiza un siglo de lucha y una idea que inundó la conciencia de la clase trabajadora. Un siglo de penurias y enfrentamientos, un siglo de batallas y muertes. Asambleas ilegales, panfletos, organización de actividades, congresos, viajes y huelgas, detenciones: nueve años de cárcel. Un siglo errante, español y comunista que, con sus luces y sombras, terminó con la llegada de la democracia Marcelino y Josefina no querían homenajes tras la opaca cortina raspóstumos, por eso MO quiso hacerlo en vida con un especial de 8 páginas en enero de gada, nacional-católica, 2008 coincidiendo con su 90 aniversario criminal, del franquismo.

Marcelino era incansable, levemente escéptico y, en ocasiones, solemne, cargado de esa convicción con la que el pueblo habla y formula sus verdades: "¡Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar!". La voz de Marcelino, desde su cuerpo delgado y firme, aflora a la garganta. Los diferentes auditorios guardan silencio. Marcelino está ya en la Memoria colectiva de la izquierda transformadora y en la Historia del movimiento obrero internacional. Nacido en 1918, su vida es reflejo fiel de su tiempo. Guerra, exilio, represión, penuria, sindicalismo, política, cárcel. Y siempre con la sonrisa instalada, con palabras sólidas y amables. Marcelino era un buen hombre. Sus compañeros de fatigas lo saben, han estado juntos en momentos duros; el resto lo intuye. La crueldad de la Historia, pasado este tiempo de cerezas y alabanzas, ocultará su figura. En estos momentos, el ejemplo determinado de Marcelino incomoda. Su convicción profunda, en tiempos de flexibilidad, asusta. Igual que asustó, en su día, a muchos de sus compañeros de CC.OO. "Arriba parias de la tierra, en pie famélica legión" Marcelino, voz cansada, vista al frente observa el anfiteatro. Susurra la letra de La Internacional. Un himno de combate por el cual ha peleado hasta la extenuación, hasta el último día. Noviembre de 2007, marzo de

condición esencial no siempre ha estado bien vista. Ni siquiera en el seno de la izquierda política y sindical. Marcelino Camacho es ya, con su muerte, parte de la Historia. Una historia que muchos se empeñan -será que les molesta o retrata- en olvidar.

Al camarada y amigo Marcelino Camacho

Ginés Fernández Director de Mundo Obrero He tenido la ocasión de conocer personalmente a Marcelino y a Josefina, vivir con ellos momentos importantes, a veces duros, de la lucha sindical y política, pero también entrañables como los que las y los camaradas y compañeros le han dedicado por su entrega y su lucha por la igualdad. Decía que tan importante como luchar por la libertad era luchar por la igualdad. Referente de luchas sindicales, y con una conciencia política clara, defendió en momentos difíciles su militancia comunista en el seno de CCOO, su sindicato, que colaboró a fundar y del que fue su máximo dirigente. Muchos recordare-

mos cómo fue su sustitución de la Secretaria General o cómo se le apartó de la Presidencia del Sindicato, pero él siguió defendiendo sus principios y su libertad de decir lo que pensaba y donde debía decirlo. No se ocultaba. Ese ejemplo de coherencia es hoy un valor para muchos de nosotros y nosotras. Otra cosa será si estaremos a su altura, creo sinceramente que no. Conocer a Marcelino es conocer a Josefina, compañera inseparable, persona excepcional, amiga que se acordaba de todos y para todos tenía un saludo, un gesto cariñoso. Soporte siempre del compañero Marcelino y por lo tanto soporte de las luchas en las que nos hemos vistos reconocidos y reconocidas. Nuestras condolencias y apoyo a su familia, Josefina, Marcel, Yenia y sus nietos. A la gran familia que crearon y cuidaron, trabajadores y trabajadoras, desprotegidos y los más desfavorecidos nos queda el consuelo de su referente de lucha y constancia, el de Marcelino y Josefina. Como él solía decir, nunca nos regalaron nada, todo hubo que conseguirlo (con la lucha).

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