Issuu on Google+

La Semana Santa o Pascua es sinónimo de resurrección, de renacer, de fe y de vida nueva. Ese mensaje precisamente llevamos la pasada Semana Santa a nuestros nuevos amigos de Constitución, una de las numerosas ciudades costeras devastada por el terremoto y maremoto del 27 de febrero, que según los pobladores produjo allí 6 olas de gigantescas proporciones. Íbamos bien pertrechados con una remesa de libros motivacionales para niños y adultos y cajas de huevos y conejitos de chocolate, todo ello cortesía de nuestros donantes. En esta oportunidad nos enfocamos en visitar a las familias que conocimos en el viaje anterior y a la vez recorrer nuevas partes de la ciudad para llevar a todos sonrisas, amistad y el mensaje de la Pascua. Tenemos una amiga maravillosa, Paz, a quien apodamos “nuestro ángel de la guarda”. Es nativa de Constitución y lleva muchos años trabajando en la municipalidad con gran espíritu de servicio. Sin exagerar, casi no hay persona en la ciudad que Paz no conozca. Dios la bendiga. Se subió al auto con nosotros y durante dos días, casi sin tregua, nos acompañó a todos los lugares habidos y por haber para escuchar a todo el que quisiera contarnos su historia y para entregar aliento, consuelo, oración y, cómo no, los infaltables ¡huevos de pascua! Las fotos son más elocuentes que todo lo que digamos.

(Arriba, izquierda:) Sally reparte el libro “De Jesús con cariño para momentos de crisis”. La madre y su hija que aparecen en la imagen perdieron sus casas y ahora viven con sus familias en un campamento de emergencia. Las instalaciones son muy básicas: carecen de corriente eléctrica y de cañerías. Para cada hilera de casas tienen instalado un baño químico. A pesar de la precariedad y las limitaciones, la gente mantiene el ánimo en alto. (Abajo, izquierda:) Visitamos en sus casas a familias que viven bajo este puente, en la desembocadura del río Maule, uno de los lugares más afectados.

(A la izquierda y arriba:) Organizamos juegos y entregamos regalos a estas simpáticas niñas que viven en un centro de acogida para menores en situación de riesgo. (Abajo, derecha:) Paz (de blusa roja) y Andrea (con el perrito) junto a algunas de las familias cuyo edificio de apartamentos colapsó por construcción defectuosa y fraudulenta.


(Filas de arriba:) Repartimos huevos de pascua, libros infantiles y textos devocionales. Además nos tomamos tiempo para escuchar los relatos y experiencias de los sobrevivientes.

(Abajo, izquierda:) Los niños hacen fila para recibir sus libros y huevos de chocolate en el campamento de mediaguas. (Abajo, izquierda:) Círculo de oración con un grupo de asilados en tiendas de campaña.


Terremoto en Concepción 2